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Itinerario poético: palabra y voz

Paz Pasamar, Pilar

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47 Excma. Sra. Presidenta, Excmos. e ilustrísimos señores académicos, Sras. y Sres. Amigos y familiares reunidos hoy en éste lugar privilegiado de la casa de los Pinelos. Quiero en primer lugar agradecer el honor que recibo de la Academia Sevillana de las Buenas Letras, del Excmo. Sr. Académico de Número, anterior presidente, D. Manuel González Jiménez por presentarme y haber pronunciado palabras tan elogiosas y amistosas que me han conmovido tanto, y luego invitaros a recorrer un itinerario a orillas de un rio que no tendrá el curso del imperturbable y florido Guadalquivir sino la impresión de un Guadiana con sus apariciones y meandros y recovecos como corresponde a una voz humana y desgastada como la mía. Espero que os llegue limpiamente… Reitero mi gratitud a todas aquellas personas, que han hecho posible, con su conformidad o iniciativa, la realidad de mi inmerecido nombramiento, darles las gracias, repito, unidas y dedicadas a todos aquellos ausentes y presentes que forman el conjunto académico de ésta real Corporación, a las personas queridas que no han podido asistir y a todos ustedes por el hecho de acompañarme. Muchas gracias. La palabra, el modo que nos diferencia de la especie animal y con la que nos comunicamos los humanos, es la capacidad de reitineRaRio Poetico: PALABRA Y VOZ Por PILAR PAZ PASAMAR 48 lacionarnos a través de la voz. La voz es la forma y el tono con que usamos esa aptitud. Pero hay ocasiones en que voz y palabra significan lo mismo. Ya a un nivel trascendente, por ejemplo, el versículo inicial de Juan Evangelista habla de algo creado antes de todo lo creado. Lo primero fue el verbo. Lo primero fue ella, el Verbo, la palabra, dice el texto de Juan refiriéndose a la palabra encarnada. A través de los tiempos, el ser humano ha sido capaz de crear palabras y emitirlas para comunicarse a través de la voz, el cántico, el verso, la palabra suelta, la palabra impresa, las que se cantan, o aquellas que pronunciaron nuestros hijos y guardamos, las primeras que se pronuncian. El rey Salomón en su salmo séptimo habla de su primera palabra pronunciada y dice: “Fue la de todos: Lloré”. Y por ello en Sophía, penúltimo de mis libros editados en Sevilla en la colección Angaro, me permití hacer homenaje de ese rasgo de sabiduría: “El hombre anuncia llorando/ que llega para ser hombre/ sin saber como ni cuando…/ Y va aumentando el caudal/ y a golpe de yunque fragua/ con llanto el propio metal/ Su voz, como el manantial…/ tiene dolor al principio/ y tiene llanto al final”. Mientras los antropólogos estudian esas primeras formas de con las que el hombre creó su propio lenguaje, el hombre de nuestros días no solo ha creado palabras, las formas de comunicarse unos con otros, sino las armas con que defender la palabra y no solo eso, sino los compromisos en alianza y defensa, y otras actividades como las de pulirla y darle esplendor. Y ya que he citado el lema tan reconocido, entrando en el tema académico, recordaré la frase de don Rogelio Reyes, pronunciada en su discurso y en nuestra sede hispanoamericana, un 23 de abril, día cervantino o del Libro, al tratar de la defensa contra galicismos, italianismos y anglicismos y toda esa hojarasca barroca del siglo XVI que los hombres de la ilustración sacudieron y así, según el disertador, prestaron el mayor servicio de la historia de nuestra lengua. Desde la clerecía, desde la juglaría, por los caminos de nuestro suelo, se ha ido acumulando el patrimonio de la obra poética y desde aquellas voces. Recordemos el título, generación del 27 del pasado siglo, la de Pedro Salinas: “La voz a ti debida” que debida al amor se hace razón amorosa, se hace palabra de amor. Juan Ramón Jiménez nos dijo sobre la palabra: “No por usar palabras complicadas ni sobadas, se es un escritor rico ni raro: la rareza y la riqueza están en el don de PilaR PaZ PaSamaR48 49 combinaciones infinitas. En poesía lo importante es la precisión, la exactitud…. Inteligencia, “dame, el nombre exacto de las cosas”. También es tarea académica buscar la exactitud y precisión pero creo que el imperativo a seguir mas importante es aquel precepto común para todo lo vital, cumplir con aquello: o renovarse o morir. La Real Academia Sevillana de las Buenas Letras, cuarta, según tengo entendido, que se creó en España, proviene, como la nuestra Hispanoamericana que cumplió su centenario el año pasado, de una misma forma de gestación, derivan de una misma matriz: la tertulia. Desde aquellas del jardín de Academo, Minerva griega, Platón y sus paseantes, peripatéticos, por ende, bajo los árboles. En Sevilla, Minerva Bética desterrada, suponemos, de la casa del sacerdote Luis German y Ribón, consigue generar en 1751 de tertulia a institución oficial, realizarse y realtecerse con el titulo otorgado por el rey Fernando VI. La dinastía, de la dinastía borbónica, claro está, que, hasta nuestros días y continuando lo tradicional, la que respalda a las Academias. Sumergirme en el conocimiento de la historia de ésta veterana Academia Sevillana de las Buenas Letras ha sido para mi apasionante. Conocerla a través de sus cambios, de su búsqueda por el sitio a ocupar, el primero en la sala cantarera del Alcázar, al que volveremos, o por el nombre definitivo, como definir esas letras que no serían ni científicas, ni regias, ni médicas, ni eruditas, ni bellas, sino buenas, sencillamente. Para la sede, sin embargo, no derrochó mucha bondad el siglo diecinueve. Epidemias, terremotos y para colmo de males, la guerra contra los franceses y la tropa napoleónica, asunto que hoy hace correr tintas de letras impresas con la cercanía del bicentenario. Esa misma guerra que acabó también con los proyectos de ciertos jóvenes en Cádiz que pertenecían a la tertulia de La Camorra y que intentaron crear y reorganizar en ésta ciudad una Real Academia sirviéndose para ello de la Academia de las Buenas Letras. Y se creó por obra y gracias, entre otros, de Alcalá Galiano quien no pudo, sin embargo, evitar la dispersión de esos jóvenes “casi niños”, según él, que después fueron académicos de la española, entre otros, el Duque de Rivas, el de Híjar, Nicasio Gallego, o el propio Alcalá Galiano. Por éste sabemos según su libro Recuerdos de un anciano que el primer periodo literario que se publicaba en 1818 ITINERARIO POETICO: PALABRA Y VOZ 49 50 se titulaba El Correo de las Damas. Damas que en sus tertulias se dedicaban a la información y la creatividad mientras sus maridos, pendientes de intenso comercio que mantenían, y no solo con las indias, estarían atentos a las llegas de las naves y la atención tras los catalejos, allá en las torres vigías, o en sus despachos. Lo cierto es que la actividad cultural estaba en manos de las mujeres. De aquellas, ha pasado mucho tiempo, bien aprovechado en el terreno cultural y científico, pero, especialmente, en el literario, publicaba en 1818, según nos cuenta en sus “recuerdos de un anciano”. De aquellas damas a las que ahora nos preside, Dª Enriqueta Vila Vilar ha pasado mucho tiempo, una mujer que nos habla de la interrelación existente entre literatura e investigación y considera a la primera, como fuente de la segunda, a la literatura como fuente histórica apoyándose en el concepto de Alejandro Carpentier que considera la fabulación, la novela, o sea, la narrativa, como instrumento de indagación (“La literatura como fuente historica”.- E. V. V.- Boletín de la Real Academia de las Buenas Letras de Sevilla, 2009) que acaba de ser galardonada con el premio de Joaquín Romero Murube, aquel poeta que regía los pasos de todos por el Alcázar sevillano y nos la enseñaba en aquella época de las tertulias de Platero, de la revista Aljibe, del intercambio de poetas y visitantes entre Hispanoamérica y las universidades de Sevilla y Cádiz; Carande, Collantes de Terán, María de los Reyes Fuentes… poetas profesores de las aulas, en el centro cultural de la Rábida… riada de voces provinentes de los colegios mayores que desde los años cincuenta llegaban a través del Instituto de Cultura hispánica, cuya etapa embrionaria me tocó vivir en el A. C. I., década de los cincuenta, edificio situado en la calle Marqués de Riscal, muy cerca del colegio de licenciadas carmelitas en el que cursé el bachillerato superior situado en la calle Fortuna, donde la Tertulia también se reunía a las puertas del Oratorio de Nuestra Señora de Lourdes, llamado por el primer nombre el de Asociación Cultural Iberoamericana, que mantuvo una intensa relación con Cádiz y sus cursos de verano para extranjeros y sus creadores fueron el poeta sevillano Rafael Montesinos y Antonio Fernández Spencer. Toda la historia de aquella tertulia de la que fui, por suerte, cofundadora está descrita en un hermoso libro publicado en 2007, se titula 55 años PilaR PaZ PaSamaR50 51 Pilar Paz Pasamar, en el acto de ingreso como académica correspondiente en la Real Academia Sevillana de Buenas Letras ITINERARIO POETICO: PALABRA Y VOZ 51 52 de la Tertulia Literaria Hispanoamericana Rafael Montesinos (1952-2007). Su viuda, Marisa, y su hijo Rafael César fueron sus creadores y de aquel recojo la frase que hace mención del único y primero de los Cursos de Verano que disfrutó el poeta sevillano en Cádiz como ponente y el otro decisivo en 1977 refiriéndose a un homenaje recibido a través de la tertulia “Antes de que llegara el homenaje, que llegó, América esperaba. Como si el curso de verano de Cádiz (1960) hubiera sido el puerto-larga esperapara embarcar la tertulia, la poesía y el Bécquer de Montesinos hacia las Indias”. Y se nos fue, más allá de las Indias. teXtoS laPidaRioS la dama de cadiZ “Yo, Alfonso, Rey castellano, hijo de Fernando, nieto de Berenguela, Señor de Andalucía, quiero ser enterrado junto al mar. Ser enterrado en Cádiz, la ciudad más antigua a la he repoblado de cántabros y astures, la que me ha conquistado con el olor de su sabiduría. En Cádiz junto al mar, bajo los azulejos de la cúpula, en la orilla que llaman mar de los vendavales, para que allí la mano que sacude el hisopo infinito aspergue diariamente mi ceniza y reciba la bendición salina en cada atardecer. PilaR PaZ PaSamaR52 53 Allí purgue mis culpas pues fui rey ignorante en estrategia y mando. Aspiré sin sentido a aquel reino europeo, perseguí a los judíos, juzgué a los musulmanes, aunque bebí en sus fuentes, me enfrenté con mi casta, aborrecí la prole, repudie a mi consorte y llamé santo al padre que me hizo, buscando su reconciliación. Mas la gloria que hube por encima de todas, fue este lado de naranjos y olivos, de caza y pesquería: Rayhana, Alcanatif, Xerez amurallado -tierra de pan y vino y de fruta sabrosa- y Cádiz junto al mar. Vivo en cristiano pero asumo el mundo que conquisté arrasando y excluyendo. Lo mío eran asuntos que aprendiera de labios de mi abuela y de los sabios… ¿Por qué luché si el alma se me iba tras los astros, las piedras, las alquimias, los juegos, los secretos paladeos? Enderecé el lenguaje castellano con más tino que a todos los ejércitos levantara mi espada o estandarte, mi arenga predilecta fue enumerar estrellas, lapidarios. ITINERARIO POETICO: PALABRA Y VOZ 53 54 Más que aceros, los códices miniados, el verso, por la brida, la cántiga el final de la victoria. Mi patria era el regazo de la alquimia, el lenguaje y el cántico, mi tálamo, la ciencia. Mi amor, el astrolabio, mi amada inaprehensible, la atroz sabiduría de las leyes y el pueblo, el canto de juglares, el milagro del ritmo y la palabra. A Cádiz dono la custodia y desato de nudos eclesiales con Sevilla, mi corte. En Cádiz quiero que me entierren junto al mar, por los siglos de los siglos”. adivinanZa “Es la que inclina las balanzas. La del anillo nibelungo. Caliente: El Rhin la lleva en su corriente. Es la quinta del sol, la vieja guarnecida, la poderosa. Brilló en las plumas de Quetzalcoalt pero también la lleva la oropéndola en sus alas felices cada tarde del tiempo. Es la manzana de la Hespéride, el fálico poder penetrador, el becerro adorado en todos los exilios. PilaR PaZ PaSamaR54 55 Adivinanza: La que organiza las matanzas, la que insulta las fiebres de la búsqueda: Egipto y Babilonia, Caldea y Arizona, Asur y California. Caliente: En los places, en las concavidades del planeta, el hombre se empecina en encontrar un gramo de su masa. Adivinanza: La bolsa sube, el dólar se dispara. Ella cuenta. Ella canta. Es la quinta del sol y yace sumergida en hebras destrenzables, cubierta por hostiones y cangrejos en el fondo del mar. Adivinanza: ¿Sancti Petri? ¿Doñana? En paneles miniada, en códices dormidos, en tiaras y palios, en ajorcas y armas, en el bosque del Bosco, musiva por los lienzos de la historia: la siempre codiciada. La que llena las arcas y en buen paño se guarda,la ladina, que corre hecha dolor y sangre y alegría por las grandes aortas de los ríos del mundo”. ITINERARIO POETICO: PALABRA Y VOZ 55