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Relaciones públicas y propaganda: algunas reflexiones teórico-conceptuales

Abstract

El objetivo de esta comunicación es ofrecer reflexiones que, desde el punto de vista de la teoría de la propaganda, indiquen algunos puntos de contacto entre relaciones públicas y propaganda y, simultáneamente, establezcan elementos distintivos entre ambas. Los puntos de contacto entre relaciones públicas y propaganda giran sobre todo en torno a la figura de Edward L. Bernays, aunque no es el único autor que señala vinculaciones entre nuestros objetos de estudio. También se menciona el empleo propagandístico de las relaciones públicas, así como algunas áreas de aplicación de estas últimas (como el protocolo o el ceremonial) donde los paralelismos con la propaganda son algo más evidentes, debido sobre todo al factor del poder. Veremos las diferencias entre relaciones públicas y propaganda desde varios puntos de vista. En primer lugar, entendiendo las relaciones públicas simplemente como un modo de proceder, en cuyo caso las diferencias son irrelevantes desde un punto de vista teórico. El caso del lobbying –que, según sea el tipo de grupo de presión que lo produce, podrá ser propagandístico o no– puede ser un ejemplo del punto de vista instrumental de las relaciones públicas. Otra opción consiste en imputar un contenido específico a las relaciones públicas, y pensar, por ejemplo, que es propia de un contexto como el de las democracias de mercado. Finalmente, nuestra propuesta radica en que, si entendemos las relaciones públicas como un fenómeno comunicativo específico, sí podrían establecerse algunas diferencias interesantes, sobre todo si partimos de los modelos más avanzados de las relaciones públicas. La clave está en la relación comunicativa establecida entre Emisor y Receptor: unas relaciones públicas simétricas, bidireccionales y dialógicas pueden ser una alternativa a la comunicación propagandística, debido al potencial igualitario que poseen. Pero ha de radicalizarse aún más el potencial democrático de este enfoque de las relaciones públicas y anular tanto el poder del Emisor sobre el Receptor como la búsqueda exclusiva de la satisfacción de los intereses del primero.

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Relaciones públicas y propaganda: algunas reflexiones teórico-conceptuales

Author: Pineda, Antonio
Publisher: Asociación de Investigadores en Relaciones Públicas
Year: 2010
Source: https://idus.us.es/bitstreams/fd98a0f3-1624-4005-9847-70aac62b2ef2/download
Edi a:AsociacióndeIn es igado esenRelacionesPúblicas(AIRP)



ConsejoEdi o ial:
D .PaulCap io iPe i
D .An onioCas illoEspa cia
D a.MªTe esaGa cíaNie o
D a.MªTe esaO e oAl a ado
D .Jo diXi aT iadú

Coo dinado es:Ca e ónBalles e ,MªCa men
O deixRigo,En ic

Compilado a:Ca e ónBalles e ,MªCa men


ISBN: 978‐84‐693‐2454‐7
Depósi oLegal:A‐468‐2010
P oducción:Se iciodeRep og a íaLimencopS.L.
Alican e,España.2010
LAS RELACIONES PÚBLICAS EN LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
496
4.6
RELACIONES PÚBLICAS Y PROPAGANDA: ALGUNAS
REFLEXIONES TEÓRICO-CONCEPTUALES.
ANTONIO PINEDA CACHERO - Uni e sidad de Se illa
Abs ac
El obje i o de es a comunicación es o ece e lexiones que, desde el pun o de is a de la
eo ía de la p opaganda, indiquen algunos pun os de con ac o en e elaciones públicas y
p opaganda y, simul áneamen e, es ablezcan elemen os dis in i os en e ambas.
Los pun os de con ac o en e elaciones públicas y p opaganda gi an sob e odo en o no a
la igu a de Edwa d L. Be nays, aunque no es el único au o que señala inculaciones en e
nues os obje os de es udio. También se menciona el empleo p opagandís ico de las
elaciones públicas, así como algunas á eas de aplicación de es as úl imas (como el
p o ocolo o el ce emonial) donde los pa alelismos con la p opaganda son algo más
e iden es, debido sob e odo al ac o del pode .
Ve emos las di e encias en e elaciones públicas y p opaganda desde a ios pun os de
is a. En p ime luga , en endiendo las elaciones públicas simplemen e como un modo de
p ocede , en cuyo caso las di e encias son i ele an es desde un pun o de is a eó ico. El
caso del lobbying –que, según sea el ipo de g upo de p esión que lo p oduce, pod á se
p opagandís ico o no– puede se un ejemplo del pun o de is a ins umen al de las
elaciones públicas. O a opción consis e en impu a un con enido especí ico a las
elaciones públicas, y pensa , po ejemplo, que es p opia de un con ex o como el de las
democ acias de me cado.
Finalmen e, nues a p opues a adica en que, si en endemos las elaciones públicas como un
enómeno comunica i o especí ico, sí pod ían es ablece se algunas di e encias in e esan es,
sob e odo si pa imos de los modelos más a anzados de las elaciones públicas. La cla e
es á en la elación comunica i a es ablecida en e Emiso y Recep o : unas elaciones
públicas simé icas, bidi eccionales y dialógicas pueden se una al e na i a a la
comunicación p opagandís ica, debido al po encial iguali a io que poseen. Pe o ha de
adicaliza se aún más el po encial democ á ico de es e en oque de las elaciones públicas y
anula an o el pode del Emiso sob e el Recep o como la búsqueda exclusi a de la
sa is acción de los in e eses del p ime o.
1- INTRODUCCIÓN & METODOLOGÍA
Pa imos de un ma co eó ico es ablecido en elación a la p opaganda (c . Pineda Cache o,
2006) que concibe a és a como un enómeno comunica i o mo i ado po ines de pode y,
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497
has a cie o pun o, un con enido ideológico. Los ines de pode que pe sigue la p opaganda
son socialmen e es uc u an es, es deci , ienen implicaciones po enciales muy
conside ables pa a la ida en colec i idad. La o ma de ida polí ica, las c eencias
eligiosas o el sis ema p oduc i o, se ían ejemplos de dominios de ac uación de la
p opaganda. La p opaganda es un discu so ideológico de pode , en endiendo la ideología
como un campo discu si o elacionado di ec amen e con el epa o del pode en la sociedad
y la lucha al ededo del mismo.
Desde es a pe spec i a eó ica, debe queda cla o que cuando se pongan en pa alelo
elaciones públicas y p opaganda en es a comunicación, se en ende á la mayo ía de las
eces que las elaciones públicas ambién se aplican a los dominios de ac uación de la
p opaganda. De hecho, el au én ico p oblema eó ico en e las elaciones públicas y la
p opaganda su ge cuando se dice que las p ime as se aplican al con ol del pensamien o, o a
la comunicación de ipo bélico, o a las campañas elec o ales, e c. Po supues o, exis en
ac i idades publi elacionis as donde el p oblema eó ico que nos ocupa es i ele an e. Po
ejemplo, que un emiso quie a ene una buena imagen no implica que es é guiado po el
pode polí ico y social, ni que el con enido de su imagen implique cues iones ideológicas
se ias. Una es ella del pop puede con a a a un publi elacionis a pa a c ea su imagen,
pe o exis en di e encias esenciales ( espec o a las cues iones, in enciones y con enidos
implicados) en e los e ec os po enciales de esa imagen pop y el alcance de la p opaganda
de gue a, po ejemplo.
Así pues, ¿cómo puede en oca se la elación en e elaciones públicas y p opaganda de
mane a que (a) se econozcan sus pun os de con ac o y, al mismo iempo, (b) se encuen e
un p incipio de di e enciación en e ambas? Comenza emos e isando algunos pun os de
encuen o des acables en e elaciones públicas y p opaganda, pa a después es ablece el
p incipio que las di e encia.
LAS RELACIONES PÚBLICAS EN LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
498
2- PUNTOS DE CONVERGENCIA (I). RELACIONES PÚBLICAS Y
PROPAGANDA: EL FACTOR BERNAYS
Desde un pun o de is a empí ico, p ác ico, la disociación en e elaciones públicas y
p opaganda dis a mucho de se cla a (c . B own, 2006), sob e odo po la acilidad con que
es ue zos de comunicación e ique ados como “ elaciones públicas” cumplen, en ealidad,
los equisi os de la p opaganda. En es e con ex o, la his o ia de las elaciones en e ( alga la
edundancia) las elaciones públicas (RRPP) y la p opaganda es la ga. La p o esión de las
elaciones públicas, a i man G unig y Hun , “ iene sus aíces en la de agen e de p ensa y en
la p opaganda, ac i idades que la sociedad iene, gene almen e, en muy baja es ima” (2000:
48). En una línea pa ecida, Smi h apun a: “The wo ds p omo ion and public ela ions ha e
wide , ague conno a ions and a e o en used o a oid he implica ions o “ad e ising” o
“p opaganda.”” (1989: 167). De hecho, siguiendo a Noam Chomsky, la indus ia de las
Public Rela ions es adounidenses, con el p opagandis a Edwa d L. Be nays a la cabeza,
su gió as los es ue zos p opagandís icos de la P ime a Gue a Mundial, en ocándose as
el con lic o a gene a p opaganda en a o de la clase emp esa ial (c . Chomsky, 2000a:
16-20).
La igu a cla e pa a es udia las elaciones en e p opaganda y elaciones públicas es el ya
ci ado Be nays, au o del p ime lib o publicado sob e elaciones públicas (C ys allizing
Public Opinion, de 1923) y c eado an o del concep o de la p o esión de publi elacionis a
como de la eo ía cien í ica de las elaciones públicas. De hecho, Be nays es el p incipal
eó ico de las elaciones públicas, y el p ime o en in en a undamen a las a pa i de las
ciencias sociales (c . Be nays, 1990: 40). También ue Be nays quien acuñó la exp esión
“aseso de elaciones públicas” en la década de 1920, si bien el concep o de RRPP ya
exis ía desde 1882 (c . G unig y Hun , 2000: 62-63). Apa e de se el p ime in elec ual de
las elaciones públicas según G unig y Hun (c . 2000: 98), ue ambién un eó ico de la
p opaganda. La p ác ica en es e úl imo enómeno la ob u o con su abajo en el Comi é
C eel en e 1917 y 1922. El Commi ee on Public In o ma ion (CPI) p esidido po el
pe iodis a Geo ge C eel ue un o ganismo de p opaganda c eado po el p esiden e Wilson
en 1917, y la p esencia de Be nays en es e comi é es un indicio e iden e de la iden i icación

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499
i ual de las elaciones públicas y la p opaganda en es a época. Sob e odo po que,
siguiendo la lógica de la p opaganda, la comunicación se en oca a obje i os de pode , y las
elaciones públicas se unden en es e p oceso. El CPI es un hi o en la his o ia de la
p opaganda mode na; A ceo Vacas de ine su labo como “un p og ama de elaciones
públicas, aplicado aquí al gobie no” (1999: 74).
En o o lib o, P opaganda, de 1928, Be nays maneja una acepción del é mino
p opaganda que engloba a las elaciones públicas y da a en ende la causa de la
p opaganda –el pode – y la impo ancia de es a úl ima en una sociedad o malmen e
democ á ica:
We a e go e ned, ou minds a e molded, ou as es o med, ou ideas sugges ed, la gely
by men we ha e ne e hea d o . This is a logical esul o he way in which ou democ a ic
socie y is o ganized. Vas numbe s o human beings mus coöpe a e in his manne i hey
a e o li e oge he as a smoo hly unc ioning socie y.
Ou in isible go e no s a e, in many cases, unawa e o he iden i y o hei ellow
membe s in he inne cabine .
They go e n us by hei quali ies o na u al leade ship, hei abili y o supply needed
ideas and by hei key posi ion in he social s uc u e. (…) (Be nays, 1928: 9).
La iden i icación de p opagandis a y publi elacionis a en P opaganda se e ue za con la
idea de Be nays del p opagandis a: “The p opagandis who specializes in in e p e ing
en e p ises and ideas o he public, and in in e p e ing he public o p omulga o s o new
en e p ises and ideas, has come o be known by he name o “public ela ions counsel.””
(Be nays, 1928: 37).
La usión del p opagandis a y el publi elacionis a ambién queda de mani ies o cuando
Be nays ci a a uno de los mayo es p opagandis as de la His o ia: “Cuando Napoleón dijo:
«¿Ci cuns ancias? Yo hago las ci cuns ancias», exp esó algo bas an e ap oximado al
espí i u del abajo del aseso en Relaciones Públicas” (Be nays, 1998: 43). El ac o del
pode su ge de la mane a más c uda en es a equipa ación de Bonapa e y el espí i u
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500
publi elacionis a: las elaciones públicas, en el sen ido que les da Be nays, son un
ins umen o pa a pe segui sin esc úpulos el pode . “El aseso en Relaciones Públicas”,
esc ibe Be nays, “puede pa i , en p ime luga , como ep esen an e del es ado de cosas
es ablecido cuando su segu idad es á en en edicho o cuando desean mayo pode ; y en
segundo luga , como ep esen an e del g upo que lucha po es ablece se a sí mismo” (1998:
78)141.
La línea de Be nays que iden i ica las RRPP con el con ol del pensamien o (“ou minds a e
molded”, al y como decía en una ci a an e io ) ha pe du ado en de e minadas concepciones
de las RRPP. Como a i mó uno de los p esiden es de la Public Rela ions Socie y o
Ame ica: “La ela que u dimos es la ama de la men e humana” (ci ado en Packa d, 1992:
12). Exis en o as mues as his ó icas de la inclusión de los publi elacionis as en obje i os
que pod ían denomina se p opagandís icos (c . Packa d, 1992: 234). En Public Rela ions
and Ame ican Democ acy, de 1951, Pimlo (ci ado en G unig y Hun , 2000: 47) señaló que
las RRPP ayudaban a c uza
el abismo que, a pesa de los a ances en educación y comunicación, exis e en e «noso os» –
los millones de homb es y muje es sencillos– y «ellos»: los miles que se encuen an en el sec o
emp esa ial, la Adminis ación, las cong egaciones eligiosas, los abajado es o ganizados, las
uni e sidades y en muchas o as pa es, y que cons i uyen la clase gobe nan e eal.
Po o o lado, Be nays no ue el único elacionis a o publi elacionis a que su gió de la
p ác ica de la p opaganda. O o pione o de las public ela ions, I y Lee, abajó con
Be nays en el ya ci ado Comi é C eel. Según Eme y (ci ado en Nogue o, 1990: 20), an o
Be nays como Lee p o esaban admi ación a C eel. Las analogías en e p opaganda y
elaciones públicas en la indus ia de la comunicación es adounidense p osiguen en el
O ice o Wa In o ma ion de la Segunda Gue a Mundial, donde publicis as, pe iodis as y
publi elacionis as abaja on jun os. Según A ceo, los iun os del OWI (ya en un con ex o
141 Be nays no solo iene una impo ancia capi al en la eo ía de la p opaganda y las elaciones públicas
mode nas, sino ambién en el mundo de los consul o es polí icos y, po lo an o, en el ma ke ing polí ico.
Según Dan Nimmo: “ he ole o he consul an began wi h Edwa d Be nays’ ounding o p o essional public
ela ions as bo h a comme cially and poli ically ele an ac i i y in he 1920s, hen began o supplan pa y
machine y in managing campaigns wi h he elec ion o Dwigh Eisenhowe as p esiden in 1952”; en o as
palab as, pa a Nimmo “Be nays was he pi o al wen ie h-cen u y igu e in he eme gence o campaign
managemen as a skilled c a ” (2001: 9).
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501
his ó ico donde el é mino p opaganda es aba mal is o, al menos de ca a al g an público)
se debie on a un “g andioso apa a o de comunicación” y “a ianza on las écnicas de
elaciones públicas, algunas en muy al o g ado” (A ceo Vacas, 1999: 83). La analogía
p opagandís ica no puede se más e iden e: lo que A ceo e como la aplicación del modelo
bidi eccional asimé ico de las elaciones públicas es, en ealidad, una campaña de
p opaganda de gue a. Además, es e au o des aca el empleo del cine como medio de
elaciones públicas g acias a las películas Po qué comba imos de F ank Cap a (c . 1999:
83); cualquie epaso some o a la his o ia del cine p opagandís ico egis a es os ilms como
ejemplos des acados de la p opaganda de la Segunda Gue a Mundial. T as es e con lic o
bélico, las elaciones públicas se alimen a ían del bagaje eó ico y p ác ico de la publicidad
y la p opaganda, aplicable a las necesidades de emp esas y o maciones polí icas (c .
A ceo Vacas, 1999: 38-42). Y ice e sa, las emp esas de elaciones públicas acaba ían
desa ollando con el iempo campañas clásicas de p opaganda de a ocidades, como la
amosa his o ia de las incubado as de Kuwai , “pe pe uada” po la agencia de elaciones
públicas Hill & Knowl on que es aba empleada po el gobie no kuwai í en el exilio (c .
Taylo , 1995: 292)142. Median e es e ipo de ejemplos, las elaciones públicas en an de
lleno en la his o ia de la p opaganda.
En es a línea de pun os en común en e la p opaganda y las RRPP ambién podemos ci a a
Piza oso, que señala la p ác ica iden i icación en e las ac i idades de “subp opaganda” y
las elaciones públicas (c . 1998). E ec i amen e, hay quien iden i ica elaciones públicas
y p opaganda, que pa ecen apela al mismo enómeno pe o con nomb es dis in os (c .
Wallace Ca o, 1975: 27). Po o o lado, A ceo, en Fundamen os pa a la eo ía y la écnica
de las elaciones públicas apun a la es echa elación exis en e en e elaciones públicas y
p opaganda polí ica du an e las campañas polí icas elec o ales. Y no sólo en es os pe íodos:
en unción de la necesidad de log a una imagen posi i a, “la aplicación de las elaciones
públicas a la polí ica es cons an e”, más allá de las épocas elec o ales (1988: 55). Ma ía
Te esa Ga cía Nie o indica “(…) la impo ancia que la p opaganda ( al como hoy la
en endemos) ha enido en la e olución y con o mación de las elaciones públicas(…)”, así
142 Se con ó que soldados i aquíes habían en ado en un hospi al de Kuwai y habían sacado a los bebés de sus
incubado as, dejándolos mo i .
LAS RELACIONES PÚBLICAS EN LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
502
como la idea de que “(…) la p opaganda ha cons i uido una e dade a pla a o ma de
despegue pa a el desa ollo de las elaciones públicas ac uales” (1999: 44). Incluso, hay
au o es que mencionan el demonizado é mino p opaganda en elación a su papel en la
democ acia. En un a ículo de 2006, Bu on S . John III a i maba: “Public ela ions
p ac i ione s and schola s mus examine – and demons a e – how p opaganda can e hically
s uc u e and acili a e dialogue ha helps achie e public coalescence and discussion o he
bene i o he clien , i s s akeholde s and democ a ic socie y” (S . John III, 2006: 227).
3-PUNTOS DE CONVERGENCIA (II). CEREMONIAL Y PROTOCOLO:
¿UNA RELACIÓN GENÉTICA CON LA PROPAGANDA?
O a posibilidad de es udia las inculaciones en e RRPP y p opaganda se p oduce cuando
de e minados ámbi os de aplicación de las p ime as ienen una elación di ec a con la
segunda. En o as palab as, y a di e encia del uso de las RRPP en comunicaciones con
obje i os p opagandís icos, hay usos empí icos de las elaciones públicas que, po su
na u aleza, pa ecen gené icamen e indis inguibles de la ac i idad p opagandís ica. C eemos
que el caso del ce emonial y el p o ocolo puede se un ejemplo al espec o.
El p o ocolo y el ce emonial ( enómenos inculables a las RRPP) pueden e se como una
mani es ación comunica i a del pode y la je a quía social, y, como ales, suponen
p ocedimien os u ilizables po la p opaganda. Como obse a Ma ía Te esa O e o Al a ado
en Teo ía y Es uc u a del Ce emonial y el P o ocolo (2000: 326): “(...) el uso del
ce emonial es una exp esión especí ica de comunicación no e bal empleada p o usamen e
en oda clase de e en os o acon ecimien os especiales, en odos los iempos po la
p opaganda y mode namen e po las elaciones públicas”. La conexión ce emonial-
p opaganda-RRPP e ela ambién el ac o del pode :
En sociedades p e-democ á icas, el p eceden e más común de las elaciones públicas
polí icas, la p opaganda, nos mues a cómo odo ipo de ci ilizaciones han u ilizado
es a uas, emplos, palacios, onos y es idos pa a con ence a súbdi os y ecinos del pode
LAS RELACIONES PÚBLICAS EN LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
509
Si en sus o ígenes las RRPP podían en ende se como pu a p opaganda, la noción
publi elacionis a de en endimien o mu uo se ía la isión más abie a y menos coe ci i a
del enómeno, y lo que la di e encia ía de la p opaganda. La o mulación del “modelo
simé ico bidi eccional” de las RRPP po Cu lip y Cen e en la década de 1950 implica el
ajus e a mónico en e la o ganización y sus públicos a a és del in e cambio e
in e p e ación de ideas e in o mación, lo que puede implica una comunicación más
democ á ica que la que supone la p opaganda. Según Cu lip y Cen e (2001: 37): “Las
elaciones públicas son la unción di ec i a que es ablece y man iene elaciones
mu uamen e bene iciosas en e una o ganización y los públicos de los que depende su éxi o
o acaso”. Al se o mal, es a de inición de elaciones públicas no especi ica que la
“o ganización” emiso a enga necesa iamen e que posee obje i os p opagandís icos. Las
elaciones públicas de una ONG humani a ia, po ejemplo, cab ían en es a de inición. Pe o,
al mismo iempo, la de inición con iene cie o po encial democ á ico que se opone a la
lógica asimé ica de la p opaganda.
La p opaganda puede eje ce se sin p oblemas desde los esquemas comunica i os
subyacen es a los modelos publi elacionis as del agen e de p ensa/publici y, in o mación
pública y asimé ico bidi eccional, pe o encon a ía algunos p oblemas con el modelo
simé ico bidi eccional (c . Xi a, 2003: 52-59), po el po encial democ á ico e iguali a io
que encie a es e úl imo. Y, si bien el modelo simé ico bidi eccional ha sido some ido a
c í icas (c . Xi a, 2003: 59-64), no es menos cie o que es el modelo de RRPP menos
ca ac e izado po la desigualdad y la p eeminencia de los in e eses del Emiso . Se ha
suge ido (B own, 2006) que los pa ida ios de la sime ía in en an dis ancia las RRPP de la
p opaganda, lo cual nos pa ece una ap eciación co ec a, pues lo que es á en la base es el
in en o de disocia las desde un pun o de is a comunicacional.
Una comunicación ealmen e iguali a ia implica ía que el Emiso pueda plan ea se que
puede no ene azón, en unción de lo que le dice el Recep o , e incluso que el Recep o
enga más azón que él. ¿Hab ía algo semejan e en las RRPP? Desde los p eceden es del
modelo simé ico bidi eccional se plan ea incluso la posibilidad de cambia la polí ica de la
aunque el pode se compo ase como se ido “del pueblo”, segui ía exis iendo una elación de pode . Una
dic adu a bene olen e no deja de se una o ma de pode .

LAS RELACIONES PÚBLICAS EN LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
510
o ganización, como llegó a ecomenda I y Lee a los Rocke elle (c . G unig y Hun ,
2000: 102)148. Un cambio así es di ícilmen e espe able po pa e de las ins ancias de pode
p opagandis as, que siguen una lógica imposi i a é ea. Como obse a Sam Black en Las
Relaciones Públicas. Un ac o cla e de ges ión (1991: 47): “Es igualmen e impo an e
mi a hacia den o de la o ganización y elimina cos umb es y p ác icas que, aun siendo
legí imas, es p obable que o endan a la opinión pública o in e ie an en la comp ensión
mu ua”. Jo di Xi a señala: “(…) el obje i o de las elaciones públicas bidi eccionales es
incidi en la ac i ud y el compo amien o del emiso y de los públicos, modi icándolos, pa a
alcanza el en endimien o mu uo en e ambos” (2003: 59). Se ía di ícil, en el con ex o de la
p opaganda de gue a, po ejemplo, que el “emiso ” se plan ease siquie a modi ica su
“compo amien o”; odo lo con a io, ealiza á p opaganda pa a que sus ines se impongan.
Po o o lado, la idea de una eo ía dialógica de las elaciones públicas (c . Xi a, 2003:
108-117) ambién puede supone , en po encia, un elemen o de ma cado con as e con la
na u aleza an idialógica de la p opaganda (c . Pineda, 2006: 153-168). Cuando las
ins ancias de pode dejen de in en a con ola el pensamien o, impone su pos u a y
p ese a an e odo sus in e eses, pod án ab i se paso comunicaciones al e na i as a la
p opaganda, y es posible que unas RRPP simé icas, bidi eccionales y dialógicas sean la
al e na i a; unas elaciones públicas que pa an de que el Emiso puede es a equi ocado,
de que es igual al Recep o , o de que es posible que haya que desman ela las mismísimas
es uc u as de pode del Emiso . Puede que sea una pe spec i a algo idealis a (como
idealis a ha sido conside ada la eo ía de G unig), pe o es una mane a de escapa de la
his o ia de la p opaganda.
6- APORTACIONES
Desde un pun o de is a empí ico, las elaciones públicas y la p opaganda p esen an pun os
de con ac o cla os; en e ellos, debe des aca se el uso de las elaciones públicas pa a
148 En es e con ex o, debe queda cla o que no es su icien e con una idea de la p opaganda como la del
publi elacionis a I y Lee (c . S . John III, 2006), consis en e en di igi a las masas hacia ines posi i os; es
necesa io enuncia a la misma idea de di igi (que es consus ancial a la p opaganda) y admi i la posibilidad
de que el Recep o enga más azón que el Emiso y que es e úl imo deba enuncia a su posición de pode .
LAS RELACIONES PÚBLICAS EN LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
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obje i os p opagandís icos, y el mismo uso del é mino elaciones públicas pa a encub i
acciones de p opaganda. Desde una pe spec i a eó ica, puede op a se po educi las RRPP
a una me a o ma de p ocede , a una “ écnica”, aplicable a obje os muy dis in os (con lo
cual las dis inciones eó icas son i ele an es). O puede i se más allá e in en a impu a un
con enido polí ico especí ico (democ á ico) a las RRPP, opción que p esen a más
incon enien es que en ajas, y que es di ícil de sos ene an o eó ica como empí icamen e.
Nues a p opues a es que la dis inción en e RRPP y p opaganda debe busca se en la
na u aleza de la elación comunica i a. Si las RRPP (más especí icamen e, aquellas RRPP
ela i as a asun os que implican el pode y la ideología) consiguen desa olla un esquema
comunica i o dis in o al de la p opaganda, no impo a á que exis an empí icamen e
acciones p opagandís icas dis azadas de “ elaciones públicas”, pues es as úl imas no se ían
en ealidad RRPP, sino p opaganda. Ese esquema comunica i o debe esponde a lo
p esc i o po el modelo simé ico-bidi eccional, e incluso adicaliza se has a llega a una
elación iguali a ia y pu amen e democ á ica en e Emiso y Recep o , en la cual el
p ime o haya dejado de in en a domina al segundo, y se pe siga la sa is acción de los
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