El Hospital de Santa Marta de Sevilla: actividades y gestión económica (siglos XV a XVII)
Abstract
Durante más de cuatro siglos el Hospital de Santa Marta de Sevilla desempeñó la función que le encomendó su fundador en 1404: dar alimento a los pobres. Para ello contaba con la propiedad de una serie de bienes inmuebles que arrendaba y dotaciones económicas que le permitían desarrollar holgadamente sus fines. Toda su gestión económica era tutelada y supervisada por el Cabildo Catedral hispalense. En este artículo se analizan las actividades realizadas por esta entidad a partir de los registros contables conservados sobre su gestión económica.
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Hispania Sacra, LXVII 136, julio-diciembre 2015, 613-633 ISSN: 0018-215X, doi: 10.3989/hs.2015.018 EL HOSPITAL DE SANTA MARTA DE SEVILLA: ACTIVIDADES Y GESTIÓN ECONÓMICA (SIGLOS XV A XVIII) POR JOsé JulIÁN heRNÁNdez bORReGueRO Universidad de Sevilla ResuMeN Durante más de cuatro siglos el Hospital de Santa Marta de Sevilla desempeñó la función que le encomendó su fundador en 1404: dar alimento a los pobres. Para ello contaba con la propiedad de una serie de bienes inmuebles que arrendaba y dotaciones económicas que le permitían desarrollar holgadamente sus fines. Toda su gestión económica era tutelada y supervisada por el Cabildo Catedral hispalense. En este artículo se analizan las actividades realizadas por esta entidad a partir de los registros contables conservados sobre su gestión económica. palabRas Clave: Patronato, hospital, caridad cristiana, alimento. THE SANTA MARTA HOSPITAL OF SEVILLE: ACTIVITIES AND ECONOMIC MANAGEMENT (15TH UNTIL 18TH CENTURIES) abstRaCt During more than four centuries the Santa Marta Hospital of Seville developed the aim of his founder in 1404: give food to the poor. For this the Hospital rented their properties and could achieve its targets. All the economic process was supervised by the Cathedral Council of Seville. In this article the activities of this entity are analyzed through its accounting books. Key WORds: Patronage, hospital, Christian Charity, food. Recibido/Received 15-11-2013 Aceptado/Accepted 15-12-2014
614 JOSÉ JULIÁN HERNÁNDEZ BORREGUERO Hispania Sacra, LXVII 136, julio-diciembre 2015, 613-633 ISSN: 0018-215X, doi: 10.3989/hs.2015.018 INtROduCCIóN El concepto de caridad está íntimamente sujeto al Cristianismo desde su fundación, y fue recogido como tal en los Evangelios.1 La Iglesia consideró en la Antigüedad la atención a los enfermos y pobres como un medio que permitía a los hombres la salvación de sus almas.2 Esta virtud teologal se institucionalizó en el mundo romano, probablemente cuando el emperador Constantino prohíbe al arte curativo del sacerdocio pagano, especializados en la asistencia de enfermedades físicas y mentales,3 pasando a asumir esas funciones la Iglesia Cristiana. En España, durante la Edad Media, esa labor hospitalaria se llevó a cabo por organizaciones monásticas, hermandades y entes diocesanos. Los obispados no sólo ejercían una notable influencia doctrinal sobre sus feligreses, sino que eran responsables de importantes labores asistenciales: limosnas, hospitales y otros servicios que ofrecían a la ciudad. En este sentido su poder era, sin duda, hegemónico respecto a los ayuntamientos de las localidades adscritas a la diócesis, pues la situación económica de los concejos locales, sometidos a numerosas contribuciones al Rey para costear las campañas militares, les impedían realizar esa labor humanitaria. Esta situación desembocaba con frecuencia en que el monarca pidiera auxilio económico a los obispos para aspectos urgentes relacionados con las poblaciones. Estos requerimientos de ayuda a los diferentes obispados no les sorprendían; de hecho era el Rey quien los nombraba, por ser personas de la nobleza de su confianza.4 Durante la Era Moderna, con el aumento poblacional, se multiplicaron las necesidades a cubrir por la beneficencia, situación que explica nuevas formas de asistencia social: las Casas de Misericordia, Albergues para pobres y Hospicios.5 1 Entre las numerosas referencias, podemos señalar las del Evangelio de Mateo (capítulos V, VI y XXV), de Lucas y San Juan (capítulo XIII); Hechos de los Apóstoles (capítulos IV y V); y Corintios (capítulos VIII y IX). 2 Arroyave, M. G.,e Isaza, P. 1989. «Una perspectiva histórica del hospital», Educación Médica y Salud 23/2: 182-191. 3 La tradición mitológica señala a Esculapio como fundador de estos hospitales en el siglo IV a.C. (Labbé, M. et al,. 2008. «Símbolo de la medicina. Origen y evolución. El bastón de Esculapio versus Caduceo de Hermes. ¿Símbolos iguales o muy distintos?», Revista Chilena de Psiquiatría y Neurología de la infancia y adolescencia, 19/1: 60-66). 4 Domínguez Ortiz, A. 1992. «La Sevilla del siglo xvii» en Historia de Sevilla, Morales Padrón, F. (dir.), tomo V. Universidad de Sevilla, 1992. El autor señala que «la carencia de un sistema sanitario público era suplida mediante limosnas episcopales y clericales, monasterios, conventos, cofradías y otras instituciones similares realizaron esta función social». 5 Jiménez Salas, M. 1958. Historia de la asistencia social en España en la Era Moderna, Imprenta Viuda de Galo Sáez, Madrid.
615 EL HOSPITAL DE SANTA MARTA DE SEVILLA: ACTIVIDADES Y GESTIÓN... Hispania Sacra, LXVII 136, julio-diciembre 2015, 613-633 ISSN: 0018-215X, doi: 10.3989/hs.2015.018 Son clásicos algunos autores que tratan la cuestión en el siglo xvI, tales como Vives,6 Domingo de Soto7 y Villavicencio.8 Durante ese siglo Carlos I y Felipe II emiten sucesivas normas que intentan mejorar el funcionamiento de los hospitales del reino: por un lado, ordenan que se reduzcan en número, aglutinándose, para ser más eficientes; y por otro lado, sugieren que se creen nuevos hospitales, pero de un mayor tamaño. La literatura ha estudiado este tipo de entidades hospitalarias centrándose en la labor asistencial realizada. Sin embargo, no abundan los estudios que aborden el funcionamiento de los mismos desde una perspectiva económica partiendo de los registros contables conservados de los mismos. Sí hay que destacar los estudios realizados sobre los hospitales de Santa Cruz de Toledo, de San Julián de Albacete y de Santa María de Plasencia. El objetivo del presente trabajo es analizar el funcionamiento de una entidad distinta de las anteriores por estar dedicada a dar alimento a los pobres, el Hospital de Santa Marta de Sevilla, a través de la información recogida en sus registros contables y, también como aspecto novedoso, analizando su labor a lo largo de cuatro siglos.9 sevIlla y lOs hOspItales: el hOspItal de saNta MaRta Los hospitales en Sevilla, como en el resto de España, empezaron a florecer tras la reconquista. Al principio eran pequeños de capacidad, y atendían indistintamente enfermos, viejos, pobres, niños abandonados y transeúntes pobres; es decir, eran hospitales, asilos y alberguerías. Ya en el siglo xIII se documentan más de 10 hospitales en la ciudad.10 6 Vives, J.L. 1525. Del socorro de los pobres. Edición Biblioteca de Autores Españoles. 7 Soto, D. de 1545.Deliberación en la causa de los pobres. 8 Villavicencio, L. 1564. De oeconomia sacra circa pauperum curam. Amberes. 9 Los estudios mencionados han sido realizados por Jiménez Montañés, M.A. y Villaluenga de Gracia, S. 2000. «Instituciones de acogida en Toledo en el siglo xvI, el Hospital de Santa Cruz: Aspectos contables». Ensayos sobre normalización, globalización e historia de la contabilidad. Universidad de Castilla La Mancha; López Pérez, M.M. y Pérez Morote, R. 2007. «El sistema de información contable del Hospital San Julián de Albacete entre 1838 y 1859. De Computis Revista Española de Historia de la Contabilidad. 6, 55-117; y Garzón Marín, P. y Donoso Anes, R. 2001. «El hospital de Santa María de Plasencia: características del método contable utilizado (1789-1839)». Comunicación presentada al XI Congreso de AECA, Madrid. 10 Hospital de San Fernando, de San Clemente, de San Miguel, de San Lázaro, de Nuestra Señora de la Asunción, de Nuestra Señora de Rocamador, de San Mateo y otros de gremios parroquiales (Sánchez Herrero, J. 1992. «El clero de Sevilla en la época del barroco», en C. Ros (ed.), Historia de la Iglesia de Sevilla, 240-275. Sevilla: Editorial Castillejo).
616 JOSÉ JULIÁN HERNÁNDEZ BORREGUERO Hispania Sacra, LXVII 136, julio-diciembre 2015, 613-633 ISSN: 0018-215X, doi: 10.3989/hs.2015.018 Durante los siglos xIv y xv el número de hospitales, la mayoría de ellos de pequeña dimensión, habría aumentado hasta el centenar.11 Entre los de nueva fundación podemos destacar el Hospital de la Misericordia, también denominado de San Cosme y San Damián, y vulgarmente conocido como «el de las Bubas». Estas entidades asistenciales se especializaron, ya fuera en la alimentación de los pobres, en la atención a «enfermos de calenturas», enfermos contagiosos, niños abandonados... muchas veces al amparo de cofradías nacidas de los gremios sevillanos.12 En el siglo xvI, como ya se ha comentado, la Corona intentó agrupar los hospitales para mejorar su eficacia. En Sevilla, cumpliendo esas normas, se fusionaron los entes hospitalarios en dos en el año 1587: el Hospital del Amor de Dios, y el Hospital del Espíritu Santo. Sin embargo, en la práctica, se sabe que otros muchos siguieron existiendo, incluso apareciendo otros nuevos.13 El hospital de Santa Marta. Desde la Edad Media, en la diócesis de Sevilla, como en otras diócesis,14 debido a la presencia casi continuada de los obispos en la corte real, buena parte de las funciones diocesanas estaban delegadas en su Cabildo Catedral. Una parte importante del presupuesto de la institución catedralicia estaba dirigida a una serie de patronatos, que eran fundaciones y obras pías, que se 11 Ortiz de Zúniga, D. 1677. Annales Eclesiásticos y Seculares de la muy Noble y muy Leal Ciudad de Sevilla, Metrópoli de Andalucía, de la que contiene sus más principales memorias desde el año de 1246 hasta el año de 1671, Madrid: Imprenta Real. 12 Sánchez Herrero, J. 1992. Ya a mediados del siglo xv había varias «cofradías hospitalarias» en la ciudad: las cofradías de los Santos Angeles, de San Bernabé, de San Bernardo, de los Inocentes, Santa María de la Concepción y de San Vicente. 13 Collantes de Terán, F. 1886. Los establecimientos de caridad de Sevilla que se consideran como particulares: apuntes y memorias para su historia. Sevilla. 14 Los obispos eran personas de gran influencia que solían estar siempre cerca de la corte real. Esto, agregado al hecho de que era frecuente que una misma persona fuera obispo de más de una diócesis, provocaba que muchas de las funciones de gobierno, tanto en materia espiritual como material, estuvieran delegadas en el Cabildo Catedral, en la persona de su deán. Esta cierta autonomía del Cabildo Catedralicio respecto al Arzobispo tiene su origen en las constituciones de don Remondo, que siguiendo las tendencias del resto de diócesis españolas del siglo xII, separaron las denominadas Mesa Episcopal o Arzobispal de la Mesa Capitular con atribuciones y fuentes de ingresos bien distinguidas (Lop Otín, M.J. 1996. «El siglo xII en la historia del Cabildo Catedral de Toledo», incluido en las actas del Congreso Internacional Conmemorativo del VIII Centenario de la Batalla de Alarcos, Universidad de Castilla-La Mancha, p. 479). En el caso sevillano, además se le otorgó al Cabildo la administración de los diezmos de la diócesis. Por tanto en ese largo período este órgano aglutinaba funciones de dirección tanto de la Catedral como templo, como del Arzobispado en su totalidad (Hernández Borreguero, J.J. 2010. La Catedral de Sevilla: economía y esplendor (siglos xvi y xvii), Sevilla: Ayuntamiento de Sevilla).
617 EL HOSPITAL DE SANTA MARTA DE SEVILLA: ACTIVIDADES Y GESTIÓN... Hispania Sacra, LXVII 136, julio-diciembre 2015, 613-633 ISSN: 0018-215X, doi: 10.3989/hs.2015.018 instituían para dotar cultos (en determinadas fiestas, funciones litúrgicas, aniversarios de difuntos), y destinar fondos a instituciones benéficas tales como asilos, hospitales, dotes matrimoniales para doncellas, becas para estudiantes…15. Estos patronatos catedralicios llegaron a ser muy numerosos,16 aunque muchos de ellos apenas consistían en dotaciones económicas que permitían mantener económicamente a un sacerdote para que realizara una serie de cultos por el alma de algún fallecido. Por el volumen económico destacan tres patronatos dependientes del Cabildo:17 el Hospital de Santa Marta, la Capilla de Scalas y el Colegio de San Isidoro. El Hospital de Santa Marta se crea en 1404, con los bienes donados por un arcediano del Cabildo, Ferrán Martínez,18 quien señala en su testamento «que para siempre sea hospital en que se reciban los pobres de Jesucristo».19 Durante siglos este hospital, situado donde ahora se encuentra el Convento de la Encarnación (edificio localizado entre la plaza Virgen de los Reyes y la Plaza del Triunfo), siguió cumpliendo la función encomendada por su fundador: dar alimento diariamente a los pobres, concretamente a unas 45-50 personas. En este trabajo estudiamos a fondo el funcionamiento del Hospital de Santa Marta a partir de la realidad económica subyacente en los registros contables conservados correspondientes a los siglos xv a xvIII. En el archivo de la Catedral se conservan más de 240 libros sobre la gestión de este hospital. La serie de los libros de cargo y descargo está prácticamente completa desde 1476 a 1824, lo que ha facilitado nuestro trabajo. Como veremos en esos libros de cuentas, todo hace indicar que los gestores del Cabildo (ya fueran los mayordomos durante los siglos xvI y parte del xvI, o ya fueran los contadores mayores desde la creación de sus cargos) exigieron que los administradores del hospital registraran sus ingresos y gastos mediante planes de cuentas, fijos, en los que había que encuadrarlos según su naturaleza, 15 Rubio Merino, P. y González Ferrín, M.I. 1998. Inventario general del Archivo de la Santa, Metropolitana y Patriarcal Iglesia Catedral de Sevilla, Sevilla: Fundación Areces. 16 El Archivo de la Catedral de Sevilla (ACS) conserva unos 1.000 libros de cuentas relacionados con este tipo de instituciones, con entidad jurídica propia e independencia económica, pero que eran tuteladas y sus cuentas revisadas por el Cabildo Catedral. 17 Hernández Borreguero, J.J. 18 Este arcediano fue famoso en su época tanto por su riqueza, poder y saber hacer dentro del Cabildo, como por las importantes donaciones que realizó al mismo. Sin embargo, también su fama procede de sus predicaciones contra el judaísmo, que incitaron al asalto al barrio de la judería de Sevilla, en el que murieron cientos de judíos. Por ello, estuvo preso durante algunos años (Montes Romero, I. 1998. Propiedad y explotación de la tierra de la Baja Edad Media. Sevilla: Editorial FOCUS). 19 Rubio Merino, P. 1987. Inventario general del Archivo de la Santa, Metropolitana y Patriarcal Iglesia Catedral de Sevilla. Sevilla: Fundación Ramón Areces.
618 JOSÉ JULIÁN HERNÁNDEZ BORREGUERO Hispania Sacra, LXVII 136, julio-diciembre 2015, 613-633 ISSN: 0018-215X, doi: 10.3989/hs.2015.018 siempre clasificados en el mismo orden. Su implantación, según nuestra opinión, obedece a tres causas: 1) la variedad y cantidad de partidas a controlar era muy reducida, favoreciendo la estructuración de la información económica 2) implementar y simplificar la revisión de la gestión económica a realizar por parte de la Contaduría Mayor y 3) facilitar la tarea de los administradores (que no sólo ejercían de contadores, sino de gestores del patronato), cuyo nivel de conocimientos de contabilidad eran muy reducidos (como puede deducirse tanto en la caligrafía utilizada, como en las explicaciones de los hechos contables). Antes de analizar los libros dedicados a los gastos e ingresos anuales del hospital, haremos un comentario sobre ‘los Protocolos’, libros inventarios de las propiedades de la entidad. lOs INGResOs MONetaRIOs del hOspItal. Los ingresos asignados al Hospital estaban perfectamente delimitados, pues esta institución asistencial tenía una serie de bienes patrimoniales que le otorgaban suficientes réditos como para afrontar su actividad caritativa anual. Desde pocos años después de su Fundación, el Hospital de Santa Marta disfrutó de 54 propiedades inmobiliarias, casas, en su inmensa mayoría, además de algunos donadíos y tierras de cultivo. Periódicamente el Hospital inventariaba esas propiedades en unos libros denominados Protocolos, siguiendo la tradicional política de conservación de sus documentos de las entidades eclesiásticas.20 Estos libros, tras un índice, dedican una doble página a cada uno los bienes propiedad del Hospital, en la que apenas se menciona la ubicación geográfica del bien, pero se registran los sucesivos contratos de arrendamiento. Así, por ejemplo, en la página 38 del libro II de Protocolos, encontramos la anotación correspondiente a una casa de la calle Francos. Este registro comienza anotando el contrato de arrendamiento realizado en 1581, de por vida, ante escribano público, a favor de Pedro de Viola y su mujer, Sebastiana Ruiz, por 28.000 maravedíes (mrs). En 1608, se vuelve a arrendar tras la muerte de ambos, por el mismo importe a otra persona. Este arrendatario hizo dejación y devolvió en 1628 la casa, que se volvió a arrendar por 28.012 mrs, con obligación de hacer reparaciones. 20 Aunque desde principios de la Edad Media la Iglesia puso un especial celo en el control y archivo de su documentación económica, esa tradición fue elevada a norma durante el Concilio de Trento, y fue desarrollada por el papa San Pío V, siguiendo los métodos que impuso en su diócesis San Carlos Borromeo, obispo de Milán, en cuanto a conservación e inventario de los archivos eclesiásticos. El Cabildo Catedral de Sevilla siguió escrupulosamente esta prerrogativa, por lo que no puede extrañarnos que hoy en día su archivo acumule más de 9.000 libros de cuentas para los siglos xv a xIx.
619 EL HOSPITAL DE SANTA MARTA DE SEVILLA: ACTIVIDADES Y GESTIÓN... Hispania Sacra, LXVII 136, julio-diciembre 2015, 613-633 ISSN: 0018-215X, doi: 10.3989/hs.2015.018 Prácticamente todos estos inmuebles estaban permanentemente en alquiler, permitiendo al Hospital obtener unos importantes ingresos, como ya veremos más adelante. La mayoría de estos contratos de alquiler llevaban, una parte de la renta valorada en gallinas, una especie de cláusula de revalorización para actualizar parcialmente el ingreso en función de la subida del precio de un producto básico en la cesta de la compra. En la siguiente tabla, presentamos los datos del total de ingresos en concepto de arrendamiento obtenidos por el Hospital durante varios años correspondientes a los siglos xv a xvII, en los que puede comprobarse la parte de los ingresos que provenía de la liquidación de las gallinas recibidas:21 Concepto/Año 1489 1493 1569 1644 1645 Posesiones 47.093 62.104 587.528 1.203.609 1.219.968 Mrs gallinas 1.930 3.240 167.809 417.02721 417.248 Total ingresos 49.023 65.344 755.337 3.274.432 1.637.216 Así, en el año 1644, el total de ingresos de la institución por estos conceptos ascendían a 1.203.609 maravedíes y 2.809 gallinas. Estas gallinas proporcionaron 417.027 maravedíes22 adicionales a la institución en ese año Otros ingresos de naturaleza similar provenían de los denominados tributos, unas 14 partidas, muchos de ellos relacionados con alguna venta23 esporádica de un inmueble en el que el Hospital retenía el usufructo, por lo que percibía una determinada cantidad de manera perpetua.24 Ejemplos de esos casos son los tributos relacionados con de la Hacienda de Palomares, o la casa de Francisco de Vega. También aparecen tributos personales (a pagar por los herederos de Cristóbal Gallardo, o por Doña María de Villa) y los que pagaban algunas ins21 Los 417.027 maravedíes provenían de las 2767 gallinas que se cobraron en moneda. En el libro de gastos del Hospital de ese año se especifica que a la mayoría de los arrendatarios se le valoraron las gallinas a 9 reales el par de gallinas (es decir, a 153 maravedíes la gallina). Solo dos arrendatarios que tenían que pagar 186 gallinas pudieron liquidarlas a 7 reales el par (a 119 maravedíes la unidad). Además otras 42 gallinas aparecen cobradas «en pluma» (es decir, se recibía el animal en cobro). Como es lógico pensar cobrando la mayor parte en metálico se evitaba el farragoso proceso de almacenamiento, mantenimiento y posterior venta de esos animales. 22 En el libro de gastos del Hospital de ese año se especifica que a la mayoría de los arrendatarios se le valoraron las gallinas a 9 reales el par de gallinas (es decir, a 153 maravedíes la gallina). Solo dos arrendatarios que tenían que pagar 186 gallinas pudieron liquidarlas a 7 reales el par (a 119 maravedíes la unidad). 23 La escasez de venta de posesiones era debida a la obligación legal (denominada vínculo) de mantenerla por la entidad receptora de la donación. 24 Gregorio de Tejada, M. 1993. Vocabulario básico de la Historia de la Iglesia. Madrid: Editorial Crítica.
620 JOSÉ JULIÁN HERNÁNDEZ BORREGUERO Hispania Sacra, LXVII 136, julio-diciembre 2015, 613-633 ISSN: 0018-215X, doi: 10.3989/hs.2015.018 tituciones (el Cabildo Catedral, la Fábrica, el Convento de San Benito de la Calzada, el Convento de la Encarnación, o el Hospital del Espíritu Santo). Todos estos «tributos» proporcionaron ingresos sólo durante los siglos xvI y xvII (no hemos encontrado ninguna partida asimilable a esta categoría en los libros consultados de los siglos xv y xvIII). Como puede observarse en la siguiente tabla esos ingresos eran los más irregulares en importe: Concepto/Año 1569 1570 1644 1645 Mrs tributos 31939 17530 454662 227103 Total ingresos 1062026 1179813 2978514 2742170 % Tributos/Total 3,00% 1,48% 15,26% 8,28% El resto de ingresos tenía una menor cuantía, y están relacionados con aportaciones de la institución catedralicia, ya fuera directamente por medio del Cabildo o de la Fábrica de la misma. Suponemos que eran dotaciones que se concedían anualmente y que, por ejemplo, en el año 1644 ascendieron a 225.700 maravedíes. El último concepto frecuente estaba relacionado con el superávit de los años anteriores, que se consideraba como un ingreso más. El año 1644 esa cifra alcanzaba los 903.216 maravedíes. Otros años, como 1625, ese importe estaba cercano a los 2 millones de maravedíes. Dos aspectos más merecen nuestra atención desde un punto de vista contable: 1) Prácticamente todos los años las cuentas del Hospital arrojan un amplio superávit, que suponía entre un 20 y un 60% del total gastado, y que se denomina «alcance contra el administrador». Este superávit siempre es considerado como un ingreso más del ejercicio, por lo que se entiende que no existe un interés analítico en confrontar los ingresos y gastos devengados en el año en cuestión. 2) En algunos años aparecen ingresos que se clasifican como incobrables para el administrador (normalmente por problemas de solvencia de los arrendatarios). Esas partidas, denominadas «suspensiones y descuentos», curiosamente no se consideran como menores ingresos, sino como gastos del ejercicio. lOs GastOs MONetaRIOs del hOspItal Aunque los libros de registro de los gastos son muy similares durante los cuatro siglos analizados, hemos encontrado algunos matices que pasamos a explicar:
621 EL HOSPITAL DE SANTA MARTA DE SEVILLA: ACTIVIDADES Y GESTIÓN... Hispania Sacra, LXVII 136, julio-diciembre 2015, 613-633 ISSN: 0018-215X, doi: 10.3989/hs.2015.018 a) En Los primeros libros conservados (años 1476 y 1477) es difícil recomponer el balance económico de la institución debido a la compleja grafía utilizada, a la simple ordenación cronológica de los gastos, y a la falta de un resumen final que confronte los gastos con los ingresos (en su mayoría no monetarios). b) Esa situación cambia drásticamente en el siguiente libro catalogado (años 1488 a 1490): el administrador, Juan de Almodóvar, comienza a separar los gastos por categorías en páginas separadas. En el libro de los años 1492 a 1494 sigue la evolución de la administración contable, al introducirse el detalle diario de los principales gastos del hospital (como ya explicaremos más adelante): los de despensa. c) Los libros estudiados del siglo xvI ya separan prácticamente tantos conceptos de gasto como los del siglo xvII y xvIII. Lo único que se mejoró en el siglo xvII respecto a éstos es que los de la anterior centuria totalizan los gastos por páginas y no por conceptos. Al final de esos libros aparecen todos esos subtotales sumados para totalizar los gastos del año. Este detalle sirve como ejemplo claro de que la principal función de estos libros no es servir para analizar la evolución de las distintas partidas de gasto, sino controlar la gestión de su administrador. d) Como ya hemos adelantado, parece que los libros del siglo xvII suponen el máximo desarrollo contable, con las cuentas totalizadas por conceptos, y con un índice para encontrar con mayor facilidad las cuentas en él contenidas. e) Los libros del siglo xvIII son casi idénticos a los anteriores. Solo destacar que pierden el índice inicial, y que separan los ingresos por arrendamientos temporales («de por tiempo») de los a largo plazo («de por vida»). También llama la atención el hecho de que los importes recogidos sufrieron numerosas correcciones posteriores (con una caligrafía y color de tinta distintos). No sabemos si fueron errores aritméticos o revisiones del Cabildo de los importes declarados. Los administradores utilizaron una serie de clasificaciones y denominaciones que se mantuvieron estables durante más de 250 años, y recogen las sucesivas anotaciones que se realizan a lo largo del año.25 Nosotros hemos clasificado estos capítulos de gastos, a efecto de estudio, en tres bloques: los de carácter institucional, los relacionados con alimentos y los gastos generales. 25 Hemos tenido noticias de que otros hospitales no realizaban estas ordenaciones de los gastos a partir de planes de cuentas, sino que cronológicamente van anotando los cargos y los descargos diarios, como sucede en el Hospital de Santa María, de Plasencia (Garzón Marín, P. y Donoso Anes, R. 2001).
628 JOSÉ JULIÁN HERNÁNDEZ BORREGUERO Hispania Sacra, LXVII 136, julio-diciembre 2015, 613-633 ISSN: 0018-215X, doi: 10.3989/hs.2015.018 Esa labor se realizaba de una manera organizada, coherente y eficaz, pues una serie de personas inmersas en la pobreza disfrutaban de una alimentación bastante digna y variada durante todos los días del año. Además, la institución proporcionaba trabajo y comida a una serie de personas, con un alto grado de autonomía a la hora de decidir los alimentos a ofrecer diariamente. Como hemos visto en el Anexo II, la institución atendió durante siglos a una cifra similar de pobres, pues dispuso de ingresos suficientes para poder sufragar las necesidades alimenticias de estas personas, incluso en períodos de carestías, hambrunas o epidemias que encarecían los productos y, por tanto, aumentaban los gastos del Hospital. El Cabildo Catedral ejercía la tutela de la institución, supervisando anualmente las cuentas para evitar el fraude o el mal uso de los fondos de su administrador. Esta labor se veía enormemente favorecida por el uso de sencillos planes de cuentas para clasificar los ingresos y gastos del Hospital, que se preservaron durante siglos. Esa organización sencilla de los ingresos y gastos favoreció la labor de los administradores, que más que simples contadores30 profesionales, ejercían la dirección efectiva de todo lo relacionado con el Hospital. Esa reducción de la dificultad de contabilización no estaba reñida con el minucioso detalle de los precios y cantidades de productos comprados, aunque supusieran pequeños importes económicos. Finalmente, queremos resaltar la labor de los administradores, quienes conocen al comenzar el año prácticamente el presupuesto exacto de ingresos, y se dedican a vigilar el gasto, para amoldarlo a las posibilidades presupuestarias y para equilibrarlo con la necesidad de cumplir los objetivos para los que se creó el patronato.31 30 Martín Lamoroux, F. 1998. «Los criterios conceptuales y formales en la Historia de la Contabilidad», Ponencia al II Encuentro de trabajo sobre la Historia de la Contabilidad en España, Sevilla, señala que los administradores han de someterse a los procesos de rendición de cuentas impuestos por los destinatarios de la información; cuando éstos exigen que se lleven las cuentas mediante el método de cargo y data buscan que la rendición de cuentas sea un proceso simple. 31 Lightbody, Margaret. 2000. «Storing and shielding: financial management behaviour in a church organization». Accounting, Auditing and Accountability Journal. 13/2: 165. Algunos autores han estudiado esta realidad precisamente en los hospitales. Harris, J. 1977. «The internal organization of hospitals: some economic indicators», The Bell Journal of Economics, 8: 467-82.
629 EL HOSPITAL DE SANTA MARTA DE SEVILLA: ACTIVIDADES Y GESTIÓN... Hispania Sacra, LXVII 136, julio-diciembre 2015, 613-633 ISSN: 0018-215X, doi: 10.3989/hs.2015.018 bIblIOGRaFía Libros del archivo Catedral de Sevilla consultados: – Protocolos I y II, libro de las posesiones del hospital de Santa Marta (2 libros) [1543-1645]. Sección Patronatos, ref. 32-33. – Libros de los gastos ordinarios y extraordinarios del hospital de Santa Marta (10 libros) [1476-1721]. Sección Patronatos, ref. 38, 39, 40, 90, 91, 145, 162, 163, 234 y 235. Arroyave, María de Gracia e Isaza, Pedro. 1989. «Una perspectiva histórica del hospital», Educación Médica y Salud 23/2: 182-191. Collantes de Terán, Francisco. 1886. Los establecimientos de caridad de Sevilla que se consideran como particulares: apuntes y memorias para su historia. Sevilla. Domínguez Ortiz, Antonio. 1992. «La Sevilla del siglo xvii» en Historia de Sevilla, Morales Padrón, F. (dir.). Universidad de Sevilla, 1992. El autor señala que «la carencia de un sistema sanitario público era suplida mediante limosnas episcopales y clericales, monasterios, conventos, cofradías y otras instituciones similares realizaron esta función social». Garzón Marín, Pilar y Donoso Anes, Rafael. 2001. «El hospital de Santa María de Plasencia: características del método contable utilizado (1789-1839)». Comunicación presentada al XI Congreso de AECA, Madrid. Gregorio de Tejada, Manuel. 1993. Vocabulario básico de la Historia de la Iglesia. Madrid: Editorial Crítica. Harris, John. 1977. «The internal organization of hospitals: some economic indicators», The Bell Journal of Economics, 8: 467-82. Hernández Borreguero, José Julián. 2010. La Catedral de Sevilla: economía y esplendor (siglos xvi y xvii), Sevilla: Ayuntamiento de Sevilla. Jiménez Montañés, María Ángeles y Villaluenga de Gracia, Susana. 2000. «Instituciones de acogida en Toledo en el siglo xvI, el Hospital de Santa Cruz: Aspectos contables», Ensayos sobre normalización, globalización e historia de la contabilidad, págs. 343-370. Universidad de Castilla La Mancha. Jiménez Salas, María. 1958. Historia de la asistencia social en España en la Era Moderna. Madrid: Imprenta Viuda de Galo Sáez. Labbé, Mariana et al,. 2008. «Símbolo de la medicina. Origen y evolución. El bastón de Esculapio versus Caduceo de Hermes. ¿Símbolos iguales o muy distintos?», Revista Chilena de Psiquiatría y Neurología de la infancia y adolescencia, 19/1: 60-66. Ladero Quesada, Miguel Ángel y González Jiménez, Manuel. 1978. Diezmo eclesiástico y producción de cereales en el reino de Sevilla (1408-1503). Universidad de Sevilla, Departamento de Historia Medieval Lightbody, Margaret. 2000. «Storing and shielding: financial management behaviour in a church organization». Accounting, Auditing and Accountability Journal. 13/2: 156-170.
630 JOSÉ JULIÁN HERNÁNDEZ BORREGUERO Hispania Sacra, LXVII 136, julio-diciembre 2015, 613-633 ISSN: 0018-215X, doi: 10.3989/hs.2015.018 Lop Otín, María José. 1996. «El siglo xII en la historia del Cabildo Catedral de Toledo», incluido en las actas del Congreso Internacional Conmemorativo del VIII Centenario de la Batalla de Alarcos, Universidad de Castilla-La Mancha: 471-494. López Pérez, María del Mar y Pérez Morote, Rosario. 2007. «El sistema de información contable del Hospital San Julián de Albacete entre 1838 y 1859. De Computis Revista Española de Historia de la Contabilidad: 6, 55-117. Martín Lamoroux, Fernando. 1998. «Los criterios conceptuales y formales en la Historia de la Contabilidad», Ponencia al II Encuentro de trabajo sobre la Historia de la Contabilidad en España, Sevilla. Montes Romero, Isabel. 1998. Propiedad y explotación de la tierra de la Baja Edad Media. Sevilla: Editorial FOCUS Ortiz de Zúniga, Diego. 1677. Annales Eclesiásticos y Seculares de la muy Noble y muy Leal Ciudad de Sevilla, Metrópoli de Andalucía, de la que contiene sus más principales memorias desde el año de 1246 hasta el año de 1671, Madrid: Imprenta Real. Rubio Merino, Pedro. 1987. Inventario general del Archivo de la Santa, Metropolitana y Patriarcal Iglesia Catedral de Sevilla. Sevilla: Fundación Ramón Areces. Rubio Merino, Pedro y González Ferrín, María Isabel. 1998. Inventario general del Archivo de la Santa, Metropolitana y Patriarcal Iglesia Catedral de Sevilla, Sevilla: Fundación Areces. Sánchez Herrero, Juan. 1992. «El clero de Sevilla en la época del barroco», en C. Ros (ed.), Historia de la Iglesia de Sevilla: 240-275. Sevilla: Editorial Castillejo. Soto, Domingo de.1545.Deliberación en la causa de los pobres. Villavicencio, Lorenzo. 1564. De oeconomia sacra circa pauperum curam. Amberes. Vives, Juan Luis. 1525. Del socorro de los pobres. Edición Biblioteca de Autores Españoles.
631 EL HOSPITAL DE SANTA MARTA DE SEVILLA: ACTIVIDADES Y GESTIÓN... Hispania Sacra, LXVII 136, julio-diciembre 2015, 613-633 ISSN: 0018-215X, doi: 10.3989/hs.2015.018 Anexo I. Resumen cuentas Hospital Santa Marta, 1625
632 JOSÉ JULIÁN HERNÁNDEZ BORREGUERO Hispania Sacra, LXVII 136, julio-diciembre 2015, 613-633 ISSN: 0018-215X, doi: 10.3989/hs.2015.018 Anexo II. Resumen cuentas varios años. Concepto/Año 1488 1489 1493 1569 1570 1644 1645 1720 1721 Posesiones 47.093 62.104 587.528 768.118 1.203.609 1.219.968 1.225.374 1.247.949 Suspensiones 0 0 0 0 -98.392 -209.202 -190.944 Maravedíes gallinas 1.930 3.240 167.809 0 417.027 417.248 0 0 Maravedíes tributos 0 0 31.939 17.530 454.662 227.103 0 0 Alcance año anterior 15.952 0 274.750 394.165 903.216 976.243 245.644 204.599 TOTAL INGRESOS ? 64.975 65.344 1.062.026 1.179.813 2.978.514 2.742.170 1.261.816 1.261.604 Gastos día de Santa 0 0 876 1.947 1.644 11.118 11.696 13.092 13.092 Limosnas y misas 0 0 0 12.444 13.430 13.600 15.232 31.540 25.812 Tributos pagados 12.070 10.270 7.360 0 47.294 78.644 87.890 14.608 7.420 Gastos institucionales 12.070 10.270 8.236 14.391 62.368 103.362 114.818 59.240 46.324 Molino y horno 4.572 4.572 6.469 0 0 0 0 0 0 Trigo comprado 0 0 0 84.346 144.668 613.156 339.736 0 0 Acarreto pan 2.679 2.530 0 0 0 0 0 0 0 Vino comprado 0 0 0 119.076 102.455 359.671 341.584 141.486 128.940 Leña y carbón 0 0 0 22.751 32.042 63.563 65.252 30.540 30.695
633 EL HOSPITAL DE SANTA MARTA DE SEVILLA: ACTIVIDADES Y GESTIÓN... Hispania Sacra, LXVII 136, julio-diciembre 2015, 613-633 ISSN: 0018-215X, doi: 10.3989/hs.2015.018 Tocino comprado 0 0 0 36.208 27.835 44.404 56.034 19.302 27.732 Aceite comprado 0 0 0 15.780 20.699 29.427 29.308 27.404 17.104 Garbanzos comprados 0 0 0 0 0 13.362 9.996 30.401 32.256 Arroz y castañas 0 0 0 0 0 10.404 8.296 0 0 Queso y fruta 0 0 0 10.397 18.007 0 0 0 0 Semanerías/despensa 37.587 37.405 ? 210.825 209.105 646.295 625.839 388.821 394.425 Gastos alimentación 44.838 44.507 ? 499.383 554.811 1.780.282 1.476.045 637.954 631.152 Salarios pagados 0 0 0 39.882 49.741 72.240 64.590 71.740 71.740 Otros gastos generales 1.944 20.346 2.896 81.682 5.219 22.593 25.728 9.638 15.848 Pleitos y libramientos 0 0 0 1.575 109 21.682 23.358 14.932 36.136 Reparos de la casa 0 0 0 12.947 6.153 2.112 1.280 263.713 119.916 Extraordinarios 0 0 575 18.001 20.216 0 0 0 0 Gastos generales 1.944 20.346 3.471 154.087 81.438 118.627 114.956 360.023 243.640 GASTOS TOTALES 58.852 75.123 ? 667.861 698.617 2.002.271 1.705.819 1.057.217 921.116 ALCANCE c/admdor ? -10.148 ? 394.165 481.196 976.243 1.036.351 204.599 340.488