Recuerdos taurinos [Reseña de] Guerra, A. (2001): Eurotauromaquias, Lisboa, Publicaçoes Dom Quixote
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Revista de Estudios Taurinos N.º 19-20, Sevilla, 2005, págs. 493-496 RECUERDOS TAURINOS EUROTAUROMAOUIAS ÁLVARO GUERRA Fig. n.º 137.- Guerra, A. (2001): Eurotauromaquias, Lisbo a, Publica<;oes Dom Quixote. E 1 universo de la Tauromaquia es uno de esos paraísos que escondió su secreto deliciosamente sugestivo y hasta perverso tras múltiples y elegantes máscaras. Por eso hoy, acepta varias atalayas desde donde puede ser observada y analizada. No son pocas las obras científicas que ahondan en las repercusiones que este rito provoca en la economía, la biología, la veterinaria ... En este libro el toreo es el hilo conductor de la memoria y eje vertebrador que utiliza el autor para jugar con sus vivencias y sorprendernos con datos inimaginables. Sencillamente Eurotauromaquias es un intento de salvar del olvi do y las telarañas un fajo de pequeñas historias que el escritor ha vivido en primera persona y que ahora saca del cajón de la literatura para ofrecérnoslas en un libro. Álvaro Guerra, que ha sido
494 Juan Carlos G il de todo, escritor, periodista, diplomático, embajador . .. también es un gran amante del planeta de los toros. Y eso se nota, pues reflexiona con la lucidez de un ensayista pero con la memoria del historiador y escribe con cierto donaire literario aunque su letra esté recubierta con la ligereza expresiva del periodismo. Por su extensa producción literaria demuestra ser una de esas personas que no conciben la existencia sin el asidero de la literatura, a la que une el mundo mágico de los toros. El ejemplo de esa intoxicación de letra impresa y toros es este volumen que, con un título engañoso, se compone de un aluvión de memoria taurina, literaria, política .. . que se ha ido acumulando en los meandros de su vida. Hijo de Vila Franca de Xira, nos encontramos ante un heredero de la mixtura cultural que se produce entre el mar y la tierra, entre los trucos del viejo marinero y la inteligencia artesanal del sabio campinho. Y al fondo, como marco de referencia, el Tajo «ese legendario surco de fertilidad que cruza en diagonal el país». Con un toque de melancolía y un marcado deje costumbrista nos recrea sus años adolescentes, las tascas de su ciudad, el cocido con chorizo y su temprana relación con el mundo de los toros y el caballo. Por esa fértil tierra de la desembocadura del Tajo, en la que se ensamblan en perfecta simbiosis caballo, toro y campinho, dejaron huella figuras del toreo universales, como Domingo Ortega, eternamente recordado por la afición portuguesa por sus importantes faenas en la plaza de toros Palha Branco. Con este poso taurino tan arraigado en la personalidad de Álvaro Guerra no es nada sorprendente que en la embajada portuguesa de Belgrado se viese la Feria de San Isidro, con retraso, pero co n fervientes ansias por degustar las faenas desarrolladas en el coso venteño. El mensajero que portaba las cintas de video en su equipaje era nada menos que el actual ministro de Asuntos Exteriores Miguel Ángel Moratinos (43-45).
Recensiones de libros 495 Curiosa historia, por la mezcla de política internacional, · diplomacia y tauromaquia, pero no la única con la que se puede encontrar el lector en este libro. Puesto que nada menos que en la capital de Chipre en la primavera de 1998, por arte de birlibirloque, se mantuvo un mano a mano de sabiduría taurina en un restaurante de Nicosia. Allí se dieron cita el autor y Carlos Abella, magnífico biógrafo de ilustres toreros, y en amena sobremesa repasaron el inicio de temporada de aquel año, ya bastante lejano, para sorpresa de los anonadados comensales. Una vez más, la afición al mundo del toro convierte en amigos a dos perfectos desconocidos y a miles de kilómetros de sus respectivos países. También estos recuerdos agavillados en loor de la tauromaquia quieren ser un sentido homenaje a ese grupo de artistas, escritores y poetas que amesgaron su prestigio universal por mantener su maridaje con este Fiesta tan nuestra, tan culta y tan universal. En sus páginas aparecen retratado Goya y sus litografías, Picasso y su relación con Luis Miguel Dominguín, Lorca y su Llanto por la muerte de su amigo y mecenas Sánchez Mejías, Gerardo Diego y su oda a Belmonte. Viejas referencias que huelen.a ropa limpia, cómoda y gustosa, hecha de franelas finas y agradables al tacto de la lectura atenta y reposada de las tardes otoñales. Obra, pues, de tono amable y nostálgico de un polifacético escritor que concibe la tauromaquia como una celebración de la buena memoria, de aquélla que no entiende de resentimiento y sí de canto sincero y cortés en honor de las raíces culturales más antiguas y fecundas de nuestra cosmovisión mediterránea. Porque también este libro es, para quien lo quiera entender, un alegato del toreo y ataque suave pero eficiente a esa suerte de snobistas postmodernos que siguen pensando que el europeísmo actual debe machacar nuestro sedimento cultural más fructífero. Juan Carlos Gil González Universidad de Sevilla ·