E
A auca ia. Año 5, Nº 10 Segundo semes e de 2003
El deba e sob e el Alca
Gus a o E nes o Emme ich | UAM. México
Siemp e debemos cuida nos de no comp a a los ex anje os
más de lo que les endemos, pues de lo con a io nos
empob ece íamos noso os y les en iquece íamos a ellos
(Hales)
Dejad hace , dejad pasa ; el mundo ma cha po sí mismo
(Quesnay)
Impone a anceles p o eccionis as sob e los g anos ex anje os
es in ame, es especula con el hamb e de los pueblos
(Ca los Ma x)
l deba e en e p o eccionismo y lib e come cio iene cien os de años de
an igüedad, sin que se haya llegado a una conclusión de ini i a sob e las en ajas
y des en ajas de uno y o o. En el con inen e ame icano ha cob ado nue o elie e y
u gencia con mo i o de la negociación en cu so del Á ea de Lib e Come cio de las
Amé icas (ALCA), que debe ía en a en igo a inicios de 2006, incluyendo a 34 países
del con inen e. La o mación o no del ALCA, y los alcances que pudie a llega a ene ,
depende á de decisiones polí icas, al in e io de cada una y en e odas las naciones
pa icipan es en las negociaciones. Resul a imp escindible que ales decisiones sean
omadas con ac i a pa icipación ciudadana y apego a la ins i ucionalidad democ á ica.
Es e ensayo aspi a a escla ece los é minos del deba e sob e el ALCA, el cual, aunque
con a gumen os eno ados, es en esencia una eedición del iejo deba e en e
p o eccionismo y lib e come cio.
El p o eccionismo se inclina po un modelo de economía ce ada, con el p opósi o de
p o ege de la compe encia ex anje a a los p oduc o es median e la imposición de
ba e as a ancela ias y no-a ancela ias a la impo ación de bienes y se icios, a
menudo acompañadas de es icciones a la in e sión ex anje a; en es a concepción, el
Es ado decide qué o cuán o se debe impo a , y en ocasiones ambién en qué
ac i idades se debe in e i . Los pa ida ios del come cio lib e, po el con a io,
conside ando que las pe sonas deben ene libe ad de decidi lo que más con enga a
su in e és, sea es o comp a o ende den o o ue a del país o in e i en lo que
conside en p uden e, plan ea un modelo de economía abie a, con mínimas ba e as al
come cio ex e io y a la in e sión ex anje a; su p opósi o es a o ece a los
consumido es, dándoles opo unidad de adqui i a mejo es p ecios los bienes y
se icios que demanden, sean és os del país o impo ados. La e olución his ó ica de
los a gumen os eó icos en p o y en con a del p o eccionismo y del lib e come cio es
analizada en la p ime a sección de es e ensayo.
Independien emen e del deba e eó ico, desde inicios del siglo XIX el come cio
mundial ha c ecido a pasos agigan ados, ab iendo camino a una economía globalizada;
el luga de Amé ica en la globalización come cial es examinado en la segunda sección
del ensayo. La e ce a sección del ensayo eseña los p incipales a gumen os
esg imidos en p o y en con a del ALCA. La cua a o ece una pe spec i a de los
impac os que la o mación del ALCA (o su acaso) pod ía ocasiona , y la quin a
con iene las conclusiones pe sonales del au o . En anexo, se o ece una sín esis del
bo ado del acue do del ALCA.
I. PROTECCIONISMO Y LIBRE COMERCIO: HITOS DEL DEBATE TEÓRICO
Fue el me can ilismo la p ime a co ien e ideológica en p opugna sis emá icamen e el
p o eccionismo, con a el cual eacciona on los isióc a as y luego los undado es de la
economía polí ica clásica, ambos p oponen es del lib e come cio. Más adelan e se
idea on sis emas p o eccionis as más mode nos, como el de Lis en el siglo XIX, así
como concep ualizaciones más elabo adas del lib e come cio, en e las cuales
sob esale el modelo de H-O-S en el siglo XX. Desde una pe spec i a an icapi alis a,
ambién el p opio Ma x u o algo que deci sob e el ema. En es a sección se p esen an
las p incipales eo ías sob e p o eccionismo y lib e come cio, desde el me can ilismo
has a el siglo XX.
El me can ilismo
El me can ilismo ue una doc ina y una polí ica endien es a o alece el pode ío
económico, polí ico y mili a de las mona quías absolu is as en Eu opa, en momen os
en que es aban consolidándose en ese con inen e los Es ados nacionales. En su aspec o
doc ina io lo eció du an e el siglo XVII; como polí ica económica, sin emba go,
pe du ó has a la época de las e oluciones bu guesas (al ededo del año 1800
ap oximadamen e, en é minos muy g uesos). John Hales, uno de sus eó icos, esumió
adecuadamen e el pun o de is a me can ilis a en la ase incluida como epíg a e a
es e ensayo. O o eó ico me can ilis a, el inglés Tomás Mun, sos enía que:
El capi al se emplea a inadamen e en el come cio ex e io cuando se log a una balanza
come cial a o able; las impo aciones y el consumo in e io de los a ículos
impo ados deben es ingi se, y omen a se las expo aciones y las eexpo aciones
(ci . po Roll, 1985: 80).
El me can ilismo concebía que la iqueza nacional nace del come cio ex e io . En
consecuencia, el Es ado, la polí ica económica, y la nación como un odo, debían
o ien a se a ende al ex e io lo más posible y comp a en el ex e io lo menos
posible, pa a de esa mane a man ene una balanza come cial a o able que
con ibuyese al a eso amien o de me ales p eciosos. Es a concepción esul aba
uncional en una época en que el capi alismo me can il es aba en pleno auge, al paso
con la expansión de las g andes po encias eu opeas po odo el mundo. Según el
his o iado económico E ic Roll: "Mien as el come cio ue la ue za dominan e en el
desa ollo económico, la ci culación de bienes o me cancías ue la esencia de la
ac i idad económica" (Roll, 1985: 57). De ahí el a án de los me can ilis as po
a o ece a los g andes come cian es, o o gándoles anquicias y p i ilegios, y sob e
odo c eando compañías monopólicas de come cio ex e io , pa icula men e el
man enido con las colonias. De hecho, las colonias e an concebidas po los
me can ilis as, y en gene al po la opinión pública de las me ópolis de la época, como
una uen e de iqueza pa a la espec i a po encia colonial.
Si las me ópolis y sus me cade es enían asegu ado el monopolio del leonino
come cio con sus espec i as colonias, és e no e a el caso cuando se a aba del
come cio con o os países de Eu opa. Pa a log a la ba a u a con enien e a los bienes
que se deseaba ende al ex anje o, se eque ía man ene los sala ios es ic amen e
egulados y en el ni el más bajo posible. A su ez, pa a limi a las impo aciones al
mínimo posible, se necesi aba egula la p oducción has a su más mínimo de alle, po
lo gene al con pa icipación de las co po aciones g emiales. En consecuencia, la
in e ención y con ol po pa e del Es ado se con i ió en pa e medula de la
doc ina me can ilis a. El economis a aus íaco Joseph Schumpe e esumió en es
aspec os la esencia del me can ilismo: a) la de ensa del monopolio de expo ación, ya
que se pensaba que las ganancias monopolís icas bene iciaban a oda la nación; b) el
con ol de cambios como o ma de egula los lujos de me álico pa a así p opicia el
a eso amien o, pe o ambién como mecanismo de con ol sob e la ac i idad
económica, c) la búsqueda de una balanza come cial a o able, que a menudo se ligaba
con una polí ica de ue za pa a log a la ape u a de me cados ex anje os
(Schumpe e , 313 y ss.). Aho a bien, la p incipal ecomendación me can ilis a es
in ínsecamen e con adic o ia. En e ec o, si odas las naciones aplicasen una polí ica
me can ilis a, endiendo lo más posible y comp ando lo menos posible en el ex e io ,
se llega ía ácilmen e a un pun o en que el me cado in e nacional se educi ía al
mínimo. Po lo an o, el uso de la ue za pa a ab i me cados, an o den o de Eu opa
como en ul ama , e a una necesidad que se de i aba del me can ilismo.
Huelga deci que es e ipo de ecomendaciones de polí ica pública ue adop ado con
en usiasmo po los gobe nan es absolu is as de la época, in e esados en e o za su
pode sobe ano an o hacia el in e io como hacia el ex e io de las sociedades que
gobe naban; y ue espaldado po los me cade es que se bene iciaban de los
p i ilegios que el Es ado y/o el mona ca les concedían. El más des acado exponen e de
la aplicación p ác ica del me can ilismo ue el minis o ancés Juan Bau is a Colbe .
Median e la c eación de " áb icas eales", la egulación es ic a de las manu ac u as, el
o o gamien o de en ajas y bene icios a los g emios y el o alecimien o de la ma ina,
el minis e io de Colbe (1661-1683) dio g an impulso a la indus ia gala. En España,
en cambio, la polí ica me can ilis a se exp esó en la u ilización de sus colonias
ame icanas básicamen e como una uen e de me ales p eciosos. Los Países Bajos, po
su lado, mani es a on su me can ilismo en el es ímulo a sus ac i idades de come cio y
na egación. Po o a pa e, en Ingla e a el me can ilismo adop ó básicamen e la
misión de p o ege a sus e a enien es de la compe encia de los alimen os
impo ados.
El me can ilismo o mó pa e sus ancial de un clima de absolu ismo polí ico en que el
homb e común quedaba educido casi a la nada. Como señaló el his o iado económico
alemán Gus a o Schmolle :
El me can ilismo y la bu oc acia abusa on de la posibilidad de que odo uese
o denado y planeado po el Es ado, es deci po la ley y la olun ad eal. Pa a la
mayo ía de los pensado es de la época, desde Hobbes a Fede ico el G ande, incluso la
mo al y la jus icia debían se de inidas po el Es ado. A su juicio, las ins i uciones lo
e an odo; la lib e olun ad de los indi iduos, casi nada (ci . po Newman, 1963: 27).
La isioc acia
Los isióc a as cons i uye on un g upo de pensado es anceses del siglo XVIII
ca ac e izados po se los p ime os en p opone sis emá icamen e la adopción plena
del lib e come cio. Es u ie on ligados a la de ensa de los in e eses del campo,
mayo men e los de los p opie a ios de la ie a, y muy secunda iamen e a los de los
abajado es ag ícolas. Pa a en ende la apa ición de la isioc acia debe eco da se que
el me can ilismo ancés había p ocu ado es imula la manu ac u a, descuidando y
aun pe judicando los in e eses de la ag icul u a. Los isióc a as cons uye on su
sis ema a pa i de la idea opues a de que son los "cul i ado es" ( e a enien es y
campesinos) quienes con su abajo aplicado a la ie a c ean iqueza, pos ulando que
el alo , o sea la c eación de iqueza, adica exclusi amen e en la ac i idad ag ícola, y
no en el come cio. El a gumen o en que se basa on e a sencillo y al pa ece e iden e:
sólo en la ie a una can idad de p oduc o, la semilla, se ans o ma en una can idad de
p oduc o mucho mayo , la cosecha; la di e encia en e insumos y p oduc o ue
bau izada como "p oduc o ne o".
Quesnay, en su Tableau economique (Cuad o económico, de 1758), desa olló
sis emá icamen e es as ideas, explicando cómo la iqueza gene ada en el ag o se
dis ibuía "na u almen e" en e odas las clases sociales. Su iloso ía, coinciden e en
muchos aspec os con la del despo ismo ilus ado, sos enía que la sociedad se ige po
leyes na u ales y iene una es uc u a de e minada que no puede se modi icada po
las leyes posi i as del Es ado, como lo exp esa su lema: ex na u a, jus o do e leges (de
la na u aleza su gen el o den del de echo y las leyes). Su amoso "laissez- ai e, laissez-
passe ; le monde a de lui-même" se e e ía sob e odo al come cio de ce eales y o os
p oduc os alimen icios den o de F ancia, que había sido es ingido y asado
se e amen e du an e la época del me can ilismo. Pe o podía aplica se igualmen e al
come cio in e nacional, ya que el Es ado ancés había impues o es icciones a la
expo ación de g anos (en el supues o de que al expo ación enca ece ía el cos o
in e no de los alimen os, y en consecuencia ele a ía los sala ios que se deseaba
man ene bajos pa a a o ece el desa ollo manu ac u e o). Desde un doble pun o de
is a ilosó ico y económico, lo más p uden e y con enien e e a deja ac ua a los
indi iduos po sí mismos, que de esa mane a se i ían -inconscien emen e- al in e és
gene al. Es o se esume en o o lema isióc á ico: "los in e eses de los indi iduos son
los se ido es del in e és público" (Schumpe e , 1971: 223).
Fue Tu go , que no e a es ic amen e un isióc a a, quien desde el gobie no ancés
puso en p ác ica algunas de es as ideas. Nomb ado minis o en 1774, es ableció el lib e
come cio de ce eales al in e io de F ancia y abolió las co po aciones g emiales,
además de es ingi los one osos gas os de la Co e eal. Una mala cosecha que
p o ocó el aumen o de los p ecios de los g anos p o ocó mo ines que, jun o con la
esis encia de la Co e y de las co po aciones g emiales, lle a on a su caída dos años
después. Dejó, sin emba go, una huella indeleble y p og esis a, a pun o al que los
e oluciona ios anceses de 1789 solían llama lo "ce bon ci oyen" (ese buen
ciudadano).
La economía polí ica clásica: Adam Smi h y Da id Rica do
Adam Smi h dedicó buena pa e de su ob a La iqueza de las naciones (1776) a
comba i el me can ilismo. Las ideas de Smi h y de los economis as clásicos que lo
siguie on e an uncionales al desa ollo del capi alismo indus ial. La nue a clase
indus ial b i ánica eque ía de alimen os ba a os pa a sus abajado es, así como
ma e ias p imas igualmen e ba a as; la lib e impo ación de unos y o as asegu a ía su
ba a u a y abundancia. Po o o lado, necesi aba ambién de me cados en el ex anje o
pa a sus manu ac u as, po lo que exigía que o as naciones se ab iesen ambién al
lib e come cio.
Smi h enía una concepción a omís ica de la sociedad: és a, y po ende la economía, no
es o a cosa que la suma de los indi iduos y de sus ac i idades. Como pensado de la
Ilus ación escocesa, conside aba -al igual que los isióc a as y los ilus ados anceses-
que an o la sociedad como la economía es án egidas po leyes na u ales, que es
iluso io in en a al e a . Acompañaba a es o una concepción economicis a del se
humano, is o como
homo oeconomicus
: cada indi iduo es el mejo juez de sus p opios
ac os y ac úa mo ido po su p opio in e és. Dejando a cada indi iduo ac ua
lib emen e se log a ían simul áneamen e un p opósi o ilosó ico y un obje i o
económico. El p opósi o ilosó ico es alcanza la que Smi h llamaba "libe ad na u al".
El obje i o económico es el que da í ulo a su lib o: la iqueza de las naciones. Su
amoso pá a o sob e la "mano in isible" lo explica cla amen e:
Como cada uno de los homb es, indi idualmen e conside ado, hace odo lo que es á a
su alcance, an o pa a in e i su capi al en apoyo de la indus ia nacional como pa a
elegi la indus ia cuya p oducción es más emune ado a, esul a que odos y cada uno
de ellos abajan pa a hace la en a anual de la sociedad lo más cuan iosa posible.
Gene almen e, el indi iduo no iende con su acción a consegui el bienes a público, ni
sabe qué e ec os p oduce su p ocede . Al p e e i la indus ia nacional a la ex anje a,
piensa en su p opia segu idad an sólo, y al elegi la indus ia cuyos p oduc os pueden
alcanza el alo máximo, únicamen e iene en cuen a su p opia ganancia; pe o an o
en és e como en o os muchos casos, es conducido po una mano in isible que le lle a
a hace lo que no es aba en su in ención. Siguiendo su p opio in e és, el homb e suele
a o ece con más e icacia a la sociedad que cuando se es ue za en hace lo
conscien emen e (ci . po Newmann, 1963: 71).
La iqueza de las naciones, a i maba Smi h, de i a undamen almen e de la di isión del
abajo. Cuan o más di idido y especializado es é el abajo humano, más e icien e se á
la p oducción, con ibuyendo así a la iqueza nacional. Las in e enciones del Es ado,
como la de co po aciones, g emios y o os en es egula o ios, no sólo esul an
innecesa ias, sino ambién pe judiciales, pues el me cado pe mi e la mejo asignación
de ecu sos, al p emia las ac i idades económicas más p oduc i as, cas iga las menos
p oduc i as, y sup imi las imp oduc i as. El lib e come cio e a pa a Smi h el o o
pila de la iqueza de las naciones, al in ensi ica la di isión del abajo. El come cio,
an o in e no como in e nacional, pe mi e que cada quién se dedique a un abajo
especializado y ob enga de los demás p oduc o es el es o de lo que sea necesa io pa a
su ida. Como lo explica un comen a is a:
En esencia, lo que Smi h a anzó ue una eo ía de la in e acción en e el come cio y el
desa ollo económico. En
La iqueza de las naciones
se pone g an én asis sob e la
di isión del abajo como mo o del desa ollo económico. Pe o la di isión del abajo
es á limi ada po la ex ensión del me cado. Lo que el come cio hace es expandi es e
me cado, inc emen ando así el alcance de la di isión del abajo (OB ien, 1975: 170).
[...]
Todo es o, po supues o, p oducía un caso clásico en p o de la libe ad de come cio. El
come cio inc emen aba el ing eso no sólo po que apoyaba el c ecimien o sino po que
signi icaba que las me cancías pod ían se impo adas de dónde sus eque imien os
de insumos uesen meno es. Es o a su ez minimizaba los eque imien os de insumos
pa a cualquie colección pa icula de bienes y, con al de que a a és del come cio
pudie a dispone se de la p oducción ex a de clases pa icula es de bienes,
maximizaba el ing eso que pod ía se ob enido de ecu sos pa icula es. La libe ad de
come cio asegu aba ambién que el capi al luyese hacia aquellos empleos donde
pod ía se más p oduc i o pa a inc emen a la di isión del abajo. És e e a el mensaje
en La iqueza de las naciones... (OB ien, 1975: 172).
Smi h ue el p ime economis a que econoció que el abajo es la única uen e de
iqueza. No obs an e, poca a ención p es ó a los abajado es. Él se di igía a la
bu guesía, que es aba en ascenso en aquella época de inicios de la e olución indus ial
en G an B e aña. Po ello, su ob a ue an bien ecibida po los indus ialis as
b i ánicos, en ascados en una lucha con a la nobleza e a enien e y los g anje os
independien es, que e an de enso es del me can ilismo y del p o eccionismo como
o ma de p o ege su p oducción ag ícola de la compe encia ex anje a.
Los p incipales con inuado es de Smi h adop a on y pe ecciona on sus ideas sob e las
en ajas que depa a el lib e come cio in e nacional. El p o eso escocés se había
basado en la noción de en ajas absolu as en ma e ia de come cio in e nacional. Da id
Rica do, en cambio, in odujo la noción de en ajas compa a i as o ela i as. La
p ime a noción aludía an sólo a la adquisición de me cancías necesa ias allí donde su
eque imien o de insumos uese meno (lo que, con cie a mediaciones ela i as a
anspo e y o os ac o es, implicaba que su p ecio ambién se ía meno ). La segunda
noción e a más compleja: a cada país le con end ía especializa se en p oduci aquellos
ipos de bienes pa a los cuales u iese en ajas di e enciales, log ando de esa mane a
minimiza sus eque imien os de insumos y sus p ecios; es o, pensaba Rica do,
con ibui ía a inc emen a el p oduc o (y, po ende, el ing eso) no sólo de las naciones
que así lo hiciesen, sino de odas ellas. Al e ec o, ponía un ejemplo que suge ía que
Po ugal, si bien podía p oduci ex iles a meno cos o que Ingla e a, debe ía más
bien especializa se en p oduci ino e impo a los ex iles de Ingla e a, ya que
Lusi ania e a más e icien e en la p oducción de inos que en la de ex iles. Po cie o, la
supe especialización que la eo ía de las en ajas compa a i as p opone puede se
desas osa pa a un país si epen inamen e cambia la demanda de sus p oduc os.
Es in e esan e no a que los economis as clásicos se oponían a los a ados
come ciales y es aban en a o de la adopción unila e al del lib e come cio, ya que és e
pe se e a bené ico, al aba a a cos os:
(...) los economis as clásicos e an lib ecambis as; y c eían que el lib e come cio
debe ía se adop ado de mane a unila e al. Se oponían a los a ados come ciales que,
a gumen aban, in oluc aban p e e encias dis o sionado as que las imaban al país y lo
cons eñían innecesa iamen e... (OB ien, 1975: 174).
Lis y el sis ema nacional de economía polí ica
El alemán Fede ico Lis sos enía en su Sis ema nacional de economía polí ica (1841)
que la economía polí ica an e io había pues o el acen o ya sea sob e el indi iduo, ya
sea sob e la humanidad, y había descuidado los in e eses especí icamen e nacionales
(que en la Alemania desunida del momen o impo aba mucho p o ege y desa olla ):
Como elemen o ca ac e ís ico dis in i o del sis ema po mí es ablecido señalo la
nacionalidad. Toda mi es uc u a se basa sob e la na u aleza de la nacionalidad, como
eslabón en e el indi iduo y la humanidad (Lis , 1979: 26).
La ob a de Lis jus i icaba el Zoll e ein, la unión aduane a alemana cons i uida en 1834
con mi as a que la manu ac u a alemana alcanzase un ni el de desa ollo compa able
al b i ánico. Debían impone se a anceles a los p oduc os impo ados (especialmen e a
los manu ac u ados) sus i uíbles po p oduc os ab icados en la p opia Alemania.
Aunque es ob io que ab e aba en los me can ilis as, se dis inguía de és os po
opone se a los monopolios, po acep a -en cie os casos- el lib e come cio, y po se
pa ida io de un gobie no libe al. Lis econocía que la p o ección a ancela ia iene
cos os iniciales, pe o es imaba que sus bene icios a mediano plazo los compensaban
oda índole y el su gimien o de un mundo unipola ha dado luga a la globalización,
de inida po el pensado b i ánico Da id Held como:
un p oceso (o conjun o de p ocesos) que inco po a una ans o mación en la
o ganización espacial de las elaciones y ansacciones sociales -e aluadas en é minos
de su ex ensión, in ensidad, elocidad e impac o- que gene a lujos y edes
in e egionales o anscon inen ales de ac i idad, in e acción y eje cicio del pode
(Held, 1999: 16).
[...]
La globalización del come cio implica la exis encia de me cados globales pa a los
bienes y se icios in e cambiados que ans o man las economías nacionales en la
medida en que la p oducción es c ecien emen e condicionada po las ue zas
compe i i as globales. Las di e encias nacionales oda ía in luencian lo que cada país
p oduce y cuán ápidamen e c ece su p oducción, pe o la ac i idad económica
nacional es á inc us ada den o de edes globales de ac i idad come cial. Den o de las
economías, el come cio iene ambién impac os dis ibu i os en cuan o a que hace a
algunos g upos más icos y a o os más pob es (Held, 1999: 151-152).
Con la globalización coexis e el egionalismo, una endencia a que las elaciones
económicas se den más al in e io de egiones geog á ico-cul u ales, que en e és as.
Las es p incipales egiones come ciales son: la Unión Eu opea (UE), Japón y el
Sudes e Asiá ico, y las Amé icas (Emme ich, 2000: 180-181). La UE es sin duda la
egión más a anzada en su p oceso de in eg ación, y p esen a algunos asgos muy
posi i os en lo polí ico, en lo económico y en lo social. En lo polí ico, se cuen an el
Pa lamen o Eu opeo, elec o po su agio uni e sal en cada país in eg an e de la Unión,
la ecien e elabo ación de un p oyec o de Cons i ución Eu opea, y el concep o de
ciudadanía común, que pe mi e a los nacionales de la UE esidi y abaja en cualquie
país miemb o. En lo económico, la in eg ación es al que el come cio in a-UE alcanzó
en 1997 a 65% de las expo aciones y 64% de las impo aciones de la UE (pa a 2000,
ambas ci as habían caído a 62% y 58%, espec i amen e); además, la c eación de una
moneda común y del Banco Cen al Eu opeo han lle ado a los doce países in eg an es
de la "eu ozona" a coo dina sus polí icas económicas. En lo social, sob esalen di e sas
decla aciones y es a u os de de echos labo ales y p o ección ambien al, así como -po
su impac o sob e las condiciones de ida- la exis encia de ondos es uc u ales y de
cohesión egional, así como una Polí ica Ag a ia Común que des ina g an pa e del
p esupues o de la UE a subsidia a sus ag icul o es.
Muchos en Amé ica La ina desea ían que el p oceso de in eg ación económica
ame icana a anzase po la u a de la UE, más que po la de simples acue dos de lib e
come cio como el ALCA. En el p oceso eu opeo no hay un país cla amen e
p edominan e, se iene como obje i o decla ado educi los di e enciales de desa ollo
en e países y sub egiones, y en él es la polí ica democ á ica y no las ue zas del
me cado el guía de la in eg ación. Lamen ablemen e, esul a poco ealis a y ahis ó ico
p e ende en Amé ica ma cha di ec amen e hacia una in eg ación al es ilo eu opeo.
Po un lado, la in eg ación, pa a se e ec i a y gana adep os, debe se g adual y
mos a a la población los esul ados posi i os de unos pasos an es de da los
siguien es. El p oceso de in eg ación eu opeo comenzó hace ya 50 años, con un simple
-pe o his ó icamen e signi ica i o- acue do sob e el ca bón y el ace o, que sólo
g adualmen e a anzó hacia una in eg ación más p o unda y aba can e de más
naciones. Po o o lado, una in eg ación al es ilo eu opeo equie e de la olun ad
polí ica no sólo de los gobie nos, sino ambién de los ciudadanos de los di e sos países
in oluc ados. Si un me o acue do de lib e come cio como el ALCA iene nume osos
oponen es en odos los países ame icanos, in en a desde el inicio una in eg ación más
p o unda segu amen e le an a ía oda ía mayo oposición.
Las elaciones económicas en e Es ados Unidos y Amé ica La ina
Amé ica La ina ha desap o echado en buena medida las posibilidades que b indan la
globalización y el egionalismo, se en ienda és e como paname icano o exclusi amen e
la inoame icano. Las expo aciones la inoame icanas caye on desde el 12.5% -de las
expo aciones mundiales- en 1948, has a el 3.8% en 1990, si uándose en el 5.7% en
2000; pa alelamen e, las impo aciones la inoame icanas caye on desde el 10.1% -de
las impo aciones mundiales- en 1948, has a el 4.3% en 1991, alcanzando el 5.9% en
2000 (Puyana, 2003: 109-110). Es as ci as mues an que la pa icipación
la inoame icana en el come cio mundial cayó du an e el pe iodo de indus ialización
sus i u i a de impo aciones y de economías ce adas que u o igencia, en é minos
g uesos, desde la segunda gue a mundial has a el es allido de la c isis de la deuda en
los años 80; y que luego, me ced a la mayo ape u a de la egión al ex e io , en lo que
se ha dado en llama indus ialización sus i u i a de expo aciones, comenzó a
ecupe a se muy mode adamen e.
Po o o lado, pese a la exis encia de la ga da a de múl iples inicia i as de in eg ación
la inoame icana, como la Asociación La inoame icana de Lib e Come cio (ALALC) y su
suceso a la Asociación La inoame icana de In eg ación (ALADI), el Me cado Común
Cen oame icano (MCCA), el Me cado Común del Ca ibe (CARICOM), el Pac o Andino
(Boli ia, Pe ú, Ecuado , Colombia y Venezuela) y el Me cosu (A gen ina, B asil,
U uguay y Pa aguay, con Boli ia y Chile como miemb os asociados), el come cio
in ala inoame icano sigue siendo ela i amen e bajo. Las expo aciones in a-
la inoame icanas subie on del 12.0% -de las expo aciones o ales de Amé ica La ina-
en 1970 al 20.8% en 1997, pa a decae al 17.4% en 2000; del mismo modo, las
impo aciones in ala inoame icanas c ecie on del 13.0% -de las impo aciones o ales
de Amé ica La ina- en 1970 al 17.5% en 1997, pa a baja ma ginalmen e al 16.9% en
2000 (Puyana, 2003: 111-113). En compa ación, el come cio la inoame icano con
Es ados Unidos ha c ecido sus an i amen e, debido sob e odo a la ue e pa icipación
de México en el mismo: las expo aciones la inoame icanas a Es ados Unidos c ecie on
del 31% -del o al expo ado po Amé ica La ina- en 1970, al 58.1% en 2000; las
impo aciones la inoame icanas desde Es ados Unidos c ecie on más mode adamen e,
desde el 40% -del o al impo ado po Amé ica La ina- en 1970, al 49.1% en 2000
(Puyana, 2003: 112-113). Es as ci as sugie en bien a las cla as que el ALCA pod ía
a o ece el come cio in ala inoame icano, obs aculizado po ele adas ba e as
a ancela ias, y no sólo el come cio en e Amé ica La ina y Es ados Unidos.
El TLCAN: ¿un modelo a segui ?
Den o de las Amé icas, el país que iene más expe iencia de lib e come cio es México.
A inicios de 2003, enía en igo 11 acue dos come ciales con 32 naciones ame icanas
y ex aame icanas, y o os más es aban en negociación, incluyendo uno con el
Me cosu . El más impo an e de es os acue dos es el T a ado de Lib e Come cio de
Amé ica del No e (TLCAN), que ag upa a México, Canadá y Es ados Unidos, egulando
el come cio, las in e siones y o os aspec os de la elación ila e al (pa a un análisis
del TLCAN, éase Emme ich, 1994). Dada la magni ud del come cio y del lujo de
in e siones en e es os es socios, gene almen e se conside a que el TLCAN ma ca á
las pau as del ALCA.
Tan o México como Canadá han enido a Es ados Unidos como su p incipal socio
come cial y uen e de in e siones desde p incipios del siglo XX, en una elación de
dependencia causada po su ecindad con la g an po encia ame icana. El TLCAN (y el
p e io acue do bila e al en e Canadá y Es ados Unidos, de 1988) puede habe
acen uado algunos aspec os de dicha dependencia, pe o de ninguna mane a la causó.
Po el con a io, el TLCAN ha pe mi ido elaciones más in e -dependien es, al hace
c ece la dependencia de Es ados Unidos espec o de Canadá y México, que son hoy el
p ime y segundo socio come cial de Es ados Unidos, espec i amen e [1] . Además, el
TLCAN ha acili ado elaciones económicas más equilib adas y p e isibles, al limi a la
posibilidad de los es socios de adop a medidas unila e ales, lo que es inge
p incipalmen e la libe ad de acción del más pode oso de ellos, Es ados Unidos. Un
es udioso canadiense ha llamado "in e dependencia in usi a" a es e nue o ipo de
elación, ya que:
Las discusiones espec o al come cio de bienes, se icios, in e siones y p opiedad
in elec ual han comenzado a inclui un núme o de á eas de ju isdicción domés ica... [lo
que] ha o zado a los Es ados a al e a su legislación y a segui agendas que es án
c ecien emen e in luenciadas po ac o es en el ni el in e nacional... [y en que] los
ac o es sociales han ganado c ecien e ele ancia debido a las demandas po
pa icipación de la sociedad ci il (Kukucha, 2003: 59).
A p ime a is a, el TLCAN -y en gene al la ape u a de la economía mexicana- ha sido
al amen e exi oso pa a México. En 2002, México e a la mayo economía de Amé ica
La ina [2] y la sép ima po encia expo ado a del mundo. En e las economías "g andes"
de Amé ica, México iene el segundo coe icien e más al o de ape u a ex e na,
supe ado sólo po Canadá. En 2000, 87% del o al expo ado po México al mundo
e an manu ac u as; en e és as jugaban un papel impo an e las expo aciones de
indus ias "maquilado as", que bajo un égimen especial exis en e desde los años
sesen a pueden impo a insumos lib es de a anceles, con la condición de que
eexpo en o almen e -o casi- su p oducción. Desde 1995, México ha man enido
usualmen e supe á i s come ciales con Es ados Unidos, Canadá y la mayo ía de los
demás países con los cuales iene acue dos come ciales, excep o con la UE [3] . Cuando
se han susci ado con o e sias con Es ados Unidos, México ha ganado la mayo ía de las
mismas en los paneles de a bi aje dispues os bajo el TLCAN [4] . Las expo aciones
mexicanas a Es ados Unidos, que e an de 42.851 millones de dóla es en 1993, sal a on
a un máximo de 135.911 en 2000, pa a dec ece a 131.430 en 2001; las impo aciones
mexicanas desde Es ados Unidos c ecie on a i mo meno , desde 46.295 millones de
dóla es en 1993, a un máximo de 111.720 en 2000, pa a baja a 101.510 en 2001;
consecuen emen e, la balanza come cial de México con Es ados Unidos pasó de un
saldo de ici a io de 3.444 millones de dóla es en 1993, a un supe á i de 30.280 en
2001. Pese a sus imp esionan es éxi os en ma e ia de come cio ex e io , el c ecimien o
gene al de la economía mexicana ha sido len o y e á ico. Los sala ios eales, que
desde 1976 bien an es del TLCAN y de la ape u a económica- habían enido
descendiendo consis en emen e, han comenzado a ecupe a se desde 1999-2000;
debe ad e i se que los sala ios en los sec o es expo ado es, incluyendo las
maquilado as, son más al os que el p omedio gene al. Sin emba go, México sigue
eniendo ingen es p oblemas pa a b inda empleo en el sec o o mal de su economía
a su c ecien e población, lo que combinado con al os ni eles de pob eza ha mo i ado
un ue e mo imien o emig a o io hacia Es ados Unidos (Emme ich, 2001 y 2003).
Una e aluación de la Comisión Económica Pa a Amé ica La ina y el Ca ibe (CEPAL), de
la O ganización de Naciones Unidas (ONU), mues a ace adamen e las dos ca as de la
moneda:
(...) el T a ado ha enido un impac o posi i o en las expo aciones mexicanas y en la
c ecien e y p o unda in eg ación de un segmen o de la economía mexicana a la
es adounidense, como es el caso de la indus ia elec ónica. Po el momen o, el p oceso
de in eg ación económica con Canadá ha sido limi ado. Los lujos de in e sión
ex anje a a México, en pa icula el c ecien e mon o o iginado desde los Es ados
Unidos a pa i de 1994, y la pues a en ope ación de polí icas de ajus e
mac oeconómico, han pe mi ido una mayo es abilidad mac oeconómica. El TLC se ha
con e ido en un elemen o undamen al de la nue a es a egia económica seguida en
México desde ines de los años ochen a, basada en las expo aciones manu ac u e as.
En é minos gene ales, y en sen ido es ic o en cuan o a su p opues a, el T a ado ha
sido exi oso pa a un segmen o de la economía mexicana, e incluso mucho más de lo
es imado o iginalmen e po di e sos analis as.
[...]
Es impo an e des aca que las ac i idades expo ado as manu ac u e as, mo o de
c ecimien o de la economía, se encuen an al amen e concen adas en un
ela i amen e pequeño g upo de emp esas maquilado as y de o a índole, con
limi aciones pa a gene a o p o undiza sus encadenamien os con o as emp esas
es ablecidas en México, así como con una educida pa icipación en el empleo o al.
Desde es a pe spec i a, se ha desap o echado un g an po encial de desa ollo
ecnológico, de gene ación de empleos y de p ocesos de ap endizaje en gene al, siendo
que la mayo pa e de las emp esas mexicanas no han pa icipado en es e p oceso de
in eg ación y c ecimien o median e las expo aciones. Como con apa e de las
emp esas y los sec o es dinámicos y expo ado es, la mayo ía de las mic o, pequeñas y
medianas emp esas, así como de las emp esas o ien adas hacia el me cado domés ico,
no han log ado inco po a se en es a senda de c ecimien o, y más bien mues an un
dis anciamien o c ecien e con elación al desempeño del segmen o mode no de la
economía (CEPAL, 2000: 1).
En el caso de Canadá, el TLCAN ha mos ado esul ados ne os sumamen e a o ables,
sob e odo po que ue acompañado de polí icas in e nas adecuadas de p omoción del
empleo y de la p oduc i idad, así como po el es ímulo a la inno ación ecnológica. A
pa i de 1993, el país de los alces dis u a de asas posi i as de c ecimien o
económico, jun o con disminución del desempleo, mejo ía de los sala ios eales y
ob ención de supe á i s iscales. En g an medida, el c ecimien o se basó en el TLCAN,
que acili ó a Canadá ap o echa la expansión es adounidense egis ada en esos
mismos años, colocando una ac ecida can idad y a iedad de p oduc os en el me cado
de su ecino del Su .
También Es ados Unidos expe imen ó una sos enida expansión económica, con
inc emen os sala iales eales y disminución del desempleo, du an e los p ime os años
de igencia del TLCAN, que ue on acompañados luego po la ob ención de supe á i s
iscales. La si uación cambió adicalmen e en 2001, cuando el país de los 50 Es ados
en ó en ecesión, c eciendo el desempleo y ol iéndose al dé ici iscal (debido és e
más que nada a los eco es iscales y al c ecimien o del gas o mili a impulsados po
el nue o gobie no de Geo ge W. Bush; los a en ados e o is as de 2001 ambién
u ie on su pa e en el pob e desempeño económico ul e io ).
No obs an e, lo cie o es que pa a ninguno de los es países se puede "aisla "
analí icamen e el impac o económico gene al del TLCAN. Las polí icas in e nas pa ecen
habe desempeñado un papel an o más des acado que el TLCAN en la p omoción del
c ecimien o y la equidad social. Canadá, con una polí ica in e na consis en e de
inno ación ecnológica, educación de al o ni el y p esupues os equilib ados con dé ici
ce o, ha sido el más exi oso de los es países. Es ados Unidos ambién u o un
desempeño económico no able mien as man u o polí icas in e nas simila es a las
canadiense. México, po su lado, pa ece habe se en pa e con e ido en una economía
de encla e, donde los sec o es expo ado es no es án a as ando al es o de la
ac i idad económica.
III. ARGUMENTOS SOBRE EL ALCA
El deba e sob e el ALCA no se basa solamen e en a gumen os eó icos como los
eseñados en la p ime a sección de es e ensayo, sino ambién en o os que pe enecen
especí icamen e al momen o ac ual: la hegemonía es adounidense, la p o ección al
medio ambien e, la de ensa de los de echos humanos, labo ales y de géne o, en e
o os. Sin emba go, el deba e es á pese a odo pe meado po las ípicas
conside aciones que sob e p o eccionismo y lib e come cio han in luido sob e las
polí icas come ciales de los Es ados en los úl imos siglos. Pa a acili a la in elección
del deba e, es a sección conside a sucesi amen e: a) los a gumen os esg imidos po
los p omo o es del ALCA, b) las posiciones de a ios países in oluc ados en la
negociación del ALCA, c) los a gumen os que piden p o ección a cie as ac i idades
económicas nacionales, y d) los a gumen os adicales con a el ALCA y en gene al
con a la globalización.
Los p omo o es del ALCA
La undamen ación del ALCA se encuen a en nume osos documen os o iciales
mul ila e ales p oducidos desde la Cumb e de Miami en 1994, incluyendo los de las
Cumb es de San iago (1998) y Quebec (2001). La decla ación inal de es a úl ima
Cumb e, ecupe ando a gumen os de la economía polí ica clásica, a i mó:
El lib e come cio, sin subsidios ni p ác icas desleales, acompañado de lujos c ecien es
de in e sión p oduc i a y de una mayo in eg ación económica, a o ece á la
p ospe idad egional, pe mi iendo ele a los ni eles de ida, mejo a las condiciones
labo ales de los pueblos de las Amé icas y p o ege mejo el medio ambien e... Es o
se á un elemen o cla e pa a gene a el c ecimien o económico y la p ospe idad en el
hemis e io... (Quebec, 2001: s/p).
Pos e io men e, la decla ación minis e ial de Qui o, en 2002, ei e ó el amplio ango
de bene icios que el ALCA ae ía apa ejados, y p ome ió oma en cuen a una "agenda
social" (que en ealidad no se encuen a en los bo ado es publicados del ALCA):
(...) la in eg ación económica, p incipalmen e a a és del ALCA, apo a á al log o de
los obje i os p e is os en el p oceso de la cumb e de las Amé icas, que incluyen el
o alecimien o de la democ acia, la c eación de p ospe idad y la ealización del
po encial humano.... la negociación del ALCA oma á en cuen a la amplia agenda social
y económica con enida en las decla aciones y planes de acción de Miami, San iago y
Ciudad de Quebec, con el obje o de con ibui a ele a los ni eles de ida, inc emen a
el empleo, mejo a las condiciones labo ales de los pueblos de las Amé icas, mejo a
los ni eles de salud y educación y p o ege mejo al medio ambien e (Qui o, 2002,
s/p).
También pe sonajes di ec amen e in oluc ados en el p oceso del ALCA han exp esado
opiniones i es ic amen e a o ables al mismo. El ex p esiden e de México, E nes o
Zedillo, esc ibió que el ALCA "signi ica á más expo aciones y opo unidades de
in e sión en la egión, y más empleos. Más allá de sus bene icios económicos, el ALCA
p o ee á el incen i o pa a cons ui una e dade a comunidad de naciones; naciones
sobe anas, cie amen e, pe o in e dependien es, cada una p eocupada po el p og eso
y la es abilidad de las o as (Zedillo, 2001: 49).
A su ez, Ca la Hills, ex ep esen an e come cial de Es ados Unidos y en su momen o
negociado a del TLCAN, mencionando a Da id Rica do explicó que " as la segunda
gue a mundial... los países que ienen mayo ape u a... c ecie on a un i mo
p omedio cinco eces mayo [que los países que ienen meno ape u a]." Re i iéndose
a los p oblemas sociales que el lib e come cio pod ía a ae apa ejados, econoció que
es "impo an e, pa a man ene el apoyo al lib e come cio, concen a se en lo que debe
hace se con quienes no se bene ician de la ape u a del me cado". En su opinión, "los
emas labo ales y ambien ales son emas sepa ados y así se les conside a, pe o a a
de in oduci una cláusula social no da á esul ado... El c ecimien o es lo que
p opo ciona los ecu sos pa a esol e los p oblemas sociales. Ningún acue do
come cial puede esol e odos los p oblemas sociales pe o sí c ea la opo unidad de
que los gobie nos usen la iqueza gene ada pa a a on a los p oblemas sociales que
jus amen e quie en que se a iendan quienes se oponen a los acue dos come ciales"
(Hills, 2003: 49-53).
Po su lado, Robe B. Zoellick, ac ual ep esen an e come cial de Es ados Unidos,
publicó un a ículo en que a i ma que "nues a mayo emp esa, nues a mayo me a,
es la c eación de un ALCA". En él de alla algunos pasos pa alelos que su gobie no es á
dando hacia el lib e come cio: la negociación de un a ado de lib e come cio con Chile,
po un lado, y con los cinco países cen oame icanos, po o o, así como la ampliación
de las leyes es adounidenses de Sociedad Come cial del Ca ibe y de P e e encia
Come cial Andina. (Zoellick, 2003: 44- 45).
Como se ad ie e, an o los documen os in e gube namen ales como sus p incipales
p omo o es a í ulo pe sonal, anuncian que el ALCA sólo ae á bene icios, y que
inclusi e con ibui á a esol e los p oblemas sociales y ambien ales denunciados po
sus oposi o es. Basados en Da id Rica do y/o en el modelo H-O-S, los p omo o es del
ALCA no ad ie en ningún p oblema en la implemen ación del ALCA, y son a o ables
en gene al an o a la globalización como al egionalismo económico.
Las posiciones nacionales
Los documen os in e gube namen ales son exp esión de un consenso y de un lenguaje
diplomá ico en que las di e encias son minimizadas. Den o de al consenso gene al, no
odos los 34 gobie nos in oluc ados en la negociación de la ALCA compa en
exac amen e los mismos obje i os; de hecho, cada uno de ellos -puede supone se-
de iende in e eses especí icamen e nacionales, que les ag ada ía e ecogidos en el
ex o inal del ALCA. Con iene examina las pos u as gube namen ales en el con ex o
de sus espec i as si uaciones polí icas in e nas, ya que en ci cuns ancias democ á icas
como las que i e hoy oda Amé ica, no sólo los gobie nos y los legisla i os, sino la
ciudadanía oda, deben pa icipa en las decisiones sob e el ALCA.
Es ados Unidos ha sido el p omo o o mal de la inicia i a, y -según algunos- se á el
p incipal bene icia io del ALCA. Lanzada po el ex p esiden e Geo ge Bush, la inicia i a
con inuó igen e du an e los ocho años de la p esidencia de Bill Clin on; sin emba go,
es e úl imo no ob u o de su Cong eso -ni se es o zó mucho en log a la- la "au o idad
de ía ápida" pa a negocia en o ma expedi a a ados come ciales in e nacionales.
Fue el p esiden e Geo ge W. Bush quien in i ió odo su capi al polí ico en la ma e ia y
log ó que el Cong eso le concediese -en ap e ada o ación- la aho a ebau izada como
"au o idad de p omoción come cial". Según és a, lo que el ejecu i o es adounidense
negocie en el ma co del ALCA pod á se a i icado o echazado, pe o no modi icado,
po el Cong eso es adounidense. Es e hecho es signi ica i o no sólo po que en la
polí ica in e na es adounidense los pa ida ios del lib e come cio se impusie on sob e
los p o eccionis as, sino ambién pa a la p opia negociación del ALCA, ya que és a
endía en el pasado a es anca se debido a la ince idumb e sob e la e ec i a capacidad
negociado a de la Casa Blanca. Teniendo en cuen a que el pe íodo de Bush e mina en
ene o de 2005, mismo mes en que debe ía inaliza la negociación del ALCA, su ge una
nue a ince idumb e: de no se eelegido Bush, ¿pond á su e en ual suceso su icien e
empeño en log a que el Capi olio a i ique el ALCA? Mien as an o, la opinión pública
es adounidense pe manece bas an e di idida espec o de las en ajas del lib e
come cio con Amé ica La ina, an e el emo de que sus empleos se uguen hacia el Su .
Según una encues a ecien e de APCO Wo lwide, a la p egun a de si el TLCAN "ha
enido un e ec o posi i o o nega i o sob e los consumido es y abajado es
es adounidenses", el 32,5% de los es adounidenses opina on posi i amen e, el 32,7%
nega i amen e, y el 29% que "no sabe" o "no ha oído habla del TLCAN". A la p egun a
de si "conside a que un TLCAN ampliado [o sea, el ALCA] co esponde a los mejo es
in e eses de Es ados Unidos", el 40,2% con es ó "sí, que se expanda el TLCAN", el
37,3% que "no, que no se expanda el TLCAN", y el 17,7% que nunca había oído habla
de ello. En ambos casos, las espues as posi i as son más abundan es en e las
pe sonas de 18 a 24 años (K ause, 2003: 80-81).
O o gobie no que ha apoyado en á icamen e el ALCA es el de Jean Ch é ien en Canadá.
El país de la hoja de maple ha enido desde siemp e una economía expo ado a, y
egis a hoy el mayo índice de ape u a ex e na en el con inen e. El ALCA le da á
opo unidad de di e si ica sus me cados ex e nos hacia Amé ica La ina, pa a alige a
en lo posible su dependencia del de Es ados Unidos. En una impo an e p esen ación
de la polí ica gene al del gobie no canadiense se lee que Canadá es á p epa ado pa a
asumi un ol de lide azgo en la nue a economía mundial, y que su gobie no apoya
en á icamen e la c eación del ALCA ("Discu so desde el T ono", 2001). Sólo el
socialdemóc a a Nue o Pa ido Democ á ico man iene en la ac ualidad ese as al
lib e come cio.
a ec a á nega i amen e al medio ambien e, las muje es, los de echos labo ales y
humanos. Po ejemplo, en In e ne puede lee se una página i ulada "S op he FTAA"
(De engamos el ALCA), que ca ac e iza al ALCA como "un acue do in e nacional de
negocios, dis azado como una p opues a de a ado" que:
pe mi e a las g andes emp esas sob epasa leyes ambien ales o de p o ección de los
abajado es democ á icamen e adop adas, inc emen ando el pode de las g andes
emp esas al mismo iempo que poniendo en pelig o la ida de millones de pe sonas, y
a ec ando desp opo cionadamen e a las muje es y a las pe sonas de colo ;
amenaza con me can iliza nues as idas al da con ol de nues as escuelas, la
elec icidad, el agua y los alimen os a g andes emp esas cuyo único in e és es log a
mayo es ganancias;
es á siendo negociado en sec e o... po gobie nos... que han incluido al sec o de
negocios en las con e saciones del ALCA... pe o que han man enido el ex o del a ado
en sec e o [6] , an o del pueblo en gene al como de sus ep esen an es elec os (S op
he FTAA, 2003, s/p).
Sob e el desmedido ol de las g andes emp esas, es ú il ci a como ejemplo a Global
Exchange, una "o ganización in e nacional de de echos humanos comp ome ida con la
p omoción de la jus icia social", que e "las ac uales p opues as pa a el ALCA como una
pelig osa ele ación de los de echos de las g andes emp esas sob e los de echos
humanos. El desequilib io en e los in e eses come ciales y o os alo es como la
p omoción de los de echos humanos y la p o ección ambien al lle a á a la e osión de
los de echos básicos y de los ni eles de ida." Sos iene, además, que "los paneles de
esolución de dispu as de la OMC y del TLCAN han es ablecido consis en emen e que
acciones basadas en p eocupaciones ambien ales, humani a ias o de de echos
humanos son in álidas -de hecho, ilegales- si és as de alguna mane a obs uyen el lib e
mo imien o del come cio" [7] . También p eocupa a es a o ganización "la comple a
al a de oda medida des inada a p o ege el ambien e y los de echos labo ales".
Además señala que los juicios "in e sionis a-con a-Es ado", que p esumiblemen e se
pe mi i ían en el ALCA, "cons i uyen un asal o di ec o sob e el p oceso democ á ico
[8] ". Con adic o iamen e, mien as Global Exchange po un lado se opone al ALCA, o
sea a más come cio in e ame icano, po o o lado eclama que se desbloquee el
come cio en e Es ados Unidos y Cuba. En e ec o, como muchos o os oposi o es al
ALCA, es a o ganización demanda que cese el bloqueo come cial de Es ados Unidos
con a Cuba ( igen e desde los años 1960). A juicio de es a o ganización, que denuncia
las g andes des en ajas que un in e cambio más lib e depa a á a los países
ame icanos, pa a Cuba impo a alimen os y medicinas desde Es ados Unidos se ía no
sólo posi i o, sino i al: "Nues as me as p ima ias incluyen... la inalización del
emba go con a Cuba... El emba go es adounidense es inusualmen e du o, po que
incluye la p ohibición de la en a de alimen os y medicinas a Cuba..." ( Global
Exchange, 2003b, s/p).
Sob e la hegemonía es adounidense, que se e o za ía con la implemen ación del
ALCA, puede ci a se al Segundo Encuen o Hemis é ico de Lucha con a el ALCA,
ealizado en La Habana en 2002, que denunció:
Es ados Unidos y sus gobie nos a ines en el hemis e io, pe sis en en su obje i o de
impone a nues as naciones es e a ado sup anacional que condena a la pob eza a
sec o es cada ez más amplios de la población an o en el Su como en el No e, que
o o ga de echos a las co po aciones asnacionales po sob e los es ados y los pueblos,
ab e indisc iminadamen e nues os ecu sos na u ales, p oduc i os y humanos al
saqueo sin medida y sac i ica, en in, cualquie posibilidad de un desa ollo sobe ano
de nues as naciones, en lo que cons i ui ía una nue a e a de colonización y anexión de
nues a Amé ica po pa e del pode polí ico, económico y mili a de los Es ados
Unidos (Segundo Encuen o Hemis é ico de Lucha con a el ALCA, s/ , s/p).
En pe spec i a simila a las an e io es, la Alianza Social Con inen al (ASC) a i ma que
"nues os gobie nos insis en en amplia el en oque globalizan e dominado po el lib e
me cado, colocando así los in e eses de las compañías gigan es po encima de los
in e eses de la sociedad como un odo." Con una óp ica más p oposi i a, la ASC ha
elabo ado una "Al e na i a pa a las Amé icas", que conside a como una " isión
opues a" a la del ALCA. Sin emba go, ambas isiones no son opues as, y ni siquie a
incompa ibles. Aunque algunas de ellas nacen de una lec u a in encionadamene
equi ocada del ALCA o de la ealidad, las p opues as de la ASC son en su mayo ía
azonables, y me ecen un examen se io. Po ejemplo, la ASC p opone que los acue dos
ambien ales in e nacionales engan p io idad sob e las eglas de come cio e in e sión,
y que se excluya de los bene icios del ALCA a las naciones que llegasen a ene
gobie nos au o i a ios [9] . También son azonables sus p opues as de que se apliquen
sanciones come ciales a las naciones en que se iolen los de echos labo ales
elemen ales, y de que haya mayo pa icipación de la sociedad ci il en la negociación e
implemen ación del ALCA (ASC, 2003: s/p). Lamen ablemen e, la acción conc e a de la
ASC no se o ien a a log a un mejo ALCA, o sea a inco po a en él sus plan eamien os,
sino a -pa a usa sus p opios é minos- a "desca ila lo".
Cons i uido básicamen e po edes laxas de pequeñas o ganizaciones sociales, el
mo imien o adical con a el ALCA es, en el ondo, una exp esión de desencan o con el
mundo ac ual. En su isión, las g andes emp esas, los o ganismos inancie os, el
gobie no de Es ados Unidos, la ecnología y el a án de luc o es án a pun o de des ui el
plane a; po ello, a menudo ac úan como si uese más con enien e queda ue a de la
globalización, que den o de ella. Cabe p egun a se: man ene a los países
la inoame icanos aislados de las co ien es más dinámicas del come cio, la in e sión y
la ecnología mundiales, ¿con ibui á al bienes a de los pueblos o a la pe du ación del
a aso y la mise ia?
IV. PERSPECTIVAS
La me a inicia i a de negocia un ALCA ha enido, desde el p incipio, algunos e ec os
posi i os indi ec os y posiblemen e no deseados po sus p omo o es, que se hacen
más isibles a medida que a anzan las negociaciones. La inicia i a ha susci ado un
necesa io deba e sob e las elaciones in e ame icanas, sob e el umbo del desa ollo
la inoame icano, y sob e las modalidades más con enien es y jus as de inse ción de
Amé ica La ina en la globalización. Ha gene ado demandas pa a que el ALCA con enga
una agenda social. Ha lle ado a que nume osos g upos, y la ciudadanía en gene al,
sean más igilan es de las negociaciones económicas conducidas po sus gobie nos y
de las ac i idades de las g andes compañías asnacionales. Ha mo ido a los sec o es
p oduc i os de las naciones in oluc adas, a e lexiona sob e cómo alcanza ni eles
más al os de compe i i idad in e nacional, y en algunos casos a ac ua pa a
inc emen a en la p ác ica dicha compe i i idad. Ha e igo izado el Me cosu , que
amenazaba con es anca se. Ha inci ado a a ias naciones del con inen e, en busca de
di e si icación de me cados y de uen es de in e sión, a acele a sus negociaciones
come ciales den o y ue a de Amé ica. En suma, la negociación en cu so del ALCA ha
p o ocado análisis, mo ilizado conciencias e impulsado acciones conc e as. Ésos son
saldos posi i os. Se ía más posi i o que hubie a una oda ía mayo igilancia de los
legisla i os, las o ganizaciones sociales y la ciudadanía en gene al, aho a que las
negociaciones es án a pun o de en a en una ase decisi a.
En es e pun o, esul a pe inen e p egun a se: ¿qué impac os pod ía ene el ALCA
sob e las economías nacionales y el bienes a social? Da espues a/s a es a p egun a
es po el momen o sumamen e di ícil, po a ias azones. Una de ellas es que el ALCA
es á oda ía en negociación, y odo lo que se diga sob e sus impac os se basa en
supues os sob e lo que con end án el ex o inal del acue do y las lis as de
desg a aciones a ancela ias y de exclusiones que le da án conc eción. O a es que
siendo el ALCA un mecanismo básicamen e de me cado, es di ícil p e e cómo
e oluciona á el me cado en 34 países con innume ables amas económicas. O a es
que los impac os conc e os del ALCA a ia án conside ablemen e según cuál sea el
país y la ama de ac i idad conc e os que se analicen. Po lo an o, las pe spec i as
gene ales que se enuncian a con inuación deben en ende se como eso, y no como
p o ecías.
Resul a bas an e ob io que bajo el ALCA c ece án el come cio y los lujos de in e sión
in e ame icanos. De es a espues a se de i an o as. El c ecimien o del come cio
end á un impac o posi i o di ec o sob e los consumido es: la mayo disponibilidad de
bienes impo ados no asados con a anceles, ende á a hace disminui los p ecios
ela i os de p ác icamen e odos los bienes come ciables den o del hemis e io. Las
disciplinas sob e p omoción de la compe encia económica al in e io de los países
miemb o, debe ían ene ambién un e ec o de disminución de los p ecios. Pese a su
impo ancia, es posible que al disminución no sea obse able en o ma cla a, debido a
la ines abilidad cambia ia y las al as asas de in lación ca ace ís icas de los países
la inoame icanos.
La mayo acilidad pa a la ci culación de bienes, se icios y capi ales en el con inen e,
induci á que cie as ac i idades se desplacen de unos a o os países, en busca de
meno es cos os de p oducción; es o p o oca á un aumen o del lujo de in e siones
in e ame icanas. En Es ados Unidos y Canadá, puede es ima se que se pe de án
empleos en sec o es de baja ecnología que puedan aslada se en odo o en pa e a
países la inoame icanos donde los cos os de mano de ob a, iscales y de o o o den,
sean meno es. Pa alelamen e, pueden p e e se mayo es in e siones de e ce os países
(básicamen e la UE, Japón y Co ea del Su ), pa a es ablece plan as que puedan
expo a su p oducción lib e de a anceles hacia el nue o me cado in e ame icano
(pe o, cla o, p incipalmen e hacia Es ados Unidos). Los países la inoame icanos, en
especial aquéllos con es uc u as ins i ucionales más sólidas e in aes uc u as ísicas
mode nas, pod ían así con e i se en "pla a o mas de expo ación", ecibiendo
in e siones y c eando nue os empleos en ac i idades expo ado as (muy
posiblemen e bajo la o ma de indus ias "maquilado as" o de ensamble). Es p e isible
el a ibo de nue as in e siones in e ame icanas, básicamen e de Es ados Unidos y
Canadá, que se o ien en hacia el me cado in e no de los países ecep o es. Es o puede
adop a es modalidades. La menos bene iciosa se ía que los in e sionis as
simplemen e adquie iesen emp esas nacionales, p i adas o es a ales, ya exis en es.
O a, igualmen e poco o nada bene iciosa, se ía que sus in e siones y nue as plan as
desplacen a las nacionales ya exis en es. La e ce a, la única con saldo ne o ealmen e
posi i o, se ía que las in e siones c een nue as ac i idades económicas o expandan
las ya exis en es.
Po o o lado, es ambién p e isible que algunos países la inoame icanos pie dan
empleos en sec o es de baja p oduc i idad, que no pod án en en a la compe encia de
las impo aciones, especialmen e en el sec o ag opecua io. Cabe duda de si la
c eación de nue os empleos en cada país -incluyendo Canadá y Es ados Unidos- pod á
eemplaza en can idad y calidad a los que se pie dan. La expe iencia de México
sugie e que un mayo in e cambio come cial y una mayo llegada de in e siones
pod ía no ene un su icien e e ec o mul iplicado sob e oda la ac i idad económica.
Sin emba go, a la luz de la expe iencia de o os países con ocación expo ado a en la
egión, como son Chile y Canadá, es ac ible que el c ecimien o de las expo aciones sí
pueda ene e ec os de a as e sob e la ac i idad económica in e na, mejo ando ci as
de empleo, sala ios y bienes a social en gene al; pe o es o depende á de las polí icas
in e nas más que del ALCA. En gene al, puede es ima se que las amas económicas
expo ado as o ecep o as de in e sión ex anje a paga án sala ios más al os que las
olcadas hacia los me cados in e nos.
El ALCA impond ía disciplinas ela i as sob e asun os p opiamen e in e nos. Po
ejemplo, sob e las lici aciones públicas y los p ocesos de adjudicación de comp as
gube namen ales, lo que edunda ía en mayo anspa encia y disminución de cos os
en el gas o público. Las disciplinas sob e compe encia, como ya se mencionó, debe ían
con ibui a educi cos os al consumido . O as disciplinas sob e ecu sos
adminis a i os y judiciales da án más de ensa a pe sonas y emp esas (nacionales o de
los países miemb o) con a ac os del Es ado.
Un aspec o sumamen e posi i o del ALCA es que és e no pe mi i ía acciones
unila e ales en ma e ia come cial en la egión. Todos los países miemb os queda ían
mania ados po el ALCA, que les impedi á impone medidas p o eccionis as
unila e ales en de imen o de sus socios ame icanos; pe o las maneas se ían más
isibles en el ac o más ue e, Es ados Unidos, limi ando el ALCA la libe ad de acción
de i ada de su ingen e peso económico y es a égico.
Po supues o, el ALCA plan ea á ambién se ios e os. Los países la inoame icanos, con
me cados in e nos débiles debido al bajo pode adquisi i o de la población, pod ían
supe especializa se en la p oducción y expo ación de unos pocos p oduc os hacia
unos pocos me cados -como de hecho ha enido sucediendo desde la independencia-,
lo que aumen a ía su ya no o ia agilidad ex e na. Es muy posible que la necesa ia
compe i i idad que debe án adqui i e mine po basa se en bajos sala ios,
incumplimien o de las legislaciones labo ales, sob eexplo ación de ecu sos na u ales,
descuido po el medio ambien e, y bajos impues os y po ende incapacidad del Es ado
pa a cumpli sus unciones básicas. Además, es de supone que muchos países
la inoame icanos se o ien en a expo a p oduc os p ima ios y manu ac u as lige as, y
a impo a bienes de capi al y/o de al a ecnología, con é minos del in e cambio que
his ó icamen e les han sido -y es muy posible que sigan siendo- des a o ables. La
eliminación de ba e as a la impo ación, en países escasos en lo gene al de capi ales y
ecnologías p opios, causa á di icul ades oda ía mayo es pa a desa olla una base
indus ial y ecnológica au ónoma. La eliminación de a anceles end á sin duda un
impac o iscal nega i o, acen uando la debilidad iscal, y lle ando a que se c een
nue os impues os pa a eemplaza el ing eso an es p o is o po los a anceles
(Emme ich, 1991). Los señalados en es e pá a o no son e os nue os pa a Amé ica
La ina; al ez el desa ío del ALCA cons i uya una opo unidad pa a a on a los y -en lo
posible- supe a los, cosa que no se ha log ado has a aho a con el esquema de
economías ce adas (ni ampoco, en igo de e dad, con el de economías abie as
adop ado en los úl imos pocos años).
En el con ex o ame icano, el ALCA sin duda induci á una p o undización del
egionalismo económico, englobando más ue emen e a los países del con inen e en el
á ea del dóla . Es de supone que las ac i idades económicas queda án suje as más
que an es a la dinámica y las necesidades económicas de Es ados Unidos. Es
impo an e po ello que los o os países ame icanos busquen acue dos de lib e
come cio ex acon inen ales, pa a di e si ica así sus me cados y uen es de in e sión
y ecnología. Igualmen e impo an e esul a p o undiza desde ya acue dos
sub egionales como la ALADI, el Me cosu , el Pac o Andino, el MCCA, el CARICOM, pa a
acili a la in eg ación y complemen ación de es ue zos en e naciones ecinas, y
en en a en mejo es condiciones la compe encia es adounidense; de no hace se así,
es os acue dos queda ían sin sus ancia al llega se al a ancel ce o den o del ALCA.
Pa a deci lo en b e e, el ALCA obus ece á la ya ue e dependencia de los países
ame icanos espec o del me cado, las in e siones y las g andes emp esas
es adounidenses; y, en compensación pa cial de lo an e io , aumen a á en alguna
medida la hoy escasa dependencia de Es ados Unidos espec o de sus nue os socios, y
además limi a á con ac ualmen e su libe ad de acción. C ea á, en o as palab as, una
"in e dependencia in usi a". En o o aspec o, es posible que el ALCA incen i e un
mayo come cio in ala inoame icano, que po la meno asime ía en condiciones de
desa ollo y ecnología, pod ía da se en condiciones de mayo equidad que el come cio
en e Amé ica La ina, po un lado, y gigan es indus iales y ecnológicos como son
Es ados Unidos y Canadá.
Una ez e aluados los posibles impac os del ALCA, cabe pensa en o a pe spec i a:
¿cuáles se ían las consecuencias de un acaso en la o mación del ALCA? Si el acaso
uese causado po Es ados Unidos (sea po al a de olun ad pa a una negociación
equi a i a, po desin e és de un p óximo p esiden e, o po nega se el Cong eso a
a i ica el ALCA), es e país pe de ía oda c edibilidad en negociaciones come ciales,
sean in e ame icanas o mundiales, p o ocando al ez un e o no mundial al
p o eccionismo. Si, po el con a io, el acaso se o iginase en Amé ica La ina,
induci ía a algunos países de la egión -como ya iene sucediendo- a busca sus
p opios acue dos come ciales sepa ados con Es ados Unidos, desde posiciones
negociado as debili adas po su aislamien o. En ambos casos, los países que no
u iesen ya o no log asen acue dos come ciales con Es ados Unidos e ían disminuido
el lujo de in e siones hacia ellos, y se e amen e e aceado su acceso al mayo
me cado del mundo, po lo que debe ían o alece sus ínculos mu uos y con países
no ame icanos (como la UE, Japón, el Sudes e Asiá ico). O o caso posible es que se
o me un ALCA " educido", quedando ue a de él un país o g upo de países, és os
pod ían su i impac os se e os sob e su ac i idad económica y sus ni eles de
bienes a in e nos, pues segu amen e -sal o que u iesen p oduc os es a égicos pa a
expo a , como el pe óleo de Venezuela- queda ían excluidos de los ci cui os
p incipales de come cio e in e sión en el con inen e, con se e a mengua de sus
posibilidades de desa ollo. .
V. CONCLUSIONES
Nada es á oda ía decidido en de ini i a sob e el ALCA. En cuan o a su ex o inal y su
ap obación, exis en es opciones pa a los pueblos y pa a los gobie nos ame icanos.
Una es acep a lo al y como iene esul ando de las negociaciones en cu so. O a es
echaza lo de plano. La e ce a es p ocu a con e i lo en un ALCA-plus que con enga
en ge men algunos elemen os de in eg ación al es ilo eu opeo. Con iene analiza es as
es opciones a las luz del in e és de los pueblos.
Acep a el ALCA al como es á, es di ícil que aiga los an ás icos bene icios que
anuncian sus p omo o es. No hay en él, oda ía al menos, una cláusula democ á ica,
sus p e isiones en ma e ia de medio ambien e y de echos labo ales son escasas y
laxas, y las posibilidades que pe mi e de implemen a polí icas de desa ollo
económico y ecnológico au ónomas son insu icien es. En igo de e dad, acep a lo al
como es á ampoco ae á el apocalipsis que p e én sus de ac o es; pe o no se ía la
mejo opción.
Rechaza el ALCA se ía una opción po el s a u quo, que man end ía ele ados los
p ecios de los bienes y se icios come ciables, y desap o echa ía una opo unidad
única pa a ene un mayo acceso a me cados, an o el es adounidense como los o os
en Amé ica. El acaso o al del ALCA se ía un golpe se e o a la in eg ación
in e ame icana, pe o ampoco se ía el acabóse pa a los países in oluc ados. Sin
emba go, de la e aluación de pe spec i as ealizada en la sección an e io , se
desp ende que pa a los países la inoame icanos aun "es e ALCA" se ía mejo que
"ningún ALCA".
Visualiza un ALCA-plus signi ica ía en p ime luga cons ui un en endimien o en e
los países la inoame icanos pa a o alece su posición negociado a conjun a (como
sugie e B asil); las o ganizaciones sociales de Es ados Unidos y Canadá que
ac ualmen e se oponen al ALCA, ha ían mayo bene icio a Amé ica La ina si
p opagandizasen la idea de un ALCA-plus y p esionasen a sus gobie nos pa a
conc e a la. Un ALCA-plus con end ía una clásula democ á ica, que no sólo excluya del
mismo a los países que llegasen a ene gobie nos au o i a ios, sino ambién
ecomenda ía que el ALCA uese ap obado po e e éndum ciudadano, pa a da a la
población de cada país la decisión inal de inco po a se o no al mismo. Un ALCA-plus
p e ee ía sanciones come ciales (consis en es en el e i o pa cial o o al de bene icios)
a aquellos países en que se iolen los de echos humanos y sociales o no se p o eja
adecuadamen e el medio ambien e; es o le an a inmedia amen e la cues ión de quién
ealiza á las e aluaciones en la ma e ia, que bien pod ía se la OEA. En lo p opiamen e
económico un ALCA-plus debe ía pe mi i a los países de meno desa ollo ela i o
calenda ios de desg a ación oda ía más la gos que los ya p e is os, así como mayo es
posibilidades de incen i a a sus in e sionis as nacionales y de exclui del lib e
come cio a sus sec o es más sensibles o ulne ables; ambién pod ía pe mi i
es ingi o asa impo aciones sun ua ias, pa a así alige a p esiones sob e la
balanza de pagos. Un ALCA-plus p o ee ía mecanismos y ondos de compensación
económica pa a los países y/o sub egiones que su an e ec os pa icula men e
nega i os po la ape u a económica, con la o ien ación de sus i ui las ac i idades
a ec adas po o as nue as y de p o ege el ni el p eexis en e de empleo; el BID y o os
o ganismos inancie os in e nacionales pod ían enca ga se de es o. Un ALCA-plus
debe ía se acompañado po disposiciones pa a el c ecien e mo imien o
in e ame icano de abajado es, ealizado ac ualmen e en su mayo ía en la
clandes inidad, con la cauda de p oblemas que la misma aca ea a los mig an es. El
ALCA ac ual ya pe mi e desg a aciones p e e enciales e in e siones conjun as
in ala inoame icanas, que debe ían ap o echa se -las p ime as- y o alece se -las
segundas-; la ALADI y el Sis ema Económico La inoame icano (SELA) pod ían se las
agencias enca gadas de es e aspec o. Es e ALCA-plus dis a ía mucho del ni el de
in eg ación que iene la UE, pe o se ía un p ime paso en ese sen ido. Sin emba go,
debe ene se en cuen a que siendo muchas las naciones que pa icipan en la
negociación del ALCA, no odas es a ían necesa iamen e de acue do con es e ALCA-
plus. Como las decisiones en la negociacións se oman po consenso, el ALCA-plus
pod ía llega sólo has a donde el más enuen e de los países miemb o quisie a llega .
En sín esis inal, sopesando los p os y con as, es opinión del au o que el lib e
come cio in e ame icano se á bene icioso pa a los pueblos, y lo se á más si se log a un
ALCA-plus. Con lib e come cio, nadie es a á obligado a u iliza o consumi bienes y
se icios p o enien es de o os países ame icanos, o p oducidos po emp esas de
capi al ex anje o en el p opio país; siemp e se á con enien e que los consumido es
op en po los p opiamen e nacionales, con ibuyendo así al desa ollo de sus
economías in e nas; pe o end án la opción de decidi po sí mismos, lo que es pa e
de la libe ad democ á ica. Con p o eccionismo, no end án al opción, y debe án paga
más po los bienes y se icios nacionales; y como el me cado domés ico es a ía
p o egido de la compe encia, no hab ía incen i os pa a que la p oducción nacional se
ecni ique y desa olle. Lo sensa o pa ece se , acep a el lib e come cio, que es lo que
o ece hoy Es ados Unidos, la mayo economía y el mayo impo ado del mundo,
p ocu ando al mismo iempo a anza hacia una in eg ación más p o unda en el u u o
inmedia o; como, p ecisamen e, ha sucedido en Eu opa.
México, sep iemb e de 2003
ANEXO: SINTESIS DEL ACUERDO DEL ALCA
El p opósi o cen al del Á ea de Lib e Come cio de las Amé icas (ALCA) es elimina
a anceles aduane os y o as ba e as no-a ancela ias al come cio en e las Pa es,
p o ege a los in e sionis as de las Pa es que ealicen in e siones en o a Pa e, y
o alece economías lib es y compe i i as en el con inen e. Su núcleo consis e de los
p incipios de a o nacional y de nación más a o ecida: las Pa es concede án a los
bienes, se icios, in e siones, pe sonas de negocios, e c., p oceden es de o as Pa es,
el mismo a o que dan a sus nacionales, o bien el que den a la nación más a o ecida
po o os con enios.
A con inuación se o ece una sín esis del p eámbulo y los capí ulos del segundo
bo ado del acue do del ALCA (ALCA, 2002). Fechado el 1 de no iemb e de 2002, es e
bo ado iene cien os de páginas. La mayo pa e del ex o es á en e co che es,
señalando así los pun os (casi odos) en que las Pa es no se han pues o oda ía de
acue do. Dado que el bo ado con iene las p opues as de odas las Pa es, en algunos
casos es epe i i o, pe o en o os con iene al e na i as di e en es y a eces o almen e
opues as sob e un mismo ema. Todos los capí ulos del bo ado p e én que cada
Pa e pod á o mula ese as, excepciones y exclusiones, espec o de sec o es,
p ocedimien os de in es igación pa a de e mina la exis encia de dumping; es o
implica compa a p ecios o de e mina el " alo no mal" de la me cancía, así como
de e mina obje i amen e la exis encia de daño a la p oducción nacional, escuchando
al expo ado y a los ep esen an es de la ama de p oducción nacional amenazada. De
comp oba se el dumping, el expo ado pod á hace un comp omiso de p ecios que lo
elimine, o bien las au o idades de la Pa e pod án es ablece un de echo
compensa o io pa a elimina el daño o la amenaza de daño a la ama de p oducción
nacional a ec ada.
SOLUCION DE CONTROVERSIAS
En la solución de con o e sias en e las Pa es, además de los p incipios del de echo
in e nacional se aplica án los de buena e, con idencialidad, p on a solución, economía
p ocesal, acceso e ec i o, a o especial y di e enciado, al igual que el de
man enimien o del equilib io en e de echos y obligaciones de las pa es. Las Pa es
pueden ecu i , a su elección, al p oceso de solución de con o e sias del ALCA o de la
OMC. No se pe mi i á la pa icipación no gube namen al en el Sis ema de Solución de
Con o e sias [o sea, sólo los Es ados pod ían ecu i a es e mecanismo; pe o en el
capí ulo sob e in e siones, se dice o a cosa.]
Se es imula á que las Pa es en con o e sia ealicen consul as an es de ecu i al
p ocedimien o que a con inuación de desc ibe. La Pa e que se conside e a ec ada
pod á solici a al Ó gano Ejecu i o de Solución de Con o e sias el es ablecimien o de
un g upo neu al. És e se in eg a ía po es expe os, unciona ios gube namen ales o
no, que no se án nacionales de las Pa es con endien es (sal o que és as acue den lo
con a io). Las Pa es econoce án como obliga o ia y sin necesidad de acue do
especial, la ju isdicción del g upo neu al. [Hay di e gencias sob e si el g upo neu al
sesiona á en público y escuchando a o ganizaciones e indi iduos, o si lo ha á en
p i ado.] Las esoluciones del g upo neu al se án apelables an e el Ó gano de
Apelación, in eg ado po sie e expe os de al o p es igio. Las Pa es con endien es, si
así lo acue dan, pod án some e la con o e sia al a bi aje; una ez iniciado el
p ocedimien o de a bi aje, no pod án ecu i a un g upo neu al sob e el mismo
asun o; el laudo a bi al end á ue za de cosa juzgada y no se á apelable. En caso de
que la Pa e demandada no cumpla con lo de e minado en el p oceso de solución de
con o e sias, la Pa e demandan e pod á suspende le concesiones o bene icios, pa a
epa a el daño su ido.
Una Pa e no pod á emi i una decla ación "unila e al" sob e si o a Pa e ha in ingido
sus de echos en i ud de las disposiciones del Acue do del ALCA, has a an es de que
haya inalizado -en su a o - el p ocedimien o de solución de con o e sias. Cada Pa e
p omo e á y acili a á el ecu so al a bi aje y a o os medios al e na i os pa a la
solución de con o e sias come ciales in e nacionales en e pa icula es.
SERVICIOS
No hay acue do sob e la cobe u a del capí ulo: cub i ía a " odo se icio", o bien
exclui ía a algunos, como el "come cio ans on e izo de se icios inancie os" y el
anspo e aé eo; en odo caso, los se icios p es ados en eje cicio de acul ades
gube namen ales no queda án suje os a es e capí ulo. Se incluye la p es ación de
se icios p o esionales, con sus implicaciones de expedición de licencias y ce i icados,
compa ibilización de no mas p o esionales, y en ada empo al de pe sonas de
negocios. El obje i o del capí ulo es que, en los se icios que queden cubie os, las
Pa es o o guen a o nacional, no disc imina o io y sin es icciones cuan i a i as, a
los p o eedo es de se icios de o as Pa es. Sin emba go, se pe mi i ían es icciones
o sal agua dias en caso de: g a es di icul ades de balanza de pagos, c eación de nue os
sec o es de se icios, co ección de p oblemas es uc u ales de me cado, o amenaza
de desapa ición de sec o es de se icios. Se es ingi ían los subsidios al sec o de
se icios. Se p e én medidas especiales pa a se icios en zonas on e izas con iguas.
No se menciona cla amen e a los se icios inancie os.
DERECHOS DE PROPIEDAD INTELECTUAL
Cada Pa e o o ga á a los nacionales de o as Pa es, p o ección y obse ancia
adecuada y e icaz pa a los de echos de p opiedad in elec ual. Hay p opues as de que
es o no debe ía impedi que cada Pa e adop e medidas pa a p omo e el acceso a los
medicamen os exis en es y a la in es igación y desa ollo de nue as medicinas [la OMC
aco dó en 2003 no mas pa a que países pob es, especialmen e los a icanos a ec ados
po el SIDA, accedan a medicamen os gené icos a bajo cos o]. También hay p opues as
en el sen ido de que la p o ección y obse ancia de los de echos de p opiedad
in elec ual debe án con ibui a la p omoción de la inno ación ecnológica y a la
ans e encia y di usión de la ecnología en las Amé icas. O as p opues as plan ean
que la p o ección a la p opiedad in elec ual se concede á sal agua dando y espe ando
el pa imonio biológico y gené ico, así como los conocimien os adicionales de las
comunidades indígenas, a oame icanas o locales.
El capí ulo aba ca la p o ección de ma cas, denominaciones de o igen, pa en es,
modelos de u ilidad, modelos indus iales y ob enciones ege ales, así como de echos
de au o , in é p e es, ejecu an es, y p oduc o es de onog amas, y ambién la
p o ección del olclo e. Incluye adiodi usión, ele isión abie a o po con a o,
ansmisiones de sa éli es, e c. No se án pa en ables: a) in enciones cuya explo ación
se ía con a ia al o den público o a la mo al; b) in enciones que sean e iden emen e
con a ias a la salud, o a la ida de las pe sonas o animales, o puedan causa daños
g a es al medio ambien e; c) plan as y animales, excep o los mic oo ganismos y los
p ocedimien os esencialmen e biológicos pa a la p oducción de plan as o animales.
POLITICA DE COMPETENCIA
Cada Pa e adop a á o man end á medidas pa a p osc ibi las p ác icas con a ias a la
compe encia, an o las p i adas como las públicas [un co che e añade: "en e y al
in e io de los países del hemis e io"], con el obje i o de p omo e la e iciencia
económica y el bienes a del consumido . Es o no impedi á a una Pa e au o iza o
man ene un monopolio o una emp esa del Es ado, siemp e y cuando su legislación lo
pe mi a, en la medida que es én suje os a la no ma de p omoción y de ensa de la
compe encia. Las Pa es se comp ome en a negocia y/o es udia el a amien o de las
ayudas es a ales que puedan limi a , es ingi , alsea o dis o siona la compe encia y
que sean suscep ibles de a ec a el come cio en e las Pa es. Cada Pa e es ablece á o
man end á una au o idad esponsable de la de ensa de la compe encia.
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[1] En 2003, China es á amenazando con desplaza a México de ese segundo luga .
[2] Habiendo desplazado a B asil de ese si ial, más po cues iones de ipo de cambio
que po olumen ísico de la p oducción.
[3] Sin emba go, la balanza come cial global de México es de ici a ia, debido a su
dé ici con la UE, Japón, China y el Sudes e Asiá ico.
[4] Aunque en algunos casos las esoluciones de los páneles no ue on debida o
plenamen e cumplidas po Es ados Unidos.
[5] El segundo bo ado del ALCA plan ea como su echa de pues a en igo el 1 de
ene o de 2006, posiblemen e pa a a ende diplomá icamen e a dicha ese a.
[6] El ex o del segundo bo ado del acue do del ALCA se puede consul a en:
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[7] Es e ipo de dispu as han sido po lo gene al iniciadas po o ganizaciones de los
países desa ollados, pa a bloquea expo aciones de los países en ías de desa ollo.
[8] El ALCA da ía a in e sionis as p oceden es de sus países miemb o en dispu a con
un Es ado ecipienda io de su in e sión, la opción de ecu i an e los ibunales de ese
Es ado o de solici a la o mación de un pánel a bi al in e nacional. Como los
in e sionis as nacionales no ienen es a segunda posibilidad, es o implica una
lag an e desigualdad ju ídica.
[9] Es o ya ue aco dado en las Cumb e de las Amé icas, pe o iene azón la ASC que
se ía bueno inclui en el ex o mismo del ALCA una cláusula democ á ica, como las que
ya ienen el Me cosu y el T a ado de Lib e Come cio en e México y la UE