LA HUELLA DE GÉNERO EN LA RELACIÓN DE HOMBRES Y MUJERES CON LA CIENCIA
Y LA TECNOLOGÍA
To nay Má quez, Mª C uz
Más e O icial de Es udios de Géne o y Desa ollo P o esional
Uni e sidad de Se illa
[email p o ec ed]
Ga cía Gil, Ca men
Depa amen o de Medicina P e en i a y Salud Pública
Uni e sidad de Se illa
[email p o ec ed]
RESUMEN:
El boom del desa ollo ecnológico en las úl imas décadas ha abie o aliosísimas posibilidades a
las pe sonas que se han sumado a la e olución cibe né ica. En es e abajo analiza emos de
qué mane a se ace can homb es y muje es a las nue as ecnologías y si exis e una huella de
géne o de i ada de una cons ucción social que apa a a las muje es del sabe cien í ico y
ecnológico. Desde la pe spec i a de la socialización de niños y niñas en los oles que es ablece
el sis ema sexo-géne o, e emos cómo el ámbi o écnico y cien í ico se masculiniza y hace que,
en la ac ualidad, las muje es sigan siendo “in i adas” en un mundo de homb es. A a és de los
da os de ma iculación en acul ades de ciencias, ingenie ías y Medicina, y de los da os de
ca ego ías p o esionales desag egados po sexos, obse a emos cómo se p oducen dis in os
enómenos ( echo de c is al, leaky pipeline) que con i man la pé dida de muje es con o me se
a anza en la je a quía cien í ica.
PALABRAS CLAVE:
Géne o, ciencia, ecnología, empode amien o, b echa digi al, edes sociales, echo de c is al,
ube ía que go ea.
2023
1. INTRODUCCIÓN
En las úl imas décadas se ha p oducido un boom del desa ollo ecnológico que ha impac ado en
nues a o ma de conoce el mundo y de elaciona nos. La in o mación es compa ida en e
millones de pe sonas desde cualquie pun o del plane a y se han abie o un sin ín de
posibilidades pa a aquellas que se han sumado a la e olución cibe né ica.
El desa ollo de las Tecnologías de la In o mación y la Comunicación (en adelan e TIC) ha
supues o la c eación de una nue a sociedad, la denominada Sociedad de la In o mación o
Sociedad del Conocimien o, cuya ciudadanía ecibe en un solo día la misma in o mación a la que
accedía una pe sona de la Edad Media a lo la go de oda su ida. G acias al desa ollo de las
nue as ecnologías, se puede c ea , dis ibui e in e cambia in o mación desde cualquie pa e
del mundo.
El acceso a In e ne ha disminuido la dis ancia en e pe sonas, ha condicionado las o mas en las
que nos elacionamos, el iempo de ocio, el acceso a los se icios o nues a p esencia en el
ámbi o labo al. Desde un pun o de is a más amplio, las TIC han pe mi ido la globalización de la
economía, una mayo p oduc i idad y suponen un elemen o cla e pa a el desa ollo de las
sociedades.
En es a si uación, se hace más que e iden e que el acceso a las TIC de e mina las pe sonas
incluidas y las excluidas de la sociedad de la in o mación y, po an o, a aquellas que pueden
accede de o ma ápida y ba a a a la in o mación y a los ecu sos que la ed o ece. El pode
que con ie e el uso de In e ne a pe sonas, g upos, emp esas, emp endedo es y o ganizaciones
se basa en la “capacidad ins an ánea” que o ece pa a “accede y compa i in o mación, de
o ganiza y mo iliza ecu sos, an o humanos como de o o ipo, de o ma mucho más ba a a y
ápida de lo has a aho a conocido” (Cas año Collado, 2008). En de ini i a, si el acceso o el no
acceso a las TIC condicionan el ace camien o a dis in os ecu sos, se concluye cómo In e ne se
ha con e ido en una he amien a de empode amien o, an o de las sociedades como de la
pe sonas.
Pe o, si bien es cie o que In e ne se e ige en un elemen o cla e de empode amien o dado su
po encial pa a el desa ollo de la ciudadanía u o ganizaciones, es a capacidad puede
ans o ma se en un nue o elemen o c eado de desigualdades en e pe sonas y colec i os.
Pensemos que, según da os de la Unesco, en el mundo aún exis en 870 millones de pe sonas
anal abe as, de las que es cua as pa es son muje es, pa a las que la al abe ización digi al
queda aún muy lejos. Desde una pe spec i a de géne o, las TIC se con ie en en un a ma de
doble ilo pa a las muje es: las que accedan a su uso end án en sus manos un po encial eno me
de desa ollo, mien as que las que queden ue a con a án con un ac o más de desigualdad. En
es e sen ido, la IV Con e encia Mundial de Beijing, celeb ada en 1995, supuso un pun o de
in lexión al iden i ica po p ime a ez en el ma co de las Naciones Unidas1 a las nue as
ecnologías de la in o mación como una he amien a de empode amien o pa a las muje es en
an o que suponían un canal de comunicación pa a lanza su mensaje al es o del mundo.
1 P e iamen e se habían celeb ado con e encias sec o iales que apun aban en la misma di ección. La
Pla a o ma de Beijing ecoge po p ime a ez la pa icipación de la muje en los medios de
comunicación y su acceso a las nue as ecnologías como un obje i o es a égico (Obje i os es a égicos
y medidas: Pun o J. La muje y los medios de di usión).
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El obje i o de es e abajo es analiza la elación de homb es y muje es con la ciencia y la
ecnología y de e mina si en es a elación exis e una huella de géne o de i ada de una
cons ucción social que apa a a las muje es del conocimien o cien í ico y ecnológico. Pa a ello,
e emos cómo his ó icamen e la muje ha sido apa ada del sabe cien í ico po que, según el
pa ia cado, las cualidades con las que le do aba la na u aleza (i acionalidad, subje i idad,
emo i idad) le impedían desa olla un conocimien o que es aba ese ado a los homb es
(G aña, 2004). Hoy en día, los alo es de la ciencia son uni e sales y no es án es ingidos a
ningún sexo, pe o la cons ucción de oles que ealiza el sis ema sexo-géne o hace que los niños
y las niñas expe imen en una dis in a socialización: a ellos se les enseña a descub i el mundo y
a ellas se les educa en el cuidado, lo que puede condiciona sus p e e encias en la edad adul a
(González Ga cía y Pé ez Sedeño, 2002).
Una ez is o cómo se cons uye la elación de homb es y muje es con la ciencia y la ecnología,
e emos los usos que se ealizan de In e ne di e enciados po sexos. Pa a ello, oma emos
como e e encia la denominada “segunda b echa digi al”, que comp ende los usos, in ensidad y
habilidades de las pe sonas usua ias de la ed. La cuan i icación de la b echa digi al espec o a
usos de In e ne y edes sociales y p o esionales nos pe mi i á conoce cómo los oles de géne o
que p e alecen en la sociedad pa ia cal se asladan al ámbi o de las nue as ecnologías y
de e mina cómo de ás de la “b echa digi al” se esconde una “b echa de géne o” (Cas año
Collado, 2008).
Pa a conoce la pa icipación de las muje es en la ca e a cien í ica p esen a emos los da os del
Ins i u o Nacional de Es adís ica sob e ma iculación en es udios de g ado (Medicina, Ingenie ía y
A qui ec u a, y Ciencias) y los da os de ca ego ías p o esionales de esas amas cien í icas
desag egadas po sexo en las uni e sidades españolas. Es os da os nos pe mi i án obse a
cómo las muje es pie den ep esen a i idad a medida que se a anza en la je a quía de pode en
el campo de la ciencia, dando luga a enómenos como el “ echo de c is al” o “ ube ía que go ea”.
2. LA TECNOFOBIA, UNA CONSTRUCCIÓN SOCIAL DE GÉNERO
T adicionalmen e la ecnología ha sido un ámbi o p ominen emen e masculino, al igual que la
in es igación cien í ica en el campo de las ciencias na u ales. Y lo ha sido, y lo sigue siendo,
po que oda ía p e alecen los alo es ilus ados en los que el conocimien o, la azón y la
obje i idad son conside adas ca ac e ís icas masculinas, en e a la subje i idad, la emo i idad y
la i acionalidad simbólicamen e emeninas. Po an o, es ácil a e igua el po qué du an e siglos
las muje es han sido apa adas de la c eación y la in es igación cien í icas: las cualidades con
las que las do aba la na u aleza les impedían desa olla al conocimien o. Tal es así, que el
p ime con ac o de las muje es en es e ámbi o llegó con la inco po ación pa a el desa ollo de
a eas en labo a o ios o como en e me as, en de ini i a, luga es donde se ponía en alo o se
eque ían habilidades ípicamen e emeninas, como la paciencia o el cuidado y a ención a los
o os (G aña, 2004).
Du an e siglos, el abajo cien í ico desa ollado po muje es ha sido silenciado e in isi ilizado y,
a pesa de los años anscu idos de igualdad e ec i a en el ámbi o cien í ico, nume osos
es udios demues an que, siendo meno es las di e encias de géne o en e niños y niñas,
con o me aumen a la edad és os se decan an po ca e as asignadas socialmen e a su sexo.
En es e sen ido, cab ía p egun a se si la dis in a socialización que expe imen an los niños y las
niñas hace que lleguen a la educación supe io en igualdad de condiciones. Mien as que los
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niños juegan con las cons ucciones, mecanos y juegos de indagación, a las niñas se les o ece
jugue es más asociados con las elaciones in e pe sonales y el cuidado. En de ini i a, a los niños
se les enseña a conoce y descub i el mundo y a las niñas se les educa en el cuidado de los
demás (González Ga cía y Pé ez Sedeño, 2002).
Como ya se dijo an e io men e, los es e eo ipos sexuales asocian a los a ones a unas
ca ac e ís icas alo adas en el ámbi o cien í ico, como la obje i idad, la independencia, la
acionalidad, en e a los opues os conside ados “ emeninos” y, po supues o, in a alo ados en
el ámbi o cien í ico. Todo ello hace que se conside e p ác icamen e como “inna a” la capacidad
de los chicos en elación a la ciencia y a las habilidades écnicas y mecánicas, mien as que a
las chicas se les p esupone una “ o peza” en esos mismos ámbi os. Pe o no es cie o que las
chicas sean necesa iamen e menos habilidosas con los o denado es. La di e encia se haya en la
ac i ud: ellos se sien en más cómodos con la ecnología debido a su expe iencia, mien as que
ellas su en más ansiedad y miedo al acaso (Cas año Collado, 2008).
La masculinización de las ca e as y p o esiones écnicas es an a ac i o a las muje es que
pudie an in e esa se po ellas. Y es que un mundo he mé ico, que exige una g an dedicación,
donde las muje es se en más obligadas que los homb es a elegi en e su ida pe sonal o
p o esional y donde ienen pocas posibilidades de p omociona po culpa del echo de c is al,
p o oca que las muje es desechen como opción unas ca e as écnicas donde, en la p ác ica,
siguen siendo conside adas como “in i adas” en un mundo de homb es. Un p oceso que ena la
pa icipación de la muje p o oca que las pocas que acceden asuman el ol p edominan e y que
la inco po ación de alo es emeninos a de más aún en llega . Es deci , no se p oduce el
cambio cul u al necesa io que pe mi a la inco po ación de nue as muje es.
Es e p oceso c ea un “modelo de e oalimen ación nega i o” que explica la escasa p esencia de
muje es en el ámbi o de las TIC (Cas año Collado, 2010):
Recopilando, se obse a cómo la “ ecno obia” que se le ha asignado adicionalmen e a las
muje es no es más que la consecuencia de una cons ucción social de géne o ap endida desde
los p ime os años de ida e imb icada en la socialización a a és de la amilia, la educación y los
medios de comunicación que, e o zados po los es e eo ipos, hacen que niños y niñas engan
absolu amen e in e io izada cuál es la es e a y el papel que an a ocupa en la sociedad
pa ia cal y las consecuencias sociales que conlle a el ansg edi las no mas asignadas al sexo.
Si al con lic o pe sonal que implica el hecho de ompe la no ma se le suman las di icul ades que
encuen a la muje en la ca e a cien í ica pa a desa olla se p o esionalmen e, encon amos la
espues a al po qué las muje es se decan an po o as opciones p o esionales. De nue o, la
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solución no es á en las ap i udes inna as de uno u o o sexo, sino, que “una pa e impo an e del
p oblema es cul u al e ins i ucional, es deci , es á elacionado con los hábi os pa ia cales que
oda ía pe sis en en la amilia y en la escuela, alimen ados po los es e eo ipos que dia iamen e
mues an los medios de comunicación, que ienden a iden i ica eminidad y masculinidad con
de e minados a ibu os” (Cas año Collado, 2008).
F u o de la si uación desc i a, el pano ama que ac ualmen e o ece la in es igación cien í ica a
las muje es es un ámbi o en el que es án p esen es el echo de c is al y las ca e as ije as,
donde la p esencia de muje es disminuye d ás icamen e cuan o más al a es la posición de pode .
Según da os del Obse a o io Español de la Inno ación y el Conocimien o (ICONO), el
po cen aje de muje es o al de pe sonal e in es igado es empleados en I+D en 2008 e a de un
38,9%. Po sec o es, el mayo po cen aje de muje es se egis aba en el de Adminis ación
Pública (51,7%), mien as que en el ámbi o de la in es igación suponía un 37,5%. Compa ados
con los da os de 2004, el po cen aje de muje es había expe imen ado una subida de 1,4 pun os.
De las 47.746 inco po aciones en el campo de in es igación en e 2004 y 2008, 20.223 e an de
muje es in es igado as.
3. LA BRECHA DIGITAL DE GÉNERO
La ex ensión del acceso a los o denado es y a In e ne supuso, como dijimos, un boom de
posibilidades pa a las pe sonas que enían acceso a las nue as ecnologías. En gene al, las
inno aciones ecnológicas llegan en p ime luga a las pe sonas más icas pa a después i
“democ a izándose” en e el es o de la sociedad, como ocu ió con la ele isión, los
elec odomés icos o la ele onía mó il.
Sin emba go, como pudie a pensa se en un p incipio, el acceso a las nue as ecnologías pa a
oda la población no es una cues ión de iempo, es deci , algo que aya a llega a de o emp ano
a odos los ciudadanos aunque és os no mues en in e és en ello. Según las ci cuns ancias
socioeconómicas y demog á icas y las ac i udes de los suje os, se pueden di e encia has a
cinco g upos de pe sonas con espec o a la dis ibución de las inno aciones (E e e Roge s, ci .
Cas año Collado 2008):
-Un p ime g upo mino i a io de “inno ado es”. Son las pe sonas que oman inicia i as y co en
los iesgos.
-Ea ly adop e s: usua ios a anzados con un al o ni el educa i o.
-Ea ly mayo i y: g upo más nume oso que los an e io es. Ca ac e izado po la p udencia de sus
in eg an es y po su amplia ed de con ac os sociales.
-La e majo i y o mayo ía e a dada: o mado po pe sonas adicionales, con bajo es a us
económico.
-G upo de e a dados: con o mado po pe sonas que se man ienen en un ni el muy adicional o
es án aisladas en su sis ema social, de modo que ca ecen de una es imulación del uso de la
inno ación, lo que le impide accede a sus en ajas.
Po an o, el acceso pleno a la he amien a de In e ne , su conocimien o y el dis u e de sus
en ajas no sólo ecae en la me a posibilidad del acceso a la ecnología en sí, sino que ambién
es á condicionado po el in e és, el conocimien o y la u ilidad del uso pa a la p opia pe sona.
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Si la denominada “p ime a b echa digi al” se limi aba al análisis del acceso a In e ne , con la
llamada “segunda b echa digi al” se p e ende ealiza un análisis de los usos, su in ensidad y las
habilidades de los usua ios. Y hemos de deci que a es e espec o el géne o supone un ac o
de e minan e en la elación con las nue as ecnologías. El uso y la accesibilidad a la ed es án
condicionados, como e emos más adelan e, po a iables como el sexo, la edad o el ni el
educa i o, mien as que se man ienen o os ac o es de exclusión social. La digi al luency o
digi al li a acy (al abe ización digi al) cons i uye “la línea de co e de la segunda di isión digi al”
que p ecisamen e es á elacionada di ec amen e “con el capi al humano (educación o mal y
expe iencia labo al), el con ex o amilia ( en a, composición y p esencia de meno es en el hoga )
y el con ex o social (edad, sexo, gene ación, e c.) en el que el géne o cons i uye un ac o de
g an ele ancia”. En es e mismo sen ido, si enemos en cuen a que la p opo ción de muje es
empleadas es meno que la de homb es y que ellas ocupan pues os menos cuali icados que no
ienen po qué exigi habilidades ecnológicas, podemos conclui que, ambién en el ámbi o
labo al, las muje es encuen an más obs áculos en su elación con las nue as ecnologías,
mien as que los homb es acceden de una o ma más na u al. Además, la mayo cuali icación
labo al de los homb es les pe mi e, a su ez, accede a cu sos de o mación en el ámbi o de la
emp esa, de modo que ienen más posibilidades que las muje es de desa olla nue as
habilidades ecnológicas (Cas año Collado, 2008).
En unción del acceso, las habilidades y los usos de las muje es en In e ne podemos habla de
una b echa digi al de géne o que les a ec a de o ma gene al y que es á mo i ada y condicionada
po la o ma en la que se o ganiza la Sociedad de la In o mación y po la c eación de oles de
géne o que alejan a la muje de la cons ucción del conocimien o cien í ico y del acceso a la
ecnología. Cas año Collado (2008) iden i ica a ios ni eles en la b echa digi al de géne o que
cons i uye una ba e a más pa a la log a la igualdad de opo unidades.
-B echa del acceso a las TIC. El po cen aje de muje es in e nau as es á po de ás del de los
homb es y su acceso es menos in enso, dados el meno iempo de ocio, la asa más baja de
inco po ación al me cado labo al o la ubicación en ámbi os labo ales menos in o ma izados.
-B echa de o mación. Las muje es eciben una meno o mación en lo que espec a a o mación
digi al y capacidades. Po an o, aunque exis a la posibilidad del acceso a In e ne , és a no se
en abiliza si no se poseen habilidades pa a su uso.
-B echa de usos: los homb es se elacionan más con un uso inculado al consumo y al ocio,
mien as que las muje es hacen un mayo uso elacionado con el bienes a social ( o mación,
empleo e in o mación sob e emas de salud).
3.1 LOS USOS DE EQUIPOS INFORMÁTICOS E INTERNET
A a és de los da os que p esen a la Encues a sob e equipamien o y uso de ecnologías de la
in o mación y la comunicación en los hoga es españoles (Cas año Collado, 2008) se puede
cuan i ica la b echa en unción de los da os espec o a acceso, ecuencia, iempos de uso,
a eas ealizadas, desag egadas po sexos. Respec o al núme o de pe sonas usua ias, las
muje es eu opeas se encuen an diez pun os po debajo de la media masculina y es a di e encia
se acen úa con el c ecimien o más in ensi o del núme o de usua ios a ones. En el caso de
España en el año 2007, la di e encia e a de nue e pun os.
a) Habilidades in o má icas.
En elación a las a eas elacionadas con las habilidades in o má icas, la mayo di e encia en e
sexos se obse a en a eas como conec a o ins ala disposi i os, donde la di e encia llega has a
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los ein e pun os po cen uales. Lo más llama i o de es e da o es que las di e encias po sexo no
se educen cuando aumen a el ni el de es udios, po lo que la si uación no se explica
únicamen e po las condiciones socioeconómicas.
b) Usos de In e ne .
Respec o a los usos de In e ne pa a búsqueda de in o mación y ocio, la encues a e ela que los
homb es p esen an un 80,9% en búsqueda de in o mación sob e bienes y se icios, en e a un
77,2% de las muje es. La b echa aumen a espec o a la desca ga o u ilización de juegos,
música, e c., con 11,5 pun os de di e encia: hay un 53,4% de uso en e los homb es en e al
41,9% de las muje es. En odos los se icios es udiados exis e un mayo uso po pa e del
homb e, excep o en el caso de los ámi es o búsqueda de in o mación sob e salud, donde las
muje es a en ajan en 7,8 pun os a los homb es (44,1% en e a 36,3%).
3.2 LOS USOS DE LAS REDES SOCIALES Y PROFESIONALES
A con inuación nos e e i emos desde una pe spec i a de géne o al uso de las edes sociales,
enómeno que se expande po odo el mundo y que supone la úl ima e olución ecnológica. En
un pe iodo muy co o de iempo millones de pe sonas han en ado a o ma pa e de una ed
i ual pa a comunica se en e ellas, exp esa sus opiniones y compa i expe iencias. Una g an
pa e del iempo que pasamos conec ados a In e ne lo dedicamos a las edes sociales, como
Facebook, Twi e o Tuen i, donde las muje es nos hemos inco po ado masi amen e, ompiendo
la ba e a o el dis anciamien o que adicionalmen e ha exis ido en el uso de la ecnología.
Según el II Es udio sob e Redes Sociales en In e ne (In e ac i e Ad e ising Bu eau, 2010),
España es el p ime país de Eu opa en el uso de las edes sociales y sép imo en el mundo.
Facebook egis a 14.500.000 millones de pe sonas usua ias, lo que la con ie e en la p ime a
ed en España. El 92% de muje es que u ilizan edes sociales lo hacen a a és de Facebook, lo
que supone un uso signi ica i amen e mayo en e a los homb es. En el úl imo imes e de
2010, el segmen o de población que ha expe imen ado mayo c ecimien o es el de las muje es
mayo es de 60 años, lo que e iden emen e conlle a una up u a de de e minados es e eo ipos.
Las edes sociales se han con e ido en la pue a de en ada al uso del o denado y de In e ne
pa a muchas muje es. Según el mismo in o me, los in e nau as que u ilizan edes sociales son
más ac i os en In e ne que los no usua ios: u ilizan más los p og amas de mensaje ía
ins an ánea o ealizan más comp as a a és de es e medio. Pe o, ¿qué ha hecho posible que
las edes sociales engan an o éxi o en e las muje es, adicionalmen e ajenas a las nue as
ecnologías? ¿Cuál es el a ac i o que eside en las edes sociales pa a que, po p ime a ez,
exis an más usua ias muje es que homb es? Ga cía Ca e a (2011) apun a como cla e las
adicionales habilidades comunica i as de las muje es y la elación de igual a igual que o ece
un medio en el que desapa ecen los p ejuicios sexis as, donde no impo a la imagen y donde no
exis e igidez de ho a io.
Si bien es cie o que las edes sociales suponen un a ac i o eclamo en el ace camien o a las
nue as ecnologías y si en como he amien a pa a educi la b echa digi al, ambién es cie o el
hecho de que en el uso de las edes sociales se obse a la huella de géne o. Y es que la
inco po ación de las muje es al uso de edes sociales in o males es mucho mayo que el uso de
edes p o esionales. Pa a Ga cía Ca e a (2011), las edes sociales “son asequibles con
emá icas in o males, pe o más alejadas cuando se a a de emá icas emp esa iales o
co po a i as”.
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Al igual que en o os campos, el conocimien o se masculiniza cuando se ins i ucionaliza y oma
p es igio, aunque és e se haya conside ado adicionalmen e inculado a la es e a de lo
emenino. Pa a la an opóloga Dolo es Juliano (Ga cía Ca e a, 2011), "cuando los sabe es se
ins i ucionalizan, adquie en un discu so di e en e de cómo ealiza se y un ins umen al
especí ico, es deci , se masculinizan. Así se les hace coincidi con el ámbi o masculino, el ámbi o
de los obje os, los homb es oman las ecnologías po asignación social, no po ansmisión
social”.
Po an o, obse amos cómo en el caso de las edes sociales exis e una cla a línea di iso ia: la
in o mal, mayo i a iamen e emenina, con edes como Facebook a la cabeza, y la p o esional,
donde se in ie e es e dominio, y que esponde al ámbi o de los blogs y edes p o esionales,
como Linkedin. Conc e amen e, és a úl ima ed es la única donde exis e un p edominio del pe il
masculino, mien as que el 73% de los blogue os son homb es con es udios y con más de cinco
años de expe iencia en la ed, según El es udio sob e el pe il de los blogue os, de Fe nando
Ga ido y Tisca La a (Ga cía Ca e a, 2011).
4. PRESENCIA DE HOMBRES Y MUJERES EN LAS CARRERAS DE CIENCIAS Y DE
TECNOLOGÍAS
A pesa de que la muje ha es ado apa ada his ó icamen e del sabe cien í ico y del ámbi o
uni e si a io, lo cie o es que a día de hoy, las muje es se han inco po ado plenamen e en los
es udios supe io es, incluidas las ca e as de ciencias expe imen ales. Los da os que mejo
ilus an la ealidad de la muje espec o a la in es igación y su p omoción p o esional son los
e e idos al da o del alumnado desag egado po sexos ma iculado en los g ados de las
uni e sidades españolas en Ciencias (las denominadas adicionalmen e “Ciencias Exac as”), la
Medicina y la Ingenie ía y A qui ec u a. En la ca e a de Medicina hay una le e mayo ía de
muje es (un 51%), mien as que en Ciencias es e po cen aje se ele a a un 53% a a o de las
chicas. Sin emba go, en el caso de las Ingenie ías y A qui ec u a, la balanza se inclina
cla amen e hacia una mayo ía de homb es, con una p esencia del 74%.
Lo que más nos in e esa de es os da os no es sólo la b echa an amplia que exis e en el acceso
a las ingenie ías, ca e as de ca ác e écnico, sino que ambién lo son las conclusiones que
ex aemos al elaciona es os da os con las ca ego ías p o esionales en las uni e sidades
españolas, den o de las mismas amas. En el caso de la Ingenie ía2, las muje es son mino ía
en e el alumnado, pe o lo son aún más con o me a anza la cuali icación p o esional den o de la
docencia. Mien as que las alumnas son una cua a pa e del o al, p ác icamen e el cien po cien
de las pe sonas ca ed á icas son homb es. En las Ciencias y la Medicina3 se p oduce la
si uación más d amá ica pa a las muje es en an o que se hacen isibles las di icul ades que
su en pa a p omociona en unas ca e as en las que, de pa ida, ienen mayo p esencia. El
caso de Medicina se hace especialmen e ala man e: en 2009 se ma icula on 20.758 muje es,
pe o en ese mismo año, sólo 52 habían conseguido llega a p o eso ado asociado, es deci , una
e ce a pa e del o al de es a ca ego ía. Con o me se a anza en la cuali icación, disminuye la
p esencia de la muje : ep esen an el 11,14% del p o eso ado i ula y sólo el 0,23% del conjun o
de las pe sonas ca ed á icas.
2 Se oman los da os de la Ingenie ía Telemá ica como mues a del á ea de Ingenie ía y A qui ec u a en
los da os de ma iculados en g ados.
3 Se oman los da os de Ma emá icas Aplicadas como mues a de Ciencia en los da os de ma iculados en
g ados.
2030
Tabla 1. Da os de ma iculación en es udios de g ado en las uni e sidades españolas pa a el
cu so 2009-2010
Homb es
Muje es
To al
Po cen aje de
muje es
Medicina
20.036
20.758
40.794
51%
Ingenie ía y
A qui ec u a
20.267
7.152
27.419
26%
Ciencias
5.686
6.399
12.085
53%
Fuen e: Elabo ación p opia a pa i de da os del INE.
Tabla 2. Da os de ca ego ías p o esionales desag egadas po sexo en las uni e sidades
españolas pa a el cu so 2009-2010
Fuen e: Elabo ación p opia a pa i de da os del INE.
¿Qué ha ocu ido pa a que el g ueso del alumnado de Medicina pie da ep esen a i idad
con o me se a anza en la je a quía de pode ? En es e caso se iden i ica el enómeno conocido
como la “ ube ía que go ea” (leaky pipeline), que hace e e encia a la pé dida de muje es
con o me se a anza en la cuali icación en el ámbi o cien í ico y que se p oduce en el conjun o de
los países occiden ales.
Respec o a la inco po ación de muje es a un de e minado ámbi o, desde los plan eamien os
eó icos se dan dos explicaciones en en adas: po un pa e, la eo ía de la masa c í ica, pa a la
que sólo es necesa io inc emen a el núme o de muje es en la base pa a asegu a su p esencia
en los pues os de esponsabilidad, y po o a, la que a i ma que la es uc u a del sis ema
cien í ico écnico no cambia únicamen e po la inco po ación de más muje es en la base, ya que
las que p omocionan deben hace lo adap ándose al sis ema. Po an o, no se a a sólo de inclui
más suje os, si no de modi ica el sis ema pa a que odos puedan llega en igualdad de
condiciones. En caso con a io, y como me á o a, pod íamos es a hablando de una especie de
lucha da winis a en e muje es, donde la que más se adap e al medio masculinizado del sis ema
es la que log a no se expulsada y pe manece en él. Po o a pa e, esul a in e esan e la
e lexión de E zkowi z sob e la con apa ida a la que se en en an las muje es cuando
concen an un de e minado ámbi o p o esional o académico: la pé dida de p es igio o
des alo ización del mismo (Cas año Collado, 2010).
Cu so 2009-
2010
Ca ed á ico
P o eso Ti ula
P o eso Asociado
To al
Homb e
Muje
To al
Homb e
Muje
To al
Homb e
Muje
Medicina
139
133
6
305
271
34
168
116
52
Ingenie ía
Telemá ica
36
35
1
203
173
30
163
141
22
Ma emá ica
Aplicada
194
177
17
827
574
253
364
287
77
2031