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1 “THERIACA MAGNA” Y LA “OPIATA DE MASDEVALL”, A TRAVÉS DE LAS MEMORIAS DE LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGIA DE CÁDIZ. AUTORA: Paloma Ruiz Vega. CENTRO: - Cátedra de Historia de la Medicina. Facultad de Medicina. Universidad de Cádiz - Real Academia de Medicina y Cirugía de Cádiz. - Real Academia Hispanoamericana de Ciencias, Artes y Letras de Cádiz. DIRECCIÓN PERSONAL: Avda. de Chipiona, 10. E-MAIL: [email protected] TEXTO DEL RESUMEN • Objetivos e hipótesis. El propósito de este trabajo es visualizar las propiedades de la “Theriaca Magna” y de la “Opiata de Masdevall”, según el estudio de Francisco Gutiérrez. Profesor de Farmacia, fraile del convento de San Juan de Dios de Cádiz, así como de la censura realizada al referido estudio por el doctor Alonso García Jurado, profesor de Farmacia y académico de número de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Cádiz. • Método: se realiza el estudio de la “Theriaca Magna” y de la “Opiata de Masdevall” de las que Fray Francisco Gutiérrez afirma que conservan muchas propiedades que las hacen recomendables; de la censura de encargará el Doctor Alonso García Jurado, el cual descubrirá la composición dando de la “Opiata de Masdevall” como de la “Theriaca Magna”, a la vez que recalca la importancia de la Farmacia para la Medicina.
2 • Fuente: la constituyen dos memorias manuscritas de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Cádiz, correspondientes al siglo XIX. Esta documentación ha sido localizada en el Archivo de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Cádiz. SUMMARY OF TEXT • Objectives and assumptions. The purpose of this paper is to visualize the properties of "Theriaca Magna" and "Opiata of Masdevall", according to the study by Francisco Gutierrez. Professor of Pharmacy, friar of the convent of San Juan de Dios de Cadiz, as well as censorship referred to the study conducted by Dr. Alonso Garcia Jurado, a professor of pharmacology and academic number of the Royal Academy of Medicine and Surgery in Cadiz. • Method: is the study of "Theriaca Magna" and "Opiata of Masdevall" which Fray Francisco Gutierrez asserts that kept many properties that make them recommended; responsible for the censorship of Dr. Alonso Garcia Jury, which discover composition giving the "Opiata of Masdevall" and the "Theriaca Magna", while stressing the importance of the pharmacy for medicine. • Source: are two handwritten memoirs of the Royal Academy of Medicine and Surgery of Cadiz, for the nineteenth century. This documentation has been located in the archives of the Royal Academy of Medicine and Surgery in Cadiz. I. Introducción. I.1. Medicamentos Polifármacos. La Triaca Magna. La mezcla de diversas drogas para obtener un medicamento complejo, dio lugar a la utilización de polifármacos. Son muchos los medicamentos polifármacos que perduraron en el tiempo, como ejemplos tenemos el Mitridato y la Triaca Magna.
3 La Triaca magna es una preparación antiquísima que constituye el símbolo de la polifarmacia galénica. Su composición ha ido variando de unas épocas a otras. Los médicos griegos fueron expertos en crear antídotos para el envenenamiento, que tomados cotidianamente, inmunizaban al usuario. Estas Zeriakas o Triacas, contenían venenos como la cicuta y el acónito, pero en dosis homeopáticas. Con el tiempo llegaron a haber más de mil recetas de triacas y todas contenían distintas cantidades de opio. Cuando Galeno confeccionó su Antídoto Magno, en el siglo II, ya la proporción de jugo de adormidera en las triacas había crecido hasta ser un 40 % del total. Siguiendo sus recomendaciones, el emperador Marco Aurelio abría las mañanas con una porción de opio “grande como un haba de Egipto y desleída en vino tibio”. Prácticamente todos los emperadores romanos usaban a diario triacas. La Triaca magna, debido al gran número de ingredientes exóticos que lo componían y que solo era posible conseguir en un mercado internacional, se elaboraba durante la Edad Media en Venecia y en el resto de Europa se debía abonar un tributo especial al adquirir este medicamento. En España, el Colegio de Farmacéuticos de Madrid consiguió el privilegio exclusivo de elaboración de la Triaca en 15 de Marzo de 1732 alegando así motivos económicos y de índole ético, se responsabiliza así esta institución y se comprometía a elaborar la cantidad de medicamento que se necesitaba anualmente y de acuerdo con la fórmula oficinal. El Museo de la Farmacia Hispana conserva envases y carteles de Triaca magna del Colegio que fueron donados por Don Leonardo Gutiérrez-Colomer Sánchez y que pertenecían a su farmacia, sita en la calle del León, nº 13, que es una de las más antiguas de Madrid 1 . I.2. Electuarios. Electuario es un medicamento de consistencia blanda. Los electuarios, son usados mucho menos por los modernos que por los antiguos; para los árabes tenían mucho crédito. Se usan todavía con éxito como el dioscordio y la triaca magna. El primero llamado dioscordium Fracastoris; en honor a 1 FRANCÉS CAUSAPÉ, M. C. Colección de Medicamentos. En: El Museo de la Farmacia Hispana. Madrid. Consejo Social de la Universidad Complutense de Madrid.
4 Fracastoro (1484-1553) que fue el primero que lo compuso, conviene en diarreas y disenterías. El Electuario u Opiata antifebril, conocida con el nombre de su inventor, Masdevall, está compuesta de sales de ajenjo y amoniaco, tártaro emético y polvos de quina; Masdevall lo usó mucho en las calenturas intermitentes pertinaces singularmente en las cuartanas; aunque también en las continuas. Masdevall fue Inspector General de Epidemias del Principado de Cataluña y autor de la obra Relación de las calenturas pútridas que en estos últimos años se ha padecido en el Principado de Cataluña (1784-1786) 2 , Masdevall y Terrados fue médico de cámara, su método terapéutico, la llamada “opiata antifebril”, lo intentó imponer el propio Carlos III, frente a autores que se oponían a ello como el Catalán Salvá y Campillo, Latassa y Hernández Morejón 3 . II. Memoria de Gutiérrez. II.1. Presentación. En la presente comunicación se analiza una memoria 4 de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Cádiz, en su época de Sociedad MédicoQuirúrgica, sobre la Opiata de Masdevall y la Triaca Magna, que fue realizada por Fray Francisco Gutiérrez, Farmacéutico del Hospital de San Juan de Dios. II.2. Estudio de la Memoria. La Triaca magna es una preparación antiquísima que constituye el símbolo de la polifarmacia galénica. Su composición ha ido variando de unas épocas a otras. Gutiérrez expone respecto a la opiata de Masdevall que tanto la “Theriaca Magna” como la “Opiata de Masdevall” conservan muchas propiedades que 2 BONET Y AYMAT, J. R., SÁNCHEZ Y RIPOLLES, J. M. (1999) Dades Historiques Reflectides al Llibre: Arte de Recetar y Formulario Practico. Gimbernat, XVIII, 9-15. 3 ASED Y LATORRE, A. (1786), Historia de una epidemia acaecida en la ciudad de Barbastro el año de 1784 y exposición del nuevo método curativo del D. J. Masdevall y Terrados, actual médico de cámara, “útil para toda especie de calentura pútrida, continua, intermitente”, Zaragoza. Blas Miedes. 4 GUTIERREZ, Francisco. Memoria sobre la Opiata de Masdevall y la Theriaca Magna. Por el S. r Fr. _________ profesor de Farmacia en su convento Hospital de S. n Juan de Dios de esta ciudad. Año de 1819. s.l. [Cádiz]. Cuadernillo de 20 pp. (p.2. y 20 en blanco) + 2h. (en blanco) (210 x 150 mlm.). Leg. de Memorias V-9.
5 las hacen recomendables y así lo refiere en los párrafos de su memoria: “(...) Será oportuno examinar antes de la preparación de la Opiata, y lo que deve resaltar según los análisis químicos de los ingredientes que componen dha. Opiata. Una dragma del Sub-dento Carbonato de Potasio contiene la sal de ajenxos, otro tanto del hidrochlorato ammoniaco, y diez y ocho granos del hidrotartrate de potasio y Antimonio. He aquí las sales que se mezclan para preparar aquella composición Tonica. De esta operación resulta, según las atracciones electivas que el acido hidroclorico de la Sal ammoniaco se divide en dos partes, una se combina con el potasio de la sal de ajenxos desprendiéndose el acido carbonico mas un porcion // del Álcali-volatil, ô ammoniaco: la otra parte del acido hidroclorico se combina con el Potasio del Tártaro emético, y forma como arriba un hidroclorato de potasio, o sal febrífuga de silvio, pero en tan corta cantidad que no es posible ningun efecto medicinal util, para el paciente: la porcion de ammoniaco que queda libre, en parte se descompone, y evapora una porcion de su azoe y el hidrógeno que resta combinado con una porcion de oxigeno que se ha desprendido del peroxido de antimonio contenido en el Tártaro emético, forman una porcion pequeña de agua, quedando el peroxido de antimonio contenido en el Tártaro emético, forman una porcion pequeña de agua, quedando el peroxido de antimonio blanco, ô diaforetico. Conbengo que puede haver descomposición al tiempo de unir estas sales, pero ni es como se ha dicho, ni es tampoco como defienden algunos Medicos, â quienes en este punto les ohido hablar paradoxas, tan solo con el vano deseo de ostentar una química que quizas no poseen (...) 5 .” Gutiérrez, defiende las virtudes medicinales de la Opiata de la siguiente forma: “(...) Una de las mal entendidas razones con que procuran ofuscar las virtudes de esta composición, y con las que quieren suponer que es // preciso que haya descomposiciones, es la enorme cantidad de tártaro emético que toma el enfermo sin que le produzca el vomito, pero esta razon es aparente: pues los 18 granos de tártaro emético se dividen en seis partes, el enfermo biene a tomar tres granos de cada vez, 5 GUTIÉRREZ. (1819), pp. 6-7.
6 estos van envueltos en quatro escrupulos de polvos de quina en una gran cantidad de Xarabe de agenjos que sirve para dar la consistencia de Opiata. Quan sabido es que los eméticos deven ir disueltos en agua sola siempre que así puedan tomarse, pues de lo contrario quando se mezclan con Xarabes, y aun con otras sustancias no eméticas, por lo regular dejan de producir el vomito: así se nota en general, que la Opiata no hace vomitar â ningun enfermo: Yo he presenciado bastantes veces en mi hospital, enfermos cuyos estomagos no podían resistir ni aun la mitad de la dosis sin vomitar (...) 6 .” Gutiérrez sigue exponiendo como se prepara la Opiata, así lo refleja en los siguientes párrafos. “(...) Quando se han triturado combenientem te . las sales, se agrega la quina en cantidad de una onza y se mezcla bien con las sales qe. todas juntas componen la cantidad de seis escrupulos y medio, y seis granos, de modo que a cada dragma de quina no le pertenece un escrúpulo completo de cada sal, como ni â un escrúpulo de la quina le pertenece mas qe. seis á siete granos de dhas. sustancias: Concluida esta operación se confinge la opiata por medio del // Xarabe de ajenjos (...) 7 ”. Gutiérrez expone su opinión sobre las Leyes de afinidades, que quando se juntan tres sales (dado el supuesto de una idónea disolución) y entre ellas hay afinidades dobles, ô triples, se forman tambien sales de muchas bases, las quales conservan ô pierden, mayor, ô menor numero de las propiedades que antes tenían, según que los principios componentes tanto acidificables, como salificables, pueden ô no neutralizar â las nuevas sustancias con quienes se combinan . Gutierrez concluye respecto a la Opiata de Masdevall: “(...) por mi parte he presenciado los efectos de la Quina administrada sola, y usada con la opiata de Masdevall, y que por confesión de los Medicos que la compararon, es preferible la ultima (...) 8 ”. Gutiérrez pretende exponer las propiedades medicinales en los siguientes párrafos: “(...) pasaremos â demostrar que la Theriaca magna, antigua 6 GUTIÉRREZ. (1819), pp. 7-9. 7 GUTIÉRREZ. (1819), pp. 10-11. 8 GUTIÉRREZ. (1819), p. 12.
7 composición nacida entre las tinieblas de la química conserva igualmente muchas virtudes. (...) 9 ”. “(...) Sin duda alguna la confeccion theriacal se compone de astringentes tonicos, estimulantes opiados, antiespasmodicos, emolientes, de la quina medicamento q e . tan justamente lleva la celebridad de todo // el orbe, y cuyas virtudes son indudables entre todos los Medicos, se compone tambien de partes gomosas cuyas virtudes son emolientes: de partes resinosas, ô estimulantes: de los acidos cítrico, galico, oxalico y acetoso, unos atemperantes, y otros astringentes: sales ammoniacales, estimulantes y antiespasmódicos: hidro clorato de magnesio, proto sulfato de potasio, protocarbonato de magnesio, y dentocarbonato de Calcio, entre los cuales unos son absorbentes y otros purgantes, sin contar con las sustancias oleosas, carbonosas, extracto-resinosas, alkohólicas que entran en su composición (vease la análisis hecha por el celebre químico de Pavia, Maravelli). Si los Medicos huviesen de consultar las virtudes de cada uno de los simples que entran en la composición de la celebre corteza peruviana, ¿â que clase de medicamento la reducirían? Ya oigo responder que la naturaleza ha combinado sabiamente estas sustancias á terminos de producir las virtudes de la quina: que en // esta corteza antes de analisarla, no existen realmente tales principios, sino que forman un compuesto que no es ninguno de aquellos simples: y â eso contestamos nosotros preguntando ¿después de unidos los simples medicinales que componen la Theriaca, suponiendo que haya descomposiciones y nuevas recomposiciones, quien apreciará dignamente las virtudes de la Theriaca?. Si la esperiencia demuestra que la Theriaca tiene algunas virtudes sobresalientes, en vano levantaron la voz todos los quimicos y medicos contra ella, y ciertamente puede asegurarse que durará mas siglos de los que cuenta ya de existencia. Digamos el parecer de algunos sa- // vios citados en el tercer tomo de la materia medica de Alibert á la pagina 194 por mas caprichosa q e . paresca la receta de este electuario, Mr. Parmentier juzga con razon que tanto su antigüedad como sus virtudes deven hacerla respetable: ella es un compuesto monstruoso que dura y durará siempre, dice Bordeu, que será el escollo de todos los sistemas, y que jamas se desterraria; ella 9 GUTIÉRREZ. (1819), p. 13.
8 es acomodada al corazon, al instinto, y al gusto de todos los hombres. Me parece, añade Bordeu, que la Theriaca, que pertenece esencialmente â los licores espirituosos, y que no puede ser reemplazado si no en parte por el vino, ô sus preparaciones, contiene eminentem te . todas las virtudes necesarias. En las incomodidades, y en muchos accidentes de enfermedades consula la naturaleza, la repone en todos los casos de languidez, de debilidad, de tristeza, despierta las funciones del estómago que se halla siempre lánguido en las enfermedades: excita en el cuerpo un tumulto de embriaguez necesario para vencer los desarreglos de esta // viscera importante, que es por tantos respetos uno de los centros de la vida de la salud, y del exercicio de todas las funciones, es eficaz en mil casos que parecen opuestos por que es por mil lados favorable â la salud, y reune, por decirlo así, todos los gustos posibles de todos los estomagos (...) 10 .” III. Censura de García Jurado. III.1. Presentación de la Censura. Alonso García Jurado 11 hace la Censura 12 a la Memoria de Gutiérrez; García Jurado describirá la composición tanto de la “Opiata de Masdevall” como de la “Theriaca Magna”, a la vez que recalca la importancia de la farmacia para la Medicina. III.2. Estudio de la Censura. García Jurado expone en estos párrafos su opinión sobre la Opiata de Masdevall y la Theriaca Magna, contestando de esta manera a Francisco Gutiérrez: “(...) Para apoyar su pensam to . sigue así: Cuan sabido es qe. los eméticos deben ir disueltos en agua sola, siempre q e . asi puedan tomarse // pues de lo contrario, cuando se mexclan con sustancias no eméticas por lo regular dexan de 10 GUTIÉRREZ. (1819), pp. 14-18. 11 GARCIA JURADO, A. Farmacéutico, figura como Académico de Número en el Periódico de la Sociedad Médico-Quirúrgica, I (1820): p.397. Su firma aparece entre los Socios que firmaron el Reglamento de 1818 junto a José Moreno, Manuel José Porto… En 1831 Laso presentó el “Estado analítico de las aguas minerales de Algar” remitida por García Jurado, socio jubilado de esta Real Academia, fue socio de Número hasta el nuevo Reglamento por el cual, al ser farmacéutico, no puede continuar como tal socio . De este Socio Corresponsal se conservan varios trabajos literarios y que coincide con los del Catálogo de Memorias de Ramos Contreras con los nº 72, 78, 83, 92, 115, 117, 134, 154, 168, 183, 214, 217, 278,546.; RAMOS CONTRERAS, A. (1994), p. 315 y Catálogo anexo. S.O de 15 de diciembre de 1831.L-3, f.34 A.R.A.M.C.C. 12 GARCIA JURADO, Alonso. Sentada la atraccion molecular conocer si todas las comvinaciones que nacen de ella están bastante definidas. Hipótesis examinada en la opiata de Masdevall y en la triaca magna por el profesor de farmacia D. ___________ socio de numero de la Sociedad Medico quirurgica de Cadiz. Noviembre 25 de 1819. S.l. [Cádiz]. Cuadernillo de 42 pp. (p.2 y 42 en blanco) (210 x 145 mlm.) Leg. de Memorias V-39.
9 producir vomito. ¿No se toma esta opiata como los demás electuarios desleída en agua ô en el liquido qe. el medico prescribe? ¿Y caso qe. se tome solo el Calórico, los Xugos gástricos, y demas liquidos del estomago no serán suficientes sin el entresaco de particulas salinas q e . dice de hacer una completa disolución de ellas, así como la hace de las sustancias análogas y útiles de los elementos solidos? 13 //. ¿Si no es así á que viene el prescribir píldoras compuestas, y demas sustanc s . mas solidas q e . los electuarios, y q e . se toman sin liquido alguno con tan buen éxito, mediante q e . las particulas salinas q e . puede haber en ellas por estar envueltas en los polvos de su composición no pueden ser entresacadas por los Xugos del estomago (según el autor del escrito menc.). Tómense sin cuidado los trociscos escaróticos de la Hispana ps. como el sublimado corrosivo va envuelto en los polvos de la alquitina, y del almidon no podrán sus particulas salinas ser entresacadas por los liquidos // y el calórico del estomago, y pasarán como por un embudo del estomago, al intestino, duodeno y al recto. Preguntara alguno (dicese también) por q e . mexclado la sal amoniaco, la de ajenjos y el tártaro emético se ha de unir el acido muriatico ó hidroclorico exclusivamente con el tártaro emetico (...) 14 ”. García Jurado sigue exponiendo sobre la elaboración de las composiciones en estudio. “(...) Verdad es q e . en la elabora c . de las sales de la Opiata de Masdevall no media liquido libre, mas si el calórico excitado con la frotac n . y el fluido electrico q e . tienen en si el mortero y su mano, cuyos agentes son poderosísimos p a . ayudar a las descomposiciones y nuevas convinacion s . q e . dexo manifestadas. //. ¿Y si no? por q e . en la elaboración dicha no se mantiene en inaccion estas tres sales? Estas consideracion s . me hacen concebir q e . en la masa de la Opiata de Masdevall como formada de sustancias del reyno sin vida, ó bruto, están bastante 13 GARCÍA JURADO, A. (1819), pp. 27-28. 14 GARCÍA JURADO, A. (1819), pp. 29-30.
16 Si los Medicos huviesen de consultar las virtudes de cada uno de los simples que entran en la composición de la celebre corteza peruviana, ¿â que clase de medicamento la reducirían? Ya oigo responder que la naturaleza ha combinado sabiamente estas sustancias á terminos de producir las virtudes de la quina, que en // esta corteza antes de analisarla, no existen realmente tales principios, sino que forman un compuesto que no es ninguno de aquellos simples: y â eso contestamos nosotros preguntando ¿después de unidos los simples medicinales que componen la Theriaca, suponiendo que haya descomposiciones y nuevas recomposiciones, quien apreciará dignamente las virtudes de la Theriaca? Introduciendo este medicamento en el estomago, es capaz de producir algun efecto saludable ô pernicioso. ¿Y si lo produce será este devido á una, ô varias de las sustancias que componen el electuario, ô â todas juntas? he aquí lo que no podran afirmar con evidencia todos los Medicos que ha existido, existen y existirán. Si la experiencia demuestra que la Theriaca tiene algunas virtudes sobresalientes, en vano levantaron la voz todos los quimicos y medicos contra ella, y ciertamente puede asegurarse que durará mas siglos de los que cuenta ya de existencia. Digamos el parecer de algunos sa- // vios citados en el tercer tomo de la materia medica de Alibert á la pagina 194 por mas caprichosa q. e paresca la receta de este electuario. M. r Parmentier juzga con razon que tanto su antigüedad como sus virtudes deven hacerla respetable: ella es un compuesto monstruoso que dura y durará siempre, dice Bordeu, que será el escollo de todos los sistemas, y que jamas se desterraría; ella es acomodada al corazon, al instinto, y al gusto de todos los hombres. Me parece, añade Bordeu, que la Theriaca, que pertenece esencialmente â los licores espirituosos, y que no puede ser reemplazado si no en parte por el vino, ô sus preparaciones, contiene eminentem. te todas las virtudes necesarias. En las incomodidades, y en muchos accidentes de enfermedades consula la naturaleza, la repone en todos los casos de languidez, de debilidad, de tristeza, despierta las funciones del Estómago que se halla siempre lánguido en las enfermedades: excita en el cuerpo un tumulto de embriaguez necesario para vencer los desarreglos de esta // viscera importante, que es por tantos respetos uno de los centros de la vida de la salud, y del exercicio de todas las funciones, es eficaz en mil casos que parecen opuestos por que es por mil lados favorable â la salud, y reune, por decirlo así, todos los gustos posibles de todos los Estómagos. (p. 16) (p. 17)
17 No creo Señores haver llenado los deveres de la ciencia en los puntos principales que presento, y maxime â presencia de un ilustre y savio Cuerpo donde cada uno de sus dignos miembros hecharán de menos la Ciencia, y la retorica que tan profundam. te poseen; pero sirva por lo menos de escusa la ingenua confesion de mi ignorancia, y sirva al mismo tiempo de merecer la indulgencia que inseparablemente acompaña á la sabiduría, aposentada entre vosotros. En nuestro seno reciviran mis deviles argumentos toda la fuerza de que carecen, la brillantez que necesitan, y // todo el aumento de que son capaces: en esto solo encontraré la mas satisfactoria complacencia, pues nada deve lisonjear tanto mis deviles luces como el ver colmados los deseos de ser util â los hombres con la acogida benigna vuestros superiores talentos. Fray Fran. co Gutierr. z (rubricado) IV.2. Transcripción de la Memoria nº 134. Sentada la atraccion molecular conocer todas las comvinaciones q. e nacen de ella están bastantem. te definidas. Hipotesis examinada en la Opiata de Masdevall, y en la Triaca magna por el profesor de Farmacia D. n Alonso García Jurado, Socio de número de la Sociedad Medico-Quirurgica de Cádiz. (p. 18) (p. 19) (p. 3)
18 Ni his est quod discere vellis, quod ille docere non possit. Ovid Libr. 1. Cp. 22. Así como el hombre puede darse el primer lugar entre las obras de la naturaleza, por tener el alcance de ser profesor, y privada inteligencia el servirse de los demas seres para cubrir sus necesidades ó satisfacer sus arrojos, toda ciencia q. e conspire á su conservacion debe en lo natural ser preferida á los demas puramente abstractas. ¿Cuál de ellas envuelve esta prerrogativa mas energicamente q. e la Farmacia cuyo objeto tiende á esta idea? Sin ella: La medicina siempre errante, y divagando por las tortuosas sendas del necio // empirismo, caminaria á oscuras cual ciego que acostumbrado á seguir un solo camino tropieza cuando menos piensa en su mortal precipicio. La Química parte integrante y principal de la farmacia como maestra y soberana de las demas ciencias que enlaza en su centro la historia natural, mui luego le hace conocer al farmaceutico q. e del indispensable estudio de la Botanica nace el no confundir las unas plantas con las otras, las q. e aunque parecidas á seres en su figura exterior, colores vivos, y risueños, encierran en si efectos mui contrarios á los // que presentan á la vista; verdad q. e se comprueva comparando los del Alisma respecto á los del Llantén mayor. Asi q. e benefica y sublime le ostenta á un tiempo mismo en los seres sin vida el absoluto poder de su soberana creadora de todo lo existente á influxo de la suprema sabiduría esta ciencia en tan solidos principios parte de hecho á elegir de los individuos naturales los mas idoneos, y aptos con los q. e pesados, medidos, y comparados, á veces atemperando, corrigiendo y modificando la accion de los unos sobre los otros, y aumentando // en otras su actividad. Cuenta la medicina con el resultado constante, energico, y feliz de las composiciones q. e de tan conocida utilidad le sirven en sus oportunas indicaciones. (p. 5) (p. 6) (p. 7) (p. 8) (p. 4)
19 Pareceme inoportuno el recordar la historia de la farmacia p. r ser punto anunciando mucho tiempo ha en los mas de los autores q. e tratan de ella, solo si limitaré mis debiles conosim. tos al examen de la controvertida hipotesis comenzando por el electuario nominado Opiata de Masdevall. Entran á componerlo partes iguales // de las sales de amoniaco y de Agenjos, y una cuarta parte del tartaro emetico. La primera por estar compuesta del acido hydroclorico/muriatico y del amoniaco se llama propiamente hydroclorato de amoniaco. La segunda por ser el nuevo metal potasio comvinado con la vase del gas oxigeno en su segundo grado, y están ademas alg. n tanto comvinado con el acido carbonico se conoce por Subcarbonato del deutoxido de potasio. Y la tercera por ser una combinación en q. e el acido tartarico tiene // en estrecha union al deutoxido de potasio y al protoxido de antimonio le corresponde la denominacion de tartrate del deutoxido de potasio y de protoxido de antimonio. Al irse á unir estas tres sustancias salinas el acido: hydroclorico de la sal amoniaco teniendo mayor afinidad con el deutoxido de potasio de la Sal de Agenjos q. e con su vase la abandona para unirse con el por su atracción electiva simple y forma hidroclorato del deutoxido de potasio (Sal febrifuga de Silvio). // Parte del amoniaco q. e se halla libre ataca al protoxido de antimonio del tartaro emetico, y descomponiendose sobre el, cede su hydrógeno al oxigeno de este con lo q. e se forma agua, y conduciendose en esto el amoniaco como fluxo tan conocido de los quimicos, dexa desprenderse su radical en el estado de gas azotico, y al antimonio reducido á su forma metalica. El restante amoniaco encontrando al desprenderse al acido carbonico de la sal de agenjos se convina con el y siguen desprendidos en el estado de carbonato de amoniaco mas ô me- // nos neutro; quedando de resultas de esta metamorfosis quimica una masa compuesta de: Hydroclorato del deutoxido de potasio (Sal febrifuga de Silvio) tartrate de id. Neutro. (Tartaro soluble) Algo de Subcarbonato de esta vase y Antimonio en estado metalizado. (p. 9) (p. 10) (p. 11) (p. 12)
20 No creo necesario estar mui versado en los analipsis quimicos para comprovar este hecho. Basta solo un regular conocimiento del carácter de las sales cristalizadas, y proceder con esmero á disolver esta masa en la suficiente // cantidad de agua para filtrar esta disolucion evaporarla, y observar los cristales q. e se forman primero separando con todo cuidado de los q. e se forman en la segunda evaporacion evaporar el liquido remanente hasta la sequedad después q. e no puede dar por la evap. n mas cristales, y recoger la sustancia salina que queda en el fondo del vaso evaporatorio. Apoyado de esta observacion q. e someto á la voluntad de todo practico observador de los fenom. s quimicos, y conforme con las indagacion. s de Barruel hechas sobre el tartaro emetico objeto esencial de esta cuestion, no quisiera disentir del parecer // de mis benemeritos comprofesores lo q. e sería faltar a mi deber llamandome la atención sobremanera las proposiciones vertidas sobre este particular en el discurso extraordinario nº 4 cuyas ideas debiendo ser luminosas segun la mente de su autor se descubren encontradas entre sí por lo q. e me será licito el compararlas con lo expuesto. El decir q. e el acido hydroclorico de la Sal amoniaco se divide en dos partes: Que ataca con la una al potasio de los agenjos; y con la otra al del tartaro emetico y aun // mismo tiempo q. e es tan corta la cantidad de hydroclorato q. e se forma q. e no es posible de efecto medicinal, util o no esto, me parece ser una conglomeración de ideas agenas de la profesion, y del espiritu químico. De la profesion: Por q. e no está á la inspeccion inmediata de los farmaceuticos la observación de los efectos medicos. Del espiritu quimico por q. e se confunde la opinión de Bertholet contra el sentir de Bergman cuando habla de la actuac. n electiva de los cuerpos, y dice asi: <<La atraccion electiva no obra como absoluta, y si // como relativa a la affinidad, y a la cantidad. Esta puede en muchos casos suplir por aquella hasta cierto punto: y que es como una consecuencia q. e en muchos casos de composicion. s y descomposiciones producidas por la afinidad electiva se hace una division del objeto de la comvinacion entre las sustancias cuya accion es opuesta: y q. e las proporciones, de esta division están en razon compuesta de la affinidad y de la cantidad.>> (p. 13) (p. 14) (p. 15) (p. 16)
21 Impertinente sería si me extendiese ampliando mas esta idea tan sabiamente explicada por su autor; solo me con- // traeré el siguiente exemplo: Si al Sulphato del deutoxido de potasio (tartaro vitriolado) se le agrega una corta cantidad de acido nitrico nada sucederá, mientras q. e se conseguiría el descomponerlo sin dificultad añadiendole este mismo acido excedente, la q. e proporciona destruir la afinidad q. e media entre el acido sulfurico y el deutoxido, y excitan la predisponente q. e el acido nitrico tiene sobre esta vase, resultando de este en vez de tartaro vitriolado, nitrico. Examinense estas reflexiones reduciendolas a // un punto de vista mas pequeño. El hydroclorato de amoniaco según todos los quimicos contiene en cada cien partes 52 de acido hydroclorico (Muriatico) que (vale a decir) en cada dragma 37,44- ¿Podran estos 37 gramos, y 44 centesimas cubrir el hueco del deutoxido q. e corresponde á los 72 granos de la Sal de agenjos, y descomponer ademas la comvinacion q. e el acido tartarico tiene formada con este mismo oxido en el tartaro emetico? ¿Se separa otra cosa del dha sal mas q. e una pequeña porcion de acido // carbonico q. e le reducia al estado de subsal? En la mexcla de estas tres sales aunq. e el acido hydroclorico de la Sal amon. o excede a su vase como queda demostrado es mucho mayor la del deutoxido de potasio de la Sal de agenjos q. e encuentra libre, no dando lugar esto á q. e penetre a el q. e tiene el acido tartarico en el tartaro emetico. Lo q. e si sucede es q. e despejado este de su vase metalica por la desoxidacion q. e queda mencionada en vez de quedar un tartrate acidulo como era antes de su operac. n el exceso de acido tartarico q. e ocupaba el protoxido de antim. o se satura de la potasa q. e encuentra excedente, y resulta en lugar de tarta- // ro emetico q. e era antes tartaro soluble. Asegurarse á continuacion de este escrito q. e de la descomposicion del amoniaco sobre el oxido de antimonio del tartaro emetico queda este metal en el estado de peroxido ô diaforetico es proposicion vertida sin refleccion alguna, pues para q. e esto (p. 10) (p. 17) (p. 18) (p. 19) (p. 20) ( p. 21)
22 sucediere era preciso que en la mexcla de las tres sales de la Opiata mediase un cuerpo susceptible de descomponerse sobre el protoxido de antim. o del tartaro emetico cual es el acido azotico, ô nitrico, cediendole todo el oxigeno q. e es capaz de admitir este metal en su capacidad para q. e // se efectue lo q. e se conoce por per oxidacion; pues tanto el hydrogeno azoado (Amoniaco) como los acidos hydroclorico y tartarico q. e se hallan en la mexcla carecen de esta potencia. Consiguiente á esto se recae en la ingenua confesion de q. e en la mezcla mencionada el antimonio pierde toda su emeticidad no por peroxidacion (ô sea una saturación de oxigeno, sino por la ausencia total de este principio q. e la causa. ¿Con q. e fundamento se pretende q. e un acido sin oxido (segun aora se cree) como es el hydroclorico, sea capaz de una reaccion q. e le estraña? ¿No está demostrado // q. e tanto el potasio como los demas metales no son capaces de comvinarse con los acidos sin q. e pasen primero al estado de oxidos, y q. e para q. e esto se verifiq. e es indispensable q. e halla cierta relac. n entre el oxig. o del metal y el del acido pues de lo contrario no hay disolucion en ellos? ¿Por q. e se ha de suponer q. e el potasio se halla en el estado de protoxido en el tartaro emetico, y en la sal de agenjos cuando nos han demostrado GayLussac, y Thenard q. e del protoxido de potasio no se conoce comvinacion alguna hasta hoy, y del deutoxido todas las demostradas?// Otras muchas mas considerac. s pudiera exponer sobre este particular si no temiera el ser importuno lo q. e retengo para ocasion presisa: ¿Y como podré desentenderme en este punto al seguir el hilo del discurso y advertir q. e se expresa asi: “No ocultandosele al celebre Masdevall estas descomposiciones manda q. e se trituren un cuarto de hora &c. La porcion que queda libre de ningun modo puede descomponer al tartaro emetico pues q. e el amoniaco no tiene tanta affinidad con el acido hydrotartarico como el Potasio.” ¡Verdad eterna confundible en la oscuridad de un sentido equivoco! Nadie negará // al autor del discurso q. e se versa que su acido hydrotartarico no tiene tanta affinidad con el amoniaco como con el potasio p. s tal acido ni se conoce hasta hoy, ni lo han anunciado jamas quimico alguno de los q. e han existido y existen. Del radical (p. 22) (p. 23) (p . 24)
23 binario del tartaro solo se conocen dos acidos, que son: el tartarico, y el pyrotartarico q. e se saca por el fuego, como consta por la autoridad de los insignes quimicos Trommsdorff, Gay-Lussac, y demas modernos. Correspondería la denominacion de acido hydrotartarico á la constitucion de este compuesto, cuando // el autor del extraordinario discurso declare q. e quimico ha extraido ese acido hydrotartarico q. e no lo ha comunicado a los demas pues segun ellos, la propiedad acidificante del hidrógeno no se estiende mas q. e sobre el Cloro, Yodo, Azufre, Storo, y Cyanogeno de Gay-Lussac para formar los hydroacidos q. e se conocen. ¿No será razon el decir q. e en el escrito q. e se menciona quiere su autor subir a un arbol prendiendose de las hojas; ¿explicar los fenomenos de una masa por dos de su superficie; ô la accion penetrante por la superficial? Mejor diré: Que perdido como Platon en // la region de las hipotesis se olvida de acumular hechos dictados por la experiencia q. e debe en todos casos preceder á las refleccion. s y de este modo se haria mas inteligible su discurso. Una de las mal fundadas razon. s (continua en su escrito) con q. e procuran ofuscar las virtudes de esta composición, y con las q. e suponen q. e es preciso q. e halla descomposicion. s , es la enorme cantidad de tartaro emetico que toma el enfermo sin q. e le produsca vomito &c &c. Confesar al manifestar el exam. n de la opiata controvertida q. e el acido hydroclorico de la Sal amoniaco // se comvina dividido con el potasio de la Sal de Agenjos, y con el del tartaro emetico, con lo q. e debe formar hidroclorato de potasio. Sentar en seguida q. e es inapreciable la cantidad q. e de este resulta. Convenir á un mismo tiempo en q. e hay composicion. s y descomposicion. s y conceptuan después de aparente este asunto; es (a mi entender efecto de una imaginacion opodenada de ideas encontradas pugnando por la ciencia). Para apoyar su pensam. to sigue asi: “Cuan sabido es q. e los emeticos deben ir disueltos en agua sola, siempre q. e así puedan tomarse // pues de lo contrario, cuando se mexclan con sustancias no emeticos por lo regular dexan de producir vomito.” (p. 25) (p. 26) (p. 28) (p. 27)
24 ¿No se toma esta opiata como los demas electuarios desleida en agua ô en el liquido q. e el medico prescribe? ¿Y caso q. e se tome sola el calorico, los xugos gastricos, y demas liquidos del estomago no serán suficientes sin el entresaco de particulas salinas q. e dice de hacer una completa disolucion de ellas, asi como la hace de las sustancias analogas y utiles de los alimentos solidos? // ¿Si no es asi á que viene el prescribir pildoras compuestas, y demas sustanc. mas solidas q. e los electuarios, y q. e se toman sin liquido alguno con tan buen exito, mediante q. e las particulas salinas q. e puede haber en ellas por estar envueltas en los polvos de su composicion no pueden ser entresacadas por los Xugos del estomago (segun el autor del escrito menc.) Tomense sin cuidado los trociscos escaroticos de la Hispana p. r como el sublimado corrosivo va envuelto en los polvos de la alquitina, y del almidon no podrán sus partículas salinas ser entresacadas por los liquidos. // Y el calorico del estomago al intestino, duodeno, y al recto. Preguntará alguno (dicese tambien) por q. e mexclados la sal amoniaco, la de agenjos y el tartaro emetico se ha de unir el acido muriático ó hydroclorico exclusivamente con la potasa y no con el tartaro emetico. Mas respondemos q. e ni sucede lo uno ni lo otro pues para la descomposición de qualesquiera sal p.ª la accion de un reactivo, y en fin p.ª la composicion y descomposicion quimica de una sustancia salina espresiso esencialmente q. e por lo menos q. e uno de los agentes sea liquido. Quia corpora non agunt nisi sint voluta. // Pregunto yo aora ¿Qué liquidos median en la operación del Soliman? (Cloruro de deutoxido demerc. n .) ¿No es sustancia salina la sal comun? (Hydrocloruro del deutoxido de vidrio.) ¿No lo es tambien la alcaparrosa? (Sulphato del protoxido de Hierro impuro.) (p. 29) (p. 30) (p. 31)
25 ¿No lo es igualm. te la disoluc. n desecada del mercurio en el agua fuerte? (Nitrato del deutoxido del hierr. o .) Aóra bien: ¿que se conseguirá con añadirse á estas sustancias salinas agua u otro liquido? ¿Se obtendrá p. r ellos solos el Soliman q. e debe resultar de la union de estas sales sin el concurso // de algun fluido? ¿Qué disolvente actua en esta operacion mas q. e el fluido imponderable calorico q. e presta el fuego? Querrá acaso decirse q. e para q. e se verifique su union, la union de dos cuerpos solidos es esencial y presiso q. e medie algun liquido, ô algun fluido. Verdad es q. e en la elaborac. n de las sales de la Opiata de Masdeball no media liquido libre, mas si el calorico excitado todo con su frotac. n y el fluido electrico q. e tienen en si el mortero en su mano, cuyos agentes son poderosisimos p.ª ayudar a las descomposiciones y nuevas comvinacion. s q. e dexo // manifestadas. ¿Y si no?: ¿Por q. e en la elaboracion dicha no se mantienen en inaccion estas tres sales? ¿De q. e causa provienen los fluidos deletereos q. e chocan en la nariz al manipularse, y la humedad de la masa? Estas consideracion. s me hacen concebir q. e en la masa de la Opiata de Masdeball como formada de sustancias del reyno sin Vida, ó bruto, están bastante definidas sus comvinaciones producidas por la atraccion quimica de composicion, ô molecular como aptas a la analipsis y sintesis. La Quina cuya // historia es bien sabida carece aun de una exacta analipsis puesto q. e las q. e se han hecho sobre ella son incompletas é inexact. s . No me detendré en descubrir sus propiedades medicas como impropias de mi profesion, solo si cotejaré los resultados analiticos por los reactivos con los q. e se citan del celebre quimico Mirabelli. Vauquelin después de haber observado con todo teson los resultados q. e obtubo por los reactivos, concluye q. e en esta corteza existe una (p. 32) (p. 33) (p. 34) (p. 35)