Cons ucción y es au ación del Real Alcáza de Se illa en el
pe íodo isabelino (1843-1868)
E] Real Alcáza de Se illa, uno de los conjun os mo-
numen ales más impo an es del Pa imonio andaluz,
cons i uye una mues a bien ep esen a i a de la a-
yec o ia his ó ico-cons uc i a de la ciudad, así como
una cons an e uen e de in es igaciones y es udio en
sus múl iples ace as de análisis, en e ellas las de ín-
dole cons uc i a. Con es e abajo se p e ende o e-
ce una ápida isión de las ac uaciones cons uc i as
yde es au ación acome idas du an e el einado de
Isabel 1], que pe mi i á cons a a el in enso ínculo
exis en e en e la Casa Real española y es e edi icio
ci il, p opiedad eal a lo la go de la His o ia. Pa a
ello, ecu i emos a las uen es documen ales, exis-
en es en el A chi o del Real Alcáza de Se illa
(A.R.A.S.), co espondien es al pe íodo 1840-1870.
Tan o en la ciudad como en el es o del país, és e
supone una di ícil e apa, polí ica y económica, ]0
que, po consiguien e, se e leja en la en e gadu a y
la dimensión de las ac uaciones cons uc i as. Es os
p oblemas, que queda on ya bien pa en e a comien-
zos de la década de los ein a mo i ando la implan-
ación de la Regencia del Gene al Espa e o,' se in-
c emen a án as la subida al ono de Isabel Il en
1843, y llega án a su máxima exp esión con los epi-
sodios del 68 y el iun o de la Re olución La Glo-
iosa2 Se á el suyo un einado ma cado po el a an-
que de una polí ica libe al y la agilidad del
Régimen Cons i ucional --donde los pa idos polí i-
cos, en al e nancia en el gobie no, no acaban de a-
gua - y con una economía que p e ende deja a ás
el An iguo Régimen; unas ci cuns ancias és as que,
M ! Dolo es Mé ida Ál a ez
ine i ablemen e, se e án p oyec adas en las ac ua-
ciones a qui ec ónicas acome idas du an e es e pe ío-
do.
Den o del g an conjun o a qui ec ónico del Real
Alcáza , el es udio se cen a á p incipalmen e en la
Pue a y el Pa io del León, el Pa io de la Mon e ía, la
Casa de la Con a ación, el Palacio del Rey Don Pe-
d o y los Salones de Ca los V. Las ac uaciones que
se ealiza on ue on p incipalmen e an o de adap a-
ción e in eg ación del edi icio a i ienda, dado su ca-
ác e de Residencia Real, como de man enimien o,
eniendo en cuen a, que, jun o al hecho ci ado, la
magni ud e impo ancia del ecin o exigían de una
con inua e isión de su es ado, al menos, de los p in-
cipales ocos esidenciales. De hecho, es as in e en-
ciones se acome en po una doble causa: po el p o-
pio in e és his ó ico-a ís ico del edi icio y po su
ca ác e como sede empo al de la Co e Real Espa-
ñola. No hay que ol ida que en líneas gene ales,
es a e apa es u o ma cada po la p esencia de la Casa
Real, en especial en dos momen os conc e os; de un
lado, po la es ancia de SS.AA.RR los Duques de
Mon pensie , Luisa Fe nanda, he mana de Isabel Il,
y An onio de O leáns (quienes i i án en el Alcáza
has a el inicio de los años cincuen a, cuando se ins a-
lan en el Palacio de San Telmo), de o o, po el iaje
de SS.MM. y AA.RR. a las p o incias andaluzas en
1862.
En la documen ación consul ada, los abajos que
se ealizan se conside an con el cali ica i o de «ex-
cepcionales o de ca ác e u gen e» o bien se incluyen
Ac as del Te ce Cong eso Nacional de His o ia de la Cons ucción, Se illa, 26-28 oc ub e 2000, eds. A. G aciani, S. Hue a,
E. Rabasa, M. Tabales, Mad id: I. Juan de He e a, SEdHC, U. Se illa, Jun a Andalucía, COAAT G anada, CEHOPU, 2000.
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den o de la plani icación no mal de ac uaciones; a
su ez, se engloban como «de ob a meno o epa a-
ción« o «de es au ación». Todas es as ac uaciones,
de uno u o o ipo, con uno u o o ca ác e , se uni i-
can bajo el énnino de «ob as», siendo así como apa-
ece e lejado en dicha documen ación.
En es as páginas, p esen amos el análisis cons uc-
i o de es os ein a años; se es udia án las ob as eje-
cu adas de mayo en e gadu a, así como sus ca ac e-
ís icas, e apas, ipología composi i a y localización
conc e a den o del Palacio, los ma e iales u ilizados
(su na u aleza y p ocedencia), pa a inaliza con unas
e e encias a la o ganización de los di e sos agen es
in e inien es en las ob as acome idas.
OBRAS EJECUTADAS
Como ya se ha e e ido, du an e es a e apa, el Real
Alcáza su i á -p incipalmen e- ans o maciones
pa a adap ación del ecin o a i ienda, como esiden-
cia de la Casa Real Española, acompañadas de una
se ie de ac uaciones de man enimien o y epa ación
pa alelas a ellas, que se jus i ican po el ca ác e esi-
dencial del conjun o así como po el inicio del eco-
nocimien o de su alo his ó ico-a ís ico que en es-
os años empieza a alo a se coincidiendo con el
a anque de una polí ica «pa imonialis a» que ya ini-
cia a Ca los IV. Po el con a io, en es os años no se
ealiza án g andes in e enciones de nue a plan a.
La e e encia que, a las ob as de adap ación ecoge
la documen ación consul ada, como «de es au a-
ción», englobando an o abajos de mejo a es é ica
como uncional del edi icio, e idencia un concep o
adicalmen e dis in o al ac ual sob e el é mino en
unos momen os en que se encuad a la génesis ideoló-
gica del concep o « es au ación», de inido en 1875
po Violle Le Duc en su Dic ionna ie aisonné3.
El inal de los años ein a y el inicio de los cua-
en a co espondie on a una e apa de desidia an e el
edi icio. De hecho, en la década de los ein a, las ac-
uaciones ue on muy limi adas, a excepción del Pa-
io de las Muñecas, el único que end á una in e en-
ción des acable, en el que se inició el ec ecimien o
de un segundo cue po, que se conclui á en años pos-
e io es.
A comienzo de la década de los cua en a, se inició
un p oceso de a ención y de in e és po el es ado del
Alcáza ; se enca ga a un a qui ec o ealiza isi as
M. D. Mé ida
pe iódicas al conjun o y acompaña sus in o mes de
los p esupues os y ce i icaciones de ob a co espon-
dien es a las in e enciones necesa ias. Los ecuen-
es llamamien os del a qui ec o sob e la necesidad de
«conse a la g andeza y mé i o a ís ico» 4del mo-
numen o, e idencian la p eocupación po el conjun-
o. En es os años, las ob as se cen an en el Palacio
de Ped o 1. Dos son los pun os cen ales de in e en-
ción; de un lado, las habi aciones de la Reina y del
Rey, en las que se abaja undamen almen e en los
a esonados, en los que se colocan a madu as, se sus-
pende con ga os de hie o y se esana su do ado. El
segundo de los ocos de ac uación es el Salón de Em-
bajado es; en él, el abajo ealizado consis ió en e-
pone la echumb e del ejado, suspendiendo con ga-
os de hie o la cúpula semies é ica de la a madu a
in e io , que se cinchó a la al u a de su e cio in e-
io ; así mismo, se coloca on cuad an es en los ángu-
los del polígono.'
Pe o la g an ac uación de es e pe íodo ue la p o-
yec ada en 1842 po Joaquín Domínguez Bécque ,
llamado pa a di igi las ob as de es au ación de los
Reales Alcáza es, según sus p opias palab as «...que
po espacio de muchos años no sólo habían sido des-
cuidados, po una incali icable negligencia sino que
es aban a pun o de pe de su a qui ec u a y ca ác e
p imi i os... ozos en e os del edi icio amenazaban
uinas: oda su ica y delicada o namen ación se ha-
llaban cubie a con g uesas capas de cal que a eces
ocul aba un des ozo no emediado...>>".
Domínguez Bécque ealiza ía un ponneno izado
eco ido po el Palacio pa a de e mina las ob as a
ealiza ; de hecho, las que po él ue on plan eadas
cons i uye on la g an mayo ía de las ac uaciones aco-
me idas du an e los años siguien es. P incipalmen e,
se e e ían a la es au ación y epa ación de los a e-
sonados, an o o namen al como es uc u al; así, los
abajos consis ían en « eno a o sana el a esonado
con ayuda de suspensión de ga os de hie o, se solía
encincha con o nillos y pos e io men e se eponía
su encase onado, es i uyendo las piezas que al aban
y po úl imo se pin aba». La iloso ía de pa ida de
Domínguez Bécque e a la de p ocu a ol e los a su
es ado p imi i o, en la línea po la que pos e io men-
e aboga ían los es au ado es iolle ianos, no sin
pa a ello con a con una base obje i a; así indicaba
cómo pa a eIJo «... se han seguido los es igios que
la aún se conse an aplicando los conocimien os ad-
qui idos en las obse aciones y es udios hechos...»7.
Cons ucción y es au ación en el Real Alcáza de Se illa 6XS
Es po an o e iden e que se a ó de epone lo que
al aba a a és de los modelos exis en es, copiando
de los ya cons uidos, ealizando unos que ue an
análogos a los an iguos.
Además, se p ocedió a la limpieza y eco ido de
ejados y azo eas, la epa ación de pue as y c is ales
y la eposición de los des ozos p o ocados po las
llu ias, los empo ales y el no mal uso del edi icio.
Todo lo p opio de un man enimien o que comenzó a
se anual desde es a época.
Los alica ados se án ambién obje o de in e en-
ciones a a pa i de las ac uaciones acome idas sob e
ellos po el a qui ec o Juan Manuel Caballe o. En es-
os años, « la p ime a necesidad (e a) a ende a la
eposición de las piezas al as en los pun os pues
de no acudi a su composición se an desp endiendo
las piezas pequeñas que las o man y con el iempo
llega ían a desapa ece ...»".
La idea p io i a ia e a la necesidad de conse a lo
exis en e pa a e i a la pé dida y su mayo de e io o,
y, pos e io men e a a de ma e ializa el concep o de
unidad de es ilo, que sin llega a de ini se bajo es e
é mino (p opiamen e iolle iano), es bajo el que se
p oyec aban los abajos. En esencia: se p ocu aba
man ene un equilib io de o mas. És e se á el pensa-
mien o que se man enga a lo la go de odos es os años
de in e enciones. Así el Inspec o del Alcáza , Valen-
ín Ca de e a, en 1848 di ía que: «... no puede ni debe
es i ui se a su p imi i o ca ác e a qui ec ónico y es
p eciso acep a lo que es os -an iguos mona cas-
han dejado. El anscu so de muchos siglos y aquellos
céleb es nomb es dan ya a es a esidencia un g ande y
nue o p es igio ecomendándole a las gene aciones
enide as con an a azón que apenas quedan ya en e
noso os esos edi icios his ó icos... odo es e encan o
desapa ece á con la eno ación mal en endida...»".
Al comienzo de la década de los cincuen a, se con-
inua on las a eas de man enimien o y epa ación
an e io es; sin emba go, las in e enciones de mayo
impo ancia se e asa on has a que en 1852 el a qui-
ec o Juan Manuel Caballe o, jun o con al apa ejado
José Gu ié ez, p esen a an un nue o p oyec o de
ob as pa a ese año. El mayo in e és de es e docu-
men o, sin duda, es iba en que incluye las p ime as
ce i icaciones que apa ecen i madas po el apa eja-
do como al, egulando el cos o de la ob a y ga an i-
zando el p esupues o.
En lo que a man enimien o se e ie e, los abajos
en es a e apa se cen a on en compone los bajan es,
«limpia las la as», epa a la sole ía y el pa imen o
de los pa ios y man ene ejados y azo eas y en el Pa-
lacio, y en la ca pin e ía y la ce aje ía del conjun o.
Las a madu as ue on el obje o p io i a io; se cons-
uye on los case ones allados que al aban, se com-
pusie on y se e a ma on los es an es y se o a on
las pue as de e io adas.'o Las labo es de ce aje ía
consis ie on undamen almen e en el enga illado de
las al a das y las i an as, en el eng apado con chapas
de hie o y o nillos de las piezas de los a esonados
que lo necesi aban yen la composición del he aje de
las pue as.
Los abajos de albañile ía se cen a on en el /a-
es eado y enlucido de las pa edes, y en el eco ido
de pa imen os. Algunas ope aciones en a esonados,
exigie on desmon es p e ios de las ejas (<< eja y
des eja »), la do ación de canales de e acuación de
aguas y la cons ucción de algún cielo aso con mol-
du as y media caña, como en el caso del Salón de
Gua dias." La ac uación más signi ica i a ue la de
la Gale ía del Pa io de las Doncellas donde, pa a e i-
a su hundimien o, se cons uye on los a cos g an-
des ebajados cen ales de cada en e que se encon-
aban en uina.
Así mismo, abaja on c is ale os -componiendo
los c is ales de los cie os-. ma molis as - ealizan-
do una pequeña pila pa a agua bendi a pa a el O a o-
io de Isabel, la Ca ólica, o algunas piezas a epone
en la balaus ada de la Gale ía del Pa io de las Don-
cellas-, ascado es -que, en algunas salas de Pala-
cio, elimina on los enlucidos de cal pa a ecupe a
los «ado nos a abescos» ocul os-, y allis as yes u-
quis as -que se ocupa on de acia los ado nos y
o ma los nue os yes uca los isos pa a los alica-
ados-.
Amediados de los años cincuen a se e oma on las
ob as del Pa io de las Muñecas, en el que en la déca-
da de los ein a se había ele ado un piso. En e 1854
y1855 se ap obó la cons ucción de una mon e a
«<a madu a de c is ales»), siendo acep ada su coloca-
ción en 1856 po la Reina, así como la es au ación
de las yese ías y la conclusión de la balaus ada. Es
in e esan e señala que e a el Tenien e de Alcaide el
que ami aba la p opues a a la Reina y, una ez a i-
icada po és a, se iniciaba la ac uación. En es a ob a
los a qui ec os ue on José de la Coba y Juan Manuel
Caballe o y el apa ejado Ba olomé Vilches.
En e 1856 y 1857, según p oyec o del a qui ec o
José de la Coba, se inició el cie o ac is alado de oda
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la Gale ía al a del Pa io de las Doncellas siguiendo
las ecomendaciones de la In e ención y Tenencia
de Alcaldía como medida p e en i a pa a e i a las
il aciones en los a esonados de la plan a baja.
En 1858, con inua on las ope aciones de pin ado y
ado no del Salón de Embajado es, que había sido
suspendidas el año an e io ; la causa de ello ue la e-
clamación del Duque de Mon pensie a la In enden-
cia Gene al de la Real Casa y Pa imonio, en la que
de inía las ob as «como p ecisas y que su Majes ad
la Reina ap oba ía con la bondad co espondien e al
ca iño que p o esa a su augus a he mana».12
La década de los sesen a no deja de se , polí ica y
económicamen e, u bulen a, ma cada po le an a-
mien os que an a al e a la ida co idiana de la ciu-
dad y del país. Es a si uación se a a e e 1ejada en
el alen izamien o en las ac uaciones pendien es de
ealiza en Palacio, p incipalmen e en ocadas a las
epa aciones de ejados, azo eas y cielos asos y la
a madu a de los Salones de Ca los V y a la econs-
ucción de la mon e a del Pa io de la Muñecas, des-
ozada po un ue e empo al en 1860.
En cualquie caso, el año de 1862 supuso pa a el
Real Alcáza el inicio de un p oceso de eno ación,
g acias al iaje que ealiza on SS.MM. y AA.RR. a
Se illa, pues o que, con al mo i o, se hicie on nu-
me osas ob as de acondicionamien o. No obs an e, lo
más des acable ue el amueblado del edi icio; se ad-
qui ie on mampa as, sillas, muebles, camas, man as,
e c., lo que implicó un aumen o de los bienes mue-
bles del conjun o.
Al inaliza la década concluye el einado de Isa-
bel 11. El año de 1869 c eó una expec a i a nue a y
di e en e en la econs ucción del Alcáza con la de-
signación de F ancisco Con e as como es au ado
de es e edi icio. El cambio polí ico, y en consecuen-
cia, en la di ección del Alcáza implica ía una nue a
o ma de ac ua e in e eni en es e magno conjun o
que explica la inco po ación de Con e as «...pa a
sal a del abandono y hace desapa ece la huella
asolado a de bá ba as es au aciones...».
MATERIALES DE CONSTRUCCIÓN
La época obje o de es udio, en la que los ma e iales
de cons ucción comienzan a expe imen a una adi-
cal e olución, que se acele a á a pa i del úl imo
e cio del siglo XIX, e idencia la enc ucijada en que
M. D. Mé ida
se encuen a la cons ucción en España en esos mo-
men os, en e la adición y la inno ación. Elemen os
adicionales unidos a los nue os en una simbiosis
que nacía en el campo de la cons ucción aplicada,
no an o a la nue a plan a, sino a la es au ación de
edi icios. En es as páginas ha emos un b e e eco i-
do po las écnicas y ma e iales cons uc i os emple-
ados en las ac uaciones an es e e idas con obje o de
e idencia es a a i mación.
La e e encia documen al al uso de ma e iales de
cons ucción adicionales y p oceden es de luga es
habi uales en la localidad y a lo la go de su his o ia
se cen an en la pied a del Pue o de San a Ma ía y
«mahone a», a la que, en lo que al Alcáza se e ie e,
aho a hay que inco po a el Jaspe de Écija. La áb i-
ca de albañile ía a lad illo es la habi ual, en conc e o
ealizada con lad illos oscos, lad illos aspados, la-
d illos allados y lad illos de moldu a. Los yesos,
«blancos y p ie os», pa a moldu as y elie es y la cal
de Mo ón de la F on e a. En la sole ía se u iliza on
maza íes -baldosas cuad adas- malagueños, loza,
alamb illa -baldosa de lazo a ábico- y sole ía con
dibujo de id io. También se u ilizó el c is al pa a los
«cie as» .
Las no edades p oducidas en el abajo de la ma-
de a en es os años explican la di e sidad ipológica
que encon amos, que a desde planchas y ablones a
«cua ones» y « ablas al hilo», y la inco po ación de
elemen os de hie o en uniones a i iciales, po ejem-
plo o nillos, cla os de «en alla » y cla os «palma-
es».
Aunque se emplea on «cua ones» de Flandes pa a
echos, y caoba pa a las pue as, las cons an es e-
e encias a la p ocedencia de la made a, undamen-
almen e de la zona de La Co uña (Pad ón), lle a a
pensa que la made a habi ual debía se de pino, de
oble o de cas año. Se buscaba que la made a y las
ablas se comp a an de buena calidad y su icien e-
men e cu adas. Jj
En es os años, se obse a una aplicación cons uc-
i a más amplia del hie o, dado su aba a amien o
po una mejo a de la p oducción. Así, la documen a-
ción e ie e el uso de i an es y cinchos y uniones de
hie o en el he aje de pue as y en anas, en a ma-
du as y echumb es. Las habi uales ope aciones de
eno ación de a esonados y cubie as, que exigie on
de la suspensión de a madu as, se ealiza on con ga-
os de hie o, compues os po un eng anaje de piñón
y c emalle a, con un inque e de segu idad.
Cons ucción y es au ación en el Real Alcáza de Se illa 6';1,7
Po úl imo, en cuan o a la pin u a, las écnicas u i-
lizadas ue on óleo pa a las pue as y emple pa a los
echos y pa edes. La p ime a se aplicó a las pue as
con el p opósi o de deco ación y a su ez de p o ec-
ción; la segunda, po o ma una película anspa en-
e e insoluble, dada la emulsión que se c ea con los
pigmen os y la yema de hue o. Los pigmen os más
u ilizados ue on el be mellón de la China, que es
conside ado el au én ico be mellón ab icado en la
China, cs un ojo pu o, b illan e y muy opaco; el e -
de inglés; la ceniza de San o Domingo, delicado pig-
men o azul-g isáceo; el oc e calamocha, que es un
oc e ama illo de colo muy bajo y opaco, pe o muy
pe manen e; el ama illo inglés y el ama illo de co o-
na, ambos más b illan es; en e los azules es aban el
de Pa ía y el mine al, ambién llamado Azu i a, es
un azul cla o e in enso y pe manen e; el blanco u ili-
zado es el albayalde, un ca bona o de plomo que p e-
sen a un he moso colo blanco que con el acei e o -
ma una mezcla sua e y opaca pa a se u ilizada en
óleo. Jun o a los pigmen os se usaba acei e de linaza,
que se ob enía al p ensa las semillas de lino y que se
u ilizaba como acei e secan e.
ORGANIZACIÓN LABORAL
El sis ema de o ganización labo al en las ob as aco-
me idas en el Alcáza de Se illa es aba cons i uido
sob e la base de una je a quía adminis a i a. Al se
un edi icio de ca ác e Real, la Reina e a la máxima
au o idad, cons i uyéndose como «p omo o a» según
el nue o concep o de o ganización de ob as. De ella
dependían el Alcaide del Alcáza y el In enden e, el
a qui ec o, el apa ejado y el es au ado y, po úl i-
mo, una se ie de ope a ios especializados.
Las unciones del a qui ec o consis ían en la ins-
pección de una zona, enca gada po el Alcaide del
Alcáza , la ealización de un in o me de alo ación
de las ob as necesa ias, acompañado de un p esu-
pues o de esas, y, si e a acep ado po la In endencia
Gene al de la Real Casa y Pa imonio, se ocupaba de
su di ección y supe isión.14
En es e pe iodo, abaja on es a qui ec os, que se
suceden en el iempo. Melcho Cano, na u al de Ma-
d id, a qui ec o desde 1819 po la Real Academia de
Nobles A es de San Fe nando, es el p ime o que
apa ece en la documen ación consul ada. No obs an-
e, su ac uación en el
Alcáza
ue b e e. De hecho,
sus p oblemas de salud gene a on que p on o ue a
sus i uido po Juan Manuel Caballe o, nacido en Se-
illa y a qui ec o ap obado po la Academia de San
Fe nando en 1834. Las in e enciones de es e úl imo
u ie on sin duda una mayo epe cusión dado que
abajó en el Alcáza po más iempo. Finalmen e,
abajó el a qui ec o José de la Coba, na u al de Se i-
lla, al igual que sus p edeceso es, a qui ec o po la
Real Academia de Nobles A es de San Fe nando, í-
ulo que ob u o en el año de 1841.
El apa ejado es el ca go que acompaña al a qui-
ec o en la di ección de las ob as: su unción consis-
e en egula el cos o de la ob a, ga an iza el p esu-
pues o p oyec ado po el a qui ec o 15y ealiza las
ac uaciones de « is a» y ce i icación de ob as. La
p ime a ez que apa ece es e ca go en la documen a-
ción es en el año de 1852 cuando, jun o al a qui ec o
Juan Manuel Caballe o, José Gu ié ez i ma un p o-
yec o de ob a meno en los pa ios ex e io es y án-
si os del Palacio. En 1855, le sus i uye Ba olomé
Vilches, si bien és e es egis ado como o icial apa-
ejado .16
O o de los ca gos no edosos es el de Res au a-
do ; se es ablece po p ime a ez, según la documen-
ación consul ada, en el año de 1842 y pa a al, se lla-
mó a Joaquín Domínguez Bécque , «pin o hono a io
de la Real Cáma a de su Majes ad. Académico de la
de Bellas A es de pin u a de p ime a clase de es a
ciudad y de Bellas Le as de la misma»l? Su come i-
do ue «di igi las ob as de es au ación de los Reales
Alcáza es».18 Su ac uación se io in e umpida du-
an e dos años, en e 1854-1856; pos e io men e, an
sólo abajó en in e enciones pun uales. En 1869
F ancisco Con e as ue llamado pa a ocupa el ca -
go.
La mano de ob a que abajó en el Alcáza ue es-
pecializada; cada labo e a ealizada po un «expe -
o», maes o en la ma e ia, que conocía la ipología
de la ac uación necesa ia. Exis ían ca pin e os y eba-
nis as, ma molis as, ascado es, allis as y es uquis-
as, odos ellos con sus ayudan es y peones. Se los
ins uía si e a necesa io pa a una de e minada ob a
especí ica, como en la o ma de hace de e minados
moldes o de acia el yeso. 19 Su elación labo al con
el Alcáza se limi aba a se llamados y con a ados
cuando se hacía necesa ia su p esencia; e an pues,
abajado es e en uales de la cons ucción.
6XX
NOTAS
l. De hecho, la mue e de Fe nando VII, en sep iemb e de
Ix:n, supuso el inicio de la egencia de su cua a espo-
sa, M" C is ina: as nume osos en en amien os, el Du-
que de la Vic o ia, Baldome o Espa e o, se hizo ca go
de ella, si bien an e la insos enihiJidad de la si uación,
hubo de adelan a se la mayo ía de edad de Isabel 11, su-
p imiéndose la egencia en no iemb e de 1X43 e ini-
ciándose así el pe íodo einan e de Isabell!.
2. Con la ma cha a F ancia de Isabel 11. e mina ía así su
einado, no ol iendo a Espal'ía, has a pasados ocho
a110S,C01l10Rcina Mad e,
as
su abdicaci{m a la co ona
en su hijo Al onso.
3. Violle Le Que, Eugene: Dic io////ai e oiso////é de /'A -
ehi ec u e FilIlí'aise du XI au XVI siécle. TVII. Pa ís
(Mo e1 y Cie, édi eu s), IX75, p. 14.
4. A.R.AS. Caja 636. Exp. 1, doc. 5.
5. A.R.A.S. Caja 636. Exp. 1, docK
6. A.R.AS. Caja 635. Exp. 13, doc. l.
7. Id. No a 4
X. A.R.A.S. Caja 636. Exp. 1. doc. lO.
9. A.R.A.S. Caja 63X. Exp. 3, doc. 5.
lO. A.RAS. Caja 63S. Exp.14, doc. l.
11. U sup a.
12. A.R.A.S. Caja 637, Exp.2, doc.3.
13. ARAS. Caja 661. Exp. 1, doc. X.
14. A chi o de la Real Academia de las Nobles A es de
San Fe nando. Regis o de maes os A qui ec os ap oba-
dos p o la Rcal Academia. Sigo 3/154.
IS. A.RAS. Caja 661. Exp. 4, doc.l.
16. A.RAS. Caja 661. Exp. 7, doc. 11.
17. ARAS. Caja 635. Exp. 13, doc. l.
IX. No a 16.
19. No a 4.
M. D. Mé ida
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