scieee Open visual document viewer

Iconos femeninos en la educación

Flecha García, Consuelo

Abstract

La multiplicidad de iconos con los que se pretende atraer nuestra atención y poner a prueba nuestra voluntad en las sociedades actuales: iconos de la moda, de la canción, del arte, de la riqueza, del éxito, del poder, de las ideologías, de las profesiones, del ocio, y tantos más, han quitado transcendencia a eso más grande a lo que debería conducir la imagen o el signo con que se nos muestran, a lo que buscan representar y a lo que significan. La admiración que saben inspirarnos, la cercanía que produce su simbolismo, y la posibilidad de sopesar el elegirlos como camino para conmover una parte de nuestro interior y de nuestras decisiones, hace que, además de imponerse a nuestra mirada, reclamen adhesión y conformidad.

Full text

Ma zo – Ab il 2012 §Nº 978 §P.V.P. 7 € Muje es al pode , sin géne o de dudas Nue a mi ada a los alo es emeninos Cine: del es e eo ipo a la nue a imagen Iconos emeninos de nues o iempo RÍTICA Nº 978 Ma zo-Ab il 2012 Pe iodicidad bimes al Edi a Fundación Cas o e de Di ec o a Manuela Aguile a aguile a@ e is a-c i ica.com Maque ación Vi ginia Fe nández Aguinaco i ginia@ e is a-c i ica.com Glo ia Bus os glo ia@ e is a-c i ica.com Colabo an en es e núme o No be o Alco e , Da id Felipe A anz, A aceli Caballe o, Ma ía Cobos, Tomás Domingo Mo a alla, Consuelo Flecha Ga cía, C is ina Gallo, Cecilia Ga cía, Es he González, Ja ie López, Ca men Llopis, Be a Ma co, Sil ia Ma ínez, Ma ía No o, Mª Luisa Pa e Ga cía, Pila Pazos, Ma ía Jesús Ramos, Ma i é Ramos González, Paz Roca, Nie es San Ma ín, Ma ía Simón, Joaquín Suá ez Bau is a, F ancisco Vicen Galdón Consejo edi o ial Me cedes Blancha d, Joaquín Campos , Inés Gómez, Ca men Llopis, Isabel Rome o , Me cedes Ruiz-Giménez, Luis Sánchez, Ca los Es eban. Publicidad Agus ín B a o publicidad@ e is a-c i ica.com Susc ipciones Isabel Pin o ipin o @ e is a-c i ica.com Mª Luisa Gal e mluisagal e@ e is a-c i ica.com Sec e a ía Fá ima Cáce es Imp ime: MAE Ta i as de susc ipción España: 33 € (IVA incluido) Ex anje o: 40 € CRÍTICA C/ Gene al O áa, 62 - 1º izq. 28006 Mad id Tel.: 91 725 92 00 Fax: 91 725 92 09 Co eo elec ónico c i ica@ e is a-c i ica.com Página web: www. e is a-c i ica.com Depósi o legal: M.- 1538-1958 ISSN: 1131-6497 edi o ial de mes a mes ac ualidad monog á ico Es a Re is a ha ecibido una ayuda de la Di ección Gene al del Lib o, A chi os y Biblio ecas pa a su di usión en biblio ecas, cen os cul u ales y uni e sidades de España, pa a la o alidad de los núme os edi ados en el año 2012. Muje es sin dis az MANuelA AGuile A Nie es sAN MA íN La islamización de la p ima e a á abe MA íA CoBos análisis Muje es en el depo e. Iconos in isibles C is iNA GAllo Iconos emeninos en el discu so in e cul u al e i e eligioso Mª luisA pA e GA CíA Iconos emeninos en el cine. Del es e eo ipo emenino a las imágenes de muje oMás DoMiNGo Mo A AllA Algunos iconos emeninos en poesía en los úl imos cien años pAz oCA Mode nidad y ansmode nidad: hacia una nue a mi ada sob e la muje y los alo es emeninos MA íA No o Iconos emeninos en la educación CoNsuelo FleChA GA CíA Los iconos emeninos de la publicidad y el mundo audio isual. De Hello Ki y a la Loba de Sahki a sil iA MA íNez His o ia y pe iles de algunas muje es cien í icas Be A MA Co Muje es al pode , sin géne o de dudas CA MeN llopis Sus labo es. De la Sección Femenina a Supe woman, pasando po Ma i io A ACeli CABAlle o Iconos emeninos en eligión hoy MA iFé AMos GoNzález © RÍTICA 03 06 08 14 19 24 30 35 41 46 51 57 63 70 Iconos emeninos de nues o iempo en oque Págs. 15,17,19,21,23,25,27,29,31,33,35,37,39,41,43,45,47,49,51,53,55,57,59,61, 63,65,67,69: Iconos emeninos de nues o iempo A ium, Cen o museo asco de a e con empo áneo. O o e e en e de la cul u a a ís ica nacional F ANCisCo iCeN GAlDÓN ©RÍTICA ❙ Nº 978 ❙ Ma zo-Ab il 2012 © es he GoNzález DiRecciones ÚTiles Las se idumb es del pode : los o ígenes li e a ios del pac o con el Diablo DA iD Felipe A ANz LITERATuRA Pa a siemp e. Susanna Tama o MA íA siMÓN La colección “Muje es” de la Edi o ial Na cea pilA pAzos LIBROS G ooming JA ie lÓpez Tea o en el ba io MA íA JesÚs AMos TEATRO Ti anic Los idus de ma zo CeCiliA GA CíA CINE Tiempos pasados, Semana San a, y “¡Con i e!” i GiNiA Fe NáNDez TV Esa muje que sueña No Be o AlCo e CuLTuRA y FE. Ti anio elucien e ARTE PaRa saBeR Más cul u a 75 76 79 80 84 86 88 90 91 92 5 Decálogo JoAquíN suá ez BAu is A análisis ©RÍTICA ❙ Nº 978 ❙ Ma zo-Ab il 2012 © 19 No sé si podemos conside a como uno de los iconos cul u ales de nues o iempo la ans o mación que ha expe imen ado el mundo de las muje- es, su condición social, su iden idad, el i mo y las modalidades de su p esencia en escena- ios que no es ácil ya concebi sin la pa ici- pación y has a el p o agonismo emenino. Pe- o es, sin duda, una ealidad más exp esi a que cualquie o a imagen, la cual no deja de a i- sa nos de que quizás sea in eligen e i i es e p esen e ineludible de modi icaciones como lu- ga es a égico del u u o. Po que una oma de pos u a así nos lle a á a pe cibi la necesidad análisis La mul iplicidad de iconos con los que se p e ende a ae nues a a ención y pone a p ueba nues a olun ad en las sociedades ac uales: iconos de la moda, de la canción, del a e, de la iqueza, del éxi o, del pode , de las ideologías, de las p o esiones, del ocio, y an os más, han qui ado anscendencia a eso más g ande a lo que debe ía conduci la imagen o el signo con que se nos mues an, a lo que buscan ep esen a y a lo que signi ican. La admi ación que saben inspi a nos, la ce canía que p oduce su simbolismo, y la posibilidad de sopesa el elegi los como camino pa a conmo e una pa e de nues o in e io y de nues as decisiones, hace que, además de impone se a nues a mi ada, eclamen adhesión y con o midad. iconos emeninos en la educación i ic co on no os s e em me en ni in no os s d de e n nu ue es s o o i ie em mp po o ALICIA GIMÉNEZ BARTLETT. Albace e, 1951. Esc i o a Doc o a en Li e a u a Española en la Uni e sidad de Ba celona, ciudad en la que eside desde 1975. En los años no en a c eo el pe sonaje de la inspec o a Pe a Delicado, que dio o igen a una se ie de Tele isión. Sus ob as han sido aducidas a quince lenguas, con no ables éxi os en F ancia, Alemania, Es ados Unidos e I alia. ANA MARÍA MATUTE. Ba celona, 1925. Esc i o a Una de las oces más impo an es, de la li e a u a de la posgue a, o de la llamada gene ación de los “niños asomb ados”. Su ob a esul a se una a a combinación de denuncia social y de mensaje poé ico. Es P emio Plane a (1954) y P emio Nacional de Li e a u a po Los hijos mue os (1958). En 1976 ue p opues a pa a el P emio Nobel de Li e a u a y ob u o el P emio Miguel de Ce an es en 2010. Exis e un p emio li e a io que lle a su nomb e y sus lib os han sido aducidos a 23 idiomas. ROSALYN SUSSMAN YALOW Nue a Yo k, 1924 Física es adounidense T as consegui su doc o ado en Ciencias Físicas en 1949, abajó con el p o eso Solomon Be son. Sus in es igaciones sob e ísica nuclea le pe mi ie on en a en el Se icio de Medicina Nuclea del Hospi al de Ve e anos del B onx. En 1977 le ue concedido el p emio Nobel de Medicina po sus in es igaciones elacionadas con las ho monas pep ídicas y po sus a ances en el diagnós ico y a amien o de en e medades del i oides, diabe es, anomalías de c ecimien o, ensión al a y es e ilidad. Consuelo Flecha Ga cía análisis ©RÍTICA ❙ Nº 978 ❙ Ma zo-Ab il 2012 © 20 de ap endizajes de ida que no se con o men con la lec u a ap esu ada de los hechos, sino que calcule el bene icio de unos cambios que a ec an al es ilo de las elaciones, al con eni- do de las ce ezas, a la o ien ación de los p o- yec os pe sonales y colec i os. Compensa la des en aja Y en es e sen ido, aigo a la conside ación un asun o del que desde hace ya mucho iem- po enimos hablando; la eminización de de- e minados ámbi os sociales, especialmen e den o del mundo labo al, en los que se ha de- sencadenado una endencia pe sis en e de en- ada de muje es, pa alela a la de un p og esi- o dis anciamien o de los homb es. Mi emos a la educación. Mo imien o ca gado de azones de ca ác e socioeconómico, pe o que al mismo iempo encie a signi icados y consecuencias sim- bólicas. ¿Cuán as eces hemos comen ado los al os po cen ajes de p o eso as en educación in an- il, p ima ia, secunda ia y en el bachille a o, el mayo núme o y pe manencia de alumnas en el sis ema educa i o –diez pun os po encima de los chicos a pa i del segundo ciclo de ESO, in- cluida la uni e sidad–, sus mejo es cali icacio- nes académicas? A i maciones apoyadas en los in o mes di undidos anualmen e desde las ad- minis aciones educa i as, en la obse ación de las dinámicas den o de los cen os y de las au- las, en el es imonio del p o eso ado y de las a- milias. Unos indicado es que no siemp e son in- e p e ados de mane a uní oca po que p odu- cen con ecuencia e ec os no deseados en la con- i encia escola . Po ejemplo, la escasez de e- e encias masculinas en que los alumnos se mue- en y la mayo ase i idad con que las alumnas ac úan en las aulas y an e el es udio, p o oca du- das sob e la con eniencia pedagógica de au- men a la p esencia de p o eso es, o de dis i- bui a chicas y chicos en clases sepa adas pa a incen i a mejo es endimien os en ellos. Son ealidades que al i se consolidando e- claman un diagnós ico ce e o cuyos esul a- dos ayuda án a en ende po qué desde un o i- gen muy desigual en el acceso a la escuela, y de un eco ido sesgado po los di e en es ni- eles de enseñanza, se ha llegado a una si ua- ción en la que puede a en u a se que las niñas y las jó enes, sin memo ia y conciencia de ello, es én que iendo compensa la des en aja de sa- lida. Algunas de las cla es que explican es as ci cuns ancias ienen que e con la cons an- cia pe sonal en el es udio y con un in e és le- gí imo de ap o echa odas las ocasiones a su alcance. Y ca ac e ís icas semejan es pueden se aplicadas ambién a la p esencia de p o eso as en los ni eles de enseñanza obliga o ios, don- de siguen ganando espacios y econocimien o a la a ea educado a que ealizan. Sal a los desajus es Sin emba go, hay un deba e ecu en e so- b e su implicación en esponsabilidades di- ec i as an o en los cen os de abajo como en la adminis ación educa i a; sob e el modelo cu icula que desa ollan en el aula; sob e el es ilo pedagógico y las p opues as me odoló- Las muje es es án, y las p o eso as de mane a especial, cada ez más sensibilizadas y suspicaces an e los modelos uni o mes, and océn icos y uni e salizados que se p oponen a las nue as gene aciones de chicas en los p og amas o ma i os. análisis ©RÍTICA ❙ Nº 978 ❙ Ma zo-Ab il 2012 © 21 gicas que u ilizan en su quehace docen e. Es impo an e epa a en es os aspec os pensan- do no sólo en si hay algo de especí ico en el mo- do de ac ua po el hecho de se muje es, sino ambién y especialmen e pa a sabe si epe - cu en y cómo en el ap endizaje y en la educa- ción de los chicos. Pe o ca ecemos aún de aná- lisis de campo sob e es a posible incidencia, so- b e los e ec os que p oduce. Y de igual modo son insu icien es los es udios cen ados en las alumnas, que pod ían con ibui a des ela o a con i ma cla es in e esan es sob e su mejo adap ación a las dinámicas escola es que po- nen de mani ies o cu so as cu so. Unos compo amien os que no se ci cunsc iben a Es- paña y a de e minados sec o es de la población, sino que supe an on e as nacionales y g upos sociales. Pe o sin emba go, son muchas las inicia i- as abande adas, las expe iencias compa idas, las disposiciones legales y o os ecu sos u ili- zados desde hace años en los colegios, ins i u- os y uni e sidades, pa a que es a nu ida p e- sencia de p o eso as y de alumnas se a iance sin pun os de is a sesgados; buscando que la ma- yo ía cuan i a i a desencadene además dimen- siones cuali a i as. Son p ác icas que se in o- ducen a a és de con enidos cu icula es me- nos and océn icos, de una p opues a de alo- es de espe o iguali a io, del asumi hábi os y des ezas que ayudan a o alece la con i en- cia democ á ica. Es os comp omisos de ac uación en los p o- cesos educa i os pe mi en sal a los desajus es en e la igualdad de opo unidades en la esco- la ización uni e sal y las opo unidades pa a la igualdad que han de es a a disposición de ca- da es udian e de acue do con sus ca ac e ís icas indi iduales; ambién la di e encia sexual. ¿Ol ida la di e encia? En el con ex o conc e o, aunque con en- anas a una ealidad globalizada, en el que se a iende a la a ea de educa , con iene pensa en algunas cues iones ela i as a los lími es que odean ese signi ica i o legado acumulado en el siglo XX. Debemos p egun a nos si las p o eso as sien en que sus palab as son escuchadas, que su la ga expe iencia en la a ea de educa es e- nida en cuen a en los diagnós icos sob e el es- ado de la enseñanza, si sus análisis in luyen en la oma de decisiones ace ca de las mejo as que hay que inco po a al sis ema educa i o. Debemos obse a si son conside adas in- e locu o as a las que se econoce c édi o cuan- do de ec an, po ejemplo, un incómodo ma- les a en los alumnos a pesa de las inno a- ciones pedagógicas y me odológicas que, con espe anza y dedicación, se in oducen en los i ic co on no os s e em me en ni in no os s d de e n nu ue es s o o i ie em mp po o CARMEN KURTZ. Ba celona 1911-1999 Esc i o a Fue una de las esc i o as más o iginales de la posgue a española, des acando en li e a u a in an il y ju enil. Me ecedo a de p emios como el Laza illo, el Plane a o el Ciudad de Ba celona, sus no elas Due men bajo las aguas, la ilogía Sic ansi , o El desconocido la si ua on en el pano ama li e a io español. Sus his o ias in an iles con Osca como p o agonis a, o Ve a y Ve a y el ma , ocupan un luga des acado en el canon de la li e a u a in an il y ju enil. ALFONSINA STORNI Cap iasca (Suiza), 1892 – A gen ina, 1938 Poe isa Desde muy niña empezó a abaja como maes a, publicando sus p ime as ob as poé icas bajo el pseudónimo de Tao Lao. Su p osa eminis a siemp e buscó la igualdad y, según la c í ica, posee una o iginalidad que cambió el sen ido de las le as de La inoamé ica. Ob u o impo an es p emios li e a ios que la hicie on muy conocida en La inoamé ica. Des acan en e sus ob as: “Languidez”, “El dulce daño” y “La inquie ud del osal”. VERÓNICA MICHELLE BACHELET San iago de Chile, 1951. . Polí ica chilena Michelle Bachele es udió medicina en la Uni e sidad de Chile, donde in- g esó en el Pa ido Socialis a. T as el golpe de Es ado del 11 de sep iemb e de 1973, se exiló pa a eg esa en 1979 y suma se a di e sos mo imien- os con a ios a la dic adu a de Pino- che . Asumió el minis e io de Salud du an e el gobie no de Rica do Lagos Escoba en 2000 y en 2002 el de De- ensa. P esiden a de la República de Chile en e el 11 de ma zo de 2006. Ac ualmen e es la enca gada de “ONU Muje es”, pa a la igualdad de géne o. análisis ©RÍTICA ❙ Nº 978 ❙ Ma zo-Ab il 2012 © 22 planes de es udio. P opues as que sí ienen éxi- o en las alumnas, lo que agudiza la sensación de que a la ho a de hace e aluaciones y de in- oduci e o mas no se incide en la uen e del p oblema. ¿Po qué las chicas sí y los chicos no? Debemos p egun a nos si el bagaje cul u- al que en las aulas se abaja y se alo a, in- cluye una imagen del mundo en el que han in e ac uado siemp e muje es y homb es; en el que han compa ido el p o agonismo en ac- ciones y en sabe es de los que no se puede p es- cindi sin me ma de lo humano, en la o ma- ción de las gene aciones jó enes. ¿Po qué ese hueco en la p opues a o - ma i a? Ha sido una consecuencia de la esco- la idad gene alizada de que dis u amos y del paso de las aulas seg egadas a mix as. Las exi- gencias del ho a io escola que no podía se am- pliado y la desigual alo ación de unas asig- na u as y o as, hizo que se inco po a a a las alumnas a un cu ículo y a un imagina io so- cial que había sido diseñado pa a chicos, en el que no había luga pa a lo que se en endía co- mo conocimien os y obligaciones emeninas. Se hizo la lec u a de la igualdad in e p e ándola como homologación con lo masculino; sin nin- gún c i e io de ecip ocidad y conside ación a la exigencia de au onomía pe sonal que am- bién a ec a a los chicos en el p esen e y de ca- a a su u u o. De es a mane a, las alumnas se ie on con- ducidas a in e io iza las es a egias que egulan sus posibilidades de inclusión en el mundo mas- culino. Se sin ie on obligadas a mo e se en la pa adoja de que sólo se ían admi idas en de- e minados espacios –los labo ales unda- men almen e–, si ac uaban ol idando su di e- encia sexual emenina. Po eso, jun o a la sa is acción de habe lle- gado a un sis ema educa i o iguali a io, no pue- den so p ende nos comen a ios y eacciones ace ca de unas jó enes que educadas en lo que los homb es pensa on pa a sí mismos, pe ci- ben como una ca ga excesi a la c ianza y el cui- dado amilia no compa ido, han adqui ido una g an segu idad pa a asumi comp omisos, imaginan su ida decidiendo po sí mismas, aunque expe imen en con mucha ecuencia que no es así. Es el u o de habe sido socializadas en ese e e en e simbólico que legi ima su inco po- ación a un pa imonio cul u al des inado du- an e siglos a los homb es. Como señala ace - adamen e Elena Simón en su lib o Hijas de la igualdad, he ede as de la injus icia: “los alo- es de compe i i idad y negación de lo no he- gemónico es án en la base de la socialización de los a ones y, aho a ambién, de las chicas… a las que no les o ecemos un modelo al e - na i o de acep ación y mé i o”. Los ac uales modelos and océn icos Las muje es es án, y las p o eso as de ma- ne a especial, cada ez más sensibilizadas y sus- picaces an e los modelos uni o mes, and o- cén icos y uni e salizados que se p oponen a las nue as gene aciones de chicas en los p o- g amas o ma i os –no en o os medios de so- cialización–, en los cuales se ocul a, cuando no se niega y has a se cancela esa mi ad del mun- do habi ado y animado po muje es. Aunque muy len amen e los p og amas es- cola es an p omo iendo ap endizajes no só- lo cen ados en las ac uaciones públicas, po- lí icas y del me cado labo al, sino ambién en o as dimensiones de la ida pe sonal y colec- i a, po que son imp escindibles pa a la au- onomía y el bienes a indi idual, y pa a unas dinámicas amilia es de mayo calidad. Tend ía que se p io i a io decidi las inalidades de la Debemos p egun a nos si el bagaje cul u al que en las aulas se abaja y se alo a, incluye una imagen del mundo en el que han in e ac uado siemp e muje es y homb es; en el que han compa ido el p o agonismo en acciones y en sabe es de los que no se puede p escindi sin me ma de lo humano, en la o mación de las gene aciones jó enes. análisis ©RÍTICA ❙ Nº 978 ❙ Ma zo-Ab il 2012 © 23 magní ica a ea que se ealiza en las aulas, e- niendo en cuen a a las alumnas y lo que e- p esen an las p o eso as; hace lo con ac ua- ciones que, den o del obje i o de ga an iza la iqueza de la di e sidad, no p escindan de las di e encias, sub ayando las posibilidades y el plus de sen ido que inco po a lo emenino a esas opo unidades pa a la igualdad que se man ienen en nues o ho izon e. Se es á acep ando de o ma c ecien e, al me- nos como p incipio o mal, que las in e en- ciones educa i as ienen que asumi los e- que imien os que o mulan, an o la nue a con- ciencia de las muje es sob e sí mismas y sob e la ealidad ci cundan e, como las modi icadas dinámicas en las elaciones sociales en e mu- je es y homb es. Pe o si bien hay asun os pendien es, no se puede nega el abanico de libe ades que la edu- cación ha supues o pa a las muje es; aunque pa a eje ce las engan que negocia y supe a oda ía demasiadas mediaciones and océn i- cas. Y quizás ha llegado el momen o de pode deci con su icien e ga an ía, que hemos en- ado en una nue a e apa en la que se consi- de a inadecuada cualquie p opues a que no de- je espacio a las con ibuciones emeninas, que no espe e su singula idad, que no a ien- da sus expec a i as, y que, al mismo iempo, no inco po e a los alumnos y a los p o eso es a una mi ada del mundo que equie e de ellos ángulos de isión más amplios y la acogida de nue as esponsabilidades. El bagaje de comp omiso de muchas pe - sonas conc e as, de nume osos g upos sensi- bilizados y de de e minadas ins i uciones con quienes se puede con a , es án con ibuyendo a una signi ica i a e olución de cómo conce- bimos nues o modo de es a en la sociedad.© Debemos p egun a nos si el bagaje cul u al que en las aulas se abaja y se alo a, incluye una imagen del mundo en el que han in e ac uado siemp e muje es y homb es; en el que han compa ido el p o agonismo en acciones y en sabe es de los que no se puede p escindi sin me ma de lo humano, en la o mación de las gene aciones jó enes. i ic co on no os s e em me en ni in no os s d de e n nu ue es s o o i ie em mp po o COCO CHANEL (Gab ielle Bonheu ) Saumu (F ancia) 1883 – Pa ís, 1971) Diseñado a Re olucionó el mundo de la al a cos u a de los años de en egue as c eando una línea ma cada po la sencillez y la comodidad. Conec ó así con los sen imien os de las muje es de los años ein e, que después de la gue a que ían es idos sencillos, aunque elegan es. Eliminó co sés y o os pa a da mayo libe ad de mo imien o al cue po. Delgada, con poco pecho y el pelo co o, con opa ancha y cómoda, Chanel se con i ió en el p o o ipo de la muje mode na, ac i a y libe ada. VIRGINIA WOOLF Lond es, Reino Unido, 1882 – Lewes, 1941 Esc i o a b i ánica. En 1912, se casó con Leona d Wool , con quien undó en 1917 la céleb e edi o ial Hoga h P ess, que edi ó la ob a de la p opia Vi ginia y la de o os ele an es esc i o es, como Ka he ine Mansfield, T. S. Elio o S. F eud. Esc ibió ambién una se ie de ensayos que gi aban en o no de la condición de la muje , en los que des acó la cons ucción social de la iden idad emenina y ei indicó el papel de la muje esc i o a, como en Una habi ación p opia. SIMONE DE BEAUVOIR Pa ís, 1908 – 1986 Pensado a y no elis a ancesa Rep esen an e del mo imien o exis encialis a y figu a impo an e en la ei indicación de los de echos de la muje . Es udió en la So bona y en 1929 conoció a Jean-Paul Sa e, con el que con i ió oda su ida. Has a 1943 se dedicó a la docencia en los liceos de Ma sella, Ruan y Pa ís. Pa icipó in ensamen e en los deba es ideológicos de la época, asumiendo el papel de in elec ual comp ome ida. Re isó los concep os de “his o ia” y “pe sonaje” e inco po ó los emas de “libe ad”, “si uación” y “comp omiso”.