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La Cúpula de la Sacristía Mayor de la Catedral de Sevilla: contexto y evolución en Andalucía

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La Cúpula de la Sacristía Mayor de la Catedral de Sevilla: contexto y evolución en Andalucía

Author: Sierra-Delgado, Ricardo
Year: 2000
Source: https://idus.us.es/bitstreams/c67c4e18-4f7e-4d8e-b6bc-ad383db71ed1/download
La Cúpula de la Sac is ía Mayo de la Ca ed al de Se illa 1039
La Cúpula de la Sac is ía Mayo de la Ca ed al de Se illa:
con ex o y e olución en Andalucía
El p oceso abie o as las ases p oyec i a (ca. 1535)
y cons uc i a (ca. 1535-1539) de la Sac is ía Mayo
de la Ca ed al de Se illa supuso una se ie de episo-
dios cla es pa a el en endimien o del enómeno del
empleo de la cúpula como o ma -impo ada de I a-
lia- emblemá ica de la a qui ec u a del enacimien-
o en Andalucía.
A modo de an icipo de lo que a a emos de desa-
olla a con inuación, adelan amos las siguien es
cues iones ele an es: a) en el o den local, y con
independencia de la eno me impo ancia que supuso
la cons ucción del edi icio como cuo a no able de
con ibución a la in oducción del Renacimien o en
Se illa, se asis e a la p ime a en a i a lle ada a cabo
en la ciudad sin posibilidad de localización de an e-
ceden es, an o o males como geog á icos, que jus i-
iquen la apa ición del modelo cupula ca ed alicio;
b) a ni el e i o ial, y más conc e amen e de Anda-
lucía, la cúpula se illana es á ligada a la se ie de ex-
pe iencias, iniciadas en pa e y pos e io men e ejecu-
adas, en o no a las ob as eligiosas del a qui ec o
bu galés a incado en G anada Diego de Siloé; y c) la
e aluación de la pos e io huella de nues a cúpula,
como hi o cons uc i o sin solución de con inuidad
pe o de e minan e pa a las p opues as pos e io es, en
el con ex o de las décadas del pleno enacimien o y
e e idas al en o no se illano. I
Una g an pa e de la in o mación que adicional-
men e ha suminis ado la his o iog a ía ace ca del e-
nómeno de la adopción del lenguaje del Renacimien-
o en España es á basada casi exc1usi amen e
en
Rica do Sie a Delgado
cues iones es ilís icas, pa iendo, jun o a aquellas
conside aciones de i adas del es udio de los docu-
men os, de las analogías onnales que en cada caso
cada au o haya podido de e mina espec o al e-
e en e de ejemplos no ables de I alia. Se ha p es ado
quizá menos a ención a o os emas, especialmen e al
de la ma é ica singula idad de nues a a qui ec u a,
lle ada a e ec o en esa época a a és de una ex endi-
dísima, secula y di e sa -según las egiones- éc-
nica de la es e eo omía, cues ión que, en suma, ans-
o ma adicalmen e el p oblema, pa icula izando y
dis anciando las p opues as hispanas espec o a las
del pais ansalpino.
Es a p emisa se hace aún más e iden e si nos e e-
imos al ema de la cúpula, un elemen o a qui ec óni-
co esencial si nos es amos e i iendo a o ganismos
eligiosos. Una cie a ap oximación y comp ensión
de los p oblemas de i ados del uso sis emá ico y casi
exclusi o de la pied a, como ma e ial de cons uc-
ción en nues o siglo XVI, ayuda ía a en ende de
mejo o ma las pa icula idades ence adas en buena
pa e de las p opues as o males adop adas, y el e-
chazo de de e minadas opciones, moneda de cambio,
sin emba go, en I alia.
Debemos señala dos elemen os di e enciales en el
uso de la cúpula en nues o suelo espec o a lo in e i-
do en los ipos i alianos2 En p ime luga , la cues ión
in ínseca, ya señalada, del ma e ial. En I alia, aun-
que se u iliza la pied a como ma e ial cons uc i o,
ese uso es mucho más selec i o y en cualquie caso
se hace compa ido o compa ible jun o a o os ma e-
Ac as del Te ce Cong eso Nacional de His o ia de la Cons ucción, Se illa, 26-28 oc ub e 2000, eds. A. G aciani, S. Hue a,
E. Rabasa, M. Tabales, Mad id: I. Juan de He e a, SEdHC, U. Se illa, Jun a Andalucía, COAAT G anada, CEHOPU, 2000.
1040
J
Figu a 1
Ca ed al de Se illa. Sac is ía Mayo . SecciÓn longi udinal
según A. / Imag o y R. Sie a Delgado
iales. como el lad illo, yeso. me al (plomo. la ón.
cob e. e c.), de al sue e que hicie a ac ible el in e-
és en la onnalización de un espacio ime no ilumi-
nado ceni almen e po un cue po de luces con o ma-
do po un ambo . Po lo an o. se a a de un ipo
cons uc i o ela i amen e lige o que posibil i a a i a
luces su icien emen e g andes.
En segundo luga . el alo asumido po la cúpula
como elemen o de eclamo a ni el u bano. lo cual a
a de e mina que se incida especialmen e en aspec os
dimensionales de su diseño. haciéndolas cada ez
más esbel as y isibles desde encla es dis an es. Re-
cué dese al espec o la ingen e nómina de iglesias
o i as o de pe eg inación enmedio de un en o no
campes e.' Es a ci cuns ancia [Je a á a la o maliza-
ción de la cúpula de duble memh illlil, una con igu a-
ción cons uc i a de doble epi elio o casca ón. dejan-
do una cáma a ~ isi able o no~ en e ambas hojas.
Se pueden encon a ejemplos en los que se p esen-
an las dos memb anas hemies é icas ~no concén i-
cas o de azado cu o incluso dispa ~. jun o a o os
R. Sie a
en los que pe i e la solución de cúpula de hojas de
lad illo in e na y cue po ex e no cilínd ico o poligo-
nal con somb e e e de ejas sob e es uc u a Iígnea de
ollizos."
Ni una ni o a azón se e o na án como ineludi-
bles en el caso españo1. Aquí. la adsc ipción de la cú-
pula o na desde el p incipio in es pa icula es. El e-
e en e --has a el momen o de la cons ucción de la
basílica de El Esco ial~ se á el Pan eón de Roma:
una media na anja apoyada di ec amen e en los mu-
os. desp o is a del cue po de luces in e medio. És o.
en cuan o a la imagen in e io p e endida. Respec o
de la o malización ex e na de aquella. no pa ece
exis i en é minos gené icos. po pa e de a qui ec-
os y cons uc o es y al menos has a una echa p óxi-
ma al umb al del paso del medio siglo, una p eocu-
pación excesi a o de sensibilidad especiales en
cuan o a exhibi alo cual epe o io; con a iamen e,
se asis e a una o al al a de in e és po apo a desde
la a qui ec U a ecuali icación y o den a la imagen
u bana subyacen e, y así el apa a o olumé ico ex-
e no más bien se en iende y su ge co no esul ado o
asdós de 10 que ocu e en el in e io .
Expues a la p oblemá ica di e encial del uso de la
cúpula en los inicios del Renacimien o en Espalla
espec o de ¡ a1ia, podemos ambién enuncia las
con adicciones implíci as in e idas an o en un caso
como en el o o. En el con ex o i aliano se asis e a la
delibe ada en a i a de ec eación de ambien es má-
gicos y sublimes: la cúpula ep esen a el cosmos di-
ino. la pe ección máxima.' Has a cie o pun o el
cos o que es e ideal supuso se ía el de una cons uc-
ción muy lige a, casi aé ea, ealizada con ma e iales
muy di e en es a los empleados en las o as pa es
del edi icio. Se p oduce así una cie a up U iI o dis-
con inuidad en la ob a que en é minos cua1i a i os
i u ianos hab ía que juzga co no de al a de cohe-
encia pasando a se la pa e del edi icio más ulne-
able y desp o is a de solidez.
En al sen ido, la uni o midad ma é ica de muchos
de los complejos eligiosos hispanos es mucho más
cohe en e con los p ecep os de la l/uni il. '. en an o
en cuan o la cúpula se p esen a aho a en é minos de
o ma since a y di ec a, sin ence a ningún ipo de
apujo o engaño, con odas sus en ajas e incon e-
nien es mos adas a la ez. El edi icio homogéneo de
bloques de pied a es á suje o a las condiciones in ín-
secas de al ma e ial de peso, dimensiones, olumen
y densidad. ob eniéndose en la lab a de su áb ica un
La Cúpula de la Sac is ía Mayo de la Ca ed al de Se illa
espacio apa en emen e uni o me de ex u as, colo .
e c. Es e hecho, sin duda alguna he encia de la adi-
ción cons uc i a oji al, con as a con el p incipio de
ocul amien o inhe en e a la écnica basada en la a]ba-
ñile ía. an na u al en el mundo mudejá ico pe o ex-
añamen e ausen e en las ob as emblemá icas de
nues o enacimien o, y pa ícipe. en cambio. en ma-
yo medida en el i aliano. La inculación de la alba-
ñile ía al mundo de los anos cupu]ados en I alia
debe mucho a la pe i encia de al écnica en época
medie al ía uso en los bap is e ios (lomba dos)6 y
o os elemen os singula es como los //la ia y//lO-
numen a. he ede os a su ez de] po en oso in lujo de
Bizanci07
Los p og amas iconog á icos al uso en ese pe íodo
his ó ico e an subsidia ios de ]a écnica cons uc i a
empleada. Las supe icies e es idas con en oscado
e an suscep ibles de un a amien o pic ó ico, subs i-
u o io de los de mosaicos. En la España del quinien-
os. sin emba go, la pujanza del abajo can e il al-
canza su ceni . con adiciendo. como decimos. esa
adición de la ob a de lad illo. La pied a abajada
ep esen aba en aquel momen o la condición
sine
i/lwnon pa a que la ob a en cues ión se es imase
como ob a hecha al omano. una especie como de
alo añadido al edi icio en cues ión, o si se qui e la
o ma más segu a de pe pe ua a sus p omo o es a
a és del mensaje esculpido. Y en esa línea de
pe pe uidad debemos si ua la de odo el edi icio y
con ello ]a de odas sus pa es. La cúpula no podía
sus ae se a esa idea y po an o debía ep esen a la
idea de solidez de o ma palma ia.
Po lo an o. se pod ía con eni , a iesgo de come-
e alguna omisión, con que en el enacimien o espa-
ñoL y sob e odo en la ase de la p ime a mi ad del
siglo XVI. la pied a se con e i á en el sopo e cons-
uc i o más demandado pa a ma e ializa los p o-
g amas iconog á ieos, po encima, po ejemplo, de
lenguajes an ascenden es como el de las se ies de
id ie as, oda ía pe sis en e en las ca ed ales de pla-
zas an no ables como Se illa. Salamanca. Sego ia o
G anada.'
yes a pa icula idad adquie e ca ac e es c ónicos
en el caso de la sac is ía se i llana. Se á e] p ime edi-
icio español del siglo XVI en donde se emplee ]a 01'-
namen a ación escul ó ica de o ma sis emá ica, apli-
cada an o en sus mu os y ó denes a qui ec ónicos
como en el bas o sis ema de cubie as. in eg ado po
las
cua o
bó edas pe al adas de sus b azos, o as
1041
igu a
:2
Ca ed al de Se illa. Sae is ía Mayo . Planla de bÓ edas y
cúpula según A. Almag o y R. Sie a Delgado
cua o baídas y la cúpula cen al seudoo al que co o-
nan la cabece a, y la cúpula cen al con su lin e na.
Todos es os elemen os se o ecen como sopo e ec-
ónico de una es a ua ia obsesi a y di e sa en emá i-
ca y amaño pe o. adi inamos, p ecisa en sus con e-
nidos, que debía juga un papel didác ico y
mo alizan e, y que se juzgaba pe inen e en su mo-
men o. po encima de cualquie conside ación me a-
men e deco a i is a."
Pe o llegado a es e pun o nos in e esa delimi a
a inidades y di e encias en ]a cúpula se illana es-
pec o de sus posibles e e en es. Es e iden e que es-
amos an e un modelo que ipológicamen e de i a de]
pan eónico, ía Diego de Siloé. Sin emba go, debe-
mos hace algunas p ecisiones. Has a el momen o de
la echa de] p oyec o de la sac is ía. 1535, Siloé ha-
bía e omado el modelo pan eónico de o ma bas an-
e li e a]; p ime o a a és de la pa icipación -es-
cul ó ica- jun o a Ba olomé O dóñez en la
Cappella Ca acciolo di Vico de San Gio anni a Ca -
1042
bana a de Nápoles (ea. 1516); y más a de, desde
1528, en la o onda acapilla impe ial de la ca ed al
de G anada. En ambos casos se a a de la conjun-
ción de una cúpula hemies é ica sob e una subes uc-
u a cilínd ica, al igual que sucede en el Pan eón.
La sac is ía mayo se illana, en cambio, es el p i-
me ejemplo español en donde se a icula una cúpula
hemies é ica con una base de ma iz cuad ada deli-
mi ada po un sis ema de pila es c uci o mes que se
unen po cua o a cos o ales. En Se illa, se op a de
o ma no edosa po el sis ema ó den-a co, con o -
mando el llamado p incipio de haldaquino, lOuna o -
ganización ya is a y sancionada en la Sag es ia Vec-
chia b unelleschiana de San Lo ezo, pe o ambién de
aigamb e omana, al que se le supe pone de o ma
o gánica la media na anja.
La cúpula se illana apa ece como una pa icula
asposición de la ad ianea, me a ci a lejana, despoja-
da ya de oda inculación emá ica y cons uc i a.
Figu a 3
Ca ed al de G anada. Capilla Mayo según P. Salmc ón Es-
coba
R. Sie a
Únicamen e le gua da idelidad en el concep o lumí-
nico ceni al, ans o mando el oculus omano al des-
cubie o po o o p o egido po una lin e na suple o-
ia. Es cu ioso cómo, p ime o Siloé en la cúpula de
la o onda ca ed alicia y después And és de Vandel-
i a en la sac a capilla del Sa ado de Úbeda, donde
siguió esc upulosamen e las condiciones dejadas en
1536 po Siloé, se e oma en ambas la idea del ocu-
lus pan eónico como ecu so o mal pe o de o ma
ic icia, ya que son abe u as que no suminis an luz
ceni al alguna, al es a cegadas po sus cubie as de
eja ex e nas, solución ya plan cada en la sac is ía de
San o Spi i o de Flo encia (1489-ca. 1496, Giuliano
da Sangallo, An onio del Pollaiolo y Sal i d' An-
d ea).
En e el ipo de es uc u a pan eónico cilínd ico y
el de ma iz cuad ada se illano, Siloé había expe i-
men ado en el c uce o de San Je ónimo de G anada
con una bó eda en edondo (10 bis), es deci baída,
apa en emen e o malizada como de c uce ía, pe o
omanizada, al c ea a esones duplicando los ne -
ios p incipales y o me os, mu ando un c cele e po
combado e in e calando mo i os pla e escos como
macollas, ménsulas y cabezas. Es a especie de cim-
bo io oc ogonal, ans o mado más abajo en un cua-
d ado pe ec o po las ompas-nicho, 11cons i ui á el
pun o de enlace con el p oyec o de la sac is ía ma-
yo , al u iliza como pau a es uc u an e de la plan a
la onua cuad ada. En de ini i a, la idea de la o on-
da de la ca ed al, en cuan o a la cúpula, y la del c u-
ce o de San Je ónimo, espec o a los pila es y a cos
delimi ado es del cuad ado base, con onnan la pos e-
io p opues a del espacio se illano, como expe ien-
cia lógica en el a amien o de es uc u as cen aliza-
das siloescas.
Hemos llegado así a explicamos la génesis de la
sac is ía, como espacio sin e izado a pa i de cie os
elemen os de las o as ob as en ma cha, pe o debe-
mos conside a especialmen e en el caso de la cúpula
la o ma de ini i a adop ada po és a, si conside a-
mos el ac o humano de mano de ob a, los medios y
conocimien os de quienes ealmen e ue on sus eje-
cu o es ma e iales. La áb ica de la ecien e minada
ca ed al gó ica se había ans o mado, al igual que
ocu ió en o os cen os, en una escuela de alu ión,
dc o mación y p ác ica de can e os. Cuando el em-
plo se consag ó al cul o y se de e mina comple a lo
con una se ie de dependencias complemen a ias ne-
cesa ias pa a la li u gia egula , se sigue abajando
La Cúpula de la Sac is ía Mayo de la Ca ed al de Se illa 1043
con las mismas cuad illas de ope a ios, y odas las
ob as abo dadas lo se án empleándose como ma e ial
y écnica los p opios de la pied a.
Ma ín de Gaínza se enca gó, como maes o dc
ob as de la ca ed al nomb ado en ab il de
1535
as
la supues a nega i a po pa e de Siloé a acep a di-
cho ca go, de di igi la cons ucción de la sac is ía.
El can e o izcaino lle a á a cabo el plan dejado po
el maes o bu galés. Sospechamos que ese plan pudo
con ene pa es bien de e minadas, como la aza u
o ganización de mu os y abo edamien os, y o as de-
jadas abie as a la lib e in e p e ación de sus ejecu o-
es, como consecuencia de la necesidad de imple-
men a escul ó icamen e el p og ama iconog á ico,
que debía se es udiado y ijado p e iamen e po un
selec o g upo de canónigos.
Según la c onología de las a eas cons uc i as del
edi icio es ablecida en nues a in es igación, el sis e-
ma de cubie as se acome e ía hacia sep iemb e de
1538, habiéndose llegado en esa echa a la co nisa
gene al del ó den a qui ec ónico, y ejecu ado o al-
men e las es capillas con sus dos sac is ías de la ca-
bece a y sus abo edamien os. Se a a ía de la llega-
da al ecuado , an o ísica como empo almen e, de la
ob a. El comienzo de la cúpula lo si uamos hacia e-
b e o de 1542, al ez coinciden e con la sus i ución
del apa ejado Juan de Calona po Miguel de Gaínza;
pa a en onces, se hab ía o mado la azo ea en o ma
de c uz g iega sob e las bó edas pe al adas.
Venimos a i mando que la cons ucción de la cú-
pula de la sac is ía ue una emp esa de la gos uelos
en aquella Se illa un an o paupé ima de expe ien-
cias en el nue o o den a qui ec ónico. Pe o po poco
que nos de engamos y analicemos lo has a po en on-
ces acome ido po Ma ín de Gaínza, como a ea p e-
ia y p epa a o ia de ese g an e o que signi icaba
ol ea un eno me acío cuad ado de 46 pies -13
me os- de lado desde una al u a de 87,75, pode-
mos inalmen e comp ende que ese e o pudo se
cumplido a plena sa is acción po el maes o mayo y
sus ayudan es.
An es, Gaínza había cons uido una se ie de bó e-
das que le hab ían epo ado conocimien os, segu i-
dad y capacidad de o ganización en la ob a. En la
p opia ca ed al con abilizamos, p ime o, las es bó-
edas que cie an la sac is ía de los cálices, iniciadas
a pa i de ab il de 1535 y e minadas en sep iemb e
de 1537, cuyo diseño debió deja Diego de Riaño an-
es de mo i ; ambién los
cinco
amos bajos, con bó-
Figu a 4
El Sal ado de Úbeda. Capilla Mayo según 1. A. Llopis
Solbes
edas case onadas, y o os an os del piso al o, lisos,
del pa io de los Óleos, cuya ejecución se inicia ía en
pa alelo a la sac is ía mayo ; las cua o bó edas ca-
se o nadas y la cúpula seudoo al cen al, en la cabe-
ce a de la sac is ía enacen is a. En o al 18 anos, en
an sólo dos años. A es a nómina end íamos que
añadi el sis ema de abo edamien os case onados de
la gale ía baja del claus o p incipal del monas e io
de San Je ónimo de Buena is a de Se illa.
Sin emba go, el nexo p e io en las expe iencias de
Gaínza espec o a la cúpula de la sac is ía, en an o a
su excepcional dimensión -y po an o di icul ad
cons uc i a-, se á a nues o juicio la emodelación

1044
'
Figu a 'i
Ca ed al de Se illa. Capilla Real SecciÓn según M. Vig;1
Escale a yA. Oli c
de la cabece a de la pa oquia de Nues a Seño a de
la Consolación de Cazalla de la Sie a. El año 153íL
g abado en una ca el a, pod ía indica la echa de co-
mienzo de los abajos. En ese momen o, ya se había
e minado, según nues os cálculos. el bellísimo sis-
ema columna io de la sac is ía, aquí modes amen e
in e p e ado. Los seis anos ec angula es y el ábside
semidecagonal se ol ean con baídas case onadas de
mayo es luces, de 28,50 a 35,50 pies, más ce canos a
los de la cúpula de nues a sac is ía.
Las bó edas de Cazalla p esen an, no obs an e, un
asdós bas an e plano (po ejemplo a una luz de 33
pies le co esponde una mon ea de 2 pies y 1/3), e-
niendo un g ueso ela i amen e delgado (en la misma
bó eda algo menos de I pie en los a anques y me-
nos de 1/2 en la cla e). De odos los ejemplos ci a-
dos, el de mayo lanzamien o co esponde al amo
R. Sie a
cen al de la sac is ía dc los cálices, un ano baído
casi cuad ado de unos 26 pie, y 3/4, y una alzada de
II pie, y 1/4. Todos es os alo es se supe an amplia-
men e en la cúpula de la sac is ía mayo : a una luz li-
b e 46 pies le co esponde una mon ea de 23. A su
ez es á cons uida con do ela,s apa ejadas en 21 hi-
ladas ho izon ales has a el óculo de la Iin e na, o -
mando una bó eda de ho no o capilla edollda 1'11
I/ella edollda."
Pe o la pa icula idad p incipal de la cúpula de la
"ac is ía hispalense es su eno me g oso . Un g ueso,
además, uni o me en odo el casca ón, con o mando
una bó eda de memb ana com an e, a di e encia de
las cúpulas en g adación, ,imila es a la del Pan eón,
Es a sección es de unos 4 pies ap oximadamen e. li-
ge amen e -y de o ma insóli a-. ampliados en la
zona de la lin e na. Las hiladas ,e con o man u ili-
zando do elas de es amaíios de al u as, Un ele ado
núme o de ellas apa en an es a apa ejadas de cabeza
o soga: o as. más apaisadas. pod ían e'o a lo a izón
o mando do, hilada, concénl icas, encon ándose
amba, memb anas ue emen e abadas en e sí. El
amaño de las do elas debía se simila al u ilizado
en las demás pa es del edi icio, un ama io al ín y al
cabo compa ible como pa a se manipulado po uno
o dos ope a ios. Si obse amos cualquie sección
e ical de la áb ica. el g ueso de la media na anja
esul an e iene a coincidi con el de los a cos o ales
que la sopo an.
La explicación que damos a es e g oso exage ado
es que, a di e encia de los o os o ganismos en los
que apa ece una cúpula hemies é ica, como en la o-
onda de la ca ed al g anadina, o en la capilla de
Obeda, se a a de un abo edamien o p o is o de una
o namen ación escul ó ica con más de sesen a pe so-
najes y igu as en elie e de amaño supe io alna u-
al. Sabemos que la p ime a de aquellas lle aba una
deco ación pic ó ica de es ellas sob e un ondo de
cielo, de la que aún quedan e, os isibles;'1 en
Obeda, Vandel i a, siguiendo las p esc ipciones del
pliego de condiciones de Siloé, cons uye una capilla
edonda po c l/cems, siguiendo el modelo pan eóni-
co de a esones según pa alelos y me idianos y ple-
men os o almen e Iisos.'4
El p og ama escul ó ico de la cúpula se illana,
cuya emá ica, al pa ece , es la del Juicio Final, se
desa o]]a en es secciones anula es, co espondien-
es, de abajo hacia a iba, con el In ie no, el Pu ga o-
io y el Cielo. Pa a cada es ación se han es ablecido
La Cúpula de la Sac is ía Mayo de la Ca ed al de Se illa I04:i
un núme o de e minado. pe o di e so según los ani-
llos. de igu as. de cue po en e o al e nadas con ca-
bezas de angelillos (és as en las dos úl imas). En el
In ie no apa ecen 16 condenados ab asados po las
llamas in e calados po o os an os se es demonía-
cos alados: el Pu ga o io lo componen 12 igu as
e ec as y o os an os Imllis: y el Cielo se o ma con
8 pe sonajes y ambién cabezas aladas. Como se e.
la se ie numé ica de 16-12-8 hacía in iable el uso de
case ones decan ándose po un ipo o mal de calOla
más lib e en el que sólo apa ecen como elemen os
es uc u ado es las co nisas sepa ado as.
La luz lib e de la cúpula de G anada e a de 78 pies
y 1/2 -unos 22 me os-o y Siloé la esuel e con
una es uc u a ne ada de pied a --que ac ua á a
modo de enco ado o a madu a- y plemen e Ía de
elleno de lad illos: una solución posiblemen e basa-
da en la adición local y en la que es e osimil u ili-
za ía mano de ob a mo isca expe a en los apa ejos
de lad illo, exis en e en la ciudad. y que le pe mi ía
alige a peso y pode ol ea el inmenso ano de la
capilla mayo . La cúpula ube ense, de inida po cl
p opio Siloé CUII/UII/edio I/o al/jo COI/ sus /) anchas
de muldu a" oll/ol/as." debía ene exac amen e SO
pies de diáme o (la mi ad jus o que la al u a del a-
cío), sensiblemen e mayo que la se illana, lab ándo-
se con c uce os disminuidos pe o sin alla alguna.
Ambas cúpulas se án esuel as a la i aliana, con una
memb ana in e na ela i amen e delgada y lige a. y
p o is as de una cubie a ex e io , con un ejado a
modo de somb e e e apoyado sob e es uc u a de o-
llizos de made a. dejando una cáma a en e ellas,
pa a así ga an iza una p o ección de sus calo as in-
e nas de las inclemencias a mos é icas.
En el caso de la sac is ía se illana el ma e ial u ili-
~ado e a un ipo de caliza de calidad medioc e. ex a-
ída. undamen almen e. de las di e sas can e as ex-
plo adas po el a zobispado en las p o incias de
Se illa y Cádiz.I(, Es a pied a es bas an e po osa.
queb adiza y de ela i a acilidad de disg egación,
así co no he e ogénea c omá ieamen e. No cabe duda
que su uso como sopo e ec ónico pa a la alla escul-
ó ica de bul o edondo exigía dispone de su icien e
sección a su memb ana. Si a es a condición unimos
la de se a ada co no un abo edamien o asdosado
di ec amen e al ex e io , sin ejado suple o io. al
modo se illano. es deci , comple amen e pelada y
desnuda. como odas las bó edas de la ca ed al o las
pos e io es de la Casa Lonja, llegamos a la conclu-
sÍón de que esa memb ana debía se lo su icien e-
men e g uesa co no pa a e i a posibles p oblemas
mecánicos an o de es abilidad pe o sob e odo de es-
anqueidad al agua. p oblemas, es os úl imos. secula-
es al cdi icio según ac edi a la documen ación con-
se ada.'-
Ma ín de Gaínza y sus ayudan es sc ie on, así.
obligados a hace una cúpula excesi amen e pcsada,
una expe iencia sin p eceden es. no sólo en el ámbi o
de Se illa, sino en el andaluz y español del momen-
o. Todo el apa a o ex e no. de a bo an es y es ibos,
es una consecuencia. un añadido mo i ado po la es-
pecialísima con igu ación de la media na anja. Es
muy posible que odo es e conjun o de sob epesos
pun uales ue a exage ado e innecesa io: en aquel
momen o no exis ía ningún sis ema de dimensionado
y segu idad co no no ue a epe i las mismas o simi-
la es dimcnsiones de los elemen os y condiciones de
abajo al dc ob as que se man enían en pie. Debe-
Figu a 6
Manusc i o de He nCm Ruiz el Jo en. Fol. n. Diseño de la
Iglesia
1046
Figu a 7
Iglesia de la Anunciación de Se illa según J. Fagundo
mos eco da el luc uoso p eceden e del de umba-
mien o del cimbo io ca ed alicio en 1511, un acon-
ecimien o que debió de a e o iza al cabildo du an e
la go iempo, y que mo i a á en el o oño de 1538, al
inicia se el sis ema de cubie as de la sac is ía mayo ,
el cues ionamien o de lo que quedaba oda ía po ha-
ce , cuando se sugie e a los maes os que lo hagan
ahaxa o p opo ciona . IX
La cúpula se iJlana, di ec amen e asdosada,
ansmi e una se ie de empujes a su al ededo y ien-
de a ab i se po su e cio in e io , en el a anque; po
la zona p óxima a la cla e se p oducen es ue zos de
comp esión y el peso añadido de la lin e na aumen a
e] e ec o de hundimien o. Los ocho delgados a bo-
an es ac úan como pun ales que e i an el uelco de
las pa edes de la lin e na; los o os ocho pináculos
g andes sob e ]a base anula cupula y los o os an-
os ( a] a uno y el epa o es desigual en sus cos ados
no e-su ) en el pe íme o de la azo ea y la caja del
ca acol, unido al eno me elleno supe io de las cua-
o bó edas ampan es, se compo an como pesadas
ca gas que modi ican la componen e, inicialmen e
R. Sie a
inclinada, de los empujes p o enien es de la cúpula,
los cuales son econducidos den o de la base de ]os
mu os e icales de cie e.
La sac is ía mayo es una edi icación eme gen e
sob e las cons ucciones adyacen es; en el momen o
de su e ección solamen e se le an aba la disc e a sala
de la sac is ía gó ica de los cálices, y e a pa edaña a
las na es de las capillas la e ales del emplo, las cua-
les queda ían ebasadas a la al u a de la co nisa gene-
a!. Es o quie e deci que la nue a áb ica enacen is-
a ue pensada en o igen como una es uc u a
au osu icien e, de o ma que no p odujese empujes
en las cons ucciones exis en es y u u as. Los cua o
eno mes b azos se compo an como elemen os que
suminis an una ine cia an i uelco al conjun o, al de-
ini se un olumen cúbico o undo al ex e io , en
cuyo in e io se ho ada has a lo indecible el espacio,
haciendo mages uosas sus p opo ciones.
Si de una e olución de es a cúpula pudie a habla -
se, e] consecuen e di ec o de elJa se ía la de la capilla
eal de la ca ed al. Es a capilla, que con a iamen e a
]a sac is ía p esen a una g an incohe encia en su de-
so ganizada e i econocible plan a y en el desa o u-
nado uso e in e p e ación de los ó denes clásicos,
u o al ez de su dila ada ejecución en el iempo y
de los di e sos meaes os que en elJa in e inie on,
sin emba go, hemos de conside a la a a ios ni eles
como un p oduc o pe eccionado de aquella. Sólo
nos in e esa a a en es a ocasión el ema de su cú-
pula. Ni la c onología p oyec i a y cons uc i a, ni la
au o ía de la misma han ,ido es ablecidas con ca ác-
e de ini i o hoy en día.'Y La echa de 1573, jus o
ein a años después de la e minación de la cúpula
de ]a sac is ía, coinciden e con el pago del solado de
la capilla, nos indica ía con segu idad habe sido cu-
bie a de aguas.
Oimensionalmen e supe a en algo a su an eceso a.
Tiene ap oximadamen e 49 pies y ]/3 de diáme o, y
el óculo que comunica con su lin e na se ele a sob e
unos 108 pies y 1/3. Hemos señalado que la sac is ía
ue ideada como una pieza con uncionamien o me-
cánico ela i amen e au ónomo espec o a su en o no
ísico; aquí, sin emba go, odo es á condicionado a
las p eexis encias. Es a capilla ue cons uida como
pieza o zada y encas ada en la ígida ama de las
na es gó icas. El esquema de abajo de] peculia sis-
ema de cubie as pa ece habe se inspi ado en el del
Hagia So ia de Cons an inopla. La cúpula hace g a-
i a sus empujes, en el sen ido de la na e p incipal
La Cúpula de la Sac is ía Mayo de la Ca ed al de Se illa 1047
del emplo, en la exed a de la cabece a, po un lado,
y, po el o o, sob e las bó edas de c uce ía de esa
na e; mien as en sen ido ans e sal una pa e im-
po an e de la abso ción de los empujes se con ia a
los es ibos si uados en ese eje.
In e io men e, la cúpula se ha a ado o malmen e
al modo pan eónico, con un excesi o núme o de a e-
sones, u ilizados como egis o de mo i os deco a i-
os de bus os en sus ca o p ime os ni eles. Pe o
aquí la lógica espacial de i ada de la supe posición
di ec a de la cúpula sob e las cla es de los cua o a -
cos o ales, expe imen ada en la sac is ía, b illa po
su ausencia. Po con a, la cúpula se hace g a i a en
sus dos cos ados sob e unos a cos exp esados míni-
mamen e po un le e moldu aje ellenos cada uno de
ellos po un pa amen o de silla es y cua o en ana-
les, dos mayo es cen ales ~de los cuales sólo uno
es e dade o~, y o os dos pequeños en los ex e-
mos. Es una o pe solución que, aún eco dando,
como hemos dicho, la o ganización de San a So ia,
aquí se ha malin e p e ado e imposibili a de ini i a-
men e la comp ensión in e na del espacio. El eje
ans e sal de la sala no sólo se ha ce cenado en
plan a, ambién en alzado se ha us ado, al si ua se
en su luga un sopo e columna io que se p osigue
supe io men e po las jambas de las en anas.
Sin emba go, el asgo más no able y no edoso, in-
dica i o de una cie a depu ación de la solución habi-
da en la sac is ía, se á la eliminación comple a de la
ma aña de a bo an es y pináculos llamean es, un a -
caismo que, como an os o os, se á copiado y ein e -
p e ado en algunas cúpulas de Amé ica:2° Ca ed al de
Mé ida (Yuca án, México), el p oyec o no ealizado
del con en o de San F ancisco de Tunja (Colombia), o
la más a día ca ed al de Sal illo (Coahuila, México).
La cúpula de la capilla eal, cuya pa e nidad se
iene eclamando en a o de He nán Ruiz el Jo en,
a a supone , en cie o sen ido, una uel a a ás es-
pec o a lo alcanzado en la de la sac is ía. Se a a ol-
e a plan ea , desde la ecupe ación explíci a de lo
que algunos au o es han llamado como poé ica del
mu o,21 como uno de los alo es in ínsecos del u ba-
nismo hispano, he encia de la cul u a musulmana,
en e a las co ien es de mode nización a qui ec óni-
ca p o enien es de I alia. En e ec o, ex e namen e
es a cúpula uel e a desapa ece de la is a casi po
comple o; queda ajada, enco se ada en el imponen e
cajón cúbico a modo de cimbo io, con o mando una
especie
de o e- o i icación ema cada po su gi-
gan esco es ibado angula . De la idea de cubie a
azo ea pisable a la se illana sólo se deja el desnudo y
desa ian e casca ón del ábside a ene ado (ob iamen-
e, imposible de ansi a ).
La imagen de la cúpula de la sac is ía mayo se
p esen aba, c eemos de mane a o almen e incons-
cien e po pa e de Gaínza, en el con ex o u bano de
la Se illa de inicios del quinien os, como una pa e
más del pa adigma de la aspi ación que la ciudad
end á de con e i se en la Nue 'iJ Roma c is ianiza-
dan Una imagen, como decimos, us ada en su
con inuidad p óxima. Esa imagen ex e io izada no se
había cuidado especialmen e. Y no se había hecho
po que sencillamen e no exis ían p eceden es en la
ciudad po los que guia se. Sus cons uc o es no e an
conscien es de la esponsabilidad que es aban asu-
miendo en ese momen o. Es posible que se con en a-
an con la eu hanización que había supues o la e-
modelación de la plaza del Alcáza o de los Can os,
con el imp esionan e lienzo apilas ado de ó den gi-
gan e que se ex ende ía con el iempo has a la pla-
zuela de los Olmos. Pa a ellos, el p oblema de la cú-
pula no e a al, no impo aba alo cual isonomía
había que da le.
Debemos eco da que, en el caso de las cúpulas
le an adas po Siloé, ambién impe a el p incipio
hispanomusulmán de ocul amien o sis emá ico de sus
calo as. Tan o la g anadina de la o onda ca ed alicia,
como la del Sal ado ube ense, se exp esan ex e na-
men e con un lenguaje di ec o y sencillo, ex aído del
p opio con ex o del case ío ci cundan e: mu os lisos
y echumb es de eja; no exis e delibe ado deseo de
no o iedad, sus olumenes cla os y p ecisos, cohe-
en es con las mo ologías in e nas, sólo p e enden
ence a , sin mos a abie amen e, sus delicadas
memb anas in e nas. Una solución, po o a pa e,
bas an e común y he edada de la adición de la a -
qui ec u a gó ica cas ellana de cimbo ios, igen e
oda ía ~es el caso, en e o os, de Rod igo Gil de
Hon añón2)~ en pleno siglo XVI.
NOTAS
1. Pa e de las cues iones aquí desa olladas ya ue on ex-
pues as en mi esis doc o al; e . Sie a Delgado, R.:
T ansición y Renacimien o en la Sac is ía Ma o de la
Ca ed al de SC 'I1Ia. Una e 'isión desde la a qui ec u a.
Tcsis doc o al inédi a. E. T. S. A. de Se illa. Se illa,
1995.