Full text
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 1 UN ANÁLISIS CRÍTICO DE LA CONSERVACIÓN DEL LINCE IBÉRICO EN ESPAÑA 1973-2015 Lince sin identificar atravesando paso de fauna 14 de octubre de 2009 a las 10:33:12 PM, cámara 11. Proyecto LIFE Lince. CMA, Junta de Andalucía Por: Diego De los Santos Parejo Sevilla, 14 de Octubre de 2015 Director: Doctor D. José María Gil Sánchez Directora: Doctora Dª Mª Cruz Díaz Antunes Departamento de Biología Vegetal y Ecología Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad de Sevilla
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 2 Índice AGRADECIMIENTOS A) RESUMEN B) INTRODUCCIÓN B1) EL CASO DEL LINCE IBÉRICO B2) JUSTIFICACIÓN DE ESTE TRABAJO Y SU OBJETO B3) HIPÓTESIS Y OBJETIVOS B4) FACTORES CLAVE DE LA ECOLOGÍA Y BIOLOGÍA DEL LINCE PARA SU CONSERVACIÓN B4.1) Presas El conejo Otras presas B4.2) Otras claves del hábitat Estructura del hábitat Micro hábitat (Refugios/ H2O) Territorio mínimo B4.3) El factor humano Presión directa: mortalidad antrópica (Caza/ Atropellos) Presión indirecta (Presión Humana / Investigación invasiva/ Presión de hábitat) B4.4) Erosión Genética B.5) EVOLUCIÓN DE LAS POBLACIONES RELICTAS B.5.1) Siglo XX B.5.2) Siglo XXI B.6) DOÑANA Y SIERRA MORENA C) MATERIAL Y MÉTODO
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 3 D) RESULTADOS 1) INTRODUCCIÓN A LOS RESULTADOS 1.1) La tutela pública de especies en peligro 1.2) Los actores implicados 1.3) Resultados preliminares obtenidos: nuestras premisas 2) EL SISTEMA POLÍTICO-ADMINISTRATIVO EN LA CONSERVACIÓN DEL LINCE 2.1) Conservación pública del lince en el siglo XX 2.1.1) Años 70 2.1.2) Años 80 2.1.3) Años 90 2.14) Siglo XXI 2.2) Conservación institucional en el siglo XXI 2.2.1) Hasta el censo de Guzmán (2002, 2004) 2.2.2) Tras el censo de Guzmán 2.2.3) El cambio de clasificación de la UICN en 2015 2.3) Objetivos y eficacia de la conservación pública del lince ibérico 3) LA INVESTIGACIÓN PARA LA CONSERVACIÓN DEL LINCE IBÉRICO 3.1) Investigar para conservar 3.2) Conocimiento poblacional del lince para su conservación 3.2.1) Detección del problema en el siglo XX 3.2.2) Censos en el siglo XXI 3.2.3) censos históricos en Doñana 3.3) Investigación básica y aplicada 3.4) Inventario del conocimiento para conservar 3.4.1) Hábitat y su manejo 3.4.2) El conejo 3.4.3) Dinámica poblacional 3.4.4) Modelos integrados 3.4.5) Modelos predictivos de distribución 3.4.6) Estudios proyectivos 3.5) Investigación del lince en Doñana 3.6) Impactos de la investigación 3.6.1) Radioseguimiento 3.6.2) Capturas
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 4 4) GESTIÓN PARA LA CONSERVACIÓN DEL LINCE IBÉRICO 4.1) Introducción 4.2) 1ª Etapa: 1973-2000 4.3) 2ª Etapa: 2000-2011 4.4) 3ª Etapa: 2011-2014 4.5) Descoordinación ciencia-gestión 4.6) Gestión del conejo 4.7) Alimentación suplementaria 4.8) Traslocaciones 4.9) Gestión en Doñana 4.10) Gestión en Sierra Morena 4.11) Reintroducciones 4.12) Custodia del territorio y ONGs 4.13) Aplicación del estado de la técnica 5) GESTIÓN “EX SITU”: CRÍA EN CAUTIVIDAD 5.1) Introducción 5.2) El debate in situ-ex situ: retraso del Plan de cría 5.3) Arranque del programa de cría en cautividad 5.4) Desarrollo de la cría en cautividad 5.5) Fuente de los linces para la cría 5.6) otras actuaciones “ex situ” C) CONCLUSIONES D) DISCUSIÓN E) BIBLIOGRAFIA ANEXOS
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 5 AGRADECIMIENTOS Gracias de corazón al Dr. José María Gil-Sánchez, por acoger la dirección de esta tesis, por su apuesto decidida por la honestidad profesional y, por lo tanto, por la verdad y el rigor, que han conferido a esta tesis gran parte de su consistencia intelectual. Gracias encarecidamente a la Dra. Mª Cruz Díaz-Antunes, por responder a todas las dificultades surgidas con contundencia; por la confianza depositada en mi; por su paciencia, su apoyo continuo e incondicional, por transmitir esa tranquilidad imprescindible para abordar los retos con calma y con coherencia. Por estar, siempre, ahí. Gracias al Dr. Javier Castroviejo Bolívar, por ser el artífice de que esta tesis haya visto la luz. Sin su empeño nunca lo hubiera conseguido. También por su ayuda inestimable, en primer lugar, ayudándome a enfocar algunos temas clave. También darle las gracias por haber puesto a mi disposición para la realización de este trabajo las instalaciones y recursos de la asociación Amigos de Doñana en Sevilla. Gracias al Dr. Francisco García Novo por su apoyo y cobertura en el DEA en un tema difícil, polémico, y también por la persistencia de este apoyo en el tiempo, lo que me ha impulsó a no abandonar en el empeño de continuar con este ambicioso trabajo. Gracias a la Federación Española de Caza, por su apoyo a este trabajo, lo que me ha permitido acceder a algunas fuentes de información que, de otro modo, probablemente no tendría. Gracias a las administraciones públicas que han respondido a nuestras solicitudes de información. Gracias a Sandra por su ayuda, imprescindible, en la documentación. A Fernando por sus correcciones del DEA, hechas con cariño. A Gloria y a Reyes, del Doctorado A Mercedes, secretaria de la Facultad. Y al lince ibérico…. gracias por haber resistido. Ojalá que este granito de arena suponga una contribución para que, más pronto que tarde, el lince adorne de nuevo nuestros paisajes mediterráneos únicos, sin la amenaza constante de la extinción.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 6 A) RESUMEN El declive de las poblaciones de linces en libertad ha sido una constante desde los años 50 en toda su área de distribución original, hasta al menos el año 2004. Las causas originales –persecución humana y escasez de conejono fueron atajadas por la gestión conservacionista hasta que la especie se halló en los umbrales mismos de la extinción. Las figuras de protección legal -nacionales e internacionalesaparentemente no tuvieron efecto alguno en el declive imparable de la especie hasta ese año 2004. Solo cuando esta grave situación se evidencia, se inicia un cambio en el modelo de gestión conservacionista, que obtuvo resultados “in situ” al menos hasta 2011: la reversión del declive demográfico continuo de las poblaciones fue un hecho, aunque la pérdida de diversidad genética acaecida es irrecuperables, y quizás lastre la conservación del lince en el futuro. También se implantó desde 2005 la cría en cautividad o conservación “ex situ”. El proceso de conservación pública del lince ibérico, y sus resultados, los podemos dividir pues en distintas etapas bien diferenciadas: 1ª ETAPA) 1973-2002 Este periodo, de casi veinte años, podemos caracterizarlo por el desconocimiento esencial de los censos y de la distribución del lince ibérico en España, y por la consecuente ausencia de medidas conservacionistas eficaces para detener su declive. En 1973 el lince deja de ser alimaña y especie cinegética para ser especie protegida en España. En 1986 la UICN catalogó al lince como “amenazado” de extinción. En España, el Real Decreto 439/90 declaró al lince “en peligro de extinción”. Y la Directiva 92/43/CEE lo declaró a su vez como “especie prioritaria” y “estrictamente protegida”. Estas declaraciones coinciden con la irrupción de la RHD (enfermedad hemorrágico-vírica del conejo, también mencionada como EHV)en España a principios de los 90, que redujo hasta en un 80% las poblaciones de conejo, e iba a tener un gran impacto en las ya muy debilitadas poblaciones linceras. Solo contamos con un censo en todo este periodo, el de Rodríguez y Delibes (1992), basado en encuestas y referido a los años ochenta, que estima unos 1.100 ejemplares, cifra que, según varios autores, sobreestima la población real. Durante esta larga etapa “opaca” el lince continuaba su declive imparable, tendencia que era intuida por los datos fragmentarios que ofrecían algunos censos parciales. Durante los años 90 también las CCAA se sumaron a declarar al lince “en peligro de extinción”, a pesar de que la mayoría de ellas ya estaba extinto. El papel de las CCAA (entidades que poseían las competencias de actuación medioambiental en el territorio) en su conservación fue en general negativo, pues basándose en el mencionado censo relativo a los años 80 o en indicios no contrastados, todas procuraron “demostrar” la existencia de linces en su territorio, probablemente con la idea de acceder a los fondos destinados a su conservación; contribuyendo a enmascarar, en cierto modo, la verdadera y crítica situación de la especie.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 7 En 1999, casi una década después de ser declarada “en peligro” en España, el Mº de Medio Ambiente aprobó la 1ª Estrategia para la Conservación del lince ibérico (con 10 años de retraso respecto a la Ley 4/89 que establecía la obligación legal, y 9 desde la catalogación “en peligro” del lince), Estrategia que concretaba la obligación de las CCAA de redactar los Planes de Recuperación. Pero ninguna CCAA cumplió con dicha obligación, no siendo solicitado tampoco formalmente su cumplimiento por el ministerio de medio ambiente, ya sin competencias directas sobre el territorio desde el establecimiento del Estado de las Autonomías. Esta etapa oscura finaliza con el primer censo nacional riguroso, el de Guzmán (2002,2004), basado en el foto trampeo, que estimó un total de 160 ejemplares adultos de lince ibérico en libertad para 2002 y solo 100 para 2004. Guzmán también constató que solo quedaban dos poblaciones reproductivas, aisladas entre sí: una en Doñana, y la otra en Sierra Morena oriental, ambas en la CCAA andaluza. Un escenario de pre extinción, la situación más crítica que en ningún otro momento de la historia conocida del lince ibérico. Ante estas cifras, en el año 2002 la especie fue catalogada a toda prisa por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como “en peligro crítico de extinción”. Lo hace por los motivos CR C2a(i), que vienen a resumirse en que quedan menos de 250 ejemplares reproductores en el mundo, sometidos a un declive continuo por pérdida de hábitat y presa principal, y que además ninguna de sus poblaciones alberga más de 50 individuos reproductores. El resultado de este periodo fue la pérdida irreparable de mucha diversidad genética, un gravísimo lastre para la futura conservación de la especie en su medio natural. 2ª ETAPA) 2002-2011 Esta corta etapa puede caracterizarse por la toma de conciencia de la crítica situación de la especie, gracias al censo de Guzmán (2002). Ese mismo año Miguel Delibes declara a la prensa que es probable la extinción del lince en Doñana. Y la UICN reclasifica al lince como “en peligro crítico de extinción”, categoría en la que nunca había estado representado antes un felino. Todo esto conduce al desbloqueo de las relaciones entre el Estado y la Junta de Andalucía en el año 2003, con la firma de un convenio y la creación de una Comisión Mixta para la toma de decisiones importantes. Este convenio además supondría por fin el desbloqueo de la cría en cautividad. Se produce además un verdadero cambio de paradigma en los criterios de conservación, que pasa de extensiva a súper intensiva, casi sin solución de continuidad con la etapa anterior, y sin el apoyo de un fundamento científico sólido, pues la investigación aplicada había brillado por su ausencia en la anterior etapa. En esta nueva etapa se inicia la participación activa de la Junta de Andalucía. El instrumento financiero LIFE se convierte en el principal soporte de la conservación ex situ de la especie durante todo el periodo, y hasta la actualidad. El cambio de paradigma en el manejo del lince se materializa en: La cría en cautividad, denominada “conservación ex situ” se desbloquea en 2004. Se crea un banco de recursos genéticos en 2005
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 8 Se realiza una monitorización continua (anual) y exhaustiva de la distribución y censo de la especie (PSLA de la Junta de Andalucía)y de su presa, el conejo. Reconocimiento de la importancia de la población de Sierra Morena oriental Inicio de acciones fuertemente intervencionistas en la gestión, tanto sobre la especie como sobre el hábitat, y a mayor intensidad y escala que la empleada hasta entonces. En 2005 se inicia la alimentación suplementaria (AS). Se desarrolla una red de convenios con entidades privadas gestoras del territorio (propietarios de fincas y, sociedades de cazadores) para su contribución a la conservación de lince ibérico. Estas estrategias de “urgencia” se iniciaban con décadas de retraso. Y pudieron llevarse a cabo en fechas tan tardías gracias a la persistencia de las poblaciones viables de linces en Sierra Morena oriental, en fincas de titularidad privada, dedicadas fundamentalmente a la caza mayor. Es decir, si el lince se salva “in extremis” es debido a un suceso de azar, la persistencia del lince en AndújarCardeña; unas poblaciones que bien podrían haber seguido la suerte de las de los Montes de Toledo, por ejemplo, desaparecidas en silencio en los años 90 sin dejar rastro. Probablemente el interés expreso de algunos propietarios privados de las fincas cinegéticas de Sierra Morena oriental en proteger al lince esté detrás de este afortunado azar. En esta etapa se produce en Doñana el desplazamiento de la productividad lincera hacia fuera del Parque Nacional: en 2005, de 7 hembras criando en todo Doñana, solo una de ellas estaba dentro del Parque Nacional. Todos los núcleos reproductivos se convierten en núcleos “fuente”, productores netos de linces. Tras la gestión intensiva tanto en Sierra Morena como en la comarca de Doñana, se produce una cierta recuperación de la especie en libertad, a la vez que se consigue con éxito la reproducción en cautividad. No obstante, la fragilidad de la especie en su hábitat no desaparece, sobre todo porque la baja calidad del mismo –la escasez de conejono consigue superarse. Tras el “cuello de botella” demográfico sufrido por el lince en la etapa anterior, los factores genéticos, sobre todo en Doñana, son un hándicap añadido a la recuperación de la especie en libertad. 3ª ETAPA) 2011-2015 Esta etapa podemos caracterizarla por la contradicción entre la relajación en la tutela pública en las poblaciones tradicionales (Doñana y Andújar-Cardeña) en un momento delicado por un nuevo brote del virus de la RHD, y las acciones para la expansión de la especie con las reintroducciones en nuevas áreas a escala supra regional, al amparo del último programa LIFE Iberlince (el mayor dotado de la historia) y que parece actuar con un criterio administrativo más que biológico a la hora de establecer los puntos de reintroducción. En 2011 se suprimen casi todas las acciones directas de manejo activo en Doñana y Sierra Morena, coincidiendo con la finalización del LIFE anterior, y paralelamente, desde 2011 también, se inician las reintroducciones (a menudo con adultos extraídos de los aún frágiles núcleos tradicionales) en nuevas áreas, generalmente fincas privadas donde la gestión cinegética ha mantenido mayores densidades de conejo que
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 9 en las áreas gestionadas por la administración. En 2014 se inician las reintroducciones fuera de Andalucía: hasta diciembre de 2014 se sueltan 78 linces nacidos en cautividad. La situación actual es que, desde junio de 2015 se ha rebajado la catalogación de la UICN a un nivel inferior, “en peligro” algo que, creemos, no se corresponde con la realidad actual del lince ibérico en España. En paralelo, las poblaciones silvestres tradicionales en libertad están sufriendo un declive desde el año 2013 hasta la actualidad, por lo que dicha reclasificación de la UICN no parece coherente.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 16 destrucción de hábitat, etc-. Son precisamente estos factores los que justifican la existencia de una política conservacionista, encaminada, precisamente, a atajar el impacto de dichas variables descritas anteriormente; éstas variables no se consideran pues, en este trabajo, como variables independientes, sino dependientes de la eficacia de las acciones conservadoras. Porque entendemos que, al menos sus efectos sobre el lince, pueden modularse con las medidas de conservación. La estructura pública de conservación sería, por tanto, la variable explicatoria clave de la situación de la especie, desde la fecha de su protección legal hasta hoy. Dicha estructura pública es la responsable última de la situación de la especie, bien por la ineficacia de la acción, bien por su omisión; o bien por la “contradicción”, en el sentido de realizar medidas contrarias a la conservación de la especie. Como segunda parte de esta hipótesis, trataremos de valorar si la iniciativa privada, en determinados casos y circunstancias, habría obtenido mejores resultados conservacionistas que la pública para el lince ibérico; lo que avalaría la hipótesis principal acerca de la ineficacia pública en ciertos periodos, al demostrar que era posible una mejor conservación del lince ibérico. La variable explicatoria de nuestra Hipótesis (variable cualitativa independiente) es, por tanto, la acción conjunta de la conservación pública, que condiciona la evolución de los indicadores. INDICADORES Los indicadores generales (variables cuantitativas dependientes) de la conservación pública serían las variables de la dinámica de poblaciones: censos –total de individuos y de hembras territorialesy distribución, productividad, ratio entre superficie ocupada/población, diversidad genética de la especie y abundancia de conejo, que es un indicador indirecto clave para la recuperación sostenible se la especie en libertad. COVARIABLES EXPLICATORIAS Nuestra variable explicatoria se puede descomponer, a su vez en una serie de variables cualitativas independientes (covariables) que se corresponden con los distintos AGENTES clave que participan en el proceso de conservación, y las funciones que les corresponde ejecutar: AGENTE NORMATIVO-PLANIFICADOR: 1) Catalogación de la especie para su protección 2) Aprobación de la normativa conservacionista e imposición de su aplicación. 3) Planificación de las acciones de conservación, definiendo los objetivos y las prioridades. 4) Financiación de las acciones previstas
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 17 AGENTE INVESTIGADOR: 5) Conocimiento suficiente y oportuno acerca de la especie y de su hábitat, tanto conocimiento básico como aplicado al diseño de medidas de conservación adecuadas, es decir, oportunas, eficaces y posibles. 6) Anticipación: previsión –y prevención por tantode los problemas de recuperación de la especie, antes de que éstos se manifiestan de manera evidente y con difícil solución. AGENTE GESTOR: 7) Aplicación efectiva del conocimiento disponible al diseño del manejo de la especie, a escala y tiempo adecuados. 8) Ejecución a tiempo y escala de todas las acciones disponibles para la conservación de la especie, acciones destinadas a contrarrestar el riesgo de extinción creciente de la especie en peligro. 9) Seguimiento del proceso conservacionista y sus resultados, de modo que se detecten las disfunciones, en un feed-back que impida la perpetuación tanto los errores mencionados anteriormente como de los agentes individuales concretos responsables de los mismos. 10) Finalización del proceso conservacionista, sacando a la especie de la situación de peligro de extinción, consolidando los resultados obtenidos y haciéndolos sostenibles en el tiempo. Algunas de estas variables son cuantitativas, bien binarias (si/no) o de naturaleza múltiples (mucho/poco/regular); en otros casos son variables cualitativas. Podemos descomponer nuestra Hipótesis general en distintas hipótesis, que plantean que, en el caso del lince ibérico, ha habido fallos en las acciones de cada uno de los agentes/covariables explicatorias anteriormente citados. B3.2) CUESTIONES CLAVE A RESPONDER Para demostrar nuestras hipótesis debemos responder a una serie de CUESTIONES CLAVE estrechamente relacionadas con las mismas. Estas cuestiones clave las hemos agrupado en torno a cada uno de los agentes responsables de las mismas, de los tres pilares que conforman el sistema público de conservación en España: decisiones políticoadministrativas, investigación, y gestión. Respecto a las decisiones político-administrativas (leyes, planes y programas): ¿han cumplido adecuadamente su papel para garantizar la conservación del lince ibérico? 1) ¿Se ha sido consecuente en las actuaciones con la protección legal? ¿Se ha cumplido con los requerimientos legales de la conservación? 2) ¿Ha sido adecuada la estructura y la organización conservacionista, en arar de la mayor eficacia? ¿Se ha adaptado dicha estructura a la situación? 3) ¿Se ha dirigido adecuadamente el sistema científico hacia la conservación? 4) ¿Se han coordinado las distintas administraciones competentes?
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 18 5) ¿Se han aprobado en tiempo y forma los planes y programas de conservación? Se han establecido objetivos cuantificables y plazos para cada una de las actuaciones previstas? ¿Se ha controlado su cumplimiento? 6) ¿Se ha procurado una financiación adecuada, al ritmo de las necesidades de la conservación? 7) ¿Se han corregido los errores mencionados en el listado de hipótesis? ¿Cuáles sí? ¿Cuáles se continúan repitiendo en la actualidad? 8) ¿Se han fiscalizado los resultados de técnicos e investigadores? ¿Se les ha exigido responsabilidad? ¿Ha habido control financiero preciso del gasto? Respecto a la Investigación: ¿ha cumplido su papel en la conservación? 9) ¿Ha estado disponible a tiempo todo el conocimiento científico necesario para conservar al lince ibérico? (Particularmente los datos demográficos de la especie, como los censos, distribución y dinámica poblacional) 10) ¿Cuál ha sido el grado de compromiso e implicación de la investigación en la conservación del lince? (Sobre todo en cuanto a las decisiones acerca de qué investigaciones a realizar en el tiempo) 11) ¿Se ha priorizado la investigación considerando las necesidades de la conservación del lince? 12) ¿Se han aplicado a tiempo las técnicas de investigación más avanzadas? (foto trampeo, análisis genético de excrementos...) ¿Se han aplicado a tiempo los conceptos conservacionistas más avanzados, requeridos por la situación de la especie? 13) ¿Ha sido la ciencia capaz de prever, y prevenir, los problemas conservacionistas en el caso del lince ibérico? ¿Ha ido por delante, o por detrás de los acontecimientos? 14) ¿Se han sugerido soluciones científicas concretas a los problemas detectados? ¿Has sido correctas estas sugerencias? ¿Cuál ha sido el papel de la investigación aplicada en la conservación del lince ibérico? 15) ¿Se han sugerido las prioridades de actuación, a la hora de emplear los recursos existentes, para conservar al lince? 16) ¿Cuál ha sido el impacto negativo directo de la propia investigación sobre la conservación del lince? (las técnicas invasivas, como el uso intensivo de radio collares radiotrasmisores). ¿Se ha investigado este efecto? Respecto a la Gestión (diseño e implementación de medidas concretas): ¿ha cumplido su papel en la conservación? 17) ¿Se ha nutrido el manejo del conocimiento disponible? ¿Han solicitado los gestores formalmente a la ciencia la información de la que carecían? 18) ¿Se han priorizado adecuadamente las actuaciones a la hora de emplear los recursos? 19) ¿Se has aplicado a tiempo y a escala suficiente las acciones de conservación, y persistido durante el tiempo suficiente? 20) ¿Se han monitorizado las acciones para ver los resultados? 21) ¿Se han cumplido los objetivos de los planes y programas aprobados?
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 19 22) ¿Se han aplicado criterios conservacionistas a las decisiones de conservación? (cuándo iniciar la cría en cautividad, las reintroducciones, las traslocaciones, etc) ¿Ha habido criterios no conservacionistas que han influido en dichas decisiones? 23) ¿Se ha conseguido mejorar la situación de partida? 24) ¿Por qué se extinguieron la mayoría de las poblaciones, y solo sobrevivieron las de Doñana y Andújar-Cardeña? 25) ¿Están consolidadas estas dos poblaciones tradicionales en la actualidad? 26) ¿Hay diferencias entre la gestión pública y la privada en materia de conservación del lince ibérico? B3.3) OBJETIVOS El objetivo general de este trabajo es contribuir a la mejora de la conservación del lince ibérico, a través del análisis crítico o evaluación de la labor de conservación pública ejecutada hasta la fecha. El objetivo específico es detectar las disfunciones del proceso conservacionista del lince ibérico, y tratar de explicar sus causas, respondiendo a cada una de las preguntas clave planteadas. En resumen, necesitamos conocer la pertinencia, eficacia y eficiencia de las medidas de conservación del lince ibérico; si se han tomado o no las decisiones correctas, de acuerdo al estado de la ciencia y de la técnica, y si esas decisiones se han ejecutado adecuadamente. Este análisis crítico de la conservación converge, finalmente, en el análisis del balance de los resultados obtenidos: la relación entre los recursos empleados por cada nivel corresponsable, y el beneficio conservacionista obtenido. Este beneficio es nuestro indicador final principal. B.4) FACTORES CLAVE EN LA ECOLOGÍA Y BIOLOGÍA DEL LINCE IBÉRICO PARA SU CONSERVACIÓN Para Rodríguez y Delibes (1991), Alta cobertura vegetal, abundancia de conejos y baja influencia humana parecen ser importantes características del hábitat del lince. Los requisitos ambientales del hábitat lincero, según Simón, M. Angel, (2008), podemos dividirlos en tres grupos: 1) Disponibilidad de hábitat adecuado (en calidad y cantidad). 2) Disponibilidad de alimento. 3) Presión humana compatible. La cantidad del hábitat se refiere, a nivel de especie, a un tamaño territorial suficiente para el establecimiento de una población viable a largo plazo o, en su defecto, la posibilidad de formar parte de un conjunto metapoblacional.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 20 Entre los factores biológicos clave específicos para el lince ibérico tenemos que destacar su extrema especialización trófica, y los condicionantes genéticos propios de una especie con un tamaño poblacional crónicamente reducido. B.4.1) LAS PRESAS DEL LINCE IBÉRICO B.4.1.1) El Conejo Según Guzmán, J.N. et al (2006), según todos los estudios realizados el conejo representa normalmente entre un 80-90 % de la biomasa ingerida por el lince. Un factor clave determinante del declive lincero, en general, parece haber sido, de forma constante, la escasez de conejo, según toda la bibliografía consultada. Esta escasez obliga a aumentar el tamaño de los territorios, el gasto energético de los linces, obliga a largos recorridos a los dispersantes –con incremento del riesgo de muerte por caza furtiva y atropelloslimita o impide la reproducción y, por debajo de ciertos umbrales (hoy aceptado en menos de 1 conejo/ha en junio) excluye la presencia de linces, incluso en áreas altamente protegidas y con una estructura de hábitat idóneas, como por ejemplo en extensas regiones del Parque Nacional de Doñana. El conejo, factor clave El conejo, como el lince ibérico, es una especie endémica de la península ibérica, que está en la base de la cadena trófica del ecosistema mediterráneo. En iberia existen dos subespecies de conejo: Oryctolagus cuniculus algirus y O.c. cuniculus. El primero, de menor tamaño, se distribuye en el sector suroccidental de la península y se reconoce como la subespecie original. El conejo constituye el factor de hábitat de mayor importancia para el mantenimiento del lince ibérico. Supone aproximadamente el 90 % de la dieta del lince. Un lince adulto necesita de media un conejo al día (Gil-Sánchez et al, 2006); además, para que una hembra de lince se reproduzca, se requiere una densidad mínima de 1 conejo/ha (en la época estacional de menor densidad de conejos); esta sería pues la densidad mínima para mantener una población estable de linces. Umbrales de abundancia de conejo para el lince Según Rodríguez y otros (2001), La densidad mínima de conejos que permite que los linces se reproduzcan se ha establecido tentativamente en 1 conejo/ha (Delibes el al., 2000 )(Para Doñana). No obstante este umbral (de 4 conejos/ha en junio y 1 conejo/ha en otoño), referencia de manejo entre 2003 y 2009, se ha modificado posteriormente. En Sierra Morena oriental (SMO) se ha comprobado la permanencia de linces territoriales, e incluso la reproducción del lince, con 1 conejo/ha en junio, época de máxima abundancia del lagomorfo (Junta de Andalucía 2012), de lo que se ha concluido que más que por la densidad, el umbral viene determinado por la abundancia absoluta de conejo para un territorio. Las necesidades mínimas se han estimado tanto en Doñana como en SMO en torno a los 1050 conejos/ territorio; a menor densidad de conejo, mayor superficie: para 4 conejos/ha en junio serían territorios de 300 has, y para 1 conejo/ha en junio serían 1.000 has. Sorprende que se haya tardado una
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 21 década de investigación en dividir entre 4 el umbral de abundancia de conejo para el lince, con las implicaciones que dicho umbral posee para el manejo de la especie. Tampoco queda claro de los datos de que disponemos de si es un umbral para asentarse en territorios o para reproducirse. Según La Junta de Andalucía (2012), cuando la densidad de conejos en un área baja del umbral establecido para el lince (entre 0,5-0,8 conejos/ha en época de mínimos), la especie no puede subsistir (no existe presa de sustitución), y el lince se ve forzado a abandonar la zona. Quizás las estimaciones de densidades o abundancias mínimas deberían establecerse para cada área específica, aunque desconozco la metodología utilizada para estimar estos umbrales. Doñana: ya hemos visto que según Palomares (2004) que las densidades mínimas de conejo para que el lince se establezca y se reproduzca en un territorio de Doñana está entre 1 y 4 conejos por ha en las épocas de menor y mayor abundancia de conejos a lo largo del año. Según la Junta de Andalucía (2012) en este caso concreto los conejos se repartían en 800 has ( Matas Gordas, Parque Nacional de Doñana) con 3 hembras territoriales, lo que arroja la cifra de 1066 conejos/ territorio de lince, consistente con el umbral observado en SMO. Nota: En Matas Gordas se han mantenido altas densidades de conejo al menos desde 2000 a 2008 (Junta de Andalucía, 2014), aunque desconocemos el motivo; densidades del orden de 10 veces superiores a las de la Reserva Biológica, también dentro del Parque Nacional. Sierra Morena Oriental: Gil Sánchez et al. (1997), en el único estudio hallado relativo a la alimentación del lince en Andújar en los años 90, recolectaron 52 heces para su análisis desde octubre de 1995 hasta octubre de 1996; el resultado fue que el conejo es la presa básica, aunque este estudio se llevo a cabo en una zona con alta disponibilidad de conejos. De octubre de 2001 a septiembre de 2002, Gil Sánchez et al. (2006) estudiaron la dieta de los linces en dos subpoblaciones del Parque Natural de la Sierra de Andújar (74.475 has). El 94 % en frecuencia y el 91 % del volumen ingerido por el lince eran conejos. La segunda presa en importancia era la perdiz roja (Alectoris rufa) . No se hallaron diferencias de dieta entre poblaciones que habitaban áreas con densidades de conejos dispares (Gil-Sánchez et al 2006), es decir, los linces parecen consumir conejos independientemente de su disponibilidad relativa, y en un territorio con densidades de conejos muy bajas, el consumo de conejos por parte de los linces era idéntico al de territorios con densidades muy altas de su presa base. Según la junta de Andalucía (2012), la población lincera está limitada por la capacidad de carga en Sierra Morena, existiendo estrecha relación estadística entre variaciones anuales del nº de territorios y cantidad de cuadrículas UTM con uno o más conejos/ha en junio. Enfermedades del conejo en Iberia La Mixomatosis, según Dan Ward (2005), se introdujo en Francia en 1952, y fue detectada en España por primera vez en 1953; casi el 90 % de los conejos de España y Portugal se estima que fueron aniquilados inicialmente por la epidemia, aunque no
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 22 existen datos directos del impacto. Como afirman Moreno et al. (2007), no existe información científica de los cambios en las poblaciones de conejos provocados por la mixomatosis; los datos empíricos muestran que, aunque la mortalidad fue disminuyendo con el tiempo, nunca se recuperaron los niveles anteriores a esta enfermedad. En los años 80 las poblaciones de conejos mostraban ya signos claros de recuperación (aunque se ha estimado que en los años 90 en torno al 35% de los conejos juveniles de España y Portugal los mató el virus de la mixomatosis, directa o indirectamente, haciéndolos más susceptibles a la predación). Este virus se trasmite por garrapatas o mosquitos, aunque el contagio directo también es posible, siendo más prevalente en primavera y verano. (Declive poblacional del conejo por la mixomatosis: Muñoz (1960) y Thompson y Kind, 1989; buscar). En cuanto a la Enfermedad Hemorrágica del conejo (RHDV), fue detectada en Europa en 1987, llegó a España y Portugal en 1989, y tuvo su primer brote en Doñana en 1990. Entre un 55 y un 75 % de la población de conejos se estima que fue aniquilada con su llegada; y hasta el 80% en los casos más graves según algunos autores (Peiró y Selva,1991; Blanco y Villafuerte,1993; Villafuerte et al 1995; Calvete et al. 2002). Cinco años más tarde de su primer brote la mortalidad era cercana al 30% (Moreno S. et al. (2007). La RHD parece ser más virulenta en las áreas más secas. Se propaga principalmente por contacto directo entre individuos, y es más prevalente en invierno y primavera (frenando la explosiones demográficas de primavera); mata a los adultos pero no a los jóvenes por debajo de 8 semanas (Dan Ward, 2005).Según Simón et al (2012), a principios de los 90 las poblaciones de conejo se habían reducido a la mitad respecto a los valores existentes antes de la llegada de la EHV (Blanco y Villafuerte, 1993; Villafuerte et al., 1995).Según la Junta de Andalucía (2012) parece demostrado que la EHV es la responsable de que los conejos no recuperen las densidades iniciales, dando lugar a una regulación por parte de esta enfermedad en una situación de equilibrio de baja densidad, confirmando el modelo teórico propuesto por Calvete (2006). Evolución del conejo en Iberia Según Cabezas-Díaz y Virgós (2006), los datos disponibles más antiguos acerca de la abundancia de conejos son de 1973, y proceden de las bolsas de caza del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA). Según los autores, en el periodo 19731993 se produjo un declive medio del 71% en las poblaciones de conejo, con gran cantidad de extinciones a nivel local (considerando el efecto de las dos enfermedades). Estiman sin embargo que durante el periodo 1993-2002 el conejo experimentó en general una lenta y continua recuperación; no obstante en el año 2002 todavía las poblaciones se encontraban un 55% por debajo de los valores iniciales (de 1973). “Las estadísticas de caza para el año 2002 muestran que la especie es muy poco abundante en el norte (0-3 conejos/licencia), y en especial en la zona noreste. Las poblaciones solo mantienen abundancias notablemente altas en la franja centro-sur y en algunas provincias del suroeste de la península (3-12 conejos/licencia).” Virgós et al (2007) corroboran esta tesis, afirmando que entre
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 23 1993 y 2002 las poblaciones de conejo experimentaron una leve pero continua recuperación (Fuente: Simón et al,2012). Dan Ward (2005) estima que en los últimos 30 años el conejo ha sufrido en España un declive en sus poblaciones en torno al 80%. Sin embargo, el declive del conejo ha sido desigual, con áreas que contienen densidades relativamente altas frente a otras donde las poblaciones de conejos se han extinguido o están próximas a hacerlo. Calvete (2004) afirma que las poblaciones de conejo situadas en ciertos habitats favorables han experimentado una recuperación de sus efectivos. Y que aquellas otras situadas en habitats mediocres o marginales han empeorado más su situación o se han extinguido. Los estudios teóricos muestran que pequeñas mejoras en la calidad del hábitat del conejo puede incrementar las poblaciones por encima del impacto de las enfermedades, según Dan Ward (2005). Impacto del declive del conejo sobre el lince Según Guzmán, J.N. et al. (2006), en zonas con poca interferencia de actividades humanas, la estrecha dependencia que el lince mantiene con la abundancia o escasez de conejos limita, en condiciones naturales, la dinámica de sus poblaciones. (factor no estudiado cuantitativamente). Según estos autores, las enfermedades que han diezmado al conejo han tenido un efecto muy significativo en el lince ibérico qué, esencialmente por esta causa, ha experimentado un fuerte declive durante las últimas dos décadas. (…) En años de sequía y baja abundancia de conejos, no se han podido detectar hembras criando . Pero salvo en Doñana y otras áreas–donde la abundancia del conejo alcanzó niveles testimoniales tras la EHVel declive del lince de los años 90 puede no corresponderse únicamente con el declive de las poblaciones de conejo, que según hemos mencionado anteriormente pudieron recuperarse durante el periodo 1993-2002 en determinadas áreas. Habría que buscar causas coadyudantes de la extinción del lince en aquellas áreas donde el conejo se mantuvo o se recuperó. Según Moreno et al. (2007), los cambios en la comunidad de predadores de la península ibérica han sido atribuidos por muchos autores al descenso de las poblaciones de conejo (en concreto, y en relación al lince ibérico: Palomares, F. et al ., Delibes. M., Revilla, E., Calzada, J. y Fedriani J.M.,2001); sin embargo, según Moreno, ninguno de esos estudios cuantifica el declive real del conejo, por lo que resulta muy difícil cuantificar el efecto sobre el lince. Aunque según Simón et al (2012), en el último censo de lince ibérico (Guzmán, 2004) realizado entre 2000 y 2003, se encontró que en el 80% del área de distribución estimada para la especie en la década de los 80 (Rodríguez y Delibes ,1992) el conejo estaba ausente o su presencia fue anecdótica, este dato podría justificar el 80% de la regresión territorial del lince ibérico, pero no su regresión en el 20% donde aún quedaba conejo. Según Guzmán el al. (2006), de las 330 cuadrículas UTM de 10x10 km de territorios históricos de lince muestreadas en el periodo 2000-2003, sólo en 28 cuadrículas –el 8,5%- se hallaron densidades altas o muy altas de conejo, compatibles con el
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 24 establecimiento de territorios estables de linces reproductores. Sin embargo solo se halló reproducción de lince ibérico en 9 cuadrículas, lo que dejaría sin explicar la desaparición de poblaciones reproductoras en 19 cuadrículas. Igualmente, hallaron densidades medias, altas o muy altas de conejo en 60 cuadrículas, pero solo la presencia de linces en 22 de dichas cuadrículas (incluyendo las 9 reproductoras).De estos datos podría concluirse que solo un tercio de la población lincera potencial –considerando las densidades de conejo existentessobrevivió a la extinción. Según estos autores, los datos obtenidos sobre abundancia relativa de conejo coinciden con los de distribución del lince (…) y todos los datos de reproducción de hembras de lince ibérico coinciden con las áreas de mayor abundancia de conejo . Evidentemente, en aquellas cuadrículas donde desapareció en conejo –el 81%-, el lince también desapareció. Probablemente el declive lincero se haya debido, también, a la persecución humana directa (Guzmán et al, 2004), presión que las figuras de protección –prohibiciónpor sí solas, no fueron capaces de controlar. Sobre todo en esas 19 cuadrículas con conejo de donde desapareció. Una prueba de ello podría ser también la supervivencia de la población de Andújar-Cardeña -sin refuerzo alguno de conejoprobablemente porque en algunas fincas no se la persiguió, frente a la de Montes de Toledo (7 cuadrículas con conejo, 5 de ellas con densidades reproductivas), donde desapareció. B4.1.2) Otras presas Según Miguel Delibes (1987) un lince no se muere de hambre en Doñana aunque no haya conejos; lo que sí parece afectarse es su reproducción: Una predecible y moderada abundancia de presas (usualmente lagomorfos y ungulados) debe estar presente; aunque el lince puede sobrevivir con otras presas (desde pequeños mamíferos hasta pájaros), probablemente no establecerán territorios y la productividad de las hembras decrecerá bajo esas condiciones. El porcentaje de dependencia del lince respecto al conejo bien podría depender a su vez de la existencia o no de presas sustitutivas (el lince puede alimentarse de carroña, robar gallineros o comer corderos de los rebaños, así como perdices, lagartos e incluso serpientes). Más allá de su especialización, no hemos hallado estudio alguno a este respecto, pero su estrecha dependencia hacia el conejo podría evidenciar también una degradación general de los ecosistemas mediterráneos donde habita. Otros especialistas en conejo, como el águila calzada o la perdicera, diversificaron su dieta ante el declive del lagomorfo, lo que plantea la cuestión de hasta qué punto eran especialistas en conejo, o bien era ésta la presa más rentable energéticamente hablando de todas; lo mismo podría plantearse respecto al lince, incluso para su conservación ex situ, dado el actual estado de las poblaciones de conejo. -Otras presas silvestres Según el análisis de tubos digestivos de linces procedentes de Montes de Toledo y Sierra Morena realizados entre los años 70-82 del siglo pasado (Delibes et al. 1975; Aymerich, 1982), se establece la siguiente tabla de alimentación del lince ibérico con la media de los resultados de ambos autores:
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 25 Tabla nº 1.1.2-a) Porcentajes de presencia en tubo digestivo, % del total de presas y % de biomasa total (Fuente: Junta de Andalucía 2012) Presa/ % % de presencia % de capturas % de la biomasa ingerida Conejo 76,8 63,6 73,2 Perdiz roja (Alectoris rufa) 9,7 3,4 Liebre (Lepus granatensis) 6,3 21,7 Lirón Careto (Eliomys quercinus) 5,6 0,3 Según Fedriani et al., (1999) para Doñana, los lagomorfos (liebres y conejos) representaban el 98,7 % de la biomasa consumida por el lince; según Gil-Sánchez (2006), para SMO los lagomorfos eran el 90,9 % de dicha biomasa, casi un 8% de mayor eclecticismo trófico para los linces de la sierra. -Ganado doméstico No era conocida la predación ejercida por el lince ibérico sobre el ganado doméstico, seguramente por su crítica situación en los últimos tiempos. Pero según Garrote (2014), en Andújar-Cardeña se han documentado en el periodo de 6 años entre 2006 y 2012 un total de 40 ataques de lince ibérico sobre el ganado doméstico, (31 ataques sobre aves de corral y 9 sobre corderos), que produjeron 716 muertes. Se identificaron siete linces diferentes como responsables de estos ataques (6 machos y una hembra; uno de ellos, radio controlado, fue detectado dentro de los gallineros en seis ocasiones. Los ataques a corderos fueron en realidad una sucesión de eventos repetidos en días sucesivos,, que se contabilizaron como un único ataque cada uno; siempre predaron sobre corderos de menos de un mes de edad, y sobre todo sobre rebaños en régimen extensivo, es decir, sueltos en el campo sin custodia de pastores ni perros. Se estableció incluso un programa de prevención y compensación económica a los ganaderos, para reembolsar los daños y evitar el conflicto del lince con los intereses humanos. Esta predación sobre ganado creo que muestra que la especialización trófica del lince no es tan estricta como podría suponerse, y habría que valorar la existencia o no de presas alternativas en las distintas épocas del para caracterizar dicha especialización y dependencia del lince con el conejo.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 32 En paralelo, al descender el nivel de heterocigosis, un aumento de la frecuencia de algunos alelos deletéreos pueden afecta directamente a la viabilidad de las células reproductoras y a la supervivencia de las crías, lo que se conoce como depresión por endogamia. Los efectos de esta depresión genética son una evidencia desde hace bastante tiempo. Según la Junta de Andalucía (2012) la variación de pelaje existente en el pasado (mota fina) se perdió totalmente en la población de Doñana en la década de los 60 (Beltrán y Delibes, 1993): una señal evidente de pérdida de diversidad, que hubiera justificado realizar ya entonces algunas traslocaciones, cuando tanto la abundancia como la diversidad genética general de la especie eran mayores que las contemporáneas. En el Plan de Recuperación del lince en Andalucía (BOJA, 2011), se cataloga la pérdida de variabilidad genética como un proceso estocástico, (como las enfermedades y las catástrofes) y no determinístico, algo en lo que no podemos estar de acuerdo. Porque entendemos que, en toda población pequeña, menguante y aislada, necesariamente se producirá una merma de variabilidad. De modo que la pérdida de dicha variablidad durante su largo declive poblacional era previsible, y por lo tanto evitable. El reciente declive genético del lince ibérico Según la Junta de Andalucía (2012), datos obtenidos recientemente con marcadores microsatélites por técnicos de la EBD muestran una diversidad biológica muy reducida en el lince ibérico en comparación a la mayoría de los felinos silvestres, y cercana a la de los casos más extremos, como la pantera de Florida. Y especialmente preocupante en Doñana genética es un 33% menor que en Sierra Morena. Los patrones genéticos contemporáneos de ambas poblaciones son compatibles con un efecto de deriva genética, sobre todo en Doñana. Además, las estimas de tamaño efectivo permiten prever una reducción adicional de la escasa diversidad genética a la mitad contemporánea en apenas 60 años (12,5 generaciones) para la población de DoñanaAljarafe si las condiciones se mantienen (Godoy et al., 2009), y en 83 años para SMO. Los datos indican que la mayor parte de la pérdida de diversidad genética tanto en Doñana como en Andújar ha tenido lugar en tiempos recientes, provocada por el severo declive demográfico sufrido por la especie a partir de los años 50 del pasado siglo, y probablemente con especial intensidad a partir de los años 60, que es cuando parece que comienzan a desconectarse las poblaciones principales junto al declive continuado de los efectivos totales. La concentración de las poblaciones relictas en solo dos áreas, muy reducidas, agrava el problema del lince ibérico; los núcleos poblacionales pequeños pero dispersos (como los que existían en España aún en los años 60 y 70)son, según Cabezas-Díaz y Virgós (2006) fundamentales para la recuperación de una especie pues aportan variabilidad genética que puede permitir la explosión de sus poblaciones y, por tanto, su recuperación natural . Es decir, los pequeños núcleos serían como reservas de valiosísima diversidad genética para la especie. Últimos núcleos que desaparecieron con toda probabilidad durante los años 90.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 33 Efectos genéticos sobre la supervivencia de la especie siglo XXI Los efectos detectados sobre la supervivencia del lince son diversos, desde la reducción del tamaño de las camadas al impacto de las enfermedades. Según Palomares et al. (2011), el tamaño medio de las camadas y la supervivencia de los cachorros de 3 meses de edad disminuyó significativamente entre los periodos 1993-2002 y 2007-2010. Según los autores, Estos resultados no están relacionados con la falta de alimento, ya que las hembras estudiadas durante este proyecto (20072010) estuvieron sometidas a un programa de alimentación suplementaria (López-Bao et al 2008, 2009, 2010). Otros factores, quizás relacionados con la pérdida de variabilidad genética de la especie en Doñana durante los últimos años, podrían contribuir a explicar estos resultados.(…). Según Palomares y otros (2011), Entre marzo y mayo de 2007 se encontraron muertos los tres machos adultos de la población de Coto del Rey, estando los tres infectados con el virus de la leucemia felina (Meli et al.2009; Palomares et al. 2011). Según recoge Garrote G. (2014), según López, Guillermo (2014), las enfermedades fueron la primera causa de mortalidad de los linces en las dos poblaciones tradicionales, durante el periodo estudiado (2006-2011), y especialmente importantes en la población de Doñana, por encima de la caza furtiva, los atropellos y otras causas. Durante la primera década del siglo XXI, las enfermedades infecciosas han sido reconocidas como una de las amenazas más importantes que afectan a las poblaciones de lince ibérico (Millán et al., 2009, Meli et al. 2009), y parecen estar directamente relacionadas con la debilidad inmune provocada por la endogamia. Según el MIMAM (2007) en las poblaciones silvestres de lince ibérico se han descrito varios casos de tuberculosis por Mycobacterium bovis y se han detedctado numerosos patógenos como el coronavirus felino (FcoV), el de la leucemia felina (FelV), el de la parvovirosis felina (FPV), el del herpesvirus felino (FHC), el calicivirus felino (FCV), el moquillo (DV) y hemoparásitos como un Cytauxoon propio del lince ibérico, Bartonella hensalae y micoplasmas hemotrópicos. Según la Junta de Andalucía (2012), en Doñana hay incidencias anormales de glomerulonefritis membranosa y de depleción linfoide. Se afirma que es posible que un sistema inmune comprometido explique el incremento de la mortalidad natural y el brote de leucemia felina vivido en la población de Doñana en el año 2007 (Melli et al., 2009). Los datos del equipo de genética de la EBD apuntan a una ausencia total de variación para genes del complejo mayor de histocompatibilidad de clase II en la población de Doñana, factor clave en la respuesta inmune frente a patógenos externos. Nota: Los datos de mortalidad de los autores mencionados no coinciden con los aportados por la Junta de Andalucía (2014) salvo para el año 2007(ver tabla B4.3.1), único año en el que según la Junta las enfermedades son la primera causa de mortalidad. Las traslocaciones para el reforzamiento genético en Doñana se iniciaron en 2007 y se repitieron en 2008 y 2010, con un total de 4 individuos traslocados hasta 2012. Aún así, parece que la mal situación genética y demográfica ha provocado un vórtice de extinción en Doñana, en el que las posibilidades de extinción crecen con el tiempo (Palomares...). Lo que parece indicar un grave retraso en dichas actuaciones
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 34 de refuerzo genético, como veremos. La reproducción de un descendiente de Baya , el primer macho traslocado a Doñana, supone un atisbo de esperanza, que debería ser cuantificada. B.5) EVOLUCIÓN DE LAS POBLACIONES DE LINCE IBÉRICO B5.1) SIGLO XX B51.1) Distribución del lince hasta los años 50 del siglo XX En el Pleistoceno superior, el lince ibérico alcanzó su máxima distribución: toda la Península Ibérica, sur de Francia y parte de Europa central, coexistiendo con el lince europeo ( Lynx lynx ) sin aparente hibridación; su posterior desaparición al norte de los Pirineos sucedió en época relativamente temprana. Por el contrario, la extinción en gran parte de la Península ibérica parece haber tenido lugar en los últimos 200 años (Guzmán, et al, 2006). Hasta mediados del siglo XIX el lince podía encontrarse en casi todas las regiones de la Península, pero a principios del siglo XX ya estaba prácticamente extinto en la mayor parte de su distribución del norte peninsular (Guzmán el al, 2006). Según la Junta de Andalucía (2014), Zofio y Vega (2000) estiman que durante la primera mitad del siglo XX unas 500 pieles de lince anuales se comercializaron en España hasta 1937. Poco más tarde, en los años 50 el lince se había extinguido casi por completo de la mitad norte y este peninsular (Rodríguez, 2004). Valverde (1963) estableció por primera vez la distribución del lince ibérico de modo científico y a escala nacional, con datos de ejemplares abatidos en los años 40. Situó a la especie en poblaciones inconexas, en evolución decreciente desde los años 20 y ya al borde de su extinción a mediados del siglo XX, indicando que su desaparición es inminente si no se toman medidas adecuadas . Para Rodríguez y Delibes (2003), la distribución del lince ibérico era ya discontinua en 1950. Constaba de una gran población central rodeada por pequeños satélites o “islas” de población, algunas de las cuales recibían inmigrantes de esa población central. Ya existían según ellos en 1950 pequeñas poblaciones vulnerables, y algunas nuevas surgieron de la fragmentación de poblaciones mayores. Sin embargo, era una relativamente compacta población, que tendía a declinar con menos frecuencia de lo que las predicciones de la distribución al azar de las extinciones locales apuntaban. Según Guzmán el al. (2006), según todos los autores consultados hasta la década de los 50 la caza intensiva fue la causa principal de la desaparición del lince ibérico de amplias zonas de hábitat favorable. La irrupción de la Mixomatosis en España en 1953 iba a marcar la posterior evolución de las poblaciones linceras, al sumarse a la caza la escasez de conejo.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 35 B5.1.2) Años 60 Según Breitenmoser (2004), en 1965 el técnico de la UICN Scott P. ya evaluó al lince ibérico –todavía clasificado como una subespecie pardina del lince europeo, Felis lincecomo “en peligro”. Sin embargo, según Cobo y otros (2006), en 1960 la distribución del lince era amplia y continua en Sierra Morena, Montes de Toledo y sierras orientales de Extremadura (…) Además, pequeñas áreas de presencia ocasional apuntaban a una separación no muy anterior a 1960 entre Sierra Morena Occidental y Doñana; entre Sierra Morena Oriental y las sierras Béticas a través de Cazorla y Segura; entre Sierra de San Pedro y Las Villuercas; y entre las tres poblaciones del Sistema Central. En naranja la distribución del lince en 1960, según Rodríguez y Delibes (1992) B5.1.3) El declive de los años 70 y 80 Garzón (1973) y Delibes (1979) realizaron sendas aproximaciones a la distribución lincera en los años 70, con resultados semejantes a los propuestos por Valverde: la mayor concentración poblacional se ubicaba en el cuadrante suroeste de la península. Según Rodríguez y Delibes (1992), Urquijo (1975) estimó entre 1200 y 1600 individuos; Garzón (1978) estimó entre 1000 y 1400 individuos, estimación aceptada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUNC) ese mismo año 1978. Delibes (1979) estimó la población de linces para España y Palma (1980) para Portugal. Los estudios mencionados encontraron unas pocas poblaciones aisladas en el suroeste ibérico, y mantenían notables diferencias entre ellos. Rodríguez y Delibes (2003) afirman que, desde 1950, la contracción de la población de lince en la península ibérica fue constante, y no se produjeron recolonizaciones de poblaciones previamente extintas, en el periodo que abarca al menos hasta 1985. Según estos autores, de 32 poblaciones presentes en 1950, 17 habían desaparecido 35 años más tarde. Parece que hubo dos periodos donde tuvo lugar un incremento general de las extinciones: 1970-1974, y 1975-1979. En cuanto al número de sucesos de poblaciones extintas, 6 tuvieron lugar en el periodo 1970-1974, y 8 en el periodo 1980-1984; sucesos todos previos a la irrupción de la EHV del conejo, en 1989, pues este censo terminaba sus estimaciones en 1988, año en el que según los autores quedaban 9 poblaciones (aunque análisis posteriores indican que muchas menos).
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 36 En el Libro Rojo español de especies en peligro, se estimó en 1986 una población total de unos 400 linces (ICONA, 1986). (Fuente: Rodríguez y Delibes 1992), dato que debería haber supuesto una llamada de alerta hacia peligrosa situación del lince ibérico a finales de los años 80. B5.1.4) Censo de 1978-1988 (Rodríguez y Delibes, 1992) Según la Junta de Andalucía (2011), en 1987, el antiguo ICONA encargó un estudio detallado sobre la situación del lince ibérico en España, cuyos resultados son publicados tres años después en un libro (Rodríguez y Delibes, 1990) y cinco años después como artículo científico (Rodríguez y Delibes, 1992). Este estudio acerca del tamaño y la distribución del lince ibérico, basado en encuestas (4.000 encuestas postales, y entrevistas directas) estimó un total de 1.135 linces como valor más probable en la península (350 hembras reproductoras), con un abanico de entre 880 y 1.150, relativo al periodo 1978-1988, que no se corresponde con la media de otras estimaciones. Detectaron un total de 48 núcleos de reproducción, en 9 sub poblaciones de cría, aisladas entre sí. Áreas de distribución del lince ibérico (1978-88), sin considerar densidades de población, según Rodríguez y Delibes (1992) Tabla Censo y distribución 1978-88 según Rodríguez y Delibes (1992) Área de cría Superficie (km2) Densidad /100 km2 Nº máx. de linces 1)Sierra Morena Oeste 1.036 4.5 53 2) Doñana 539 9.1 49 3) Sierra Morena Central 758 7.5 63 4) Sierras Subbéticas 544 4.8 27 5) Sierra Morena Oriental 5.294 10.1 536 6) Montes de Toledo-Vill. 3.818 7.0 272 7) Sierra de Gata 1229 5.0 58 8) Madrid (Alto Alberche) 268 4.8 13 9) Sierra de Gredos 268 4.8 18 10) Sierra de San Pedro 776 5.9 46 Total linces España 14.636 ha 7.7 1.135 Nota: Los autores agrupan a veces Sierra Morena oriental y Montes de Toledo en una sola población, denominada España Central (CP), pero dada la entidad de ambas subpoblaciones, hemos optados por mostrarlas separadas, dado que además dependían administrativamente de CCAA diferentes. Por eso nos salen 10 áreas de cría en esta tabla, en vez de 9.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 37 Quizás lo más relevante de este censo sea la aparición de la subpoblación de Sierra Morena oriental como la mayor y más importante en su área de distribución; unida a la de los Montes de Toledo, la subpoblación denominada por los autores España Central supondría un porcentaje cercano al 80% de la población total de linces, en los años 80. B5.1.4) Años 90 La década de los 90 parece haber sido determinante en el proceso de extinción del lince ibérico. Esta década viene marcada por la irrupción de la EHVc, con el primer brote detectado en España en 1989. Según Guzmán el al. (2006), se estima que desde 1988 hasta principios del siglo XXI, la población de lince de la península ibérica ha sufrido una disminución del alrededor del 90% en poco más de una década . Pero a lo más que alcanzan los censos realizados en los años 90 es a apuntar el declive generalizado de la especie. Según Guzmán (2004), En conjunto, estos estudios estimaban la existencia de una población de linces comprendida entre los 450 y los 750 ejemplares. Se apuntaba ya una marcada tendencia regresiva en toda el área de distribución. Pero la gravedad y rapidez del declive, pasó inadvertida. Al final de la década de los 90 se confirma ya el espectacular declive de la especie, y toma cuerpo la existencia de solo dos núcleos de población: Doñana y Sierra Morena oriental. Este declive final, que la lleva a la situación crítica, parece tener lugar precisamente durante los años 90; pero el punto de partida estimado para 1988 también parece cuestionable, y es probable que se sobreestimara la población de linces, como veremos. La población de Doñana, cuya viabilidad parecía garantizada según los datos hechos públicos desde la EBD, también iba a fallar, de modo que la situación de pre extinción iba a ser una realidad palpable al comienzo del siglo XXI. Poblaciones residuales de los 90 Según Guzmán et al. (2006), probablemente durante los 90 se detuvo en muchos lugares la reproducción del lince ibérico por el declive del conejo, lo que no impidió que se mantuvieran poblaciones residuales resistente, con un potencial reproductivo que una recuperación del conejo hubiera hecho sin duda renacer. Estos núcleos residuales de los 90 hubieran sido claves para una óptima recuperación de la especie, por ser fuentes de diversidad genética de inmenso valor para las endogámicas poblaciones persistentes. En las Subbéticas de Jaén y Granada, Sánchez J.L el al. (1998) hallaron indicios, algunos confirmados, de la presencia de linces en el periodo 1990-1997, demarcando un área de presencia estable mayor que la registrada por Rodríguez y Delibes (1990), en hábitats favorables con abundante conejo en parches. Según esto autores, parece que existió además una conexión directa entre estas zonas linceras y las del norte de Granada. Según Gil-Sánchez J.M. et al. (1998) en dichas Sierras Subbéticas granadinas se localizaron claros rastros de huellas en los años 1996, 1997 y 1998, en hábitats de calidad óptima por la abundancia de conejo pero de alta intensidad en la persecución ilegal de predadores mediante venenos, lazos y jaulas trampa; se
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 38 trataba de linces en baja densidad poblacional, que incluso se extendían por la vecina provincia de Málga. Por otra parte, según Blanco et al. (1997), el núcleo de Villuercas mantenía unos 811 ejemplares, con reproducción esporádica, en una superficie aproximada de 170 km2. En los Montes de Toledo: Guzmán (1997) hablaba de una población total de entre 39 y 47 individuos en esa fecha. B5.2) POBLACIONES DE LINCE EN EL SIGLO XXI B5.2.1) Periodo 2000-2005 A partir de 2002 se tiene un conocimiento mucho más preciso de la abundancia y distribución del lince ibérico, pues la aplicación del fototrampeo y el análisis genético de heces permite obtener estimas fiables. Según Guzmán (2002, 2004) las dos únicas poblaciones eran la de Doñana y la de AndújarCardeña, en Sierra Morena oriental. Las estimas poblaciones fueron las siguientes: Tabla B5.2.1) Estimaciones de reproducción anual constatada (2002-2004), realizadas, para el total de la población de linces detectada (Doñana y Andujar-Cárdeña) según Guzmán (2004): AÑO Linces totales> 1 año Nº Hembras Reprod. Nº Cachorros 2002 160 21-22 36-42 2003 11-12 18-21 2004 100 17-21 31-39 Nota: para Andújar-Cardeña se estimaron entre 20-22 territorios de cría y para Doñana entre 6-8, si bien el nº de hembras que se reproduce anualmente es muy fluctuante, como se aprecia en la tabla de reproducción global, ya que depende de la disponibilidad de conejo. Nota: quizás el peor año histórico para el lince fue 2003, cuando a las bajísimas estimas poblacionales se añadió uno de los peores años reproductivos conocidos. Es decir, considerando cierto el censo anterior de Rodríguez y Delibes (1992), en menos de 20 años el área de ocupación de la especie habría disminuido un 87%, el área de reproducción un 97 %, y el nº de hembras reproductoras un 90 %. Gráfico de la evolución del lince según los censos de Rodríguez y Delibes (1992) y Guzmán (2002, 2004).
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 39 Andújar-Cardeña 2000-2005 Como afirman Palomares y otros (2010), entre 1985 y 2005 esta población (SMO) mostró un patrón de contracción similar al de otras poblaciones que ya se han extinguido. (…). Entre 1985 y 2005, el número de individuos en la población de Sierra Morena decreció un 83 %. Según la Junta de Andalucía (2014), en el año 2001 la población de SMO estaba relegada a los valles contiguos del los ríos Jándula y Yeguas en dos núcleos poblacionales independientes y bien definidos, y ligados a los relieves graníticos de la zona. El PSLI ofrecía un área total de 125 km2 (28 km2 Yeguas y 97 km2 Jándula). Podemos considerar el año 2002 como el inicio de la tutela de la población de SMO, por cuanto se inician las acciones de gestión efectiva de la misma en estos núcleos relictos. Junta de Andalucía (2012) Según Gil-Sánchez y otros (2006), en estudio referido a 2002, la población de Sierra Morena representaba la mayor población de lince ibérico existente, constituida por dos sub-poblaciones, separadas unos 6 km de distancia, que ocupaban 4.375 y 11.875 ha respectivamente. La menor tenía unos 3 territorios de cría, y la mayor unos 20. Un total de 23 territorios de cría. Nota: 23 territorios x 3,2 individuos/territorio (Palomares et al 2001) = 125 individuos potenciales Los censos nacionales de Guzmán (2004) para 2002 y 2004 para Sierra Morena Oriental (Andújar-Cardeña) estiman: 2002 : 60-110 individuos /23 territorios de cría 2004 : 60-70 individuos / 20-22 territorios reproductores (de hembras) Nota: el descenso de 2004 se debe, según los autores, al afinamiento de las técnicas censales
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 40 B5.2) PERIODO 2005-2010 Tabla B.5.2) Población total lincera 2005-2010 AÑO 2005 2006 2007 2008 2009 2010 Total 133 177 167 213 241 275 H. Territoriales 42 40 41 54 61 63 Cachorros 33 67 34 77 70 86 Superficie Km2 449 510 470 559 648 709 Km2/individuo < 1 año (estimación) 100 110 133 136 171 189 Fuente: Junta de Andalucía (2014) Tabla Resumen de la Evolución de los censos de la población lincera (mayor de 1 año) en las dos áreas reproductivas remanentes. Fuente: Guzmán (2004) y Junta de Andalucía (2011) Área/Año 1978-88 2002 2004 2006 2009 Doñana 49 24-33 20-25 30 46 SMO 536 60-110 60-70 80 105 TOTAL 585 84-143 100 110 151 Andújar-Cardeña: En 2008 se inició la expansión hacia el siguiente valle, el del río Rumblar, a solo 23 km de la zona de reintroducción del río Guarrizas. La conexión física entre los dos núcleos originales se alcanza en 2009. Según la misma fuente, en 2010 la presencia estable alcanzaba los 264 km2. Junta de Andalucía (2012) Soportando incluso, a partir de 2005, las extracciones de ejemplares (cachorros y adultos) destinadas a la cría en cautividad y, posteriormente, al reforzamiento genético en Doñana y las reintroducciones. Todo lo cual no quiere decir que estuviera, y aún lo esté, serio peligro de extinción.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 41 B5.3) PERIODO 2011-2014 Tabla B5.3) Población de lince ibérico en poblaciones estables: Andújar-Cardeña más Doñana: AÑO 2011 2012 2013 2014 Total 290 270 263 241 H. Territoriales 70 79 82 78 Cachorros 79 64 42 47 Fuente: Junta de Andalucía 2014 Obsérvese el descenso de la población total, continuo desde 2011, y también el descenso de la productividad (a pesar de la aparente estabilidad en el nº de hembras reproductoras). Esta reducción está provocada por un nuevo brote de la EHV del conejo, combinado con el abandono de los refuerzos de conejo y alimentación suplementaria por parte de la administración competente desde 2011. En esta tabla no hemos considerado los datos de las reintroducciones, datos que sí incorpora la Junta de Andalucía en sus tablas. Ésta, de elaboración propia, surge de sumar las poblaciones de Andújar-Cardeña y las de Doñana, que se desglosan a continuación. B53.1) Censos Andújar-Cardeña 2011-2014: La mayor población de lince conocida sufrió en el periodo 2011-2014 un declive general del total de efectivos. Según Gil Sánchez (2014) (y también según los datos ofrecidos por la Junta de Andalucía, 2014), desde 2011 la población del lince ibérico más importante del mundo, Andújar-Cardeña, no ha dejado de descender, con el agravante añadido del tremendo desplome del éxito reproductor en 2013 . Por su parte la superficie ocupada no dejó de aumentar (hasta más del doble por individuo censado). Ambos factores evidencian un empeoramiento de la calidad del hábitat, condicionado por dos factores confluyentes: 1) Nuevos brotes muy virulentos del virus de la RHDV del conejo 2) La suspensión, en 2011, de la mayor parte de la alimentación suplementaria y el refuerzo de las poblaciones de conejo Tabla B5.3.1-1) Población lincera Silvestre Andújar-Cardeña 2011-2014 AÑO 2011 2012 2013 2014 Pob. Total 202 186 169 161 H. Territoriales 51 54 57 55 Cachorros 59 38 15 30 Superficie Km2 282 339 369 479 Km2/individuo 1,39 1,82 2,18 2,97 Fuente: Junta de Andalucía 2014 En 2013 (Junta de Andalucía, 2013) la población lincera de Andújar-Cardeña conoció uno de los peores resultados de productividad de su historia: 15 cachorros, segundo peor resultado desde que se realizan censos sistemáticos, solo superado por el año 2003, antes del inicio de la gestión intensiva, con 11 cachorros. Este bache en la productividad de Andújar-Cardeña venía a evidenciar las graves consecuencias del brote del virus RHDV del conejo detectado en 2012. Según Gil Sánchez (2014), esta situación guardaría relación con la disminución de la población de conejos, a su vez
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 48 para los linces. Según Palomares (2007), en 2004, las densidades (conejos/Ha) serían de 0,05 en la Vera (otoño) y de 0,51 en Las Lagunas (otoño), las dos zonas que tienen la mayor densidad de conejo de todo Doñana, en la RBD. En 2005 la densidad de conejos de la RBD podría haber disminuido a 0,03 (aunque fue un año muy seco). El CSIC (2007), en nota de prensa, afirmaba que la densidad de conejos en Doñana es 100 veces inferior a la mínima necesaria para que el lince sobreviva. B6.5.2) El conejo en Sierra Morena oriental Si el lince ha sobrevivido en SMO ha tenido que haber densidades de conejo suficientes sostenidas en el tiempo para sustentar a estas poblaciones linceras, aunque allí el conejo tampoco ha estado a salvo de los impactos de las enfermedades. Sobre el impacto inicial de la mixomatosis no hay datos para ningún territorio, solo estimaciones indirectas de su incidencia, ya mencionadas en el capítulo 1. Según la Junta de Andalucía (2012), la comparación de los datos obtenidos el año 1991 en el valle del Yeguas (Rodríguez et al., 1992) con los obtenidos entre 2001 y 2002 indicaba claramente un notable descenso de la población de conejo: una reducción de al menos el 80%, coincidente con la llegada del EHV (valores IKA desde 5 conejos/km en 1991 hasta menos de 1 conejo/km en 2001). Los guardas locales confirmaron que fue a principios de los 90 cuando Yeguas y Jándula se escindieron, por la práctica desaparición del conejo en el valle intermedio del río de La Cabrera. (¿Porqué ahí y en otros sitios no?). 2002 fue el peor momento poblacional de la historia para el lince ibérico; aún así, ese año parece que, al menos en una parte de SMO, las densidades del lagomorfo permitían la supervivencia de la especie, como muestra la siguiente tabla. Tabla B6.5.2-1) Densidades de conejo en Sierra Morena Oriental en 2002 según Gil Sánchez y otros (2006) Subpoblación linces indiv/ha+/-SE Subpoblación Oeste (Yeguas) Junio Octubre 1.33 +/- 0.32 0.44 +/- 0.23 Subpoblación Este (Jándula) Junio Octubre 4.28 +/- 0.48 1.32 +/- 0.02 Según esta tabla, la subpoblación Oeste habría estado inicialmente por debajo de los umbrales mínimos teóricos de Palomares (2001) (1 conejo/ha) para la reproducción del lince ibérico en el año 2002, pero dentro del rango de los umbrales mínimos estimados en SMO. Tabla B6.5.2-2) Evolución del nº de conejos/ha en junio en SMO Núcleo/Año 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 Yeguas 0,73 1,39 2,72 1,7 2,62 2,87 3,41 3,62 Jándula 1,32 1,65 1,87 1,19 1,79 1,67 1,4 1,64 (Fuente: Andalucía, 2014, elaboración propia) Nota: las diferencias probablemente guardan relación con el reparto de las actuaciones, que han sido notablemente más importantes en Yeguas según el documento Junta de Andalucía, 2012). Nota: el descenso de 2006 y el de 2009 en Jándula corresponden a brotes de EHV
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 49 Se aprecia una enorme discordancia entre ambas tablas, a no ser que se admita un declive espectacular en la abundancia de conejo entre el año 2002 y el año 2003 en los dos núcleos de Andújar-Cardeña, lo que vendría a indicar que los efectos de las actuaciones sobre las poblaciones de conejo no habrían comenzado a notarse como muy pronto hasta 2004. Según la Junta de Andalucía (2012), de 11 territorios linceros de SMO sin Alimentación Suplementaria analizados entre 2007 y 2008, 7 de ellos (31,8%) superaron los 4 conejos/ha en época de máxima abundancia, datos que tampoco parecen concordar con la tabla expuesta. Todo ello parece indicar que los datos censales del conejo en SMO no son todo lo consistentes que podríamos esperar. B.6.6) VIABILIDAD TEÓRICA DEL LINCE EN DOÑANA Es una cuestión previa a tratar, pues define la posibilidad teórica de que Doñana fuera la garantía conservacionista del lince, o no. Delibes (1987) afirmaba que El Parque Nacional y sus alrededores pueden ser una superficie demasiado pequeña para mantener una población genéticamente estable del predador (Franquea y Sople, 1981), y este riesgo se incrementa por la tendencia a la fragmentación de esta pequeña y en la actualidad aislada población (Harris, 1984). No sabemos a qué se refiere Delibes con “alrededores”, pero es esta una afirmación grave, pues cuestionaría los esfuerzos conservacionistas hacia el lince en el Parque Nacional de Doñana. Esta duda, reiterada en la bibliografía, obliga a que la primera cuestión a abordar sea la viabilidad teórica de una población lincera en Doñana. Rodríguez y Delibes (2003), afirman que, en 1950, densidades relativamente altas de linces (más de 16 adultos/100 km2, pero localmente por encima de 90 adultos por 100 km2) se han asociado con áreas protegidas y poco perturbadas (Palomares et al., 1991, 2001). Es decir que, teóricamente, en el área de Doñana, aplicando 16 linces/100 km2 fuera del Parque Nacional y 90 linces/100 km2 al Coto, se puede estimar una población teórica. Aplicando la mitad de la densidad óptima reconocida hemos obtenido la siguiente estimación: Estimación aproximativa de un población teórica óptima en Doñana: Parque Nacional 200 km2 45 linces/100 km2 90 linces Parque Natural 500 km2 16 linces/100 km2 80 linces Resto de la comarca 1000 km2 8 linces/100 km2 80 linces TOTAL 250 linces Nota: el resto de la comarca de Doñana, sin figura especial de protección, suma en realidad 1650 km2, y en ella ya se asientan actualmente núcleos reproductivos importantes, como el de Aznalcázar. Hemos reducido la superficie para ser más conservadores en la estimación. Nota: Los datos de Revilla (2006), acerca de que los territorios potenciales, solo dentro del Parque Nacional, ascienden a 25 (que contradice los datos dados por Palomares, 19 territorios) supondría una población total de 80 linces (x3,2 linces/ territorio).
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 50 Nota: con la densidad media planteada por Urs Breitenmoser (2004) para una supuesta población extensa de lince ibérico en áreas sub óptimas, de 10 linces residentes /100 km2, aplicada para el área de Doñana aquí considerada supondría una población de 170 linces, y más de 200 considerando todo el territorio. Un total de 192 linces solo en el Espacio Natural (con protección), de los que la mitad serían adultos residentes; una cifra muy por encima del umbral mínimo de una población estable, establecido de 50 ejemplares adultos (reproductores) por Rodríguez y Delibes. Rodríguez y Delibes (2003) afirman también que Demostrado que la calidad del habitat es la adecuada, una población de linces puede evitar la extinción durante 35 años si ocupa un área de al menos 500 km2. Para estos autores, esos 500 km2 son el umbral aproximado para una población estable de lince, si se mantiene la calidad de su hábitat. En consecuencia, la supuesta inviabilidad de la población de Doñana no se debería a la falta de espacio, sino a la falta de calidad del hábitat (básicamente de conejos) y posiblemente a otros factores añadidos. En cualquier caso, entendemos que, con la adecuada calidad del hábitat, es posible que en el Doñana actual hubiera una población estable a largo plazo. Calidad que viene determinada en este territorio, básicamente, por la abundancia o escasez de conejo. Aplicando simplemente las densidades de linces de SMO (0,41 linces/km2, bajas, pero mayores que las de Doñana, de 0,071 linces/km2), multiplicaríamos por 6 el número de linces (total y de residentes) en Doñana, lo que sin duda constituiría ya una población viable. Palomares (2008) insta a que se salve la población de linces de Doñana, lo que implica que debe considerarla teóricamente viable, y solicita que se la priorice frente a la reintroducción en otros territorios. Esta llamada pública de atención llegó precisamente cuando se había alcanzado el colapso de la dicha población del Parque Nacional. Y cuando las condiciones objetivas del hábitat –densidad de conejosno se dan en los valores mínimos necesarios para la supervivencia de las poblaciones de linces. No hemos encontrado ningún estudio científico completo acerca de esta población potencial óptima para la comarca de Doñana. A pesar de que esta población óptima debería ser el objetivo cuantitativo último de toda gestión, y el punto de referencia obligado de cualquier estudio poblacional del lince que se llevara a cabo en Doñana.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 51 B.6.7) INDICADORES INDIRECTOS DE LA SITUACIÓN DEL LINCE EN EL PARQUE NACIONAL DE DOÑANA Como contraste a la estabilidad de los censos linceros publicados sobre Doñana durante décadas, que se mantienen fieles a la cifra de 50 ejemplares durante décadas, existen varios indicadores indirectos que apuntaban claramente a que la situación del lince emperaba de forma grave y continua en el Parque Nacional de Doñana. 1º INDICADOR : Escasez de conejo Moreno S. et al. (2007) estudiaron la abundancia de conejo en el Parque Nacional de Doñana durante el periodo 1984-2006 (23 años), por conteo en un transecto fijo de 14,7 km del área del matorral cercano a la marisma. Observaron que la abundancia se mantuvo más o menos estable desde 1984 hasta 1990, sufriendo una “dramática” caída a partir de 1990, año de entrada de la RHD en el Parque. La estimación de máximos fue que pasó de 8,6 conejos/ha en junio de 1989 a 6,7 conejos/ha en junio de 1990.Posteriormente las densidades siguieron bajando de forma más leve pero continua de 1991 hasta 1996, cayendo a 1,5 conejos/ha, y ya raramente superaron los 2 conejos/ha (en junio, máxima abundancia).La mortalidad media producida por el primer brote de la RHD fue del 55 %, dato coincidente con el estudio de Villafuerte et. al (1994). Es notable el dato de que las tasas de reproducción del conejo aumentaron tras la llegada de la enfermedad (bien por su regulación biológica en función de las densidades poblacionales, bien por la desaparición del conejo en áreas marginales) a pesar de lo cual la población siguió declinando suavemente de forma continua. Para explicar este declive Moreno S. et al. (2007) acuden a dos factores: la interacción de la RHD con la mixomatosis (factor aún no estudiado a la fecha de la publicación) o la presión predadora. Efectivamente, el Parque Nacional de Doñana posee una de las comunidades de predadores más densas y diversas de Europa (Valverde 1958, 1960, 1967; Kufner 1986).El número de depredadores generalistas creció en la etapa clave de declive del conejo (el de zorros aumentó 5 veces en el Parque entre 1987 y 1993 según Traviani et al, 1997, dato parecido al de los milanos negros y reales), lo que pudo introducir al conejo en lo que se conoce como un “hoyo o vórtice de predación” provocando la disminución progresiva de sus poblaciones e impidiendo (junto a las enfermedades) si no su recuperación, su estabilización; llevándolo a su extinción a una presencia meramente testimonial, a todas luces insuficiente para sostener al lince. Según la Junta de Andalucía (2012), en referencia a la abundancia de conejo no ya dentro del Parque Nacional, sino en toda la comarca (y en base al conteo de excrementos) afirma que entre los años 2000 y 2010 hubo: -Un grave descenso entre 2000 y 2005 (-88,8%) -2006-2008: leve recuperación -2009 ligero descenso -2010 ligera recuperación 2005 puede considerarse el inicio de las acciones efectivas y a escala de refuerzo de las poblaciones de conejo, que se mantienen hasta 2010 al menos, por lo que resulta difícil discernir esta evolución del conejo de la aportación continua a sus
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 52 poblaciones. Entiendo que carece de rigor un análisis de la evolución del conejo sin incluir los aportes poblacionales externos, año a año (sueltas de conejo y alimentación suplementaria, que disminuye la presión predadora del lince sobre el conejo) en los distintos núcleos linceros. Se echa de menos un estudio que integre todos estos datos. Se afirma además en el documento que en los 17 núcleos considerados para los conteos la evolución del conejo no ha sido homogénea. Las actuaciones de refuerzo tampoco lo han sido. 2º INDICADOR: Metapoblación Según Ferreras y otros (1997), antes de los años 50 el lince tenía una distribución continua a través del área de Doñana (Valverde, 1957). Si en 1987 había 2 subpoblaciones en Doñana, según Ferreras y otros (1997), para el periodo de 1983 a 1992 la población lincera de Doñana se distribuía sobre un área de 1.000 km2 y estaba compuesta por 6 subpoblaciones conectadas por un número variable de dispersantes individuales (Palomares et al., 1991; Gaona, Ferreras & Delibes, In prep.). Según Ferreras (2001), posteriormente de 6 subpoblaciones se pasó a 8, como muestra la siguiente tabla. Tabla B6.8-1) Estructura poblacional de 8 SUBPOBLACIONES para el periodo 1983-1998, de la población de linces en Doñana (Ferreras, 2001): Subpoblación Áreas de cría Área (km2) Linces marcados Linces residentes Migrantes Vera 4 áreas de cría 73 km2 33 linces marcados 14 linces resident 13 migrant Coto del rey 3 14 28 7 13 Marismillas 2 8 0 2 0 Acebuche 2 27 2 3 0 Moguer 1 9 0 2 0 Hato Ratón 1 3 0 1 0 Torrecuadros 1 3 1 2 0 Puebla 1 5 0 0 0 8 TOTALES 15(territorios) 142 km2 31 26 Ferreras (2001) habla ya de una metapoblación de lince en Doñana en peligro de extinción, y habla de la urgencia de promover la conectividad con otras poblaciones de lince ibérico, ya que el pequeño tamaño y aislamiento de la población de Doñana parece dar muestras de endogamia, como por ejemplo la limitación a un solo tipo de pelaje, frente a la diversidad de los mismos que es normal en una población genéticamente diversa. Habla de la necesaria conexión con la metapoblación de Sierra Morena. Palomares y otros (2001) hablan de 19 territorios reproductivos en todo Doñana (unos 2.000 km2). Hablan de una población continua entre las provincias de Sevilla y Huelva; pero en relación a los linces residentes, esta población constaría de 9 núcleos independientes entre si. Debemos resaltar que se trata de datos recopilados desde 1984-2001, periodo excesivamente largo. La información de Palomares y otros se refleja en la siguiente tabla:
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 53 Tabla B6.8-2): Núcleos (periodo 1984-2001), según Palomares y otros, (2001): NÚCLEO Territorios Presencia linces radio.c. /prodecencia Superf. 1) Reserva Biológica (P. Nacional) 5 13 linces residentes radiocontrolados 5903 ha 2) Coto del Rey (P.Nac) 5 7 linces residentes radiocontrolados 3132 ha 3) Marismillas (P. Nac) 2 2 idem (procedían de la RB) 832 ha 4) Acebuche (Parque Natural) 2 4 idem ( 1 de RB y 2 de CR) 3064 ha 5) Moguer (No protegido) 1 2 idem ( de CR) 1011 ha 6) Hato Ratón (P. Natural) 1 1 idem ( origen de CR) 260 ha 7) Mazagón (P. Natural) 1 1 idem (origen de CR) 3168 ha 8) Bonares (No protegida) 1 1 idem (de CR) 379 ha 9) Torrecuadros 1 2 idem (1 de CR) 481 ha TOTAL : 9 NÚCLEOS 19 33 linces 18.230 ha ocupadas por linces Pero no todos los núcleos aquí recogidos son reproductivos. Solo lo fueron, en el verano de 2001, el Coto del rey, Reserva Biológica y Acebuche (este último fuera del Parque Nacional). No sabemos si este año 2001 en núcleo del Acebuche fue un productor neto o siguió siendo sumidero). Así pues, la propia terminología empleada induce a confusión: se habla de metapoblación, cuando solo tres de los nueve núcleos son efectivamente reproductivos, lo cual, entiendo, es conceptualmente inconsecuente, según la propia definición de metapoblación del propio Palomares (2001): conjunto de distintas subpoblaciones reproductoras independientes con migración significativa entre ellas (Hanki y Simberloff, 1997). Nota: esta tabla nº 6 no debe considerarse un censo porque el periodo es demasiado largo, y porque se refiere solo a linces radiocontrolados. Pero nos sirve para conocer la existencia de 9 núcleos independientes y de sus relaciones. No entendemos que se estudie la estructura poblacional para periodos tan largos, a no ser que se ignore el rápido cambio en dicha estructura como consecuencia del declive de la especie. No obstante se mantiene esta terminología. Según Palomares (2002), la metapoblación cuenta ya (en 2002) con 10 poblaciones locales, incluyendo tres poblaciones nuevas (Rocina, Bonares y Mazagón) respecto a lo publicado por Ferreras y otros (2001), y una población desaparecida (La Puebla). Respecto al estudio del propio Palomares (2001), aparece la nueva población de la Rocina. Es decir, desde 1987 a 2002 se pasa de dos grandes núcleos a 10 núcleos fragmentados. Tabla B6.8-3) evolución hacia una supuesta metapoblación lincera en Doñana (Elaboración propia) Año Nº de subpoblaciones Años 50 1 1987 2 1997 6 2001 8/9 2002 10 Nota: Metapoblación de Doñana en 2002: 1) Reserva Biológica (P. Nacional) 2) Coto del Rey (P.Nac) 3) Marismillas (P. Nac)
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 54 4) Acebuche (Parque Natural) 5) Moguer (No protegido) 6) Hato Ratón (P. Natural) 7) Mazagón (P. Natural) 8) Bonares (No protegida) 9) Torrecuadros 10) Rocina Palomares y Delibes (2003) acerca de esta situación fragmentaria de la población apuntaron a la existencia de una metapoblación de linces en Doñana (2.750 km2), es decir, una población en la que: 1) Están incluidas distintas subpoblaciones reproductoras independientes 2) Se producen migraciones entre estas subpoblaciones y que esta migración tiene efecto sobre la dinámica poblacional local, incluyendo la posibilidad de que una subpoblación que llegue a extinguirse pueda ser recolonizada. Doñana sería por tanto una “metapoblación” unida por los individuos en dispersión; lo que no deja de ser un eufemismo, porque la “metapoblación” es un término más descriptivo que analítico, difícil de distinguir del concepto de una población en declive y en fragmentación en un área donde primitivamente tenía una distribución homogénea. Esta estructura de metapoblación parece mostrar claramente el declive de la especie en Doñana, cuya distribución fue continua en el área de Doñana en el pasado. Además, todos los núcleos de una metapoblación deben ser reproductivos, cosa que no se cumple en Doñana (al menos no son reproductivos netos). Y también el número total de efectivos poblacionales mostró una disminución en paralelo a dicha fragmentación. Esta fragmentación de la población sería, pues, un segundo indicador indirecto del declive del lince en Doñana, al menos hasta el año 2002. Declive lincero: es conocido desde principios de los años 80; en 1987 se aprueba el primer Plan de Manejo del lince ibérico en el Parque Nacional de Doñana, ante el declive de su abundancia, Plan que se repite anualmente desde entonces. Efectivamente, y en paralelo a la fragmentación, se detecta directamente dicho declive. Delibes (2000) habla de indicios (sorprende esta palabra en este contexto) de una reducción de las poblaciones de linces, en el “Plan de Acción para la conservación del lince ibérico.” En 2001 aparecían claros síntomas de declive de la población de Doñana. Palomares y otros (2001) afirmaban que “hay amplias zonas de Doñana con vegetación óptima, donde no se ha detectado la presencia estable del lince, aunque las ocupen los dispersantes (…) puede ser que la calidad del hábitat no sea suficientemente buena, en relación fundamentalmente a la abundancia de presas (el conejo) o a las molestias humanas.” El declive se evidenció en 2002: 26 linces mayores de un año (Garrote, 2011) para 10 subpoblaciones reproductoras. Y solo 15 linces adultos, lo que equivaldría a 1,5 linces adulto por subpoblación, o bien dos subpoblaciones compuestas por un macho en común y dos hembras. Cuesta entender, con estas cifras poblacionales, el concepto de subpoblación barajado en Doñana por los investigadores.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 55 En 2004, según la Junta de Andalucía (2012) desaparece el núcleo de Marismillas (Parque Nacional) pierde superficie el tradicional de la Reserva Biológica, y aparece el área de los Sotos (P Nacional) como una nueva zona de presencia estable; crecen Abalario (fuera) y Coto del Rey (dentro). Desaparecen los pequeños núcleos de Torrecuadros y Aznalcázar.El balance resultante es la pérdida de presencia estable dentro del Parque Nacional en relación a las áreas periféricas. 3º INDICADOR: Territorios vacantes Según Ferreras y otros (1997), para el periodo 1983-1992, los mecanismos de acceso a los territorios de machos y hembras están condicionados por la saturación de la población, donde los territorios vacantes son poco comunes. Algo debió pasar en Doñana en la década de los 90, y especialmente a partir de 1992, para que en 2001 ya haya territorios vacantes; la drástica reducción del conejo debe ser uno de los factores que lo explicarían, ya que si no hay conejos, los territorios potenciales dejan de serlo. La RHD del conejo se detecta por primera vez en España en 1989 y en 1990 en Doñana, con una brusca caída de las poblaciones del lagomorfo, como hemos visto. En un censo realizado por Palomares y otros (2003), relativo al año 2001, sobre los 19 territorios de reproducción potenciales de todo Doñana (2270 km2), ya había 5 territorios vacíos. Palomares (2007) afirmaba que En la década de los 60 toda la superficie de matorral de la RBD (5.204 has) estaba ocupada por linces. En la década de los ochenta el nº de territorios de lince en la RBD era de cuatro. Y en los años 2001-2006 solo uno o dos de estos territorios han estado ocupados. En la actualidad (2007), sólo aproximadamente el 10% de la superficie de matorral de la RBD es usada de forma habitual por linces.” Palomares y otros (2010) hablan de 11 territorios reproductivos en el Parque Nacional en 1985, 9 en 1997 y solo 5 en 2005. 4º INDICADOR: Productividad de Doñana Hasta 2001 al menos, se han considerado solo los denominados “núcleos fuente”, dentro del Parque Nacional para establecer la productividad total de Doñana. Se presuponía que el resto de subpoblaciones eran sumideros de linces. Algo que quizás no fuera exactamente así, y no se supiera (la mayor parte de los estudios linceros de la EBD corresponden al interior del Parque) pues desde 2003 la mayoría de la reproducción ocurre fuera del territorio del Parque Nacional. Por este motivo, durante ciertos periodos solo hemos encontrado datos de Doñana relativos al Parque Nacional. El descenso de la productividad media muestra, pues, sobre todo, el declive de la especie dentro de territorio del Parque. Según el GTLI (2000), ese año se marcaron en Doñana 9 cachorros. Según Palomares y otros (2003), solo se encontraron señales evidentes de reproducción en 6 de los 19 territorios existentes (menos de un tercio). En el estudio de Palomares (2007) se reconoce que hay claros síntomas de declive –menos territorios ocupados, menos tasa de reproducción en los ocupados-, aunque se sostiene que el total de la población se ha mantenido estable entre 40 y 50 individuos desde los últimos 15 años. Lo que
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 56 no concuerda con la aparición de territorios vacantes, salvo que esos linces se hayan establecido ya fuera del Parque. Nota: La cifra de 19 territorios de reproducción potenciales no sabemos cómo se obtiene: si de los territorios efectivamente ocupados alguna vez por linces, o de un análisis modelizado y teórico del territorio de Doñana. De tratarse del primer caso, habría que especificar, dato que no he hallado, de que fecha hablamos, pues el tamaño de dichos territorios, y consiguientemente su número total, depende directamente de la calidad del hábitat. Así pues, el cálculo de la productividad “potencial” de Doñana está sesgado por la propia definición de los denominados “territorios potenciales”. Los 19 territorios contabilizados por Palomares equivaldrían, en un óptimo de ocupación, a un máximo de 38 linces residentes (los territorios de machos y hembras se superponen), y a 57 linces en total (3 linces/ territorio) cifra que no coincide con la estimación de adultos residentes aplicando las densidades históricas de linces en Doñana, o lo que es lo mismo, un tamaño de los territorios supuesta la calidad óptima del hábitat. Tabla B6.8-4) Cachorros nacidos en el Parque Nacional de Doñana: Año Fuente Cachorros nacidos 2000 GTLI (2000) 9 2001 Palomares y otros (2003) 6 2003 ABC (2003) 5 2005 Linxbrief (2006) 6 (inicio de alim. Suplem) 2008 WWF Adena (2008) 4 B6.8) OBJETIVO DE LA CONSERVACIÓN PÚBLICA: POBLACIONES VIABLES La finalidad última –y expresade todo proceso conservacionista de una especie en peligro es conseguir recuperar una población demográfica y genéticamente viable a largo plazo asentada en su medio natural, según el Convenio de Biodiversidad suscrito por España en 1992. Podría haber sido otro objetivo, como evitar la extinción definitiva de la especie, o garantizar la diversidad genética, que podría conseguirse solo con la cría en cautividad. Pero todos los criterios, nacionales e internacionales conocidos plantean como finalidad última la conservación de poblaciones naturales de linces. Estos criterios condicionan el acceso a fondos públicos para la conservación. Este objetivo no puede eludirse, aunque a veces se haya tratado de justificar su imposibilidad material. Ya hemos visto que Delibes (1987) ponía en duda la posibilidad de este objetivo para Doñana, pero hay que recordar que la superficie mínima para linces depende directamente de la densidad de conejo, y que quizás entonces fuera ya éste el problema, y no que los más de 2.000 km2 de Doñana y su entorno fueran escasos. Parecen obviarse las necesidades de gestión intensiva que ya tenía el lince en Doñana, al hacer referencia con una cierta fatalidad a la posible inviabilidad material del lince en Doñana. El término “quizás” añade oscuridad a la afirmación haciéndola no científica (pues no se cuantifica nada). Y con ella parece que se elude cualquier responsabilidad para la conservación del lince en
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 57 Doñana. Paradójicamente, esta afirmación coincide con la aprobación del primer Plan de manejo para la Conservación del lince ibérico en Doñana. Según Simón (2008), se ha sugerido que el tamaño mínimo efectivo de una población de linces viable a largo plazo (Ne) debe ser de 50 ejemplares reproductores, a fin de evitar problemas relacionados con la endogamia (Rodríguez y Delibes, 1990). Desde 2002 se difundió que las dos únicas poblaciones que, según este criterio, eran potencialmente viables eran la de Doñana y la de Sierra Morena Oriental (SMO), ambas en Andalucía. Sin embargo, las estimaciones poblacionales realizadas en Doñana ese mismo año 2002 mostraron su inviabilidad genética y demográfica a largo plazo. Según Simón (2008), Hoy día ni siquiera la población de Andújar puede garantizar el tamaño efectivo Ne adecuado, ya que apenas cuenta con el medio centenar de reproductores. Esta era la situación de la especie tras más de 30 años como especie protegida en España. Según Revilla et al. (2015), el trabajo de Kramer-Schadt y col. (2005) establece el umbral mínimo por debajo del cual no es posible una población demográficamente sostenible a medio y largo plazo; dicho umbral se sitúa en 30 territorios de hembras reproductoras, lo que con una deseable paridad sexual (para no perder la diversidad genética demasiado deprisa) aumentaría el mínimo efectivo a 60 individuos reproductores. Sin embargo si añadimos al criterio demográfico el genético, los umbrales parecen ser aún mayores. Por ejemplo los criterios utilizados por la cría en cautividad para garantizar un determinado porcentaje de diversidad genética difieren del mencionado y avalado por la UICN. Según Lacy y Vargas (2004), para el mantenimiento del 90% de la diversidad genética existente actualmente durante un periodo de 30 años, haría falta agregar un total de 51 fundadores. (…) la diversidad genética aumentaría conforme se fueran añadiendo fundadores y comenzaría a disminuir (…) hasta llegar al 90% al cabo de 30 años. En este caso haría falta mantener unos 150 linces en cautividad. En efecto, y según el documento Iberlince (2011), Es altamente probable que 50 linces adultos no representen en realidad una población viable mínima (PVM) debido a que para especies con un intervalo generacional similar al lince ibérico (que se puede asumir en 4-5 años) la PVM debería ser Ne>200 para mantener un 95% de la heterocigosis durante 100 años (Allendorf y Ryman, 2002) (…). Si añadimos la fuerte dependencia del lince con sucesos estocásticos específicos, como son los brotes de las enfermedades del conejo, creo que habría que tener una población aún mayor para garantizar esa viabilidad a largo plazo, con suficiente margen de pérdida para quedarse, en un momento de máxima crisis del conejo, en esa cifra de 200 individuos adultos reproductores (suponiendo también una relación equilibrada entre machos y hembras y una adecuada diversidad genética).Según este reciente criterio, el objetivo de tener al menos una población viable de lince ibérico no se habría conseguido aún, a la fecha de este trabajo.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 64 escala nacional) que pudieran comprometer recursos presentes y futuros para consolidar los logros alcanzados. 1.2) LOS ACTORES IMPLICADOS Dividiremos las actuaciones de conservación pública en función de los agentes – temáticosque las acometen. Resumidamente estos agentes, a grandes rasgos, se distribuyen en tres grupos principales: 1) Agentes político-institucionales: proveedores de normativa, coordinación y planificación 2) Agentes científicos: proveedores de conocimiento 3) Agentes gestores: proveedores de acciones efectivas de conservación. Tabla: 1.2) Análisis pormenorizado de los actores del proceso de conservación y de su grado de participación en el mismo: Actor Composición Intereses ppales y tiempos Impacto potencial Verfic. Impacto 0 Contexto legal Internacional UE Biodiversidad MEDIO 1 Políticos y cargos políticos Estatales Ministro de Medio Amb. Directores Generales Reelección Corto plazo ALTO Legislación Planificación 2 Políticos y cargos políticos Autonómicos Consejero Medio Amb. Directores Generales Reelección Corto plazo ALTO/ CRÍTICO Legislación Planificación Actuación 3 Departamentos estatales De conservación Funcionarios BAJO 4 Departamentos autonómicos de conservación Funcionarios BAJO/ MEDIO 5 Organismos de coordinación Estado-CCAA Grupo de Trabajo Lince Coordinación Desbloqueo Participación MEDIO 6 Científicos en el ámbito de La investigación EBD (CSIC) Universidades Investigación, Fondos invest. ALTO Proveedores Conocimiento 7 Gestores Públicos del Territorio y la Biodiversidad Director Parque Nacional Gestores fincas públicas Conservación Especies y hábitat ALTO/ CRÍTICO 8 Gestores de proyectos Públicos concretos de conservación Conservación ex situ Banco de germoplasma Proyectos LIFE Otros proyectos CRÍTICO 9 Gestores privados del Territorio Propietarios de fincas Sociedades cazadores Caza/conservación Especies cinegét. CRÍTICO 80 % del Territorio Linces 10 ONGs Fundación CBD Hábitat WWWF Adena Ecologistas en Acción Vigilancia Externa del proceso MEDIO 11 Organismos Internacionales de prestigio UICN Gestión Biodiversidad global ALTO Referencian Objetivos de Conservación 12 Financiadores privados BP Oil Land Rover Otros patrocinadores Prestigio de marca BAJO
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 65 Nota: Los actores en negrita son los que configuran el proceso público de conservación; los demás participan en el proceso bien de forma externa, bien a través de los actores públicos (subvenciones públicas y convenios con la administración pública para participar en el proceso de conservación). Los actores descritos se corresponden con los hemos agrupado en tres bloques: 1º) 0+1+2+3+4+5 = actores político-administrativos responsables de la protección legal, planificación, y financiación de las medidas 2º) 6 = investigadores, proveedores del conocimiento preciso para la conservación 3º) 7+8 = gestores, responsables de la implementación de las medidas sobre el terreno 4º) 9+10 = iniciativa privada asociada, implicada en la conservación pública 5º) 0+11 = contexto internacional (que suele englobarse en el políticoadministrativo por ser sus criterios generalmente asumidos por las instituciones) 6º) 12 = iniciativa privada pura A los actores del proceso conservacionista se les presupone generalmente un impacto positivo para la conservación. Un análisis más fino requeriría dilucidar la naturaleza de dichos impactos, su cuantificación, y la contabilización del “coste de oportunidad” de los mismos en relación a los recursos empleados por dichos actores en su generación. 1.3) RESULTADOS GENERALES OBTENIDOS: PREMISAS 1.3.1) La tutela pública no ha mejorado la situación de partida del lince ibérico en el periodo considerado en este trabajo (1973-2015) Esta evidencia se deduce de tres indicadores fundamentales: a) Las estimas poblacionales Si la estima de Rodríguez y Delibes (1992) para el periodo 1978-1988 dio una estima más probable de 1.135 individuos (cachorros excluidos), y de 350 hembras reproductoras, la población estable de de linces en libertad asciende en 2014 a b) La diversidad genética Carecemos de una estimación cuantitativa de la pérdida de diversidad genética acaecida a lo largo del periodo considerado, pero todo indica que durante dicho periodo, y asociada a un proceso de fragmentación, extinción y reducción de las poblaciones de lince ibérico existentes, se produjo en paralelo una notable pérdida de diversidad genética, especialmente significativa en la protegida población de Doñana (véase la Introducción. c) La clasificación administrativa de la especie en las categorías de protección
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 66 Si en 1973 era “especie protegida” en España, en 2015 es especie “en peligro”, categoría de mayor protección que simplemente especie protegida. 1.3.2) La detección de la grave situación del lince ibérico fue muy tardía en relación a urgencia de las necesidades de conservación de la especie La detección del problema conservacionista de una especie –el declive de sus poblaciones y la dimensión del mismoes el primer paso para iniciar una conservación efectiva. Sin diagnóstico, no puede haber curación. La historia del conocimiento poblacional del lince ilustra indirectamente la historia de su conservación, y evidencia las primeras carencias que dicha conservación ha padecido. Tras un larguísimo periodo “opaco” sin apenas censos, a pesar de ser el lince una especie legalmente protegida, y con un desconocimiento profundo acerca de su distribución en Iberia, solo a partir de 2002 los censos linceros –anualesmarcaron la pauta conservacionista de las administraciones públicas. Por el contrario, hay un único censo nacional desde los años 80 hasta 2002, periodo demasiado largo para una especie que caminaba a pasos agigantados hacia la extinción. La mera aparición de la enfermedad hemorrágica del conejo, a finales de los 80, debería haber alertado acerca de la necesidad de estimas poblacionales fiables y urgentes. Pero nada de eso se hizo con el rigor requerido por la situación. Las consecuencias fueron la inadvertida llegada del lince a una situación de pre extinción en Iberia, y en el mundo. En Doñana suponemos que sí hubo censos fiables en ese periodo “opaco”, que detectaron el declive, pero que tampoco sirvieron para garantizar la viabilidad de la especie en aquel territorio, considerado como el garante último para la conservación del lince. En febrero de 1999, con diez años de retraso respecto a la Ley 4/89 que lo establecía, se aprobó la primera Estrategia de Conservación del lince ibérico, uno de cuyos objetivos prioritarios era subsanar con urgencia el insuficiente conocimiento sobre la abundancia y distribución del lince ibérico, necesario para el diseño y la adopción de medidas de conservación (MMA 1999).De este mandato surgió el mencionado censo-diagnostico que arrancó en el año en 2000 por Guzmán et al., y cuyos primeros resultados vieron la luz en el 2002, y después en el 2004. Los estudios poblacionales, aunque en puridad se traten de una actuación investigadora, deberían estar a caballo entre la investigación y la gestión, en ese punto intermedio clave para la conservación efectiva de las especies en peligro. 1.3.3) Hubo un largo periodo de tutela pública (1973-2004) con nulo resultado conservacionistas A lo largo de este periodo la evolución demográfica del lince sufrió un declive continuo, llegando a una situación de pre extinción en 2004, con menos de 100 ejemplares mayores de un año en libertad (y ningún lince en un plan de cría en
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 67 cautividad que pudiera garantizar la recuperación genética y/o demográfica de la especie). Lo que supone que las medidas de conservación puestas en marcha no obtuvieron como resultado ni la detención del deterioro que sufría la especie en su medio, ni la garantía de su conservación fuera de ese deteriorado medio natural. 1.3.4) Extinción “técnica” del lince ibérico en el Parque Nacional de Doñana En el Parque Nacional de Doñana, área de máxima tutela pública a los tres niveles (investigación, gestión y protección normativa), espacio destinado de forma prioritaria a la conservación del lince ibérico, el lince llegó a un estado de extinción técnica, situación no viable a largo plazo. 1.3.4.1) Siglo XX El declive del lince en Doñana es algo conocido desde hace ya mucho tiempo. Según Beltrán (1991), entre los periodos 1974-75 y 1983-84, en este plazo, según distintos autores, tantos los linces como los conejos se habrían hecho más escasos (en Doñana) (Rau et al. 1985, Delibes 1987). Es decir, el declive de la especie en Doñana es conocido desde el inicio mismo de la investigación científica allí realizada. Según Ferreras y otros (1997), la densidad de linces en La Vera entre 1983 y 1992 estaba entre 0.1 y 0.8 individuos/km2, excluidos los cachorros que acompañan a sus madres; muy por debajo de las densidades potenciales óptimas, como las detectadas en los años 50, lo que indica ya un severo declive de la especie en este espacio protegido, declive continuo desde los años 70 hasta los 90. El hecho de que exista desde 1987 un Plan de manejo del lince en Doñana indica que se había detectado el declive de su situación. Aunque la inviabilidad de la población del lince de Doñana sea un concepto aireado tan solo a partir del año 2.000, y Palomares (2007) afirme que evitar la desaparición del lince en Doñana (y en toda su área de distribución) exige imaginación y medidas audaces, que deben estar apoyadas por resultados de investigación, la situación de declive del lince en Doñana no parece corresponder con los datos demográficos hechos públicos, que no muestran esta tendencia negativa de la población lincera nativa hasta el momento mismo en que la situación de la especie es ya prácticamente irreversible a principios del siglo XXI. 1.3.4.2) SIGLO XXI: 2000-2007 Desde inicios del siglo XXI, la difícil situación poblacional del lince en Doñana empieza ya a trascender como una evidencia. Aunque se mantiene la difusión oficial de una cifra constante de alrededor de 50 individuos, todas las pruebas indiciarias (declive del conejo, fragmentación de la población, declive de la productividad de los territorios y aparición de territorios vacantes) apuntaban claramente a una evolución negativa de las poblaciones de lince en Doñana. Rodríguez y otros (2001) planteaban ya, para la recuperación del lince, la necesidad de Fomentar el establecimiento de zonas seguras suficientemente grandes donde puedan prosperar con garantías poblaciones de lince , no sabemos si refiriéndose a Doñana o a Sierra
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 68 Morena, pero evidenciando en cualquier caso el fracaso cosechado en esas fechas en los territorios protegidos del Parque Nacional. Hablar de tamaños territoriales, por otra parte, sin considerar la abundancia de conejo, es como no decir nada, pues el problema del lince no es de espacio, sino de alimentación. Garrote (2011) constató un descenso notable de la población residente para 2002-2003 (26 residentes frente a 45 en los años 80), en el área de Doñana y sitúa a la población de Doñana por debajo del umbral de viabilidad genética. A partir de 2002 se descubre públicamente la verdadera situación del lince. La Secretaria de estado del MIMAM reconocía en septiembre de 2002, en el Congreso de los Diputados (Cortes Generales, 2002) que en Doñana quedan unos 30 ejemplares, como adelanto al censo de Guzmán et al (2002) que ultimaba la presentación de resultados. Rodríguez, Delibes y otros (2002), resumían por su parte la situación del lince (probablemente contando ya con los datos preliminares de Guzmán et al. (2002) que habían iniciado los trabajos en el año 2000) : Son bien conocidas las dificultades para mantener linces silvestres en las áreas donde aún sobreviven, bien porque la cantidad de habitats disponibles es demasiado pequeña (fundamentalmente Doñana) o porque las medidas ensayadas en la recuperación de las poblaciones de conejos y en el control de las actividades perniciosas para el lince presentan muchas complicaciones en la práctica y no alcanzan la eficacia deseada (Doñana y Sierra Morena). Respecto al Parque Nacional de Doñana, según las Conclusiones de las II Jornadas de Investigación-gestión en Doñana(2002), Dos especies emblemáticas para la conservación en el sur de Europa, el Águila Imperial y el Lince Ibérico, están al borde de la extinción . Debemos añadir que en 2002 las acciones para mejorar las condiciones para el lince en SMO y en Doñana, fuera del Parque Nacional, eran aún prácticamente nulas. Según el GTLI (2002), ese año ha habido 4 linces muertos en Doñana en estado salvaje en menos de 1 mes: un macho adulto con collar muerto en una pelea con otro lince, con tuberculosis y neumonía; un joven atropellado en dispersión; un ejemplar muerto por inanición con planidiasis, moquillo canino y peritonitis infecciosa; y otro muerto por problemas respiratorios, con virosis sobreaguda. Estos datos, hechos públicos, parecen marcar el momento de la inflexión de la postura oficial acerca del lince en Doñana, que pasa del mutismo y la opacidad al reconocimiento público de la grave situación de la especie. En marzo de 2002 Miguel Delibes anunciaba en el diario El Mundo (2002) que “ El lince ibérico está en riesgo inminente de desaparición”. Miguel Delibes (…) alertó ayer de esta triste posibilidad después de haber muerto en apenas diez días cuatro ejemplares, tres de ellos por causas naturales. (…) Según explicó, en la actualidad se desconoce el número exacto de linces que quedan en el Parque de Doñana. Hace unos diez años se censaron entre 40 y 50, pero se calcula un descenso de alrededor de un 30%. Continua el Diario el Mundo diciendo que Ecologistas en Acción alertó ayer de la posibilidad de que las cuatro muertes se deban a la tuberculosis que afectó a otros animales de la zona hace años, en un brote que no se erradicó correctamente. La cierto es que, entre estos tres ejemplares muertos por “causas naturales”, reunían: tuberculosis, neumonía, planidiasis, moquillo canino, peritonitis infecciosa y virosis respiratoria sobreaguda. La situación no solo demográfica, sino también genética, del lince en Doñana parecía sufrir un deterioro extremo.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 69 Parecía, en 2002, y según las declaraciones de Delibes, que mantener linces en libertad era ya una quimera en Doñana. Según Palomares, (2003) en Doñana podemos encontrarnos ante una meta población declinante, en desequilibrio, que sería la antesala de la desaparición de la especie a escala regional . El fracaso de la conservación ecológica del lince en Doñana durante largos periodos había dado paso al colapso demográfico y genético de la especie, antesala del fracaso total en la conservación del lince ibérico. Garrote y otros (2011), tras censo realizado entre 2002 y 2003, afirmaban que con los datos obtenidos la población de Doñana no era genéticamente viable, es decir, que la variabilidad mínima necesaria no existía. Aplicando análisis de capturarecaptura a datos obtenidos mediante fototrampeo obtuvieron una estima de 26 linces ibéricos de más de un año de edad (solo 15 adultos, de tres o más años de edad) establecidos sobre 25.067 Has del área de Doñana (buscaron en 64.803 Has). Una cifra poblacional considerada por debajo del límite teórico de viabilidad genética (Soulé 1980; Shaffer and Samson 1985).De hecho, para conservar el 90% de la variabilidad en el programa de cría en cautividad se precisa, según el estudio existente, una población cautiva de al menos 150 reproductores (ver capítulo correspondiente). Según las Conclusiones del II Seminario para la conservación del lince ibérico (Consejería de Medio Ambiente, 2004-II), entre 2002 y 2004 se detectó la estabilización de la población de Andújar-Cardeña y una tendencia regresiva en el área de Doñana . Según Revilla et al (2006), en comparación con el escenario de 2002, la situación ha empeorado, al perderse un territorio dentro del Parque Nacional . Según este autor, El estado de salud demográfica de la metapoblación de lince de Doñana es extraordinariamente grave. La población actual no es viable. En las condiciones actuales, la pérdida de dos territorios más en el interior del Parque Nacional supondría una rápida extinción de manera determinista . Y ello considerando que esta afirmación se refiere únicamente al estado de salud demográfico de la población, no entrando a valorar otros factores (genéticos, sanitarios, etc...). Conviene señalar en este punto que este modelo –al igual que otrosparte del supuesto de que solo dentro del Parque Nacional es posible que haya núcleos fuente, premisa que se ha comprobado poco después que no era cierta. Como afirmaban Revilla et al. (2006), en las conclusiones, La presencia de territorios potenciales fuera del Parque Nacional (…) no es relevante para la conservación de la metapoblación debido a la elevada mortalidad que sufren. Y continúan: Solo aumentando sustancialmente el nº de territorios dentro del P. Nacional obtendríamos reducciones importantes de la probabilidad de extinción, pero en ningún caso obtendríamos una metapoblación viable. Las actuaciones de manejo inmediatas (…) han de centrarse necesariamente en el interior del P. Nacional. Es decir, parece no haber salida. La tendencia regresiva del lince en Doñana parece no detenerse. Según Bejarano (2006), ese año muere atropellado en la carretera que une el Rocío y Matalascañas el último lince macho de la Reserva Biológica de Doñana, “Pavón”, nacido en 2003; las tres únicas hembras en edad de procrear en el parque se quedan solas (…) En la Reserva Biológica quedan solas ahora tres hembras en edad reproductora, Jabata,
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 70 Aliso y Auriga.(…) Los tres machos más cercanos son Arrayán, Nati (el padre de Pavón y Jabata) y Román, pero están en Matasgordas, al norte de la Reserva Biológica, un lugar de casi imposible trasvase de ejemplares por los obstáculos que existen entre ambos. Esta circunstancia aceleraría la traslocación, prevista, de un ejemplar macho desde Sierra Morena, según M. Ángel Simón. Resumiendo, y según Palomares et al. (2010), entre 1985 y 2005 los territorios de cría dentro del Parque Nacional pasan de 11 a 5, con lo que la probabilidad de extinción del lince en el Parque –y por extensión a todo Doñana según la premisa fuentes/sumideropasa del 34% al 95%. Cuando en 2007 una epidemia de leucemia felina mata a tres de los cuatro machos que quedaban en el Parque Nacional esta probabilidad de extinción se eleva al 98% según el propio Palomares (2010). 1.3.4.3) Evolución del papel del Parque Nacional de Doñana El Parque Nacional de Doñana era supuestamente una garantía para la supervivencia local –y mundialdel lince ibérico. Pero según Garrote et al. (2011), si en los años 80 el 80 % de todos los linces de Doñana se encontraban dentro de los límites del Parque Nacional, en 2003 menos de la mitad de la población lincera es detectada ya dentro del mismo. En 2001, según la DG Biodiversidad (2007), Doñana tenía ya sólo dos subpoblaciones productoras netas de individuos (productividad mayor que mortalidad ), llamados núcleos fuente, ambos dentro del Parque Nacional (áreas ya reducidas, al haber perdido territorios). El resto de subpoblaciones de toda el área de Doñana, en sentido amplio (más de 2000 km2) eran, según los investigadores, sumideros de linces. Según Palomares (2001), en el verano de 2001 solo se detectó reproducción de 6 territorios de Doñana: 3 en la reserva Biológica, 2 en Coto del Rey y uno en Acebuche, es decir 5 de 6 dentro del Parque Nacional. Según Palomares (2002), ese año aparecen tres poblaciones nuevas fuera del Parque: Rocina, Bonares y Mazagón. El Parque Nacional pierde gran parte de su capacidad de carga, y entre 2001 y 2004, según la Junta de Andalucía (2011) su población lincera se redujo a la mitad de hembras territoriales (de 10 a 4). La situación dentro del Parque no mejora, sino que muestra un claro declive. Según la Junta de Andalucía (2012), en 2004 se obtienen los primeros datos del PSLIA, el programa de seguimiento del lince de la Junta de Andalucía, de la comarca de Doñana. Entonces se detectan 3 núcleos de presencia estable en un total de 402 cuadrículas UTM de 1 km x 1 km: Montes del Parque Natural y áreas periféricas al oeste del P Nacional (200 km2) (Abalario) Montes del Parque Natural al norte del P nacional (54 km2) Parque Nacional de Doñana (148 km2)
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 71 El balance es que el Parque Nacional ha perdido superficie de presencia estable a favor de las áreas periféricas, probablemente a causa del nuevo desplome del conejo en el Parque Nacional (Moreno et al., 2007) y por la disminución de la mortalidad natural fuera de éste, y probablemente también por otras causas 8como la presión investigadora) que están aún por cuantificar. Según Palomares y otros (2010), los territorios de cría del lince dentro del Parque Nacional de Doñana pasaron de 11 en 1985 a 5 en 2005, lo que aumentó el índice de extinción a 100 años vista de un 34% a un 95%. Según la DG Biodiversidad (2007), la tendencia fuera del Parque Nacional ha sido inversa a la de dentro. Mientras que en 2001 no había ningún territorio reproductor fuera de los núcleos fuente del Parque, hubo 1 en 2002, 4 en 2003 y 6 en 2004, año éste en el que, dentro del Parque, sólo hubo ya reproducción en 1 de los núcleos fuente. Según dicha fuente, en 2005 solo 1 hembra crió dentro de los llamados núcleos fuente (dentro del Parque), sobre un total de 7 hembras criando en todo Doñana; este año 2005 marca el peor momento del lince ibérico dentro del Parque Nacional. Es decir, desde los años 80 hasta 2005 se redistribuye la población de linces en Doñana, aumentando la proporción fuera del Parque Nacional. Según BOJA (2011) las subpoblaciones linceras exteriores al Parque Nacional se comportan ya como áreas fuente y han contribuido a evitar la desaparición del mayor núcleo que existía en los años 80 y 90 (zona de la Vera). Si según la misma fuente, Guzmán (2004) establece para todo Doñana de 6 a 8 territorios reproductores en 2004, cabe concluir que dentro del Parque había un máximo de 2 territorios reproductores, y un mínimo de uno, que fue donde se produjo la reproducción. Palomares (2004) ya había afirmado que Los núcleos fuente (la reproducción excede a la mortalidad) han presentado históricamente entre 2 y 5 territorios (cada uno), pero ahora la situación es mucho más precaria, con el núcleo tradicionalmente más grande (el de la Reserva Biológica, en el centro del Parque Nacional de Doñana) con únicamente 2 territorios. Tabla 1.3.4.3) Productividad dentro y fuera del Parque Nacional de Doñana/Elaboración propia Año TC en PN TC fuera PN Total TC H Criando PN H Criando fuera PN HT PN HT fuera PN 1985 11 - - - 19901997** 9 3 12-16 2001 0 5 1 10 2002 1 1 2003 4 2004 2 6 8 1 4 9 (*) 2005 5 1 6 2006 4 4 3 8 (*) 2007 2009 6 (*) 12 (*) 2010** 6 14 20 2011 6 12 18 PN = Parque Nacional / TC= Territorios de cría / H = Hembras / HT = Hembras Territoriales Nota: obsérvese que a veces los datos, procedentes de distintas fuentes, no cuadran entre sí. (*) Fuente: BOJA (2011) / (**) Junta de Andalucía (2012)
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 72 1.3.5) La población más saludable de lince ibérico se conservó hasta 2004 en Andújar-Cardeña, al margen de la tutela pública. Los datos poblacionales del censo de Guzmán (2002, 2004) reseñados en la Introducción de este trabajo, así como los datos sobre diversidad genética, tamaño de los territorios y productividad, indican claramente que, de las dos poblaciones residuales que quedaban a principios del siglo XXI, la de Andújar-Cardeña era con diferencia la más saludable y compacta. Hasta el extremo de evidenciarse que era la única población viable a largo plazo de lince ibérico que quedaba en el mundo.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 73 Capítulo 2) EL SISTEMA PÚBLICO DE CONSERVACIÓN DEL LINCE IBÉRICO EN ESPAÑA Dicho tigre era rabicorto y de pintas negras muy finas. Pesó como estaba muerto con tripa y todo, en las pesas de la carnicería, cincuenta libras y más -23 Kg-. Descripción de un lince de enorme tamaño (el peso máximo actual de un macho adulto no pasa de 14,5 Kg) muerto en una montería el 12 de marzo de 1762 en la costa guipuzcuana (Gutiérrez Alva, 2007). 2.1.) CONSERVACIÓN PÚBLICA DEL LINCE IBÉRICO EN EL SIGLO XX 2.1.1) AÑOS 70 Con la aprobación de la Ley de Caza de 1970 el lince, al lobo, al oso y a la mayoría de las grandes rapaces españolas pasaron de ser consideradas “alimañas” a ser especies cinegéticas (art. 4), y su aprovechamiento pasó a estar regulado, sometido a vedas, y había que ser cazador con licencia para cazarlos. Esta Ley introduce también en nuestra legislación el término de “especie protegida”, no ya referido a aquellas especies consideradas útiles, como hasta entonces había sido, sino a aquellas cuyas poblaciones habían disminuido mucho o bien estuvieran recogidas en convenios internacionales ratificados por España. El concepto de especie protegida se fue desarrollando a través de sucesivos decretos, empezando por el Real Decreto 2573/1973, que protegió en primer lugar al oso pardo y al lince ibérico. En el contexto internacional, en 1973 se firmó en Washington el Convenio CITES sobre el comercio internacional de especies amenazadas de Fauna y Flora Silvestres. En España, en 1975 se promulgó la Ley de Espacios Naturales Protegidos (Ley 15/1975), que estaría vigente durante 13 años y brindó un marco protector para áreas con valores naturales. El concepto conservacionista introducido por esta ley fue: todo se puede explotar menos lo que está protegido (Cabezas-Díaz y Virgós, 2006) Las competencias en materia de medio ambiente y protección de la naturaleza en España fueron ya desde 1978, constitucionalmente, exclusivas de las CCAA, siendo el papel del estado central dictar “legislación básica sobre protección del medio ambiente, sin perjuicio de las facultades de las CCAA de establecer normas adicionales de protección.”(Constitución Española, art. 149); es decir, el Estado central dictará las normas “mínimas” de protección. En cuanto a las acciones
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 80 espíritu del artículo 6.2 del RD 439/1990, que indica expresamente que Con carácter periódico, los datos relativos al tamaño de la población afectada y su área de distribución, serán actualizados, incorporando el Catálogo las correspondientes revisiones. Al no realizarse estas actualizaciones, el censo de Rodríguez y Delibes (1990, 1992) siguió siendo la única referencia nacional durante estos 14 años, lo cual supone a mi entender una negligencia grave, considerando la conocida irrupción de la RHDV del conejo en 1989 y su más que previsible impacto sobre las poblaciones de lince, que hacía del censo mencionado algo obsoleto. 2.1.3.4) Planes de Recuperación de las CCAA años 90 El Grupo de Trabajo Lince (1997), en el informe de su primera reunión, instaba a Extremadura a elaborar un Plan de Recuperación, como marca la ley desde 1989 (Ley 4/1989 de 27 de marzo). Respecto a Andalucía, ante la imposibilidad de establecer estimaciones de población de linces a partir de los datos aportados por dicha CCAA, el Grupo de Trabajo se abstiene de hacer la misma recomendación, porque para ello es necesario conocer previamente los censos y poder valorar el estado de conservación de la especie. Parece una grave irresponsabilidad que los datos no estuvieran disponibles para llevar a cabo una gestión de conservación coordinada, y no es descartable que dicha ausencia fuera la coartada que eximiera a la administración andaluza de la elaboración de los Planes de recuperación exigibles por el MIMAM. En el Grupo de Trabajo Lince (1998), Rosario Pintos (Junta de Andalucía) afirmaba que El Plan de Recuperación de la especie está concluido. Se espera que aparezca publicado oficialmente a lo largo del año 1999. De nuevo, desde el Grupo de Trabajo Lince (1999), en su acta definitiva, Rosario Pintos afirmaba que El Plan de Recuperación está finalizado, quedando pendiente su publicación (Decreto) que se prevé en un breve espacio de tiempo. En el mismo informe Pintos afirmaba que la supervivencia de la especie en la actualidad no depende ya de los diferentes órganos de las Administraciones con responsabilidad en su conservación, sino de otros sectores que en el desarrollo de su actividad reducen o fragmentan de forma drástica el escaso hábitat con condiciones favorables que queda en la actualidad para el Lince, por ello es muy necesario que se trabaje en conseguir que los diferentes sectores y órganos de las administraciones coincidan en considerar prioritario la conservación del Lince ibérico. Según esta misma acta, el Plan de Recuperación de Castilla La Mancha está ya cerrado, esperándose su tramitación en breve. Pero el hecho indiscutible es que no se presentan ninguno de los Planes de Recuperación. 2.1.3.5) Primer Programa LIFE 1994-98 Los fondos LIFE se crean en 1992. La Junta de Andalucía fue beneficiaria el primer LIFE (1994-1998) para la conservación del lince ibérico, por importe de 744.000 euros;lo que sorprende, pues ni había censos, ni se habían aprobado Planes de Recuperación, incumpliendo la administración andaluza sus obligaciones legales. Al amparo del mismo se realizó un “censo” de lince por CCAA, 1996-1998, que estimó entre 500 y 600 ejemplares para toda España (Cabezas-Díaz y Virgós, 2006).Este LIFE se aplico mayoritariamente a medidas de sensibilización, no desarrollándose medida conservacionista alguna sobre el terreno, por lo que su impacto sobre la conservación efectiva del lince debió ser mínimo.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 81 2.1.3.6) La I Estrategia para la Conservación del lince ibérico, 1999 El 25 de febrero de 1999 la CNPN del MIMAM aprobó la I Estrategia para la Conservación del lince ibérico, diez años después de la aprobación de la Ley 4/89 que lo prescribía, y 9 años después de catalogar el CNEA al lince “en peligro de extinción”. Una de las causas de ente enorme retraso fue, sin duda, el difícil proceso de acuerdo entre el estado y las diversas CCAA, sobre todo cuando eran de distinto signo político (Fuente). El órgano encargado de la redacción de la Estrategia Nacional fue el Grupo de Trabajo Lince Ibérico (GTLI) del CFFS, compuesto por técnicos del Estado y de las CCAA con supuesta presencia de la especie (según el censo de Rodríguez y Delibes, 1992) además de ONGs, asesores y expertos invitados. Esta Estrategia obligaba a la elaboración, para las especies en peligro, de unos Planes de Conservación autonómicos, pues las competencias de actuación conservacionista sobre el territorio era ya exclusiva de las CCAA. Dicha Estrategia contemplaba la necesidad urgente de realizar un estudio para solventar el insuficiente conocimiento sobre la distribución y abundancia de la especie, datos necesarios para el diseño y la adopción de medidas de conservación. Lo más relevante, de facto, de esta I Estrategia nacional, y probablemente clave para la posible salvación de la especie, fue el impulso dado por el MIMAM a la realización de un nuevo censo a nivel nacional, el de Guzmán (2002,2004); que iba a dibujar la situación real del lince ibérico en España con el imprescindible rigor científico. En resumen, durante los años 90, con una población de lince desconocida en sus aspectos básicos, en rápida y generalizada regresión en toda su área de distribución, y existiendo carencias fundamentales en su hábitat –fundamentalmente la escasez de conejo desde 1989-, el destino del lince ibérico parecía estar sellado. Una administración paralizada por la falta de entendimiento entre el Estado y las CCAA tampoco parecía capaz de desbloquear la situación. Esta Estrategia recibía críticas del sector investigador; según Rodríguez y otros (2000) las deficiencias de la Estrategia española diseñada por el Grupo de trabajo Lince se resumen como sigue: 1) Es ambigua; contiene acciones no priorizadas de acuerdo con su urgencia o necesidad relativas (con la salvedad de la realización de un verdadero censo nacional urgente, nota del autor). Pero, ¿cómo podría haberlas sin censos? 2) Carece de un calendario financiero por programas o medidas concretas. 3) Las acciones de conservación recaen exclusivamente en los gobiernos regionales, aunque la iniciativa sea compartida con el gobierno central (es lo que marcaba la ley; no obstante, el ministerio no se limitó a su papel legal de mero coordinador, y también participó activamente en la gestión allí donde le fue posible). Se obvia también, en esta crítica, que faltaba la información fundamental para poder conservar al lince. No solo los censos censos y la distribución de la especie, sino
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 82 también la situación del conejo, elemento clave para la conservación del felino del que por aquel entonces, por haberse estudiado muy poco, apenas se conocía nada que sirviera para gestionarlo adecuadamente. Normativas contradictorias años 90 Rodríguez, Delibes y otros (2001) consideran la política forestal de la Unión Europea (UE) como una acción contraria a la conservación del lince, afirmando que En ningún caso es justificable la perversión de los programas de reforestación consistente en eliminar la cubierta arbustiva ya existente en pastos o cultivos abandonados hace años y su plantación con especies forestales comerciales. Durante el periodo de vigencia de estas ayudas, no tenemos noticia de que se aplicara de manera específicamente restrictiva en el área de Sierra Morena oriental. Entendemos que en los estudios de impacto ambiental requerido por cada caso concreto se debería haber considerado la presencia de lince pero, dado el desconocimiento detallado de su distribución en esas fechas, es probable que el factor lince no se haya considerado adecuadamente. En el Taller del PHVA para el lince ibérico (1998) ya se planteaba expresamente la Aplicación estricta del programa de reforestación, excluyendo tierra no agrícolas , y también Orientar la ejecución de la reforestación hacia un hábitat favorable para el Lince. Según Gil-Sánchez et al. (1998) en montes de titularidad pública de las sierras subbéticas granadinas, donde aún había linces en los años 90, se llevó a cabo una intensa labor de plantación de pinos, que limitó en gran medida el hábitat del conejo, como en el Parque natural de la Sierra de Huétor. La reforestación –a costa del material mediterráneo y los paisaje mixtoses un problema registrado frecuentemente a lo largo de la distribución del lince, según Rodríguez y Delibes (1990) tanto antes, como a lo largo de los programas de reforestación de la UE. En el mencionado Talle del PHVA se solicitaba que En ningún caso podrán emplearse fondos públicos para subvencionar actividades que supongan eliminación drástica del matorral u otros hábitats favorables para la especie, en el área de distribución actual o potencial de la especie. 2.2) CONSERVACIÓN INSTITUCIONAL EN EL SIGLO XXI 2.2.1) Hasta el censo de Guzmán (2002-2004) Tras la I Estrategia, las CCAA no cumplieron con la obligación legal de elaborar los correspondientes Planes (en el caso del oso sí que se aprobaron los Planes de Recuperación a tiempo). El caso más destacado es el de Andalucía, donde quedaban las dos únicas poblaciones relictas de lince ibérico, como se confirmaría a principios del siglo XXI. El Plan andaluz de Recuperación del lince ibérico no se aprobaría nada menos que hasta el año 2011, lo que evidencia la tensión mantenida entre la CCAA y el Estado por el control de las competencias sobre el lince ibérico, sobre todo cuando había gobiernos de distinto signo político a uno y otro lado de Despeñaperros. Tanto el ministerio como la Junta de Andalucía iniciarían las primeras actuaciones de forma independiente, y unilateral.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 83 Tabla 2.2.1) La conservación pública del lince 2000-2002: Año Hito conservacionista público Organismo 2000 Publicación del Action Plan for the Iberian Lynx in Europe Consejo de Europa 2000 Se inician los trabajos del censo-diagnóstico nacional MIMAM 2000 La UICN incluye al lince en su Lista Roja (primer felino en ella) UICN 2001 Programa de actuaciones Conservación lince ibérico 2001-2003 Junta de Andalucía 2001 Plan de Emergencia (MIMAM, Junta Andalucía, CSIC) Lince y águila imperial 2001 Proposición no de ley (161/919, 28 nov) esfuerzo pptario lince Se solicita incremento 2001 Se aprueba el Plan de Cría en cautividad por la CNPN (feb 01) MIMAM unilateral 2002 Plan integral del Manejo del lince ibérico (7,5 mill eur 2002-2007) MIMAM unilateral 2002 Se presenta el primer censo de Guzmán (2002) MIMAM colaboración 2002 Se reclasifica la especie “en peligro crítico” por la UICN UICN 2002 Se aprueba un 2º LIFE para en lince en Andalucía, 9,3 mill euros Junta Andalucía/UE (1)Nota: este Plan Integral de Manejo del MIMAN puede ser denominado inicialmente como Plan de Fomento y Consolidación de Poblaciones de lince ibérico en Lugar Nuevo (EVREN, 2005) Los primeros años del siglo XXI se caracterizan por dos cosas: 1º) La inercia: se sigue usando el censo de Rodríguez y Delibes, incluso para la asignación de fondos: se llevan a cabo proyectos con medidas extensivas de conservación en 4 de las 10 poblaciones detectadas por ese censo: la de Malcata (Portugal) y la de Montes de Toledo (Castilla La Mancha) desaparecen sin dejar rastro, o bien ya habían desaparecido con anterioridad. 2º) Conflictividad entre administraciones. La tensión, cuando no enfrentamiento, entre el gobierno central y la Junta de Andalucía por la cuestión del lince se elevó al Congreso de los Diputados el 18 de septiembre de 2002, un mes antes de que se hiciera público el censo de Guzmán (2002). Entonces el grupo socialista en el congreso pidió la comparecencia del Ministro de Medio Ambiente (PP) para que informara acerca del llamado Plan Integral de Manejo del lince, una iniciativa que se llevaba a cabo unilateralmente en fincas propiedad del Estado en el Parque Natural de la sierra de Andújar (Lugar Nuevo y Selladores-Contadero), fincas que con 20.000 has suponen el 27 % de dicho Parque Natural. Quizás fueran estas actuaciones las primeras repoblaciones de conejos realizadas para favorecer al lince, al menos en Sierra Morena. El Ministerio ya tenía previsto –ante el adelanto de las alarmantes cifras del censo nacionalla celebración del I Seminario en octubre de ese mismo año en Andújar, con la Junta de Andalucía y los expertos de la UICN como invitados: allí presentaría Guzmán sus datos. El portavoz socialista acusó al ministro de haber montado un “acto propagandístico” en la presentación del mencionado Plan, sin invitar ni a Junta de Andalucía ni a la Junta Rectora del Parque, ni al alcalde de la localidad, lo que evidencia las malas relaciones entre estas instituciones. El portavoz socialista afirmó que era la Junta de Andalucía (de gobierno socialista) quién tenía por ley competencias directas en materia de conservación reconocidas además en la Estrategia, y criticó lo que llamó “fragmentación administrativa”, que“posibilita la duplicación de acciones y el solapamiento de las mismas.” Como solución planteó sin más que se atribuyeran todas las competencias en exclusiva a la Junta,
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 84 incluyendo la transferencia de las fincas Lugar Nuevo y Selladores-Contadero a la administración autonómica; respecto al Parque Nacional de Doñana, que se gestionaba conjuntamente (Ministerio y Junta) a través de una comisión mixta, el portavoz socialista también pidió la exclusividad para la Junta de Andalucía. El portavoz del PP le recordó que su gobierno era quién había aprobado la Estrategia en 1999, y que la Junta ni siquiera había aprobado los Planes de Recuperación que también eran precepto legal. Pero los conflictos no se limitaban al Estado con la Junta de Andalucía. Paradójicamente el CSIC (EBD), aunque organismo estatal, también litigiaba con el MIMAM y la dirección del Parque Nacional de Doñana. Según Jiménez y Delibes (2005) al mismo tiempo que el Parque Nacional de Doñana y el MIMAM empezaban a presentar en público a sus propios “expertos en linces”, comenzaron a dificultar la tarea de los estudiosos de la especie, que llegamos a ser denunciados judicialmente y encontramos todo tipo de trabas para continuar con el trabajo (de hecho, como consecuencia de estas presiones la investigación de campo sosbre el lince en Doñana prácticamente se redujo a cero entre 1999 y 2003). 2.2.1.1) La detección oficial del problema en el siglo XXI El GTLI y los censos en el periodo 2000-2002 El Grupo de Trabajo para la conservación del Lince Ibérico (GTLI) (2000) ya confirma la no presencia estable del Lince en la Comunidad de Castilla y León. Respecto a Extremadura solo cita que ha habido nuevos avistamientos de linces. En la reunión del GTLI (2000) Andalucía sigue sin aportar datos concretos sobre la distribución del lince ibérico en la CCAA, y tampoco presenta censo alguno. Solo se menciona que se trabaja con 10 cámaras en Doñana y con 100 cámaras en Andújar (Valquemado), donde se han obtenido 3 fotos de linces. Respecto a Doñana, se dice que Los últimos resultados obtenidos no son muy esperanzadores, pero no se dan cifras concretas . Los nuevos indicios sobre la precaria situación de la especie crean la correspondiente inquietud en grupos conservacionistas, lo que se traslada a la opinión pública a través de la prensa. En el GTLI (2001) (en el que está Miguel Delibes) se afirma que: es necesario dar una estima “oficial” del tamaño poblacional actual de la especie que elimine la confusión existente por los diferentes valores que han ido apareciendo en la prensa durante los últimos meses. Se acuerda que en base a los últimos datos que se barajan, el tamaño “oficial” de la población de linces en España pudiera ser de 400 ejemplares máximo. En este mismo GTLI se exponen los datos actualizados del censo puesto en marcha por el Ministerio: 41 linces distintos localizados en Andújar-Cardeña y 22 linces distintos en Doñana, datos objetivos muy alejados de la estimación acordada.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 85 2.2.1.2) Planes de recuperación siglo XXI Según el GTLI (2000), de nuevo El Plan de recuperación (para Andalucía) está redactado y parece que hay voluntad política de aprobarlo, quizá en breve tiempo. La carencia de un Plan de Recuperación, que debería aplicar la Estrategia nacional sobre el terreno, era una carencia grave para la conservación de la especie. Según el GTLI (2001-b), el MIMAN presenta ese año un Plan de Emergencia, que encuentra la oposición tanto de los representantes de las CCAA como de la EBD por haber sido excluidos de su elaboración, y que según el representante del ministerio explica, el Plan de Emergencia nace como necesidad de desarrollar la Estrategia Nacional de Conservación y como consecuencia del vacío y ausencia de Planes de Recuperación, que las Comunidades deberían haber aprobado y que por diferentes causas no se ha hecho. El Plan de Emergencia es simplemente un documento con un grado de desarrollo mayor que la Estrategia, menos vago, pero al que todavía le faltan aspectos fundamentales como presupuesto y responsabilidades (El Plan de Recuperación del lince ibérico no se publicaría hasta 2011, BOJA nº 25 de 5 de febrero de 2011). 2.2.1.3) El papel del Estado en la conservación del lince ibérico Aunque las competencias medioambientales corresponden legalmente en exclusiva a las CCAA, y al Ministerio le correspondía tan solo la coordinación de las estrategias para conservar al lince, según Jiménez y Delibes (2005) el Ministerio de Medio Ambiente no se ha limitado a coordinar, sino que ha actuado también como un protagonista más en la gestión directa de la gestión de la especie. El bloqueo del Plan de Recuperación andaluz justificaría esta iniciativa. -Coordinación estatal La CNPN es el organismo encargado, por ley, de la coordinación con las CCAA Los Grupos de Trabajo de cada especie, igual. Grupo de Trabajo Lince Ibérico. Las recomendaciones del GTLI han sido puntuales, y han carecido de la necesaria proyección para que una labor coordinadora efectiva haya existido. Por ejemplo, en el GTLI (2001-b) se cita la conveniencia de desbloquear el tema de la vacuna del conejo , pero esta sugerencia queda sin medidas concretas aplicables en los territorios linceros. Y así ocurre en muchas ocasiones, con lo que parece actuar más como un órgano consultivo que como un organismo capaz de impulsar acciones efectivas. Motivo: Andalucía va por libre. Desde entonces, las Estrategias y Planes consensuadas han sido demasiado generales, y faltas de acciones concretas programadas y dotadas financieramente. Así, durante largos periodos, más que una verdadera planificación de la gestión ha habido declaraciones generales de intenciones. -Gestión directa estatal Ex situ: El Ministerio actúa en los territorios que son de su competencia: Parques Nacionales (Doñana, el Plan de Manejo del lince en Doñana del año 88 era ya una iniciativa ministerial) y fincas propiedad del Estado.Durante el periodo 2000-2002
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 86 el papel ministerial fue clave para la conservación del lince ibérico (Fuente: Grupo Internacional de seguimiento del lince ibérico, 2003): 4) Contratación de Nicolás Guzmán como coordinador nacional por parte de la DGCN 5) Inicio ya en el año 2000 del censo-diagnóstico nacional (con un presupuesto para 2000-2002 de 264.445 euros) 6) Inicio de los convenios con fincas privadas a través de ONGs (presupuestos 2000-2002 con Adena de 622.639 eur y 2000-2003 de 570.661 eur con CBDHabitat) 7) Inicio del fomento de las poblaciones de conejo en Doñana ya desde 2001 8) Actuaciones de consolidación de las poblaciones de Andújar-Cardeña en fincas del Estado (20.000 has) desde el año 2001 (presupuesto 2001-2004 de 3.375.680 eur). 9) Acuerdos y contratos con ONGs y Fundaciones que actuaban sobre el terreno allí donde el MIMAM no tenía competencias directas. El ministerio se adelantó con una gestión más intensiva en esos años clave (2000, 2001 y 2002), previos a la presentación de los primeros resultados del censo diagnóstico de Guzmán (2002), suponemos que por poseer ya datos preliminares del censo iniciado en el año 2000, que evidenciaría de la gravísima situación en que se encontraba la especie: In situ: 10) Centro de recuperación de El Acebuche, embrión de la cría en Cautividad 11) Aprobación unilateral del Plan de Cría en cautividad 12) Convenio con el CSIC para Banco de germoplasma de especies amenazadas, con especial énfasis en el lince ibérico (Presupuesto 2003-2005 de 260.000 eur 2.2.2) TRAS EL CENSO DE GUZMÁN Tras el primer censo de Guzmán (Guzmán 2002), que evidenció de forma inequívoca la situación de pre extinción del lince, ese mismo año se agravó la clasificación de la especie en la lista roja de la UICN al nivel “en peligro crítico de extinción”, donde el lince ha sido el úncio felino representado en la historia. Según Breitenmoser (2004), esto abarcó titulares en todo el mundo y fue uno de los motivos que llevaron a la celebración del primer seminario internacional sobre la conservación del lince ibérico, en Andújar (Andalucía), en noviembre de 2002 . Se confirmó que solo quedaban dos poblaciones relictas, Doñana y SMO, de una especie que se hallaba a las puertas de la extinción, con menos de 100 ejemplares en libertad. Entre 1985 y 2005, según Palomares et al. (2010), en Doñana la probabilidad de extinción se había incrementando del 34% al 95%; la población de SMO por su parte había declinado un 83%. Solo entonces saltan las alarmas para todos los actores implicados.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 87 Tabla 2.2.2. Hitos conservación pública 2003-2011 Año Hito conservación pública Datos 2003 Convenio JA-MIMAM para aplicar la Estrategia en Andalucía -Se crea la comisión Bilateral (JA-MIMAM al 50%) Desbloqueo relaciones 2004 Se presenta el segundo censo de Guzmán (2004) 2004 Programa de Conservación ExSitu del Lince Ibérico JA-MIMAM 2007 Se aprueba la II Estrategia Nacional 2011 Se aprueba el Plan de Recuperación del lince en Andalucía JA La convulsión provocada por los datos y la reclasificación de la UICN iba a provocar cambios en dos cosas fundamentales: 1ª) El desbloqueo de las relaciones entre el estado y la CCAA de Andalucía, donde estaban los linces (firma de un convenio al respecto en 2003, incluyendo la creación de una Comisión Bilateral para tomar las decisiones de forma conjunta) 2º) Cambios radicales en la gestión llevada a cabo hasta entonces. Ésta iba a pasar de una gestión extensiva a una gestión súper intensiva; a la gestión in situ se añadiría por primera vez la gestión ex situ, desbloqueándose la cría en cautividad; y a una gestión meramente ecológica se sumarían la demográfica y la genética. El nuevo siglo traía consigo un cambio de paradigma conservacionista respecto al lince ibérico sin precedentes, y sin apenas solución de continuidad respecto a la etapa anterior. Todos estos cambios en la gestión, paradójicamente, no estuvieron apoyados por estudios científicos reglados sobre el lince, sino en la mera evidencia empírica del fracaso cosechado hasta entonces. Respecto al mundo científico, solo he localizado algunas reacciones puntuales de contribución al cambio (como el intento de Palomares de reforzar la población de conejos de la Reserva Biológica, y sus investigaciones sobre alimentación suplementaria), o bien la contribución con nuevos estudios censales (como los de Gil Sánchez o Garrote, entre otros), que ayudaban a reconocer los errores cometidos en la etapa conservacionista anterior. Pero en general se aprecia en el staff científico cierto alejamiento del cambio producido, no incrementándose la investigación aplicada de manera sensible a las necesidades acuciantes de la conservación ex situ del lince ibérico. Todas estas actuaciones iban a ser recogidas en los nuevos planes y proyectos. E iban a necesitar una financiación, directamente para el lince ibérico, como se no se había conocido hasta entonces. Por ejemplo la suma de los programas LIFE dedicados al lince ibérico (principal instrumento financiero para su conservación) ejecutados total o parcialmente en el siglo XXI ascienden a casi 81 millones de euros, frente a un total histórico de 84,5 millones, ver ANEXO).
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 88 2.2.2.1) Los censos como gestión El hecho catalizador del cambio de paradigma de la gestión a principios del XXI es que los censos se convierten finalmente en una iniciativa de los organismos responsables de la gestión, Ministerio y Junta de Andalucía, y no de los organismos meramente investigadores, como el CSIC. Y así estos censos se incorporan, como no podía ser de otra forma, a la cabeza de la batería de medidas conservacionistas que se pondrán en marcha. Esto viene determinado por la constatación de la situación de pre extinción del lince evidenciada por el censo nacional de Guzmán. La puesta en marcha de este nuevo censo iba a catalizar a todos los agentes implicados en la conservación del lince, sacando al proceso de la parálisis en la que parecía haber estado sumido casi desde sus inicios. Censos de Andalucía Andalucía se convierte oficialmente en la única CCAA depositaria del lince ibérico a nivel mundial desde el año 2002. Se puso en marcha un programa de seguimiento propio del lince andaluz a partir de 2001, que hace un sondeo sistemático (no censo) de las poblaciones citadas a finales del siglo XX. Según el BOJA (2011), Entre los años 2001 y 2002 se realizó el primer sondeo sistemático de la población de lince ibérico (…) dando como resultado que solo se puede detectar la presencia del felino en dos enclaves: Sierra Morena de Córdoba y Jaén y Doñana , pero no hay estima poblacional, solo de presencia, que sepamos. En 2002 se puso en marcha formalmente el PSLIA (Programa de seguimiento del lince ibérico en Andalucía), con el objetivo de establecer los censos y las variables clave de las poblaciones de linces, y a fin de realizar los PVA (Análisis de Viabilidad Poblacional) de las mismas. La CCAA iniciaba su andadura al margen del estado, en aquellas áreas linceras donde tenía la exclusividad de las competencias. Según la Junta de Andalucía (2012), son tres equipos en tres áreas (Doñana, AndújarCardeña y áreas de reintroducción), y de obtienen los primeros resultados a partir de 2002/2003 (¿?).Este programa emplea una combinación de muestreo de indicios (huellas y excrementos), fototrampeo (nº mínimo de capturas y estimas por capturarecaptura) y radio seguimiento. Según Revilla et al. (2015) las primeras estimas de la Junta de Andalucía datan de 2002, en el marco del programa LIFE, cuando se localizaron menos de 100 ejemplares (94 individuos conocidos en 2002). Pero según la DG para la conservación de la Biodiversidad (2007), es a partir de la publicación del censo de Guzmán (2004) cuando la Junta toma en cierto modo el relevo en la monitorización anual de las poblaciones de lince ibérico, ubicadas todas ellas en su territorio. Estas estimas, para el 2006 son de 104 a 133 linces de más de un año de edad en la CCAA (80 a 87 en Sierra Morena y de 24 a 46 en Doñana).” Nota: No se entienden un márgenes de error tan amplios, que generan una enorme incertidumbre respecto a una especie en situación crítica; tampoco se entiende que ese margen sea mucho mayor en Doñana que en SMO, siendo una población mucho menor y muy monitorizada, tras décadas de investigación. Esta cuestión nos hace dudar de la solidez de los datos aportados por la Junta de Andalucía, o bien de la voluntad de transparencia existente.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 89 En dicho programa PSLIA se considera que la unidad básica de control es el censo absoluto de territorios de hembras adultas reproductoras, buen indicador tanto del tamaño poblacional como del potencial demográfico. Con los métodos utilizados se puede obtener además de la estima poblacional una pirámide demográfica precisa, así como estimas de supervivencia, de éxito reproductor y de causas de mortalidad. 2.2.2.2) Estrategia de conservación del lince ibérico en Andalucía (2003) El 9 de junio de 2003, el Ministerio de Medio Ambiente y la Junta de Andalucía firmaban un convenio de colaboración que desbloqueaba las relaciones entre las administraciones. Formalmente se trataba de coordinar la aplicación de las actuaciones de la I Estrategia Nacional en Andalucía (BOE nún 165 de 11 julio de 2003). Andalucía seguía sin redactar sus Planes de Recuperación, pero la grave crisis del lince forzó un entendimiento que, a mi entender, llegaba tarde. Una reacción forzada por el primer censo promovido por el Ministerio (Guzmán, 2002), y la situación de pre extinción evidenciada para la especie en aquellas fechas. En el propio convenio se reconoce la “situación crítica de los últimos años” y que “a pesar de todos los esfuerzos realizados la situación del lince no ha mejorado de forma proporcional a los mismos.” No se trata de una estrategia andaluza en sentido estricto (no he hallado ningún documento con ese título), sino la mera aplicación de la nacional; aunque la ponencia de Miguel Ángel Simón en el II Seminario del lince Ibérico (2004) se titulara igual que este apartado, y diera a entender que se trataba de estrategia en sí misma. Se trata de un conjunto de Planes y Programas que resumimos en la siguiente tabla, que venían no solo a coordinar las actuaciones de ambas administraciones, a través de la creación de una Comisión Bilateral (al 50% de participación) También sirvió para tratar de desbloquear actuaciones clave para la salvación del lince, especialmente el Plan de Cría en cautividad, que llevaba más de una década de retrasos por la falta de acuerdo entre las administraciones, y cuyo desbloqueo fue recogido expresamente en un anexo. (¿Quiénes han sido los miembros de la Comisión Bilateral desde entonces?) Tabla 2.2.2.2) Plan de Recuperación del lince ibérico en Andalucía (Fuente: Simón, 2004) PLANES Y PROYECTOS Prioridad ESTADO PLAZOS Responsables Coste 1) PLAN DE MANEJO Y RECUPERACIÓN 1.1) Programa de seguimiento del lince ibérico 1 2001/2006 1.718.000 1.2) Programa de restauración y protección del hábitat 1 2001/2006 CMA 5.686.000 1.3) Programa se seguimiento, conservación y fomento del conejo 1 2001/2006 CMA, UCO, EBD 2.319.000 1.4) Programa de reducción de la mortalidad no natural 1 2001/2006 218 2) PLAN DE COORDINACIÓN Y COMUNICACIÓN 2.1) Programa de coordinación 1 Indefinido - 2.2) Programa de educación ambiental 3 2002/2006 - 2.3) Programa de divulgación 3 2002/2006 CMA 4.518.000 3) PLAN DE CRÍA EN CAUTIVIDAD 3.1) Programa de Organización de la cría en cautividad 1 Indefinido -
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 96 negativamente también en la tasa de reproducción, que se verá muy mermada en 2015, según Ferreras. En resumen, se ha detectado a partir de 2011 un incremento general de los eventos de mortalidad, mortalidad no natural, especialmente de los atropellos, que ponen aún más en riesgo la evolución de las últimas poblaciones de lince ibérico del mundo. Tabla nº 2.3.4b) Eventos de mortalidad no natural 2002-20014 Causa 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 Atropellos 1 3 2 5 5 - 2 4 4 4 7 14 21 Total 2 8 2 13 9 6 10 8 16 13 21 24 33 Fuente: Junta de Andalucía (2014) Causas de la situación y consecuencias poblacionales Para Gil-Sánchez (2015), el censo oficial de 2014 pone de manifiesto la grave crisis a la que se está enfrentando en la actualidad el lince ibérico, por haberse desplomado las poblaciones de conejos de los dos núcleos tradicionales hasta niveles catastróficos. Y, en paralelo (a pesar de que se diagnosticó adecuadamente la mala situación del conejo y del lince) por haberse detenido a mediados de 2011 el programa de gestión del lince y del conejo en Sierra Morena y Doñana; coincidiendo con el fin de un Programa LIFE que lo apoyaba económicamente. Este programa LIFE consistía sobre todo en el reforzamiento de las poblaciones de conejo silvestre y en la alimentación suplementaria del lince con conejo doméstico. Al concluir este proyecto, el trabajo de campo se limitó a meras actividades de seguimiento. GilSánchez, según ABC (2014) responsabiliza directamente a Miguel Angel Simón de la decisión de eliminar la alimentación suplementaria, en contra de los informes científicos y de la propia opinión de Gil-Sánchez, que fue técnico experto en linces a las órdenes de Simón hasta diciembre de 2013, cuando fue expulsado por el propio Simón. Gil Sánchez afirma en ABC (2014) que advirtió ya desde 2012 a M.A. Simón de la crisis demográfica de la población de Andújar-Cardeña, a la vista de los “contundentes” indicadores y se ha lamentado de que sus informes “fueran ignorados hasta que ya ha sido demasiado tarde.”Una situación ciertamente inexplicable, que precisarían de una aclaración por parte del responsable aludido. A finales de 2013 la Junta de Andalucía, como organismo responsable de la conservación del lince ibérico, puso en marcha un Plan de Emergencia para afrontar el problema, pero según Gil-Sánchez (2014), esta actuación llega con varios años de retraso (…) y será muy difícil recuperar a gran escala las densidades previas de conejo . ¿Por qué si se detectó el problema a tiempo no se actuó? Según Gil Sánchez (2014), el cambio de actitud se fundamentó de nuevo en un error conceptual sobre la conservación en el seno del equipo técnico que tomaba las decisiones de gestión, al considerar éste que la alimentación suplementaria falseaba la verdadera situación del lince en el campo. Obviando, de nuevo, que muchos otros factores humanos, como los atropellos y la propia enfermedad del conejo, actuaban en sentido contrario. En
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 97 nuestra opinión, parece que además primó el calendario administrativo de las subvenciones sobre las necesidades reales de actuación. Y quizás habría que indagar también en otras causas que, al margen de la lógica conservacionista, pudieran explicar esta situación. En cualquier caso las actuaciones de acción u omisión que carecieran de un fundamento racional y/o científico, deberían ser corregidas de inmediato. Las consecuencias del declive poblacional observado, según Gil-Sánchez (2014) son dos: -Nueva pérdida irreversible de variabilidad genética, en una población ya bastante mermada al respecto.(¿Está cuantificada esta pérdida?) -Empeoramiento de la situación demográfica, reversible si actúa adecuadamente. Las reintroducciones, por su parte, entendemos que no solo no suman nada a esta delicada situación poblacional, como ya hemos expuesto, sino que restan, por efecto de las sucesivas extracciones de ejemplares adultos realizadas de los dos núcleos tradicionales: 8 machos adultos y 10 hembras adultas, entre 2009 y 2012. En resumen, coincidimos en no considerar coherente con la situación real del lince el cambio de categoría realizado por la UICN. Considerando, además del declive poblacional descrito, que al tratarse de poblaciones aún muy pequeñas están sometidas a una alta estocasticidad demográfica (como los atropellos, o la proporción entre machos y hembras); y a un alto impacto de factores estocásticos externos, como son de hecho los brotes de las enfermedades del conejo. No se entiende el descuido de los logros conseguidos en las poblaciones tradicionales, y la derivación de ingentes recursos hacia inciertos proyectos de reintroducción a gran escala territorial, que a través del LIFE iberlince, el más caro de la historia, se está llevando a cabo entre el Ministerio y la Junta de Andalucía como principales promotores y actores, además de otras CCAA.De nuevo parece que no se termina de solucionar el problema del lince, abriéndose nuevos frentes de investigación y gestión, que parecen ser sumideros (de linces, y por tanto de fondos) en detrimento de afianzar lo ya conseguido. Habrá que esperar al censo de 2015 y siguientes –de las poblaciones tradicionales y de las reintroduccionespara analizar con rigor la tendencia ya apuntada en este trabajo.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 98 2.3) EFICACIA POLÍTICO ADMINISTRATIVA EN LA CONSERVACIÓN DEL LINCE IBÉRICO La actuación político-administrativa, a nivel regional, nacional, europeo e internacional, ha pivotado sobre tres aspectos: 1º) En la sucesiva catalogación (legal o administrativa) del lince como especie protegida o en peligro. Estas catalogaciones han conseguido, además de una protección legal de la especie, catalizar tanto actuaciones como recursos para la conservación del lince. 2º) En el establecimiento de zonas protegidas en áreas históricamente linceras, su mantenimiento y ampliación. Aunque, según Fernandez y otros (2006), El establecimiento de áreas protegidas que abarcan la mayoría de las poblaciones de linces no fue suficiente para prevenir el colapso de la especie (…). 3º) En la planificación de la conservación con sucesivas estrategias, planes y programas de a distintas escalas (nacional, regional o local) para la conservación del lince ibérico (véase el cronograma, donde se enumera esta sucesión de planes). 4º) En la dotación financiera para la ejecución de dichas estrategias, planes y programas de conservación, que incluyen investigación y el manejo del lince. Paradójicamente, los documentos de planificación conservacionista no llevan aparejada (nunca, de los analizados) la dotación financiera, y solo a veces se dota a estos documentos de fechas tope previstas para alcanzar los objetivos propuestos. Tabla 2.3) Retrasos acumulados en la gestión político/administratica (hacer gráfica inversa) Acción/ Fecha Fecha real Fecha ideal Motivo fecha ideal Desfase Años Protección legal España 1973 1966 Fecha prohibición de su caza 6 Ley 4/89 Protección Naturaleza 1989 1979 Transición política española 10 Catálogo especies protegidas 1990 1980 Al año de la Ley 10 I Estrategia Nacional 1999 1991 8 1º Censo de urgencia (1) 2001 1990 Entrada EHV del conejo 11 Estrategia nacional en Andalucía 2003 1999 Aprobación I Estrategia 4 II Estrategia Nacional 2007 2004 A 4 años de la I, según Ley 4 Plan de Recuperación Andalucía 2011 1994 Plazo legal: 3 años de Ley 89 17 (1) Figura: plan de emergencia Si la 1ª Estrategia hubiera sido aprobada en 1991, en 1994 a más tardar (con la tecnología del fototrampeo disponible, dos años de censo) se hubiera tenido un primer censo riguroso de urgencia, 8 años antes del de 2002. Las estimas más fiables para los años 90 hablan de 400 ejemplares, población sobre la que se podría haber iniciado una gestión intensiva en 1995 (gestión que comenzó de facto en 2003). La pregunta clave es si se hubiera llegado a tiempo para salvar a una población relicta más (una tercera), que añadiera un acervo de diversidad genética al conjunto poblacional clave para su conservación
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 99 3) LA INVESTIGACIÓN PARA LA CONSERVACIÓN DEL LINCE IBÉRICO “Baya” traslocado desde SMO a Doñana en 2008 Se promoverá y fomentará la investigación que contribuya a la conservación y a la utilización sostenible de la diversidad biológica. (…) Se promoverá la utilización de los adelantos científicos en materia de investigación sobre diversidad biológica para la elaboración de métodos de conservación (…) Art. 12 del Convenio sobre la Diversidad Biológica de Naciones Unidas (1992) Cumbre de Río de Janeiro Ratificado por España 3.1) INVESTIGAR PARA CONSERVAR La gestión para la conservación de una especie silvestre en su medio natural se basa en el conocimiento de su biología y de su ecología. Este puede ser el conocimiento empírico acumulado, pero debe ser también científico-experimental. Según la EBD (2000), tanto el CSIC como el MIMAM y la Junta de Andalucía reconocen, por sus representantes, y en relación al lince ibérico, la necesidad de información científica que tienen los gestores de espacios protegidos en el momento de la toma de decisiones, de modo que éstas se ajusten al conocimiento disponible en cada circunstancia y no se vean dirigidas por criterios meramente intuitivos. La independencia de acción de los investigadores no debería colisionar nunca con los intereses generales –y compartidoscomo es el caso de la conservación de especies en peligro, sobre todo si se investiga con dinero público. Dicha colisión puede producirse tanto por acción -proporcionar datos no contrastados, sesgados o erróneoscomo por omisión -no proporcionar los datos necesariospara una conservación adecuada de la especie en cuestión. La causa puede ser, simplemente, que la investigación no esté comprometida, ni ética ni legalmente, con la conservación, y que trate a las especie en peligro como meros objetos de la investigación, sin finalidad conservacionista. Para que la investigación pertenezca funcionalmente al proceso conservacionista, se tiene que cumplir que los beneficios obtenidos para la conservación sean netamente mayores que los perjuicios provocados por la misma (gasto de fondos conservacionistas, impacto directo sobre la especie, retrasos en las actuaciones, resultados erróneos, etc) Si no es así, tendríamos que considerar la investigación
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 100 como un factor de presión antrópica más. ¿Cuándo ha sido la investigación realmente conservacionista en el caso del lince ibérico? Valorar esto significa conocer de qué información científica relevante se ha dispuesto a tiempo –cuando aún era posible aplicarla eficazmente para conservary de cual no, y cuál ha sido cuantitativamente hablando el impacto positivo de dicha información. 3.1.1) Investigación versus Gestión Según Miguel Delibes (2005, EVREN) la conservación tiene dos patas: 1) La Investigación: su papel es detectar los problemas, sugerir soluciones y proponer prioridades de actuación. 2) La Gestión: la puesta en práctica de las medidas de conservación sería la gestión, también llamada manejo. Se aplica no solo directamente sobre la especie en cuestión, sino también sobre su medio natural y sobre las especies que poseen importantes interacciones con la misma. Según este autor, los factores que condicionan el éxito de la gestión serían fundamentalmente de naturaleza política, social y económica, pero creo que esta afirmación obvia uno de los principales factores clave de la gestión : la disponibilidad a tiempo del conocimiento pertinente y riguroso, tanto para la detección de los problemas, como para su diagnosis y sus soluciones. Y para que este conocimiento esté disponible, entre las finalidades explícitas y prioritarias, de la ciencia tiene que figurar la obtención de dicho conocimiento conservacionista. Para que la investigación, de facto, pueda ser útil a la conservación se tienen que dar cinco requisitos: 1) Planificación de la investigación para la conservación: debe haber una planificación que dirija la investigación hacia las necesidades de conocimiento de la gestión conservacionista. Priorizando los esfuerzos según la importancia de la materia (las variables clave para la conservación serían lo primero), y según la urgencia de las necesidades conservacionistas (diseño y testado de medidas conservacionistas concretas). En los distintos planes y programas que planifican la conservación del lince ibérico, sin embargo, la investigación queda bastante al margen, o aparece como meras declaraciones de intención y generalidades acerca de la falta de conocimiento existente y de su necesidad, como en el caso del conejo; pero sin medidas concretas definidas en objetivos y plazos. 2) Que se obtenga efectivamente información científica rigurosa útil y aplicable a la conservación 3) Que dicha información obtenida y útil esté disponible, a tiempo, para diseñar medidas conservacionistas y definir las magnitudes de su aplicación. 4) Que dicha información y sus medidas se apliquen efectivamente, a la gestión. 5) Contrastación: que se monitoree el impacto de las medidas aplicadas, para valorar su eficacia real, e introducir las modificaciones que se estimen
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 101 oportunas, estableciendo un feed-back continuo de información entre la investigación científica y su aplicación. Creo que en el caso del lince ibérico han fallado estos cinco requisitos, en numerosas ocasiones, como veremos a continuación. Algunas de las propuestas del Grupo sobre Investigación del Talle PHVA para el Lince Ibérico (1998), ante la delicada situación de la especie, fueron las siguientes: - Arbitrar formalismos que obliguen a hacer investigación aplicada sobre el lince. - Crear una lista de prioridades de investigación (y no de sus carencias, como hasta ahora) - Destinar los recursos disponibles según esas prioridades - Plasmar en documentos públicos los fondos que se dedican al lince y que porcentaje de ellos son específicos de investigación. - Los equipos de gestión deberían participar activamente en los proyectos de investigación. - Hacer un balance que permita valorar la efectividad de las medidas adoptadas basadas en las recomendaciones de los estudios científicos realizados. - Crear una comisión que vele por la calidad de los proyectos de investigación presentados - Crear una comisión externa que evalúe la trayectoria y calidad científicas de los responsables de los proyectos de investigación, así como su productividad. En resumen, se trata de dirigir de forma ineludible los esfuerzos de investigación hacia las necesidades reales de la conservación, con absoluta transparencia y con exigencia de resultados. Nada extraordinario, pero que a mi entender no se ha aplicado a la investigación sobre el lince ibérico en momentos clave en que habría sido necesario. Causas: La ciencia, a menudo, se encuentra conceptualmente alejada de la gestión conservacionista, porque la conservación no se encuentra entre sus finalidades metodológicas ni orgánicas principales. Asimismo, en la estructura administrativa, los investigadores suelen carecer de responsabilidades directas en la conservación, interviniendo a menudo como expertos “invitados”. Por último, los investigadores carecen de un mandato legal, o de una autoridad, que condicione sus investigaciones a las necesidades de la conservación de especies en peligro. Por todos estos motivos, y algunos más, poner la investigación al servicio de la conservación requiere un esfuerzo activo por parte de todos los agentes implicados. Si no se actúa así, creo que el divorcio entre investigación y gestión está garantizado, que es lo que de hecho a ocurrido demasido a menudo en el caso del lince ibérico. Doñana puede ser un caso paradigmático de este divorcio. Según las Conclusiones de las II Jornadas de Investigación-Gestión en Doñana (2002), Sería conveniente promover desde la Oficina de coordinación de la Investigación y en el marco de un programa de investigación activa en Doñana proyectos globales con carácter multidisciplinar donde trabajen grupos de científicos de diferentes áreas temáticas
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 102 compartiendo objetivos y tramas conceptuales para la resolución de problemas de gestión . 3.1.2) Carencias de la investigación para conservar al lince Según Groves et al (2002) los esfuerzos de conservación pueden fallar simplemente porque la transferencia de información entre científicos, gestores y políticos sea imperfecta, o porque no exista una planificación detallada de la conservación (todo esto suponiendo que la información necesaria estuviera disponible). Según Palomares y otros, (2010), esta reflexión no corresponde al caso del lince ibérico, donde ha existido mucha información científica disponible sobre la especie y ha habido una implicación de los científicos en la planificación. De este modo, la causa única del fracaso conservacionista recaería sobre los gestores. Entiendo que, en la mayor parte del periodo abarcado por el presente trabajo esto no ha sido así. Ha habido carencias de información básica clave sobre el lince. Y, todavía hoy, hay grandes lagunas de conocimiento, tanto en cuanto a la recuperación de su hábitat, (especialmente la recuperación de las poblaciones de conejo) como al conocimiento detallado de la dinámica de las poblaciones linceras (Sierra Morena).Respecto a la investigación aplicada a medidas concretas de actuación, su existencia es testimonial. Por otra parte, en Doñana, la investigación de la situación del lince se ha circunscrito en un alto porcentaje a lo que ocurría dentro del Parque Nacional, quedando en cierto modo olvidadas las poblaciones espontáneas que había fuera de sus límites. Por ejemplo en al menos uno de los nuevos territorios linceros surgidos fuera del Parque ni siquiera había datos acerca de la situación del conejo en 2003 (Junta de Andalucía, 2012). Echamos, en general, en falta un análisis autocrítico de los propios científicos, acerca de las carencias de la ciencia en la conservación del lince, y acerca del propio impacto investigador. Hemos detectado el uso reiterado en el tiempo de resultados basados en métodos erróneos, en una concatenación de investigaciones que finalmente resultaban erróneas (como el uso sucesivo de métodos predictivos en ausencia de las variables clave). Cuando los errores metodológicos o en las premisas afectaban a la gestión, la situación ha tenido consecuencias. Es el caso del uso reiterado de censos basados en encuestas (consecuencias que van desde la catalogación legal del nivel de protección de la especie a las decisiones de asignación de recursos conservacionistas). También hemos detectado a veces falta de rigor científico en cuestiones clave del lince, sobre todo respecto a su dependencia con el conejo, que parece haber sido un déficit crónico de la investigación sobre el felino. Nota: Por ejemplo Rodríguez y otros (2002), en documento acerca de la posible reintroducción del lince en las sierras de Cádiz, afirmaban que “ el hábitat del parque Natural de los Alcornocales y su entorno parece ser potencialmente adecuado para albergar linces. Llama la atención, no obstante, la aparente segregación espacial entre las mejores zonas en cuanto a refugio proporcionado por la vegetación (sector oriental) y en cuanto a la abundancia de presas ( conejos) (sector occidental). Una afirmación publicada en 2002, pero basada en datos sobre la abundancia de conejos fechados en 1987 (concretamente en el listado de cotos industriales en Cádiz, 1987, IARA, según los propios autores). Lo
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 103 que parece indicar una incomprensible falta de rigor en el estudio del hábitat -censos de conejos recientes-, considerando además que en 1989 había entrado la RHD en España. Por otra parte, ha habido retrasos en la aplicación al caso del lince de técnicas que ya se estaban utilizando con otras especies, como se recoge en la siguiente tabla: Tabla 4.7) Cronograma de técnicas de investigación científica y su uso en el lince Técnica Disponible Especie Fecha en el lince Desfase años Foto trampeo 1995 Panthera tigris 2002 7 (1) ADN heces 1995 Oso pardo europeo 2002 7 Muestreo de heces Protocolo capturas 2005 (1) Ambas fechas se refieren a publicación de resultados, censos publicados usando dichas técnicas 3.2) EL CONOCIMIENTO POBLACIONAL DEL LINCE IBÉRICO 3.2.1) LA DETECCIÓN DEL PROBLEMA EN EL SIGLO XX El primer paso para proteger a una especie en peligro es conocer con exactitud su situación poblacional. Un censo basado en encuestas, el de Rodríguez y Delibes (1990) se asumió oficialmente como referencia durante el periodo 1990-2002. Hasta ese año 2002 no se publicó un nuevo censo nacional sistemático. Surge la pregunta de por qué se cubrió un periodo de 14 años (desde 1988 hasta 2002) con información proveniente de un censo antiguo (relativo a 1978-88), anterior a la irrupción de la EHV, y además realizado con métodos más que cuestionables. Según Garrote (2014), es muy cuestionable la validez de los avistamientos (y su recopilación) para estimar con precisión la distribución y abundancia de lince ibérico y otras especies. La primera carencia detectada en este áreas del conocimiento es, pues, que no se hicieron suficientes censos rigurosos en una etapa clave, sobre todo tras la irrupción de la EHV del conejo en España. La segunda es que se tardó en aplicar las técnicas más novedosas para garantizar la fiabilidad de los censos, fundamentalmente dos: fototrampeo, y la determinación genética de heces, como veremos. 3.2.1.1) El censo de Rodríguez y Delibes (1992) Este estudio, a pesar de su evidente interés, muestra ciertas carencias a la hora de ser tomado como referente para establecer las pautas de conservación del lince ibérico: 1º) Obsoleto: El censo hace referencia a observaciones de linces relativas, de media, a una década anterior a su publicación en 1990/1992 (1978-88), y por lo
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 104 tanto no incorpora los posibles efectos de la RHDV del conejo, cuyo primer brote en iberia se produjo en 1989; por lo que podría nacer ya obsoleto. 2º) Periodo de estudio demasiado largo (diez años), dado el rápido declive del lince ibérico, por lo que dicho estudio podría no detectar precisamente el intenso declive acaecido en esa década. Quizás debería haberse segregado año a año la información obtenida, y no agruparla en un periodo tan largo. 3º) Estiman la población total extrapolando ratios entre áreas heterogéneas. Por ejemplo, para estimar el número total de linces en España, extrapolan la relación, conocida en un área de 50 km2 de Doñana (Coto del Rey), entre los avistamientos y el número de individuos conocidos con radiocollares; extrapolan esta relación a todos los avistamientos de linces, lo que parece poco oportuno, dado el mayor número de observadores existentes en Doñana que en cualquier otro sitio de España. Es decir, podría haber más linces de los esperados en el resto de las áreas que los estimados con la extrapolación de este ratio avistamientos/población radiocontrolada, o menos, si solo estuviera radiocontrolada una parte de la población. Asimismo, extrapolan otros ratios: “asumiendo que las proporción de juveniles es del 35% y la relación de sexos 1:1 (algo que no se cumple en Doñana y no sabemos porque lo aplican), el número de hembras reproductoras en España probablemente no supere los 350 individuos.” . 4º) Sobreestimación de los resultados por la poca fiabilidad del método utilizado. Según Garrote (2014), el uso de encuestas y entrevistas personales para establecer la distribución de especies ha sido ampliamente criticado debido a la posible aparición de “falsos positivos”, que pueden generar sobreestimas en la estimación de dicha distribución (Molinari-Jobin et al, 2012) y errores en la magnitud en la que se produce la pérdida de su área de distribución (Aubry y Lewis, 2000; Aubry et al, 2007) o asumir la presencia de la especie donde nunca estuvo (Sanderson 2008). Para el caso del lince ibérico, Gil y Mc Cain (2011), que reconstruyeron su distribución en base a datos verificados con evidencias físicas indiscutibles, sugieren que durante la segunda mitad del siglo XX la distribución del lince fue muy similar a la estimada por Valverde (1963) y Delibes (1979); asumiendo como extintas en los años 60 la mayoría de las pequeñas poblaciones aisladas que Rodríguez y Delibes (1990, 2002, 2004) consideraron presentes en los 80. Concluyeron que los datos obtenidos sobreestimaron la distribución del lince ibérico, infravalorando la severidad del declive de la especie. Del mismo modo en Portugal, Sarmiento y colaboradores (2009) realizaron entre 2002 y 2003 un sondeo intensivo en base a evidencias físicas (fototrampeo y análisis genético de excrementos), y no hallaron ninguna prueba de la existencia de lince en áreas donde Ceia y colaboradores (1998) habían identificado mediante la técnica de recopilación de avistamientos cinco poblaciones de entre 40 a 53 individuos entre 1994 y 1997. Según Garrote (2014), en referencia al censo utilizado, el uso de información de dudosa veracidad para establecer la distribución y abundancia de las poblaciones de lince ibérico llevó a una sobreestimación significativa de las mismas y falló en la
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 105 identificación de su declive (Gil y McCain 2011). Este hecho dio lugar a un retraso significativo en las acciones de conservación (…) permitiendo que las poblaciones del lince ibérico llegaran al umbral de la extinción. El censo de Rodríguez y Delibes (1990, 1992) hizo pues un flaco favor a la conservación del lince en España, y muestra el riesgo de concentrar todo el crédito investigador en unos pocos científicos, cuyas conclusiones -dada su calidad de “expertos”- resulta muy difícil no ya contradecir, sino dejar de seguir. Es este un ejemplo paradigmático de los efectos devastadores que la falta de crítica –autocrítica y crítica externaen los procesos de conservación de especies en peligro de extinción. Y de lo grave que puede llegar a ser la falta de rigor exigible a aquellos expertos en cuya solvencia se fía la conservación del patrimonio común. Los propios autores reconocen en su trabajo que su censo podría ser demasiado optimista, partiendo de la suposición de una regresión general del lince en el tiempo (quizás avalada por su propia experiencia en Doñana).Deberían haber advertido que se trataba de un ejercicio estimativo, y no de un censo. Años más tarde, según Jiménez y Delibes (2005), se afirma que en los años 90 (…) aunque distintas CCAA encargaron estimas de población regionales usando la metodología de Rodríguez y Delibes (1990), como cabía esperar los resultados apenas difirieron de los conocidos unos años antes. Esta situación, entre otras, hizo que en el proyecto LIFE (…) entre los años 1994-1996 (…) se trabajara para mejorar la reproducción y la supervivencia de los linces en muchos lugares donde probablemente ya no quedaba ningún ejemplar, aunque por falta de medidas de diagnóstico no se supiera . Sorprende que se responsabilice a las CCAA de la imprecisión de los censos y a que éstos carecían de expertos en linces (entre otras cosas porque no tenían linces) y adoptaron tanto la metodología como directamente los censos publicados. 4º) Falta de autocrítica de los resultados, y de contrastación con otros estudios. Rodríguez y Delibes (1992) afirman que “Ya que el número de linces y su distribución han declinado desde 1950 (Delibes, 1979; Rodríguez y Delibes, 1990), las nuevas localizaciones indicadas por nuestro trabajo no pueden ser atribuidas a una reciente recolonización, sino a la escasez o ausencia de información en estudios anteriores.” Afirmación que parece falta de rigor, pues no se basa en un estudio histórico de esas zonas linceras, no contemplando la posibilidad de un error en sus propias estimaciones. Sorprende también la nula referencia al censo del ICONA de 1986, coincidente con su periodo de estudio. Según Jiménez y Delibes (2005), en relación a dicho censo, la información era buena, seguramente la mejor posible, pero no valía para lo que pretendía utilizarse. Una afirmación que parece una contradicción en sí misma. Las estimas posteriores realizadas en base a indicios objetivos (Gil Sánchez y Mc Cain, 2011) cuestionan que fuera el único modo entonces de realizar las estimas. 5º) Indefinición de la viabilidad de la población de Doñana. A la sobreestima del censo de Rodríguez y Delibes (1990,1992) podemos añadir una posible falta de precisión en la estima poblacional de Doñana. Primero, allí debería haberse precisado el número de adultos reproductores. Por otra parte, los datos ofrecidos no
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 112 Tabla 3.2.3-1) Censos en Doñana (elaboración propia) Fecha censo Población Fuente Área 1987 (1) 40-50 individuos Palomares y otros (1991) PN y P Natural 1978-88 49 individuos Rguez y Delibes (1992) Doñana (539 km2) GTL (1997) 50-60 individuos Ferreras y otros (1997) Doñana 2001 (2) 40-50 individuos Palomares y otros (2003) Doñana 2002 (3) 40-60 individuos (30) Palomares (2002) Doñana (30 sin cachorros) 2002 (>1 año) 24-33 individuos Guzmán (2004) Doñana 2002-2003 26 individuos Garrote et al (2011) Doñana (15 adultos) 2004 (>1 año) 20-25 Guzmán (2004) Doñana 2006 (4) 30 Román/Palomares (2006) Doñana (cachorros??) Esta cifra publicada de en torno a 50 ejemplares en Doñana, mencionada de forma constante hasta el mismo año 2002, coincide con la estimación mínima para una población viable a largo plazo (50 adultos reproductores, o 25 hembras) y por lo tanto también con los requisitos de la Directiva Habitats (que condicionaba acogimiento y ayudas precisamente a la existencia de una población viable a largo plazo de la especie). También en los criterios numéricos de la UICN, para que el lince ibérico pase de “en peligro crítico” a “en peligro” (mientras la población no esté estabilizada) una de las dos subpoblaciones debe contener más de 50 individuos maduros (adultos capaces de reproducirse, de más de 3 años, conservativamente equivalente a 25 hembras que se reproduzcan, y además ninguna de las subpoblaciones debe contener más del 90% de individuos maduros (fuente: DG Biodiversidad 2007). Según Garrote (2011), entre 2002 y 2003 había tan solo 15 individuos adultos (de 3 o más años) en todo Doñana. Población lincera del Parque Nacional: esta cifra aparece con mucho menor frecuencia en la bibliografía, por no decir ninguna. Según Palomares (2011) en 2006 se capturaron todos los linces del Parque Nacional para un estudio sanitario, dentro del proyecto 17/2005 financiado por el MIMAM con el Programa de Parques Nacionales; pero no se menciona la cifra de capturados en la publicación, cifra que hubiera constituido una buena aproximación al censo del Parque. Como el proyecto también trataba de censar los linces, se da la cifra de 14 linces distintos detectados, ahora por foto trampeo, aunque –como es habitualno se menciona cuántos de ellos son adultos, subadultos, juveniles o cachorros. Cuando en el mismo trabajo se analizan el ADN del muestreo de heces, se da la cifra de 18 individuos distintos, aunque ahora no se puede discriminar la edad. Finalmente tenemos que inferir que, si en dos años hubo 7 camadas, hubo un máximo de 4 hembras territoriales criando en el Parque Nacional de Doñana entre 2007 y 2008; si nacieron 18 cachorros en esos dos años, suponiendo que fueran nueve cada año esto hace 5 adultos, es decir, 4 hembras y un macho. Sorprende que no se mencione el censo de adultos ni la estructura poblacional ni una sola vez en toda la publicación del proyecto. De modo que el número de linces adultos o mayores de un año y su distribución por sexos dentro queda sin definir.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 113 Tabla 3.2.3-2) Evolución población lincera Doñana 2005-2010 AÑO 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 Total 41 40 42 44 43 48 53 67 77 88 84 94 80 H. Territoriales 9 9 11 14 10 11 14 18 17 19 25 25 23 Cachorros 12 10 11 10 13 12 18 21 23 20 26 27 17 SuperficieKm2 174 245 307 249 335 412 445 591 556 518 594 Km2/individuo Fuente: Junta de Andalucía (2014) Entiendo que el dato poblacional relevante, por estable y por potencial reproductor, es el de hembras territoriales. La estima de población total se presta a confusión y a fluctuaciones por causas diversas. La otra estima indicativa es la de linces mayores de un año, que no aparece en los censos de la Junta de Andalucía. Tabla 3.2.3-3) Estimas población en Doñana según DG Biodiversidad (2011) Año 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 TOTAL 42 38 44 42 45 49 50 65 73 Hembras territoriales 9 11 13 13 11 15 19 18 20 Cachorros 10 12 11 11 15 14 19 21 23 Superficie con presencia km2 71 174 307 412 445 No coinciden con exactitud las tablas según la fuente. Las de la Junta de Andalucía provienen de censos propios (PSLA); desconocemos el origen de las de la Fundación. Tabla 3.2.3-4) resumen de los Censos de la población lincera en Doñana (elaboración propia): Año Población total estimada Fuente >1 año / Residentes Superf. Cachorros 1987 2 subp 40-50 Palomares et al. (1991) Ferreras el al (1992) Delibes (1987) 2000 km2 No 1978-88 5 subp 49 Rguez y Delibes (1992) 2000 km2 ¿? 1997 40-60 GTLI (1997) Ferreras et al (1997) ¿? 2001 8 subp 40-50 Palomares et al (2003) 2270 km2 No 2002 40-60 Palomares (2002) 30 residentes ¿? 2002 Guzmán (2002) 24-33 > 1 año No 2003 Garrote 2011 26 > 1 año No No 2004 Guzmán (2004) 20-25 > 1 año No 2005 29-66 DG Biodiversidad 2007 18-55 2006 39-61 DG Biodiversidad 2007 24-46 Nota: GTLI = Grupo de Trabajo Lince ibérico, ver capítulo 3.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 114 3.3) INVESTIGACIÓN BÁSICA Y APLICADA PARA CONSERVAR 3.3.1) BÁSICA Los conocimientos básicos necesarios para la gestión de la ecología de una especie en peligro los podemos dividir en dos grupos: la dinámica poblacional, y los requerimientos del hábitat. Respecto a la gestión de especies en peligro crítico se requiere además conocer los factores biológicos de su conservación, como la variabilidad genética y su influencia en la dinámica poblacional. Sorprendentemente, todavía en 2007, desde la DG Biodiversidad (2007), se afirmaba que es necesario subsanar con urgencia ciertos vacíos de conocimiento, algunos muy básicos. Lo primero que sorprende en la bibliografía analizada es la coexistencia de dos opiniones contrapuestas –a menudo expresadas por un mismo autora saber que el lince es una especie aún poco conocida (y por lo tanto hay que seguir investigándolo), y que el lince es la especie de felino salvaje más estudiada del mundo . Sorprende la afirmación de Delibes et al. (2000) de que El lince ibérico es una especie poco conocida. El esfuerzo que se ha llevado a cabo para entender su biología, ecología y comportamiento es pequeño, quizás debido a la escasez de la especie y su limitada distribución. (…) Así, debemos tener en cuenta que el Plan de Acción del Lince va a estar necesariamente basado en conocimientos parciales e insuficientes, la mayoría obtenidos de una sola población (Doñana) durante un periodo de tiempo relativamente corto. Sin embargo, siguiendo las recomendaciones de la convención de Biodiversidad, la falta de información no debe ser utilizada como excusa para la pasividad en temas de conservación. Esta afirmación encierra un reconocimiento expreso de la carencia de datos científicos clave para la conservación del lince y de la necesidad de seguir investigando cuestiones poco conocidas o y/o solo conocidas en Doñana: dinámica de población, requerimientos de hábitat, variabilidad genética,, ecología de las poblaciones de conejo y parásitos y enfermedades; un listado demasiado genérico siquiera plantear una prioridades concretas de las necesidades de investigación. Además esta afirmación -en el año 2000de que el esfuerzo llevado a cabo ha sido pequeño creo que no se corresponde con la realidad (basta ver, por ejemplo, el nº de publicaciones científicas, o de proyectos, relacionados con el lince, en los anexos de este trabajo), y más bien podría indicar que no se ha dirigido la investigación a la conservación. Como indica también el hecho de que la población más estudiada, la del Parque Nacional de Doñana, se extinguiera técnicamente dentro de los límites del espacio protegido. El lince fue declarado “especie protegida” en 1973, pero ya era conocido en sus aspectos básicos de modo científico desde antes, desde Valverde (1963); han pasado casi cuarenta años desde Valverde hasta las declaraciones de Delibes, tiempo suficiente para poder conocer los elementos básicos de la vida de este mediano carnívoro mediterráneo, al menos en los extremos básicos para su conservación. Como se afirma en el Taller de PHVA para el Lince ibérico (1998), el lince es en este momento una de las especies mejor conocidas de la fauna ibérica, especialmente en la zona de Doñana y su entorno . Es cierto que la mayoría de estudios, sobre todo hasta
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 115 la fecha de esa afirmación, se han hecho sobre una única población, Doñana (y más aún, sobre la del Parque Nacional), pero nadie ha impuesto esta restricción. Quizás se desconocía la existencia e importancia de otras poblaciones que, desgraciadamente, y en el anonimato, casi todas se extinguieron. Por lo que la primera crítica a los investigadores del lince debería ser el haberse olvidado de esas otras poblaciones linceras “anónimas”. Por otra parte, el conocimiento básico –alimentación, tamaño territorial, relación con el conejo. etccreo que es extrapolable en un porcentaje muy alto a otras áreas, por lo que no se puede hablar en ningún caso de que sea una especie poco conocida. Lo que sí parece una evidencia es en el año 2000 muy poco se sabía de la biología y ecología del conejo (ver el apartado correspondiente en este capítulo) y menos aún en lo relativo a recuperar sus mermadas poblaciones; aún hoy, en 2015, no se consigue casi nunca recuperar dichas poblaciones a escala temporal y espacial suficiente para conseguir un hábitat óptimo para los linces. Es sabido que sin conejos no puede haber linces, por lo que se puede afirmar que ha habido una carencia de conocimiento básica para conservar al lince: el del conejo, como veremos. Y ello no es por los motivos que alega Delibes en su declaración, sino porque simplemente se lo ha estudiado muy poco. 3.3.2) INVESTIGACIÓN APLICADA La investigación aplicada a la conservación del lince ibérico “in situ” es prácticamente inexistente hasta los años 2002/2003, cuando comienza un estudio experimental sobre la alimentación suplementaria en la reserva Biológica de Doñana, a la postre una gran aportación a la conservación del lince en el corto plazo. Pero la afirmación general de Fernández y otros (2006) de que la investigación en ecología aplicada se ve a menudo condicionada por la urgencia de tener a mano criterios para gestionar habitats relictos de especies en declive, con escasos conocimientos sobre la ecología de su población , creemos que no debería haberse aplicado nunca al lince, pues durante más de cuatro décadas la especie ha sido objeto de protección y estudio, y han sido cuantiosos los fondos y los esfuerzos dedicados a su investigación. Respecto a la investigación aplicada, que es la debería nutrir a un Plan de Acción, su ausencia es significativa. La experimentación científica acerca de medidas concretas de conservación del lince y el conejo es escasísima; a partir del momento en que se evidencia la situación de pre extinción del felino, los gestores implantan medidas que no han sido ni diseñadas, ni testadas, por los científicos. Se han perdido décadas para experimentar medidas concretas de gestión para la especie y su hábitat. Muchas de las medidas implantadas por los gestores, como veremos en el apartado de gestión, resultarán ineficaces, y se invertirán recursos en acciones a gran escala que no reportan beneficio conservacionista alguno, en detrimento de otras que sí podrían haberlo hecho, de haberse experimentado previamente en proyectos piloto a pequeña escala. Los gestores implantan muchas medidas de manera intuitiva, y se obtienen éxitos relativos, al margen del método científico convencional en ecología (disciplina donde la cuantificación de todos los parámetros parece condición indispensable hasta para
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 116 demostrar lo obvio, algo a veces es demasiado costoso en tiempo y esfuerzo).(Falta de imaginación: conservar es imaginar; conocer es descubrir). El cambio de paradigma en la gestión a partir de 2002 fue abrupto, sin base científica que lo fundamentara. Se aplica solo la “intuición”, es decir, la lógica y el conocimiento empírico, y se evidencian las enormes carencias del conocimiento científico aplicado a la experimentación de medidas conservacionista concretas – investigación aplicadapor lo que a menudo se tiene que ir a ciegas. Como se reconoce en el documento de la Junta de Andalucía (2012) las actuaciones de mejora de las poblaciones de conejo todavía no habían sido testadas y por lo tanto no existían garantías claras de éxito, por lo que se seleccionó la alimentación suplementaria como actuación in extremis a fin de evitar la desaparición de los territorios o mejorar el éxito reproductor y facilitar la colonización de nuevos territorios. ”Respecto a la propia técnica de la alimentación suplementaria, se afirma que su información no ha estado disponible en la mayor parte de los proyectos LIFE Naturaleza, de modo que, de nuevo, se tuvo que recurrir a una medida de gestión intuitiva o razonablemente necesaria pero poco o nada evaluada . No solo en cuanto al diseño de los cercados de alimentación suplementaria (CAS) sino a su funcionamiento; las cantidades de conejo suministradas a los CAS se decidieron inicialmente de manera arbitraria, aunque con el tiempo se ha demostrado que eran adecuadas (…) . 3.4) INVENTARIO DEL CONOCIMIENTO PARA LA CONSERVACIÓN “EX SITU” DEL LINCE IBÉRICO Una de las cuestiones a las que debemos prestar atención es a lo que podemos denominar como “arrastre del error”: cuando publicaciones recientes perpetúan errores de publicaciones previas, porque se consideraron premisas no discutibles. Por ejemplo, según Garrote (2014), A pesar de la cuestionable validez de los avistamientos (y su recopilación) para estimar con precisión la distribución y abundancia del lince ibérico y otras especies (MCKelvey et al. 2008; Gil y McCain 2011), estudios basados en estos datos (como el censo de Rodríguez y Delibes 1992, nota del autor) han sido y siguen siendo utilizado en la actualidad como base para: 1) Enfocar actuaciones de proyectos de conservación (Guzmán et al. 2004; CBC 1997). 2) Estudios que establecen la categoría de amenaza de la especie (UICN 2001) 3) Estudios que reconstruyen su distribución (Clavero y Delibes 2013) 4) Modelos de favorabilidad ambiental para el lince ibérico, incluso del posible efecto del cambio climático sobre sus poblaciones (Real et al. 2009; Barbosa y Real 2010; Fordham et al.2013) en las que se sugieren importantes medidas de gestión para la especie. Este “arrastre del error” se da también, por ejemplo, en los modelos de selección de hábitats y, en general, en todos aquellos estudios que parten de premisas anteriores que no han sido debidamente verificadas ni revisadas. A menudo dicho “arrastre” es fruto del mero continuismo de datos que no han sido debidamente actualizados, como ha podido ocurrir en ciertos periodos, por ejemplo, en relación a los censos de linces en Doñana.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 117 3.4.1) ESTUDIOS DEL HÁBITAT DEL LINCE Y SU MANEJO El estudio del hábitat de las especies en peligro es crucial para su conservación. Según Fernández y otros (2006), Las especies en peligro frecuentemente persisten en poblaciones pequeñas y desconectadas entre sí, confinadas en remanentes de ecosistemas naturales inmersos en regiones extensivamente modificadas por el ser humano (Saunders et al. 1987, Meffe y Carrol 1997). Para garantizar la conservación de estas poblaciones es a menudo un factor crítico el desarrollar estrategias específicas para el manejo del hábitat de dichas especies, estrategias que requieren una comprensión global acerca de los requerimientos de dichas especies en espacio y recursos. Evaluar estos requerimientos a nivel del hábitat es imperativo para la conservación de poblaciones animales (Litvaitis et al 1996, Chapin et al. 1998), donde el número, tamaño y distribución de los territorios determinan la pauta reproductiva y la estructura espacial de la población, que influye en su viabilidad (Hanski 1999). El conejo, la disponibilidad de refugios (especialmente para criar), la disponibilidad de agua, superficie de matorral y la poca presencia humana parecen ser los factores clave para el hábitat lincero, factores que resulta imprescindible evaluar primero, y gestionar después. La investigación básica del hábitat lincero creo que es bastante completa desde hace bastante tiempo; más aún, creo que existen estudios redundantes acerca del hábitat, que poco o nada han aportado a dicho conocimiento. Sin embargo, la investigación aplicada al manejo del hábitat, que fundamente dicho manejo, brilla por su ausencia, salvo excepciones puntuales; basta analizar la bibliografía para verlo. El Plan de Manejo del lince ibérico en Doñana (pionero, arranca de facto en 1988) podría haber aportado información valiosa acerca del manejo del hábitat (al menos en el área de Doñana) pero no he hallado investigaciones al respecto, probablemente por la situación de oposición entre investigadores y gestores (responsables del Plan). La experimentación con distintas actuaciones sobre el hábitat, para conocer la respuesta del lince, recae finalmente sobre los gestores a partir de 2002, que evaluaran el impacto de las distintas formas de gestión del hábitat que ellos mismos aplican de forma lógica, empírica e intuitiva, sobre el terreno, ante la situación de emergencia de la especie. Pero esta recuperación de la gestión tradicional y cinegética del hábitat lincero (con desbroces, siembras, abonados, refuerzo de conejos etc) se realiza sin el respaldo de investigaciones regladas llevados a cabo por los organismos competentes. 3.4.2) EL CONEJO Censos de conejos El déficit en la investigación del conejo ha sido una constante durante largos periodos de tiempo –y aún lo es en la actualidaden el contexto de la conservación del lince ibérico. Resultan imprescindibles para valorar la idoneidad el hábitat
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 118 lincero, pero han sido prácticamente inexistentes a escala regional, y muy tardíos a escala local. Según la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía (2004) no se dispone actualmente de una cartografía detallada de la distribución del conejo en Andalucía. Respecto al impacto de la Mixomatosis en las poblaciones no existen datos, solo estimaciones. Blanco y Villafuerte (1993) calcularon un índice de densidad relativa de conejos en cada una de las 47 provincias peninsulares, tras la irrupción de la EHV, pero este estudio parece ser la excepción. Según Palomares (1999), Desafortunadamente no hay en la actualidad ninguna base de datos disponibles sobre abundancia absoluta o relativa de conejos para toda la comunidad autónoma andaluza (…). Los censos sistemáticos se realizan, a partir de 2002, por los gestores, como una medida de gestión más. Se vienen realizado de manera sistemática en las áreas de las dos poblaciones relictas, Doñana y Andújar-Cardeña, a partir de 2002 (con algunas excepciones puntuales). Pero incluso en 2012 había territorios de lince en Doñana cuyas densidades de conejo estaban aún por evaluar (Junta de Andalucía, 2012). Los proyectos de reintroducción han servido para sondear la abundancia de conejos en áreas hasta entonces inéditas respecto a esa información. Según Simón (2008), en el programa LIFE 02/06 se realizó el primer sondeo de conejos en las zonas preseleccionadas para la reintroducción del lince ibérico en Andalucía, encontrándose elevadas densidades de conejos incluso superiores a las observadas en Doñana y Andújar (lo de Doñana no era algo difícil). En Portugal existe el proyecto INCOB (Sistema de Información de las Poblaciones de Conejo)que durante los últimos tres años evaluó la presencia de conejo en cerca del 80% del área de distribución histórica del lince en Portugal. Investigación del conejo La variable más importante para la calidad del hábitat lincero es la abundancia de conejo. Pero las investigaciones acerca del lagomorfo aparecen como insuficientes y dispersas durante mucho tiempo. Por ejemplo, no hemos hallado –hasta la fechaningún censo de conejos a escala regional. Por otra parte Rodríguez y otros (2001) citan solo sugerencias muy generales acerca de la gestión del conejo: Se ha sugerido que los descastes de conejo durante el verano pueden reducir la reproducción de individuos inmunes durante el otoño y contribuir a mantener localmente deprimidas las poblaciones de conejo (Delibes et al., 2000). En el GTLI (2003) se dice por primera vez que se ha iniciado el trabajo de recopilación de la información relativa al manejo y repoblaciones de conejos; también se reconoce la insuficiencia de la investigación relativa al conejo, y se pregunta sobre las posibilidades de utilizar a corto y medio plazo la proteína VP-60 como vacuna contra la enfermedad hemorrágica. En esa reunión se decide crear el Subgrupo del conejo. Según Calvete (2004), Todavía es necesario intensificar el esfuerzo investigador al respecto ( respecto a las repoblaciones con conejos ). (…) Se debería poner especial
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 119 atención en estudiar la mayor diversidad posible de hábitats, tanto a nivel de macro como de microescala, ya que en ocasiones los resultados obtenidos de estudiar áreas muy homogéneas, una vez aplicados a la gestión real, únicamente son útiles para lograr incrementos modestos de las densidades poblacionales, y que suelen ser insuficientes en la mayoría de las ocasiones.(…) todavía hay lagunas de conocimiento en aspectos fundamentales sobre su epidemiología (de la RHD), especialmente sobre cómo responde la enfermedad ante cambios de la estructura del hábitat (producidos durante el manejo), cambios en la densidad poblacional o ante la realización de campañas de vacunación. (…) Sería deseable profundizar en el conocimiento del impacto actual de la depredación en las poblaciones de conejos y en la posibilidad de reducirlo (…). Sería conveniente profundizar en la caracterización genética de las poblaciones naturales, definiendo los posibles haplotipos y las implicaciones que esto conlleva a la hora de realizar movimientos de conejos de una población a otra. (…) A día de hoy, todavía existen numerosos interrogantes acerca de cómo ha de ser el aprovechamiento cinegético racional de la especie (…) creemos fundamental la realización de trabajos científicos en esta área, para lo cual es imprescindible la colaboración del sector cinegético. (…) Según la DG Biodiversidad (2007), Se sabe que el conejo es básico, pero no se conocen bien los umbrales mínimos de densidad de conejo necesarios para que el lince se reproduzca en las diferentes zonas. Existe información limitada de la distribución y abundancia de los conejos, y de cómo y por qué fluctúa de año en año. También es escasa la de los factores que limitan y/o regulan las poblaciones de conejos. (…) no se sabe cual es la dinámica de las enfermedades de las poblaciones silvestres, ni se sabe cómo interaccionan éstas con otros factores. No se sabe, siquiera, como repoblar exitosamente con conejos un área extensa. Investigación aplicada del conejo Según la Junta de Andalucía (2012), en relación a las dos actuaciones para el fomento del conejo emprendidas (refuerzo de población o manejo del hábitat), Esta diferenciación inicial respondía en realidad al desconocimiento general que existía entonces (2002) sobre el éxito de cada una de las actuaciones seleccionadas para el manejo del conejo ; por tanto se consideró oportuno trabajar con las dos por separado dadas sus marcadas diferencias logísticas y biológicas. (…) Cabe destacar que durante la primera etapa de los programas de conservación (2002-2006) se persiguieron dos objetivos fundamentales, uno estrictamente conservacionista y otro obligatoriamente experimental (…) porque en realidad las actuaciones más importantes dirigidas a mejorar la capacidad de carga (como el reforzamiento del conejo) entonces no estaban suficientemente evaluadas. De hecho, si bien la comunidad científica está empezando a dar algunas respuestas (2010) los resultados son aún preliminares. Resumiendo, las investigaciones –básicas y aplicadasrelativas al conejo han sido escasas, tardías y, todavía insuficientes para obtener resultados positivos aplicables a la gestión de esta especie clave para la supervivencia del lince. Ha sido y todavía es una de las grandes lagunas en la investigación para la conservación del lince ibérico.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 120 Según la Junta de Andalucía (2012) “el grave descenso general registrado (en las poblaciones de conejo) entre los años 2000 y 2003 no puede ser explicado con los datos disponibles. El que no se consiga tampoco actualmente aumentar dichas poblaciones en ese área, ratifica que no se dispone del conocimiento suficiente para alcanzar el éxito. 3.4.3) DINÁMICA POBLACIONAL El estudio de la dinámica poblacional de una especie en peligro es el otro elemento fundamental, y complementario al estudio de la idoneidad del hábitat que la sustenta. Los elementos básicos para conocer la dinámica de una población en peligro son el conocimiento de los censos, la distribución y el tamaño y estructura (por sexo, edades...) de las poblaciones, tasa de natalidad, mortalidad y relación entre natalidad/mortalidad,y organización social de la especie, ya que, según Ferreras y otros (2007) el sistema social de una especie puede actuar como un mecanismo natural de regulación, limitando la proporción de la población que se reproduce y, en consecuencia, el ratio al que esa población puede incrementarse (Seidensticker et al. 1973; Sunquist, 1981; Hornocker & Bailey, 1986; Beier, 1993). Comprender la organización social de especies en peligro y los factores que influyen en su comportamiento social es particularmente importante para su gestión y conservación .(VER ANEXO). Durante décadas no se conocía siquiera la abundancia y distribución de la especie, de modo que mal podía conocerse su dinámica poblacional, salvo quizás en el Parque Nacional de Doñana. Sin embargo incluso en la actualidad las carencias en el conocimiento de la dinámica de poblaciones son una evidencia. Según Revilla et al. (2015),en estudio relativo al análisis de la viabilidad de las reintroducciones de lince ibérico en curso, La elevada incertidumbre existente en cuanto a los parámetros demográficos que afectan actualmente a las distintas poblaciones de lince ibérico hacen evidente la necesidad urgente de obtener estimas fiables de parámetros de tasas de supervivencia anual para distintas clases de edad y estatus así como las tasas de reproducción y su variabilidad y precisión asociadas . Según Fernández y otros (2006) Aunque los modelos de selección de hábitats son una importante contribución a la conservación de las especies, también presentan evidentes limitaciones para abordar algunos aspectos importantes de la estructura de la población. En particular, la manera en que dichos hábitats se estructuran en fuentes y sumideros condicionan las acciones más adecuadas para la conservación de la población (e.g. Pulliam y Danielson 1991, Delibes et al. 2001). Es decir, el conocimiento de las variables cuantitativas del balance entre reproducción y mortalidad es otro elemento esencial para el conocimiento básico de la interacción de una población silvestre con su hábitat.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 121 3.4.4) MODELOS INTEGRADOS Para obtener modelos susceptibles de ser útiles en la gestión –también llamada manejodel lince ibérico, no bastan los modelos demográficos o espaciales por separado. Son necesarios lo que en terminología científica se ha venido a llamar como modelos de simulación demográfica “espacialmente explícitos”, es decir, aquellos en los que la consideración del espacio –el hábitaten muy importante y que, por lo tanto, incluyen variables de hábitat para establecer sus predicciones. Según Revilla (2006), Con el lince ibérico se han utilizado aproximaciones espacialmente implícitas con anterioridad (por ejemplo GAONA y col. 1998, FERRERAS y col. 2001) que se limitan básicamente al submodelo demográfico y por tanto no sirven para las necesidades del presente proyecto (de manejo) , siendo necesario el uso de toda la parte espacial. Es decir, parece que hasta 2006 los modelos integrados para el lince eran todavía una asignatura pendiente, únicos modelos de la dinámica poblacional que parecen ser útiles a la gestión de la especie. 3.4.5) MODELOS PREDICTIVOS DE DISTRIBUCIÓN DEL LINCE Y EL CONEJO Los MODELOS PREDICTIVOS pretenden inferir la distribución (real o potencial) de una especie a partir del conocimiento de la correlación entre una o varias variables (generalmente acerca del medio, usos del suelo, vegetación y topografía) con otra variable: la presencia o ausencia de la especie en cuestión. Estos modelos pueden servir para abaratar costes respecto a los censos, extrapolar a áreas sin datos, determinar relaciones causales y también como herramientas de predicción futura. Pero hay que tener precaución porque pueden inducir a graves errores si no se escogen o miden adecuadamente las variables a correlacionar. Una vez conocidos los requerimientos del lince respecto al hábitat, básicamente conejos, refugios, agua y poca presión humana, se podrían realizar estudios predictivos de hábitats potenciales de la especie, que ayudarían a inferir la distribución potencial de la misma en un territorio determinado, o a valorar la idoneidad de un territorio para su reintroducción, por ejemplo. A ESCALA REGIONAL: el primer estudio significativo que hemos hallado acerca del hábitat potencial del lince ibérico (ya que cubre la mayor parte de su supuesta distribución potencial) se lo debemos a Palomares et al.(1999). Estos autores desarrollaron un método predictivo por regresión logística a partir de información obtenida en Doñana, según el cual el hábitat disponible de la especie es función exclusiva de la superficie disponible de matorral denso . Elaboraron un mapa predictivo de la distribución potencial del lince ibérico en Andalucía, usando un sistema de información geográfico, que ofrece dicha información sobre el hábitat. Más allá de que este sistema de información geográfico se nutriera fundamentalmente con datos de 1991, y por lo tanto obsoletos en el momento de la realización del estudio, lo más grave radica en que el modelo obvia el parámetro más importante para predecir la existencia de linces: la abundancia de conejo. Lo obvia, simplemente,
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 128 Investigación aplicada conejo/lince En diciembre de 2004, según EFE (2004), la EBD va a iniciar un refuerzo de la población de conejos para comprobar si con el incremento de su principal alimento se consigue mantener a este felino . Miguel Delibes explicó que este proyecto permitirá conocer mejor la reacción de este felino ante el aumento de la población de conejos y continuar en el futuro esta línea de trabajo toda vez que diera resultados positivos en contra de su extinción . En realidad creo se trataba ya de un proyecto piloto de actuación de manejo para tratar de salvar al lince in extremis de su inminente extinción en Doñana. Según Palomares (2007), el programa de alimentación suplementaria se inicia en Doñana en el año 2005, ante el evidente fracaso de los intentos de fomentar las poblaciones de conejo, impulsadas sobre todo, según el GTLI (2001) a partir de 2001. Afortunadamente, se inicia esta acción conservacionista sin esperar a la demostración matemática de la relación del lince con el conejo. Los resultados de la propia actuación (incremento de la tasa reproductiva) vendrán a corroborar, científicamente, su esperada efectividad. Este diagnóstico diferencial, con la aplicación de las medicinas que se sabe necesita el enfermo, nos parece mucho más acertado que la autopsia del cadáver al que no se medicó por no conocer la relación matemática exacta entre la medicina y la mejoría. Cuando se manejan especies en peligro crítico de extinción, los tiempos de actuación son siempre limitados e importantes, y la ciencia de la conservación debe saber, en primer lugar, ajustar sus prioridades y actuaciones a esos plazos, si es que quiere recibir dicha denominación. Otra cosa es que la ciencia se mantenga al margen de la necesidad urgente de medidas de manejo para salvar a las especies en peligro, o considere este peligro solo como argumento para conseguir fondos para más investigaciones, y así sucesivamente. 3.5.5) La investigación del conejo en Doñana He hallado en general poca bibliografía dedicada al estudio científico de las poblaciones de conejo en Doñana. Moreno, S. et al. (2007) realizaron un interesante seguimiento del conejo en Doñana en un transecto fijo de 14 km durante 23 años (1973-2006), pero es la excepción. Los datos sobre la disponibilidad estacional de conejos por clases de edad solo eran, en 2006, disponibles para Sierra Morena; sorprendentemente no se había estudiado en Doñana. En Doñana lo que si se ha estudiado es la predación estacional del lince sobre el conejo por clases de edad (Palomares et al. 1996 y Gil-Sánchez et al, 2006). Respecto a la dinámica de las enfermedades y las interacciones entre ambas, y también con la presión predatoria, la situación es la misma: no se ha estudiado a tiempo. 3.5.6) Salud genética del lince en Doñana Desde la DG de Biodiversidad (2007), en la Estrategia nacional de ese año para la Conservación del lince se afirma que Aunque de momento no hay pruebas de una depresión poblacional por endogamia, se ha observado que la especie tiene una
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 129 diversidad genética baja, menor en Doñana que en Sierra Morena (…). Se desconoce si los altos niveles de endogamia estimados, sobre todo para Doñana, están afectando negativamente a las poblaciones a través de posibles efectos sobre la fertilidad o la supervivencia. Cuando ese mismo año, entre marzo y mayo de 2007, se encontraron muertos los tres machos adultos de Coto del Rey, estando los tres afectados de leucemia felina (Meli et al. 2009; Palomares et al. 2011) se pone en marcha de modo urgente la traslocación de machos desde SMO, que se efectuarán a partir del año siguiente. Una vez más la evidencia catastrófica evidenciaba la incapacidad de previsión científica de los problemas del lince; una evidencia que obvia ya cualquier investigación, pues habla por sí misma. 3.6) IMPACTOS DE LA INVESTIGACIÓN Merece un capítulo aparte, por ser un factor no estudiado, al menos que tengamos conocimiento. Es decir, no sabemos cómo influye el manejo a que es sometido el lince por parte de los investigadores en el curso de sus investigaciones. En cualquier caso, presuponemos que siempre existe un impacto provocado por el manejo que requiere la investigación, impacto que solo se justificaría por un presunto beneficio obtenido de dichas investigaciones para conservar la especie. Según el diario El Mundo (2008), Según Delibes, el daño que se ocasiona a los linces el colocar los radiotrasmisores es mínimo en comparación con los beneficios que reportan a la especie los estudios realizados. Es importante el reconocimiento al menos de dicho impacto, pero entendemos que su afirmación debería basarse en datos contrastados, es decir, en la investigación formal de ese daño, directo e indirecto, provocado por la investigación invasiva; y en el beneficio conservacionista objetivo obtenido por esas investigaciones, que generalmente no se menciona en muchas de dichas investigaciones que tienen como objeto a una especie en peligro crítico de extinción. Este impacto es objeto de gran controversia por parte de grupos conservacionistas independientes. Son constantes las citas de acerca de la perturbación que la mera presencia humana parece ejercer sobre el lince (véase Capítulo 1.), pero no hemos hallado ninguna cita siquiera acerca de la posible perturbación provocada por el manejo intensivo de esta especie. 3.6.1) El radio seguimiento Las técnicas de radiorastreo requieren la captura del individuo con trampas, su anestesia, la toma de muestras de sangre, el equipamiento con un collar radiotransmisor (de unos 250 g de peso) y a veces otro para la identificación visual, y su seguimiento durante meses o años. Parece seguro el impacto negativo sobre el lince, y no solo por tratarse, como se reconoce en el documento Junta de Andalucía (2014), de una “técnica invasiva que requiere manejo directo (captura, anestesia etc.) y que por lo tanto no está exenta de riesgos potenciales (Millspaught y Mezluff, 2001)”, sino por los previsibles efectos del collar sobre
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 130 el lince, su conducta y su desenvolvimiento en el medio. La cuestión debería ser valorar la relación entre los beneficios obtenidos para la conservación y los perjuicios causados a la misma, y medir la intensidad de aplicación de esta herramienta para conservar a una especie en peligro. Hasta la fecha, que sepamos, no se ha puesto límite alguno al empleo de radiocollares (limitando por ejemplo el porcentaje de la población a marcar, tiempo de marcaje por ejemplar, peso mínimo de los ejemplares a marcar y otras variables más finas como pueden ser el carácter particular de cada ejemplar capturado, etc). Sería esencial además analizar el impacto no solo individual de esta práctica, sino poblacional y a largo plazo, porque, sobre todo en Doñana su uso investigador se ha convertido en una constante durante décadas. Nota: ¿Quién autoriza que se manipule una especie protegida, por parte de los científicos? Este ha sido un tema de no poca controversia entre científicos y gestores en Doñana. El radio seguimiento comenzó en Doñana en los años 80, sobre todo en el Parque Nacional. Esta práctica se ha mantenido al menos hasta 2010, y ha sido muy intensiva en dos aspectos: -Intensidad del seguimiento (revisando camadas de hembras radiomarcadas, y localizaciones de los linces) -Porcentaje de individuos marcados, que ha sido altísimo (sobre todo en Doñana), aunque no hemos hallado en la bibliografía el porcentaje de éstos que históricamente ha sido marcado. Según el MIMAN (2007) la II Estrategia nacional para la conservación del lince recoge la Monitorización de las poblaciones silvestres como una medida prioritaria, sin establecer estudio alguno acerca del posible impacto de dicha medida. Los científicos que lo aplican son los principales defensores de esta técnica. Rodríguez y otros (2002), afirman, en relación al exitoso proyecto de reintroducción del lince europeo, que Sin un seguimiento estrecho, a base de radio rastreo, de los linces liberados en Suiza, tres de cada cuatro muertes (y sus causas, a menudo la caza ilegal) hubiesen pasado inadvertidas (Breitenmoser et al. 1998). Esto hubiera impedido un diagnóstico acertado de los factores que han afectado al resultado de esa reintroducción. El lince europeo, sin embargo, es mucho más grande por lo que el peso relativo del collar puede ser hasta la mitad, y además se desenvuelve en un medio distinto, por lo que la extrapolación no tiene porque ser un hecho. El único hecho cierto es que los resultados de la conservación in situ del lince han sido muy negativos allí donde más se lo radiocontrolaba (Doñana), bien porque los estudios derivados no han podido contribuir a dicha conservación, bien por su impacto negativo, bien por ambas causas. La Sociedad Americana de Mamíferos recomienda no superar el 5% de la masa corporal del animal (American Society of Mammalogists, 1998), con el peso del radio collar, pero entiendo que es una recomendación demasiado generalista para aplicarse sin más discriminación (no es lo mismo un herbívoro, que un carnívoro que tiene que cazar, por ejemplo); además esta recomendación proviene de un organismo que es juez y parte, pues son innumerables los fondos destinados a proyectos de investigación
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 131 basados en el radiomarcaje, así como las tesis doctorales y las publicaciones científicas que tienen en esta técnicaa su fundamento. En nuestro caso: Si una hembra de lince adulta pesa en torno a los 9 Kg y el radiocollar GPS 250 gr, el collar es un 3,6 % de su peso, equivalente a un collar de 2,52 Kg para un individuo de 70 Kg de peso. Cargado sobre el tercio delantero del animal. Y no solo se equipan con radio collar a adultos: también a sub-adultos y juveniles (que pueden pesar aún menos), aunque carecemos de estos datos (no hemos hallado ni un solo estudio de radiomarcaje donde se especifiquen estos extremos). Intensidad de su aplicación Son innumerables los proyectos de investigación en Doñana basados en el radiomarcaje de linces, y la intensidad se mediría en el porcentaje de población mayor de un año marcada. Siglo XXI: Por citar uno, según la Junta de Andalucía (2014) a finales de 2004 la EBD puso en marcha un proyecto de investigación que contemplaba el radiomarcaje de todos los ejemplares del Parque Nacional. Además, en el marco del PSLA andaluz se marcaron hasta el año 2011 18 linces en Doñana fuera del Parque. Por otra parte, en el programa de radio seguimiento de Andújar-Cardeña del PSLIA se radio marcaron entre 2008 y 2010 35 linces (19 en Yeguas y 16 en Jándula), incluyendo adultos, sub adultos y juveniles. Pero no podemos deducir de estos datos qué porcentaje de la población total fue marcada cada año. Sistemáticamente, en los proyectos de investigación con radiomarcaje, se publican las cifras de linces radiomarcados para periodos plurianuales, de modo que es imposible conocer con precisión la intensidad con que se aplica en una población dada. Mortalidad y radio seguimiento Los estudios con radio collares tanto de las causas de mortalidad como de los índices de supervivencia del lince ibérico parten de un supuesto no demostrado: que el radiomarcaje no afecta a la supervivencia. Por ejemplo, según Garrote (2014) -y hay muchos estudios similaresse estudia la mortalidad del lince entre 2006 y 2011, con la información de 78 linces radiomarcados (39 de Doñana y 39 de Sierra Morena) sin mencionar siquiera la posible influencia del radiomarcaje sobre las causas de mortalidad. Creo que la mortalidad inducida por radiocollares es algo fácilmente comprobable, y sin embargo no se analiza. El fototrampeo permite hacer una estima de la supervivencia anual aparente o APS (Miilspaught y Maezulff, 2001) correspondiente al año n por medio de los ejemplares detectados en el año n+1 o siguientes (que tiende a subestimar la mortalidad). La información de radioseguimiento ofrece unos cálculos más precisos, pero con una muestra más pequeña. Bastaría comparar los datos obtenidos por ambas técnicas. Según la Junta de Andalucía (2014), en el PSLI las estimas realizadas mediante radio seguimiento se ha comparado con los cálculos de la supervivencia aparente para los mismos ejemplares a fin de valorar la eficacia de esta última aproximación (aproximación que se ha demostrado así como buena). Pero, ¿se ha comparado el índices de supervivencia de la población global obtenidos con el obtenido con radioseguimiento? ¿Cuál es la diferencia entre ambos índices? El hecho de que no hayamos encontrado esta comparación publicada en la bibliografía confirma,
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 132 cuando menos, un nulo interés de los investigadores por realizar este tipo de análisis. Los posibles impactos del radiomarcaje pueden ser un aumento del estress, que a su vez podría incidir en aumento de enfermedades (1ª causa de muerte detectada), o hacerlos más visibles y facilitar el furtivismos sobre ellos (2ª causa de muerte), o interferir en la caza haciéndolos visibles a las presas, lo que también aumentaría la mortalidad por inanición; los ejemplares capturados podrían abandonar la zona o sus territorios (como de hecho ocurre tras las capturas) o las hembras descuidar sus camadas. Todo son hipótesis, que no se han formulado científicamente siquiera, y no se han investigado, que yo sepa, hasta la fecha. Otros posibles efectos Según Delibes (2007), hay estudios, en particular con ratas de agua, que dicen que las hembras a las que se les coloca un collar tienden a producir más hembras y menos machos. La causa más probable es el plus de estrés que provoca el collar al animal, lo que afectaría al proceso de selección de embriones. Esto podría ser una posible explicación para la desproporción observada entre machos y hembras en la población de Doñana durante algunos periodos, donde la ausencia de machos reproductores en las zonas fuente ha obligado finalmente a la traslocación de machos reproductores desde Sierra Morena. Hay muchas preguntas sin respuesta: ¿Cuánta energía gasta un lince en tratar de desprenderse del collar transmisor? ¿Qué tiempo tarde en adaptarse a él? Durante ese periodo de adaptación (¿días, semanas?) ¿cómo cambia su conducta? ¿Y su eficacia cazadora? ¿Cómo se afectan sus parámetros vitales (peso, inmunidad, etc) y conductuales (actividad, agresividad, etc) por la colocación de un collar? ¿Afecta de algún modo a la mortalidad? (tasas de mortalidad general frente a mortalidad de los radiocontrolados). ¿Afecta a las agresiones intraespecíficas? Según la Junta de Andalucía (2012), de 8 eventos de mortalidad de linces radiomarcados, 4 de ellos (50%) murieron en peleas con otros linces). Son preguntas que los científicos aún no han formulado. Evidencias empíricas Hay evidencias de que la captura y colocación del collar provoca con muchísima frecuencia la huida del lince de la zona de captura, lo que aumentaría sus probabilidades de atropello, de ser víctima de la caza furtiva, o de perecer de inanición dado el gasto energético provocado y/o el desconocimiento del terreno. A veces regresan al lugar de origen, y a veces no. En documento de la Junta de Andalucía (2012), apartado reintroducciones, se describen los siguientes casos: Hembra vieja procedente del Jándula se radiomarcó en el Yeguas el 29 de septiembre de 2010 (Casandra). Fue detectada en Guadalmellato en abril de ese año, donde permaneció 50 días antes de regresar a su núcleo de origen. Íbero fue recapturado para sustituir el radiocollar averiado. “Tras este evento” se desplazó hasta el norte de Despeñaperros (desde Guarrizas) regresando tras dos días al área original.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 133 Los collares de Granizo y Granadilla -ya establecidos en torno al cercado de sueltatambién se averiaron, por lo que fueron recapturados para el reemplazo el 9 de junio de 2011. “Después de esto” la hembra hizo un desplazamiento de 11 km hacia el norte, con retorno. El macho se desplazó 10 km hacia el sur, donde parece que quedo asentado. Según Palomares (2002), durante 2002, en la finca pública de Valquemado, situada en Andújar, solo se fotografiaron 3 linces adultos (dos hembras y un macho), mientras que en 1999, en algo más de 1.000 ha de esta misma finca se capturaron durante 3 semanas 7 individuos distintos, entre los que había 4 hembras adultas (Palomares y col. 1999 ). Parece que hubo un descenso abrupto de linces adultos en Valquemado entre 1999 y 2002, descenso que, de no ser explicado por la mortalidad o por el deterioro del hábitat, bien podría tener relación directa con las perturbaciones provocadas por los propios investigadores al capturar los linces salvajes. En Doñana se sabe, según MIMAM (2007), que el 66% de los dispersantes marcados por telemetría muere. ¿Tienen los no marcados semejante índice de mortalidad? ¿Qué indican los datos de fototrampeo (que subestima la mortalidad)? No hemos hallado en la bibliografía la comparación de estos datos. 3.6.2) Capturas Las capturas se realizan, en el ámbito de la conservación del lince ibérico, por diversos motivos: -Para colocar los collares trasmisores (investigación) -Para controles sanitarios (investigación / gestión) -Para extracciones de linces (para traslocaciones o cría en cautividad) (gestión) La intensidad del impacto podría ser alta (sin estudiar), como hemos visto en los ejemplos del capítulo anterior, y tanto sobre los individuos concretos (llegando a la lesión e incluso la muerte), como sobre las poblaciones, por el alto porcentaje de individuos capturados sobre la población total. Dichos métodos y a esa escala podrían haber sesgado, con el tiempo, los alelos que determinan el comportamiento de los linces, y que marca diferencias individuales. No hemos hallado estudios al respecto, ni siquiera acerca de las diferencias de comportamiento individuales dentro de las camadas, sobre todo en relación al grado de recelo y la posible respuesta individual al manejo intensivo. La controversia acerca de la oportunidad y el método de las capturas se produce, incluso, entre los propios responsables de la conservación del lince. Sobre todo cuando no se trata de una reintroducción, o los resultados de la conservación están siendo positivos. Cepos Según el Grupo de Trabajo Lince (1998), el art. 1 del reglamento CEE/3254/91 del Consejo, prohíbe terminantemente el uso de cepos para la captura de animales silvestres; el representante de Extremadura opinaba entonces, apoyándose en un
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 134 informe, que este sistema entraña serios riesgos para la integridad del animal y, sorprendentemente, a pesar de su ilegalidad manifiesta, se entabla un debate acerca de la conveniencia o no de utilizar cepos –que era entonces la práctica habitual en Doñanapara la captura de linces. Miguel Ferrer (EBD) por Andalucía se muestra a favor de su utilización, alegando que la EBD ha capturado en los últimos años un buen número de individuos de diferentes especies sin que haya resultado muerto ninguno por esta causa. De posibles lesiones no consta nada. En el GTLI (2000), Miguel Delibes plantea desarrollar un nuevo método de captura, con 2-3 perros equipados con trasmisores que entrarían en la mancha y harían que el lince se encaramara a un árbol o quedara agazapado, y un experto entraría en juego para inmovilizar al ejemplar, aunque no especifica cómo; dice que los ejemplares capturados se utilizarían básicamente para estudios sanitarios. Esta propuesta debe significar que los cepos tenían problemas, lo que se confirma en la siguiente reunión anual. En el GTLI (2002), en relación a un lince capturado que finalmente murió, Miguel Delibes comenta que quizá el lince que fue capturado vivo tenía mucho estrés, y que eso fue lo que le provocó la muerte. Que lo comenta solo para que se tenga en cuenta para otros casos . Le responde M.A. Simón diciendo que se debería establecer un protocolo de actuación para estos casos, para así evitar el estrés. Hasta que en 2005 no se establece por Guzmán (2005) un “Protocolo de captura y manejo de ejemplares”. Jaulas trampa Según Palomares y otros (2010), en 2006 se procedió a la captura de todos los ejemplares de lince dentro del Parque Nacional de Doñana mediante el uso de jaulas trampa colocadas en las inmediaciones de los puntos de alimentación suplementaria. Es el sistema de captura que sustituye totalmente a los cepos (parece ser que hay linces concretos que no caen en estas trampas, pero carecemos de datos concretos).
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 135 Capítulo 4) GESTIÓN “IN SITU” PARA LA CONSERVACIÓN DEL LINCE IBÉRICO 4.1) INTRODUCCIÓN Conservación “in situ” del lince El término conservación in situ, definido en el Convenio Biodiversidad de Naciones Unidas (1992), hace referencia a la conservación de una especie en su medio natural, lo que implica la conservación de un hábitat adecuado a las necesidades de dicha especie. Las acciones de conservación in situ se dirigirán en una primera fase al manejo del hábitat - gestión ecológicade una especie en peligro. Según Fernández y otros (2006), Para garantizar la conservación de las poblaciones de especies en peligro es a menudo un factor crítico el desarrollar estrategias específicas para el manejo del hábitat. Cuando la gestión ecológica no es suficiente, es preciso acudir también a la gestión demográfica y genética in situ , que se realiza directamente sobre las poblaciones. Según Tellería (1999), cuando la población se vuelve relicta, resultan imprescindibles dichas actuaciones genéticas y demográficas para su conservación. La realidad es que en el periodo 1973-2004, la gestión del lince no consiguió detener su declive poblacional. En 2004, con 100 ejemplares en libertad (y ninguno reproductivo en cautividad) la gestión llevada a cabo hasta entonces evidenciaba su ineficacia más absoluta. El manejo del hábitat del lince –si consideramos al conejo como el factor clave de dicho hábitathabía obtenido nulos resultados. Por eso, y aún a la fecha, la gestión conservacionista in situ no es sinónimo de establecer poblaciones naturalizadas, sino de poblaciones asistidas, con refuerzo alimentario externo para compensar la falta de adecuación del hábitat al crecimiento y estabilidad de dichas poblaciones. 4.2) PRIMERA ETAPA: 1973-2002: LA CONSERVACIÓN IN SITU PASIVO/ EXTENSIVA En esta larga etapa (casi 30 años) la gestión pública se circunscribe casi exclusivamente a la protección legal de la especie y de algunas áreas de su hábitat. Solo hay un Plan de Manejo para el lince dentro del Parque Nacional de Doñana, aprobado en 1987 y efectivo desde 1988. En cuanto al resto de las poblaciones ibéricas, incluidas las de Doñana situadas fuera del Parque Nacional, reciben muy
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 136 poca o nula atención, tanto investigadora como de manejo. De la mayoría de ellas no se conoce siquiera su abundancia o distribución, hasta que en 2002 se certifique la desaparición de casi todas ellas. Según Rodríguez, Delibes y otros (2000), las acciones realizadas para la conservación del lince, antes y después de la elaboración de la Estrategia Nacional y el LCIE Plan (Iniciativa Europea de Grandes Carnívoros) aparentemente no han cambiado la tendencia regresiva de la población del lince ibérico, afirmación que el censo de Guzmán (2002) convertiría en una evidencia. Se observa un enorme desfase temporal entre las medidas legales para su protección (1973, 1986, 1990) y las acciones efectivas de gestión directa o manejo para la conservación del lince ibérico. Asimismo se observa un desfase entre la protección legal de áreas concretas para su conservación (Doñana en 1969) y dichas acciones efectivas. ¿Cuándo comienza la gestión efectiva para la conservación del lince “in situ”? Salvo en el Parque Nacional de Doñana, no antes del inicio del siglo XXI. Los primeros programas LIFE relativos al lince (desde 1994), principal instrumento financiero, no recogen apenas medidas de acción directa de conservación. El primer programa LIFE, que se ejecutó para el periodo 1994-1998, en coordinación con otras tres autonomías más (donde ya no había linces) por su propio contenido (sobre todo sensibilización de la opinión pública) apenas tuvo repercusión sobre la conservación efectiva del lince ibérico. Las medidas activas se inician a partir del año 2000 por el MIMAM (con fondos propios) y a partir de 2002 por la Junta de Andalucía (a mayor escala, y principalmente con fondos LIFE); habría que esperar al periodo 2002-2006 para que un segundo LIFE se aplicara en acciones concretas de conservación. Las medidas de gestión y manejo del lince y su hábitat necesarias, según Rodríguez y otros (2000) eran, de modo genérico: 1) Protección y restauración del hábitat 2) Recuperación de las poblaciones de conejo 3) Reducción de las causas de mortalidad 4) Educación y sensibilización públicas 5) Conexión entre poblaciones aisladas 6) Lucha contra la endogamia 7) Cría en cautividad y reintroducción 8) Monitorización e investigación Generalidades con nula aplicación al manejo de la especie, pues hacen referencia al “qué” pero no al “cómo”, que quizás debería haber centrado los proyectos de investigación. Esta generalización había venido siendo la tónica también en la Planificación conservacionista (véase la I Estrategia del MIMAM o el Plan de Acción del Consejo de Europa ).Es decir, hasta el año 2000 son muy pocas las medidas activas de conservación que se diseñan y/o aplican para la conservación efectiva del lince ibérico. A mi entender hubo tres causas para que la gestión en este periodo 1973-2002 no respondiera a las necesidades reales de la especie, ni fuera capaz de anticiparse a los acontecimientos:
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 137 1) El desconocimiento de la situación poblacional del lince (abundancia y distribución), que se extiende hasta principios del siglo XXI. La causa son censos sobreestimados, basados en encuestas, e intereses locales de las CCAA en “demostrar” la existencia de linces en sus territorios. Se trabaja casi hasta principios con la hipótesis de que hay alrededor de 1.000 ejemplares cuando puede que no llegaran a los 400, es decir se asume que la población es al menos el doble que los efectivos reales. Estimas más realistas basadas en indicios irrefutables (Valverde 1963, Delibes, 1979, ICONA 1986) no son tenidas en cuenta. El desconocimiento de su distribución provoca, además, que se ejecuten acciones conservacionistas donde ya no había linces. Por ejemplo, hasta un total de 15 programas o subprogramas LIFE, durante el periodo 1993-2003, se aplicaron sistemáticamente para conservar el lince en regiones donde ya no había poblaciones de linces (Madrid, Extremadura, Castilla-León y Castilla La Mancha), haciéndose una aplicación meramente administrativa –por CCAAde los fondos; y al margen de la distribución real, la situación de la especie y las prioridades de conservación. 2) Un concepto conservacionista pasivo, basado en la protección legal y en evitar los impactos antrópicos más evidentes sobre la especie (caza ilegal) y sus hábitats (destrucción del hábitat), y en la mínima intervención directa sobre las poblaciones existentes (homologando conservación a no intervención en un concepto insuficiente para áreas de alta presión antrópica).Por si fuera poco, a menudo ni siquiera se fue riguroso en el cumplimiento de estas medidas pasivas de protección. Durante la década de los 70 y 80 la primera causa de muerte del lince ibérico fue la caza ilegal, a pesar de estar prohibida la misma desde 1966. 1) La idea de que el lince ibérico estaba a salvo en Doñana. A esta idea creo que contribuyó la falta de transparencia acerca de la situación real de declive –genético y demográficodel lince en el Parque Nacional de Doñana durante todo este periodo 1973-2002. El caso de “La Breña” Según el GTLI (2001), para compensar las pérdidas netas de hábitat del lince (620 ha que tendría el embalse La Breña II, en Córdoba) se expropiaron 2.000 ha para el lince, cuyo hábitat se mejoró. No obstante, la presencia de linces en ese área no estaba confirmada cuando se adoptaron esas medidas compensatorias, pues se trabajaba aún con datos del censo de los años 80. Posteriormente se confirmaría la no presencia de la especie (Guzmán, 2002, 2004) En dicho GTLI (2001), respecto a las medidas compensatorias mencionadas, Nicolás Guzmán apuntó que quizá los datos del lince con los que se trabajaba no definían la situación real, y habría primero que averiguar si había linces en la zona antes de implantar fuertes medidas compensatorias (expropiación y restauración de 2.000 ha). Miguel Delibes respondió pidiendo realismo y apuntando que pudiera suceder que datos actualizados dijeran que el Lince ha
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 144 Solo a finales de 2013 la Junta de Andalucía, como organismo responsable de la conservación de las últimas poblaciones silvestres de lince ibérico, puso en marcha un Plan de Emergencia para afrontar el problema, pero según Gil-Sánchez (2014), esta actuación llega con varios años de retraso (…) y será muy difícil recuperar a gran escala las densidades previas de conejo. Según Gil Sánchez (2014), de nuevo un error conceptual sobre la conservación tuvo lugar en el seno del equipo técnico que tomaba las decisiones de gestión. Al considerarse que la alimentación suplementaria falseaba la verdadera situación del lince en el campo. Obviando que muchos otros factores también humanos, como por ejemplo los atropellos, y la propia enfermedad del conejo, actuaban en sentido contrario. Tampoco se puede descartar que simplemente primara el calendario administrativo de las subvenciones sobre las necesidades reales de actuación. Consecuencias : Según Gil Sánchez (2014) las consecuencias de esta situación han sido: 1) Una nueva pérdida de variabilidad genética, irreversible, en una población con una variabilidad ya muy escasa. 2) Un declive demográfico, reversible si se actúa en consecuencia. Según Gil-Sánchez (2015), de los datos del censo oficial 2014 de lince ibérico, de la Junta de Andalucía, se desprende que la superficie lincera se habría reducido a 9 territorios en SMO (considerando las cuadrículas con más de diez letrinas por km, umbral estimado para el establecimiento de territorios de cría) frente a los 23 detectados en 2002. 4.5) DESCOORDINACIÓN DE LA CIENCIA Y LA GESTIÓN EN LA PRÁCTICA Aunque en los documentos estudiados la mención a la necesidad de un conocimiento científico para la gestión es una constante –casi una letaníala no aplicación a tiempo de la información necesaria (disponible o no) en el manejo parece haber sido también una constante. Además de que a menudo los gestores no usan dicha información, otras veces esta información no existe. Hay carencias en investigación básica y a la investigación aplicada a la conservación (diseño y evaluación de medidas de gestión concretas) resulta muy escasa, casi inexistente. 4.5.1) Versión del staff científico Delibes y otros (2001) afirman que El manejo del hábitat y de las poblaciones silvestres del lince mediante la aplicación de conocimientos científicos no alcanza en la actualidad el grado de desarrollo de éstos, debido a que la evaluación de las técnicas de manejo requiere un planteamiento y un seguimiento experimentales rigurosos que rara vez se ha aplicado a los intentos de mejorar el hábitat del lince. Por tanto, en muchos casos se desconoce cuál ha sido la eficacia de las acciones emprendidas, y donde se sospecha que éstas no han funcionado como se esperaba no se puede demostrar a qué se ha debido el fracaso, lo que impide el perfeccionamiento de la técnica. En el GTLI (2002), F. Palomares insiste en que se deberían hacer antes estudios para saber cómo hay que realizar las actuaciones, y luego hacer los seguimientos de dichas actuaciones. Respecto a la información disponible, según Palomares y otros (2010), existirían cuatro factores sinérgicos que explicarían el limitado éxito obtenido por la gestión la conservación del lince ibérico , tanto en Doñana como en SMO, así como en las otras dos últimas poblaciones extintas en la península (Montes de Toledo y Portugal):
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 145 1) Las medidas de conservación no se han aplicado a gran escala, es decir, a la escala necesaria para que tuviera un efecto sustancial sobre la conservación del lince. 2) Se han dedicado pocos recursos para la monitorización científica de la efectividad de las acciones de conservación. Según Rodríguez, Delibes y otros (2000), las acciones realizadas para la conservación del lince, antes y después de la elaboración de la Estrategia Nacional y el LCIE Plan, nunca han sido monitorizadas a nivel técnico.(…) Los controles administrativos han sido eficientes para garantizar que las cantidades invertidas corresponden a los objetivos de los programas. Sin embargo, evaluar la eficiencia real de dichas actuaciones, en términos de medir beneficios para la población de linces, se ha descuidado en general. Más aún, si estas acciones aparentemente no han cambiado la tendencia regresiva de la población del lince ibérico, surge la pregunta ¿Por qué no? Según la misma fuente, sería esencial que cada acción de conservación incluyera en su presupuesto suficientes fondos para monitorizar su eficiencia biológica, y definiera sus objetivos de modo que los resultados de la acción puedan determinarse por parámetros objetivos y cuantificados. 3) A menudo los planes de manejo son desarrollados bajo la influencia de cargos electos, cuyos objetivos a corto plazo (menos de 5 años), e independientes de los resultados anteriores, lastran la continuidad de los esfuerzos conservacionistas, y los retrasan. ¿Cuáles son los ejemplos de esto? 4) Los profesionales que trabajan en la conservación del lince tienen limitada confianza en los conocimientos científicos, y a menudo asumen sus recomendaciones cuando ya es demasiado tarde para actuar. Esto parece una apreciación subjetiva, no avalada por datos, y parte del supuesto de que hay conocimientos científicos útiles para la conservación no utilizados. Cuáles son estos conocimientos no se exponen en el trabajo mencionado. Estas afirmaciones omiten la implicación del estado del conocimiento científico en la conservación del lince ibérico; obviando el hecho de que no se ha apenas se ha realizado experimentación en investigación aplicada para su manejo. Resulta evidente que antes de la monitorización está el diseño de la acción; la monitorización no garantiza ni un buen estado de conservación, ni una detección precoz de las amenazas, (sin considerar que una monitorización intensiva puede ser una amenaza en sí misma). El vivo ejemplo es Doñana donde, con casi el 100% de la población adulta de linces monitorizada, los resultados de conservación han sido muy negativos. Creo que las recomendaciones científicas deberían ser realistas, realizables y concretas, no teniendo apenas valor de manejo las recomendaciones generalistas en las que todos estarían de acuerdo, como por ejemplo la de reducir la mortalidad de linces, aumentar las poblaciones de conejos o conectar las poblaciones aisladas. Parece haber un gran consenso en el “qué”, y enormes dificultades en el “cómo”.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 146 Entendemos, por último, que se omite una causa esencial en la visión de los investigadores para explicar el fracaso conservacionista: la ausencia de cierta información clave en determinados momentos determinantes para la conservación del lince, como los censos o la gestión del conejo y sus enfermedades. Evidentemente, por ejemplo, sin un conocimiento exacto tanto de los censos como de la distribución del lince ibérico, no era posible una verdadera gestión pública de la conservación de la especie y su hábitat a escala nacional, ni regional, y ni siquiera regional 4.5.2) Versión de los gestores Según Simón et al. (2012), Palomares et al. (2010) no consideraron en sus afirmaciones los datos disponibles acerca de los buenos resultados obtenidos por la gestión del lince durante los primeros 9 años del programa LIFE (2002-2010); por eso pasaron por alto incrementos sustanciales en la abundancia de linces, nº de poblaciones y distribución en los últimos 5 años del periodo de 9 mencionado. 4.6) LA GESTIÓN DEL CONEJO La gestión del conejo era una cuestión clave para la conservación del lince “in situ”. Pero dicha gestión se inicia tarde, inicialmente con poca intensidad, y aún peores resultados, como veremos. Las acciones a una escala útil para la conservación del lince parece que no se inician antes del año 2000, y no se generalizan antes de 2005 a la mayoría de las áreas linceras. Generalmente carecen de una base científica o experimental, y a la fecha no se ha conseguido aún establecer poblaciones estables y autosostenidas de conejo en el campo, capaces de sostener a su vez a las poblaciones reproductoras de lince ibérico. Según Dan Ward (2005) (VER FUENTE ORIGINAL) la mayoría de los proyectos y programas para la conservación del conejo tienen su origen a partir del año 2000. Afirma que el retraso en los esfuerzos de conservación del conejo, que solo llegan tras décadas de declive del conejo en España, es en parte debido tardío inicio de la conservación de la naturaleza en general que tiene lugar en España y Portugal, como se ha observado que ocurre con otras especies ibéricas, como el lince ibérico, y de la tardía asunción de la importancia clave del conejo en el ecosistema mediterráneo. Según Calvete (2004), si bien queda claro que todavía hay mucho camino que recorrer en el mundo de la investigación para poder arrojar más luz sobre la evolución y recuperación de las poblaciones de conejo, en el mundo de la gestión, tan importante o más es desarrollar la necesaria infraestructura de gestores capacitados (con la formación e información suficiente) para trasladar la información científica y ejecutarla (…) rentabilizando la considerable cuantía de recursos económicos que en la actualidad se dedican a la recuperación y el manejo del conejo silvestre. Gestión del conejo en el Parque Nacional de Doñana Según la EBD (2000), se está ensayando el desbroce del matorral, un tipo de manejo que se perdió con la protección de Doñana y que aumenta la abundancia de conejos porque se incrementan sus zonas de alimentación; también se ensayaba con las
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 147 repoblaciones de conejos procedentes de otras poblaciones. Es decir, estaba cambiando el concepto no intervencionista en Doñana ya desde 2000, al menos de modo experimental. Además, en el documento se afirma que se hace necesaria una actuación urgente e inmediata , por cuanto la baja abundancia de conejo pone en peligro las poblaciones de depredadores, como el lince. Según el GTLI (2001), ese año se inicia un proyecto ambicioso de reforzamiento de las poblaciones de conejo en Doñana. En Doñana hay una nueva reacción a partir de 2004, en el marco de la elaboración del documento Estrategias de manejo para la conservación del lince en Doñana: manejo adaptativo y análisis de viabilidad de poblaciones (Revilla, et al., 2003-2006), que marcará la pauta de nuevas actuaciones de gestión. Sin embargo en este documento priman, a mi entender, criterios sesgados, cuando se propone como medida prioritaria a corto plazo el incremento de territorios “fuente” dentro del Parque Nacional, en base a reforzamientos con linces de SMO (se plantea coger nada menos que 14 linces para Doñana, el 20% de la población estimada en 2004), sin plantear cómo se solventará el grave problema del hábitat (el conejo), una de las causas principales del despoblamiento lincero del Parque de Doñana. Aunque también plantean reducir la mortalidad fuera del Parque Nacional a corto plazo, consideran como premisa mayor que “La presencia de territorios potenciales fuera del PN no es relevante para la conservación de la metapoblación, debido a la elevada mortalidad que sufren.” Finalmente estos territorios potenciales fueron la clave para la conservación del lince en la comarca de Doñana, cuando se actúo sobre ellos. Entre 2004 y 2005, según Palomares (2007), se lleva a cabo un proyecto pionero en la Reserva Biológica de Doñana para aumentar al máximo la capacidad de carga lincera de la Reserva, y la productividad del núcleo de linces que viven en ella, a través del reforzamiento de las poblaciones de conejo. Los objetivos a corto, medio y largo plazo son: recuperación de las poblaciones de conejo, proporcionar lugares de cría para los linces y alimento suplementario, proporcionar agua y adecuar la estructura del paisaje (hasta llegar a un 50% de cobertura de matorral, proporción ideal para el lince). Pero en la Reserva no consiguen establecer las densidades mínimas de conejo para la reproducción del lince ibérico. Según Albert (2008), para reforzar las poblaciones de conejo en Doñana cada año se introducen entre 4.000 y 5.000 ejemplares. Medio millar de ellos provienen de un centro de cría en cautividad de conejos dentro del propio Doñana, que funciona desde 2004. Entre 2007 y 2008, según Palomares (2011) se eliminaron por el personal de la guardería 29 zorros en el Parque Nacional de Doñana; entre 2009 y 2010 no se “extrajo” ninguno. Según Palomares (2007), los conejos capturados con lazos en otra finca se vacunan y se sueltan. Tras los primeros 25 días, solo seguían vivos el 25 % de los conejos marcados (se marcaron 98 conejos). Se soltaron 50 conejos por parcela (en vivares), el 25 % serían de éstos 12.5 conejos cada 5 ha que mide cada parcela, algo más de 2 conejos/ha supervivientes.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 148 Resultados obtenidos Junta de Andalucía La Junta de Andalucía comenzó los refuerzos de conejo financiados con el programa LIFE a partir de 2002, y Simón (2004-2) afirma que las repoblaciones en general tienen éxito en el corto plazo (1-2 años) y que a partir de ahí hay que manejarlas con reposiciones (con lo que actuarían como una suerte de alimentación suplementaria, aunque no solo para el lince sino para todos los depredadores). Según Simón el al. (2012), los cambios en las densidades de conejo en las distintas áreas linceras gestionadas se expresan en la siguiente tabla: Conejos/ha Área/año 2003 2010 Sierra Morena 1,52 4,05 Doñana fuera del P. Nacional 1,43 1,77 Parque Nacional de Doñana 1,5 0,77 Según estos autores, dentro del Parque Nacional, aunque también se ha repoblado con conejos, los esfuerzos de mejora del hábitat para recuperar los territorios han sido limitados, y esto explicaría los malos resultados en las densidades de conejos obtenidas. El conejo en los espacios protegidos vesus privados Además de la tardanza en la priorización de la gestión del conejo para salvar al lince, hay que destacar la general la dificultad de establecer poblaciones estables de conejos en las áreas protegidas bajo tutela pública. Según Delibes (2000), para aumentar la densidad de conejos (en Doñana) , se han ensayado técnicas de reforzamiento de sus poblaciones mediante sueltas que generalmente han sido muy poco eficaces, debido tanto a una elevada tasa de predación de mamíferos carnívoros durante los primeros días tras la suelta como a la introducción inadvertida de individuos enfermos de mixomatosis (Calvete et. al., 1997). Según Dan Ward (2005), sabemos que el conejo se ha recuperado como recurso cinegético en muchas fincas privadas, tras una adecuada gestión de sus poblaciones y del hábitat, como demuestra el hecho de que para las reintroducciones de linces se hayan escogido fincas privadas, que sí cumplen los parámetros de densidades mínimas de conejo (incluso los umbrales establecidos por Palomares et. al, 2001). Sin embargo, las poblaciones de conejos en áreas muy protegidas y gestionadas por la administración, como Doñana, no parecen haberse beneficiado de una adecuada recuperación. Según la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía (2004), Parece que existen zonas con escaso o nulo nivel de protección que tienen densidades de conejo suficientes para soportar una reintroducción de lince.
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 149 Fig. Abundancia de conejo según nivel de protección y de gestión territorial (Delibes-Mateos et al. 2009) Según la Consejería de Medio Ambiente (2004), hasta la fecha no somos capaces de, desde el punto de vista logístico, de conseguir densidades de conejo adecuadas para la reproducción de la especie (lince ibérico), en una superficie suficiente. Por ello, a la hora de seleccionar las áreas potenciales para la reintroducción del lince se ha priorizado la previa existencia de poblaciones de conejo, frente a otros requisitos –como titularidad del terreno, nivel de protección ambiental del territorio, existencia de carreteras o cercanía a núcleos humanizadosque se consideran más fácilmente subsanables que la escasez de conejos. Como explica al diario El Mundo (2009) José Barahona, propietario de una finca en Guadalmellato conveniada con la administración para la reintroducción del lince en su terreno, dedicado a la caza, abunda en conejo porque “llevan 50 años manteniendo el campo para que los haya, porque sabemos que la fisonomía de la finca afecta más al conejo que los virus.” 4.7) ALIMENTACIÓN SUPLEMENTARIA La incapacidad de establecer densidades de conejos altas impulsa el desarrollo de técnicas súper intensivas de gestión “in situ”, entre las que destaca la alimentación suplementaria (AS). El objetivo genérico de la alimentación suplementaria (alimentar artificialmente al lince con presas vivas) era tanto que los linces ocuparan un mayor porcentaje de la superficie potencial, como que las hembras se reprodujeran con normalidad, a un ritmo de 2 cachorros por año. La alimentación suplementaria se inicia experimentalmente en Doñana en 2002 (Palomares y Rivilla, 2003), ante la dramática escasez de conejos de la Reserva Biológica de Doñana (en el centro del Parque Nacional), que comprometía gravemente la supervivencia de la ya muy mermada población de lince en esa área. Según Dan Ward (2005), en la RBD en 2005 la densidad de conejos era menor de 0.03 conejos/Ha; lo que impide no solo la reproducción del lince, sino que su supervivencia pasa a
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 150 depender del mencionado programa de alimentación suplementaria). Esta medida había sido empleada con otras especies amenazadas desde los años 80, por lo que su aplicación al caso del lince nos parece tardía, ya que se inicia la experimentación “in extremis”, cuando el primer censo de Guzmán (2002) evidencia la situación de pre extinción de la especie. Y surge inevitablemente la pregunta de porqué no se inició mucho antes en el Parque Nacional de Doñana. Parece que hubiera sido oportuno realizar esta experimentación antes de llegar a tan crítica situación, con la consiguiente pérdida de variabilidad genética que el declive poblacional conlleva. Los resultados fueron positivos, allí donde aún quedaban linces. Esta primera iniciativa estuvo financiada por la empresa privada (BP Oil España y Land Rover SA España), pues no estaba recogida en la I Estrategia para la Conservación del lince ibérico. El verdadero objetivo de esta técnica, a corto plazo, creo que era evitar la total extinción del felino en un área protegida con gran resonancia internacional, como Doñana. Según Palomares (2007), Cuando la abundancia de su presa básica, el conejo de monte, es suficiente, cada hembra adulta de lince con territorio saca adelante un promedio de 2 cachorros por año. Sin embargo, hace ya 15 años que no se observa (en la RBD) ninguna hembra con 2 cachorros, a excepción de los 3 últimos años (2005-2007) en los que dos hembras han sacado adelante 2 cachorros gracias a un programa de alimentación suplementaria. La razón principal de la disminución tanto de la abundancia de linces como de la caída en las tasas reproductivas en la RBD ha sido y es la escasez del conejo (desconocemos que estudio fundamenta esta afirmación). Efectivamente, en 2005, según Palomares (2007), se implantó en Doñana el primer programa de alimentación suplementaria, como único medio de aumentar la tasa reproductiva del lince, y ante el fracaso de los intentos de refuerzo de las poblaciones de conejo (intentos que, a pesar de los pocos resultados, se mantienen). En enero de 2007, el CSIC (2007) afirmaba que Los linces en Doñana necesitan para sobrevivir una población de conejos hasta 100 veces superior a la disponible actualmente. Según esta misma fuente, ese mismo año 2007 el CSIC coordina un (2º) programa de “alimentación suplementaria” para tres años. A estos programas de AS hay que sumar los ejecutados por la Junta de Andalucía, según Junta de Andalucía (2012), tanto dentro como fuera del territorio del Parque Nacional, desde el año 2006. Tabla nº 5.3.4) Cercados Alimentación Suplementaria (CAS) en la comarca Doñana-Aljarafe: Año 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 Nº cercados CAS - 5 5 15 20 20 22 20 Fuera del Parque Nac 2 4 7 9 7 Nota: Fuera se trata de CAS responsabilidad exclusiva de la Consejería de Medio Ambiente (CMA) Nota: el resto son CAS dentro del Parque Nacional, en colaboración con la EBD, y, según nota adjunta fueron “CAS con activación escasa en 2010 por “restricciones de paso”. Según los mapas del documento, no de instalaron CAS en la zona del Asperillo, por lo que no puede achacarse a esta técnica el incremento de los linces en ese área, sino
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 151 tan solo al refuerzo de las poblaciones de conejo. Podemos apreciar una intensidad mucho menor de la AS fuera del territorio del PN que dentro. AS en Sierra Morena En Sierra Morena la Junta de Andalucía (2012) implantó desde 2003 35 instalaciones de AS en Andújar Cardeña: Tabla 6.3.1D) Cercados AS (CAS) en Andújar-Cardeña Año 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 Nº cercados CAS activos 3 9 14 20 19 23 29 17 La tendencia de la AS en Andújar-Cardeña fue descendente (42% de CAS inactivas entre 2009 y 2010).A partir de 2011 el desplome de la actividad fue aún mayor. 4.8) GESTIÓN DEL LINCE EN DOÑANA 4.8.1) Periodo 2001-2006 Nueva distribución territorial del lince en Doñana De 2001 a 2006 la apariencia es de una “fuga” de linces territoriales desde el Parque Nacional hacia fuera del mismo; pero habría que conocer la procedencia de esos fundadores de los nuevos núcleos de fuera del Parque: no sabemos si son dispersantes, o bien son linces territoriales que cambian de territorio. Al menos hasta 2006, la AS solo se aplicó dentro del Parque Nacional, a pesar de que había más linces fuera. Respecto a los reforzamientos de las poblaciones de conejos en libertad no se inician a escala hasta el hasta el año 2005 (Junta de Andalucía, 2012). De modo que la diferencia de calidad de hábitat dentro y fuera del territorio del Parque queda enmascarada por la distinta aplicación de acciones de gestión intensiva; dentro de sus límites administrativos se hace en fechas más tempranas y a escalas mayores (proporcionales) que fuera. Evolución del conejo en Doñana En 2001 se observa un desplome de la población de conejo del Parque Nacional (Moreno et al. 2007) lo que provoca que éste pierda 5 territorios linceros. En 2002 se inician las actuaciones de gestión fuera del Parque Nacional, con el LIFE 02NAT/E/008609 (2002-2006), principalmente contra la mortalidad no natural. La situación y evolución de las poblaciones de conejo en esta área y este periodo 2000-2006 es irregular, aunque podemos expresar lo siguiente (según Junta de Andalucía, 2012): -Un grave descenso general entre los años 2000 y 2003 (siendo el más grave el descenso entre 2000 y 2001).
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 152 -Desde 2004 las poblaciones están más o menos estabilizadas con el resultado de que el conejo es en general muy escaso en la comarca. -En 2005 aún se aprecia un descenso general de las poblaciones, acumulándose un 88,8% de descenso desde el año 2000. -Solo se alcanzan densidades medias-altas en núcleos muy localizados (Matasgordas, norte de Coto del Rey). Con estos datos, parece que la gestión del conejo en Doñana no obtuvo resultados hasta 2005. Por tanto la mejora de la situación del conejo no puede explicar la expansión del lince fuera del Parque Nacional antes de esa fecha, de modo que la cusa debe ser la disminución de la mortalidad, pues no hemos hallado datos concretos acerca de la emigración de residentes del Parque Nacional hacia el exterior del mismo. Tampoco hemos hallado estudios que cuantifiquen las diferencias en la abundancia de conejo dentro y fuera del Parque, y que analice las posibles causas de la nueva distribución territorial del lince en la comarca. La situación en muy mala en el Parque Nacional y también en todo Doñana. Ni la conservadora previsión de Guzmán (2004), de entre 7,5 a 14,5 cachorros anuales en Doñana, se cumple. Según Linxbrief (2006), en 2005 solo seis hembras consiguen dar a luz, un cachorro cada una; además, casi todas las hembras reproductoras de Doñana están ahora fuera del área protegida, lo que indicaría mejor hábitat que en el área de mayor protección. 4.8.2) Periodo 2007-2014 4.8.2.1) Gestión en el Parque Nacional de Doñana Según Palomares (2007), en la actualidad, sólo aproximadamente el 10% de la superficie de matorral de la RBD es usada de forma habitual por linces. Según WWF Adena (2008), el único macho que quedaba en la Reserva Biológica de Doñana (de la Reserva Integral, en Doñana) muere de hambre al quedar atrapado en uno de los cercados que estaban preparados para próximas traslocaciones (el lince entró de un salto y, al estar la puerta cerrada, murió de hambre y sed sin que el supuesto seguimiento de 24 horas lo detectara). El 8 de abril del mismo año mueren tres de los cuatro cachorros nacidos en Doñana, al parecer de hambre; era una de las tres camadas nacidas del Coto del Rey en este año. De estos datos no se emite comunicado oficial alguno. Palomares (2008), en la prensa, dice que no se está actuando con la suficiente celeridad para evitar la desaparición del lince ibérico en Doñana donde, según sus estudios, existe un 97 % de probabilidades de que se extinga antes de 30 años. Palomares ha urgido, en una entrevista con Efe, a que se planifique una actuación urgente a 5 años para evitar la desaparición de Doñana de este felino (…). Palomares afirma en este artículo de prensa que hay 20.000 has de monte mediterráneo de este espacio protegido que carecen de linces pese a ser “el mejor hábitat” disponible para este felino en la península ibérica . “Antes de otras reintroducciones, me tomaría más en serio recuperar las 23.000 has de monte
Un análisis crítico de la conservación del lince ibérico en España, 1973-2015 153 mediterráneo de Doñana que no están colonizadas por el lince.” Tenemos que entender que serían el mejor hábitat siempre y cuando hubiera conejos. De nuevo se identifica “Doñana” con el Parque Nacional, a la hora de describir la problemática del lince ibérico en la comarca, una división administrativa más que natural. 4.8.2.2) Resto de la comarca de Doñana Todo este empeoramiento de la situación ocurría dentro del territorio protegido del antiguo Parque Nacional. Porque, según la Junta de Andalucía (2011), y como hemos visto en el capítulo anterior, para 2009 había en el área de Doñana 23 ejemplares adultos y 23 subadultos de 1 a 2 años, un total de 46 ejemplares mayores de un año que supondrían una sensible mejora respecto a 2002. Aunque la mayor parte de esta población estaba ya fuera del territorio del Parque Nacional. De nuevo parece que el lince se recuperaba fuera de las áreas más intensamente tuteladas, y monitorizadas, por el sistema público de investigación y de manejo. En 2006 se estabilizó la tendencia, criando 4 hembras dentro y 4 fuera del Parque Nacional de Doñana, según Palomares (2007), gracias a la alimentación suplementaria en la RBD. 4.8.2.4) Tendencia reciente La tendencia positiva del la población de lince en el exterior del Parque Nacional no se aminoró, sino que fue en aumento. Con el LIFE06/NAT/E00029 (2006-2011) se ponen en marcha convenios con sociedades de cazadores y otras medidas que disminuyen la mortalidad fuera del Parque. Sin embargo, durante dicho Life 2006-2010 las densidades de conejo óptimas bajaron de 48 cuadrículas en 2007 a 31 en 2010, según la Junta de Andalucía (2012). Puntualmente hay excepciones, como la recuperación del conejo entre 2008 y 2010 en 4 y en 6 cuadrículas del Abalorio y Coto del Rey Norte respectivamente, donde las actuaciones ( de refuerzo de conejo ) “llevan actuando más tiempo según la misma fuente. Considerando todo el periodo, las cuadrículas con densidades de conejo óptimas para los linces han pasado de 26 en el año 2000 a 31 en 2010. Según la Junta de Andalucía (2011), las áreas exteriores (Parque Natural y LIC) en su mayor parte han dejado de ser sumideros, y hoy día estas zonas albergan la mayor cantidad de hembras territoriales (12 de las 18) repartidas en 3 núcleos principales: Abalorio-El Villar, sector N de Coto del Rey-Arroyo de Pilas y Pinares de Aznalcázar. Según la Junta de Andalucía (2012), “la nueva situación de la población de Doñana, en caso de mantenerse a largo plazo, invalida los PVA realizados hasta la fecha (Gaona et al., 1998, Ferreras et al., 2001) ya que ha cambiado por completo el sistema fuente-sumidero descrito para los años 90 del siglo XX. Según este documento, Entre 2009 y 2010 los 20 territorios detectados en Doñana actuaron como fuentes (natalidad > mortalidad) . Según la Junta de Andalucía (20112), en 2010 destaca la aparición de nuevos núcleos, como el de Aznalcázar-Puebla del Río, con 5 hembras territoriales en 2011, y 14 linces en total. Sin embargo, según Gil-Sánchez (2015) en 2014 la superficie susceptible para territorios de cría se redujo en Doñana a 14 territorios (considerando los datos