ONGs, financiamiento y feminismo
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©Universitat de Barcelona ONGs, financiamiento y feminismo 1 M arta F onten la-M agui B ellotti 2 Neoliberalismo y ONGs Para analizar el feminismo y la cooperacion para el desarrollo en el llamado Tercer Mundo,3 tomamos como punto de partida el contexto socioeconómico y político que se instaura desde mediados de la década del 70. Entre las características del mismo, podemos señalar: la crisis del Estado de Bienestar, la caida del socialismo real, el triunfo global del capitalismo en su versión neoliberal y sus efectos de concentración del capital, exclusión social, desempleo, aumento de la feminizacion de la pobreza4, desmovilización. Como parte constitutiva de este modelo de acumulación capitalista y de su afianzamiento, se produce la creacion o transformación de instituciones económicas, sociales y políticas. Entre las que se desarrollan en el campo de la sociedad civil, se encuentran las Organizaciones No Gubernamentales de Desarrollo u ONGDs (financiadoras o agencias de financiamiento principalmente europeas y norteamerican as) y las Organizaciones No Gubernamentales (O NGs) locales, que surgen en esta etapa o quesiendo anterioressufren adecuaciones a las necesida- Este artículo ha sido escrito sobre la base de dos anteriores ya publicados, uno en Brujas n2 16 "Autonomía y Financiamiento'' 1 990 , de Mar ta Fontenla y el ot ro "Aportes para un balance del movimiento feminista: Movimiento ONGs :·, de Marta Fontenla y Magui Bellotti, 1993. 2. Abogadas feministas lesbianas del grupo ATEM y revista Brujas de Buenos Aires. Ambos proyectos son autofinanciados. 3. Usamos los terminos Primer Mu ndo y Tercer Mundo, por la difusión de su uso y los paises a que se refieren, si bien consideramos que no son los mas correctos y adecuados, pues aluden a una creación conceptual que sirve para ocultar el fenomeno del imperialismo y a la actual transacionalizacion del capital financiero, y la casi desaparición del llamado Segundo. mundo. 4. El termino feminizacion de la pobreza parece al u dir a un proceso actual, propio de esta etapa del patriarcado capitalista. En este sentido no expresa claramente el fenómeno estructural de la mayor pobreza de l as mujeres en relacion a l os varones , que -en todo casose ha agudizado en este periodo. En este sentido, el mismo Banco Interamericano de Desarrollo, en un informe de Elssy Bonilla sobre la situaci ón de la mujer trabajadora en América Latina y El Caribe en la década de los '80, dice: La crisis económica afectó en forma desigual a la población de la región: castigó con más fuerza a los más pobres, y dentro de este grupo a las mujeres. Muchas de esas mujeres de bajos ingresos son jefas de hogar y constituyen la única fuente de entradas familiares. La mayor parte de las otras mujeres que integran la familia también proveen por lo menos parte del ingreso familiar, realizan tareas domésticas y cuidan de los niños y los ancianos. Si bien la participación femenina en la fuerza de trabajo remunerada de la región ha aumentado, continúa mostrando mayores tasas de desempleo y menores niveles generales de ingresos. Extractado de "Doble jornada de la mujer atenúa la caída de los sueldos", artículo publicado en Muj erlfempressn2137, febrero-marzo 1993, p.36 29
©Universitat de Barcelona des actuales del sistema economicosocial 5. En este articulo nos referimos a las ONGs que dependen del financiamiento externo, estan formadas por profesionales o técnicos/as y no generan recursos propios, pues existen otras organizaciones de la sociedad civil, que si bien son formales por tener personeria juridica, es decir reconocimiento del Estado, se plantean desde otro lugar, generan recursos para las actividades que realizan y se constituyen a partir de la decisión y las necesidades de los/as propios /as actores/as sociales, hechos que les dan otras caracteristicas y quedan, por tanto, excluidas de este analisis. El papel del Estado y el creciente flujo de fondos para la implementacion de politicas económicas y sociales impuestas por los países centrales, le han otorgado un nuevo papel a las ONGs como diseñadoras e implementadoras de programas de desarrollo, confiriendoles a las mismas un rol politico en la transmision de las propuestas relacionadas con las soluciones neoliberales para la pobreza que el modelo genera y profundiza y en el control de los/as pobres, respondiendo a los intereses de los poderes hegemonicos del llamado Primer Mundo. Coraggio señala que se ha multiplicado un nuevo tipo de ONGs, alejadas del modelo asociado a ese termino en America Latina y que compite con las ONGs históricas por espacios de participación y recursos escasos. La disponibilidad de fondos de los donantes internacionales también condujo a un segundo cambio, que fue la explosión de nuevas ONGs creadas expresamente para explotar esos recursos financieros.6 Las ONGDs de Europa y EEUU captan fondos de los gobiernos, empresas, particulares o partidos politicos, que son en parte volcados a America Latina y Caribe, Asia y Africa, a traves de las ONGs locales. En este pasaje del mundo desarrollado al subdesarrollado, la mayoría de las ONGs locales no usan el aditamento en desarrollo en su denominacion y no se presentan así publicamente. Este dinero es traído mediante proyectos que deben ser aprobados por las ONGDs financiadoras, conforme las prioridades que estas vayan fijando, estableciendose el modelo privatizador de dependencia norte-sur (relacion de dependencia ONGD y ONG a nivel micro); sirven así de canal de transmisión de la ideología liberal y neoliberal y contribuyen al control de los movimientos sociales. La inmensa mayoria de las ONGs locales no existen sin la dependencia del financiamiento externo y el reconocimiento del estado. Esta 5. Usamos indistintamente los termines Organizacion Gubernamental para el Desarrollo (ONGD) financiadoras, agencias o donantes internacionales, para referirnos a las organizaciones financiadoras de Europa y EEUU, que financian a Is ONGs u Organizaciones No Gubernamentales locales del Tercer Mundo. 6. Coragglo, Jose Luis. "Las nuevas políticas sociales: el papel de las agencias multilaterales", ponenc ia presentada en Seminario-Taller sobre "Estrategias de lucha contra la pobreza y el desempleo estructural". 30
©Universitat de Barcelona dependencia del dinero que llega de los países que imponen el ajuste estructural y las politicas de hambre en America Latina y Caribe deslegitima las acciones de estas ONGs, que no critican las políticas de las agencias financiadoras ni cuestionan el origen de esos fondos, es decir su vinculación con la explotación de nuestros países y los modelos economicos de exclusión y marginalización. Desde fines de los 70 y durante los 80 y 90 se desarrollan todo tipo de ONGs locales, para tratar los temas considerados prioritarios y convenientes por las financiadoras, entre ellos las mujeres. Todas estas organizaciones pretenden captar fondos. Este es el proceso que llamamos de OENEGIZACIÓN de los movimientos sociales, que consideramos contribuyó en gran medida a la desarticulación y despolitizacion de los mismos, si bien no es la unica causa. Estos grupos privados pretenden ocupar el espacio de los movimientos sociales. Brindan servicios, cuyas características, contenidos y objetivos son discrecionales de las ONGs. El estado, que en el periodo anterior tenia funciones que cumplir en materia de salud, educacion y servicios sociales, en el modelo neoliberal deja de hacerlo, se retira y las arroja a la sociedad y a los/las individuos/as, instandolos a abandonar las demandas y exigencias al estado en relación a los derechos laborales y sociales y a las necesidades de alimentación, salud y educación. Las ONGs actuan en el sentido de insta- 31 lar la idea que la resolucion de los problemas colectivos es individual y privada y que estas iniciativas son superiores a cualquier respuesta pública. La estructura de las ONGs consiste en equipos profesionales o técnicos/as rentados/as que prestan algun tipo de servicio. La ideologf a que se transmite es que cada una/o tiene que hacerse cargo de su destino, ser autosuficiente, autónoma/o, crear los microemprendimientos que necesite, ser empresaria/o, y dejar de demandar al estado. Las profesionales y/o técnicas tienen que insertarse y/o trabajar con sectores y/o mujeres pobres {las llamados/as populares) y las/os beneficiarias/os tienen que ser promovidas/os como artff ices de su propio desarrollo ( otro objetivo de las ONGDs es la educación para el desarrollo). Se transmite una concepción liberal individualista, que pretende dejar fuera la consideración de las contradicciones de clase, genero y etnias. Hay que ser protagonista en una sociedad que descarta personas, paf ses y hasta continentes enteros. Así, las experiencias de auto organización y solidaridad, gestadas en los movimientos sociales, basadas en las necesidades reales y concretas de estos actores/as sociales, y la demandas para que se cubran, son desechadas y suplídas por estos grupos, pasándose del protagonismo rea l y colectivo a partir de las propias experiencias y necesidades, a cubrir las necesidades definidas por las ONGs en una relación clientelar con las/os beneficiarias/os. Estas ONGs se inspiran en las organizaciones sin fines de lucro que
©Universitat de Barcelona ya existían en la sociedad (sociedades de fomento, barriales, cooperativas) , grupos estos que vinculan a la gente para la satisfacción de necesidades grupales y crean vínculos sociales comunitarios. Pero si bien es ese su punto de partida, es claro el cambio de composición y contenidos, pues mientras aquellas organizaciones de la sociedad civil estan formadas por los propios/as actores/as sociales en función de objetivos determinados por ellas/os mismas/os, estas ONGs nuevas -como ya lo hemos señalado-, son, por el contrario, equipos técnicos rentados relacionados con clientelas pobres. El dinero circula desde la financiadora a los equipos tecnicos de las ONGs, pero no llegan a los barrios populares sino a través de los servicios que son prestados de manera discrecional por los equipos tecnicoprofesionales, perdiendose la vinculación solidaria barrial (voluntariado y solidaridad entre los pobres). Las ONGDs se definen a sí mismas como instituciones voluntarias, autónomas e independientes de los gobiernos, cuyos recursos se destinan a financiar proyectos y acciones emprendidas en el ambito de la cooperación para el desarrollo. Sin embargo, resulta cuestionable la calificación de autonomas de estas instituciones, ya que no definen con independencia sus objetivos y políticas, ni generan recursos propios y, en la mayoría de los casos, no estan compuestas por quienes son los/as actores/as sociales en el contexto en que se desenvuelven. Incluso, en ocasiones, ce-financian proyectos con los gobiernos. En este sentido, informa María Luz Ortega Carpio: ... por citar un par de ejemplos, en los Países Bajos, son cuatro los consorcios de ONGDs, los interlocutores del gobierno para la cofinanciacion de proyectos, CEBEMO, ICCO, NOVIB, e HIVOS ... , que ... son los que acceden desde hace mas de veinte años a las subvenciones públicas y se encargan de establecer los criterios para repartir estas subvenciones entre sus miembros.7. De esta manera, se quita el sentido que pudo tener la autonomía como concepto político, útil para organizar movimientos contestatarios, siendo convertido, desde este lugar, en un concepto funcional al actual modelo. El control a través del financiamiento Ya en Brujas 16 en 1990, en el articulo: "Autonomía y Financiamiento", analizando los procesos de desarrollo en los 80, hablábamos del condicionamiento y control de la producción intelectual y de las acciones de los grupos a través de estos mecanismos (ONGDs financiadoras ONGs locales receptoras) y decíamos que este debate ha atravesado los Encuentros Fem inistas Latinoamericanos y del Caribe.Es un debate duro y dificil, ya que pone sobre el tapete la pobreza de nuestra región, las políticas de dominación imperialista y el origen de las fuentes de 7. Ortega Carpio, María Luz. Las ONGDS y la crisis del desarrollo, IEPALA Editorial, Madrid, 1994. 32
©Universitat de Barcelona financiamiento ligadas a los países dominantes. Pero es necesario que seamos honestas, que reconozcamos los límites de esta realidad y no hagamos de la necesidad, virtud. Los condicionamientos y el control que impone el financiamiento abarca la casi totalidad de la producción intelectual y de las acciones de quienes la/lo reciben. Con la creación de estas ONGs hacia fines de los años 70, la mayoría de las llamadas intelectuales del feminismo y del movimiento de mujeres se ligan a las agencias de financiamiento extranjeras y a sus prioridades intelectuales y políticas. Estas son prioridades generalmente diferentes a las del movimiento feminista y el movimiento de mujeres, atados a una situación social de empobrecimiento cada vez mayor, de aumento del hambre y de la miseri a, situaciones que las mujeres tenemos/tienen que resolver, porque sobre ellas/nosotras, se descarga el cuidado de los hijos, de la familia, de los enfermos, de las/os ancianos/as, de las ollas populares, de conseguir los recursos para sobrevivir, del trabajo y servicio domestico, de la prostitución, de la violencia doméstica, del incesto, de las violaciones. En este contexto, el control de la libertad académica y de las acciones sociales son imprescindibles para mantener este orden y uno de los mecanismos aplicados para ejercerlo se basa en la metodología de las ciencias. El metodólogo argentino, Mario Bunge, segun Franz Hinnkelamert, desarrolla los criterios segun los cuales el control de las ciencias se realiza a traves de las preguntas admitidas y de las pruebas que se consideran válidas. Se realiza por medio del control del método. En nombre de esta metodología se excluye de la ciencia a todo pensamiento científico que se refiera a las alternativas economicas y sociales para la sociedad presente. Esto se hace, condenando en nombre de la ciencia a cualquier referencia del pensamiento científico a la totalídad social, y por lo tanto a la vigencia del sistema social presenteª. El control metodológico de las ciencias ha nacido en sociedades de EEUU y Europa occidental y allf tiene su influencias. Por lo tanto aparece tambien en las agencias extranjeras que son la fuente de financiamiento de la investigación latinoamericana" . ... "La determinación de los temas de la investigacion cientffica, ya no se efectuan al interior de las sociedades latinoamericanas. Se trata ahora de convencer a las instancias burocraticas de Norte America y Europa Occidental de la conveniencia de investigar determinados objetos de la sociedad. Donde no se logra convencer, los temas propuestos no pueden ser tratados ... 9• Las mujeres que se dedican a la investigacion y a trabajar con mujeres, relacionadas con las agencias extranjeras de financiamiento y con las ONGs difícilmente escapan a estas generalidades. En el diario argentino Clarín, se trata el tema de los intelectuales y 8. Hinkelammert Franz J. : " La libertad academica baío control en América Latina"- Nueva Soc i edad nQ 107 -mayo, junio 1990. 9. /bid. 33
©Universitat de Barcelona los centros de estudio en Argentina, en sendas notas, que señalan: ... El flujo de fondos para mantener la actividad académica privada no proviene esencialmente del país. Desde luego que estos centros extranjeros, mas allá de sus propios intereses académicos encuentran una excelente vía para Influir en la vida intelectual del país, conseguir presencia directa o indirecta en las corrientes partidarias y tener control informativo sobre las orientaciones políticas en Argentina. Las instituciones vinculadas a partidos, y otras como Tinker, Guggenheim, IAF, Desarrollo y Paz (Ganada), Population Council, Social Cience ReaserchCouncil, Pispa/, Novib, Sarec, o los programas del 8/D-Eciel o Banco Munial, no financian proyectos de investigacion que no hayan aprobado 1°. La venta de proyectos a las fu entes internacionales, supone un intenso juego de competencias. A veces plantea negociaciones que llevan hasta un año para arribar a buen puerto. Las fundaciones, además de financiar los proyectos, proponen los temas de investigación. Esta razón y el secreto que suele envolver las negociaciones y las sumas, explica por que es usual que muchos investigadores, a veces sin saberlo, esten trabajando en los mismos temas 11 . En ambitos feministas, se ha señalado como obstáculo para la investigación en tanto quehacer político el hecho que el financiamiento que se logra, casi siempre esta atado a: a) temas específicos; b) sectores económicos definidos; c) técnicas de investigación priorizadas por las agencias. Posiblemente la escasa elaboración teórica, la falta de construcción de una teoría que de cuenta de la realidad de las mujeres de nuestro continente y la conexión entre las opresiones a que estamos sometidas, se deban a esta falta de autonomf a y de libertad. Dice Maruja Barrig, refiriendose a los riesgos del financiamiento en Perú: ... en primer lugar podemos señalar el riesgo de una superficial elaboración teórica divorciada de la realidad nacional, en la medida que se recusan instrumentos metodológicos para el análisis de ta situación femenina en el Tercer Mundo. Por ultimo el riesgo de la autonomía en sí misma, por la dependencia de los centros feministas del financiamiento internacional ( ... ). La militancia en el feminismo, ha traído en el caso peruano una profesionalización doctrinal, que muchas veces fusiona la condición asalariada de un centro, (autotitulado feminista) y el conjunto de tareas practicas de la militancia, creando una suerte de filtro que desdibuja cuales acciones que se cumplen en tanto feminista- y responde así a una vocación proselitista en pro del movimientointerfieren en la eficiencia y productividad en el trabajo. La militancia feminista rentada llega a tener así /Imites ambiguos entre las 10. Halperin, Jorge. "Los intelectuales y el poder en América Latina". 1. "Centro de Estudios, de las Catacumbas al Gobierno", Clarín, 23/2/87 2. "El nuevo rostro del formador de opinión" Clarin 24/2187 11. /bid 34
©Universitat de Barcelona ffi Mamá cocina de Vida Yovanovich. De la serie refugios callados. México 1988.
©Universitat de Barcelona acciones profesionales y las doctrinarias ... 12 La búsqueda de caminos para superar esta doble limitación: la escasez de recursos propios y los condicionamientos de hecho que crea el financiamiento, pasa necesariamente por construir un movimien- to fuerte y auto-organizado. Dicha construcción no puede ser sustituf da ni por las agencias ni por el estado, aún suponiendo que éstos tuvieran este objetivo. Mas aún, estas ayudas la retrasan y distorsionan, pues clausuran la neoesidad de generar recursos propios y la competencia de cada grupo por los subsidios es un obstáculo para la organización 13. Otro problema que se plantea con relación al financiamiento es la pérdida de la potencialidad militante de las mujeres y la transformación del feminismo en una profesión, perdiendose la diferencia entre el trabajo que se realíza por la convicción basada en ideas y acciones transformadoras, capaces de subvertir el orden patriarcal, y la fuente de ingresos que nos proveen las rentas para vivir. Ya no se puede sostener que quienes financian no condicionan. En cuanto a la investigación, a la construcción teórica y a las acciones que se emprenden, sabemos que existen condicionamientos tanto para el feminismo como para cualquier trabajo que dependa de esas instancias. Como señalaba Marta Cecilia Velez Saldarriaga, urge abrir el horizonte para desestructurar ese poder enmascarado del patriarcado ... que nos arroja ... unos millones para desesperarnos entre nosotras y perder nuestra meta política 14• Este debate sobre el financiamien- to ha sido encarado por las feministas, por los distintos grupos y tratado en los Encuentros Feministas Latinoamericanos y del Caribe. Nos parece interesante señalar textos donde se analiza el problema del financiamiento, y asimismo las memorias de los Encuentros Latinoamericanos y del Caribe, que reflejan la problematica.15 12. Maruja Barrig. "Democracia emergente y movimiento de mujeres" pp. 159 y 162 13. Magui Bellotti. "1984/1989: El feminismo y el movimiento de mujeres ", Cuadernos del Surn 2 1 O, 1989. pp. 35 y 36 14. Marta C.Velez Saldarriaga. "Propuesta para la discusión del proyecto político feminista" Revista Brujas n° 7, Medellin, 1987, pp. 35 y 36 15. Memorias del III Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, Bertioga, Brasil 1985: "Autonomía, autogestion y financiamiento", pp. 81 y 82; Memorias del IV Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe (Mexico- 1987): "Conversando entre nosotras", p .. 27; Hacia EL V Encuentro Feminista Latioamericano y del Caribe, Estela Suarez, Elena Tapia Fontll em (CIDHAL) con adhesion de Fatima Flores y Enoemi Ramirez. pp .. 41 a 44; Por el jardin: Polilica feminista en America latina pp. 45 y 46; "El feminismo se discute a sí mismo": Cotidiano Mujer Montevideo 1989, nº 33, pp. 4 y 5; Saude da Mu/her em debate. "En Tempo" n2 196, 13 a 26 , 1984, p. 11 ; Nois aquí traveis, Boletín n9 1 O- 1988, C.I.M. Centro lnformacao Mulher San Pablo - Brasil; Memorias del VI encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe El Salvador, 1993 : "Solidaridad entre mujeres del Norte y Sur: Viejo mito, nuevo desafio" pp .. 85 y 86; VI Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe: Una utopia para todas: "Movimiento e institucionalización"; "El Movimiento Feminista Latinoamericano y del Caribe, hacia la reunión de Beijing 1996" (Denuncia sobre la ingerencia de la Al D) 36
©Universitat de Barcelona L as ONGs y los mo vimientos fe minista y de muj eres Desde la década del 70 en America Latina se desarrolla la llamada "segunda ola" del movimiento feminista, que significó avances a niveles personales y colectivos. En Argentina, el golpe de estado de 1976 interrumpe este proceso. En 1980 se recomienza con una campaña de reforma del régimen de patria potestad. A partir de entonces, el feminismo gana la calle, los medios de comunicación, se articula con el movimiento de mujeres y plantea denuncias y reivindicaciones desde una clasica posición de exigencia de derechos. Los años 80 coinciden también con la imposición de los modelos de desarrollo neoliberal, que ya hemos señalado, produciendose, en ese marco, el auge de las ONGs como diseñadoras e implementadoras de proyectos de desarrollo en America Latina, entre las que destacamos las ONGs de mujeres. La mayoría de estas ONGs, formadas por tecnicas y profesionales, trabajan con las mujeres de sectores populares, de barrios pobres. Se presentan como mediadoras entre las agencias de financiamiento y los movimientos de mujeres y formulan programas para los mismos, brindando servicios que van desde talleres y cursos de todo tipo a la distribución de comida, la organización de ollas populares, planificación familiar (control de natalidad}, etc .. Esta re lación, que implica diferencias de clase, de poder y de acceso al manejo de recursos, genera vínculos jerarquices y tensiones entre las mujeres de las ONGs y las de los movimientos con que trabajan, ademas de las competencias entre las profesionales por los financiamientos. Sin embargo, es preciso analizar, en cada situacion, el papel que cumple cada ON G, colaborando u obstaculizando l os procesos de autonomía y conciencia de las mujeres. En este contexto, hacia finales de los 80, comienza a producirse un cierto reflujo del movimiento feminista y del movimiento de mujeres, caracterizado por la escasa presencia publica, la fragmentación y la falta de ejes comunes, salvo en situaciones coyunturales. El modelo neoliberal, los ajustes estructurales y la presencia de las ONGs en lugar de los movimientos sociales, el papel de las mujeres como encargadas de la reproducción humana en condiciones de extrema pobreza, son algunas de las razones que contribuyen a explicar la situación en que se encuentra el movimiento. En Bolivia, en relación al proceso que llamamos de oenegizacion del movimiento feminista y de mujeres, Sonia Montaño 16 , en ese momento Subsecretaria de Asuntos de Género en ese pais y, por tanto, una de las actoras del actual proceso de institucionalizacion del feminismo, escribe : ... No sabíamos que este proyec- to estaría en el comienzo de una oenegizacion del movimiento de mujeres ... En diez años de quehacer, las ONGs se han institucionalizado 16. Sonia Montaño: "Del poder de las sin poder al poder de no pode r", Mujer/Fempress, n2 155 , 1994, pp. 11 y 12 . 37