Ap oximación al es udio de la He mandad Gene al bajo los Reyes Ca ólicos en Se illa ... 457
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APROXIMACIÓN AL ESTUDIO DE LA HERMANDAD
GENERAL BAJO LOS REYES CATÓLICOS EN SEVILLA Y
SU TIERRA (1477-1498)
JOSÉ Mª NAVARRO SAÍNZ
Uni e sidad de Se illa
INTRODUCCIÓN
Bajo el é mino de He mandad se eúnen ealidades muy dispa es. Si nos ceñi-
mos a las He mandades municipales, oda ía es álida la di isión que el P o . Suá ez
Fe nández lle ó a cabo en base a las di e en es mo i aciones económicas, polí icas
y de o den público que inspi a on su nacimien o. De los es ipos undamen ales
en que desglosó el ci ado es udioso las He mandades municipales cas ellanas, nos
cen a emos en las denominadas He mandades gene ales, de i nidas como la unión
de municipios que, en pe iodos de c isis, de i enden sus p i ilegios y la paz y segu-
idad de sus e i o ios1. Dos ca ac e ís icas esenciales acompañan siemp e a es a
ins i ución: es án in eg adas po la mayo pa e de los núcleos u banos del Reino y
poseen una dimensión polí ica de undamen al impo ancia2.
Un some o eco ido po su e olución his ó ica nos conduce, en p ime luga ,
a las He mandades gene ales nacidas en e 1282 y 1315. Todas ellas su gen en
momen os de empo al debili amien o de la au o idad egia y, anscu ida la c isis,
desapa ecen. La de 1282 la p omue e el in an e don Sancho pa a comba i a su pad e
Al onso X, la de 1295 es c eada po las ciudades pa a p o ege se de la insegu idad
que eco e la mino ía de Fe nando IV y las de 1313 y 1315 buscan implan a en
Cas illa el o den y la jus icia en la u bulen a mino ía de Al onso XI3. Con odo, el
P o . Minguez Ma ínez opina que ales plan eamien os son simplis as, po que no
1 Los o os dos ipos e an la liga de ciudades de ca ác e me can il con in e eses económicos
comunes (He mandad de la ma ina de Cas illa) y las asociaciones de p opie a ios que disponían de
gua dias pa a p o ege sus bienes (He mandad Vieja de Toledo). L. SUÁREZ FERNÁNDEZ, “E olución
his ó ica de las He mandades cas ellanas”, Cuade nos de His o ia, 16, (1951), 5-78. Asimismo, esul an
muy in e esan es y en iquecedo as algunas p opues as pos e io es pa a clasi i ca las he mandades, J. I.
GUTIÉRREZ NIETO, “Pun os de ap oximación en o no al mo imien o hi mandino (Relaciones en e
la san a He mandad y la San a Hi mandade)”, Ac as de las I Jo nadas de Me odología aplicada a las
Ciencias His ó icas. II His o ia Medie al, (San iago de Compos ela, 1975), 313-322. C. GONZÁLEZ
MÍNGUEZ, “Ap oximación al es udio del Mo imien o He mandino en Cas illa y León”, Medie alismo,
1, (1991), 35-55.
2 J. Mª SÁNCHEZ BENITO, “No as sob e la Jun a Gene al de la He mandad en iempos de los
Reyes Ca ólicos”, Anales de la Uni e sidad de Alican e. His o ia Medie al, 8 (1990), 147-168.
3 L. SUÁREZ FERNÁNDEZ, “E olución his ó ica...”, ob. ci ., A. ÁLVAREZ DE MORALES,
Las He mandades, exp esión del mo imien o comuni a io en España, (Valladolid, 1974), 13-21.
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iene en cuen a las e dade as causas del nacimien o de las He mandades4Desapa-
ecida es a ins i ución en e 1325 y 1350, eapa ece camufl ada en el o denamien o
de 1351 de Ped o I, base de las pos e io es he mandades. Bajo el gobie no de los
T as áma a la He mandad gene al se ans o ma, ya que su enacimien o se debe a
la incapacidad mani i es a de la Co ona pa a man ene el o den público. Sus i nes
se án exclusi amen e policiales: acaba con el bandole ismo y pe segui el deli o
son las azones del nacimien o de las de 1370 y 1386. Finalmen e, en el ocaso del
einado de Juan II y con En ique IV, las He mandades gene ales de 1451, 1464 y
1473 se poli izan de nue o. Ambos mona cas las p omue en po que sólo cuen an
con la ue za de las ciudades en su en en amien o con la nobleza, de modo que la
sal agua da de la jus icia y la ep esión de la delincuencia no consiguen ocul a su
obje i o p incipal, que no es o o que a a de con e i las en aliadas de la Co ona
en su lucha an iseño ial5. Po úl imo, me ece una mención apa e la San a He man-
J. UROSA SÁNCHEZ, Polí ica, Segu idad y O den Público en la Cas illa de los Reyes Ca ólicos,
(Mad id, 1998), 30-38.
4 Pa a es e in es igado , el obje i o explíci o de las He mandades gene ales de es os años e a la
de ensa po pa e de las ciudades de sus ue os y libe ades –aunque as ella se ocul a an los in e eses
de la oliga quía di igen e–, an o en e a los in en os de uni o midad ju ídica de la mona quía, como
en e a la iolencia de la nobleza. Sin emba go, es as o ganizaciones enía una impo an e con adicción
in e na, ya que su más p o unda mo i ación e a a a de supe a la agmen ación polí ica y ju isdiccional
ca ac e ís ica de la Al a Edad Media. J. M. MÍNGUEZ FERNANDEZ, “Las He mandades gene ales
de los concejos de Cas illa (obje i os, es uc u a in e na y con adicciones en sus mani es aciones
iniciales)”, Concejos y ciudades en la Edad Media Hispánica, II Cong eso de Es udios Medie ales,
(Mós oles, 1990), pp. 539-657.
5 In es igaciones que hacen un eco ido his ó ico y mues an la e olución de las He mandades gene-
ales de Cas illa du an e la Edad Media analizando su o ganización y obje i os: J. PUYOL ALONSO, Las
He mandades de Cas illa y León. Es udio his ó ico seguido de las O denanzas de Cas onuño, has a aho a
inédi as. (Mad id, 1913). L. SUÁREZ FERNÁNDEZ, “E olución his ó ica...”, ob. ci . A. ÁLVAREZ DE
MORALES, Las He mandades, exp esión..., ob. ci . El capí ulo que dedica a es a ins i ución S. MORETA
Malhecho es eudales.Violencias. An agonismos y alianzas de clases en Cas illa, siglos XIII-XIV, (Mad id,
1978). J. UROSA SÁNCHEZ, ob. ci . Es udios de un pe iodo de e minado: C. GONZÁLEZ MÍNGUEZ,
Con ibución al es udio de las he mandades en el einado de Fe nado IV de Cas illa (Vi o ia, 1974).
Las páginas dedicadas a las he mandades en la mino ía de Al onso XI en J. VALDEÓN BARUQUE,
Los confl ic os sociales en el eino de Cas illa en los siglos XIV y XV, (Mad id, 1975).G. VILLAPALOS
SALAS, Jus icia y Mona quía. Pun os de is a sob e su e olución en el einado de los Reyes Ca ólicos,
(Mad id, 1997). J. Mª SÁNCHEZ BENITO, “Obse aciones sob e la he mandad cas ellana en iempos de
En ique IV y los Reyes Ca ólicos”, Espacio, iempo y o ma. His o ia Medie al, 15, (2002), 209-244. En e
los es udios de ca ác e egional o coma cal des acan: E. BENITO RUANO, He mandades en As u ias
du an e la Edad Media, (O iedo,1972). G. MARTÍNEZ DÍEZ, “La He mandad Ala esa”, Anua io de
His o ia del De echo Español, 43, (1973), 1-107. F. MORALES BELDA, La He mandad de las Ma ismas,
(Ba celona, 1974). J. I., RUIZ DE LA PEÑA, “La he mandad leonesa de 1313”, León Medie al. Doce
es udios, (León, 1978), 141-164. C. GONZÁLEZ MÍNGUEZ, “El mo imien o he mandino en Ála a”,
En la España Medie al. Es udios en memo ia del p o eso D. Sal ado Moxó, I, (1982), 435-456. Desde
el siglo XIII apa ecen en Andalucía he mandades en e dos o más ciudades p óximas, cuyo i n es mejo a
sus elaciones económicas y sociales y en las que puede es ablece se una ju isdicción común con el ob-
je o de ga an iza la segu idad necesa ia pa a el desa ollo económico y social de la coma ca en cues ión.
Es as o ganizaciones andaluzas mues an cie as peculia idades, sob e odo po el ca ác e on e izo de
la egión. M. GONZÁLEZ JIMÉNEZ, “La He mandad en e Se illa y Ca mona (siglos XIII al XVI)”,
Ac as del I Cong eso de His o ia de Andalucía Medie al, II, (Có doba, 1979), 3-20. C. ARGENTE DEL
CASTILLO, “Las He mandades medie ales en el eino de Jaén”, ibídem, 21-32. C. JUAN LOVERA,
“He mandad en e Alcalá la Real y P iego”, Bole ín del Ins i u o de Es udios Giennenses, 87, (1976),
5-12. Mª.J. SANZ FUENTES, “Ca as de He mandad concejil en Andalucía: el caso de Écija”, His o ia,
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dad Vieja de Toledo, Tala e a y Villa Real, asociación nacida en o no a 1300 pa a
e i a los saqueos de haciendas y colmenas p o agonizados po los “gol i nes” en las
coma cas en o no a esas es localidades. Poseyó sólo un undamen o económico y
su obje i o ue la ep esión del c imen, pe o sus cuad os de o ganización –basados
en las jun as, alcaldes y cuad ille os– y sus mé odos expedi i os si ie on de modelo
a las He mandades gene ales que nacie on bajo los mona cas T as áma a6.
1. EL NACIMIENTO DE LA HERMANDAD GENERAL DE 1476
En los úl imos decenios del siglo XV, la insegu idad, la iolencia y la al a de
espe o a la jus icia habían alcanzado al as co as en Cas illa. Al mo i En ique IV
en las pos ime ías de 1474, es alló una gue a ci il po la sucesión al ono que no
hizo más que empeo a la si uación. En es as ci cuns ancias, odas las ciudades y
illas del Reino aspi a on al es ablecimien o de la paz, a la segu idad en caminos
y despoblados, a que homb es y me cancías llega an a sus des inos sin sob esal-
os. Po eso, desde muy p on o, en plena con ienda, los ejemplos de las pasadas
y ecien es he mandades se o ecie on a los ojos del pa iciado u bano como la
solución a sus des elos.
La inicia i a co ió a ca go de los p ocu ado es de la ciudad de Bu gos, que
p opusie on a los Reyes Ca ólicos, en las Co es que se celeb aban en Mad igal
en ab il de 1476, la c eación de una he mandad de ca ác e local en e su ciudad
y las illas de la coma ca. Sus obje i os e an limpia la egión de delincuen es y
pa ida ios de los po ugueses, es ablece el á i co de la lana y e i a la salida de
o o y pla a7. Los Reyes Ca ólicos ap o echa on la coyun u a y es ablecie on las
bases legales de una He mandad gene al inspi ada en las an e io es, especialmen e
en los capí ulos edac ados en Villacas ín en 14738.
Ins i uciones y Documen os (en p ime a ci a; en adelan e HID), 5, (1978), 403-430. 329-343. M. NIETO
CUMPLIDO, Los o ígenes del egionalismo andaluz, 1235-1325, (Có doba, 1978). In es igaciones de los
mo imien os he mandinos en Andalucía du an e el siglo XIV: A. ANASTAGASTI y M. SANZ FUENTES,
“La he mandad en Andalucía du an e la mino ía de Al onso XI: Nue a apo ación documen al”, Sai abi,
25, (1985), 13-22. M. GARCÍA FERNÁNDEZ, “La He mandad Gene al de Andalucía du an e la mino ía
de Al onso XI de Cas illa”, HID, 12 (1985), 351-375, Ídem, “Las he mandades municipales andaluzas en
iempos de Al onso XI”, Anua io de Es udios Medie ales, 19, (1989).
6 R. VILLEGAS DÍAZ, “Sob e la i nanciación de la He mandad de Ciudad Real, sus ing esos
(1491-1525)”, En la España Medie al, 7, (1985), 911-928. J. Mª. SÁNCHEZ BENITO, San a He mandad
Vieja de Toledo, Tala e a y Ciudad Real. Siglos XIII-XV, (Toledo, 1987). L. SUÁREZ FERNÁNDEZ,
“E olución his ó ica...”, ob. ci ., 5-78. A. ÁLVAREZ DE MORALES, Las He mandades, exp esión...,
ob. ci ., 73-98. Ídem, “La He mandad de Tala e a, Toledo y Ciudad Real”, Espacios y ue os en Cas illa-
La Mancha (siglos XI-XV):una pe spec i a me odológica, (1995), 313-321.
7 El concejo de Bu gos dispuso de un ejé ci o compues o po cien o cincuen a homb es que e-
co ie on du an e un año la egión pe siguiendo a los malhecho es. Pa a paga es as ue zas, el concejo
bu galés impuso una sisa sob e el pan y la sal que en a an en la ciudad. L. SERRANO, Los Reyes
Ca ólicos y la ciudad de Bu gos, (Mad id, 1963), 170-175.
8 El P o . Ál a ez de Mo ales es de la opinión de que la He mandad Gene al de 1473 es la cla a
inspi ado a de la He mandad c eada po los Reyes Ca ólicos, ya que és os saca on de ella la mayo
pa e de los capí ulos. A. ÁLVAREZ de MORALES, Las He mandades, exp esión..., ob. ci ., 146-147.
Con odo, el P o . Suá ez Fe nández e en las o denanzas de Mad igal algunas impo an es no edades
espec o a las elabo adas en Villacas ín: se e i aba la a bi a iedad con una jus icia más obje i a y se
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El O denamien o de Mad igal, elabo ado po el Consejo Real, ue p omulgado
el 19 de ab il de 1476 y supuso el nacimien o de una nue a He mandad gene al. Sus
once a ículos esponden más a un plan eamien o policial que mili a , ya que las
p io idades ue on la paci i cación del Reino y la segu idad de los caminos. Su ámbi o
compe encial se limi ó a una se ie de deli os come idos en ye mo o despoblado:
sal eamien os de caminos, obos de bienes mueble o semo ien es, mue e, p isión y
he idas a homb es, y quema de casas, iñas y mieses. En cuan o a su o ganización,
cada localidad de menos de ein a ecinos elegi ía a un alcalde cada seis meses,
dos si el núcleo es aba más poblado. Bajo el mando de es e o i cial se encon aban
los cuad ille os, que acudi ían al adicional apellido, cos umb e de hace sona
las campanas pa a que los ecinos salie an a pe segui a los delincuen es: ya ue a
po denuncia o de o i cio, a la oz de he mandad, es os gua dias pe segui ían a los
c iminales has a cinco leguas de su localidad. Llegados a es e pun o, epica ían las
campanas pa a a isa a los del núcleo u bano más p óximo pa a que p osiguie an
la búsqueda. Las ac uaciones de la He mandad no se ían en o pecidas ni bu ladas, y
los malhecho es no pod ían p o ege se en ie as de seño ío o de ó denes mili a es ni
en cas illos y casas ue es, ya que sus encub ido es ecibi ían ue es cas igos. Una
ez de enidos los c iminales, se ían juzgados po los alcaldes sin es épi o y i gu a
de juicio y su sen encia se ejecu a ía inmedia amen e. Es e p ocedimien o ex ao -
dina io, “in agan i”, que e a la negación del de echo penal y p ocesal, siemp e se
jus i i có po el clima de iolencia e insegu idad que lo hacían necesa io. Po úl imo,
y és a e a una impo an e no edad, el o denamien o de Mad igal decla aba que la
en ada en la He mandad e a de ca ác e o zoso pa a odas las ciudades y illas
cas ellanas, no una opción polí ica de es os municipios. Es e p ecep o ya adelan aba
que los Reyes Ca ólicos iban a ans o ma la na u aleza de es a ins i ución9.
La nue a He mandad gene al ue pe i lando su o ganización y obje i os en el
cu so de una se ie de jun as gene ales que, a i mo acele ado, se sucedie on en e
1476 y 1477. En la p ime a de ellas, celeb ada en Cigales en junio en 1476, se
pusie on las bases pa a la c eación de un ejé ci o es able dependien e di ec amen e
de la au o idad eal. Es e p oyec o ya es aba p esen e en la cabeza de los Reyes
Ca ólicos desde hacía iempo, po lo que la implan ación de la He mandad ep e-
sen ó una opo unidad que no podían deja escapa 10. En Cigales se es ablecie on
p opo cionaba a los eos una se ie de ga an ías que an es no exis ían. L. SUÁREZ FERNÁNDEZ, Los
Reyes Ca ólicos. La conquis a del ono, (Mad id, 1989), 241.
9 R. CARANDE y J. M. CARRIAZO, El Tumbo de los Reyes Ca ólicos del Concejo de Se illa,
omos I-V (Se illa 1929-1971). Los omos VI-XII (Mad id 1997-2004) es án ansc i os po M. FER-
NÁNDEZ GÓMEZ, P. OSTOS SALCEDO y Mª L. PARDO FERNÁNDEZ, (en p ime a ci a; en adelan e,
Tumbo), I, 2, 273-280, ca a de capi ulación de la He mandad, echada el 15 de ene o de 1477, donde se
incluyen los o denamien os de Mad igal del 19 de ab il de 1476. También es á publicada es a no ma i a
en Co es de los An iguos Reinos de León y Cas illa, omo IV, (Mad id, 1882), 2-108.
10 Y es que, en e ec o, un año an es, Juan de O ega, a zobispo de Palenzuela, había p esen ado al
ey Fe nando un plan pa a c ea un con ingen e a mado que i nancia ían odos los cas ellanos: cada cien o
cincuen a ecinos su aga ía a un homb e de a mas y cada cien a un jine e, con lo que se euni ía un
ejé ci o de 3.000 soldados de caballe ía. Sin emba go, la oposición de la nobleza y del cle o, que ie on
pelig a sus p i ilegios, hizo acasa es a inicia i a. A. PALENCIA, C ónica de En ique IV, Edición de
A. PAZ y MELIA, (Mad id, 1975), (T)omo II, (D)écada III, (L)ib o XXIV, cap. VI, 240-242.
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las bases pa a la c eación de es e ejé ci o. Cada ciudad, illa y luga sos end ían
a un homb e de a mas po cada cien o cincuen a ecinos y a un jine e po cada
cien, de mane a que se c eaba una ue za de caballe ía compues a po un e cio de
homb es de a mas y dos e cios de jine es. Las poblaciones que habían ing esado
en la He mandad es aban obligadas a ene disponible a esos caballe os pa a cuando
la o ganización lo equi iese11. Es e o denamien o ue con i mado po los Reyes
Ca ólicos en Valladolid el 15 de junio de 1476. Pocos meses después, la Jun a de
Dueñas de i nía po meno izadamen e es a nue a ue za a mada p ecisando el equi-
pamien o mili a obliga o io de sus homb e de a mas y de sus jine es12. C is obal
de Qexo, caballe o de la He mandad se illana, desc ibía así su a mamen o: “...po
un anno me obligase commo odos los o os asían a se i a la dicha He mandad
con buen cauallo y buenas a mas, las quales a mas a ían de se és as: cauallo
que aliese dies mill ma a edís a iba y non abaxo y capaçe e y ba e a y alda y
goçe es y co aças y quixo es y gua niçión de b aços...”13.
Al da es os pasos, Isabel y Fe nando mos a on cla amen e que su p io idad
al ins au a la He mandad ue dispone de un ejé ci o pagado po las localidades
cas ellanas, mien as que a es os núcleos u banos sólo les a ajo de es a ins i ución
su sis ema de segu idades. Es as dos isiones con apues as siemp e i aliza on has a
que los Reyes Ca ólicos suspendie on la con ibución a la He mandad en 1498.
2. LA DIFÍCIL INTRODUCCIÓN DE LA HERMANDAD EN
SEVILLA Y SU POSTERIOR EVOLUCIÓN (1477-1498)
T as las Co es de Mad igal en el mes de ab il y la celeb ación de las jun as de
Cigales, Dueñas y San a Ma ía de Nie a, la undación de la He mandad gene al
ue un hecho consumado a i nales de 1476. Sin emba go, oda ía quedaba la di ícil
a ea de ex ende la po odo el eino: po Vizcaya, Galicia, Toledo, Ex emadu a
y, sob e odo, po las ciudades y illas de Andalucía14. En una p ime a ap oxima-
ción, los Reyes Ca ólicos en ia on a Se illa al doc o An onio Rod íguez Lillo y al
c onis a Alonso de Palencia con el obje o de sondea a los o i ciales y ecinos de la
11 Tumbo, I,2, 280-285. En Cas illa, a di e encia del modelo ancés o bo goñón, el caballe o
comba ía solo o, a lo sumo, acompañado de un paje. La di e encia en e el homb e de a mas y el jine e
sólo esidía en el ipo de a mamen o que ambos lle aban: el homb e de a mas cas ellano iba a mado con
lanza la ga, de “en is e”, que descansaba en una bolsa de cue o unida a la silla, celada con ise a, pe o
doble, quijo es, g e as y zapa os de hie o; el jine e po aba una a madu a muchísimo más lige a, lanza
co a, ada ga y puñal; al se el es ibo muy al o, enía que cabalga con las pie nas encogidas y poseía
una mayo libe ad de mo imien os. Desde i nes del siglo XV, el jine e end á una mayo ele ancia
espec o al homb e de a mas. L. LADERO QUESADA, Cas illa y la conquis a del Reino de G anada,
(G anada, 1993), 30-32.
12 Y. GUERRERO NAVARRETE y J. Mª SÁNCHEZ BENITO, “El p oceso cons i uyen e de
la He mandad Gene al. Los O denamien os de 1476 a 1478”, AHDE, LIX, 1989, 647-657. J. UROSA
SÁNCHEZ, ob. ci ., 159-172.
13 A.M.S., Ac . Cap., 1479-VI-25. Ca a inse a s/ .
14 A.M.S., Ac . Cap., 1477-III-14. Ca a al concejo municipal se illano de los dipu ados gene ales
de la He mandad echada el 19 de diciemb e de 1476. A. ÁLVAREZ DE MORALES, Las He mandades,
exp esión...,ob. ci ., 152-155.
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ciudad, pe o la eacción u ibunda del duque de Medina Sidonia al en e a se de la
maniob a ue con unden e: expulsó a Lillo de la ciudad –és e acabó e ugiándose
en el con en o ex amu os de S. Je ónimo–, a ó de con ence a los con e sos
de que la implan ación de la He mandad supond ía el p incipio del i n de odos
ellos, y amenazó con mul a , cas iga y des e a a odos aquellos que hablasen a
a o de dicha ins i ución. Abo ada la maniob a, Lillo y Palencia se encamina on
a Ca mona, desde donde el c onis a con inuó iaje hacia Có doba, ciudad en la
que comp obó que Al onso de Aguila había eaccionado con simila indignación
an e el p oyec o de la He mandad, ya que había a eba ado las ca as al mensaje o
eal15. En una segunda en a i a, el ey Fe nando encomendó a F ancisco de la
Peña, p ocu ado de En ique de Guzmán que a la sazón se encon aba en la Co e,
y a Alonso de Palencia que se en e is a an con el duque pa a con ence le del
es ablecimien o de la He mandad. Aunque en un p incipio En ique de Guzmán
pa eció dispues o a econside a su pos u a y a acep a dicha o ganización, p on o
se io que su ac i ud e a alsa16.
En los inicios de 1477, los Reyes en ia on a Se illa a su asallo Ped o de la
Algaba, ecino de la ciudad, y a Juan Rejón, p ocu ado de la He mandad y ca-
balle o se illano, con el doble obje i o de in o ma a sus o i ciales municipales de
los capí ulos elabo ados en las Co es de Mad igal y en las jun as que siguie on, y
de inco po a de mane a inmedia a a Se illa en la o ganización. Ap o echando la
ausencia del duque, es os emisa ios se pe sona on en el cabildo municipal el ie nes
14 de ma zo y leye on a sus o i ciales los capí ulos de la He mandad. Finalizada
la lec u a, equi ie on a los p esen es el es ablecimien o de dicha ins i ución en
la ciudad y su ie a. El cabildo municipal, “después de a idas sob ello muchas
al e caçiones”, quedó di idido. Ocho de sus miemb os p e endie on pospone la
o ación y llama pa a el p óximo cabildo a En ique de Guzmán, al Adelan ado
Ped o En íquez, a Ped o de S úñiga y al es o de los o i ciales con el obje o de que
odos jun os a a an el asun o17. Sin emba go, la inco po ación a la He mandad
quedó ap obada: los doce o i ciales es an es, que cons i uían una mayo ía su i cien e,
obedecie on y cumplie on las ca as eales. De común acue do, decidie on llama
pa a la p óxima asamblea al es o de los miemb os capi ula es con el obje o de
es udia la pues a en p ác ica de lo o denado po los mona cas18.
Debió mon a en cóle a En ique de Guzmán al ecibi las no icias de lo ocu-
ido en la sesión capi ula , ya que amenazó de mue e a los emisa ios eales, que
15 A. PALENCIA, C ónica de En ique IV, ob. ci ., D. III L. XXVII, cap. I, 302-303.
16 Ídem, ibídem, D. III, L. XXVIII, cap. VI, 20-21.
17 Al onso de Guzmán y Ma ín Fe nández Ce ón, alcaldes mayo es, Ma ín de Có doba, luga -
enien e de alcalde mayo en luga del duque de Medina Sidonia, los caballe os ein icua o Juan de
Se illa, con ado del duque de Medina Sidonia, Juan de To es, Al onso Fe nández Melga ejo, y los i eles
ejecu o es Al onso Fe nández de San illán y Ped o de Có doba. A.M.S., Ac . Cap. , 1477-III-14.
18 El licenciado Juan Fe nández de Se illa, alcalde mayo en luga de Ped o de S úñiga, los
caballe os ein icua o Juan de Monsal e, Ped o Mexía, Fe nando de Medina, hijo de Jo ge Medina,
Fe nando Díaz de Ribadenei a, Ga cía Fe nández Melga ejo, Juan Ca ano, Al onso del Caso, Fe nando
de Baena, Ma ín de Sepúl eda, y los i eles ejecu o es Al onso de las Casas y el licenciado Ped o Sánchez
del Alcáza . A.M.S., Ac . Cap. 1477-III-14.
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u ie on que e ugia se en un p ime momen o en casa de Ped o de S úñiga y más
a de solici a asilo al monas e io de S. Pablo, y obligó al esc ibano del cabildo, el
ju ado Al onso Ga cía, a en ega le las ac as capi ula es en la que es aba asen ado
lo ocu ido en la sesión19. Es ambién muy signi i ca i o que odos los o i ciales que
habían o ado a o ablemen e la ins au ación de la He mandad, con la excepción
de Fe nando de Medina, hijo de Jo ge Medina, no acudie an a la siguien e eunión
del 17 de ma zo que con ó con la p esencia del duque20.
En dicha asamblea, En ique de Guzmán dio su e sión de lo ocu ido y señaló
que el compo amien o de los o i ciales había sido e óneo ya que enían que habe le
consul ado en asun o an g a e. Ac o seguido, de ol ió las esc i u as capi ula es
sus aídas al esc ibano del cabildo y, aunque o muló su obediencia y su olun ad
de se icio a Isabel y Fe nando, sob eseyó sus ca as has a ecibi la espues a a
un esc i o que p e endía en ia les; los o i ciales p esen es se limi a on a acep a
pasi amen e sus palab as21. La si uación c eada demues a el palpable dominio que
En ique de Guzmán eje cía sob e la capi al hispalense. El ecelo que el duque enía
hacia la He mandad p ecisamen e se undaba en la c eencia de que es a ins i ución le
limi a ía las p e oga i as que enía sob e Se illa y pa e de su ie a. Palencia y los
19 El duque ambién puso en pie de gue a a los con e sos de la ciudad, a los que a emo izó
indicándoles que la He mandad supond ía un g an daño pa a su segu idad. A. PALENCIA, C ónica de
En ique IV, ob. ci ., D. III, L. XXVIII, cap. VI, 20-22.
20 Los o i ciales asis en es al cabildo ue on, además del duque, el alcalde mayo Al onso de
Guzmán y los siguien es egido es: Al onso Fe nández Melga ejo, Ga cía Tello, Juan Con ado (de
Se illa), Fe nando de Medina el mozo, hijo de Jo ge Medina, el licenciado Ped o de San illán, Ped o de
Almon e, Fe nando de Medina el Mozo, Juan de To es, Ped o de Có doba, Ped o de Ribe a y F ancisco
de Ribe a, alcalde de jus icia. A.M.S., Ac . Cap. 1477-III-17.
21 “An e es e cabildo ue dicho a los dichos o i çiales po el seño duque de Medina, en commo el
auía sabido que en el cabildo des e ie nes pasado auían seydo p esen adas po Iohan Regón y Ped o
de la Algaua çie as ca as y esc ip u as sob e lo de las he mandades, en lo qual ellos auían e ado y
non auían gua dado lo que deuían , pues que sabían su olun ad se con o me a lo quel Rey y Reyna,
nues os seño es, mandauan, quan o más eniendo él commo iene ca go de mi a y ase las cosas que
a su se uiçio cunplen más que o o alguno. E que después de asy p esen adas las dichas esc ip u as
los egido es que en el dicho cabildo se ayun a an algunos dellos cunplie an lo que los dichos seño es
Reyes mandauan, e o os algunos dixe an que uesen llamados pa a oy al cabildo asy él commo sus
seño es he manos y los o os egido es de la çibdad pa a e y en ende lo que en es e caso se ouiese
de ase . E dixo que de buena hones ydad le pa esçía que non se deuie a en ello ase cosa alguna as a
quel y sus seño es he manos ue an sob e ello eque idos, po que con su acue do se ouie a de ase
lo que çe ca dello más cumplía a se uiçio de los dichos seño es Reyes, quan o más eniendo commo
enía de su al esa pode es bas an es, e aún segund se auía echo e asía en o as algunas cosas que
an a duas non he an, e que a es a cabsa él enbió po el ju ado Al onso Ga cía, esc iuano del dicho
cabildo, y le oma a las esc pi u as que an el dicho cabildo ue on p esen adas, las quales en p esençia
de odos o naua e o nó a mí, el dicho esc iuano, las quales dixo que él obedesçía con eue ençia
deuida, e que en lo que ocaua al cunplimien o dellas que sob eseya, po quan o él que ía esc iuy a
los dichos seño es Reyes sob e es e caso y lo omaua sob e sy, as a que su al esa espondiese, con lo
qual él se en endía con o me commo syenp e lo auía echo. E los dichos o i çiales is o lo sob edicho
dixe on que he an en se con o ma e se con o ma on en lo que la me çed del dicho seño duque auía
dicho”. A.M.S., Ac . Cap., 1477-III-17.
JOSÉ Mª NAVARRO SAÍNZ
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se illanos que de endían la He mandad ambién pensaban que con la implan ación
de és a la “ i anía” del duque declina ía22.
Cincuen a días indica Palencia que du ó en Se illa la esis encia a la He man-
dad23. En la Jun a gene al de Dueñas, que se celeb ó en ma zo de 1477 oda ía sin
la p esencia de ep esen an es de Se illa, se hizo un llamamien o a la inco po a-
ción de odas las poblaciones cas ellanas a la o ganización, especialmen e a las
andaluzas24. En ca a del 20 de mayo, la eina Isabel mos ó su indignación po la
de i cien e ins alación de la He mandad en la ciudad y comisionó a An ón Rod íguez
de Lillo pa a soluciona el asun o25. Pocos días después, la Reina dipu ó a Ped o
de Sil a, su maes esala, pa a los mismos i nes pe o, sob e odo, con el obje o de
o ganiza un ejé ci o que comba ie a a los po ugueses y a los pa ida ios de Juana
desde T ujillo26.
Fue en la Jun a de Pin o-Mad id, que anscu ió en los es p ime os meses de
1478 y a ó el asun o de la eno ación de la He mandad, cuando acudió po ez
p ime a un p ocu ado de Se illa: C is óbal de Mosque a, caballe o ein icua o27.
Los Reyes Ca ólicos consiguie on en es a eunión la p ó oga bajo la p omesa de
anula en los es años de ampliación odo pedido, moneda o emp és i o, comp omiso
que luego no cumplie on28. Asimismo, aco da on que ni clé igos ni hidalgos con i-
buyesen a la He mandad29. A modo de compensación, Isabel y Fe nando ealiza on
en el mes de julio una se ie de concesiones de índole económica: pe mi ie on que
las penas de los deli os de usu a se ing esa an en las a cas de la He mandad de cada
22 A. PALENCIA, C ónica de En ique IV, ob. ci ., D. III, L. XXVII, cap I y L. XXVIII, cap.
VI.
23 Ídem, ibídem, D. III, L. XXVIII, cap. VI, 21.
24 En Dueñas se de e mina on asun os an c uciales como el núme o de gen e de a mas, la i nan-
ciación de la He mandad, las unciones de las Jun as p o inciales y del Consejo Gene al y la p ecisa
egulación de los casos de He mandad. A. ÁLVAREZ DE MORALES, Las He mandades, exp esión...,
ob. ci ., 158-159. J. UROSA SÁNCHEZ, ob. ci ., 179-182.
25 “E ago a soy in o mada que como quie que a éys echo la dicha He mandad, non se a echo
an en e amen e como cunplía de se ase , segund las leyes e ho denanças della; de que soy mucho
ma auillada, po no habe pues o en es o aquella diligençia que cunplía a se uiçio de Dios e mío...po
la qual mando a oso os e a cada uno de de os que luego como os ue e mos ada , syn dilaçión ni
o a escusa algun, agys la dicha He mandad e ho denes e c iéis o i çiales en ella, segund las leyes e
ho denanças...”. Tumbo, II, ca a en iada desde T ujillo, 40-41.
26 Tumbo, II, ca a en iada desde T ujillo, 30-31.
27 El 13 de ab il de 1478, C is óbal Mosque a p esen ó en el cabildo municipal las esc i u as y
capí ulos ap obados en esas Jun as A.M.S., Ac . Cap., 1478-IV-13.
28 A. ÁLVAREZ DE MORALES, Las He mandades, exp esión..., ob. ci ., 159-161. A mediados
de 1479, los Reyes obliga on a Se illa a echa una imposición de dos millones de ma a edíes pa a
su aga la a mada que p epa aban con a Po ugal. Un eque imien o de los ju ados se illanos eco dó
que dicha medida en aba en con adicción con las p omesas o muladas po los mona cas. A.M.S.,
Ac . Cap., 1479-VI-5 y 7.
29 A.G.S., R.G.S., 1478, junio 26, ol. 128. El es ado eclesiás ico y los hidalgos quedaban exen os
de paga la He mandad, a excepción de los paniaguados y los hidalgos que habían ganado p i ilegio
o hidalguía en iempos de En ique IV y no habían se ido a Isabel y Fe nando en la gue a a pesa de
los llamamien os e ec uados. A. ÁLVAREZ DE MORALES, Las He mandades, exp esión..., ob. ci .,
160-161.
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concejo y, además, cedie on a Se illa du an e es años la en a del co e aje de la
ciudad pa a ayuda la a i nancia es a o ganización30.
Todas es as Jun as gene ales –la de Dueñas y San a Ma ía de Nie a en 1476,
la de Dueñas y Bu gos en 1477 y la de Pin o-Mad id en in ie no de 1478– elabo-
a on la legislación necesa ia pa a do a a la He mandad de una o ganización que
cumplie a las unciones policiales, mili a es, hacendís icas y adminis a i as que los
Reyes Ca ólicos y sus más di ec os colabo ado es se habían i jado, compe encias
que desbo daban cla amen e los obje i os iniciales. Cuando se conce ó la paz con
Po ugal en diciemb e de 1479, Isabel y Fe nando en ia on ca as in o mando a las
ciudades que componían la p o incia de Se illa su in ención de man ene la San a
He mandad los es años de p ó oga decididos en las Jun as de Pin o-Mad id, a
pesa de la i nalización de la con ienda31. Aunque hubo algunas esis encias pun ua-
les, como la de Bu gos, y en algunas coma cas la He mandad oda ía no se había
implan ado, es a o ganización es aba a i nales de 1479 i memen e consolidada en
las ein idós p o incias que la cons i uían32.
Desde Pin o-Mad id, las jun as gene ales endie on a dis ancia se empo al-
men e, aunque se man u o, con mayo o meno egula idad, un i mo anual. En los
años ochen a des acó po su impo ancia la Jun a gene al de To elaguna, celeb ada
en diciemb e de 1485 y ap obada po los Reyes en 1486, donde se e ocó oda la
legislación an e io y se elabo ó un nue o cuade no. En es a eunión se i ja on en
seis los casos de He mandad, es ableciéndose las co espondien es penas. Uno de
los p incipales obje i os del cuade no ue di e encia con ni idez las ju isdicciones
de la jus icia o dina ia y la de la He mandad. También se dispuso que la con ibu-
ción ex ao dina ia pa a la gue a de G anada, que se enía abonando desde 1482,
ue a des inada a paga a una se ie de comba ien es y no al epa o de acémilas y
alado es. Asimismo, se o denó que la cua en ena pa e de la con ibución o dina ia
uese des inada a la pe secución de lad ones y malhecho es, ya que dicho obje i o
se había descuidado33.
30 El ey Fe nando mandó aplica a las a cas de la San a He mandad las penas que se imponían a
c is ianos, judíos y mo os que come ían deli os de usu a. Tumbo, II, 223-224, ca a echada el 7 de julio
de 1478. Ca as eales que con i ma on la licencia pa a que el concejo hispalense a enda a la en a del
co e aje de Se illa po es años con el obje o de i nancia la He mandad: A.G.S., R.G.S., 1478, junio
26, ol. 128 y 1478, julio 9, ol. 83.
31 Tumbo, III, 15-16, ca a echada el 24 de diciemb e de 1479.
32 El ey Fe nando comisionó en ene o de 1480 a Diego de Mad id pa a in oduci la He mandad
en los pueblos de Andalucía y Ex emadu a que oda ía no la habían ecibido. Tumbo, III, 25-30, ca a
echada el 12 de ene o de 1480.Las p o incias e an las siguien es: Bu gos, So ia, Palencia, Valladolid,
León, To o, Zamo a, Salamanca, Á ila, Sego ia, As u ias, Mad id, Toledo, Hue e, Alca az, Guadalaja a,
Có doba, Jaén, Se illa, Cuenca, T ujillo, más las “ ie as del a zobispo”. L. SUÁREZ FERNÁNDEZ,
Los Reyes Ca ólicos.. La conquis a..., ob. ci ., 248- 250
33 En el p eámbulo del cuade no se exponen las azones de dicha ans o mación: la legislación,
que se había ido supe poniendo en euniones y jun as, e a muy con usa, es aba inconexa y desg anada
en di e en es cuade nos, y con enía p ecep os localis as, empo ales y con adic o ios. Sin emba go, los
au én icos mo i os de los cambios ue on ec i i ca en pa e la des iación de los obje i os iniciales que
había su ido la o ganización po causa del confl ic o bélico con G anada y las c ecien es p o es as de
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po que, e an muy habi uales las “ i ngidas eçindades”, median e las cuales muchos
ecinos de los núcleos u ales a aban de pasa po ecinos de Se illa pa a ocul a
así mejo sus bienes. A es as des en ajas se sumaba el hecho de que los g andes
p opie a ios ag ícolas del al oz e an ecinos de Se illa y pechaban en la ciudad
y no donde enían sus p opiedades. En de i ni i a, en los pueblos de la ie a sólo
con ibuían al epa imien o los b ace os y los pequeños p opie a ios ag ícolas58. La
jus i i cación de impone el epa imien o en los núcleos del al oz end ía dada po
el ue e ni el de au oconsumo que exis ía en el medio u al, y po que es e sis ema
no pe judicaba, como e emos, a los come cian es o áneos y ex anje os. Po o a
pa e, es e doble sis ema imposi i o no ue algo exclusi o de Se illa, ya que pa ece
que es u o ex endido po odo el eino de Cas illa59.
Se illa se con i ió, como en el caso de los pedidos, en el ó gano ec o del
p oceso de ecaudación de la de ama: en base a los da os apo ados po el pad ón
de cuan ías en igo , los con ado es se illanos elabo a on una ca a de epa imien o
donde asigna on a cada pueblo la can idad que les co espondía paga . Las sumas
que apo a on cada una de es as unidades i scales pa a el ienio comp endido en e
1478-1481, una ez subsanados los e o es del epa imien o, pe manecie on ya
inal e ables has a la i nalización de la He mandad en 149860.
58 Exis en muchas denuncias de los concejos u ales al cabildo municipal hispalense sob e alsas
ecindades y ace ca de ecinos que se de endían como ancos pa a eximi se de paga el pedido de
1475. Falsas ecindades: A.M.S., Ac . Cap. 1476-IX-25, ca a de Ge ena s/ ; 1476-XII-20, pe ición de
Cazalla de la Sie a. Sob e anquezas discu ibles: 1476-IX-5, ca a de Cas illeja del Campo; 1477-X-8,
pe ición de Zu e; 1477-VII-16, ca a de Pa e na del Campo. A. COLLANTES DE TERÁN SÁNCHEZ,
“Ciudades y illas andaluzas: a iedad imposi i a...”, ob. ci ., 498-500.
59 En ca a en iada a Se illa, los p opios Reyes Ca ólicos señala on que esa di e encia e a habi ual.
Habían o o gado a algunas ciudades la posibilidad de u iliza sisas e imposiciones pa a paga la He man-
dad “po qui a los escándalos y albo o os que sob e los epa imien os suele a e en ellas”. Tumbo, III,
501-503, 4 agos o de 1484. También la ie a de Sego ia pagó la con ibución a la He mandad median e
epa imien o, mien as que el cue po de la ciudad ecogió el ibu o median e sisa. M. ASENJO GON-
ZÁLEZ, Sego ia. La ciudad y su ie a a i nes del Medie o, (Sego ia, 1986), 525-526. A. COLLANTES
DE TERÁN SÁNCHEZ, “Ciudades y illas andaluzas: a iedad imposi i a...”, ob ci ., 497.
60 Así pa ecen señala lo algunas de las ca as de epa imien o que la ciudad en ió a las pobla-
ciones de su ie a. En ellas, las can idades asignadas a cada illa o luga ue on las mismas a lo la go
del iempo. Los ma a edíes epa idos en los pueblos de la ie a ue on los siguien es: Alja a e y
Ribe a: Co ia: 18.000; Puebla: 13.000; Aznalcáza : 53.500; Sanlúca la Mayo : 70.000; Escacena:
62.000; Pa e na: 48.000; Cas illeja del Campo: 15.700; Hinojos: 55.500; Manzanilla: 20.000; Hué a :
27.000; Pilas: 4.500; Sal e as: 15.000; Ge ena: 25.300; Guillena: 12.300; Aznalcólla : 8.000; Bu gui-
llos: 5.700; Alcalá del Río: 40.500; Rinconada: 13.500; Tejada: 1.000; Chillas: 1.000; mi ación de San
Juan: 1.500; mi ación de San o Domingo: 1.500; mi ación de Cazalla: 1.400; mi ación de Paloma es:
3.000; y mi ación de Bollullos: 3.200. Sie a de A oche: A acena: 100.000; Hinojales: 3.700; Cumb es
Mayo es y de Enmedio: 25.000; Cumb es de San Ba olomé: 8.000; Bodonal: 22.700; Ma o e a: 2.000;
Higue a: 28.400; F egenal: 120.000; San a Olalla: 40.000; Cala: 24.600; Zu e: 28.000; A oche: 20.000;
Co egana: 18.000; Encinasola: 6.500; Almadén: 15.000; El Real: 15.000; Cas illo de lsa Gua das:
15.000; y Cas ilblanco: 13.000. Sie a de Cons an ina: Cazalla: 76.000; Alanís: 60.000; Cons an ina:
66.000; Puebla de los In an es: 30.000; El Ped oso: 30.000; S. Nicolás del Pue o: 4.000; y Villanue a
del Camino: 22.000. La Campiña: U e a: 110.000; Alcalá de Guadaí a: 95.000; y Leb ija: 80.000.
A.M.S., Papeles del Mayo domazgo, caja 68, años 1484/85 y 1485/86; caja 69, años 1486/87 y 1487/88,
y caja 68, año 1488/89.
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El cabildo municipal hispalense ambién a endía las pe iciones y eclamaciones
que o mulaban en su seno los pueblos de su al oz: supe isaba la jus icia del epa o
que lle aban a cabo los concejos u ales en e sus con ecinos, es udiaba las quejas
emi idas po las illas y luga es sob e di e en es cues iones y ac uaba con a los
mo osos que no que ían paga . Du an e 1478, odos es os asun os ue on lle ados
po los dipu ados de la he mandad, que e an es o i ciales se illanos –dos egido es
y un ju ado– elegidos cada cua o meses en el cabildo municipal. Más adelan e,
se designó pa a ales menes e es a di e en es o i ciales capi ula es, especialmen e
a los con ado es61.
En elación a los mecanismos imposi i os que adop a on los núcleos u ales
del al oz se illano pa a paga su con ibución a la He mandad, dis inguimos es
e apas en los ein e años que du ó su implan ación:
1. A pesa de que se había dispues o que los pueblos de Se illa emplea an el
epa imien o, muy p on o se ele a on desde di e en es concejos del al oz pe iciones
al cabildo municipal hispalense pa a ecauda el ibu o de la He mandad median e
imposiciones. En agos o de 1478, las illas de Alcalá de Guadai a y Cons an ina
ue on las p ime as en solici a es e cambio. Los o i ciales de es a úl ima localidad
aboga on pa a que se g a ase la comp a- en a de cie os a ículos –una blanca en la
lib a de la ca ne y del pescado, y un co nado en el acei e–, se a endase el he baje
de la illa y se omasen cie as can idades de los bienes de p opios62. El esul ado
i nal de las negociaciones que siguie on die on como esul ado que seis illas del
al oz, Alcalá de Guadai a, Cons an ina, Leb ija, Cazalla de la Sie a, Alanís y U e a,
i nancia an la He mandad con impues os indi ec os. Meses más a de, en julio de
1479, el cabildo municipal decidió gene aliza es as concesiones y o denó que odas
las poblaciones de la ie a u iliza an las imposiciones, ya que los epa imien os
ocasionaban g andes daños y a igas en e la población63.
En consecuencia, du an e cinco años, de agos o de 1479 a agos o de 1484, los
núcleos u ales del al oz se illano paga on su con ibución a la He mandad median e
imposiciones. Las en as co espondien es se a endaban a las pue as del co al de
los Olmos en p esencia de un g upo de o i ciales se illanos –el asis en e, algunos
caballe os ein icua o o alcaldes mayo es y los con ado es de la ciudad– y de la
misma o ma que se lle aba a cabo con las en as del cue po de la ciudad. Se a en-
daban anualmen e dos g andes bloques: la en a de la blanca de la ca ne de odas
las poblaciones del al oz y las en as de las “ymposiçiones de çinco ma a edís po
61 Los dipu ados de la he mandad de endían los in e eses del concejo “y los ag auios que se
asían a p esonas esinas des a çibdad” en las Jun as que celeb aba la He mandad y an e los Reyes.
Asimismo, o a de sus unciones e a a ende las eclamaciones de los concejos de la ie a en asun os
elacionados con la He mandad. Sin emba go, pa ece que la ac i idad de es os dipu ados se ex endió
sólo a lo la go de 1478, pues pa a echas pos e io es desapa ece su as o. A.M.S., Ac . Cap., 1478-I-19,
1478-I-21, 1478-I-28, 1478-VIII-21, 1478-VIII-31 y 1478-X-26.
62 A.M.S., Ac . Cap., 1478-VIII-31, Ca a de Cons an ina inse a s/ . 1478-IX-4 y 14. Alcalá de
Guadai a solici ó licencia a la ciudad pa a echa imposición en la ca ne y el pescado y así paga los es
años de con ibución a la He mandad. A.M.S., Ac . Cap., 1478-VIII- 21.
63 A.M.S., 1479-VI-23. A.M.S, Papeles del Mayodomazgo, 1480-81.
JOSÉ Mª NAVARRO SAÍNZ
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çien o” de odas las illas y luga es de la ie a64. Po o o lado, hay que eco da
que los concejos cas ellanos no enían au onomía i scal, pues o que cualquie nue o
impues o necesi aba la ap obación del ey. Po ese mo i o, el concejo se illano
solici ó en 1483 la au o ización egia pa a su aga la He mandad del año p óximo
median e imposiciones y, como és as e an insu i cien es, pa a echa o as nue as
donde menos pe judicasen65.
2. El 4 de agos o de 1484, Isabel y Fe nando en ia on una ca a al concejo
se illano donde expusie on las quejas que les habían llegado de los “me cado es
y agine os”. És os se sen ían ag a iados po que pagaban la con ibución de la
He mandad po pa ida doble: en las localidades en las que e an ecinos y po donde
pasaban con sus me cancías. Po dicho mo i o, aunque pe mi ie on que el cue po de
la ciudad con inua a con las imposiciones, o dena on que, en adelan e, los núcleos
u ales del al oz se illano cogiesen ese impues o median e epa imien o66. Las
p o es as de los come cian es o áneos y ex anje os es aban plenamen e jus i i cadas
y, como señala el P o . Collan es de Te án, los concejos no sólo e an conscien es
de es a ci cuns ancia, sino que g a aban cie os p oduc os con la cla a in ención
de ebaja la p esión i scal a ecinos y mo ado es y concen a sob e los o áneos
odo el peso de la con ibución. El ejemplo que ci a el e e ido in es igado , el de
la imposición del pescado esco y salado de 1450, se epi e en 1491: es e impues o
ecaía sob e las espaldas de los come cian es ex anje os, que casi exclusi amen e
comp aban y endían ese p oduc o, de mane a que si se eximía a es e colec i o de
su pago, la en a dejaba de se en able67.
Po es as azones, en e 1484/85 y 1487/88 los pueblos de la ie a de Se illa
con ibuye on a la He mandad ía epa imien o. La ciudad o denó a las illas y
luga es de las cua o coma cas que hicie an epa imien o de las can idades que les
habían sido asignadas. Pa a ello, eunidos en sus espec i os ayun amien os, los
o i ciales de cada concejo u al elegi ían a seis homb es buenos –dos de la mayo
cuan ía, dos de la mediana y dos de la meno – pa a que, jun o a al esc ibano del
64 La en a de la blanca de la ca ne se a endaba de Ca nes olendas a Ca nes olendas, mien as
que las imposiciones del 5% e an del 1 de ene o a i nales de diciemb e. A.M.S., Papeles del Mayo do-
mazgo, 1481-82, 1482-83.
65 Tumbo, III, 364, ca a de licencia del Rey al concejo de Se illa echada el 26 de julio de 1483.
Los Reyes Ca ólicos manda on a Se illa que designa a a dos ein icua os y a un ju ado pa a que, jun o
al asis en e de la ciudad y a su ep esen an e Nuño de Villa añe, ie an las en as donde se echa ían las
nue as imposiciones pa a la con ibución de la He mandad de Se illa y su ie a en el año en 1483/84.
Tumbo, III, 380-381, ca a echada el 18 de agos o de 1483.
66 Tumbo, III, 501-03.
67 A. COLLANTES DE TERÁN, “Ciudades y illas andaluzas: a iedad imposi i a...”, ob. ci .,
497-498 y 500-502. En 1491, los a endado es de la imposición de los pescados escos y salados pa a
el cue po de la ciudad de Se illa suplica on a la ciudad que in e cedie a an e los Reyes Ca ólicos, po que
és os habían o denado que los hidalgos, clé igos y ex anje os es u ie an exen os de paga esa en a.
A gumen aban que si esa medida se lle ada a cabo “la dicha ymposiçión o almen e se qui a po que es
no o io que odos los pescados que a es a çibdad ienen los aen es anje os e los más dellos conp an
es anje os e anbién es e e çio pos e o de nues o a endamien o es el cabdal de la dicha en a
po que en a en él la qua esma e odo el pescado de Gallisia.” A.M.S., Ac . Cap., 1491-III-11; doc.
inse o s/ , caja 45, ca p. 104, ols. 54 -55 .
Ap oximación al es udio de la He mandad Gene al bajo los Reyes Ca ólicos en Se illa ... 475
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concejo, elabo a an el pad ón de epa imien o“sin pa çialidad ni a i çión”. No
podían epa i más que la can idad que co espondía abona a la He mandad y, una
ez cogidos los ma a edís, enían que paga la en es plazos –1 de sep iemb e, 1
de ene o y 1 de mayo– al eso e o de esa ins i ución a cambio de las ca as de pago
co espondien es68. Se illa con oló el p oceso supe isando que los epa imien os
e ec uados po los concejos de su al oz ue an jus os69.
3. Isabel y Fe nando, accediendo a las súplicas de los concejos del al oz se i-
llano, decidie on en 1487 cambia nue amen e el sis ema de epa imien o po el de
imposición, ya que es as localidades apenas conseguían euni las can idades asig-
nadas po que nume osos ecinos y mo ado es se decla aban exen os. O dena on, en
consecuencia, que se echasen imposiciones en las en as del pan cocido, ino, ca ne,
pescado caza y u a pues o que e an las menos dañosas. Pa a ello o o ga on a es as
localidades u ales una mayo au onomía de la que habían gozado has a en onces
y ad i ie on a Se illa que no in e i ie a en el p oceso: “non os en eme ades a
en ende ni en endades en cosa alguna de lo sob edicho, saluo solamen e en aze
el dicho epa imien o de lo que así les cabe de la dicha con ibuçión”70.
Du an e diez años, desde 1488/89 has a la desapa ición de es e impues o en
1498, el concejo municipal hispalense se limi ó a o dena a las illas y luga es
suje os a su ju isdicción que echa an los ma a edíes que les habían sido epa i-
dos “po ynposiçión en las cosas que menos dannosas uesen e una blanca en la
lib a de la ca ne, an o que non uesen en más can idad de los ma a edís que os
cabían”71. Reunidos en cabildo, los o i ciales de es os núcleos u ales echaban las
imposiciones y elegían en e ellos a dos alcaldes y cua o egido es pa a que, en
p esencia del esc ibano del concejo, pusie an en almoneda dichas en as y la blanca
de la lib a de la ca ne. Seguidamen e, se p egonaban públicamen e los a endado es
y los p oduc os que ese año se g a aban. Como úl imo paso, el concejo del pueblo
abonaba al eso e o de la He mandad, o a su ep esen an e, la suma es ipulada en
es plazos –sep iemb e, ene o y mayo– a cambio de las co espondien es ca as
de pago72.
68 A.M.S., Papeles del Mayo domazgo, 1484/85 y 1485/86.
69 En 1487 comisionó a sus con ado es pa a que es udia an si el epa imien o lle ado a cabo po
el concejo de Hinojos había sido equi a i o. A.M.S., Ac . Cap., 1487-3 y 24-IX-1487,
70 Tumbo, IV, 229-231, ca a echada el 20 de agos o de 1487.
71 Ca a de epa imien o a las coma cas del Alja a e y Ribe a echada el 1 de sep iemb e de
1488. A.M.S., Papeles del Mayo domazgo, 1488-89. Hay que eco da que desde la Jun a Gene al de
To elaguna de 1485 es aban exen os de paga las imposiciones y sisas los eclesiás icos, hidalgos y
o as e os: “E mandamos que las pe sonas eclesiás icas, nin los omb es i josdalgo, nin o os algunos
que non ouie en de paga en la dicha con ibuçión, non puedan ympedi nin enba ga a los dichos
conçejos que non echen nin lançen las dichas sysas, con an o que aquéllas se echen syn pe juyzio de
los dichos clé igos e i josdalgo e esen os e o as e os e syn que ellos con ibuyan en ellas.”.Tumbo,
VII, 471-472. Con odo, pa ece que es a ley no llegó nunca a se cumplida con igo , a eno de la
pe ición que ele a on los a endado es del pescado esco y salado a la ciudad en 1491 y que ya hemos
comen ado más a iba.
72 Ca a en iada po el concejo de Se illa a odas las illas y luga es de su ie a echada el 7 de
no iemb e de 1487. A.M.S., Papeles del Mayo domazgo, años 1487-88, ols. 628-629. En la subas a
JOSÉ Mª NAVARRO SAÍNZ
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Con odo, el concejo municipal hispalense supe isaba odo el p oceso. O de-
naba a los pueblos bajo su ju isdicción que le en ia an e de esc ibano donde se
p ecisa a los o i ciales que habían lle ado a cabo los a endamien os, la can idad
po la que habían a endado las en as, la iden idad de los a endado es y las i an-
zas que és os habían deposi ado73. Asimismo, el concejo se illano ac uaba como
ins ancia supe io de jus icia y á bi o en los li igios su gidos en e los a endado es
y los concejos u ales cuando los alcaldes de es os núcleos no sa is acían a alguna
de las pa es74.
4. ORGANIZACIÓN, FUNCIONES Y SALARIOS DE LA
HERMANDAD SEVILLANA
A. El apa a o cen al
El “Consejo de las cosas de la He mandad” se cons i uyó como ó gano su-
pe io de la He mandad. Es aba p esidido po Lope de Ribas, obispo de Ca agena
–a pa i de 1481, po ay Alonso de Bu gos, obispo de Có doba–, pe o su alma
e a el ándem o mado po el as u iano Alonso de Quin anilla, con ado mayo
de la Reina, que ocupó los ca gos de eso e o, con ado y esc ibano mayo de la
He mandad, y el bu galés Juan de O ega, p o iso de Villa anca. Comple aban la
o ganización cen al Al onso de A agón, duque de Villahe mosa y he mano del ey
Fe nando, como capi án del ejé ci o he mandino y el c onis a Alonso de Palencia,
p ocu ado gene al de la He mandad. Todos ellos gozaban de la plena con i anza de
los Reyes Ca ólicos y habían con ibuido desde los p ime os iempos al nacimien o
de la nue a He mandad75.
Las compe encias del Consejo se encauzaban a a és de las Jun as gene ales.
En es as asambleas pe iódicas, no malmen e anuales, se eunían sus miemb os con
los p ocu ado es de las ciudades que e an capi al de una p o incia, con el i n de
oma las decisiones y c ea las o denanzas que pe mi ie an el desa ollo y buen
uncionamien o de la He mandad. El Consejo, especialmen e Quin anilla y O e-
de las imposiciones de Hinojos es u ie on p esen es odos los alcaldes y egido es, el alguacil y el
mayo domo del luga . A.M.S., Ac . Cap., 1494-VII-4; ols. 83 , 84 y 85 .
73 A.M.S., Papeles del Mayo domazgo, 1487-88, ols. 628-629.
74 El a endado de las imposiciones pa a la He mandad de Manzanilla cob aba unas penas de
5.000 m s. a los que no pagaban la blanca po la comp a de cada lib a de ca ne y el ma a edí po cada
a oba de ino. Los in ac o es enían que abona la mul a en un máximo de es días. Sin emba go, se
quejaba es e indi iduo al cabildo municipal se illano de que los alcaldes del luga no condenaban ni
obligaban a nadie a ealiza ales pagos. El concejo de Se illa o denó a es os o i ciales que oye an a los
a endado es jun o a los demandados e hicie an jus icia. A.M.S., Ac . Cap., 1490-XI-26, doc. inse o s/ .
Asimismo, los pujado es de la subas a de las imposiciones pa a la He mandad y el concejo de Hinojos
consul a on a Se illa quién e a la pe sona que legí imamen e había ema ado dichas en as. A.M.S.,
Ac . Cap., 1494-VII-4, ols. 83 , 84 y 85 .
75 A. ÁLVAREZ de MORALES, A., Las He mandades, exp esión..., ob. ci ., 156-157. L. SUÁ-
REZ FERNÁNDEZ, L. , Los Reyes Ca ólicos. La conquis a..., ob. ci ., 245. J. UROSA SÁNCHEZ,
ob. ci ., 148,160-164, 187 y 193-194.
Ap oximación al es udio de la He mandad Gene al bajo los Reyes Ca ólicos en Se illa ... 477
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ga, di igía es as euniones y, pos e io men e, ponía en p ác ica las disposiciones
aco dadas76.
Del 1.300.000 m s. que apo aba Se illa pa a i nancia la He mandad, se
ex aían 35.000 m s. pa a paga dos lanzas a Al onso de Quin anilla y a su luga e-
nien e. Además de es o, se su agaban o as cinco lanzas pa a Al onso de A agón,
capi án gene al de la He mandad, que suponían un desembolso de 75.000 m s77.
También o maban pa e de es e Consejo cen al los dipu ados gene ales de las
di e en es ciudades. El concejo de Se illa enía la po es ad de elegi a su dipu ado
en e sus egido es y ju ados. La misión de es e o i cial consis ía en ep esen a a
la ciudad an e el Consejo y de ende sus in e eses, po lo que esidía pe manen e-
men e en es e ó gano supe io . Su sala io anual e a el más al o de la He mandad
se illana: 108.000 m s. Con él se pagaba, an o su esidencia, como los iajes a su
casa y al Consejo. Sin emba go, esul ó una cues ión confl ic i a la i nanciación de
es e sala io: en e a la esis de la ciudad, que señalaba que debía ex ae se del a ca
de la He mandad, el Rey e a de la opinión de que es a suma la su agase la p opia
ciudad. Finalmen e, ue la He mandad la que pagó al dipu ado gene al de Se illa,
pe o con la condición de que és e ue a “a con en amien o del Rey, nues o seño ,
e de la dipu açión gene al”78. El p ime dipu ado gene al se illano ue el caballe o
ein icua o Nuño de Esqui el, al que sucedió el ein icua o Diego de Fuen es en
julio de 1478, el cual ue eemplazado po C is óbal Mosque a Moscoso, caballe-
o ein icua o, po mo i os pe sonales79. También los ju ados ue on dipu ados
gene ales: en 1479, eje ció es e ca go F ancisco de Ba e a80. En cualquie caso,
e a necesa io que el concejo comunica a al Rey el nomb amien o pa a que és e lo
e enda a81.
76 J. Mª SÁNCHEZ BENITO, “No as sob e la Jun a Gene al...”, ob. ci ., 157-158.
77 El 7 de julio de 1478, Al onso de Quin anilla, Juan de Alma az y Gonzalo Ga cía de Lle ena,
dipu ados gene ales de la He mandad, p esen a on al cabildo municipal hispalense la esc i u a pac ada
con los o i ciales dipu ados po la ciudad, donde se desc ibe la o ganización de la He mandad se illana
y se i jan los sala ios que Se illa y su ie a paga ían anualmen e a sus componen es. A.M.S. Ac . Cap.
1478-VII-7
78 “O osy, han de paga del dicho un quen o y esien as mill ma edís al dipu ado gene al que
ue e de la dicha çibdad e esidie e en la dipu açión gene al de odo el iempo que esidie e con ándo-
les las ydas e enydas, a asón de esien os ma a edís cada día que le mon an al anno çien o e ocho
mill ma a edís, el qual dicho dipu ado gene al ha de se a con en amien o del Rey, nues o senno ,
e de la dipu açión gene al pues que su al esa consien e que se pague de aquello que a su al esa dan
en se uiçio pa a la dicha he mandad, que ha de se pagado lo que se le die e po ca a de los o os
dipu ados gene ales e sob e esc ip u a del con ado mayo e non en o a mane a.” A.M.S., Ac . Cap.
1478-VII-7, 1477-XII-19 y 1478-I-23, . 3 .
79 A.M.S., Ac . Cap., 1478-I-23; Diego de Fuen es abandonó el ca go de dipu ado gene al po
ene a su muje en pelig o de mue e. A.M.S., Ac . Cap., 1478-VII-13
80 A.M.S., Ac . Cap., 1479-VI-4.
81 A.M.S., Ac . Cap., 1478-VII-13.
JOSÉ Mª NAVARRO SAÍNZ
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B. El apa a o p o incial
La He mandad se di idió en ein idós p o incias. De la p o incia de Se illa,
cuya cabeza e a es a ciudad, o ma on pa e las illas y luga es del al oz se illano,
localidades an des acadas como Je ez de la F on e a, Écija y Ca mona y encla es
seño iales pe enecien es al pa iciado u bano hispalense, a la al a nobleza, a las
ó denes mili a es de San iago, Cala a a, Alcán a a y S. Juan, al con en o de S.
Isido o del Campo, al a zobispado y al cabildo ca ed al de Se illa. El conjun o de
los núcleos que componían la p o incia de Se illa con ibuían anualmen e a la
He mandad con 4.365.960 m s. Des acaba Se illa y su ie a con 2.900.000 m s.,
Écija con 400.000, Je ez de la F on e a con 390.000 y la illa de Ca mona con
220.00082.
El dipu ado p o incial
El dipu ado p o incial, nomb ado po los Reyes, e a la máxima au o idad de la
He mandad en la ci cunsc ipción. En p ime luga , p esidía las jun as p o inciales,
asambleas que enían un ca ác e subsidia io e in o ma i o y ca ecían de pode
deciso io. En ellas, el p o incial aposen aba a los asis en es y exigía los pagos y
homb es de a mas que co espondían a los di e en es núcleos u banos83. Asimismo,
es e o i cial supe isaba la labo y la jus icia de los alcaldes y cuad ille os; con o-
laba la con ibución que Se illa, su ie a y la p o incia e ec uaban pa a i nancia
la He mandad; ayudaba a que los eso e os cob a an los ma a edís que enían a su
ca go; p o egía a los campesinos de las a bi a iedades e injus icias que sob e ellos
pudie an ecae ; y, cada cua o meses, hacía ala de del ejé ci o de la p o incia jun o
a Al onso de Quin anilla o su luga enien e. Po odas es as unciones, el dipu ado
p o incial ecibía de Se illa un sala io de 20.000 m s. anuales84. O o ca go p o in-
82 Las localidades que o maban pa e de la p o incia de Se illa y las sumas apo adas anualmen e
po cada una de ellas a la He mandad e an las siguien es: Se illa, 1.300.000 m s.; illas y luga es de
la ie a de Se illa, 1.600.000 m s; Je ez de la F on e a, 390.000 m s., Écija, 400.000 m s.; Ca mona,
220.000 m s.; La Algaba, 55.500 m s.; illas y luga es “quel seño ca denal de España iene e son
de su mesa a çobispal de Seuilla”, 71.600 m s. (Can illana, 35.820 m s., B enes, 11.700, Villa e de,
6.840, Umb e e, 9.440 y Rianzuelas, 7.800); Villal a, 42.000 m s.; Lo a, 75.000 m s.; La Palma, 21.000
m s.; San iponce, 10.800 m s.; Benacazón, 10.000 m s.; Se ezuela, 1.980 m s; Alcalá de Juan Do a,
6.000 m s.; Cas illeja de Talha a, 10.000 m s.; Robaina, 2.400 m s., Tocina, 14.250 m s.; Cas illeja de
Alcán a a, 2.850 m s.; Albaida, 22.250 m s.; Heliche, 1.950 m s.; Villanue a del A iscal, 12.750 m s;
Cas illeja de la Cues a, 4.200 m s.; Oli a es, 13.500; Gines, 5.000 m s; Chucena, 7.950 m s.; Gandul
y Ma chenilla, 8.300 m s.; Gel es, 9.880 m s.; Mu es, 4.400 m s.; Ca ión, 5.850 m s.; El Viso, 4.050
m s.; Alcolea, 9.700 m s.; Fuen es, 15.000 m s.; Ga os, 600 m s. y Guadajoz, 7.200 m s. A.M.S., Ac .
Cap., 1480; ca a de ecep o ía en iada po Al onso de A agón, Juan de O ega y Al onso de Quin anilla
a los concejos de las localidades que con o maban la p o incia de Se illa; ca a echada el 1 de agos o
de 1480. En 1487, ya no o maban pa e de la p o incia de Se illa La Algaba, B enes, Villa e de, San-
iponce, Mu es, Cas illeja de la Cues a y Villanue a del A iscal. A.M.S., Ac . Cap., 1487-VII-30.
83 J. Mª SÁNCHEZ BENITO, “No as sob e la Jun a Gene al…”, ob. ci ., 152.
84 “O osy, han de paga del dicho un quen o y esien as mill ma a edís al dipu ado p ouynçial
que ha de ene ca go en la dicha çibdad de Seuilla y su ie a de e commo los alcalldes asen la
Ap oximación al es udio de la He mandad Gene al bajo los Reyes Ca ólicos en Se illa ... 479
HID 33 (2006) 457-485
cial ue el de ejecu o gene al pa a la p o incia, el cual cob aba 40 m s. po milla
de las ejecuciones p oducidas en la p o incia, siemp e y cuando la can idad de la
ejecución no excedie a los 5.000 m s. Además, Se illa le abonó un sala io anual
de 10.000 m s., pagados po el eso e o cada cua o meses85. Pa ece se que es e
ca go acabó undiéndose con el del dipu ado p o incial en 147886.
Las quejas de la ciudad y de los alcaldes y cuad ille os de la He mandad con a
el p o incial ue on muy habi uales. P incipalmen e po su con inua in e e encia en
el eje cicio de la jus icia. Así, en 1486, se le acusó an e los Reyes de juzga casos
de He mandad que sólo compe ían a los alcaldes de es a ins i ución y, en 1494,
de eje ce la jus icia en p ime a ins ancia, en g ado de apelación y da ó denes de
p endimien o con a los delincuen es. Pe o sus ansg esiones no se limi a on sólo
a es as si uaciones: ponía a un luga enien e en su luga y no isi aba la p o incia
que es aba a su ca go, se lle aba de echos en las ejecuciones y emisiones de los
p esos que no debía, pe mi ía que el ca cele o ob u iese más de echos de los debi-
dos, y di i cul aba que el concejo u iese dine o de la He mandad pa a pe segui a
los delincuen es. Los Reyes p ohibie on ajan emen e odas es as p ác icas87.
El ejé ci o p o incial
La He mandad cons i uyó una ue za mili a pe manen e donde la caballe ía
ue el núcleo p incipal. Se illa y su ie a apo a on al ejé ci o p o incial cien o
ein a lanzas y diez espinga de os cada año, lo que suponía el pago de unos sala ios
que ascendían a 2.390.000 m s. A es a can idad había que añadi la i nanciación de
pa e de los emolumen os del capi án de dicho con ingen e: 130.000 m s, a azón
de mil m s. po lanza. Es as can idades suponían el 73% de lo que el cue po de la
ciudad ecaudaba anualmen e pa a la He mandad y el 98% de la con ibución de
los pueblos del al oz se illano a es a ins i ución. Es o nos da idea de la impo ancia
capi al que u o la e ien e mili a de es a o ganización y de que el p incipal ob-
jus içia, e asymismo po que acuda e esy e la dicha ie a y aga que se les aga jus içia si menes e la
ouie e, e asymismo pa a ase cob a los ma a edís de la çibdad y los de la ie a e p ouynçia siendo
eque ido po los eso e os, e mi a que non se aga exsecuçión en los lab ado es con a jus içia, e
pa a da auo e ayuda a los dichos eso e os pa a cob a los ma a edís que quedan a su ca go de
los dichos eso e os, e anbién asymismo es e dipu ado sea enudo es eses en el anno a e ase un
ala de a la gen e de la p ouynçia con su loga enien e de Al onso de Quin anilla, o con él si me çed
ouiese, e aya es e dipu ado eyn e mill ma a edís del dicho un quen o e esien as mill ma a edís.”.
A.M.S., Ac . Cap., 1478-VII-7, . 3 .
85 Si la ejecución sob epasaba los 5.000 m s., sólo podía cob a 200 m s. po ella. Ibídem.
86 A. ÁLVAREZ de MORALES, Las He mandades, exp esión...,ob. ci ., 157.
87 Isabel y Fe nando eco da on al p o incial cuales e an sus únicas unciones: hace y solici a
que los alcaldes hicie an jus icia, cas iga a los alcaldes y cuad ille os que uesen emisos a eje ce
sus o i cios y hace paga a los concejos los ma a edíes con los que debían con ibui a la He mandad.
Tumbo, IV, 168-169, ca a echada el 29 de no iemb e de 1486. Tumbo, VI, 499-502, ca a echada el
13 de eb e o de 1491.
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je i o que u ie on los Reyes Ca ólicos al c ea la ue la ins au ación de un ejé ci o
pe manen e88.
El p ime capi án de es as milicias ue Manuel Ponce de León. Al cumpli se
su manda o el 18 de ma zo de 1478, Fe nán Ál a ez de Toledo, sec e a io de la
Reina, o denó en nomb e de és a que el cabildo municipal diese la nue a capi anía
“a quién su al esa nonb ase”. Es e ex emo disgus ó a los o i ciales capi ula es po -
que, según las leyes de la He mandad, co espondía al concejo municipal se illano
la designación de es e ca go89.
Poseemos pocos da os de la ac i idad bélica que desa olló la He mandad se-
illana du an e la gue a con a Po ugal. En lo que pa ece ue su p ime a misión,
la ciudad en ió a T ujillo cien lanzas de la He mandad “aún po aquellos días no
acep ada de buen g ado”90. Y en el e ano de 1477, un ejé ci o compues o po
doscien os cincuen a caballe os bajo la capi anía de Manuel Ponce de León lle ó
a cabo incu siones en la on e a po uguesa desde Badajoz. Ya a i nales de 1477,
encon amos a la He mandad de Se illa comba iendo a los aliados del ma iscal
Fe nán A ias de Saa ed a que asolaban las ie as andaluzas con saqueos y apiñas,
aunque a deci del c onis a Alonso de Palencia su in e ención no e is ió excesi a
b illan ez91.
Un caballe o se illano, C is óbal de Qexo, ela ó al concejo hispalense sus
andanzas como in eg an e de la He mandad de Se illa. Bajo el mando de Manuel
Ponce de León in e ino en la campaña de Badajoz, es u o jun o a los Reyes cuando
és os isi a on Je ez y pa icipó en el asedio y oma de U e a. A las ó denes de Fe -
nando O iz comba ió a los po ugueses en su p opio e i o io en a aques di igidos
desde Villanue a de Valca o a has a que ue hecho p isione o92.
Con odo, pa ece se que las ac i idades del ejé ci o p o incial de la He mandad
de Se illa no ga an iza on la segu idad de su on e a con Po ugal. En julio de
1479, los ju ados se illanos ele a on un eque imien o al cabildo municipal po la
inde ensión que su ían las localidades on e izas, si uación que no solucionaban
las opas he mandinas. Solici a on po ello que se emplea a el dine o des inado
a dicha o ganización en la de ensa con a las incu siones po uguesas. El cabildo
municipal acep ó el eque imien o, pe o ambién decidió esc ibi a los Reyes y al
Consejo de la He mandad demandando soluciones93.
En e 1482 y 1492, es a ins i ución concen ó oda su ene gía en la conquis a
del eino naza í. Du an e odo es e confl ic o el ejé ci o p o incial ue capi aneado
88 Cada año, Se illa pagaba cincuen a lanzas y su ie a ochen a, a azón de 18.000 m s. po cada
una de ellas. Además, los pueblos del al oz se illano abonaban po diez espinga de os 50.000 m s.
anuales, que e an pa e de los 12.000 m s. que cada uno de es os comba ien es pe cibía anualmen e.
A.M.S., Ac . Cap., 1478-VII-7.
89 La ciudad en ió a negocia con la Reina a Ma ín Fe nández Ce ón, alcalde mayo , y a Juan
Monsal e y Al onso Pé ez Melga ejo, caballe os ein icua o, pe o no ob u o esul ados posi i os de
la en e is a. A.M.S., A . Cap., 1478-IV-17 y 18.
90 A. PALENCIA, C ónica de En ique IV, ob ci . , D III, L. XXIX, cap. II, 36.
91 Ídem, ibídem, D. III, L. XXX, cap. III, pp. 58-60 y cap. VII, p. 67.
92 A.M.S., Ac . Cap., 1479-VI-25; ca a inse a s/ .
93 A.M.S., Ac . Cap. 1479-VII-12, doc. inse o s/ .
Ap oximación al es udio de la He mandad Gene al bajo los Reyes Ca ólicos en Se illa ... 481
HID 33 (2006) 457-485
po Juan de Me lo, hijo de Diego de Me lo, asis en e de Se illa en e 1478 y 148294.
Fo mando pa e de la ba alla eal, Juan de Me lo comandó en la campaña de 1487
se en a lanzas, en 1490-91 hizo lo p opio con sesen a y cinco lanzas, que pe cibie-
on un sala io de 1.200.719 m s., y en 1491-92 di igió sesen a lanzas, pagadas con
1.157.451 m s. Dicho con ingen e se o ganizó de o ma simila y u o las mismas
unciones que las gua das eales: eje ció labo es de igilancia de on e as, cus o-
dió o alezas y, i nalizada la gue a, o mó pa e de la de ensa de las p incipales
ciudades y illas de G anada95.
Además de la con ibución o dina ia de la He mandad que cada localidad pa-
gaba anualmen e, las jun as gene ales eunidas en e 1482 y 1490 aco da on ayudas
ex ao dina ias muy impo an es pa a su aga la conquis a del eino de G anada.
En e 1482 y 1484 se o a on epa os de acémilas y alado es, pe o en la Jun a de
To elaguna se epa ie on po p ime a ez comba ien es. Desde 1486, las jun as
cadañe as epa ie on 10.000 peones pagados po ochen a días, lo equi alen e a
más de ein a y es millones de m s. A pa i de 1489, el dine o ecaudado si ió
pa a que los Reyes Ca ólicos paga an me cena ios y di e sos gas os mili a es. Sin
emba go, las p o incias andaluzas nunca pa icipa on en esos epa os ex ao di-
na ios, ya que odas ellas con ibuían di ec amen e a la gue a con sus ejé ci os
concejiles96.
C. El apa a o local. Funciones policiales y judiciales
Pe o la He mandad no sólo u o unciones hacendís icas y mili a es, ya que
desde sus o ígenes p esen ó ambién una e ien e policial y judicial de p ime
o den. El obje i o inicial, plasmado en las Co es de Mad igal de 1476, ue c ea
una ju isdicción c iminal especial pa a unos deli os de e minados, los denominados
“casos de he mandad”, con el obje o de ga an iza la paz y el o den en caminos
y despoblados. Fue en la Jun a gene al de Dueñas de ma zo de 1477 donde, pa a
e i a con usiones y abusos, se delimi a on los c ímenes que co esponde ían a la
o ganización he mandina. Años más a de, en la Jun a gene al de To elaguna de
1485, los casos se eduje on de i ni i amen e a seis es ableciéndose los co espon-
dien es cas igos. Las penas po hu o y obo se g adua on en elación al alo de lo
94 A.M.S., Ac . Cap, 1478-VII-7. Juan de Me lo inició sus andanzas bélicas con la de ensa de
Alhama, po cuya conquis a su pad e alcanzó me ecida ama. Los p opios Reyes Ca ólicos elogia on
públicamen e el es ue zo y he oísmo de Juan en la de ensa de la plaza y le ecompensa on con la enencia
de los Alcáza es y A a azanas de Se illa. Tumbo, III, 237-239. Ca a de me ced echada el 20- VI-1482.
Dos meses después ue designado po los Reyes caballe o ein icua o y con ado mayo de Se illa en
luga de su pad e. Tumbo, III, 239-240, me ced echada el 6-IX-1482
95 M. A. LADERO QUESADA, Cas illa y la conquis a..., ob. ci ., 167-170 y 371.
96 Es o explica la ausencia de da os al espec o. Así, en un documen o de 1487 no es án incluidas
las p o incias andaluzas –Se illa, Có doba y Jaén– en el pago de es a con ibución. Po o o lado, es
ambién muy signi i ca i o que en el Tumbo no apa ezca ninguna mención. Y es que pa a los concejos
de las dos mese as y, en pa e, pa a Mu cia, el se icio ex ao dina io a la He mandad equi alía a los
impo an es epa os de con ingen es mili a es de los concejos andaluces. Ídem, ibídem, 209-215. A.
ÁLVAREZ DE MORALES, Las He mandades, exp esión..., ob. ci ., 176-179.