El sujeto de sospecha y la nueva guerra: acciones e hibridaciones textuales
Abstract
La globalización supone un continuo proceso de entramado internacional donde la individualización es una de sus características que se impone a través de la des/revinculación de los sujetos enmarcados en la modernización reflexiva. Para Mary Kaldor, las Nuevas Guerras han de analizarse desde esta perspectiva. El presente artículo indaga en el sujeto inmanente a las guerras, el sujeto de sospecha, interpelado por el imperialismo que se sirve de la tecnología para vincularlo con la individualización y sus posibilidades éticas.
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· 73 · EL SUJETO DE SOSPECHA Y LA NUEVA GUERRA: ACCIONES E HIBRIDACIONES TEXTUALES* Socorro Gálvez Landeros (Universidad de Sevilla) “...quien reflexiona en la cohesión advierte que ya no hay sitio para él.” (Bataille, 1975: 12) * Trabajo realizado para el Seminario “Las nuevas guerras y la violencia organizada en la era de la globalización” en el marco del Programa de Doctorado “Análisis sociológico de las sociedades complejas” (Universidad de Sevilla, Departamento de Sociología, curso 2002/2003). Artículos · Socorro Gálvez Landeros RESUMEN La globalización supone un continuo proceso de entramado internacional donde la individualización es una de sus características que se impone a través de la des/revinculación de los sujetos enmarcados en la modernización reflexiva. Para Mary Kaldor, las Nuevas Guerras han de analizarse desde esta perspectiva. El presente artículo indaga en el sujeto inmanente a las guerras, el sujeto de sospecha, interpelado por el imperialismo que se sirve de la tecnología para vincularlo con la individualización y sus posibilidades éticas. ABSTRACT Globalization supposes an incessant process of international involvement where individualization is one of its characteristics imposed with the help of the de–/ revinculation of the subjects under the conditions of reflexive modernization. Mary Kaldor considers that the New Wars have to be analysed in this sense. The present article investigates on the other subject, immanent to wars, the subject of suspicion, interpellated by imperialism that serves himself from technology in order to connect it with individualization and its ethic possibilities.
Anduli · Revista Andaluza de Ciencias Sociales Nº 4 – 2004 · 74 · 1 FABRICANDO LA SOSPECHA: EL SUJETO PRETEXTADO DE LA GUERRA “La destrucción del sujeto como individuo está, en efecto, implicada en la destrucción del objeto como tal, pero la guerra no es su forma inevitable: no es, de todas maneras, su forma consciente (por lo menos si la conciencia de sí debe ser en un sentido general humana)” (Bataille, 1975: 107) “...muchos candidatos a la posición de sujeto han entrado y salido de la escena de la historia mundial e intelectual; la clase obrera, la intelligentsia crítica, la esfera pública, los movimientos sociales...las mujeres las subculturas” (Beck, et. al. 1994: 27) Supongo nunca ha existido guerra sin sospecha. El sujeto1 de sospecha pareciera atemporal, pues se mantiene permanentemente en la situación llamada “conflicto armado” y durante su preparación, duración y finalización se sigue argumentando en los discursos y en las acciones, ya que más allá de ser el enemigo, el salvaje o el otro, el sospechoso es el espacio abierto para la acción y las palabras que no requieren de referente fijo, según la definición que de sujeto se ofrece. A continuación se exponen dos ejemplos que ilustran cómo la referencia a la sospecha legitima acciones emprendidas, es decir, “pretextan” acciones. En el diciembre de 2002 se leía en el diario El País: “Todo el planeta bajo sospecha” en un plan denominado Total Information Awareness (TIA) (Townsend, 2002: 6), apoyado por todo un aparato tecnológico sin precedentes para acceder a cualquier banco de datos inimaginable: historiales bancarios, médicos, viajes, documentos de identidad, y según la articulista, el gobierno norteamericano intentará proteger a los inocentes y sus derechos. Proyecto controvertido como su diseñador2, hace algunos años sólo pensable desde la ciencia ficción, configurado para rastrear a los ciudadanos comunes cuyas biografías no requerirían de tal sofisticación tecnológica. Sin embargo, el éxito de tal empresa dependerá en gran medida de la colabora1“...sujeto en sentido filosófico de la palabra, es decir, el lugar desde dónde se crea y se enuncia el sentido” (VAN HAECHT, 1999: 33). 2“El vicealmirante John Poindexter, chivo expiatorio de Ronald Reagan, canjeador de armas por rehenes con Irán, desviaba los fondos a la Contra nicaragüense, central en la invasión de la isla de Granada y el bombardeo de Libia. La agencia del Pentágono que dirige se esgrime con el eslogan Scientia est Potentia” (parafraseado de TOWNSEND, 2002: 6).
· 75 · ción de otros gobiernos, del sector privado y organismos internacionales – en conclusión: de la diplomacia y de intereses empresariales. Desde el 5 de marzo de 2003 a través de las compañías aéreas “...las autoridades estadounidenses tienen acceso a fichas que pueden recoger hasta 60 datos de cada pasajero que viaja a EE UU...y advirtió que empezaría a multar a quienes no colaborasen o que incluso podría prohibir que operaran en EE UU” (Yárnoz, 2003:12). Funcionarios de la Comisión Europea firmaron entonces un acuerdo para proporcionar la información y así no perjudicar a las compañías aéreas. Por su parte, la Unión Europea cuenta con el Sistema de Información Schengen (SIS)3, que pretende controlar el tránsito al interior de la Comunidad Europea, y según afirma el articulista Van Bureen, controlar e impedir (entre otras acciones) manifestaciones durante cumbres mundiales, compartir información con cuanto servicio lo requiera, a excepción de particulares afectados quienes están destinados a enfrentarse a un laberinto legal. Y todas las decisiones que sobre tal proyecto se toman, procedimientos y perfeccionamiento de tecnologías, se hacen a puerta cerrada. La tecnología y el sometimiento, los individuos de diversas categorías, los conflictos armados y el terrorismo como argumentos. ¿Cabe preguntarse por la posibilidad de construir al sujeto de sospecha? Siguiendo las reflexiones de Judith Butler (2001) sobre la conformación del sujeto y su contradicción se encuentra: “El sometimiento consiste precisamente en esta dependencia fundamental ante un discurso que no hemos elegido, pero que paradójicamente inicia y sustenta nuestra potencia”, figura de darse vuelta sobre sí mismo (tropus), que para Hayden White significa metáfora, generando figuras retóricas o de pensamiento, aunque para que funcione “...presupone una versión comúnmente aceptada de la realidad” (Butler: 2001: 12–14). Es claro entonces que al hablar de sujeto se hace desde de una categoría lingüística, que ahora proviene desde los medios masivos de difusión, dónde se produce cierta realidad, por tanto un lugar y pre–suposición de lo que se pretende dar cuenta; se le otorga así la condición y posibilidad: “0bligado a buscar el reconocimiento de su propia existencia en categorías, términos y nombres que no ha creado, el sujeto busca los signos de su existencia fuera de sí, en un discurso que es al mismo tiempo dominante e indiferente” (Butler, 2001: 31). Es importante aclarar que la categoría “sujeto” no es intercambiable estrictamente con el individuo, pues se trata de una estructura en formación: he ahí la dominación de quien enuncia. Butler afirma que para devenir sujeto habrá que padecer sujeción, y para que el individuo ocupe el lugar del sujeto tendrá que haber estado establecido en el lenguaje. Es una explicación circular, aunque –contradictoriamente– le otorga coherencia. Así el tropo implica autoreflexividad de individuos pasivos, televisados, escuchantes de radio o lectores de diarios. 3“La memorias de este servidor informático, pulmón digital de la cooperación policial europea, almacena millones de informaciones sobre los extranjeros que tienen prohibida la entrada a Europa, los criminales buscados, los vehículos robados, las armas y los sospechosos bajo vigilancia” (VAN BUUREN, 2003: 3). Artículos · Socorro Gálvez Landeros
Anduli · Revista Andaluza de Ciencias Sociales Nº 4 – 2004 · 76 · Hacer referencia al sujeto de sospecha es posible, ya que el discurso dominante e indiferente toca a todos.4 El individuo convertido o, con más exactitud, tratado como dato: huellas dactilares, ADN, reconocimiento del iris. ¿Cabrá preguntarse cómo la individualización se relaciona con los fenómenos descritos? “‘Individualización’”, anota Beck, “significa, en primer lugar, el proceso de desvinculación y, en segundo lugar, el proceso de revinculación a nuevas formas de vida de la sociedad industrial en sustitución de las antiguas, en las que los individuos deben producir, representar y combinar por sí mismos sus propias biografías”. (Beck, et. al. 1994: 28, la cursiva es mía.); en fin: desintegración de certezas para buscarlas por uno mismo, biografías reflexivas; supuestos sobre individuos escolarizados, informados, dotados de recursos a combinar para diseñar una biografía. Individuos primer mundistas, con una concepción específica del tiempo, con acceso a la tecnología, a recursos económicos, a información y con una conciencia ciudadana en un estado que “tolere” la manifestación pública. Pero de manera simultánea tal individuo se sabe en una sociedad de riesgo, siguiendo a Beck y colaboradores: “En el auto concepto de la sociedad del riesgo, la sociedad deviene reflexiva (en el sentido estricto de la palabra), es decir, se convierte en un tema y en un problema para sí mismo.” (Ibíd.: 22) Afirman, admás, que gran parte del pensamiento se basa en el “como si”, es decir, en futuros potenciales y que –sin embargo– esta sociedad de riesgo surge de los procesos de modernización, haciendo a sus precursores ciegos y sordos. La sociedad de riesgo –explicada desde la sociedad industrial moderna como base, con sus amenazas y problemas incluidos– recurre nuevamente a la individualización y en ella las fuentes de significado y ejercicios de definición recaen en el individuo, “...en el estado de bienestar...se convierte al individuo en sujeto de derechos y obligaciones...el yo ha dejado de ser el yo inequívoco, fragmentándose en discursos contradictorios del yo”. (Ibíd.: 21) Los derechos son individuales y por tanto las responsabilidades, vidas centradas en el ego, aparición de compromisos contradictorios que oscilan entre la indiferencia y la participación política, “...ninguna de las actuales deconstrucciones ubicuas e incesantes conducen a captar en modo alguno el <nosotros>, sino únicamente formas del <yo> estético cada vez menos fundacionales, cada vez más faustianas...Una hermenéutica de la recuperación, no se encontrará en sospecha fáustica, crónicamente al acecho de <significados trascendentales>, no digerirá ni negará crónicamente el significado...acceder a los significados compartidos que son las condiciones de existencia, es más, que son la misma existencia del nosotros” (ibíd.: 180–181). 4“...las ontologías categorizan la precomprensión holista que tienen los miembros de esta comunidad; una precomprensión que atribuye un sentido, a priori, a todo aquello que les puede venir al encuentro en el mundo. Los sujetos dotados de lenguaje y con capacidad para la acción tan sólo pueden contemplar los sucesos intramundanos a través de las lentes –fijadas como una gramática profunda– de esta interpretación preontológica del mundo y, de este modo, constatar qué cosas poseen una determinada relevancia y cómo estas cosas se adecuan a las categorías, previamente designadas, de los posibles descriptores. El modo como perciben algo en el mundo y el modo como se entienden con ello, depende de la perspectiva de la apertura del mundo lingüístico, de la luz con la que el faro lingüístico ilumina absolutamente todo lo que puede acontecer en el mundo.” (HABERMAS, 2000: 184)
· 77 · Habría que preguntarse cuáles significados compartidos, cuando estos se producen ante el diseño de tecnología como los sistemas TIA y SIS antes descritos, pues eso y el proceso de individualización van de la mano.5 Apuntar a una modernización reflexiva equivaldría a “...la capacidad de reflexionar sobre sus condiciones sociales de existencia y de cambiarlas... ¿Quién es el sujeto de la modernización reflexiva?: agentes individuales, colectivos, ordinarios, científicos, instituciones, organizaciones, hasta estructuras” (Beck, et al. 1998: 209–210). Parecieran viejos discursos sobre cambiar las condiciones de existencia, más allá de las posibilidades de acción como eliminar o reducir el consumo de ciertos productos en el supermercado o manifestarse en aquellos lugares manifestables. La conciencia de las formas de existencia produce sujetos nuevos, y las nuevas guerras también producen su sujeto, aquel que es interpelado por la sospecha: “Como las diversas partes en conflicto compartene el mismo objetivo de sembrar <<miedo y odio>>, actúan de tal manera que se refuerzan unas a otras y se ayudan entre sí a crear un clima de inseguridad y sospecha” (Kaldor, 2001: 25). El sujeto de sospecha es inmanente a la Nueva Guerra, y los individuos reflexivos de la modernización se incluyen como espectadores. 2 INDIVIDUOS PARA ENTENDER LAS NUEVAS GUERRAS “Todos estos esfuerzos para identificar estados terroristas o estados canallas son racionalizaciones, destinadas a negar, más que la angustia absoluta, el pánico o el terror frente al hecho de que la amenaza absoluta ya no puede provenir de algún estado.” (Derrida, 2003: 3) La explicación que sobre la guerra se aborda, la Nueva Guerra, da cuenta de las interconexiones políticas, las repercusiones internacionales con elementos premodernos y la revolución en las tecnologías, ancladas en políticas de identidades, cuya esencia es excluyente y que han de ser interpretados en el contexto de la llamada globalización6: “la individualización y la globalización son, de hecho, dos caras del mismo proceso de modernización reflexiva” (Beck, et al. 1998: 29). 5Así las visiones en las ciencias sociales han ido de lo religioso a lo secular, pero el punto a debatir es constante: “Una vigilancia panóptica de poblaciones enteras...Los diagnósticos de la modernidad, desde Horkheimer y Adorno hasta Baudrillard, o desde Heidegger hasta Foucault y Derrida, han reconocido en los rasgos totalitarios de nuestra época una característica estructural de la modernidad”. (HABERMAS 2000: 66) 6“La globalización significa los procesos en virtud de los cuales los Estados nacionales soberanos se entremezclan e imbrincan mediante actores internacionales y sus respectivas probabilidades de poder, orientaciones, identidades y entramados varios” (BECK, 1998: 29). Artículos · Socorro Gálvez Landeros
Anduli · Revista Andaluza de Ciencias Sociales Nº 4 – 2004 · 78 · Si seguimos la definición que Ulrich Beck ofrece sobre la globalización, aparecen de manera enfática los procesos y actores dotados de cierto tipo de racionalidad, cuando la racionalidad siempre ha sido de “cierto tipo”. Esto conduce al azaroso camino de la racionalidad y el lugar que ocupa en la metodología sociológica: “...el punto de partida del análisis propiamente sociológico...sigue siendo la búsqueda de sentido de la actividad social, interpretada a partir de la reconstrucción (“ideal–típica”) de un modelo racional de la actividad: la actividad consciente goza, por tanto, en el plano metodológico de un privilegio” (Raynaud, citado en Van Haecht, 1999: 60). Pareciera que una de las virtudes de la Globalización sea producir desiertos en las categorías de los Estados7, y si constituye una salida de lo político cabra recordar que “Foucault ha señalado que el objetivo de la política moderna no es ya liberar al sujeto, sino más bien indagar en los mecanismos reguladores a través de los cuales se produce y se mantiene a los <sujetos>” (Butler, 2001: 44). Aunque uno de los poderes mundiales actuales es el mercado, Beck pretende enfrentarse a tal “mega fantasma” a través de la distinción de los términos: globalidad, globalismo y globalización (Beck, 1998: 26), en dónde principalmente desenmascara la ortodoxia territorial de lo político y lo social que surge con el proyecto del estado nacional. Pero enfatizando “...la globalización no debe ser nunca una vía de sentido único...significa pérdida de fronteras al quehacer cotidiano....significa la muerte del apartamiento...” (Ibíd.: 39–42). Desplazamiento, movilización, supresión de vínculos a un lugar concreto: la procedencia y el destino rediseñados, glocalización8. La individualización, globalización y Nueva Guerra se coordinan; hay que apuntar de qué manera y para quiénes: “La primera baja norteamericana en Irak fue niño de la calle en Guatemala, mojado en Estados Unidos y soldado contra Sadam como pudo haber sido lavaplatos...El ejército de EE UU alista a 54.756 soldados de familias mexicanas ...A Simona Garibay le devolvieron el cadáver de su hijo...El pasado 11 de marzo escribió a su madre pidiéndole los dulces mexicanos y dos compactos de Vicente Fernández y Chalino Sánchez” (Aznárez, El País, 29 de marzo de 2003: 12). Hacer una historia de vida sobre el soldado centroamericano dibujaría un estado de derecho desértico, crueldad y abandono. Da cuenta de quienes no tendrían nada que perder, pues nunca tuvieron algo. No fue un “cámara” enviado por la potencia aliada. Fue un individuo sin visibilidad y un sujeto de noticia mínima, ¿Para quién? quizá solo para algún latino. Como se muestra en la nota periodística, también los ejércitos son a diseño, donde dejar de ser un inmigrante y sospechoso habrá que demostrarlo con la muerte 7“El término <globalización>...no apunta precisamente al final de la política, sino simplemente a una salida de lo político del marco categorial del Estado nacional.” (BECK, 1998: 15) 8“Lo global y lo local no se excluyen mutuamente...lo local debe entenderse como un aspecto de lo global...la exigencia de la teoría cultural...etnicidad...raza...género...no puede entenderse estáticamente” (BECK, 1998: 79).
· 79 · física, pues volviendo a Kaldor, la globalización “excluye y atomiza a grandes cantidades de personas; a la inmensa mayoría. Por un lado la voda de la gente se ve profundamente afectada por hechos que ocurren lejos de donde viven y sobre los que no tienen ningúncontrol” (pág. 96). En la globalidad9, según Beck, hay que tener en cuenta tres parámetros: un mayor espacio, la alteración en el tiempo y la densidad (social) de los entramados, las interconexiones y las corrientes icónicas transnacionales. Parecería que producir sentido desde lo individual también implica una apertura hacia afuera, el verse afectado de forma directa por sucesos aparentemente aislados, lugares dónde la no injerencia no es posible. Pero cuando se desencadena un momento de crisis y los discursos sobre los sospechoso y la prevención conducen hacia acciones bélicas, ocurre un fenómeno global: “...una crisis se convierte en global cuando para su resolución se produce una intervención que está avalada por el mandato internacional o que todo el mundo anhela” (Beck, 1998: 133). Supuesto potencialmente pacífico, pero cuando un Nuevo Imperio10 arremete con saña y hasta recibe apoyo para conformar un grupo que se autodenomina “aliados” para pretextar la sospecha de armas químicas, queda demostrado que el esquema unilateral es vigente.11 ¿En dónde queda el individuo “individualizado”? ¿En dónde el atacado, desplazado o asesinado? ¿En dónde la carne de cañón que los países pobres donan? ¿Cabe aquí la palabra “totalitarismo”? Así nos hace pensar Serrano cuando escribe “...el plano sobre el que incide el totalitarismo es el de la condición humana en su conjunto y el del mundo del hombre en su integridad...el riesgo de que se filtrase el contacto con la realidad no fabricada ideológicamente” (Serrano, 2002: págs. 91–113). Llegamos así a un punto vigente en los debates y reflexiones, planteado “modernamente” (con anticipación) por el propio Habermas12 , es como el lugar de eterno retorno: La condición Humana. 9“...hace ya bastante tiempo que vivimos en una sociedad mundial, de manera que la tesis de los espacios cerrados es ficticia”. Y llega así a la pregunta de cómo y hasta que punto los hombres y las culturas del mundo se perciben en sus diferentes perspectivas y hasta dónde la vida de la sociedad mundial se torna relevante desde el de la conducta. (BECK, 1998: 28) 10 Haciendo alusión a Estados Unidos, Ortega (El País, 2002: 1–3), cita a varios autores para apoyar su tesis: Chalmers Johnson y su obra Blowback: the cost and consequences of American empire, en dónde se da cuenta del centenar de bases militares que Estados Unidos tiene cumpliendo el papel de las antiguas colonias, imprimiendo su marca y protocolo también en lo informático; Michael Ignatieff, quien sostiene que el nuevo orden internacional se diseña para responder a los intereses del imperio americano; al sociólogo Emmanuel Todd, Après L’Empire, quien visualiza la necesidad de amoldar la ONU al imperio americano; Philip Bobbitt, autor de The shields of achilles: war, peace and the course of history, en dónde se afirma que la globalización dio paso del Estado– Nación al “Estado–mercado”. 11 Aquí entra la reflexión de Jean de Maillard de la imposición norteamericana llamada “Shaping the world” en dónde la configuración se delinea por las bases militares y por los puertos de ingreso de importaciones a EE UU. (MAILLARD, 2003: 6) 12 “...el siglo XX está caracterizado por los sombríos riesgos de un totalitarismo que quiebra el proceso de civilización puesto en marcha por la Ilustración” (HABERMAS, 2000: 65). Artículos · Socorro Gálvez Landeros
Anduli · Revista Andaluza de Ciencias Sociales Nº 4 – 2004 · 80 · 3 DIOS EN TIEMPO REAL: LAS ARMAS PARA LA NUEVA GUERRA “Siempre es agradable tropezarse con un famoso. Si es verdad que eres Caín, entonces, amigo, Nueva York es tu sitio. En esa ciudad se venera mucho a los héroes” (Vicent, 1986: 148) Evidentemente existe un Imperio13 o al menos se pretende a sí mismo como tal,14 como quien escribe la historia. Los ejemplos que sobre EE UU y la EU se expusieron con relación a su inversión en los controles dan cuenta del argumento tecnológico para localizar sospechosos correctos; suponer ordenadores capaces de detectar y dar prioridad a los sujetos que crucen el umbral de la sospecha al de la acción se encuentra casi en el orden de la magia, como “El gran desafío” montado por el Pentágono.15 El desafío es al orden de las cosas, de lo humano, del arte, del juego, del placer, desvirtuar hasta los objetos. En la actualidad las armas han alcanzado la cúspide de su diseño, pareciera el éxito de la elite de los tecnócratas combinado con el permanente discurso religioso. Kaldor (2001) afirma que han cambiado las formas de combatir, sembrando miedo, pero ahora, gracias a la transmisión en directo, en tiempo real. Se podría pensar que Jean Baudrillard ha acertado con relación al mundo sensible y como sus pruebas han sido hurtadas, como la responsabilidad es tan abrumadora que es imposible de asumir pero, “¿cuál es el deseo metafísico más radical, el goce espiritual más profundo? El de no esta ahí pero ver” (Baudrillard, 1996: 58); el mundo como artefacto, al que las imágenes de guerra simplemente se suman, individuos – todos– con ausencia de destino, matizados por la apatía, los despojos de lo humano convertidos en materia prima y escena primitiva para muchos de los racionalizados en la modernización reflexiva: “Más allá de las vanas esperanzas colectivas de reconciliación dentro del mismo orden social sólo queda la esperanza absurda del individualismo obstinado. Sólo el sujeto fuerte y entregado a sí mismo logra en casos felices oponer un proyecto de vida creador de unidad frente a la sociedad 13 “El imperio se somete desde un principio al primado del orden real. Se plantea a sí mismo esencialmente como una cosa. Se subordina a fines que afirma: es la administración de la razón” (BATAILLE, 1973: 70). 14 “...the ultimate U. S. goals in the region are not imperialist but democratic...the speech was the first time he offered a comprehensive of a post–Hussein Iraq. Officials said the speeches purpose was to assure angry arabs and skeptical europeans that Bush does not seek conquest...And he argued that while part of the history of nations and civilized world was written by others, ‘the rest will be written by us’ ”. (MILBANK/SLEVIN, 2003) 15 Ofreciendo un millón de dólares en efectivo a quien diseñe un todo terreno, autónomo, que se abastezca por sí mismo para ser utilizado por el ejército. Podría servir como espía de reconocimiento, de blancos y combate. La Agencia de Investigación y Desarrollo del Departamento de Defensa (DARPA) hace la propuesta y el vehículo habrá de cruzar el desierto de Mojave entre el 11 y el 13 de marzo de 2004 (RAMOS, 2003: 72).
· 81 · racionalizada y, con ello, desmembrada.” (Habermas, 2000: 180) Aunque en un mundo real la muerte también se vuelve real y así el sospechoso se convierte en cosa sin espíritu, sin cualidad de semejante, llamado en extremo “daño colateral”, “la distinción pide una condición del objeto como tal. No existe diferencia aprehensible si el objeto no ha sido puesto” (Bataille, 1973: 39), y entonces ir al frente, alistarse en el ejército, buscar la gloria del guerrero, volverse suicida, autoinmolarse.... significa salirse del mundo de los objetos. Que G. Bush se sirva del discurso religioso ofrece aspectos de lo pre moderno que es una característica de la Nueva Guerra, otorga lugares que permiten escapar del mundo de los objetos, desdibuja la estrategia bélica, escapa al mundo de la producción y de la servidumbre: Caín y Abel son bienvenidos, el hermano asesinando a su hermano, que más da lo que se haga si se enmarca en escrituras sagradas o en designios divinos. En el texto Teoría de la Religión el ensayista francés explica cómo en lugar de recurrir a lo divino para encontrar explicación, lo divino es traído al discurso, sobreponiéndose elementos de distinto orden: “Racionalizan y moralizan la divinidad, en el movimiento mismo en que la moral y la razón son divinizadas” (Bataille, 1973: 75). Habrá que investigar cómo el individuo reflexivo descansa bajo el manto de la razón divinizada sin límites para la moral en la Nueva Guerra, si acaso es realmente posible que los medios de difusión transmitan en tiempo real a Dios, más aun si no hace falta conocer el resultado para saber quien es el elegido, pues se sabe quien ganará de antemano.16 El llamado sentimiento religioso siempre ha sido indescifrable y es en la belicosidad donde se le otorga su significado definitivo: “En último término, el objeto y el sujeto son lo mismo. Sólo podemos entender la esencia del mundo si podemos entender, en toda su ironía, la verdad de esta equivalencia radical.” (Baudrillard, 1996: 10) 4 ¿HACERLE UN LUGAR AL ESPÍRITU DE LA ILUSTRACIÓN? “...la decadencia empieza por el cerebro. El fatalismo es también una enfermedad del lenguaje” (Beck, 1998: 25) ¿En dónde podemos buscar la Ilustración? Según Kant “La Ilustración es la salida del hombre de su autoculpable minoría de edad. La minoría de edad significa la incapacidad de servirse de su propio entendimiento sin la guía de otro” (Kant, 1993: 17). ¿Cómo tener entendimiento cuando no se tiene pan? Adjetivos como 16 “En el temor al terrorismo de la superpotencia, repleta de armamento tecnológico, parece condensarse el temor cartesiano de un sujeto que trata de convertirse a sí mismo y al mundo que le rodea en un objeto para poder tenerlo todo bajo control.” (HABERMAS, 2003: 8) Artículos · Socorro Gálvez Landeros