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Complejidad y dimensiones en los estudios sobre Babbage: la máquina analítica. Un análisis del fracaso cultural del primer proyecto de calculadora digital programable secuencialmente.

Abstract

En este artículo se analiza el caso histórico de la máquina analítica de Babbage junto con algunos otros ejemplos relacionados, con la intención de comprender qué tipo de condiciones retrasaron el advenimiento de la > hasta un siglo después de los primeros diseños de calculadoras programables multi-propósito. La respuesta a este interrogante proviene de una hibridación entre el enfoque socioeconómico de los estudios de ciencia, tecnología y sociedad y la teoría de la complejidad aplicada a los fenómenos sociales en la historia de la técnica. Como conclusión se prueba que el propio Babbage pudo ser consciente de estas constricciones en la estructura social de los medios de producción que retrasarían la emergencia del cálculo automático durante un siglo.

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Complejidad y dimensiones en los estudios sobre Babbage: la máquina analítica. Un análisis del fracaso cultural del primer proyecto de calculadora digital programable secuencialmente.

Author: Giudice, Juan P.
Year: 2001
Source: https://idus.us.es/bitstreams/9626e8d1-d6dd-4dc3-9612-3c595ce56493/download
COMPLEJIDAD Y DIMENSIONES EN
LOS
ESTUDIOS
SOBRE
BABBAGE:
LA
MÁQUINA ANALÍTICA.
UN
ANÁLISIS DEL FRACASO CULTURAL DEL PRIMER
PROYE
CTO
DE
CALCULADORA DIGITAL
PRO
GRAMABLE SECUENCIALMENTE
J
UAN
P.
GIUDICE
Uni e sidad
del
País
Vasco
Resumen.
En es e a ículo se analiza el
caso
his ó ico
de
la máquina
ana
lí i-
ca
de
Babbage jun o
con
algunos o os
ejemplos
elaciona
do
s, con la
in e
n-
ción
de
comp
ende
qué
ipo
de
condiciones
e asa on el ad enimien o
de
Ja
· e olución
de
l
os
o de
nado es· has a
un
siglo
después
de
los p im
e os
diseños de calculado as p
og
amables mul i-p opósi o.
La
es
pues a a es e
in-
e ogan e p o iene de
una
hib idación
en e
el en oque socioeconómico
de
los es udios
de
ciencia, ecnología y
sociedad
y la eo ía
de
la
complejidad
aplicada a los en
ómenos
social
es
en
la
his o ia
de
la écnica. Como
co
nclu
-
sión
se
p ueba
que
el
p opio
Ba
bbage
pudo
se
c
on
scien e
de
es as
cons iccio
nes
en
la es uc u a social
de
lo
s
medio
s de p oducción
que
e a-
sa
ían
la e
me
ge
ncia del cálculo au omá i
co
du an e
un
siglo.
Abs ac .
This a icle analyses
he
hi
s o ical
case
o
he
Babbage's mac
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and
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ela ed examples in o d
e
o
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he condi ions delaying
he
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o
he
•compu e
e o
lu ion· du ing o
ne
cen u y sin
ce
he
i
s
designs
o
p og ammable calcula o s.
Th
e
e
sponse
de i es om
h
e joining
o
bo
h
che
STS
socioeconomic
app
oach
and
h
e complexi y heo y applied
o
soci
al
phenomena
in he his o y
o
echnology. As a esul , i is s
how
ed ha
Babbage
could
be
conscious
o
hese cons ic ions in
h
e social s uc u e, which
would
be
esponsible
o
he delay
o
he
eme gen
ce
o
au oma ic calculus
du ing
one
cen u y
.
A ¡¡14
men os de Razón Téaiica,
Nº
4 (2001)
pp
. 13-56.
14
JUAN
P.
GIUDIC
E
EL
ORIGEN Y DESARROLLO CULTURAL
DEL
CÁLCULO
AUTOMÁTICO
El
caso
de
la máquina analí ica
de
Cha les
Babbage
es
uno
de
esos
ex
años
episodios
en
la his o ia
de
la ciencia y la ecnología
en
Jos
que
un
ex ao dina io a a
nce
concep ua
l y
mecánico
-a
sabe
,
la
p e-
pa ación,
en e
los
años
1834 y 1847,
de
los
planos
y mecanismos
de
una
máquina
calculado a p og amable,
de
p opósi o
gene al y
g an
ca-
pacidad: la
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analí ica (Analy ic
Engine)-
queda
desap o echa-
do
po
la cul u a ci cundan e
du an e
unos
cien
años, has a
que,
en
i
ud
de
la eme gencia
de
los
o denado es
elec
ó
nic
os
du an e
la
se-
gunda
gue a mundial,
se
desen
ca
dena
un
p oceso
ecnocien í ico,
eco-
nómico
e his ó ico de ini i o,
median e
un
co
n inuo pe eccionamien o
ecnológico e indus ial, pa ejo a la gene alización
de
su
uso
po
di e-
en es sec o es cul u ales y sociales du an e la
segunda
mi ad
del
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XX
,
que
desemboca
en
la
llamada
·
sociedad
de
la in o mación•,
un
en o no
ecnológico
de
p oducción
en
cadena y
consumo
masi o
de
o
-
de
n
ado es
pe sonales
de
p opósi o
gene al.
Es
e
apa en e
e aso
p opo ciona
un
ma e ial
umco
pa a el
es
u-
dio de las condiciones de e minan es
en
el o igen y e olución
de
la
ec-
nología cien í ica
más
ca ac e ís
ica
de
nues a cul u a: la ecnología
de
al a complejidad. Pa a ilus a alg
una
s
de
es as condiciones
in en a e-
mos con es a a una p egun a pa alela a la
hipó es
is
del
e a do
de
un
siglo
en
la eme gencia cul u al
del
cálculo au omá ico:
¿Cuáles
son
las condiciones
qu
e
no
se
sa is acen
en
el caso
de
la
máquina analí ica
de
Babbage?
En luga
de
analiza el su gimien o
de
los
o denado es
mode nos,
e na pe ec amen e a ado
en
o os
luga es, juzga emos algunas
de
las
posibles causas
po
las
que
la
máquina
analí ica
de
Babbage
no
gene-
ó
una
e olución
de
los
o denado es
du an e el siglo
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nues a
in-
ención
con
es o
es
delimi a la clase o el
ipo
de
condicion
es
que
deciden la implan ación o
el
ol ido
en
el ambien e social y cul u al
de
los a ances ecnocien í icos
de
al
a
comp
lejidad.
Pe o
an es
de
in oduci nos
en
las
e uel as
aguas
del
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mul icausal, se á
necesa
io
mos a
que
no
hay
un
se io desajus e
en-
e las es uc u as mecánicas
p oyec adas
po
Babbage
en la
máq
uina
analí ica y las
unciones
a i mé icas
y lógicas
de
una
calcu
l
ado a
p og amable
mul ip opósi o. G acias a los
es
udi
os
de
his o ia
de
la
ingenie ía ealizados du an e las úl imas décadas del siglo
XX
1,
enemos
COMPLEJIDAD
Y
DIME
NSIONES
EN
L
OS
ESTUDIOS
SOBRE
BABBAGE
: ... 15
Ja
ce eza
de
la
ex ema
co ecc1on
mecánica
y lógica
de
los
diseños
de
las máquinas analí icas
de
Babbage
. Además, hay
que
eco da
que
el
es udio
de
dichas
máquinas
había
inspi ado
a
H.
H. Aiken
en
el
desa ollo
del
pion
e
o
ASCC
o Ma k
12
, Dada
la
impo
ancia
de
es e
pun o
sob e
el
ajus e
en
e
es
uc
u as y unciones
de
Ja
máquina
ana-
lí ica,
an
es
de
analiza las
co
ndi
ciones
hi
s ó
i
cas en las
que
es a s
u ge
,
da e
mos
una
ca ac e ización mecánica
de
la
misma, la cual, aunque
muy
some
a,
demasiado
gene
al y alejada
de
l con ex o, bas a á pa a
con e
n-
ce
de
su
posibilid
ad
y
pa a
in o ma
sob e
su
po encia
y su na
u a
-
leza.
LA MÁQUINA ANALiTlCA
DE
BAUUAGE
HA
CIA
1838
No
se
puede
habla
de
una
sola
máquina
analí ica, ya q
ue
Babba
ge
in es igó múl iples
opc
i
ones
y
pe eccion
ó el diseño
en
a ias di e
ccio-
nes
di e en es,
po
lo an o,
nos
emo
s obligados a
escoge
una
pa e
del abajo,
en
pa icula ,
el
desa ollado
hacia 1838.
Du an
e es a
e a-
pa
media
de
Ja
e o
lución
de
la
máquina
analí ica ya
se
mues an
sus
a ibu os p incipales y de ini i os,
aunque
en
una o ma
que
se á s
im-
pli icada
du an e
l
os
años
s
iguien e
s.
Hemos
escogido
es e e
jemplo
po que
es
a muy bi
en
d
oc
umen ado
,
an
o
po
bibliog a ía p ima
ia
3
A'PRAY,
BR
OMLF.Y.
CAMPO
~
.LL-KEL
l.Y
,
CF.R
UZZ
I,
WJUIMIS
(1990), Wl
!.
K
S
0981),
W1
LKES
(1991),
BR
o
MLEY
(1982),
BROMLF.Y
(1987),
FRA
NKSF.N
(1981).
2
Howa d
H. Aiken,
espon
sable
del
p oy
ec o
del legenda
io
MARK
-1,
co
mie
nza
la
p ime a
página
del
manual
de
ope ación
d e
esa
máquina
con
una
bella ci a
de
Babbage,
pa
a l
uego
e e i se a él a ias
eces,
en
una
co
a in
oducción
his ó i
ca,
p esen
á
ndo
lo
como
el
p ime o
que
io
la
necesidad
de
co
ns ui
una
calcul
ado a
p og amabl
e
au omá ica;
la
con
clu
sión
de
Aiken
es
que
Ba
bbage
,
como
" il
óso
o
na u alis a"
no
es aba
lo
su
icie
n emen e
a
milia
izado
co
n l
os
p oblema
s mecánicos, y
su
ob a
sólo
pud
o
se
com
pl
e ada
con
la
ecno
l
ogía
elec omecá
ni
ca del siglo XX.Ve
STAFF
OF
THE
HAR
VARD
COMPUTATION LABORATORY (1946,
pp.
1, 4-8).
3
La
p ime
a
menc
i
ón
de
la
máquina
analí ica,
BABllAGE
083
4),
es
una
ca
a
en iada al
duqu
e
de
Welling on,
p ime
minis
o
en aquel año. La p ime a
desc ipción
p o unda
de
dicha
máq
ui
na
,
BABBAGE
(1837a),
es
un
m
an
usc i o
en egado
po
Babbage
a
su
amigo
H.
W.
Bux
on,
quien
enía
in ención
de
esc ib
i
una
his
o ia
sob
e s
us
máqu
inas,
edi ada
ecien emen
e:
BuXToN
0988).
Sin
emb
a go
, la mejo
desc
ip
ción
co
n em
po ánea
es
la ex ensa aducción y las
no as
esc i as (bajo la
sup
e isi
ón
y
consejo
de
Ba
bbage)
po
Ada Lo elace del a ículo
de
ingenie ía desc ip
i a
compues o
en i aliano
po
Luigi Menab ea ,
con
ocas
ión de la
es a
ncia de
Bab
b
age
en
Tu ín,
Lo E
l
.ACE-
M
ENAJlREA
(1
843), al c
ua
l
Babb
age
añadió
algunas
ex
pli
caciones,
B
ARBAGE
(1843). Además
de
es
o,
Babbage consag ó un
capí ulo
de
su
au obiog a i
a a
la
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BAllBA
GE
(1864,
cap.
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Todos
es
os
documen os
y much
os
o os
ex
os
de
y
sob e
B
abbage
es á
n
16
JUAN
P.
GIUDICE
como
secunda ia
4, y ep esen a la
e apa
clásica,
en
la
que
el
p oyec o
alcanzó ama in e nacional.
Babbage concibió la
idea
de
una
máquina
calculado a de
p opósi-
o
gene
aJ5
mien as abajaba
en
un
p oyec o
an e
io
de calculado a
au omá ica6
que
usaba el
mé odo
de
l
as
di e
encias
ini as pa a
abula
polinomios
con
la úl ima di e encia cons an e:
La
máquina
de
di e en-
cias. Es e
p ime
in en o, enía
como
única
unción
el suma
uno
so-
2ªDi .
l 'Di .
2
2
2
2
X
o Inicio
4 2
9 3
16 4
25 5
Eje
mp
lo
del
mé odo
de
di e encias pa a y e
,?
disponibles g acias a la
cuidadosa
edición
de
las
ob as
comple
as
de
Babbage,
CM1PllHL-
KELLY
(1989).
Po
si
es o
ue a
poco,
en
la
biblio eca
del
Sou h
Kensing on
Science
Museum (Lond es),
se
gua
dan 7.000 páginas de manusc i os
de
abajo
de
Babbage
sob
e
la
máquina
analí ica,
además
de
un
núme o
pa ecido
de
planos
y no aciones.
4
Los
p incipal
es
son
un
es udio
de allado
del uncionamien o, la es uc
u a
y
la e oluci
ón
de
la
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analí ica,
BaoM
U-Y
(1982), y
un
monog á ico
donde
se a
naliza
la his o ia écnica y social
de
las di e en es
calculado as
de
Babba
ge,
CowER
(1990).
5
Es
deci
, en la e minología
con empo ánea
,
un
sis ema au omá ico,
capaz
de
egis a
sus
e
sul ados,
p epa ado
pa a
ealiza
cualquie
algo i mo
p ees ablecido
con
núme os
y
ope aciones
a i mé icas. En la
e mino
logía
de
Babbage,
·una
máquina
capaz
de
enc
a na
los
p incipios
más
gene ales
del
análisis
ma emá ico.,
o ·máquina analí
ica
•.
6
La
·máquina
de
di e encias•:
Aunqu
e
es
e
p
oyec
o
an e io
(1822)
e a
mucho
menos
ambicioso in elec ualmen e
que
la
máquina
anali ica,
pues
sólo
podía
desempeña
una
unción
( abu
l
a
polinomios
con
la
úl ima
di e encia
cons an e),
susci ó
un
g an
in e és
público
, y
Babbage
se
io
en ue
l
o
en
un
ambicioso
p oyec o
en
co
la
bo ació
n
con
el gobie no.
A
pesa
de
lo
s
p og e
sos
ealizados
en
o ma de
planos
,
piezas
y m
áqu
ina
-
he amien a
inno ado a
( e
sigui
en e
secció
n), el
p oyec o
esul ó
un
acaso
de
bido
a
la al a
de
en endimien o
en e
los
sucesi os
gobie nos
b i ánicos
(d
u an e la
con u
lsa
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his ó ica
qu
e
odea
el
Re o m
Bil ), Cl
emen ,
el
genial
ingenie o
mecánico
con
a ado
pa a
el p oyec o, y el
p opio
Babbage.
COMPLEJIDAD Y DIMENSIONES
EN
LOS
ESTUDIOS
SOBRE
BABBAGE: ... 17
b e
o o'
los alo es iniciales
de
cada
o den
de di e
encia
s8, es os nú-
me os
se
ep
ese
n
aban
en
co
lumnas
de
uedas
nume adas
y
den adas,
la
su
ma
se
ealizaba
median e
unos
eng anajes ijos e
n
e l
os
ejes9.
El
obje i o
de
es
e apa a o
e a
p o
du
ci ablas numé icas lib es
de
e o , una
de
las p incipales
necesidades
es a égicas
del
mayo
impe-
io ma í imo
de
la
época
10,
po
ello
la
máquina
de las di e encias
de-
bía do a se
de
los mecanismos
pa a
imp imi
au omá icamen e los
cá
l-
cu
los11.
La
nue a
máquina
analí ica
se
bene iciaba
de
oda
la expe ien
cia
acumulada po
Babbage
en
el
p oyec o
an e io , sob e odo, de
un
ins-
umen o
eó
ico
que
había
desa ollado
abajando
en
la máquina
de
di e encias; la
no ación
mecánica
12,
median e
la cual p
odía
ep e
sen
a
odas las in e accio
nes
en e las piezas mó iles de
una
máquina
en
cada
momen o de su ciclo
de
ope ación.
El
alo
de es e
mé odo
e a
al
mismo
iempo
heu ís ico y p edic i o,
pe m
i iendo
al mismo
iempo
in en a
nue as
máquinas y simpli ica las o
comp oba
su uncionamien o
co-
ec o.
Se suma la úl ima di e encia, la
penúl im
a, e c., has a llega al alo
deseado,
cuando
se
einicia el
p oceso
pa
a
el siguien e
cálculo
de
la
abla,
odo
s
Jos
alo es
de
las di e encias
han
cambiado menos el
de
Ja
úl
im
a,
po
ello los polinomios así calcul
ados
ienen
que
ene la úl ima di e encia cons an e.
8 Es os alo es enían
que
in oduci se
mo iendo
a mano las
uedas
nume adas.
9 Es os eng anajes comunicaban odos
los
dígi os de un eje
sob e
los del siguien e
al
mismo
iempo
(en
pa alelo),
pe o
las
lle adas
co espondien es
a
cada
suma
se
ealizaban
de
modo
secuencial (p ime o las
unidades,
luego las
decenas,
e c.)
median e
un
comple
jo mecanismo
que
odeaba
cada
eje.
1o E o es
en
las ablas as onómicas o loga í micas
usadas
en
los cálculos
de
na egación
podían
ocasiona g a es nau agios,
po
ello la co ección
en
Jos
cál
culos
e a mo i o
de
es
ado.
ll
El
p incipal mo i o
pa a
la e olución hacia una máquina
más
gene al ue la
exis encia
de
núme os
ab
ula es
an
ú iles
como
Jos
se
nos o los loga i mos
que
p esen an
una
abla de di e encias con la úl ima di e encia
a
iable: es o lle ó a Babba
ge
a in en a
ealimen
a
el eje
de
la úl ima di e encia con alo es p o enien es
de
o as di e encias
o del esul ado pa cial.
Desg
a
ciadamen e, la ealimen ación
de
la ul ima di e encia median e
Ja
suma
no
e a su icien e;
po
ejemplo,
en
la úl ima di e encia
de
la abla del
seno
hay
una
cons an e
acciona ia mul ipli
cada
po
el alo an e io
de
la
ab
l
a.
La
concl
usión
de
Babbage
es
cla a: si
hay
que
ealiza mecanismos mul iplicad
o es
y di iso es
no
me
ece
Ja
pena
con o ma se con
un
mé odo
ma emá ico an
lim
i
ado
como el
de
las di e encias ini
as,
sino
q
ue
es
necesa io
ex ende
el
pode
del
mecanismo
a
Ja
o alidad
del
análisis
ma emá ico.
12
La
p ime a e e encia a es o
es
de
BA l lAGE (1826a), es a he amien a mecáni
co-
algeb aica ue luego pe eccionada,
BABBAG~
(1851),
aunque
no
u o ninguna epe cusión
en
e mecánicos
ni
ingenie os.

18
JUAN
P.
GIUDICE
Aunque el diseño gene al
de
la máquina analí ica sigue
p incipios
muy dis in os, los elemen os p incipales
de
almacenamien o y ansmi-
sión numé ica es án basados
en
ejes
de
uedas
nume adas
y
den adas
comunicados
po
eng anajes1
3,
en cie o
modo
simila es a los
de
la
má-
qu
i
na
de di e encias,
con
es sal edades:
a)
La
ansmisión
en e
ejes
puede
eng ana se
o
deseng ana se
au omá icamen e
según
las necesidades
del
cálculo. Algunos
de
es os eng anajes
pueden
al e a la ansmisi
ón
cambiando
la
po-
sición decimal del núme o ansmi i
do
(mul ip
li
cando o di idien-
do
po
1 O
de
mane a sencilla)
b) Como el
p oceso
de
lec u a es des uc i o,
ya
que implica la
educción a ce o del eje
leído
, algunos ejes end án
un
dob
le
juego
de
uedas
nume adas
acompañado
po
un
sis ema
de
ansmisi
ón
ci cula , que pe mi e olca el
núme o
en el
segundo
juego
de
uedas
nume adas
al mismo
iempo
que
se
lee
el
núme o
del p ime o.
c)
El
sis ema
de
lle adas secuenciales
(desde
las unidades
en
ade-
lan e)
de
Ja
máquina
de
di e encias
ue
p on o
sus i uido
po
un e inadísimo
apa
a o capaz
de
egis a
en
un solo
paso
las
lle adas necesa ias as
una
suma
en
cada
ni el decimal,
p o-
pagando
odas las lle adas
en
el paso siguien e. Babbage lla-
mó a es e adelan o ·
apa a o
de
lle adas
po
an icipado·.
En
nú-
me os
de
40 ci as, es e sis ema
puede
ace
l
e a
has a
un
400 %
las ope aciones a i mé icas.
Las
p incipales di e encias
con
la máquina
de
di e encias
es iban
en
la
o ganización es uc u al y
en
los sis emas
de
con ol de
la
má-
quina analí ica:
La
es uc u a
de
la
máquina
de
di e encias
se
basa
en
la dis inción
en e pa e calculado a (ejes
de
di e encias) y
pa e
imp
eso a, sin
em-
ba
go
,
la
máquina analí ica
se
es uc u a
sob e
la dis inción en
e
al-
macén
y molina14•
13
En es a
época
(hacia
1838)
Babbage
enía p oyec ado
que
cada
eje
pudie a
albe ga can idades
de
has a 40 dígi os decimales.
14 Es a
di
s inción es pe ec amen e pa
a
lela a
la
mode na
se
pa ación en e u
nida
d
de
p
oc
eso y unidad
de
al
ma
ce
nam
i
en o
de
cualquie
equipo
in o má ico.
COMPLEJIDAD Y DIMENSIONES
EN
LOS
ESTUDIOS
SOBRE
BABBAGE:
... 19
En el almacén15 se in oducen
los
alo es
iniciales
de
la
ó mula
que
i án a pa a al molino, luego
es e
úl imo
de uel e los esul ados
calculados.
En el
molind
6 los núme os
son
ope ados
a i mé icamen e según
un
pa ón
p ees
ablecido
po
el sis ema
de
con ol.
El
sis ema de con ol escogido e a
de
doble ni el,
ya
que
unos
me-
canismos implemen aban los algo i mos necesa ios pa a las cua o
ope-
aciones básicas (con ol a i mé ico),
mien as
que o os con olaban
la
sucesión
de
las di e en es
ope aciones
así
como cuáles
de
los ejes
del
almacén había
que
lee
o esc ibi
en
cada
momen o (con ol algeb aico).
En los p ime os momen os
del
p oyec o
, el mecanismo pa a
am-
bos
sis emas
de
con ol e a
del
mismo
ipo
, el ambo y el apa a o
e-
duc o . Análogo al mecanismo
de
las
cajas
de
música,
se
dis ingue
de
es e
en
que
los acos
pueden
a o nilla se a mano pa a
se
modi icados
y
que
eje cen
su
acción
po
el
desplazamien o
ho izon al del
ambo
sob e
una
columna
de
palancas
senso as,
po
lo que,
en
ocasiones,
el
amaño
del aco
puede
se
un
elemen o
adicional
de
con ol.
La
acción
de
cada
palanca e e ía
en
la
disposición
de
di e sas pa es
de
la
máquina
analí ica, en e es as
se
incluye
el mo imien o an o ci cula
como
ec ilíneo
de
los ambo es.
Del mismo modo, el
p opio
ambo
, g acias
al
apa a o educ o
que
lo desplaza y las palancas lec o as,
puede
cambia
su
acción
en
i ud
de
cie os e en os p ede e minados
en
el
uncionamien o de cualquie
15
Hacia 1838 el almacén
se
componía
de
un
núme o
inde inido
de
ejes simp
les
de
uedas
nume
adas odo ellos
conec ados
a
una
cadena
de
ansmisión
de
la
que
pueden
deseng
ana
se
cuando
sea
con
e ien e.
!6
El
molino
se
disponía
en o
no a
unos
g andes
eng anaj
es
o · uedas cen
ales•
que
comunican odo el
co
njun o, y
se
componía
básicamen e
de
dos
ejes numé icos
(e
je
de
cabeza
y eje
de
cola) d
onde
se
ope an
las c
an id
ades, es os
es án
do ados
de
sen
dos
mecanismos
de
lle adas
po
an icipado y
pued
en
ealiza cálculos independien es o
bien
ope a
simul áneamen e
con
las
dos
pa es
de
un
núme o
eno me. Además, sob e las
uedas
cen ales
hay
9 ej
es
abula es,
donde
aloja
los 9 múl iplos
de
una
can idad al
di idi o mul iplica ,
es os
ejes
disponen
de
ansmisión
ci cula
pa a
no
pe de
la
in o mación al se leídos y pa a mo e
sus
posiciones
decimales
cuando
con enga.
El
mo
l
ino
ambién
iene
dos
ejes
nume ados
pa a
comun
ica lo
con
la c emalle a
de
ansmisión del almacén, llamados
eje
de
salida y eje
de
ing eso, es e úl imo
i
ene
un
sis
ema
de
lle adas
p
opio
pa a
gene a
los múl iplos
en
l
os
ejes abula es
median e
sumas
sucesi as. Además
de
algunos apa a os
senso es
y
comp
ado e
s
de
g an
ayuda
en
la di isión y mul iplicación, el molino am
bién
incluye el sis ema
de
con ol a i mélico,
en
o ma
de
es
am
bo es
de
acos
con
sus
espec i os apa a os educ o e
s.
20
JUAN
P.
GIUDICE
pa e
de
la
máquina
17. Es o
p opo ciona
una
libe ad
algo í mica o al,
con
ec
u
si idad y condicionalidad comple as.
Si
n emba go, a pa i
de
1836 Babbage,
in
spi ado
po
el el
a
au
o-
má ico de
Jacqua d
, elegó los
amb
o es a la
ejecución
de
las
op
e
acio
-
nes
a i mé icas e in odujo las a je as pe o adas,
an o
pa a el
con
ol
algeb aico
com
o pa a la
en
ada, salida y alm
acenam
i
en
o de
núme os.
Las
a je as ien
en
la
en
aja
de
albe ga
un
a
can idad
ilimi ada
de
ó
d
e-
nes
y
son
mucho
más
áciles
de
maneja
que
los
pesados
ambo es.
11 En el
esquema
pode
mos obse a
como
se
d
es
plaza ho izon almen e el ambo ,
deseng anándose
momen
áneame
n e
del
apa
a o
ed
u
c o
pa a
p
esiona
el
juego
de
palancas A B C ( le
cha
bidi eccional).
Si
no
s
i
jamos
con
a e
nción, ad e i emos
que
la
palanca A sólo
puede
se
mo
i
da
si p e iamen e
se
ha
in e pue
s o
an e
ella y el ambo
la
pa
l
anca
A'
( lecha azul), es a
pa
lanca A'
es á
conec ada
con
o a
pa e
de
la
máquina
y
unciona a modo
de
seilalado condicional
de
un e en o
de
la
máqu
ina.
En
el
diag ama
no
hem
os con in
uado
el eco i
do
de
la palanca
A,
se
supone
que
desencadena algún
i
po
de
acción en o a
pa
e
de
la máquina
eng anando
o deseng anado la ansmisión en un
pun
o
c
onc
e o.
La
acci
ón
de
la
palan
ca
B (
l
echa
oja)
no
es á condicion
ada
po
ningún e
en o
ajeno al ambo , su labo
es
la
de
eng ana
el sec o S al
apa a o
educ o
, es e sec o ha á
gi a el ambo una dis ancia angula de e minada cuando sea eng anado
en
la ansmisión
( lecha
neg a).
La
acción
de
la
palanca
C ( lecha
mo ada)
es
una
mezcla
de
l
as
dos
an e io es, el aco T
',
que
de
scansa
li
b e
men e
en
un anillo,
sólo
ha á su unción (eng ana
el
sec
o
Ten
el apa a o educ o ) si el aco co espondien e del a
mbo
lo
co
loca alineado
bajo
el
sec o
T y oc a pieza
ad
icional sei alado a
de
o o
e
en o
de
la máquina,
análoga
a la palanca A
',
(q
ue
no
hemos
incluido
en
el esquema)
lo
empuja hacia a iba.
COMPLEJIDAD Y DIMENSIONES
EN
LOS
ESTUD
IOS
SOBRE
BABBAGE
: ... 21
Se diseña on a ios ipos
de
a je as,
cada una
con
su
espec i o
juego
de
palancas lec o as y p ismas
ac o es;
las enca gadas del
con-
ol algeb aico
e an
básicamen e
de
es
ipos: las a je as
de
a iab
l
e,
las a je as
de
ope ación y las a je as
de
combina o ias y
de
índice.
Po
o o l
ado
hay
a je
as
numé
icas
con
las
que
in oduci
can idades
en
el
almacén
de
modo
au omá ico
18
, la
máquina
ambién
pod ía
pe o a
a je as numé icas
como
medio
de
almacenamien o
ex e no.
Las
a je as
se
p esen aban
unidas
en e
sí median e hilos, el
con-
ol
algeb a
i
co
nece
s
i aba
de
dos
cadenas
de a je as
elacionadas:
En p ime luga ,
enemos
una
cadena
de
a je as de ope ación
(ca
da
una
simboliza
una
suma, es a,
mul iplicación
o di isión)
en
la
que
(si
p ocede)
se
han
in
e calado
las a je as combina o ias y
de
índice
(es-
as
con o
l
an
el p isma ac o
de
la
cade
n
a)
necesa ias
pa a
la
ejecu-
ción
de
los bucles p e is os
en
el
algo i mo
a segui .
En
segundo
luga , hay
o a
cadena
en
la que
se
p esen an
las
a
-
j
e as
de
a iable
que
hacen
e e encia a las columnas del almacén
im-
plicadas
en
cada
ope ación
sucesi a
o denada
po
las o as a je as.
No
han
de con undi se los
dos
ipo
s p incipales
de
a je as
(ope-
ac
ión y a iabl
e)
19
con
los
dos
campos
ípicos de las ins ucciones
en
lH Cada
a
je a
nume ada
iene
9 ilas y 41 col
umnas
, cada
columna
ep
ese
n a
un
dígi o
del
núme o,
excep o
la
úl ima,
que
es
el
signo algeb aico.
Cada
dlgi o
se
ep esen a
po
el
núme o
de
aguje os
en
la
columna
co espondien e,
de
modo
que
se
despe dicia
bas an e
capacidad
de
almacenamien o
,
pe o
po
el con a io el sis
ema
de
lec u
a
,
en
b
ase
decimal
,
es
p opo c
ionalmen e
más
e
i
cien e.
9
Ob
iamen e,
Babbage
no
poseía
el
concep o
de di ección de
memo i
a
a iab
le
,
ni
podía
plan ea se
la p
os
ibilidad
de
calcula
au omá icamen e
la
loc
alización
en
el
almacén
de
l
os
núme o
s calculados. Es a
sepa ación
en e
el lujo
de
a je as
de
ope ació
n
y
de
a i
able
p o iene
de
l
as
concepciones
de
Babbage
sob e
las eglas
que
ha
de
segui
oda
no ación
ma em
á ica, así,
en
su
p
inc
ip
al
a ícul
o
sob e
no ación
ma
em
á ica
(
Babbage
1827),
señala
lo
siguien e
sob e
la
ne
cesa
ia sepa aci
ón
e
n e
lo
s
signos
de
can i
dad
y
de
ope ación:
·En
el
análisis
hay
dos
g andes
ipos
de
símbo
los,
los
qu
e
deno an
can idad
y
los
que
indican
ope aciones.
Es
os
úl imos
e an
odos
e
ll
os
ma cas a bi a ias
en
su
o igen,
como
las
empleadas
pa a
exp
es
a adici
ón
,
mu
l ipli
cac
ión, e c.
En
el
mo
men o
p
esen e,
sin
emba
go,
se
emplean
ec
uen emen e
le
as
pa a
signi
i
ca
ope aciones
; y
de
aquí
p
o iene
ocasiona
l
men e
una
ue
n e
,
si
no
de
e o
, sí
de
incon enien
cia (.
..
)
con
el
p
opós
i o
de
pe mi
i más
amp
li
a
ele
cción
en
la
se
lección
de
las le as, p
opond
íam
os
la si
gu
i
en e
eg
la
ge
ne al:
odas
las
le
as
que
deno an
ca
n idad
han
de
esc ibi
se
en
i álica,
pe o
las
que
indic
an
ope nción
en
ca ac e es
no males-.
Es a
igidez
en
la l
oc
alización
de
los
núme os
alm
a
cenados
le
aca ea á
g a e
s
co
mplicaciones
en
la
disposición
de
las a je as
de
a iab
le
,
pe o
no
cabe
duda
de
que
28
JUA
N
P.
GIUDICE
pa ado
po
Babba
ge
du an e
su
ida, es a
acompañado
po
un
gigan
-
esco ca álogo
de
manu
sc
i os y
no as
de
abajo
,
esq
uem
as,
no aci
o-
nes y planos
de
la máquina analí ica,
que
pe manece
a disposición
de
los in es iga
do es
en la biblio eca del
museo
de
la ciencia
de
Sou h
Kensing on, Lond es. Po úl imo, hay
que
añad
i a
odo
es o
una
de
las más imp esionan e colecciones
epis
ola es
de
la biblio eca
b i án
i-
ca,
an o
po
el
o
lumen
co
mo
po
la a ie
dad
y
e
le ancia
de
l
os
pe sonajes implicados.
La
a
bundancia
de l
os
ma
e iales
con
que
aba-
ja
ha
ce
que
,
ne
cesa iamen e,
cada
es udi
oso
seleccione
un ema
espe-
cí ico,
según
su
p epa ación e in enciones:
Quienes
p
e ie en los emas
humano
s y
sociales
de
la his o
ia
de
la ciencia,
ienen
mucho
ma e ial pa a in es iga
en
los a ados esc i-
os
po
Babbage
ace
ca
de
polí ica cien í ica,
economía
indu
s ial,
p in-
cipios
de
iscalidad. Además,
su
s memo ias
32
y
sus
ca
as3
3 o ec
en
un
ca
mpo
inago able
sob e
su
ida
pe sona
l, su ac i idad polí ica,
sus
ia-
jes y elacio
ne
s
con
la
co
munidad
cien í ica y
los
no a
bl
es
de
oda
Eu o
pa
.
Lo
s
que,
po
el con a io,
p e ie en
los as
un os
ep1
s e
mico
s y
me odológicos
en
la his o ia del
conoci
mi
en o,
pu
eden
bu
cea a
pla
ce
en
e l
os
abu
nd
an es
a ículos
sob e
mu
y di e sos e
ma
s de ma
emá i
-
cas
que
Babbage publicó
en
ida;
po
si es o ue a
poco
, ambién
dejó
publicaciones
sob e
me odología
de
las ma emá icas,
de
la mecánica,
iloso ía y me odología de la in ención3
4,
no
ación
ma emá ica
35
y
me-
cánica
36,
e incluso aplicó
'me
á o as compu acionales'
37
a la eología
na
-
u al.
32
ü.BBAGE
(1864).
33
La
co espon
denci
a ecibi
da
po
Babbage
se
conse a
en la B i ish Lib
a y.
34
Po
ejemplo,
en
BA
BBA
GE
(1833,
cap
.
XXVII
, y
ambién
ca
p.
XXXV).
35
BABBAGE
(1
827),
BABB
AGE
(1830),
BA
BB
AGE
(1817b).
36
8ABBA
GE,
(1
826A), B
ABBAGE,
(185
1)
.
37
BA
BBA
GE
(1837). El
a gumen o
<l
e
Babbage
se
e ie e
a
la
na u aleza
de
l
os
m
il
ag os
en
ela
ción
co
n
las
leyes
de
la
na u a
leza:
del
mism
o
modo
que
la
máquina
calcula
do
a
p
uede
db
p
one se
de
an
e
man
o pa a ejecu
a
una
o a i
as
un
ciones
suces
i
as
en in
e alos
d
e
ini
dos,
s
in
q
ue
sea
necesa
ia nin
guna
in
e enc
ión ul
e
i
o
sob
e
su
mec
an
ismo, el
c eado
del
mundo
pud
o
p ees ablece
una
a monía
de
leyes
na u ales
,
algunas
con i
nuas,
o as
ca
mbia
n es
en
di e e
n es
sucesiones,
y los
cam
bi
os
b uscos
de
co
mpo amien o
que
se
o
bse
an
en
od
o
ipo
de
enó
menos
na u ales
no
necesi
an
del
sus
en
o ni de la pa i
cip
aci
ón
oc
asion
al
de
su
c
eado
.

COMPLEJIDAD Y DIMENSIONES
EN
LOS
ESTUDIOS
SOBRE BABBAGE: ...
29
Dos CAM
INOS
DE
ARGUMENTACIÓN
HISTÓRICA:
UNA
MÉTAFORA
Aunq
ue
no
es
el obje i o
de
es e
abajo
desc ibi
con
de a
ll
e
es-
os
dos
caminos
a gumen a i os,
in en a emos
ilus a los
de
mane
a
me a ó ica a
modo
de
se
nde os
que
su can
un
paisaje:
uno
pa e
de
la
in es igación
de
Jos alo es y
elaciones
sociales y mic osociales de
los
ac o es implicados
en
la his o ia; el
o o
iene como
o igen
la
e alua-
ción eó ica
de
Ja
singula p ác ica
cien í ica
de Babbage.
El
p ime o anscu e
holgadamen e
po
los sua es alles de la
des-
c ipción y na ación
de
l
os
di e en es
documen os
que
se
han
conse -
ado, mien as
que
el úl imo camina a
g andes
sal os
po
los
agudos
iscos
de
la exégesis me acien í ica,
buscando
p uebas e indicios
de
l
os
alo
es
epis émicos y cogni i os
que
gu
i
a on
el ex ao dina io eco i-
do
in elec ual
de
Babbage.
Finalmen e, el p ime camino
encuen a
su des ino
en
las e des y
p óspe as
egas
de
la explicación
sociocien í i
ca y sociopolí ica,
donde
se pin a
un
i o y
co
lo ido e a o
en
el
que
Babbage apa ece
co
mo
un
ilus ado
e
o mis a mode adame
n
e adical, de é ica u ili a is a;
como
un
homb
e
con
sus a e siones y
a ec os,
ca gado
po
su
g an
genio
y
su in ensa his o ia
pe
so
nal. Po
con a,
el úl imo ecala
en
una
cum-
b e
eó ica
más
al a y ía,
desde
donde
se
con empla
odo
el paisaje a
is a
de
pája o,
de
sde
allí
se
di isa,
po
así
deci lo,
un
mapa
epis émico
de
Babbage
con
el pe il
de
un
ma emá ico
algeb aico inclinado
hacia
la semió ica,
con
ue es in e eses
en
la
p ecisión y el análisis algo í -
mico
de
p ocesos
i e a i os y ecu si os.
UN DILEMA
A p ime a is a,
es
a
s
dos
u as explica i as
pueden
pa ece
na u-
almen e complemen a ias,
es
deci ,
que
anscu en a
lo
la go
de
un
mismo paisaje
po
di e en es
sende os.
Es a imagen idílica
se
e
des-
men ida
en
cuan o
se
in en a
da
cuen a
de
incógni as his ó icas
con-
c e as,
ya
que
ambos
eco idos
p opo cionan
hipó e
sis explica i as
dis in as, indicio cla o de
que
anscu en
po
paisajes dis in os.
An e
es as disc epancias, lo
que
suelen
hace
los his o ia
do
es
de
la ciencia
es
op a ,
según
su c i e io indi idual,
po
la explicación
má
s plausible.
Como las p egun as
que
o iginan disc epancias
no
son
las
menos
impo an es
-la
duda
capi al e sa
sob e
las causas del acaso
de
las
30
JUAN
P.
GIUDICE
calculado as
de
Babbage-
, cab ía p egun a se
po
la legi imidad
de
un-
damen a el juicio his ó ico
en
la
sensación
de
e osimili ud.
Con
la
máxima p obabilidad, al elegi
en e
ambas opcion
es
no
se
añade
in o mación sob e la his o ia o las
causas
de
su desenlace, sino
sob e los alo es epis émicos
que
guían la in es igación
-y
p obable
-
men e
la isión del
mundo-
del
his o iado
implicado
en
el
juicio
.
An e es e dilema, p opond emos una al e na i a sin é ica,
donde
las
di e en es explicaciones disponibles
no
se
conside an
como di e
en es
eco idos
sob e
un
paisaje
dado
,
sino
como
l
as
di e en es
componen-
es
que
desc iben el compo amien o de
una
unción
de
mayo
com-
plejidad.
En o as palab as, los di e en es p incipi
os
en
que
se
sus en an am-
bos
ma cos explica i os
pueden
co
nside a se
como
los di e en es o í-
genes o ejes o ogonales
de
una unción cuya dimensión geomé ica es a
po
de e mina . Es e plan eamien o debe ía pe mi i una con ibución
en e
odos los es ue zos
de
in es igación his ó ica y
una
mayo de i-
nición
de
l
as
incógni as y los
p oblem
as a in es iga
en
p o
de
una
ca-
ac e ización más comple a
de
los in e ogan es p incipales.
Po
o o
lado, end á la en aja
añadida
de
deja
una
pue a
eó ica
siemp e
abie a a nue as in es igaciones
que
puedan
e ela
componen es
des-
conocidas
en
el p oblema.
Pa a
sim
pli ica , espec o
de
las causas
del
acaso
de
las
máqui-
nas calculado as,
se
puede
e
la siguien e
dis
c epancia
en
los
his o-
iado es:
Los
que
se
dec
a
n an
po
las
dimensiones
sociales,
polí icas
y
a ec i as del p oblema a ibuyen
el
acaso
del
p oyec o
gube namen-
al
de
Ja p ime a máquina
de
di e encias a
un
en amado
de ac o es y
elaciones de inido
po
es acimos p incipales:
la
ines abilidad polí i-
ca del
segundo
e cio del
s.
XIX
, las malas elaciones
de
Babbage
con
Clemen
-e
l ingenie o enca gado
del
alle - y
el
es ado
de
ánimo
p o-
ducido
po
desg acias
en
la amilia de Babbage.
En
cuan o
a los aca
sos
de
la máquina analí ica y
de
la
segunda
máqu
i
na
de
di e encias,
suelen
explica se,
desde
es e
pun o
de is a,
po
una
al a
de
olun ad,
po
pa e
de
l
p opio
Babbage, de ealiza
un au én ico p oyec o
de
cons ucción. Es a al a
de
decisión es a ía
so-
b adamen e jus i icada
po
la mala expe iencia du an e el p oyec o
de
la p ime a
máqu
ina
de
di e encias.
COMPLEJIDAD
Y
DIMENSIONES
EN
LOS
ESTUDIOS
SOBRE
BABBAGE:
.
..
31
Quienes p e ie en la ca ac e ización me a eonca, a gumen an
que
el acaso p o iene
de
un
e o
concep ual
del p opio Babbage,
quien,
obsesionado
con
los alo es
epis émicos
de
la
p ecisión y la
po encia
de
cálculo
-muy
p opios
de
un
analí ico
algo í mico y algeb aico-,
ol-
idó op imiza económicamen e
el
p oceso
de p oducción
de
sus
ca
l-
culado as, lo
que
hizo in iable la
p oducción
de la
máquina
: a
cam-
bio,
en
el alle
de
la máquina
de
di e encias,
Clemen desa olló
los
sólidos cimien os
de
la indus ia
de
la
máquina-he amien a
de
p eci-
sión,
que
da ía luga al emendo
auge
ecnológico
del
inal del
siglo
XIX.
Como undamen o, se aen a
colación
da os p o enien es
de
es-
udios de his o ia
de
la ingenie ía
38
,
en
los
que se demues a
que
las
exigencias
en
cuan o
a las ole ancias
en
la p oducción
de
las
piezas
de
la
máquina
de
di e encias
e an
demasiado
al as, lo
que
enca ecía
in-
necesa iamen e la p oducción,
y,
po
o o
lad
o, no
se
habían
enido
en
cuen
a las cues iones cinemá icas y
de
consumo
de ene gía al
diseña
la máquina. A expensas
de
maximiza
el
gas o, se p e endía ob ene
una
calidad absolu a, lo
que
no
deja
de
se
un
obje i o u ópico, an o
más
si el mecenas es el gobie no y
no
había
un
consenso amplio
sob
e
la
u ilidad pública del p oyec o.
Se
pueden
aduci hechos
-y
no
imp esiones de e osimili ud- a a-
o
de
la in e p e ación me a eó ica,
en e
o as cosas, el ela i o
éxi o
de
las
máquinas
de
di e encias
suecas
,
ab icadas
con
menos
cons icciones
de
po encia y p ecisión,
aunque
bajo los p incipios
ge-
ne ales sen ados
po
Babbage.
Aho a bien, ambién hay hechos
en
con a, como,
po
ejemplo, la
la ga a ea
- ecogida
po
Babbage
en
s
us
ex ensos
cuade no
s
de
a-
baj
o-
de
simpli icación de los mecani
smos
p oyec ados median e la
no-
ación mecánica, los in en os
de
conjuga
la po encia
de
cálculo con
un
núme o
mínimo
de
componen es
y
el
exhaus i o
epaso
de
odos
los
planes
mecánicos y lógicos posibles a
la
ho a
de cons ui
una
máqui-
na
analí ica.
O o
pun o
en
con a,
que
no
ha
sido
a ado debidamen e
po
quienes de ienden la in iabilidad económico-indus ial del p oyec o,
es
la apa en e pa adoja de
que
Babbage acasa
se
como
un
no a o po des-
conoce los de alles
de
la
ingenie ía come cial, as
habe
esc i o un
pío
-
38 BROMl.EY (1982).
32
JUAN P. GIUDICE
ne o
manual
de
economía
de
p
ocesos
de
p oducción
indus ial, decla-
ado
hoy
en
día
como
el es udio
p
ecu so
de
los
mé odo
s
de
op i-
mización
median e
in es igación ope a i a39;
en
es e
a ado
se
o mula
oda
una
doc ina sob e las en ajas económicas
de
la colabo ación en e
la
ciencia y las écnicas
de
manu ac u a y
p oducción
basada en una
amplísima in
e
s igación empí ica
de
los
mé odos
y
p oce
s
os
indus ia-
les
de
Ja
época.
Po
con a,
el
es udio
de
los
cuade nos
de
abajo
de
la
máquina
analí ica
40
-los
cuales cons i uyen
una
pa e
p incipal del ma e ial em-
pí ico sob e es a his o ia- e ela
una
especie
de
a án eó ico
en
el ans-
cu so del p oyec o
de
la máquina analí ica,
que
muy bien pod ía
abo-
na la hipó esis sob e el
desdén
de
Babbage
po
la ab icación
di ec
a:
A
pesa
de
que
empleaba
a mecánicos y delinean es,
pa ece
que,
en
Jo
que
se
e ie e a
la
máquina analí ica, ecu ía a ellos pa a
com-
p oba
cada inno ación mecánica,
pe o
el abajo p incipal
se
ealiza-
ba
de
mane a
concep ual y ma emá ica,
con
ayuda
de
ó mulas,
esque-
mas y la
no ación
mecánica,
explo ando
o ma
lmen e
las
di e en es
posibilidades
pa a
cada
unción e in en ando elimi
na
las
edundancias
y las incompa ibilidades, más
al
modo
de
una
in es igación cien í ica
-lógica o
algeb aica-
que
de
un
p oyec o
indus ial.
El dilema
puede
esumi se así: O bien la
máquina
analí ica es a-
ba mal concebida
po
se demasiado ca a y compleja como pa a
se
i-
nanciada
en
su
época, o bien las con ingencias sociales, económicas,
po-
lí icas y psicológicas impidie on
su
cons ucción.
Lo
que
pa ece
implica es e
o o
dilema con a ác ico elacionado:
O bien la
máquina
analí ica se pod ia habe cons uido
-con
bajos cos-
e~
as
una
op imización pa a simpli ica el p oceso de p oducción, o
bien
se
pod ia habe cons uido
en
su o ma o iginal
-a
un
cos e
al o-
si se hubie an dado las condiciones his ó icas p opicias.
Lo
pa adójico del caso
es
que
encon amos
hechos
que
con ad
i-
cen
amb
os
é minos
de
l dilema,
lo
que
es
una
señal
cla a
de
un
plan-
eamien o
e óneo
de
la cues ión,
desde
el
pun o
de is a mul idi-
mensional
expues o
a iba,
debe íam
os
deci
que
al a al menos
una
39
BABBAGE
(1833).
40 Una oluminosa
co
lección (más
de
5.000 páginas manusc i as) que
se
encuen a
a disposición del público
en
la biblio eca del museo de la ciencia
de
So
u h
Kens
ing on,
Lond es.
COMPLEJIDAD Y DIMENSIONES EN LOS ESTIJDIOS SOBRE BABBAGE:
...
33
componen e
de
la unción,
pe o
an es
de
localiza la
eamos
algunos
ej
emplos
.
Po
eje
mplo
,
en
la
co
espondencia
de
Geo ge Bidell Ai y, a la
sa
-
zón
As onome Royal,
encon amos
que
, hacia 1840,
un
al
Thomas
Fowle comunica
habe
cons uido
una
calculado
a au omá ica muy
sim-
ple
y e icaz
que
usaba
una
pecu
lia
no ación
numé ica
en
base e na ia.
Según dice
el
p opio
Fowle ,
consiguió
demos a
su
máquina a
n e
B
abba
ge, F ancis Baily y Augus us
de
Mo gan,
quienes
queda on
muy
a o ablemen e
imp
esio
nados.
A
pesa
de
que
Ai y
p om
ocionó
pe -
sonalmen e la calculado a
de
Fowle
pa a
su
uso expe imen al
en
la
e-
caudación
de
impues os
de
De ons
hi
e,
as la allida
expe i
encia
con
la máquina
de
Ba
bbage
, las di e en es
ins ancias
de los minis e ios
com-
pe en
es
no
quisi
e on
ene
ninguna
expe iencia
con
máquinas calc
u-
l
ado
as,
po
mu
y ba a as
que
uesen.
Con
es e
ejemplo,
la
p ime a
pa e
del
dilema
es á
negada:
si
Babbage
pudo
ap ecia
las en ajas
en
simpli icación
que
o ecía
la
no ación e na ia
de
Fowle , y enía
alguna
in ención de lega al
mun-
do
una
máquina
analí ica
en
uncionamien o,
pa ece
absu do
que
no
se encuen e e e encia alguna a Fowle
en
odos los esc i os
de
Babbage
-a
quien
la
en idia
no a ec aba,
como
se
sabe
po
la
buena
el
ació
n
con
l
os
suecos
Scheu z-
ni
ampoco
se
haya
encon a
do
e ec o alg
uno
de
in luencia
en
sus
di
seños,
al
con a io
,
aunque
e aluó la posibilidad
de
usa
o as
ba
ses,
Babbage
nunca
se
apa ó
del sis ema decimal, e
inclu
so
p epa ó
a la
máquina
analí ica
pa a
el
uso
de
complemen os.
Aun más, el
hecho
de
que
Fowl
e
ambién
acasase an e el
go-
bie no,
con
el
apoyo
del
p opio
Ai y,
con
una
máq
uin
a
p epa ada
y
en
unci
ona
mien
o,
niega
co
mple amen e la posibilidad inanciación
gu-
be name
n al
de
una
máquina
analí ica simpli icada.
Sin
emba go
, el
se
gundo
é mino
del
dilema,
que
se
e ie e a
las
co
n ingencias sociales, psicológicas y polí icas ad e sas,
solo
es
a ibuible
o e dade o,
dada
la
modes ia
económica
y la neu alidad polí ica
de
la p opues a de Ai y y
Fow
le (quienes,
de
hecho
,
p e endían
aho a
dine o al
con
ibuyen e),
en
lo
que
espec a
al hipo é ico impac o
psi-
co
l
óg
ico
que
pudi
e a
ha
be
causado
en
la clase di ig
en e
el
ecue do
de
l ac
aso
,
en
un
p oye
c o más ambicioso,
de
un
genio
an
e ide
n e
co
mo Babbage.

34
JUAN
P.
GIUDICE
El
a ibui al acaso
de
Babbage la
esponsab
ilid
ad
del e a do his-
ó ico
en
la popula ización del cálculo
au
omá ico
no
puede
se
, po
mo i os e iden es, un a gum
en o
en
la
discusión
sob
e ese
mismo
a-
caso. Po o o lado, los aumas psicológicos
de
los al os unci
ona
ios
no
cons i uyen más que conje
u
as
his ó icas
sin
alo
documen al.
No pa ece ampoco pe misible achaca el acaso
en
la
aplicación
de
la máquina
de
Fowl
e
a la ines abilidad polí ica
-ya
que
e a
un
p o-
yec o a co o plazo-, a
la
al a
de
apoyos -Ai y y la aquiescencia más
o menos decla ada
de
Babbage debe ían
hab
e
bas ado-,
ni
ampoco
a
la escasez económica, pues,
como
hemos
dicho
, e a
un
p oyec o ba a-
o y en able
desde
el p incipio.
Encon amos
en
es e caso indicios
pa
a
sospecha
que
, a
pesa
de
que
se
hubie an
dado
las condiciones polí icas, económicas, socia
les
y
psicológicas adecuadas,
no
se hab ía cons uido
una
máquina analí ica
como
las p oyec adas
po
Babbage, ni siquie a as op imiza el
p oce-
so
de
p oducción al máximo.
Lo
máximo
que
se
hubie a
conseguido
es, q
ui
zás, p oduci u
na
máquina de di e encias más o menos e icaz,
que
, con o
da
p obabilidad,
no
hubie a endido a la ciencia casi nin-
guna ayuda, como sucedió
con
la máquina
de
di e encias sueca.
En de ini i a,
aún
sa is aciendo ambos é minos del dilema
pa e-
cen
al a condiciones
pa
a la cons ucción
de
la
máquina analí ica: al a
al menos
una
dimensión en el a amien o
de
la cues ión. An es
de
bus-
ca es as condiciones incógni as, enemos
que
asegu a
la
insu iciencia
del dilema
con
o os es casos his ó icos elacionados.
TRES EJEMPLOS
Los
juicios con a ác icos
como
es os
nunca
son
segu os, pues ie-
nen
en
con a
la
esencial con ingencia
de
los sucesos his ó icos, sin
em-
ba go, podemos juzga la p obabilidad
de
los úl imos ase os median e
la
compa ación
con
el acaso pa alelo
de
o as in enciones equi alen-
es a
la
de
Babbage du an e la
segunda
mi ad del siglo
XIX
y los ini-
cios del
XX.
COMPLE
JIDAD
Y DIMENSIONES EN LOS
ESTUDIOS
SOBRE BABBAGE: ... 35
Las máquinas de di e encias suecas41
El p ime caso es, sin duda, el
más
impo an e, ya
que
el
p opio
Babbage
es a
muy
implica
do
en
el
mismo,
po
ello
lo
discu i em
os
con
algo
má
s de de alle. Se a a
de
las
máquin
as de di e encias cons
ui
-
das
po
l
os
suecos
Geo g
y Ed a d
Scheu z
(pad e e hijo) en e 1
837
y
1869. Es os, inspi ados
po
las
no ici
as
del
p oyec o
de
la
máquina
de
di e encias
de
Babb
age
qu
e llegaban a
Suecia
median e e is as
de
di-
ulg
ación
como
The
Ed mbu g Re iew o
el
Mechanics Magacine,
se
p opu
sie
on adelan a al genio,
simpli icando
y mejo
ando
an o el
di-
seño
como
los
mé od
os
de
p od
ucción
ne
cesa ios pa a la
cons ucción
de
la máquina.
A
pe
sa
de
que
el p oyec o
o igina
l
p
esen ado
an e
la
academia
de
ciencias
sueca
en
1837 e a co ec o, ácilmen e cons uible a
medio
plazo
y ela i amen e ba a o,
es a
lo
echaza
en
p ime a ins ancia,
ale-
gando
al a
de
o iginalidad.
Pad e
e hijo siguie on abajando
en
el
p o-
yec o
con
sus
p opios
on
dos
y
he ami
en as
(un
o no simple
de
pe-
dal, sin mon u a
pa a
eleme
n os
de
c
o e)
, con lo que, al inal
de
l
e
-
ano
de
1843
pudie on
e m
ina
un
p o o ipo
o almen e
uncional,
aunque
de solo cinco dígi os y
e
s di e encias.
T as
ob e
n
e
un
ce i icado
de
co
ecc
i
ón
de eminen
es
cien í icos,
los Sc
heu z
solici a on
de
nue o
al
gobie no
sueco
una
beca
de
10000
iksdale (825 lib as,
pu a
calde
illa
compa ado
co
n las
decenas
de
mi-
les gas adas
en
la
máquina
de
di e enci
as)
pa a cons ui
una
máquina
de
di e encias a g an escala, pe ición
que
ue o a
ez
den
egada
a i-
nales
de
1844.
En 1851 Geo g Scheu z esc ibe
una
ca
a al
p opio
R
ey
Osea
pi
-
diendo
es a
ez
3333 iksdale pa a
elabo a
no
ya
una
máquina a
g an
esca
la,
sino
un
p o o ipo
lo
su icien emen e
com
pl
e o
como
pa a
guia
u u as in es igaciones. A
pesa
de
odo,
la co ona
se
uel e a nega ,
alegando
al a
de
ondos.
La
an
ansiada inanciación u o
que
espe a
al
año
siguien e, a
la
moción
que
Magnus B inck,
un
polí i
co
adical del es amen o
bu gués
ele ó
an e
el
Rik
sdag, en la
que
p oponí
a a los ep esen an
es
de
los
o os es
es amen os
(clé igos,
noble
s y abajado es m
anuales)
un
acue
d
o
de
consenso
pa
a
eca
uda
los
3333 iksdale
de
los
que
an
4L
La
in o mación
de
es a sección
p
o iene
undamen almen e
de
L1NDGREN
0990).
36
JU
AN
P.
GIUOICE
lamen ablem
en e
ca ecía el Rey Osea . T as
el
éx
i o de B inck,
Osea
au o izó
Ja
en ega del dine o a
Ja
Real
Acad
e
mia
de Ciencias
pa a
la
inanciación y
supe isión
del
p
oyec
o,
que
se
de
sa olló
óp ima
-
men e.
En oc ub e
de
1853 es aba e minada la
seg
unda
máquina
de
di e-
encias
de
los Scheu z,
es
a
podía
calcula e imp imi ablas
de
c
ua o
di e encias
co
n núme os
de
15
dígi o
s.
Tan o el
co
mi é e aluado
como
los minis os y el
p opio
Rey queda on
an
complacidos
que
no
consi-
de a on a la máquina
como
un
p o o ipo,
sino
c
omo
un
esul ado de-
ini i o, y
no
acep a on acome e
Ja
emp esa
de
p odu
cción y
come -
cialización a g an escala
de
máquinas
de
di e enc
ias, a cambio, o e-
cían a los in en o es o a suma de 3.333 iksdale a mo
do
de
co
mp
en-
sación y ecompensa
po
su
excelen e labo .
Decididos a saca pa ido
de
su
in ención, los Scheu z
consiguen
ende
a
un
conde
in
en
o
la exclusi a
de
los
de e
chos
de
en a
de
la máquina a cam
bio
de
los gas
os
de
p om
oción
en
Eu opa,
pa
e
n e
s
y gas os
de
aslado.
El
30
de
Sep iemb e
de
1854 los Scheu z llegan a Ingla e a
co
n
Ja
m
áqu
ina, la p esen an an e la Royal Socie y,
en
la
dem
os ación es a-
ban los ingenie os Donkin y G a a , y cien í i
cos
de
la alla
de
Fa aday.
Babbage,
po
su
pa e, l
es
dio
una
calu osa
bien e
nid
a, les
enseñ
ó su
casa, sus alle es, y mos ó un g an in e és
po
la máquina
que
aían
los Sch
eu z
.
El
ecibimien o
ue
an
bueno
que deja on la máquina al
cuidado
de
Donkin y G a a en
una
h
ab
i ación
de
Ja Royal Socie y mien as
ol ían a Es ocolmo. Du an e 1855,
la
máquina
se
hacía amo
sa
sin
ne
-
cesidad
de
sus in en o es: el
p
íncipe Albe o p esenció
una
demos a-
ción, el pe i
ód
ico Jlus a ed London News publica
un
a ículo di ulga i o,
un
hij
o
de
Ba
bba
ge
ea
liza las no aciones mecánicas
de
la máquina s
ue-
ca,
y,
inalmen e,
es
asladada a Pa ís du an e el
e ano
pa a la
expo-
sición uni e sal.
El
p opio Babbage
se
asladó allí
en
sep iemb e
pa
a p ese
n
a la
no ación mecánica comple a
de
la
máquina
Sc
heu z, acompañada
de
un
pequeño
a ículo, an e la
Academie
des Sci
ence
s;
es
des acable
que,
au
nqu
e se le impidió
accede
al pabellón
de
exposiciones pa a
mos-
a las no aciones an e el público,
se
las a egló pa a hace una
de
-
mos aci
ón
an e el ju ado.
Como
esul ado, Ja
máquina
ob u o
un
a
medalla
de
o o.
COMPLEJIDAD Y DIMENSIONES
EN
LOS
ESTUDIOS
SOBRE
BABBAGE:
...
37
Napoleón III
o denó
que,
as la
exposición,
la
máquina uese
as-
ladada al obse a o io
de
Pa ís.
Allí
Le e ie , el di ec
o
del
obse a o-
io, descub ido de Nep uno, emi ió
un
in o me que,
aunque
a o able,
desaconsejaba
su
comp a
señalando
lo
excesi o del p ecio (50.000
an-
cos, unas 2.000 lib as).
Mien as an o, los Scheu z
descansan
en
Es ocolmo has a la
p i-
ma e a
de
1856, du an e
ese
in ie no,
el
p opio Babbage, busca
en e
sus
amis ades a
un
pe ec o
comp ado
pa a
la
máquina:
Benjamín
Al ho p
Gould
pa ece la
opción
pe ec a,
conoció a Babbage
du an e
la exposición uni e sal
de
Pa ís y
acababa
de
se nomb ado aseso
cien-
í ico del consejo del obse a o io
Dudley
de Albany, Nue a Yo k.
T as
unos
meses
de
negociaciones,
el
22 de diciemb e
de
1856
se
cie a el a o
po
1.000 lib as, las
cuales
apenas
alie on a los
Scheu z
pa a paga los gas os
de
p omoción
que
habían
ido acumulando, ya
que,
po
lo is o, el
conde
in en o
que
hacía
de mecenas
no
cumplió
su
pa e
del a o.
An es
de
en ia la
máquina
a Amé ica,
lo
s Scheu z
ap o echa on
pa a
imp imi
algunas
ablas, las
cuales
ue on
ed
i
adas
con
ines
di ulga i os, p ecedidas
po
un
pequeño
esumen
de
la his o ia
de
la
máquina, la na u aleza
de
su
mecanismo
y su po encia ma emá ica.
T as su llegada a Amé ica,
Gould
es u o
has a
mayo
de
1858
sin
pode la
hace unciona co ec amen e, y desg aciadamen e, sólo
u o
iempo
de
imp imi unas pocas ablas
-que
nunca ue on
edi adas-
an es
de
su
despido: l
os
ideicomisa ios
juzga on
sumame
n e
inusual y
ex-
año
que
se in i iese
en
una
máquina
que
ni el gobie no
de
F ancia
ni el de G an B e aña quisie on comp a , y que,
po
añadidu a, ni
si-
quie a se podía hace unciona . T as
el
despido la
máquina
dejó
de
se
u ilizada.
Sea
como
ue e, an o las ablas
como
la
en a mejo a on
mucho
la
imagen
de
los Scheu z
an e
el
gobie no
b i ánico:
en
julio
de
1857
se en e is an con James Geo ge
G aham,
di ec o de
la
o icina del
e-
gis o ci il,
quien
se mues a
muy
a o able a la comp a
de
una
má-
quina
de
di e encias
con
la misma
po encia
que
la an e io ( 4 di e en-
cias y
15
dígi os)
po
1.200 lib as.
El
minis o
de
haci
enda
emi e
la
p opues a di ec amen e a Geo ge Ai y,
quien
a
su
ez emi ió un in o -
me
bas an e elabo ado
donde,
as
epasa
los p os y l
os
con as
del
uso
de
es
as máquinas,
da
su
ap obación
inal. Es a úl ima decisión
ue
no i icada el
15
de
no iemb e
de
1857.
44
JUAN P. GIUDICE
Po an o, pa ece cla o
que
To es
Que
ed
o conside aba
la
máquina
ana
lí ica a
modo
de
una
me a posibilidad
demasiado
compleja
como
pa a
se ejecu ada, incluso
con
las simpli icacion
es
elec omecánicas,
den o
de
los lími es azonables
de
iempo,
es
ue zo y gas o.
CONCLUSIÓN
Has a aquí
hemos
desc i o,
desde
un
pun o
de
is a undamen al-
men e his ó ico,
una
se ie
de
casos
de
eme gencia
allida (o
e a do)
de
una
inno ación ecnocien í ica
que
pa
ece
de
capi al impo ancia pa a
la
ida y la ciencia:
el
cálculo au omá ico.
Aho a in en a emos,
en
un alan e algo
más
ilosó ico, esumi lo
que
es as his o ias
de
inno aciones
desap o echadas
pueden
en
seña -
nos ace ca
de
las condiciones de
e ol
uci
ón
y desa ollo
de
las
inno a-
ciones ecnológicas
de
al a complejidad.
La
es a egia pa a explica el acaso
de
Babbag
e (quien,
además
de
se
el p ime o, ue
quien
más
ce ca
es u o
de
co
nsegui
el
éxi o)
pasaba
po
pos ula la exis encia
de
cie as
componen es
desconocidas
en
el plan eamie
n o
del p oblema:
Hemos
señalado
un
a inconmensu abilidad
en e
las pe spec i as
me a eó icas (G a an-Guinness) y sociohis ó icas (Hyman) espec o
del
acaso
de
la máquina analí ica,
es o
es
así
po que
Ja
p ime a
de
ellas
se
cen a
en
el
es ud
io
de
los alo es nuclea es del enómeno his ó ico
de
Babb
age, y la
segunda
se
apoya
en
el
es udio
de
los
alo es
con ex uales implicados en el acaso. Así,
según
la is
ión
me a eó ica,
l
os
p oblemas
que
impidie on la implan ación
de
la máquina analí ica
se
elacionan
con
de iciencias o con lic os
con
al
menos
uno
de
es os
aspec os
de
la in ención: e icacia, u ilidad y acilidad de
uso,
p ecisión
y po encia47•
Po
el con a io, la isión sociohis ó ica
aduce
causas
psi-
cológicas, polí icas y cul u ales, con lic os
con
alo es é icos (hones i-
dad), in e eses co po a i os espec o
de
la eme gencia
de
una
nu
e a
clase
de
bu guesía écnica indus ial
independien e
de
las cos umb
es
e ins i uciones cien í icas, la equi alen e sepa ación ic o iana en e la
ciencia na u al y la ecnología,
la
decadencia
de
las ins i uciones
cien
-
í icas inglesas, y
una
la ga lis a
de
enma añados
agen es
de
esi
s e
ncia
a la
im
plan ación
del
cálculo au omá ico.
47
Es os
son
los
alo es
nuclea e
s
ípicos
a
sa
is a
ce
po
las
inno aciones
ecnocien í icas.
J.
Ec
EVERRIA
(1995), p.
62.

COMPLEJIDAD Y DIMENSIONES EN LOS
ESTUDIOS
SOBRE BABBAGE: ... 45
Se
hace
necesa io
un
e ce
pun o
de
is a que elacione las
com-
ponen es
in e nas o nuclea es (cien í ico-
é
cnicas) y las con ex uales
(so-
ciales)
pa a
ob ene
una
desc ipción
cohe
en e del e aso
de
la
e o-
lución del cálculo au omá ico. Es a
componen e
explica i a,
que
has a
ah
o a
ha
es ado ausen e
en
los análisis
del
acaso
de
la máquina
ana-
lí ica,
ha
de
a a ace ca
de
la
dinámica
de
elaciones
en e
la
ciencia
,
la ecnología y la sociedad: En
pa icula ,
es aquella
que
analiza
las
condiciones gene ales de las e oluciones ecnológicas,
se
nu e
en
la
economía
y la iloso ía
de
la
ecnología,
y aunque
aún
no
es á
ni
mu-
cho
menos
a inche ada
como
posición
ilosó ica, p opo ciona el
único
aside o concep ual es an e
en
el
enigma
de
la máquina anaí ica.
En
es e
ma co, hemos
encon ado
dos
condiciones necesa ias
pa a
la implan ación cul u al del cálculo
au omá ico
que no ue on sa is e-
chas has a mediados del siglo
XX:
a)
Un cie o ajus e o adap ación
en e
la
inno ación écnica y
el
·med
io
ambien e• ecnológico, cien í ico, social y polí ico
don-
de
su ge.
b)
Un cie o ajus e o adap ación
en
e la complejidad
de
las
es-
uc u as y unciones
de
los
mecanismos
p oyec ados y la
co
m-
plejidad
de
la
es uc u a
socia
l y
de
ge encia
de
la(s)
ins i ución(es) y/o emp esa(s)
encomendada(s)
a
su
cons
uc-
ción.
Desde el abajo de
Joseph
Schumpe e , la economía de la
ecno-
logía
ha
es udiado el cambio
ecnológico
como un
p oceso
e olu i o
cuyas ue zas
son
la di e sidad écnica y la selección ambien al
po
la
compe encia.
Las
eo ías económicas e olucionis as neo-schumpe e ianas
s
ue
l
en
en a iza la
no
-linealidad y la ealimen ación posi i a
de
la
di
-
námica e olu i a ecnoeconómica, en
o as
palab as, el
modelo
e olu-
i o
que
usan
es a más
ce cano
al
·equilib io
pun eado
·
de
Gould y
Eld edge48
que
al
g adualismo neo-da winis a adicional: In en an
ex
-
plica los cambios ecnológicos
pequeños
po
enómenos
de
di usión,
y los g andes
po
la gene ación
de
nu
e as
a iaciones.
La
noción
eco-
nómica pa alela al i ness biológico
se ía
la compe i i idad
en
el
me
-
cado del
nue o
mé odo
o p oduc o. El
p oblema
de
es e en oque apli-
cado
a la ecnología
es
el mismo
que
en
biología:
aunque
p opo ciona
48
ELDREDGE
& G
oULD
(1972)
.
46
JUAN
P.
GIU
DJCE
una
explicación
de
la necesidad
de
la dinámica sal acional
de
la
e olu-
ción,
no
o ece a gumen os acionales pa a
comp ende
las
condicio-
nes
que
pe mi en a
una
a iación
da
luga a
un
g an
sal o e olu i o49
en
luga
de
ex ingui se.
Según Pio e & Sabe! (1984), es e ipo
de
g andes
e olu
ciones
ec-
nológicas, además
de
ma ca
una
nue a
sen
da
de
desa ollo indus ial,
o ganizan
una
nue a o odoxia, gene alizando
pa ones
de
p oducción
e in es igación an es dispe sos y eme gen es. Es a
nue a
o odoxia, o
•pa adigma ecnológico•,
en
palab as de Dosi
0991),
puede
ca ac e i-
za se median e
un
conjun o
de
ejempla es
ep ese
n
a i os
(máquina
de
apo , imp en a) y unas eglas
heu í
s icas
que
canalizan
la
in ención
(las mu aciones
no
so
n al aza ,
como
en
biología).
Po o o lado,
desde
Ja
sociología del
co
n
ocimien o
cien í ico se
han u ilizado las ideas
de
Kuhn
sob e
el
cambio
cien í ico e oluciona-
io pa a de ende el alo causal
de
ac o es no-epis émicos
en
Jos
g an-
des cambios ecnológicos.
Si
bien es e ipo
de
ac o es
no
han
queda-
do p ecisados con su icien e cla idad,
Jo
que
pa ece
cla o
es
el
pa ale-
lismo
en
e las dis inciones
kuhnianas
de
ciencia no mal y ciencia e-
oluciona ia
con
l
os
pe iodos
en
que
el
camb
io
ecnológico es
g adual
(den o
de
un
pa adigma) y
ab up o
(cambio
de
pa adigma
).
Es e ipo
de
en oq
ue
s ienen
un
p oblema explica i o
p
o undo,
y
es
Ja
g an di icul ad
de
p ecisa
la
na u aleza
del
ambien e
donde
se
da la selección de ecnología, ya
que
es e incluye
p obablem
en e
una
amalgama
de
ac o es écnicos, epis émicos, sociológicos, polí icos e
ins i ucionales.
En es e sen ido, Ma a González Ga cía, José
A.
López Ce ezo y
]osé
A.
Luján López (1996)
han
p opo cionado o a posible elación
en
e
las explicaciones económicas y
la
s sociológicas
de
las e oluciones ec-
nológicas median e
una
nue a
analogía biológica:
Basándose
en
el pos ulado
de
F eeman y Pé ez
0988),
sob e
la
exis encia
de
pa adigm
as
ecnoeconómicos
que
incluyen las elaciones
y p opiedades
de
los di e en es pa adigmas ecnológicos, es os
au o es
p oponen
una
analo
gía
uncional
en e
la
noción
de
pa adigma
ecno-
49
Dicho
de
o o
modo,
con
una
me á o a ecuen emen e usada
po
Gou
ld
,
si
ebobina
mo
s la cin a
de
la his o ia
de
la
ec
nología
(o
de
la his o ia
de
la ida) y
la
ol emos a
ep oduci
,
p obablemen e
nos
encon a emos
con
que
no
econocemos
ninguna canción.
COMPLEJIDAD Y DIMENSIONES EN
LOS
ESTUDIOS
SOBRE
BABBAGE:
... 47
lógico y la
de
ecosis ema
en
luga
de
analiza
la
dinámica da winis a
de
a iación-selección
de
p oduc os o
mé odos
de p oducción:
·Los cambios
de
'ecosis emas
ecnológicos
' (sociosis emas o
sis
e-
mas socio écnicos)
son
p oduc o
de
di
s i
n os ac o es
como
la
ciencia
y la ecnología, pe o ambién
de
o os
como
cambios ins i
u
cion
ales,
polí icos, económicos, egula i os, e c•.
Ma a
González Ga cía,
José
A.
López Ce
ezo
y ]osé
A.
Luján López
0996)
(p. 121).
Desde es e
pun o
de
is a, las
ecnologías
se
en
como
o mas
de
o ganización social
que
in oluc an,
además
del uso o p oducción
de
a e ac os y p ocesos
de
ges ión
de
l
os
ecu sos, ínculos uncionales
con
o as ecnologías y di e sos
pa áme os
sociocul u ales.
Al
igual que
el ecosis ema, el sociosis ema
es
un
comp
l
ejo
en ines able equilib io
con
enma añados p ocesos
de
egulación:
cuando
se p oduce
un
cambio
en
su
es uc u a, o bien cambia
en
su
o alidad
has a un
nue o
es ado
de
equilib io o la a iación
desapa ece
y
es
abso bida den o del
a ac o
dominan e:
·
La
inno ación ecnológica y
la
in e ención ambien al igno an a
menudo
las ca ac e ís icas del
sociosis ema
do
nde
an a in eg a se•.
Ma a González Ga cía,
José
A. López Ce ezo y ]osé A. Luján
López
(1996)
(p.
141).
Aunque es a isión
es
muy
suge en e,
ya que pe mi e de ini l
as
p esiones selec i as su idas
po
l
as
ecnologías eme gen es,
la
noción
de
sociosis ema
ado
l
ece
de
las mismas di icul ades eó icas
que
la
de
ecosis ema, ya
que
an o
su
· on e a·
como
sus es ados
de
•equilib io·
son
sumamen e di usos.
La
p incipal
apo ación
es
la
explicación
de
las
di e en es
ecnologías
como
los
elemen os
es uc u ales
de
un
sociosis ema, pe mi iendo el análisis
de
los p ocesos
de
o ganización
ecnológica.
Median e es e análisis, el e a do
del
cálculo au omá ico puede
se
is o
como
causado
po
la ca encia
de
un
sociosis ema p opicio,
aho a
bien, es o
no
explica
qué
en endemos
po
sociosis ema p opicio
pa a
el cálculo au omá ico, ni
qué
ac o es
son
los necesa ios pa a su
im-
plan aci
ón
y lo ecimien o.
Lo
único
que
podemos a i ma
es
que
co
mo
Babbage no consiguió lle a al sociosis ema a o o
es
ado
de equilib io,
la a iación in oducida
po
sus máquinas calculado as
de
sapa eció an es
de
nace . De es a in e p e ación
podemos
ex ae algunas consecuen-
cias:
48
JUAN
P.
G IUD!CE
Dado
que
Ja
máquina analí ica e a
eó
icam
en
e
co ec a y
éc
n
i-
ca
me
n e iable, las cons iccion
es
que esul a on le al
es
en
su
desa o-
llo ienen
que
p o eni del ámbi o polí ico, s
oci
al
o ins i ucional. C
omo
hemos
is
o, Babbage su
ió
p obl
emas
de
ipo
polí ico e
in
s
i ucion
al
du an
e el p oyec o
de
la
máquina
de di e encias,
pe
o,
unos
años
más
a d
e,
el gobie no b i ánico inanci
aba
a ins
an
cias
de
Babbage
una
de
l
as
máq
uinas
de
di e encias s
ue
cas,
po
lo
an o
,
los
p oblem
as
polí i-
cos e ins i ucionales e an, des
pu
és
de
odo, sal ables g acias a las
buenas
in luencias y el ca isma del genial ma emá ico.
So
lo queda
una
cues-
ión:
¿Cuál es la cons icción social
que
dio al as e
con
la p ime a eme -
gencia del cálculo au omá ico?
La
hipó esis
que
hemos escogido
pa
a
explica
es e pun o
c uc
ial
iene
que
e
con nue os mecanismos
de
ajus
e
(o
es
a egias
de
bús-
qued
a del equilib i
o)
p opios de l
os
sociosis
emas
indus ializad
os
con-
emp
o áneos an e las nue as e
cno
logías
eme gen es
que
plan
ean
e-
os como ales como
Ja
com
plej
id
ad
ex ema
de
l
os
p ocesos
de
p o-
ducción o
de
los p oduc os mismos.
Desde la
segunda
e oluci
ón
indus ial la
e o
lu
ción
de
las
manu-
ac u as se a
poya
an o
en la inno ación ecnológica como
en
Ja
inno-
ación en las écnicas
de
ge
encia y di ección
5°.
Especialmen e d
es
de
la
seg
unda
gue a
mundial
, l
os
ingenie os,
cien í icos, y di ec i os
se
han is o inme sos
en
los p oblemas ocasio-
nados p
o
la complejidad
ec
nológica, y como
es
ul ado,
han
enido
que
desa olla
so
luciones muy el
abo adas
a
la
denomin
a
da
·c
i
sis
de
con-
ol-51.
El
caso
pa
adigmá i
co
es el
de
la ans o mación
de
la o ga
niz
a-
ción
de
Ja
ac
i idad cien í ica,
ec
nológica y emp esa ial du an e el
de-
sa ollo
de
las g andes
indu
s ias cien í icas inanciadas
po
el ejé c
i
o
ame icano as
la
seg
unda
gue a mundial
52
•
so
A.
CHANDIL'R
(1991) de iende, b
asá
ndose
en
un
exhaus
i
o
es udio
de
l
as
éc
ni
cas
de
di ección
de
las g a
nd
es
i mas
de
manu ac
u
as en e 1870 y 1950,
que
la
segu
nda
e olución indus ial e a
deb
ida a las e oluciones de
las
éc
nicas de di ección a
n e
s
q
ue
a las e oluciones ecnol
óg
icas.
SI
J.
R. BEN GER (1986) a gumen a
que
la sociedad
de
la in o mación iene su o igen
ecnológico y social
en
la llamada · e olución del con ol
•.
s2 S. P.
WARJNG
(1991) mues a
cómo
las inno aciones
du
an e
esa
época
en
las
écnicas de
di ección
han
pe
m
i
ido
l
os
a a
nces
ecno
l
óg
i
cos
de
las décadas
má
s
ecien es.
COMPLEJIDAD Y DIMENSIONES EN
LOS
ESTUDIOS
SOBRE
BABBAGE:
...
49
Las p incipales inno aciones
en
las
é
cnicas de di ección y
ge en-
cia
de
l
as
emp esas cien í icas
du an e
lo
s años '
40
son
la
aplicación
del análisis y la ing
en
ie ía
de
sis emas,
el
con ol elemá ico, las
edes
de
di ección,
y
especialmen e
el
uso
de
comi és
aseso es
in e
-
disciplina es,
que
ayuda on
a
es uc u a
los di e en es p oyec os
de
in es igación y
de
sa ollo así
como
la
es uc u a
de
las o ganizaciones
que
de
bían
p esidi l
os
53.
Con es e ipo
de
p oyec os, el
gobie no
no eame icano in e ía
no
sólo
en
a mamen o y ciencia básica, s
ino
que
obligaba a c ea
una
di
-
námica
de
coope ación
en e la
indus ia
y los labo a o ios uni e si a-
ios
que
has a
en onc
es
e a
desconocida.
No es casual
que
la e oluci
ón
de
los
o denado es
hay
a
su gido
en
es e con ex o
de
ue e colabo ación
en e
las g andes emp esas
de
manu ac u as y
la
uni e sidad bajo
la
di ección
de
g upos
de
expe os
de
di e sa o mación.
La
ac i idad desa ollada
en
es e á
mbi o
ca
mbió de ini i amen e
el
ecnosis ema,
ab iendo
nue
as
pau as
de
p oducción e in es igación
adap adas a la cons ucción, desa ollo y uso, de a e ac os
de
al a
com-
plejidad.
La
ac i idad du an e es a
época
de
Big
Science, al e ó de ini-
i amen e la es uc u a social
del
ecnosis ema
median e alo es y
eo-
ías
de
di ección di igidas al
co
n ol
de
lo
s p oyec os cien í icos y
éc
-
nicos
,
con
ello
se
gene a on
nue os
pun os
de
equilib io
ecno
-
ecológico, pe mi iendo
nu
e as
opo unidades
o di ecciones
de
e o
l
u-
ción económica. Gene ó,
en
su
ma,
el
nue o
e bos cien í ico, écnico y
emp esa ial
de
los ·p oyec os
de
in es igación•, y con e
ll
o las igu as o
oles
del
·di ec
o
de
p oyec o-, del
mode no
cien í ico in es igado ,
de
l
ingenie o inno ado y del emp esa io
de
in es igación y desa ollo,
odo
s
ellos
sumamen e
di
sp
ues os y
capaci ados
pa a consumi y
p od
u
ci
equipos
au omá icos pa a el
p ocesamien o
de da os.
La
condición
de
ipo social que
no
podía
sa is ace se
en
Ja
época
de
Babbage iene
que
e
con
la
es uc u a
de
la sociedad cien í ica: a
lo la go
del
sig
lo
XIX
, las igu as
de
l cien í ico y del ingeni
e o
ue on
dis anciándose
cada
ez
más,
po
o o
lado
, e an muy
pocos
Jos
cien-
í icos cuya labo e a la me a in es igación, desa ollando, la mayo
pa e
53
T.
P.
HUGH
l!S
(1995) en a iza la impo ancia
de
los comi és in e disciplina es y
la
es uc
u a
je a quizada y
modula
de
lo
s o
ganism
os
c eados
pa a
l
os
di e en
es
p og amas
de in es igación du an e el
p oy
ec o
Manha an
en
la esolución
de
l
os
p oblemas
de
o ganización plan eados
po
la
co
mp
lejidad
de
los a e ac os a
co
ns ui .

50
JUA
N P. GIUOICE
de
e
ll
os
, l
abo e
s
docen
es
o
de
o o ipo (no había •p oyec os
de
in-
es igaci
ón
·
con
inanciaci
ón
del
gobie no,
co
mo
hemo
s is o,
es os
son
un
e
nómeno
ecien e). Es o explica el
hecho
de
que
la
s
máquinas
de
di e encias suecas se dedicasen a c ia
pol o
du an e
oda su
ex
is e
n-
cia.
El
ec
no
sis ema decimonónico ca ecía
de
l
os
medios o los
mo i os
5
4
pa a
gene
a
la lexibilidad su icien e pa a
asim
il
a
l
as
inno ac
iones
en
p ác icas y
mé
odos
que
pod ían
su
gi
de
la
aplicación de las
máqui-
nas
de
di e encias, e go
no
obs
a
n
e habe las
cons
uido, l
as
man u o
inac i as, nadie sin ió la
necesidad
de
su
uso.
Aho a bien,
en
el caso
de
la
máquina
analí ica, que nunca
llegó
a
cons ui se se iamen e y
pe maneció
como
una
es
pecie
de
es udio
p e-
io o
de
sa ollo
exp
e imen al,
se
puede
ll
ega
a
pe
nsa
que
Babbage
in uía, a su
mane
a, la posibil
idad
de
que
, a
unq
ue
pudiese
com
ple a
una
máquina analí ica uncional,
no
po
ello se ía usada
p opiamen
e
has a más
de
cien años
de
s
pués
.
La
p ueba
de
es o la e
nemo
s
en
su
es udio
sob
e la
eco
n
omía
de
la manu ac u a
ss,
esc i o el
año
a
n
e io
al
inicio
de
la máquina
analí
i-
ca,
donde
a a
u
nd
amen almen e
de
un
enómeno
cen al
en
la
o ga
-
nización
de
l
os
mo
de nos
•
p og ama
s
de
in
es
igación cien i ica
.,
la
di
-
isión del abajo, especialmen e en el úl imo capí ulo
de
dicha
ob
a,
que e sa
de
las · u u as
pe
spec i as
de
las manu ac u as, elacio
na-
da
s con
la
ciencia· y la di isión
del
a
ba
jo in elec ual.
En es e
se
n i
do
,
Babbage
de endía
la
inanciación pública
de
la
ciencia56, del mismo
modo
, e a
se
nsible a la ex
ema
impo ancia
so-
cial
de
la elación luida
en e
emp e
sa
i
os indus iales y cien í icos
eó-
54
Hemos
de
eco da q
ue
el mo i o de es ado
pa a
la inanciación pública
de
la
in es igación du an e la gue a y la pos gue a
e a
, desg aciadamen e, uno
de
l
os
que
imp
ulsan
co
n mayo ue za a
los
go
bie no
s de odo
el
mund
o y odas las ép
oca
s:
an
i
qui
l
a
al enemigo.
SS
BABBA
GE
(1833). Es e
es udio
,
como
seña
la el p
om
i
nen e
poli ól
ogo
de
la
economía
NATHAN
Ros
EMBE
RG
(1997), inaugu a
la
eco
nom
ía
de
la
ec
nol
og
ía y las
e
o ías
so
b
e
el
p og
es
o
ec
nológico.
S6
.(.
..
) el descub imien o
de
l
os
g andes
p inci
pi
os
de la na u aleza exige u
na
men e
cas
i
ex
clusi ame
n
e
consag
ada a al
es
in es igaciones; y
es
as, en el
es
ado
p esen e
de
la ciencia,
p ecisan
ecuen emen e
apa a os
cos
osos
,
im
poni
endo
un
a
pé dida
de
iempo
in
co
mpa ible
co
n
ocaciones
p o esionales. Po lo an o,
se
h
ace
necesa io conside a si
se
ía
una
bu
ena
polí i
ca
el co
mp
ensa po esas p i aciones, a
las
que
es án expues os quienes cul i an
la
s más al as pa
ce
las
de
la ciencia; y cu
ál
sea
el mejo m
odo
de
e ec ua
es
a
co
mpensación es un
asun o
qu
e in e
es
a an o
al
ilóso o
como
al hom
b e
de
es
ado
•.
BA
BBAG
E (1833), Cap.
XXXV
, § 454. T aducción
p opi
a.
COMPLEJIDAD Y DIMENSIONES
EN
LOS
ESTUDIOS
SOBRE
BABBAGE: ...
51
icos57; ambién había p e is o la
posibilidad
gene al
de
que
un
a e-
ac o inno ado bien ejecu ado
acasase
58, e incluso
e a
conscie
n e
de
las di icul ades
que
imp
one
es a
úl ima
ci
cuns ancia al cambio
ecno-
lógico, ya
que
lo
s
nue os
a ances
siemp e
esul an
más
ca os59 al
p in
-
cipio.
Así, la ac i ud
de
Babbage hacia
la
máquina analí ica
queda
ía
ex
-
pli
cada
po
su
in uición
de
los lími es
sociales
en el desa ollo
del
cá
l-
culo
au o
má ico, ci cunsc ibi
énd
ose a
las
p ime as
e apas
de
e olución
p ác ica,
en
ausencia
de
una
es uc u a social p opicia pa a el
cálculo
au omá ico.
Con ese mi
smo
a gumen o
hemo
s
exp
licado el e a do del
su gi
-
mien o
de
los o denado es y el aca
so
de
odos los demás in en os
has a
que
la es uc u a y es abilidad de las
in
s
i uciones de in es igación
cien-
í ico- écnica uese la ap opiada.
Pa a inaliza ,
podemos
ex apola
es as
conclusiones así:
En el desa ollo his ó ico
de
p oyec os
ecnocien í icos complejos
e inno ado es
se
puede
cons a a
que
su
inclusión
en
la cul u a
es á
de e minada
po
la
es uc u a social
del
momen o y
del
lug
a
donde
se
dan
(sociosis ema y ecnosis ema):
La
s
inn
o aciones
de
al a compleji-
dad
no
aumen an
necesa iamen e la
comp
le
jidad
de
las ins i uciones
de
in es igación y desa ollo
donde
eme gen,
al con a io, la posibilidad
de
lle a a la p ác ica una inno ación ecnocien í ica
de
al a compleji-
s7
.(
...
)
Los
h
omb es
de
ciencia
ob end án
in o maci
ón
p ác ica
de
los
g andes
manu ac u e os
-e
l quími
co
es a á
en
deuda
con
la misma uen e
po
sus ancias
que
exis en
en
una
can idad an pequei a
qu
e
sólo
se
hacen
isibles
en
las
ope
acion
es
de
mayo
ex
ensió
n-
.
B/.BBAGE
(1833), Cap.
XXXV
, § 457. T aducción
p opia
.
58
·Cuando l
os
dibujos
de
una
máquina
se
han
ealizado co ec amen e, y
las
pa es
se
han
ejecu ado
bien
, e incluso
cuando
el
abajo que
p od
u
ce
posee odas
las
cua
li
dades
que
se
habían an icipado,
aún
puede
a
ll
a
el in en o; es o es: pod ía
alla
al
no
se
con e ido
en
una
p ác ica
gene al
.
Es o
su ge
con
e
c
uencia
po
la
ci cu
ns
ancia
de
p
od
uci
su
abajo a un
cos
e
mayo
del
de
o
os
mé odo
s.-.
BABB
AGE
(1833), Cap.
XXVII
, § 325. T aducción p opia
59
·Casi siemp e
es
muy di ícil hace
una
es a
es imación
de
gas o: cuan o
más
complicado el
me
can
ismo, más
com
plicada es Ja a ea; y
en
caso de
g an
com
plejidad
y
ex
ensión
de
la maquina
ia
es
casi imposible. Se ha es ima
do
g ose amen e,
que
el
p
i
me
ejempla de cualquie
nu
e a máquina i
n e
n ada, cues a unas cinco eces
más
que
la cons ucción
de
la
segunda
,
una
es imación
que
es
, quizás, lo su icien emen e
ce cana a la ealidad. ( ... ) Cuando,
de
odas mane as,
se
han
comple
ado
dos o
es
máquinas, y
se
necesi an muchas más,
se
pu
eden
p oduci , usua
lm
en
e, a
mucho
menos
de
un quin o
de
l cos e
de
l in en o
o
iginal·.
BA88AGE
(1833), Cap.
XXVII,
§ 326. T aducción
p opia
52
JUAN
P. GIUD!CE
dad
depende
di ec amen e
de
la
complejidad
soc
ial
de
la
es uc u a de
las ins i uciones
que
la an a ealiza .
El
cambio
en
la es uc u a social
es á impulsado
po
ue zas mayo i a iamen e
ex
a-cien í icas, o
al
me-
nos
no
p incipalmen e écnicas ni epis émicas
60
(ca aclismos
socioeco
-
nómicos
como
la
e olución y
la
gue a, o
bien
ajus es b uscos
en
la
es uc u a económica impues os
po
la dinámica económica o ecológica),
mien as
que
la ue za c ea i a
de
la inno ación ecnológica
es
de
ca-
ác e
eminen emen e
concep
ual
y cul u al,
po
ello, a
menudo
la
eme
gencia
de
g andes a ances écnicos
es
socia
lmen
e
inopo una,
y
pasan, sin
pena
ni
glo ia,
al
pan eón
de
la his o ia.
Es e abajo
es
u o
de
una
beca
p edoc o al
del Gobie no Vasco.
REFERENCIAS
Asp ay,
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B o nley,
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Williams,
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IA,
Iowa S a e Uni
e
si y
P ess.
Babbage,
C.
(1813) ·
On
con inued p oduc s•. Memoi s
o
he Analy ical Socie y,
1-31. En: Ca npbell-Kelly,
M.
(ed
.)
0989)
Vol. 1,
ca
p.
11
Babbage,
C.
(1815) ·
An
essay
ow
a ds
he
calculus
o
unc ions•. Pbilosophical
T ansac ions
oj
be Royal Socie y
o/
London, 105, 389-423. En: Campbell-
Kelly, M.
(ed.)
(1989)
Vol.
1, cap. III.
Babbage,
C.
(1816) •
An
essay
owa ds
he
calculus
o
unc ions,
pan
II•.
Pbilosopbical T ansac ions
o
be
Royal Socie y
o/
London, 106, 179-256.
En: Campbel-Kelly,
M.
(ed.)
0989)
Vol.
1,
cap.
IV.
Babbage,
C.
(1816a) ·De nons a ions
o
so ne
D
Ma hew S ewa 's
gene a
l
heo ems;
o
which
is
added,
an
accoun
o
so ne
new
p ope ies
o
he
ci cle•.
jou nal
o/
Science, 1, 6-24. En Campbell-Kelly,
M.
(ed.) (1989)
Vol.
1,
cap
.
V.
Babbage,
C.
(1817) ·Solu ions
o
so ne
p ob
le
n
s
by
means
o
he calcul
us
o
unc ions
•.
jou nal
o
Science, 2, 371-379. En: Ca npbell-Kelly,
M.
(ed.)
(1989)
Vol.
1, cap. VIII.
Babbage,
C.
(1817b) ·Obse a ions
on
he
analogy
which
subsis s
be ween
he
calculus
o
unc ions
and
he
o he
b anches
o
analysis., Pbilosophical
T ansac ions
o/
be Royal Socie y
o/
London, 107, 197-216.
En:
Ca npbell-
Kelly,
M.
(ed.)
(1989) Vol. 1,
cap
.
VII.
60
A
no
se
que
conside emos
como
ecnología
de
al a
com
plejidad a las
éc
nicas
de
di ección
di ig
id
as
a
op imiza
el
desa oll
o y la
cons
ucción
de
esas
mismas
ecnologías,
lo
que
pa
ece
poco
p obable. Desde mi
pun o
de
is a
no
son ecnologías
sociales, sino o mas
de
o ganización social.
COMPLEJIDAD
Y DIMENSIONES
EN
LOS
ESTUDIOS
SOBRE
BABBAGE:
...
53
Babbage,
C. (1826a)
·On
a
me hod
o
exp essing
by
signs
he
ac ion
o
machine y·, Philosophica/ T ansac ions
o/
he Royal Socie y
o
London,
116(3), 250-256. En: Campbell-Kelly,
M.
(ed.) (1989) Vol. 3, Sec. C,
cap.
l.
Babbage,
C.
(1827) ·
On
he
in luence
o
signs
in ma hema ical
easoning·.
T ansac ions
o/
he Camb idge Pbilosopbical
Soc
ie y, 2(2), 325-377.
En
Campbell-Kelly,
M.
(ed.)
0989)
Vol.
1, cap.
XVII
Babbage,
C.
(1827) ·
On
he
in luence
o
signs
in ma hema ical
easoning·.
T ansac ions
o
he Camb idge Pbilosopbical Socie
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