Canto lírico al augusto enlace de SS.MM : (que Dios guarde)
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&¿192¿0 ¿ír¿00. .Quse surgere regaa Conjugio talil ViBG. -¿Ekbid, i. 4. ¡Cual crecerá con tal unión TU imperio l Traduc. de Iriarte, I. Salve, Invención feliz, Numen del canto, Que embelleciendo la Ilusión tus sienes. Eres colmo al placer, alivio al llanto. Aunque ya el Pindó con tu voz no llenes; Sí de Délos hundióse el templo santo. Si oráculos en Belfos ya no tienes. Del dichoso mortal, que tu ardor prueba, Siempre en el corazón tu altar se eleva.
4 II. ¡Inspira el mió! yya que la centella Del genio audaz no brille en el, cobarde, Ven, yde cuanto puede tu luz bella Ilustrar la rudeza, haciendo alarde, Veloz me encumbra ála radiante estrella Cristina Augusta, que al Oriente hoy arde; Ylas dichas que áEspaña vaticina Cántalas tú por mí. Musa divina. III. ytú también, ¡oh sexo delicado! Nacido para amor de la natura , Que del santo pudor eres dechado , Que atesoras la gracia yla ternura ; Tú, en quien desde la cuna, entusiasmado Mira el mortal su alivio, su dulzura. Pues canto una beldad que es tu decoro, Dame la inspiración que humilde imploro.
5 IV. Eq la estación que ála Balanza llega Febo ,esmaltando de carmín el cielo , Yde frutos ypámpanos la vega, (Dádiva grata al labrador desvelo ) , Yo, junto al Manzanares que la riega Sentado estaba en el musgoso suelo. Cuando ¡oh pasmo !en destello refulgente Un Genio rasga el seno del Oriente. V. Era la Fama. No el espectro infando De lenguas yojos mil, que jamás cierra En la lóbrega noche el sueño blando. Aborto informe de la airada tierra , Indefinible monstruo, que volando Crece ,con rumor sordo al mundo aterra, Yaunque ádar tristes nuevas se apresura, Es lenta sola en anunciar ventura.
6 VI. Pero sí ,la celeste mensagera ,, Hija feliz de Jvipiter tenante, Cuyos decretos que avisó ligera El ancho mundo escucha vacilante ; Del fausto porvenir nuncia certera, Yde la humanidad Deidad amante Hasta en el yerto seno de la muerte Licor precioso de esperanza vierte. vil. Como naciente luz de claro dia , Que llora perlas yderrama flores, Asi el Numen benigno aparecia, Rodeado de gracias yde amores; ycuando multitud ciega, áporfia Se afana átributarle mil honores, En anchas alas su volar suspende. Habla ,ysu voz la turba absorta atiende.
7 VIH. «Pueblos, felices sois (la Deidad clama); Amor ,que al habitante del egido , Igual que al del palacio altivo ,inflama, Con sacra flecha ávuestro Rey ha herido ; Pero su corazón, que tanto os ama ¿Pudieraos olvidar en su latido ? ¡Ah !no :sabedlo ,pueblos ,en CRISTINA Su amor yvuestra gloria se combina. IX. «Vuestra gloria ysu amor, sí; yo, queal trono Asisto de mi Padre Omnipotente, Vile, en bien del mortal ,de que es patrono, ACRISTINA sacar de su alta mente; Amable don, que enmedio del encono De la Discordia, entonces tan ardiente, (Cuya saña valor Marte apellida) Grato ála humanidad, fue, dolorida.
8 X. «Creció en virtud yedad: los ricos dones Que franca la prodiga la natura, Minerva perfecciona en sus lecciones, Como al lozano fruto el Sol madura; Si ya con mano aun débil las acciones Inclitas retratar sábia procura. Estro el pincel animador recibe Del genio ,qué en el alma joven vive. XI. «Dulce el acento ,armonioso ygrave. Donde aun su origen ve Lacio potente, yes de las ciencias hoy preciosa llave, En su boca de azahar posa riente; yla guirnalda con que Euclídes sabe. Moderna Hipátia, ornar la docta frente; ytambién la de Erato encantadora, Bien pronto su dorada sien decora.
9 XII. «Pero tú, ¡oh patrio amor! tú, cuyo fuego En Maratón brilló yen Mantinea : De la cándida Esthér animó el ruego, Yde Numancia audaz la inmortal tea: \ Tú, que bravura áKánaris el griego Diste ,no há mucho en desigual pelea De la tierna Princesa el pecho inflamas, yáestudio mas intenso ya la llamas. XIIt. «Platón la habló divino: en el asiento Del Sunio, que aun el Atica venera. No escuchó el de Estagírá mas atento En su voz la de Sócrates severa: Ycuando en la Virtud el fundamento Del bien de los humanos considera, Dice con él, «que de la Regia historia Se cifra en la virtud toda la gloría.»
XXVI. i6 Avila yCalpe, escelso monumento De la gloria de Alcides denodado, La vela hincheron de su fresco aliento Vi de Málaga bella el fértil prado: Ytú Sierra, de nieve eterno asiento, AHacen Muley recuerdo consagrado, ¡Granada! ¡oh patria! divisó átu hijo Desde su cumbre el rumbo áItalia fijo. XXVII. Cual rauda exhalación vieron mi quilla Palma, Cerdeña, el Puerto Lilibéo Llegar, volar, ytraspasar su orilla, (Que no hay distancias largas al deseo) Einclinada después donde se humilla APalinuro el lago de Nereo, Italia vióse al fin: «¡Italia cara!» Clamó el bajel con plácida algazara.
17 XXVIII. Salve, Saturnia tierra, hermoso cielo. Salve, gran Madre de ínclitos varones, ¿Quién sin respeto besará tu suelo. Sepulcro de Virgilios yEscipiones ? Tú, sostienes del Genio el raudo vuelo: Tú, ofreces al orgullo mil lecciones: Ytu Deidad el hombre humilde adora, Destinada áser siempre su Señora. XXIX. Mas de la luz los bellos resplandores Que el Itálico Edén solo ilumina, Ylos frescos favonios bullidores AParthénope anuncian ya vecina j Tal, de yerbas, de frutas yde flores Embalsamada el aura peregrina, :. AAmérica cercano «1 navegante oí..: Respira ansioso el Céfiro fragante. k
XXX. l8 Ñapóles se ve al fin :como reposa En Siesta ardiente ylecho regalado Con dulce languidez la Idália Diosa, Se apoya la Ciudad sobre un collado : Templos, palacios mil la hacen hermosa Eterna primavera pinta el prado , Yla Ciudad, el Puerto yla ribera El cristal adormido reverbera. XXXI. Encantada del fresco ymanso rio. Del suelo fértil, de la playa amena, Aqui olvidó de Ülises el desvío i^ (Si no eS mendaz la fama )una Sirena. Tanto -fue de su voz el poderío Que las piedras alzó, movió la arena , Yfundó u«a Ciudad, solo su canto, De la Italia jaTdin, de Eüropa encanto. 4
*9 xxxir. Allí el marmol parece que respira Con fuego animador de Prometheo, Sublime es el pincel, sábia la lira Consagrada áCupido yáLieo : La lengua gracia ysuavidad inspira, El genio al par se eleva del deseo, Yen fin la tierra ornada de verdura Es embeleso al Arte yla Natura. XXXIII. Tal, bajo de soberbia columnata Entre el olivo ypámpano lozano Alos Césares daba mansión grata ^ YáCeres, Baco yVenus, Herculano. ¡Ay! el tiempo que todo lo arrebata Borró aun su nombre del recuerdo humanoj Mas el gran Carlos, de su mano avara Libró lo que el Vesubio sepultara.
ao xxxrv. El Vesubio que negro allí preside Como feroz Titán que, aunque impotente, Dardos del Pelio sin cesar despide , Velada en fuego yhumo el alta frente: La ondosa llama que los astros mide En negra noche al mar da luz fulgente; Yel viagero, que absorto en torno gira, Recuerda áPlinio, tiembla, yse retira. XXXV. Entre vivas ysalvas placenteras Tocó el bajel el pie del alto faro De flámulas ceñido yde banderas Que bellas duplicaba el golfo claro: ybesando las plácidas riberas , Do cantáran Virgilio ySanazáro, Aun creyeron sentir los corazones De la celeste cítara los sones.
21 XXXVI. Mas el tiempo llegó :do Augusta mora La Regia Magestad ,doradas puertas Del alcázar que áNápoles decora , Ya mi fiel corazón admira abiertas , Dejando asi también la mar sonora, Yescuchando de Venus las ofertas El náufrago Troyano fue acogido En el palacio de la hermosa Dido. XXXVII. No curioso en verdad me entretenia, Cual él bajo la nube de la Diosa, En ver de la mansión la gallardía, Norma álo rico ybello milagrosa : Con muy mayor placer la atención mia Embebecida en otro objeto posa; ¿Pues hubo nunca perla mas luciente Que el recuerdo ,embeleso de la mente í*
2.2, xxxviir. Solo TU nombre, talismán de gloria, ¡FERNANDO! que ya supo en choque duro Dar álos fuertes de Bailen victoria , Ysostener de Zaragoza el muro. Ocupa en estos átrios mi memoria Do divisar tu dicha me figuro , Que para entrelazar tus lauros bellos El amoroso mirto miro en ellos. XXXIX. Ybien cual suele luminoso dia, Tersa ysin nubes prometer al suelo El alba, alzada de la noche umbría. Ornamento magnífico del cielo; Parece que en CRISTINA, Augusta, Pia, Copia feliz del maternal modelo , Desde el primer arrullo de la cuna Sé cifra ;oh Rey! tu gloria ytu fortunai
XL. yla tuya también, ¡España amada! Que ansioso ,al meditar sobre tu suerte, De bienes yvirtud rica morada. Risueño el porvenir me daba verte. Sobre los jaspes súbita pisada Suena, yel eco próximo se advierte: Regia Corte se ve ,yen medio brilla ¡Oh júbilo! la Reina de Castilla. XLl. Dulce emoción, que mágica arrebate Al alto Olimpo con creadora llama La noble mente del sensible yate, No mas dulzor al corazón derrama: La vi, yaunque la Fama la retrate. Inferior ála empresa hallé ala Fama, Pues el mejor pincel que su faz copia Al typo confrontada la halla impropia.
XUI. Su candor, sus encantos.... pero ¿dónde Meencumbro.3¿Y que, mi labio no refrena El carmin del pudor que si no esconde Casi eclipsa en su rostro ála azucena ? ¡Ah! perdóname, ¡oh Reinal si responde Al júbilo común audaz mi avena ; Que la voz del elogio no importuna. Si es del pueblo la voz, yes sola una. XLIII. Perdona, pero escucha: TU, que implora Jamás el ruego del mortal en vano, Afánate en pisar, nueva Señora, Alegre con tu vista el suelo hispano : De rosas para ti le esmalta Flora: Himnos el estro te prepara ufano: Yel pueblo desde Cades áPirene Asaludarte ansioso se previene.
25 XLIV. Tal astro dócil al sublime acento Que al nacer le marcó ya su carrera Yhoy debe ornar el estrellado asiento, De Newton el alumno inquieto espera: Piensa ,combina ,observa el rumbo, atento Ansia que en el convexo lente hiera, yaun antes de salir ya le parece Que entre cándidas nubes resplandece. xi.v. ¡Ah! no tardes; ysi áspero el sonido Desoyes de mi voz, de la que blanda Responde el pecho en plácido latido, Amante al menos cumple la demanda: El afecto cordial que obedecido Es aun mas que el respeto ,te lo manda; Yun recuerdo simpático te avisa Que quien tierna te llama es tu Luisa.
3a LVIII. Tal del pincel de Guido obra maestra Que.el estrangero en Roma áver se afana, La oscura noche disipando jmuestra El leve albor que anuncia la mañana: La Aurora en pos ,con nacarada diestra, De rosas la feliz cuna engalana Do alzado el Sol las ruedas voladoras Cercan del carro las fugaces horas. I.IX. Encantos mil sembrando en su carrera La escelsa Reina con alegre prisa, Quien el bien de la Patria de ella espera. Quien la clemencia en su mirar divisa; Ymientras que ála turba placentera Premia, inundando el labio en blanda risa, El momento se acerca venturoso De verse saludar del Real Esposo.
LX. ¡Fernando! Él es i (Efecto inmenso del sublime sea) Salió brillante el Sol del cáos profundo. Mudo acató el mortal la sacra idea; Mas cuando nace la muger, facundo Se entusiasma, se anima, se recrea: Tal sucede al Gran Rey viendo en Cristina. Que el cuadro de su gloria se ilumina. LXI. ¡Ohbienhadado encuentro 1¡oh casto enlace! Si Juno, áquien la Fábula riente Del nupcial lecho protectora hace, Ala pompa feliz no está presente : Si del mentido altar llama no nace, Ni el trueno ruge en el tranquilo Oriente, Union yPaz do el cetro se asegura, Augurio cierto sean de ventura. o oh dicha! Cuando al Mun
34 Lxir, ¡REYES! Union yPaz: bastante el seno De la Patria rasgaron las facciones, ycon rencor de la virtud ageno La Discordia manchó los corazones : La Discordia que vierte su veneno, Aun mas que entre enemigos escuadrones, Cuando el puñal que hipócrita disfraza , Hiere al inerme que traidora abraza. LXIIÍ. Luzca la Religión, hija del Cielo, Yserá por sus máximas regido De la virtud el candoroso celo; Do quier de la Piedad se oirá el latido: Yel inculpable error, fruto del suelo. Con caridad amante corregido : Que si es bella yluciente la corona , Aun Tito la hace naas cuando perdona.
35 LXIV. La vuestra, esposos ínclitos, ornada No del laurel sangriento de Gradívo, Que fue tan caro al Asia desolada. Se honrará con la espiga yel olivo ; Pues Fama ,ála columna do traslada Sus triunfos Roma al mármol espresivo, No da la copia atroz del choque insano j Sino el dulce recuerdo de Trajano. LXV. Gozará Iberia paz, ylos guerreros (El abrumante yelmo deslazado) Sin temor de que rompa los linderos. Cual en edad aciaga el Norte helado Trocarán en azadas los aceros; Yrobustos rigiendo el lento arado. Repoblarán de gérmenes la tierra. Que con su huella atroz yermó la Guerra.
36 LXVI. Los lauros ceiiirán, no al que sangriento Enluta mas el campo de batalla, Sino al que una semilla ,un nuevo invento, Util al bien común, celoso halla, Odócil de Jovino al documento Torrentes rige, montes avasalla, Oun vegetal del Marañon lejano Planta en el Betis con amiga mano. LXVII. Tal vez, por donde es hoy seco desierto En la estendida Mancha el cristal puro Del Tajo rodará por cauce abierto, Besando de Madrid Jarama el muro; yel mismo amor al público, que esperto Supo en asilo convertir seguro De los montes Marianos la aspereza, Ami Patria darán gente yriqueza.
37 LXVIII. Lejos de la ambición que al mundo acosa Mil hábiles artistas ,desertores Del taller do gozaran vida honrosa, Tornarán áhallar gratos sus sudores, Al ver que en vano la Ignorancia ociosa Del Poder ambiciona los honores; Yalegres, ásus caros pequeñuelos Darán la profesión de sus Abuelos. LXIX. ¡Oh cuán dichosos! pues si en mar lejano Antes surcando el móvil baluarte. Odioso su comercio era al humano, Hoy los productos llevará del Arte ; yen su cómoda amáea el rico Indiano, Yel que habita el confin que el Nilo parte, yel que culto su suelo el Sena baña, Pronto kIndustria premiarán de España,
38 LXX. ¡España! ¡oh qué ventura! cuando miro La que átu hermoso hogar prepara el Cielo, De Píndaro al sublime acento aspiro , Rasgando al fausto porvenir el velo; YáWamba, áRecaredo, yáRamiro, YáIsabel (dulce al Granatense suelo) , Yal tercer Cárlos, de la Lis decoro. En nuestro amado Rey juntos adoro. Lxxr. Mas ,basta ¡cara Patria !tú ,que áHerrera Inspiraste él concepto soberano, Yde Ercilla también la voz guerrera Diste escuchar al bosque americano ; Pues eres sola quien dictar debiera En tan digna ocasión al Genio hispano. Ven, ytu plectro de laurel ceñido Cante áFERNANDOásu CRISTINA unido.
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Pág. 7, V. i3. Amable don, que enmedio del encono De la Discordia entonces tan ardiente.... La Reina, nuestra Señora nació en Nápoles el aS ¿e abril de 1806, época en que la Europa sufría ya los efectos lamentables de la revolución francesa. Pág. 8,V. i3. Yla guirnalda con que Euclides sabe, Moderna Hipátia.... Hipátia, noble joven de Alejandría, hija del filosofo Theon. Floreció áprincipios del siglo v, haciéndola célebre sus talentos matemáticos yla pureza de sus costumbres. Pág. 9, V. 2. En Maratón brilló yen Mantinéa : Son bien célebres estas dos victorias: la primera conseguida por los Atenienses sobre un numeroso ejercito persa el año 49° de Jesucristo: la segunda por Epaminondas contra los Esparciatas en 36d. Pág. 9, 3. De la cándida Esther animó el ruego, Esther ,noble joven judía ,que casada con el rey Asuero (en la época de cuyo reinado no están conformes los cronólogos), libró álos individuos de su nación de los lazos que el favorito Aman les preparaba ocultamente. Pág. 9, T. 5. Tú,que bravura áKánaris el griego Diste, no há mucho en desigual pelea.... Constantino Kánaris, natural de Psara, es el Themistocles de la Grecia moderna. Entre la multitud de
,í:? I,:,J, ., _, 'J^, •;' ,•;-r! -Ki,- ..tt i,'.;. -ijrfel ¿íi, -íü -f- •-.'u>. ;, j3 ... ..; /'i ;;Oe<!Í,l •"'" 'J .rV'b ^'J OVO'» ^ií:; vi ;ir' 1 ü^ V» vLíUé:..: ... ^,;. í::r. {^oi £-,- rr ;•, . '•-.i-jjá'i ^i.V ^^ .rV;' •-' -i -•• iSV‘_, V- ’tíi'.V íf’ '— 'X ‘I í-fi -ris í;-j< v:v.;t :-mi -- I ~;vfii- :;<:;,f>,)fFi f.:v vírra ífíí ’ ••-- iV..IB y’ vL vi .•nv-f t: