Mujer y cine: un acercamiento al rol femenino en la cinematografía deportiva
Abstract
Este trabajo presenta una profundización en un segmento de la investigación cinematográfica poco habitual, como es el rol y algunas cualidades asociadas a la mujer en el cine de temática deportiva en el periodo comprendido entre el año 2000 al 2009. Para tal cuestión, se estableció una muestra de 74 películas, seleccionadas mediante muestreo no probabilístico por cuotas y con un diseño de corte descriptivo, escogiéndose el instrumento de análisis de contenido para llevar a cabo tal cuestión. Los resultados reflejan el modelo imperante actualmente que se le atribuye al sexo femenino, lo que cuestiona el peso que supone la industria cinematográfica como instrumento de normalización en el tratamiento de la mujer.
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1396 MUJER Y CINE: UN ACERCAMIENTO AL ROL FEMENINO EN LA CINEMATOGRAFÍA DEPORTIVA Rodríguez Sánchez, Augusto Rembrandt Departamento de Educación Física y Deporte Universidad de Sevilla [email protected] Piedra de la Cuadra, Joaquín Departamento de Educación Física y Deporte Universidad de Sevilla [email protected] Ramírez Macías, Gonzalo Departamento de Educación Física y Deporte Universidad de Sevilla [email protected] Ries, Francis Departamento de Educación Física y Deporte Universidad de Sevilla [email protected] RESUMEN: Este trabajo presenta una profundización en un segmento de la investigación cinematográfica poco habitual, como es el rol y algunas cualidades asociadas a la mujer en el cine de temática deportiva en el periodo comprendido entre el año 2000 al 2009. Para tal cuestión, se estableció una muestra de 74 películas, seleccionadas mediante muestreo no probabilístico por cuotas y con un diseño de corte descriptivo, escogiéndose el instrumento de análisis de contenido para llevar a cabo tal cuestión. Los resultados reflejan el modelo imperante actualmente que se le atribuye al sexo femenino, lo que cuestiona el peso que supone la industria cinematográfica como instrumento de normalización en el tratamiento de la mujer. PALABRAS CLAVE: Mujer, cine, estereotipo, deporte.
1397 1. INTRODUCCIÓN Los medios de comunicación son, en el más amplio sentido de la palabra, una parte importante de la sociedad de la información y fruto de su gran desarrollo en los últimos tiempos ha provocado que éstos hayan cobrado gran importancia en la socialización de las personas dentro de nuestra cultura global (Bandura, 1986). Ya desde los inicios de los movimientos feministas en la segunda mitad del siglo XX, se han desarrollado en la comunidad científica estudios que abordan la problemática del tratamiento de la mujer en los medios de comunicación, siendo los estereotipos de género en los medios una de las áreas más estudiadas. La mujer continua siendo vista en la sociedad occidental de un modo estereotipadamente negativo, retratando una imagen irreal de la misma (Bishop, 2003; King, 2007; Rowe, 2004; Blanco y Naranjo, 2008). Los mecanismos que suelen utilizarse en los medios de comunicación para incidir en esta visión estereotipada son variados, como por ejemplo la trivialización de temas femeninos; la eliminación de éxitos que son reemplazados por detalles de la apariencia personal (indumentaria, maquillaje, etc.); la transformación de la mujer en un objeto sexual; la reducción del espacio vital femenino circunscribiéndolo a la familia y la presentación de la mujer como un ser débil que es víctima de violencia (Contreras, 2007). En relación a esta visión estereotipada de la mujer, tiene especial interés el ámbito de la belleza femenina, perpetuándose un modelo escultural, muy delgado, con pocas caderas y extremadamente atractivo, características que sólo corresponden con el 5% de la población total de mujeres adultas (Neuendorf, Gore, Dalessandro, Janstova y Snyder-Suhy, 2010). Por todo ello, en relación al discurso patriarcal y tal como afirma Contreras (2007), los medios respaldan las estructuras sociales dominantes, las reproducen y mantienen, participando en el proceso de formación social. Según Loscertales (2007), los medios de comunicación más importantes son aquellos en los que prima lo icónico (imágenes, luces, colores, etc.) todo ello combinado con lo verbal, pero sin ceder a la palabra más que el espacio mínimo imprescindible. Así pues, el cine aparece como un elemento importante del ocio colectivo, que al igual que otros medios audiovisuales ha proliferado en los últimos decenios gracias a las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs). Al respecto hay que destacar, como afirma Stromquist (2009), que las TICs configuran densas y veloces formas de transmisión de ideas que no se hallan libres de valores sino que tienen efectos sobre la sociedad y éstos, en relación a la mujer, son generalmente adversos. En esta sociedad de la información, todo aquello que se produce en el cine se exporta, con mayor facilidad que hace 50 años, al resto del mundo; por ello, las grandes productoras cinematográficas tienen su papel en la construcción de la sociedad. Los roles que hombres y mujeres desempeñan en sus historias son observados y en muchos casos asumidos como normal por el público. En este punto es preciso subrayar la opinión de Guarinos (2007), autora
1398 que afirma que de todos los medios de comunicación el cine es sin duda el pionero en la absorción y proyección de elementos para la realimentación de la sociedad de la que procede y a la que sirve. Por tanto, es pionero en la reproducción y transmisión del discurso patriarcal que asigna determinados estereotipos y roles a la mujer. Dentro de los diferentes géneros cinematográficos tienen un interés especial las películas de género deportivo, entendiendo a éste como aquel en el que el argumento gira en torno a una o varias actividades deportivas. El deporte es una realidad social especialmente proclive al discurso patriarcal dentro de los medios de comunicación, como demuestran varios estudios precedentes (González, 2005; López, 2005; Guarinos, 2007; Ramírez, en prensa). En base a la argumentación expuesta, se planteó realizar este estudio cuya finalidad es investigar los personajes femeninos de las películas de género deportivo de la primera década del siglo XXI, valorando si reproducen los estereotipos y roles sociales que se imponen en la sociedad occidental con respecto al género femenino. En la definición hecha sobre la finalidad del estudio, es preciso concretar dos elementos esenciales de la misma. En primer lugar el concepto de estereotipo, entendido como “una imagen convencional, acuñada, un prejuicio o creencia popular sobre grupos de gente; que los categoriza según su aspecto, conducta o costumbres” (Correa, Guzmán y Aguaded, 2000). En segundo lugar el concepto de estereotipo sexista, definido como el sistemas de creencias acerca de los grupos de hombres y mujeres en general o sobre las características de masculinidad y feminidad por ellos desarrolladas (Barberá, 2004). 2. REVISIÓN DE LA LITERATURA La introducción de la mujer y otras minorías en el cine moderno del pasado siglo, es un indicativo del impacto tanto de los derechos civiles como de los movimientos feministas. Según Pearson, Curtis, Haney y Zhang (2003), en el ámbito norteamericano, la ley Title IX de prohibición de discriminaciones en función del sexo en instituciones que perciban ayuda estatal, ha conducido un incremento en películas deportivas con protagonistas femeninos. Sin embargo, las películas de Hollywood sobre deporte generalmente se centran en el cuerpo masculino (Cook, 1982 citado por Guttman, 1996). Siguiendo a Gilpatric (2010) y Guttman (1996) los estereotipos asignados a hombres y mujeres en el cine son, para los primeros: dominantes, agresivos, competitivos, hipermusculados, independientes, ambiciosos, decididos y aventurados; para las segundas: afectivas, sumisas, emocionales, simpáticas, gentiles y comunicativas. Así mismo, la imagen corporal juega un papel importante en la construcción del yo de las personas (Garrett, 2004), sobre todo en el caso de las mujeres: La imagen no realista del cuerpo femenino que se ofrece en las películas puede llevar a algunas mujeres desviaciones en su identidad e incluso a enfermedades como la anorexia o la bulimia.
1399 Como afirman Pearson et al. (2003), las condiciones sociales existentes a finales del siglo XX y principios del siglo XXI tienen su impacto sobre la sociedad occidental y en su representación en el cine, especialmente en el cine deportivo. Dichas películas producen un cierto tipo de imágenes e historias de las mujeres. Estas representaciones definen pocas posibilidades de feminidad de la mujer e incluyen una versión particular de la sexualidad femenina (Caudwell, 2008). Como afirma Kuhn (1982, citado por Duncan y Hasbrook, 2002), las películas tienen con frecuencia una función de represión de la feminidad en las sociedades patriarcales. Según Neuendorf et al. (2010) y Huggins (2007) se pueden clasificar en tres los principales roles desempeñados por las mujeres en las tramas cinéfilas. Por un lado el de “heroína subversiva”, entendiéndose por aquella mujer fuerte y valiente que transgrede los cánones femeninos y de la sociedad y que suele ser sexualmente activa. Por otro lado la mujer “villana o femme fatal”, sería aquella mujer fuerte, en ocasiones manipuladora y corruptora, que puede tener a su mando a un hombre y que es activa sexualmente. Por último la denominada por Clemente (2007) “cenicienta”, que sería la mujer bondadosa y tierna, que cuida de los demás y que normalmente necesita la ayuda de su amado, suele ser pasiva y “pura” sexualmente. Sin embargo, estas características de autonomía que tienen alguno de estos roles, no la sitúan como tal, sino adjunta al protagonista. Baker (2006), en su análisis de género dentro de las películas deportivas del cine americano, afirma que las mujeres, salvo en contadas ocasiones, son representadas con papeles de débiles animadoras y jugadoras de deportes de equipo. En la mayoría de las películas en la que la mujer practica un deporte trasgrediendo los cánones heteronormativos de la sociedad patriarcal, el final de la historia se presenta cuando ésta abandona la carrera deportiva y se casa con el amado, volviendo así, al lógico equilibrio patriarcal de la sociedad americana. En muchas de estas películas se muestra el miedo de las mujeres deportistas de ser vistas como mujeres masculinizadas, miedo que se produce por la no aceptación en la cultura occidental de diferentes rasgos que se aparten del binomio clásico masculino-femenino. Históricamente, el deporte ha sido una práctica excluyente en una doble vertiente, por un lado era propio de la elite social y, por otro lado, era practicado exclusivamente por hombres (Salvador, 2004). Por tanto, es posible afirmar que el deporte ha sido y es origen de estereotipos sexistas hacia las mujeres. En la actualidad, afortunadamente, se ha logrado que las mujeres tomen parte, sin ser consideradas varoniles, en los deportes típicamente masculinos tales como el boxeo, la lucha, el fútbol, el triatlón, etc. Aunque en referencia a las motivaciones de práctica deportiva con finalidades de ocio, los intereses de mujeres y hombres se mueven en direcciones diferentes. Las mujeres tienen motivos más relacionados con la salud y la estética, mientras que los hombres lo hacen más por diversión y competitividad (Pfister, 2010). De igual modo, también se ha producido un aumento general en el número de programas, películas y retrasmisiones que contienen imágenes estéticamente agradables dirigidas a un público femenino. Tanto para los medios de comunicación como para los consumidores masculinos del deporte, las atletas femeninas que irradian un aura de erotismo en los deportes masculinos parecen tener una atracción especial. Por ello, hoy se considera a las mujeres
1400 futbolistas particularmente atractivas e incluso sexys (Pfister, 2010). La objetivización y erotización del cuerpo femenino con finalidades comerciales es muy clara en el deporte (Messner, 2002). Muchas atletas transforman sus indumentarias convirtiéndolas en puros objetos del deseo y mostrando así un mensaje ambiguo, las deportistas son mujeres sensuales (Hargreaves, 1994). Por todo ello, podemos concluir que las mujeres, dentro del deporte, tienen que equilibrar sus habilidades deportivas con feminidad para poder ser aceptadas (Huggins, 2007), si no rápidamente son calificadas como poco femeninas, ya que se alejan de su estereotipo y se acercan a los masculinos. El legado histórico junto con las férreas asunciones actuales de “sentido común” se traducen en la institucionalización de normas, prioridades y prácticas específicas para cada género (Scraton, 1992). Dichas prácticas y normas de género en el deporte, siguiendo a Schneider (2000), a Blández, Fernández y Sierra (2007) y a Crawford y Unger (2004), son para la mujer: ritmo, expresión, elasticidad, flexibilidad, belleza. 3. MÉTODO Siguiendo el criterio “manipulación de variables y objetivos de investigación” definido por Bisquerra (1989), esta investigación pertenece a las de tipo descriptivo, ya que no manipula ninguna variable sólo se dedica a describir fenómenos propios de la sociedad actual. La población de esta investigación queda conformada por las películas de temática deportiva filmadas entre los años 2000 y 2009, entendiendo esta temática como aquella en el que el argumento gira en torno a una o varias actividades deportivas; debido a la gran cantidad de películas que cumplían estos criterios fue necesario la selección de una muestra, entendiéndola como un subconjunto representativo de la población original. La selección de la muestra se realiza en mayor parte de entre aquellas películas que por su gran distribución y difusión en Europa y Estados Unidos son de fácil acceso, dejando fuera de la muestra a un buen número de largometrajes de origen asiático, latinoamericano o africano de escasa comercialización y repercusión en la sociedad occidental en la que nos encontramos. La muestra queda finalmente conformada por 74 películas, las cuales son seleccionadas por el método de muestreo no probabilístico por cuotas (Bogdan, 2007). En este método se fija una cuota, que consiste en un número de sujetos que reúnen unas determinadas características, en el caso de esta investigación 74 películas que cumplen la condición de que su argumento gira en torno a una o varias actividades deportivas.
1401 Figura 1. Muestra del estudio Se toma como referencia para la selección de la muestra los rankings de Box Office Mojo750, de FilmAffinity751 y de IMDb (Internet Movie Database)752. El primero es un sitio web que brinda información sobre cine; comienza en 1998 y actualmente recibe más de un millón de visitantes mensuales. El segundo es un sitio web creado en 2002, done se evalúan, comentan y recomiendan películas cinematográficas, con una extensa base de datos donde se encuentra la ficha completa (técnica y artística) de una gran cantidad de éstas, llegando en la actualidad a más de 40.000. Por último IMDb, inaugurada en 1990, es una base de datos en línea de 750 http://www.boxofficemojo.com 751 http://www.filmaffinity.com/es 752 http://www.imdb.com
1402 información relacionada con películas, directores, productores, y actores y actrices que contiene una exhaustiva lista de películas, siendo el portal cinematográfico de referencia a nivel mundial. Siguiendo a Bardin (1986), Krippendorff (1990) y Neuendorf (2002), el diseño de investigación queda definido en tres fases: Preanálisis: A partir de una revisión bibliográfica en profundidad sobre estudios precedentes, se determina que la técnica de investigación que mejor se adapta a este estudio es el Análisis de Contenido, con objeto de obtener de forma metódica los datos contenidos en las fuentes que son de relevancia para esta investigación. Todo contenido de un texto o imagen puede ser interpretado de forma directa y manifiesta, o de una forma soterrada en su sentido latente e indirecto (que se sirve del manifiesto para expresar un sentido oculto). En segundo lugar, se procede a definir las categorías descriptoras del objeto de investigación, a partir de dicho objeto y de las propuestas realizadas en estudios precedentes por Huggins (2007), Gilpatric (2010), Baker (2006), Pearson et al. (2003) y Caudwell (2008). Para esta definición se tuvieron presentes los modelos de desarrollo de categorías inductivas y deductivas de Mayring (2000). La formación del sistema categorial es la fase más significativa del Análisis de Contenido, ya que refleja directamente el propósito del investigador y la teoría subyacente que organiza el estudio. En tercer lugar, la propuesta metodológica fue consultada a tres expertos, con objeto de que fuera valorada y corregida. A partir de las aportaciones de dichos expertos, el sistema de categorías descriptoras fue redefinido con mayor precisión. En cuarto lugar, los investigadores se sometieron a un proceso de preparación como codificadores, conformado por dos fases: 1. Exposición de la técnica de investigación y de las categorías descriptoras, incidiendo en la comprensión de los ítems de la categorización. 2. Entrenamiento a partir de la presentación y codificación individual de varias películas de género deportivo (10 películas) para posterior puesta en común de resultados. Este periodo de entrenamiento tenía como principal objetivo alcanzar la fiabilidad necesaria y se mantuvo hasta lograr de forma estable un índice de correlación mayor a 0.8. Una vez definida la técnica de investigación, las categorías descriptoras y codificadores y realizada la prueba piloto, las categorías descriptoras fueron redefinidas por segunda vez, clarificándose y puntualizándose ítems que en la práctica eran confusos. Finalmente, se realizó una nueva consulta a otros tres expertos en relación a la validez de la metodología propuesta, especialmente en relación al sistema de categorías descriptoras, aplicándose las modificaciones que dichos expertos sugirieron.
1403 Codificación: A la muestra seleccionada se le aplicó la metodología de investigación definida en la fase anterior, de forma que cada uno de los investigadores codificó individualmente cada una de las películas de la muestra seleccionada. Posteriormente, y al igual que sucedió en la fase de preparación, los resultados de cada investigador fueron comparados con el resto; de esta forma se comprobó que existía un índice de correlación medio entre codificadores de 0.83. Análisis e interpretación: Una vez obtenidos los datos de la muestra, con objeto de profundizar en el significado de los mismos, se realizó un análisis descriptivo de frecuencias, con la finalidad de conocer y representar de forma clara y precisa estos datos. 4. RESULTADOS En primer lugar se destaca el gran predominio de las producciones estadounidenses en lo que a películas de género deportivo se refiere, las cuales llegan a un 59,46% que las destaca sobremanera de las situadas en segundo y tercer lugar, las europeas con un 17,57% y las asiáticas con un 9,46%. Al respecto es preciso subrayar el número, nada desdeñable, de producciones mixtas que representan el 12,16% (la mayoría de estas producciones tienen colaboración estadounidense). El género de estos largometrajes gira en torno al drama en más de la mitad de los casos, siendo la acción y la comedia las siguientes temáticas, aunque a gran distancia. Este aspecto es reseñable porque de él se concluye que la mayoría de estas películas recurren al ámbito dramático del deporte: por ejemplo, son frecuentes las historias de equipos deportivos con grandes dificultades que acaban saliendo victoriosos gracias al trabajo y al esfuerzo colectivo. Una categoría interesante de esta investigación es “ejercicio físico practicado por los personajes femeninos”, ya que el hecho de representar la práctica de actividad física de las mujeres puede repercutir de manera indirecta en la promoción de dicha práctica. De la muestra, en 46 películas (un 72,16% del total) aparece algún personaje femenino realizando algún tipo de actividad física, siendo la mitad de este valor prácticas asociadas tradicionalmente a las mujeres (danza, animadoras, fitness…). La otra mitad de los casos corresponden con actividades como los deportes de equipo, de motor, deportes de invierno u otras. De estas manifestaciones físicodeportivas llevadas a cabo por los personajes femeninos, se estima que un 58,06% tienen una finalidad competitiva, mientras que el resto se realiza con fines lúdicos (32,26%) o utilitarios (9,68%). Es muy destacable el desfase existente entre la categoría referida al ejercicio físico en torno al cual gira la película y las actividades practicadas por los personajes femeninos; en especial es llamativa la diferencia existente en el caso de los deportes de equipo (sobre éstos tratan un total de 32 películas y, sin embargo, sólo en 7 de ellas las féminas practican este tipo de deportes) y en el de los deportes de combate (sólo en 3 películas las mujeres practican actividades de este tipo, siendo el total de películas referidas a esta tipología 16).
1404 En el polo contrario se hallan las películas que giran en torno a actividades coreográficas, sobre las que únicamente existe un único caso, que contrasta con el número de películas en el que las féminas practican actividades de esta índole, un total de 10. En relación a los personajes, se ha registrado la aparición de 830 protagonistas en la muestra (principales y secundarios), de los 263 son femeninos (31,68%). Atendiendo al rol de dichos personajes, de los 129 principales, sólo 24 eran femeninos (18,60%). En cuanto a los personajes secundarios, de los 701 personajes totales de esta categoría, 239 son femeninos (34,09%). Es de destacar la poca presencia de personajes femeninos entre los personajes principales de las películas de género deportivo, invisibilizando de esta manera una práctica cada vez más mayoritaria entre las mujeres de nuestra sociedad. PRINCIPALES SECUNDARIOS/AS TOTALES RECUENTO % RECUENTO % RECUENTO % MEDIA DESV. TIP. GÉNERO 129 100% 701 100% 830 100% Femenino 24 18,60% 241 34,38% 265 32,05% 1,78 2,08 Figura 2. Distribución de roles femeninos. Relativo a la edad de los personajes femeninos, los personajes principales son preferentemente adolescentes (45,83%) y jóvenes (41,67%), correspondiendo el resto a adultas (12,50%). Con estos datos es imposible obviar que las chicas jóvenes tienen bastante peso como personajes secundarios (el 50,21% de las mujeres con un papel secundario son jóvenes, por el 29,05% de adultas y el 13,28% de adolescentes; el resto de valores son poco significativos). La indumentaria mostrada por los personajes femeninos principales es mayoritariamente de vestir (60,89%), estando en un segundo nivel, a buena distancia del primero, el referido a la indumentaria deportiva (23,27%); el resto de categorías (ropa de gala, laboral, desnudez u otras) presentan porcentajes poco significativos. Las secundarias también responden a la misma distribución, aunque con una diferencia más acusada entre los dos primeros niveles, estando la ropa de vestir en un altísimo 74,47% y la deportiva en un 8,60%; a mucha distancia aparecen el resto de categorías. Este dato es de destacar dado que dentro de una trama ambientada en prácticas deportivas, lo lógico sería pensar que las prendas deportivas serían las más frecuentes. Tanto en el caso de los personajes femeninos principales como en el de las secundarias, la indumentaria, independientemente de la tipología de la misma, presenta porcentajes similares de seducción (un tercio) y funcionalidad (dos tercios). Estos datos son interesantes pues indican que la indumentaria de las féminas tiene un cierto carácter seductor, aunque la temática propia de las películas analizadas abogaría por un carácter funcional, más apto para la práctica deportiva.
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