scieee Science in your language
[es] (orig)

Antípolis: el desvanecimiento de lo urbano en el Cinturón del Sol

Read accessible full text

Antípolis: el desvanecimiento de lo urbano en el Cinturón del Sol

Author: García-Vázquez, Carlos
Publisher: Universidasd Politécnica de Cataluña
Year: 2011
DOI: 10.5821/pl.v0i2.1232
Source: https://idus.us.es/bitstreams/26c6e232-9d1c-4561-89a7-676c85407aac/download
10
Fachada de ho migón
Las ex u as del luga donde se ubica es e edi icio, ca ac e izado po un paisaje de
pinos y una ie a muy seca, hacen pensa en una achada compues a con somb as y
ex u as. Así la luz, al de ene se en es as ca idades y elie es, p oduce una con inuidad
con el paisaje del en o no. Po es a si uado en una zona muy abie a al inal de la ciudad,
su achada ha de esponde a di e en es dis ancias de isión: de lejos, con elie es que
a an el edi icio como una unidad, sin hace e iden e la medida que ealmen e iene es a
cons ucción; de ce ca, p oponiendo una complicidad con quien se ace ca, lo oca, se
apoya en él...
Es as achadas po an es de ho migón p opo cionan g an ine cia é mica al edi icio.
Fue on ealizadas in si u g acias a un molde de po ex, p obado aquí po p ime a ez. Es os
moldes ue on p e ab icados en indus ia pa a educi el iempo en ob a de ejecución de la
achada. Se u iliza on enco ados epan es, lo cual agilizó los abajos en ob a y puso en
uso la capacidad po an e de la achada ya du an e el p oceso cons uc i o. El esul ado
inal de achada moldu ada da un i mo de cla oscu o que acili a el diálogo del edi icio con
los bosques de pinos que lo odean.
Cla oscu o de achada y pinos
LA CIUDAD
An ípolis
El des anecimien o de lo u bano en el Cin u ón del Sol
Ca los Ga cía Vázquez
que a en la que lle aba abajando cinco años:
B oadac e Ci y. Se a aba de una especie de
“ciudad ideal en cla e no eame icana” que, su-
pues amen e, ma e ializa ía el sueño de muchos
de sus compa io as, conc e able en la que encia
po el indi idualismo y la na u aleza. Es os anhe-
los e an aho a ealizables g acias a la expansión
del au omó il y la elec icidad.
B oadac e e a una comunidad au osu icien e
compues a po un máximo de 5.000 habi an es.
Sus es p incipales componen es e an las ca e-
e as (se inse a ía en los nodos de una e ícula
e i o ial o mada po cuad ados de 20 millas de
lado), las i iendas subu banas (cada amilia ha-
bi a ía una casa aislada en una pa cela de un ac e
de supe icie) y las zonas e des y ag ícolas (que
ocupa ían 2/3 de su ex ensión o al). Más que u -
bana, po an o, la “ciudad ideal no eame icana”
e a e i o ial. Pos ulaba una dispe sión gene ali-
zada de la u banización, es a ía “en odos si ios y
en ningún luga a la ez”.
P o é icamen e, W igh imaginó con
B oadac e lo que en onces e a casi inconcebible:
un e i o io semiu bano-semi u al plagado de
mo eles, complejos de o icinas y subu bios esi-
denciales. Es os encla es es a ían comunicados
en e sí po una ed de supe au opis as en cuyos
enlaces su gi ían g andes cen os come ciales y
de ocio. W igh anunciaba: “B oadac e Ci y se á
an di e en e a la ciudad an igua o a cualquie
ciudad ac ual que p obablemen e no podamos
econoce la cuando llegue”.
Así ha sido. Se en a años después, y casi
sin que nos hayamos dado cuen a, el “sueño
ame icano” pa ece habe se ma e ializado. Eso
sí, los e ec os sociales de i ados del mismo son
muy di e en es a los que W igh supuso. En pa-
lab as de Da id J. Cieslewicz: “Ya en los años
30 F ank Lloyd W igh p edijo (y apoyó de odo
co azón) casi odos los g andes cambios que se
iban a p oduci en el paisaje ame icano en las si-
guien es seis décadas. W igh comp endió cómo
los coches, a los que amaba con desbocada pa-
sión, iban a cambia nues o sen ido del espacio.
P edijo (y aplaudió) el decli e de las ciudades, el
ad enimien o de la u banización de las zonas u-
ales, las supe au opis as, e incluso los ‘S op’n
Go’ (…) Su allo ue pensa que odo es o se ía
ma a illoso, saludable, es é icamen e ag adable,
y mo al y cul u almen e es imulan e”.1
La “cua a e olución u bana”: el “qué” y
el “po qué” del Cin u ón del Sol
Pe mí anme comenza es e a ículo con un
plan eamien o poco o odoxo, un plan eamien o
más basado en la psicología pe cep i a que en la
o odoxia disciplina . Imaginemos un ciudadano
eu opeo medio que i e en una ciudad eu opea
media. Imaginemos que le p oponemos un des-
ino: Hous on. Las azones que inci a on mi lib o
An ípolis. El des anecimien o de lo u bano en el
Cin u ón del Sol2 de i an del p esumible shock
que es e hipo é ico ciudadano expe imen a ía en
su con on ación con una ealidad u bana o al-
men e di e en e a la suya, en su con on ación,
mejo dicho, con un e i o io plagado de cen os;
un e i o io apa en emen e caó ico, sin lími es,
sin je a quía, casi sin o ma; un e i o io discon-
inuo y agmen ado… o o; un e i o io sin his-
o ia ni iden idad; un e i o io sin densidad pe o
donde habi an millones de pe sonas…
La pe plejidad de nues o ciudadano emana
de su incapacidad de ap ehende , de asimila un
en o no al que han dejado de se le aplicables los
pa áme os po los que adicionalmen e il a-
mos los hechos u banos. En Hous on no iene
sen ido habla de “cen o-pe i e ia”, “campo-
ciudad”, “espacio público-espacio p i ado”…
Ello explica que no encaje en el concep o de
“ciudad” que nues o ciudadano eu opeo iene
en la cabeza. Y sin emba go, Hous on no es la
luna (aunque de odos es conocida su especial
inculación con ella), sino una en idad inse a en
nues o mismo con ex o cul u al. Es más, es una
ealidad económica exi osa cuyo modelo u bano
se ex iende como la pól o a po odo el plane a,
an o que cab ía p egun a se: ¿es la ciudad del
u u o? Y no es la única cues ión que su ge de
la eme gencia y p opagación de mani es aciones
u banas an ex a agan es como la de Hous on.
En ab il de 1935, F ank Lloyd W igh exponía en
el Rocke elle Cen e de Nue a Yo k una ma-
Muchos o os in e ogan es es án sob e la mesa:
¿cuándo comenza on es as mu aciones?, ¿qué
las mo i ó? y, muy especialmen e, ¿hacia dónde
nos lle an?
En 1967, Robe Riley, ex alcalde de Albu-
que que, decla aba: “Puede se que lo que es-
amos iendo eme ge sea la e ce a e apa de la
his o ia de la ciudad, una ciudad pos indus ial
di e en e de la ciudad indus ial como és a lo ue
de los asen amien os u banos p eindus iales”3.
No es el único que así piensa. Muchos eó icos
opinan que hemos en ado en una nue a e a de
la his o ia de la ciudad, una ase que comenzó
hace es décadas. Especialmen e con unden e
es el diagnós ico de Edwa d Soja, según el cual
la i upción de es os enómenos u banos an
singula es anuncia, no la e ce a, sino la “cua a
e olución u bana”, la ansición de la me ópolis
indus ial de la mode nidad a la “pos me ópolis”
pos indus ial de la pos mode nidad4.
En pocos luga es del plane a es an pe cep i-
ble la cua a e olución u bana como en Hous on
o Albuque que. Es as ciudades es án si uadas en
una zona conocida como “Sunbel ” (“Cin u ón del
Sol”), un é mino que nació a comienzos de los
años 70 y se p opagó como la pól o a a inales
de esa década. Con él se designaba una anja
de Es ados Unidos cuyo lími e sep en ional enía
ma cado po el pa alelo 37. Po debajo de es a
línea quedaban 14 es ados: Cali o nia (su mi ad
su ), A izona, Nue o México, Texas, Oklahoma,
A kansas, Luisiana, Tennessee, Mississippi, Alaba-
ma, Geo gia, Ca olina del No e, Ca olina del Su y
Flo ida. En ellos se ubican las ciudades de las que
se ocupa el lib o: Los Ángeles, Phoenix, Tucson,
Albuque que, Dallas, Hous on, A lan a, Miami…
Pe o el Cin u ón del Sol es algo más que
un concep o geog á ico, ambién es un es ilo de
ida, un delicioso cock ail compues o de conse -
adu ismo polí ico, modos subu banos, buen cli-
ma, ocio y al a mo ilidad. The New Yo k Times lo
cali icó como un “expe imen o cul u al y polí ico”,
haciendo e e encia al masi o aspaso de pode
polí ico y económico que se ha p oducido desde
las ciudades del no es e de Es ados Unidos, cen-
os adicionales del mismo, hacia las nue as y
expansi as me ópolis del su .
Muchos eó icos opinan que he-
mos en ado en una nue a e a
de la his o ia de la ciudad, una
ase que comenzó hace es déca-
das. Especialmen e con unden-
e es el diagnós ico de Edwa d
Soja, según el cual la i upción
de es os enómenos u banos an
singula es anuncia, no la e ce-
a, sino la “cua a e olución
u bana”.
Y es que, en los úl imos 50 años, es e e i-
o io ha su ido una doble e olución: económi-
ca y demog á ica. An es de la Segunda Gue a
Mundial el Cin u ón del Sol e a una zona que se
ca ac e izaba po una pob eza endémica, un al o
g ado de despoblación y unos bajísimos ni eles
cul u ales. Po aquel en onces la mi ad de los
habi an es de Es ados Unidos, las 3/5 pa es
de los ing esos pe sonales y las 3/4 pa es del
sec o indus ial se concen aban en el iángulo
no es e, cuyos é ices e an Bos on, Washing on
y Chicago. Los es ados del su no e an más que
una uen e de ma e ias p imas.
Du an e la G an Dep esión de los años 30,
algunos economis as comenza on a plan ea que
la economía no eame icana es aba demasiado
condensada en dicho iángulo, cuyo po encial
de c ecimien o p esen aba ya cla os sín omas
de ago amien o. Pos ulaban, po ello, ex ende
el desa ollo del país hacia el su y el oes e, una
idea que puso en ma cha F anklin D. Rosse el
con el New Deal, que canalizó cuan iosas in e -
siones públicas pa a la cons ucción de in aes-
uc u as en la zona (como el plan de i igación
del Tennessee Valley).
1 Ci ado en SQUIRES, G ego y D. (2002), U ban sp awl. Causes, consequences & policy esponses (The U ban Ins i u e
P ess, Washing on), págs. 24-25.
2 GARCÍA VÁZQUEZ, Ca los (2011), An ípolis. El des anecimien o de lo u bano en el Cin u ón del Sol (Gus a o Gili, Ba -
celona).
3 GAMMAGE, G ady (J .) (1999), Phoenix in pe spec i e. Re lec ions on de eloping he dese (A izona S a e Uni e si y,
Tempe), pág. 73.
4 SOJA, Edwa d W. (2000), Pos me opolis. C i ical s udies o ci ies and egions (Blackwell Publishe s, Ox o d).
E a P a s (1965) es a qui ec a po la Escuela Técnica Supe io de A qui ec u a de
Ba celona. Rica do Flo es (1965) es a qui ec o po la Facul ad de A qui ec u a, Diseño
y U banismo de Buenos Ai es.
Además de su p ác ica p o esional (Es udio Flo es & P a s, undado en 1998), ambos
son p o eso es de P oyec os en la ETSAB-UPC, p o eso es de P oyec o Final de Ca-
e a en la ESARQ-UIC, y p o eso es en el Mas e de la Vi ienda de la ETSAB-UPC.
Plano de cons ucción de la achada de ho migón in si u
Fo o Ad ià Goula
Fo o Àlex Ga cía
Encon ado de pó ex con ecub imien o de aluminio
11
Pe o ue la Segunda Gue a Mundial la que indujo un au-
én ico uelco en el somb ío pano ama del Cin u ón del Sol.
P omo o del mismo ue el Depa amen o de De ensa, que
o ien ó hacia el su los ingen es p esupues os que había p e-
is o pa a la edi icación de indus ias mili a es y bases aé eas.
La zona p esen aba ca ac e ís icas muy ap eciadas po los al-
os mandos: buen clima pa a ola , ex ensos campos de en-
enamien o y luga es deshabi ados (a menudo desé icos). Así
su gie on mac oins alaciones como la base aé ea de Ki land
en Albuque que (Nue o México), la de Da is-Mon han en Tuc-
son (A izona) o Fo Bliss en El Paso (Texas). En de ini i a, en e
1941 y 1945, el Cin u ón del Sol ue mili a izado.
El in del con lic o bélico no supuso la up u a del ecién
es enado ma idaje en e el Depa amen o de De ensa y el su
del pa alelo 37. T as la Segunda Gue a Mundial nue as con-
iendas y amenazas, como la Gue a F ía o la Gue a de Co ea,
aconseja on segui alimen ando el caudal de in e siones mili-
a es que luía desde Washing on. Las indus ias ae onáu icas
ue on las p ime as en acudi en masa pa a bene icia se de es a
coyun u a. En los años 60, 1/3 de los empleos del á ea de Los
Ángeles y el 60% de los de la de Tucson se concen aban en
ellas. En Albuque que se c eó el Sandia Complex, un combina-
do de emp esas asociado al p og ama nuclea es adouniden-
se. Nacía así la “a omic ci y”, donde abajaban más de 8.000
pe sonas, la mayo ía de ellas cien í icos al amen e cuali icados
(en 1960, es a emo a ciudad con aba con más doc o es pe
cápi a que cualquie o a del país, lo que le alió el cali ica i o
de “meca cien í ica del oes e”).
La e olución del Cin u ón del Sol, po an o, u o su o igen
en las indus ias y bases mili a es. Pe o las in e siones públicas
de pos gue a no se limi a on a ellas. Obje o de las mismas
ue on ambién sus obsole as in aes uc u as: edes ia ias,
eléc icas, de saneamien o, de agua… Sin ellas el la en e a ac-
i o del Cin u ón del Sol nunca hubie a conseguido con en-
ce al capi al p i ado de que e a ho a de ecoge el es igo del
desa ollo de manos del Depa amen o de De ensa. La zona
enía mucho que o ece le: e enos ex ensos y ba a os, bajos
sala ios, escasos impues os, una mano de ob a dócil y aho a,
además, laman es in aes uc u as. A muchas indus ias no e-
ñas no se les pasó po al o es a ealidad eme gen e.
La llegada del capi al p i ado di e si icó la economía del
Cin u ón del Sol. Ki kpa ick Sale sin e iza en seis los pila es
sob e los que se edi icó su bienes a as la Segunda Gue a
Mundial5. Dos de ellos se habían cimen ado en la e apa an-
e io : ag icul u a y de ensa. Los o os cua o es aban ecién
desenco ados: ene gía (pe óleo y gas), sec o inmobilia io-
cons ucción, u ismo-ocio y nue as ecnologías. Es e úl imo
ue cla e pa a sos ene la colosal es uc u a económica que
se i ía de base a dicho bienes a . Su diseño ue, una ez más,
ob a del gobie no ede al. En los años 60 los siemp e gene o-
sos p esupues os de de ensa se di e si ica on hacia la indus-
ia elec ónica, que luyó hacia el Cin u ón del Sol a aída po
suculen os p oyec os inanciados po ondos públicos y desa-
ollados median e p og amas de coope ación en e indus ias
mili a es, uni e sidades y i mas elec ónicas.
En 1948, Mo o ola, cuya sede cen al es aba en Chicago,
se implan ó en Phoenix, donde llega ía a es ablece es plan-
as de p oducción. En 1980, la zona me opoli ana de es a
ciudad se había con e ido en el e ce cen o de al a ecno-
logía de Es ados Unidos, an sólo supe ado po Bos on y Sili-
con Valley. El ejemplo de Mo o ola, que con aba en onces con
18.000 ope a ios, había sido seguido po AiResea ch, Gene al
Elec ic, Goodyea Ae ospace, In el, ITT… Uno de cada dos
empleos indus iales de la zona de Phoenix pe enecía a los
amos de la elec ónica y la ae onáu ica. Y no se a aba de un
caso aislado. El Paso con aba con más de 70 i mas de al a
ecnología, en e ellas RCA, Gene al Elec ic, Gene al Mo o s
y Wes inghouse; en Tucson se habían ins alado Ga es-Lea je ,
IBM y Na ional Semiconduc o s; en Albuque que Digi al Equi-
pmen s; en Aus in Mic oelec onics y Compu e Technology...
En el su de Cali o nia el pano ama e a aún más lo ecien e. En
de ini i a, las indus ias elec ónica y ae oespacial acaba on
dominando el paisaje indus ial del Cin u ón del Sol, lo que
explica su ascenso al Olimpo de la economía global.
Pe o, como hemos anunciado, la e olución del Cin u ón
del Sol no sólo ue económica, ambién lo ue demog á ica.
En e 1970 y 1975 más de la mi ad del inc emen o de la po-
blación de Es ados Unidos se localizó aquí. Es e boom se
concen ó en las á eas u banas: si en 1940 an sólo el 37% de
los habi an es del Cin u ón del Sol i ía en ciudades, en 1970
lo hacían el 65%. Es e eno me c ecimien o coincidió con un
no menos signi ica i o descenso demog á ico de las ciudades
del no es e, as ixiadas po la c isis de los sec o es indus ia-
les adicionales. En el Cin u ón del Sol, en cambio, es aba la
indus ia del u u o, i mas elec ónicas que desa ollaban su
ac i idad en ac o ías limpias, donde abajaba una mano de
ob a al amen e cuali icada y… de aza blanca. Ello explica o a
de las pa icula idades del cambio demog á ico que se p odu-
jo en la zona: en e 1940 y 1970, mien as que la población
neg a se iplicaba en el iángulo no es e de Es ados Unidos6,
en el Cin u ón del Sol an sólo aumen aba un 21%, lo que
con as aba con el 59% de la población blanca.
En los años 80 nume osos eó icos ol ie on su mi ada
hacia el Cin u ón del Sol, con encidos de que el u u o de la
ciudad ame icana se es aba o jando allí, en un e i o io opu-
len o, conse ado , dinámico, abie o, libe al y emp endedo ,
un e i o io que esumía la esencia de lo que a los ame icanos
les gus a pensa sob e sí mismos. Tal como econocía Ada
Louise Hux able, Hous on: “(…) ha suplan ado a Los Ángeles
en la ac ual mi ología in elec ual como la ciudad del u u o.
C éanme. Hous on es el luga en el que se cong egan los e u-
di os con la in ención de e lo que la ci ilización mode na
ha ealizado. Ac ualmen e pe cibida y publici ada como la ciu-
dad-au opis a, la ciudad mó il, la ciudad espacial, la ciudad li-
neal y la ciudad de los especulado es, es á siendo disecciona-
da po a qui ec os e his o iado es u banos como un caso de
es udio sob e las nue as o mas y unciones. Incluso equie e
una nue a de inición del concep o de u banidad. Hous on es
la ciudad de la segunda mi ad del siglo XX”7.
Un é mino: “An ípolis”
“El lenguaje es impo an e. No podemos habla de un e-
nómeno si no con amos con un ocabula io que lo desc iba,
El lib o que es e a ículo p esen a pa e de una hipó esis simi-
la : en la ciudad con empo ánea “lo u bano” se es á des anecien-
do. Po deci lo de o a mane a, la ciudad con empo ánea es cada
ez menos “ciudad” y cada ez más “o a cosa” di ícilmen e de i-
nible. Y, sin emba go, es necesa io hace lo. Con encidos de que
pone nomb e a las ciudades del Cin u ón del Sol es un p ime
paso pa a que nues o ciudadano llegue a en ende las, hemos
decidido añadi o o neologismo a esa la ga lis a, un neologismo
inspi ado po el de Mum o d, pe o il ado po la mi ada eu opea:
“An ípolis”.
An ípolis es una u be que esponde a pa ones ísicos, un-
cionales, sociales y cul u ales con apues os a los que la polis
g iega inspi ó a la ciudad occiden al, una u be que an sólo se
puede de ini como negación de aquélla: es in-es able, in-di e-
enciada, in-sus ancial e in-ma e ial, es la ciudad sin du ación, sin
ca ác e , sin pasado y sin cue po.
5 SALE, Ki kpa ick (1976), Powe shi (Vin age Books, Nue a Yo k).
6 La mecanización de la ecogida del algodón hizo que g an pa e de la pobla-
ción neg a del su emig a a hacia el no e, en busca de empleos indus iales.
7 HUXTABLE, Ada Louise (1978), Kicked a building la ely? (Quad angle Books,
Nue a Yo k), pág. 143.
8 Pie ce Lewis, ci ado en LANG, Robe E. (2003), Edgeless ci ies. Explo ing he
elusi e me opolis (B ookings Ins i u ion P ess, Washing on), pág. 30.
9 MUMFORD, Lewis (1962), “The case agains ‘mode n a chi ec u e’. The u u-
e o he ci y (pa s I and II)”, A chi ec u al Reco d, pp. 131-132.
Ca los Ga cía Vázquez (1961) es a qui ec o y ca ed á ico de
Composición A qui ec ónica de la Escuela Técnica Supe io de
A qui ec u a de Se illa.
Casi 70 años después de que F ank Lloyd
W igh anuncia a la eme gencia de un
nue o ipo u bano que no end ía nada
que e con la ciudad adicional, sigue
sin con a con un nomb e que lo iden i i-
que. Bien es cie o que, en las úl imas dé-
cadas, han apa ecido in inidad de neolo-
gismos que han in en ado bau iza lo.
y muchos obse ado es aún no se han pues o de acue do sob e
cómo nomb a es a nue a y amo a geog a ía u bana”8. E ec i a-
men e, casi 70 años después de que F ank Lloyd W igh anun-
cia a la eme gencia de un nue o ipo u bano que no end ía nada
que e con la ciudad adicional, sigue sin con a con un nomb e
que lo iden i ique. Bien es cie o que, en las úl imas décadas, han
apa ecido in inidad de neologismos que han in en ado bau iza lo.
En una con e encia celeb ada en la Uni e sidad de Columbia en
1992, se de ec a on más de doscien os: “disu bia”, “exópolis”,
“ou e ci y”, “ou own”, “pen u bia”, “ ubu bia”, “ echnobu b”…
La mayo ía de ellos p o enía de inales de los años 80, si bien
había uno que da aba de 1961: “an i-ci y”9. Lo había acuñado
Lewis Mum o d pa a cali ica la ma ea subu bial que inundaba las
ciudades no eame icanas en aquellos años. Con es e é mino
pos ulaba que lo que es aba naciendo en las pe i e ias de Los
Ángeles, Chicago o Nue a Yo k negaba las o mas y alo es de
la ciudad adicional.
Pe o el Cin u ón del Sol es algo más que
un concep o geog á ico, ambién es un
es ilo de ida, un delicioso cock ail com-
pues o de conse adu ismo polí ico, mo-
dos subu banos, buen clima, ocio y al a
mo ilidad. The New Yo k Times lo ca-
li icó como un “expe imen o cul u al y
polí ico”, haciendo e e encia al masi o
aspaso de pode polí ico y económico
que se ha p oducido desde las ciudades
del no es e de Es ados Unidos, cen os
adicionales del mismo, hacia las nue-
as y expansi as me ópolis del su .
“Ac ualmen e pe cibida y publici ada
como la ciudad-au opis a, la ciudad mó-
il, la ciudad espacial, la ciudad lineal y
la ciudad de los especulado es, es á siendo
diseccionada po a qui ec os e his o iado-
es u banos como un caso de es udio sob e
las nue as o mas y unciones. Incluso e-
quie e una nue a de inición del concep o
de u banidad.”
Ada Louise Hux able