scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Claps Arenas, María Eugenia, "La formación del liberalismo en México. Ramón Ceruti y la prensa yorkina, 1825-1830", Eds. Universidad de Alcalá, CESMECA, Universidad de Artes de Chiapas, 2014, 231 pp. [Reseña]

Moncada, Gisela

Full text

154 María Eugenia Claps Arenas, La formación del liberalismo en México. Ramón Ceruti y la prensa yorkina, 1825-1830, Universidad de Alcalá/CESMECA/Universidad de Artes de Chiapas, 2014, p. 231. El libro La formación del liberalismo en México. Ramón Ceruti y la prensa yorkina, 1825-1830, se compone de cinco capítulos. En el primero titulado, “Ramón Ceruti y el liberalismo español”, la autora explica el contexto histórico tanto del personaje, como de su época. Asimismo, da cuenta del ambiente y grupos políticos que había en España entre 1821 y 1823. Al final de este apartado María Eugenia Claps analiza la realidad y las similitudes entre España y México, principalmente para comprender cómo se expresó el liberalismo en la prensa mexicana. Es así que aterriza al capítulo dos llamado, “Ramón Ceruti en Veracruz, 1827-1827”. En él se aborda su llegada a la capital de la república mexicana. Se detalla la influencia de este personaje en la forma de hacer política a través de la prensa y el impacto que tuvo Ceruti con la logia yorkina, finalmente se explica su participación como editor y colaborador del periódico El Mercurio, publicación en la que se plasmó el pragmatismo con el que comulgaba. En el capítulo tres “Ramón Ceruti en la capital de la república Mexicana, 1827-1830”, la autora analiza la prensa mexicana de la época y profundiza en el impacto que tuvo este gaditano en la forma de hacer propaganda política. Así mismo, detalla la importancia del periódico el Correo de la Federación Mexicana, como medio de expresión de los yorkinos radicales. En el capítulo cuarto titulado “El liberalismo exaltado en España y México” se exponen los conceptos utilizados por el liberalismo en su variante comunera en España y yorkina en México, el propósito de este capítulo es ofrecer una mayor comprensión de los puntos de contactos entre ambas ideologías y así explicar, los ideales políticos que el liberalismo proponía, como sistema de gobierno para el caso mexicano. Desde el punto de vista del liberalismo exaltado, el sistema republicano era la mejor vía y el federalismo su garantía para cuidar de él. 155 Finalmente, en el capítulo cinco nombrado “Reflexiones finales”, la autora nos comparte su propia reflexión y enfatiza la hipótesis que guía su análisis, es decir, analiza los puntos de contacto entre los comuneros españoles y los yorkinos mexicanos, así como las expresiones del liberalismo en ambos lados del Atlántico. La investigación de María Eugenia Claps se suma a la historiografía que en los últimos años han destinado sus pesquisas a indagar sobre cómo se dispersaron las ideas en torno al liberalismo en México. 1 No obstante, el trabajo que aquí se reseña posee un rasgo muy particular, ya que analiza no sólo cuáles fueron las características del liberalismo hispánico en la tercera década del siglo XIX, sino que lo hace a partir de “su vertiente denominada comunera en España y yorkina en México” a través de un personaje clave, poco estudiado por la historiografía contemporánea, como lo fue Ramón Ceruti. Es interesante observar cómo Claps Arenas se valió de la prensa de la época para rastrear cada uno de los pasos de Ramón Ceruti, desde su residencia en España, su llegada a los Estados Unidos y su estadía en México. No cabe duda que el seguimiento de este personaje nos lleva a suponer el meticuloso trabajo documental que realizó la historiadora para poder así, ofrecer esta investigación. Quién fue Ceruti y por qué fue relevante este personaje? Ramón Ceruti Feyz fue un español oriundo de Cádiz nacido alrededor de 1785, colaboró como editor en importantes periódicos en España y México. En su país fue co-editor del Diario Gaditano, publicación cuya línea editorial sobresalió por abordar temas poco analizados por otros diarios, entre ellos, la reforma de la Iglesia Católica, la secularización del estado y el republicanismo como forma de gobierno preferible a la Monarquía, por mencionar algunos. En este periódico Ceruti trabajó muy de cerca con un sobresaliente editor, José Joaquín de Clararrosa, este personaje de origen vasco 1 Sobre el proceso del liberalismo y la relación España-México están los trabajos de: Roberto Breña, El primer liberalismo español y los procesos de emancipación de América, 1808-1824, Una revisión historiográfica del liberalismo hispánico, México, El Colegio de México, 2006; Manuel Chust e Ivanna Frasquet (eds.) La trascendencia del liberalismo doceañista en España y en América, Valencia, Biblioteca Valenciana, 2004; y Brian Hamnett, La política española en una época revolucionaria, 1790-1820, México, FCE, 1985, por citar algunos. 156 destacó por su pensamiento crítico e ilustrado, fue un revolucionario para la época ya que después de haber sido sacerdote, se reveló contra la vida conventual y se convirtió en un importante propagandista del liberalismo español. La influencia de Clararrosa en la forma de hacer propaganda política fue fundamental para Ramón Ceruti, particularmente en México. La autora sostiene y demuestra a lo largo de la obra, el papel trascendental que tuvo este personaje en la construcción del ideario político mexicano, sobre todo para la logia yorkina. Los principales periódicos en los que Ceruti fungió como editor fueron El Mercurio, en Veracruz y el Correo de la Federación Mexicana en la Ciudad de México. Su colaboración en la prensa mexicana se centró entre 1825 y 1830; razón por la cual, la autora aborda esta temporalidad en su investigación. Ramón Ceruti antes de ser editor tuvo una intensa actividad política en España entre 1821 y 1823, formó parte del grupo de la llamada comunería española, un sector radical dentro del liberalismo del periodo arriba señalado. Uno de los principales objetivos de los comuneros españoles del siglo XIX fue mantener viva la Constitución política de la Monarquía Española, además de luchar por la libertad política, la libertad de pensamiento, de imprenta y de reunión. Los comuneros sostenían que “era la nación soberana la que legitimaba a los monarcas y, por lo tanto, podía removerlos”. (p. 55) La autora hace un análisis profundo y detalla los grupos políticos que entre 1821 y 1830 se habían conformado y/o separado al definir su postura política en España. De esta forma, Claps Arenas logra detectar varios matices entre los comuneros. Su explicación la acompaña de la agitación política que prevaleció en la tercera década del siglo XIX, la cual ya había iniciado desde 1808 y en 1813 se habían plasmado importantes cambios, entre ellos, las políticas aplicadas por los ministros y escritores relacionados con la ilustración española quienes encaminaron sus esfuerzos hacia el liberalismo y crearon las Cortes de Cádiz entre 1810 y 1813. Los grupos políticos que abrazaron las ideas liberales intensificaron sus demandas políticas y las expresaron a través de diversos periódicos. 157 En ese sentido, la prensa fue el medio idóneo para expresar y difundir las ideas liberales, ejemplo de ello destaca El Diario Gaditano a cargo de Clararrosa, este personaje se caracterizó por ser un acérrimo propagandista de la línea exaltada del liberalismo, la cual mostraba un profundo rechazo a la Iglesia. El Diario expresaba un constante acoso a las creencias cristianas desde diversos ángulos, el histórico, el jurídico, el canónico, el social y el filosófico. En algunas publicaciones del Diario se escribían noticias de América, en 1821 por ejemplo, se hacía alusión a la independencia de los territorios americanos. Sin duda, el Diario Gaditano fue uno de los periódicos más polémicos en España, cabe señalar que a la muerte de Clararrosa en enero de 1822, Ramón Ceruti en conjunto con otros compañeros continuaron con la publicación. De acuerdo a las pesquisas de la autora, entre 1825 y 1830 Ramón Ceruti ya era todo un representante del liberalismo exaltado en España en su variante comunera. En 1824 arribó a Veracruz, al año siguiente fundó el periódico El Mercurio y posteriormente durante su estadía en la Ciudad de México fue editor del Correo de la Federación Mexicana. En ambos periódicos mantuvo su línea a favor del sistema republicano. Es importante mencionar que en México la forma habitual de hacer política en aquella época era a través de logias, las dos fuerzas políticas más importantes fueron la logia yorkina caracterizada por su oposición al centralismo como organización política y su rechazo a los españoles borbonistas que aún residían en México, esta logia se componía, en su mayoría de artesanos. 2 Por su parte, en la logia escocesa tenía entre sus filas a varios españoles dedicados al comercio trasatlántico que gozaban de una situación económica privilegiada, también había representantes del ejército y gran parte de la Iglesia. La logia escocesa y yorkina poco a poco fueron generando profundas diferencias ideológicas en la sociedad mexicana y, en ese sentido, la retórica yorkina ganó terreno popular al generar un discurso antiespañol. Asimismo, favoreció el federalismo, la tolerancia religiosa y la 2 Para un estudio más profundo sobre las logias destaca el trabajo de María Eugenia Vázquez Semadeni, La formación de una cultura política republicana. El debate público sobre la masonería, México, 1821-1830, México, UNAM-El Colegio de Michoacán, 2010. 158 influencia estadounidense frente a la europea en México. Sin embargo, en Veracruz, lugar donde inicialmente se instaló Ramón Ceruti, quienes habían ganado terreno era la logia escocesa, esta circunstancia lo llevó a enfrentar diversos avatares para lograr y mantener la publicación de El Mercurio. En dicho periódico Ceruti logró introducir sus ideas liberales y el rito de york fue quien más puntos de coincidencia presentó con este célebre personaje. Una de las interrogantes que a la autora la llevan a explorar la prolífera prensa de los años 1825 y 1830 se debe a su interés por conocer cómo se difundieron las ideas en torno al liberalismo en México procedentes de España. En particular, se interesa por detectar de qué forma Ramón Ceruti intervino en el ambiente político en México de la época, primero por la circulación del periódico El Mercurio, en Veracruz y luego en Ciudad de México por el Correo de la Federación. En ambos medios se caracterizó Ceruti por apoyar al sistema republicano y criticar a la Monarquía. Recién llegado en México en 1824 procedente de Washington, Estados Unidos, comenzó la planeación para elaborar un periódico; para ello, se valió de la amplia red de editores que había tejido desde años atrás. El grupo político que mayor apoyo le dio fue la logia yorkina, una de las razones fue porque, de alguna forma, los ideales de Ceruti se adherían más al proyecto yorkino. Es decir, tanto liberales españoles como hispanoamericanos compartieron el interés de luchar contra el absolutismo. La salida de Ceruti de Veracruz en 1827 y el fin de El Mercurio se dio en medio de varios enfrentamientos entre las logias yorkina y escocesa. Gracias a la ayuda brindada por Lorenzo de Zavala, quien se identificó con la logia yorkina, fue que Ramón Ceruti logró llegar a la Ciudad de México y posteriormente comenzó la publicación del periódico el Correo de la Federación Mexicana, el cual se convirtió en el brazo más poderoso de expresión de la logia yorkina, particularmente de los más radicales. Entre los principales redactores destacan Isidro Rafael Gondra, José María Alpuche, Andrés Cornar, Ramón Ceruti y Lorenzo de Zavala. El Águila mexicana fue otro medio informativo también bajo la firma de los yorkinos, que ya para 1827 hacía sentir cada vez más evidente el sentimiento antiespañol, en agosto de ese mismo año, 159 se sumó un periódico más, titulado El amigo del pueblo cuyos editores fueron José María Bocanegra y José María Tornel. Su contra parte ideológica fue la publicación de El Sol, este medio se caracterizó por la defensa de los españoles residentes en México y estuvo bajo el cobijo de la logia escocesa, en 1827 surgió el Observador de la República Mexicana, prensa dirigida por José María Luis Mora y guardó una postura más liberal modera. Es interesante subrayar la gran producción de prensa que se produjo en la tercera década del siglo XIX, básicamente se dividía en periódicos yorkinos, escoces e imparciales. Es cierto que no todos permanecían muchos años, incluso ni siquiera un semestre, sin embargo, el Correo de la Federación mantuvo su publicación entre 1826 y 1830. Respecto a las temáticas abordadas, María Eugenia Claps hace un detallado análisis sobre la forma y contenido de la prensa de la época y muestra que la mayor parte de la redacción se concentraba en temas políticos y en menor medida en temas de carácter cotidiano, como avisos o noticias locales. El Correo mantuvo siempre su defensa al sistema federal, la democracia representativa y la libertad de prensa. Entre las aportaciones más valiosas que esta obra nos brinda destaca la habilidad de la autora para explicar el proceso del liberalismo en México a la luz de dos visiones, la mexicana y la española, este análisis comparativo nos ofrece la posibilidad de saber lo que sucedió en ambas latitudes, sin perder el hilo conductor de su argumentación, y logrando así, una amalgama perfecta al introducir el contexto de la época y su análisis. Para ello, María Eugenia Claps recoge una amplia documentación proveniente de diversos archivos y fondos documentales, entre ellos: Archivo General de Indias, Sevilla; Archivo Municipal de Cádiz y Hemeroteca de Cádiz. A manera de conclusión podemos señalar que la investigación de María Eugenia Claps nos muestra las bondades de la fuente documental hemerográfica, así como el método comparativo como herramienta de análisis cuando buscamos conocer dos realidades a la luz de un mismo proceso histórico. De esta forma, la autora presenta a la prensa como el medio idóneo para expresar las ideas de la clase política durante la primera república federal y demuestra que, los periódicos fueron el vehículo para generar una cultura política que contribuyó a la formación 160 de la opinión en materia política para los mexicanos de la tercera década del siglo XIX. En ese sentido, las estrategias y métodos de propaganda utilizados en el trienio español (1820-1823) fueron utilizados también en México para difundir el liberalismo entre 1835 y 1830. Gisela Moncada Posdoctorante del Departamento de Historia de la Universidad de California, San Diego, EUA