Los factores determinantes del emparejamiento educación-empleo: Evidencia a partir de una nueva muestra de economistas
Abstract
Esta comunicación utiliza datos primarios para analizar los determinantes del (des)ajuste educativo de una cohorte de jóvenes economistas formados en la Universidad de Sevilla. Metodológicamente estima un modelo logit multinomial, en el que las categorías son el buen emparejamiento, la sobrecualificación, la infracualificación y el mal emparejamiento. Dejando de lado las características del empleo, nuestros resultados confirman que existe un efecto diferencial por sexo en el desajuste educativo y que además la nota media y el tiempo de búsqueda de empleo afectan a la clasificación de los egresados en las diferentes categorías.
Full text
Los factores determinantes del emparejamiento educación-empleo. XVI Jornadas de la Asociación de Economía de la Educación 1 LOS FACTORES DETERMINANTES DEL EMPAREJAMIENTO EDUCACIÓN-EMPLEO: EVIDENCIA A PARTIR DE UNA NUEVA MUESTRA DE ECONOMISTAS1 Cristina Borra Marcos Francisco Gómez García Universidad de Sevilla Manuel Salas Velasco Universidad de Granada ABSTRACT Esta comunicación utiliza datos primarios para analizar los determinantes del (des)ajuste educativo de una cohorte de jóvenes economistas formados en la Universidad de Sevilla. Metodológicamente estima un modelo logit multinomial, en el que las categorías son el buen emparejamiento, la sobrecualificación, la infracualificación y el mal emparejamiento. Dejando de lado las características del empleo, nuestros resultados confirman que existe un efecto diferencial por sexo en el desajuste educativo y que además la nota media y el tiempo de búsqueda de empleo afectan a la clasificación de los egresados en las diferentes categorías. 1 Agradecemos la financiación del proyecto en que se basa este estudio por parte del Centro de Estudios Andaluces (ECOD2.05/038). Asimismo, agradecemos la excelente asistencia de investigación por parte de Margarita Mariscal. Los errores que persistan son de nuestra exclusiva responsabilidad.
C. Borra Marcos, F. Gómez García, M. Salas Velasco 2 XVI Jornadas de la Asociación de Economía de la Educación 1. INTRODUCCIÓN El estudio del comportamiento de las relaciones entre la educación superior y el empleo constituye siempre una cuestión de máximo interés, sobre todo en el marco de sociedades globalizadas y digitalizadas como las actuales. Los estudios sobre inserción laboral de los titulados coinciden en señalar que la transición del sistema educativo superior al mundo del empleo es un proceso complejo y extenso en el tiempo (García-Montalvo et al., 2003). Por un lado, es importante tener en cuenta la coyuntura económica y las condiciones del mercado laboral; por otro lado, las características de los puestos y el propio comportamiento de búsqueda de empleo de los graduados. Asimismo, en el plano individual, la identificación de hasta qué punto debe invertirse en capital humano y cuándo y cómo debe hacerse la transición al mercado laboral es una inquietud que preocupa tanto a los estudiantes como a sus familias. Además, dichas familias y también los empresarios son evaluadores directos de la calidad del aprendizaje, pues una buena formación universitaria significa una mejor inserción en el mercado de trabajo así como, para las empresas, una reducción de los costes de selección y formación y un aumento de la productividad media de los trabajadores contratados. En el contexto de la Unión Europea parece inevitable y deseable la convergencia entre los sistemas nacionales de educación superior. Ya en 1999, los Ministros de educación de 29 países, miembros de la Unión Europea y de próxima adhesión, refrendaron la Declaración de Bolonia, donde se incide en la importancia de lograr el desarrollo armónico de un Espacio Europeo de Educación Superior antes del 2010. En este contexto, con un sistema universitario orientado hacia la empleabilidad y la competitividad, se hace fundamental la evaluación sistemática y periódica de la transición universidad-empleo. Son dos las principales fuentes de información que pueden arrojar luz sobre el tránsito del sistema educativo al productivo. Por un lado, los datos facilitados por los observatorios de inserción laboral —como el observatorio de inserción de Bancaja-IVIE –véase García-Montalvo et al. (2003)- o el de la Universidad Carlos III de Madrid—, que permiten avanzar en la comprensión de los itinerarios de inserción laboral y mejorar el diagnóstico sobre el desempleo juvenil y las complejas relaciones entre la educación y el empleo; por otro lado, está la propia encuesta de población activa (EPA) —o el módulo ad hoc de la misma del año 2000 sobre transiciones de los jóvenes al mercado de trabajo— y la información generada por el proyecto CHEERS (Careers after Higher Education: A European Research Study), principalmente –véase Jiménez et al. (2003)-. No obstante, el problema que se presenta aquí es que estas fuentes de datos, y los estudios realizados sobre inserción de titulados, no cubren la realidad andaluza -con la excepción del trabajo de Salas-Velasco (2003) para la Universidad de Granada-. Es importante tener en cuenta que para poder hablar de una transición adecuada no sólo es importante que los egresados encontraran un empleo al poco tiempo de finalizar sus estudios – transición rápida al primer empleo significativo (véase Albert et al., 2003)-, sino también que existiera
Los factores determinantes del emparejamiento educación-empleo. XVI Jornadas de la Asociación de Economía de la Educación 3 un ajuste apropiado entre las cualificaciones obtenidas y los requisitos del empleo. Por tanto, es muy importante evaluar si la formación dispensada por la Universidad es adecuada para el desempeño de las labores requeridas por el trabajo profesional de los egresados. A partir de las bases fijadas por Freeman (1976) y Duncan y Hoffman (1981), el fenómeno de la sobreeducación ha sido analizado en diversos países desarrollados. Un resumen de la literatura puede encontrarse en Hartog (2000) y en Groot y Maassen van den Brink (2000). En España, desde el trabajo de Alba (1993), diversos autores han analizado la importancia de este fenómeno para la economía española. Nuestro trabajo se basa en la muestra generada en una investigación propia, cuyo objetivo principal es analizar los determinantes del (des)ajuste educativo de un grupo concreto de graduados: los que han cursado carreras del área económica en la Universidad de Sevilla (diplomados en Empresariales, licenciados en Economía, licenciados en Administración y Dirección de Empresas y licenciados en Investigación y Técnicas de Mercado –Marketing-). Por tanto, el estudio se implementa a partir de una cohorte de jóvenes graduados2. Para contextualizar el interés de este trabajo, hay que tener en cuenta la observación de Teichler (2003) sobre la escasez de las fuentes de información sobe la relación entre la educación superior y el mundo laboral. En el apartado segundo se realiza una breve descripción estadística de la muestra que sirve de soporte del análisis econométrico posterior. En el apartado tercero se implementa el análisis microeconométrico del des(ajuste) educativo de los economistas incluidos en nuestra muestra. Por último, el apartado cuarto recoge las principales conclusiones de nuestra investigación. 2. DESCRIPCIÓN DE LA BASE DE DATOS El estudio utiliza datos de carácter primario obtenidos mediante una encuesta realizada a egresados de la diplomatura de Empresariales y de las licenciaturas de Economía, Administración de Empresas y Marketing de la Universidad de Sevilla. Con el objetivo de tener una perspectiva – trayectoria laboralde cuatro años, se seleccionaron aquellos egresados que terminaron sus estudios en el curso académico 2001/2002. Se envió el cuestionario por correo postal a la totalidad de la población (982 individuos) y se obtuvieron 204 cuestionarios rellenos como respuesta (algunos ítems no son válidos para todos los egresados)3. La encuesta nos ha permitido reconstruir la historia académica y laboral de estos graduados. La tabla 1 muestra la ficha técnica del estudio, de la cual puede deducirse el análisis de la representatividad de la muestra. 2 Mora y Ferrer-i-Carbonell (2006) también realizan un trabajo sobre inserción laboral con una cohorte de jóvenes graduados de Cataluña, pero desde la perspectiva de su satisfacción en el empleo actual. 3 El trabajo de campo tuvo lugar durante el año 2006.
C. Borra Marcos, F. Gómez García, M. Salas Velasco 4 XVI Jornadas de la Asociación de Economía de la Educación Tabla 1. Ficha técnica. Población Todos los egresados de la F.C.E.E. y de la E.U.E.E. en el curso 2000/2001. N=982 Nivel de confianza 95% Tamaño de la muestra n=205 Error (P=Q=0.5) 6,1% Tasa de respuesta 20,9% Fuente: Elaboración Propia. Como puede observarse obtuvimos una tasa de respuesta algo superior al 20%, una tasa aceptable teniendo en cuenta la extensión del cuestionario4, donde además del ajuste educaciónempleo se engloban cuestiones sobre la satisfacción, la duración del primer desempleo, las trayectorias laborales, los niveles salariales y, entre otras, las características socio-demográficas y académicas de los egresados. El modelo descriptivo arquetipo que representa a los individuos que conforman la muestra presenta las siguientes características: es una mujer, soltera de 28 años, que vive en Sevilla capital, diplomada en Empresariales con nota media de aprobado que tardó algo más de cinco años en realizar los estudios. La información clave para el estudio del ajuste educación-empleo la proporciona la pregunta 24 del cuestionario, en la que se pedía a los encuestados que respondieran al siguiente ítem –en relación con el primer trabajo desempeñado como graduado-: “En relación con los conocimientos (teóricos/prácticos) obtenidos a partir de los estudios universitarios (elegir una única opción): 1. Son adecuados a los que requiere el puesto 2. Son superiores a los necesarios para desempeñar el trabajo 3. Son inferiores a los necesarios para desempeñar el trabajo 4. No se relacionan en absoluto con el puesto” En el primer caso tenemos individuos bien emparejados con sus puestos; en el segundo caso, individuos sobreeducados; en el tercer caso, individuos infraeducados; finalmente, individuos mal emparejados. Por tanto, de los distintos métodos existentes para medir el desajuste educativo, nosotros hemos optado por el subjetivo –véase García-Serrano y Malo (1996) y Aguilar (2002) para el caso 4 Disponible a petición de los interesados.
Los factores determinantes del emparejamiento educación-empleo. XVI Jornadas de la Asociación de Economía de la Educación 5 español-. Este método, aunque las respuestas pueden encerrar cierta carga sentimental, presenta la ventaja de que el trabajador conoce bien su puesto de trabajo5. La tabla 2 presenta la distribución porcentual del posible desajuste educativo encontrado para la muestra objeto de estudio con relación al primer empleo y al empleo actual de los graduados. En general, se aprecia un trasvase de egresados con sobreeducación, en el primer empleo (35%) a egresados adecuadamente formados por el sistema universitario, en el empleo actual (35%). No obstante, aun transcurridos cuatro años desde la finalización de los estudios, continua existiendo un elevado desajuste educativo, bien sea por exceso (26%), por defecto (25%), o por realizar un trabajo no relacionado con los estudios realizados (13%). En definitiva, para ambos empleos, el porcentaje de situaciones de falta de emparejamiento educación-empleo supera al porcentaje de situaciones de ajuste educativo. Tabla 2. (Des)ajuste educativo de los egresados (porcentajes). PRIMER EMPLEO EMPLEO ACTUAL Buen ajuste 24,9 35,4 Sobreeducados 34,7 25,9 Infraeducados 21,4 25,3 Mal ajuste 19,1 13,3 Total 100,0 100,0 Fuente: Elaboración propia. En la encuesta CHEERS, para el área de Económicas y Empresariales, la sobrecualificación en el empleo actual era de casi un 25%, porcentaje que coincide con nuestra muestra, y los infraeducados eran sólo un 7,6%6. Como sabemos, esta encuesta se realizó para 12 países (Austria, la República Checa, Finlandia, Francia, Alemania, Italia, los Países Bajos, Noruega, España, Suecia, el Reino Unido y, fuera de Europa, Japón), y estaba dirigida a titulados que habían obtenido su titulación hacía cuatro años (curso 1994-1995; el trabajo de campo de campo tuvo lugar durante el curso 1998-1999) – véase, por ejemplo, Jiménez et al. (2003)-. La tabla 3 muestra la definición de las variables utilizadas en el análisis econométrico que presentamos a continuación, junto con la descripción estadística correspondiente a cada una de ellas. 5 Además, hay que tener en cuenta que para muchos puestos de trabajo que ocupan los economistas no existe una relación fija y biunívoca entre dichos puestos y el título educativo.
C. Borra Marcos, F. Gómez García, M. Salas Velasco 6 XVI Jornadas de la Asociación de Economía de la Educación Tabla 3. Variables Independientes Utilizadas Variable (X) Media Desv. típ. Características personales GENERO (= 1 hombre = 0 mujer) 0,388 0.489 NOTAMEDI (nota media de la carrera: Aprob. = 1; Not. = 2; Sobr. = 3) 1,259 0.439 Características de la búsqueda del primer empleo DESEMPLE_INTERME (= 1 duración primer desempleo entre 2 y 9 meses) 0,547 0.499 Características del primer empleo OCUPAC1_NO_SPRIV(= 1 si ocupación es personal no cualif. sector privado) 0,209 0.407 EMPR1_PUBLICO (= 1 si trabaja en el sector público) 0,122 0.328 INDUS1_BANCA (= 1 sector financiero: banca, seguros, etc.) 0,245 0.431 INDUS1_CONSULTORÍA (= 1 consultoría) 0,151 0.339 CARGO1_ADMINISTRATIVO (= 1 adminsitrativo) 0,381 0.487 CARGO1_COMERCIAL (= 1 comercial) 0,094 0.292 CONTRATO1_FIJO (=1 contrato indefinido) 0,259 0.439 3. ANÁLISIS MICROECONOMÉTRICO DEL EMPAREJAMIENTO EDUCACIÓNEMPLEO. Pero, ¿qué explica el emparejamiento educación-empleo tras la graduación? Con la finalidad de conocer los determinantes del (des)ajuste educativo –educational (mis)match– es necesario considerar, simultáneamente, aquellas variables relativas a los egresados y a sus puestos que nos ayuden a explicar este fenómeno. Un modelo econométrico apropiado es el modelo logit multinomial. En este tipo de modelos las alternativas de la variable respuesta indican la pertenencia de las observaciones a un determinado grupo sin incorporar información ordinal. En nuestro caso, existen cuatro posibilidades que no se pueden ordenar: bien emparejados, sobrecualificados, infracualificados y mal emparejados (j = 0, 1, 2, 3) –el fenómeno del desajuste educativo, para el caso español y utilizando esta metodología econométrica, ha sido estudiado, entre otros, por Alba-Ramírez (1993), García Montalvo (1995), García Serrano y Malo (1996) y Gil Jurado (1999)-. En el caso general de una variable respuesta con J+1 alternativas no ordenadas, el modelo logit multinomial considera la probabilidad de un determinado suceso j como (Greene, 1995): 6 Aunque el grado de ajuste educativo percibido es bastante alto (superior al 60%), la sensación de subempleo es elevada entre los titulados europeos. Por ejemplo, un 18% de los titulados españoles piensan que para el trabajo que están desempeñando no es necesario ni siquiera un título universitario.
Los factores determinantes del emparejamiento educación-empleo. XVI Jornadas de la Asociación de Economía de la Educación 7 Jj e e jYprob j X X iij ij ,,1,0,)( ' ' …=== ∑ β β 1. La tabla 4 muestra los resultados de la estimación econométrica (efectos marginales). En primer lugar, el modelo estimado nos dice que, todo lo demás constante, los varones presentan una mayor probabilidad de encontrarse sobrecualificados y las mujeres, de estar infracualificadas7 o totalmente mal emparejadas en el primer empleo. En segundo lugar, según se desprende del análisis econométrico efectuado, la probabilidad de estar sobrecualificado viene explicada por la nota media obtenida en la carrera: cuanto mayor es esta nota, mayor es la probabilidad de estar sobreeducado (o sobrecualificado). Este hallazgo es coherente si se tiene en cuenta que usamos una medida subjetiva de sobreeducación: los mejores alumnos son los que más conocimientos (teóricos quizás) han acumulado y por tanto, todo lo demás constante, pueden tender a clasificarse a sí mismos como sobrecualificados. En tercer lugar, la duración del primer desempleo afecta significativamente al emparejamiento: el ajuste educativo es más probable para aquellos egresados que estuvieron entre dos y nueve meses buscando su primer empleo. Esto es bastante lógico, pues ni tomaron el primer empleo que se les presentó, ni dejaron pasar oportunidades durante demasiado tiempo –con el consiguiente deterioro del capital humano y de la autoestima8-. Por lo que se refiere a las características del empleo, el buen emparejamiento es más probable para los egresados que trabajan en el sector financiero9 y menos si lo hacen en el sector público o en puestos no cualificados del sector privado. Curiosamente, también reduce la probabilidad del ajuste el contar con un contrato indefinido, probablemente porque los egresados compensan la desutilidad de la falta de adecuación al puesto con la utilidad que les reporta la estabilidad en el trabajo. Por su parte, la sobreeducación es más probable si se trabaja de administrativo y menos, si se trabaja como comercial o para una empresa consultora. Por el contrario, la infracualificación se produce más frecuentemente en el sector de consultoría10 y cuando se cuenta con un contrato indefinido –evidencia que refuerza la hipótesis anterior de la compensación de la desutilidad-. Sin embargo la infraeducación es menos probable cuando se trabaja para el sector público. 7 Este resultado –el desajuste diferencial por sexoes coherente con el obtenido por García-Serrano y Malo (1997). En este punto, dado que estamos ante un método subjetivo para medir el desajuste, habría que contemplar la posibilidad de las expectativas laborales diferenciales por sexo. Sin embargo, Dolton y Silles (2003), al analizar los determinantes de la sobreeducación de una muestra de egresados de la Universidad de Newcastle, no encuentran no encuentran ninguna diferencia significativa entre el ajuste de hombres y mujeres. 8 Es de esperar que un parado de larga duración tenga una alta probabilidad de acceder a un empleo en el que esté “desajustado”. 9 Precisamente el sector que está absorbiendo más economistas en los últimos años. 10 Hay que tener en cuenta que los jóvenes economistas consideran sus primeros años de trabajo en una consultora como una inversión en capital humano, la cual, eventualmente les podrá facilitar un adecuado emparejamiento posterior, por cuenta ajena o a través del autoempleo.
C. Borra Marcos, F. Gómez García, M. Salas Velasco 8 XVI Jornadas de la Asociación de Economía de la Educación Finalmente, en línea con la evidencia anterior, aquellos egresados encuestados que trabajan en el sector financiero o desempeñando funciones administrativas –que se consideran básicamente sobreeducadospresentan una menor probabilidad de estar mal emparejados. Ésta aumenta, sin embargo, para los encuestados empleados por el sector privado en puestos de bajo nivel. La situación no hubiese sido tan mala si hubiesen estado, al menos, sobreeducados, porque, y como defiende la «teoría de la movilidad ocupacional» (Rosen, 1972; Sicherman y Galor, 1990), la sobreeducación es un desajuste temporal en el mercado de trabajo porque los trabajadores sobreeducados, bien promocionan fácilmente dentro de la misma empresa (movilidad interna), bien se mueven a trabajos de un nivel mayor en otras empresas (movilidad externa). 4. CONCLUSIONES El interés de nuestra profesión por cuestiones como el desajuste educativo cuenta ya con una cierta tradición entre los economistas laborales y de la educación. En nuestro trabajo analizamos los determinantes del desajuste educativo de un grupo concreto de jóvenes graduados: los economistas que terminaron sus estudios en el curso 2001/2002 en la Universidad de Sevilla. Dada la inexistencia de investigaciones estadísticas oficiales que recopilen la información apropiada, nuestra investigación se ha sustentado en una base de datos elaborada dentro de nuestro propio equipo de investigación, a partir de un cuestionario piloto validado convenientemente. Aunque con las cautelas pertinentes, nuestro análisis empírico implementado a partir de dicha base de datos sugiere las siguientes conclusiones. Nuestro trabajo, en línea con la literatura que ha tratado el tema para España, vuelve a confirmar que el desajuste educativo es especialmente importante para los economistas de nuestra muestra. Los estudios conocidos para varios países señalan que el nivel de sobrecualificación se sitúa entre el 25% y el 30% mientras la infracualificación afectaría en torno al 15% de los ocupados –véase Hartog (2000)-. En nuestro estudios el porcentaje de sobrecualificados e infracualificados en el primer empleo es del 34,7% y el 21,4%, respectivamente. Sin embargo, en este punto es fundamental caracterizar si dichos desajustes educativos son permanentes o transitorios. Teniendo en cuenta esta cuestión, nuestra encuesta presenta evidencia sobre la evolución de dichos desajustes. Así, se aprecia un trasvase de egresados con sobreeducación en el primer empleo, a egresados adecuadamente formados en el empleo actual. No obstante, aun transcurridos cuatro años desde la finalización de los estudios, continúa existiendo un elevado desajuste educativo (sólo un 35,4% de los egresados se consideran adecuadamente ajustados en el empleo actual). Nuestros resultados confirman que existe un efecto diferencial por sexo en el desajuste educativo (los varones presentan una mayor probabilidad de encontrarse sobrecualificadas y las mujeres, de estar infracualificadas o totalmente mal emparejadas). Además, a mayor nota media del estudiante, mayor es la probabilidad de estar sobrecualificado. Por otro lado, el ajuste educativo es
Los factores determinantes del emparejamiento educación-empleo. XVI Jornadas de la Asociación de Economía de la Educación 9 más probable para aquellos egresados que estuvieron entre dos y nueve meses buscando su primer empleo. Respecto a las características del empleo o de los puestos de trabajo hemos encontrado la siguiente evidencia: 1) el buen emparejamiento es más probable para los egresados que trabajan en el sector financiero y menos para los empleados por el sector privado en puestos de bajo nivel; 2) la sobreeducación es más probable si se trabaja de administrativo y menos si se trabaja para una empresa consultora –en el sector de consultoría es más probable la infracualificación-. Pero llama especialmente la atención que un importante porcentaje de titulados trabajen en puestos donde no utilizan, en absoluto, los estudios universitarios cursados. La transición óptima del sistema educativo universitario al mundo del empleo exige que los graduados desempeñen un puesto ajustado a su titulación; en caso contrario, existe una incorrecta asignación de los recursos públicos destinados a la educación superior. Por tanto, estamos ante un problema que comparten el mercado de trabajo y el sistema educativo universitario. Éste último, inserto de lleno en la fase final al proceso de convergencia universitaria europea (Bolonia), ahora más que nunca tiene la oportunidad y la responsabilidad de corregir su falta de previsión y su escasa permeabilidad a las demandas de la sociedad (incluyendo, por supuesto, sus dos stakeholders principales: los alumnos y la sociedad, en la que éstos van a prestar sus servicios laborales cualificados). 5. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Aguilar, M.I. (2002): La Inserción Laboral de los Jóvenes. Un Enfoque Microeconométrico, Tesis Doctoral, Universidad de Málaga. Alba-Ramírez, A. (1993): «Mismatch in the Spanish Labor Market: Overeducation?», Journal of Human Resources, vol. 28, pp. 259-278. Albert, c., Toharia, l. y Davia, M.A. (2003): “To Find or not to Find a First Significant Job: The Case of Spain”, V Jornadas de Economía Laboral, Reus. Dolton, P. y Silles, M. (2003): “The Determinants and Consequences of Graduate Overeducation”, en Büchel, F., Grip, A. y Mertens, A.: Overeducation in Europe. Current Issues in Theory and Policy, Edward Elgar, Cheltenham, pp. 189-216. Duncan, G. y Hoffman, S. (1981): “The Economic Value of Supplus Education”, Economics of Education Review, 1(1), pp. 75-86. Freeman, R.B. (1976): The overeducated American, Academic Press, Londres. García Montalvo, J. (1995): Empleo y sobrecualificación: El caso español, FEDEA, documento de trabajo 95-20, Madrid. García Montalvo, J., Peiró, J.M., y Soro, A. (2003): Observatorio de Inserción Laboral de los Jóvenes: 1996-2002, Fundación Bancaja e IVIE, Valencia.