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El uso de las redes sociales en el trabajo periodístico : límites éticos

García-Estévez, Noelia

Abstract

Internet ha revolucionado las relaciones humanas y la manera de entender la comunicación. Los profesionales del periodismo se encuentran hoy ante un maremágnum de oportunidades en el ejercicio de su profesión. Las redes sociales han irrumpido en este panorama con una gran potencialidad, convirtiéndose en una valiosa herramienta en el trabajo del periodista. En esta investigación analizamos los aspectos éticos de algunos de los usos que los periodistas hacen de las redes sociales para la consecución de la pieza informativa. Examinamos el papel de las redes sociales en el trataamiento informativo de hechos como el caso de Marta del Castillo o el crimen de Seseña, entre otros

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1 LA ÉTICA DE LA COMUNICACIÓN A COMIENZO DEL SIGLO XXI (LIBRO DE ACTAS I CONGRESO INTERNACIONAL DE ÉTICA DE LA COMUNICACIÓN) UNIVERSIDAD DE SEVILLA Facultad de Comunicación 29, 30 y 31 de marzo de 2011 Editor: Juan Carlos Suárez Villegas 1213 CAPÍTULO 96 “El uso de las redes sociales en el trabajo periodístico: límites éticos” García Estevez, Noelia. (Universidad de Sevilla) [email protected] Resumen: Internet ha revolucionado las relaciones humanas y la manera de entender la comunicación. Los profesionales del periodismo se encuentran hoy ante un maremágnum de oportunidades en el ejercicio de su profesión. Las redes sociales han irrumpido en este panorama con una gran potencialidad, convirtiéndose en una valiosa herramienta en el trabajo del periodista. En esta investigación analizamos los aspectos éticos de algunos de los usos que los periodistas hacen de las redes sociales para la consecución de la pieza informativa. Examinamos el papel de las redes sociales en el trataamiento informativo de hechos como el caso de Marta del Castillo o el crimen de Seseña, entre otros. Abstract: Internet has revolutionized human relationships and how we understand communication in general. At present, professional journalists find themselves facing with an immense amount of opportunities in the practice of their profession. Social networking has entered the scene with great potential, becoming a valuable tool in any journalists´ work. This research analyzes ethical aspects of some uses that journalists do of social networks to achieve the piece of information. We examined the role of social networks in the journalistic treatment given to facts as the case of Marta del Castillo or Seseña crime, among others. Palabras clave: Periodismo, redes sociales, ética. Keywords: Journalism, social networking, ethics. 1. Introducción En la actualidad todos vivimos la celeridad de los cambios en el mundo virtual y tecnológico. No cabe duda de que la tecnología se ha integrado en nuestro ser. Como ya lo 1214 dijera el sociólogo Marshall McLuhan en la década de los 60 del pasado siglo, la tecnología constituye una prolongación de nuestro cuerpo. Internet, que más que una tecnología es un efecto de la misma, ha creado el marco de la nueva sociedad, un entorno vital a medio camino entre lo virtual y lo real. En esto ha tenido mucho que ver el surgimiento de la web 2.0 o web social que ha supuesto un antes y un después para el conjunto de la sociedad en, prácticamente, todas las esferas de la vida. Desde el plano más personal e íntimo, hasta el profesional o académico. Todo se ha visto impregnado de la presencia de blogs, wikis o redes sociales. El Periodismo no puede, ni debe, mantenerse al margen. Las Tecnologías de la Información y la Comunicación han abierto un horizonte de amplios caminos para el Periodismo, Internet se ha convertido en la mejor aliada del periodista y la web social ha permitido una mayor interacción entre periodistas y su público. Todo esto ha trastocado, como era de esperar, las rutinas periodísticas y la forma de trabajar en las redacciones. Las redes sociales online han adquirido una gran popularidad en los últimos años, configurándose como verdaderos espacios de comunicación e intercambio de información y documentos entre sus usuarios. Esto ha propiciado que los periodistas encuentren en estas plataformas en red una valiosa herramienta como fuente testimonial y documental. Es objetivo de esta investigación analizar los diversos usos que los periodistas hacen de las redes sociales para, posteriormente, plantearnos cuáles son, o deberían ser, los límite éticos que se han establecer en estos usos. Para ello asumiremos el método del caso considerando la triangulación metodológica. La combinación de los métodos dotará de solidez y validez los resultados de la investigación. 2. Las redes sociales en el quehacer periodístico En las últimas décadas el periodismo ha vivido grandes cambios motivados por el imparable desarrollo tecnológico. Recordemos la tesis de Canga según la cual es la tecnología la que marca, en muchos casos, los ciclos evolutivos de determinados avances y la que acorta la duración de los mismos cada vez a mayor velocidad (CANGA LAREQUI, J., 2001). Con la llegada de las redes sociales el periodista tiene, a veces sin saberlo, un sinfín de nuevas oportunidades de gran utilidad en el proceso de elaboración de la pieza informativa. Jennifer Preston, social media editor en The New York Times dijo recientemente en una entrevista en el diario El País que cuando el periodista comprende el valor de herramientas como Twitter y Facebook, no hay marcha atrás, porque sirven para encontrar fuentes, seguir y explorar tendencias, tomar ideas para nuestra historias e investigar (JIMÉNEZ, R., 2010). En efecto, las redes sociales ponen a disposición del periodista una valiosa herramienta en la búsqueda de fuentes, tanto testimoniales como de expertos, así como en la obtención de documentos audiovisuales. Además, el periodista puede encontrar un magnífico espacio en el que detectar tendencias y opiniones que configuran la actual agenda setting. Internet está integrado en el quehacer diario del periodista y ha revolucionado las rutinas en la construcción y producción de la noticia, superando los límites de espacio, tiempo y costo con la promesa de ofrecer un mosaico de datos donde la diversidad de voces y testimonios impera (MOGOLLÓN, H. y GUTIÉRREZ, S., 2006). Lejos de la visión 1215 negativa y escéptica de muchos expertos y periodistas, encontramos otra vertiente que cree firmemente que las nuevas tecnologías nos conducirán a un mejor ejercicio del periodismo, obligando a los periodistas a cumplir nuevas y mayores exigencias ante un público cada vez más exigente. Desde la llegada de Internet y, ahora, las redes sociales, se han visto alteradas las formas de trabajar de los periodistas y reporteros. El estudio “2010 PRWeek/PR Newswire Media Survey” (MORRIS, E., 2010) muestra que hay importantes incrementos en el uso de las redes sociales por parte de periodistas. La encuesta reveló que en el 2010 los periodistas incrementaron su uso de los social como fuentes de información; más de un tercio (37%) de los periodistas tradicionales usan Twitter actualmente; 39% de ellos producen contenidos para algún blog como parte de sus deberes profesionales; 24% consideran sitios como Facebook y Twitter como medios importantes para conectarse con los expertos (hubo un incremento de 13% desde 2009); 46% usan los blogs para investigar algunas veces o siempre; y 33% usan las redes sociales para investigar (hubo un incremento de 9% con respecto a 2009). Las cifras demuestran que, aunque todavía queda un largo recorrido, los periodistas han interiorizado la web social en sus rutinas periodísticas tanto para investigar y localizar posibles fuentes de información como para difundir y promocionar su trabajo. 3. Privacidad e intimidad en las redes sociales Decía Lorena Fernández, impulsora del uso de las TIC y la web 2.0 en la docencia en la Universidad de Deusto y autora de un prestigioso blog, en una entrevista concedida a El País Semanal que las redes son servicios gratuitos, pero tienen una contraprestación: los datos de los usuarios (MÉNDEZ, D., 2009: pp. 87-90). Quizá sea acertado pensar que todas las posibilidades que nos ofrecen estos sitios sociales tiene un precio y que éste sea precisamente algo tan delicado como nuestra privacidad. La privacidad como tal, afirma Dans, empieza a ser una anomalía histórica (DANS, E., 2010: p. 224). La salvaguardia de nuestra identidad tiene en las redes sociales diversas vertientes: por un lado, la protección de Datos de Carácter Personalvi; por otro, la protección de la Privacidad, Honor, Intimidad y Propia Imagenvi; y, por último, la protección de la Propiedad Intelectual e Industrial. En primer lugar, cuando un individuo se da de alta en una plataforma de servicios de red social acepta una serie de condiciones entre las que se establece el uso que este sitio podrá hacer de los datos personales de sus miembros. Es importante leer detenidamente estas condiciones que, por su parte, suelen ser muy extensas y con un lenguaje algo farragoso. De forma que la mayoría de los usuarios no lee los avisos legales y políticas de privacidad y, en aquellos casos en los que son revisados por los usuarios, no son realmente comprendidos. La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) entiende que la información de las políticas de privacidad es tan compleja e ininteligible que el usuario, aún intuyendo posibles riesgos en el uso de sus datos, difícilmente obtiene conclusiones sobre aquellos al acceder a ella (AEPD, 2007: 8). De ahí que en su “Informe sobre buscadores de Internet”, publicado el día 1 de diciembre de 2007, estableciera la necesidad y la obligación por parte de los prestadores de servicios de la Sociedad de la Información de facilitar a los usuarios una información real y efectiva respecto al cumplimiento de las obligaciones legalmente dispuestas. Es por ello que muchos sitios de redes sociales han reescrito sus políticas de privacidad con el fin de hacerlas más inteligibles al ciudadano medio. 1216 Los primeros datos básicos que suelen solicitarse a la hora de abrir una cuenta en una red social son el nombre, correo electrónico, sexo y fecha de nacimiento. Luego es el usuario quien va proporcionando el resto de información, a través de su perfil y sus interacciones en la red. En Facebookvi, la red social más popular en el mundo, se dice claramente que el servicio permite a sus usuarios actualizar su estado, cargar o hacer fotos, cargar o grabar vídeos, compartir un enlace, crear un evento o un grupo, hacer un comentario, escribir algo en el muro de alguien, escribir una nota o enviar un mensaje. Si el usuario no desea que Facebook guarde los metadatos asociados al contenido que el usuario comparte en Facebook -como las fotografíases preciso que éste elimine los metadatos antes de cargar el contenido. Algo que muy pocos usuarios hacen. Igualmente Facebook guardará los datos de las transacciones o pagos que sus miembros realicen a través de la plataforma. Nuevamente, si el usuario no se desea que se almacene su número de cuenta de origen del pago, debe eliminarlo a través de la página de pagos. El hecho de que sea el usuario el que tenga que ir desactivando estas opciones propicia que en la mayor parte de los casos no se haga. Cada vez que un usuario interactúa en esta red social, Facebook va recopilando información que utilizará con diferentes objetivos: desde mejorar el servicio hasta ofrecer perfiles de target más completos a empresas anunciantes. En su política de privacidad podemos leer: Realizamos un seguimiento de las acciones que llevas a cabo en Facebook, como añadir conexiones (incluido unirte a un grupo o añadir un amigo), crear un álbum de fotos, enviar un regalo, dar un toque a otro usuario, indicar que "te gusta" una publicación, asistir a un evento o conectarte a una aplicación. En algunos casos, también estás llevando a cabo una acción cuando nos proporcionas información o contenido. Por ejemplo, si compartes un vídeo, además de almacenar el contenido real que has actualizado, podemos registrar el hecho de que lo hayas compartido. Facebook puede también obtener información sobre los dispositivos y navegadores desde los cuales se conectan sus usuarios, como la ubicación, la dirección IP o las páginas que visitan. El uso de “cookies” es también habitual para que, argumentan desde la corporación, Facebook sea más fácil de usar, para que nuestra publicidad sea mejor y para proteger tanto a ti como a Facebook. Aunque la red social creada por Zuckerberg asegura no operar con terceros reconoce que en algunas situaciones puede compartir la información de sus miembros con diversas intenciones. Una de ellas sería proporcionar a sus usuarios experiencias sociales útiles fuera de Facebook, para lo que necesitan proporcionar información general sobre ti a sitios web y aplicaciones de terceros aprobados previamente que utilicen la plataforma cuando los visites. Si bien Facebook no comparte la información de sus usuarios con las empresas anunciantes, cuando una persona hace click o interactúa con un anuncio, existe la posibilidad de que el anunciante pueda colocar una cookie en tu navegador y tomar nota de que cumple los criterios que ha seleccionado. El desarrollo de Open Grahp como la nueva API de Facebook desde abril de 2010 generó cierta polémica en torno a la utilización indiscriminada de información de los usuarios. Esta herramienta permite que en los sitios web externos a la plataforma se integren funciones sociales propias de Facebook mediante sencillos “widgets”. Pero además, permite 1217 que Facebook recopile la información de los usuarios en éstas, algo que ciertos analistas han considerado una violación del derecho a la intimidad. Incluso cuatro senadores de los Estados Unidos escribieron una carta al máximo responsable de Facebook, Mark Zuckerberg, exigiendo a la compañía que revisase su sistema de personalización instantánea que permite compartir perfiles de Facebook en otros sitios de Internet (ELMUNDO.ES, 2010b). En los últimos meses ha habido una oleada de críticas en torno a los criterios de privacidad de Facebook, aunque ello no ha impedido que cada mes aumentara considerablemente el número de usuarios. El asunto adquirió mayor crispación cuando el fundador y CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, en una entrevista con Michael Arrington de Techcrunchvi afirmó que la era de la privacidad ha acabado y que si tuviera que volver a crear la red social los datos de los usuarios serían totalmente públicos. Surgieron así grupos de internautas en contra de Facebook, uno de los más radicalesvi proponía abandonar definitivamente el 31 de mayo esta red social -cosa que ha tenido escasa o nula repercusión. Existen muchos y delicados aspectos relacionados con la (des)protección de nuestros datos personales en Internet. Es más, recuperamos otro fragmento incluido en la capitulación de la política de privacidad de Facebook en la que se advierte de que las medidas de seguridad pueden ser burladas sin tener la compañía ninguna responsabilidad: Aunque te permitimos definir opciones de privacidad que limiten el acceso a tu información, ten en cuenta que ninguna medida de seguridad es perfecta ni impenetrable. No podemos controlar las acciones de otros usuarios con los que compartas información. No podemos garantizar que sólo vean tu información personas autorizadas. No podemos garantizar que la información que compartas en Facebook no pase a estar disponible públicamente. No somos responsables de que ningún tercero burle cualquier configuración de privacidad o medidas de seguridad en Facebook. En tales circunstancias, no nos extraña la preocupación general por proteger la intimidad de los usuarios de las redes sociales en Internet. El propio concepto de red social conlleva la renuncia por parte de los usuarios de cierta parte de ese derecho fundamental. Para la protección de la privacidad y el derecho al honor es clave la autoconciencia del usuario con respecto a su propia intimidad y con la de los demás. 3.1. Configuración de la privacidad en la red social. Existen tres momentos claves en la configuración de la privacidad de un usuario de un sitio de redes sociales online: el alta, la participación y la baja. El primero de ellos parte del momento de registro de alta como usuario. Es importante conocer los sistemas y criterios de privacidad que ofrece cada plataforma, con el fin de configurar correctamente el nivel de privacidad del perfil y limitar el acceso de terceros a nuestros datos personales. Cuando se participa en la red el usuario ha de utilizar criterios de lógica y sentido común en cuanto a la cantidad y el tipo de información que publica, datos e imágenes que puedan afectar a la privacidad, tanto personal como de terceros. Es fundamental que los usuarios tengan en cuenta que la publicación de contenidos con información y datos respecto a terceros no puede ser realizada si éstos no han autorizado expresamente su publicación, pudiendo solicitar su retirada de forma inmediata (INTECO y AEPD, 2009: p. 12). 1218 En el instante que un usuario solicita darse de baja de la plataforma, es posible que gran parte de sus datos continúen alojados en el servidor y que tarde un periodo más o menos largo hasta que desaparezcan por completo. A veces la información íntima del usuario continua publicada y es accesible desde los perfiles de otros usuarios e indexada y almacenada en la caché de los distintos buscadores existentes en Internet. Muchos portales indexan la información de sus usuarios a los motores de búsqueda. Así, una persona, aunque no pertenezca a la red social, puede tener acceso a los datos básicos -nombre, foto de perfil y conexiones, normalmentede cualquier usuario. Facebook utiliza este sistema de indexación con la consiguiente accesibilidad y visibilidad de la información de sus miembros -se trata de la información configurada como “todos”- para todo aquel que entre en Internet (incluidas las personas no registradas en Facebook), pudiendo ser importada, exportada, distribuida y redistribuida por Facebook y otros sin limitaciones de privacidad. Tuenti, en cambio, no permite la indexación de sus contenidos por lo que sólo los usuarios registrados en la misma podrían tienen acceso a los mismos. Encontramos en la actualidad cientos de personas que se han visto perjudicadas de una u otra manera como consecuencia de esa exhibición pública de su vida. En la plano personal estas plataformas han originado un aumento de las separaciones matrimoniales al descubrir datos ocultos e indicios de infidelidad de su pareja a través de las redes sociales. Estos percances también pueden afectar a la vida profesional: personas que pierden su trabajo por hablar mal de su jefe en la red social, candidatos que fueron rechazados por aparecer en Internet en demasiadas fotos en fiestas y discotecas, etc. Otras veces estos perfiles pueden adquirir notoriedad pública a través de los medios de comunicación de masas. Esto ocurre cuando sus protagonistas saltan a la esfera pública por diversos motivos, especialmente, relacionados con temas de sucesos y tribunales. 4. De los social media a los mass media Los periodistas han entendido el alcance de las redes sociales y han empezado a recurrir a ellas con el fin de encontrar fuentes testimoniales, expertos en alguna materia, documentos gráficos o audiovisuales, etc. El periodista es, ante todo, un profesional de la información cuyo trabajo se ciñe a unos parámetros y principios básicos. Es cierto que las redes sociales ofrecen a los periodistas nuevas formas de interactuar con su público y de elaborar la pieza informativa. Pero en ningún caso debe ser en detrimento del rigor, la veracidad y la ética profesional. Cada vez es más habitual abrir un periódico y comprobar cómo diversas noticias y reportajes se ilustran con imágenes extraídas de los perfiles de las redes sociales de sus protagonistas. Así, por ejemplo, el periódico El Mundo en su versión digital del 18 de febrero de 2010 contiene una noticia en la que tiene especial peso la información sacada de la red social Facebook. La noticia se titula “Jon Rosales y Adur Aristegi, etarras y forofos de la ‘Roja’” (ELMUNDO.ES, 2010a) y cuenta la detención de estos dos presuntos etarras. Es paradójico que el medio sí respete la presunción de inocencia colocando en todo momento la palabra ‘presunto’ antes de ‘terrorista’ y, sin embargo, incluya una fotografía de los detenidos en la que se les puede identificar perfectamente. Fotografía extraída del perfil de Facebook de uno de ellos. Pero no sólo eso, también reproducen los comentarios que ellos mismos y otros usuarios realizaron en torno a esa y otras fotografía. 1219 Este tipo de fotos en la que los detenidos muestran su afición por el fútbol y, en concreto, por la selección española, se compagina con otras imágenes en las que Rosales sale con amigos de fiesta, de ‘botellón’ o frente a una herriko. Además, podemos ver los nombres de algunos amigos de los presuntos etarras, por lo que no sólo se está comprometiendo la intimidad de los detenidos sino también la de terceras personas ajenas al hecho noticioso. Diversos medios de comunicación, como El País (ELPAIS.COM, 2010), Público (PÚBLICO.ES, 2010), ADN (ADN.ES, 2010), Marca (MANSO, J., 2010), Ideal de Granada (IDEAL.ES, 2010), entre muchos otros, también utilizan la misma fotografía para ilustrar esta noticia. Otro ejemplo nos lleva al pasado 13 de enero de 2011 cuando el diario El Mundo vuelve a recurrir a la popular red social Facebook para hacer uso de la fotografía del perfil de Xoán Manuel Cornide Pérez, director gerente del PSOE y presunto implicado en el ‘Caso Cornide’. Añade, además, información también extraída de esta red social: El director gerente del PSOE tiene también un perfil en la red social Facebook en el que figura, entre sus gustos e intereses, como fan de la páginas ‘A los que hablan a mis espaldas GRACIAS, es señal de que estoy por delante!’, o del grupo ‘Yo también marcaré la x solidaria en la declaración de la renta’. (PUGA, N., 2011) Cabría pensar periodísticamente que tales datos poco o nada tienen que ver con la noticia en cuestión, por lo que es más que considerable poner en duda la pertinencia de los mismos. En otras ocasiones es el propio hecho de que una persona posea un perfil en la red social lo que se convierte en noticia. Lo comprobamos, por ejemplo, en El Mundo del 19 de noviembre de 2010 que publicaba una noticia titulada “‘Alfonso Cano’, el líder máximo de las FARC, tiene su perfil en Facebook” (HERNÁNDEZ, S., 2010) y en la que se podía leer: los criminales más buscados llegan a Facebook. El jefe supremo de las FARC, Guillermo León Sáenz, alias Alfonso Cano, tiene su perfil y seguidores en dicha red social como millones de mortales. Por supuesto, añade imágenes del perfil y expone los diferentes detalles del mismo: amigos, aficiones, comentarios, etc. Especialmente en las noticias de sucesos, empieza a ser más que habitual recurrir a estas plataformas para localizar una imagen de la víctima, del acusado o de ambos. El 8 de enero de 2011 periódicos como El Mundo (LÓPEZ, V., 2011), La Vanguardia (LAVANGURADIA.ES, 2011) o La Razón (LARAZON.ES, 20211) recogían una noticia sobre el asesinato del periodista portugués Carlos Castro y la detención del presunto homicida. Efectivamente, la noticia viene ilustrada por una fotografía de este último extraída de su perfil en la red social. En el pie de foto de la misma vemos como se coloca el nombre de Facebook como fuente de la imagen, como si se tratara de una agencia de noticias. A medio camino entre la información y el sensacionalismo, los periodistas acuden a las comunidades virtuales con el fin de incluir en sus noticias y reportajes detalles minuciosos y llamativos, que pueden estar mucho, poco o nada relacionados con el hecho 1220 noticioso, pero que dotan a la pieza informativa del ‘gancho’ necesario para captar la atención del lector. El tiroteo producido durante un mitin de la congresista demócrata Gabrielle Giffords el pasado mes de enero de 2011 por un joven de 22 años reunía los ingrediente suficientes para convertirse en un guion cinematográfico: violencia, política, desequilibrio mental e Internet. El presunto autor de la matanza tenía perfiles en diferentes redes sociales como My Space o Twitter. Como en otras ocasiones, los periodistas utilizaron la información de estas redes sociales para hacer más jugosas sus noticias e, incluso, elaborar un perfil psicológico del sospechoso. El respeto a la verdad y a la ética, la responsabilidad y el buen ejercicio de la profesión son requisitos indispensables en la cobertura de cualquier información periodística. Más aún si los protagonistas de la misma son menores de edad, cuya salvaguardia de la intimidad, la imagen y el honor debe ser una obligación legal y moral. Sin embargo, la vulnerabilidad de estos derechos se ha evidenciado en casos como el de Marta del Castillo o el conocido como crimen de Seseña. En el caso sevillano, tildado por algunos medios como el asesinato de la generación 2.0 (GODINO, P., 2009), los medios de comunicación recurrieron de forma excesiva a imágenes y comentarios que la joven, los implicados -algunos también menores de edady diferentes amistades habían subido a la red social Tuenti, una de las más populares entre los adolescentes españoles. Esta red social, a través de la cual se movilizó a miles de personas en la búsqueda de la joven Marta del Castillo, pronto empezaría a ser usada por algunos periodistas para ilustrar y ‘adornar’ sus piezas informativas. En la noticia publicada en el diario El País el 17 de febrero de 2009 bajo el título “Mensajes en Tuenti: ‘Javi q as exo??’” (MARTÍN-ARROYO, J. y RINCÓN, R., 2009: p. 29) podemos comprobar cómo se usan imágenes y comentarios extraídos de la red social. Lo mismo ocurre en otra noticia del diario La Razón del 16 de febrero de 2009 titulada “Tuenti recoge el veredicto de los jóvenes contra Miguel y Samuel” (LARAZON.ES, 2009) en la que se reproduce el perfil de Tuenti del presunto asesino y los comentarios de algunos usuarios de la red. Son sólo algunos ejemplos de una práctica que se hizo muy habitual en la cobertura mediática de este caso. Las redes sociales se usaron de manera indiscriminada por parte de los periodistas para disponer de imágenes de los implicados y ahondar en los detalles del suceso y sus protagonistas. A veces, incluso, saltándose el propio código de autorregulación establecido tras el crimen de Alcàsser para este tipo de asuntos. Es por ello que pocos meses después de que estallara la noticia Tuenti se planteara querellarse por el excesivo uso informativo del perfil de Marta del Castillo y de su entorno. El director de Comunicación de Tuenti, Ícaro Moyano, durante su participación en un coloquio sobre la web 2. 0, organizado por la Universidad Camilo José Cela el 19 de febrero de 2009, criticó a los medios convencionales por haber utilizado la red social para publicar mensajes, perfiles y conversaciones entre amigos y personas del entorno de Marta desprotegiendo su intimidad. Moyano afirmó que este asunto se está convirtiendo en un círculo enfermo en el que ya no se distingue si una imagen es argumento o mero contenido sin valor informativo (ABC, 2009). Durante un videoencuentro en ABC con Ícaro Moyano el 23 de febrero de 2009, éste volvía a dejar claro que los medios que han utilizado los perfiles de la red social en el caso de Marta del Castillo han incumplido el aviso legal de Tuentivi. La Fiscalía, por su parte, también solicitó al juez que instruye el caso que ordenara desactivar -como finalmente se hizolos perfiles de la red social Tuenti tanto de la joven fallecida como del menor de 15 1227 MÉNDEZ, D. (20 de diciembre de 2009) “¡Socorro! ¡Quiero escapar de mi red social!” en XLSemanal, pp. 87-90. MUCIENTES, E. (6 de abril de 2010) “Decálogo de un asesinato” en ELMUNDO.es (Suceso). Disponible en: http://www.elmundo.es/elmundo/2010/04/06/espana/1270533203.html [Consulta: 25 de abril de 2010]. PÚBLICO.ES (20 de febrero de 2010) “Grande-Marlaska envía a prisión a los tres etarras detenidos en Catalunya” en PUBLICO.es (España). Disponible en: http://www.publico.es/espana/296498/grande-marlaska-envia-a-prision-a-los-tres-etarrasdetenidos-en-catalunya [Consulta: 22 de febrero de 2010]. PUGA, N. (13 de enero de 2011) “El rastro gallego del ‘caso Cornide’” en ELMUNDO.es (Galicia). Disponible en: http://www.elmundo.es/elmundo/2011/01/12/galicia/1294871419.html [Consulta: 14 de enero de 2011].