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Repensar el cuerpo femenino. Corporeidad, género y transculturalidad en las narrativas de Aglaja Veteranyi, Alina Bronsky e Irena Brežná

Author: Garay González, Paula
Year: 2025
Source: https://idus.us.es/bitstreams/e2adabee-6364-4ba3-a8fa-728bbe058c8b/download
Escuela In e nacional de Doc o ado de la Uni e sidad de Se illa
P og ama de Doc o ado en Es udios Filológicos
Depa amen o de Filología Alemana
Tesis p esen ada pa a la ob ención del Tí ulo de Doc o a
Di igida po
D . D. Manuel Maldonado Alemán
D a. Dña. Ma ga i a Blanco Hölsche
Se illa, 2024
Co po eidad, géne o y anscul u alidad
en las na a i as de Aglaja Ve e anyi,
Alina B onsky e I ena B ežná
el cue po emenino
Repensa
PAULA GARAY GONZÁLEZ
A Sa o, el más dulce de odos los cue pos emeninos mig an es. A papá.
Donde quie a que es éis, ues a memo ia me imp egna el alma y es as páginas.
V
Índice
Ag adecimien os ............................................................. VII
Resumen / Zusammen assung ................................................ XI
Abs ac ...................................................................... XIII
Glosa io de símbolos y ab e iaciones.......................................... XV
In oducción ................................................................. XVI
Einlei ung ................................................................. XVII
PARTE PRIMERA. Cue po, géne o y anscul u alidad:
undamen os eó icos
1
1.1. Pensa a a és del cue po: un e o humanís ico ......................... 3
1.2. Habla desde el cue po: la expe iencia enca nada ........................ 15
1.2.1. Sexo, géne o e iden idad: algunas conside aciones eó icas ........ 20
1.2.1.1. «Gende ed bodies» y «l’inquié an e agili é
du co ps éminin»...................................... 30
1.2.2. La anscul u alidad: in-co po ación del concep o................ 44
1.2.2.1. Hacia una co po eización de la cualidad anscul u al ..... 49
1.2.2.2. T anscul u alidad y géne o: soma og a ía
de la muje mig an e .................................... 57
1.3. Lee y esc ibi el cue po anscul u al: un comp omiso li e a io ........... 65
1.3.1. De cue pos en mo imien o: li e a u a anscul u al ac ual
en lengua alemana............................................... 68
1.3.1.1. Con ex ualización del co pus li e a io: Suiza, Alemania
y las au o as del Es e de Eu opa......................... 74
1.3.2. El espacio y la oz del cue po anscul u al:
conside aciones na a ológicas ................................... 83
PARTE SEGUNDA. Cue po, géne o y anscul u alidad
en las na a i as de Aglaja Ve e anyi,
Alina B onsky e I ena B ežná 97
«DER KÖRPER» . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 99
2.1. Au o a y con ex o li e a io.............................................. 101
2.2. A gumen o de la ob a .................................................. 103
2.3. C ónica del cue po emenino anscul u al: sob e su cons ucción y
ansmu ación(es) ...................................................... 108
2.3.1. Desde el undamen o senso ial: ol a o y gus o
del cue po anscul u al........................................... 109

VI
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
2.3.2. De ma og a ía del cue po emenino mig an e.................... 115
2.3.3. El cue po del espec áculo y la ap opiación iden i a ia................ 120
2.3.3.1. Cue pos sin niñez: la sexualización emp ana
de las u u as a is as .................................... 124
2.3.3.2. De suje os y obje os, p oduc os y consumido es, usu uc o
y obsolescencia ......................................... 137
«Ich bea bei e e ih en Kö pe » . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 145
3.1. Au o a y con ex o li e a io.............................................. 147
3.2. A gumen o de la ob a .................................................. 151
3.3. T es gene aciones de cue pos en ánsi o: sob e la he encia somá ica
y la anscul u alidad ................................................... 157
3.3.1. Rosa Achme owa o el cue po inco up ible....................... 157
3.3.1.1. La disciplina somá ica .................................. 163
3.3.2. Sul ia Kalganowa o el cue po desposeído......................... 176
3.3.3. Amina Kalganowa o el cue po doblegado ....................... 186
3.3.3.1. Desde Rusia con amo : la p os i ución
como sal oconduc o .................................... 190
3.3.3.2. Escucha a mi cue po: soma ización
de la expe iencia aumá ica ............................. 202
«Sie is Kö pe pe se» . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 209
4.1. Au o a y con ex o li e a io.............................................. 211
4.2. A gumen o de la ob a .................................................. 214
4.3. De pacien es y c iminales: es imonios somá icos
de las muje es del Es e en Occiden e.................................... 218
4.3.1. Cue pos a ásicos ................................................ 219
4.3.2. Posesión y abandono: el cue po como p opiedad p i ada.......... 228
4.3.3. Cue pos cosi icados: pasi ización, ic imización,
sexualización y mal a o ......................................... 234
4.4. Co po eidad ans undida y enca nación de la expe iencia mig a o ia .... 255
Conclusiones................................................................ 264
Schluss olge ungen.......................................................... 265
Bibliog a ía ................................................................. 293
VII
Ag adecimien os
No hab ía podido adi ina que se ía aquí, en una Salamanca acend ada aun
calada de llu ia, donde comenza ía la di ícil a ea de ma e ializa mi g a i ud
en unas pocas líneas. Es as páginas, que hoy cob an sen ido g acias a us ojos,
su gen de una ges ación anómala e in e mi en e, de la diligencia y el abando-
no, pe o, sob e odo, del a igoso equilib io en e la inspi ación y la disciplina.
Que no sea un amasijo des encijado se debe, sin duda, al apoyo, el ca iño y la
paciencia de muchas pe sonas que me han acompañado en la o men a de ci -
cuns ancias que enma can el p oceso de elabo ación de cualquie esis doc o al
y de es a en conc e o. Aunque sien o que las palab as no alcanzan, espe o hace-
os un mínimo de jus icia en es e espacio, an ues o y an me ecido:
En p ime luga , me gus a ía da las g acias a mis di ec o es de esis, la D a.
Ma ga i a Blanco Hölsche y el D . Manuel Maldonado Alemán, po su lec-
u a exhaus i a de mi abajo y su e en mis capacidades, especialmen e cuan-
do yo dudaba de las mismas. Su paciencia, su ayuda y su consejo hacen que es a
esis se pueda pos ula como una pequeña es ella en nues o mapa de Cons e-
laciones Híb idas.
G acias a mis men o es du an e las es ancias de in es igación en Escocia,
Wuppe al y Salamanca, espec i amen e: To my colleagues, D . Emma Bond
and D . Be ina Bildhaue , o me p o esso s o my mas e ’s deg ee in Com-
pa a i e Li e a u e and hos s o my s ay a he Uni e si y o Sain And ews.
Wi h hei help I ound he ocus o my esea ch nowhe e else bu in my own
body and i was hei wise ad ice ha guided me o he igh app oach. Vie-
len Dank an P o . D . Ma ías Ma ínez ü seinen he zlichen Emp ang an de
Be gischen Uni e si ä Wuppe al und ü die Zei , die e in die Lek ü e mei-
ne Disse a ion in es ie e. Seine Pe spek i e e inne e mich da an, dass ich
in e s e Linie Li e a u wissenscha le in bin, und hal mi , die li e a ischen
We kzeuge wiede zuen decken, mi denen ich meine Dok o a bei au diesem
Gebie ich ig analysie en kann. G acias al D . Juan Manuel Ma ín Ma ín
que, jun o con el D . A agón Ruiz-Roso, hizo de mi es ancia úl ima en Sala-
VI
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
2.3.2. De ma og a ía del cue po emenino mig an e.................... 115
2.3.3. El cue po del espec áculo y la ap opiación iden i a ia................ 120
2.3.3.1. Cue pos sin niñez: la sexualización emp ana
de las u u as a is as .................................... 124
2.3.3.2. De suje os y obje os, p oduc os y consumido es, usu uc o
y obsolescencia ......................................... 137
«Ich bea bei e e ih en Kö pe » . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 145
3.1. Au o a y con ex o li e a io.............................................. 147
3.2. A gumen o de la ob a .................................................. 151
3.3. T es gene aciones de cue pos en ánsi o: sob e la he encia somá ica
y la anscul u alidad ................................................... 157
3.3.1. Rosa Achme owa o el cue po inco up ible....................... 157
3.3.1.1. La disciplina somá ica .................................. 163
3.3.2. Sul ia Kalganowa o el cue po desposeído......................... 176
3.3.3. Amina Kalganowa o el cue po doblegado ....................... 186
3.3.3.1. Desde Rusia con amo : la p os i ución
como sal oconduc o .................................... 190
3.3.3.2. Escucha a mi cue po: soma ización
de la expe iencia aumá ica ............................. 202
«Sie is Kö pe pe se» . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 209
4.1. Au o a y con ex o li e a io.............................................. 211
4.2. A gumen o de la ob a .................................................. 214
4.3. De pacien es y c iminales: es imonios somá icos
de las muje es del Es e en Occiden e.................................... 218
4.3.1. Cue pos a ásicos ................................................ 219
4.3.2. Posesión y abandono: el cue po como p opiedad p i ada.......... 228
4.3.3. Cue pos cosi icados: pasi ización, ic imización,
sexualización y mal a o ......................................... 234
4.4. Co po eidad ans undida y enca nación de la expe iencia mig a o ia .... 255
Conclusiones................................................................ 264
Schluss olge ungen.......................................................... 265
Bibliog a ía ................................................................. 293
VII
Ag adecimien os
No hab ía podido adi ina que se ía aquí, en una Salamanca acend ada aun
calada de llu ia, donde comenza ía la di ícil a ea de ma e ializa mi g a i ud
en unas pocas líneas. Es as páginas, que hoy cob an sen ido g acias a us ojos,
su gen de una ges ación anómala e in e mi en e, de la diligencia y el abando-
no, pe o, sob e odo, del a igoso equilib io en e la inspi ación y la disciplina.
Que no sea un amasijo des encijado se debe, sin duda, al apoyo, el ca iño y la
paciencia de muchas pe sonas que me han acompañado en la o men a de ci -
cuns ancias que enma can el p oceso de elabo ación de cualquie esis doc o al
y de es a en conc e o. Aunque sien o que las palab as no alcanzan, espe o hace-
os un mínimo de jus icia en es e espacio, an ues o y an me ecido:
En p ime luga , me gus a ía da las g acias a mis di ec o es de esis, la D a.
Ma ga i a Blanco Hölsche y el D . Manuel Maldonado Alemán, po su lec-
u a exhaus i a de mi abajo y su e en mis capacidades, especialmen e cuan-
do yo dudaba de las mismas. Su paciencia, su ayuda y su consejo hacen que es a
esis se pueda pos ula como una pequeña es ella en nues o mapa de Cons e-
laciones Híb idas.
G acias a mis men o es du an e las es ancias de in es igación en Escocia,
Wuppe al y Salamanca, espec i amen e: To my colleagues, D . Emma Bond
and D . Be ina Bildhaue , o me p o esso s o my mas e ’s deg ee in Com-
pa a i e Li e a u e and hos s o my s ay a he Uni e si y o Sain And ews.
Wi h hei help I ound he ocus o my esea ch nowhe e else bu in my own
body and i was hei wise ad ice ha guided me o he igh app oach. Vie-
len Dank an P o . D . Ma ías Ma ínez ü seinen he zlichen Emp ang an de
Be gischen Uni e si ä Wuppe al und ü die Zei , die e in die Lek ü e mei-
ne Disse a ion in es ie e. Seine Pe spek i e e inne e mich da an, dass ich
in e s e Linie Li e a u wissenscha le in bin, und hal mi , die li e a ischen
We kzeuge wiede zuen decken, mi denen ich meine Dok o a bei au diesem
Gebie ich ig analysie en kann. G acias al D . Juan Manuel Ma ín Ma ín
que, jun o con el D . A agón Ruiz-Roso, hizo de mi es ancia úl ima en Sala-
VIII
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
manca una expe iencia ácil y ag adable en la que, en e o as cosas, pude ecu-
pe a un poco del sen imien o de dazugehö en que an o anhelo.
G acias a Helena po compa i conmigo su alen o e ilus a es e abajo
con las más bellas imágenes. Y a Sonia po da le su dis inguida o ma inal que,
sin duda, a o ece (y en iquece) la lec u a.
G acias a mi amilia, mi mad e y mis íos, que me han apoyado de la mejo
o ma que han sabido, desde donde la memo ia me alcanza. G acias a Raquel
po amplia las on e as del cuidado ma e nal; a mis pad inos, Es he y Emi-
lio, po su apoyo incondicional; y a Ma cos, po cu a me y eco da me que sen-
i es de alien es. G acias a Paz, po acoge me en su uni e so de genialidades
desde que enía ca o ce años y coincidimos, den o y ue a de las aulas, buscan-
do a las muje es de las que nunca nadie habla (y po an as o as cosas).
G acias a Alba, po acompaña me y sos ene me en mis p ocesos, elando
po mi buena salud, du an e es os años an desa ian es. Me has enseñado, sob e
odo, a se indulgen e conmigo misma, a cul i a mi ja dín in e io sin desa en-
de ninguna lo ni desdeña las «malas hie bas», a ( e)concilia me con mi se
nómada cons uyendo mi hoga en el Yo. Más allá de u labo p o esional, he
sen ido u ca iño en la condolencia y u en usiasmo po mis log os y, po odo
ello, es a esis y yo misma es amos en deuda con igo.
Y, po úl imo, g acias a mis amigos, lo más p ecioso de mi biog a ía:
A Manuel, po se mi e dade o guía en la odisea doc o al. Nadie me ha a-
cili ado las cosas como ú, opóg a o de la memo ia, que me has abie o camino
en no pocas ocasiones. En mi expe iencia de es e mundo hos il y compe i i o
al que pe enecemos, la gene osidad lle a u son isa. Fue a de él, solo ú y yo
sabemos has a qué pun o me has sos enido y, cuando no, amo izado mi caída
en el so á-cama de u salón cha o. Es pa a mí un hono segui us pasos.
A Lucía, la más boni a de las casualidades que colmó el Aula Magna con el
esco de nues a ie a al inal de aquel cong eso. Con in ini a dulzu a y des-
de el p ime momen o, me acogis e en u u ina y en u casa, me a opas e en-
e u gen e y me de ol is e la ilusión po an as cosas que he pe dido la cuen a.
VIII
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
manca una expe iencia ácil y ag adable en la que, en e o as cosas, pude ecu-
pe a un poco del sen imien o de dazugehö en que an o anhelo.
G acias a Helena po compa i conmigo su alen o e ilus a es e abajo
con las más bellas imágenes. Y a Sonia po da le su dis inguida o ma inal que,
sin duda, a o ece (y en iquece) la lec u a.
G acias a mi amilia, mi mad e y mis íos, que me han apoyado de la mejo
o ma que han sabido, desde donde la memo ia me alcanza. G acias a Raquel
po amplia las on e as del cuidado ma e nal; a mis pad inos, Es he y Emi-
lio, po su apoyo incondicional; y a Ma cos, po cu a me y eco da me que sen-
i es de alien es. G acias a Paz, po acoge me en su uni e so de genialidades
desde que enía ca o ce años y coincidimos, den o y ue a de las aulas, buscan-
do a las muje es de las que nunca nadie habla (y po an as o as cosas).
G acias a Alba, po acompaña me y sos ene me en mis p ocesos, elando
po mi buena salud, du an e es os años an desa ian es. Me has enseñado, sob e
odo, a se indulgen e conmigo misma, a cul i a mi ja dín in e io sin desa en-
de ninguna lo ni desdeña las «malas hie bas», a ( e)concilia me con mi se
nómada cons uyendo mi hoga en el Yo. Más allá de u labo p o esional, he
sen ido u ca iño en la condolencia y u en usiasmo po mis log os y, po odo
ello, es a esis y yo misma es amos en deuda con igo.
Y, po úl imo, g acias a mis amigos, lo más p ecioso de mi biog a ía:
A Manuel, po se mi e dade o guía en la odisea doc o al. Nadie me ha a-
cili ado las cosas como ú, opóg a o de la memo ia, que me has abie o camino
en no pocas ocasiones. En mi expe iencia de es e mundo hos il y compe i i o
al que pe enecemos, la gene osidad lle a u son isa. Fue a de él, solo ú y yo
sabemos has a qué pun o me has sos enido y, cuando no, amo izado mi caída
en el so á-cama de u salón cha o. Es pa a mí un hono segui us pasos.
A Lucía, la más boni a de las casualidades que colmó el Aula Magna con el
esco de nues a ie a al inal de aquel cong eso. Con in ini a dulzu a y des-
de el p ime momen o, me acogis e en u u ina y en u casa, me a opas e en-
e u gen e y me de ol is e la ilusión po an as cosas que he pe dido la cuen a.
IX
AGRADECIMIENTOS
Es a esis, an compañe a de pupi e de la uya, goza además de u minucio-
sa e isión.
An Lau a und S e an, meine Nachba n in de San Vicen e S aße, meine
Familie alle dings. Ih hab euch on ganzem He zen um mich gekümme ,
übe all au Reisen mi genommen und eue wunde schönes Haus in Köln zu
meinem Zuhause wäh end meine Au en hal e in Deu schland gemach . Ich
liebe euch übe Wo e und Sp achen hinaus.
A Glo ia, Es he y Edu, en su día mis alumnos, hoy mis compañe os del
alma. Cada minu o en ues a compañía me sana el co azón, me ace ca (o me
eg esa) a una e sión de mí misma que no eme equi oca se, ansiosa de eí y
i i sono amen e. Me de ol éis la ocación, con enciéndome de que, de algún
modo humilde, ambién puedo enseña a la ez que ap endo.
A Gabi, mi compañe o de piso, de iaje, de a en u as y cui as. Po se mi
an i ión y mi huésped en cualquie país, eal o imagina io, y hace lo imposi-
ble pa a es a p esen e, a a és de un paisaje, unos e sos o cie a melodía que,
po alguna azón que siemp e me en e nece, e ecue da a mí. Po que me ega-
las espacios y momen os pa a c ea , c ee y c ece en los que bailamos jun os y
desen e amos cadá e es exquisi os.
A Aida, mi e ano in encible. Tu isa me e uelca el co azón y cuando no
me engo ni me sos engo, con calma dejas a un lado las demás cosas y e a o-
dillas a auna mis pedazos; me econs uyes pacien emen e mien as a a eas
nues as iejas canciones. Sob e es a esis han do mido us ga os y u luz, con el
sol de Bu gos, ha alumb ado has a el úl imo de sus ángulos mue os.
A Paula Le, génesis de mi amis ad. Vein isie e años después de aquel p ime
día en la gua de ía, seguimos cul i ando y man eniendo la leal ad que e apelli-
da. Siemp e es ás cuando e necesi o y, úl imamen e, has sido el aya de mi niña
in e io , quien ha sabido de ol e le lo que es suyo, ab aza la, seca le las lág i-
mas y eco da le que es buena, que es lis a, que es impo an e.
A Adán po de ol e me al No e cuando me pie do; a Ped o po el ἔτυμον
de la con a e nidad; a Na alia, po que quixímonos a esgaya; a mi Luci,
XVI
In oducción
Esc ibo es a esis pa a ap oxima me a lo indecible.1 Pa a ab aza concep os es-
qui os, expe iencias que, po su complejidad o su ma ginalidad, se escu en del
lenguaje y a e izan, sin emba go, en la é il supe icie co po al. En es os años
de cuidadosa obse ación, he no ado que lo ine able iende a enca na se y que
los cue pos —el mío el p ime o— ineludiblemen e encuen an su o ma úni-
ca y con unden e de exp esa la mi íada de ci cuns ancias y acciden es que mol-
dean nues a i encia. Así pensado, esul a cu ioso, a la pa que inquie an e, que
nos dé an o é igo ol e la mi ada al soma. La e lexión de Hen y Da id Tho-
eau, a ein iuno de eb e o del año 1842, e leja bien es e emo : «I mus con ess
he e is no hing so s ange o me as my own body. I lo e any o he piece o na u-
e, almos , be e » (1905: 27). En e ec o, du an e siglos de his o ia hemos p e e-
ido concen a nos en cualquie o o aspec o de la na u aleza, incluidos los más
emo os —como el uni e so y los as os— y los más diminu os —como los á o-
mos y las pa ículas que con o man la ma e ia—. En su ex enso pe íodo de e i-
o en el bosque de Walden, ni siquie a el ilóso o más desobedien e ue capaz de
ansg edi la áci a con ención de conside a el cue po como un en e ex año. Y
sin emba go, aunque echacemos el dolo y busquemos palia lo ápidamen e sin
indaga en sus más p o undas causas, pese a que deses imemos nues as cica ices
y que amos bo a las o co egi las, incluso aunque luchemos con a las ma cas de
la edad, los ajes y la cola e alidad auma ológica, odos es os ac o es no son sino
los hi os de nues a ayec o ia po el mundo y de ás de cada uno de ellos se es-
conde un ela o de supe i encia y ans o mación.
A nues o cue po le debemos el es a hoy aquí. Más aún, como señala mi ami-
go Gab iel al comienzo de su p opia esis doc o al, debemos ag adece a cada cé-
lula del mismo pode en en a nos, en es e caso, a la lec u a de es as páginas:
1 La p esen e esis doc o al se enma ca en el p oyec o de in es igación «Cons elaciones Hí-
b idas: T anscul u alidad y T ansnacionalismo en la Na a i a Ac ual en Lengua Alemana»
(PGC2018-098274-B-I00), sub encionado po el Minis e io de Ciencia, Inno ación y Uni-
e sidades.

XVI
In oducción
Esc ibo es a esis pa a ap oxima me a lo indecible.1 Pa a ab aza concep os es-
qui os, expe iencias que, po su complejidad o su ma ginalidad, se escu en del
lenguaje y a e izan, sin emba go, en la é il supe icie co po al. En es os años
de cuidadosa obse ación, he no ado que lo ine able iende a enca na se y que
los cue pos —el mío el p ime o— ineludiblemen e encuen an su o ma úni-
ca y con unden e de exp esa la mi íada de ci cuns ancias y acciden es que mol-
dean nues a i encia. Así pensado, esul a cu ioso, a la pa que inquie an e, que
nos dé an o é igo ol e la mi ada al soma. La e lexión de Hen y Da id Tho-
eau, a ein iuno de eb e o del año 1842, e leja bien es e emo : «I mus con ess
he e is no hing so s ange o me as my own body. I lo e any o he piece o na u-
e, almos , be e » (1905: 27). En e ec o, du an e siglos de his o ia hemos p e e-
ido concen a nos en cualquie o o aspec o de la na u aleza, incluidos los más
emo os —como el uni e so y los as os— y los más diminu os —como los á o-
mos y las pa ículas que con o man la ma e ia—. En su ex enso pe íodo de e i-
o en el bosque de Walden, ni siquie a el ilóso o más desobedien e ue capaz de
ansg edi la áci a con ención de conside a el cue po como un en e ex año. Y
sin emba go, aunque echacemos el dolo y busquemos palia lo ápidamen e sin
indaga en sus más p o undas causas, pese a que deses imemos nues as cica ices
y que amos bo a las o co egi las, incluso aunque luchemos con a las ma cas de
la edad, los ajes y la cola e alidad auma ológica, odos es os ac o es no son sino
los hi os de nues a ayec o ia po el mundo y de ás de cada uno de ellos se es-
conde un ela o de supe i encia y ans o mación.
A nues o cue po le debemos el es a hoy aquí. Más aún, como señala mi ami-
go Gab iel al comienzo de su p opia esis doc o al, debemos ag adece a cada cé-
lula del mismo pode en en a nos, en es e caso, a la lec u a de es as páginas:
1 La p esen e esis doc o al se enma ca en el p oyec o de in es igación «Cons elaciones Hí-
b idas: T anscul u alidad y T ansnacionalismo en la Na a i a Ac ual en Lengua Alemana»
(PGC2018-098274-B-I00), sub encionado po el Minis e io de Ciencia, Inno ación y Uni-
e sidades.
XVII
Einlei ung
Ich sch eibe diese Disse a ion, um mich dem Unaussp echlichen anzunä-
he n.3 Um schwe assba e Konzep e zu uma men, E ah ungen, die au g und
ih e Komplexi ä ode Ma ginali ä aus de Sp ache en glei en und dennoch
au de uch ba en Obe läche des Kö pe s landen. In diesen Jah en so g äl-
ige Beobach ung habe ich es ges ell , dass das Unaussp echliche dazu neig ,
sich zu e kö pe n, und dass die Kö pe – mein eigene zue s – un e meid-
lich ih e einziga ige und eind ucks olle A inden, die Vielzahl on Um-
s änden und Zu ällen auszud ücken, die unse E leben o men. So be ach e
is es ebenso me kwü dig wie beun uhigend, dass es uns so seh schwinde-
lig mach , den Blick au das Soma zu ich en. Hen y Da id Tho eaus Re lexi-
on om 21. Feb ua 1842 spiegel diese Angs gu wide : „I mus con ess he e
is no hing so s ange o me as my own body. I lo e any o he piece o na u e,
almos , be e “ (1905: 27). In de Ta wu de übe Jah hunde e hinweg liebe
au jeden ande en Aspek de Na u geach e , einschließlich de en e n es en
– wie das Uni e sum und die S e ne – und de kleins en – wie die A ome und
Pa ikel, die die Ma e ie bilden. Wäh end seine langen Zei des Rückzugs im
Wald on Wälde n wa selbs de ungeho sams e Philosoph nich in de Lage,
die unausgesp ochene Kon en ion zu b echen, den Kö pe als emdes We-
sen zu be ach en. Und dennoch, auch wenn wi den Schme z ablehnen und
e suchen, ihn schnell zu linde n, ohne seine ie s en U sachen zu e o schen,
auch wenn wi unse e Na ben missach en und sie auslöschen ode ko igie en
wollen, selbs wenn wi gegen die Spu en des Al e s, die Abnu zung und die
aumaspezi ischen Nebenwi kungen kämp en, sind all diese Fak o en nich s
ande es als die Meilens eine unse e Reise du ch die Wel , und hin e jedem
on ihnen e bi g sich eine Geschich e on Übe leben und T ans o ma ion.
3 Die o liegende Disse a ion is Teil des Fo schungsp ojek s „Cons elaciones Híb idas: T ans-
cul u alidad y T ansnacionalismo en la Na a i a Ac ual en Lengua Alemana“ (PGC2018-
098274-B-I00), ge ö de om spanischen Minis e ium ü Wissenscha , Inno a ion und
Uni e si ä en (MICIU).
XVIII
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
Now, s op o a momen and look a you hand. A single ini ial cell, a e ilized
egg, was able o gi e ise o a communi y consis ing o illions o cells ha ea-
ched such le els o coo dina ion ha we e able o make no jus one, bu wo al-
mos symme ical hands millions o cells apa om each o he , ha de eloped a
b ain o con ol hem, and ha o ches a ed you en i e o ganism wi h such a de-
g ee o sophis ica ion ha hese illions o cells a e now able, collec i ely, o g ab
his book and go o e he bo ing ask o eading i . We, as a communi y, ha e a lo
o lea n om hem (To eg osa Co és 2023: 1).
Cie amen e, la consciencia co po al conlle a g andes apo aciones cul u ales.
Del mismo modo que Gab iel es udia el compo amien o de los componen es
básicos de nues o soma y ex apola sus conclusiones a los ámbi os de la é ica y
la polí ica, en los capí ulos que siguen yo me p opongo in es iga sus (no me-
nos so is icadas) na a i as y cómo es as desa ían y econ igu an las ideas a-
dicionales de iden idad y pe enencia, a ni el indi idual y en su impac o social.
Pa a a on a es a a ea, con ieso habe pa ido de las bases de mi p opio cue -
po y los pun os cla e de la in e seccionalidad que me concie ne: soy muje y,
de un iempo a es a pa e, he sido y soy mig an e. Es os dos ac o es, po cho-
can e que esul e, me elegan como suje o a una cie a ma ginalidad; au omá-
icamen e hacen que mi cue po se uel a no-no ma i o y se desp enda más
ácilmen e de los egis os y las es adís icas. Al sis ema no le gus a ene que
lidia con lo ano mal ni lo ex ao dina io, una ealidad c uel que no solo he
expe imen ado en mis p opias ca nes, sino que he is o e lejada en o as bio-
g a ías, como las de las au o as que me ocupan en es e abajo y su elenco de
pe sonajes emeninos. Po lo an o, aunque odos albe gan su(s) his o ia(s), es á
cla o que hay cue pos canónicos y o os a os o abyec os, y son es os úl imos
los que me in e esan.
O a no a ascinan e es que odos los cue pos ienen memo ia. T ansi a los
dis in os espacios nos expone a un egis o somá ico de la expe iencia que en
ocasiones se e idencia en nues o aspec o —nues a de mis, nues os miem-
b os— y o as eces esul a in isible, pe o no po ello menos ascenden e. Así,
los indi iduos que pe manecemos en con inuo mo imien o acogemos en nues-
XVIII
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
Now, s op o a momen and look a you hand. A single ini ial cell, a e ilized
egg, was able o gi e ise o a communi y consis ing o illions o cells ha ea-
ched such le els o coo dina ion ha we e able o make no jus one, bu wo al-
mos symme ical hands millions o cells apa om each o he , ha de eloped a
b ain o con ol hem, and ha o ches a ed you en i e o ganism wi h such a de-
g ee o sophis ica ion ha hese illions o cells a e now able, collec i ely, o g ab
his book and go o e he bo ing ask o eading i . We, as a communi y, ha e a lo
o lea n om hem (To eg osa Co és 2023: 1).
Cie amen e, la consciencia co po al conlle a g andes apo aciones cul u ales.
Del mismo modo que Gab iel es udia el compo amien o de los componen es
básicos de nues o soma y ex apola sus conclusiones a los ámbi os de la é ica y
la polí ica, en los capí ulos que siguen yo me p opongo in es iga sus (no me-
nos so is icadas) na a i as y cómo es as desa ían y econ igu an las ideas a-
dicionales de iden idad y pe enencia, a ni el indi idual y en su impac o social.
Pa a a on a es a a ea, con ieso habe pa ido de las bases de mi p opio cue -
po y los pun os cla e de la in e seccionalidad que me concie ne: soy muje y,
de un iempo a es a pa e, he sido y soy mig an e. Es os dos ac o es, po cho-
can e que esul e, me elegan como suje o a una cie a ma ginalidad; au omá-
icamen e hacen que mi cue po se uel a no-no ma i o y se desp enda más
ácilmen e de los egis os y las es adís icas. Al sis ema no le gus a ene que
lidia con lo ano mal ni lo ex ao dina io, una ealidad c uel que no solo he
expe imen ado en mis p opias ca nes, sino que he is o e lejada en o as bio-
g a ías, como las de las au o as que me ocupan en es e abajo y su elenco de
pe sonajes emeninos. Po lo an o, aunque odos albe gan su(s) his o ia(s), es á
cla o que hay cue pos canónicos y o os a os o abyec os, y son es os úl imos
los que me in e esan.
O a no a ascinan e es que odos los cue pos ienen memo ia. T ansi a los
dis in os espacios nos expone a un egis o somá ico de la expe iencia que en
ocasiones se e idencia en nues o aspec o —nues a de mis, nues os miem-
b os— y o as eces esul a in isible, pe o no po ello menos ascenden e. Así,
los indi iduos que pe manecemos en con inuo mo imien o acogemos en nues-
XIX
INTRODUCCIÓN / EINLEITUNG
Dem Kö pe is es zu e danken, heu e hie zu sein. Noch meh , wie mein
F eund Gab iel zu Beginn seine eigenen Dok o a bei anme k , muss jede
Zelle des Kö pe s da ü gedank we den, dass es möglich is , sich in diesem
Fall de Lek ü e diese Sei en zu widmen:
Now, s op o a momen and look a you hand. A single ini ial cell, a e ilized
egg, was able o gi e ise o a communi y consis ing o illions o cells ha ea-
ched such le els o coo dina ion ha we e able o make no jus one, bu wo al-
mos symme ical hands millions o cells apa om each o he , ha de eloped a
b ain o con ol hem, and ha o ches a ed you en i e o ganism wi h such a de-
g ee o sophis ica ion ha hese illions o cells a e now able, collec i ely, o g ab
his book and go o e he bo ing ask o eading i . We, as a communi y, ha e a lo
o lea n om hem (To eg osa Co és 2023: 1).
Ta sächlich b ing das Kö pe bewuss sein g oße kul u elle Bei äge mi sich.
Genauso wie Gab iel das Ve hal en de G undbaus eine unse es Kö pe s un-
e such und seine Schluss olge ungen au die Be eiche E hik und Poli ik
ex apolie , beabsich ige ich in den olgenden Kapi eln, die (nich wenige
ausgeklügel en) E zählungen zu e o schen und wie diese die adi ionellen
Vo s ellungen on Iden i ä und Zugehö igkei au indi iduelle Ebene und
in ih em sozialen Ein luss he aus o de n und neu kon igu ie en. Um diese
Au gabe anzugehen, gebe ich zu, dass ich on den G undlagen meines eige-
nen Kö pe s und den Schlüsselpunk en de mich be e enden In e sek io-
nali ä ausgegangen bin: Ich bin eine F au und sei einige Zei Mig an in.
Diese beiden Fak o en, so schockie end es auch e scheinen mag, elegie en
mich als Subjek zu eine gewissen Ma ginali ä , machen meinen Kö pe au-
oma isch nich -no ma i und lassen ihn leich e aus den Regis e n und S a-
is iken he aus allen. Das Sys em mag es nich , sich mi dem Ano malen
ode Auße gewöhnlichen auseinande zuse zen. Eine g ausame Reali ä , die
ich nich nu am eigenen Leib e ah en habe, sonde n auch in ande en Bio-
g a ien gesehen habe, wie in denjenigen de Au o innen, mi denen ich mich
in diese A bei beschä ige, sowie ih em Ensemble weibliche Cha ak e-
en. Obwohl sie alle ih e Geschich e(n) haben, is es kla , dass es kanonische
XX
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
os cue pos una cons an e sín esis de elemen os, una usión de los usos, las
p ác icas y cos umb es de los luga es y las cul u as que habi amos, pe o am-
bién damos cobijo a la amalgama de con lic os in ínsecos al nomadismo y
los p ocesos de in eg ación y adap ación sociocul u al. La pe enne con ien-
da iden i a ia, el (sen imien o de) desa aigo y la búsqueda incansable del ho-
ga , la dispu a en e el allí y el aquí, en e el pasado y el p esen e, en e el ol ido
y el ecue do son solo algunos ejemplos. Pe o la memo ia co po al a más allá
o, mejo dicho, más a ás, y ambién aba ca las pau as y los oles de géne o que
la sociedad nos impone p on amen e y que nunca dejan de ei e a se. Es deci ,
la i encia de los dilemas desc i os no es la misma pa a un homb e y una mu-
je , ni nues os cue pos la p ocesan del mismo modo. Sob e la isiología eme-
nina pesan las pied as angula es de la disc iminación y la iolencia de géne o,
alacias a gumen a i as de odas las épocas, abúes sexuales, expec a i as ma-
e nales cuando no exigencias ep oduc i as, e c. Nues a expe iencia del mun-
do no es, ni se á, po an o, la misma que la de nues os homólogos masculinos,
a cuya imagen y semejanza se ha moldeado el a que ipo humano. En es e sen-
ido, la con luencia de la anscul u alidad y el géne o en la co po eidad esul a
en una expe iencia doblemen e pe i é ica del mundo; el cue po emenino mi-
g an e es un pa adigma de la al e idad, la ex añeza, el emdsein.
Es di ícil comp ende y explica odas es as cues iones, an abs ac as y aún
al as de de iniciones consolidadas, incluso a a de o mula la i encia ma -
ginal se uel e una a dua a ea si conside amos que la injus icia epis émica
(F icke 2007) excluye, silencia, dis o siona o e gi e sa sis emá icamen e los
signi icados y con ibuciones del suje o subal e no (Spi ak 1988).2 Asimismo,
y po si ue a poco, en es a in es igación me en en o al e o adicional de ol e
lingüís ico lo somá ico. Po sue e, pa a sal a odos es os obs áculos podemos
acudi a un mismo e eno conciliado sob e el que mi buen amigo Manuel,
mucho más e sado que yo, e lexiona lo siguien e: «La li e a u a, enga o no
un p opósi o, a más allá de na a una his o ia: ejempli ica la ida a a és de
2 Todos los concep os mencionados se desa olla án en el ma co eó ico de la esis.
XX
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
os cue pos una cons an e sín esis de elemen os, una usión de los usos, las
p ác icas y cos umb es de los luga es y las cul u as que habi amos, pe o am-
bién damos cobijo a la amalgama de con lic os in ínsecos al nomadismo y
los p ocesos de in eg ación y adap ación sociocul u al. La pe enne con ien-
da iden i a ia, el (sen imien o de) desa aigo y la búsqueda incansable del ho-
ga , la dispu a en e el allí y el aquí, en e el pasado y el p esen e, en e el ol ido
y el ecue do son solo algunos ejemplos. Pe o la memo ia co po al a más allá
o, mejo dicho, más a ás, y ambién aba ca las pau as y los oles de géne o que
la sociedad nos impone p on amen e y que nunca dejan de ei e a se. Es deci ,
la i encia de los dilemas desc i os no es la misma pa a un homb e y una mu-
je , ni nues os cue pos la p ocesan del mismo modo. Sob e la isiología eme-
nina pesan las pied as angula es de la disc iminación y la iolencia de géne o,
alacias a gumen a i as de odas las épocas, abúes sexuales, expec a i as ma-
e nales cuando no exigencias ep oduc i as, e c. Nues a expe iencia del mun-
do no es, ni se á, po an o, la misma que la de nues os homólogos masculinos,
a cuya imagen y semejanza se ha moldeado el a que ipo humano. En es e sen-
ido, la con luencia de la anscul u alidad y el géne o en la co po eidad esul a
en una expe iencia doblemen e pe i é ica del mundo; el cue po emenino mi-
g an e es un pa adigma de la al e idad, la ex añeza, el emdsein.
Es di ícil comp ende y explica odas es as cues iones, an abs ac as y aún
al as de de iniciones consolidadas, incluso a a de o mula la i encia ma -
ginal se uel e una a dua a ea si conside amos que la injus icia epis émica
(F icke 2007) excluye, silencia, dis o siona o e gi e sa sis emá icamen e los
signi icados y con ibuciones del suje o subal e no (Spi ak 1988).2 Asimismo,
y po si ue a poco, en es a in es igación me en en o al e o adicional de ol e
lingüís ico lo somá ico. Po sue e, pa a sal a odos es os obs áculos podemos
acudi a un mismo e eno conciliado sob e el que mi buen amigo Manuel,
mucho más e sado que yo, e lexiona lo siguien e: «La li e a u a, enga o no
un p opósi o, a más allá de na a una his o ia: ejempli ica la ida a a és de
2 Todos los concep os mencionados se desa olla án en el ma co eó ico de la esis.
XXI
INTRODUCCIÓN / EINLEITUNG
Kö pe gib und solche, die als sel en ode ands ändig gel en. Le z e e in e-
essie en mich besonde s.
Ein wei e e aszinie ende Aspek is , dass alle Kö pe ein Gedäch nis
haben. Das Du chque en e schiedene Räume se z den Kö pe einem so-
ma ischen E ah ungsspek um aus, das sich manchmal im äuße en E schei-
nungsbild – in de Hau , den Gliedmaßen – zeig und ande e Male unsich ba
bleib , jedoch nich wenige bedeu end is . So behe be gen die Indi iduen, die
sich s ändig in Bewegung be inden, in ih en Kö pe n eine kons an e Syn hese
on Elemen en, eine Ve schmelzung de Gewohnhei en, P ak iken und B äu-
che de O e und Kul u en, in denen wi leben. Gleichzei ig nehmen wi abe
auch die Mischung de Kon lik e au , die dem Nomadismus und den P o-
zessen de sozio-kul u ellen In eg a ion und Anpassung innewohnen. Die
s ändige Iden i ä skon o e se, das (Ge ühl on) En wu zelung und die une -
müdliche Suche nach einem Zuhause, die Spannung und Gegensa z zwischen
dem Do und dem Hie , zwischen Ve gangenhei und Gegenwa , zwischen
Ve gessen und E inne ung sind nu einige Beispiele. Doch das Kö pe ge-
däch nis geh wei e ode besse gesag , es eich wei e zu ück und um ass
auch die on de Gesellscha ühzei ig au e leg en Geschlech e ollen und
-mus e , die sich s ändig wiede holen. Das heiß , das E leben de besch ie-
benen Dilemma a is nich dasselbe ü einen Mann und eine F au, noch e -
a bei en unse e Kö pe sie au dieselbe Weise. Au die weibliche Physiologie
las en die G undp eile de Disk iminie ung und de Geschlech e gewal , a -
gumen a i e Fehlannahmen aus allen Epochen, sexuelle Tabus, mü e li-
che E wa ungen sowie ep oduk i e An o de ungen. Die Wel e ah ung de
F auen wi d dahe nich dieselbe sein wie die de männlichen Gegens ücke,
nach de en Bild und Ähnlichkei de menschliche A che yp ge o m wu de. In
diesem Sinne esul ie die Kon e genz on T anskul u ali ä und Geschlech
in de Kö pe lichkei in eine doppel pe iphe en E ah ung de Wel ; de
weibliche Mig an enkö pe is ein Pa adigma de Ande sa igkei , de F emd-
hei , des F emdseins.

XXII
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
los ex os li e a ios, incluso iccionales, nos ace ca de una mane a muy explí-
ci a a las expe iencias más eales y, así, nos ayuda a encon a nues o luga en
el mundo» (A agón Ruiz-Roso 2022: 12). En es e caso, la li e a u a nos b in-
da un espacio en el que acoge y ela a lo insóli o y, al mismo iempo, nos p o-
po ciona los medios y las he amien as necesa ios pa a lee y esc ibi el cue po,
pe mi iéndonos e alo a su capacidad exp esi a y p es a buena a ención a lo
(mucho) que iene que deci . En su co ien e anscul u al se o mulan po ex-
celencia la mul i ud de con lic os mencionados en los pá a os an e io es y en
el ace o ge mano de la misma se aúnan g an pa e de las na a i as inusi adas
de los suje os excluidos del p o agonismo en la his o ia eu opea, de sus países
pe i é icos, sus odiseas mig a o ias, los ecos de sus gue as… Po es e mo i o
y, a su ez, po que en ella se e leja la consiguien e ans o mación del cue po,
me comp ome o con el es udio de la li e a u a anscul u al en lengua alemana
en es a esis. Conc e amen e, selecciono las no elas de Aglaja Ve e anyi (1999),
Alina B onsky (2010) e I ena B ežná (2012) po se modélicas de cómo la li-
e a u a log a ansmi i ealidades complejas, sob e odo las que de i an de la
expe iencia doblemen e ma ginal de se muje y se mig an e.
Pa iendo de es as bases y supues os, en el p esen e abajo busca é da es-
pues a a las siguien es cues iones:
1. ¿Cómo se ep esen a la in e sección en e la co po eidad, el géne o y la
anscul u alidad en el con ex o de la na a i a con empo ánea en lengua
alemana?
2. A p opósi o del cue po, ¿de qué mane a in luye la expe iencia mig an e
en la pe cepción, ep esen ación y ans o mación del cue po emenino?
¿Cómo se con ie e es e en un símbolo de esis encia y adap ación en el
con ex o de la mig ación y la anscul u alidad?
3. Desde un pun o de is a sociológico, ¿cómo con ibuyen las pe spec i-
as de géne o y anscul u alidad a una comp ensión más p o unda y ma-
izada de la expe iencia mig an e? ¿En qué medida las ep esen aciones
li e a ias del cue po emenino mig an e ea i man o desa ían los es e-
XXII
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
los ex os li e a ios, incluso iccionales, nos ace ca de una mane a muy explí-
ci a a las expe iencias más eales y, así, nos ayuda a encon a nues o luga en
el mundo» (A agón Ruiz-Roso 2022: 12). En es e caso, la li e a u a nos b in-
da un espacio en el que acoge y ela a lo insóli o y, al mismo iempo, nos p o-
po ciona los medios y las he amien as necesa ios pa a lee y esc ibi el cue po,
pe mi iéndonos e alo a su capacidad exp esi a y p es a buena a ención a lo
(mucho) que iene que deci . En su co ien e anscul u al se o mulan po ex-
celencia la mul i ud de con lic os mencionados en los pá a os an e io es y en
el ace o ge mano de la misma se aúnan g an pa e de las na a i as inusi adas
de los suje os excluidos del p o agonismo en la his o ia eu opea, de sus países
pe i é icos, sus odiseas mig a o ias, los ecos de sus gue as… Po es e mo i o
y, a su ez, po que en ella se e leja la consiguien e ans o mación del cue po,
me comp ome o con el es udio de la li e a u a anscul u al en lengua alemana
en es a esis. Conc e amen e, selecciono las no elas de Aglaja Ve e anyi (1999),
Alina B onsky (2010) e I ena B ežná (2012) po se modélicas de cómo la li-
e a u a log a ansmi i ealidades complejas, sob e odo las que de i an de la
expe iencia doblemen e ma ginal de se muje y se mig an e.
Pa iendo de es as bases y supues os, en el p esen e abajo busca é da es-
pues a a las siguien es cues iones:
1. ¿Cómo se ep esen a la in e sección en e la co po eidad, el géne o y la
anscul u alidad en el con ex o de la na a i a con empo ánea en lengua
alemana?
2. A p opósi o del cue po, ¿de qué mane a in luye la expe iencia mig an e
en la pe cepción, ep esen ación y ans o mación del cue po emenino?
¿Cómo se con ie e es e en un símbolo de esis encia y adap ación en el
con ex o de la mig ación y la anscul u alidad?
3. Desde un pun o de is a sociológico, ¿cómo con ibuyen las pe spec i-
as de géne o y anscul u alidad a una comp ensión más p o unda y ma-
izada de la expe iencia mig an e? ¿En qué medida las ep esen aciones
li e a ias del cue po emenino mig an e ea i man o desa ían los es e-
XXIII
INTRODUCCIÓN / EINLEITUNG
Es is schwie ig, all diese F agen zu e s ehen und zu e klä en, die so abs ak
sind und noch imme keine konsolidie en De ini ionen haben. Selbs de Ve -
such, die ma ginales E leben zu o mulie en, wi d zu eine mühsamen Au ga-
be, wenn wi be ücksich igen, dass epis emische Unge ech igkei (F icke 2007)
sys ema isch die Bedeu ungen und Bei äge des subal e nen Subjek s (Spi ak
1988) ausschließ , zum Schweigen b ing , e ze ode e älsch .4 Zudem s e-
he ich in diese Fo schung o de zusä zlichen He aus o de ung, das Soma i-
sche sp achlich zu assen. Glückliche weise kann, um all diese Hinde nisse zu
übe winden, au einen gemeinsamen e söhnlichen Boden zu ückgeg i en we -
den, übe den mein gu e F eund Manuel, de iel e sie e is als ich, olgendes
e lek ie : „Li e a u , ob sie einen Zweck ha ode nich , geh übe das bloße
E zählen eine Geschich e hinaus: Das Ve anschaulichen des Lebens du ch li-
e a ische Tex e, auch ik i e, b ing uns au seh explizi e Weise nähe an die e-
als en E ah ungen he an und hil uns so, unse en Pla z in de Wel zu inden“
(A agón Ruiz-Roso 2022: 12).5 In diesem Fall bie e uns die Li e a u einen
Raum, in dem das Ungewöhnliche au genommen und e zähl we den kann, und
gleichzei ig s ell sie uns die no wendigen Mi el und We kzeuge zu Ve ügung,
um den Kö pe zu lesen und zu sch eiben. Dadu ch wi d es möglich, seine ex-
p essi e Kapazi ä neu zu bewe en und genau au das (Vieles), was e zu sagen
ha , zu ach en. In ih e anskul u ellen S ömung we den die Vielzahl de Kon-
lik e o mulie , die in den o he igen Absä zen e wähn wu den, und im deu -
schen Be eich e einen sich iele de ungewöhnlichen E zählungen de jenigen,
die aus de Geschich e Eu opas, ih en pe iphe en Lände n, ih en Mig a ions-
odysseen, den Echos ih e K iege ausgeschlossen wu den... Aus diesem G und
und weil da in auch die da aus esul ie ende T ans o ma ion des Kö pe s e lek-
ie wi d, engagie e ich mich in diese Disse a ion ü das S udium de ans-
kul u ellen Li e a u in deu sche Sp ache. Konk e wähle ich die Romane on
Aglaja Ve e anyi (1999), Alina B onsky (2010) und I ena B ežná (2012) aus,
4 Alle genann en Konzep e we den im heo e ischen Kapi el de A bei en wickel .
5 Meine Übe se zung.
XXIV
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
eo ipos y oles de géne o? ¿Qué ( e)conside aciones debemos ene en
cuen a en pos de la deses igma ización del colec i o mig an e y la in e-
g ación de sus muje es?
4. Finalmen e, en lo que a la li e a u a concie ne, ¿cómo se e lejan en ella las
dis in as dimensiones de la iolencia, la disc iminación y la desigualdad que
en en an las muje es mig an es? ¿De qué es a egias li e a ias se si en las
au o as pa a da oz a sus p opias expe iencias ma ginalizadas? ¿Cómo se
cons uye la iden idad emenina (y qué ínculo gua da con el cue po) en las
no elas es udiadas?
Abo da é es as p egun as a lo la go de la esis haciendo especial hincapié en la
( e)comp ensión exhaus i a y ma izada del cue po emenino a a és de la mi-
g ación, al como se ecoge en la li e a u a es udiada.
La esis se di ide en dos bloques bien di e enciados. En el p ime o —que se
co esponde, a su ez, con el p ime capí ulo— plan ea é los undamen os eó-
icos de los que pa i án mis u u os a gumen os, a sabe : las eo ías sob e la
co po eidad y el alo del cue po en las amas humanís icas y los es udios cul-
u ales; las bases de los es udios de géne o y la impo ancia de emplea pe s-
pec i as eminis as pa a isibiliza las ayec o ias de las muje es y comba i la
disc iminación y la iolencia que su en; y el concep o de anscul u alidad, en
el con ex o social eu opeo, pe o ambién como ac o de e minan e de la cons-
ucción iden i a ia. En la con luencia de es as es dimensiones ha é mi p o-
pues a concep ual de un cue po anscul u al emenino que unciona á como
pa adigma de la ma ginalidad (somá ica, social y de géne o) en la que se cen a
mi es udio. Finalmen e, ce a é es e p ime bloque eó ico con un úl imo apa -
ado comp ome ido con el desa ollo de los aspec os na a ológicos sob e los
que se cen a án los análisis li e a ios.
En el segundo bloque aplica é es as bases eó icas al examen de los ex os
seleccionados. En el capí ulo segundo, dedicado al análisis de la no ela Wa um
das Kind in de Polen a koch (1999) de Aglaja Ve e anyi, explo a é la cons uc-
ción del cue po anscul u al emenino desde la pe spec i a ín ima y pe sonal de
XXIV
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
eo ipos y oles de géne o? ¿Qué ( e)conside aciones debemos ene en
cuen a en pos de la deses igma ización del colec i o mig an e y la in e-
g ación de sus muje es?
4. Finalmen e, en lo que a la li e a u a concie ne, ¿cómo se e lejan en ella las
dis in as dimensiones de la iolencia, la disc iminación y la desigualdad que
en en an las muje es mig an es? ¿De qué es a egias li e a ias se si en las
au o as pa a da oz a sus p opias expe iencias ma ginalizadas? ¿Cómo se
cons uye la iden idad emenina (y qué ínculo gua da con el cue po) en las
no elas es udiadas?
Abo da é es as p egun as a lo la go de la esis haciendo especial hincapié en la
( e)comp ensión exhaus i a y ma izada del cue po emenino a a és de la mi-
g ación, al como se ecoge en la li e a u a es udiada.
La esis se di ide en dos bloques bien di e enciados. En el p ime o —que se
co esponde, a su ez, con el p ime capí ulo— plan ea é los undamen os eó-
icos de los que pa i án mis u u os a gumen os, a sabe : las eo ías sob e la
co po eidad y el alo del cue po en las amas humanís icas y los es udios cul-
u ales; las bases de los es udios de géne o y la impo ancia de emplea pe s-
pec i as eminis as pa a isibiliza las ayec o ias de las muje es y comba i la
disc iminación y la iolencia que su en; y el concep o de anscul u alidad, en
el con ex o social eu opeo, pe o ambién como ac o de e minan e de la cons-
ucción iden i a ia. En la con luencia de es as es dimensiones ha é mi p o-
pues a concep ual de un cue po anscul u al emenino que unciona á como
pa adigma de la ma ginalidad (somá ica, social y de géne o) en la que se cen a
mi es udio. Finalmen e, ce a é es e p ime bloque eó ico con un úl imo apa -
ado comp ome ido con el desa ollo de los aspec os na a ológicos sob e los
que se cen a án los análisis li e a ios.
En el segundo bloque aplica é es as bases eó icas al examen de los ex os
seleccionados. En el capí ulo segundo, dedicado al análisis de la no ela Wa um
das Kind in de Polen a koch (1999) de Aglaja Ve e anyi, explo a é la cons uc-
ción del cue po anscul u al emenino desde la pe spec i a ín ima y pe sonal de
XXV
INTRODUCCIÓN / EINLEITUNG
weil sie exempla isch zeigen, wie Li e a u komplexe Reali ä en e mi eln kann,
insbesonde e solche, die aus de doppel ma ginalen E ah ung als F au und Mi-
g an in esul ie en.
Ausgehend on all diesen G undlagen und Annahmen we de ich in diese
A bei e suchen, olgende F agen zu bean wo en:
1. Wie wi d die Schni s elle zwischen Kö pe lichkei , Geschlech
und T anskul u ali ä im Kon ex de zei genössischen E zählungen in deu -
sche Sp ache da ges ell ?
2. In Bezug au den Kö pe , wie beein luss die Mig an en-E ah ung die
Wah nehmung, Da s ellung und T ans o ma ion des weiblichen Kö pe s?
Wie wi d diese zu einem Symbol des Wide s ands und de Anpassung im
Kon ex on Mig a ion und T anskul u ali ä ?
3. Aus soziologische Sich , wie agen Geschlech e - und T anskul u ali ä s-
pe spek i en zu einem ie e en und nuancie e en Ve s ändnis de Mig-
an en-E ah ung bei? Inwie e n bes ä igen ode hin e agen li e a ische
Da s ellungen des mig an ischen weiblichen Kö pe s S e eo ypen und Ge-
schlech e ollen? Welche (Re)Übe legungen soll en wi zu En s igma isie-
ung und In eg a ion on Mig an innen be ücksich igen?
4. Wie spiegeln sich in de Li e a u die e schiedenen Dimensionen on
Gewal , Disk iminie ung und Ungleichhei wide , denen mig an ische
F auen gegenübe s ehen? Welche li e a ischen S a egien nu zen Au o in-
nen, um ih en eigenen ma ginalisie en E ah ungen eine S imme zu geben?
Wie wi d die weibliche Iden i ä kons uie (und welchen Zusammenhang
gib es zum Kö pe ) in den un e such en Romanen?
Diese F agen we de ich im Ve lau de Disse a ion behandeln, wobei ich be-
sonde s au das um assende und nuancie e Ve s ändnis des weiblichen Kö pe s
du ch die Mig a ion eingehen we de, wie es in de un e such en Li e a u da -
ges ell wi d.
Die Disse a ion is in zwei kla un e scheidba e Abschni e gegliede .
Im e s en – de dem e s en Kapi el en sp ich – we de ich die heo e ischen
XXXII
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
assen, die au die eine ode ande e Weise zu diese Fo schung und den da -
in eingep lanz en Übe legungen beige agen haben. In meinem Namen, dem
meine Au o innen und ih e weiblichen Cha ak e e: Nehm hin und les , das
is mein Leib.

XXXII
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
assen, die au die eine ode ande e Weise zu diese Fo schung und den da -
in eingep lanz en Übe legungen beige agen haben. In meinem Namen, dem
meine Au o innen und ih e weiblichen Cha ak e e: Nehm hin und les , das
is mein Leib.
©Helena Méndez Pé ez
Pa e p ime a
CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD:
CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD:
FUNDAMENTOS TEÓRICOS
FUNDAMENTOS TEÓRICOS
3
1.1. Pensa a a és del cue po:7 un e o humanís ico
El cue po humano ha sido ep esen ado en un amplio abanico de o mas di-
e en es y en una g an a iedad de luga es cul u ales e his ó icos. Se ha desc i-
o de di e sas mane as, como una en idad biológica, como el a uendo del alma,
como un espacio de p oducción cul u al, una cons ucción psicosexual e inclu-
so un me o es o bo ma e ial. Cada uno de es os di e en es en oques ae con-
sigo una gama de discu sos an opológicos, polí icos, eológicos y psicológicos
que explo an y cons uyen iden idades y posiciones de suje o. Lo cie o es que
el cue po es a la ez un luga de in ención y au oexp esión, y ambién un ob-
je o de dominación y con ol. A a és de las expe iencias y ep esen aciones
enca nadas de pe sonas de odo el mundo se si úa al cen o de los deba es ac-
uales sob e aza, en o no al géne o y la sexualidad. Conside ando, pues, la e -
sa ilidad de sus lec u as y su co elación con la cul u a, esul a inquie an e que
el cue po haya sido has a hace poco —y siga siendo, en cie a medida— un en-
cla e con o e ido, igno ado o ma ginalizado en las disciplinas humanís icas.
En la p esen e sección expond emos una b e e his o ia del mismo, señalando
algunas de las p incipales eo ías que plan ean y amplían su sen ido humano e
iden i a io.
Pa amos de que las humanidades eciben su nomb e del comp omiso y la
elación di ec a con nues a condición humana, pa a la que el cue po cons i-
uye una dimensión undamen al. His ó icamen e, la adición humanis a oc-
ciden al si úa sus ocos de in e és y es udio sob e la men e y las a es c ea i as
que exp esan nues o espí i u humano, p esuponiendo nues a co po eidad en
el mejo de los casos y deses imándola las más de las eces po su p o anidad:
«Humanis hinke s do no seem con en o be human; hey sec e ly wan o
anscend mo ali y, weakness, and e o and o li e like gods. Since bodily li e
does no allow his, hey ocus on he mind» (Shus e man 2006: 8). Es e in-
e és exclusi o po la ac i idad men al alejó a los humanis as de conside a el
7 El í ulo de es e apa ado hace un guiño al a ículo de Richa d Shus e man (2006), «Thinking
h ough he Body, Educa ing o he Humani ies: A Plea o Somaes he ics». Puede encon a -
se la e e encia comple a en la bibliog a ía.
3
1.1. Pensa a a és del cue po:7 un e o humanís ico
El cue po humano ha sido ep esen ado en un amplio abanico de o mas di-
e en es y en una g an a iedad de luga es cul u ales e his ó icos. Se ha desc i-
o de di e sas mane as, como una en idad biológica, como el a uendo del alma,
como un espacio de p oducción cul u al, una cons ucción psicosexual e inclu-
so un me o es o bo ma e ial. Cada uno de es os di e en es en oques ae con-
sigo una gama de discu sos an opológicos, polí icos, eológicos y psicológicos
que explo an y cons uyen iden idades y posiciones de suje o. Lo cie o es que
el cue po es a la ez un luga de in ención y au oexp esión, y ambién un ob-
je o de dominación y con ol. A a és de las expe iencias y ep esen aciones
enca nadas de pe sonas de odo el mundo se si úa al cen o de los deba es ac-
uales sob e aza, en o no al géne o y la sexualidad. Conside ando, pues, la e -
sa ilidad de sus lec u as y su co elación con la cul u a, esul a inquie an e que
el cue po haya sido has a hace poco —y siga siendo, en cie a medida— un en-
cla e con o e ido, igno ado o ma ginalizado en las disciplinas humanís icas.
En la p esen e sección expond emos una b e e his o ia del mismo, señalando
algunas de las p incipales eo ías que plan ean y amplían su sen ido humano e
iden i a io.
Pa amos de que las humanidades eciben su nomb e del comp omiso y la
elación di ec a con nues a condición humana, pa a la que el cue po cons i-
uye una dimensión undamen al. His ó icamen e, la adición humanis a oc-
ciden al si úa sus ocos de in e és y es udio sob e la men e y las a es c ea i as
que exp esan nues o espí i u humano, p esuponiendo nues a co po eidad en
el mejo de los casos y deses imándola las más de las eces po su p o anidad:
«Humanis hinke s do no seem con en o be human; hey sec e ly wan o
anscend mo ali y, weakness, and e o and o li e like gods. Since bodily li e
does no allow his, hey ocus on he mind» (Shus e man 2006: 8). Es e in-
e és exclusi o po la ac i idad men al alejó a los humanis as de conside a el
7 El í ulo de es e apa ado hace un guiño al a ículo de Richa d Shus e man (2006), «Thinking
h ough he Body, Educa ing o he Humani ies: A Plea o Somaes he ics». Puede encon a -
se la e e encia comple a en la bibliog a ía.

4
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
cue po como pa e in ínseca de la cul u a. Así, la ca ac e ís ica dualis a me-
a ísica del pensamien o ilosó ico occiden al desp ecia los ins in os ca nales y
los mi a con ecelo, asociando el cue po con las necesidades animales, ísicas o
c udas, mien as la men e es la que ep esen a nues os equisi os supe io es,
espi i uales o humanos. Su gen así una se ie de dico omías men e-cue po, al-
ma-cue po, humano-animal, na u aleza in e na-ex e na, sociedad-na u aleza…
en las que se p io iza siemp e el p ime elemen o de cada pa . Como esul ado
se o ma la idea ambigua de que el cue po no es ni comple amen e humano ni
comple amen e pa e de la na u aleza ex e na y, po consiguien e, el suje o se
concibe du an e siglos como una men e enca nada.
El dualismo axiológico pla ónico, inspi ado en las c eencias ó icas, ele a el
es a us de ealidad espi i ual y al mismo iempo la aísla de la dimensión co po-
al. En su diálogo Fedón, Pla ón encomienda al alma humana la a ea de libe-
a se de las ligadu as con las que el cue po la cons iñe:
¿Pe o es que no iene a se una pu i icación eso, lo que desde an iguo se dice
en la sen encia ‘el sepa a al máximo el alma del cue po’ y el acos umb a se ella
a ecoge se y concen a se en sí misma ue a del cue po, y a habi a en lo posi-
ble, an o en el iempo p esen e como en el u u o, sola en sí misma, libe ada del
cue po como de unas cadenas? […] ¿No se llama es o mue e, disolución y se-
pa ación del alma del cue po?8
O os ilóso os clásicos niegan es a idea, como A is ó eles, pa a quien cue po y
alma son insepa ables,9 o Jeno on e, que conside a el cue po alioso pa a odas
las ac i idades humanas y en odos sus usos, incluido en el ac o de pensa , que
se puede e al e ado debido a la mala salud ísica (Wa e ield 1997: 172). No
obs an e, desde que Pla ón ija como obje i o pa a la iloso ía sepa a la men-
8 Mi aducción. Pa a el o iginal, id. Fedón, 67c-67d: «κάθαρσις δὲ εἶναι ἆρα οὐ τοῦτο συμβαίνει,
ὅπερ πάλαι ἐν τῷ λόγῳ λέγεται, τὸ χωρίζειν ὅτι μάλιστα ἀπὸ τοῦ σώματος τὴν ψυχὴν καὶ ἐθίσαι
αὐτὴν καθ᾽ αὑτὴν πανταχόθεν ἐκ τοῦ σώματος συναγείρεσθαί τε καὶ ἁθροίζεσθαι, καὶ οἰκεῖν
κατὰ τὸ δυνατὸν καὶ ἐν τῷ νῦν παρόντι καὶ ἐν τῷ ἔπειτα μόνην καθ᾽ αὑτήν, ἐκλυομένην ὥσπερ
ἐκ δεσμῶν ἐκ τοῦ σώματος; [...] οὐκοῦν τοῦτό γε θάνατος ὀνομάζεται, λύσις καὶ χωρισμὸς
ψυχῆς ἀπὸ σώματος;»
9 En De anima.
4
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
cue po como pa e in ínseca de la cul u a. Así, la ca ac e ís ica dualis a me-
a ísica del pensamien o ilosó ico occiden al desp ecia los ins in os ca nales y
los mi a con ecelo, asociando el cue po con las necesidades animales, ísicas o
c udas, mien as la men e es la que ep esen a nues os equisi os supe io es,
espi i uales o humanos. Su gen así una se ie de dico omías men e-cue po, al-
ma-cue po, humano-animal, na u aleza in e na-ex e na, sociedad-na u aleza…
en las que se p io iza siemp e el p ime elemen o de cada pa . Como esul ado
se o ma la idea ambigua de que el cue po no es ni comple amen e humano ni
comple amen e pa e de la na u aleza ex e na y, po consiguien e, el suje o se
concibe du an e siglos como una men e enca nada.
El dualismo axiológico pla ónico, inspi ado en las c eencias ó icas, ele a el
es a us de ealidad espi i ual y al mismo iempo la aísla de la dimensión co po-
al. En su diálogo Fedón, Pla ón encomienda al alma humana la a ea de libe-
a se de las ligadu as con las que el cue po la cons iñe:
¿Pe o es que no iene a se una pu i icación eso, lo que desde an iguo se dice
en la sen encia ‘el sepa a al máximo el alma del cue po’ y el acos umb a se ella
a ecoge se y concen a se en sí misma ue a del cue po, y a habi a en lo posi-
ble, an o en el iempo p esen e como en el u u o, sola en sí misma, libe ada del
cue po como de unas cadenas? […] ¿No se llama es o mue e, disolución y se-
pa ación del alma del cue po?8
O os ilóso os clásicos niegan es a idea, como A is ó eles, pa a quien cue po y
alma son insepa ables,9 o Jeno on e, que conside a el cue po alioso pa a odas
las ac i idades humanas y en odos sus usos, incluido en el ac o de pensa , que
se puede e al e ado debido a la mala salud ísica (Wa e ield 1997: 172). No
obs an e, desde que Pla ón ija como obje i o pa a la iloso ía sepa a la men-
8 Mi aducción. Pa a el o iginal, id. Fedón, 67c-67d: «κάθαρσις δὲ εἶναι ἆρα οὐ τοῦτο συμβαίνει,
ὅπερ πάλαι ἐν τῷ λόγῳ λέγεται, τὸ χωρίζειν ὅτι μάλιστα ἀπὸ τοῦ σώματος τὴν ψυχὴν καὶ ἐθίσαι
αὐτὴν καθ᾽ αὑτὴν πανταχόθεν ἐκ τοῦ σώματος συναγείρεσθαί τε καὶ ἁθροίζεσθαι, καὶ οἰκεῖν
κατὰ τὸ δυνατὸν καὶ ἐν τῷ νῦν παρόντι καὶ ἐν τῷ ἔπειτα μόνην καθ᾽ αὑτήν, ἐκλυομένην ὥσπερ
ἐκ δεσμῶν ἐκ τοῦ σώματος; [...] οὐκοῦν τοῦτό γε θάνατος ὀνομάζεται, λύσις καὶ χωρισμὸς
ψυχῆς ἀπὸ σώματος;»
9 En De anima.
5
CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
e de su p isión co po al, los sen idos y deseos somá icos son epe idamen e
condenados po nubla nues o juicio y dis ae nues a a ención de la búsque-
da de la e dad. Del mismo modo, la adición c is iana acoge la idea del cue -
po como un me o auxilia del Yo. A pesa de las nume osas e e encias en sus
ex os que a ibuyen un g an alo simbólico a la co po eidad,10 el c is ianismo
pe pe úa la idea del cue po como un obje o pe ecede o cuya única unción es
la de albe ga el alma. A a és de la imagen de es a úl ima y la de Dios, ambos
e e nos, se e ue za el concep o dualis a p e iamen e plan eado. Po o o lado,
al cue po se asocian nues os p incipales allos y de ec os, se le achaca una na-
u aleza débil e i acional que supues amen e soca a nues as aspi aciones mo-
ales. Sen encias como la de San Pablo, «scio enim quia non habi a in me hoc
es in ca ne mea bonum nam elle adiace mihi pe ice e au em bonum non in-
enio» (Romanos, 7:18),11 oscu ecie on du an e siglos el alo de la co po ei-
dad en las ciencias humanas.
Po su pa e, el dualismo me odológico ca esiano a gumen a que el pensa-
mien o es una p opiedad de la ealidad espi i ual, mien as que la dimensión
co po al se ca ac e iza mejo po la ex ensión.12 La es ex ensa se en iende en
es e con ex o como una máquina al se icio de la es cogi ans que, en cambio,
pe manece siemp e independien e de las necesidades del cue po. Igualmen-
e, Desca es ahonda en la dualidad men e/alma-cue po y llega a conclusiones
que, de nue o, si úan al segundo en un ni el in e io , subo dinado a su con a-
pa e anímica:
Nempe occu eba p imo, me habe e ul um, manus, b achia, o amque hanc
memb o um machinam, qualis e iam in cada e e ce ni u , e quam co po is no-
mine designabam. Occu eba p ae e ea me nu i i, incede e, sen i e, e cogi-
a e: quas quidem ac iones ad animam e e ebam. Sed quid esse haec anima,
el non ad e ebam, el exiguum nescio quid imaginaba , ins a en i, el ignis,
el ae he is, quod c assio ibus mei pa ibus esse in usum. De co po e e o ne
10 V. g . Hoc es enim co pus meum (M 26, 26; Mc 14, 22; Lc 22, 19; 1Co 10, 24).
11 T ad.: «Y yo sé que en mí, es o es, en mi ca ne, no mo a el bien; po que el que e el bien es á
en mí, pe o no el hace lo».
12 En Discu so sob e el mé odo, 1637.
6
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
dubi abam quidem, sed dis inc e me nosse a bi aba ejus na u am, quam si
o e, qualem men e concipiebam, desc ibe e en assem, sic explicuissem: pe
co pus in elligo illud omne quod ap um es igu a aliqua e mina i, loco ci -
cumsc ibi, spa ium sic eple e, u ex eo aliud omne co pus excluda ; ac u, isu,
audi u, gus u, el odo a u pe cipi, necnon mo e i plu ibus modis, non quidem
a seipso, sed ab alio quopiam a quo anga u : namque habe e im seipsum mo-
endi, i em sen iendi, el cogi andi, nullo pac o ad na u am co po is pe ine e
judicabam; quinimo mi aba po ius ales acul a es in quibusdam co po ibus e-
pe i i (Desca es apud Co ingham 2013: 34, 36).13
Pues o que se puede concebi cla a y dis in amen e una cosa sin la o a, Des-
ca es es ablece que el cue po y el alma son esencialmen e di e en es y que la
única ce eza que los humanos pueden ene es la de su pensamien o; más allá
de es e, nada les es p opio. Conside ando que como en es pensan es no ene-
mos ex ensión mas sí podemos concebi la idea de es a úl ima, Desca es con-
cluye que el pensamien o puede exis i sin un sopo e co pó eo y e ue za así el
dualismo plan eado has a en onces.14
Den o de la adición empi is a de la iloso ía b i ánica de los siglos XVII y
XVIII, algunos pensado es llegan a conside a el cue po en cie a medida al e-
conoce que nues a expe iencia del mundo depende en e amen e de nues os
13 El agmen o seleccionado se co esponde con la «Medi a io Secunda: De na u a men is
humanae: quod ipsa si , de no io quam co pus» de las Medi aciones me a ísicas (Medi a iones
de p ima philosophia, 1641). T ad.: «Conside aba, p ime o, que enía una ca a, manos, b azos y
oda es a máquina compues a de huesos y ca ne, como se e en un cadá e , la cual designaba
con el nomb e de cue po. Conside aba, además, que me alimen aba, y andaba, y sen ía, y pen-
saba, y odas es as acciones las e e ía al alma; o bien, si me de enía en es e pun o, imaginaba el
alma como algo en ex emo a o y su il, un ien o, una llama o un soplo delicadísimo, insinuado
y espa cido en mis más g ose as pa es. En cuan o al cue po, no dudaba en modo alguno de su
na u aleza, y pensaba que la conocía muy dis in amen e; y si hubie a que ido explica la, según
las nociones que en onces enía, la hubie a desc i o de es a mane a: en iendo po cue po odo
aquello que puede e mina po alguna igu a, es a colocado en cie o luga y llena un espacio
de modo que excluya a cualquie o o cue po; odo aquello que pueda se sen ido po el ac o o
po la is a, o po el oído, o po el gus o, o po el ol a o; que pueda mo e se en a ias mane as».
14 Coe áneo de Desca es, Thomas Hobbes publicó en 1651 Le ia han o The Ma e , Fo me
and Powe o a Commonweal h Ecclesias icall and Ci il, donde aboga po un con a o social y un
gobie no absolu is a, ue e e indi iso, como solución pa a ence la gue a ci il y la si uación
b u al del es ado de na u aleza. En su ob a, cue po y polí ica o jan ínculos muy ue es. Como
los ilóso os de la adición con ac ualis a (Locke, Rousseau, e c.), Hobbes plan ea el cue po
como una me á o a del Es ado.
6
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
dubi abam quidem, sed dis inc e me nosse a bi aba ejus na u am, quam si
o e, qualem men e concipiebam, desc ibe e en assem, sic explicuissem: pe
co pus in elligo illud omne quod ap um es igu a aliqua e mina i, loco ci -
cumsc ibi, spa ium sic eple e, u ex eo aliud omne co pus excluda ; ac u, isu,
audi u, gus u, el odo a u pe cipi, necnon mo e i plu ibus modis, non quidem
a seipso, sed ab alio quopiam a quo anga u : namque habe e im seipsum mo-
endi, i em sen iendi, el cogi andi, nullo pac o ad na u am co po is pe ine e
judicabam; quinimo mi aba po ius ales acul a es in quibusdam co po ibus e-
pe i i (Desca es apud Co ingham 2013: 34, 36).13
Pues o que se puede concebi cla a y dis in amen e una cosa sin la o a, Des-
ca es es ablece que el cue po y el alma son esencialmen e di e en es y que la
única ce eza que los humanos pueden ene es la de su pensamien o; más allá
de es e, nada les es p opio. Conside ando que como en es pensan es no ene-
mos ex ensión mas sí podemos concebi la idea de es a úl ima, Desca es con-
cluye que el pensamien o puede exis i sin un sopo e co pó eo y e ue za así el
dualismo plan eado has a en onces.14
Den o de la adición empi is a de la iloso ía b i ánica de los siglos XVII y
XVIII, algunos pensado es llegan a conside a el cue po en cie a medida al e-
conoce que nues a expe iencia del mundo depende en e amen e de nues os
13 El agmen o seleccionado se co esponde con la «Medi a io Secunda: De na u a men is
humanae: quod ipsa si , de no io quam co pus» de las Medi aciones me a ísicas (Medi a iones
de p ima philosophia, 1641). T ad.: «Conside aba, p ime o, que enía una ca a, manos, b azos y
oda es a máquina compues a de huesos y ca ne, como se e en un cadá e , la cual designaba
con el nomb e de cue po. Conside aba, además, que me alimen aba, y andaba, y sen ía, y pen-
saba, y odas es as acciones las e e ía al alma; o bien, si me de enía en es e pun o, imaginaba el
alma como algo en ex emo a o y su il, un ien o, una llama o un soplo delicadísimo, insinuado
y espa cido en mis más g ose as pa es. En cuan o al cue po, no dudaba en modo alguno de su
na u aleza, y pensaba que la conocía muy dis in amen e; y si hubie a que ido explica la, según
las nociones que en onces enía, la hubie a desc i o de es a mane a: en iendo po cue po odo
aquello que puede e mina po alguna igu a, es a colocado en cie o luga y llena un espacio
de modo que excluya a cualquie o o cue po; odo aquello que pueda se sen ido po el ac o o
po la is a, o po el oído, o po el gus o, o po el ol a o; que pueda mo e se en a ias mane as».
14 Coe áneo de Desca es, Thomas Hobbes publicó en 1651 Le ia han o The Ma e , Fo me
and Powe o a Commonweal h Ecclesias icall and Ci il, donde aboga po un con a o social y un
gobie no absolu is a, ue e e indi iso, como solución pa a ence la gue a ci il y la si uación
b u al del es ado de na u aleza. En su ob a, cue po y polí ica o jan ínculos muy ue es. Como
los ilóso os de la adición con ac ualis a (Locke, Rousseau, e c.), Hobbes plan ea el cue po
como una me á o a del Es ado.
7
CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
ó ganos senso iales —siemp e p io izando solo algunos sen idos, como la is-
a y el oído—. En su T a ado de la na u aleza humana (A T ea ise o Human Na-
u e, 1739), Hume pone de mani ies o la impo ancia de es as pe cepciones y
sos iene que en ellas se encuen a el o igen del conocimien o, es deci , en la ex-
pe iencia que bien puede se in e na (la e lexión) o ex e na:
Fo my pa , when I en e mos in ima ely in o wha I call mysel , I always
s umble on some pa icula pe cep ion o o he , o hea o cold, ligh o shade,
lo e o ha ed, pain o pleasu e. I ne e can ca ch mysel a any ime wi hou a
pe cep ion, and ne e can obse e any hing bu he pe cep ion. When my pe -
cep ions a e emo ed o any ime, as by sound sleep, so long am I insensible o
mysel , and may uly be said no o exis (Hume 1956 [1739]: 239).
Aunque no llega a plan ea un sensismo, Hume sí señala la necesidad del cue -
po pa a ene expe iencias —si bien, las asocia a la imaginación, abajando con
imágenes ex e nas e in e nas—. Es as pe cepciones, según el ilóso o, ga an i-
zan un exis i y un pe cibi , es o es, la acción, si bien no al suje o que exis a, que
solo puede se supues o.
A mediados del siglo XVIII, Kan desdice el dualismo ca esiano al desa-
olla la idea de que el alma y el cue po es án ligados de mane a inhe en e.15
De acue do con su eo ía, po un lado, las almas desenca nadas no pueden e-
ne cognición humana y, po o o, es án an inculadas al cue po que e olucio-
nan y se ans o man con él —po ejemplo, no pudiendo ope a con e icacia sin
la in e acción con un cue po sano y bien en enado o des aneciéndose a me-
dida que es e se uel e menos ágil en la ejez—. Kan a i ma, po an o, que,
sea como sea su exis encia después de la mue e del cue po, nues as almas no
pueden ene conocimien o o expe iencia del ipo que poseemos en ida y que
la cognición es á ma cada sin excepción po la in luencia de nues a co po ei-
dad. Asimismo, en su C í ica del juicio (K i ik de U eilsk a , 1790) ahonda en
la p oblemá ica de los sen idos, sos eniendo que solo como c ia u as acionales
y sensuales (o co po eizadas) podemos expe imen a el dolo y el place :
15 En His o ia gene al de la na u aleza y eo ía del cielo (Allgemeine Na u geschich e und Theo ie des
Himmels, 1755).
14
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
en que es é insc i o, si bien siemp e se e ela como un ins umen o polí ico.22
Desde una pe spec i a más subje i a, el cue po es ambién el luga de la He -
kun (Foucaul 1971): sob e él pesa el es igma del pasado y es, a la ez, su-
pe icie de insc ipción de los sucesos, luga de disociación del Yo, olumen en
pe pe uo de umbamien o. El cue po se decons uye y econs uye cons an e-
men e, es una en idad his ó ica y cul u almen e especí ica y albe ga las ma cas
an o de la p ocedencia como de las elaciones de pode que lo dominan.
En de ini i a, una de las p incipales conclusiones a las que se llega en el pa-
sado siglo es que el cue po no es, simplemen e, como un esul ado b u o de la
na u aleza, sino que es á inco po ado a la cul u a. De hecho, cons i uye un lu-
ga cla e en el que ambas con luyen con la iden idad cul u al, se exp esan y a -
iculan median e su p opia o ma. Al educa y cul i a la sensibilidad de la
conciencia somá ica pa a mejo a nues o pensamien o a a és del cue po, no
solo po enciamos los medios ma e iales de la cul u a humana sino ambién
nues as capacidades como suje os pa a comp ende la, dis u a la y, po encial-
men e, desa ia la. No podemos pasa po al o que ambién a a és del cue -
po los indi iduos podemos adap a nos o esis i las expec a i as cul u ales que
se nos imponen y que, en es e sen ido, « he body may e en be he p ime sou -
ce o ou e y ideas o agency and eedom» (Shus e man 2006: 6). La mane a
en que mo emos, deco amos, al e amos y exhibimos nues os cue pos cons i-
uye asimismo un pa adigma de la olun ad de acción y la au ode e minación.
Al coa a es os hábi os, como señalaba Foucaul median e el pa adigma de los
sis emas ca cela ios (1975), ponemos lími es a nues a libe ad indi idual.
A modo de conclusión cabe ecalca que, en endidos como o maciones con-
ingen es de espacio, iempo y ma e ialidad, los cue pos han comenzado a se
comp endidos como ensamblajes de p ác icas, discu sos, imágenes, a eglos ins-
i ucionales y luga es y p oyec os especí icos. Su alo es c ucial en y pa a los
22 La idea del «cue po polí ico» ha sido empleada y e omada po muchos au o es y abo da-
da desde dis in as amas epis émicas. Paul Bea iz P eciado la e oma cuando es ablece que
«nues o cue po es la pla a o ma y luga de inse ción de muchas ecnologías de pode , pe o
[…] ambién un espacio posible de ans o mación social y polí ica y de lucha» (Blanes 2022).

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REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
en que es é insc i o, si bien siemp e se e ela como un ins umen o polí ico.22
Desde una pe spec i a más subje i a, el cue po es ambién el luga de la He -
kun (Foucaul 1971): sob e él pesa el es igma del pasado y es, a la ez, su-
pe icie de insc ipción de los sucesos, luga de disociación del Yo, olumen en
pe pe uo de umbamien o. El cue po se decons uye y econs uye cons an e-
men e, es una en idad his ó ica y cul u almen e especí ica y albe ga las ma cas
an o de la p ocedencia como de las elaciones de pode que lo dominan.
En de ini i a, una de las p incipales conclusiones a las que se llega en el pa-
sado siglo es que el cue po no es, simplemen e, como un esul ado b u o de la
na u aleza, sino que es á inco po ado a la cul u a. De hecho, cons i uye un lu-
ga cla e en el que ambas con luyen con la iden idad cul u al, se exp esan y a -
iculan median e su p opia o ma. Al educa y cul i a la sensibilidad de la
conciencia somá ica pa a mejo a nues o pensamien o a a és del cue po, no
solo po enciamos los medios ma e iales de la cul u a humana sino ambién
nues as capacidades como suje os pa a comp ende la, dis u a la y, po encial-
men e, desa ia la. No podemos pasa po al o que ambién a a és del cue -
po los indi iduos podemos adap a nos o esis i las expec a i as cul u ales que
se nos imponen y que, en es e sen ido, « he body may e en be he p ime sou -
ce o ou e y ideas o agency and eedom» (Shus e man 2006: 6). La mane a
en que mo emos, deco amos, al e amos y exhibimos nues os cue pos cons i-
uye asimismo un pa adigma de la olun ad de acción y la au ode e minación.
Al coa a es os hábi os, como señalaba Foucaul median e el pa adigma de los
sis emas ca cela ios (1975), ponemos lími es a nues a libe ad indi idual.
A modo de conclusión cabe ecalca que, en endidos como o maciones con-
ingen es de espacio, iempo y ma e ialidad, los cue pos han comenzado a se
comp endidos como ensamblajes de p ác icas, discu sos, imágenes, a eglos ins-
i ucionales y luga es y p oyec os especí icos. Su alo es c ucial en y pa a los
22 La idea del «cue po polí ico» ha sido empleada y e omada po muchos au o es y abo da-
da desde dis in as amas epis émicas. Paul Bea iz P eciado la e oma cuando es ablece que
«nues o cue po es la pla a o ma y luga de inse ción de muchas ecnologías de pode , pe o
[…] ambién un espacio posible de ans o mación social y polí ica y de lucha» (Blanes 2022).
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CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
es udios humanís icos. La conexión somá ico-men al es an p o unda que e-
sul a engañoso habla del ellos como dos en idades dis in as e independien es,
del mismo modo que es un desacie o conside a el cue po sepa adamen e de la
cul u a que nos b inda el lenguaje, los alo es, las ins i uciones sociales, los me-
dios a ís icos, los cánones es é icos, las die as y pau as somá icas… es o es, odo
aquello que in luye en nues a apa iencia y compo amien o. El cue po es, de he-
cho, un «a e ac o cul u al» (B aido i 1994), una in e az, un umb al en e lo
ma e ial y lo simbólico, un p ime espacio habi able y que nos pe mi e habi a en
el mundo. El cue po es como la na u aleza: una cons ucción discu si a a la ez
banal y pode osa. Es un opos y un opos, una igu a, una cons ucción, un meca-
nismo, mo imien o y desplazamien o. Debemos pa i de es as bases pa a aden-
a nos en las di e sas amas humanas y su es udio, pe o ambién pa a analiza
y lle a a cabo nue as lec u as de la ealidad sociocul u al que nos concie ne, ya
que es como suje os enca nados que enemos acceso a y somos pa ícipes de ella,
la i imos y ap ehendemos de una mane a indi idual e in ans e ible.
1.2. Habla desde el cue po: la expe iencia enca nada
En agos o de 2015, la an opóloga Nas assja Ma in se encon aba en las mon-
añas de Kamcha ka, en la on e a con Sibe ia, ealizando un es udio de cam-
po sob e la e nia e enki. Allí ue a acada po un oso que le des igu ó el os o
y se lle ó consigo un agmen o de su mandíbula, dejándola empe o con ida,
g a emen e he ida sob e la nie e. Es a expe iencia, que aba ca además los me-
ses de hospi alización en Rusia y pos e io men e en Pa ís, le supuso a Ma in
un desa ío iden i a io que e lejó en su ob a C oi e aux au es (2019). En ella,
se e ie e a su cue po como un «híb ido» en el que con luyen las i encias y las
cul u as, y sugie e así una nue a concepción dialéc ica y dinámica del soma:
«Il au c oi e […] au e ai qui a aille le co ps e l’âme dans un non-lieu
qui a pou lui sa neu ali é e son indi é ence, sa ans e sali é […] mon co ps
es une é olu ion […] Mon co ps es de enu un poin de con e gence. C’es
ce e é i é iconoclas e qu’il au in ég e e digé e » (Ma in 2019: 70-71).
16
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
La o mulación de Ma in («in eg a y dige i » los cue pos como «pun os de
con e gencia») desmi i ica la idea del uni e sal somá ico. Su ela o pe sonal
cons i uye un bello ejemplo de la iqueza de las na a i as indi iduales que se
esc iben y eesc iben, cons an emen e, desde el cue po.
Conside a el cue po como un símbolo de signi icado uni e sal nos si e
pa a pone de elie e su alo humano y cul u al, básico en los p ocesos de ( e)
cons ucción iden i a ia del suje o, y comp ende su posición cen al en los de-
ba es sociológicos y polí icos sob e cues iones an ascenden es como la inclu-
sión/exclusión social, la o edad, el acismo, la iolencia de géne o, e c. Aho a
bien, no podemos habla de un «cue po uni e sal», ya que, p ecisamen e, los
ac o es de di e sidad, di e encia e in e seccionalidad no pueden ob ia se en la
ecuación somá ica. De hecho, es os mismos se aducen en la imposibilidad de
un único modelo (o unas pocas ca ego ías) aplicable(s) a odos los indi iduos
de mane a uni o me. Median e su concep o de «subje i idad enca nada», Me -
leau-Pon y (1945) p esen a a los se es humanos como c ia u as i as y ac i as,
cuya cualidad de suje os se enue a a a és de su implicación ísica en y con el
mundo. De es e modo, la expe iencia es ela i a al cue po indi idual que expe-
imen a, es deci , al cue po i ido como suje o. En palab as de Ad ienne Rich:
Pe haps we need a mo a o ium on saying « he body.» Fo i ’s also possible o
abs ac « he» body. When I w i e « he body», I see no hing in pa icula . To
w i e «my body» plunges me in o li ed expe ience, pa icula i y: I see sca s, dis-
igu emen s, discolo a ions, damages, losses, as well as wha pleases me. Bo-
nes well nou ished om he placen a; he ee h o a middle-class pe son seen
by he den is wice a yea om childhood. Whi e skin, ma ked and sca ed by
h ee p egnancies, an elec ed s e iliza ion, p og essi e a h i is, ou join ope-
a ions, calcium deposi s, no apes, no abo ions, long hou s a a ype-w i e
[…] and so o h. To say « he body» li s me away om wha has gi en me p i-
ma y pe spec i e. To say «my body» educes he emp a ion o g andiose asse -
ions (1986: 215).
Rich expone el concep o de «pa icula idad» como una cualidad aplicable a
odos los ni eles ( ísico, cogni i o, emocional) que en uel en y delimi an el
cue po. En su plano pe sonal, señala lo que iene y de lo que ca ece desde un
16
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
La o mulación de Ma in («in eg a y dige i » los cue pos como «pun os de
con e gencia») desmi i ica la idea del uni e sal somá ico. Su ela o pe sonal
cons i uye un bello ejemplo de la iqueza de las na a i as indi iduales que se
esc iben y eesc iben, cons an emen e, desde el cue po.
Conside a el cue po como un símbolo de signi icado uni e sal nos si e
pa a pone de elie e su alo humano y cul u al, básico en los p ocesos de ( e)
cons ucción iden i a ia del suje o, y comp ende su posición cen al en los de-
ba es sociológicos y polí icos sob e cues iones an ascenden es como la inclu-
sión/exclusión social, la o edad, el acismo, la iolencia de géne o, e c. Aho a
bien, no podemos habla de un «cue po uni e sal», ya que, p ecisamen e, los
ac o es de di e sidad, di e encia e in e seccionalidad no pueden ob ia se en la
ecuación somá ica. De hecho, es os mismos se aducen en la imposibilidad de
un único modelo (o unas pocas ca ego ías) aplicable(s) a odos los indi iduos
de mane a uni o me. Median e su concep o de «subje i idad enca nada», Me -
leau-Pon y (1945) p esen a a los se es humanos como c ia u as i as y ac i as,
cuya cualidad de suje os se enue a a a és de su implicación ísica en y con el
mundo. De es e modo, la expe iencia es ela i a al cue po indi idual que expe-
imen a, es deci , al cue po i ido como suje o. En palab as de Ad ienne Rich:
Pe haps we need a mo a o ium on saying « he body.» Fo i ’s also possible o
abs ac « he» body. When I w i e « he body», I see no hing in pa icula . To
w i e «my body» plunges me in o li ed expe ience, pa icula i y: I see sca s, dis-
igu emen s, discolo a ions, damages, losses, as well as wha pleases me. Bo-
nes well nou ished om he placen a; he ee h o a middle-class pe son seen
by he den is wice a yea om childhood. Whi e skin, ma ked and sca ed by
h ee p egnancies, an elec ed s e iliza ion, p og essi e a h i is, ou join ope-
a ions, calcium deposi s, no apes, no abo ions, long hou s a a ype-w i e
[…] and so o h. To say « he body» li s me away om wha has gi en me p i-
ma y pe spec i e. To say «my body» educes he emp a ion o g andiose asse -
ions (1986: 215).
Rich expone el concep o de «pa icula idad» como una cualidad aplicable a
odos los ni eles ( ísico, cogni i o, emocional) que en uel en y delimi an el
cue po. En su plano pe sonal, señala lo que iene y de lo que ca ece desde un
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CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
mismo p isma, demos ando cómo ambas ca ego ías esul an de e minan es
del conjun o somá ico. Habla de «el cue po» de o ma uni e sal incu e en la
deses imación de dicha pa icula idad, así como de lo que Rich llama la «pe s-
pec i a p ima ia», que iene la capacidad de de ini la expe iencia del indi iduo
al epe cu i di ec amen e en su iden idad.
La a iedad de i encias que pueden ma ca el cue po es po encialmen e in-
ini a o, dicho de o o modo, la expe iencia enca nada pa ece no ene lími es.
En los siguien es apa ados, p o undiza emos en dos ac o es de e minan es
de la misma, a sabe , el géne o y la anscul u alidad, cuyo p oduc o cons i uye,
a su ez, el núcleo de la ecuación de la di e encia sob e la que se cimien a y en
o no a la que se cons uye nues o análisis. Pa a ello, en p ime luga , debemos
pe ila es e concep o. De acue do con Allolio-Näcke, Kalscheue y Manzes-
chke (2005), pa imos de que a menudo los deba es eó ico-cul u ales abo dan
la di e encia como el indicado cla e de la iden idad cul u al. No obs an e, es-
os au o es sub ayan cómo al di e encia
au Mach kons ella ionen und He scha sin e essen zu ückgeh[ ], die es zu
übe winden ode un e lau en gel e du ch eine neu e, ande e ‘Ve o ung de
Kul u ’ in einem ‘d i en Raum’, einem Zwischen aum ode an O en, die eben
solche Mach skons ella ionen und He scha sin e essen zu ückweisen (All-
olio-Näcke, Kalscheue y Manzeschke 2005: 10).
Es a idea de di e encia, que ya apa ece como una al e na i a posmode na (De-
ida 1967 e al.), se o igina en e a (y, po an o, con base en) dichas «cons e-
laciones de pode », es o es, opues a al discu so hegemónico (masculino, blanco,
occiden al). Po consiguien e, los au o es ci ados sugie en la decons ucción de
es a idea de di e encia ya que, p ecisamen e su esencia con a ia a los concep-
os dominan es, es deci , al su gi como una eacción a los mismos, cae sob e su
mismo espacio.
La di e encia se p opone como una al e na i a a la igualdad, si bien hay que
conside a la di e encia di e sa, no solo la homogénea. El concep o de ans-
di e encia (B einig, Gebha d y Lösch 2002) es, en es e sen ido, más inclu-
18
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
si o. Además de man ene la pe spec i a subal e na (Spi ak 1988) log ada
po la di e encia, incluye y desc ibe ambién los momen os de «Unsiche hei ,
Unen scheidba kei und Wide sp üchlichkei » que no aba ca la p ime a (Allo-
lio-Näcke, Kalscheue y Manzeschke 2005: 10). En suma, la ansdi e encia «is
an umb ela concep ha allows us o inspec phenomena ha do no nea ly i
models o clea -cu di e ence, hus de ying – a leas o a ce ain ex en – ex-
plana ion on he basis o bina y logic» (B einig, Gebha d y Lösch 2002: 22).
Así, odo aquello que desa ía la o mación de signi icados basados en un mo-
delo bina io y excluyen e se denomina ansdi e encia. De es e modo, la p e i-
jación del é mino do a al concep o eme gen e de un ma iz de con luencia que
pe o a y c uza los lími es de la dema cación o mada po la di e encia bina-
ia.23 Aun así (y lógicamen e) no puede habe ansdi e encia sin di e encia,
pe o ampoco sin una e lexión implíci a, en palab as de B einig e al.: « ans-
di e ence does no mean indi e ence» (2002: 23).
Cen a nos en la ansdi e encia, en es e caso desde un p isma somá ico y
siemp e en o no a la co po eidad, cons i uye pe se una me odología de ( e)pen-
samien o y ( e)de inición de las ideas que enemos sob e la iden idad (Moo e
1994). Ya hemos cons a ado que la di e encia es una cualidad in ínseca al p opio
cue po, con espec o a los demás y ambién espec o de sí mismo. Jean-Luc Nan-
cy lo simpli ica en sus «Cincuenca y ocho índices» sob e el mismo:
20. Bodies a e di e ences. Fo ces, he e o e. Minds a en’ o ces: hey’ e iden i-
ies. A body’s a o ce di e en om se e al o he s. A man agains a ee, a dog in
on o a liza d. A whale and an oc opus. A moun ain and a glacie . You and me.
21. A body is a di e ence. Since i is a di e ence om e e y o he body –whi-
le minds a e iden ical– i ’s ne e done wi h di e ing. I also di e s om i sel .
How a e we o ponde a baby and an old man nex o one ano he ? (Nancy y
Rand 2008: 152).
Po su pa e, Moo e in oduce en su ob a, A Passion o Di e ence (1994), las
nociones de «‘li ed ana omy’ and o bodily p axis as a mode o knowledge ha
d aws on an unde s anding o expe ience as a o m o embodied in e subjec-
23 Ahonda emos en el p e ijo ans- y sus conno aciones p óximamen e ( id. § 1.2.2.).
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REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
si o. Además de man ene la pe spec i a subal e na (Spi ak 1988) log ada
po la di e encia, incluye y desc ibe ambién los momen os de «Unsiche hei ,
Unen scheidba kei und Wide sp üchlichkei » que no aba ca la p ime a (Allo-
lio-Näcke, Kalscheue y Manzeschke 2005: 10). En suma, la ansdi e encia «is
an umb ela concep ha allows us o inspec phenomena ha do no nea ly i
models o clea -cu di e ence, hus de ying – a leas o a ce ain ex en – ex-
plana ion on he basis o bina y logic» (B einig, Gebha d y Lösch 2002: 22).
Así, odo aquello que desa ía la o mación de signi icados basados en un mo-
delo bina io y excluyen e se denomina ansdi e encia. De es e modo, la p e i-
jación del é mino do a al concep o eme gen e de un ma iz de con luencia que
pe o a y c uza los lími es de la dema cación o mada po la di e encia bina-
ia.23 Aun así (y lógicamen e) no puede habe ansdi e encia sin di e encia,
pe o ampoco sin una e lexión implíci a, en palab as de B einig e al.: « ans-
di e ence does no mean indi e ence» (2002: 23).
Cen a nos en la ansdi e encia, en es e caso desde un p isma somá ico y
siemp e en o no a la co po eidad, cons i uye pe se una me odología de ( e)pen-
samien o y ( e)de inición de las ideas que enemos sob e la iden idad (Moo e
1994). Ya hemos cons a ado que la di e encia es una cualidad in ínseca al p opio
cue po, con espec o a los demás y ambién espec o de sí mismo. Jean-Luc Nan-
cy lo simpli ica en sus «Cincuenca y ocho índices» sob e el mismo:
20. Bodies a e di e ences. Fo ces, he e o e. Minds a en’ o ces: hey’ e iden i-
ies. A body’s a o ce di e en om se e al o he s. A man agains a ee, a dog in
on o a liza d. A whale and an oc opus. A moun ain and a glacie . You and me.
21. A body is a di e ence. Since i is a di e ence om e e y o he body –whi-
le minds a e iden ical– i ’s ne e done wi h di e ing. I also di e s om i sel .
How a e we o ponde a baby and an old man nex o one ano he ? (Nancy y
Rand 2008: 152).
Po su pa e, Moo e in oduce en su ob a, A Passion o Di e ence (1994), las
nociones de «‘li ed ana omy’ and o bodily p axis as a mode o knowledge ha
d aws on an unde s anding o expe ience as a o m o embodied in e subjec-
23 Ahonda emos en el p e ijo ans- y sus conno aciones p óximamen e ( id. § 1.2.2.).
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CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
i i y» (1994: 3). En consonancia con la eo ía de Me leau-Pon y, Moo e e-
calca cómo el me o hecho de que uno es é p esen e como suje o enca nado
p opo ciona un ca ác e dis in i o a la on ología de la expe iencia, que des aca
cómo son las in e acciones sociales enca nadas y cómo ienen luga en el espa-
cio y el iempo eales. Po o o lado, la in e subje i idad,24 jun o con el diálogo
«in ol e si ua ions whe e bodies ma ked h ough by he social, ha is, by di-
e ence ( ace, gende , e hnici y and so on) a e p esen ed as pa o iden i ies»
(Moo e 1994: 3). Así, la o ma en que usamos el cue po, cómo nos mo emos
e in e ac uamos con los demás son ac o es de e minan es de la pe spec i a y
la base sob e la que se o mula la expe iencia que, de es e modo, se e ela in-
e subje i a, co po eizada, pe o ambién «i edeemably social and p ocessual»
(Moo e 1994: 3), no pa icula e in a iable.
En los p óximos apa ados ahonda emos en la cues ión de géne o y la cua-
lidad mig an e exponiéndolas como sendos pa adigmas de la ansdi e encia
y ha emos hincapié en su g an po encial ans o mado del cue po. Pos e io -
men e, plan ea emos su con luencia como una ca ego ía somá ica sui gene is y,
como al, única en sus na a i as. En la ac ualidad, nume osos suje os se adsc i-
ben a ella en el con ex o de sus expe iencias anscul u ales y es e es el caso de
la íada de au o as de los ex os que con o man nues o co pus de análisis li e-
a io, así como del elenco de sus pe sonajes de icción.
24 La in e subje i idad es la elación o in e sección en e las pe spec i as cogni i as de las pe -
sonas (Husse l 1931). Se a a de una pe cepción compa ida de la ealidad en e los indi iduos.
El é mino p esupone que, como se es humanos, no podemos conoce la ealidad excep o a
a és de nues os p opios sen idos ( is a, oído, ac o, ol a o, gus o). Po consiguien e, la eali-
dad de cada indi iduo es necesa iamen e subje i a y es imposible que una pe sona sepa cómo
los demás pe ciben el mundo. Sin emba go, la gen e asume que el mundo y las in e acciones
sociales siguen eglas que es án ue a del con ol de cualquie pe sona. Es e supues o consenso
nos pe mi e coo dina nues as ac i idades con la expec a i a de que o os compa an nues os
pun os de is a sob e lo que es un compo amien o no mal, co ec o (Mun oe 2007). La so-
ciología es udia, pues, la in e subje i idad como una posición in e media en e la obje i idad y
la subje i idad a la que los indi iduos ecu en pa a en ende el mundo y las elaciones in e -
pe sonales.

20
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
1.2.1. Sexo, géne o e iden idad: algunas conside aciones eó icas
Pues o que nues o análisis pa e de una inicia i a eminis a y se lle a á a cabo
desde una pe spec i a ad hoc,25 con iene escla ece los p incipales concep os
básicos del campo académico de los es udios de géne o. El mismo se a a de
un á ea in e disciplina comp ome ida con una mi ada al mundo desde una
óp ica de géne o, es o es, de un modo que iene en cuen a el hecho de que exis-
en di e en es géne os en el mundo y que analiza la iden idad y la ep esen-
ación de cada uno de ellos. Es os géne os, a su ez, no es án ubicados de la
misma mane a den o de la ealidad social, de modo que eciben el impac o de
a ios p ocesos de o ma di e en e. Po lo an o, los es udios de géne o eco-
nocen que el géne o es un ac o de e minan e y, como al, debe se conside a-
do. Muchas au o as sos ienen que, de hecho, su labo no es c ea el concep o de
géne o sino con ex ualiza lo en las dis in as á eas del conocimien o:
Sie [Gende S udies] se zen keinen es en Beg i on Geschlech o aus, son-
de n un e suchen, wie sich ein solche Beg i in den e schiedenen Zusam-
menhängen jeweils he s ell beziehungsweise wie e he ges ell wi d, welche
Bedeu ung ihm beigemessen wi d und welche Auswi kungen e au die Ve -
25 N.B. El é mino ‘ eminismo’ hace e e encia a un conjun o de ideas que econocen que las
muje es se en en an a cie as des en ajas po el hecho de se muje es y la c eencia de que es o
no debe ía se así. Se e ie e a la p ác ica polí ica que su ge de es as ideas, una p ác ica que es á
di igida a cambia la si uación de las muje es que se en en an a abas sis émicas. La p emisa
eminis a es que no hay nada que las muje es engan o de lo que ca ezcan que las haga inhe en-
emen e in e io es a los homb es —o a es os inhe en emen e supe io es a ellas—. Las dispa i-
dades en las posiciones sociales de homb es y muje es han su gido a lo la go de la his o ia hu-
mana debido a ac o es sociales y cul u ales ( id. § 1.2.1. pa a el desa ollo de es e a gumen o)
y, po consiguien e, deben con a es a se po medios sociales y cul u ales. El eminismo iene
el comp omiso no solo de comp ende , sino ambién de cambia aquellos sis emas y p ocesos
que esul an injus os y disc imina o ios. Se a a, po an o, de una causa social.
Asimismo, el eminismo es á es echamen e ligado a las conside aciones en o no al soma.
En la década de 1970, p opo cionó una eo ía del cue po: «Feminism was a e ol agains ou
being de ined as ‘bodies’, only alued o ou imagined eadiness o sel -sac i ice and se icing
o he people. I was a e ol agains he assump ion ha he bes ha we can expec om li e
is o be he domes ic and sexual se an s o men and he p oduce s o wo ke s and soldie s o
he s a e» (Fede ici 2020: 25).
Al a a se de un campo que ( e)plan ea cues iones de pode en la sociedad y se p egun a
cómo se puede al e a la dis ibución del mismo, que his ó icamen e ha a o ecido a un solo gé-
ne o, pa a hace lo más equi a i o, el concep o de eminismo es nuclea en los es udios de géne o.
20
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
1.2.1. Sexo, géne o e iden idad: algunas conside aciones eó icas
Pues o que nues o análisis pa e de una inicia i a eminis a y se lle a á a cabo
desde una pe spec i a ad hoc,25 con iene escla ece los p incipales concep os
básicos del campo académico de los es udios de géne o. El mismo se a a de
un á ea in e disciplina comp ome ida con una mi ada al mundo desde una
óp ica de géne o, es o es, de un modo que iene en cuen a el hecho de que exis-
en di e en es géne os en el mundo y que analiza la iden idad y la ep esen-
ación de cada uno de ellos. Es os géne os, a su ez, no es án ubicados de la
misma mane a den o de la ealidad social, de modo que eciben el impac o de
a ios p ocesos de o ma di e en e. Po lo an o, los es udios de géne o eco-
nocen que el géne o es un ac o de e minan e y, como al, debe se conside a-
do. Muchas au o as sos ienen que, de hecho, su labo no es c ea el concep o de
géne o sino con ex ualiza lo en las dis in as á eas del conocimien o:
Sie [Gende S udies] se zen keinen es en Beg i on Geschlech o aus, son-
de n un e suchen, wie sich ein solche Beg i in den e schiedenen Zusam-
menhängen jeweils he s ell beziehungsweise wie e he ges ell wi d, welche
Bedeu ung ihm beigemessen wi d und welche Auswi kungen e au die Ve -
25 N.B. El é mino ‘ eminismo’ hace e e encia a un conjun o de ideas que econocen que las
muje es se en en an a cie as des en ajas po el hecho de se muje es y la c eencia de que es o
no debe ía se así. Se e ie e a la p ác ica polí ica que su ge de es as ideas, una p ác ica que es á
di igida a cambia la si uación de las muje es que se en en an a abas sis émicas. La p emisa
eminis a es que no hay nada que las muje es engan o de lo que ca ezcan que las haga inhe en-
emen e in e io es a los homb es —o a es os inhe en emen e supe io es a ellas—. Las dispa i-
dades en las posiciones sociales de homb es y muje es han su gido a lo la go de la his o ia hu-
mana debido a ac o es sociales y cul u ales ( id. § 1.2.1. pa a el desa ollo de es e a gumen o)
y, po consiguien e, deben con a es a se po medios sociales y cul u ales. El eminismo iene
el comp omiso no solo de comp ende , sino ambién de cambia aquellos sis emas y p ocesos
que esul an injus os y disc imina o ios. Se a a, po an o, de una causa social.
Asimismo, el eminismo es á es echamen e ligado a las conside aciones en o no al soma.
En la década de 1970, p opo cionó una eo ía del cue po: «Feminism was a e ol agains ou
being de ined as ‘bodies’, only alued o ou imagined eadiness o sel -sac i ice and se icing
o he people. I was a e ol agains he assump ion ha he bes ha we can expec om li e
is o be he domes ic and sexual se an s o men and he p oduce s o wo ke s and soldie s o
he s a e» (Fede ici 2020: 25).
Al a a se de un campo que ( e)plan ea cues iones de pode en la sociedad y se p egun a
cómo se puede al e a la dis ibución del mismo, que his ó icamen e ha a o ecido a un solo gé-
ne o, pa a hace lo más equi a i o, el concep o de eminismo es nuclea en los es udios de géne o.
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CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
eilung de poli ischen Mach , die sozialen S uk u en und die P oduk ion on
Wissen, Kul u und Kuns ha (B aun y S ephan 2006: 3).
Los es udios de géne o se o igina on a pa i de los women’s s udies (sob e las
muje es, el eminismo, el géne o y la polí ica)26 y ac ualmen e se supe ponen
con los es udios quee y los es udios de los homb es. Desde es a mul idiscipli-
na iedad, es e campo académico da cuen a de cómo, a menudo, den o de las
dis in as amas del sabe y ambién en o as es e as de la sociedad, la e e encia
que se ha aplicado ha sido la de aquellos suje os p i ilegiados, lo cual a en de-
imen o de las pe sonas menos pode osas o des a o ecidas. Es e campo exis e,
pues, como un medio impo an e pa a llama la a ención sob e dichos desequi-
lib ios y co egi los —un p opósi o cohe en e con su popula idad en las uni-
e sidades occiden ales, de la mano del auge decons uccionis a—.
Los es udios de géne o manejan nociones cla e que a lo la go de la his o ia y
la adición académica han dado luga a la p oblemá ica an o en el empleo de la
e minología como en su concep ualización, empezando po aquella que lo de i-
ne. Es lógico que comencemos po p egun a nos qué se en iende po géne o. Las
p ime as in es igaciones eminis as hicie on mucho hincapié en dis ingui lo del
sexo del que, aún en múl iples con ex os, se emplea como sinónimo. Es e segundo
se e ie e al hecho de que un indi iduo de una especie de e minada se clasi ique
como macho o hemb a. En nues o caso, se a a de las ca ac e ís icas ana ómi-
cas y isiológicas que di e encian a los homb es y las muje es, los ac os co po ales
de nues a exis encia. El sexo es, po ende, una ca ego ía biológica que, como al,
se ha is o (g osso modo) de mane a uni o me a lo la go del iempo y el espacio, a
26 Asimismo, el debu de los es udios de géne o se si úa en la adición académica anglosajona y
es adounidense. B aun y S ephan (2006) explican cómo, du an e las mismas décadas, la in es-
igación uni e si a ia del con ex o ge mánico que nos ocupa se comp ome ía con las cues iones
del an isemi ismo. De es e modo, «mi eine Ve zöge ung on as zwanzig Jah en e eich en
die ame ikanischen gende -Deba en sei dem Ende de 80e Jah e auch den deu schsp a-
chigen Raum» (B aun y S ephan 2006: 4). El deba e p opiamen e alemán en o no al géne o
expe imen ó su auge a aíz de la publicación de Gende T ouble (Bu le 1990) y su p ime a
aducción a la lengua ge mana (1991). A pa i de en onces ie on la luz abajos como Femi-
nis ische S udien. K i ik an de Ka ego ie ‚Geschlech ‘ (1993) o Denkachsen (1994), pione os a ni el
nacional de los es udios de géne o.
22
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
pesa de que los dis in os sexos biológicos son ede inidos, ep esen ados, alo a-
dos y canalizados en di e en es oles y de di e sas o mas cul u almen e depen-
dien es. Aquí en a en juego el concep o de géne o.
Sil ia Fede ici (2020) plan ea las siguien es cues iones:
I «women» is no a biological concep , i i is a social cons uc ion, hen he
ques ion o be asked is: wha does i s and o and who a e he ac o s in ol ed
in he p ocess o i s cons i u ion? Who has he powe o de ine wha «women»
means? And how is he no ma i e meaning challenged by he s uggles ha
women a e making? (48).
En e ec o, la ca ego ía de géne o ecoge las ideas cul u ales y sociales de mas-
culinidad y eminidad que se asignan a los di e en es sexos. Engloba los asgos,
ca ac e ís icas y a ibu os que se c ee que una pe sona debe posee po i ud
de se homb e o muje , así como los di e en es oles, ac i idades y conduc as
que se espe a que desempeñe en la sociedad. Se a a, po an o, de un cons uc-
o social. El géne o en a iza, de hecho, que la masculinidad y la eminidad son el
p oduc o de ac o es sociales, cul u ales y psicológicos que el indi iduo adquie-
e en el p oceso de con e i se en homb e o muje y que ienen poco o nada que
e con nues o cue po.27 ¿Qué signi icación podemos ex ae , pues, del con-
cep o de géne o? Al habla de la cons ucción social y cul u al de la masculi-
nidad y la eminidad, el géne o nos pe mi e e es as dimensiones de los oles
humanos y las pe sonalidades como basados no en ac o es na u ales, sino so-
ciales y cul u ales. Se u iliza como concep o pa a analiza la con igu ación del
compo amien o de muje es y homb es de acue do con el o den no ma i o de
una sociedad. Como he amien a concep ual, nos si e, además, pa a analiza
las elaciones es uc u ales de desigualdad exis en es en e muje es y homb es,
27 Reco demos la ase más céleb e de Simone de Beau oi : «On ne naî pas emme: on le
de ien ». Se a a, en ealidad, de un eslogan que esume su ob a, que ea i ma que la biología
no es el des ino y que, en su luga , la cul u a de las sociedades occiden ales es la que elega a las
muje es al es a us del O o. Es e lema de i a, si acaso, del pasaje en que la au o a a i ma «[Se-
lon] S endhal: ‘Tous les génies qui naissen emmes son pe dus pou le bonheu du public’. À
ai di e, on ne naî pas génie: on le de ien ; e la condi ion éminine a endu jusqu’à p ésen ce
de eni impossible» (1968 [1949]: 176).
22
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
pesa de que los dis in os sexos biológicos son ede inidos, ep esen ados, alo a-
dos y canalizados en di e en es oles y de di e sas o mas cul u almen e depen-
dien es. Aquí en a en juego el concep o de géne o.
Sil ia Fede ici (2020) plan ea las siguien es cues iones:
I «women» is no a biological concep , i i is a social cons uc ion, hen he
ques ion o be asked is: wha does i s and o and who a e he ac o s in ol ed
in he p ocess o i s cons i u ion? Who has he powe o de ine wha «women»
means? And how is he no ma i e meaning challenged by he s uggles ha
women a e making? (48).
En e ec o, la ca ego ía de géne o ecoge las ideas cul u ales y sociales de mas-
culinidad y eminidad que se asignan a los di e en es sexos. Engloba los asgos,
ca ac e ís icas y a ibu os que se c ee que una pe sona debe posee po i ud
de se homb e o muje , así como los di e en es oles, ac i idades y conduc as
que se espe a que desempeñe en la sociedad. Se a a, po an o, de un cons uc-
o social. El géne o en a iza, de hecho, que la masculinidad y la eminidad son el
p oduc o de ac o es sociales, cul u ales y psicológicos que el indi iduo adquie-
e en el p oceso de con e i se en homb e o muje y que ienen poco o nada que
e con nues o cue po.27 ¿Qué signi icación podemos ex ae , pues, del con-
cep o de géne o? Al habla de la cons ucción social y cul u al de la masculi-
nidad y la eminidad, el géne o nos pe mi e e es as dimensiones de los oles
humanos y las pe sonalidades como basados no en ac o es na u ales, sino so-
ciales y cul u ales. Se u iliza como concep o pa a analiza la con igu ación del
compo amien o de muje es y homb es de acue do con el o den no ma i o de
una sociedad. Como he amien a concep ual, nos si e, además, pa a analiza
las elaciones es uc u ales de desigualdad exis en es en e muje es y homb es,
27 Reco demos la ase más céleb e de Simone de Beau oi : «On ne naî pas emme: on le
de ien ». Se a a, en ealidad, de un eslogan que esume su ob a, que ea i ma que la biología
no es el des ino y que, en su luga , la cul u a de las sociedades occiden ales es la que elega a las
muje es al es a us del O o. Es e lema de i a, si acaso, del pasaje en que la au o a a i ma «[Se-
lon] S endhal: ‘Tous les génies qui naissen emmes son pe dus pou le bonheu du public’. À
ai di e, on ne naî pas génie: on le de ien ; e la condi ion éminine a endu jusqu’à p ésen ce
de eni impossible» (1968 [1949]: 176).
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CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
e lejadas en di e sos aspec os de la ida ( .g . el hoga , el me cado labo al, la
educación y las ins i uciones polí icas), así como pa a a a emas ales como
la subo dinación y la disc iminación desde una pe spec i a que señala que el
cambio es posible y aboga po él. El géne o puede de ini se, po an o, como
una noción a a és de la cual se puede en ende la cons ucción y ep esen a-
ción social e ideológica de las di e encias en e los sexos.
Algunas au o as como Judi h Bu le , sin emba go, cues ionan la dis inción
en e sexo y géne o con base en las eo ías de sus colegas (Simone de Beau-
oi , 1949; Jane Gallop, 1982; Jacqueline Rose, 1991; Monique Wi ig, 1992,
e al.) a ando de expone las di e encias cons uidas en la sexualidad, a a és
de ma cados en oques. Bu le a gumen a que nues os «ac os de géne o» nos
a ec an de mane as an ma e iales y co po ales que incluso nues a pe cepción
de las di e encias sexuales somá icas se e a ec ada po las con enciones socia-
les. En Gende T ouble (1990, 1999),28 expone el alo epis emológico de am-
bos ac o es, que esul a de e minan e pa a la ( e)cons ucción de la iden idad
indi idual. En sus palab as, «gende is no o cul u e as sex is o na u e; gende
is also he discu si e/cul u al means by which ‘sexed na u e’ o ‘a na u al sex’ is
p oduced and es ablished as ‘p ediscu si e,’ p io o cul u e, a poli ically neu al
su ace on which cul u e ac s» (Bu le 2002: 11). Bu le a guye que el sexo es
una no ma cul u al que con ola la ma e ialización de los cue pos en luga de
una necesidad biológica sob e la que se impone a i icialmen e la cons ucción
de géne o de la sociedad, esis que Laqueu (1990) ei e a al a i ma que la pe -
cepción e in e p e ación de los ó ganos sexuales ambién es á in luenciada cul-
u almen e. Asimismo, la au o a e el sexo como «un cons uc o ideal» que se
e obligado a ma e ializa se con el iempo (Bu le 1993: 2-3). No se a a úni-
camen e de una e dad o un es ado es á ico del cue po sino, más bien, de un
28 Gende T ouble: Feminism and he Sub e sion o Iden i y se publicó po p ime a ez en 1990,
en un momen o pos e io a la e olución sexual de los años 70 y cuando la idea de la libe ad
sexual ya no e a un abú. En el ensayo, Bu le con on a la eo ía c í ica y el es uc u alismo,
esc ibiendo sob e géne os poco conocidos que exis en den o de los cue pos y pe manecen
ocul os, en endiendo la di icul ad de una sociedad moldeada po p ác icas cul u ales cis-he e-
ono ma i as.
30
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
1.2.1.1. «Gende ed bodies» y «l’inquié an e agili é du co ps éminin»34
Es a ea con o e ida deba i sob e «la muje » y sus luchas desde una pe s-
pec i a de uni e salidad cuando, cie amen e, no odas las muje es pueden
adsc ibi se a un mismo ma co ci cuns ancial. Las conside aciones que ha e-
mos en es e y los p óximos apa ados compa en la p emisa de Hélène Cixous
(1975): «Quand je dis ‘la emme’, je pa le de la emme en sa lu e iné i able
a ec l’homme classique; e d’une emme-suje uni e selle, qui doi ai e ad eni
34 De Beau oi a gumen a la supues a « agilidad» del cue po emenino a lo la go de la P ime a
Pa e de su ob a, Des in, especialmen e en el capí ulo p ime o, «Les données de la biologie»
(Beau oi 1968 [1949]: 48). Al inal del mismo explica exhaus i amen e la complejidad de los
p ocesos biológicos del cue po emenino que alazmen e conducen a la es igma ización de sus
suje os, concluyendo, al in, que como el homb e, la muje es co po al, pe o no es su cue po el
que la de ine: «Mais chez la emme lo sque les den elles endomé ales s’éc oulen , il se p odui
une ex olia ion de la muqueuse, les capillai es s’ou en e une masse sanguine suin e à l’ex-
é ieu . Puis, andis que le co ps jaune dégénè e, la muqueuse se econs i ue e une nou elle
phase olliculai e commence. Ce p ocessus complexe, enco e assez mys é ieux dans ses dé ails,
me en b anle l’o ganisme ou en ie puisqu’il s’accompagne de séc é ions ho monales qui
éagissen su la hy oïde e l’hypophyse, su le sys ème ne eux cen al e le sys ème égé al e
pa conséquen su ous les iscè es. P esque ou es les emmes —plus de 85 %— p ésen en
des oubles pendan ce e pé iode. La ension a é ielle s’élè e a an le débu de l’écoulemen
sanguin e s’abaisse ensui e; la i esse du pouls e sou en la empé a u e augmen en : les cas
de iè e son équen s; l’abdomen de ien doulou eux; on obse e sou en une endance à
la cons ipa ion e ensui e des dia hées ; sou en aussi il y a augmen a ion du olume du oie,
é en ion d’u ée, albuminu ie; beaucoup de suje s p ésen en une hype émie de la muqueuse
pi ui ai e (mal de go ge), e ce ains des oubles de l’ouïe e de la ue; la séc é ion de sueu es
augmen ée e s’accompagne au débu des ègles d’une odeu sui gene is qui peu ê e ès o e
e pe sis e pendan ou e la mens ua ion. Le mé abolisme basal es augmen é. Le nomb e
des globules ouges diminue; cependan le sang éhicule des subs ances géné alemen mises
en ése e dans les issus, en pa iculie des sels de calcium; la p ésence de ces sels éagi su
l’o ai e, su la hy oïde qui s’hype ophie, su l’hypophyse qui p éside à la mé amo phose de
la muqueuse u é ine e don l’ac i i é se ou e acc ue ; ce e ins abili é des glandes amène une
g ande agili é ne euse: le sys ème cen al es a ein , il y a sou en céphalée, e le sys ème é-
gé a i éagi a ec exagé a ion: il y a diminu ion du con ôle au oma ique pa le sys ème cen al,
ce qui libè e des é lexes, des complexes con ulsi s e se adui pa une g ande ins abili é d’hu-
meu : la emme es plus émo i e, plus ne euse, plus i i able que de cou ume e peu p ésen e
des oubles psychiques g a es. C’es dans ce e pé iode qu’elle ép ou e le plus péniblemen son
co ps comme une chose opaque aliénée; il es la p oie d’une ie ê ue e é angè e qui en lui
chaque mois ai e dé ai un be ceau; chaque mois un en an se p épa e à naî e e a o e dans
l’éc oulemen des den elles ouges; la emme, comme l’homme, es son co ps: mais son co ps es
au e chose qu’elle» (Beau oi 1968 [1949]: 45-46).

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REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
1.2.1.1. «Gende ed bodies» y «l’inquié an e agili é du co ps éminin»34
Es a ea con o e ida deba i sob e «la muje » y sus luchas desde una pe s-
pec i a de uni e salidad cuando, cie amen e, no odas las muje es pueden
adsc ibi se a un mismo ma co ci cuns ancial. Las conside aciones que ha e-
mos en es e y los p óximos apa ados compa en la p emisa de Hélène Cixous
(1975): «Quand je dis ‘la emme’, je pa le de la emme en sa lu e iné i able
a ec l’homme classique; e d’une emme-suje uni e selle, qui doi ai e ad eni
34 De Beau oi a gumen a la supues a « agilidad» del cue po emenino a lo la go de la P ime a
Pa e de su ob a, Des in, especialmen e en el capí ulo p ime o, «Les données de la biologie»
(Beau oi 1968 [1949]: 48). Al inal del mismo explica exhaus i amen e la complejidad de los
p ocesos biológicos del cue po emenino que alazmen e conducen a la es igma ización de sus
suje os, concluyendo, al in, que como el homb e, la muje es co po al, pe o no es su cue po el
que la de ine: «Mais chez la emme lo sque les den elles endomé ales s’éc oulen , il se p odui
une ex olia ion de la muqueuse, les capillai es s’ou en e une masse sanguine suin e à l’ex-
é ieu . Puis, andis que le co ps jaune dégénè e, la muqueuse se econs i ue e une nou elle
phase olliculai e commence. Ce p ocessus complexe, enco e assez mys é ieux dans ses dé ails,
me en b anle l’o ganisme ou en ie puisqu’il s’accompagne de séc é ions ho monales qui
éagissen su la hy oïde e l’hypophyse, su le sys ème ne eux cen al e le sys ème égé al e
pa conséquen su ous les iscè es. P esque ou es les emmes —plus de 85 %— p ésen en
des oubles pendan ce e pé iode. La ension a é ielle s’élè e a an le débu de l’écoulemen
sanguin e s’abaisse ensui e; la i esse du pouls e sou en la empé a u e augmen en : les cas
de iè e son équen s; l’abdomen de ien doulou eux; on obse e sou en une endance à
la cons ipa ion e ensui e des dia hées ; sou en aussi il y a augmen a ion du olume du oie,
é en ion d’u ée, albuminu ie; beaucoup de suje s p ésen en une hype émie de la muqueuse
pi ui ai e (mal de go ge), e ce ains des oubles de l’ouïe e de la ue; la séc é ion de sueu es
augmen ée e s’accompagne au débu des ègles d’une odeu sui gene is qui peu ê e ès o e
e pe sis e pendan ou e la mens ua ion. Le mé abolisme basal es augmen é. Le nomb e
des globules ouges diminue; cependan le sang éhicule des subs ances géné alemen mises
en ése e dans les issus, en pa iculie des sels de calcium; la p ésence de ces sels éagi su
l’o ai e, su la hy oïde qui s’hype ophie, su l’hypophyse qui p éside à la mé amo phose de
la muqueuse u é ine e don l’ac i i é se ou e acc ue ; ce e ins abili é des glandes amène une
g ande agili é ne euse: le sys ème cen al es a ein , il y a sou en céphalée, e le sys ème é-
gé a i éagi a ec exagé a ion: il y a diminu ion du con ôle au oma ique pa le sys ème cen al,
ce qui libè e des é lexes, des complexes con ulsi s e se adui pa une g ande ins abili é d’hu-
meu : la emme es plus émo i e, plus ne euse, plus i i able que de cou ume e peu p ésen e
des oubles psychiques g a es. C’es dans ce e pé iode qu’elle ép ou e le plus péniblemen son
co ps comme une chose opaque aliénée; il es la p oie d’une ie ê ue e é angè e qui en lui
chaque mois ai e dé ai un be ceau; chaque mois un en an se p épa e à naî e e a o e dans
l’éc oulemen des den elles ouges; la emme, comme l’homme, es son co ps: mais son co ps es
au e chose qu’elle» (Beau oi 1968 [1949]: 45-46).
31
CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
les emmes à leu (s) sens e leu his oi e» (2010: 37-38).35 Pues, a pesa de que
los signi icados de sexo y géne o, eminidad y masculinidad han luc uado y
luc úan den o de las sociedades y cul u as de odo el mundo, la base de la dis-
c iminación (his ó ica, social, cien í ica…) de las muje es pa ece se la misma y
si ua se, p ecisamen e, en es a con usión:
La emme? C’es bien simple, disen les ama eu s de o mules simples: elle es
une ma ice, un o ai e; elle es une emelle: ce mo su i à la de ini […] Le
e me « emelle» es péjo a i non pa ce qu’il en acine la emme dans la na u e,
mais pa ce qu’il la con ine dans son sexe (Beau oi 1968 [1949]: 39).
A lo la go de la his o ia, la muje no solo ha sido educida a su biología con ines
jus i ica i os de sus oles en la sociedad, sino que su biología ha sido además conce-
bida desde un pun o de is a masculino y u ili a io, undamen almen e po sus ca-
pacidades sexuales y ep oduc i as, y siemp e pues a en elación con la del homb e.
En el «Capí ulo P ime o» de su ope a magna (1949), Simone de Beau oi
hace un epaso de la biología sexual de a ias especies animales, incluida la hu-
mana, ano ando las p incipales di e encias o gánicas en e los indi iduos de
ambos sexos. En es a e isión señala la lec u a que se hace de la muje como
«une ma iè e passi e», en e al homb e, que ep esen a «le p incipe qui es o -
ce, ac i i é, mou emen , ie» (Beau oi 1976 [1949]: 42). Tan o es así, que la
p opia explicación gené ica del o igen de la ida incu e en es as mismas con-
no aciones: «L’o ule […] es un élémen ixe: en e mé dans l’o ganisme emelle
ou suspendu dans un milieu ex é ieu , il a end passi emen la éconda ion; c’es
le gamè e mâle qui a à sa eche che» (Beau oi 1976 [1949]: 45).36 A lo la go
35 P ecisamen e, en espues a a la concepción educcionis a del sexo emenino, Cixous (1975)
hace hincapié en la noción de di e sidad: «Mais il au di e [...] qu’il n’y a pas [...] une emme
géné ale, une emme ype. Ce qu’elles on en commun, je le di ai. Mais ce qui me appe, c’es
l’in ini e ichesse de leu s cons i u ions singuliè es: on ne peu pa le d’une sexuali é éminine,
uni o me, homogène, à pa cou s codable, pas plus que d’un inconscien semblable. L’imaginai e
des emmes es inépuisable, comme la musique, la pein u e, l’éc i u e: leu s coulées de an as-
mes son inouïes» (2010: 38).
36 Mi cu si a. En su capí ulo sob e el psicoanálisis, Beau oi ambién llama la a ención sob e
la «libido pasi a» que se a ibuye a las muje es y que se jus i ica median e la no ma masculina:
«pa ce qu’on a dé ini la libido à pa i du mâle comme pulsion, éne gie» (Beau oi 1976: 92).
32
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
de la his o ia, el o ganismo emenino, y especialmen e su sexo, se e is e con
una noción de pasi idad alazmen e a aigada en la biología:
T äge diese Zeugungsk a sei de männliche Same, de seine F uch ba kei
on de in ihm en hal enen gö lichen Ve nun beziehe, welche wiede um die
passi e mü e liche Ma e ie zu Aus o mung eines Emb yos an ege. So heiß
es bei A is o eles: «Es spiel sich so ab, wie es e nün ig is : da das Männchen
Ges al und Bewegungsquelle, das Weibchen Kö pe und S o he gib , so is
die A bei ge eil ii Männchen und Weibchen» […] Diese om Logos inspi-
ie e In e p e a ion des männlichen Samens, die seine ma e ielle Bescha en-
hei zuguns en seine geis igen F uch ba kei abwe e e, soll e bis wei ins 19.
Jah hunde ii die Medizin bes immend bleiben (B aun y S ephan 2009: 113).
La na u aleza emenina pasi izada se ex apola de es a misma o ma a la cul-
u a —a la noción de géne o—. Así, Beau oi sos iene que la exis encia huma-
na no es sino una in e acción ambigua en e la ascendencia y la inmanencia,37
si bien los homb es han enido el p i ilegio de exp esa la p ime a a a és de
p oyec os, mien as que las muje es se han is o obligadas a la ida epe i i-
a y no c ea i a de la segunda. Las ac i idades a las que son elegadas (engen-
d a , da a luz, amaman a …) son p ocesos biológicos na u ales en los que no
se lle a a cabo ninguna ealización a ni el cul u al. En palab as de la au o a, es
po ello que la muje «n’y ou e pas le mo i d’une a i ma ion hau aine de son
exis ence; elle subi passi emen son des in biologique» (Beau oi 1968 [1949]:
82). Beau oi p opone in es iga cómo su gió es a elación adicalmen e des-
igual y qué es uc u as, ac i udes y p esupues os con inúan man eniendo el po-
de social masculino.
En el conjun o de su ob a, Beau oi ei e a el desacue do con la endencia
de de ini a la muje a pa i del homb e como el O o en e al Absolu o, el
obje o en e al suje o. De es a de inición discu e ambién la base exclusi a en
37 En su con ex o ilosó ico/ eológico, el concep o de inmanencia exis e en con aposición a
aquel de « ascendencia», y desc ibe el hecho o condición de es a en e amen e den o de algo
(del la ín immane e, ‘habi a , pe manece ’). Beau oi emplea es e concep o pa a desc ibi el
dominio his ó ico de las muje es: un ámbi o ce ado donde son in e io es, pasi as, es á icas e
inme sas en sí mismas. Po el con a io, la « ascendencia» designa el lo e masculino opues o:
ac i o, c ea i o, p oduc i o, pode oso, que se ex iende hacia el ex e io en el uni e so ex e no.
32
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
de la his o ia, el o ganismo emenino, y especialmen e su sexo, se e is e con
una noción de pasi idad alazmen e a aigada en la biología:
T äge diese Zeugungsk a sei de männliche Same, de seine F uch ba kei
on de in ihm en hal enen gö lichen Ve nun beziehe, welche wiede um die
passi e mü e liche Ma e ie zu Aus o mung eines Emb yos an ege. So heiß
es bei A is o eles: «Es spiel sich so ab, wie es e nün ig is : da das Männchen
Ges al und Bewegungsquelle, das Weibchen Kö pe und S o he gib , so is
die A bei ge eil ii Männchen und Weibchen» […] Diese om Logos inspi-
ie e In e p e a ion des männlichen Samens, die seine ma e ielle Bescha en-
hei zuguns en seine geis igen F uch ba kei abwe e e, soll e bis wei ins 19.
Jah hunde ii die Medizin bes immend bleiben (B aun y S ephan 2009: 113).
La na u aleza emenina pasi izada se ex apola de es a misma o ma a la cul-
u a —a la noción de géne o—. Así, Beau oi sos iene que la exis encia huma-
na no es sino una in e acción ambigua en e la ascendencia y la inmanencia,37
si bien los homb es han enido el p i ilegio de exp esa la p ime a a a és de
p oyec os, mien as que las muje es se han is o obligadas a la ida epe i i-
a y no c ea i a de la segunda. Las ac i idades a las que son elegadas (engen-
d a , da a luz, amaman a …) son p ocesos biológicos na u ales en los que no
se lle a a cabo ninguna ealización a ni el cul u al. En palab as de la au o a, es
po ello que la muje «n’y ou e pas le mo i d’une a i ma ion hau aine de son
exis ence; elle subi passi emen son des in biologique» (Beau oi 1968 [1949]:
82). Beau oi p opone in es iga cómo su gió es a elación adicalmen e des-
igual y qué es uc u as, ac i udes y p esupues os con inúan man eniendo el po-
de social masculino.
En el conjun o de su ob a, Beau oi ei e a el desacue do con la endencia
de de ini a la muje a pa i del homb e como el O o en e al Absolu o, el
obje o en e al suje o. De es a de inición discu e ambién la base exclusi a en
37 En su con ex o ilosó ico/ eológico, el concep o de inmanencia exis e en con aposición a
aquel de « ascendencia», y desc ibe el hecho o condición de es a en e amen e den o de algo
(del la ín immane e, ‘habi a , pe manece ’). Beau oi emplea es e concep o pa a desc ibi el
dominio his ó ico de las muje es: un ámbi o ce ado donde son in e io es, pasi as, es á icas e
inme sas en sí mismas. Po el con a io, la « ascendencia» designa el lo e masculino opues o:
ac i o, c ea i o, p oduc i o, pode oso, que se ex iende hacia el ex e io en el uni e so ex e no.
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CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
la isiología emenina, más conc e amen e, en su sexualidad. En odos sus a-
ados, la au o a insis e en que ninguno de los c i e ios biológicos esul a su i-
cien e pa a explica la al e idad emenina ni su consecuen e op esión, bien al
con a io, cada uno de ellos con ibuye a la si uación pos e gada de la muje ,
como el o o sexo:
Le co ps de la emme es un des élémen s essen iels de la si ua ion qu’elle oc-
cupe en ce monde. Mais ce n’es pas non plus lui qui su i à la dé ini ; il n’a de
éali é écue qu’en an qu’assumé pa la conscience à a e s des ac ions e au
sein d’une socié é; la biologie ne su i pas à ou ni une éponse à la ques ion
qui nous p éoccupe: pou quoi la emme es -elle l’Au e? Il s’agi de sa oi com-
men en elle la na u e a é é ep ise au cou s de l’His oi e; il s’agi de sa oi ce
que l’humani é a ai de la emelle humaine (Beau oi 1976 [1949]: 77).
La esis de Beau oi ecalca que la biología no es el des ino de la muje .38 La i-
lóso a señala la expe iencia de cie os enómenos —el emba azo, la lac ancia,
la mens uación— como p opiamen e emenina y, po ende, ajena a la de los
homb es, más aún, comp ome ida con iesgos sani a ios (de ahí, en pa e, la
«inquie an e agilidad» del cue po emenino),39 si bien sos iene que es os su-
cesos isiológicos no son de ninguna mane a la causa di ec a de la subo dina-
ción his ó ica de las muje es.40
38 Al hace lo, la ilóso a desa ía las esis de sus p eceden es y sus coe áneos: «‘L’ana omie, c’es
le des in’, disai F eud; à ce mo ai écho celui de Me leau-Pon y: ‘Le co ps, c’es la géne ali é’»
(Beau oi 1968 [1949]: 62). También c i ica el and ocen ismo de sus eo ías: «F eud ne s’es
pas beaucoup soucié du des in de la emme; il es clai qu’ol en a calqué la desc ip ion su
celle du des in masculin don il s’es bo né à modi ie quelques ai s» (Beau oi 1968 [1949]:
53). Su a gumen ación conduce siemp e, en de ini i a, a señala cómo el uni e sal humano es
masculino y la muje , el O o.
39 Beau oi desc ibe la agilidad somá ica de las muje es a a és de los iesgos sani a ios que
de i an di ec amen e de sus unciones biológicas p opias: «On di olon ie s que les emmes
‘on des maladies dans le en e’; e il es ai qu’elles en e men en elles un élémen hos ile c’es
l’espèce qui les onge. Beaucoup de leu s maladies ne ésul en pas d’une in ec ion d’o igine
ex e ne mais d’un dé èglemen in e ne: ainsi les ausses mé i es son p odui es pa une éac-
ion de la muqueuse u é ine à une exci a ion o a ienne ano male; si le co ps jaune pe sis e au
lieu de se éso be ap ès la mens ua ion, il p o oque des salpingi es e des endomé i es, e c.»
(Beau oi 1968 [1949]: 48).
40 Beau oi no solo cues iona los pun os de is a omados sob e las muje es po pa e de la
biología; ambién econoce que el psicoanálisis y el ma e ialismo his ó ico con empo áneos
34
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
En e ec o, la biología no es el des ino del indi iduo, si bien el sexo biológico
cons i uye inexo ablemen e una en ana pa icula al mundo que enseguida se e
sesgada po la conciencia social. Dicho de o o modo, el cue po sexuado pasa a
se au omá icamen e un cue po de géne o (gende ed) y a es a suje o, po ende, a
una se ie de expec a i as sociocul u ales y ambién polí icas. Po ejemplo,
capi alism, as a sys em based on he exploi a ion o human labou , has de ined
women as bodies – ha is, as beings domina ed by hei biology, inso a as i
has app op ia ed ou ep oduc i e capaci y and pu i a he se ice o he e-
p oduc ion o he wo k o ce and labou ma ke (Fede ici 2020: 23).
Sil ia Fede ici mues a que la economía in luye igualmen e en los oles y las
elaciones de géne o. En su ob a, Caliban and he Wi ch (2004), explica cómo la
ansición a un nue o sis ema económico cambió el concep o y el a amien o
del cue po, al se el p incipal p oyec o capi alis a ans o ma lo en una máqui-
na de abajo. De las muje es, conc e amen e, a i ma que la «p oc ea ion and
sexual se ice o men ha e always been expec ed o us and o en o ced upon
us» (Fede ici 2020: 23). Su esis incide, pues, en dos pied as angula es de la dis-
c iminación emenina: la ma e nidad y la explo ación sexual.
Es a ealidad no solo ha sido obje o de deba e académico, bien al con a io, se
si úa en la base de innúme as p o es as his ó icas y, del mismo modo, se e ela en
los discu sos de odo ipo de li e a u as. Po ilus a con solo un ejemplo, en 1994,
la poe isa u uguaya C is ina Pe i Rossi esc ibía «Genealogía», un poema dedica-
do a «Sa o, V. Wool y o as» au o as, en cuyos e sos mani es aba es a op esión:
allan al explica po qué la muje es el O o y en e las es amas no log an aba ca el cuad o
comple o de la ida sexual, amilia y ma e ial emenina. El psicoanálisis, concluye la au o a,
niega la ealidad de la elección: «Le phallus p end an de aleu pa ce qu’il symbolise une sou-
e aine é qui se éalise en d’au es domaines. Si la emme éussissai à s’a i me comme suje ,
elle in en e ai des équi alen s du phallus […] La psychanalyse ne sau ai ou e sa é i é que
dans le con ex e his o ique» (Beau oi 1968 [1949]: 65). Po su pa e, el ma e ialismo his ó ico
no iene en cuen a la impo ancia exis encial de los enómenos que educe a condiciones ma-
e iales: «Rei indique pou [la emme] ous les d oi s, ou es les chances de l’ê e humain en
géné al ne signi ie pas qu’on doi e s’a eugle su sa si ua ion singuliè e. E po la connaî e il
au débo de le ma é ialisme his o ique qui ne oi dans l’homme e la emme que des en i és
économiques» (Beau oi 1968 [1949]: 76).
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REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
En e ec o, la biología no es el des ino del indi iduo, si bien el sexo biológico
cons i uye inexo ablemen e una en ana pa icula al mundo que enseguida se e
sesgada po la conciencia social. Dicho de o o modo, el cue po sexuado pasa a
se au omá icamen e un cue po de géne o (gende ed) y a es a suje o, po ende, a
una se ie de expec a i as sociocul u ales y ambién polí icas. Po ejemplo,
capi alism, as a sys em based on he exploi a ion o human labou , has de ined
women as bodies – ha is, as beings domina ed by hei biology, inso a as i
has app op ia ed ou ep oduc i e capaci y and pu i a he se ice o he e-
p oduc ion o he wo k o ce and labou ma ke (Fede ici 2020: 23).
Sil ia Fede ici mues a que la economía in luye igualmen e en los oles y las
elaciones de géne o. En su ob a, Caliban and he Wi ch (2004), explica cómo la
ansición a un nue o sis ema económico cambió el concep o y el a amien o
del cue po, al se el p incipal p oyec o capi alis a ans o ma lo en una máqui-
na de abajo. De las muje es, conc e amen e, a i ma que la «p oc ea ion and
sexual se ice o men ha e always been expec ed o us and o en o ced upon
us» (Fede ici 2020: 23). Su esis incide, pues, en dos pied as angula es de la dis-
c iminación emenina: la ma e nidad y la explo ación sexual.
Es a ealidad no solo ha sido obje o de deba e académico, bien al con a io, se
si úa en la base de innúme as p o es as his ó icas y, del mismo modo, se e ela en
los discu sos de odo ipo de li e a u as. Po ilus a con solo un ejemplo, en 1994,
la poe isa u uguaya C is ina Pe i Rossi esc ibía «Genealogía», un poema dedica-
do a «Sa o, V. Wool y o as» au o as, en cuyos e sos mani es aba es a op esión:
allan al explica po qué la muje es el O o y en e las es amas no log an aba ca el cuad o
comple o de la ida sexual, amilia y ma e ial emenina. El psicoanálisis, concluye la au o a,
niega la ealidad de la elección: «Le phallus p end an de aleu pa ce qu’il symbolise une sou-
e aine é qui se éalise en d’au es domaines. Si la emme éussissai à s’a i me comme suje ,
elle in en e ai des équi alen s du phallus […] La psychanalyse ne sau ai ou e sa é i é que
dans le con ex e his o ique» (Beau oi 1968 [1949]: 65). Po su pa e, el ma e ialismo his ó ico
no iene en cuen a la impo ancia exis encial de los enómenos que educe a condiciones ma-
e iales: «Rei indique pou [la emme] ous les d oi s, ou es les chances de l’ê e humain en
géné al ne signi ie pas qu’on doi e s’a eugle su sa si ua ion singuliè e. E po la connaî e il
au débo de le ma é ialisme his o ique qui ne oi dans l’homme e la emme que des en i és
économiques» (Beau oi 1968 [1949]: 76).
35
CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
Dulces an epasadas mías / ahogadas en el ma / o suicidas en ja dines imagina-
ios / ence adas en cas illos de mu os lilas / y a ogan es / espléndidas en su de-
sa ío / a la biología elemen al / que hace de una muje una pa ido a / an es de se en
ealidad una muje / sobe bias en su soledad / y en el pequeño escándalo de sus
idas // Tienen luga en el he bola io / jun o a ejempla es a os / de di e sa ne -
adu a.41
No en ano, el í ulo hace alusión delibe ada a la his o ia de la humanidad,
conc e amen e al linaje ances al de las muje es. El ex o de Pe i Rossi e ela
además cómo an e su iden idad cul u almen e impues a como ‘pa ido as’ con
base en su biología, no es an sino escasas al e na i as y odas ellas se co es-
ponden con dis in as o mas de esignación (la mue e, el suicidio, el con i-
namien o) y sob e odas ellas impe a un con inuo de soledad y ex añeza (o
al e idad).
El ol (de géne o) ma e no es á an a aigado en nues as cul u as que es di-
ícil no incu i en su asunción a la luz de o as ilaciones. A sabe , Julia K is e-
a (1974, 1977) desc ibe la «ley simbólica del pad e» (loi pa e nelle) como una
no ma que se ep oduce, p oli e a y se insc ibe como na u al sob e el cue po
emenino y explica cómo es e, al se un cue po cons uido cul u almen e, la en-
ca na incluso cuando ac i amen e a a de escindi se de ella. Pa a escapa de la
hegemonía de la cul u a de lo simbólico, que se p edica sob e la epudiación de
los cue pos de las muje es, exis en dos ías según la au o a: el lenguaje poé i-
co y la ma e nidad —conc e amen e, el cue po ma e no que ella concibe como
p ediscu si o—. Aho a bien, el cue po emenino que se libe a de las es iccio-
nes de la «ley simbólica del pad e» puede e mina siendo una mani es ación
más de esa misma ley, os ensiblemen e ebelde pe o que en ealidad abaja
(pa a ex ende la o ampli ica la) en e e encia a ella (Bu le 1989). Al concebi
el cue po ma e no como una ealidad p ediscu si a, K is e a incide, pues, so-
b e la c eencia discu si a del cue po emenino de inido undamen almen e po
su unción ma e na. Dicho de o o modo, el cue po emenino necesa iamen e
cons uido como cue po ma e no es una p oducción del discu so, po lo an o,
41 Es e ex o pe enece al poema io O a ez E os (1994). Mi cu si a.

36
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
no puede oma se como pun o de pa ida de un echazo absolu o de lo simbó-
lico.42
Pa a no cae en la misma dialéc ica en un in en o de escapa de ella, au o as
como Luce I iga ay (1974, 1984) han llamado la a ención sob e la necesidad
de ompe con las bases del lenguaje es ablecido, hecho po y a medida de los
homb es, desde la pe spec i a de su economía masculina que alo a la iden i-
dad y la unidad (simbólicamen e a a és de la imagen del pene/ alo) y excluye
a las muje es como al «o o» (la dispe sión, la ausencia de). Podemos dibuja un
pa alelismo con la a gumen ación de Aud e Lo de (1984), cuando, en el con-
ex o de sus luchas con a el acismo, el machismo y la homo obia a i ma:
Fo he mas e ’s ools will ne e disman le he mas e ’s house. They may allow us
empo a ily o bea him a his own game, bu hey will ne e enable us o b ing
abou genuine change. And his ac is only h ea ening o hose women who s ill
de ine he mas e ’s house as hei only sou ce o suppo (Lo de 2007: 112).
En endamos la casa del amo como el lenguaje que nos concie ne y que, del mis-
mo modo, no puede se des uido con los ecu sos ya exis en es. I iga ay (1977a)
esuel e que las isiones nega i as sob e y en o no a las muje es solo pueden
se supe adas si se exponen y se desmi i ican, de al sue e que puedan om-
pe se los pa ones lógicos amo/suje o/masculino s. sumiso/o o/ emenino. Pa a
ello sugie e la es a egia de la mímesis, que consis e en la epe ición de las mis-
mas isiones nega i as sin llega a educi a las muje es a es as y, en un eje ci-
cio humo ís ico, idiculiza las has a el pun o de que deban se desca adas —que
caigan po su p opio peso—. La mímesis busca p oblema iza las de iniciones
masculinas de la eminidad e impe a no solo c ea nue as de iniciones, po un
lado, sino ambién enca na posiciones de suje o desde las que las muje es pue-
dan eme ge . Pe o I iga ay (1977a) ambién señala la necesidad de un cambio de
42 Como solución a es e dilema, Bu le plan ea un cambio de pa adigma que pa a de una
e olución desde den o de la p opia ley pa e nal: «I sub e sion is easible, i will come om
wi hin he pa ame e s o he law and ake he o m o he possibili ies ha a ise when he law
u ns agains i sel and p oduces unexpec ed pe mu a ions o i sel . The cul u ally buil body
will hen be eed, bu no o i s ‘na u al’ pas o o i s i s pleasu es, bu o a u u e ha is open
o cul u al possibili ies» (Bu le 1989: 117).
36
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
no puede oma se como pun o de pa ida de un echazo absolu o de lo simbó-
lico.42
Pa a no cae en la misma dialéc ica en un in en o de escapa de ella, au o as
como Luce I iga ay (1974, 1984) han llamado la a ención sob e la necesidad
de ompe con las bases del lenguaje es ablecido, hecho po y a medida de los
homb es, desde la pe spec i a de su economía masculina que alo a la iden i-
dad y la unidad (simbólicamen e a a és de la imagen del pene/ alo) y excluye
a las muje es como al «o o» (la dispe sión, la ausencia de). Podemos dibuja un
pa alelismo con la a gumen ación de Aud e Lo de (1984), cuando, en el con-
ex o de sus luchas con a el acismo, el machismo y la homo obia a i ma:
Fo he mas e ’s ools will ne e disman le he mas e ’s house. They may allow us
empo a ily o bea him a his own game, bu hey will ne e enable us o b ing
abou genuine change. And his ac is only h ea ening o hose women who s ill
de ine he mas e ’s house as hei only sou ce o suppo (Lo de 2007: 112).
En endamos la casa del amo como el lenguaje que nos concie ne y que, del mis-
mo modo, no puede se des uido con los ecu sos ya exis en es. I iga ay (1977a)
esuel e que las isiones nega i as sob e y en o no a las muje es solo pueden
se supe adas si se exponen y se desmi i ican, de al sue e que puedan om-
pe se los pa ones lógicos amo/suje o/masculino s. sumiso/o o/ emenino. Pa a
ello sugie e la es a egia de la mímesis, que consis e en la epe ición de las mis-
mas isiones nega i as sin llega a educi a las muje es a es as y, en un eje ci-
cio humo ís ico, idiculiza las has a el pun o de que deban se desca adas —que
caigan po su p opio peso—. La mímesis busca p oblema iza las de iniciones
masculinas de la eminidad e impe a no solo c ea nue as de iniciones, po un
lado, sino ambién enca na posiciones de suje o desde las que las muje es pue-
dan eme ge . Pe o I iga ay (1977a) ambién señala la necesidad de un cambio de
42 Como solución a es e dilema, Bu le plan ea un cambio de pa adigma que pa a de una
e olución desde den o de la p opia ley pa e nal: «I sub e sion is easible, i will come om
wi hin he pa ame e s o he law and ake he o m o he possibili ies ha a ise when he law
u ns agains i sel and p oduces unexpec ed pe mu a ions o i sel . The cul u ally buil body
will hen be eed, bu no o i s ‘na u al’ pas o o i s i s pleasu es, bu o a u u e ha is open
o cul u al possibili ies» (Bu le 1989: 117).
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CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
pa adigma que pa a de un desa ío a la au o idad que ponga de elie e que la po-
sición no es sino una ab icación; mos a cómo las muje es y sus cue pos han
sido excluidos, p obando que las isiones es e eo ípicas de los mismos son al-
sas, habili ando un espacio de exp esión pa a las p ime as y los segundos; y, inal-
men e, o za el cambio en la concepción de la subje i idad emenina y el cue po.
La ma e nidad, decíamos más a iba, es la quin aesencia de las imposiciones
que pesan sob e el cue po de la muje . Simbólicamen e, «la emme n’es jamais
loin de la ‘mè e’ […] ho s ôle, la ‘mè e’ comme non-nom, e comme sou ce des
biens (Cixous 2010: 48). Desde un pun o de is a u ili a io, el cue po emeni-
no ha sido cosi icado (anonimizado, an epues o a la iden idad pe sonal) pa a su
explo ación (de la « uen e de bienes»), undamen almen e po su capacidad e-
p oduc i a: «Alles, was wi an dem wah en Weibe Weibliches bewunde n und
e eh en, is nu eine Dependenz de Eie s öcke» ( on Vi chow en B aun 2006:
27). A su ez, es a capacidad queda en manos del es ado egulado que gobie -
na sob e las polí icas del cue po, la sexualidad y la decisión de p oc ea (Fede-
ici 2020). Haciendo eco de la esis de Donna Ha away (1984), la biología es,
de hecho, una cues ión polí ica y, al igual que «Adam uled E e in he oun-
da ion o compulso y he e osexual ep oduc i e poli ics» (Ha away 1984: 490),
las muje es siguen siendo las p esas sis émicas de es e égimen de « ep oduc-
ción he e osexual o zada». La esis encia a es a coyun u a da pie, no obs an e,
a nue as p oblemá icas. Al cons a a el pode social que la ma e nidad o o ga a
las muje es, au o as como B own (2019) han suge ido el empleo de es a capaci-
dad biológica como una he amien a de pode polí ico que se ma e ialice a a és
de inicia i as como una huelga de na alidad. Po su pa e, en 1970, la eminis a
Shulami h Fi es one in ocaba el día en que las muje es se libe a an, po in, de la
p oc eación, a ea que es imaba la causa de su op esión his ó ica. La cues ión es
que an o la ins umen alización como la es igma ización de la ma e nidad son
dos ex emismos que alienan la esencia o gánica de es e p oceso. La ma e nidad,
como la biología, no es un des ino, pe o «i is also no some hing o be p og am-
ma ically a oided, as i i we e he cause o women’s mise y and exploi a ion […]
38
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
no is [i ] a gende -pe o ming ac . Ra he i should be unde s ood as a poli ical,
alue-posi ing decision» (Fede ici 2020: 19).
La segunda pied a angula que lapida el cue po emenino es su sexualiza-
ción sis emá ica (Bo do 1993 e al.). Tan o es así, que académicamen e ha sido
desc i a como un con inuo en la ida de las muje es (Weseley 2012). El concep-
o de sexualización hace e e encia a un ipo de cosi icación, es o es, el ac o de
a a a la pe sona como un obje o o una cosa, negando así su esencia humana.
Tal deshumanización puede ealiza se de muchas mane as, a a és de meca-
nismos y es a egias psicológico-discu si as ecogidas y ca ego izadas po au o-
as como Nussbaum (1995)43 o Rae Lang on (2009).44 La cosi icación conlle a
cla as consecuencias a ni el indi idual e iden i a io, mas ambién polí ico, e-
sul ando las más de las eces en abas inhe en es a los p ocesos de adap ación
o in eg ación del suje o en la sociedad. En una combinación de es a egias co-
si icado as ( educción al cue po, iolabilidad, negación de la subje i idad, e c.),
la sexualización iene luga al con e i a una pe sona en un obje o sexual en
luga de conside a la como un suje o sensible capaz de lib e albed ío y acción
independien e. Es a se pe pe úa cuando, con exclusión de odos los demás as-
gos, el alo de una pe sona se basa únicamen e en su a ac i o o compo a-
mien o sexual; si se le aplica un c i e io que equipa a la sensualidad con la
apa iencia ísica (es ic amen e de inida); al o za la sexualmen e de mane a
43 Nussbaum desc ibe los siguien es ipos de cosi icación: La ins umen alidad, cuando la
pe sona es a ada como una he amien a pa a los p opósi os de o a; la negación de la au o-
nomía, cuando se la pe cibe como ca en e de libe ad, independencia o au ode e minación; la
ine cia, se ep esen a como ca en e de agencia o ac i idad; la ungibilidad, cuando es a ada
como in e cambiable po (o os) obje os; la iolabilidad, cuando se ad ie e como ca en e de
in eg idad de lími es y iolable, es o es, como algo que se puede ompe , aplas a , o za ; la p o-
piedad, cuando se la a a como un bien o una me cancía que se puede comp a o ende ( .g .
la escla i ud); y la negación de la subje i idad, cuando la expe iencia y los sen imien os de la
pe sona no se ienen en conside ación (Nussbaum 1995: 257 ss.)
44 Rae Lang on añade es mecanismos cosi icado es: La educción al cue po o a amien o de
la pe sona como exclusi amen e iden i icada con su cue po o pa es del mismo; la educción a
la apa iencia o a amien o p incipalmen e en é minos de cómo se e o cómo es pe cibida a
a és de los sen idos; el silenciamien o o a amien o como si es u ie a muda o no u ie a la
capacidad de habla o comunica se (Rae Lang on 2009: 228-229).
38
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
no is [i ] a gende -pe o ming ac . Ra he i should be unde s ood as a poli ical,
alue-posi ing decision» (Fede ici 2020: 19).
La segunda pied a angula que lapida el cue po emenino es su sexualiza-
ción sis emá ica (Bo do 1993 e al.). Tan o es así, que académicamen e ha sido
desc i a como un con inuo en la ida de las muje es (Weseley 2012). El concep-
o de sexualización hace e e encia a un ipo de cosi icación, es o es, el ac o de
a a a la pe sona como un obje o o una cosa, negando así su esencia humana.
Tal deshumanización puede ealiza se de muchas mane as, a a és de meca-
nismos y es a egias psicológico-discu si as ecogidas y ca ego izadas po au o-
as como Nussbaum (1995)43 o Rae Lang on (2009).44 La cosi icación conlle a
cla as consecuencias a ni el indi idual e iden i a io, mas ambién polí ico, e-
sul ando las más de las eces en abas inhe en es a los p ocesos de adap ación
o in eg ación del suje o en la sociedad. En una combinación de es a egias co-
si icado as ( educción al cue po, iolabilidad, negación de la subje i idad, e c.),
la sexualización iene luga al con e i a una pe sona en un obje o sexual en
luga de conside a la como un suje o sensible capaz de lib e albed ío y acción
independien e. Es a se pe pe úa cuando, con exclusión de odos los demás as-
gos, el alo de una pe sona se basa únicamen e en su a ac i o o compo a-
mien o sexual; si se le aplica un c i e io que equipa a la sensualidad con la
apa iencia ísica (es ic amen e de inida); al o za la sexualmen e de mane a
43 Nussbaum desc ibe los siguien es ipos de cosi icación: La ins umen alidad, cuando la
pe sona es a ada como una he amien a pa a los p opósi os de o a; la negación de la au o-
nomía, cuando se la pe cibe como ca en e de libe ad, independencia o au ode e minación; la
ine cia, se ep esen a como ca en e de agencia o ac i idad; la ungibilidad, cuando es a ada
como in e cambiable po (o os) obje os; la iolabilidad, cuando se ad ie e como ca en e de
in eg idad de lími es y iolable, es o es, como algo que se puede ompe , aplas a , o za ; la p o-
piedad, cuando se la a a como un bien o una me cancía que se puede comp a o ende ( .g .
la escla i ud); y la negación de la subje i idad, cuando la expe iencia y los sen imien os de la
pe sona no se ienen en conside ación (Nussbaum 1995: 257 ss.)
44 Rae Lang on añade es mecanismos cosi icado es: La educción al cue po o a amien o de
la pe sona como exclusi amen e iden i icada con su cue po o pa es del mismo; la educción a
la apa iencia o a amien o p incipalmen e en é minos de cómo se e o cómo es pe cibida a
a és de los sen idos; el silenciamien o o a amien o como si es u ie a muda o no u ie a la
capacidad de habla o comunica se (Rae Lang on 2009: 228-229).
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CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
inap opiada, sob e odo si se a a de un(a) meno (APA 2007: 1); pe o am-
bién «when a woman’s sexual pa s o sexual unc ions a e sepa a ed ou om
he pe son, educed o he s a us o me e ins umen s, o else ega ded as i
hey we e capable o ep esen ing he » (Ba ky 1990: 35).
Lo más ala man e del enómeno de la sexualización en el caso de las mu-
je es es que se inicia desde su niñez. En palab as de Joanna Sk zydlewska,
miemb o del Pa lamen o Eu opeo, «sexualisa ion is no hing mo e han im-
posing he sexuali y o adul s on young child en, eenage s and especially gi -
ls when hey a e no eady o i emo ionally, men ally o physically» (EPP
G oup 2012).45 Po consiguien e, las muje es son p i adas de su p opio p oceso
indi idual de desa ollo de la sexualidad, a ni el biológico, anímico y/o in elec-
ual. Así, la sexualización ocu e como pa e de la socialización dia ia de géne-
o y el desa ollo de la iden idad de las niñas (que se ep esen a en un ex emo
del con inuo)46 y aba ca has a el abuso y la iolencia sexual (en el ex emo con-
a io); en e medias, se cuen an o os muchos ac o es que, de un modo u o o,
con ibuyen a su e o ización, emp ana y sis émica (Weseley 2012). Cabe con-
side a , además, que si las muje es son sexualmen e cosi icadas, es más p oba-
ble que ambién su an una cosi icación epis émica, es o es, que sean íc imas de
la injus icia es imonial que menosp ecie su au o idad como suje os de conoci-
mien o — eg esa emos sob e es e concep o más adelan e—.47
45 Cada ez son más los es udios di ulga i os y análisis es adís icos que se comp ome en con
ad e i sob e el enómeno de la sexualización in an il. Con la inicia i a de isibiliza lo en el
ámbi o ele isi o y de la publicidad, el Depa amen o de Es udios del CNTV la de inió de base
como «una isión ins umen al de la pe sona que es pe cibida como un obje o de uso sexual de-
jando de lado su dignidad u o os aspec os y ca ac e ís icas que la pudie an de e mina » (2012:
4). Po su pa e, el Ins i u o de la Muje (Minis e io de Igualdad) publicó un in o me sob e la
misma emá ica el 11 de oc ub e de 2020, Día In e nacional de la Niña. En él se ci an odos
los o ganismos esponsabilizados con la causa de su e adicación (la Pla a o ma pa a la Acción
de Beijing-95, el Pa lamen o Eu opeo, el Consejo de Eu opa y el Cong eso Español) a la ez
que se desc ibe como «la exp esión más ex ema de la sexualización de las muje es en gene al».
46 Weseley habla de un «én asis excesi o» cul u al en el cue po sexualizado, «as gi ls g ow up,
[i ] becomes inc easingly in eg a ed in o emale iden i y» (2012: 14).
47 Mi anda F icke a gumen a que la cosi icación epis émica gua da elación con los con-
cep os kan ianos del a o inmo al que menoscaba la condición de o os suje os como gen es
acionales: «The so o epis emic objec i ica ion ha we a e conce ned wi h is he cogni i e
46
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
El ínculo que gua da la anscul u alidad con la iden idad indi idual hace,
sin duda, que el ma iz nacional pie da ele ancia a la ez que es e concep-
o se p es a pa a de ini no solo las sociedades, sino a sus suje os. Desde una
pe spec i a socio-an opológica, la idea de anscul u alidad esul a en el pe -
il ac ual del híb ido cul u al: «Die meis en un e uns sind in ih e kul u ellen
Fo ma ion du ch meh e e kul u ellen He kün e und Ve bindungen bes im-
m . Wi sind kul u elle Mischlinge. Die kul u elle Iden i ä de heu igen In-
di iduen is eine Pa chwo k-Iden i ä » (Welsch 2009: 5). Es e hib idismo no
es empe o un «d i e Beg i , de die Spannung zwischen zwei Kul u en […]
au lös » (Bhabha 2000: 168), sino un cambio de pa adigma que de iba la si-
me ía y la dualidad en e el Yo y el O o, el in e io y el ex e io , e c. (Bhabha
200: 172). Es más, los indi iduos ya no nos (au o)pe cibimos bajo una misma
len e ni nos sen imos pe enecien es o adsc i os a una única cul u a. En es e
sen ido, la anscul u alidad desc ibe de una mane a más iel la si uación de
plu alidad cul u al i ida po muchas pe sonas y comunidades de he encia y/o
expe iencia mix a.
La cualidad mul i acé ica de la anscul u alidad es especialmen e isible en
el con ex o de la globalización, que o os au o es han e e ido como el caldo
de cul i o — alga la me á o a— de la iden idad líquida (Bauman 2000).55 El
plan eamien o que Zygmun Bauman o ece pa a es e cambio de es ado iden-
i a io en aíza en la desin eg ación de los ba ios y la e olución del anspo e
(o desa ollo de la in aes uc u a) que dio pie al mo imien o en e las dis in-
as zonas, ciudades y países, de modo que el suje o pudo iaja ue a de su ho-
ga (2004: 18 ss.). Con es e desplazamien o se inicia la odisea iden i a ia que,
p ime amen e, e idencia cómo «iden i y is e ealed o us only as some hing
55 El sin agma «mode nidad líquida» (del que pos e io men e de i a la iden idad líquida) hace
e e encia al concep o que u ilizó Bauman (2000) pa a desc ibi la e a ac ual, basándose en las
ideas de luidez, cambio, lexibilidad y adap ación, en e o as. Según el sociólogo, la imagen del
líquido es la me á o a dominan e de la e a mode na, ya que es a se ca ac e iza po los cambios
cons an es e i e e sibles. Al igual que el líquido nunca es á ijo en el espacio ni limi ado po el
iempo, la ida dia ia mode na ambién luye mien as sus suje os nos desplazamos ( iajamos)
ácilmen e y sin cesa .
47
CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
o be in en ed a he han disco e ed; as a a ge o an e o , ‘an objec i e’; as
some hing one s ill needs o build om sc a ch o o choose om al e na i-
e o e s and hen o s uggle o and hen o p o ec h ough ye mo e s u-
ggle» (Bauman 2004: 15-16). Adap ada y en endida, pues, como una o ma
mó il del sen ido de pe enencia, la iden idad equie e de la «( e)in ención»
cons an e po que deja de se in a iable, ya no es á anclada al en o no en que
el suje o nace, en de ini i a, «human beings a e no mo e ‘bo n in o’ hei iden-
i ies» (Bauman 2006: 37). Expues a cul u almen e a la globalización, es a se
ans- o ma al plu aliza se median e la inco po ación de elemen os di e sos.
Po se el líquido el único es ado de la ma e ia con un olumen de inido, pe o
no con o ma ija, la me á o a que emplea Bauman no es casual, sino una po-
en e imagen que incide de o ma di ec a sob e la p opiedad de la luidez, des-
c ibiendo así un nue o concep o de iden idad mó il, que b o a, discu e y se
il a,56 y es suscep ible a la cons an e anscul u alización.
Aplicamos es e concep o de anscul u alización a la ans o mación cul-
u al que expe imen a el indi iduo a lo la go de su ánsi o y/o es ancia(s) po
las dis in as sociedades. En su abajo de campo sob e la o ganización social, el
olclo e, la cul u a y el desa ollo de la pe sonalidad en las ibus na i as ame i-
canas (1963), el an opólogo Al ed I ing Hallowell acuña el é mino y lo de-
ine del siguien e modo:
I is he p ocess whe eby indi iduals unde a a ie y o ci cums ances a e em-
po a ily o pe manen ly de ached om one g oup, en e he web o social e-
la ions ha cons i u e ano he socie y, and come unde he in luence o i s
cus oms ideas, and alues o a g ea e o lesse deg ee. A co ela i e e m, ans-
cul u i e, can hen be used o designa e hose indi iduals who ha e unde gone
anscul u aliza ion (Hallowell 1963: 523).
Más aún, Hallowell p opone la anscul u alización como un enómeno in ín-
secamen e humano, más elacionado con la ida de las pe sonas que con los
cambios en las es uc u as sociocul u ales. De acue do con su plan eamien o, el
56 Bauman ambién incide sob e la complejidad concep ual de es a nue a idea de iden idad
líquida. En sus p opias palab as: «I is indeed a puzzle and a challenge o sociology» (2004: 16).

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REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
El ínculo que gua da la anscul u alidad con la iden idad indi idual hace,
sin duda, que el ma iz nacional pie da ele ancia a la ez que es e concep-
o se p es a pa a de ini no solo las sociedades, sino a sus suje os. Desde una
pe spec i a socio-an opológica, la idea de anscul u alidad esul a en el pe -
il ac ual del híb ido cul u al: «Die meis en un e uns sind in ih e kul u ellen
Fo ma ion du ch meh e e kul u ellen He kün e und Ve bindungen bes im-
m . Wi sind kul u elle Mischlinge. Die kul u elle Iden i ä de heu igen In-
di iduen is eine Pa chwo k-Iden i ä » (Welsch 2009: 5). Es e hib idismo no
es empe o un «d i e Beg i , de die Spannung zwischen zwei Kul u en […]
au lös » (Bhabha 2000: 168), sino un cambio de pa adigma que de iba la si-
me ía y la dualidad en e el Yo y el O o, el in e io y el ex e io , e c. (Bhabha
200: 172). Es más, los indi iduos ya no nos (au o)pe cibimos bajo una misma
len e ni nos sen imos pe enecien es o adsc i os a una única cul u a. En es e
sen ido, la anscul u alidad desc ibe de una mane a más iel la si uación de
plu alidad cul u al i ida po muchas pe sonas y comunidades de he encia y/o
expe iencia mix a.
La cualidad mul i acé ica de la anscul u alidad es especialmen e isible en
el con ex o de la globalización, que o os au o es han e e ido como el caldo
de cul i o — alga la me á o a— de la iden idad líquida (Bauman 2000).55 El
plan eamien o que Zygmun Bauman o ece pa a es e cambio de es ado iden-
i a io en aíza en la desin eg ación de los ba ios y la e olución del anspo e
(o desa ollo de la in aes uc u a) que dio pie al mo imien o en e las dis in-
as zonas, ciudades y países, de modo que el suje o pudo iaja ue a de su ho-
ga (2004: 18 ss.). Con es e desplazamien o se inicia la odisea iden i a ia que,
p ime amen e, e idencia cómo «iden i y is e ealed o us only as some hing
55 El sin agma «mode nidad líquida» (del que pos e io men e de i a la iden idad líquida) hace
e e encia al concep o que u ilizó Bauman (2000) pa a desc ibi la e a ac ual, basándose en las
ideas de luidez, cambio, lexibilidad y adap ación, en e o as. Según el sociólogo, la imagen del
líquido es la me á o a dominan e de la e a mode na, ya que es a se ca ac e iza po los cambios
cons an es e i e e sibles. Al igual que el líquido nunca es á ijo en el espacio ni limi ado po el
iempo, la ida dia ia mode na ambién luye mien as sus suje os nos desplazamos ( iajamos)
ácilmen e y sin cesa .
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CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
o be in en ed a he han disco e ed; as a a ge o an e o , ‘an objec i e’; as
some hing one s ill needs o build om sc a ch o o choose om al e na i-
e o e s and hen o s uggle o and hen o p o ec h ough ye mo e s u-
ggle» (Bauman 2004: 15-16). Adap ada y en endida, pues, como una o ma
mó il del sen ido de pe enencia, la iden idad equie e de la «( e)in ención»
cons an e po que deja de se in a iable, ya no es á anclada al en o no en que
el suje o nace, en de ini i a, «human beings a e no mo e ‘bo n in o’ hei iden-
i ies» (Bauman 2006: 37). Expues a cul u almen e a la globalización, es a se
ans- o ma al plu aliza se median e la inco po ación de elemen os di e sos.
Po se el líquido el único es ado de la ma e ia con un olumen de inido, pe o
no con o ma ija, la me á o a que emplea Bauman no es casual, sino una po-
en e imagen que incide de o ma di ec a sob e la p opiedad de la luidez, des-
c ibiendo así un nue o concep o de iden idad mó il, que b o a, discu e y se
il a,56 y es suscep ible a la cons an e anscul u alización.
Aplicamos es e concep o de anscul u alización a la ans o mación cul-
u al que expe imen a el indi iduo a lo la go de su ánsi o y/o es ancia(s) po
las dis in as sociedades. En su abajo de campo sob e la o ganización social, el
olclo e, la cul u a y el desa ollo de la pe sonalidad en las ibus na i as ame i-
canas (1963), el an opólogo Al ed I ing Hallowell acuña el é mino y lo de-
ine del siguien e modo:
I is he p ocess whe eby indi iduals unde a a ie y o ci cums ances a e em-
po a ily o pe manen ly de ached om one g oup, en e he web o social e-
la ions ha cons i u e ano he socie y, and come unde he in luence o i s
cus oms ideas, and alues o a g ea e o lesse deg ee. A co ela i e e m, ans-
cul u i e, can hen be used o designa e hose indi iduals who ha e unde gone
anscul u aliza ion (Hallowell 1963: 523).
Más aún, Hallowell p opone la anscul u alización como un enómeno in ín-
secamen e humano, más elacionado con la ida de las pe sonas que con los
cambios en las es uc u as sociocul u ales. De acue do con su plan eamien o, el
56 Bauman ambién incide sob e la complejidad concep ual de es a nue a idea de iden idad
líquida. En sus p opias palab as: «I is indeed a puzzle and a challenge o sociology» (2004: 16).
48
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
alo psicológico de es a cualidad esul a de e minan e del p oceso de ( e) o -
mación iden i a ia del suje o ‘ anscul u i a’, si bien con ibuye igualmen e a las
amas sociológica y an opológica, en an o que nos pe mi e comp ende la in-
e acción del indi iduo con el colec i o y su in luencia bidi eccional.
Como suge imos en los pá a os an e io es, el e ec o de la anscul u alización
puede equipa a se, de hecho, a un hib idismo cul u al. No obs an e, a la luz de la
complejidad epis émica de es os concep os, cabe hace algunas ma izaciones al es-
pec o. En p ime luga , ‘hib idismo’ es el é mino empleado pa a desc ibi la cuali-
dad del híb ido. A su ez, es a esul a de un p oceso de hib idación que,57 en endido
en su con ex o disciplina , es o es, en los ámbi os académicos de la química y la
biología, hace e e encia bien a la « usión de dos células de dis in a es i pe pa a da
luga a o a de ca ac e ís icas mix as» o la «asociación de dos moléculas con cie -
o g ado de complemen a iedad» (Dicciona io de la Lengua Española, en adelan e,
DLE).58 Resul an especialmen e in e esan es en es as de iniciones las nociones de
complemen a iedad y la p opiedad mix a que de i a de la amalgama elemen al. Ex-
apoladas al ma co de los es udios cul u ales que nos ocupan, o ecen una lec u-
a de la usión cul u al como una sín esis de elemen os que en e sí se comple an y
pe eccionan, dando luga a nue as ealidades he e ogéneas, icas en componen es.
El híb ido cul u al esul an e no amenaza con la pé dida de las adiciones egiona-
les y las aíces locales (Bu ke 2009: 7), sino que las e alo iza y las ennoblece al pa -
i sob e su base pa a la c eación de nue os es ados o ma i os.
Po o o lado, no debe en ende se es a in e p e ación del hib idismo como
una o ma de «o e ing a ‘ha monious image o wha is ob iously disjoin ed
and con on a ional’ [a]nd o igno ing cul u al and social disc imina ion»
(Bu ke 2009: 7). En e ec o, no podemos ob ia las implicaciones his ó icas que
subyacen a los encuen os en e dis in as cul u as, los ecos del colonialismo y la
lucha po la sup emacía cul u al. En consonancia con las palab as de Fede ici,
57 P esen e en los con ex os académicos anglosajones como hyb idiza ion, en cas ellano es p e-
e ible, sin emba go, el empleo del e bo ‘hib ida ’, mejo que hib idiza , pa a aludi a la acción
de ‘p oduci híb idos’ (Fundéu, 2018).
58 Se a a de las acepciones segunda y e ce a del é mino (s. . hib idación).
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REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
alo psicológico de es a cualidad esul a de e minan e del p oceso de ( e) o -
mación iden i a ia del suje o ‘ anscul u i a’, si bien con ibuye igualmen e a las
amas sociológica y an opológica, en an o que nos pe mi e comp ende la in-
e acción del indi iduo con el colec i o y su in luencia bidi eccional.
Como suge imos en los pá a os an e io es, el e ec o de la anscul u alización
puede equipa a se, de hecho, a un hib idismo cul u al. No obs an e, a la luz de la
complejidad epis émica de es os concep os, cabe hace algunas ma izaciones al es-
pec o. En p ime luga , ‘hib idismo’ es el é mino empleado pa a desc ibi la cuali-
dad del híb ido. A su ez, es a esul a de un p oceso de hib idación que,57 en endido
en su con ex o disciplina , es o es, en los ámbi os académicos de la química y la
biología, hace e e encia bien a la « usión de dos células de dis in a es i pe pa a da
luga a o a de ca ac e ís icas mix as» o la «asociación de dos moléculas con cie -
o g ado de complemen a iedad» (Dicciona io de la Lengua Española, en adelan e,
DLE).58 Resul an especialmen e in e esan es en es as de iniciones las nociones de
complemen a iedad y la p opiedad mix a que de i a de la amalgama elemen al. Ex-
apoladas al ma co de los es udios cul u ales que nos ocupan, o ecen una lec u-
a de la usión cul u al como una sín esis de elemen os que en e sí se comple an y
pe eccionan, dando luga a nue as ealidades he e ogéneas, icas en componen es.
El híb ido cul u al esul an e no amenaza con la pé dida de las adiciones egiona-
les y las aíces locales (Bu ke 2009: 7), sino que las e alo iza y las ennoblece al pa -
i sob e su base pa a la c eación de nue os es ados o ma i os.
Po o o lado, no debe en ende se es a in e p e ación del hib idismo como
una o ma de «o e ing a ‘ha monious image o wha is ob iously disjoin ed
and con on a ional’ [a]nd o igno ing cul u al and social disc imina ion»
(Bu ke 2009: 7). En e ec o, no podemos ob ia las implicaciones his ó icas que
subyacen a los encuen os en e dis in as cul u as, los ecos del colonialismo y la
lucha po la sup emacía cul u al. En consonancia con las palab as de Fede ici,
57 P esen e en los con ex os académicos anglosajones como hyb idiza ion, en cas ellano es p e-
e ible, sin emba go, el empleo del e bo ‘hib ida ’, mejo que hib idiza , pa a aludi a la acción
de ‘p oduci híb idos’ (Fundéu, 2018).
58 Se a a de las acepciones segunda y e ce a del é mino (s. . hib idación).
49
CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
we mus be c i ical o any concep o iden i y ha is no his o ical and ans-
o ma i e, ha does no allow us o see ou di e en and common o ms o ex-
ploi a ion. Bu we need o add ess di e en ly social iden i ies ha a e oo ed
in pa icula o ms o exploi a ion and a e eshaped by a his o y o s uggle s i-
ll con inuing in ou ime, o acing ou iden i ies back o a his o y o exploi-
a ion and s uggle allows us o ind a common g ound and collec i ely shape a
mo e equi able ision o he u u e (Fede ici 2020: 33).
P ecisamen e, la anscul u alidad aboga po un cambio de pa adigma que eng-
loba un p oceso ac i o, e lexi o y ans o ma i o an o de la his ó ica mi ada
hegemónica y clasis a de las dis in as sociedades, como de las endencias dis-
c imina o ias. Al mismo iempo, se ma e ializa en una eedi icación sob e los
cimien os de la plu alidad, la di e sidad y la di e encia, o o gándoles a odas
ellas elemen os y alo es de complemen a iedad y p oli icidad en su sín esis.
1.2.2.1. Hacia una co po eización de la cualidad anscul u al
Como el géne o, la anscul u alidad ma ca el cue po. Decíamos p e iamen-
e que el segundo es á expues o a cambios his ó icos y cul u ales y es, po an-
o, no solo suje o expe iencial, sino ambién el obje o sob e el que ecaen los
e ec os de dichos cambios. Aho a bien, del mismo modo que, como hemos is-
o, no podemos pensa en una iden idad no in luenciada po la exis encia co -
po al, ampoco podemos concebi los cue pos ue a de un ma co ci cuns ancial
que asimismo los e oalimen a. El espacio y el iempo en los que habi an los
cue pos son ac o es que asimismo eje cen su in luencia pa icula sob e los
mismos. De hecho, la i encia de un mismo cue po suele implica un desplaza-
mien o cons an e po es os dos ejes de coo denadas. Es e dinamismo co po al
cons i uye nues a e ce a ma ización y,59 a su ez, se co esponde con un se-
gundo «gi o somá ico» (Fa nell 2012). Fa nell, que da cuen a del sesgo de la ga
da a con a el cue po en el pensamien o occiden al y c i ica la isión cu iosa-
men e inco pó ea de los se es humanos que imp egnó las ciencias sociales has-
59 N.B. P ime amen e, si uamos el alo del cue po. A con inuación, desa ollamos las lec u as
implíci as del cue po emenino y su consiguien e signi icación. En el p esen e apa ado o mu-
la emos una p opues a concep ual pa a el cue po anscul u al.
50
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
a la década de los se en a —en la que end ía luga un p ime soma ic u n—,
p opone
[ o] di ide his co po eal u n in o wo dis inc phases: he i s mo es us om
disembodied social science o a ocus on ‘ he body’ — I call his he i s soma-
ic u n. S imula ed by he wo k o Michel Foucaul , Pie e Bou dieu, a ange o
eminis heo is s, and an in e disciplina y, pos mode n, phenomenological alo-
isa ion o he sensuous, we ind a numbe o social heo is s wo king on he p o-
blem o embodimen and seeking ways o ‘b inging bodies back in.’ A second
soma ic u n o e s a heo e ical en ichmen o he ea lie phase by e-posi ioning
he mo ing body and he p imacy o ac i e, mo ing pe sons as cen al o a heo-
e ically adequa e accoun o embodied social ac ion (Fa nell 2012: 4).
El mo imien o de los cue pos conlle a, en e ec o, una se ie de implicaciones. A
su ez, dicho mo imien o adquie e conno aciones di e sas dependiendo de las
ci cuns ancias en las que iene luga . Así, cuando la mo i ación de un despla-
zamien o geog á ico es económica o social, no hablamos de simple mo imien-
o, sino de mig ación.60
La mig ación es un enómeno de ini o io de nues o siglo y ans o mado
del mundo al y como lo conocíamos has a aho a. En su complejidad, y jun-
o a las ambién de e minan es globalización y anscul u alidad, la mig ación
«disuel e buena pa e de las es echas in e conexiones en e nación, iden idad
cul u al y e i o io es ablecidas adicionalmen e» (Maldonado Alemán 2020:
39). ¿Pe o qué o quién es mig an e en el con ex o eu opeo que nos concie ne?
Cuando las eo ías mig a o ias se cen an en las causas que lle an a las pe so-
nas a aslada se a o os países, ienden a igno a las pe spec i as indi iduales y
se ocalizan en las condiciones mac oes uc u ales, como la ecomposición del
capi al o los me cados de globalización. O os eó icos con emplan las unida-
des domés icas, el ni el de las polí icas nacionales, las di e encias sala iales en-
e países, e c. Sea como ue e,
60 Obsé ese cómo la DLE ecoge es e ma iz en la segunda acepción del é mino ‘mig ación’,
e e ida a los suje os humanos: «Desplazamien o geog á ico de indi iduos o g upos, gene al-
men e po causas económicas o sociales».
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REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
a la década de los se en a —en la que end ía luga un p ime soma ic u n—,
p opone
[ o] di ide his co po eal u n in o wo dis inc phases: he i s mo es us om
disembodied social science o a ocus on ‘ he body’ — I call his he i s soma-
ic u n. S imula ed by he wo k o Michel Foucaul , Pie e Bou dieu, a ange o
eminis heo is s, and an in e disciplina y, pos mode n, phenomenological alo-
isa ion o he sensuous, we ind a numbe o social heo is s wo king on he p o-
blem o embodimen and seeking ways o ‘b inging bodies back in.’ A second
soma ic u n o e s a heo e ical en ichmen o he ea lie phase by e-posi ioning
he mo ing body and he p imacy o ac i e, mo ing pe sons as cen al o a heo-
e ically adequa e accoun o embodied social ac ion (Fa nell 2012: 4).
El mo imien o de los cue pos conlle a, en e ec o, una se ie de implicaciones. A
su ez, dicho mo imien o adquie e conno aciones di e sas dependiendo de las
ci cuns ancias en las que iene luga . Así, cuando la mo i ación de un despla-
zamien o geog á ico es económica o social, no hablamos de simple mo imien-
o, sino de mig ación.60
La mig ación es un enómeno de ini o io de nues o siglo y ans o mado
del mundo al y como lo conocíamos has a aho a. En su complejidad, y jun-
o a las ambién de e minan es globalización y anscul u alidad, la mig ación
«disuel e buena pa e de las es echas in e conexiones en e nación, iden idad
cul u al y e i o io es ablecidas adicionalmen e» (Maldonado Alemán 2020:
39). ¿Pe o qué o quién es mig an e en el con ex o eu opeo que nos concie ne?
Cuando las eo ías mig a o ias se cen an en las causas que lle an a las pe so-
nas a aslada se a o os países, ienden a igno a las pe spec i as indi iduales y
se ocalizan en las condiciones mac oes uc u ales, como la ecomposición del
capi al o los me cados de globalización. O os eó icos con emplan las unida-
des domés icas, el ni el de las polí icas nacionales, las di e encias sala iales en-
e países, e c. Sea como ue e,
60 Obsé ese cómo la DLE ecoge es e ma iz en la segunda acepción del é mino ‘mig ación’,
e e ida a los suje os humanos: «Desplazamien o geog á ico de indi iduos o g upos, gene al-
men e po causas económicas o sociales».
51
CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
causes a e gi en as a emp s o make be e o mo e secu e money han possi-
ble a home, loss o land, ec ui men by employe s ab oad, ‘ amily euni ica ion’
p ojec s, ligh om iolence, pe secu ion and wa and he ‘ eminisa ion o po-
e y’. None o hese excludes he o he s; indi iduals may expe ience mul iple
such causes a a ime and no single condi ion gua an ees ha someone will mi-
g a e (Agus ín 2006: 117).
El caso es que, académicamen e, apenas ienen cabida cues iones más comple-
jas en o no al deseo, la aspi ación, el miedo u o os es ados del alma po que
la idea undamen al de la mig ación ep esen a a sus indi iduos como obje os
sob e los que se puede ac ua (Agus ín 2006). Sin emba go, además de in lui
en un plano colec i o, la expe iencia mig a o ia epe cu e igualmen e en los
p ocesos (cons an es) de ( e)cons ucción de la iden idad indi idual. Más aún,
ambién deja su(s) huella(s) en el cue po.
La mig ación se mide en cue pos. De hecho, las na a i as del éxodo nos lle-
gan a a és de su ecuen o: an os cue pos a is ados en las cos as on e i-
zas, el apelo onamien o de cue pos en las allas, el á ico masi o de cue pos
de Es e a Oes e. A pesa de que los cue pos mig an es ienden a se aludidos
casi exclusi amen e po pa e de los medios de comunicación que, a su ez, los
educen a me as ci as y es adís icas, es os son en ealidad encla es de g an sig-
ni icación.61 Pensemos que la expe iencia mig a o ia no es sino una expe ien-
61 Exis e en la ac ualidad un deba e académico en o no al é mino «mig an e» y su (in)adecua-
ción en el con ex o social de la mig ación. Po un lado, la mayo ía de los es udiosos lo clasi ican
como un ocablo gené ico inap opiado pa a desc ibi la ealidad del enómeno al que se e ie e
y, más aún, p i a i o de la oz de las pe sonas que lo su en. Po o o lado, hay quienes señalan
la di icul ad de clasi ica las his o ias que nos ocupan como «na a i as de mig ación», bien po -
que sus au o es no son mig an es pe se, sino he ede os de una adición amilia de mig ación,
bien po que se a a de pe sonas cuyas idas, de una o ma u o a, se han is o a ec adas po la
compleja decisión, p opia o ajena, de muda se de país. An e es as abas, se sugie e el empleo
de oces como la ambién polémica « e ugiados» (en el ámbi o académico alemán, de hecho,
se ha sus i uido Flüch linge po la menos con o e ida Ge lüch e e) o locuciones como pe so-
nas «en mo imien o» (Bond 2018) o con/de «o igen mig an e» (mi Mig a ionshin e g und).
No sin econoce y alo a las apo aciones de es a discusión, en el p esen e abajo usa emos
empe o el ocablo «mig an e» en su acepción más básica, que no alude sino a la cualidad del
desplazamien o, del cambio de/en el espacio. Lo emplea emos, pues, como sinónimo de «en
mo imien o», sin ánimo de sesga la lec u a ni ( e)di igi la a ninguna de las conno aciones
p e iamen e desc i as.

52
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
cia de mo ilidad co po eizada: «Mobili y is, b oadly, concei ed as an embodied
mode o mo emen , and one ha is imbued wi h a ange o meanings o bo h
he mobile subjec and o he people and places ha a e encoun e ed h ou-
gh such mo emen » (Bond 2018: 2-3). Po lo an o, los cue pos mig an es ac-
úan como a chi os cambian es, sensibles y exp esi os en los que se abajan,
negocian y econ igu an las dinámicas de mo ilidad y mig ación (Bond 2018).
Des aca es e come ido y ahonda en su signi icación queda, en g an pa e, en
manos de la li e a u a.
A a és de la lec u a del cue po mig an e se puede lle a a cabo un es u-
dio bidi eccional. Po un lado, obse amos que el ánsi o deja huella en los
cue pos, los ma ca, los al e a… Eje ce una in luencia sob e su ma e ialidad. La
expe iencia de la mig ación amplía el alcance empo al y espacial de la signi-
icación co pó ea y hace a los cue pos se «inhabi ed by, as well as inhabi ing,
he space o he na ion and he landscape» (Ahmed y S acey 2004: 2). In es-
iga los cue pos esul an es de un p oceso mig a o io, así como co eja los con
su es ado an e io , sin duda nos apo a á aliosas conclusiones an opológicas y
a oja á luz sob e el es udio de la iden idad indi idual. Po o o lado, conside a
la capacidad de la co po eidad pa a « ell s o ies ha s e ch beyond he map-
poin s o hei mo emen in o de o con ey iden i ies, emo ions, memo ies
and imaginings, and imp in s om elsewhe e» (Bond 2018: 2) nos p opo cio-
na el acceso a la expe iencia mig a o ia a a és de nue os y o iginales ma ices
que, a su ez, posibili an una mejo comp ensión de la misma. Más aún, la sig-
ni icación de las ep esen aciones cul u ales y li e a ias del cue po asien a una
base pa a es uc u a lujos ans on e izos de ideas, imágenes, ecue dos, len-
guajes y cul u as que, de o o modo, ienden a se eclipsados po la hegemonía
de las na a i as nacionales (Bond 2018: 4).
A p opósi o del ecue do, pa a la «Gedäch nis o schung [s ell ] de Kö pe
ein wich iges Medium kul u elle E inne ung [da ]» (Von B aun y S ephan
2006: 67). La idea de que el cue po es asimismo eposi o io de la memo ia, a
52
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
cia de mo ilidad co po eizada: «Mobili y is, b oadly, concei ed as an embodied
mode o mo emen , and one ha is imbued wi h a ange o meanings o bo h
he mobile subjec and o he people and places ha a e encoun e ed h ou-
gh such mo emen » (Bond 2018: 2-3). Po lo an o, los cue pos mig an es ac-
úan como a chi os cambian es, sensibles y exp esi os en los que se abajan,
negocian y econ igu an las dinámicas de mo ilidad y mig ación (Bond 2018).
Des aca es e come ido y ahonda en su signi icación queda, en g an pa e, en
manos de la li e a u a.
A a és de la lec u a del cue po mig an e se puede lle a a cabo un es u-
dio bidi eccional. Po un lado, obse amos que el ánsi o deja huella en los
cue pos, los ma ca, los al e a… Eje ce una in luencia sob e su ma e ialidad. La
expe iencia de la mig ación amplía el alcance empo al y espacial de la signi-
icación co pó ea y hace a los cue pos se «inhabi ed by, as well as inhabi ing,
he space o he na ion and he landscape» (Ahmed y S acey 2004: 2). In es-
iga los cue pos esul an es de un p oceso mig a o io, así como co eja los con
su es ado an e io , sin duda nos apo a á aliosas conclusiones an opológicas y
a oja á luz sob e el es udio de la iden idad indi idual. Po o o lado, conside a
la capacidad de la co po eidad pa a « ell s o ies ha s e ch beyond he map-
poin s o hei mo emen in o de o con ey iden i ies, emo ions, memo ies
and imaginings, and imp in s om elsewhe e» (Bond 2018: 2) nos p opo cio-
na el acceso a la expe iencia mig a o ia a a és de nue os y o iginales ma ices
que, a su ez, posibili an una mejo comp ensión de la misma. Más aún, la sig-
ni icación de las ep esen aciones cul u ales y li e a ias del cue po asien a una
base pa a es uc u a lujos ans on e izos de ideas, imágenes, ecue dos, len-
guajes y cul u as que, de o o modo, ienden a se eclipsados po la hegemonía
de las na a i as nacionales (Bond 2018: 4).
A p opósi o del ecue do, pa a la «Gedäch nis o schung [s ell ] de Kö pe
ein wich iges Medium kul u elle E inne ung [da ]» (Von B aun y S ephan
2006: 67). La idea de que el cue po es asimismo eposi o io de la memo ia, a
53
CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
ni el pe sonal pe o ambién cul u al,62 esuena con la a gumen ación de nume-
osas au o as. En las más poé icas palab as de Claudia Rankine,
he body has a memo y. The physical ca iage hauls mo e han i s weigh . The
body is he h eshold ac oss which each objec ionable call passes in o conscious-
ness —all he unin imida ed, unblinking, and un lappable esilience does no e -
ase he momen s li ed h ough, e en as we a e e e nally s upid o e e las ingly
op imis ic, so eady o be inside, among, a pa o he games (Rankine 2014: 28).
La an ología Kö pe Gedäch nis Sch i (Öhlschläge y Wiens 1997) ambién
pone en elación la memo ia cul u al (Assmann 1992, Weigel 1994) con la
concepción no ma i a del cue po, sus undamen os y sus lími es. Plan ea ade-
más una cues ión ul e io : cómo egis a el cue po memo ia, dónde se a chi a
y cómo se dis ibuye a ni el epis emológico e ins i ucional. Reconoce la co -
po eidad no solo como un p isma in e p e a i o sino ambién como una uen-
e de memo ia nos pe mi e, pues, amplia el co pus de los es udios cul u ales y
aza nue as cons elaciones a ís icas y c ea i as de mo ilidad.
Nues o come ido se á explo a las ep esen aciones de las ans o maciones
y los cambios del cue po a lo la go del iempo a a és de la mig ación y los ac-
os de mo ilidad. Es e in e és en su dinamismo eside en su impo an e y e-
elado a unción exp esi a de las pe cepciones y p eocupaciones pe sonales y
sociales en o no a la cues ión mig a o ia, po lo que nues o oco ecae á no en
el cue po pe se, sino en su capacidad me a ó ica en el discu so:
Bodies a e no ixed and gi en bu in ol e pe o mances especially o old no-
ions o mo emen , na u e, as e and desi e, in o and h ough he body. Bodies
na iga e backwa ds and o wa ds be ween di ec ly sensing he ex e nal wo ld as
hey mo e bodily in and h ough i , and discu si ely media ed sensescapes ha
62 Y biológico-celula , cla o. La neu opsicología, la neu ociencia y la psicología e olu i a y cog-
ni i a son algunas de las disciplinas enca gadas de in es iga la memo ia somá ica a a és de
ep esen aciones co po ales implíci as y explíci as que nues o cue po almacena. El es udio de
Ri a (2018) desa olla seis ep esen aciones somá icas, a sabe : el cue po sensible (pe sonalidad
mínima), el cue po espacial (ubicación del yo), el cue po ac i o (Agencia), el cue po pe sonal (el
Yo, p opiedad de odo el cue po), el cue po obje o (un Yo cosi icado como «mío») y el cue po
social (la sa is acción co po al de un Yo ideal). En el de alle de su in e acción se explica me-
dian e el concep o neu ocien í ico de la memo ia co po al (Ri a 2018).
54
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
signi y social as e and dis inc ion, ideology and meaning. The body especially
senses as i mo es (U y 2007: 48).
E ec i amen e, al usiona el plano senso ial con cues iones sociales e ideológi-
cas, podemos conclui que un ac o cla e del alo simbólico del cue po es su
condición anscul u al. A in de cuen as, son los cue pos de indi iduos que se
mue en en los lujos mig a o ios con empo áneos los p incipales agen es a a-
és de los cuales se expe imen an y ep esen an pasajes ansnacionales de imá-
genes, emociones, ideas, ecue dos y ambién u u os posibles (Bond 2018: 8).
Pues o que es a amalgama en e lo in e no y lo ex e no que iene luga en el
cue po se en elaza con los concep os de nación y de cul u a, ¿podemos habla
de una anscul u alización somá ica? Es o es, ¿podemos concep ualiza cue pos
anscul u ales?
Reco demos el a caico p e ijo ans- que, cu iosamen e, se ha uel o a po-
ne de moda. Si obse amos la ac ualidad de las agendas polí ico-sociales occi-
den ales, comp obamos que lo « ans» no solo es á en boga, sino que cons i uye
una nue a o ma de desa ío a las con enciones: las ansg ede. En el ámbi o
académico, es udios como los de Bu le (1990, 1993), Halbe s am (1998, 2005,
2008, 2011) o S yke (2006, 2013) ponen de elie e las p incipales cues iones
que gi an en o no a las iden idades y los cue pos quee y ans(géne o) alcan-
zando con sus ilaciones ni eles epis emológicos. En nues o pano ama nacio-
nal, oces como la de Paul Bea iz P eciado inculan el es imonio pe sonal
con las implicaciones polí icas de la exis encia ans:
Mi cue po ans exis e, como ealidad ma e ial, como en amado de deseos y
p ác icas, y su inexis en e exis encia pone odo en jaque: la nación, el juzgado,
el a chi o, el mapa, el documen o, la amilia, la ley, el lib o, el cen o de in e na-
mien o, la psiquia ía, la on e a, la ciencia, dios. Mi cue po ans exis e (P e-
ciado 2019: 218).
E ec i amen e, lo ans no solo es (pa adójicamen e), sino que cons i uye un
ac o polí ico pe se al cues iona la epis emología bina ia de la sociedad a la que
pe enecemos. Además de sub aya es a idea, la ob a de Paul B. P eciado, Un
54
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
signi y social as e and dis inc ion, ideology and meaning. The body especially
senses as i mo es (U y 2007: 48).
E ec i amen e, al usiona el plano senso ial con cues iones sociales e ideológi-
cas, podemos conclui que un ac o cla e del alo simbólico del cue po es su
condición anscul u al. A in de cuen as, son los cue pos de indi iduos que se
mue en en los lujos mig a o ios con empo áneos los p incipales agen es a a-
és de los cuales se expe imen an y ep esen an pasajes ansnacionales de imá-
genes, emociones, ideas, ecue dos y ambién u u os posibles (Bond 2018: 8).
Pues o que es a amalgama en e lo in e no y lo ex e no que iene luga en el
cue po se en elaza con los concep os de nación y de cul u a, ¿podemos habla
de una anscul u alización somá ica? Es o es, ¿podemos concep ualiza cue pos
anscul u ales?
Reco demos el a caico p e ijo ans- que, cu iosamen e, se ha uel o a po-
ne de moda. Si obse amos la ac ualidad de las agendas polí ico-sociales occi-
den ales, comp obamos que lo « ans» no solo es á en boga, sino que cons i uye
una nue a o ma de desa ío a las con enciones: las ansg ede. En el ámbi o
académico, es udios como los de Bu le (1990, 1993), Halbe s am (1998, 2005,
2008, 2011) o S yke (2006, 2013) ponen de elie e las p incipales cues iones
que gi an en o no a las iden idades y los cue pos quee y ans(géne o) alcan-
zando con sus ilaciones ni eles epis emológicos. En nues o pano ama nacio-
nal, oces como la de Paul Bea iz P eciado inculan el es imonio pe sonal
con las implicaciones polí icas de la exis encia ans:
Mi cue po ans exis e, como ealidad ma e ial, como en amado de deseos y
p ác icas, y su inexis en e exis encia pone odo en jaque: la nación, el juzgado,
el a chi o, el mapa, el documen o, la amilia, la ley, el lib o, el cen o de in e na-
mien o, la psiquia ía, la on e a, la ciencia, dios. Mi cue po ans exis e (P e-
ciado 2019: 218).
E ec i amen e, lo ans no solo es (pa adójicamen e), sino que cons i uye un
ac o polí ico pe se al cues iona la epis emología bina ia de la sociedad a la que
pe enecemos. Además de sub aya es a idea, la ob a de Paul B. P eciado, Un
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CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
apa amen o en U ano (2019), alude a la idoneidad de lo ans pa a egis a y
sin e iza en sí mismo la luidez, el mo imien o, el cambio —no po aza se
sub i ula como C ónicas del c uce—.
La ele ancia de es udios como el de P eciado, que abo dan el concep o
ans desde la cues ión del géne o si uando el oco in es igado sob e es a, es
que sus conclusiones son en buena medida ex apolables a o os con ex os,
como aquel que nos ocupa. Obse emos el siguien e apun e:
A pa i de los años 40 el p opio discu so médico empieza a da se cuen a de
que hay una mul iplicidad de cue pos que no pueden se educidos a lo bina io.
En onces, pa a da cuen a de esa mul iplicidad in en a la noción de in e sexua-
lidad y decide no cambia la epis emología sexual, sino in e eni ísicamen e
sob e los cue pos y modi ica los lle ando a cabo ope aciones que son básica-
men e una cas ación geni al. Se habla siemp e de la mu ilación geni al en los
países á abes y no hace al a. La mu ilación se p oduce cons an emen e en los
hospi ales de Occiden e en bene icio del man enimien o de un sis ema abs ac-
o y polí ico que es el de la di e encia sexual.63
Del mismo modo que ocu e con los cue pos ansgéne o, educi los cue pos
en mo imien o de nues o es udio a la ca ego ía excluyen e de in e cul u ali-
dad signi ica ía p i a los de la ealidad plu al y no bina ia que los ca ac e iza.
Como al e na i a dinámica e inclusi a, la anscul u alidad desa ía igualmen-
e la eo ía del conocimien o dico ómica, ompe con el pensamien o on e izo
y admi e la di e sidad ma e ial. Los cue pos anscul u ales esul an es de es e
enómeno cons i uyen en su concep ualización un ac o de ebeldía con a la
cas ación gnoseológica con encional: no son me os cue pos mó iles, mig an-
es, ni se si úan a un lado u o o de la on e a, sino que in eg an en sí mismos,
en su a chi o expe iencial co po al, la usión de las cul u as que ansi an, sin
desecha la o iginal po la de acogida, sin enega de una ni adsc ibi se en e a
y exclusi amen e a o a.
Al abo da la anscul u alidad desde la co po eidad, es deci , al concep ua-
liza los cue pos anscul u ales, podemos amplia el ma co eó ico en o no al
63 En e is a a Paul B. P eciado (Bo az y Requena Aguila 2019). Mi cu si a.
62
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
je es se ha(bía)n is o obligadas a o ma pa e de un sis ema que a en con a
de los in e eses emeninos, mien as la agi ación polí ica en sus países les im-
pide accede a su humanidad median e la ue za pa ia cal. Po es e mo i o las
muje es agua dan en sí una cualidad de ex añeza, la incapacidad de a e a -
se a un luga o iden i ica se como pe enecien es a una nación cuya es uc u-
a aún des a o ece sus de echos humanos. La iden idad emenina adolece de
es a e abundia en an o que el mundo (y sus naciones) es á(n) diseñado(s) po
y pa a un uni e sal masculino, y es a no-pe enencia a ningún espacio especí i-
co ha sido un ópico p esen e en los es udios eminis as (Cixous 1998, I iga ay
1977b, e c.). Po lo an o, cuando las acciones de un país son cla amen e an i-
é icas a los in e eses emeninos, ¿podemos con eni que las muje es es amos
condenadas, en cie a medida, a pe manece (in)mig an es?
Rich señala un cla o pun o de e e encia en la mig ación emenina: «Begin,
hough, no wi h a con inen o a coun y o a house, bu wi h he geog aphy
closes in – he body. He e a leas I know I exis » (1986: 212). Se a a, una ez
más, de un cue po emenino, es o es, ma cado po el géne o y po una noción
de agilidad (concep ual, id. § 1.2.1.1.), y ambién un cue po anscul u al, es
deci , mó il, en cons an e egis o de su deambula y eposi o io de la amalga-
ma de cul u as ( id. § 1.2.2.1). La misma au o a p osigue:
The need o begin wi h he emale body […] was unde s ood […] as loca ing
he g ounds om which o speak wi h au ho i y as women. No o anscend
his body, bu o eclaim i . To econnec ou hinking and speaking wi h he
body o his pa icula li ing human indi idual, a woman (Rich 1986: 213).
El colec i o emenino mig an e bien os en a dicha au o idad pa a habla de
las cues iones que concie nen a las muje es, cues iones que, pa a su peo sue e,
se soma izan. Es más, muchas mig an es al ededo del mundo se en obligadas
a al e a sus cue pos (médicamen e, en su apa iencia, e c.) como consecuen-
cia di ec a de sus ayec o ias y p ocesos mig a o ios. Po ci a solo algunos
ejemplos, nume osas mexicanas que desean c uza la on e a es adouniden-
se se (au o)inyec an an iconcep i os po que «‘[ hey] know ha hey’ e going

62
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
je es se ha(bía)n is o obligadas a o ma pa e de un sis ema que a en con a
de los in e eses emeninos, mien as la agi ación polí ica en sus países les im-
pide accede a su humanidad median e la ue za pa ia cal. Po es e mo i o las
muje es agua dan en sí una cualidad de ex añeza, la incapacidad de a e a -
se a un luga o iden i ica se como pe enecien es a una nación cuya es uc u-
a aún des a o ece sus de echos humanos. La iden idad emenina adolece de
es a e abundia en an o que el mundo (y sus naciones) es á(n) diseñado(s) po
y pa a un uni e sal masculino, y es a no-pe enencia a ningún espacio especí i-
co ha sido un ópico p esen e en los es udios eminis as (Cixous 1998, I iga ay
1977b, e c.). Po lo an o, cuando las acciones de un país son cla amen e an i-
é icas a los in e eses emeninos, ¿podemos con eni que las muje es es amos
condenadas, en cie a medida, a pe manece (in)mig an es?
Rich señala un cla o pun o de e e encia en la mig ación emenina: «Begin,
hough, no wi h a con inen o a coun y o a house, bu wi h he geog aphy
closes in – he body. He e a leas I know I exis » (1986: 212). Se a a, una ez
más, de un cue po emenino, es o es, ma cado po el géne o y po una noción
de agilidad (concep ual, id. § 1.2.1.1.), y ambién un cue po anscul u al, es
deci , mó il, en cons an e egis o de su deambula y eposi o io de la amalga-
ma de cul u as ( id. § 1.2.2.1). La misma au o a p osigue:
The need o begin wi h he emale body […] was unde s ood […] as loca ing
he g ounds om which o speak wi h au ho i y as women. No o anscend
his body, bu o eclaim i . To econnec ou hinking and speaking wi h he
body o his pa icula li ing human indi idual, a woman (Rich 1986: 213).
El colec i o emenino mig an e bien os en a dicha au o idad pa a habla de
las cues iones que concie nen a las muje es, cues iones que, pa a su peo sue e,
se soma izan. Es más, muchas mig an es al ededo del mundo se en obligadas
a al e a sus cue pos (médicamen e, en su apa iencia, e c.) como consecuen-
cia di ec a de sus ayec o ias y p ocesos mig a o ios. Po ci a solo algunos
ejemplos, nume osas mexicanas que desean c uza la on e a es adouniden-
se se (au o)inyec an an iconcep i os po que «‘[ hey] know ha hey’ e going
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CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
o be aped,’ sa[ys] Fa he Ped aza, di ec o o a shel e o mig an s in Al a »
(Ag en 2017). Po o o lado, las inmig an es indonesias y ie nami as en Tai-
wán son a adas po sus con a ado es como «disposable labo , desexualised
women» (Lan 2008: 853), es o es, muje es que en su ho a io labo al deben es-
i con opas anchas o ha apien as que no e elen la na u aleza de sus cue pos
emeninos «[ o] ease he wi e’s anxie y bu also p o ec hemsel es om he
isk o sexual ha assmen » (ibid. 855). Los p opios agen es mig a o ios, como
el Pad e Ped aza, son conscien es de que «mig an s a e a ulne able g oup, and
he mos ulne able among hem a e women» (Ag en 2017), quizá po que, si
ya las muje es pa ecen es a ine i ablemen e condenadas a se educidas a su
cue po sexualizado, a de o emp ano a lo la go de sus idas, las mig an es lo
es án doblemen e:
The Coali ion Agains T a icking in Women (CATW) and he Eu opean Wo-
men’s Lobby (EWL) belie e ha ‘ a icking o women o sexual exploi a ion’
is pa icula ly pe nicious, and de ine women mig an s as sexually endange ed,
less capable o de ending hemsel es and being a che ypal ic ims (CATW
1991 y EWL 2001, 2003 en Agus ín 2006: 128).
Digamos que el epicen o soma og á ico de la muje mig an e se si úa en la
sexualidad, conc e amen e en su ins umen alización en el con ex o de la expe-
iencia y los p ocesos mig a o ios. Ya his ó icamen e «i ine ancy has been as-
socia ed wi h selling sex o a long ime in Eu ope, o example, among hose
accompanying pilg ims and soldie s» (Agus ín 2006: 122). Ac ualmen e, mu-
chas mig an es deciden ac i amen e dedica se al abajo sexual en su país de
acogida o du an e el éxodo, como sal oconduc o pa a el desplazamien o o bien
pa a su manu ención económica. O as son a icadas o p esas de engaños, se
enamo an de sus emp esa ios o, de un modo u o o, en con a de su olun ad,
acaban o mando pa e de la indus ia del sexo o siendo explo adas po su na-
u aleza sexual. En ningún caso debemos nega su agencia, hace una lec u a
educcionis a de su ci cuns ancia ni ic imiza las —desa olla emos es e con-
cep o en los capí ulos de análisis li e a io—, pues
64
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
he di icul y is ha he undamen al e ms being used a emp o pin down
enigma ic issues o will, consen and choice […] I such epis emological ques-
ions a e o en un a homable when in ol ing people secu e in hei homes, hey
become mo e so when hose in ol ed ha e le hei homes behind o ace cul-
u al diso ien a ion on a g and scale h ough mig a ion (Agus ín 2006: 127).
Sin emba go, desde la pe spec i a somá ica que nos ocupa, podemos da un
mismo a o a las biog a ías —soma og a ías, incluso— de es as muje es, en
an o que su cue po juega un ol undamen al como símbolo de iden i icación
del colec i o emenino mig an e y, en combinación con la i ud de la ex a-
ñeza, nos pe mi e con igu a el «noso as» sob e el que e sa nues o análisis y,
más aún, epensa el cue po emenino as la mig ación y as la iolencia.
Conside a el cue po emenino mig an e como un en e único y do ado de sig-
ni icado nos pe mi i á, po an o, aleja nos del discu so ic imizan e en el que a
menudo incu en los ace camien os a es e colec i o, median e, po ejemplo, las
campañas p e en i as de la a a de blancas. Desde el in del comunismo en Eu-
opa del Es e, los medios de comunicación, los gobie nos, las o ganizaciones no
gube namen ales y las ins i uciones (in e )nacionales han dado más conside a-
ción y discusión a es e p oblema (Be man 2003). Aho a bien,
his ocus has aken se e al o ms, including o e whelming and igh ening
s a is ics (‘500,000 women a icked annually’; ‘$12 billion yea in p o i s’);
sensa ionalis , gende ed and aced language (‘ a icked o sex’; ‘supply he
lesh’; ‘hellish jou ney’; ‘whi e sla e y’); he con la ion o gende and ace wi h
innocence (‘naï e Sla ic women’; ‘s upid gi l’; ‘new whi e sla e ade’; ‘ a icked
sex sla es’) and an implici c iminaliza ion o he issue (‘a p io i y o he law
en o cemen communi y’) (Be man 2003: 38).69
El en oque de es a p oblemá ica pone de elie e que se a a de una cues ión
acis a y de géne o, cuyo discu so incu e además en una «c iminalización de
la mig ación» (Be man 2003) que limi a la comp ensión y posibles soluciones
69 El análisis de Be man se basa en más de 120 a ículos pe iodís icos de más de 18 uen es
di e en es que cub en el pe íodo de 1997 a 2002. En e ellas incluye el New Yo k Times, los mi-
nis os de la UE, el Depa amen o de Jus icia de los Es ados Unidos (DOJ), g upos in e nacio-
nales po los de echos humanos (Human Righ s Wa ch, Global Su i al Ne wo k, Amnis ía
In e nacional), el p esiden e Clin on y Lady Hilla y Clin on.
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REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
he di icul y is ha he undamen al e ms being used a emp o pin down
enigma ic issues o will, consen and choice […] I such epis emological ques-
ions a e o en un a homable when in ol ing people secu e in hei homes, hey
become mo e so when hose in ol ed ha e le hei homes behind o ace cul-
u al diso ien a ion on a g and scale h ough mig a ion (Agus ín 2006: 127).
Sin emba go, desde la pe spec i a somá ica que nos ocupa, podemos da un
mismo a o a las biog a ías —soma og a ías, incluso— de es as muje es, en
an o que su cue po juega un ol undamen al como símbolo de iden i icación
del colec i o emenino mig an e y, en combinación con la i ud de la ex a-
ñeza, nos pe mi e con igu a el «noso as» sob e el que e sa nues o análisis y,
más aún, epensa el cue po emenino as la mig ación y as la iolencia.
Conside a el cue po emenino mig an e como un en e único y do ado de sig-
ni icado nos pe mi i á, po an o, aleja nos del discu so ic imizan e en el que a
menudo incu en los ace camien os a es e colec i o, median e, po ejemplo, las
campañas p e en i as de la a a de blancas. Desde el in del comunismo en Eu-
opa del Es e, los medios de comunicación, los gobie nos, las o ganizaciones no
gube namen ales y las ins i uciones (in e )nacionales han dado más conside a-
ción y discusión a es e p oblema (Be man 2003). Aho a bien,
his ocus has aken se e al o ms, including o e whelming and igh ening
s a is ics (‘500,000 women a icked annually’; ‘$12 billion yea in p o i s’);
sensa ionalis , gende ed and aced language (‘ a icked o sex’; ‘supply he
lesh’; ‘hellish jou ney’; ‘whi e sla e y’); he con la ion o gende and ace wi h
innocence (‘naï e Sla ic women’; ‘s upid gi l’; ‘new whi e sla e ade’; ‘ a icked
sex sla es’) and an implici c iminaliza ion o he issue (‘a p io i y o he law
en o cemen communi y’) (Be man 2003: 38).69
El en oque de es a p oblemá ica pone de elie e que se a a de una cues ión
acis a y de géne o, cuyo discu so incu e además en una «c iminalización de
la mig ación» (Be man 2003) que limi a la comp ensión y posibles soluciones
69 El análisis de Be man se basa en más de 120 a ículos pe iodís icos de más de 18 uen es
di e en es que cub en el pe íodo de 1997 a 2002. En e ellas incluye el New Yo k Times, los mi-
nis os de la UE, el Depa amen o de Jus icia de los Es ados Unidos (DOJ), g upos in e nacio-
nales po los de echos humanos (Human Righ s Wa ch, Global Su i al Ne wo k, Amnis ía
In e nacional), el p esiden e Clin on y Lady Hilla y Clin on.
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CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
pa a la misma. En palab as de Be man: «T a icking in women is an in e na i-
onal p oblem o en in ol ing complex ansna ional and c iminal elemen s. I
is also, howe e , an immig a ion issue, a labou issue and a gende issue» (2003:
39). And ijase ic (2007) ambién señala cómo la ep esen ación de es a amena-
za po pa e de algunas inicia i as eu opeas esul a pe se en un ac o iolen o al
equipa a lo emenino con el obje o pasi o median e el empleo de imágenes de
cue pos aislados de su con ex o ma e ial e his ó ico, hipe sexualizados y some-
idos, así como al con ina a las muje es en un ámbi o simbólico al amen e in-
capaci an e: «The IOM’s campaigns con ey images o unhappy, despe a e and
suicidal women, and consequen ly e-ins all he s e eo ypical ende ing o e-
minine bodies in e ms o passi e objec s o iolence» (And ijase ic 2007: 42).
Así pues, pa a hace una lec u a jus a de las na a i as de es as muje es y a-
lo a las apo aciones que se en aízan en su idiosinc asia anscul u al y su p e-
ciado comp omiso con el géne o y la sociedad p ime o hay que econside a
( e-pensa ) el cue po emenino mig an e, no como un elemen o descon ex ua-
lizado y pasi izado, no como un obje o ca en e de agencia, sino como un espa-
cio en el que con luyen nume osos ac o es iden i a ios y se dibujan, po ende,
ondosas cons elaciones de ansdi e encia. El cue po anscul u al emenino
debe epensa se como un emplo conmemo a i o del emdsein y la ex añe-
za (Ga ay González en p ensa), un encla e en el que el suje o se econoce a sí
mismo, un «espacio de iden i icación» (A agón Ruiz-Roso 2022). Y, una ez
más, la a ea decons uc i a, in ospec i a y de explo ación cuasi opog á ica
del mismo ge mina en el e eno é il de la li e a u a.
1.3. Lee y esc ibi el cue po anscul u al:
un comp omiso li e a io
Al poco de su mue e, la epublicación de una en e is a con Jean-Luc Nan-
cy (que apoda al au o como «penseu du co ps, des sens e des a s») ol ió a
a oja luz sob e sus palab as: «Le co ps es un lieu. Je suis pa ou où es mon
co ps. Mon co ps es dans mes éc i s. Une éc i u e, une pensée, c’es un co ps»
66
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
(Ce 2012). Nancy, que en 1992 se había some ido a un asplan e de co azón
y aún su ía de algunas complicaciones cola e ales, p es ó una especial a ención
a su exis encia co po al desde en onces y la olcó en su ob a li e a ia has a el
pun o de que uno y o o, cue po y li e a u a, se ol ie on p ác icamen e insepa-
ables. Co pus (1992) y L’in us (2010) son sus abajos más céleb es en los que
aboga po una «des-esc i u a» del cue po en endida como la decons ucción de
los concep os eligiosos, ilosó icos, cien í icos y li e a ios sob e el mismo que
desa ollamos ( id. § 1.1.) y se cues iona los nue os lími es somá icos —espe-
cialmen e, a a és de la imagen de su nue o co azón, un «in uso» implan a-
do—. La ince idumb e y la con usión del ilóso o a e izan en la li e a u a, el
único medio capaz de (des)codi ica la singula idad co po al. Incluso pa a sus
ace as más mundanas, esc i o es de odo el mundo han ela ado con p o un-
didad y compasión las muchas a iedades de hábi os isiológicos —el sexo y el
alumb amien o, la inges a y la de ecación, la expe iencia del place y del dolo ,
los sen imien os de deseo y epulsión, e c.—. La li e a u a, pues, puede ayuda -
nos a comp ende las complejidades de la ida enca nada en la misma medida
en que el cue po puede cons i ui en sí mismo una li e a u a única y condicio-
nada po su idiosinc asia.
En compa ación con o as disciplinas o ien adas a la búsqueda de la e -
dad, la obje i idad y la p ecisión uni e sales, la li e a u a iende a a a con
las á eas de expe iencia más ambi alen es y amo as en las que las de inicio-
nes simples se quieb an o, sencillamen e, no han luga . Se a a de o o pun o
en común con la p opia exis encia somá ica: las le as se esis en a las ca ego-
izaciones educcionis as y hacen posible la di e sidad, la ( ans)di e encia y
las amplias gamas de ma ices. A a és de imágenes a iables e inusuales —en
de ini i a, no canónicas—, la li e a u a mues a cómo se puede ep esen a la
ma e ialidad inmedia a del cue po en los ex os li e a ios y cómo, a la in e sa,
el cue po mismo se puede esc ibi , ma ca y/o al e a po la in luencia ideológi-
ca y sociohis ó ica a a és de la p opia li e a u a. ¿Pe o cómo se ponen de e-
lie e es as cues iones?
66
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
(Ce 2012). Nancy, que en 1992 se había some ido a un asplan e de co azón
y aún su ía de algunas complicaciones cola e ales, p es ó una especial a ención
a su exis encia co po al desde en onces y la olcó en su ob a li e a ia has a el
pun o de que uno y o o, cue po y li e a u a, se ol ie on p ác icamen e insepa-
ables. Co pus (1992) y L’in us (2010) son sus abajos más céleb es en los que
aboga po una «des-esc i u a» del cue po en endida como la decons ucción de
los concep os eligiosos, ilosó icos, cien í icos y li e a ios sob e el mismo que
desa ollamos ( id. § 1.1.) y se cues iona los nue os lími es somá icos —espe-
cialmen e, a a és de la imagen de su nue o co azón, un «in uso» implan a-
do—. La ince idumb e y la con usión del ilóso o a e izan en la li e a u a, el
único medio capaz de (des)codi ica la singula idad co po al. Incluso pa a sus
ace as más mundanas, esc i o es de odo el mundo han ela ado con p o un-
didad y compasión las muchas a iedades de hábi os isiológicos —el sexo y el
alumb amien o, la inges a y la de ecación, la expe iencia del place y del dolo ,
los sen imien os de deseo y epulsión, e c.—. La li e a u a, pues, puede ayuda -
nos a comp ende las complejidades de la ida enca nada en la misma medida
en que el cue po puede cons i ui en sí mismo una li e a u a única y condicio-
nada po su idiosinc asia.
En compa ación con o as disciplinas o ien adas a la búsqueda de la e -
dad, la obje i idad y la p ecisión uni e sales, la li e a u a iende a a a con
las á eas de expe iencia más ambi alen es y amo as en las que las de inicio-
nes simples se quieb an o, sencillamen e, no han luga . Se a a de o o pun o
en común con la p opia exis encia somá ica: las le as se esis en a las ca ego-
izaciones educcionis as y hacen posible la di e sidad, la ( ans)di e encia y
las amplias gamas de ma ices. A a és de imágenes a iables e inusuales —en
de ini i a, no canónicas—, la li e a u a mues a cómo se puede ep esen a la
ma e ialidad inmedia a del cue po en los ex os li e a ios y cómo, a la in e sa,
el cue po mismo se puede esc ibi , ma ca y/o al e a po la in luencia ideológi-
ca y sociohis ó ica a a és de la p opia li e a u a. ¿Pe o cómo se ponen de e-
lie e es as cues iones?
67
CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
No exis e una o ma ob ia de condensa la ma e ialidad conc e a del cue -
po ni de que es a es é comple amen e p esen e en la página esc i a. Más aún,
dadas sus espec i as ma e ialidad e inma e ialidad, el cue po y el lenguaje su-
gie en una «exclusi idad mu ua» al ep esen a el p ime o de ellos pu a ac ici-
dad mien as que el segundo pe enece cla amen e al ámbi o de la abs acción
(Hillman y Maude 2015: 3). Si el cue po se opa con un lími e en su in en o de
aba ca el lenguaje, ¿cómo, a a és del lenguaje, puede la li e a u a aba ca el
cue po? La ele ancia de es a cues ión ha sido empe o con es ada:
On a demandé: commen ouche au co ps? Il n’es peu -ê e pas possible de é-
pond e à ce ‘commen ?’ comme à une demande echnique. Mais ce qu’il au di e,
c’es que cela — ouche au co ps, ouche le co ps, ouche en in— a i e ou le
emps dans l’éc i u e […] Il n’a i e donc ien d’au e à l’éc i u e, s’il lui a i e
quelque chose, que de ouche . Plus p écisémen : de ouche le co ps (ou plu ô ,
el e el co ps singulie ) a ec l’inco po el du ‘sens’. E pa conséquen , de end e
l’inco po el ouchan , ou de ai e du sens une ouche (Nancy 2008: 10).
La esc i u a uel e e iden e lo in angible; lo inma e ial, palpable. Escla ece has-
a qué pun o esul a imp escindible comp ende las o mas y modos li e a ios
que hacen es a ma e ialización posible no es an o nues o come ido como sí ha-
ce una se ie de p opues as undadas sob e la eo ía na a ológica que nos pe mi-
an alumb a impo an es luces en el es udio de la li e a u a que nos concie ne.
En e ec o, debemos ahonda en es a simbiosis en e las le as y el cue -
po has a si ua nues o oco de in es igación en la li e a u a anscul u al que
unciona, pues, como ecep o a y emiso a po excelencia del cue po anscul u-
al que hemos concep ualizado p e iamen e ( id. § 1.2.2.1). Decíamos de es e
que es un cue po en mo imien o, que ansi a las dis in as cul u as dejando su
in luencia en su en amado social —en ocasiones, cues ionando y/o desa ian-
do sus con enciones— y ice e sa, es o es, dejándose al e a po la expe ien-
cia, con i iéndose así en un egis o i o y i encial. Po lo gene al, uno de los
p ime os cambios que expe imen a el cue po anscul u al, en sus ni eles cog-
ni i os, es un desa ollo lingüís ico, es o es, la ampliación de la capacidad co-
munica i a en o as lenguas. La li e a u a anscul u al e leja á, po ende, es a

68
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
ca ac e ís ica mul icul u al en el con enido de sus na a i as — amas elacio-
nadas con los p ocesos de mig ación, in eg ación, adap ación cul u al, e c.—,
así como en su es uc u a li e a ia. A p opósi o, Diana Hi zke (2019) señala lo
siguien e:
In allen Kon ex en sind ün zen ale Ka ego ien en scheidend: Meh sp achig-
kei , In e ex uali ä , Zi kula ion, Übe se zung und Ve lech ung. Mi diesen
ün Konzep en und ih en jeweils eigenen Implika ionen und E kenn nismög-
lichkei en soll ein o enes, lexibles und zugleich p äzises beg i liches Ins u-
men a ium als Analyse as e ü ganz un e schiedliche Tex e in anslingualen
und anskul u ellen Kons ella ionen dienen. Dabei wi d sowohl die ex im-
manen e Ebene als auch die me a ex uelle Ebene ad essie (Hi zke 2019: 14).
Su obse ación se con ex ualiza en el es udio de los ex os li e a ios esla o-ale-
manes, si bien sus ca ego ías pueden ex apola se a un g an po cen aje de la
p oducción li e a ia anscul u al ac ual en la segunda lengua del pa . Sob e po
qué la li e a u a ge mana se ha uel o un e eno especialmen e é il pa a la
siemb a de es as his o ias en oz de sus hablan es no na i os y, más aún, sob e
cómo acoge y a ulla sus mig an es cue pos e sa nues o p óximo apa ado.
1.3.1. De cue pos en mo imien o: li e a u a anscul u al ac ual
en lengua alemana
Los cambios acon ecidos en Eu opa a pa i del llamado «O oño de las Na-
ciones», es deci , desde la caída del Mu o de Be lín (1989) y el de ocamien o
de los Es ados socialis as, se e leja on en una eliminación de las es iccio-
nes polí icas y la posibili ación del deba e y la discusión sob e emas que, has a
en onces, habían sido ep imidos o coa ados po la censu a. Además, las on-
e as polí icas y geog á icas en e los dis in os países ue on ede inidas, lo cual
dio pie a nue os plan eamien os en o no a la(s) iden idad(es). En palab as de
Wigmo e y Fos e :
The beginnings o he de elopmen o a new Eu opean iden i y, which has
come abou as a esul o he ede ini ion o poli ical and geog aphical boun-
da ies, has been accompanied by conce ns on he one hand abou loss o iden-
i y bu also by he eme gence o new concep s o iden i y, o en egional, bu
69
CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
some imes ansna ional. These include iden i ies de ined by, o ins ance, his-
o ical connec ions, li es yles, gende o cul u al iden i ies o a ious kinds, in-
cluding hose based on ace and eligion. These ‘globalised’ iden i y issues ha e
occu ed a he same ime as he ‘new Eu ope’ has been coming in o being and
undoub edly would no ha e p oceeded a such a pace had i no been o he
poli ical changes in Eu ope. Now, he geog aphical eas -wes alignmen has
been eplaced by a new sense o engagemen be ween coun ies which we e o -
me ly es anged (Wigmo e y Fos e 2004: 2).
Un pun o emblemá ico de conciliación en e el Es e y el Oes e se si úa
en Alemania, cuya ensión con los países ecinos se edujo conside ablemen-
e dando luga a nue os en oques más mesu ados de los iejos esen imien os
que ca ac e izan su memo ia colec i a (Halbwachs 1925, 1950) de los ho o-
es ep imidos du an e la gue a y la posgue a.70 De hecho, «la euni icación
de Alemania conlle ó la necesidad de in eg a dos memo ias colec i as, con
sus especi icidades y dispa idades, o sea, la obligación de a icula de epen-
e una iden idad nacional común as más de cua en a años de di isión» (Mal-
donado-Alemán 2020: 45). Asimismo, la caída del Mu o de Be lín y el in del
con lic o Es e-Oes e en 1989/90 ma ca on un pun o de in lexión que p o ocó
una se ie de cambios signi ica i os de los que cabe des aca un inc emen o de
la mig ación de odos los ipos: Po un lado, los llamados « epa iados a díos»,
p oceden es de la an igua es e a de in luencia so ié ica, que buscaban dis an-
cia se de lo es ablecido cons i ucionalmen e jun o con un c ecien e lujo de
pe sonas que escapaban de con lic os ci iles buscando e ugio inmig a on a la
nue a República Fede al (Bu e wegge y Hen ges 2009). La libe ad de mo i-
70 Halbwachs menciona po p ime a ez el concep o de memo ia colec i a en su ob a Les cad es
sociaux de la mémoi e (1925), donde a i ma que «la mémoi e collec i e se se pou ecompose
une image du passé qui s’acco de à chaque époque a ec les pensées dominan es de la socié é»
(Halbwachs 1994: iii). En 1950, su hija publica el compendio La mémoi e collec i e con los
esc i os y esbozos pós umos de Halbwachs en o no a es e concep o.
Es in e esan e la ma ización que hace Te esa Mou e del mismo concep o (2021): «En las
sociedades con empo áneas, el concep o de memo ia colec i a pa ece es a bien ins alado. Li-
ge amen e ei e a i o, po combina dos é minos sinónimos, alude a una es au ación de la
dignidad de las pe sonas encidas en si uaciones de con lic o […] la memo ia his ó ica in e -
iene pa a cica iza he idas abie as. El deba e público que ab e es á in ocando o a his o ia,
di e en e de la canónica» (2021: 11).
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CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
some imes ansna ional. These include iden i ies de ined by, o ins ance, his-
o ical connec ions, li es yles, gende o cul u al iden i ies o a ious kinds, in-
cluding hose based on ace and eligion. These ‘globalised’ iden i y issues ha e
occu ed a he same ime as he ‘new Eu ope’ has been coming in o being and
undoub edly would no ha e p oceeded a such a pace had i no been o he
poli ical changes in Eu ope. Now, he geog aphical eas -wes alignmen has
been eplaced by a new sense o engagemen be ween coun ies which we e o -
me ly es anged (Wigmo e y Fos e 2004: 2).
Un pun o emblemá ico de conciliación en e el Es e y el Oes e se si úa
en Alemania, cuya ensión con los países ecinos se edujo conside ablemen-
e dando luga a nue os en oques más mesu ados de los iejos esen imien os
que ca ac e izan su memo ia colec i a (Halbwachs 1925, 1950) de los ho o-
es ep imidos du an e la gue a y la posgue a.70 De hecho, «la euni icación
de Alemania conlle ó la necesidad de in eg a dos memo ias colec i as, con
sus especi icidades y dispa idades, o sea, la obligación de a icula de epen-
e una iden idad nacional común as más de cua en a años de di isión» (Mal-
donado-Alemán 2020: 45). Asimismo, la caída del Mu o de Be lín y el in del
con lic o Es e-Oes e en 1989/90 ma ca on un pun o de in lexión que p o ocó
una se ie de cambios signi ica i os de los que cabe des aca un inc emen o de
la mig ación de odos los ipos: Po un lado, los llamados « epa iados a díos»,
p oceden es de la an igua es e a de in luencia so ié ica, que buscaban dis an-
cia se de lo es ablecido cons i ucionalmen e jun o con un c ecien e lujo de
pe sonas que escapaban de con lic os ci iles buscando e ugio inmig a on a la
nue a República Fede al (Bu e wegge y Hen ges 2009). La libe ad de mo i-
70 Halbwachs menciona po p ime a ez el concep o de memo ia colec i a en su ob a Les cad es
sociaux de la mémoi e (1925), donde a i ma que «la mémoi e collec i e se se pou ecompose
une image du passé qui s’acco de à chaque époque a ec les pensées dominan es de la socié é»
(Halbwachs 1994: iii). En 1950, su hija publica el compendio La mémoi e collec i e con los
esc i os y esbozos pós umos de Halbwachs en o no a es e concep o.
Es in e esan e la ma ización que hace Te esa Mou e del mismo concep o (2021): «En las
sociedades con empo áneas, el concep o de memo ia colec i a pa ece es a bien ins alado. Li-
ge amen e ei e a i o, po combina dos é minos sinónimos, alude a una es au ación de la
dignidad de las pe sonas encidas en si uaciones de con lic o […] la memo ia his ó ica in e -
iene pa a cica iza he idas abie as. El deba e público que ab e es á in ocando o a his o ia,
di e en e de la canónica» (2021: 11).
70
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
mien o den o del con inen e pe mi ió que los indi iduos que habían emig a-
do de Alemania, Aus ia y Suiza du an e la gue a y la posgue a eg esa an a
es as naciones y, a su ez, que quienes habían inmig ado a ellas huyendo de los
egímenes socialis as expe imen a an cambios en las polí icas de acogida e in-
eg ación. Tan o pa a unos como pa a o os —inmig an es, eg esados, e ugia-
dos, descendien es—, die Wende u o como consecuencia ecepciones mix as y
di e sas en espues a a sus in en os de ( e)in eg ación,71 así como ambién su-
puso un cambio de pa adigma en la pe cepción y el comp omiso de la memo-
ia y, po ende, un ue e impac o en la ( e)cons ucción iden i a ia indi idual
y colec i a. P e ia a la c eación de e e en es sociales y polí icos pa a es a nue-
a ealidad y pa alela a es os p ocesos, la c ónica de odos es os cambios quedó
y queda en manos de la li e a u a, de una li e a u a anscul u al.
En palab as de Blanco Hölsche ,
es e g an mo imien o [mig a o io], que con inúa su cu so, ha modi icado de
o ma de e minan e la es uc u a cul u al de la escena li e a ia y ha dado luga a
una impo an e ans o mación en lo que al posicionamien o en el me cado li-
e a io de los esc i o es y esc i o as que no esc iben en su lengua ma e na se e-
ie e. De es a o ma no sólo se eo ganiza el discu so social y cul u al sob e la
li e a u a, sino ambién su opog a ía lingüís ica y emá ica. Nos encon amos
así an e un cambio de pa adigma que es á ans o mando p og esi amen e el
paisaje li e a io y cul u al de Eu opa (Blanco Hölsche 2020: 505).
En e ec o, la li e a u a anscul u al eu opea se ca ac e iza po un po cen-
aje muy amplio de su p oducción ex ual en lenguas ex anje as, «segundas
lenguas» o po au o es y au o as no na i os. Es e asgo iene un e ec o ans o -
ma i o, como señala Blanco Hölsche , que se e leja an o en la p opia li e a u-
a como en o os ámbi os y campos con los que es a con luye:
Meh sp achigkei kann in Tex en hema isie we den [...] Tex e können abe
auch in sich meh sp achig sein [...] Li e a ische Tex e e weisen du ch in e -
ex uelle Bezüge au ande e Tex e, und du ch die g enzübe sch ei ende Zi ku-
71 A la ez que puso de mani ies o ensiones endémicas en dichas sociedades que in luye on en
mo imien os polí icos an o o iciales como ilegales, como el El ascenso de A D o FPÖ (Wigmo e
y Fos e 2004: 3).
70
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
mien o den o del con inen e pe mi ió que los indi iduos que habían emig a-
do de Alemania, Aus ia y Suiza du an e la gue a y la posgue a eg esa an a
es as naciones y, a su ez, que quienes habían inmig ado a ellas huyendo de los
egímenes socialis as expe imen a an cambios en las polí icas de acogida e in-
eg ación. Tan o pa a unos como pa a o os —inmig an es, eg esados, e ugia-
dos, descendien es—, die Wende u o como consecuencia ecepciones mix as y
di e sas en espues a a sus in en os de ( e)in eg ación,71 así como ambién su-
puso un cambio de pa adigma en la pe cepción y el comp omiso de la memo-
ia y, po ende, un ue e impac o en la ( e)cons ucción iden i a ia indi idual
y colec i a. P e ia a la c eación de e e en es sociales y polí icos pa a es a nue-
a ealidad y pa alela a es os p ocesos, la c ónica de odos es os cambios quedó
y queda en manos de la li e a u a, de una li e a u a anscul u al.
En palab as de Blanco Hölsche ,
es e g an mo imien o [mig a o io], que con inúa su cu so, ha modi icado de
o ma de e minan e la es uc u a cul u al de la escena li e a ia y ha dado luga a
una impo an e ans o mación en lo que al posicionamien o en el me cado li-
e a io de los esc i o es y esc i o as que no esc iben en su lengua ma e na se e-
ie e. De es a o ma no sólo se eo ganiza el discu so social y cul u al sob e la
li e a u a, sino ambién su opog a ía lingüís ica y emá ica. Nos encon amos
así an e un cambio de pa adigma que es á ans o mando p og esi amen e el
paisaje li e a io y cul u al de Eu opa (Blanco Hölsche 2020: 505).
En e ec o, la li e a u a anscul u al eu opea se ca ac e iza po un po cen-
aje muy amplio de su p oducción ex ual en lenguas ex anje as, «segundas
lenguas» o po au o es y au o as no na i os. Es e asgo iene un e ec o ans o -
ma i o, como señala Blanco Hölsche , que se e leja an o en la p opia li e a u-
a como en o os ámbi os y campos con los que es a con luye:
Meh sp achigkei kann in Tex en hema isie we den [...] Tex e können abe
auch in sich meh sp achig sein [...] Li e a ische Tex e e weisen du ch in e -
ex uelle Bezüge au ande e Tex e, und du ch die g enzübe sch ei ende Zi ku-
71 A la ez que puso de mani ies o ensiones endémicas en dichas sociedades que in luye on en
mo imien os polí icos an o o iciales como ilegales, como el El ascenso de A D o FPÖ (Wigmo e
y Fos e 2004: 3).
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CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
la ion on Tex en en s ehen anskul u elle Rezep ionsp ozesse. Übe se zung
spiel im Zi kula ionsp ozess on Tex en eine g oße Rolle, kann abe auch zum
Thema de li e a ischen Tex e selbs we den. Von Ve lech ung läss sich sp e-
chen, wenn e schiedene kul u elle E ah ungen und his o ische beziehungs-
weise egionale Kon ex e, abe auch un e schiedliche li e a ische T adi ionen
mi einande in Ve bindung geb ach we den (Hi zke 2019: 14).
Como o o asgo de e minan e del géne o li e a io anscul u al podemos con-
side a la in e sección de es cues iones epicen ales, a sabe : la iden idad, la
memo ia y —aunque a p io i no lo pa ezca— el cue po. El doc o en psiquia-
ía Ca los Cas illa del Pino aúna el p ime pa al señala que «la memo ia es la
condición necesa ia pa a el log o de nues a iden idad», en o as palab as, «so-
mos, pues, po que enemos memo ia; es más, somos nues a memo ia» (Cas i-
lla del Pino 2006). Po su pa e, el ínculo de la memo ia con el cue po puede
explica se a a és de su p ocesamien o biológico: «Reco da es la acción de
ae a la memo ia acon ecimien os pasados. La memo ia es la acul ad psíqui-
ca de ememo a el aye , o sea, la capacidad pa a eco da […] Se asien a bio-
lógicamen e en el ce eb o, es la condición del ecue do» (Maldonado-Alemán
2020: 23). Más aún, p o undizando en la e imología del é mino ‘ eco da ’ des-
elamos impo an es ma ices anímicos: de aíz la ina co , co dis, es e ac o con-
sis e, en cie o modo, en ae de nue o al co azón la i encia pasada.72 Y es
que, como decíamos an e io men e, la memo ia deja una huella en el cue po,
bien en su supe icie, bien en los ó ganos que se enca gan de su p ocesamien-
o y la e e be an. Así pues, la li e a u a anscul u al en e eje cons an emen e
es as cla es: la iden idad de sus suje os, la memo ia que (en)ma ca su i encia,
se inc us a en sus cue pos e imp egna sus esc i os.
72 Es a noción emocional/a ec i a es compa ida po las demás lenguas omance. En o os idio-
mas, la expe iencia del ecue do es á más ligada al in elec o. Po ejemplo, en inglés emembe
alude a la men e al bebe (a a és del la ín) de la aíz indoeu opea *me-mn (en la ín da mēns,
men is) a la que ambién pod ía asocia se mind ( emind) y o os de i ados ge mánicos (Vaan
2008: s. . memini).
78
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
A pesa del ca ác e con adic o io de las inicia i as alemanas en o no a la
inmig ación —po ejemplo, al asumi su condición empo al median e la igu a
de los abajado es huéspedes (Gas a bei e )—, Alemania Occiden al sob e i ió
a impo an es cambios en su polí ica ex e io hacia Eu opa del Es e, Alema-
nia O ien al y la Unión So ié ica. Po ejemplo, la Os poli ik (1969) del cancille
Willy B and es ablecía cla amen e que los es ue zos po la in eg ación eu o-
pea debían con inua (Risse y Engelmann-Ma in 2002: 300). En consonan-
cia con la e lexión de Thomas Mann du an e el pe íodo de en egue as, los
es ue zos in e idos en las leyes de ex anje ía81 apun an hacia la consolidación
de una «Alemania eu opea», alejándose así de la an igua ambición de p oyec-
a «una Eu opa alemana». Sin emba go, el pano ama en Suiza pone de elie-
e la impo ancia que aún ienen los concep os de aza, clase y géne o pa a la
comp ensión del discu so nacional. A pa i de la P ime a Gue a Mundial, las
conside aciones es a ales sob e la ex anje ía se uel en descon iadas y los in-
mig an es pasan a se is os como una amenaza a la iden idad suiza (Riaño y
Was l-Wal e 2006). Pa adójicamen e,
a an in e na ional le el, he Swiss s a e has succeeded in p esen ing Swi ze land
as a mul icul u al na ion wi h a humani a ian adi ion, bu a he same ime, a a
na ional le el, i has applied es ic i e ci izenship policies ha ha e led o he so-
cial exclusion o i s immig an s (Riaño y Was l-Wal e 2006: 1710).
Es a ealidad se e leja asimismo en la li e a u a de nues o análisis y en la c í-
ica de las p opias au o as mig an es, como I ena B ežná, que decla a abie a-
men e en el P age Zei ung (Neude 2012) que el público suizo, demasiado
o gulloso po conside a se el pueblo elegido, no desea sabe de la exclusión que
pa e de dichos países se e lejan en las na a i as (en lengua alemana) de Aleksanda Hemon,
Sla enka D akulić, Dub a ka Ug ešić, Saša S anišić y Fa uk Šehić, Melinda Nadj Abonji o
I ena B ežná, en e o os au o es. Des acan ambién las ob as de Dami Ka akaš, A ian Leka,
Emina Smailbego ić, S e o G abo ac, Jasna Dimi ije ić, Goce Smile ski o S e an Boško ić,
aducidas al alemán desde sus lenguas o iginales. Pa a una comp ensión más p o unda del
con lic o en ocada desde la pe spec i a del espacio y la memo ia consúl ese la ob a de A agón
Ruiz-Roso (2024).
81 Zuwande ungsgese z, llamada ambién coloquialmen e Einwande ungsgese z, engloba la Aus-
lände gese z (AuslG), de 1965 a 2004, y la Au en hal sgese z desde 2005.

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REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
A pesa del ca ác e con adic o io de las inicia i as alemanas en o no a la
inmig ación —po ejemplo, al asumi su condición empo al median e la igu a
de los abajado es huéspedes (Gas a bei e )—, Alemania Occiden al sob e i ió
a impo an es cambios en su polí ica ex e io hacia Eu opa del Es e, Alema-
nia O ien al y la Unión So ié ica. Po ejemplo, la Os poli ik (1969) del cancille
Willy B and es ablecía cla amen e que los es ue zos po la in eg ación eu o-
pea debían con inua (Risse y Engelmann-Ma in 2002: 300). En consonan-
cia con la e lexión de Thomas Mann du an e el pe íodo de en egue as, los
es ue zos in e idos en las leyes de ex anje ía81 apun an hacia la consolidación
de una «Alemania eu opea», alejándose así de la an igua ambición de p oyec-
a «una Eu opa alemana». Sin emba go, el pano ama en Suiza pone de elie-
e la impo ancia que aún ienen los concep os de aza, clase y géne o pa a la
comp ensión del discu so nacional. A pa i de la P ime a Gue a Mundial, las
conside aciones es a ales sob e la ex anje ía se uel en descon iadas y los in-
mig an es pasan a se is os como una amenaza a la iden idad suiza (Riaño y
Was l-Wal e 2006). Pa adójicamen e,
a an in e na ional le el, he Swiss s a e has succeeded in p esen ing Swi ze land
as a mul icul u al na ion wi h a humani a ian adi ion, bu a he same ime, a a
na ional le el, i has applied es ic i e ci izenship policies ha ha e led o he so-
cial exclusion o i s immig an s (Riaño y Was l-Wal e 2006: 1710).
Es a ealidad se e leja asimismo en la li e a u a de nues o análisis y en la c í-
ica de las p opias au o as mig an es, como I ena B ežná, que decla a abie a-
men e en el P age Zei ung (Neude 2012) que el público suizo, demasiado
o gulloso po conside a se el pueblo elegido, no desea sabe de la exclusión que
pa e de dichos países se e lejan en las na a i as (en lengua alemana) de Aleksanda Hemon,
Sla enka D akulić, Dub a ka Ug ešić, Saša S anišić y Fa uk Šehić, Melinda Nadj Abonji o
I ena B ežná, en e o os au o es. Des acan ambién las ob as de Dami Ka akaš, A ian Leka,
Emina Smailbego ić, S e o G abo ac, Jasna Dimi ije ić, Goce Smile ski o S e an Boško ić,
aducidas al alemán desde sus lenguas o iginales. Pa a una comp ensión más p o unda del
con lic o en ocada desde la pe spec i a del espacio y la memo ia consúl ese la ob a de A agón
Ruiz-Roso (2024).
81 Zuwande ungsgese z, llamada ambién coloquialmen e Einwande ungsgese z, engloba la Aus-
lände gese z (AuslG), de 1965 a 2004, y la Au en hal sgese z desde 2005.
79
CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
su en los ex anje os en su sociedad ni le in e esan las di icul ades a los que
es os deben en en a se.
P ecisamen e —y pa a conclui la con ex ualización de nues o co pus—,
la pe spec i a de las au o as del Es e de Eu opa esul a doblemen e in e esan-
e dado su bagaje socialis a, en esencia opues o al de sus países de acogida. El
choque cul u al con el sis ema capi alis a, a ni el social, se ap ecia sob e odo
en la ob a de B ežná, pues, a a és de la ocupación de su p o agonis a se ab e
una en ana hacia un colec i o mig an e de indi iduos del an iguo bloque so-
ié ico. La no ela de B onsky mues a igualmen e, aunque a escala más edu-
cida ( amilia ), el con lic o cogni i o en e el conocimien o del mundo desde
la len e socialis a de su pe sonaje p incipal y los esquemas, alo es e in e p e-
aciones p opias de la nue a cul u a, en es e caso, alemana. Las mismas ap e-
ciaciones se pueden hace incluso en la na a i a de Ve e anyi, si bien eladas
po la i encia subje i a y la pe spec i a egocén ica de su he oína. Sin emba -
go, los es ex os ienen en común, po un lado, una mi ada híb ida que asal-
a los signi icados apa en emen e ijos y los disuel e y, po o o, el a e izaje de
es os esquemas epis émicos en la supe icie del cue po, un cue po emenino y
e an e que se abs ae y econcep ualiza en unción de las ci cuns ancias cam-
bian es. Conc e amen e, las es ob as e lejan el cambio de pa adigma O ien-
e-Occiden e, especialmen e as la caída del Mu o (1989), y la consiguien e
p i a ización de los bienes es a ales y el desman elamien o de las edes de p o-
ección social que bene iciaban a las muje es en los Bloques del Es e. En las
nue as economías capi alis as eme gen es a las que ansi an los pe sonajes que
nos ocupan, los homb es e oman sus oles cul u ales como pa ia cas de ami-
lia asumiendo que las muje es eg esan al suyo de mad es y esposas dependien-
es (Ghodsee 2019: 25-26).
La doc ina comunis a, en eo ía, aboga po la igualdad de géne o. Ma x y
Engels a gumen an que el comunismo elimina ía las desigualdades sociales y
aboli ía las es uc u as que pe pe úan la op esión de la muje . Po o o lado, su
p esencia ac i a en la ue za labo al, con la idea de elimina las di isiones adi-
80
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
cionales del abajo y pe mi i su plena pa icipación en odas las es e as de la
sociedad, se en elaza con una concepción del cue po emenino como un ins-
umen o de abajo, así como un e eno de lucha polí ica y social. Pa a espal-
da es as ideas, los países del bloque so ié ico apelan al alo ginocén ico de
sus igu as adicionales y legenda ias, e o mulando an iguos a que ipos como
alego ías del pode nacional. Ba h (2021) señala cómo Be ehynia, una an igua
deidad uc aniana que ep esen a el pode del ma ia cado, es ecuen emen e
u ilizada pa a des aca la supues a igualdad de géne o que siemp e ha exis ido
en la adición de es e país. Sin en a a desmen i el «nue o mi o eminis a»
(Zhu zhenko 2001),82 es in e esan e conside a su igu a en con aposición al
a que ipo de la muje occiden al, apodada «Ba bie» en la eo ía de Kis (2005),
y la idea de que las nue as gene aciones es án eemplazando la an igua «supe -
muje so ié ica» con una de las dos (Ba h 2021: 66, ss.). La imagen occiden-
al de la eminidad (especialmen e a a és de sus ep esen aciones mediá icas)
mues a a la muje como un obje o sin pe sonalidad cuyo p opósi o en la ida
es se bella, depende del homb e y exis i a su somb a, en de ini i a, con e i -
se en un obje o des inado al consumo masculino (Kis 2005: 119).
La pe spec i a de nues as au o as del Es e e leja es as cues iones, la ans-
o mación del cue po emenino en los dis in os espacios (y egímenes polí i-
cos), mas ambién a oja luz sob e o as lec u as del mismo a a és de la uen e
de sus p opias expe iencias —de la que ambién beben sus igu as li e a ias—.
Así, po ejemplo, B ežná e a a la ambi alencia de la muje en Suiza, señalan-
do po un lado su ausencia en la es e a polí ico-social del país y, po o o, su
exis encia cosi icada y sexualizada al se icio del deseo masculino:
Doch im Kinosaal wa en nu ein paa Männe . Da die F auen in diesem Land
kein Wahl ech ha en, gingen sie wohl auch nich ins Kino. De Film wa
82 No podemos ol ida que incluso en los sis emas comunis as el esquema social es inhe en e-
men e pa ia cal. Kis a gumen a que la imagen de Be ehynia se u iliza asimismo pa a mani-
pula a las muje es uc anianas, alen ándolas a queda se en casa y alejándolas de las ac i idades
polí icas públicas (2005: 118). El discu so en o no a es as igu as legenda ias/ adicionales es
ambiguo, si bien, como indicamos, lo que nos in e esa es el con as e que se es ablece con los
a que ipos occiden ales pa a ilus a el choque cul u al p e iamen e e e ido.
80
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
cionales del abajo y pe mi i su plena pa icipación en odas las es e as de la
sociedad, se en elaza con una concepción del cue po emenino como un ins-
umen o de abajo, así como un e eno de lucha polí ica y social. Pa a espal-
da es as ideas, los países del bloque so ié ico apelan al alo ginocén ico de
sus igu as adicionales y legenda ias, e o mulando an iguos a que ipos como
alego ías del pode nacional. Ba h (2021) señala cómo Be ehynia, una an igua
deidad uc aniana que ep esen a el pode del ma ia cado, es ecuen emen e
u ilizada pa a des aca la supues a igualdad de géne o que siemp e ha exis ido
en la adición de es e país. Sin en a a desmen i el «nue o mi o eminis a»
(Zhu zhenko 2001),82 es in e esan e conside a su igu a en con aposición al
a que ipo de la muje occiden al, apodada «Ba bie» en la eo ía de Kis (2005),
y la idea de que las nue as gene aciones es án eemplazando la an igua «supe -
muje so ié ica» con una de las dos (Ba h 2021: 66, ss.). La imagen occiden-
al de la eminidad (especialmen e a a és de sus ep esen aciones mediá icas)
mues a a la muje como un obje o sin pe sonalidad cuyo p opósi o en la ida
es se bella, depende del homb e y exis i a su somb a, en de ini i a, con e i -
se en un obje o des inado al consumo masculino (Kis 2005: 119).
La pe spec i a de nues as au o as del Es e e leja es as cues iones, la ans-
o mación del cue po emenino en los dis in os espacios (y egímenes polí i-
cos), mas ambién a oja luz sob e o as lec u as del mismo a a és de la uen e
de sus p opias expe iencias —de la que ambién beben sus igu as li e a ias—.
Así, po ejemplo, B ežná e a a la ambi alencia de la muje en Suiza, señalan-
do po un lado su ausencia en la es e a polí ico-social del país y, po o o, su
exis encia cosi icada y sexualizada al se icio del deseo masculino:
Doch im Kinosaal wa en nu ein paa Männe . Da die F auen in diesem Land
kein Wahl ech ha en, gingen sie wohl auch nich ins Kino. De Film wa
82 No podemos ol ida que incluso en los sis emas comunis as el esquema social es inhe en e-
men e pa ia cal. Kis a gumen a que la imagen de Be ehynia se u iliza asimismo pa a mani-
pula a las muje es uc anianas, alen ándolas a queda se en casa y alejándolas de las ac i idades
polí icas públicas (2005: 118). El discu so en o no a es as igu as legenda ias/ adicionales es
ambiguo, si bien, como indicamos, lo que nos in e esa es el con as e que se es ablece con los
a que ipos occiden ales pa a ilus a el choque cul u al p e iamen e e e ido.
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CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
alle dings ga nich poli isch: Zwei F eundinnen anken im Wohnzimme zu-
sammen mi einem Mann Ka ee zum Kuchen, und als sie ih e Büs enhal e
auszogen, ück en die Zuschaue nähe an uns he an (B ežná 2016: 11).
Más aún, los cue pos que maneja B ežná se imp egnan de una nue a noción al
encaja se en la ca ego ía de p opiedad p i ada den o del ma co de conocimien-
o de la cul u a suiza. La no ela e leja es e enómeno desde la mi ada c í ica de
su p o agonis a y a a és de sus es e as de abajo, especialmen e el con ex o mé-
dico en el que los pacien es dejan de se suje os a ojos del sis ema pa a se a a-
dos como obje os despe sonalizados, casos de es udio que los doc o es acep an o
abandonan en unción de su di icul ad o su exigencia emocional.
Po su pa e, B onsky ansi a el puen e en e la cul u a so ié ica y Occiden-
e de la mano de su pe sonaje p incipal, de e minada a abandona su Rusia na al
pa a emig a con su amilia a Alemania. Pa a log a lo, ins umen aliza (cosi ica
y sexualiza) a su hija y a su nie a, inc us ándolas a la ue za en el a que ipo «Ba -
bie» (Kis 2005), p epa ándolas bien pa a el ma imonio o zado o pa a la sa is-
acción del deseo sexual masculino, espec i amen e. La ama esuena con las
obse aciones de Ghodsee: «En la ac ualidad, Eu opa Occiden al es á inundada
de esposas usas que se enca gan po In e ne ,83 abajado as sexuales…» (2019:
28), siemp e como sal oconduc o pa a el c uce on e izo. A anada en deja a ás
las la gas colas pa a comp a bienes de p ime a necesidad en el pe iodo de c isis
y hamb una que las sob e iene con la caída del égimen so ié ico, la p o agonis a
de B onsky se zambulle de pleno en el pa aíso capi alis a del consumo en el que,
«al igual que an as o as muje es de odo el mundo, las eu opeas del Es e uel-
en a se me cancías que se comp an y se enden, y cuyo p ecio iene de e mi-
nado po las eleidosas luc uaciones de la o e a y la demanda» (Ghodsee 2019:
27) y no duda en con e i a sus descendien es en monedas de cambio. Incluso se
ija un p ecio a sí misma as su i una iolación po pa e de un clien e du an-
e su jo nada labo al como asis en a de limpieza, dando de es e modo al c imen
un alo de ansacción económica: «‘Wie iel wa das noch mal?’ ag e e , ohne
83 Mu a is mu andis, la p o agonis a de la no ela de B onsky «zanja la en a» de su nie a a un
alemán po co espondencia epis ola .
82
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
mich anzusehen. ‘Vie hunde Ma k’, sag e ich uhig. E ließ die Geldbö se al-
len, ing sie abe noch in de Lu au [...] E and einen Zwanzige und gab ihn
mi . ‘Fün hunde ’, sag e ich» (B onsky 2010: 233).
Finalmen e, Ve e anyi cues iona la eminidad desde los dis in os espacios
que eco en sus pe sonajes. Po ejemplo, en el in e nado suizo al que son en-
iadas su p o agonis a y la he mana de es a los niños deben se limpios, aus e-
os y dóciles. Es a condición supone un p ime choque cul u al con los ma cos
de conocimien o ap ehendidos, en su caso, ca ac e ís icos de la adición uma-
na y del mundo ci cense al que pe enecían. En ambos con ex os se o o ga un
alo ins umen al al cue po emenino en elación con el deseo masculino (el
cue po se cuida y se exhibe pa a ag ada a los homb es, encon a ma ido y o -
ma una amilia) y como he amien a de abajo en las ac uaciones a ís icas.
No obs an e, a pesa de las di e encias en e sendos escena ios, lo emenina que
puede se una jo en iene siemp e de e minado po o os: los homb es, el pú-
blico o la ins i u iz que les p ohíbe es i sus an iguas p endas o pin a se las
uñas (implicaciones pa ciales de la endencia sexualizado a). En cualquie caso,
la libe ad y el con ol au ode e minado del cue po no son posibles. Las niñas
solo pueden ebela se con a es a imposición al p ecio de (au o)lesiona se:
Meine Schwes e und ich haben unse e eigenen Spiele. Ich s eige au ih e
Schul e n und lasse mich au die Kiesels eine allen. Sie ink Wasse aus dem
Kuh og. Ich lege E de in mein Bu e b o . Sie klemm sich den Finge n in de
Tü ein. Ich k a ze mich, bis ich blu e. Sie eiß sich eine Hand oll Haa e aus.
Ich lasse mich i lings au eine S uhlkan e allen. Wi wollen ins Spi al (Ve e-
anyi 2002: 103).
Dicho de o o modo, en es a no ela los pe sonajes emeninos es án an educi-
dos a sus cue pos que sólo pueden eacciona ísicamen e: «Hie muß man seh
dick we den, sons wi d man on den Be gen ze d ück . Und man muß iele
Häu e haben, um sich zu wä men. ICH LASSE MEINE HAUT AUF DEN
BODEN FALLEN» (Ve e anyi 2002: 84-85).
En de ini i a, las es au o as li e a u izan, mu a is mu andis, el choque cul-
u al en e su cul u a de o igen, undamen ada en la doc ina comunis a, y el
82
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
mich anzusehen. ‘Vie hunde Ma k’, sag e ich uhig. E ließ die Geldbö se al-
len, ing sie abe noch in de Lu au [...] E and einen Zwanzige und gab ihn
mi . ‘Fün hunde ’, sag e ich» (B onsky 2010: 233).
Finalmen e, Ve e anyi cues iona la eminidad desde los dis in os espacios
que eco en sus pe sonajes. Po ejemplo, en el in e nado suizo al que son en-
iadas su p o agonis a y la he mana de es a los niños deben se limpios, aus e-
os y dóciles. Es a condición supone un p ime choque cul u al con los ma cos
de conocimien o ap ehendidos, en su caso, ca ac e ís icos de la adición uma-
na y del mundo ci cense al que pe enecían. En ambos con ex os se o o ga un
alo ins umen al al cue po emenino en elación con el deseo masculino (el
cue po se cuida y se exhibe pa a ag ada a los homb es, encon a ma ido y o -
ma una amilia) y como he amien a de abajo en las ac uaciones a ís icas.
No obs an e, a pesa de las di e encias en e sendos escena ios, lo emenina que
puede se una jo en iene siemp e de e minado po o os: los homb es, el pú-
blico o la ins i u iz que les p ohíbe es i sus an iguas p endas o pin a se las
uñas (implicaciones pa ciales de la endencia sexualizado a). En cualquie caso,
la libe ad y el con ol au ode e minado del cue po no son posibles. Las niñas
solo pueden ebela se con a es a imposición al p ecio de (au o)lesiona se:
Meine Schwes e und ich haben unse e eigenen Spiele. Ich s eige au ih e
Schul e n und lasse mich au die Kiesels eine allen. Sie ink Wasse aus dem
Kuh og. Ich lege E de in mein Bu e b o . Sie klemm sich den Finge n in de
Tü ein. Ich k a ze mich, bis ich blu e. Sie eiß sich eine Hand oll Haa e aus.
Ich lasse mich i lings au eine S uhlkan e allen. Wi wollen ins Spi al (Ve e-
anyi 2002: 103).
Dicho de o o modo, en es a no ela los pe sonajes emeninos es án an educi-
dos a sus cue pos que sólo pueden eacciona ísicamen e: «Hie muß man seh
dick we den, sons wi d man on den Be gen ze d ück . Und man muß iele
Häu e haben, um sich zu wä men. ICH LASSE MEINE HAUT AUF DEN
BODEN FALLEN» (Ve e anyi 2002: 84-85).
En de ini i a, las es au o as li e a u izan, mu a is mu andis, el choque cul-
u al en e su cul u a de o igen, undamen ada en la doc ina comunis a, y el
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CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
capi alismo occiden al de los países a los que emig an (en conc e o, Suiza y
Alemania) a a és de las expe iencias de sus pe sonajes p incipales. Especí i-
camen e, las es ob as seleccionadas abo dan es e en en amien o desde una
pe spec i a co po al, a eces eclipsada po o os mo i os li e a ios, des acan-
do así la impo ancia secunda ia que aún se asigna al cue po en el ámbi o de
los es udios ( ans)cul u ales. Asimismo, Wa um das Kind in de Polen a koch
(1999), Die schä s en Ge ich e de a a ischen Küche (2010) y Die undankba e
F emde (2012) no solo apo an su isión de Eu opa del Es e, sino que desem-
peñan un papel undamen al en la labo de decons ucción somá ica que nos
ins a a epensa el cue po emenino. En el siguien e apa ado, abo da emos es-
pecí icamen e las cues iones na a ológicas que las con ie en en ex os pa a-
digmá icos pa a es e in.
1.3.2. El espacio y la oz del cue po anscul u al:
conside aciones na a ológicas
Decíamos que la li e a u a es la enca gada po excelencia de acoge las na-
a i as mig an es, cimen a un espacio de comp ensión y exp esión pa a la
cualidad anscul u al y ( e) o mula en es e los cue pos que la enca nan. Jus i-
icamos su idoneidad p ecisamen e median e la ausencia de moldes conc e os
en los que encaja la expe iencia o de lími es que la cons iñan, así como po el
luga que consag a a los suje os y las ayec o ias no canónicas. Aho a bien, es
impo an e acudi a la mesu a li e a ia a a és de la na a ología que es udia
no solo los elemen os y es uc u as de dicho géne o, sino ambién la esencia de
cómo los lec o es comp endemos, p ocesamos y compa imos a a és de la na-
ación, pa a en ende qué mecanismos subyacen es hacen posible (y cómo) el
ela o, en es e caso, del cue po anscul u al emenino. Especí icamen e, en es a
sección desa olla emos algunos aspec os elacionados con el espacio y la oz
na a i a que son ca ac e ís icos de las ob as que nos ocupan y juegan un papel
esencial en la esc i u a del cue po en cues ión.
Explicada la ele ancia de las au o as escogidas en é minos de su pe spec-
i a cul u al y somá ica, así como de las ob as especí icas seleccionadas po su

84
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
con eniencia en an o que es imonios de es as ideas ( id. § 1.3.1.1.), jus i ica-
mos el o den de análisis —que coincide con el c onológico de las publicacio-
nes, mas no se debe a es e c i e io— a a és de su esquema na a i o. En un
p ime plano, la ob a de Ve e anyi (Wa um das Kind in de Polen a koch , 1999)
se en oca median e la pe spec i a in an il de su na ado a, quien, a pesa de in-
e ac ua con o os pe sonajes, aslada un ela o egocén ico, limi ado a y ses-
gado po su expe iencia pe sonal. La na a i a se sume ge en la mane a en que
es a p o agonis a pe cibe los cambios en su in ancia y los p ocesa a ni el emo-
cional, odo ello exp esado con un ono in an il, de o ma apa en emen e des-
o denada y ecu iendo a nume osas licencias es ilís icas. En un segundo luga ,
la ob a de B onsky (Die schä s en Ge ich e de a a ischen Küche, 2010) amplía
el espec o expe iencial al explo a la ayec o ia de una genealogía, a sabe , es
muje es pe enecien es a es gene aciones dis in as (abuela/mad e, mad e/hija,
hija/nie a). Aunque se a a de un ela o endencioso po la pe spec i a en p i-
me a pe sona de su na ado a y su ma cado ono humo ís ico, o ece una ma-
yo ampli ud de pun os de is a. En úl ima ins ancia, la ob a de B ežná (Die
undankba e F emde, 2012) conec a con la plu alidad del colec i o mig an e a
a és de la unción de in é p e e simul ánea desempeñada po su p o agonis-
a, quien, a su ez, coincide con la oz na a i a. Nue amen e, nos encon amos
an e una na ación impa cial, ya que la aducción suele se lib e y adap ada a
las exigencias del con ex o. En de ini i a, la expe iencia (somá ica) de la mig a-
ción iaja desde la p ime a pe sona exclusi a, pasando po el núcleo amilia
has a alcanza la di e sidad g upal de al sue e que su pe spec i a se a am-
pliando a medida que a anzamos el análisis.
En lo e e en e al espacio, podemos pa i de la base de que la li e a u a
c ea el suyo p opio. En su ob a Figu es III (1972) Gene e alude a la e lexión
de Jacques Sojche sob e cómo la poesía es un espacio que se ab e en el lenguaje
en el que además se esigni ican los signi icados al se desplazados del lengua-
je co idiano al me a ó ico p opio de la esc i u a. Es deci , la li e a u a no solo
cons i uye un espacio pe se, sino que ambién lle a in ínseco un mo imien o.
84
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
con eniencia en an o que es imonios de es as ideas ( id. § 1.3.1.1.), jus i ica-
mos el o den de análisis —que coincide con el c onológico de las publicacio-
nes, mas no se debe a es e c i e io— a a és de su esquema na a i o. En un
p ime plano, la ob a de Ve e anyi (Wa um das Kind in de Polen a koch , 1999)
se en oca median e la pe spec i a in an il de su na ado a, quien, a pesa de in-
e ac ua con o os pe sonajes, aslada un ela o egocén ico, limi ado a y ses-
gado po su expe iencia pe sonal. La na a i a se sume ge en la mane a en que
es a p o agonis a pe cibe los cambios en su in ancia y los p ocesa a ni el emo-
cional, odo ello exp esado con un ono in an il, de o ma apa en emen e des-
o denada y ecu iendo a nume osas licencias es ilís icas. En un segundo luga ,
la ob a de B onsky (Die schä s en Ge ich e de a a ischen Küche, 2010) amplía
el espec o expe iencial al explo a la ayec o ia de una genealogía, a sabe , es
muje es pe enecien es a es gene aciones dis in as (abuela/mad e, mad e/hija,
hija/nie a). Aunque se a a de un ela o endencioso po la pe spec i a en p i-
me a pe sona de su na ado a y su ma cado ono humo ís ico, o ece una ma-
yo ampli ud de pun os de is a. En úl ima ins ancia, la ob a de B ežná (Die
undankba e F emde, 2012) conec a con la plu alidad del colec i o mig an e a
a és de la unción de in é p e e simul ánea desempeñada po su p o agonis-
a, quien, a su ez, coincide con la oz na a i a. Nue amen e, nos encon amos
an e una na ación impa cial, ya que la aducción suele se lib e y adap ada a
las exigencias del con ex o. En de ini i a, la expe iencia (somá ica) de la mig a-
ción iaja desde la p ime a pe sona exclusi a, pasando po el núcleo amilia
has a alcanza la di e sidad g upal de al sue e que su pe spec i a se a am-
pliando a medida que a anzamos el análisis.
En lo e e en e al espacio, podemos pa i de la base de que la li e a u a
c ea el suyo p opio. En su ob a Figu es III (1972) Gene e alude a la e lexión
de Jacques Sojche sob e cómo la poesía es un espacio que se ab e en el lenguaje
en el que además se esigni ican los signi icados al se desplazados del lengua-
je co idiano al me a ó ico p opio de la esc i u a. Es deci , la li e a u a no solo
cons i uye un espacio pe se, sino que ambién lle a in ínseco un mo imien o.
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CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
A su ez, debemos conside a los espacios que se c ean den o de es e p ime-
o. Como elemen o na a ológico, el espacio engloba el en o no ísico, social,
men al (psicológico), simbólico (me a ó ico), liminal o cualquie ipo de opo-
g a ía en que se desa olla el ela o. No solo comp ende los escena ios conc e-
os donde se lle an a cabo las acciones, sino ambién los elemen os y aspec os
emocionales, psicológicos y cul u ales, en e o os, que in luyen igualmen e en
la ama, la pe cepción de los pe sonajes y, ex e namen e, la expe iencia del
lec o . Es deci , es e espacio iene un alo an o diegé ico (in e no de la na-
ación, iccionalizado) como no diegé ico (ex e io , apa e de la ealidad na a-
i a). Más aún, en palab as de Lo man: «Die allgemeins en sozialen, eligiösen,
poli ischen und mo alischen Modelle de Wel , mi Hil e de e de Mensch in
den e schiedenen E appen seine Geis esgeschich e das ihn umgebende Le-
ben beg ei , sind s e s mi äumlichen Cha ak e is ika e sehen» (1973: 329).
El espacio na a ológico aba ca, en suma, an o los aspec os angibles como los
abs ac os que dan o ma a la ama y a la comp ensión de la na a i a, con i-
buye a su desa ollo y a la ansmisión de signi icados.
Cabe señala que las es ob as de nues o co pus es án do adas de un ue -
e simbolismo espacial especí icamen e de i ado del ema p incipal mig a o io.
Solo dos de ellas aluden a espacios diegé icos eales: Rumanía, Suiza, Á ica o
Mad id en el ex o de Ve e anyi; la URSS, Is ael, Alemania o F ánc o en el
de B onsky. Po el con a io, la no ela de B ežná no e e encia ningún espacio
diegé ico, ni eal ni imagina io, más allá de la con aposición en e el país de
o igen y el país de acogida (que se pe soni ica, a su ez, como el ma ido inde-
seado de la p o agonis a). Sin emba go, los es ex os compa en una oposición
complemen a ia de los subespacios (komplemen ä e Gegensa z de Teil äume)
que, en palab as de Ma ínez y Sche el (1999) se desdobla en es ni eles:
(a) Topologisch is de Raum de e zähl en Wel du ch Opposi ionen wie ‚hoch
s. ie ‘, ‚links s. ech s‘ ode ‚innen s. außen‘ un e schieden. (b) Diese o-
pologischen Un e scheidungen we den im li e a ischen Tex mi u sp ünglich
nich - opologisch seman ischen Gegensa zpaa en e bunden, wie z.B. ‚gu s.
böse‘, ‚ e au s. emd‘, ‚na ü lich s. küns lich‘. (c) Schließlich wi d die se
86
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
man isch au geladene opologische O dnung du ch opog aphische Gegensä -
ze de da ges ell en Wel konk e isie , z.B. ‚Be g s. Tal‘, ‚S ad s. Wald‘, ode
‚Himmel s. Hölle‘ (2016: 159).
Es as conno aciones opológicas, semán icas y opog á icas se a ibuyen a los dis-
in os pa es de espacios opues os (simbólicos, psicológicos, ansi o ios, cul u a-
les y sociales) y con ibuyen a la c eación de signi icados p o undos y el desa ollo
de las igu as li e a ias. Así, Wa um das Kind in de Polen a koch (1999) ahonda
en los espacios i ine an es como la ca a ana ci cense en la que habi a la amilia
de a is as y que ep esen a el luga segu o y de pe enencia de su p o agonis a,
como un «espacio de iden i icación» (A agón Ruiz-Roso 2022) y, a la ez, una
especie de inzwischen cul u al en e al ex e io siemp e cambian e y a menudo
hos il. Po su pa e, Die schä s en Ge ich e de a a ischen Küche (2010) e ela el
con as e en e los espacios colec i os (abie os), como los Kommunalka o apa -
amen os comuni a ios ípicos de la URSS, la cul u a de o igen de la p o agonis-
a, y las i iendas p i adas (ce adas) en Alemania, su país de acogida. Asimismo,
en Die undankba e F emde (2012) se hace un én asis especial de los luga es lími-
e, espacios on e izos como la o icina de ex anje ía en la que se inicia la ama
o el limbo me a ó ico, al bo de de la in eg ación en la cul u a de des ino, en el
que mo a siemp e su p o agonis a. Po úl imo, los es ex os acen úan el con as-
e en e el aquí y el allí, el país de o igen y el/los de acogida (Rumanía s. el es o
del mundo; la URSS s. Alemania) y, sob e odo, el Es e y Occiden e. Es a dua-
lidad espacial es una cons an e en las es ob as y log a acen ua la necesidad no
an o de un e ce espacio o de un luga in e medio, sino más bien, quizá, de la
usión de los opues os, de un espacio ans, híb ido y de sín esis cul u al.
Más aún, obse ando el espacio desde nues a len e in es igado a nos en-
con amos con o a dualidad, en es e caso de géne o. En palab as de Ho s
(2009), exis en un espacio adicionalmen e masculino y o o adicionalmen e
emenino y ambién, en cie o modo, son opues os:
T adi ionell we den F auen und Männe n un e schiedliche Räume zugesp o-
chen, in eine o angig männlich bes imm en Wel sind die „weiblichen» Räu-
me zumeis beg enz e . Viele Au o innen sch eiben gegen diese Beg enzung
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REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
man isch au geladene opologische O dnung du ch opog aphische Gegensä -
ze de da ges ell en Wel konk e isie , z.B. ‚Be g s. Tal‘, ‚S ad s. Wald‘, ode
‚Himmel s. Hölle‘ (2016: 159).
Es as conno aciones opológicas, semán icas y opog á icas se a ibuyen a los dis-
in os pa es de espacios opues os (simbólicos, psicológicos, ansi o ios, cul u a-
les y sociales) y con ibuyen a la c eación de signi icados p o undos y el desa ollo
de las igu as li e a ias. Así, Wa um das Kind in de Polen a koch (1999) ahonda
en los espacios i ine an es como la ca a ana ci cense en la que habi a la amilia
de a is as y que ep esen a el luga segu o y de pe enencia de su p o agonis a,
como un «espacio de iden i icación» (A agón Ruiz-Roso 2022) y, a la ez, una
especie de inzwischen cul u al en e al ex e io siemp e cambian e y a menudo
hos il. Po su pa e, Die schä s en Ge ich e de a a ischen Küche (2010) e ela el
con as e en e los espacios colec i os (abie os), como los Kommunalka o apa -
amen os comuni a ios ípicos de la URSS, la cul u a de o igen de la p o agonis-
a, y las i iendas p i adas (ce adas) en Alemania, su país de acogida. Asimismo,
en Die undankba e F emde (2012) se hace un én asis especial de los luga es lími-
e, espacios on e izos como la o icina de ex anje ía en la que se inicia la ama
o el limbo me a ó ico, al bo de de la in eg ación en la cul u a de des ino, en el
que mo a siemp e su p o agonis a. Po úl imo, los es ex os acen úan el con as-
e en e el aquí y el allí, el país de o igen y el/los de acogida (Rumanía s. el es o
del mundo; la URSS s. Alemania) y, sob e odo, el Es e y Occiden e. Es a dua-
lidad espacial es una cons an e en las es ob as y log a acen ua la necesidad no
an o de un e ce espacio o de un luga in e medio, sino más bien, quizá, de la
usión de los opues os, de un espacio ans, híb ido y de sín esis cul u al.
Más aún, obse ando el espacio desde nues a len e in es igado a nos en-
con amos con o a dualidad, en es e caso de géne o. En palab as de Ho s
(2009), exis en un espacio adicionalmen e masculino y o o adicionalmen e
emenino y ambién, en cie o modo, son opues os:
T adi ionell we den F auen und Männe n un e schiedliche Räume zugesp o-
chen, in eine o angig männlich bes imm en Wel sind die „weiblichen» Räu-
me zumeis beg enz e . Viele Au o innen sch eiben gegen diese Beg enzung
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CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
au bes imm e Räume an, indem sie das Au begeh en ih e Figu en schilde n
(Ho s 2009).
La lec u a de nues os ex os pone de elie e cómo las es au o as ompen con esa
idea, sob e odo median e la expe iencia de sus p o agonis as, si bien no dejan de
isualiza es a dico omía espacial de géne o. El pe sonaje p incipal de Ve e anyi,
como odas las muje es de su amilia, se desa olla en el espacio público del espec-
áculo, p ime amen e ci cense y más adelan e en los shows de a iedades. No obs-
an e, den o de es a es e a pública, las muje es ienden a ca ego ías muy ma cadas
y menos e sá iles que las de sus homólogos masculinos, en es e caso, el espacio
emenino es un espacio in ensamen e sexualizado. La abuela Rosa, p o agonis-
a en Die schä s en Ge ich e de a a ischen Küche, es una muje abajado a, acadé-
micamen e o mada en la URSS y ambién ac i a labo almen e en su Alemania
de acogida. Sin emba go, en es e úl imo país se e elegada a abajos « ípicamen-
e emeninos» (o ue emen e in luenciados po los oles de géne o) como la lim-
pieza domés ica, un con ex o más p i ado que público, sin una egulación cla a, en
el que es sexualmen e asal ada po sus con a an es. Po úl imo, la p o agonis a de
B ežná abaja como in é p e e pa a las au o idades públicas, si bien a a és de su
p o esión a oja luz sob e la ealidad espacial de sus clien as, muje es inmig an es
o e ugiadas, a menudo con inadas (incluso escla izadas) en sus hoga es o ac i as
en escena ios só didos (ba es de mala ama, clubes, p os íbulos). En suma, las es
no elas e idencian la p esencia de un ámbi o emenino, me mado y con apues-
o a la plu alidad espacial en la que se desa ollan los pe sonajes masculinos. Más
p ecisamen e, se pone de elie e la con inación de la agencia emenina en espacios
p o undamen e imp egnados de iolencia de géne o.
Finalmen e, incluso la indagación del espacio nos conduce a lec u as ex-
ao dina ias del cue po y nos pe mi e des ela insóli os alo es a ibuidos al
mismo. Decíamos en los apa ados an e io es que el cue po es el luga donde
se es ablecen ca ac e ís icas es uc u ales como el géne o, la e nia, e c. Po un
lado, es el medio de a ibución y clasi icación, si bien ambién unciona como
un ins umen o que puede u iliza se pa a explo a el espacio:
94
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
ca os a e nea ly all con idence a is s in wo d as well as in deed» (1981: 174).
No amos a guia nos an o po el géne o pica esco —cuyos asgos y p oceden-
cia son aún mo i o de deba e académico—, a pesa de los pa alelismos que, sin
duda, pod íamos es ablece con la no ela en cues ión, cuya p o agonis a am-
bién se en en a a la a en u a del cambio, la adap ación y la lucha con a un
sis ema en el que no e mina de encaja y que, a su ez, despie a su ace a más
ebelde y ei indica i a. No obs an e, nues o oco de in e és ecae exclusi a-
men e sob e la ca ac e ización de su na ación, pues «only he píca o’s own na-
a i e can p o ide his pica esque iewpoin » (Riggan 1981: 40). Nos ijamos,
po ende, en la des eza y la as ucia de la na ado a, especialis a en « ole-pla-
ying, so ha [he ] en i e na a i e becomes a pose» (Riggan 1981: 42), ca ac-
e ís icas que se en po enciadas en el ámbi o p o esional de es e pe sonaje,
como in é p e e simul ánea. Al inicio de la no ela explica cómo du an e su o -
mación la ins an a se impa cial: «Die Lei e in des Dolme sche diens es e -
mahn das in e na ionale Hee sp achliche S undenlöhne : ‘Nu e mi eln,
nich eing ei en’» (B ežná 2012: 8). Sin emba go, seguidamen e, e ela su de-
sacue do: «Sie häng nich in de Kon inen alspal e, kenn nich das K achen,
wenn Kul u en au einande s oßen» (B ežná 2012: 8). A lo la go del ela o deja
cae cómo, en unción del con ex o y las necesidades de sus clien es ex anje os,
se pe mi e al e a cie os con enidos siemp e a a o del bienes a de los mis-
mos. Es a pica día es la que imp egna su discu so, de o o modo ealis a, si aca-
so ma cado po «píca o’s mask o owdy gaie y a leas sligh ly askew» (Riggan
1981: 43). Po úl imo, es e in e cómico ambién hace que la na ado a de
B ežná se adhie a, en pa e, al pe il del clown, especialmen e en los pasajes en
que exp esa de o ma mo daz su c í ica ace a del sis ema polí ico del país que
habi a y que se ca ac e izan po un ma cado ono i ónico.
En de ini i a, es impo an e econside a las cues iones na a ológicas del
espacio y la oz na a i a po su alo de e minan e en el conjun o de la his o-
ia. Son asimismo es os aspec os los que compa en las es ob as, mo i o po
el que elegimos abo da las de o ma coo dinada en el abajo que nos ocupa.

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REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
ca os a e nea ly all con idence a is s in wo d as well as in deed» (1981: 174).
No amos a guia nos an o po el géne o pica esco —cuyos asgos y p oceden-
cia son aún mo i o de deba e académico—, a pesa de los pa alelismos que, sin
duda, pod íamos es ablece con la no ela en cues ión, cuya p o agonis a am-
bién se en en a a la a en u a del cambio, la adap ación y la lucha con a un
sis ema en el que no e mina de encaja y que, a su ez, despie a su ace a más
ebelde y ei indica i a. No obs an e, nues o oco de in e és ecae exclusi a-
men e sob e la ca ac e ización de su na ación, pues «only he píca o’s own na-
a i e can p o ide his pica esque iewpoin » (Riggan 1981: 40). Nos ijamos,
po ende, en la des eza y la as ucia de la na ado a, especialis a en « ole-pla-
ying, so ha [he ] en i e na a i e becomes a pose» (Riggan 1981: 42), ca ac-
e ís icas que se en po enciadas en el ámbi o p o esional de es e pe sonaje,
como in é p e e simul ánea. Al inicio de la no ela explica cómo du an e su o -
mación la ins an a se impa cial: «Die Lei e in des Dolme sche diens es e -
mahn das in e na ionale Hee sp achliche S undenlöhne : ‘Nu e mi eln,
nich eing ei en’» (B ežná 2012: 8). Sin emba go, seguidamen e, e ela su de-
sacue do: «Sie häng nich in de Kon inen alspal e, kenn nich das K achen,
wenn Kul u en au einande s oßen» (B ežná 2012: 8). A lo la go del ela o deja
cae cómo, en unción del con ex o y las necesidades de sus clien es ex anje os,
se pe mi e al e a cie os con enidos siemp e a a o del bienes a de los mis-
mos. Es a pica día es la que imp egna su discu so, de o o modo ealis a, si aca-
so ma cado po «píca o’s mask o owdy gaie y a leas sligh ly askew» (Riggan
1981: 43). Po úl imo, es e in e cómico ambién hace que la na ado a de
B ežná se adhie a, en pa e, al pe il del clown, especialmen e en los pasajes en
que exp esa de o ma mo daz su c í ica ace a del sis ema polí ico del país que
habi a y que se ca ac e izan po un ma cado ono i ónico.
En de ini i a, es impo an e econside a las cues iones na a ológicas del
espacio y la oz na a i a po su alo de e minan e en el conjun o de la his o-
ia. Son asimismo es os aspec os los que compa en las es ob as, mo i o po
el que elegimos abo da las de o ma coo dinada en el abajo que nos ocupa.
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CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD: FUNDAMENTOS TEÓRICOS
Los es ex os que analizamos des acan po su en oque espacial dual, ma cado
po el con inuo con as e en e el aquí y el allí, el in e io y el ex e io , el Es e
y el Oes e, e c. Es e asgo, que a su ez se comple a con la especial a ención a
los espacios ca ac e ís icos de la expe iencia mig a o ia —luga es de ánsi o,
on e as, aduanas…— e leja la complejidad de la misma. Todo ello pe mi-
e una explo ación p o unda de la iden idad y el sen ido de pe enencia que se
a inan, además, con un ma iz de géne o. Po o o lado, la modalidad na a i a
en p ime a pe sona y la elección de na ado as no iables/ idedignas con ibuye
a la subje i idad y la ambigüedad en la ep esen ación de la i encia anscul-
u al. Es a combinación de elemen os en iquece la lec u a del cue po emenino
en el con ex o de la mig ación, como se ha a gumen ado a lo la go del p esen-
e capí ulo. Así, es as ob as no solo o ecen una e lexión p o unda sob e dicha
emá ica, sino que ambién in i an a ebina el papel del cue po en los es u-
dios cul u ales, especialmen e en el con ex o de la li e a u a (ac ual), a cincela
del bloque b u o na a i o el cue po anscul u al y epensa el cue po emenino
den o de es a idiosinc á ica ca ego ía.
Pa e segunda
CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD
CUERPO, GÉNERO Y TRANSCULTURALIDAD
EN LAS NARRATIVAS DE AGLAJA VETERANYI,
EN LAS NARRATIVAS DE AGLAJA VETERANYI,
ALINA BRONSKY E IRENA BREŽNÁ
ALINA BRONSKY E IRENA BREŽNÁ
«DER KÖRPER»
Cons ucción, desa ollo y anscul u alización
Cons ucción, desa ollo y anscul u alización
del cue po emenino mig an e
del cue po emenino mig an e
en
en
Wa um das Kind in de Polen a koch
Wa um das Kind in de Polen a koch
de Aglaja Ve e anyi
de Aglaja Ve e anyi
©Helena Méndez Pé ez

101
2.1. Au o a y con ex o li e a io
Aglaja Ve e anyi ue una esc i o a, ac iz, di ec o a y p o eso a de ea o umano-
suiza. Nació en Buca es en 1962 y en 1967 huyó del país con su amilia: su
pad e, el payaso Alexand u Ve e anyi, y su mad e, la equilib is a Iosephina
Tanasa. Con mo i o de su ac i idad ci cense pe manecie on i ine an es, de al
sue e que la au o a pasó su in ancia eco iendo Eu opa, Á ica y Sudamé i-
ca, de unción en unción, a bo do de su ca a ana. En 1977 una Aglaja anal a-
be a y que nunca había sido escola izada se es ableció po in en Suiza, donde
ap endió a lee y esc ibi en alemán. De 1979 a 1982, comple ó su o mación
como ac iz en la Schauspiel Gemeinscha de Zú ich, de la que pos e io men-
e ue codi ec o a con Ch is ian Seile (1988-2001). Pa alelamen e a su ayec-
o ia ea al, empezó su ca e a como esc i o a en 1990, publicando ex os de
di e sos géne os en pe iódicos y e is as li e a ias, cuya emá ica e a igualmen-
e e sá il: Aglaja esc ibía sob e el amo , las di e encias cul u ales en e Suiza
y el ex anje o, la comida, las elaciones amilia es, e c. En 1993 undó el dúo
ea al «Die Wo pumpe» con René Obe holze y jun os ep esen a on ob as
como Liebe au den e s en Tod o Die Kuns äll nich wei on de Kuh. En 1996
se emba có en una nue a compañía, «Die Engelmaschine», coo dinada con
su compañe o Jens Nielsen, con quien es enó Kiosk in e na ional en el ea o
Tuchlaube de A gau poco an es de su mue e. El 3 de eb e o de 2002, as un
pe íodo de en e medad y una a ección ocula que le impedía esc ibi (Linsmaye
2016), Aglaja se suicidó en el Lago de Zú ich.
Su memo ia se asocia, sob e odo y a ni el in e nacional, a su ob a cumb e,
Wa um das Kind in de Polen a koch (en adelan e, WDK), publicada en 1999 y
gala donada al año siguien e con el Kuns p eis Be lin y el P eimo Adelbe -
on-Chamisso. En su no ela (edi ada en cas ellano po Lengua de T apo en
2002), de co e cla amen e au obiog á ico, Aglaja combina di e en es es ilos
lingüís icos de una o ma o iginal y p opia que o os au o es, como Hans-Pe-
e Kunisch (Süddeu sche Zei ung), alaban en sus eseñas. Desc i a como un
«Ein i sbille zu einem Zi kus de zä lichen G ausamkei » (Ka s en
102
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
He mann en el Neuen Osnab ücke Zei ung), «ungewöhnlich, sp achsp ühend»
(U s Bugmann en el Neuen Luze ne Zei ung) o «so isch und leise, so selbs -
e s ändlich und e zaube nd zugleich» (Ad ian Riklin en la e is a cul u al
Sai en de S . Gallen), WDK es un ex o plagado de con as es an o en sus e-
gis os como en el ono, los es ilos na a i os e incluso las ipog a ías. Sus lec-
o es coinciden en que la pe icia li e a ia de su au o a con a es a y dosi ica
el ho o de su ela o que, po o o lado, no ocul a la c uda ealidad de su p o-
pia biog a ía. De acue do con Jan Fak o y su eseña en F ei ag, «das Buch is
olle wunde ba e Sä ze, die man hin e einande zi ie en könn e».89 Tal es la
iqueza de WDK que el ex o ue asimismo d ama izado en a ias ocasiones:
una p ime a adap ación en el ea o de Zú ich (2001), pos e io men e in e -
p e ado po ac ices de la alla de Ilka Schönbein o Nadine Schwi e (en el
S ad Thea e de Be na y el Deu sches Schauspielhaus de Hambu go (2010) y
en el Tea o de Bonn (2013)) y adap ado po Simona Ryse pa a la adio sui-
za DRS (2010).
O as ob as li e a ias de la au o ía de Ve e anyi son un olumen de poesía
i ulado Ein To en anz: Geschenke (1999), ilus ado con xilog a ías del a is a
Jean-Jacques Volz, y las pós umas Das Regal de le z en A emzüge (2001) y Vom
ge äum en Mee , den gemie e en Socken und F au Bu e (2004). En la p ime a,
epilogada po We ne Löhne-Law ence y su iudo, Jens Nielsen, Ve e anyi e-
oma la his o ia y la oz na a i a de WDK, en es a ocasión desde una pe spec-
i a adul a y con nue os pe sonajes que se co esponden con o os miemb os
amilia es. El a gumen o gi a en o no a la de unción de su amada ía y, aun-
que la na ación queda in e umpida po el ágico allecimien o de la au o a,
en ella se desa ollan emas como la iden idad cul u al, la lucha po la libe a-
ción de las limi aciones pe sonales y la mue e. Po su pa e, Vom ge äum en
Mee (2004) es una colección de ex os que e a an a di e sas pe sonas y las e-
89 Todas es as eseñas se pueden localiza en la página web www.büche .de, a a és del siguien-
e enlace: h ps://www.bueche .de/shop/schweiz/wa um-das-kind-in-de -polen a-koch / e-
e anyi-aglaja/p oduc s_p oduc s/de ail/p od_id/54464576/#p oduc _desc ip ion [consul ado
el 20 de sep iemb e de 2023].
102
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
He mann en el Neuen Osnab ücke Zei ung), «ungewöhnlich, sp achsp ühend»
(U s Bugmann en el Neuen Luze ne Zei ung) o «so isch und leise, so selbs -
e s ändlich und e zaube nd zugleich» (Ad ian Riklin en la e is a cul u al
Sai en de S . Gallen), WDK es un ex o plagado de con as es an o en sus e-
gis os como en el ono, los es ilos na a i os e incluso las ipog a ías. Sus lec-
o es coinciden en que la pe icia li e a ia de su au o a con a es a y dosi ica
el ho o de su ela o que, po o o lado, no ocul a la c uda ealidad de su p o-
pia biog a ía. De acue do con Jan Fak o y su eseña en F ei ag, «das Buch is
olle wunde ba e Sä ze, die man hin e einande zi ie en könn e».89 Tal es la
iqueza de WDK que el ex o ue asimismo d ama izado en a ias ocasiones:
una p ime a adap ación en el ea o de Zú ich (2001), pos e io men e in e -
p e ado po ac ices de la alla de Ilka Schönbein o Nadine Schwi e (en el
S ad Thea e de Be na y el Deu sches Schauspielhaus de Hambu go (2010) y
en el Tea o de Bonn (2013)) y adap ado po Simona Ryse pa a la adio sui-
za DRS (2010).
O as ob as li e a ias de la au o ía de Ve e anyi son un olumen de poesía
i ulado Ein To en anz: Geschenke (1999), ilus ado con xilog a ías del a is a
Jean-Jacques Volz, y las pós umas Das Regal de le z en A emzüge (2001) y Vom
ge äum en Mee , den gemie e en Socken und F au Bu e (2004). En la p ime a,
epilogada po We ne Löhne-Law ence y su iudo, Jens Nielsen, Ve e anyi e-
oma la his o ia y la oz na a i a de WDK, en es a ocasión desde una pe spec-
i a adul a y con nue os pe sonajes que se co esponden con o os miemb os
amilia es. El a gumen o gi a en o no a la de unción de su amada ía y, aun-
que la na ación queda in e umpida po el ágico allecimien o de la au o a,
en ella se desa ollan emas como la iden idad cul u al, la lucha po la libe a-
ción de las limi aciones pe sonales y la mue e. Po su pa e, Vom ge äum en
Mee (2004) es una colección de ex os que e a an a di e sas pe sonas y las e-
89 Todas es as eseñas se pueden localiza en la página web www.büche .de, a a és del siguien-
e enlace: h ps://www.bueche .de/shop/schweiz/wa um-das-kind-in-de -polen a-koch / e-
e anyi-aglaja/p oduc s_p oduc s/de ail/p od_id/54464576/#p oduc _desc ip ion [consul ado
el 20 de sep iemb e de 2023].
103
«DER KÖRPER»
laciones que es ablecen en e sí. El ono sigue siendo el ca ac e ís ico de Ve e-
anyi, es o es, una mezcla de humo oscu o con melancolía, imágenes ex emas
desc i as desde la i onía y la pa simonia, en de ini i a, un e lejo no oman i-
zado de las i encias de la p opia au o a. P ecisamen e, lo pe sonal de su es ilo
hizo que sus colegas y comen a is as la despidie an con is eza, alegando «ih-
en Ru als eines de wenigen Ausnahme alen e de deu schsp achigen Li e a-
u de le z en Jah e» (Kunisch 2005) y lamen ando que «die deu schsp achige
Li e a u [ e lo ] eines ih e k a olls en und eigenwilligs en Talen e» (Ku-
nisch 2002).90
2.2. A gumen o de la ob a
Na ada en p ime a pe sona desde una pe spec i a in an il y con un es ilo mi-
nimalis a, WDK cub e un agmen o de la biog a ía de una niña nómada.
Aunque se a a de una no ela esc i a en p osa, su es uc u a se nu e de nume-
osos pa alelismos con el géne o d amá ico: Inicialmen e, se di ide en cua o
bloques nume ados del 1 al 4 que pod íamos conside a como ac os y que se
co esponden con cua o e apas bien di e enciadas de la in ancia y adolescencia
emp ana de la p o agonis a. A su ez, cada una de es as pa es es á segmen a-
da en dis in as secuencias, en ocasiones encabezadas po un núme o o exclusi-
amen e ma cadas po un sal o de página. Es as unidades ín imas —a las que
nos e e i emos como escenas— no siemp e ela an acciones, sino que ambién
se iden i ican con el s eam o consciousness de la oz na a i a, al es ilo de un so-
liloquio ea al.
El p ime bloque se ab e in medias es y expone los dis in os de alles del
modus i endi de una amilia ci cense i ine an e. T as hui de la dic adu a co-
munis a de su Rumanía na al con dine o obado po el pad e, los pe sonajes se
90 Las ci as se co esponden con dos eseñas de Hans-Pe e Kunisch en Süddeu sche Zei ung
de Von ge äum en Mee (2005) y Das Regal (2002), espec i amen e. Se pueden consul a en la
página web www.büche .de a a és de los siguien es enlaces: h ps://www.pe len auche .de/
buch/aglaja- e e anyi/ om-ge aeum en-mee -den-gemie e en-socken-und- au-bu e .h ml;
h ps://www.pe len auche .de/buch/aglaja- e e anyi/das- egal-de -le z en-a emzuege.h ml
[consul ado el 20 de sep iemb e de 2023].
110
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
Wha is common o hese senses is ‘ ecogni ion’, he amilia unde s anding
ha connec s us o o he places and imes. So, ou senses wo k as ou home,
pa icula ly in pos -mig a ion li e whe e acco ding o Hamil on, hey assis us
o eel included in he en i onmen s whe e we ind ou sel es unde p essu e o
adjus (2021: 11).
No obs an e, no es en la cap ación senso ial donde hallamos el econoci-
mien o; p e iamen e, hay que plasma la. Rindisbache (1992) apun a que la
pe cepción solo es socialmen e ú il cuando se comunica, a sabe , median e el
lenguaje: «Only in he o m o a ex can expe ience be in es iga ed in social,
his o ical, and linguis ic e ms. I is wo ds, sen ences, and pa ag aphs ha o m
he ne in which senso y pe cep ion is caugh » (Rindisbache 1992: 1).
Aunque puede esul a ela i amen e ácil comunica algunos sen idos, o os
pa ecen esis i se a las con enciones del lenguaje:
The linguis ic es ic ions o he sense o smell a e pa icula ly d ama ic inso a
as language has no de eloped an abs ac e minology o e e ing o smells.
Smell is, wi h i s s o ing and e ie ing cha ac e is ics, an associa i e and ex-
pansi e a he han a dis ibu i e and limi ing senso y mode. The lack o e mi-
nological pa adigms […] necessi a es a linguis ic de ou h ough me apho ic,
ha is, a b each o e e ence le el in he ex each ime we a emp o desc ibe
smells adjec i ally (Rindisbache 1992: 15).
La impo ancia del ol a o es cen al en el papel biológico de los mamí e os, ya
que es e sen ido no solo a ec a al me abolismo ene gé ico, el hamb e y la sacie-
dad, sino ambién a una amplia gama de compo amien os humanos (Fine y
Rie a 2019). Sin emba go, su exp esión unciona, en e ec o, median e analogías
(«ole como») y elaciones de o igen y/o pe enencia («el olo de»), lo cual jus i-
ica po qué es e sen ido se conside a a menudo como el más ap o pa a ac i a
la memo ia, «[ o ] i s e y linguis ic s uc u e b ings up an O he , a e e en-
ce o he ou side» (Rindisbache 1992: 15). Sob e es e puen e ol a i o en e lo
p opio y lo ex anje o, basado en la al e idad, se ab e el ela o de WDK.
Aunando el sen ido del ol a o con el sen imien o de econocimien o que
e e imos an e io men e, la p o agonis a decla a en la segunda escena: «Mein

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REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
Wha is common o hese senses is ‘ ecogni ion’, he amilia unde s anding
ha connec s us o o he places and imes. So, ou senses wo k as ou home,
pa icula ly in pos -mig a ion li e whe e acco ding o Hamil on, hey assis us
o eel included in he en i onmen s whe e we ind ou sel es unde p essu e o
adjus (2021: 11).
No obs an e, no es en la cap ación senso ial donde hallamos el econoci-
mien o; p e iamen e, hay que plasma la. Rindisbache (1992) apun a que la
pe cepción solo es socialmen e ú il cuando se comunica, a sabe , median e el
lenguaje: «Only in he o m o a ex can expe ience be in es iga ed in social,
his o ical, and linguis ic e ms. I is wo ds, sen ences, and pa ag aphs ha o m
he ne in which senso y pe cep ion is caugh » (Rindisbache 1992: 1).
Aunque puede esul a ela i amen e ácil comunica algunos sen idos, o os
pa ecen esis i se a las con enciones del lenguaje:
The linguis ic es ic ions o he sense o smell a e pa icula ly d ama ic inso a
as language has no de eloped an abs ac e minology o e e ing o smells.
Smell is, wi h i s s o ing and e ie ing cha ac e is ics, an associa i e and ex-
pansi e a he han a dis ibu i e and limi ing senso y mode. The lack o e mi-
nological pa adigms […] necessi a es a linguis ic de ou h ough me apho ic,
ha is, a b each o e e ence le el in he ex each ime we a emp o desc ibe
smells adjec i ally (Rindisbache 1992: 15).
La impo ancia del ol a o es cen al en el papel biológico de los mamí e os, ya
que es e sen ido no solo a ec a al me abolismo ene gé ico, el hamb e y la sacie-
dad, sino ambién a una amplia gama de compo amien os humanos (Fine y
Rie a 2019). Sin emba go, su exp esión unciona, en e ec o, median e analogías
(«ole como») y elaciones de o igen y/o pe enencia («el olo de»), lo cual jus i-
ica po qué es e sen ido se conside a a menudo como el más ap o pa a ac i a
la memo ia, «[ o ] i s e y linguis ic s uc u e b ings up an O he , a e e en-
ce o he ou side» (Rindisbache 1992: 15). Sob e es e puen e ol a i o en e lo
p opio y lo ex anje o, basado en la al e idad, se ab e el ela o de WDK.
Aunando el sen ido del ol a o con el sen imien o de econocimien o que
e e imos an e io men e, la p o agonis a decla a en la segunda escena: «Mein
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«DER KÖRPER»
Land kenne ich nu om Riechen. Es iech wie das Essen meine Mu e »
(WDK: 10).97 Conc e amen e, señala cómo un pla o de e minado (las be en-
jenas asadas) « iech[ ] übe all wie zu Hause, egal, in welchem Land wi sind»
(WDK: 10). Apá ida, el pe sonaje p incipal se iden i ica y se ubica empe o en
el oasis ol a i o de la cocina de su mad e. Es a p ime a e lexión mu a de lo pu-
amen e senso ial ( inculado a lo ma e no) hacia una conside ación más a-
cional (ma cada po e bos de pensamien o), es a ez en oz de su pad e, que
dice «an den Ge uch seines Landes e inne man sich übe all, man e kenn ihn
abe nu , wenn man wei weg is » (WDK 10). El olo se e ela, pues, como el
más ue e de los sen idos, impe meable a la odisea emocional p opia del exilio:
«Das Essen meine Mu e iech zwa au de ganzen Wel gleich, es schmec-
k abe im Ausland ande s, wegen de Sehnsuch » (WDK: 12). Finalmen e, la
p o agonis a di iniza es e sen ido al p egun a se cómo huele dios. El olo se
incula en onces con su igu a que, a la ez, iene un alo a que ípico del o-
as e o a lo la go de la na ación. En ambos elemen os, dios y el ol a o, con lu-
yen la idea de lo p opio y lo ex anje o, del se y el no-se , lejos y ce ca.
Pe o el olo ambién si e pa a ma ca la oposición en e es os elemen os. La
idea del hoga se pe pe úa a a és de sensaciones ol a i as: «De Ge uch on
e b ann en Hüne ede n is das Zuhause» (WDK: 70). Es as eciben además
una alo ación especial, al inclui las la p o agonis a en una lis a que i ula «DAS
SCHÖNSTE» y e ie e odo lo que ella en la ida asocia a la belleza. Sin em-
ba go, es ambién el olo la p ime a señal que dela a la ex añeza, una anomalía
que, de o o modo, no se consigue adap a al lenguaje: «Wenn sich meine Mu-
e ü meine Schwes e ausgib , iech sie plö zlich ganz emd. Sie da mich
dann nich meh an assen. Im Ho el muß sie au dem Boden schla en, ich will
das Be mi ih nich eilen» (WDK: 26). Como una mamí e a de o a especie
g ega ia, la p o agonis a epudia a su mad e po un olo ex anje o que encub e
97 Resul a di ícil es uc u a el ex o de Ve e anyi de o ma me ódica/con encional. Se di ide en
cua o pa es enume adas del 1 al 4 y, a su ez, es as es án segmen adas, en ocasiones ma cadas
po un núme o o únicamen e di e enciadas po un sal o en el con enido. A es as unidades ín-
imas las llama emos escenas, aunque no siemp e se co esponden con el ela o de una acción,
sino ambién con un s eam o consciousness de e lexiones hiladas po la oz na a i a.
112
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
un compo amien o más complejo que es incapaz de acionaliza . Es a misma
idea de no- econocimien o se ei e a más adelan e sin el ma iz del echazo, cuan-
do, as su i un acciden e, la mad e se e obligada a abandona su ca e a a ís-
ica, mo i o po el que cae p esa de una p o unda dep esión y del alcoholismo. La
p o agonis a eacciona hilando, nue amen e, el sen ido del ol a o con la memo-
ia: «ICH ERINNERE MICH NICHT, WIE MEINE MUTTER FRÜHER
GEROCHEN HAT» (WDK: 123).
Los sabo es ambién juegan un papel impo an e en WDK. Su lec u a es
un desa ío cons an e a la memo ia gus a i a, plagada de menciones a pla os í-
picos de la cocina umana, alimen os y gus os de o as cul u as. Sin emba -
go, como a a és del ol a o, la p o agonis a se si e de la sines esia con es e
sen ido pa a desc ibi ealidades complejas. En la escena p e iamen e e e ida,
cuando su mad e se hace pasa po su he mana pa a seduci a o os homb es
no solo «huele ex aña», ambién «sie [meine Mu e ] e d eh […] die Au-
gen und zieh die Wö e in die Länge, als hä e sie plö zlich Honig im Mund.
Dabei mag sie keinen Honig, am liebs en iß sie Schwa zb o mi Bu e und
Salz» (WDK: 26). La oz y la o ma de habla de su p ogeni o a se uel en
melosas, la pe cepción de la p o agonis a ac i a el ecue do de un sabo con a-
io a la mezcla de man equilla salada que asocia a es a pe sona en ci cuns an-
cias no males. Como a a és del olo , el gus o e ela lo amilia , pe o ambién
dela a la sensación de ex añeza ( emd) y la con a iedad an e es ímulos que
ca ecen de e e encias a ni el cogni i o: «[Die Mu e sp ache meines Va e s]
kling wie Speck mi Pap ika und Sahne» (WDK: 50). Con odo, los sabo es
ecub en los ínculos a ec i os más es echos: «Meine Mu e soll au de S el-
le s e ben, dach e ich, dan we den wi sie im Ga en un e unse em Fens e be-
g aben. Im Somme we den die E dbee en nach meine Mu e schmecken»
(WDK: 83) y, al mismo iempo, encub en exp esiones de desp ecio: «Deine
Mu e […] ha eine Zunge aus Pap ika!» (WDK: 110).
Como el ol a o, el gus o ambién puede unciona median e simili udes. De
es e modo ela a la p o agonis a su cos osa adap ación a las pau as die é icas
112
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
un compo amien o más complejo que es incapaz de acionaliza . Es a misma
idea de no- econocimien o se ei e a más adelan e sin el ma iz del echazo, cuan-
do, as su i un acciden e, la mad e se e obligada a abandona su ca e a a ís-
ica, mo i o po el que cae p esa de una p o unda dep esión y del alcoholismo. La
p o agonis a eacciona hilando, nue amen e, el sen ido del ol a o con la memo-
ia: «ICH ERINNERE MICH NICHT, WIE MEINE MUTTER FRÜHER
GEROCHEN HAT» (WDK: 123).
Los sabo es ambién juegan un papel impo an e en WDK. Su lec u a es
un desa ío cons an e a la memo ia gus a i a, plagada de menciones a pla os í-
picos de la cocina umana, alimen os y gus os de o as cul u as. Sin emba -
go, como a a és del ol a o, la p o agonis a se si e de la sines esia con es e
sen ido pa a desc ibi ealidades complejas. En la escena p e iamen e e e ida,
cuando su mad e se hace pasa po su he mana pa a seduci a o os homb es
no solo «huele ex aña», ambién «sie [meine Mu e ] e d eh […] die Au-
gen und zieh die Wö e in die Länge, als hä e sie plö zlich Honig im Mund.
Dabei mag sie keinen Honig, am liebs en iß sie Schwa zb o mi Bu e und
Salz» (WDK: 26). La oz y la o ma de habla de su p ogeni o a se uel en
melosas, la pe cepción de la p o agonis a ac i a el ecue do de un sabo con a-
io a la mezcla de man equilla salada que asocia a es a pe sona en ci cuns an-
cias no males. Como a a és del olo , el gus o e ela lo amilia , pe o ambién
dela a la sensación de ex añeza ( emd) y la con a iedad an e es ímulos que
ca ecen de e e encias a ni el cogni i o: «[Die Mu e sp ache meines Va e s]
kling wie Speck mi Pap ika und Sahne» (WDK: 50). Con odo, los sabo es
ecub en los ínculos a ec i os más es echos: «Meine Mu e soll au de S el-
le s e ben, dach e ich, dan we den wi sie im Ga en un e unse em Fens e be-
g aben. Im Somme we den die E dbee en nach meine Mu e schmecken»
(WDK: 83) y, al mismo iempo, encub en exp esiones de desp ecio: «Deine
Mu e […] ha eine Zunge aus Pap ika!» (WDK: 110).
Como el ol a o, el gus o ambién puede unciona median e simili udes. De
es e modo ela a la p o agonis a su cos osa adap ación a las pau as die é icas
113
«DER KÖRPER»
del in e nado en Suiza asociando la comida que allí si en no con un sabo de-
e minado, sino a a és de agudas me á o as: «DAS ESSEN SCHMECKT
HIER WIE DAS ABBAUEN DES ZIRKUSZELTES» (WDK: 96). Cuan-
do el espec áculo ci cense llega a su in, además del se ín (con el que com-
pa a los ce eales del desayuno), es a un sabo ama go, la sensación p ima ia
de no-pe enencia, la necesidad de ecoge las cosas y pone se nue amen e en
ma cha, umbo a o o des ino. La injus icia he menéu ica (F icke 2007) que
cas iga a la p o agonis a en si uaciones de mal a o se elude, mu a is mu andis,
median e el símil gus a i o:
Ich will nich , daß mich de Komike PIPER an aß ! Will nich ! Ich und mei-
ne Beine spielen mi ihm bei Pepi a den Ske ch DIE LUSTIGE WITWE,
mo gen au hö en mi Essen! Wenn mich PIPER in de LUSTIGEN WIT-
WE an aß , aul mein Busen. Mo gen au hö en mi Essen, alles schmeck
nach Plas ik (WDK: 171).
La co ien e (desbocada) de conciencia que aúna en es a escena el abuso sexual
y los as o nos alimen a ios desemboca en la imagen del plás ico.98 El pala-
da de la p o agonis a se ha a o iado y odo le deja un egus o a i icial y ío,
como el ma e ial escogido. La inges a, imp escindible pa a la supe i encia
biológica, se ha con e ido en algo noci o que su cue po echaza.
Sin emba go, si u ié amos que desc ibi WDK en é minos senso iales, lo
ha íamos a a és del olo y el sabo del pla o que le da í ulo y unciona como
lei mo i a lo la go del ex o. Re e ida más de una ein ena de eces (has a cua-
o en la lis a «ICH ESSE AM LIEBSTEN» de la p o agonis a), la polen a
cons i uye la me á o a po excelencia sob e la que se cimien a el ela o — azón
po la que con iene indaga en su his o ia—. De i ada de o mas an e io es
de papilla de ce eales (en la ín, puls o pulmen um), se consumía comúnmen-
e desde la época omana. An es de la in oducción del maíz ame icano en el
98 Pa a ahonda en la elación en e el abuso sexual y los as o nos alimen a ios, undamen-
almen e la ano exia y la bulimia ne iosa, pueden consul a se los abajos de Wonde lich e
al. (1997); en casos de abuso sexual in an il especí icamen e, id. Conno s y Mo se (1993),
Smolak y Mu nen (2002) o Thompson y Wonde lich (2004), en e o os.
114
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
siglo XVI, se elabo aba con ing edien es icos en almidón como el a o, la ha-
ina de cas añas, el mijo, la espel a o los ga banzos. Dada la simpleza de su ela-
bo ación y su ca encia de p incipios nu i i os (sob e odo, i aminas), se la
conside ó siemp e como una « ece a campesina» (il pane dei po e i en I alia)
y, jun o con el pan y o as a ian es (gachas, papilla), ha es ado muy p esen-
e en el olklo e con inen al.99 Su simbolismo de i a, en ocasiones, de las p o-
piedades mágicas que adquie en es os alimen os en las dis in as ábulas. Así,
en el ace o popula de la egión c oa a de Esla onia se cuen a que los ce dos
husmean el suelo en busca de polen a ya que, en una ocasión, cuando una ma-
d e la cocinaba pa a sus hijos, un pedazo de es a se salió de la ma mi a, cob ó
ida y co e eó has a esconde se (Lucija 2020). En la zona alpina de Val elina,
los lomba dos a ibuyen a las b ujas una mágica p epa ación de es e alimen o
en las épocas de hamb una. Según cuen a la leyenda, las hechice as se eunían
en lo al o de la mon aña y cocinaban una polen a inago able, que no dejaba
de c ece (Ma y Tibaldi Chiesa 1961, 1963; ad. en G ego 2020). Los he -
manos G imm ambién la mencionan (y a sus sucedáneos) en sus cuen os. En
«De süße B ei» (núme o 17 del segundo olumen de Kinde - und Hausmä -
chen, 1815) cons i uye el elemen o cen al del a gumen o, do ada ambién de la
an ás ica cualidad de ac ecen amien o.100
En Rumanía y Bulga ia, la polen a, como al, ha pasado de se una comi-
da aldeana a desa olla so is icadas a ian es que en la ac ualidad o man pa -
e de la gas onomía más e inada. En es os países, la ece a ípica se hacía con
maíz, un ing edien e his ó icamen e asociado a los escla os gi anos en Valaquia
y Molda ia, que, así como los escla os y los p isione os de gue a musulmanes,
e an quienes más lo consumían (D ace-F ancis 2022). La polen a es á p esen e
además en nume osas celeb aciones.101 De hecho, en las localidades colindan-
99 En los cuen os y leyendas esla os, de hecho, el pan no es un alimen o común, sino un obje o
sag ado, símbolo de iqueza y elicidad que apa ece en casi odos los i uales impo an es de
es as cul u as, (Radenko ic 2014).
100 Cabe deci que la uen e documen al de es e cuen o, como la mayo ía, es emenina, en es e
caso Hen ie e Do o hea Wild (1795-1867), u u a esposa de Wilhelm G imm.
101 Se celeb an es i ales de la polen a el p ime domingo de Cua esma en San Qui ico de Ve nio
114
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
siglo XVI, se elabo aba con ing edien es icos en almidón como el a o, la ha-
ina de cas añas, el mijo, la espel a o los ga banzos. Dada la simpleza de su ela-
bo ación y su ca encia de p incipios nu i i os (sob e odo, i aminas), se la
conside ó siemp e como una « ece a campesina» (il pane dei po e i en I alia)
y, jun o con el pan y o as a ian es (gachas, papilla), ha es ado muy p esen-
e en el olklo e con inen al.99 Su simbolismo de i a, en ocasiones, de las p o-
piedades mágicas que adquie en es os alimen os en las dis in as ábulas. Así,
en el ace o popula de la egión c oa a de Esla onia se cuen a que los ce dos
husmean el suelo en busca de polen a ya que, en una ocasión, cuando una ma-
d e la cocinaba pa a sus hijos, un pedazo de es a se salió de la ma mi a, cob ó
ida y co e eó has a esconde se (Lucija 2020). En la zona alpina de Val elina,
los lomba dos a ibuyen a las b ujas una mágica p epa ación de es e alimen o
en las épocas de hamb una. Según cuen a la leyenda, las hechice as se eunían
en lo al o de la mon aña y cocinaban una polen a inago able, que no dejaba
de c ece (Ma y Tibaldi Chiesa 1961, 1963; ad. en G ego 2020). Los he -
manos G imm ambién la mencionan (y a sus sucedáneos) en sus cuen os. En
«De süße B ei» (núme o 17 del segundo olumen de Kinde - und Hausmä -
chen, 1815) cons i uye el elemen o cen al del a gumen o, do ada ambién de la
an ás ica cualidad de ac ecen amien o.100
En Rumanía y Bulga ia, la polen a, como al, ha pasado de se una comi-
da aldeana a desa olla so is icadas a ian es que en la ac ualidad o man pa -
e de la gas onomía más e inada. En es os países, la ece a ípica se hacía con
maíz, un ing edien e his ó icamen e asociado a los escla os gi anos en Valaquia
y Molda ia, que, así como los escla os y los p isione os de gue a musulmanes,
e an quienes más lo consumían (D ace-F ancis 2022). La polen a es á p esen e
además en nume osas celeb aciones.101 De hecho, en las localidades colindan-
99 En los cuen os y leyendas esla os, de hecho, el pan no es un alimen o común, sino un obje o
sag ado, símbolo de iqueza y elicidad que apa ece en casi odos los i uales impo an es de
es as cul u as, (Radenko ic 2014).
100 Cabe deci que la uen e documen al de es e cuen o, como la mayo ía, es emenina, en es e
caso Hen ie e Do o hea Wild (1795-1867), u u a esposa de Wilhelm G imm.
101 Se celeb an es i ales de la polen a el p ime domingo de Cua esma en San Qui ico de Ve nio
115
«DER KÖRPER»
es de No a Che na (en la egión búlga a de Tu akan) y la comuna de Ce na
(en el condado umano de Tulcea) goza de su p opio es i al anual, que iene
luga el p ime domingo de oc ub e. Du an e es e e en o, los che s umanos
cocinan la polen a (conocida adicionalmen e como kachamak o mămăligă) di-
ec amen e en el me cado siguiendo una ece a especial de 1750.102
En su ó mula pe sonal de la polen a, Ve e anyi combina ing edien es hu-
manos, di inos y an ás icos. Su pla o no es mo i o de celeb ación sino de des-
pedida y, como al, e oca sen imien os de dolo y nos algia. La pe soni ica
haciéndola habla : «Die Polen a [sp ich ] zum Kind: Ich bin so allein, wills du
nich mi mi spielen?» (WDK:74) y llo a (WDK: 187). El mismo Dios come
polen a, la cocina y pe mi e de o ma mani ies a que el niño pe ezca epe ida
y agónicamen e en ella, en un ono de go e con desc ipciones cada ez más ex-
plíci as. El cue po anscul u al emenino que se e a a en WDK se (mal)nu e
de es e alimen o, subsis e a base del mismo y, como él, es i ine an e en su más
c uda na u aleza. Ambos de apa iencia an sencilla que pod ía deci se in an il
o subdesa ollada, pueden esul a insípidos en una p ime a p ueba, si bien se
descub en llenos de ma ices y p es os a la me a o ización de la ealidad ans-
cul u al que los undamen a.
2.3.2. De ma og a ía del cue po emenino mig an e
Ahmed y S acey (2004) desc iben la piel como una «in e az» en e los cue pos
y el mundo. Cie amen e, al se la p ime a ca ac e ís ica que se e ela y se pe -
cibe de nues o cue po, cons i uye nues a ca a de p esen ación somá ica y, si
de es e decíamos que e a un ins umen o del es ado, la piel unciona como dia-
na del impac o polí ico y social. Asimismo, «skin opens ou bodies o o he bo-
dies: h ough ouch, he sepa a ion o sel and o he is unde mined in he e y
in imacy o p oximi y o he encoun e » (Ahmed y S acey 2004: 6); su ac o
(P a o, Toscana), anualmen e en S o o y Roncegno Te me (T en ino-Al o Adige), Beu a-
Ca dezza (Valle de Ossola, Piamon e), en hono a San Mau o en Po eč (Is ia), e c.
102 No a Che na Polen a Fes i al. Audio T a el Guide o Romanian-Bulga ian c oss-bo de a ea.
h ps://audio a elguide. o/en/no a-che na-polen a- es i al/ [Consul ado el 13 de oc ub e
de 2023].

116
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
nos conec a con los demás y con el momen o p esen e mas, a la ez, egis a
nues o pasado en su supe icie. Es es a cualidad lo que llamamos de ma og a-
ía (o de mog a ismo), ca alogada en el ámbi o de la medicina como una a ec-
ción cu ánea po la que al asca se se p oducen en la de mis ma cas abul adas,
en endida empe o, en el con ex o de nues o análisis del cue po emenino mi-
g an e, como una o ma de esc i u a sob e la piel que comp ende no solo una
ma cación co po al, sino ambién me a ó ica. Sin emba go, no solo como lien-
zo iene alo es e ó gano, ya que « he skin ma e s as ma e : i is a subs an-
ial, ac ile co e ing ha bea s he weigh o he body» (Ahmed y S acey 2004:
15) y es en es os é minos, como con inen e y con enido, que lle a emos a cabo
su lec u a.
La p ime a noción que se a ibuye a la piel en WDK es la de p o ección.103
La p o agonis a acaba de se asladada al in e nado en Suiza con su he mana
y en su p ime análisis del espacio, obse a: «Hie muß man seh dick we den,
sons wi d man on den Be gen ze d ück . Und man muß iele Häu e haben,
um sich zu wä men» (WDK: 84). Su a i mación es consecuen e con la biolo-
gía de las especies mamí e as, e leja la consciencia de que el cue po debe ene
una unción p o ec o a y de ab igo con a el mundo ex e io , especialmen e si
el en o no es hos il. Lo ema cable es cómo p osigue, con un sal o de sección y
una página en e a en blanco a excepción del encabezado en mayúsculas: «ICH
LASSE MEINE HAUT AUF DEN BODEN FALLEN» (WDK: 85).
Como el olio en cues ión, a al a de más capas, la p o agonis a se sien e des-
nuda. En es e pun o del ela o, en el que se da cuen a además de que ca ece de
la p o ección de su mad e, de que ha pe dido el con ex o amilia y p o esio-
nal del ci co que ep esen aba es as nociones de ampa o y pe enencia, p ocesa
oda es a in o mación como una sue e de abandono y en espues a mues a e-
signación. Se inde median e la elección e bal («lasse») y al si ua se como su-
103 Es más, Ben hien elaciona la impo ancia de la piel como capa p o ec o a que nos en uel e
con el concep o de hoga , al señala el pa en esco de su e imología ge mánica con la de ‘casa’
(‘Haus’) (Ben hien 2002). Es a elación ambién se puede consul a en el E ymologisches Wö -
e buch des Deu schen (P ei e e al.1997: s. . Hau ).
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REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
nos conec a con los demás y con el momen o p esen e mas, a la ez, egis a
nues o pasado en su supe icie. Es es a cualidad lo que llamamos de ma og a-
ía (o de mog a ismo), ca alogada en el ámbi o de la medicina como una a ec-
ción cu ánea po la que al asca se se p oducen en la de mis ma cas abul adas,
en endida empe o, en el con ex o de nues o análisis del cue po emenino mi-
g an e, como una o ma de esc i u a sob e la piel que comp ende no solo una
ma cación co po al, sino ambién me a ó ica. Sin emba go, no solo como lien-
zo iene alo es e ó gano, ya que « he skin ma e s as ma e : i is a subs an-
ial, ac ile co e ing ha bea s he weigh o he body» (Ahmed y S acey 2004:
15) y es en es os é minos, como con inen e y con enido, que lle a emos a cabo
su lec u a.
La p ime a noción que se a ibuye a la piel en WDK es la de p o ección.103
La p o agonis a acaba de se asladada al in e nado en Suiza con su he mana
y en su p ime análisis del espacio, obse a: «Hie muß man seh dick we den,
sons wi d man on den Be gen ze d ück . Und man muß iele Häu e haben,
um sich zu wä men» (WDK: 84). Su a i mación es consecuen e con la biolo-
gía de las especies mamí e as, e leja la consciencia de que el cue po debe ene
una unción p o ec o a y de ab igo con a el mundo ex e io , especialmen e si
el en o no es hos il. Lo ema cable es cómo p osigue, con un sal o de sección y
una página en e a en blanco a excepción del encabezado en mayúsculas: «ICH
LASSE MEINE HAUT AUF DEN BODEN FALLEN» (WDK: 85).
Como el olio en cues ión, a al a de más capas, la p o agonis a se sien e des-
nuda. En es e pun o del ela o, en el que se da cuen a además de que ca ece de
la p o ección de su mad e, de que ha pe dido el con ex o amilia y p o esio-
nal del ci co que ep esen aba es as nociones de ampa o y pe enencia, p ocesa
oda es a in o mación como una sue e de abandono y en espues a mues a e-
signación. Se inde median e la elección e bal («lasse») y al si ua se como su-
103 Es más, Ben hien elaciona la impo ancia de la piel como capa p o ec o a que nos en uel e
con el concep o de hoga , al señala el pa en esco de su e imología ge mánica con la de ‘casa’
(‘Haus’) (Ben hien 2002). Es a elación ambién se puede consul a en el E ymologisches Wö -
e buch des Deu schen (P ei e e al.1997: s. . Hau ).
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«DER KÖRPER»
je o o acional («ich»); nadie le a anca la piel, es ella misma quien la deja cae
al suelo, ol iéndose ulne able an e lo que enga.
Un cue po sin piel no solo es un cue po inde enso, ambién es un cue po al o
de iden idad. Lo mismo ocu e a la in e sa. Cuando la mad e de la p o agonis a
su e su acciden e labo al se queda colgada de lo al o de una g úa: «Meine Mu-
e blieb […] in de Lu hängen. // Sie sah wie eine lee e Hau » (WDK: 127).
La imagen escogida es á ca gada de simbolismo, la piel acía es el es igio de las
ans o maciones exis enciales, se desp ende del cambio, la ecdisis de o as espe-
cies animales, del p oceso e olu i o. Cie amen e, la lesión ce ical de la mad e
epe cu e en su ida a ís ica o zando su in. Dep imida, mezcla la medicación
con el alcohol y busca en onces e i i su p o esión a a és de su hija. Su piel del
espec áculo se quedó colgando en el escena io de ese úl imo núme o inacabado,
jun o con su iden idad como a is a. Sin emba go, se endu ece: «Sei dem Un all
sind meine Mu e meh e e Häu e gewachsen. Jede Hau schein eine ande en
F au zu gehö en» (WDK: 143). Cuan as más pieles le c ecen, más inaccesible se
uel e su mad e, he ida, po los acon ecimien os del pasado —el mal a o, el a-
caso, la p eca iedad—, se desdobla en nue as iden idades, se plu aliza.104
La p o agonis a con empla las pieles que la odean y cons a a sus alo es
es é icos y a ís icos. La de mis no solo e leja la iqueza como en la an asía
de su pad e: «Abe Go schlä nich , mi den T änen de A men wi d e ein
Mee machen. Wenn wi in den Himmel kommen, we den wi da in baden.
Dann kommen wi wiede aus mi eine Hau aus 24 Ka a Gold!» (WDK:
131). También deno a o os ipos de exube ancia, cuando es e sa, b illan e,
du a y e ela las medidas del cue po deseado, como la de su compañe a de es-
pec áculo, Ma y Mis al: «Was ü eine F au! Sie ha eine Hau wie ih Le-
de ko e , und de Busen is küns lich au gepeppel . Egal, wie sie sich beweg ,
de Busen bleib s ei wie Käseglocken» (WDK: 144). La p o agonis a obse -
104 La idea de la plu alización iden i a ia se plan eado en Ga ay González, P. (En p ensa). «Je-
des Mal eine ande e F au». Al e idad y F emdsein en la ob a de Ka ja Fusek. P ecisamen e, la
p o agonis a de Fusek habla de «alle ande en F auen in mi » (Fusek 2002: 85) y expone cómo,
desde un con inuo de ex añeza, se sien e «jedes Mal eine ande e F au» (ibid. 19).
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REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
a que se pueden ealiza cambios en nues a capa más ex e na pa a con e i a
la apa iencia de e minados ma ices, muchas eces como in e sión o equisi o
p o esional. Es e aspec o se ap ecia exclusi amen e en las na a i as de los pe -
sonajes emeninos. Ma y Mis al ep esen a un ex emo al some e su cue po a
la ci ugía, como un al o po cen aje de las baila inas exó icas en e is adas po
Weseley (2012):
Ano he young woman, Co y, ells me how a 21 she has al eady had ex en-
si e cosme ic su ge y, including hai implan s, nose job, cheek implan s, chin
su ge y, b eas implan s, ummy uck, and liposuc ion, cos ing a g and o al o
abou $30,000 […] «Once you ge a boob job all ha skin is s e ched. So i was
going o go back and i was going o be saggy» (2012: 18).105
Sin emba go, las muje es de la amilia de la p o agonis a (su mad e, su ía, ella
misma) ambién lle an a cabo i uales especí icos en o no a la apa iencia y el
cuidado de la piel. Modi ican es a úl ima en an o que las ado nan con maquilla-
jes o, simplemen e, la exhiben po de ec o. Aunque ahonda emos en es a cues ión
en los p óximos apa ados, a p opósi o del simbolismo cu áneo en WDK es ácil-
men e deducible que la piel del espec áculo, la piel emenina, es una piel descubie -
a, que se debe al público: «Gu ! Gu ! sag e [de P oduzen de Film] […] Du
ziehs dich aus, und dann wiede holen wi das Ganze» (WDK: 133).
Como decíamos, la piel es, además, un egis o iel de la i encia pe so-
nal. Igual que algunas de las modi icaciones desc i as son pe ennes en la de -
mis, o as ci cuns ancias pasaje as la cub en igualmen e con sus huellas. Anzieu
(1989) esc ibe: «Skin ailmen s a e closely ela ed o s ess, o emo ional uphea-
als and, mo e impo an ly […] o na cissis ic laws and inadequa e s uc u ing
o he Ego106 […] he i i a ion o he epide mis becomes con used wi h men-
al i i a ion» (32-33). En e ec o, así lo e elan los es udios de ma ológicos:
«The skin ac i ely esponds o psychological s ess, wi h in ol emen o skin
105 Mi cu si a.
106 Pa a Anzieu, el «skin Ego» se e ie e a la «men al image o which he Ego o he child makes
use du ing he ea ly phases o i s de elopmen o ep esen i sel as an Ego con aining psychic
con en s, on he basis o i s expe ience o he su ace o he body» (1989: 40).
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REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
a que se pueden ealiza cambios en nues a capa más ex e na pa a con e i a
la apa iencia de e minados ma ices, muchas eces como in e sión o equisi o
p o esional. Es e aspec o se ap ecia exclusi amen e en las na a i as de los pe -
sonajes emeninos. Ma y Mis al ep esen a un ex emo al some e su cue po a
la ci ugía, como un al o po cen aje de las baila inas exó icas en e is adas po
Weseley (2012):
Ano he young woman, Co y, ells me how a 21 she has al eady had ex en-
si e cosme ic su ge y, including hai implan s, nose job, cheek implan s, chin
su ge y, b eas implan s, ummy uck, and liposuc ion, cos ing a g and o al o
abou $30,000 […] «Once you ge a boob job all ha skin is s e ched. So i was
going o go back and i was going o be saggy» (2012: 18).105
Sin emba go, las muje es de la amilia de la p o agonis a (su mad e, su ía, ella
misma) ambién lle an a cabo i uales especí icos en o no a la apa iencia y el
cuidado de la piel. Modi ican es a úl ima en an o que las ado nan con maquilla-
jes o, simplemen e, la exhiben po de ec o. Aunque ahonda emos en es a cues ión
en los p óximos apa ados, a p opósi o del simbolismo cu áneo en WDK es ácil-
men e deducible que la piel del espec áculo, la piel emenina, es una piel descubie -
a, que se debe al público: «Gu ! Gu ! sag e [de P oduzen de Film] […] Du
ziehs dich aus, und dann wiede holen wi das Ganze» (WDK: 133).
Como decíamos, la piel es, además, un egis o iel de la i encia pe so-
nal. Igual que algunas de las modi icaciones desc i as son pe ennes en la de -
mis, o as ci cuns ancias pasaje as la cub en igualmen e con sus huellas. Anzieu
(1989) esc ibe: «Skin ailmen s a e closely ela ed o s ess, o emo ional uphea-
als and, mo e impo an ly […] o na cissis ic laws and inadequa e s uc u ing
o he Ego106 […] he i i a ion o he epide mis becomes con used wi h men-
al i i a ion» (32-33). En e ec o, así lo e elan los es udios de ma ológicos:
«The skin ac i ely esponds o psychological s ess, wi h in ol emen o skin
105 Mi cu si a.
106 Pa a Anzieu, el «skin Ego» se e ie e a la «men al image o which he Ego o he child makes
use du ing he ea ly phases o i s de elopmen o ep esen i sel as an Ego con aining psychic
con en s, on he basis o i s expe ience o he su ace o he body» (1989: 40).
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«DER KÖRPER»
immune cells, ho mones, neu o ansmi e s. Skin immune cells ac i ely egu-
la e issue in lamma ion wi h hei p oin lamma o y and an i-in lamma o y
e ec s» (Pondeljak y Lugo ić-Mihić 2020: 757). Dicho de o o modo, el ma-
les a psíquico puede e idencia en la piel ecue dos dolo osos. T as el episodio
de las iolaciones y la mue e auma izan e de su masco a, la p o agonis a des-
c ibe: «Ich habe einen Ausschlag im Gesich und am Hals gek ieg . E b ei e
sich aus wie Feue un e de Hau . // Ich schäme mich au zu e en» (WDK:
168). Como los suje os del análisis de Anzieu, ella ambién e ela el auma
que no puede a icula conscien emen e median e las condiciones de su piel.
En su con ex o de muje -espec áculo, un sa pullido es un sabo aje a su ca e-
a, mo i o po el que Pepi a, la ge en e, en p ime luga , la des i uye de su ol
p o agonis a en iándola al ondo del escena io y, an e la p o es a, seguidamen-
e, la despide.
Cabe deci que o a peculia idad del cue po emenino mig an e es la escasa
empa ía que susci a; conside adas su ca ac e ís ica anscul u al y la al e idad
que lo ca ego iza a a ios ni eles, esul a casi imposible pone se en su piel. Así
ocu e que la p o agonis a de WDK se sien e sis emá icamen e ue a de luga ,
juzgada desde el canon (mo al, es é ico, e c.) ajeno, obse ada con lasci ia po
sus p edado es… Mas, incluso desde es e ma co ci cuns ancial que la des a o-
ece en e a o os colec i os, in ie e de su en o no ( amilia y labo al) un des-
p ecio o dina io e inin e umpido hacia o os indi iduos que hunde sus aíces
en el colo de la piel:
Obwoh A ika im Ausland is , gib es do genauso a me Leu e wie in Rumä-
nien. // Sie sind schwa z. // In A ika müssen die A men im Zi kus sepa a si -
zen und o zdem den ganzen Ein i bezahlen […] ü uns den Zug und die
Toile en pu zen, Wasse nach üllen und den Zi kus au - und abbauen. // De
Zi kusdi ek o e bo uns, ihnen da ü Geld ode Geschenke zu geben. // Mi
ihnen zu sp echen wa auch e bo en. // Als jemand es doch a , wu den meh-
e e A me blu ig zusammengeschlagen (WDK: 48-49).
Doblemen e ma ginados, en palab as de Shi ley Ta e, «Black women and men
a e imp isoned by discou ses o skin which cons uc hem as a Black o he »
222
REPENSAR EL CUERPO FEMENINO
Asimismo, a los cu sos asis en p incipalmen e homb es, lo que impide que las
muje es se insc iban (Büchle 2016: 30) o las cohibe a hace lo, si conside amos
que muchas «Asylwe be innen [kommen] meis aus Kul u en, wo die Hemm-
schwelle ü ein o enes Gesp äch mi Unbekann en und in eine F emdsp a-
che ü F auen […] wei aus höhe is als bei Männe n» (Sunjic 2012: 168).
En de ini i a, debido a la escasez de opo unidades y las abas en el acceso al
ap endizaje de la lengua ex anje a, las muje es desis en en su es udio o bien
adquie en un conocimien o in e io al de los homb es.154
Así pues, el ela o nos p esen a a la muje muda —mejo dicho, nos de alla
el p oceso de su enmudecimien o—. Po un lado, y a di e encia de su ma ido,
no iene acceso a la lengua alemana; po o o, es incapaz de (y ca ece de ayuda
pa a) supe a sus aumas pasados aun en el nue o escena io nacional. Sus pen-
samien os luyen, no así sus palab as:
Sie ha nie gesch ien, auch nich un e den Bomben. Es gehö sich nich , die
Fassung zu e lie en. Ih e Toch e äg die un e d ück en mü e lichen Sch eie
in die Wel , s öß Lau e he aus, abe keine Wo e. Die Mu e is e s umm ,
sie denk an das zu ückgelassene Land, ih e Gedanken ließen do hin wie aus
einem Leck. Die Toch e e mag die Wel nich als die Wei e zu sehen, sie
wu de in de Enge de Angs ausge agen (DUF: 14).
A su ez, la niña ecibe es a ca encia e bal como una en e medad he edi a ia
que, po consiguien e, a ec a a sus capacidades de comunicación y socialización.
En suma, mad e e hija han sido educidas a me os cue pos a ásicos: la p ime a,
po la doble consecuencia de la gue a y la desigualdad de géne o en el con ex-
o de in eg ación cul u al; la segunda, como el p oduc o enca nado del auma
ansgene acional.
154 Va ios es udios co obo an es a ealidad y p o undizan en los da os es adís icos. Po ejem-
plo, Wo bs, S. y Ba aulina, T. (2017) e elan que, en e ec o, los homb es inmig an es mues an
ene mejo es habilidades en el segundo idioma que las muje es, si bien es o se debe a los dis-
in os oles p o esionales y p i ados que unos y o as desempeñan y que conlle an di e en es
incen i os y opo unidades de ap endizaje. Pa a más in o mación sob e las ci as es adís icas,
se puede consul a su abajo a a és del siguien e enlace: h ps://nbn- esol ing.o g/u n:nbn:-
de:0168-ssoa -67554-6.

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