Es as e uel as son una nue a opo unidad pa a las muje es
de O ien e Medio, que ya es án caminando de la mano de
o os sec o es de sus sociedades, sedien os de dignidad, de
libe ad y de democ acia, he edando el es igo no sólo de las
e oluciones sociales occiden ales, sino ambién si iéndose
de sus p opias expe iencias en las e oluciones coloniales con
las que gana on su independencia. Aho a oca a la muje no
sólo pa icipa de es as luchas sino de o ma pa e de las
ins i uciones de los nue os egímenes democ á icos que han
de es ablece se pa a con e i la lucha en una olun ad
polí ica eal de las ins i uciones pa a ans o ma la sociedad.
Bibliog a ía
Al-Jazee a (2002) “Si uación de la muje en los con lic os”.
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muje es, O ien e y Medi e áneo, Mad id.
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Ponce, R. (19.9.2011): “La igualdad, has a el día de hoy, no ha
exis ido nunca”, Público (33)
muje es en o ien e medio
208
El eminismo pos colonial:
Una apues a c í ica pa a el econocimien o de
las “muje es colonizadas” como suje os de
cambio y ans o mación social
Rocío Medina Ma ín1
1 Rocío Medina Ma ín: medm[email p o ec ed]s
209
“En e noso os exis en a odas luces di e encias muy eales
en cuan o a la aza, la edad y el sexo. Mas no son esas
di e encias las que nos sepa an. Lo que nos sepa a es po el
con a io, nues a nega i a a econoce las di e encias y a
analiza las dis o siones que de i an de da les nomb es
alsos an o a ellas como a sus e ec os en la conduc a y las
expec a i as humanas. Racismo, c eencia en la
supe io idad inhe en e de una aza con espec o a las
demás y, po an o, en su de echo de domina . Sexismo,
c eencia en la supe io idad inhe en e de un sexo, y po
an o, en su de echo de domina . He e osexismo. Eli ismo.
Clasismo. Disc iminación po la edad.”
Edad, Raza, Clase y Sexo. Las Muje es ede inen la
di e encia, Aud e Lo de
muje es en o ien e medio
210
Decía Vi ginia Wool en Una Habi ación P opia que no
se esc ibe si no es desde una misma, y de nue o es e abajo
lo con i ma. Ine i ablemen e, es as e lexiones es án esc i as
desde los nudos y los in e ogan es que, no po epe idos,
han dejado de sal a una y o a ez, un año as de o o, en
las clases de eo ía y iloso ía polí ica eminis a en las que he
enido la sue e de pa icipa como p o eso a p incipian e en
los úl imos años.
Con el iempo, los deba es p oducidos en e las pe sonas que
nos hemos ido encon ando a a és de la asigna u a, han
encadenado una sin onía de in e ogan es de múl iples
onalidades, colo es y i mos. Muchas p egun as que en los
p incipios se esis ie on a se o muladas, dela ando así los
iempos del desencan o, los iempos del acío pos mode no
que nos ha ocado i i , den o y ue a de la academia. Qué
di ícil ha sido odos los años a anca los mo o es de la men e
desde el pensamien o eminis a. Cuán o ha cos ado
desmon a algo de nues os es e eo ipos, si es que lo hemos
hecho.
Sin emba go, no mucho iempo después y con la g a i icación
di ec a que o o ga la docencia, b o a on las a des ca gadas
de indignación, en usiasmo y pensamien o que hicie on del
aula el espacio pa a pensa un mundo donde las muje es
cupiesen en an o se es humanos cuyas idas uesen ambién
dignas de se i idas y dignas de se elegidas. En es e sen ido,
es as e lexiones son el u o de las búsquedas de aquellas
acalo adas clases y es po eso que quie o ag adece a odo el
alumnado de es os años habe sido el empuje undamen al
pa a es a acá, esc ibiendo sob e eminismo pos colonial,
muje es en o ien e medio
211
como espacio donde alcanza algunas epues as a aquellas
p egun as que al inal de cada p ima e a, cuando acababan
los cu sos, b o aban.
Es oy con encida de que desde las uni e sidades y las
ciencias sociales se debe o ece una educación cosmopoli a2
que nos ubique como ciudadanos de un mundo plu al y
supe e la mi ada nacionalis a y eu océn ica que iene
ca ac e izando la p oducción del pensamien o polí ico. Aho a
más que nunca, ap ehende la dimensión global y su conexión
con lo local es imp escindible pa a ap ende a pensa “un
mundo donde quepan muchos mundos”, como decía el
subcomandan e Ma cos3. Aho a bien, pa a no cae en los
acíos que supone habla de di e sidades y ela i ismos en el
ma co de un pos mode nismo celeb a o io4, enemos que
e i a una ca ego ía de ciudadanía mundial ciega a las
desigualdades mundiales y, po an o, sus en ado a de los
p i ilegios sociales.
Aho a más que nunca, ap ehende la dimensión global y su
conexión con lo local, nos mues a el ínculo en e el capi al y
2 Té mino u ilizado po Ma ha Nussbaum (1999) en su
amoso ensayo “Pa io ismo y Cosmopoli ismo”.
3 Uno de los lemas más conocidos de la lucha zapa is a lle ada
a cabo po el Ejé ci o Zapa is a de Libe ación Nacional, EZLN.
Pa a conoce el mo imien o, e
h p://enlacezapa is a.ezln.o g.mx/. Consul ado: 21/1/2012.
4 Té mino u ilizado pa a hace e e encia a los plan eamien os
eó icos que en su disce ni sob e las di e encias y las
iden idades, no ienen en cuen a las desigualdades polí icas y
sociales es uc u ales en las que és as se p oducen y
ep oducen, e en De Sousa San os. B. (2009).
muje es en o ien e medio
212
su cos e humano, en e la exal ación de la di e encia y su
con e sión en desigualdad. En e ec o, como a gumen a
Walle ns ein, ambién es undamen al ene en cuen a que la
educación debe p o oca una oma de conciencia que
complejice, dado que:
“...ocupamos un nicho pa icula en un mundo desigual, y
que se desin e esado y global po un pa e y de ende los
p opios es echos in e eses po o a no son pos u as
opues as, sino pos u as que se combinan de o mas muy
complicadas. Algunas combinaciones son deseables, o as
no. Algunas son deseables aquí, pe o no allá; aho a pe o
no después. Una ez hayamos ap endido es o, end emos
que empeza a hace en e a nues a ealidad social”
(1999:151)
Se a a en onces de un cosmopoli ismo c í ico que “no enga
como obje i o de ende el e i o io; sino busca la
in eg ación de las di e encias y la socialización del pode ”, en
palab as de Mignolo (2003:35); o a ideología cons uida
desde los bo des, desde los es os, desde las on e as; desde
quienes po colonizados/as, abyec os/as, bá ba os/as,
incul os/as e i acionales… nunca, nos di ía Galeano, salie on
en la o o.
Ya en su lib o O ien alismo, Edwa d Said (1978) plan eaba la
exo ización del o o como una es a egia de in e io ización a
pa i de la cual Occiden e se cons uye a sí mismo como
e e en e de supe io idad mo al y ci iliza o ia. Más allá de
que es emos de acue do con que Said uese o no el p ime o
en ab i ales líneas de pensamien o (He nández, 2008:70), lo
que aho a nos in e esa es isibiliza el e nocen ismo y
eu ocen ismo impe an es en noso os/as y po ende, en
muje es en o ien e medio
213
nues as o mas de en endimien o y comp ensión de la
ealidad de las muje es a ni el plane a io desde el
pensamien o eminis a.
Es en onces opo uno esca a de nue o las elaciones de
pode en la colonialidad global y al in e no de las cuales
nues as p opues as eó icas eminis as an pe ilando la idea
de la di e encia cul u al/colonial sob e las “o as” muje es y
sus luchas, sus p opues as y sus exis encias colonizadas. ¿Es
posible que esos uni e sales a la base del pensamien o
eminis a occiden al es én si iendo ambién aho a de
sus en o a la colonialidad global? Conside o que el
pensamien o eminis a occiden al no puede pospone po
más iempo la a ea de pensa sus in e elaciones con los
concep os uni e sales impues os a a és de la “colonización
del sabe ”, con la expansión del me cado capi alis a y “la
colonización del pode ”; con el colonialismo global, a in de
cuen as.
El impe ialismo ac ual se con ie e en un ineludible pun o de
pa ida pa a es a e lexión, pues nos en en amos a un
con ex o mundial donde la p oducción e in ensi icación de los
con lic os a mados es causa p imo dial, jun o a la pob eza y
iolencia es uc u al, en la ulne ación de los de echos más
elemen ales de millones de muje es en el plane a. Las
muje es no se en inme sas en con lic os po que sí, y po
an o, necesi amos pensa las causas es uc u ales que los
explican y no limi a nos a pa icipa a pos e io i en los
p oyec os de coope ación. Si no pensamos las causas de los
con lic os a mados y las cues ionamos p o undamen e,
es a emos colabo ando a su in isibilización y pe pe uando
nues a labo de coope an es.
Po es as azones, nues a apues a po el eminismo
pos colonial como al e na i a c í ica de pensamien o en e a
muje es en o ien e medio
214
la globalización, en onca en onces, desde el pun o de is a
me odológico, con p opues as de pensamien o c í ico
pos e io es como la cons ucción de una Epis emología del
Su en an o una “búsqueda de conocimien os y c i e ios de
alidez del conocimien o que o o guen isibilidad y
c edibilidad a las p ác icas cogni i as de las clases, de los
pueblos y de los g upos sociales que han sido his ó icamen e
ic imizados, explo ados y op imidos, po el colonialismo y el
capi alismo globales” (De Sousa San os, 2009:7).
1. Colonialismo, capi alismo y pos colonialidad
“El colonialismo no es un pe iodo his ó ico supe ado, un ósil
ine me. Es una semilla que aún da sus u os, ep oduciendo
una ca ac e ís ica adminis ación del pensamien o que
sus en a un sis ema de ex acción de la mayo ía de la
población del plane a”. Con al con undencia comienza Liliana
Suá ez “Colonialismo, Gobe nabilidad y Feminismos
Poscoloniales”. Con inúa la au o a haciendo a quienes la leen
un pa de suge encias más o menos explíci as. En p ime
luga , nos a in i a a pensa las secuelas del colonialismo en el
ma co de la globalización capi alis a neolibe al, y en segundo,
a busca las ambién “en noso as mismas y en nues o
en o no, en nues as elabo aciones eó icas y en nues as
p ác icas como eminis as” (2008:24).
Siemp e que a o de explica es a dualidad, se en iende
ápidamen e en qué consis e la p ime a de ellas: que la
descolonización polí ica o mal uese lle ada a cabo en
muje es en o ien e medio
215
nume osos países colonizados, no en odos5, no eliminó
nue as o mas de pode polí ico y económico, que bajo el
o ma o de la globalización neolibe al con inúan esquilmando
los ecu sos na u ales y la mano de ob a de muchos luga es el
plane a. Sin ob ia , cla o es á, la especial incidencia en los
e ec os que sob e las muje es a ni el plane a io el
neolibe alismo ha p oducido. En es e sen ido, incide Suá ez al
a i ma que “es a globalización an illada iene e ec os
pe e sos en las muje es. Aunque ciudadanas, es as
dinámicas nos es án empujando hacia una mayo pob eza,
más esponsabilidades, nue as o mas de mig ación, nue as
o mas de mig ación y iolencia” (Ibid.:24); la bien conocida
eminización de la pob eza.
Cla o es á, ya no se a a de una sepa ación de los oles
p oduc i os an mani ies a como la que los di e en es es ados
o países jugaban en o as épocas pa a el sis ema capi alis a.
E ec i amen e, los países an e io men e adsc i os en
é minos eó icos a la lógica del bienes a social y el p og eso,
aho a ena bolan la bande a de los eco es sociales y del
“sál ese quien pueda”. Jus o cuando los e ec os de la c isis
inancie a inc emen an ambién en Eu opa, de mane a
masi a, las bolsas de pob eza y las lis as de desempleados
que su en con impo encia la pé dida de subsidios sociales.6
Como apun a Wal e Mignolo:
5 Pe mí anme eco da , po lo que nos concie ne, el caso del
Sáha a Occiden al, donde España sigue siendo po encia
adminis ado a según la ONU, in o mación disponible en
h p://www.un.o g/es/decoloniza ion/nonsel go e i o ies.s
h ml. Consul ado: 29/10/2011.
6 Con es a a i mación no se p e ende nega la p esencia de la
pob eza y el desempleo de mane a es uc u al en nues as
muje es en o ien e medio
216
“Has a mediados del siglo, XX, la di e encia colonial hacía
hono a la dis inción clásica en e cen os y pe i e ias. En la
segunda mi ad del siglo XX, la eme gencia del colonialismo
global ges ionado po las co po aciones ansnacionales,
eliminó la dis inción que había sido álida con espec o a
las o mas emp anas del colonialismo y de la colonialidad
del pode . En el pasado, la colonialidad es aba ahí ue a,
alejada del cen o. Hoy odo eso ha acabado, an o en las
pe i e ias del cen o como en las pe i e ias del cen o”
(2003:7)
Es po eso que, hoy más que nunca, al habla del Su y del
No e debemos hace lo desde una pe spec i a simbólica. Hay
ya muchos su es en los no es y cada ez más no es en los
su es, aunque no malmen e, és os úl imos, es ingidos a
esidenciales, complejos o condominios amu allados y
mili a izados has a los dien es. Como señala De Sousa San os
“el Su es pues usado aquí como me á o a del su imien o
humano sis emá icamen e causado po el colonialismo y el
capi alismo” (2009:12). Lejos de se una ob iedad, hay que
sociedades, sino pone de mani ies o que la c isis inancie a
ha inc emen ado el núme o de es as si uaciones de mane a
exponencial. Como es sabido, hace ya mucho iempo que en la
“Eu opa de las libe ades y el bienes a ” las pe sonas enían
es ando obligadas a hace de la p eca iedad labo al y ju ídica
una o ma de ida co idiana, inmig an es o no, aunque con
especial ulne abilidad los p ime os. Se a a de la
imposibilidad obje i a y es uc u al de accede a una ida
digna pa a una pa e impo an e de la población que impone
el capi alismo y sus necesa ios “ejé ci os de ese a de mano
de ob a”.
muje es en o ien e medio
217
segui incidiendo en la idea de que “el capi alismo y el
colonialismo con inúan p o undamen e en elazados”
(Ibid.:12) y es eso lo que, a eces an asép icamen e, se llama
Globalización. El neolibe alismo, a pesa de se con on ado
como una eo ía económica, es ealmen e un discu so
hegemónico de un modelo socie a io que, implica, en e
o os muchos elemen os, una na u alización de las elaciones
sociales (Lande , 2000b) y es és a la causa de la na u alidad
con la pe cibimos, o mejo dicho, no pe cibimos las
desigualdades sociales como cons ucciones polí icas y
cul u ales que son.
Aho a bien, en segundo luga y pa a pode comp ende más
co ec amen e la o a in i ación de la au o a, aquella que nos
in e pelaba a busca las secuelas del colonialismo en noso os
y noso as mismas, así como en nues as p opues as y
p ác icas eó icas eminis as, enemos que en ende y
p o undiza un poco más en el complejo sen ido del
colonialismo. En p incipio, podemos a i ma que el
colonialismo a más allá de una p ác ica de conquis a
e i o ial y con ol polí ico-económico.
En His o ias Locales/diseños globales. Colonialidad,
conocimien os subal e nos y pensamien o on e izo, Wal e
Mignolo si úa el colonialismo a pa i del siglo XV has a
nues os días y lo de ine como “un momen o his ó ico de
expansión eu opea que ma ca o mas de consolidación y
génesis de unas o mas de conoce occiden ales es ablecidas
como hegemónicas como pa e de la con o mación del
sis ema colonial del capi alismo” (2003:62). Es deci , el
colonialismo supuso la imposición de o mas de ace ca se e
in e p e a el mundo, de mane as de conoce y sabe –
muje es en o ien e medio
218
epis emologías- cons uidas como álidas e indiscu ibles po
acionales y ci ilizadas; en e a las mane as de en ende y
comp ende la ealidad de los pueblos y comunidades
colonizadas/ ba ba izadas jus amen e po no encaja en
dicha acionalidad “ci iliza o ia”. No debemos ol ida que,
“Exis e una ex ao dina ia con inuidad en e las di e en es o mas
en las cuales los sabe es eu océn icos han legi imado la misión
ci ilizado a-/no malizado a a pa i de las de iciencias -des iaciones
espec o al pa ón no mal de lo ci ilizado- de o as sociedades. Los
di e en es discu sos his ó icos (e angelización, ci ilización, la ca ga
del homb e blanco, mode nización, desa ollo, globalización) ienen
odos como sus en o la concepción de que hay un pa ón
ci iliza o io que es simul áneamen e supe io y no mal” (Lande ,
2000a:25)
En e ec o, Occiden e y su p oceso de colonización, de un lado,
die on a luz los discu sos de las ciencias sociales y los
de echos uni e sales en el pensamien o polí ico, mien as
que po o o, es os mismos discu sos jus i icaban la iolencia
colonial, la escla i ud y la ap opiación de ie as y ecu sos
na u ales7. De es e modo, el eng anaje en e lo cien í ico, el
colonialismo y el capi alismo a o eció la deslegi imación,
cuando no la des ucción, de las o as o mas de
conocimien o.
7 En e o as, en es a línea de pensamien o es in e esan e
des aca la esis de la in e sión ideológica de los de echos
humanos sob e cómo el p opio discu so de los de echos
humanos jus i ica la iolación de los de echos humanos de
o as pe sonas al des-humaniza las; e en Hinkelamme . F
(2000): “La in e sión de los de echos humanos: El caso de
John Locke”.
muje es en o ien e medio
219
Como a i man los eó icos de-coloniales, el p opio discu so
cien í ico mode no eme ge al se icio del pode capi alis a
colonial, undamen ando la es a i icación acial y labo al. De
hecho, John Locke, el ene ado pad e de las libe ades y los
de echos undamen ales, e a uno de los p incipales
accionis as de las compañías de come cio de escla os más
impo an e de su época (Hinkelamme , 2000). También el
pad e undado del de echo de gen es, G ocio, es aba “a las
ó denes de la Compañía Holandesa de la Indias O ien ales en
su p opues a de es ablece no mas sup anacionales que
egulasen el á ico ma í imo y que pe mi ie an la apiña en
aquellos luga es emo os” (He e a, 2005:75).
Se a a de lo que Boa en u a de Sousa San os llama el
Epis emicidio de los “conocimien os usados po los g upos
excluidos pa a lle a a cabo sus p ác icas sociales” y en e a
lo que el au o p opone como al e na i a una Epis emología
del Su (2009). De una mane a gene alizada,
“En odo el mundo ex-colonial, las ciencias sociales han
se ido más pa a el es ablecimien o de con as es con la
expe iencia his ó ico cul u al uni e sal (no mal) de la
expe iencia eu opea, (he amien as en es e sen ido de
iden i icación de ca encias y de iciencias que ienen que se
supe adas), que pa a el conocimien o de esas sociedades a
pa i de sus especi icidades his ó ico cul u ales…
A i mando el ca ác e uni e sal de los sabe es cien í icos
eu océn icos se ha abo dado el es udio de odas las
demás cul u as y pueblos a pa i de la expe iencia
mode na occiden al, con ibuyendo de es a mane a a
ocul a , nega , subo dina o ex i pa oda expe iencia o
exp esión cul u al que no ha co espondido con es e debe
se que undamen a a las ciencias sociales” (Lande ,
2000a:25)
muje es en o ien e medio
220
En cuan o al concep o de Pos colonialidad y en consonancia
con la e minología expues a, Mignolo lo de ine como “el
espacio de análisis y los p oyec os di igidos a e ela la lógica
ocul a de la colonialidad global ac ual” (2000:23); mien as
las au o as He nández y Suá ez (2008) nos hablan, en la
misma línea de pensamien o, de una p opues a
epis emológica de descolonización del conocimien o que
in en a de ela cómo las ep esen aciones ex uales sob e los
suje os colonizados p oducen un colonialismo discu si o que
no sólo da cuen a de una ealidad, sino que además la
cons uye. Desde es e pun o de is a, el pos colonialismo
p e ende pone en e idencia cómo el conocimien o y las
ciencias sociales han desa ollado sus discu sos sob e los
o os y las o as, no sólo “desc ibiéndoles/as”, sino ambién
cons uyéndoles/las desde su di e encia colonial y
mino izan e (Ibid.:9).
En de ini i a, lo que la au o a nos p oponía es busca la
semilla del colonialismo del sabe , y po an o del capi alismo
globalizado , en nues as elabo aciones eó icas y en nues as
p ác icas co idianas como eminis as, pues como nos ecue da
una de las g andes igu as del eminismo pos colonial, la
eminis a, neg a, lesbiana, socialis a y poe a Aud e Lo de, al
comenza su amoso ex o Edad, Raza, Clase y Sexo. Las
muje es ede inen la di e encia,
“Buena pa e de la his o ia eu opeo-occiden al nos
condiciona pa a que eamos las di e encias humanas como
oposiciones simplis as: dominan e/dominado, bueno/malo,
a iba/abajo, supe io /in e io . En una sociedad donde lo
bueno se de ine en unción de los bene icios y no de las
necesidades humanas, siemp e debe exis i algún g upo de
pe sonas a quienes, median e la op esión sis emá ica, se
lle e a sen i como si es u ie an de más y a ocupa el luga
muje es en o ien e medio
221
de los se es in e io es deshumanizados. En nues a
sociedad dicho g upo es á compues o po las pe sonas
Neg as y del Te ce Mundo, po la gen e de clase
abajado a, po las ancianas y po las muje es” (2004:1)
2. La di e encia colonial como di e encia cul u al
Esc i o po muje es pe enecien es a la Eskale a Ka akola, el
p ólogo de “O as Inap opiables” ealiza una in e esan e
e lexión sob e el uso y abuso del concep o de di e encia en
la cons ucción de la ciudadanía y “sob e el papel que
desempeña su cons i ución en el es ablecimien o de suje os
econocidos como ciudadanos “ap opiados” (2004:16)8. En e
los in e ogan es más o menos implíci os con los que pa e la
disquisición, pod íamos des aca los siguien es: ¿Cuándo la
di e encia es su icien emen e signi ica i a pa a con e i se en
una ma ca de op esión? ¿F en e a qué o quién se es
di e en e? ¿Quién iene la capacidad de enuncia la
di e encia? ¿Qué es la di e encia en un sen ido on ológico?...
8 Se a a de un lib o que compila a ículos de bell hooks,
A a B ah, Chela Sando al, Glo ia Anzaldúa… (2004) y cuyo
í ulo comple o es “O as inap opiables. Feminismos desde las
on e as”, Col. Mapas, T a ican es de Sueños, Mad id. Según
indica el p opio lib o, el é mino “inap opiable” p o iene de
un monog á ico edi ado po T inh T. Minh-ha sob e “Muje es
del Te ce Mundo”: T inh T. Minh-ha (ed.), “She, he
Inapp opia e/d O he . Special Issue on Thi d Wo ld Women”,
Discou se 8: Fall-Win e , 1986-1987. En cuan o a la Eskale a
Ka akola es un cen o social au oges ionado eminis a
ocupado en el año 1996 en el ba io de La apiés, Mad id.
muje es en o ien e medio
222
Mucho se ha esc i o en la iloso ía polí ica, y en especial en la
eo ía de la jus icia con empo ánea, sob e el esu gimien o
de las iden idades, el econocimien o de las di e encias, la
ei indicación de los de echos colec i os, cul u ales, de
g upo… los inago ables deba es en e el libe alismo y el
comuni a ismo, en e los de echos colec i os y los de echos
indi iduales, en e el uni e salismo y el ela i ismo, y cómo
no, el deba e en e el mul icul u alismo y el eminismo.9 Sin
emba go, supe ando el deba e concep ual en la ma e ia, el
p ólogo inse a de lleno los in e ogan es en las elaciones de
pode , en una mi ada plenamen e polí ica que in i a a
epensa el e nocen ismo de las ciencias sociales:
“los ex os compilados… ponen en cues ión qué se
cons i uye como di e encia y cómo lo di e en e iende a
equipa a se con lo pa icula , lo pe i é ico, lo de icien e –
en e a lo uni e sal y lo cen al- con o mándose en
elaciones asimé icas de pode . Las ma cas de di e encia
se esuel en mos ando las pa icula es ma cas de la
indi e encia: lo “neu o”, in isibilizado po no ma i o
hegemónico y sob e- ep esen ado.” (2004:10)
Si ya de po sí el ema es ex enso y complejo, mucho más
di icul oso se uel e si colocamos los in e ogan es an e io es
en el seno del pensamien o polí ico eminis a. Y jus amen e
es o es lo que se hace en el p ólogo ci ado, desnudando los
lími es del pensamien o polí ico eminis a de cie o ono
e nocen is a que homogeniza las necesidades e in e eses de
“la muje ”, sin ene en conside ación que “las muje es”, en
9 Pa a e un eco ido de es os di e en es deba es con sus
espec i os au o es con espec i os au o es y au o as, desde
una pe spec i a eminis a, e Reyes (2010).
muje es en o ien e medio
223
un sen ido analí ico, son cons ucciones complejas que
ambién es án c uzadas po aquellas di e encias coloniales,
aciales, eligiosas, cul u ales, é nicas, de edad, de clase… que
debemos ene en cuen a de una mane a c í ica, pa a no
e a en nues os análisis y es a egias. No sólo exis e “la
muje ”, en an o cons ucción social y elemen o analí ico,
desde la di e encia sexual biológica a secas. Si asumimos es e
pun o de pa ida, debemos admi i que se gene a en onces
una di e sidad de “muje es” y de p oblemá icas, necesidades
e in e eses a los que co esponde, po an o, ambién
di e sas es a egias y p opues as según la in e acción de los
ac o es y a iables ci ados. De es e modo, las au o as ponen
de mani ies o que,
“F en e a un eminismo global homogeneizado y
excluyen e que bajo la op esión de géne o iguala a odas
las muje es, es os ex os nos hablan de múl iples
op esiones, de di e en es di e encias, y del ex añamien o
de muchas muje es con un mo imien o eminis a con el
que se iden i ican pe o cuya agenda y legado his ó ico
esul an en g an medida ajenos pues o que oman como
suje o de e e encia a la muje blanca, occiden al,
he e osexual, de clase media, u bani a, educada y
ciudadana” (Ibid.:10)
E ec i amen e, la cen alidad de la di e encia colonial que
ca ac e iza al colonialismo como o ma de dominación se
basa en écnicas de ca ego ización que cons uyen a la “O a”
como inde ec iblemen e di e en e po pe enece a colec i os
sociales na u alizados (colonizados) como in e io es (Suá ez,
2008:29, ci ando a Cha e jee, 1993:14). En o as palab as, se
u iliza sub ep iciamen e la ca ego ía de la di e encia pe o no
en una apues a c í ica po el econocimien o de la di e sidad
muje es en o ien e medio
224
social y en un ho izon e de igualdad cí ica y polí ica; sino que
se u iliza el concep o de la di e encia, que hemos llamado
in e io izan e, de mane a que se consigue ocul a as las
di e encias cul u ales, las di e encias coloniales. De es e
modo, se di e en e se con ie e en sinónimo de se in e io
median e el uso de ma cado es de di e encia cul u al, que
pueden se aciales, eligioso-cul u ales o e no- ibales
(Ibid.:29). De hecho,
“Esa economía en la que i imos nos ha p og amado a
odos pa a que eaccionemos con miedo y odio an e las
di e encias que hay en e noso os y las manejemos de una
de es as es mane as: haciendo como si no exis ie an; si
ello no es posible, imi ándolas cuando pensamos que son
dominan es; o des uyéndolas si las conside amos
subo dinadas. Pe o no poseemos modelos de elación
iguali a ios pa a a on a las di e encias. En consecuencia,
las di e encias eciben nomb es alsos y se ponen las
se icio de la seg egación y la con usión” (Lo de, 2004:2)
En de ini i a, es e abajo asume la idea de que “las
di e encias coloniales ue on enmasca adas y endidas como
di e encias cul u ales pa a ocul a el di e encial de pode ;
es o es, la colonialidad del pode ” (Mignolo, 2003:27). Los
es e eo ipos y p ejuicios cul u ales/coloniales anclados en el
co azón de las ciencias sociales y que cons an emen e nos
emi en a las ca ac e ís icas esencializadas sob e lo que la
muje es, en gene al, y sob e odo, sob e lo que las muje es
neg as, indígenas, islámicas, á abes, mes izas, mig an es…
suponemos que son o lo que las muje es del “ e ce mundo”
colonizado deben se ; necesi an se some idos a un igu oso
análisis pos colonial que des ele cuán o de lo colonial
esconde lo “cul u al”.
muje es en o ien e medio
225
en e o as, a la mediación es a al desde la que se asignan los
luga es que han de ocupa los dis in os suje os sexuados y
acializados”, ya que “el capi alismo consigue nu i se y
egene a se a a és de esas di e encias. Se a a de un
modelo que no a a a las di e encias en sí mismas sino que
las sigue u ilizando como pa e de un odo donde uncionan
como agmen o de la maquina ia capi alis a” (hooks,
2004:30). Po an o, desde es e pun o de is a, se ecomienda
a ende a un elemen o cla e en la ges ión y p oducción de las
di e encias, el p opio es ado-nación, cuyo pa lamen o es una
de sus ins i uciones p incipales. Aún asumiendo lo que se
conoce como el debili amien o del es ado-nación, es
innegable su e o zamien o en el con ol de las on e as, en
el con ol de la mano de ob a y en los aspec os mili a es. En
e ec o, como se c í ico/a implica no abandona una ac i ud
de sospecha incluso hacia aquellos a ances que
apa en emen e son emancipado es y, en ese sen ido, es a
muy ale as a la más que demos ada capacidad de
adap ación de los sis emas de op esión, es in e esan e e
qué pasa en ones con las muje es en los pa lamen os y la
ges ión y p oducción de las di e encias que ahí se posi i iza.
En es e sen ido, en el mismo encuen o de Baeza, o a
ilóso a eminis a de econocido p es igio en nues o país,
Alicia Miya es, se p egun a po qué se á que en los países en
ías de desa ollo la agenda eminis a es á empezando
jus amen e po lo que más ha cos ado consegui en los
“países donde las democ acias se han es abilizado…” Es deci ,
eniendo en cuen a que en es os países la agenda básica del
eminismo se ha conseguido de mane a g adual, p ime o
de echos educa i os, después de echos labo ales, más a de
de echos sexuales, pa a llega po úl imo a los de echos
polí icos (desde la pe spec i a de la pa idad),
muje es en o ien e medio
238
“esa ocu encia de las muje es en los pa lamen os “en ías
de desa ollo” puede ene una inalidad posi i a, pe o
ambién muy eac i a… po ejemplo, en Amé ica la ina
muchas de las muje es que se es án colando en los
pa lamen os lle an una agenda con a ia a la igualdad, (ya
que) in e umpen los de echos sexuales… Si la agenda en
los países en ías de desa ollo empieza po el inal ¿Cuál
es la inalidad úl ima? ¿Puede se in e umpi la o a pa e
de la agenda eminis a? (Miya es, 2011)
Desde el o o lado del A lán ico, y no plan eado como
con a éplica a las an e io es e lexiones -de hecho ambas
obse aciones son pe ec amen e compa ibles-, sino como
ejemplo de aquellos análisis que es án conec ando el
eminismo con o as es a egias de pode e in e eses no
p ecisamen e eminis as; conc e amen e desde Boli ia,
ambién se cues iona cie a o ma de p esencia de las
eminis as eu opeas en las alianzas con los colec i os
la inoame icanos, así como su mane a asis encialis a de
en oca la coope ación,
“No debe ealiza se la ecolección en un lado -Eu opa-, y el
abajo social o polí ico en el o o lado -La inoamé ica-.
Conside amos que el abajo social y polí ico se debe hace
en ambos lados, an o en los países que coope an como en
los que son “coope ados”. La discusión sob e el
colonialismo, el machismo, el neolibe alismo, los
p i ilegios, el acismo, el pa ia cado, ambién se debe
hace en Eu opa. Las agencias de coope ación no pueden
solo da nos a eas a Abya Yala, noso as ambién les
plan eamos a eas po hace , po ejemplo: ¿cuáles son las
elaciones polí icas en e las eminis as eu opeas, del
Es ado español o ascas, con las muje es mig an es, las
muje es en o ien e medio
239
elaciones muje -muje , el consumismo de homb es y
muje es en Eu opa, el machismo de homb es
supues amen e no machis as con las muje es eu opeas,
pe o que usan muje es en p os i ución de nues os
pueblos y que i en en Eu opa?, ¿cómo se elacionan las
ONG españolas con sus con apa es?, ¿quiénes son sus
con apa es?, ¿acaso no son las muje es de clase media
que son las dueñas de las ONG la inoame icanas?”
(Pa edes, 2011:147)
Sin en a aho a de lleno en el deba e sob e qué en endemos
po igualdad y cuál es el concep o de indi iduo y el pa adigma
ilosó ico que la es á sus en ando, lo que me in e esa con
es os ejemplos es pone de elie e que, e ec i amen e, no
sólo como decía Valcá cel “el eminismo es á en una de las
ue es líneas de ac u a del mundo que nos oca i i ” sino
que el/los eminismo/s -suponiendo que podamos habla de
uno-, se es á/n econ igu ando y es á/n siendo epensado/s
desde esas o as a is as de nues a ealidad, donde el
capi alismo y la globalización son cla es, que ambién es án
conec adas con la ida de las muje es en nues o plane a y
sob e las que enimos desa ollando e lexiones a lo la go del
abajo.
De mane a que es á ocu iendo una “mul iplicidad de
apa en es eminismos” en e los que es cada ez más di ícil
esca a los eminismos que apues an po la idea de la
di e sidad de aquellas p opues as que u ilizan la p esencia de
las muje es pa a legi ima polí icas neolibe ales
explíci amen e, o cuando menos, dulci ica las con su
p esencia. Tan o desde Amé ica La ina, como desde o as
la i udes, algunos eminismos indígenas, el eminismo u al,
el eminismo comuni a io, cie o eminismo au ónomo, en e
muje es en o ien e medio
240
o os, es án poniendo de elie e posibles u ilizaciones del
discu so eminis a ambién po pa e de los pode osos
o ganismos in e nacionales,
“Los o ganismos in e nacionales pe manen emen e han
impues o su mi ada sob e las o mas de cómo inco po a a
las muje es al sis ema. Las polí icas del en oque MED
(Muje en Desa ollo) descub ía a las muje es como un
ejé ci o que aba a a la mano de ob a, y po lo an o, los
cos os de p oducción a a o del capi al. En es e ma co las
polí icas públicas enían que p es a a ención a
p omociona cie as capacidades en las muje es y po eso
los índices de escola idad básica e an an impo an es. El
en oque GED (Géne o en Desa ollo), que abaja con
muje es y con homb es pa a ans e saliza el en oque de
géne o y log a mejo as en la si uación de las muje es,
esponde a una necesidad del neolibe alismo y la
ansnacionalización donde las muje es no solo son usadas
como ue za de abajo mal pagada, sino que ambién se
las inco po a a las ep esen aciones polí icas. Aho a las
muje es le si en al sis ema no solo pa a apo a , en la
salida de la c isis económica, con abajo in o mal,
p eca izado y sin ningún ipo de cobe u a social, sino que
se c ea un imagina io de empode amien o po e a
muje es, pe enecien es a los pa idos neolibe ales,
pa icipando de los gobie nos que explo an y p eca izan a
muje es y homb es de nues os pueblos” (Pa edes,
2010:146)
Po an o, sin p e ende en es e abajo hace una sín esis de
odas las di e sas mi adas que es án sospechando la
u ilización de la p esencia de las muje es pa a legi ima
polí icas neo-coloniales, conside o que los ejemplos
expues os exp esan de mane a muy cla a la di e sidad de
muje es en o ien e medio
241
in e eses y p io idades que, en unción del luga del mundo
desde el cual enunciamos nues as necesidades, son unas u
o as. De ahí, ei e amos, la necesidad de análisis
con ex ualizados y del espe o po la di e sidad en las
p io idades.
5. Con lic os en O ien e Medio: El mili a ismo globalizado
desde una pe spec i a de eminismo pos colonial
En Señuelos sexuales. Géne o, aza y gue a en la democ acia
impe ial, Zillah Eisens ein p e ende des ela , usando el
concep o de señuelo (seducción, engaño y cap u a), cómo el
ac ual mili a ismo globalizado u iliza los cue pos ma cados
po el sexo y aza, así como el discu so de los de echos de la
muje como apade a áci a de la dominación global. Po
ejemplo, indica de mane a muy conc e a, “Condoleezza Rice
(muje y neg a) enca na su condición de señuelo cuando hace
la gue a en nomb e de los homb es blancos” (2008:16).
Añadiendo más adelan e sob e las gue as en A ganis án e
I ak,
“son gue as en angadas en discu sos sob e la democ acia
y el de echo de las muje es a libe a se de una ida de
ejaciones… pe o ninguna de esas dos gue as se inició
pa a libe a a las muje es, po lo que sigue siendo de
c ucial impo ancia que medi emos has a sus úl imas
consecuencias sob e la apa ición de es os ela os en es os
p ecisos momen os” (Ibid.:28).
Cómo, po qué y cuándo se es á u ilizando el discu so y/o
p esencia de las muje es es una p egun a más que pe inen e
en es os momen os his ó icos, donde la gue a sea hace pa a
muje es en o ien e medio
242
la “paz”, los comunis as han sido sus i uidos po los
“ e o is as”, los e o is as son “islamis as” y la “democ acia
impe ial” se impone desde los ú e os de los a iones. Se
p egun aba He e a sob e es e juego de con usiones,
“¿Cómo deja de lado que a p incipio de los no en a los
cí culos in elec uales ce canos a la CIA denominaban a los
alibanes a ganos eedom igh e s, mien as que acusaban
de e o ismo a los niños y niñas que i aban pied as a los
anques is aelíes de ocupación? ¿Cómo jus i ica , pues, la
in e ención anglono eame icana-eu opea en A ganis án
legi imada po el humani a ismo de los de echos?”
(2005:84)
¿Alguien de e dad c ee a es as al u as que las gue as en
O ien e Medio ienen emo amen e algo que e con los
de echos de las muje es? Decía lúcidamen e la eminis a
egipcia Nawal El Saadawi que “el colonialismo
no eame icano y el undamen alismo eligioso, an de la
mano con a las muje es” (2008). Es po eso que, en el
discu so de los de echos de las muje es, es necesa io es a
especialmen e ale as en el caso de las in asiones lle adas ya
a cabo en O ien e Medio, así como en las jus i icaciones que
sean u ilizadas en posibles in asiones u u as de los países
á abes, pues o que
“Los de echos humanos –y con ellos los de las muje es,
han sido u ilizados pa a en u bia y acionaliza los
aspec os misóginos y aciales del capi alismo global. En
an o que discu so, los de echos de las muje es o ecen
legi imidad a la democ acia, y a la ez, pe mi en some e a
c í ica o mas de democ acia dis in as de las occiden ales
de al mane a que si en pa a hace ala de de
muje es en o ien e medio
243
occiden alismo an e el es o del mundo” (Eisens ein, 2008:
28)
Es posible que alguna pe sona me esponda que, en gene al,
en nues as sociedades no se c ee que las in asiones en
O ien e Medio hayan sido lle adas a cabo po una
p eocupación eal sob e los de echos de las muje es. Sin
emba go, la cosa no es á an cla a cuando se deba e sob e “la
si uación” de las mismas. Es ealmen e p eocupan e la
acilidad con la que en muchos o os se comen a, po
ejemplo, sob e las muje es islámicas y á abes o sob e los
musulmanes y los islamis as adicales, como si en ambos
casos se a ase de lo mismo, con el único obje o de jus i ica
las in e enciones mili a es que el colonialismo global
necesi a, o cuando menos, esi ua al mundo islámico en su
luga de nue os ba ba izados.
Elimina la complejidad social de es e modo iene un cos e
muy ele ado, sob e odo cuando hablamos de si uaciones de
in asión a mada po que, como desa olla emos a
con inuación, se ic imiza a las muje es con i iéndolas en
“señuelos de géne o”. Se anula la mul iplicidad de di e encias
en e las muje es á abes, musulmanas o no, dado que exis e
una g an dis ancia en e habla de muje es unecinas,
saha auis, libanesas, pales inas o i aníes; además de las
eno mes di e encias de clase, e nicidad, edad, eligión… que
en e es os g upos sociales de muje es exis e. Es deci ,
simpli icamos la compleja ealidad de es as muje es,
cons uyéndolas desde es e eo ipos y concep ualizaciones de
géne o más ieles a la men alidad e no-cén ica y
ic imizan e, que a la co idianidad de es as muje es. Nawal El
Saadawi siemp e ecue da en sus con e encias que ella
es udió psiquia ía en Egip o, cuando las muje es en Eu opa
muje es en o ien e medio
244
apenas accedían a los es udios y mien as en el Túnez de los
años 50 ya e a posible abo a legalmen e; como dice la
au o a “el eminismo no es un in en o occiden al” (2008).
Es a simpli icación ic imizan e p o undiza la gene ación de
es e eo ipos de géne o, íc imas a que ípicas, que las
muje es blancas “debe ían sal a /es udia /ayuda ”. Una
sue e de ca ga de la muje blanca “ eminis a”, a imi ación de
la ca ga del homb e blanco. Como de nue o, años después,
insis i ía Mohan y,
“Me pa ece que muchos de los con enidos académicos
ac uales ienden a ep oduci ep esen aciones
“globalizadas” pa icula es de las muje es. Así como hay
una masculinidad anglo-no eame icana p oducida po y
desde los discu sos de la globalización, esul a impo an e
p egun a qué son las eminidades co espondien es que
se es án p oduciendo. Cla amen e, enemos la ubicua
muje global adolescen e ob e a en una áb ica, la
abajado a domés ica y la abajado a sexual. Exis e
ambién la abajado a inmig an e/mig an e en se icios,
la e ugiada, la íc ima de c ímenes de gue a, la p isione a
que es muje de colo además de se mad e y su i
adicción a la d oga, la consumido a –ama de casa, y así,
sucesi amen e. Y ambién es á la imagen de la mad e de la
nación / po aes anda e eligiosa de la cul u a y la
mo alidad adicionales… se suelen ubica geog á icamen e
en el Te ce Mundo /Su , pe o muchas de las
ep esen aciones que iden i icamos an e io men e se
encuen an dispe sas po odo el globo.” (2008:449)
Desde mi pun o de is a, lo que p e ende la au o a no es
nega el hecho de que la globalización es á gene ando odos
es os nue os pe iles, lo que cues iona es has a qué pun o
somos capaces de e los en nues as p opias sociedades,
muje es en o ien e medio
245
cul u as y en o nos, así como e las in e secciones en e
odos ellos, allá y acá, en el su y en el no e. Dicho de o o
modo, le in e esa p egun a se si las na a i as sob e nues as
“libe adas” muje es del no e se apode an de una agencia y
una lucha que a la ez es negada a las “pob es” muje es del
su . Y a es o esponde,
“Lo que quie o mos a aquí es que las muje es son
abajado as, mad es o consumido as en la economía
global, pe o noso as ambién somos odas esas cosas
simul áneamen e. Las ca ego ías singula es y monolí icas
de las muje es en los discu sos globalizado es
ci cunsc iben las ideas sob e la expe iencia, la agencia y la
lucha. Aunque hay o as imágenes de muje es
ela i amen e nue as que eme gen en es e discu so –la
abajado a en de echos humanos o la pa icipan e en una
ONG, la mili an e e oluciona ia y la bu óc a a co po a i a-
, exis e ambién una línea di iso ia en e las imágenes
alsas y exage adas de la eminidad ic imizada y de la
muje que oma el pode , y se niegan una o a” (Ibid.:449)
Con sos én en es as lógicas educcionis as, en el con ex o
in e nacional as el 11-S y las in asiones de I ak o
A ganis án,la muje “p omedio del e ce mundo” ha dado
paso a la muje “p omedio de mundo islámico”, cuyo “ elo”
se con ie e en p ueba e iden e de su ic imización ¿Qué
mecanismo nos impide plan ea nos la posibilidad de que una
muje islámica use pañuelo po que ella lo ha decidido y que
po an o enga de echo a lle a lo en España po el mismo
mo i o que las alumnas usan mel as, go as, somb e os…?
¿Se á, de nue o, la di e encia colonial que elimina la
capacidad de aciocinio y elección en “la o a in e io izada”?
Conside o, con Eisens ein, que es a mi ada desde a iba, des-
muje es en o ien e medio
246
empode ado a de las muje es musulmanas, es á suponiendo
un eno me sopo e a los discu sos del colonialismo global. Y
añade la au o a que “…las muje es musulmanas eladas se
con ie en en señuelos de y pa a las gue as con a el
e o ismo… ” (2008:16)
En es e sen ido, me pa ece undamen al la apo ación de
Nawal El Saadawi cuando a i ma que “debemos libe a la
men e de los elos isibles e in isibles como el maquillaje o la
ci ugía es é ica” (2008). Conside o po an o que el deba e no
es elo, sino la capacidad de elección y au onomía de las
muje es en la mane a que enemos de si ua nos y
p esen a nos an e el mundo, lib es de es e eo ipos de
géne o. P esupone que el elo elimina pe se es o úl imo, es
da un sal o analí ico demasiado iesgoso pa a las ciencias
sociales, que debe ían demos a . Como ecue da Mohan y,
en la e olución i aní el 1979 el elo ue u ilizado po las
muje es de clase media en las mani es aciones como símbolo
de apoyo a las muje es ob e as. Po an o, insis imos,
debemos in e p e a y conoce desde los con ex os
conc e os, his o izados.
Sin emba go, muchas de las muje es colonizadas de nues a
e a siguen sin iendo la insolida idad de un eminismo impe ial
(Eisens ein, 2008) incapaz de econoce las como suje os con
capacidad de acción y esis encia en e a las in asiones
mili a es de las po encias hegemónicas; incapaz de
econoce las como agen es sociales c í icos y e icaces en e
a la expoliación de los ecu sos na u ales de sus ie as;
incapaz de econoce las como “suje os in eg an es y
miemb os pa ícipes de su mundo amilia y comuni a io”
en e a una amilia, pa eja y comunidad que simplemen e las
manipula. Mucho me emo que hemos caído en la ampa:
c ea la di e encia colonial que jus i ica la
muje es en o ien e medio
247
ci ilización/sal ación de la O a, in e p e a la di e encia
desde nues a concepción uni e salizado a de la muje
libe ada y au ónoma que da azones al “sal acionismo de las
o as muje es”. Como nos des ela la au o a,
“Más aco de con la e dad (si es que alguna puede halla se
es es a his o ia), es que el hecho de que el mili a ismo
machis a u iliza los de echos de las muje es pa a elabo a
p oyec os polí icos de de echas, an o den o como ue a
de Occiden e. Los undamen alismos de de echa de odo
ipo, en O ien e y Occiden e, ponen én asis en p oyec os
mili a is as que ab azan la ans o mación en señuelos del
géne o que ma ca la ida de las muje es, con o sin
elo/chado /abaya/bu ka” (Eisens ein, 2008: 28)
Conside o que cie o eminismo ins i ucional co e el se io
iesgo de pe de se en los deba es in e minables sob e el elo
o las cuo as (asumiendo la pe inencia y la necesidad de es as
úl imas, pe o ambién sus lími es) mien as que la p esencia
de muje es en espacios polí icos y mili a es es usada de
mane a no malizada pa a jus i ica in e enciones mili a es (o
no mili a es) coloniales globales.
La Resolución 1325 del Consejo de Segu idad de la ONU,
adop ada en 2000, econoce la impo ancia de la
pa icipación de las muje es en la cons ucción de la paz y en
la necesidad de su p esencia y pa icipación en los ibunales
con ju isdicción sob e los c ímenes in e nacionales, así como
en los p ocesos de desa me, epa iación, easen amien o,
ehabili ación y econs ucción pos e io es a los con lic os
bélicos. Sin en a aho a en el deba e sob e si las muje es son
más o menos pací icas que los homb es, ya sea po esencia o
educación; lo que me pa ece más in e esan e es pone de
muje es en o ien e medio
248
elie e cómo, signi ica i amen e en la úl ima década, las
muje es es án inse ándose en las ilas de los ejé ci os y en
las labo es de segu idad, econocida és a como un espacio
que ambién deben ocupa las muje es en la p opia
Resolución.
Po an o, si uando el pun o de mi a en las muje es que son
pa e de las gue as y en las causas de su pa icipación,
acudimos a Eisens ein cuando a i ma que “Las muje es… no
sólo son íc imas de las gue as, ambién pa icipan en ellas.
Hoy día, es más p obable que in e engan ac i amen e en
alguna de ellas, dada las cambian es necesidades de una
economía global mili a izada” (2008:40). En e ec o, cada ez
la pa icipación de las muje es en los ejé ci os y su p esencia
en las ue zas a madas - eco demos el caso de Michel
Bachele , Minis a de de ensa an es que P esiden a de Chile o
el caso de Ca me Chacón, Minis a de de ensa an es de
pa icipa como candida a en las p ima ias del PSOE- es án
en u biando has a el ex emo lo que podemos en ende po
igualdad y po eminismo ¿Responde a c i e ios de igualdad el
hecho de que las muje es accedan hoy en un núme o
impo an e a espacios ese ados an e io men e a los
homb es cómo el ejé ci o? ¿Es amos las muje es más
libe adas po pode se mili a es? A es o esponde la misma
au o a,
“En luga de una libe ación, el ing eso de las muje es en el
ejé ci o ha de comp ende se como la más ecien e ase del
capi alismo global mili a izado … Más muje es se en
obligadas a alis a se en el ejé ci o po necesidades
económicas… Es posible que la p esencia de muje es en el
ejé ci o con ibuya a da le a es e es amen o un “look” más
democ á ico, simulando que las muje es aho a pueden
muje es en o ien e medio
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escoge las mismas ac i idades que los homb es… En
ealidad, hoy se alis an más muje es en el ejé ci o po que
hay menos democ acia, si po democ acia en endemos
opciones y opo unidades… el ejé ci o cons i uye uno de
los p incipales e enos donde las muje es abajado as o
de clase media pueden aspi a a una paga mensual…
exac amen e lo que el abajo domés ico les o ecía a las
muje es neg as en la década de 1950” (Ibid.:55)
Sin emba go, como con apa ida a es a u ilización sob e las
necesidades y la p esencia de las muje es, en nues o el
con ex o in e nacional son, pa adojalmen e, las muje es de
las comunidades más necesi adas y ulne ables quienes
ienen en e ejiendo p opues as al e na i as a la
globalización neolibe al mili a izada y al en ilecimien o de los
undamen alismos ascis as, ca ólicos y/o islámicos. En
e ec o, a pa i de la segunda mi ad del siglo XX, desde el
mo imien o Chipko en India, has a los eminismos islámicos e
indígenas ac uales o la impo an e pa icipación de las
muje es en la p ima e a á abe, pasando po el mo imien o
G een Bel con Wanga i Maa hai, en e muchos o os, las
muje es comenza on a ene una p esencia cla e como
mo imien os sociales de esis encia y con es ación a la
globalización neolibe al; po que como a gumen a Mohan y
“exis en ínculos causales en e las ubicaciones y expe iencias
ma ginadas y la capacidad de los agen es humanos de
explica y analiza los asgos de la sociedad capi alis a” (2008:
112)
Denunciaba la au o a que el p incipal e ec o de es a
ic imización de la muje “ e ce mundis a” que homogeniza
las expe iencias de los dis in os g upos de muje es en es os
países es que se anulan y deslegi iman los p ocesos de
esis encia que es as muje es han ido expe imen ando (que,
muje es en o ien e medio
250
al deci de Foucaul , debemos en ende den o de las
elaciones de pode ) (2008:150) ¿Acaso las “o as” muje es
jamás han espondido o cues ionado sus p opias y conc e as
es uc u as de pode ? ¿Realmen e las conside amos an
incapaces como pa a no habe alzado nunca la oz? De
hecho, ¿no son las muje es de los Su es quienes es án
pa icipando, y muchas eces a la cabeza, en p ocesos de
esis encia, emancipación y lucha social a ni el plane a io?
Es así como se p opone, en e a las mi adas coloniales que
es e a ículo apues a po decons ui , la p ác ica
ansnacional y solida ia de un eminismo an icapi alis a, y
po an o, un eminismo an iimpe ialis a como espues a
a iculada po los colec i os de muje es desde sus
“di e encias comunes”. Pues el capi al, al y como unciona
aho a “depende de y exace ba las elaciones de dominación
acis as, pa ia cales y he e osexis as” (Mohan y, 2008:420).
En de ini i a, una apues a po un en endimien o mayo de las
di e encias y de sus a iculaciones nos pod á o o ga una
isión más compleja sob e cómo és as son eabso bidas y
u ilizadas po la globalización neolibe al, gene ando
especialmen e consecuencias sob e las idas y los cue pos de
las muje es y niñas. Se a a po an o de una alianza desde
abajo, desde los mo imien os sociales an iglobalización y los
mo imien os de muje es c í icos con un capi alismo
pa ia cal acialmen e es uc u ado (Bha nani y Coulson,
2004:60)
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