La formación del profesorado para una educación multicultural
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Identidad Personal y Educación 1 LA FORMACIÓN DEL PROFESORADO PARA UNA EDUCACIÓN MULTICULTURAL. MARIA JESÚS DÍAZ AGUILERA 1. INTRODUCCIÓN: El sistema educativo actual, entendido en sentido amplio, tiene un papel fundamental para lograr el encuentro entre mayorías y minorías, además de ayudar en la lucha contra el racismo, la xenofobia, o cualquier otro tipo de discriminación. Para conseguir una sociedad multicultural de respeto y comprensión entre todos debemos trabajar desde varios ámbitos: - La Educación Multicultural que se constituye como una de las principales esperanzas para lograr un futuro de solidaridad y una buena relación entre hombres y mujeres. - El entorno sociopolítico en el que nos encontramos. Los partidos políticos que nos gobiernan deben favorecer las igualdades entre hombres y mujeres, personas de distinta raza o religión, etc. Además de limar las asperezas entre estos colectivos. - Los medios de comunicación, no nos engañemos, son uno de los mayores educadores de nuestra sociedad, sobre todo para niños y jóvenes. Por este motivo deberían cuidar su emisión para hacerla más solidaria y respetuosa con los demás en vez de fomentar la crítica o la burla hacia otras personas. Hoy en día resulta muy evidente cómo el alumnado de las diversas minorías está planteando nuevas demandas a favor de la democratización y la diversidad dentro de los currículo educativos, además de una exigencia para que los materiales curriculares y las prácticas pedagógicas sean antirracistas, antisexistas y antidiscriminatorias. Todo esto hace que nos planteemos la necesidad de introducir en cualquier propuesta educativa que deseemos diseñar, aspectos que estén en consonancia con el respeto y la valoración positiva de otras culturas. Debemos reformar el conocimiento escolar y desarrollar programas de formación inicial y permanente del profesorado tanto en la universidad como en la escuela, así como en los distintos distritos escolares o experiencias educativas ya sea en el ámbito formal, no formal o informal, con el fin de establecer estrategias multiculturales de la educación atendiendo a la diversidad.
Identidad Personal y Educación 2 2. EL PROFESORADO. Si buscamos en el diccionario, etimológicamente profesor significa persona que ejerce o enseña una ciencia o arte pero para los pedagogos, maestros, profesores, etc. ser profesor es mucho más complejo porque lo difícil de todo esto es saber cómo enseñar esa ciencia o arte y la manera de tratar a los alumnos y alumnas. Si lo miramos desde el punto de vista de los alumnos y alumnas, ellos conciben al profesorado como un grupo con características comunes, que casi siempre determina el clima global del centro. Aunque también distinguen diversos subgrupos en el profesorado teniendo en cuenta sus características personales, es decir, el contacto personal que tienen con el alumnado, la forma de enseñar que tienen o la personalidad que demuestran. El clima en el aula es sumamente importante en el proceso de enseñanzaaprendizaje. Las situaciones de trabajo en el aula, la comunicación y la manera en la que se abordan los conflictos definen contextos decisivos para hacer posible el aprendizaje. El aula se identifica como un espacio social y no sólo como un agrupamiento de alumnos. Esta microsociedad presenta una intensa dinámica interna, caracterizada por la interrelación entre los alumnos y alumnas con los profesores y profesoras, si esta interrelación es óptima el aprendizaje también lo será. En la valoración de las situaciones de trabajo en el aula, el profesor o profesora debe conjugar el trabajo individual, con el trabajo en grupo cooperativo y el trabajo en el gran grupo. El trabajo individual permite realizar un esfuerzo personal y al ritmo que marque el propio alumno o alumna, además de ser capaz de llegar a una meta sin ayuda externa. El trabajo en grupo cooperativo es un contexto muy bien valorado tanto por alumnos y alumnas como por el profesorado porque se fomenta la distribución de tareas, la complementariedad entre un alumnado heterogéneo, el aprendizaje mutuo, la ayuda mutua, la autonomía y la recompensa por un trabajo bien hecho entre otros aspectos. Por último, el trabajo en el contexto del grupo-clase o gran grupo está caracterizado por tres factores: la comunicación, las actitudes y el conflicto; si estos tres factores funcionan el aprendizaje también, de lo contrario si fallan el aula se convertirá en un caos o en un cuartel. La comunicación en las relaciones de aprendizaje presenta diferentes situaciones situadas en dos polos muy bien definidos y diferenciados: el monólogo y el diálogo. Los alumnos y alumnas prefieren y se identifican mucho más con el diálogo o con la interacción comunicativa entre el alumnado y de éste con el profesorado porque comparten significados y aprenden otros nuevos, es decir, aprenden. Por último destacar las actitudes del profesorado con respecto a los problemas de gestión social del aula. Aquí es donde los profesores y profesoras demuestran sus límites, ya que unos se preocupan y otros se desentienden de los problemas. Es en este
Identidad Personal y Educación 3 ámbito donde aparecen los grandes déficit de formación y actualización del profesorado, por ello, proponemos una mayor formación inicial y permanente del mismo. 3. LA IDENTIDAD PERSONAL. El abordaje de la identidad o diversidad cultural en el campo educativo es un tema polémico donde aparecen intereses políticos, sociales, religiosos y culturales. La identidad personal no puede formarse sin el reconocimiento explícito de la existencia de la diferencia. La identidad se refiere a la concienciación que uno tiene como miembro de una comunidad o colectividad en todas sus manifestaciones. Los fenómenos migratorios que se han dado en nuestra sociedad desde hace tiempo han incrementado la existencia de grupos culturalmente distintos y, por tanto, la diversidad. Así que la identidad cultural implica el aprendizaje de la cultura de referencia , este es un aprendizaje complejo, plural y globalizador que requiere tiempo y un contacto continuo e íntimo con los miembros de la cultura que aparecen como transmisores de la misma. Esto requiere un gran esfuerzo por parte del profesorado debido a la gran diversidad cultural existente en nuestras aulas. Además, en la actualidad el ámbito de la cultura se ha transformado, ya que las barreras comunicativas se han diluido y las herramientas que se usan para su conocimiento se han convertido en mediadores para la interpretación de cualquier hecho cultural. Por lo tanto, conjugar el respeto y la convivencia pacífica y potenciar las relaciones de intercambio y de ayuda mutua dentro de un territorio donde las barreras casi han desaparecido y es un reto para la educación y la escuela transmitir unos bienes culturales con cordura y respeto hacia todos los miembros de nuestra comunidad. Con demasiada frecuencia acudimos a la escuela como si ella fuera la única institución responsable de la auténtica preparación, instrucción y educación intercultural, olvidando, quizás a sabiendas, que para ciertos valores como la solidaridad, el respeto mutuo, la justicia, la paz, la convivencia, el diálogo, etc., no es suficiente el conocimiento intelectual; es necesario haberlos practicado y vivido en el ámbito familiar. No ponemos en duda que la escuela a través de los maestros, maestras, profesores y profesoras se debe convertir en un espacio sociopolítico para la formación de esas actitudes de solidaridad, tolerancia, y de esos valores de igualdad y de convivencia que toda sociedad democrática reclama, pero el nicho familiar tiene mucho que decir en este tipo de valores. Es necesario conocer la trama oculta de prejuicios de tipo racista y xenófobos existentes en cada cultura para proponer una intervención de tipo sociocultural ante tales problemas. La educación intercultural como práctica pedagógica tiene varios objetivos: - Comprender la naturaleza pluralista de nuestra sociedad en todos sus aspectos. - Promocionar y potenciar el encuentro y el diálogo entre las culturas. - Ser conscientes de la complejidad de la relación entre las distintas culturas tanto en las facetas sociales como en la convivencia.
Identidad Personal y Educación 4 - Colaborar en la búsqueda de respuestas a todos los problemas que aparezcan en los ámbitos sociales, religiosos, políticos, económicos, ecológicos, etc. - Estar abiertos a todos los planteamientos que surgen en los encuentros entre varias culturas, con vistas a una mejor convivencia humana. La educación intercultural como método de enseñanza-aprendizaje enmarcado en un conjunto de valores y creencias democráticas protegido por los derechos humanos, no sólo respeta el hecho de las diferencias culturales, sino que los valora como algo positivo. El diálogo es el medio para la comprensión de los valores, actitudes y costumbres de los demás. El sistema educativo en general, se diseña para que los diversos grupos humanos tengan cabida y se sientan defensores de su cultura natural. Todo ello exige que se definan con claridad los rasgos culturales que identifican al conjunto social. El proceso educativo que va dirigido a cada individuo en particular, olvida con frecuencia las situaciones comunicativas interpersonales variadas que se producen, debido a las peculiaridades objetivas y culturales de los siguientes subgrupos. El sistema educativo debe buscar el equilibrio entre la homogeneidad cultural y la diversidad de los individuos y los grupos. Ello exige nuevos planteamientos curriculares, programas más polifacéticos y una filosofía educativa subyacente donde se formule una escuela diversa culturalmente y la creación de un espacio educativo común con cabida para las diferencias. En casi todas las etapas históricas la escuela ha sido un elemento uniformador; programas con contenidos iguales para todos los alumnos, sea cual sea su origen o etnia. Pero la función de la escuela no consiste únicamente en dar respuesta a las necesidades de cada grupo social, sino también en ayudar a los grupos diferentes a desarrollarse culturalmente para vivir juntos. No podemos acusar únicamente a la escuela de que el intercambio cultural no se haya producido, debe ser una tarea conjunta de políticos, medios de comunicación, padres y educación. Si la realidad social que vive el individuo es una realidad multicultural, la educación debe plantearse cómo solucionar todos los problemas que el multiculturalismo engendra. La educación no podemos plantearla como un sistema de transmisión de un único patrimonio cultural sino como un patrimonio multicultural en el que todos y todas tengamos cabida. El fin de la educación es que cada persona se comprenda a sí mismo en todas las facetas de la vida. Esta comprensión intrapersonal nos capacita para entender, comprender y compartir con los demás nuestros propios atributos individuales. 4. MARGINACIÓN E INADAPTACIÓN. Uno de los retos esenciales con los que se enfrenta hoy la sociedad y, por tanto, la educación, es conseguir el respeto a las diferencias personales, culturales y, simultáneamente, proseguir el camino a la igualdad social: la conservación de las diferencias y la eliminación de las desigualdades. Esta tarea es social, política pero también en buena medida una tarea educativa.
Identidad Personal y Educación 5 Las diferencias biológicas, psicofísicas, étnicas o culturales no han de propiciar la desigualdad social, ni han de combatirse necesariamente como única vía para alcanzar un mayor igualitarismo social. Se trata, por el contrario, de que la educación popular sepa desarrollar procesos de toma de conciencia y de cambio de actitudes a favor del juego simultáneo de los siguientes principios: - Primero, de reconocimiento y respeto de las diferencias, así como de la implantación de las situaciones de diálogo en las que los sujetos se esfuercen por alcanzar una mejor comprensión mutua. - Segundo, de la construcción de principios universales y mínimos de valor que permitan regular la convivencia entre sujetos y grupos diferentes. - Tercero, de la aceptación y defensa de políticas que favorezcan la igualdad social, y por tanto, la lucha contra la pobreza, la marginación, la discriminación o el racismo. La educación no puede garantizar en solitario el logro de estos objetivos, pero como se ha dicho anteriormente debe y puede hacer una contribución eficaz para alcanzarlos. 4.1 ENTRE EL FRACASO ESCOLAR Y LA DELINCUENCIA. Comenzamos por enfocar el tema de la marginación desde el punto de vista escolar y cómo a su vez influye en la delincuencia juvenil. Hay diversas opiniones, entre ellas que las drogas juegan un papel fundamental en los sectores marginales. El tema de la drogadicción se trata fundamentalmente a través de campañas publicitarias y con medidas represivas. Pero en la escuela no se trata suficientemente este tema sobre todo a edades tempranas. Creemos que este tema hay que abordarlo desde prácticamente la infancia. La droga es un miedo colectivo que tiene efectos en parte reales y en parte imaginarios sobre todo por su desconocimiento, todo lo que ignoramos nos produce miedo. De esto se deduce que: - Droga = Dependencia. - Educación y conocimiento = Independencia. Las respuestas educativas ofrecidas hasta ahora en este campo dejan mucho que desear: falta personal cualificado, existe una gran descoordinación entre las diferentes instituciones implicadas y domina un enfoque benéfico-asistencial cuando no represivo. El enfoque educativo de la problemática de la delincuencia implica superar los criterios benéficos-asistenciales y jurídicos para tener en cuenta, ante todo, la persona y su desarrollo integral de forma que el individuo se convierte en el guía del educador. El inadaptado, con orientación del educador, habrá de asumir su situación personal para iniciar o continuar la construcción de sí mismo. Desde la Pedagogía, el educador se convierte en un agente de cambio que ha de actuar sobre el inadaptado, así como al medio al que pertenece. Porque la auténtica
Identidad Personal y Educación 6 respuesta educativa tiene que ser una respuesta global, que implique tanto al personal educador como al político, así como a otros profesionales y a los demás miembros de la comunidad. Todo esto quiere decir que la pedagogía de los inadaptados no puede ser una pedagogía conformista ni tranquilizadora. Al contrario, la pedagogía centrada en la problemática de la inadaptación tendrá que ser ante todo crítica, concienciadora, compensadora, en definitiva, liberadora. Esta pedagogía es la única que puede defender y proteger los derechos de los inadaptados, teniendo en cuenta sus necesidades educativas, lo que en definitiva quiere decir sus necesidades físicas, psíquicas y sociales. Por otro lado, no olvidemos que la personalidad del inadaptado hay que estudiarla junto con su entorno. Porque la personalidad del ser humano se va formando en una interacción dialéctica con el medio que le rodea y el comportamiento, como expresión directa de las características de ese medio ambiente. Además esa personalidad del inadaptado surge como consecuencia de su respuesta frente al entorno. Algunas características del inadaptado son: la inmadurez y la inseguridad, que se consideran variables comportamentales. También se crean conflictos cuando el sujeto y el entorno están empobrecidos e institucionalmente anormalizados. Así el individuo se va formando en un ambiente contradictorio (familia, escuela...) lo cual implica que el entorno no les pueda dar seguridad ni madurez y demuestre una actitud coercitiva (inadaptación social). Por lo tanto nuestra tarea es la de mejorar el entorno que podemos controlar que es el educativo. Si comenzáramos por educar a los niños y niñas desde muy pequeños en la convivencia, la armonía y el respeto y desde la educación formal , no formal e informal paliaríamos en gran medida esta inadaptación que muchas veces es consecuencia de la ignorancia. 5. EL RESPETO A LAS DIFERENCIAS. El respeto de la diferencia y su aceptación por parte del profesional son la base no sólo para descubrir y conocer los elementos constitutivos de una situación sino también para ayudar al inmigrante o persona con diferencias sociales o culturales a darse a conocer y reconocerse en su diferencia. Aunque esto es algo muy difícil de adquirir porque nos encontramos con muchos obstáculos: - La reacción que tenemos ante el extranjero o extraño; ésta suele ser de miedo, alejamiento y superioridad, aunque tenemos distintas reacciones dependiendo del lugar de donde procedan y la capacidad socioeconómica que posean. - La generalización o estereotipo que consiste en clasificar a alguien a partir de uno o dos aspectos de su grupo, ya sea étnico, de sexo, de clase social, profesional..., ignorando las características individuales de la persona. Los más
Identidad Personal y Educación 7 usados son los estereotipos de nacionalidad por ejemplo: el marroquí es así, el americano así... - La cosificación de identidad que consiste en ver solamente al inmigrante a través de su identidad social y cultural. Se le atribuye una identidad que se parezca a su grupo de origen, confundiendo la identidad cultural del individuo con la del grupo. Eso es olvidar que cada persona integra en su identidad individual sus propias opciones. Cada cual tiene una identidad cultural única, que está en constante cambio y evolución. No tener en cuenta estos niveles de diferenciación es negar la existencia de cada persona como única. - El racismo puede adoptar formas diferentes y camufladas entre los profesionales que tienen objetivos humanitarios en su labor y entre los educadores de inmigrantes. A menudo, las actitudes paternalistas llegan a enmascarar posturas discriminatorias. Hemos de ser conscientes de que, en una relación de ayuda, podemos estar influidos sin darnos cuenta por fenómenos de proyección colectiva de cara a los grupos minoritarios y en particular ante ciertas etnias. Ante todo esto podemos optar por un camino que es la Interculturalidad, porque cada uno somos como la sílaba de una palabra total. Ninguna sílaba tiene significado sin estar junto a las demás, cada una es como una provincia de un gran país, con sus diferencias y similitudes. Los pueblos cerrados no tienen futuro. Sin embargo abrirse al mundo tampoco es fácil. A lo más que conseguimos llegar hoy en día es a una mezcla confusa de todo, superficial y sin coherencia. Para que exista una verdadera interculturalidad es necesaria la reciprocidad y la integración. 6. FORMACIÓN DEL PROFESORADO. La formación del profesorado para una educación multicultural debe abordarse desde una orientación crítica. Una formación en la que destaque el compromiso de la enseñanza con la sociedad desarrollando en el profesorado una actitud crítica y dialéctica con la realidad. Para una correcta formación del profesorado debemos abordar el tema desde tres ámbitos: El papel de los formadores de profesores, la formación inicial del profesorado y la formación permanente del mismo. - El papel de los formadores de los profesores y profesoras: El profesorado de las escuelas de magisterio tiene un papel fundamental en el desarrollo de conocimientos, actitudes y destrezas en los profesores y profesoras en formación. Es el mediador en cualquier propuesta de innovación curricular y el responsable no sólo de incorporar contenidos en temas culturales orientados a la diversidad, sino de desarrollar metodologías de enseñanza que induzcan a la reflexión y al análisis intercultural. Este profesorado es el primero que debe asumir e integrar las creencias filosóficas, educativas y sociales que conlleva un planteamiento intercultural, para poder promover en el alumnado actitudes
Identidad Personal y Educación 8 y destrezas críticas que le permitan rechazar estereotipos culturales y afirmar que la diversidad cultural es un valor que debe preservarse. Si gran parte del profesorado no está preparado para una educación pluralista en gran parte es porque han recibido una formación monocultural. - La formación inicial del profesorado: Es preciso considerar que el alumnado que se está formando para ser profesor y profesora posee ya unas creencias interiorizadas (respecto al papel del profesorado, del alumnado, de los procesos de enseñanza-aprendizaje) y unos valores culturales adquiridos a través de su propio proceso de socialización en la escuela y en la familia que no son apropiados para la enseñanza en una situación de diversidad cultural o social. Por ello una parte de la formación inicial del profesorado debe ir orientada a ayudarle a comprender que forma parte de una sociedad que es diversa, concienciarle del hecho de que esta situación es enriquecedora para todos y que, como profesional debe dar respuestas positivas a esta diversidad. - Formación permanente: La formación en educación multicultural ha de extenderse a todo el colectivo de profesionales que trabajan en contextos multiculturales, es decir, profesores, trabajadores sociales, educadores de adultos, educadores especiales..., como una forma de perfeccionamiento y desarrollo profesional. Esta formación debe nacer de las necesidades del centro y su entorno. El centro educativo parece ser el lugar más idóneo para la formación continua porque cada lugar tiene unas características distintas y por lo tanto unas necesidades también distintas. Dicha formación debe adecuarse a cada centro educativo. 6. BIBLIOGRAFÍA. BERNAL GUERRERO, A.(2000): “Tendencias educativas hoy”. Ed. GIPEPERSE. Sevilla. CAMACHO HERRERA, A. (Dir.) (1996): “Educación permanente y nuevos movimientos sociales. Una alternativa de futuro”. Ed. GIPS. Sevilla. CAMACHO HERRERA, A. y DÍAZ SÁNCHEZ, J. (Dirs.) (1998): “Educación popular y desarrollo local”. Ed. GIPS. Sevilla. IMBERMÓN, F. y OTROS: “La educación en el siglo XXI. Los retos del futuro inmediato”. Ed. GRAO. Barcelona.