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Cartas de un cura rural al cabildo catedralicio sevillano a fines del siglo XVI

Herrera García, Antonio

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CARTAS DE UN CURA RURAL AL CABILDO CATEDRALICIO SEVILLANO A FINALES DEL SIGLO XVI po ANTONIO HE RRERA GARCIA En es e abajo sob e la co espondencia de un cu a de la illa de Albaida del Alja a e con sus seño es, el deán y cabildo de la Ca ed al de Se illa, en los años inales de la d éca da de los ochen a del siglo XVI, amos a expone sucesi amen e el encuad e his ó ico en el que ales ,epí s olas se insc iben, un es udio y conside aciones sob e las p o- pias ca as y su au o y, inalmen e, la asc ipción de las mismas. ENCUADRE HISTORICO Desde el siglo Xlll, en los años del epa imien o de las ie as del eino de Se illa y as de algunas icisi udes, Albaida del Alja a e -Solúca Albayda-quedó bajo el seño ío del cabildo de la Ca ed al de Se illa, que o ganizó y lle ó a cabo su epoblación. A pa i de en on- ces y du an e unos es siglos dicho cabildo man u o bajo su dominio seño ial an o la ju isdicción ci il como la eclesiás ica de dicho luga , que adqui ió la condición de illa con concejo p opio en el XIV, que- dando su ecinda io den o del asallaje de aquella cu ia. Du an e ese iempo ue on el deán y los miemb os del cabildo ca ed alicio los que se ese a on el en endimien o de las apelaciones judiciales, nomb ando a dos de ales miemb os como alcaldes mayo- es de Albaida, los que designa on o con i ma on a sus o iciales de la 90 ANTONIO HERRERA GARCIA ju s icia o dina ia o a sus ca gos concejiles, y los que p o eye on de su o icio a los esc ibanos, e c., den o del ámbi o de lo ci il, mien as que en lo que ocaba al eclesiás ico p o eye on su cu a o, apo a on los medios pa a el man enimien o de su emplo y con ibuye on a p opo - ciona le los obje os y o namen os li ú gicos de su cul o. Y po supues- o u e on los que en uno y o o ámbi o ecauda on los de echos y en- as seño iales que po di e sos concep os les e an debidos. Ya desde las esc i u as que ue on o o gadas en los años iniciales de la epoblación el cabildo se había ese ado odo un amplio con- jun o de de echos y en as: además del diezmo eclesiás ico de oda Ja p oducción ag opecua ia, los nue os poblado es queda on obligados a paga le el doceno co espondien e al e azgo de cuan o se ecogiese de la semb adu a de ce eales y demás semillas, así como de las u as de las iñas; el e cio del acei e que se ob u iese de los oli a es, lim- pio y lib e de odo gas o; de los higue ales, el e cio de los higos pa - sados; un yan a anual de 150 ma a edí s; una en a po el suelo de las casas, que le co espondía po el seño ío sola iego y que se ía conc e- ado luego en un pago e ec uado en gallinas; las en as de la ca nice- ía, los ho nos, la abe na y las ie nd as, los de echos del almoja i azgo y las en as ju isdiccionales de penas y calañas. En el anscu so de los es siglos, en que el seño ío de Albaida es u o bajo el dominio del dicho cabildo, es as en as y su pe cepción po pa e de aquél pasa on po las lógicas p ecisiones, modi icaciones y ampliaciones que pueden supone se a cualquie iscalidad en an la go iempo, y ambién pasa on po la s na u ales esis enc ia s a paga de los asallos, po la s p esiones del cabil do pa a que és os cumplie- sen con ales obligaciones, la s penas de excomunión pa a los mo osos, los abusos de de e minados ieles, cogedo es o adminis ado es de las en as, las p o es as de los ex o sionados, e c., odo lo cual, como e a de espe a , p oducía enconos, ozamien os y con lic os en e exac o es y paganos. En 1580, después de unos dila ados ámi es, el seño ío, ju isdic- ción y asallaje de Albaida del Alja a e, desmemb ados p e iamen e del dominio del cabildo, ue on endidos po Felipe II a don En ique de Guzmán, segundo conde de Oli a es. El cabildo se había p eocu- pado con sumo cuidado pa a que, as de la desmemb ación, quedase en su habe el dis u e de las más jugosas en as de la illa, casi o - das las señaladas a iba, conside ándolas como de echos que se de i- aban, no del seño ío ju isdiccional que dejaba, sino de la donación eal del siglo XIII y de su dominio sola iego, con lo que sólo la s es- CARTAS DE UN CURA RURAL AL CA BILDO CATEDRALICIO .. . 91 casas en as ju isdiccionales, como las pe nas y caloñas, que casi nada o nada p oducían, pasa on al nue o seño . Es e, que enía conocimie n- o de la consis encia de los di e sos amos de la iscalidad de Albai- da, llegó a un acue do con el cabildo y, e ec uados labo iosos cálcu- los, se llegó en 1582 al o o gamien o de una esc i u a p o isional de ueque, en la que el co nde le cedía al cabildo una se ie de casas en Se illa a cambio de las en as de Albaida ; si n emba go, po una se- ie de ci cuns ancias, y en e ellas, la in e ención pon i icia en 1583 exigiendo una in es igación que con i mase las en ajas del ueque, al año siguien e se deshizo el acue do, y el ueque en cues ión ue anulado. Y es p ecisamen e en es a coyun u a, cuando acababa de p oduci - se el aspaso del seño ío de Albaida del cabildo a un miemb o de la nobleza; cuando es e mismo cambio había al e ado la adminis ación y cob anza de sus en as; cuando segu amen e se hab ían ab igado es- pe anzas po pa e de los asallos de queda eximidos del pago de las an iguas en as debidas al dominio eclesiás ico; cuando muy p obable- men e la si uación i egula que hubie on de o igina las negociacio- nes pa a el señalado ueque hizo que de hecho aquéllas no ue se n cob adas algunos años; cuando o os eci nos ligados al nue o se ño ocupa on los o icios concejiles y de jus icia y cua ndo se us a on aquellas espe anzas al p oduci se la mencionada anulación del ue- que, ... cuando el cu a de Albaida esc ibe al cabildo las ca as que aquí se ansc iben. LAS CARTAS Y SU AUTOR Consecuen emen e con lo que se acaba de deci , los aspec os p in- cipales de los que a an es as ca as son las di icul ades que el bachi- lle Sebas ián Ma ínez, au o de ellas, cu a de Albaida y enca gado de la cob an za de las en as del cabildo en la illa, encon aba en la eje- cución de su come ido, la pola ización de las esis encias al pago en de e minados ecinos del luga y la su ge encia de la s medidas que aqu él co ns id e aba opo uno que uesen omadas pa a soluciona el p oblema. El conjun o ep is ola que aquí se ansc ibe lo cons i uyen 25 ca - as, que se co nse an o iginales en el A chi o de la Ca ed al de Se- illa (Fondo His ó ico Gene al, le ga jo 13, nº 9), emi idas po el men ado cu a al cabildo en e ma zo de 1585 y eb e o de 1587, y 92 ANTONIO HERRERA GARCIA es án di igidas o bien al deán, don Alonso de Re enga, o bien a los seño es del cabildo en gene al. Alguna o a ca a del bachille hemos localizado en el mismo a chi o (una de 17 de oc ub e de 1585, ibídem, nº 7, ol. 11, po ejemplo) pe o, incidiendo en los mi smos emas y sin con ene ninguna no edad no able, no nos ha pa ecido necesa io inclui las. Como acaba de indica se, el asun o p incipal de es as ca as son las en as del cabildo en Albaida y los p oblemas y di icul ades que p e- sen aba su cob anza en la aludida coyun u a. De una o ma u o a, con mayo o meno de alle o ampli ud, en es as ca as apa ecen los diez- mos y doza os debidos al cabildo, el ibu o de las gallinas po el suelo de las casas (sob e odo en l as ca as 23 y 24), el almoja i azgo, la ab icación y en a del jabón (sob e odo en la 23), el diezmo de las colmenas y de la semen e a (21), e c. Pe o, s in ninguna duda el caba- llo de ba alla de es as ca as es la en a de lo s oli a es de e cio, aqué- lla que, como se dijo, enía de los iempos de la epoblación y que es ipulaba la en ega al cabildo de la e ce a pa e del acei e ob enido de los oli a es en egados a censo a los lab ado es. Aquí se encuen- a no sólo la exigencia de es e ibu o y los obs áculos y esis encias que se oponían a su cob anza, sino ambién la s icisi udes po las que pasaba la molienda de su acei una en el molino del cabildo o eal, el a o o de la cosecha en el campo y el con ol de las a eas y cabezas en el molino. Conside adas es as en as en conjun o, ambién se islumb a en es as ca as de mane a más o menos p ecisa el mecanismo de la o ga- nización de su epa imien o y cob anza, o sea, lo que en é minos de la época se llamaba su «hacimien o»: su elabo ación po el cu a en calidad de iel de ellas, su p egón en la mi sa mayo del día de San Juan, la ecogida de lo que a cada peche o co espondía en ega , el al macenamien o de gallinas, g anos o acei e, los en íos a Se illa, e c. Con a los que se negaban a paga , los que se esis ían a ello o los mo osos se suge ían en las ca as medios ales como el en ío de man- damien os judiciales, la ac uación de alguaciles, las ca as de excomu- nión y o os. En las úl imas ca as se pe cibe cie o apaciguamien o del con lic o que en en aba a los peche os de Albaida con el cabildo se- illano, y pa ece en e e se que las aguas an ol iendo a su cauce amansadas. Desde luego en es as ca as se ocan o aluden o as cues iones que no son las de las en as del cabildo, si bien algunas pueden halla se elacionadas con ellas, ales como los o iciales del concejo de la i- CARTAS DE UN CURA RURAL AL CABILDO CATEDRALICIO... 93 lla y las pa cialidades o manejos de su nomb amien o; el nue o o i- cio de alcalde mayo ci il en ella, que no exis ía en la e apa del se- ño ío del cabildo; el edi icio del <<palacio del seño ío» -exis en e aún en pa e- y sus dependencias, ales como el molino o Ja bodega, se- ñalándose su es ado y los epa os que e a p eciso ealiza pa a su conse ación y buen uncionamien o, e c. Pocos da os biog á icos conocemos del au o de es as ca as, el bachille Sebas ián Ma ínez. Al menos desde 1564 apa ece como cu a de Albaida, po lo que nos lo imaginamos en los años en que esc i- be al cabildo me ido en los cua en a y an os de su edad, en la pleni- ud de sus ue zas y con los b íos que mues a en su co espondencia. Le había ocado i i y había sido es igo de odo el p oceso del as- paso del seño ío de la illa al conde de Oli a es y, p obablemen e, es e hecho había sido algo con lo que en su ue o in e no no había es ado muy de acue do ni había asumido, pue s segu amen e debili a- ía su posición an e el ecinda io, y s ólo debió acep a lo muy a egañadien es. Como consecuencia de odo ello su ac i ud se adi- caliza ía en un es ado de con inua in ansigencia con la nue a si ua- ción y de exigen e y ajan e cumplimien o de las obligaciones exen o de la meno duc ilidad. El cabildo le había enido enca gando de di e sas unciones en la illa: po ejemplo, en los años que es amos a ando, en 1585 inna- ba una esc i u a de obligación po la que se comp ome ía a la ecau- dación del e cio del acei e en el luga , en 1586 e a nomb ado iel de los diezmos, doza os y demás anejos a la en a y cilla del pan, igo y cebada, y en 1587 p esen aba al cabildo una memo ia de los gas os ealizados en sus labo iosas y di íciles ges iones. A p incipios de es e úl imo año se complicó aún más la si uación pa a nues o cu a, pues el sede o se illano Ped o Galindo p es en ó una demanda con a él, como cu a o mayo domo de la iglesia de Albaida, eclamando 736 eales, que le adeudaba y no le abonaba, co espondien es al es o del impo e de unas gua niciones de seda y o o que aquél le había com- p ado pa a un emo de damasco blanco (ibídem, n2 9, ols. 174-175). El ica io y p o iso gene al del a zobispado le comunicó que había de salda la deuda con aída, so pena de excomunión si no lo hacía o explicaba su impago. No sabemos si es a cues ión u o alguna co- nexión con Ja que enimos conside ando. F en e a nues o p o agonis a se halla en es as ca as al an agonis a, He nando Ma ín, ecino de Albaida y a endado del es anco de la ab icación y en a del jabón, mezclado con el concejo de la illa y 94 ANTONIO HERRERA GARCIA cabecilla de la campaña con a el pago de los ibu os al cabildo. En los a aques que don Sebas ián le lanza en las in ec i as de sus esc i- os se le dispa a un uego g aneado de acusaciones, ildándole de mal c is iano, i ano, «pe secu o » de la Iglesia de Dios y o as lindezas, y compa ándole con Judas o con Lu e o, con el que compa ía el nom- b e de Ma ín. Todas es as ba allas si en po un lado pa a pa en izamos los odios engend ados en e do s g upos de la población -los seguido es de las no mas de la Iglesia de Se illa, sumisos a sus manda os, cuya ep e- sen ación enca naba en la illa el bachille Ma ínez, y los que, in en- ando sacudi se s us pesadas obligaciones iscales, se en en aban con aquéllos, encabezados po Remando Ma ín- y, po o o lado ," pa a que se nos haga e iden e en es as ca as el ca ác e de nuesl{o cu a, pe inaz en la de ensa de los de echos del cabildo, inqueb an able en la exigencia de ellos e implacable en la denunciación de las ansg e- siones de los mismos. Poco se nos habla en ellas de las gen es más sencillas o de la mi sión espi i ual del cu a, aunque alguna ez se de- jen cae cie as e e encias a las obligaciones que Je lle aban a sen a - se a ecibi las «con isiones» de sus elig eses, lle a el Viá ico a los agonizan es u o as de índole pa ecida. No es és e el luga ni la ocasión pa a e ec ua un análisis es ilís ico de es as ca as ni, po o a pa e, se a a de unas piezas de al o alo li e a io que equie an un abajo de al calib e. Pe o de cualquie mane a a a és de ellas se pueden en e e algunos indicios ocan es a la o mación cul u al de su au o y des aca algunas ca ac e ís icas palpables de su o ma de exp esa se con la pluma. Una p ime a y e iden e cons ancia es la de que nos hallamos an e la co esponden- cia de un clé igo que, como e a casi egla gene al en las pe sonas de su es ado, sabía esc ibi ; no posee un es ilo cuidado y bello -ni pa ece in en a lo-, pe o sí di ec o, con ue za exp esi a, que sabe desc ibi las si uaciones, mezclando en ellas hábilmen e ases ex uales que animan su exposición. Su con i encia con las gen es del ámbi o campesino -¿su o igen al ez?- le lle a a u iliza ecuen emen e exp esiones y e anes popula es, ales como «co a el pelo en el ai e», po halla se pendien- es del mínimo allo o a ina mucho; «mi a po el i o e», po a en- de con g an cuidado lo que impo a o con iene; «quien des a ja no ba aja», exp esión de Jos juegos de naipes y de la que el Diccionq io de Au o idades dice que «da a en ende que quien ajus a a iempo y haciendo bien su cuen a se qui a de quime as y plei os»; «Si en el CARTAS DE UN CURA RURAL AL CABILDO CATEDRALICIO... 95 e de palo así se pegan», aludiendo al mal a o que se daba a sus allegados, o «lo que daña al bazo adoba el hígado», po lo que iene mal po un lado puede bene icia po o o , que an o Gonzalo Co eas1 como el ci ado Dicciona io, que pa ece oma lo de él, lo aen en o - den in e so, «lo que es bueno pa a el hígado es malo pa a el bazo», acla ando el úl imo que da a en ende que no odos los medios son a p opósi o pa a log a los ines, pues a eces esul a hace daño a o o in en o. Las ci as la inas que emplea son p oceden es en pa e de pa- sajes e angélicos, que debía es a habi uado a lee , o ambién de ex- p esiones acuñadas que deno an su o mación cle ical; su signi icado en las más oscu as o bien su p ocedencia en o os casos se án indica- dos en el luga co espondien e. En esumidas cuen as, nos hallamos an e un co pus epis ola que cae de lleno den o de lo que pod íamos llama li e a u a popula , en cuyas ca as, descendiendo de los al os ni eles de la e inada c eación li e a ia y de sus exquisi eces exp esi as, no sólo nos llega el senci- llo alien o del habla popula sino que, a a és de su con enido, se nos hace e cómo se a anaba y cómo se n ía la gen e de los pequeños pueblos en su ajín dia io2• En odo ello c eemos que adica el más al o alo de es a co espondencia y eso mismo es lo que nos mue e a o ece su ansc ipción. TRANSCRIPCION DEL CORPUS EPISTOLAR 15885-1587. Co espondencia del bachille Sehas ián Ma ínez, cu a de Alb ai da, con el deán y cabildo de la Ca ed al de Se illa. 1 Muy ilus e s .: Po habe en endido que F ancisco Vázquez hab á dado cuen a a .m. po sus ca as de los in o unios y pe secuciones que en e nues os enemigos yo, como ecino de es e pueblo y se i- l. Gonzalo CORREAS, Vocabula io de e anes y ases p o e biales, pág. 198. Es a ob a, aunque es á edi ada en Mad id en 1906. ue esc i a en el p ime e cio del XVII. 2. Pa a odas las a i maciones que aquí se hacen sob e el p as ado his ó ico de la illa en cues ión puede e se mi lib o His o ia de la il/a de ALbaida del Alja a e, edi ada po su Ayun amien o en 1992. 96 ANTONIO HERRERA GARC lA do de .m. y de ese muy ilus e cabildo, y F ancisco Vázquez y sus compañe os, como ecep o es, padecemos, no he que ido en ada a .m. con mis ca as. Ha se o ecido un negocio en el cual no pue do deja de da a . m. pesadumb e, de que me pesa, y es que los que má s con a ios y enemigos son de .m. y del muy ilus e cabildo [son) ecinos de es a illa; esos son los que má s gue a me dan y no sé qué emedio ene me pa a esis i los ace ca del mole en el molino del cabildo, cuya cuen a es á a mi ca go. Que es el alcalde mayo y Hemán Ma ín, cuya u ia es más que in e nal, po que [es és e] quien iene pe dida la conciencia y e güenza con las gen es y emo de Dios y de la ju s icia; no pe mi i á .m. que un homb e como yo, que soy gusanillo de la ie a, me es elle con él , po que el sábado de la semana pasada, no es ando yo en el pueblo, a ó an mal a los moline os que engo, po que echa on una a ea a mole de doña Leono , muje de Juan de Villalán, que sea en glo ia, que ellos u ie on po mejo de se i a sus casas y en ia me la be s- ia con que molían a la mía que aba azones con él. Po que un hom- b e que an desca adamen e dice que un cabildo an ilus e, como es el de la San a Iglesia de Se illa, iene y ha enido op eso y i aniza- do a es e pueblo, mi e .m. quien an des e gonzado es con un cabildo có mo no se a e e á conmigo que soy, como he dicho, una ho miga. No obs an e es o, ya he dicho a . m. que en cualquie cosa que p o i ibus e posse3 he de hace lo que .m . me manda e. Suplico a .m. sea se ido de me manda esc ibi una ca a, i ma- da de su mano y, si a .m. le pa ecie e, de algunos o os o iciales del cabildo, en la cual me manden que ninguna acei una del alcalde ma- yo Ped o An onio ni de Hemán Ma ín ni de ningún o icial del con- cejo se bene icie ni muela en su molino, si no ue e que paguen po cada a ea mil ma a edís, y que, si no lo hicie en ansí, que sea a mi iesgo si les admi ie e ni molie e g ano alguno. Y en es o yo ecibi é mucha me ced po que se me mande exp esamen e y po ía de man- da o y se me no i ique po pa e de F ancisco Vázquez con el ecep- o qu e acá es á, po que yo no que ía es a en desg acia de nadie, ni que se pi ense que yo me desg acio con alguno de ellos, sino que ellos son los izones que encienden el uego: caiga en ellos la i a y no en mí. V.m. me pe done.el a e im ie n o que engo en se an impo uno, aunque bien en iendo que a odos con iene aques o. Y con an o ea 3. En la medida de mis u e zas y como pueda. CARTAS DE UN CURA RURAL AL CABILDO CATEDRALICIO... 97 yo a . m. a zobispo y ca denal y con una dignidad sup ema pa a que yo, como su capellán, sea a o ecido. De Albaida y de ma zo 10 de 85 años. Muy ilus e s ., b. a .md. las manos. El bachille Sebas ián Ma - ínez ( i mado y ub icado). (ARCHIVO DE LA CATEDRAL DE SEVILLA, Fondo His ó- ico Gene al, legajo 13 , n2 9, ol. 137). 2 Muy ilus es seño es: Los ecaudos de . seño ía ecibí hoy domin- go que se con a on dos días del mes de junio y, en lo que oca a la cob anza de las galiinas, yo no i iqué el mandamien o del seño Mel- cho del Alcázza 4 al seño alcalde mayo y él esponde que se e á con su aseso y con o me a su pa ece él p o ee á, y ansí o se é yo el mensaje o con lo que el seño alcalde mayo p o eye e o a isa é luego. En lo del jabón el que lo hace, que es Rem ando Ma ín, él en p esencia del mensaje o dijo que, mal que pese a . seño ía, en an o que no hubie a jabone o lo ha de hace y ende y no ha de paga de ello blanca ni ma a edí; que no siendo el pueblo de . seño ía, que qué en a ha de ene en el pueblo; que p ime o sald á po es sen en- cias en el Audiencia que lle e . seño ía blanca ni de jabón ni galli- na s. Y ansí en iendo que, si no iene pe sona pa a el mis mo e e o con ue zas, que acá no da án blanca ninguna, y [debe] manda me . se- ño ía que pa a el negocio del jabón que, si ue e menes e gas a algo, yo lo hicie a. Mas ni yo soy jabone o ni ninguno del pueblo se enca - ga á en ello eniéndolo y es ando en la posesión de quien a . seño- ía hace gue a con ella. Yo es a é a la mi a y de lo que se de e mina a luego da é a iso y, si de o a cosa yo ue a de p o echo pa a el se icio de . seño ía me manda. Y con an o quedo como capellán y se ido de . seño ía. De Albaida y de ma yo (sic) a los do s de 1585 años. Muy Ille s. s es., el bachille Sebas ián Ma ínez, (id.) ... (ACS., ibid em , ol. 121). 4. Caballe o ein icua o se illano de la no able amilia de los Alcáza y gobe nado del es ado del conde de Oli a es. 104 ANTONIO HERRERA GARCIA Y con an o sea Dios con odos. De Albaida y de no iemb e a los 19 de 1585 años ... (ACS, ibídem, ol. 129). 9 Muy ilus e seño : Ya po o a ca a a isé a .m. que e a necesa io se p o eyesen ap eciado es pa a que ap eciasen lo s oli a es de e cio, y .m. es u o bien en ello, aunque no se p o eyó con o me a lo nece- sa io, po que pa a que enga ue za el ap ecio y decla ación de los ap eciado es se á nece sa io po au o de jus icia, pues andan en li ispendencia; po que haciéndose simplemen e ni ap o echa a unos ni a o os, y sob e es e a ículo se á necesa io que se acuda a la Audien- cia pa a que con mandamien o suyo se haga el a o o. Po que hab á de sabe .m. que lo que pasa en lo que oca al e cio [es que] a odos da Hemán Ma ín libe ad, diciendo que nadie lo pague pués que no lo debe, y an sí de odos cuan os han molido en el molino de e cio nadie ha pagado ningún a oba ni aún un cua illo, y es negocio es e que, como yo desde p ime o día dije, no engo [de] anda con ellos a las puñadas ni menos oma lo po ue za [y] bas a que enga an a igilan- cia que nadie muela a ea ni cabeza de que yo no dé cuen a a .m. y al ilmo. cabildo: y digo es o po que no se me impu e descuido y .m. p o ea lo necesa io. Y con an o quedo espe ando e spues a de odo. En lo del aposen o de la cilla no hubo e ec o, po que endió el pan que enía que encama a el homb e de Sal e as al pósi o de Oli a es. Y con an o Nues o Seño la muy ilus e pe sona de .m. gua de y en odo ac ecen ado como yo, capellán de .m., deseo. De Albaida y de no iemb e 27 de 1585 ... (ACS., ibídem, ol. 128). 10 Muy ilus es seño es: Ya po o a mía a isé a . seño ía có mo ninguno me pa ece de cuan os ha s a hoy han molido acei una de e - cio que quie e paga e cio ninguno, si no se lo lle an a s us casas. Lo que yo puedo en es o hace es ene g an igilancia de que no se pase ninguno de que no dé yo cuen a, quién sea y qué a eas y cabezas muelan. Y ansí los que han molido acei una de e cio c on Jo s siguien- es, has a hoy mié coles cua o días de diciemb e: CARTAS DE UN CURA RURAL AL CABILDO CATEDRALICIO... 105 P ime amen e Femando Ma ín ha molido cinco a eas. Lucas O íz una, Ma ín Pé ez de Mo ales una, Juan Mo eno Cos an ina dos, Sal- ado Díaz una a ea y una cabeza, Ped o Sánchez Fe e o una a ea, Juan de Va gas dos, la iuda de Juan de Mo ales una, Juan de Medi- na una cabeza, de mane a que son po odas las molidas de e cio 14 y dos cabezas. Y el hace asación de lo que puede habe pa éceme que los ap eciado es si no an con ue za de mandamien o no ald á nada y, si oda ía sin mandamien o . s~ manda que yo busque dos homb es y lo mande ap ecia , yo lo ha é y no se me pasa á a ea que ellos muelan de que no dé cuen a como has a aquí. Y con an o quedo como obedien e se ido y capellán de .sn. De Albaida y de diciemb e a los 4 de 1585 años ... (ACS., ibídem, ol. 127). 11 Muy ilus es seño es: Con Juan de Rojas, mensaje o de ues a seño ía, ecibí hoy sábado, sie e de diciemb e, un ecaudo del Audien- cia y una ca a de ues a s.~. y en ella me manda que luego con el mensaje o en íe el despacho; y, en lo que oca al ecaudo del Audien- cia, él es en ano, no es á en el pueblo po que andamos en p ime a semana de jubileo y él e a ido a Lo e o y no se espe aba eni has a la noche; enido que enga, yo ha é que se haga el cumplimien o y en ia é de ello ecaudo. En lo demás del a iso de las pe sonas que ienen pies de e cio en es a illa muy más ácilmen e les puede cons a a ues a seño ía po el memo ial que ienen Ped o He nández de Ga nica, con ado de ues a seño ía, po que allí es á oda la e dad; po que en cua o días con cua o homb es no pod é yo da an buena elación como allí es á y po aquella elación les cons a á quien[es] son los enedo es y po - seedo es de los oli a es de e cio. Y en lo que oca al a on a las a eas, pues que ues a seño ía me lo manda yo el lunes, siendo Dios se ido, oma é es homb es, uno de Villanue a y o o de Oli a es y o o de es a illa, y yo con ellos cumpli é lo que ues a seño ía me manda, po que a las cua o de Ja a de que es hoy sábado, yo ocupado en con isiones, no puedo espon- de a la obligación que engo de se i a ues a seño ía, po que a más en la sal ación de las ánimas, sino como engo dicho yo lo cum- pli é desde el lunes en adelan e. Y cuando no hubie e mensaje o p o- pio, yo lo se é. 106 ANTONIO HERRERA GARCIA Y con an o quedo como siemp e obligado al se icio de ues a seño ía como capellán obedien e. De Albaida y de diciemb e a los sie e de mil y quinien os y ochen a y cinco ... (ACS., ibídem, ol. 133). 12 Muy ilus es seño es: Yo ecibí con el po ado pasado, que se dice Juan de Rojas, la de a. s.ª, en que me impu a cu l pa de que no le s en ié elación de las pe sonas que hoy ienen oli a es de e cio, y oda ía me e ie o a lo dicho po que ninguna o a elación se pod á e más e dade a que la que allá iene a. s. 0 de los pies que son y en cuyo póde es én, po que pa a mejo hace una elación como la que me piden es p ocede en in ini o y, si no omo dos o es homb es que engan conocimien o de odos los oli a es y hazas y pies y posee- do es, no puedo da de mí buena cuen a; y, si es o le die a gus o a a. s. ~ , yo lo pond é po la ob a luego, como engo pue s o en lo que oca al a ue o de las a eas, po que ya engo pa a mañana ma es ape cibi- dos es homb es, uno de es a illa y o o de Oli a es y o o de Vi- llanue a, e yo en su compañía de ellos pa a isi a y e odos los oli a es y a o a lo s. Y demás de es o, pa a que el a ue o enga algu- na ue za, he ape cibido al Seño Diego de Zúñiga, esc ibano, pa a que con ju amen o decla en las a eas y él me lo dé po es imonio, y como lo engo dicho se cumpli á. Y en lo que oca a la p o isión del Audiencia, el mensaje o se á buen es igo cómo la halló en pode del esc ibano y e lla habla en pa icula en la illa de Albaida y, po no es a el p ocu ado del con- cejo en el pueblo, no se ha podido da despacho de ello, po que la p o isión dice que sea an e odas cosas ci ada la pa e del consejo e ecinos de es a illa y, hechas odas es as diligencias, yo ha é men- saje o de odo c édi o y en ia é despacho a ues a seño ía, que no son és os negocios que en media ho a y ni en cua o días se puede da ecaudo. Y ansí suplico a a. s.ª no se me impu e culpa en es o, po que sabe Dios el cuidado y solici ud que en ello engo, po que en se i a mis seño es hago lo que debo y siemp e lo ha é como capellán obe- dien e. Y con an o quedo a se icio de a. seño ía. De Albaida y de diciemb e a 9 de 1585 años ... (ACS., ibídem, ol. 132). CARTAS DE UN CURA RURAL AL CABILDO CATEDRALICIO... 107 13 Muy ilus es seño es: Recibí la de ues a seño ía y el men saje o lle a el a ue o y ap ecio del acei una que hay en los oli a es de e - cio del é mino de es a illa, los cuales ue on ap eciados po es homb es hon ados que en ienden el negocio de aja a e muy bien; y lo que dije on y decla a on debajo de ju amen o a ues a seño ía le cons a á po una e y es imonio del s . Diego de Zúñiga, esc ibano, que con és a a. Y en lo que oca a los ecinos que ienen y poseen los dichos oli a es, aunque me han no ado po descuidado en es a pa e, con mayo acilidad se pod á saca es a elación del memo ial que iene el seño Ped o Femández de Gamica, donde es án exp esa- dos los pies que son y quien los ienen y posee; y, pa a que más ace - ado ue a, me emi ía yo a él. Y, pues que ues a seño ía me manda que decla e los ecinos de es e pueblo que ienen pies de e cio, son lm, siguien es: Diego Ma ínez de Figue oa Juan de Figue oa, su he mano El i a de Figue oa, su he mana Ma ín Pé ez de Mo ales Los he ede os de Juan Da lba F anci sc o Pé ez de Ma ín Pé ez Juan Pé ez de Ma ín Pé ez Los he ede os de Ma cos Ma ín Los he ede os de Alonso Ma ín Co nejo F ancisco Rod íguez Ca bajo Los he ede os de C is óbal de Va gas Los h os. de Bme. Sánchez de S a. Ma ía Ped o Ma ín Tie no Los he ede os de Diego de Va gas Ped o An onio, alcalde mayo Ped o Alonso de Mo ales Ca alina He ández, iuda Juan Mo eno Cos an ina F ancisca Hemández, iuda Juan de Mo ales, amilia F ancisco Sánchez Paja es An ón González Co o Juan Mo eno Macías Ana González la Co a Gonzalo D az T ujillano La iuda de Juan de Mo ales Las Bo ellas Las mozas de Ped o Alonso Sebas ián Rod íguez Ana Ma ín, iuda F ancisco Rod íguez Sobaco Diego Ma ín T ujillano Ped o Sánchez He e o Remando Ma ín Juan de Ledesma Ped o González de Gelo Ped o Suá ez Alonso Ma ín Izquie do Las mozas de C is óbal de Va gas Vecinos de Oli a es F anci sc o Hemández Maldonado La co adía del San o Sac amen o La iglesia de es a illa La co .s del s . San Sebas ián La co adía de la Sang e 108 ANTONIO HERRERA GARCIA Y és os son los ecinos de es a illa que ienen oli a es en el é - mino de es a illa del e cio. Y, pa a más ce i icación, yo se é allá el jue es, y con es e memo ial y el que iene el seño Ped o Femández lo ajus a emos y ues a seño ía end á cie a ce i icación de odo. Y si en o a cosa soy de p o echo me lo en íe a manda ues a seño ía, que como obedien e capellán lo ha é. De Albaida y de diciem- b e a diez de mil y quinien os y ochen a y cinco años .. . (ACS., ibídem, ols. 48-49). 14 Muy ilus e s .: Nues o Seño dé a .md. muy buenas y san as Pascuas, como és e su se i do y capellán le de se a. No sé si el s . Ped o Femández Ga nica mos ó a .md. un capí ulo de una ca a mía en la cual yo a isaba del g an sen imien o que han hecho, en pa icula Hemando Ma ín y conso es, de la diligencia que se hizo en el a p e - cio del acei una, po que si no ue a mí aped ea y a los demás aho - ca no ha al ado o a cosa. Y ansí se queja He nando Ma ín que ue indus ia mía agua da a que él no es u ie a en el pueblo pa a hace el ap ecio, que si él es u ie a que él hicie a echa los ap eciado es en la cá cel y a mí, que si no es echa me del pueblo, que no hay o o e- medio, po que en an o que yo es u ie e que no pueden [deja ] s. mds. de ene a isos que les pa en pe juicio. Y ansí digo y a iso a .md. que con muy g an desaca o y de s e güenza dijo en p esencia de mucha gen e que no pens ase el cabildo que ha bía de a enda el almoja i azgo si no el concejo, que e a en a suya; y odos es os ie os ha ce con el jabón, en que es á apode ado. No soy más obligado de a i sa po que como dicen enien i ocu i e bo bo6, no me digan po que no a isais no h ay nadie que pa- gue e cio: no se me pasa po al o a ea ni cabeza de que no enga mi cue n a, y así lo ha é, co mo . md . me lo iene mandado. Y con an o quedo co mo si emp e obedien e al se icio de . md. y de ese muy ilus e cabildo. De Albaida y de diciemb e a los 24 de 1585 años ... (ACS., ibídem, ol. 120). 6. Esc i o así en el ex o, debe se enien i occ11 i e mo bo, o sea, « ha ced en e al mal que se a ecina ». CARTAS DE UN CURA RURAL AL CABI L DO CATEDRALICIO. .. 109 15 Muy ilus es seño es: Yo ecibí los ecaudos de V.S. pa a hace las en as en uno de los días de Pascua, cual a mí pa ecie a, y hice ap egona las an e odas cosas pa a que inie a a no icia de odo el pueblo; y después, al iempo de la mi sa ma yo [del] día de San Juan, e ce o día de Pasc ua, las saqué al p egón y hice ap egona . En las do s en as de almoja i azgo y jabón no hubo quien hiciese pos u a po que en ien do que el que la hicie a no comie a en su casa sino en la cá - cel, po que, como han usado es os s es. de igu idad con lo s que ap e- cia on las acei unas de los oli a es de e cio y siendo quien la s ap e- ció na u al de es e pueblo, no le han que ido da ni a él ni a su hijo Juan de Medina, mensaje o de es os de spachos, g ano de igo del pósi o, dándolo a o os ecinos que no so n na u ales; pa a que . s.ª en ienda que, si en el e de palo ansí se pegan, qué ha án en mí, po - b e, que soy seco, po que en iendo que no que ían más e me que a odos los diablos. [En cuan o a) Las en as, de ellas solas el alcacel hice, po que és a dicen los del concejo que los diezmos adminis e . s.ª y lo demás deje, que no es suyo, que es [e l] almoja i azgo y jabón; y es o bien lo me ece . s.ª po que el jabón es el que le hace la gue a, que ha dos años que He nán Ma ín es á apose ad o en él y con agua de la uen e hace conquis a a . s.ª, po que yo no en iendo es e lenguaje que se enda en Se illa el jabón a doce ma a edís la lib a y en Albaida a ein e ma a edís: mi e . s.ª si es o bas a pa a hace les gue a. Yo desca go mi conciencia con a isa a .s.ª de lo que acá pa sa y sien o, y no se me pod á impu a a mí culpa que sea pa cilia con es o as gen es, como po ca a de . s.ª lo he en endido. Y en lo de- más yo i é, dándome . s.ª licencia, pa sado el día de Año Nue o a in o ma y ecibi é mucha me ced en que me oigan en el cabildo, donde a odos esos mis s es. dé ce i icación de lo que se me enco- mienda. El mensaje o lle a los ecaudos de las diligencias que se hi- cie on en el ema e de las en as; yo asigné el ema e pa a quince de ene o, como . seño ía me mandó. Si en o a co sa yo ue e de p o echo . s.ª me lo mande, que como se ido y capellán lo engo de hace . Con an o Dios con odo s. De Albaida y de diciemb e a 27 de 1585 ... (ACS., ibídem, ol. 125). 110 ANTONIO HERRERA GARCIA 16 Muy ilus e s .: El día que me apa é de .md. y quedé de en ia a .md. homb e que oma ía el jabón y almoja i azgo, en T iana, i - niendo [de] mi iaje, [me] encon é con él y le ogué no salie a de Se illa sin e se con .m., y ansí me lo p ome ió y, po las palab as de ce i icación que me dio que habían pasado con .md. y el s . Ga nica, en endí se e dad lo que conmigo quedó. Y demás de es o el homb e que digo, que se llama Ba olomé Román, ecino de Oli- a es, en quien an año se ema ó el jabón, lle ó o a ca a mía con unos almend os al s . Ped o Femández Ga nica, en la cual le suplicaba die a de ella cuen a a .md. pa a que las do s en as de jabón y almoja i azgo, poniéndolas y obligándose él, se las podían da sin más ianzas, que yo lo abonaba. El p opio me ha dicho cómo se han ema ado y que en iende que el jabón es ponedo o sacado de mano de He nando Ma ín, el que hace la gue a a ese muy ilus e cabildo con la posesión del jabón, po que el jabón y plei o le ha sido a él y [a] un aljama de amilia que iene un eso o. Pa éceme, sal o la co ección de .md., que es e al homb e uese expelido de odas las en as del cabildo, de sue e que ni él uese ecibido ni de ninguna sue e po aspaso ue se admi ido, po que se ía queb a le lo s encuen os7 con que uela y a ese muy ilus- e cabildo comba e y acá a los peones desuella y embaba. Y, si hay a endado es, poco p es a si no dan .ª' mds. ecudimien o, y aún con end ía pa a el de echo de ese muy ilus e cabildo que el ecep o los ujese pa a no i ica lo a los del concejo y diese es imonio del cumplimien o y espues a de los del concejo; y, si no, el que ue e a endado de cualquie a de la s en as áigame el ecudimien o que yo me da é an buena mane a en el cumplimien o de ellos como me la di en el a o a el acei una, que ya es oy apa ejado pa a i ha s a Ja mue e en se icio de ese muy ilus e cabildo, eniendo yo a .m. po mi seño . Demás de lo dicho, que en iendo que con iene, suplico a .md. me haga me ced que, pues esa San a Iglesia en al coyun u a como és a de la Pu i icación y el muy ilus e cabildo iene no icia de odos sus se ido es y, acep ándolos po ales, les mandan da elas, que sea .md. se ido que no quede yo ol idado, pues que el día de hoy soy el más comba ido y más enemis ado y sólo engo mi espe anza y o - 7. Pane donde com ie nza el ala de las a es. pegada al cue po. CARTAS DE UN CURA RURAL AL CA BILDO CATEDRALICIO. .. 111 aleza p ime amen e en Dios y segunda iamen e en .md., que me da alas pa a que no ema a mis enemigos y ansí, de endiendo la Iglesi a, no imebo quid a ia mihi ho no. Y con an o quedo como siemp e obedien e al se icio de . md ., cuya muy ilus e pe sona yo ea con un cape lo. De Albaida y de ene o a los 17 de 1586 años ... (ACS., ibídem, ol. 122). 17 Muy ilus es s es.: la de ues as md s. ecibí; en odo p ocu a é cumpli la olun ad de s. mds. como de mi s seño es, y ansí hago p o i ibus e po se odo lo que puedo ace ca de los negocios que en e manos aemos y no se me da es blancas es ella me con el m ás a ei- ado de lo s a ei ados y pe suadi a los pa oquianos no se ayan al in ie no ni dejen de deci e dad, que a len más sus almas que cuan o in e ese hay en el mundo, pues que a Dio s cos a on su sang e y ida, y que po amenazas ni ie os de pe chos dañados no se pe ju en ni dejen de deci e dad de lo que saben, po que es en es o an desalma- do el buen He nando Ma ín que hay muchas ge n es que no osan de- ci sin su consejo. Háceles en ende que po la libe ad de su po ía bien pueden lib emen e pe ju a se, que c on la bula les ab so l e án del ju amen o. Pa éceme que [a] homb e de an es agado pecho, [que] ni ue a jus o que él po sí ju a a ni po o e ninguno, hale dado el con- ce jo pode pa a que decla e po ellos. Es ne gocio que no con iene sino que se p o ea au o que los del concejo decla en odos, po que hay homb es en ellos eme osos de sus conciencias y no se pe ju a án, y no es jus o que se emi a el ju amen- o en quien, aunque le digan «amice, ad quid enis i hic»8, no deje de en ega le. Yo sé que el s . F ancisco V áz quez es á del mismo pa e- ce mío; acá hace más odo nues o pode y holgá [ a] me ya que yo ace ase en algo a se i . Mándenme s. mds. en ia un poco de papel y pe donen mi des- co esía. Y con an o quedo como capellán y se ido de s. mds. De Albaida y de ma zo a los 17 de 1586 años ... (ACS., ibídem, ol. 141). 8. Palab as de Jesús a Judas en el hue o de Ge semaní: «Amigo, ¿a qu é ienes?» (Ma h., 26, 5 0). 112 AN ONIO HERRERA GARCIA 18 Muy ilus es s es.: Hoy mié coles, ein e y un días del mes de mayo, ecibí una de . seño ía en que me manda [que] con diligencia p ocu e algunos es igos que engan buen pecho y amigos de deci e dad y homb es de no icia. Y o lo ha é odo lo que en ello pudie e co n oda mi diligencia y cuidado, como . seño ía me lo manda, y los que ue en lle a án mi cédula y, si ue e menes e pa a esa diligencia p ocu a algunos homb es an iguos de Jo s Juga es coma cano s, ambién los i é a p ocu a . Y, si en alguna o a cosa yo ue e de p o echo, . seño ía me mande que como obedien e ca pellán lo ha é. Y con an o sea Dios con odos. De Albaida y de mayo a los 21 de 1586 ... (ACS., ibídem, ol. 139). 19 Muy Ill .C S .: Lo que de p esen e hay que a isa es que Remando Ma ín me equi ió que uese po su diezmo, que él es aba p es o, mos ando pode bas an e, de paga lo. Y o es pondí que yo enía po- de bas an e pa a ecibi lo y da ca as de pago de lo que ecibie e y se me en ega e en la cilla, con o me a los usos y cos umb es que has a hoy día se han gua dado en es a cob anza, y que en pe juicio del de echo a mis pa es yo no había de inno a cosa ninguna; él p o es- ó no le pa ase pe juicio Ja descomunión y ansí lo pidió po es imo- nio. Se á necesa io que luego sea ci ado el dicho Remando Ma ín y Diego Mo eno y F ancisco Suá ez del Ba e o y, si ue e posible, no engan el lunes sin una ca a p ime o del juez pa a que pa ezcan pe - sonalmen e, y ansí mi sm o se dé o den pa a pone los en la cá cel, a en- o que ya son ebeldes, habiendo sido amones ados po una ca a p i- me a del s . juez y no habe que ido acudi con la paga, y en pa icu- la es e mal c is iano de Hemando Ma ín, pe sec u o de la Iglesia de Dios y de los anexos a ella pe enecien es. Pues odos los que ho y día no pagan el doza o ni aún diezmo es po pu a pe suasión suya, habiéndoles inducido que no paguen el doza o, que no lo deben, que los saca á a paz y a sal o, y que el diez- mo de mala gana, como en o a engo dicho, sacando expensas, y que ansí lo deja ía po maldición a sus hijos, si no uesen po él a su e a. CARTAS DE UN CURA RURAL AL CABILDO CATEDRALICIO... 113 Y es o no sólo pa a sí y su pecho dañado, sino que no sé yo si Ma - ín Lu e o pa a in oduci su mala sec a p om e ía mayo es p e nda s que las que él p ome e, pues p ome e libe ad pe pe ua, que me pa ece no le al a sino p ome e la ida e e na a los pe seg uido es de la Iglesia. Da de es o g an es imonio lo que di é que acon eció en es e pue- blo (que como es negocio in e esado oigo, eo y callo): que pública- men e, como es alcalde, en la plaza dice que odos los es igos que ju a on po el cabildo son unos bella cos pe ju os, siendo como son ecinos o igina ios y bien nacidos, ancianos y hon ados, ha o mejo- es que no él, y que ellos de sus an epa sa dos y de sus idas pudie an de ci mejo es e dades que nunca él supo deci . Y ha enido a an a des e güenza es o que a un homb e hon ado de los que u e on es i- gos ha mandado en la camece ía no se le dé ca ne ni hí gado. O osí el domingo pa sado, que se con a on 27 de agos o de es e p esen e año, yendo yo a lle a el San ísimo Sac amen o a un en e - mo, lle a on las a as del palio los homb es que se halla on p esen- es en la iglesia, en e los cual es ue un homb e que se llama Ga cía Alonso; és e ue uno de los es igos del cabildo, ue ansí mis mo uno de los a o ado es y ap eciado es del acei una y es de los más an iguos del pueblo po que siemp e me ha p ocu ado a o ece de gen e que no enga en su pe sona e. Y enido con el San ísimo Sac amen o a casa del en e mo, es ando yo den o del aposen o, se llegó a la s a as del palio y las omó y dijo: «Los que uje on las a as engan y omen las a as y no Ga cía Alonso», lo cual ue causa de mucho escánda- lo al pueblo. Y cie o que, si yo alcanz a a a goza del negocio, s oy mal acondiconado, no sé cómo inie a con él. Y ansí suplico a . md . no pe mi a que de un i ano como aques e seamos a o men ados, sino que, si ue e po si ble, se le ponga eno a es e buen homb e [pa a que] no ul aje y mal a e a quien es mejo que él y odo su linaje, que es án ocasionando a no pode al homb e esis- i : sé que end á ho a en la cual no pueda el homb e sino echa se con oda la ca ga. V. md. me ha de pe dona , que en iendo en ado a . md. con es- as cosas, y po o a pa e quie o más peca po la go que no po co - o, pues que . md. me ha mandado que siemp e a ise. O o sí digo que me haga . md. la me ced de a isa al ju ado Miguel Je ónimo del lib amien o del pan al sac is án de es a illa pa a aquí, po que Reman- do Ma ín y él es una misma cosa y son de los pe seguido es, no obs an e que yo lo supliqué po mi ca a, po que como dicen «al aile como e hicie e haz».