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COMPORTAMIENTOS SOCIALES ANTE LA
VIOLENCIA BéLICA EN ARAGóN DURANTE LAS
GUERRAS CON CASTILLA (1356-1375)
mA io lA uen e gómez*
Uni e sidad de za agoza
Hay un aspec o de la gue a que c eo que él empezaba a pe cibi , le dije,
que es humana, que se i e como un amo o un odio, que pod ía se na ada
como una no ela y que, po consiguien e, si uno u o o a epi iendo que la es-
a egia es una ciencia, no ayuda nada a comp ende la gue a, po que la gue-
a no es es a égica.
Ma cel P ous , El iempo ecob ado
1. INTRODUCCIóN
La gue a es un enómeno social complejo, his ó icamen e abundan e y de-
ini i o en las elaciones de pode de los g upos humanos. ya sea po su con inua
ac ualidad, po azones iden i a ias o especialmen e po necesidades epis emológi-
cas, los his o iado es se han dedicado a su es udio desde di e sos plan eamien os,
haciendo de ella un ema ex enso y ans e sal. Uno de los pun os menos explo a-
dos del as o cues iona io es aquél que se p egun a po la pe cepción del con lic o
y de la iolencia no po quienes la ejecu an, sino po quienes la i en o mando
pa e de una ambigua mayo ía a caballo en e el papel de íc imas y el de e du-
gos. A menudo es es a escue a alo ación la que la pos e idad les gua da a las gen-
es del pasado y es el esquema, al y como lo de inió Pe e Bu ke, el que se enca ga
de comple a la explicación1. Nues o in e és po es udia la documen ación gene-
ada du an e la di ícil coyun u a de las gue as de Cas illa, en el A agón del siglo
XIV, es á mo i ado po el deseo de ap oxima nos a las ac i udes, los pensamien os
* Es e abajo se ha ealizado en el seno del g upo de In es igación de Excelencia CEMA, i-
nanciado po el Depa amen o de Ciencia, Tecnología y Uni e sidad del Gobie no de A agón; y en el
ma co de una beca de Fo mación de Pe sonal In es igado del Gobie no de A agón, e . B2005/36.
Asimismo, quie o ag adece a Joaquín Vispe y Ana Del Campo sus en iquecedo as apo aciones sob e
documen ación no a ial.
1. El esquema es una ca ego ía cogni i a de inida po la endencia a ep esen a un acon ecimien o
o pe sona de e minado en é minos de o o, ya sea an e io o pos e io en el iempo. P. Bu Ke, Fo mas
de His o ia cul u al, Mad id, 2000, 72-73.
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y las pe cepciones que aquellas gue as despe a on en e sus con empo áneos, se-
ñaladamen e en e quienes no enían en el eje cicio de las a mas su o ma de ida
habi ual, y, con ello, in en a de ini unas pau as de explicación pa a la ida y la
con i encia du an e la gue a en la baja Edad Media.
El mundo medie al ha sido in e p e ado adicionalmen e como un uni e so
in ínsecamen e iolen o, cuyos p incipios de cohesión social se basaban en buena
medida en el eje cicio de la ue za. Pe o, desde hace iempo, ya no es necesa io de-
mos a que al ca ac e ís ica no es p i a i a del medie o, ni pe de se en análisis
exclusi amen e cuan i a i os de los con lic os sociales pa a comp oba lo. La io-
lencia o ma pa e de odas las sociedades y se inse a en cada una de ellas según
su p opia é ica2. Cada con ex o his ó ico p esen a, pues, su p opia lógica de la io-
lencia, que o ma pa e de la ida y que se exp esa esencialmen e median e o -
mas con encionalmen e legí imas e ilegí imas de eje ce la. Pod íamos deci , pues,
que ambién en la sociedad medie al exis e una iolencia o denada y una iolencia
deso denada, que al e a el pulso social y las o mas de elación y de cohesión ma-
yo i a ias3. La iolencia bélica o ma pa e de es e segundo ipo, y la sociedad ba-
jomedie al la conoció según sus p opios c i e ios de in e p e ación de la ealidad.
Es a o ma de up u a del o den social con o ma buena pa e de nues a i-
sión del siglo XIV y de la idea de c isis que le ha asociado la his o iog a ía espe-
cializada, ya que en es a época con luyen algunos ac o es que la de inen como un
iempo de p o undos cambios. Pe o, si bien es cie o que exis en di e sas líneas de
in es igación que se o ien an a explica dichos p ocesos, y que en e las mismas
una buena pa e se dedica exclusi amen e a las es uc u as de la iolencia en ge-
ne al, y de la gue a en pa icula , no lo es menos que son muy pocos en compa a-
ción los in es igado es que se han p egun ado po la pe cepción de esos con lic os
po sus con empo áneos4. Algunos his o iado es de lo mili a han plan eado la in-
es igación de las con iendas desde el pun o de is a de sus p o agonis as. Espe-
cialmen e pa a las épocas mode na y con empo ánea, J. Keegan, J.F.C. Fulle , A.
du Picq o G. R. S ewa , han p opues o en los úl imos años una nue a his o ia de
2. Si an como apoyo a es a a i mación los abajos de Ma in hA is, en e ellos: Vacas, ce dos,
gue as y b ujas, 2003 (1ª ed. 1974), y Caníbales y eyes, Mad id, 2002 (1ª ed. 1977).
3. F. sABA é,“O den y deso den. La iolencia en la co idianeidad bajomedie al ca alana”, A agón
en la Edad Media, XIV-XV (1999), Homenaje a la p o eso a Ca men o cás egui g os, 1.389-1.408.
4. En e las mani es aciones sociales que nos ap oximan a su ap ehensión en la época, se encuen-
a una c ecien e sensación de un mundo acío o la gene alización de una cul u a de la mue e, no del
odo nue a pe o canalizada en exp esiones no edosas como las danzas de la mue e o los a ados sob e
el a s mo iendi. Es a acen uación de la p esencia de la mue e en la co idianeidad se adujo asimismo
en la masi icación de cie as p ác icas, po ejemplo, la cos umb e de hace es amen o, la so is icación
de los i uales une a ios, la p oli e ación de las co adías y de las p ocesiones eligiosas, o la mul ipli-
cación de mo imien os pie is as. J.C. mA ín ceA, “El impac o de la c isis del eudalismo en la cul u a
y en la men alidad cas ellana”, en VVAA, Sociedad, cul u as e ideologías en la España bajomedie al,
za agoza, 2000, 75-100. Sob e el ema de la mue e y su p esencia en la cul u a bajomedie al, Mª C.
gA cíA he e o, y Mª. I. Alcón Pé ez, “En o no a la mue e a inales de la Edad Media a agonesa”,
En la España Medie al, 29 (2006),153-186; y A. del cAmPo gu ié ez, “Los espacios de la mue e en
la ciudad bajomedie al”, en La con i encia en las ciudades medie ales, Náje a. Encuen os in e nacio-
nales del Medie o, ed. B. A ízAgA BolumBu u y J.A. soló zAno elecheA, Log oño, 2008, 447-463.
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Compo amien os sociales an e la iolencia bélica en A agón du an e las gue as... 243
las ba allas, en la que el obje i o sea des ela los compo amien os y alo es de
los pa icipan es, median e la econs ucción de la expe iencia eal de la ba alla5.
Pa a la época medie al, compa en es os obje i os y si en de e e encia algunas
de las ob as clásicas de M. Dupuy y G. Duby, o las más ecien es de F. Ca dini6.
No obs an e, la in e acción del hecho bélico con los g upos sociales no in-
culados po su es ado al eje cicio de las a mas, en la época medie al, ha ecibido
una meno a ención de los his o iado es, si bien exis e un campo di ec amen e e-
lacionado con ella y de una g an ecundidad his o iog á ica. Se a a del es udio
de las sociedades de on e a. Los espacios on e izos y en gene al cualquie lí-
mi e e i o ial, po su ca ác e dilemá ico, p esen an unas condiciones especí i-
cas de elación pa a las comunidades que los compa en y, en e ellas, des acan
las de i adas de los en en amien os a mados7. Rui Cunha Ma ins, pa a el caso de
la on e a en e Cas illa y Po ugal, ha cons a ado cómo la lógica mili a endió
a pe manece en el en o no on e izo como ac o de o denamien o social y los
e ec os de la gue a, más allá de los p o ocados po la desa iculación demog á ica
y económica, se deja on sen i especialmen e en cua o aspec os: la posibilidad
con e ida a los dis in os pode es públicos de amplia sus compe encias de in e -
ención local; la acen uación de la ausencia de especialización uncional ca ac e-
ís ica de los sis emas de pode en el eudalismo, p o ocada po el e o zamien o
del apa a o mili a ; una endencia a hace coincidi la di e enciación socio-polí-
ica, ga an izada po el apa a o mili a , con la lógica di e enciado a con enida en
el apa a o iscal; y el ca ác e in ínsecamen e localis a de las comunidades, a a-
és de los en en amien os en e concejos o en e és os y los pode es mili a es8.
Nues o obje i o con es as páginas es mos a algunos de los compo amien-
os indi iduales y colec i os que la gue a p o ocó en la sociedad a agonesa del
e ce cua o del siglo XIV, como mé odo pa a p o undiza en su mane a de pe ci-
bi la y asimila la. El g ueso de la documen ación manejada p ocede del A chi o
5. A. esPino lóPez, “La eno ación de la His o ia de las ba allas”, Re is a de His o ia Mili a , 91
(2001), 159-174.
6. M. duPuy, El P íncipe Neg o. Edua do, seño de Aquinia, Mad id, 1973; G. duBy, Guille mo
el Ma iscal, Mad id, 2004 (1ª ed. 1984); F. cA dini, Quella an iqua es a c udele. Gue a e cul u a
della gue a del Medioe o alla Ri oluzione ancese, Milán, 1995.
7. C. segu A g Aíño, “una e lexión sob e las on e as en la Edad Media: implicaciones sociales,
polí icas y men ales”, A agón en la Edad Media, XIV-XV (1999), Homenaje a la p o eso a Ca men o -
cás egui G os, 1.487-1.500. Las implicaciones cul u ales de es as delimi aciones son un ema de in e-
és desde el pun o de is a de la an opología social y cul u al. C. lisón olosAnA, “An opología de la
on e a”, Re is a de An opología Social, 3 (1994), 75-103; A. iVAs iVAs, “Mediación di ina y ne-
gociación i ual en los con lic os de iden idad: la c eación simbólica de on e as”, ibídem, 27-47.
8. R.C. mA ins, “La on e a medie al hispano-po uguesa: el pun o de is a de la gue a”, en A.
VAcA lo enzo (coo d.), La gue a en la His o ia, Salamanca, 1999, 95-114, especialmen e 109-113.
La impo ancia de lo mili a sob e la población de es os espacios ha sido sub ayada po di e sos in-
es igado es. Una in e p e ación in e esan e sob e el localismo de las comunidades on e izas en F.R.
e nández, “A nob eza, o ei e a on ei a no medie o peninsula ”, En la España Medie al, 28 (2005),
155-176, especialmen e 170-172. Pa a es a au o a, el concep o de idelidad al ey ligado a la na u aleza
ue mucho más p ecoz en e la población de los e i o ios on e izos, po lo que se ía a pa i de es as
comunidades desde las que se o ja ía el sen imien o nacional.
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his ó ico de p o ocolos no a iales de za agoza, de los ondos de la Comunidad
de aldeas de Te uel (A chi o his ó ico p o incial de Te uel) y de la Cancille ía
de Ped o IV (A chi o de la Co ona de A agón). Los documen os nos mues an
una sociedad ue emen e condicionada po los en en amien os con Cas illa, pe o
sob e odo nos pe mi en dis ingui dis in os ni eles de inluencia del hecho bélico
en los compo amien os indi iduales y colec i os. Pa a ello, p oponemos una in-
e p e ación o denada en es ámbi os. En p ime luga , nos in e esa emos po las
ac i udes colec i as an e la necesidad de de ende el eino, obse ando po un lado
los incon enien es a la ho a de cumpli los se icios mili a es y, po o o, las o -
mas de esol e la p opia necesidad de p o ección. En segundo luga , p o undiza-
emos en la delicada elación en e las uni e sidades y el p opio ejé ci o, a a és
de sus con ac os con las au o idades mili a es y los in eg an es de las compañías.
Y, po úl imo, nos de end emos en la ejecución de los en en amien os p opia-
men e dichos, en la u ina de la gue a según la ace ada exp esión de Manuel
Rojas, eniendo en cuen a que la gue a a i ó en no pocos momen os ensiones y
con lic os la en es en e la población del eino.
2. LA NECESIDAD DE DEFENDER EL REINO Y A LA POBLACIóN
Es p eciso comenza es e apa ado eco dando una an igua lección: lo ob io
no gene a documen ación, la gene a lo que no lo es. Los ex os no ma i os y ju ídi-
cos nos p opo cionan una se ie de esquemas cuya medida eal, sus p ocedimien os
de aplicación en la época, debe se es imada a pa i de las incidencias ecogidas en
o o ipo de uen es. Los documen os no a iales y las ca as emi idas desde la can-
cille ía egia son unas buenas e e encias pa a conoce , median e casos pa icula-
es, algunos compo amien os an e la p epa ación del eino pa a la gue a.
Los se icios mili a es
Los Fue os de A agón es ablecían las excepciones a la obliga o iedad de acu-
di a se i al ey en el ejé ci o: po en e medad, si las esposas se ponían de pa o,
si no se había oído al p egone o, si un amilia p óximo se encon aba p óximo a
la mue e (pad e, mad e o esposa) o se enía pe miso del jus icia del luga de esi-
dencia pa a pe manece en él9. Fue a de es os casos, odos los homb es de ju isdic-
ción eal en e quince y se en a años de edad, gene almen e, enían la obligación
de acudi en hues e cuando uesen eclamados, has a comple a las compañías exi-
gidas po los egido es de la gue a. Asimismo, jun o al pode de con oca o ia
eje cido po el ey y sus conseje os, la legislación local do aba a las au o idades
9. Jaime P ime o. En Huesca, 1247; Expediciones, 251 b (en o as . 26). P. sAVAll y d ondA, y S.
Penén y deBesA, Fue os, obse ancias y ac os de co e del eino de A agón, ed. Facsimila , Ibe Caja,
za agoza, 1991, ol. I, 140.
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Compo amien os sociales an e la iolencia bélica en A agón du an e las gue as... 245
de illas y ciudades de capacidad de con oca o ia mili a sob e sus ecinos, e in-
cluso sob e la población de o os luga es. Es e es el caso de la elación es able-
cida, po ejemplo, en e Alba acín o Te uel con sus espec i as Comunidades de
aldeas. Así lo eco daba Ped o IV en 1381 al juez y los alcaldes de Alba acín, y
muy p obablemen e ue on és os quienes a con inuación de la o den del Ce emo-
nioso, copia on una an e io , emi ida po el ey Jaime II, en la que se es ablecía
esa po es ad de con oca a los homb es de las aldeas pa a la de ensa de la ciudad10.
La necesidad de eco da , po pa e del ey, una no ma es ablecida más de
ochen a años an es, en al caso de Alba acín, puede explica se en pa e po sus pa -
icula es condiciones de dominación desa olladas a lo la go de las décadas an e-
io es, du an e las cuales la ciudad y sus aldeas o ma on un seño ío cuyo úl imo
enen e ue el malog ado in an e don Fe nando11. Pe o al eco da o io es á docu-
men ado ambién en el caso de Te uel, cuya Comunidad se había cons i uido con
an e io idad y, en e sus obligaciones espec o a la ciudad, ambién cons aba la de
p es a se icio a mado. En ab il de 1363, Ped o IV se había di igido al juez y con-
cejo de Te uel o denándoles que odos aquellos homb es de sus aldeas que pudie-
sen lle a a mas se di igie an a la ciudad pa a de ende la. Al ejecu a la o den, las
au o idades ciudadanas se encon a on con una espues a esqui a po pa e de los
homb es de las aldeas. és os se nega on a acudi , en p incipio, has a que uesen
los egido es de las aldeas quienes diesen la o den y su p ocu ado quien la ans-
mi iese, es deci , las p opias au o idades de la Comunidad. Po ello, los de Te uel
se di igie on a dicho p ocu ado ins ándole a con oca a los aldeanos pa a cumpli
la esolución y, según ecoge el ac a no a ial que con iene es a comunicación12, la
espues a del p ocu ado no deja luga a dudas:
El di o p ocu ado de las di as aldeas, con adiziendo a las p o es aciones con-
a ell e los homb es de las di as aldeas echas, que non p ociden ni ha luga , espuso
e dixo que el no ha ia ju isdiccion alguna de cos eni a las di as aldeas e e eni
aquellos po la di a azon. E es o e a de los o iciales de la di a ciuda e no suya. E
si los de las di as aldeas se escusa an que no e nian po y a se icio del di o sen-
yo ey as a que ho iesen le a e mandamien o del dicho p ocu ado de las di as
aldeas, que aques o azian mal e no lo azian sino po escusa se de no eni al se i-
cio del di o senyo ey. Empe o, po al que el se icio del di o senyo ey se cumpla,
que’l judez de esc ibi su ca a e en ia aquella a los ezinos de las di as aldeas, que
engan e ayan acompanya el pendon de la di a ciuda en se icio del di o senyo
ey. Mas que los homb es de las di as aldeas iniesen a la di a ciuda po de ension
10. AMAl [A chi o Municipal de Alba acín], Secc. I, 5, . 1-1 (1381, 27 de ma zo. za agoza).
11. Sob e la ayec o ia his ó ica del seño ío de Alba acín, has a la o mación de la Comunidad de
aldeas, J.M. Be ges sánchez, “La Comunidad de Alba acín: o ígenes y e olución du an e la baja Edad
Media”, en VVAA, Es udios his ó icos sob e la Comunidad de Alba acín, Alba acín, 2003, ol. I,
63-199, especialmen e 63-96.
12. AMT [A chi o Municipal de Te uel], Secc. 0, pe . 80 (1363, 15 de ab il. Te uel). La u gencia de
las ayudas necesa ias pa a la de ensa del eino había quedado cla a en el discu so del ey an e las co -
es gene ales eunidas en Monzón. J.M. Pons gu i, Ac as de las Co es gene ales de la Co ona de A a-
gón de 1362-1363, Mad id, 1982, 1-16.
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e gua da d’aquella, al le a e mandamien o no los en ia ia como el di o senyo ey
po sus le as no lo manden, ni los de las di as aldeas ne sean enidos.
Los aldeanos de la Comunidad de Te uel, que iendo desen ende se de una
no ma que los obligaba pe o conscien es de la di icul ad de incumpli la, in en a-
on dila a median e apelaciones legales su ejecución. Su p ocu ado , in o mado
de ello, alegó que no enía au o idad pa a o za a los aldeanos a acudi a de en-
de Te uel y, únicamen e, a i mó la posibilidad de que las aldeas acompañasen a la
hues e de Te uel en el ejé ci o, negándose a en ia homb es de las aldeas a la ciu-
dad sal o que uese el ey mismo quien se lo o denase. A las pocas semanas, la
ciudad cayó en pode de los cas ellanos, quienes la ocupa on du an e es años y,
as su ma cha, Ped o IV p omulgó una o den di igida a odos los habi an es de las
aldeas, p esen es y u u os, en la que les mandaba que en iempo de necesidad se
ecogiesen en Te uel y con ibuyesen a su de ensa. Quienes no la cumpliesen, de-
be ían paga una mul a de 1.000 ma a edís de o o13.
Los casos de Alba acín y, sob e odo, de Te uel, nos pe mi en documen a
una ac i ud esqui a, cuando no abie amen e nega i a, po pa e de las uni e sida-
des del eino a cumpli un ipo conc e o de se icio a mado, el debido po las al-
deas a la cabece a de su comunidad. Pe o es e compo amien o se obse a en el
uncionamien o de o o ipo de p es ación más habi ual, la es ipulada pa a con o-
ca a hues e y acudi a la ba alla con el ey. Los p ime os meses de la gue a de
los Dos Ped os ue on un momen o de agi ación en e los habi an es del eino, es-
pecialmen e en los luga es p óximos a la on e a con Cas illa, y ie on sucede se
con oca o ias a hues e de o ma ei e ada. Es a insis encia po pa e de los conse-
je os de Ped o IV no end ía sen ido an e una diligen e o mación de las milicias
concejiles. Lo que ansmi e, en ealidad es una p eocupan e negligencia a la ho a
de o ma y en ia las hues es a la on e a.
A inales de agos o, u o luga en used, aldea de la Comunidad de da oca,
una eunión de los o iciales y homb es buenos de a ias aldeas, en la que el jus icia
de la illa les eco dó la o den de acudi a Bello, aldea p óxima a la on e a, pa a
de ende el luga de los cas ellanos, que po en onces ya habían a acado a ios lu-
ga es14. Los ep esen an e de sus aldeas iban equipados pa a la gue a y el jus icia,
as ec imina les el e aso en acudi a dicho luga , hizo explíci a la esis encia de
aquellos a cumpli la o den y los amenazó con enien emen e:
E os el di o mandamien o no ayades que ido obedese , po es o os equie o de
pa del sennyo ey, dius la di a pena, que en con inen ayades con mi po de en-
de los di os cas iellos e aldeas del sennyo ey e el di o luga de Bellio. En o a ma-
ne a, si aques o non que edes ase , p o ies o que si algun dannyo enia en las di as
aldeas e cas iellos del sennyo ey o en su egno, que se con en a ues as pe so-
nas e a ues os bienes. E enca a p o ies o que si po la di a ebellia e inobediencia
13. AMT, Sec. 0, pe . 88 (1366, 28 de sep iemb e. Ba celona).
14. AHPz [A chi o His ó ico de P o ocolos no a iales de za agoza], Ga cía Sánchez de La diés,
1356, . 109 bis-110 bis (1356, 27 de agos o. Used).
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Compo amien os sociales an e la iolencia bélica en A agón du an e las gue as... 247
de edes see enco idos en algunas penas co po ales e de bienes que inquen sal as
al sennyo ey, po qui yo so jus icia, que’l inque sal o su d ey o po a en su iempo
e luga , cada que a el bien is o se a de p o edi sob e la di a azon.
En las con oca o ias a las hues es municipales, se amenaza a menudo con
cas iga a los e icen es como a aquellos que eyan su senyo comba e e lexanlo
en el campo, según una ca a di igida a los sob ejun e os del eino a inales de ab il
de 135715. Algunos de los luga es de la jun a de za agoza, po su pa e, alega on
azones ju isdiccionales pa a in en a esqui a el se icio a mado. En T onchón,
conc e amen e, los o iciales del luga se nega on a esponde a la con oca o ia del
sob ejun e o de za agoza, alegando que pe enecían a la cas ellanía de Ampos a
y que, po lo an o, no es aban obligados a acudi a la hues e del ey. T as una se-
gunda equisición, acep a on bajo pena de pe de la g acia del ey16. Y en el caso
de Jaca y Ejea se había comenzado ya a oma medidas d ás icas, al o dena el ey
el ap esamien o de aquellos habi an es de sus me inados que no habían acudido o-
da ía a la on e a, y p ocede con a ellos po su desobediencia17. En es e mismo
sen ido se debe ía ac ua en Mon albán y sus aldeas, jun o a los luga es de las ó -
denes del Hospi al y de Cala a a, en ma zo de 135718:
E sepades diligen men si alguno o algunos omb es de los di os luga es que de en
eni a la on e a po nues o se icio, segun los mandamien os ey os, son inca-
dos. E los que incados se an, si no po elleza o po en e meda , que los p endades
e p esos, ligados e bien gua dados que los enbiedes a nos do quie e que seamos po -
que [de] lu al a e desobediencia hayan aquella peni encia que’s con iene.
El discu so es simila en odas las ó denes y ansmi e un desin e és de las
uni e sidades y de las au o idades locales pa a eclu a y pone a pun o sus hues-
es, in luenciadas al ez po un cie o deso den diplomá ico en aquellos p ime os
momen os de la gue a. En ellos el ey u o que comunica el in de la paz y au o i-
za las ag esiones hacia el eino de Cas illa, como le habían solici ado los o iciales
de Ta azona y los de Te uel, oda ía no muy segu os de ello en los meses de sep-
iemb e y oc ub e de 135619. La ei e ación ambién ue di igida al gobe nado del
15. ACA [A chi o de la Co ona de A agón], Can., eg. 1.150, . 179 -180 (1357, 26 de ab il. La
Almunia). En es e documen o se con oca a hues e en las jun as de za agoza, Huesca y Jaca, Sob a be
y las Valles, Ta azona y Ejea. Median e o a ca a, di igida a los o iciales u banos, se con ocaba el ejé -
ci o de za agoza unos días an es. ACA, Can., eg. 1.150, . 165 (1357, 23 de ab il. Cala ayud).
16. AMT [A chi o Municipal de T onchón], Secc. 0, pe . 32 (1357, 14 de mayo. T onchón). En la
p ime a con oca o ia, el ey solici aba al sob ejun e o de za agoza los nomb es de quienes no acudie-
sen pa a pode p ocede con a ellos, e incluía la c ida o p egón (1357, 27 de ab il. La Almunia).
17. Ga cía de Luna y Miguel Sánchez de Villacampa debe ían eque i al sob ejun e o de Jaca y al
de Ejea hace las de enciones o enca ga se de comple a la hues e. ACA, Can., eg. 1.149, . 114 (1357,
3 de ab il. Al amén).
18. ACA, Can., eg. 1.379, . 168 (1357, 9 de ma zo. za agoza).
19. El caso de Ta azona en ACA, Can., eg. 1.380, . 11 (1356, 7 de sep iemb e), el de Te uel:
ACA, Can., eg. 1.151, . 15-15 (1356, 3 de oc ub e. Ba celona). Po en onces la o den se ansmi-
ió ambién a za agoza, Ta azona, Cala ayud y sus aldeas, Te uel, Da oca y sus aldeas, A iza, Ce ina,
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eino20 y ya en ene o del año siguien e al conde de T as áma a, a don Ped o de Luna
y al seño de Sego be21. Es a di icul ad se io acompañada a su ez de un p oblema
de abandono de la on e a po los in eg an es de los ejé ci os que, du an e aque-
llos meses, se egis ó en di e sos luga es y a cuya esolución debie on de con i-
bui los o iciales de Cala ayud, Ca iñena y da oca22.
Pe o, jun o a las e asi as de los concejos a se i mili a men e en la on e a,
hemos documen ado en el caso de za agoza cie as negligencias en las medidas de
p o ección y igilancia de la ciudad. Las gua dias en los mu os de la ciudad se o -
ganiza on y epa ie on po pa oquias, de o ma pa alela a las ob as de o i ica-
ción, y cons i uían po sí mismas una o ma de se icio en la gue a. En el e ano
de 1359, los enca gados de igila en el amo co espondien e a la pa oquia de
San Pablo se habían desen endido de su unción has a el pun o de que ue necesa-
ia una eunión del capí ulo de los ecinos pa a emedia la si uación23. Y en e las
causas de al ol ido, uel e a ecoge el no a io la escasa olun ad de quienes e an
obligados a ac ua como igías:
[Es p eciso ene la ciudad] su icien emen e gua dada e eylada, asi que gen-
es es anias en la di a ciuda non puedan see enydas, que po las eylas de los
di os mu os p ime o non sian is as; e que iendo a es o p o ey , po al que los es-
an es en la di a pa oquia de nigligencia ni en o a mane a non puedan see ep-
ados en ep esaslias, e enca a po que aquellas qui a la di a eylla a an a y non
puedan me e escusas, ni po non cu a ni po non que e non puedan see escusa-
dos. E asi mismo, po que algunos de la di a pa oquia, quando la beyla les inya,
me ian escusa e no la quie ian e , po es o que emos e o denamos que odas nue-
y es, d’ago a adelan , sian enidos de eyla e eylen en los di os mu os de ie a de
cada ca e a de la di a pa oquia diez omb es, con el cabo de decena. E aques os,
que beylen cada uno en sus ob as, segun que po la di a pa oquia son pa idas. E
es os que sian eque idos po el cabo de decena. E si a a alguno que cada que e-
que ido se a e beyla non que a, o po menosp ez o en o a mane a, si jus a escusa-
cion no a ia, es a sabe que uese en e mo o absen de la di a ciuda , que emos que
aquel al que la di a eyla e non que a, que enca a po cada egada que es o a a
[pague] pena de dos sueldos dine os jaqueses, los quales que emos que sian pa a
aquellos de su decena que la [ ela] ey o a an.
Bo ja, Ricla, Magallón, épila y Alagón. ACA, Can., eg. 1.379, . 22-22 (1356, 12 de sep iemb e.
Pe piñán).
20. Qu’els so smeses del di ey donen a nos e a nos es so smeses aquell dampna ge que dona ne
e poden, e an gue a publica con a nos e nos es egnes, e os e los al es o icials so smeses nos-
es enca a no haia s olguda e gue a al di ey e a sos so smeses ne dona aquell dampna ge que
hague e s pogu e pode s. ACA, Can., eg. 1.149, . 7 -8 (1356, 3 de oc ub e. Ba celona).
21. Ca g an e gonça es que en ada alguna ne danyo no se aga a nues os enamigos ne en sos
e es. ACA, Can., eg. 1.149, . 45-45 (1357, 9 de ene o. za agoza).
22. ACA, Can., eg. 1.150, . 263 (1357, 1 de mayo. épila).
23. AHPz, Papeles suel os, leg. 6, 12, 1359, . 36 -37 (1359, 24 de agos o. za agoza).
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Compo amien os sociales an e la iolencia bélica en A agón du an e las gue as... 249
Los habi an es de la on e a y su p o ección
Al igual que eíamos pa a el se icio a mado, los homb es del eino es aban
obligados po ue o, en iempo de gue a, a con ibui en la cons ucción y epa ación
de mu os, cas illos, pue as, osos y o as écnicas de o i icación24. Lo más habi ual
e a que los habi an es de la ciudad o de la illa p opo cionasen la mano de ob a nece-
sa ia pa a la epa ación de sus de ensas, ci cuns ancia que no siemp e se lle ó a cabo
con la cele idad exigida po los egido es de la gue a. Una de las azones que ex-
plican las esis encias de la población a abaja en las ob as de o i icación, como
ya señalamos en o a ocasión, ue la escasa emune ación ecibida po ello, al menos
en compa ación con o as ac i idades, como la siega, du an e el e ano25. Pe o en la
mayo pa e de las ocasiones en que apa ece documen ada la nega i a a colabo a , las
ob as an acompañadas de unas medidas más d ás icas: la des ucción de pa e de del
case ío y la eubicación de los habi an es en el in e io de las mu allas26.
El caso de Magallón es su icien emen e ep esen a i o de es a p oblemá ica.
T as habe sido o denado que la población abandonase sus casas y se asladase a
los pa ios de los cas illos, pa a edi ica las allí nue amen e, en el in ie no de 1359,
ue necesa ia una amenazan e insis encia del ey exigiendo el aslado y la des uc-
ción de la illa. Sus habi an es, a pesa de las con inuas ó denes, habían seguido
habi ando en la illa, menosp eciando los mandamien os del ey27. Casi dos años
an es, en el e ano de 1357, Ped o IV, an e una si uación simila i ida en la illa
de Bo ja, había dejado cla as sus in enciones a Ped o Jiménez de Sampe , uno de
los egido es de la gue a en aquella on e a, a quien au o izó a cas iga a los ne-
gligen es28 po que mas ale que ellos pe den las pe sonas que si po en u a, lo
que Dios no quie e, se segua pe iglo a nos e a nues o egno. Y más explíci a ue
la o den di igida a los dipu ados en onces pa a di igi las ob as de o i icación en
Cala ayud y Te uel, con sus espec i as aldeas29: que emos e os mandamos que
podades a aquell ho aquellos, sine equisicion d’algun o icial nues o, da mue
24. Jaime P ime o. En Huesca, 1247; Cons ucción, man enimien o y epa ación de osos y mu a-
llas, 278 a (en o as . 35). P. sAVAll y d ondA, y S. Penén y deBesA, Fue os, obse ancias y ac os de
co e del eino de A agón, ci ., ol. I, 149.
25. Así ocu ió en Cala ayud, en el e ano de 1357. M. lA uen e gómez, “La c isis del siglo XIV
en Cala ayud y sus aldeas: el ac o de la gue a”, Ac as del VII Encuen o de Es udios Bilbili anos, Ca-
la ayud, 28-30 de ab il de 2006, en p ensa. Y en Bo ja, ACA, Can., eg. 1.381, . 57-57 (1357, 26 de
junio. za agoza).
26. Sob e la aplicación de e o mas u banís icas como medida de ensi a en con ex os bélicos, N.
seVillAno Pé ez, “Las consecuencias de la Gue a de los Cien Años sob e las ciudades del Loi a”,
Edad Media, I (1998), 219-252; J. eysso , “Les illes d’Au e gne pendan la gue e de Cen Ans”, en
P. con Amine y O. guyo jeAnnin, La gue e, la iolence e les gens au Moyen Âge. II. Gue e e gens,
Pa ís, 1996, 49-57.
27. La ca a del ey iba di igida a Be na Po a y al jus icia de Magallón. ACA, Can., eg. 1.162, .
182 –183 (1359, 20 de eb e o. Cala ayud).
28. ACA, Can., eg. 1.381, . 52 -53 (1357, 22 de junio. za agoza).
29. Pe e Dez Bosch y Sancho zapa a e an los dipu ados en Cala ayud, ACA, Can., eg. 1.381, .
42 -43 (1357, 15 de junio. za agoza); mien as que Blasco Fe nández de He edia y Jimeno Pé ez de
Uncas illo lo e an en Te uel, ACA, Can., eg. 1.381, . 44 -45 (1357, 15 de junio. za agoza).
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Pe o, dadas las con ingencias diplomá icas y la con inua amenaza bélica i-
idas du an e los años siguien es, los cas illos de Cala ayud acaba on en manos
ajenas a los o iciales del concejo. Po ello, en 1370, la ciudad ap o echó pa a de-
manda la cus odia de los cas illos Mayo y Real, así como pa a e se libe ada de
paga sus e enencias, en el cu so de las negociaciones de un se icio al ey que
ascendía a 35.000 sueldos jaqueses56. Sólo as es a concesión, a pesa de las p o-
mesas del ey, ol ie on los ep esen an es locales a eje ce su con ol sob e los
cas illos Mayo y Real57.
En sep iemb e de 1357 y as habe concluido in uc uosamen e la negocia-
ción de unas eguas con Cas illa58, Ped o IV siguió el mismo p ocedimien o pa a
las o alezas de Pe acense y de Mon eal del Campo. En es e caso, el ey di igía la
o den di ec amen e al esc ibano, al p ocu ado y a las uni e sidades de las aldeas
de Da oca, a quienes obligaba a lib a la alcaidía del p ime cas illo a Lope Ga cía
de Allué, y la del segundo a Ga cía Sánchez de Allué, a quienes se las había enco-
mendado a causa de la gue a. Asimismo, median e dicha ca a los lib aba a ellos
mismos, y a quien u iese el cas illo po ellos, del homenaje p es ado59.
Con la i ma de un a ado de paz, las condiciones ex ao dina ias que habían
p o ocado el nomb amieno de un alcaide po el ey pa a ges iona una o i icación
concluían y, con ello, la o aleza debía eg esa a dominio de los o iciales del luga .
Es e p ocedimien o ue exigido con egula idad po el ey, si bien no es u o exen o de
p oblemas, ya que muchos de es os alcaides se esis ie on a de ol e sus o i icacio-
nes a los concejos que solían ene las. La opo unidad de desempeña un ca go como
el de alcaide, que o o gaba no sólo en as, sino especialmen e una se ie de pode es y
una impo an e capacidad de in luencia a ni el local e incluso egional, e a demasiado
p opicia como pa a que caballe os y escude os la dejasen escapa con acilidad60.
La i ma de la Paz de deza-Te e , en mayo de 1361, supuso el inal de mu-
chas de las medidas ex ao dina ias adop adas a causa de la gue a de Cas illa,
en el eino de A agón, a pesa de que la igencia de es e acue do se ía meno a
un año. En e ellas, el inal de la encomienda de los cas illos de Pe acense y de
Mon eal del Campo, los cuales, según eíamos, habían sido encomendados a dos
56. M. gómez, “La c isis del siglo XIV en Cala ayud...”, ci ., en p ensa.
57. Ped o IV encomendó a los buenos homb es y a las uni e sidades de Cala ayud, ep esen ados
po Ga cía Muñoz de Pamplona, ju is a, Íñigo Ma ínez Na a o, Miguel de Vallés y Ba olomé de
Monzón, ciudadanos, los cas illos Mayo y Real, pa a que los u iesen en nomb e de la ciudad. ACA,
Can., eg. 1.467, . 37 -38 (1370, 2 de diciemb e. Monas e io de Poble ).
58. Sob e la negociación de es as eguas, J. zunzunegui A AmBu u, “La legación del ca denal Gui-
lle mo de la Juguie a Cas illa y A agón (1355-1358)”, An hologica Annua, 12 (1964), 129-156.
59. ACA, Can., eg. 1.463, . 97 (1357, 15 de sep iemb e. za agoza); ACA, Can., eg. 1.463, .
97 -98 (1357, 15 de sep iemb e. za agoza). La enencia del cas illo po las au o idades locales no de-
jaba de se una a ian e de la ju isdicción eal sob e el mismo, y ambién de ellas ecibe homenaje el
mona ca: absol en es cum hac eadem, ex nunc pe unc, alcaydum illum qui p o nobis seu obis dic-
um cas um de ine , ab omne homagio e ideli a e quibus nobis seu obis eneba u si e asc i us e a .
La ci a es idén ica en ambas ca as.
60. Sob e la enencia de o i icaciones, MªC. cAs illo llAmAs, “Tenencias, alcaides y o alezas
en la sociedad cas ellana de la baja Edad Media. Es ado de la in es igación y ac ualización bibliog á-
ica”, Medie alismo, 8 (1998), 153-199.
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Compo amien os sociales an e la iolencia bélica en A agón du an e las gue as... 257
escude os po el ey, apa ando de su cus odia a los o iciales de la Comunidad de
da oca. El 29 de mayo, menos de dos semanas as la i ma del mencionado a-
ado, el mona ca a agonés enía que ol e a di igi se a Ga cía Sánchez de Allué,
alcaide de Mon eal del Campo, y a Lope Ga cía de Allué, alcaide del Cas illo de
Pe acense, pa a eco da les que, al comienzo de la gue a con Cas illa, les había
encomendado dichos cas illos exclusi amen e has a que se aco dase la paz, po lo
que les o denaba es i uí selos al p ocu ado de las aldeas de Da oca, absol iéndo-
les del homenaje p es ado y de la e enencia acos umb ada61.
Y lo mismo sucedió, po en onces, con la alcaidía del cas illo de Mo os. A
mediados de junio de 1361, el ey se eía obligado a eco da a Rod igo Sánchez
de Ci esuela, alcaide de Mo os, que había concedido a los habi an es del luga
un p i ilegio po el cual podían cus odia ellos mismos el cas illo. Asimismo, le
ol ía a o dena es i ui dicha alcaidía a los homb es del luga , absol iéndolo al
mismo iempo de odo homenaje y obligación p es ada po la enencia y cus odia
de dicha o aleza62.
Las esis encias locales an e la igu a de los alcaides son una mues a indi-
ec a de que, en e ec o, eje cían su pode sob e di e sos ámbi os de las elaciones
sociales, más allá del que eó icamen e les co espondía, es deci , la conse a-
ción y de ensa de su o i icación. E a ecuen e, asimismo, que los alcaides hi-
cie an uso no sólo de su ca go sino ambién del cas illo en bene icio p opio, po
ejemplo du an e sus en en amien os con o os ecinos de la localidad. Es os in-
en os podían de i a , en ocasiones, en la seño ialización de los luga es, de ahí
que los concejos elasen de mane a especial la eglamen ación sob e la cus odia
de su o aleza, y se p eocupasen cuando un alcaide pues o po el ey pe manecía
en aquella más iempo del es ablecido inicialmen e. Es a p eocupación podía de-
i a en hechos iolen os, con a aques po pa e de los ecinos hacia sus alcaides,
casos en los que el ey se eía obligado a en ia ca as de p o ección pa a aque-
llos, con ó denes explíci as a la población pa a e i a que les hiciesen daño. Así se
exp esa, po ejemplo, en la ca a de segu idad y guiaje que el ey concedió en ab il
de 1366 a Ped o Al onso, acaide en onces del cas illo de Illueca, pa a que acudiese
a su p esencia en Cala ayud. En ella o denaba explíci amen e a los habi an es de
Illueca y a sus o iciales no a aca a dicho alcaide ni oba o des ui sus bienes63.
Y una o den simila es la di igida en junio de 1367 al jus icia, ju ados y buenos
61. ACA, Can., eg. 1.463, . 150-150 (1361, 29 de mayo. Ca iñena).
62. El ey había concedido a los del luga la po es ad pa a cus odia su cas illo median e o a ca a
dada en Ca iñena, el 2 de junio del mismo año, y, as habe le sido p esen ada és a, Rod igo Sánchez se
había negado a en ega les la enencia. T as es e inciden e, los homb es del luga habían suplicado al
ey que p o eye a sob e ello, de ahí que le o denase de nue o es i ui les el cas illo. Asimismo, le co-
municaba que, si enía alguna azón pa a no hace lo, que se la hicie a sabe . ACA, Can., eg. 1.463, .
149 (1361, 13 de junio. Ca iñena).
63. ACA, Can., eg. 1.214, . 67 (1366, 6 de ab il. Cala ayud). El ono de la ca a hace supone
que, con an e io idad, la población de Illueca había ag edido a es e alcaide, o al menos lo había in en-
ado: os dezimos e mandamos, dius pena de la nues a i a e indignacion, que al di o alcayde e a su
companya, eniendo a nos, es ando e o nando, danyo o enoyio alguno en pe sonas ni bienes no aga-
des, an es aquell lexedes eni e o na sal amen e segu a, con su companya e bienes segund di o es.
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homb es de Sos, con la inalidad de que pe mi iesen a gil Ma ínez de undués, al-
caide del cas illo de la illa desde 1357, desempeña su abajo pací icamen e, así
como pa a que colabo asen con él sin da le p oblemas64.
En ocasiones, ales esis encias se debían a los abusos de pode come idos
po los alcaides, como los denunciados an e el ey po los homb es buenos de las
aldeas de Da oca, sob e el alcaide de dicha illa en 1359. és e, al pa ece , obligaba
a los ecinos y habi an es de las aldeas a subi a su cas illo, median e di e sas ex-
cusas, pa a pa icipa en su cus odia, poniendo así en iesgo sus idas; y dado que
él cob aba su sala io y e enencia po ello, los aldeanos pedían al ey que p o e-
ye a pa a que uese él quien se enca gase de dicha cus odia65. O los come idos po
Sancho Sánchez de To equemada, alcaide de A anda de Moncayo en 1361, quien
se dedicaba a oma en p enda a las hijas de los mo os de la illa, pa a ob ene a
cambio edenciones económicas de sus amilia es66.
y ambién el ac o económico in luyó pa a que los concejos luchasen po
con ola las o i icaciones. Así se desp ende de la súplica que las uni e sidades
del luga de Bo dalba, aldea de A iza, en ia on al ey a mediados de 1356, an es de
decla a se la gue a con Cas illa. Aquellas eclamaban cus odia po ellas mismas
el cas illo en luga de un homb e pues o po el ey, de mane a que 400 de los 600
sueldos de la e inencia anual pudiesen i des inados a paga las ob as de su epa a-
ción, y emplea los 200 es an es pa a paga la cus odia67. Al pa ece , el alcaide que
lo enía po en onces des inaba una pequeña pa e de su e enencia a inancia el
man enimien o del cas illo, can idad sin duda insu icien e, y el es o a paga su sala-
io y el de su gua nición. El ey, en cualquie caso, no omó una decisión enseguida,
sino que se di igió a Ped o Jo dán de U iés, baile gene al del eino, le o denó eco-
noce el cas illo y, sólo en caso de que la pe ición uese sos enible sin pelig o pa a
el mismo, lo encomendase a dichas uni e sidades. Si así lo hacía, debe ía o dena -
les esponde del dine o de la e enencia y de la pa e des inada a las ob as68.
Enca a, os mandamos que eniendo ell a nos, la opa con odo lo suyo, que es en el di o cas iello, le
sia been gua dado.
64. ACA, Can., eg. 1.467, . 7 (1367, 8 de junio. za agoza). La pugna en e el concejo de Sos y los
alcaides pues os po el ey en el cas illo de la illa se p olongó has a bien en ado el siglo XV. El 20
de oc ub e de 1440, Al onso V o o gaba un p i ilegio a la illa po el que libe aba su cas illo de alcai-
des u o os o iciales, a cambio de un se icio ex ao dina io de 300 lo ines de o o. En palab as de Juan
Abella, “las causas que mo i a on a la illa de Sos a ealiza un es ue zo más que conside able pa a ha-
ce se con la ges ión del cas illo, se ienen que busca en los deseos de man ene una mayo au onomía
espec o a la Co ona y a sus alcaides”. J. ABellA sAmi ie , “Apo ación al es udio de la baja nobleza
a agonesa en el siglo XV: el escude o Miguel de Rues a, alcaide del cas illo de Sos”, Suesse ania, 22
(2004), 107-120, especialmen e 116.
65. ACA, Can., eg. 1.381, . 216 (1359, 3 de ab il. za agoza).
66. Vos, di o alcayde, e algunos o os de los qui incan en la di a illa, mas po ha e edempcion de
los di os mo os que po o a jus a azon, de amades algunas de las ijas d’aquellos e en special enedes
os, di o alcayde, po ue ça Çeama uello, ija de Ayca de Ce i, mo o de la di a illa, po edempcion, de la
qual cosa si assi es mu xo nos ma a ellamos. ACA, Can., eg. 1.176, . 64 (1361, 24 de ab il. Cala ayud).
67. El enca gado de ansmi i la súplica es p ecisamen e el alcaide de Bo dalba, Gil González de
Ce ina. ACA, Can., eg. 1.463, . 82-82 (1356, 18 de julio. Pe piñán).
68. No enemos in o mación sob e el desenlace de es e asun o, pe o podemos supone que la e-
nencia del cas illo de Bo dalba no llegó a cede se a su concejo, ya que unos meses después comenzó la
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Compo amien os sociales an e la iolencia bélica en A agón du an e las gue as... 259
Las compañías
La elación en e los habi an es de las illas y ciudades a agonesas y los in-
eg an es del ejé ci o de Ped o IV es u o basada en la obligación y el emo . Allá
donde pa asen, los homb es de a mas enían de echo a oma lib emen e paja, leña
y posada, debiendo paga el es o de bienes que consumiesen69, pe o, al igual que
en o os con ex os p óximos, con cie a ecuencia se dedica on a a asalla a la po-
blación bene iciándose de su posición p i ilegiada como miemb os del ejé ci o del
ey. Con el in de e i a es os desmanes, Ped o IV había p e enido, ya al comienzo
de la gue a, a los o iciales de los concejos del eino, o denándoles a su ez aco-
ge y p o ee a las compañías del conde de T as áma a70, pa a que no p o ocasen
danyo o es agamien o. Las comi i as de homb es a mados, an o eclu ados en
A agón como p oceden es de ue a del eino, ac ua on como un ac o deses abili-
zado g a e en las elaciones sociales y económicas, y p o oca on el echazo y el
emo de las gen es que con i ie on con ellas71.
La obligación de aloja a los homb es de a mas ue eco dada insis en e-
men e po el ey, ya que no siemp e los concejos se mos a on dispues os a colabo-
a 72. En ique de T as áma a encon ó, en e ec o, más de un p oblema pa a en a
en algunas illas a agonesas, sob e odo en los p ime os meses de con lic o, como
se exp esa en la o den que Ped o IV en ió a Cala ayud y Da oca, donde había sido
echazado jun o a los cas ellanos que ma chaban con él73. En la illa de Ejea se i-
ie on ambién si uaciones de es e ipo y el ey u o que o dena exp esamen e a
los homb es de a mas que, una ez den o, no hiciesen daño a la población ni a sus
bienes74.
La mo ilidad del ejé ci o supuso la oma de medidas especiales en algunas
ocasiones, con el obje i o p ecisamen e de aisla a los isi an es del es o de la po-
blación. Es e ipo de medidas se gene aliza ían a pa i de 1365 con la llegada de
gue a de los Dos Ped os y enemos cons ancia, en no iemb e de 1356, de la p esencia de un alcaide y
es hidalgos en el luga . ACA, Can., eg. 1.379, . 77 (1356, 30 de no iemb e. Cala ayud).
69. En las Co es de Ca iñena, celeb adas en el e ano de 1357, se aco dó que los homb es a ca-
ballo sólo pudie an oma en sus es ancias paja, leña y posada. En conc e o, la leña únicamen e de los
mon es y no de hue as, sal o en las ciudades y aldeas de Te uel, Cala ayud y Da oca, donde debe ían
paga la paja y la leña; los mon es, sin emba go, no les debe ían se edados. J.A. sesmA muñoz, y E.
sA AsA sánchez, Co es del eino de A agón. 1357-1451. Ex ac os y agmen os de p ocesos desapa-
ecidos, za agoza, 1976, 31.
70. ACA, Can., eg. 1.381, . 28 (1357, 7 de mayo. za agoza).
71. Una ap oximación a es as cues iones, en el caso de la Comunidad de Cala ayud, en M. lA uen e
gómez, “La c isis del siglo XIV en Cala ayud...”, ci ., en p ensa.
72. Una de las p ime as ó denes di igidas a los concejos sob e su obligación de da posada a los
ejé ci os del ey: ACA, Can., eg. 1.149, . 101 (1357, 22 de ma zo. za agoza). Y, en el mismo olio y
con la misma da a, una más di igida especí icamen e al luga de Ped ola, adonde se di igía pa a supe -
isa el ecibimien o Ramón de Villanue a, alguacil.
73. ACA, Can., eg. 1.379, . 117 (1357, 24 de ene o. za agoza). Una o den simila , sob e Ál a o
Ga cía de Albo noz, en ACA, Can., eg. 1.379, . 118 -119 (1357, 24 de ene o. za agoza).
74. El conde de T as áma a había en iado 50 homb es de a pie pa a la de ensa del cas illo de los ju-
díos, cuya en ada les negaban los adelan ados de la aljama. ACA, Can., eg. 1.381, . 2 (1357, 25 de
ma zo. za agoza).
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los me cena ios p oceden es de F ancia al se icio de En ique de T as áma a, cuyo
i ine a io quedó ma cado p o undamen e en la geog a ía a agonesa. Pe o ya an-
e io men e obos y ag esiones habían sido ecuen es po pa e de los miemb os
de las hues es hacia las uni e sidades. Ya en 1357, an e la llegada de las compa-
ñías del p io de Ca aluña a la on e a a agonesa, el ey o denó asigna les oda una
calle o un ba io en La Almunia, pa a que se alojasen allí, con la supe isión del
po e o Be na Cla e o75. Y o a de las disposiciones adop adas, en es a ocasión
con el in de ene las compañías ap o isionadas y, en consecuencia, e i a posi-
bles ac os de apiña, ue la p o ogación de las deudas a odos aquellos que acu-
diesen con p o isiones a la hues e. Una de las c idas o p egones que in o maban
de al decisión dice así76:
Oy que aze a sabe el senyo ey a o homne, de qualquie e condicion que sea,
que lie e iandas a la hues del senyo ey, que el gene osamen ala ga aquellos po
un mes po cada egada que iandas le a an a la di a hues , de odos deudos que de-
ian a ch is ianos, mo os e judios, excep ados deudos que se haian a paga po pey as.
E enca a mas, aze a sabe a odos los sob edi os que le a an las di as iandas,
que ellos yendo con las di as iandas e o nandose, an sal os e segu os, e que si en el
camino pe dien sus adzemblas o iandas po obamien o del di o senyo ey, les pa-
ga a aquellas.
Pe o sin duda los p oblemas de mayo calado p o ocados po gen es a ma-
das que de endían los in e eses del ey de A agón comenza on en 1365, y ue on
p o ocados po las compañías con a adas po En ique de T as áma a en F an-
cia pa a se i le en su gue a con a el ey Ped o I de Cas illa77. En sep iemb e de
1365, don Vicen e Diecada, Ped o López Sa nés y Ped o Pé ez Sa nés, ju ados
de za agoza, conocedo es de la p óxima llegada de los me cena ios, enca ga on
la epa ación del acequia del Ra al, é mino de la ciudad, pa a que llegase agua
su icien e a los molinos si uados en ella y pudie a hace se pan pa a ap o isiona -
las78. Al en a en A agón, los miemb os de las compañías ancesas saquea on la
ciudad de Ba bas o, ci cuns ancia que p o ocó la exención de impues os a sus
habi an es du an e cinco años, según exp esa on sus p ocu ado es en las Co es
75. ACA, Can., eg. 1.149, . 101 (1357, 23 de ma zo. za agoza). Unas semanas después, al co-
munica les la llegada de a ios homb es en iados po En ique de T as áma a, el ey les o denó ende -
les odo aquello que necesi asen. ACA, Can., eg. 1.381, . 30 (1357, 18 de mayo. za agoza).
76. ACA, Can., eg. 1.150, . 171 (1357, 25 de ab il. Cala ayud).
77. Na a a ue o o de los einos especialmen e cas igados po los me cena ios. Sob e los daños
p o ocados en sus dis in as á eas y algunas de las me cedes o o gadas po Ca los II como compensa-
ción, P. Azcá A e AguilA -AmA , “El azo e del las compañías y sus es agos en Na a a (1366-1367)”,
Hispania, 51/177 (1991), 73-101.
78. Conc e amen e, enca ga on a don Pe e Ram, ob e o de la Seo, a don Ped o Jiménez de Ambel,
Sancho de Ejul e y Ramón de Azi ón, p ocu ado es de los he ede os del é mino del Ra al, y a Juan Ji-
ménez de Sinués y Lope de Aysa, azude os de dicho é mino, que iziessen de mane a que enisse agua
po la cequia que los molinos podiessen mole , como ha iessen a di que aquellas compannyas de F an-
cia qui enian en ayuda de nues o sennyo el ey de iessen eni en es as pa idas de A agon en b eu
iempo. AHPz, Gil de Bo au, Regis o de 1365, . 196-196 (1365, 30 de sep iemb e. za agoza).
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Compo amien os sociales an e la iolencia bélica en A agón du an e las gue as... 261
de za agoza de 1365-136679. An e una si uación así y pa a e i a ales a opellos,
los ep esen an es de los B azos del eino, eunidos en el p ime p oceso de las
ci adas co es, aco da on aza un i ine a io po el que debe ían pasa las opas
ancesas a su llegada a za agoza, de mane a que lo hiciesen p ác icamen e aisla-
dos del espacio u bano y de sus habi an es80:
Como la di a çiuda ues cabo de odo el egno e con enisse aquella ca a mas
que odo lo o o en special e po olle muy os pe iglos e scandalos ques pod ian
segui po peleyas, e en o a mane a, si las di as conpannyas pasa an po el cue po
de la di a ciuda , po aques o, o dena on que las di as conpannyas, passado el di o
puen , luego passasen el pos igo del abe ade o clamado de San Johan del Puen
e andassen can o el io de Eb o en o al o o pos igo del abe ade o del me cado.
E dally adelan po el callyco de los ella es e po los di os ellya es en o al pos-
igo clamado de los P edicado es. E po el di o pos igo a ue a exisen a la hue a,
e dally adelan eniessen camino de Epila o de Alagon e aquel que mas que ies-
sen. E po al que las di as conpannyas en assen e sallissen sines odo pe iglo de
la di a ciuda , o dena on e que ie on que en la en ada del puen , can o la egle-
sia de San Johan del Puen , uese ob ado e ey o un po al bol ado de anyola, e
a la di a pue a del puen , pue a co ediça e ap es siguien , uesse odo pa ellyado
can o el di o io de Eb o, e de ally adelan ey os ençe amien os de paliçadas o a-
pias en aquellos luga es do se ian necessa ios de mane a que o o camino no podies-
sen ene sino el que designado ha ian.
Como consecuencia de es a iolencia co idiana, se in e umpie on las con-
diciones de explo ación o ap o echamien o de ie as, casas u o os bienes in-
muebles de p opiedad compa ida. Veíamos más a iba el caso de dos ecinos
de La Almunia que se ie on obligados a abandona cie os campos que enían
a eudo de la pa oquia de San a Ma ía la Mayo de za agoza, en el é mino de
Cala o ao, y a quienes su a euda a io se había negado a eximi de su obligación
anual, a pesa de que la ocupación cas ellana de Cala ayud y su en o no les im-
pidiese abaja y ob ene bene icio alguno de dichos campos. Es e caso no debió
se pa a nada excepcional y p ueba de ello es la cos umb e de inclui , a pa i de
la segunda mi ad de la década de 1370, una cláusula en los con a os de eudos
y o os con a os que se i ma on, al menos, en la ciudad de za agoza. En ella, se
es ipulaba la p esencia de homb es de a mas como ac o de exención del pago
79. Así se exp esa en la equisición p onunciada po Guillem Mon es, p ocu ado de Ba bas o, el
11 de ene o de 1367: los habi an es de la di a ciuda , asi po los del iempo passado como del eni-
de o, po iempo de cinco anyos con ade os segun que en su p i ilegio yes con enido e in e p e ado
son anchos po eno del di o p i ilegio po jus as e e dade as azones en aquel con enidas e po
la i epa able des uccion que en pe sonas e bienes de los habi an es de la di a ciuda ue ey a e dada
po las conpannyas de F ancia, las quales inie on en ayuda e se icio del senyo ey. mª . sAuco
álVA ez, “Ac as de las Co es de za agoza-Cala ayud. 1365-66-67”, Co es de Ped o IV/2, Ac a Cu-
ia um egni A agonum, . III, ed. C. Laliena Co be a, za agoza, 1-276, especialmen e 100.
80. mª . sAuco álVA ez, “Ac as de las Co es de za agoza-Cala ayud. 1365-66-67”, ci ., 80. A con i-
nuación, se designa on es g upos de dipu ados pa a mos a a los anceses los caminos has a za agoza.
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anual, en el caso de que és as uesen esponsables de la inu ilización de las ie-
as o en as con a adas81.
4. VIVIR EN GUERRA.
Las ci cuns ancias de mayo ascendencia cul u al en el desa ollo de los
con lic os bélicos y, asimismo, de más ex ensas epe cusiones his o iog á icas, son
los en en amien os a mados. A pesa de no se , como es amos iendo, la única
o ma de iolencia u ilizada du an e la gue a –p obablemen e, ampoco sea la
más g a e-, se si úa en el cen o de a ención de la mayo pa e de las in es igacio-
nes. En es e apa ado, a a emos de ace ca nos a la es a dimensión de la iolencia
bélica eniendo en cuen a ambién que, en ocasiones, su gene alización la hace se
ampa ada en o o ipo de con lic os.
La colisión con los enemigos.
La gue a medie al, oda ía en el e ce cua o del siglo XIV, consis ía p in-
cipalmen e en el asedio y la de ensa de o alezas y en la sucesión de ag esiones
in e on e izas con obje i os muy limi ados. La población de la on e a se io
obligada a con i i en es a época con o mas de iolencia u ina ia que acaba ían
minando sus medios de susbsis encia y que, po o a pa e, pasa ían a o ma pa e
de sus ac i udes y su conduc a82. Es a iolencia, en ocasiones indi ec a, no sólo
u o sus agen es en los g upos de homb es de a mas, sino que odos los habi an-
es pa icipa on de ella, ya uese como ag edidos o como ag eso es, y egula on la
con i encia en unción de es a pa icula si uación.
Los obje i os habi uales de es a i alidad on e iza, en la que las uni e sida-
des desempeña on ambién su papel, ue on los medios de abajo y de subsis en-
cia del con a io. Lope Delgado y Domingo Pé ez, ecinos de Vinuesa, aldea de
So ia, denunciado an e el zalmedina de za agoza, en diciemb e de 1356, el obo
de 833 cabezas de ganado menudo (o ejas y cab as), po Fue es de La az, ecino
81. Po ejemplo, en la ca a donde se es ipula la comp a de las en as de a ios luga es po Ma ín
de Sunyen a Ga cía López de Cabañas, se apun a: enca a yes condicion que si po en u a, lo que Dios
no mande, gue a se acaye a o aplegamien o de gen es, assi del egno como de ue a del egno, po
la qual cossa uesedes os, di o don Ma in, en alguna cossa dapni icado en las endas sob edi as, assi
que no ha iesedes ecebido es collidas en egamen , que qualquie e danyo que ecibiedes o menos-
cabo en las di as endas e ecepcion d’aquellas sia ex imado po dos buenas pe sonas, una pues a po
mi e o a pues a po os, e qualquie e ex imacion de los danyos e menoscabos qu’ellos ex ima an sia
yo, di o Ga cia Lopez, enido paga e sa is e os. AHPz, Rod igo Al onso de Pe o Jus icia, 1388, .
16-16 (1388, 9 de sep iemb e. za agoza).
82. Un es udio in e esan e sob e las o mas de la iolencia en un espacio on e izo en M. ojAs
gAB iel, “El alo bélico de la cabalgada en la on e a con G anada (c. 1350-1481)”, Anua io de Es-
udios Medie ales, 31 (2001), 295-328.
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Compo amien os sociales an e la iolencia bélica en A agón du an e las gue as... 263
de la ciudad, y a quien le ue on con iscadas cinco de ellas83. Miguel Sánchez de
Ahue o, egido gene al del condado de Luna, quiso comp a a Juan Ginés, ecino
de El Cas ella , un ocín pa a en egá selo a Ga cía de Puellas, asallo de la con-
desa de Luna, en compensación po habe pe dido una mula y algunos bienes a
manos de cas ellanos, cuando se di igía a Ainzón84. Gen es de Ta azona, de Taus e
y de T asmoz ap o echa on la ince idumb e diplomá ica inmedia amen e pos e-
io a la en ada de En ique de T as áma a en Cas illa, en la p ima e a de 1366,
pa a oba ganados en el é mino de Ág eda85. La enume ación de casos pod ía se
ex ensa y no muy di e en e a o os con ex os p óximos.
La sucesión de es as acciones esul a más ep esen a i a cuando iene luga
en momen os de paz, a pesa de que sus condiciones se ompiesen enseguida. En
es os casos, al iesgo de la acción en sí misma, se añadía el de se ep endidos du-
amen e po el ey y sus o iciales, posibilidad que no e i ó la salida de un g upo de
ecinos de Cas iel abib en sep iemb e de 1363, en la que se ap opia on de a ias
acémilas de igo que luego endie on86. Y más ep esen a i a de la apiña in e -
on e iza ins alada en la ida de la egión es la cos umb e que, ya en plena gue a
ci il cas ellana, adop a on algunos ecinos de Cala ayud y su Comunidad, en-
ando en epe idas ocasiones al eino de Cas illa pa a come e obos y damni ica
a los habi an es87.
Pe o son sin duda los es imonios de los asedios a illas y ciudades, y am-
bién de ag esiones ísicas, los que nos pe mi en in e p e a de mane a más di ec a
la pe cepción de la iolencia po la población on e iza. Sob e el si io y la con-
quis a de Cala ayud po los cas ellanos, en agos o de 1362, no conocemos ningún
ela o con empo áneo88, al menos de las ca ac e ís icas del con enido en las C ó-
nicas de los Jueces de Te uel pa a es a ciudad. Me ece la pena de ene se en es e
segundo caso y especialmen e en el comienzo del ex o, ecogido de mane a p ác-
icamen e idén ica en el Lib o que ac a de la undación de Te uel. En el ela o se
exp esa el miedo, p ime o de los habi an es de la ciudad y, después, de los luga es
p óximos que acaba on despoblados, en e ellos La Puebla de Val e de, Sa ión
83. AHPz, Ped o Loa e, 1356, . 175-175 (1356, 27 de diciemb e. za agoza).
84. AHPz, Sancho Ma ínez de la Pey a, 1365, . 16 -17 (1365, 9 de ma zo. za agoza).
85. El ey dispuso, en e o as medidas, que don Luis Co nel se enca gase de in es iga el asun o,
ya que al pa ece Ág eda había omado pa ido poco an es po el bando de don En ique. ACA, Can.,
eg. 1.388, . 28-29 (1366, 15 de junio za agoza).
86. Los pa icipan es en la cabalgada ue on Ma co López, Ma eo de Fuen es, Miguel de Mo a,
Guillem Muñoz, Pascual de Calaho a, Juan del Royo, meno de días, Gil de Villalba, Ped o Sánchez,
Sancho Lumbie e y Miguel Gómez de Jabaloyas. El ey los excusó como desconocedo es de la egua.
ACA, Can., eg. 1.386, . 44 -45 (1363, 16 de sep iemb e. za agoza).
87. ACA, Can., eg. 1.388, . 183 -184 (1367, 10 de sep iemb e. za agoza). En onces se encon-
aba igen e el a ado i mado en e Ped o IV, Ped o I de Cas illa y el p íncipe de gales.
88. A causa de la des ucción o desapa ición de casi odas las uen es medie ales de la ciudad,
hemos de hace nos una idea de los acon ecimien os a pa i de los egis os de Cancille ía y de algunas
c ónicas pos e io es. Dos na aciones sob e ello en J. zu i A, Anales de A agón, Edición de A. Cane-
llas, . 4 (Lib os VIII, IX y X), za agoza, 1973, 218-225; y en V. de lA uen e, His o ia de la siemp e
augus a y idelísima ciudad de Cala ayud, ed. asc., za agoza, 1994, 303-313.
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y Ejé ica. Y se encuen a omnip esen e en el mismo el colo neg o, asociado al
campo semán ico de la agedia en el imagina io medie al89:
En es i año neg o e malo e also el dia neg o de S. Ma co, neg o dia e ama go
po el mal ado ei D. Ped o de Cas iella, ue plegado su eal a Te uel en mal pun e
es u o ce cado nue e dias, ue en ado el dia neg o de San a C uz, a medio dia, mie -
coles, po ac o malo e also. E con g an miedo de los neg os engeños que e ian e
ma a an las gen es assi que las pied as de 24 ingeños que i aban de dia i de noche
plegaban as a las casas de S. Ma co e del ei e de ocaban o es e casas. E ple-
gaban a las casas de Romeu Ma inez de Pe al a, assi que no osaban las gen es a u-
a sino en la iglesia de S. Ma ia.
Las no icias sob e acciones de los enemigos se ansmi ían con apidez en e
los luga es del eino, y en ellas ocupaban un impo an e luga la c ueldad y los o -
men os, como los p o ocados po Jo e Rechon y Juan Al onso de la Ce da a i-
nales de 1374 en la Comunidad de Alba acín. Jun o a o os capi anes y unos mil
homb es a caballo, según los o iciales de Alba acín, el jue es 21 de diciemb e e-
co ie on Ródenas, Pozondón, Mon e de, B onchales, O ihuela del T emedal, El
Villa del Cobo, Nogue a de Alba acín, Valde o es y T amacas illa. T as deja la
hues e en B onchales, al pa ece enían in ención de pasa po Valde oyuela pa a
llega a C e illen e y luego ol e a a aca la ciudad de Alba acín. De odo ello
in o ma on algunos o iciales de las aldeas al concejo de la ciudad, a la ez que les
ins aban a e ugia se y les comunicaban el ca ác e c uel de los cas ellanos90:
Es cosa de g an necessida que agades ecoge las iandas e las compannyas a
la ciuda , e que os agades bien olda e bien ela , que aguciosos andan po u a
hun luga g osso do puedan asen a , pa a que de alli puedan es oy el egno, lo que
Dios escuse. O ossi, sabe que son homnes c uelles e azen mucho po a e las pe s-
sonas e le a d’ellas g andes esca es, con g andes u men os.
Du an e la segunda mi ad de 1374 y los p ime os meses de 1375 el su de
A agón ue un espacio du amen e cas igado po la iolencia de compañías cas e-
llanas y ancesas que, unidas al in an e de Mallo ca, eco ie on an o la Comu-
nidad de Alba acín como la de Te uel91. En las C ónicas de los Jueces de Te uel
se alude a es os meses como es i año an ue e an ca o, an seco, an gue e o
y an acabado de malo y se na a como las ci adas compañías causa on as o nos
en Villa anca, Calamocha, Te ien e, B onchales y el Campo de Mon eagudo92. A
89. La ci a co esponde al ex o con enido en RAH [Real Academia de la His o ia], Colección T ag-
gia, . XIX, Lib o que ac a de la undacion de Te uel, publicado en A. mu i Au ell, La encomienda
de San Ma cos. La O den de San iago en Te uel (1200-1556), Te uel, 1988, 365. El comienzo de la na-
ación con enida en la c ónica de los jueces es p ác icamen e idén ico. F. lóPez AjAdel, C ónicas de
los Jueces de Te uel (1176-1532), Te uel, 1994, 174-180. La ies a de San Ma cos se celeb a el 25 de
ab il y la In ención de la San a C uz, día de la oma de Te uel, el 3 de mayo.
90. ACT, 14. X-5 ([1374], 22 de diciemb e. Alba acín).
91. J. zu i A, Anales de A agón, ci ., 315-322.
92. F. lóPez AjAdel, C ónicas de los Jueces de Te uel (1176-1532), ci ., 198.
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Compo amien os sociales an e la iolencia bélica en A agón du an e las gue as... 265
con inuación, se menciona especialmen e que despues, el dia de San Vicen , lunes
a ein idos dias del mes de jene o, co ie on del Po o en o a la Puebla e ue on a
Sa ion e o na on con mal. Nada más se dice de ese a aque a Sa ión del que los
enemigos o na on con mal, y enseguida el c onis a con inúa na ando los ap esa-
mien os que ealiza on en Aldehuela, Cas al o y Pue omingal o93. Pe o, g acias
a un documen o conse ado en el A chi o de la Comunidad de Te uel, hemos po-
dido conoce una na ación de p ime a mano de es e a aque, incluida en una ca a
sin des ina a io dic ada po los o iciales del luga y di igida, p obablemen e, a los
dipu ados de la Comunidad94.
Los emiso es de la ca a desc iben a ias embes idas. En la p ime a de ellas,
pa icipa on unos doscien os homb es bien p epa ados que, no obs an e, no pu-
die on oma les nada: ganados ni homne o pe ssona alguna ni o a cosa que pu-
dies ale huna a a non pudie on le a . T as un mo imien o de despis e y ya
du an e la noche, los enemigos eg esa on an e los mu os de Sa ión y ol ie on
a in en a oma la sin éxi o. Y ampoco lo log a ían en el e ce in en o, ya po la
mañana y acompañados de impo an es e ue zos. Según el documen o, in e inie-
on en e 1.500 y 2.000 homb es a caballo, en e los que des aca ían de escien-
os a escien os cincuen a caballe os a mados (caballe ía pesada), siendo el es o
a o ados (caballe ía lige a). El a aque se hab ía o ganizado en es lancos de la
mu alla y p on o, en dos de ellos, comenza ían a lanza uego y a pone escale-
as con el in de en a a la illa. no podemos deja de so p ende nos an e la im-
pe uosa ác ica de las compañías del in an e mallo quín que, pa a oma un ecin o
mu ado hab ían acudido con cien os de homb es a caballo. I onías apa e, la his-
o iog a ía sob e las o mas de hace la gue a en la Edad Media nos desaconseja
c ee el ela o de los habi an es de Sa ión y op a po in e p e a lo como una lec-
u a des igu ada, con la in ención bien de inc emen a los p opios mé i os o, más
p obablemen e, ob ene con p emu a el auxilio necesa io de los des ina a ios del
mensaje. El núme o de las íc imas apoya es a eo ía, ya que los de Sa ión ha-
b ían he ido a unos sesen a caballe os y ma ado a o os cincuen a, cuando las nu-
me osas compañías enemigas, si iando el luga po es lancos e incendiándolo
po dos de ellos, únicamen e hab ían log ado he i a es homb es: ablando con
e da han nos e ido dos homnes de pied a e huno de quad iello.
En en amien os in e nos y con lic os locales
Las gue as con Cas illa p o oca on en A agón la imposición de obligacio-
nes desde las ins i uciones del eino, muchas de las cuales ya hemos e isado, y
an e las cuales la población eaccionó de mane as di e sas. Asimismo, po medio
93. F. lóPez AjAdel, C ónicas de los Jueces de Te uel (1176-1532), ci ., 200.
94. En la ca a no apa ece el año, pe o sí el día y el mes (23 de ene o) que, jun o a los hechos que
na a y su co ejo con el ex o de las C ónicas no dejan luga a dudas sob e su da ación. ACT, 30. VII-3
([1375], 23 de ene o. Sa ión).