ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924
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Resumen: La Table a de Ce o Maca eno es una pieza de ba-
o cocido con nume osas muescas g abadas que p esen a se-
e as incógni as c onológicas y uncionales. Se ha es udiado
la in o mación mani es ada a a és de las muescas con el ob-
je o de acla a su unción. T as un p oceso de codi icación se
han u ilizado a ias écnicas es adís icas. Se ha demos ado
que las muescas no se dis ibuyen al aza y pie de peso la idea
de que ep esen e algún ipo de esc i u a. Adquie e ue za la
conside ación de que la pieza cons i uya un egis o de algún
suceso dis ibuido en el espacio y/o en el iempo.
Palab as cla e: Análisis mul i a iable, análisis explo a o io,
able a cunei o me.
Abs ac : Ce o Maca eno’s able is a piece o i ed clay
wi h many incisions ha pose puzzling ch onological and
unc ional que ies. The in o ma ion p o ided by he inci-
sions has been s udied wi h he pu pose o elucida ing hei
unc ion. Following a coding p ocess, se e al s a is ical ech-
niques ha e been used. I has been p o en ha incisions a e
no andomly dis ibu ed. And while he idea ha hey migh
s and o some kind o w i ing loses weigh , he ac ha he
piece may be a eco d o some e en aking place o e he
ime and/o space ho izon is gaining impo ance.
Key wo ds: Mul i a iable analysis, Explo a o y analysis, cu-
nei o m able .
La Table a de Ce o Maca eno es una pieza de ba o
cocido expues a en el Museo A queológico de Se illa.
Con iene g abada una o ma ec angula di idida po
líneas ho izon ales y e icales, en 8 ilas y 14 colum-
nas. Es o da luga a 112 casillas que con ienen muescas
ho izon ales, e icales o espacios en blanco; es deci ,
apa ecen ep esen adas en es as casillas al menos es
ipos de elemen os di e en es.
En la Figu a 1 se ecoge un esquema ealizado po
Fe nández, F. y col. (1979: 59) sob e el que se ha ba-
sado es e es udio.
Fe nández, F. y col. (1979: 59) desc iben la localiza-
ción geog á ica del yacimien o en que ue encon ado,
* Fundación Vasca pa a la Fo mación P o esional Con inua-Hobe uz.
el con ex o en el que se p odujo el hallazgo, así como
los condicionan es en los que és e se p odujo.
En elación a es a úl ima cues ión, esul a di ícil si-
ua la c onológicamen e debido a que ue hallada po
un ob e o que dice habe la ecogido a sie e me os de
p o undidad y en ie as que habían sido emozadas con
máquinas (Fe nández, F. y col. 1979: 59). Pe o és e no
es el único in e ogan e que plan ea, dadas las peculia-
idades de su diseño.
El yacimien o del Ce o Maca eno en el que ue encon-
ada la Table a, se haya ubicado en el é mino municipal
de La Rinconada, a pocos kilóme os de Se illa. Se asien a
en plena llanu a alu ial del Guadalqui i . El yacimien o es
una o mación que iene ce ca de 10 me os de al u a so-
b e el ni el de las ie as ci cundan es. Es á o iginado po la
LA TABLETA DE CERRO MACARENO: ANÁLISIS EXPLORATORIO DE DATOS EN TORNO A UNA...
LA TABLETA DE CERRO MACARENO: ANÁLISIS EXPLORATORIO
DE DATOS EN TORNO A UNA PIEZA DE ARQUEOLOGÍA
ÍÑIGO SÁEZ URIBARRI
THE CERRO MACARENO TABLET: EXPLORATORY DATA
ANALYSIS OF AN ARCHAEOLOGICAL FIND
ÍÑIGO SÁEZ URIBARRI*
SPAL 15 (2006): 259-266
SPAL 15 (2006)
260 ÍÑIGO SÁEZ URIBARRI
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acumulación de es os a quelógicos y es simila a o os que
se encuen an a odo lo la go del ío Guadalqui i .
En la base del ce o apa ece una capa de a cilla oja,
de unos 50 cm. de po encia. En con ac o con la pa e in-
e io de es a capa apa ece o a más débil de unos 20
cm. de al u a. Po encima del ni el de las a cillas se
acumulan los es os a queológicos. És os se ex ienden,
po lo que conocen los au o es, desde una e apa a an-
zada del b once inal has a la época omana.
En cuan o al con ex o en que se p oduce el hallazgo,
es necesa io eco da que el descub imien o del Ce o
como yacimien o coincidió p ác icamen e con el p inci-
pio de su sis emá ica des ucción pa a pode explo a sus
g a as deposi adas po el ío Guadalqui i . La des uc-
ción del yacimien o du ó meses has a el inicio de un á-
mi e de exp opiación o zosa. Un acue do con los p o-
pie a ios pe mi ió la donación de la pa e del yacimien o
en la que oda ía no había in e enido maquina ia.
En cuan o a su aspec o, la Table a no da la imp e-
sión de se un obje o o namen al en sen ido es ic o, po
dos azones undamen almen e:
• Las líneas ep esen adas en las casillas no se dis-
ibuyen con una es é ica geomé ica e iden e.
• No se ep esen an apa en emen e o mas o na-
men ales econocibles.
O as piezas a queológicas p esen an alguna de es-
as ca ac e ís icas y quizá compa an una elación un-
cional con ella. Es e el es caso de las cucha as o pale as
de ba o cocido de adición eneolí ica del poblado bajo
del Ca ambolo (Ca iazo 1973: 215).
Un pla o hallado en la nec ópolis de la Edad de
B once de Los Alga bes con iene un dibujo simila con
o ma de ejilla, con una se ie de ec as pa alelas que se
co an pe pendicula men e. Es e esquema es ecuen e
en la cul u a a la que pe enece es a nec ópolis según
Posac C. (1975: 118).
También cabe ci a , po el empleo de signos senci-
llos, las ablillas sume ias a caicas halladas en U uk.
Son pequeñas placas de a cilla cocida de o ma gene-
almen e ec angula y con sus dos ca as p incipales
alabeadas.
Fig. 1. Esquema de la Table a de Ce o Maca eno al doble de su amaño o iginal
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Los signos en ellas g abados apa ecen insc i os sob e
una cuad ícula, median e p esión con un de e minado
ins umen o. A los lados de es as ma cas se encuen a
ambién uno o a ios dibujos más o menos esquemá i-
cos hechos con bu il, ep esen ando se es u obje os de
odo ipo. Según G. I ah (1998: 203), las ma cas g aba-
das co esponden a las di e en es clases de unidades de
la nume ación esc i a sume ia en su g a ía a caica.
En el caso de la Table a, son a ias las hipó esis o -
muladas en o no a es a pieza:
• Según C. Fe nández-Chica o (1974: 31) pod ía
a a se de un ipo de esc i u a elacionada con
el cunei o me y que exis a la posibilidad de que
se a e de una Table a de a chi o.
• El Doc o Gje s ad (Fe nández, F. y col. 1979:
58-59) c ee p obable que sea algo omano.
• Pa a Fe nández, F. y col. (1979: 59) ambién
puede debe se al cap icho del al a e o.
• Asimismo, Fe nández, F. y col. (1979: 60)
apun a la posibilidad de que sea un in en a io
o algo simila .
Si la unción ace ada ue a de egis o de algún ipo
de obje o o de algún ipo de sucesos, cabe espe a que
la in o mación con enida en las casillas gua de en e sí
algún ipo de in e dependencia.
En el caso de que ue a el cap icho de un al a e o,
pod íamos pensa que el con enido de las casillas no si-
gue ningún c i e io, es deci , que su dis ibución sea,
en el peo de los casos, alea o ia. De cualquie o ma
es necesa io plan ea como hipó esis de abajo la si-
guien e p egun a: ¿Los obje os que apa ecen ep esen-
ados en la Table a es án pues os ahí al aza ?
Una dis ibución al aza ha ía poco in e esan e a
es e obje o, al menos desde el pun o de is a del es udio
de la in o mación en él con enido. En o o caso la eali-
zación de los co espondien es análisis de da os con i-
nes pu amen e explo a o ios pueden ace ca nos a una
mejo comp ensión de la unción de la Table a.
Pa a alcanza es e obje i o, los análisis mul i a ian-
es se nos o ecen como po en es a mas explo a o ias
de pa ones y endencias. Así opinan Ce eijo M. A. y
col. (1991: 144). De acue do con es os au o es, es os
análisis mues an in e p e aciones que deben se a a-
das como modelos p o isionales. Ahondando en es e
a gumen o, J. A. Ba celó (1991: 42) en iende po in e -
p e ación el p ocedimien o que pe mi e asocia a unas
unidades de in o mación empí icas conc e as un con-
cep o o unidad de in e p e ación.
A pesa de ello, es e úl imo au o (Ba celó 1988:
51) ad ie e que la Es adís ica no añade ni un ápice a
la Ve dad a las cons ucciones in e p e a i as, sino que
cons i uye una mane a de ob ene in o mación que de
o o modo pe manece ía ocul a.
Es a ela i idad hace ecomendable la aplicación
de dis in os p ocedimien os en el análisis de unos mis-
mos da os. Así lo c ee A.J. Lo io (1991: 112) que es-
ingiéndose al ámbi o de la clasi icación a queológica,
hace hincapié en el in e és de u iliza di e en es écni-
cas es adís icas pa a así pode ealiza una ap oxima-
ción, lo más obje i a posible, en un campo donde lo
subje i o cons i uye usualmen e la no ma gene al.
P ecisamen e los desa ollos más espec acula es en
lo ela i o a la me odología es adís ica han enido luga
en el campo de la Taxonomía y la Clasi icación. Es o se
debe a que una de las mayo es p eocupaciones del a -
queólogo se cen a en la ipología, con la de inición ob-
je i a y cien í ica que pos e io men e se puedan compa-
a y con as a (Con e as F. y col. 1991: 65).
En el caso que nos ocupa una p ime a obse ación
de la Table a de Ce o Maca eno ecue da a una ma iz
de da os bina ios. A pa i de aquí las écnicas mul i a-
ian es suscep ibles de aplicación son a iadas.
Pa a comenza la explo ación, es necesa io p egun-
a se si las muescas g abadas es án colocadas alea o-
iamen e. En es e caso no se ía posible p edeci su a-
lo con ninguna écnica. En la ealización de es a a ea
nues as uen es de in o mación son muy limi adas,
an o que deben es ingi se únicamen e a las que se
desp endan de la p opia Table a.
Así las cosas, es posible plan ea se que cada una
de las casillas de la Table a debe se independien e del
es o, si sus alo es se hubie an pues o al aza . Teó ica-
men e no se ía posible p edeci el alo de cada casilla
en unción de las del es o de la Table a.
Dicho de o a o ma: Si no conocié amos el alo de
una casilla ¿con qué éxi o puede adi ina se su alo , a
pa i de la in o mación del es o de la Table a? ¿Y qué
ocu i ía si se epi iese es a ope ación con odas y cada
una de las casillas de la Table a?
Pa a da espues a a es as p egun as y ealiza una ex-
plo ación de la in o mación con enida en la Table a se
han u ilizado a ios p ocedimien os mul i a ian es. Es a
ap oximación es co ien e ya que son nume osos los in-
es igado es que u ilizan el análisis mul i a ian e pa a el
a amien o de los da os ecogidos de ma e ial ce ámico.
Po ejemplo, C. Risquez C. y col. (1991: 83-98)
aplican un análisis de conglome ados con el obje o de
log a una clasi icación de la ce ámica hallada en el Ce-
o de la Plaza de A mas de Puen e (Jaén) du an e los
años 1985 y 1986. El análisis se basó en a iables ob e-
nidas de agmen os de bo des en o ma de dis ancias.
Más a de u iliza on un análisis disc iminan e con el in
de con i ma la clasi icación ob enida.
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A.J. Lo io (1991: 99-112) aplica di e en es écni-
cas mul i a ian es a un g upo de 36 asijas de ce ámica
g is p oceden e de la nec ópolis de Medellín (Bada-
joz). El au o u iliza a ios p ocedimien os de análisis
de conglome ados con el obje o de alida una clasi i-
cación p e ia de inida de o ma in ui i a.
Fe nández V. y col. (1991: 123-131) ealizan un
análisis sob e da os de ce ámicas y cuencos de b once
de la nec ópolis me oí ica an igua de Ami Abdallah a
200 kms. de la on e a con Egip o. Los au o es anali-
zan las co elaciones de los da os de es os obje os con
los ob enidos de aspec os básicamen e cuali a i os de
la nec ópolis en la que ue on hallados. Pa a ello u i-
lizan mé odos mul i a ian es como el análisis de co-
espondencias.
Ce eijo M. A. y col.(1991: 143-151) u ilizan un
análisis de co espondencias con el obje o de de e mi-
na los ac o es que pod ían a ec a a la posición cuan-
i a i a de a queo aunas en 15 yacimien os medie ales.
Es os au o es u ilizan más a de un análisis disc imi-
nan e pa a a e igua si esul a más signi ica i a la di i-
sión de la mues a po g upos cul u ales o po una ag u-
pación geog á ica.
Una di e encia sus ancial de es os es udios con es-
pec o al p esen e, eside en que en es e úl imo nos cen-
amos únicamen e en una sola pieza ce ámica. En es a
pieza eside oda la in o mación obje o de análisis.
MÉTODO
Con el p opósi o de comp oba la hipó esis de alea-
o iedad de la in o mación con enida en la Table a, p e-
iamen e se ealizó la codi icación de la Table a si-
guiendo los siguien es c i e ios:
1. Se asignó alo “1” a las casillas que con enían
una aya e ical, y un “2” a aquéllas que con e-
nían una ho izon al.
2. Como había casillas con un ni el de di icul ad
ap eciable pa a asigna les uno de es os alo es,
se incluye on dos nue as posibilidades: Un “3”
pa a la oblicua izquie da ( ) y un “4” pa a la
oblicua de echa (/).
3. Aquellas casillas que no enían ep esen ada
ninguna muesca han sido codi icadas como “5”.
Dos jueces ealiza on una codi icación independien e.
És os ecibie on ins ucciones de u iliza los códigos 3
ó 4 únicamen e en el caso de que ue an incapaces de
asigna les algún o o. Consecuencia de ello es que nin-
guno de los dos jueces u o que ecu i a codi ica al-
guna de las casillas como oblicua izquie da.
Una ez codi icada la Table a, a cada casilla le ue-
on asignadas 26 a iables, que co esponden a los a-
lo es que ienen sus 13 casillas con iguas po la de echa
y a sus 13 po la izquie da.
Como ejemplo, omamos la casilla de la segunda
ila y e ce a columna (Fig. 1). A es a casilla es posi-
ble asigna le dos a iables elacionadas con las casi-
llas que iene po la izquie da (Izq1 y Izq2) y dos a-
iables elacionadas con las casillas que iene po la
de echa (De 1 y De 2).
En el caso del ejemplo, la a iable Izq1 con iene la
in o mación del alo de la casilla con igua po la iz-
quie da. Pa a la casilla de la ila 2 y e ce a columna, la
casilla con igua po la izquie da oma alo 1, po se
una casilla e ical.
Pa a la misma casilla del ejemplo la a iable Izq2
oma alo 2. Es deci la segunda con igua po la iz-
quie da, es una casilla ho izon al.
Pa a las a iables De 1 y De 2, el p ocedimien o a
segui es el mismo. Pa a la casilla de la ila 2 y e ce a
columna la con igua a su de echa es una casilla ho i-
zon al. Es o equi ale a deci que la a iable De 1 oma
alo 2. De la misma o ma, enemos que la a iable
De 2 iene alo 1, al se la segunda con igua po la de-
echa una casilla con muesca e ical.
Es a o ma de p ocede ha pe mi ido asigna a cada
casilla de la Table a 26 a iables con las que pode eali-
za es e es udio. Exis en o as a iaciones simila es a la
u ilizada, ales como oma las casillas de a iba y abajo,
las oblicuas, u o as posibilidades más complejas. Es as
posibilidades no an a se abo dadas en es e es udio.
A pesa de lo expues o exis e una ob iedad que no
puede se igno ada: ninguna casilla iene comple a la
in o mación de las 26 a iables. Exis e una limi ación
es uc u al dada po la p opia o ma de la Table a.
En el ejemplo comen ado an e io men e, no exis e
ningún alo pa a la a iable Izq3: su posición queda
ue a de la Table a. En o as palab as, no exis e una ca-
silla con igua en 3 posiciones a la izquie da pa a la ca-
silla de la segunda ila y e ce a columna.
Es a di icul ad ha sido a ada omando como alo-
es pe didos los alo es de las a iables siemp e que se
p oducía es a casuís ica. T as ello, se han aplicado a es-
as a iables a ios p ocedimien os es adís icos.
Un p ime ace camien o ue ealizado con un análi-
sis de co espondencias. Sob e las dimensiones ob eni-
das se ealizó un análisis disc iminan e u ilizando como
a iable dependien e a las casillas o iginales. Además
se ha o ado la solución ob enida pa a simpli ica la in-
e p e ación ( o ación Va imax).
Po úl imo, las unciones disc iminan es ue on con-
as adas con coe icien es de co elación he a y con
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compa aciones múl iples de medias po el p ocedi-
mien o de Sche é. El ni el de con ianza u ilizado ha
sido siemp e de un 95%.
RESULTADOS
De las 112 casillas de la Table a codi icadas po los
jueces, sólo en dos casos hubo dispa idad de c i e ios.
De es a o ma, pod íamos ci a en un 98,2% la iabili-
dad in e jueces.
Se ep esen a en el g á ico ( ig. 2) las dos p ime as
dimensiones ob enidas en el análisis de co esponden-
cias. A simple is a apa ece una ma cada di isión en
dos zonas. La zona de la izquie da en el eje de abscisas,
co esponde a las dos úl imas ilas de la Table a en las
que apa ecen un buen núme o de casillas en blanco.
En el mismo g á ico se obse a la ce canía exis-
en e en e cua o de las cinco casillas oblicuas, ag u-
padas po debajo del alo -1 del eje de o denadas.
También se ap ecia en el mismo eje una mayo con-
cen ación de casillas e icales po encima del alo 0
y, po debajo de él, una mayo concen ación de casi-
llas ho izon ales.
Las dos dimensiones del g á ico, jun o con el es o
de las dimensiones ob enidas en el análisis de co es-
pondencias, se han u ilizado pa a comp oba con qué
éxi o pod ía ealiza se una eclasi icación de las casi-
llas. Pa a ello se ha aplicado sob e ellas un análisis dis-
c iminan e pa a a a de p edeci los cua o ipos posi-
bles de casillas.
T es unciones disc iminan es se han ob enido con
es e análisis. La menos signi ica i a es adís icamen e
ue la e ce a (p=0,0514). Es as unciones p esen aban
co elaciones canónicas impo an es con espec o a las
casillas que a an de se clasi icadas. Sus co elaciones
oscilaban en e 0,70 pa a la p ime a y 0,56 pa a la e -
ce a unción.
La p ime a unción es ablece di e encias signi ica-
i as en e las casillas en blanco y el es o de las casi-
llas. Las di e encias gene adas po la segunda unción
se es ablecen en e las casillas oblicuas y el es o de las
casillas. O o an o ocu e con la e ce a unción disc i-
minan e, pe o es a ez las di e encias se es ablecen con
espec o a las casillas ho izon ales.
Teniendo en cuen a que los cua o alo es que con-
iene la Table a enían igual p obabilidad de se elegi-
dos, el análisis ealizado ha conseguido clasi ica co-
ec amen e el 76,8% de las casillas de la Table a.
Tal y como se obse a en la Tabla de Clasi icación
(Figu a 3), las casillas ho izon ales, en blanco y las
oblicuas han sido clasi icadas con un éxi o simila que
onda el 80% de acie os. Las casillas e icales ue-
on clasi icadas co ec amen e en un 71,4%, mos ando
Fig. 2. Dos p ime as dimensiones del análisis de
co espondencias
Fig. 3. Tabla de clasi icación de alo es o iginales/p edichos
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una endencia a se con undidas p e e en emen e con
las ho izon ales. Es o ocu ió en seis casos.
En sie e casos se asigna on e óneamen e casillas
ho izon ales al hace lo como e icales. Y los cinco
únicos e o es come idos al clasi ica las casillas en
blanco ue on ho izon ales.
El hecho de que las casillas e icales sean menos
p edecibles las con ie e en las más signi ica i as con
espec o al suceso egis ado po el al a e o. Es e he-
cho, unido a que las casillas en blanco sólo han sido
con undidas con las casillas ho izon ales, nos obliga a
plan ea la hipó esis de que las casillas ho izon ales y
las blancas son equi alen es.
Es o nos explica ía la exis encia del g upo de casi-
llas en blanco de las dos úl imas ilas. Es a zona de ca-
sillas sólo es á in e umpida p ecisamen e po dos ca-
sillas e icales de la no ena columna. Así, pod íamos
conside a que el al a e o sólo ha egis ado en las dos
ilas la in o mación más signi ica i a; es o es, la e e-
ida a las casillas e icales, y ha omi ido po descuido
o desidia las casillas ho izon ales.
A pesa de es os e o es, podemos cali ica la a-
lidez de la clasi icación de las casillas, a pa i de sus
con iguas, como al a. En es e sen ido ob enemos una
elación en e los alo es de las casillas y los alo es
p edichos de 0,76 (coe icien e de con ingencia).
De es a o ma queda demos ado que las casillas
no se dis ibuyen al aza , al es a elacionadas unas
con o as de una mane a su icien emen e in ensa como
pa a p edeci sus alo es a pa i de es as elaciones.
¿Pe o qué ocu e con aquellas casillas que no ue on
bien clasi icadas?
Es as nos dan in o mación de aquello que no se
puede p edeci po la ine cia de la p opia Table a (Véase
la abla de e o es de p edicción de la igu a 4). En es e
caso se a a de una in o mación muy ele an e: aque-
lla in o mación que apo a la ealidad ex e io y que ha
a ado de se cap ada con la Table a. Si el suceso que
se ecoge en la Table a hubie a sido simple o p edeci-
ble, és a hubie a sido innecesa ia.
Comencemos po los es aspec os más ácilmen e
p edecibles y, po an o, más e iden es:
1. En la pa e de echa de la Table a lo más espe-
ado son casillas ho izon ales en las 6 p ime-
as ilas, y blancas en las 2 úl imas. Si a como
ejemplo la décima columna. És a es la única en
la que no se ha come ido ningún e o de p e-
dicción. En ella, además de la casilla oblicua,
encon amos casillas ho izon ales, sal o las dos
casillas en blanco co espondien es a las dos úl-
imas ilas.
2. Las ilas sép ima y oc a a ienen una dis ibu-
ción de alo es que las hace di e en es de las
del es o de la Table a. Pa a ellas lo más espe-
ado son casillas e icales has a la quin a co-
lumna y el es o casillas en blanco. La ila oc-
a a ilus a es a obse ación al con ene sólo un
e o en la p edicción.
3. Puede obse a se en las 6 p ime as ilas un p e-
dominio po la izquie da de casillas e ica-
les y un p edominio po la de echa de las ca-
sillas ho izon ales. Un cla o ejemplo de ello lo
cons i uye la ila e ce a. És a con iene única-
men e un e o en la p edicción y des aca po su
Fig. 4. Tabla de e o es en la p edicción
alo o iginal/ alo P Edicho
12345678910 11 12 13 14
12/1 5/2
22/1 2/4 1/2
31/4
42/1 2/1 1/2 5/2 1/2 1/2
52/4 2/1 5/2 1/2
61/2 2/1 1/5 5/2 2/5 5/2 4/2
72/1 1/5
81/5
1= Ve ical
2 = Ho izon al
4 = Oblicua De echa
5 = Casilla en Blanco
SPAL 15 (2006)
265LA TABLETA DE CERRO MACARENO: ANÁLISIS EXPLORATORIO DE DATOS EN TORNO A UNA...
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dis ibución de casillas básicamen e e icales
has a la sex a columna. A pa i de ahí el p edo-
minio ecae en las casillas ho izon ales.
Como e a de espe a , en la zona izquie da de la Ta-
ble a se obse an e o es debidos al e ec o de la i up-
ción de casillas ho izon ales en una zona con p edomi-
nio de e icales. En es e sen ido, cinco de los nue e
e o es son po asignación de casillas e icales a casi-
llas ho izon ales.
En la zona cen al de la Table a de e o es hay seis
casillas, p óximas en e sí, cuyos e o es pa ecen ha-
be se p oducido po e ec o de las casillas blancas que
hay a la al u a de la sép ima columna en las ilas quin a
y sex a. La mi ad de es os e o es son come idos al
asigna casillas ho izon ales a casillas en blanco. Po el
con a io, dos e o es son debidos al asigna casillas en
blanco e óneamen e.
Po la de echa, los e o es se p oducen po la in u-
sión de casillas e icales en una zona de blancas y, en
o o caso, po la apa ición de casillas e icales en una
zona de ho izon ales.
El úl imo e o que amos a comen a es el p odu-
cido en la in e sección de la p ime a ila y de la quin a
columna. Es e e o esal a las ma cadas mono onías de
los alo es de es a columna y de es a ila, la p ime a sa-
u ada de casillas e icales y la segunda sa u ada de
alo es ho izon ales.
CONCLUSIONES
Las muescas con enidas en la Table a de Ce o Ma-
ca eno pe mi en la aplicación de un sis ema de codi i-
cación de da os. Es e p oceso puede hace se, además,
con una iabilidad ele ada. Los esul ados de la codi i-
cación pe mi en la aplicación de pos e io es análisis es-
adís icos sob e la in o mación ecogida.
Con los análisis es adís icos aplicados se ha conse-
guido echaza la hipó esis de que las muescas de la Ta-
ble a se dis ibuyan al aza . Ha sido posible p edeci el
alo de cada casilla con un acie o es eces supe io
al que se hubie a ob enido clasi icándolas al aza .
Po o a pa e, an o la obse ación di ec a como
la explo ación ealizada, deno an la posibilidad de que
sus dos úl imas ilas hayan sido un añadido ealizado en
un segundo momen o du an e la c eación de la Table a.
Quizá, el c eado de la pieza, una ez p epa ado el blo-
que de ba o y ma cadas las ilas, a a a de ap o echa
el espacio sob an e.
También pod ía se que se ha ob iado comple a
es a zona po algún mo i o desconocido, o que se a e
de un in en o de ealiza un a eglo pa a llega a un di-
seño p econcebido. Si es o es así, pod ía a a se de una
pieza de ec uosa que no se ha comple ado en sus úl i-
mas casillas, dejando el au o casillas en blanco.
Sin emba go, hay que eco da el hecho de que las
casillas en blanco únicamen e han sido con undidas
con ho izon ales al hace la eclasi icación. Es o nos
pe mi e o mula la hipó esis de que las casillas ho i-
zon ales y las blancas ep esen an un único enómeno,
es deci , la ausencia del suceso que a aba de se egis-
ado con la Table a.
Es a hipó esis es cohe en e con la idea de que el au-
o ha ob iado señala es a zona con muescas ho izon-
ales, po no apo a és as nada nue o a la Table a. Es e
a gumen o se e e o zado con la i upción poco p e i-
sible de dos casillas e icales en la zona de blancas a
la al u a de la oncea a columna.
En o as palab as, las casillas e icales pueden es-
a señalando la p esencia del enómeno, y las casillas
ho izon ales y blancas mos ando la ausencia del e-
nómeno.
Po o a pa e, se pe cibe una endencia a una ma-
yo concen ación de casillas e icales en la pa e iz-
quie da de la Table a, y en la zona de echa un cla o p e-
dominio de casillas ho izon ales. De acue do con los
esul ados ob enidos, a pa i de la sex a columna pode-
mos es ablece una di isión imagina ia de la Table a.
Sin emba go la peculia idad de la quin a columna,
en la que odas sus casillas, sal o la p ime a, son e i-
cales, se p es a mejo pa a cub i la unción di iso ia de
la Table a. Es a di isión an cla a de la Table a nos hace
pensa en la posibilidad de que pudie a es a ep esen-
ando algún enómeno de ipo espacial, ep esen ando
la ila 1 y la columna 5 dos ejes de coo denadas.
Como sín esis deci que hay dos hipó esis gene a-
les que pod ían da sen ido al con enido de la Table a.
La p ime a, que mues a e idencias obse ables, que
se a e de algún egis o de in o mación espacial. La
segunda, que eque i ía una ap oximación a su es udio
dis in a, que se a e de algún apun e de la dis ibución
de algún ipo de suceso en el iempo.
En cualquie caso, dada la simplicidad de la in o -
mación ecogida po la Table a no nos inclinamos a
pensa que pueda a a se de algún ipo de esc i u a.
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266 ÍÑIGO SÁEZ URIBARRI
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