Théma a. Re is a de Filoso ía. Núme o 44. 2011
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EL PAPEL POLÍTICO DE LA ASOCIACIÓN.
Tocque ille y la adap ación democ á ica de los pode es
in e medios de Mon esquieu
Al onso Oso io. Uni e sidad de Na a a
Resumen: Uno de los g andes enemigos de la libe ad es el indi idualismo. És e aísla a
los homb es, los encie a en sus asun os pa icula es y les hace desen ende se de lo
público. Así es ácil que sob e enga el despo ismo, que no encuen a ciudadanos que se
le opongan. Pa a e i a es os dos males, Alexis de Tocque ille e oma los iejos
emedios de Mon esquieu: los pode es in e medios, adap ándolos a las sociedades
democ á icas.
Abs ac : Indi idualism is one o he wo s enemies o eedom. I isola es people, locks
hem in hei p i a e a ai s and makes hem o ge he public ones. This way i is easy
o despo ism o u n up, since i doesn’ ind opposing ci izens. To a oid bo h
indi idualism and despo ism, Alexis de Tocque ille ecupe a e Mon esquieu’s old
solu ions: he in e media y powe s adap ing hem o democ a ic socie ies.
Mon esquieu y Tocque ille i en en ci cuns ancias sociales y polí icas muy
di e en es. Sin emba go, ambos se en en an a p oblemas simila es, y dan
soluciones que gua dan una cie a equi alencia. Conc e amen e, ambos se
en en an a dis in as o mas de i anía, Mon esquieu p opone algunos emedios
pa a hui de ella y Tocque ille adap a a los nue os iempos dichas p opues as.
En palab as de Díez del Co al: “Tocque ille es suceso del Mon esquieu que
eo izó sob e la di isión de pode es, pe o aún lo es más del que medi ó sob e los
pode es in e medios”1.
En e ec o, Tocque ille sigue en g an medida a Mon esquieu2 en cuan o a la
dis ibución in e na del pode es a al (di isión de pode es), y ambién y
especialmen e espec o a su limi ación desde ue a: desde ins ancias de pode
ajenas al Es ado (los pode es in e medios). Recoge el es igo de los pode es
in e medios, adap ándolos a los nue os iempos: a la sociedad democ á ica que le
ha ocado i i . Es a adap ación democ á ica de la doc ina de Mon esquieu es lo
que amos a a a en es e abajo. Aunque con los necesa ios ma ices, las
p opues as de Tocque ille siguen siendo álidas en el mundo ac ual.
1 Díez del Co al, Luis, El pensamien o polí ico de Tocque ille, Alianza, Mad id, 1989, p.
309.
2 Aunque es indudable la he encia que Tocque ille ecibe de o os au o es, especialmen e
de Pascal (C . Díez del Co al, Luis, El pensamien o polí ico de Tocque ille, op. ci .), en es e
abajo amos a cen a nos en la elación conc e a en e Mon esquieu y Tocque ille en
o no al ema que nos ocupa.
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Mon esquieu i e en una sociedad a is oc á ica. La sociedad de Tocque ille,
en cambio, es la sociedad de la igualdad de condiciones: una sociedad sin clases,
sin indi iduos que os en en de echos o pode es di e en es de los que
co esponden al es o del pueblo. P ecisamen e es a igualdad se empieza a
implan a en Eu opa du an e la ida de dicho au o (y poco an es en los Es ados
Unidos). Sin emba go, es as conquis as lle an consigo e ibles pelig os. Dos de
ellos, muy elacionados en e sí, son el indi idualismo y el despo ismo.
En e es os dos pelig os se da un p oceso de e oalimen ación o cí culo
icioso (cada uno de ellos alimen a al o o), pe o de algún modo podemos si ua
en el o igen al indi idualismo, que encuen a un buen caldo de cul i o en la
sociedad democ á ica. En iempos de igualdad, según Tocque ille, el
indi idualismo se gene aliza. Se pie den los ínculos de las an iguas je a quías
a is oc á icas; desapa ecen los homb es pode osos sob e los que caía la
esponsabilidad (a excepción del gobe nan e) y ambién los homb es
subo dinados; cada ciudadano no iene ya nadie po encima de quien depende , ni
nadie po debajo que dependa de él. Los indi iduos ienden a conside a se
aislados los unos de los o os, y cada uno se encie a en su amilia, en sus amigos,
en sus asun os p i ados. Nadie se ocupa ya del bien común. Es o es lo que
Tocque ille llama indi idualismo3.
El indi idualismo es pe judicial en sí mismo, ya que e osiona las i udes
públicas y con ie e a los homb es en malos ciudadanos. Pe o su consecuencia
más isible es que conduce ácilmen e hacia el despo ismo. En un luga en el que
los ciudadanos no eje cen su papel de ales, en el que los indi iduos no cuidan del
bien común, ¿quién se enca ga á de lo público? O bien no lo hace nadie, y se cae
en onces en la ana quía y en la ba ba ie, o bien lo hace un solo homb e o un
pequeño g upo, lle ando al país al despo ismo. Tocque ille se inclinaba más po
eme la segunda opción: los indi iduos, emiendo la ana quía, p e e i án
en ega el pode a cualquie a que asegu e el o den.
A su ez, el despo ismo alimen a el indi idualismo. Al gobe nan e
odopode oso le in e esa omen a es e sen imien o en e sus súbdi os. P e ie e
que nadie se p eocupe del bien común, que los homb es se encie en en sus
asun os pa icula es, de modo que él pueda segui gobe nando a su an ojo.
Has a al pun o se complemen an el indi idualismo y el despo ismo que,
cuando Tocque ille se pone a desc ibi el segundo, empieza hablando del p ime o:
no empieza po a iba, sino po abajo; no pa e de una desc ipción del gobie no,
sino de la masa de súbdi os aislados:
“Quie o imagina bajo qué asgos nue os pod ía p oduci se el despo ismo en el mundo:
eo una muchedumb e innume able de homb es semejan es e iguales que gi an sin
descanso sob e sí mismos pa a p ocu a se pequeños y ulga es place es, con los que
3 C . Tocque ille, Alexis de, De la Démoc a ie en Amé ique, II. En Oeu es complè es,
Gallima d, Pa is, 1951-2003, pp. 105-106. Las ob as de Tocque ille se ci a án de es a
edición de sus ob as comple as. Todas las aducciones son mías.
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llenan su alma. Cada uno de ellos, e i ado apa e, es como ex año al des ino de odos
los demás: sus hijos y sus amigos pa icula es o man pa a él oda la especie humana;
en cuan o al es o de sus conciudadanos, él es á a su lado, pe o no los e; los oca y ni
siquie a los sien e; no exis e más que en sí mismo y pa a sí mismo, y, si le queda
oda ía una amilia, se puede deci al menos que ya no iene pa ia. Po encima de ellos
se alza un pode inmenso...”4.
És a es la doble amenaza a la que se en en a Tocque ille. Y, como ya hemos
apun ado, he eda de Mon esquieu algunas soluciones, en e las cuales se
encuen a la de los pode es in e medios. Si seguimos eniendo exclusi amen e un
gobie no pode oso y unos indi iduos débiles, se á di ícil escapa de la i anía.
Debe habe algo que equilib e es e desajus e. Veamos b e emen e lo que e an
pa a Mon esquieu los pode es in e medios, pa a analiza a con inuación cómo los
adap a Tocque ille pa a los iempos democ á icos.
1. Los pode es in e medios de Mon esquieu
Como es sabido, Mon esquieu dis ingue es ipos de gobie no. En el gobie no
epublicano, el pode lo iene el pueblo o pa e de él (a su ez, es e ipo de
gobie no se llama á democ á ico o a is oc á ico según sea odo el pueblo o sólo
una pa e quien de en e el pode ); en el gobie no moná quico un solo homb e
di ige la nación según leyes ijas; en el gobie no despó ico, ambién es uno el
sobe ano, pe o gobie na según su cap icho5. Respec o de los dos úl imos ipos de
gobie no (moná quico y despó ico), el p incipal medio pa a que la mona quía
iun e sob e el despo ismo lo cons i uyen los pode es in e medios. En palab as
de Mon esquieu, “los pode es in e medios, subo dinados y dependien es
cons i uyen la na u aleza del gobie no moná quico”6. Es deci , pa a que haya uno
solo que gobie ne, y que lo haga de acue do con unas cie as leyes, es necesa io
que exis an o os pode es que pongan lími es al pode cen al7.
Los pode es in e medios (y conc e amen e la nobleza, que cons i uye pa a
Mon esquieu el pode in e medio po an onomasia8) son absolu amen e
necesa ios pa a el man enimien o de la mona quía. Has a al pun o son
4 Ibídem., p. 324.
5 C . Mon esquieu, De l’Esp i des Lois. En Oeu es complè es, Gallima d, Pa is, 1994, omo
II, p. 239.
6 Ibídem., p. 247.
7 “Es os es pode es in e medios (…) e i an la acumulación de pode en un único ó gano
del Es ado” (Iglesias, Ma ía del Ca men, Los cue pos in e medios y la libe ad en la
sociedad ci il, Ins i u o Nacional de Adminis ación Pública, Mad id, 1986, p. 32). “La
ga an ía de la sal agua da de la libe ad es consegui un égimen empe ado, equilib ado
ins i ucionalmen e po g upos sociales, po g upos de in e eses, po enos y con apesos,
in encionalmen e cons i uidos” (Iglesias, Ma ía del Ca men, Indi idualismo noble,
indi idualismo bu gués, Real Academia de la His o ia, Mad id, 1991, p. 78).
8 C . Iglesias, Ma ía del Ca men, El pensamien o de Mon esquieu, Alianza, Mad id, 1984, p.
383.
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necesa ios que, sin ellos, no hab ía mona quía sino despo ismo9. Es deci , si no
hubie a pode es in e medios, el mona ca no gobe na ía según leyes (no se ía, po
an o, mona ca) sino según su p opia olun ad (se ía un déspo a). De modo que
son esos pode es in e medios los que posibili an que la acción del sobe ano sea
egula y mode ada.
Conc e amen e, Mon esquieu a i ma que, qui ando las p e oga i as a la
nobleza y a las ciudades, se puede cae en el despo ismo10. Y es que nobleza y
ciudades ep esen an las p incipales o mas de pode es in e medios. Po un lado,
los g andes seño es que, con su pode , desca gan al mona ca de
esponsabilidades; po o o, las au o idades locales (municipios, eudos…), que
e i an la in omisión del ey en asun os que no son de in e és nacional.
A es e égimen, con un solo gobe nan e y unos pode es in e medios,
Mon esquieu lo llama, como ya hemos is o, mona quía, po que se ija
especialmen e en la cabeza del Es ado, en la que hay un solo homb e. Tocque ille,
po su pa e, llama a is oc acia, de modo gene al, a la sociedad donde no eina la
igualdad de condiciones. Pe o, de modo más es ic o, conside a que la au én ica
a is oc acia es aquella en que los nobles eje cen su papel de co-gobe nan es y no
se limi an a dis u a de sus en ajas económicas. En es o coincide básicamen e
con el gobie no que Mon esquieu denomina moná quico11.
Sin emba go, e emos a con inuación que, en opinión de Tocque ille, los
pode es secunda ios ya han pe dido en F ancia, incluso en iempos de
Mon esquieu, la ue za que habían enido.
2. El ocaso del An iguo Régimen
A inales de la Edad Media, odos los habi an es de cada ciudad, eunidos en
la Asamblea Gene al, pa icipaban en los asun os municipales más impo an es y
elegían a los miemb os del cue po de la illa, ó gano ejecu i o de la localidad12.
9 “El pode in e medio subo dinado más na u al es el de la nobleza (...); sin nobleza no hay
mona ca: hay déspo a” (Mon esquieu, De l’Esp i des Lois, op. ci ., p. 247. Las cu si as son
del au o ).
10 “Abolid en una mona quía las p e oga i as de los seño es, del cle o, de la nobleza y de
las ciudades: end éis p on o un Es ado popula o un Es ado despó ico” (Ibídem., p. 247).
11 “Tocque ille con ie e lo que pa a Mon esquieu e an simples o mas de gobie no —
epublicano, a is oc á ico o democ á ico— en o mas básicas de ida social” (Neg o,
Dalmacio, Vi ue and Poli ics in Tocque ille. En Nolla, Edua do, Libe y, Equali y,
Democ acy, New Yo k Uni e si y P ess, New Yo k and London, 1992, pp. 55-74, aquí p. 57).
Po supues o, una compa ación igu osa y de allada en e las o mas polí icas de
Mon esquieu y Tocque ille eque i ía un es udio mucho más pausado, que des ia ía la
a ención del p opósi o de es e abajo.
12 C . Tocque ille, Alexis de, L’Ancien Régime e la Ré olu ion, I, pp. 116-117. En es as
cues iones, pa a la inalidad del a ículo, el in e és no es á an o en una isión his ó ica del
An iguo Régimen, sino en cómo pe cibía Tocque ille su e olución.
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Toda ía pe mi ía el ey que los municipios se gobe nasen a sí mismos según su
p opia olun ad y sus p opios c i e ios13.
Sin emba go, a medida que pasan los siglos, la si uación a cambiando. La
asamblea gene al deja de o ma la el pueblo, y pasa a pe enece a una mino ía.
Empieza a es a compues a po una se ie de no ables, que lo son po de echo
p opio o po ep esen a a alguna co po ación (y, p og esi amen e, más po la
p ime a azón que po la segunda)14. Los ó ganos locales acaban consis iendo en
un g upo de oliga cas, cada ez más sumisos a las ó denes del in enden e, y po
an o subo dinados al gobie no cen al. Tocque ille ci a, po ejemplo, ca as en
las que los homb es que aún se llaman Pa es de la illa se mues an
pusilánimemen e pos ados an e los agen es del gobie no, y exp esan una o al
“sumisión a odas las ó denes”15 del in enden e.
Desde el siglo XVII, en e ec o, el ey pone a la en a los o icios; o o ga, a
cambio de dine o, de echos pa a ocupa de e minados ca gos. T a ica con las
libe ades municipales: e i a a las ciudades el de echo de au ogobe na se, y
pos e io men e ende a alguien es e de echo. Si la misma ciudad es á dispues a a
esca a ese de echo con dine o, le es de uel a; si no, se ende a algún
pa icula 16.
Desde en onces, las en idades locales ienen cada ez menos independencia;
son gobe nadas cada ez más desde la capi al del país. Según se a anza a lo la go
de los siglos que p eceden a la Re olución, hay menos libe ad local y más pode
cen al. No quedan ya, po an o, esos pode es secunda ios de los que habla
Mon esquieu. Las co po aciones, los nobles, lo municipios, no ienen ya pode
sob e los asun os. De odo se enca gan los en iados del gobie no cen al: los
agen es del ey. No hay nadie, en onces, que limi e los cap ichos del mona ca, y
po an o no hay ba e as que impidan desemboca en el despo ismo.
“Bajo el An iguo Régimen, como en nues os días, no había ciudad, bu go,
pueblo, ni aldea, hospi al, áb ica, con en o o colegio en oda F ancia, an
pequeño que pudie a ene una olun ad independien e en sus asun os
pa icula es, ni adminis a a su olun ad sus p opios bienes. En onces, como hoy
en día, la adminis ación enía así a odos los anceses bajo u ela”17.
13 “En F ancia, la libe ad municipal sob e i ió al eudalismo (…). Las ciudades
conse aban aún el de echo de gobe na se (…). Las elecciones ue on abolidas o almen e
po p ime a ez en 1692” (Ibídem., p. 115).
14 C . Ibídem., p. 117.
15 Ibídem., p. 119. “Los o iciales municipales ienen un sen imien o adecuado de su
insigni icancia (…). Así es cómo la clase bu guesa se p epa a pa a el gobie no y el pueblo
pa a la libe ad” (Ibídem., p. 119).
16 “Las unciones municipales ue on en onces con e idas en o icios, es deci que el ey
endió en cada ciudad, a algunos habi an es, el de echo de gobe na pe pe uamen e a odos
los demás (…). En ealidad, que ía menos aboli las [las libe ades municipales] que a ica
con ellas (…). No pe cibo ningún aspec o más e gonzoso en oda la isonomía del An iguo
Régimen” (Ibídem., pp. 115-116. Las cu si as son del au o ).
17 Ibídem., p. 122. “Lo que hoy en día se llama u ela adminis a i a es una ins i ución del
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Así empieza el camino hacia el égimen de un solo pode , absolu o, sin
pe sonas ni ins i uciones que le hagan somb a en lo más mínimo. Así
pe manece á a inales del siglo XVIII, y queda á o alecido as los a a a es de
la Re olución. En 1789, poco an es de la oma de la Bas illa, los es es ados
edac an unos cuade nos en los que exp esan al ey sus exigencias. Tocque ille
hace un análisis de los cuade nos de la nobleza18. La a is oc acia in en a
ecupe a , y así lo eclama, los elemen os de libe ad ya pe didos. Se solici a, po
ejemplo, que se de uel a a la nación el de echo a euni se en es ados gene ales, y
ambién se quie e ol e a las libe ades locales, al como esal a nues o au o :
“La nobleza pide unánimemen e que (…) en cada p o incia, en cada dis i o, en
cada pa oquia, se o men asambleas compues as po miemb os lib emen e
elegidos y po un iempo limi ado”19.
Aquí Tocque ille e cla amen e que esas libe ades no exis ían. No es la
Re olución la que las elimina, sino que lle aban ya un iempo desapa ecidas del
mapa polí ico ancés. Los cue pos secunda ios o mados po las au o idades
locales deja on de ene ida mucho an es de la Re olución. E an más bien, en
opinión de Tocque ille, cue pos ine es20. Po an o, Tocque ille, que es á de
acue do con Mon esquieu en que los pode es in e medios son necesa ios pa a que
la mona quía no caiga en despo ismo21, e que aquellos al aban al inal del
An iguo Régimen, al igual que siguen al ando as la Re olución. En cualquie
caso, la mona quía y la a is oc acia desapa ecen (sob e odo és a úl ima). Los
iempos que se a ecinan son democ á icos, y es en ellos donde Tocque ille debe
busca la o ma de asegu a la libe ad.
3. La adap ación democ á ica de los pode es in e medios
Los iempos a is oc á icos an quedando, pa a Tocque ille, en el pasado22. Y
sin emba go, los pode es in e medios siguen siendo, en su opinión, necesa ios
An iguo Régimen” (Ibídem., p. 115).
18 En ellos e Tocque ille en qué medida es aban los nobles de en onces a la al u a de su
iempo, aunque ambién la cegue a que enían an e los pelig os que les acechaban (Ibídem.,
pp. 293-301).
19 Ibídem., p. 299.
20 “Se ex aña uno de la so p enden e acilidad con la que la Asamblea Cons i uyen e pudo
des ui de un solo golpe odas las an iguas p o incias de F ancia (…). Pa ecía, en e ec o,
que se desga a an cue pos i os: no se hacía más que despedaza cadá e es” (Ibídem., p.
141).
21 “La idea de Mon esquieu, de que la exis encia de cue pos in e medios en e los
indi iduos y el Es ado p o ege a los p ime os con a el segundo, es á oda ía p esen e”
(Nan e , Jacques, Tocque ille, Seghe s, Pa is, 1971, p. 41).
22 “El paso de la a is oc acia a la democ acia se p esen a como axioma e iden e e
indiscu ible, como una endencia que domina el p esen e y el u u o de las sociedades”
(Béja , Helena. Alexis de Tocque ille: La democ acia como des ino. En Vallespín, Fe nando,
His o ia de la eo ía polí ica, Alianza, Mad id, 1991, omo 3, pp. 299-338, aquí p. 303).
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pa a no cae en el despo ismo23. Es os pode es ienen su unción o iginal en
aquellos iempos moná quico-a is oc á icos. Debían exis i cuando el gobie no lo
eje cía una sola pe sona, y su obje i o e a e i a la co upción del gobie no y su
de i ación hacia el despo ismo. Pe o es as ci cuns ancias son ambién aplicables
a los nue os iempos. También en democ acia el que gobie na puede hace lo de
o ma despó ica. Es o es e iden e si el que gobie na, aunque haya ecibido su
pode del pueblo, iene una amplia au onomía. Pe o aunque el gobe nan e
ep esen e ielmen e la olun ad del pueblo, aunque ue a el pueblo mismo quien
gobe na a, ambién end ía la posibilidad de es ablece la libe ad o el
despo ismo.
Respec o a es o, una di e encia en e Mon esquieu y Tocque ille es á en la
concepción que cada uno iene del despo ismo. Mien as pa a el p ime o el
despo ismo consis e en gobe na según el p opio cap icho y no según leyes, pa a
Tocque ille es a ealidad iene de e minada más bien po la op esión que el
pode eje ce sob e los ciudadanos y la libe ad que les a eba a,
independien emen e del p ocedimien o que se siga. Pa a es e au o , el
despo ismo puede eje ce se ambién a a és de la ley, especialmen e po medio
de leyes minuciosas que egulan oda la ida del indi iduo24.
Así que, ambién en iempos democ á icos, el pode puede ol e se despó ico,
y necesi a de pode es in e medios que le pongan enos. Pe o ya no si en los
mismos pode es que desc ibía Mon esquieu. La nobleza ya no iene luga en los
nue os iempos25. Hay que busca , po an o, sus i u os pa a la nobleza, o as
o mas de pode in e medio, o os cue pos secunda ios que puedan hace en e
de algún modo a los posibles abusos del gobe nan e26.
Ya desde la In oducción a la p ime a pa e de La Democ acia en Amé ica,
apa ece una p ime a idea al espec o: cualquie pode que se quie a in e pone
en e al pode del Es ado debe eni de la asociación de ciudadanos. Eliminadas
las clases, nadie iene pode más que el sobe ano. Los demás homb es quedan
23 “Lo que quie o sub aya es que odos esos di e sos de echos que han sido a ancados
sucesi amen e, en nues o iempo, a clases, a co po aciones, a homb es, no han se ido
pa a alza nue os pode es secunda ios sob e una base más democ á ica, sino que se han
concen ado en odas pa es en las manos del sobe ano” (Tocque ille, Alexis de, De la
Démoc a ie en Amé ique, II, op. ci ., p. 311).
24 “El nue o despo ismo deg ada sin a o men a y pene a en las conciencias de un modo
sua e y callado, pe o sin egua” (Béja , Helena, El ámbi o ín imo. P i acidad,
indi idualismo y mode nidad, Alianza Uni e sidad, Mad id, 1988, p. 64).
25 “Pa a 1828 [Tocque ille] había acep ado la de inición de los libe ales de la Res au ación
del p incipal p oblema al que se en en a una sociedad democ á ica mode na. ¿Cómo podía
encon a se en al sociedad un equilib io en e el pode cen al y la au onomía local, cuando
la au onomía local ya no es aba ga an izada po el pode a is oc á ico?” (Sieden op, La y,
Tocque ille, Ox o d Uni e si y P ess, Ox o d & New Yo k, 1994, p. 9).
26 “Comp endo que, en nues os días, no se pod ía ecu i al mismo medio, pe o eo
p ocedimien os democ á icos que los eemplazan” (Tocque ille, Alexis de, De la Démoc a ie
en Amé ique, II, op. ci ., p. 329).
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igualados en la debilidad: ninguno de ellos iene ue za su icien e pa a pode se
e igi en pode in e medio. Cada uno de ellos po sepa ado no puede hace nada
en de ensa de su libe ad, no les queda más emedio que uni se en e sí, dando
luga a un pode mayo :
“La asociación lib e de los ciudadanos pod ía eemplaza en onces al pode indi idual
de los nobles, y el Es ado es a ía p o egido de la i anía y de la licencia. (…) Siendo cada
homb e igualmen e débil, sen i á una igual necesidad de sus semejan es; y sabiendo
que no puede ob ene su apoyo sino a condición de p es a les su colabo ación,
descub i á sin es ue zo que pa a él el in e és pa icula se con unde con el in e és
gene al”27.
Hallándose es e agmen o en la In oducción del lib o, se en iende que es
pa e de su jus i icación: se es á anunciando que en la democ acia ame icana se
a a encon a es a colabo ación mu ua de los ciudadanos que pone ba e as al
despo ismo28. Y así sucede: es o es, en cie o modo, lo que se expone en la ob a. Y
de nue o, al inal de la segunda pa e de es e mismo lib o (publicada 5 años
después de la p ime a), uel e a plan ea se la cues ión de sus i ui los pode es
in e medios. En es a segunda ocasión, ya nos encon amos una espues a más
elabo ada: la unión de ue zas de los ciudadanos queda enca nada en dos
ins i uciones di e en es: las libe ades locales y las asociaciones lib es de
indi iduos29.
Los homb es de los municipios o de las p o incias pueden uni se pa a elegi a
algunas pe sonas que gobie nen los asun os locales, sin depende del gobie no
cen al en aquellas cues iones que no sean de in e és nacional. También pueden
cons i ui se asociaciones ci iles, me as ag upaciones de indi iduos con di e en es
ines. És as, po su in luencia de i ada de la unión de sus miemb os, hacen el
papel de los nobles de las sociedades a is oc á icas. Así, au onomía local y
27 Tocque ille, Alexis de, De la Démoc a ie en Amé ique, I, op. ci ., p. 7. “¿Cómo esis i a
la i anía en un país donde cada indi iduo es débil, y donde los indi iduos no es án unidos
po un in e és común?” (Ibídem., p. 96).
28 “Los pode es in e medios que Mon esquieu eía con op imismo, se han enido abajo poco
después de su mue e (…). Si se quie e encon a algo que los sus i uya, es p eciso mi a
más allá de las on e as, hacia las sociedades polí icas anglosajonas” (Díez del Co al, Luis,
El pensamien o polí ico de Tocque ille, op. ci ., p. 309).
29 “En luga de de ol e al sobe ano odos los pode es adminis a i os que se qui a a las
co po aciones o a los nobles, se puede con ia una pa e de aquellos a cue pos secunda ios
o mados empo almen e po simples ciudadanos (…) Pienso que los simples ciudadanos,
asociándose, pueden cons i ui se es muy opulen os, muy in luyen es, muy ue es; en una
palab a, pe sonas a is oc á icas” (Tocque ille, Alexis de, De la Démoc a ie en Amé ique, II,
op. ci ., pp. 329-330). “Tocque ille mues a la necesidad de desa olla en las democ acias
odas las o mas posibles de pa icipación en la ida pública: en los municipios y las
asociaciones o en los pe iódicos, pa a e i a que dicha pa icipación no se eduzca al
desigual ca a a ca a en e el indi iduo y el Es ado” (Lambe i, Jean-Claude, Tocque ille e
les deux démoc a ies, P.U.F., Pa is, 1983, p. 275).
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asociacionismo cons i uyen los pode es in e medios de los países democ á icos30.
Dejando de lado la libe ad local o p o incial, que ya ha sido es udiada en o os
abajos31, nos de end emos en es a ocasión en las asociaciones o madas po la
lib e inicia i a de los indi iduos: “Independien emen e de las asociaciones
pe manen es c eadas po la ley bajo el nomb e de municipios, de ciudades y de
condados hay muchas o as que no deben su nacimien o y su desa ollo más que
a olun ades indi iduales”32.
4. La asociación como pe sona a is oc á ica
Los nobles de los iempos a is oc á icos son pe sonas pode osas que no se
dejan op imi po el p íncipe y que no dependen comple amen e de él. Eje cen
unciones que pos e io men e asumi á el Es ado en nume osos luga es. Son, en
de ini i a, un lími e y un es o bo pa a la olun ad y pa a los cap ichos del
mona ca. Sin emba go, con la llegada de la democ acia dejan de exis i es os
ciudadanos. El Es ado consigue así monopoliza el pode . An e la ausencia de
pe sonas des acadas, an e la incapacidad y la medioc idad de la masa de
indi iduos aislados, el sobe ano no encuen a a ningún homb e que i alice con él
ni eje za in luencia en ninguna cues ión. La única mane a de si ua , en e al
pode del Es ado, un pode pa icula , consis e en euni a muchos indi iduos.
Cada uno de ellos es conside ablemen e débil e inde enso en elación con el pode
es a al. Pe o uniendo a muchos de ellos en una asociación, se puede euni un
pode ela i amen e ue e, capaz de eje ce en cie o modo el papel que an año
ealizaban los nobles33. E ec i amen e, una asociación ag upa y uni ica las
capacidades de odos sus miemb os, sumando su pode , in eligencia, habilidad…
Cada uno de ellos po sepa ado es insigni ican e, pe o jun os o man un nue o
se , capaz de ealiza acciones de una cie a magni ud e incluso de en en a se al
pode polí ico. Así, la asociación se pa ece en cie o modo al a is óc a a al que ha
de sus i ui :
30 “Lo que en el An iguo Régimen, o mejo en un es ado social a is oc á ico, descansaba en
la nobleza, ya como de en ado a del pode local, ya como po encia social, se aslada aho a a
es os mismos pode es locales, pe o asen ándolos en una base democ á ica, y a las
asociaciones” (T ías Veja ano, Juan Ja ie , La au onomía local y las asociaciones en el
pensamien o de Tocque ille. Re is a de Es udios Polí icos, 123, 1962, pp. 133-194, aquí p.
173). “En la ida municipal y en las asociaciones, el indi iduo encuen a a la ez, en el
eje cicio de su libe ad, una ocasión pa a su ele ación mo al y unas de ensas e icaces con a
la in asión del pode cen al” (Lambe i, Jean-Claude, La no ion d’indi idualisme chez
Tocque ille, P.U.F., Pa is, 1970, p. 74).
31 C . Oso io, Al onso, Municipio y educación ciudadana. Tocque ille an e el papel
educa i o de la polí ica local. Es udios sob e Educación, 5, 2003, pp. 161-171.
32 Tocque ille, Alexis de, De la Démoc a ie en Amé ique, I, op. ci ., p. 194.
33 “Son las asociaciones las que, en los pueblos democ á icos, deben ocupa el luga de los
pa icula es pode osos que la igualdad de condiciones ha hecho desapa ece ” (Tocque ille,
Alexis de, De la Démoc a ie en Amé ique, II, op. ci ., p. 116).
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una au o idad p eexis en e a la de los in e esados haya apa ecido en la imaginación de
ninguno de ellos”59.
Es o es lo que nues o au o echa de menos en su país y, en gene al, en
Eu opa. En F ancia quizá se ía esa idea de la au o idad lo p ime o en
p esen a se a las men es de los indi iduos. Todo lo que supe a las ue zas de un
simple pa icula se deja en manos del Es ado. Podemos imagina nos qué
sucede ía en el caso del obs áculo en la ía pública. Po muy in e esados que
es emos los ecinos en e i a lo, no se nos ocu e mo e un dedo pa a log a lo.
Llama íamos a las ue zas públicas, p o es a íamos po que la si uación no había
sido p e is a y e i ada de an emano, nos impacien a íamos po la demo a en la
solución del p oblema... No se nos ocu e pensa que, si los in e esados más
inmedia os nos ponemos de acue do y pasamos a la acción, a egla emos la
si uación en mucho menos iempo (además del aho o en gas o público que se
puede consegui ).
Es a men alidad de los ame icanos les lle a a asocia se con odo ipo de
in enciones. Todo aquello que uno solo no pueda ealiza , espe a pode
consegui lo con ayuda de sus conciudadanos. “En los Es ados Unidos se asocian
con ines de segu idad pública, de come cio y de indus ia, de mo al y de eligión.
No hay nada que la olun ad humana desespe e de alcanza po la acción lib e
del pode colec i o de los indi iduos”60. Y el ejemplo que quizá más llama la
a ención a Tocque ille es el de cie as asociaciones que luchan con a enemigos
mo ales:
“En Amé ica, se unen con ines de place , de ciencia, de eligión. El apoyo que la
asociación p es a a la debilidad de los indi iduos es an conocido que un g an núme o
de homb es han concebido al in la idea de asocia se pa a comba i a un enemigo
comple amen e in elec ual, una pasión cuyos e ec os, en los Es ados Unidos, son más
unes os que en cualquie o o luga : la in empe ancia”61.
E ec i amen e. Muchos es adounidenses se asocia on y se comp ome ie on a
no consumi lico es ue es con el in de in i a al es o de la sociedad a hace lo
mismo. Se que ía pone la i ud de la emplanza a la is a de odos los homb es.
Y como ningún homb e es en democ acia lo su icien emen e sob esalien e pa a
que su ejemplo sea pues o al alcance de odas las mi adas, u o que se una g an
asociación quien enca na a dicha i ud en cada uno de sus miemb os62.
59 Tocque ille, Alexis de, De la Démoc a ie en Amé ique, I, op. ci ., p. 194.
60 Ibídem., pp. 194-195.
61 Tocque ille, Alexis de, Éc i s su le sys ème péni en iai e en F ance e à l'é ange , I, op.
ci ., p. 327.
62 “La p ime a ez que oí deci que en los Es ados Unidos cien mil homb es se habían
comp ome ido públicamen e a no hace uso de lico es ue es, el asun o me pa eció más
di e ido que se io, y no en endía al p incipio po qué esos ciudadanos no se con en aban
con bebe agua en el in e io de su amilia. Acabé po comp ende que esos cien mil
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7. Conclusión
Tenemos, en onces, que la asociación (especialmen e al como se da en los
Es ados Unidos) cons i uye pa a Tocque ille un ac o impo an e de libe ad. En
p ime luga , comba e el indi idualismo, haciendo a las pe sonas in e ac ua y
colabo a en e sí, haciéndoles e la necesidad del apoyo mu uo y la ue e
elación que exis e en e los in e eses p i ados y los comunes. En segundo luga ,
limi a el pode del Es ado y sus agen es, sus i uyendo en pa e, en iempos
democ á icos, el papel que los nobles cumplían en iempos a is oc á icos. En
e ce luga , en ega a los ciudadanos el pode que les co esponde, pe mi iendo
que sean los in e esados en un asun o quienes se ocupen de él. Pa a Tocque ille,
la asociación lib e de ciudadanos es, jun o con la au onomía local, uno de los
p incipales medios pa a p e eni el despo ismo.
No cabe duda de la ele ancia que es e aspec o de la eo ía ocque illeana
iene pa a la sociedad ac ual. En las democ acias occiden ales, los gobie nos
ac úan de acue do a las Leyes, pe o en muchos luga es egulan y ges ionan, cada
ez más, cues iones de la ida p i ada de los ciudadanos. Los Es ados in en an
monopoliza la educación y los medios de comunicación, ponen abas o impues os
especiales a la comp a de p oduc os que conside an dañinos (alcohol, abaco,
comida ápida), dic an po ley el ipo de sujeción de segu idad que deben lle a
los niños en los coches, dan indicaciones sob e cómo deben epa i se las a eas
domés icas en e los miemb os de una amilia…
Además, como los ciudadanos nos hemos acos umb ado a es a omnip esencia
del Es ado, ecu imos siemp e a él an e cualquie p oblema: pa a echa le la
culpa, pa a exigi una solución o pa a pedi ayuda. Es e cí culo icioso pa ece
con i ma los peo es emo es de Tocque ille, cuando p e eía un Es ado u ela .
Los ciudadanos se e i an a su es e a p i ada y el Es ado lo ocupa odo,
in adiendo al inal incluso lo más p i ado de la ida de los indi iduos.
Si que emos con a es a es a endencia, nos se á muy ú il eco da y pone
en p ác ica el consejo de Tocque ille (o el consejo de Mon esquieu e o mulado
po Tocque ille): es necesa io o alece la sociedad ci il. Si los ciudadanos
ap endemos a asocia nos como lo hacían los habi an es que Tocque ille obse ó
en Amé ica, pod emos ecupe a el p o agonismo de nues as idas.
ame icanos, asus ados po el p og eso de la emb iaguez al ededo de ellos, habían que ido
o o ga su pa onazgo a la sob iedad. Habían ac uado p ecisamen e como un g an seño
que se is ie a muy sencillamen e con el in de inspi a en los simples ciudadanos el
desp ecio po el lujo. Debe pensa se que si esos cien mil homb es hubie an i ido en
F ancia, cada uno de ellos se hab ía di igido indi idualmen e al gobie no, pa a pedi le que
igila a los caba e s po oda la supe icie del eino” (Tocque ille, Alexis de, De la
Démoc a ie en Amé ique, II, op. ci ., pp. 116-117).
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Ul e io es in es igaciones pod ían es udia en qué medida son compa ables el
mundo de Tocque ille y el ac ual, cómo se es án cumpliendo las p o ecías de
Tocque ille, dónde y de qué mane a se i e de mane a pujan e el asociacionismo,
y cómo se puede omen a es e en los demás países democ á icos. En cualquie
caso, odo pa ece indica que es mucho lo que aún podemos ap ende de la
de ensa ocque illeana de las asociaciones como pode es in e medios.
Al onso Oso io
Dp o. de Educación
Uni e sidad de Na a a
31080 - Pamplona
[email p o ec ed]