La moza de Cántaro : comedia en cinco actos / por Fr. Lope Felix de Vega Carpio ; y refundida por Don Candido María Trigueros
Full text
U) N.331. i Pag. 1 LA MOZA DE CANTARO. COMEDIA EN CINCO ACTOS, POR Fi. LOPE FELIX DE VEGA CARPIO, de Y REFUNDIDA 2 e POR DON CANDIDO MARIA TRIGUEROS. PERSONAGES, a El Conde. e Doña Ana, Viuda. PT Juana Criada. Don Juan, su primo. Fy* Isabel, Moza de servicio. "IX Pedr » Lacayo. : Martin , Lacayo. E," Leonor , Criada. EF Lacayos y Criadas. A FAAAZAAAOARAADARA ACTO PRIMERO. 2 La escena es en Madrid. Sala en casa de Doña Ana. ESCENA PRIMERA. Es poca cosa el reclamo, e | Ae Leonor. Pero por fin, es el amo. Leonor y Isabel. Isabel.Miserables no _me des: édate con Dios, Leonor, aunque Marquesa me hiciera, MZ UE mas no puedo tardar. jamas á un tacaño amara: Leonor. Estó ni aun fué descansar. .en lo que medro repara, e Isabel. Espérame mi señor; : lsabel. - y e€charás por otra acera. l y las haciendas tambien No es menester que mas hable; me están todas" aguardando; : primero el amor sufriera si las voy el tiempo hurtando, del que mas infeliz fuera, no harémos nada con bien. que un requiebro á un miserable, Leonor. Yo he sospechado una COSA, Leonor. Que lo aciertas entendí; 5 y he de decirla , Isabel: Mas para qué estás con él? al mirarte con aquel: Yo le dexara, Isabel; Iniserable tan hermosa, . pues ha de faltarte 4 ri y á casa y haciendas dada, Un amo de mas primor? - h Presumo que no es en vano, dsabel.Sigo con él mi destino, Y que quieres al lodiano recogióme en el camino, picarle, Y agradezco su favor. sabel:Es mala ensalada, O era yo para servir, No me miras, y le vés? mi pr amo este fué; pues A 1
pues así me le encontré, así le quiero sufrir, miéntras causa no me da. Mi altivo genio y enfado Dios con él ha castigado; tiempo tras tiempo vendrá. Entro , salgo , voy y vengo, trabajando á toda hora. Soy de mí misma señora, y las penas entretengo, con que de continuo lucho acá dentro en mi interior::- Mas quédate 4 Dios, Leonor, que me he detenido mucho. Leonor. No te quiero detener, despues nos encontrarémos, y mas de espacio hablarémos, Isabel. Queda á Dios. Leonor. Hasta mas ver, ESCENA IL Leonor , y luego el Conde y Don Juan, Leonor. Merecia por hermosa Salir de tal trabajar; pero cómo ha de medrar tan altiva y desdeñosa ? Si ella entendiera de amor medrara::- mas ya los dos + vienen , temprano por Dios: voyme adentro. Vase. Salen los dos hablando. Conde. Es gran rigor. Juan. Compiten con sus virtudes . sus gracias y perfecciones. Conde, Qué tan finas atenciones, visitas , solicitudes, .zelos , desvelos , requiebros tengan por premio su olvido, hasta verme convertido de Amadis en Boltenebros! No he visto tales aceros. Juan. Conde , no habeis de CAnsaros, que el estado de estimaros ya €s principio de quereros, . Conde. A los. principios me estoy al cabo de tres semanas: adónde, esperanzas vanas, La Moza de Cántaro. con este imposible voy? uan. Todas son penas sufribles, pues que sin zelos amais. Conde. Zelos tengo , os engañais) aunque zelos. invisibles, Quéjase de amor Doña Ana, y á míno me tiene amor; esto es zelos en rigor. uan. Por qué si es sospecha vana Conde. Zelos es lo que imagino, que no es zelos lo que sé; mas lo que pienso que fué, y que en mi daño adivino. Juan.Siempre tuve por error en el que pretende amar, ya que haya de adivinar, adivinar lo peor. Conde. Sí, mas quien sufre esquiyecé y de amor mala fortuna, puede ser que yerre alguna, pero acierta las mas veces, ESCENA III. Los dichos y Martin. Martin.Por poco tuviera calma la nave de tu deseo; entro, y 4 Doña Ana veo Vénus de márfil con alma, Cómo podré yo pintar de la suerte que la ví? coltas Musas, dedme aquí on ramo de blanco azar de las huertas de Valencia, 6 jardines de Sevilla. Comience una z2patilla, que dirémos de Plasencia, y entrarémos por la basa á esta coluna de nieve, plateado azul, pie breve, que de tres puntos no pasa. Conde, Tres puntos! necio , repara”. Martin. Quaudo lo digo lo sé. - Tres puntos del que los vé, que no son puntos de vara: puntos , que puedo decir, segun es su condicion, que tres en un punto son, a NO Sia 1 “3 14 pe ad 4 se 3 p A A 3 13 eE
ver, desear y Morir. Juan.Cómo los viste ? Martin. Un manteo tanta licencia me dió, donde quanto supo obró la riqueza y el deseo. Pero pidió los chapines quando mirarla mec vió, y entre las cintas métió cinco pares de jazmines, Juan.De escarpines presumí, segun anda el algodon, Martin. Esos para gambas son, que yo á cierta dama ví con canafístolas tales, que pudiera, aunque eran bellas, purgar su galan con ellas por drogas medicinales. Pregunté si era importante traer damas delicadas las pantorrillas preñadas, y con risueño semblante me dixo: no es gentileza, pero cosa no ha de haber en una honrada muger, en que se note. flaqueza, Conde. Linda disculpa, uan. Extremada. artin.La ropa de levantar, con tanto fino alamar, era una colcha bordada. inalmente no queria. salir por no verte así; pero como yo la ví que para ti se vestia, _ Por no estar siempre en e trágico embaxador, porfió, y Saldrá , señor, si la hace pleyto homenage . de sábia Conversacion, como quedó concertado. Conde.Qué exercicio tan cansado para mi loca aficion! : uan. Música y versos quedáron para esta noche de acuerdo. Conde. En tenerme por tan cuerdo muchos locos la engañáron. el trage De Fr, «Lope “Félix: de Vega Carpio. 3 CAT > e '" "ESCENA IV. Dichos y Doña Ana de gala, Ana. No dirá Vueseñoría, que no le fian el talle. Conde, Quien tambien puede fialle agravio á los dos harias á vos por seguridad, y 4 mí por justo deseo: gracias al amor que veo señas de mas amistad: que mis esperanzas locas, sobre no verse premiadas, se miraban como ahogadas en los pliegues de las tocas. 4na.Siéntese Vueseñoría; y no le quiero galan esta noche , que nos dan la música y poesía . los sugetos que han de hacer un rato Conversacion. : Conde. Bien; mas mi imaginacion | no quisiera mas que ver. Ana. Señor Don Juan, no. os sentais? Qué esquivo primo teneis? Juan. La colpa que me poneis 3 para disculpa me dais; es | pero quiero obedeceros. Conde. Canten , y hablemos Yo y vos, Ana. Y los tres, porque los dos no parezcamos grcseros. Música.De qué sirve, Ojos serenos, que no me mireis j mas? de que yo padezca mas, y no de que os quiera ménos. Ana. No me agrada que á los ojos ll.men serenos, Conde. Por qué? , Si el-Cielo quando se vé : libre de pardos enojos se llama así: los desvelos que ellos serenan , obligan á que serenos los digan, por lo que tienen de cielos para amor. Ana.En una dama, Que no lo acertastels siento, Si es del alma el moyi miento. | Az quien E
La Moza de Cántaro. quien á los que mira lama; que si al Cielo en su azul velo la serenidad quadró, al sol y á la luna no, que son ¡los ojos del Cielo; serenos, sol y semblante va bien; mas bellos no fueran ojos que no se movieran, que si encantan al amante es porque siempre se mueven, Conde. Perdonad 4 la cancion no ser de vuestra opinion, Tanto los versos se atreven, Juan. Ojos con agilidad - muevan al “amor parado; mas al amor agitado conviene serenidad. Ana. Si esos discursos son: buenos, toda disputa se quita; mas yo sé quien necesita de ojos que no estén serenos. Juan. Dexemos estos sugetos; vamos á lo concertado. ¿na Comience el Conde. Cande. He buscado en vuestro loor seis concetos. Oid. Ana.No, por vida mia, escritos me los daréis, . Conde. No sea , pues no quereis. Ana. Emplead la poesía donde mas méritos haya. Conde. Pues oid , si sois servida, un soneto á la venida del Ingles á Cádiz. Ana. Vaya. Cond. Atrevido el Ingles, deengaño armado, porque al leon de España vió en el nido, las vñas en el ambar, y vestido en vez de pieles del toson dorado, Con débil caña , con el freno herrado, vió4 Marte en forma de Español,Cupido volar y herir en el obero , berido del acicate en púrpura bañado. Armó cien naves , y emprendió la falda de España asir por las arenas solas del mar , cuyo cristal ciñe esmeralda, Mas viendo en las colunas Españolas la sombra del leon , volvió la espalda, _tendidas las banderas por las olas. Juan. Levantó la pluma el vuelo. Hina. Gran soneto 4 toda ley. y Juan. Qué bien pinta á nuestro Rey” Ana. Mejor le ha pintado el cielo» Gran soneto! 19 Conde. No le he dado, : porque no estoy de él, contento: decid vos, ' Ana. Qué atrevimiento, quando vos habeis hablado! Juan. Excusad «tales excusas. Ana Voy solo: 4 causaros risa; Conde. Decid , divina poetisa: silencio, que hablan las musas. £na. Amaba Filis 4 quien no la amaby. y á quien la amaba ingrata aborreció. hablaba á quien jamas la respondias sin responder jamasá quien la hablad* Seguia á quien huyendo la dexaba, dexaba á quien amando la seguia, por quien la despreciaba se perdia, y al perdido por ella despreciaba. Concierta amor, si ya posible fuere) desigualdad que tu poder infama, , muera quien vive, y vivirá quien mu Da yelo al yelo amor, llama á la 1la% porque pueda querer á quien la quiel% Ó pueda aborrecer al que desama. Conde. Viva el ingenio : soneto bien comenzado y seguido, y con mil gracias fingido el amoroso sugeto. Si como vos Filis fuera de ese modo no llorara, porque ninguno encontrara, que amado no la quisiera. Ana. No es tanta la dicha mía, que se mida la razon de la comun opinion, por vuestra cortesanía, Conde. Vos, os podeis al:bar como ninguno , señora. Ana. Síguese Don Juan ahora. Juan. No me bago de rogar. Una Moz1 de Cántaro y del río, mas limpia que la plata que en él lleve 3 reción errada de chincla nueva, de s hor de
% | De Fr, Lope Félix honor del delantal , reyna del brio: 9n manos de márfil , con señorío, que no hay tan gran señor sele atreva, Pues donde lava dice amor que nieva; es alma ilustre al pensamiento mio. or estrella , por fe, por accidente, Viéndola henchir el cántaro, en despojos - - rendí la vida al brazo transparente. - Y envidiosos del agua mis enojos, dixe : por qué la coges en la fuente, si mas cerca la tienes en mis ojos ? Ana. Malos versos. - Juan, No sé mas. «Ina. Un Caballero discreto escribg 4 tan baxo objeto? No lo creyera jamas, Conde. Tiene Doña Ana razon. Juan. Si hubiérades visto el brio del nuevo sugeto' mio, su hermosura y discrecion, dixérades que tenia tanta razon de querer, que no supe encarecer lo ménos que merecia. Ana.Si es disfrazar vuestra dama, como suelen los poetas, Por tratar cosas secretas sin ofensa de su fama, €stá bien; pero si no, __ baxo pensamiento ha sido, Juan. Ninguna cosa he fingido, ni la he yisto solo yo, Porque muy cerca de aquí vive la hermosa Isabel, — - por quien el amor cruel hace tanto estrago en mí, Sirve :á un Indiano que viene á la Corte 4 pretender; no sé-qué puede querer Quien tanta riqueza tiene, 57 Si él su valor conociera, solo por ella anbelara, que yo el Potosí dexara si tal resoro tuviera. 4na A val sugeto , tal fe, uan. La que me ha muerto Y rendido Moza de Cántaro ha sido, US mas que una Diosa figs * de Vega Carpio. 5 en él el amor bebí, y ya me abraso con él: ella fué sirena, y. él escollo en que me perdí. Con €l veneno me ha dado, con él me mató, y contento _con: él va mi entendimiento. Ana. Ya lo vemos rematado, Quién vió baxeza tán rara en tal persona! Si fuera artin quien eso dixera, con razon lo celebrara; . pero un Caballero, un hombre Como vos;:- Juan, No es elecion 2m0r , y muy varios son los efectos de su nombre. Es desde el cabello al pie tan bizarra y aliñosa, que no es mas limpia la rosa, que mas que el alba lo esté, El mas grave señorío, dando gracia 4 su humildad, aumenta su honestidad, sin hacer menor su brio, Su color, su andar erguido, ojos , boca , tálle y pies, cada cosa por sí es una flecha de Cupido, as, si vale la verdad, con ser ella tan hermosa, aun es mucho mas preciosa su alma y su honestidad. Finalmente , yo no ví dama que atraiga el amor con mas fe, con mas: rigor, Ana. Advertid que Estoy yo aquí ya toca en descortesía tan necio encarecimiento. Juan. En decir mi pensamiento nO, creí. que os ofendia. Ana.Por cierto bella disculpa de tan loca impertinencia: evantándose muy enojada. on Juan, con la inadvertencía baceis aun mayor la culpa. onde. No os levanteis : dónde vais? Ana. Corrida me voy.» Juan.
e Juan. Por qué? | Sin ofensa vuestra hablé, Ana. Si .cosas baxas amais, no las comparéis conmigo. Vase, ESCENA V. Conde, Don Juan y Martin. Conde.Por Dios, que tiene razon. Juan. Yo no encuentro la ocasion, porque lo que sienta digo. Conde. Decir que no visteis dama como ella, no ba sido error? Juan. Error! Si vos el primor vierais , que tam baxo llama, por mas que la ha ponderado mi amor, con solo un mirar, no me podierais negar, que muy corto me he quedado. Conde. Sea , Don Juan , en buen hora, mas ponderar su primor es ofensa NABESCGENA SNE Dichos y Leonor. Conde. Qué hay», Leonor? Leonor. Que entreis , dice mi señora, vos no mas. Conde. Irá 4 decir que no vengais mas conmigo. Eytra. Juan.Si lo tiene por castigo, no apelo del no venir: que tambien es demasía, y muy delicado fuero, que decir 4 la que quiero se llame. descortesía. Di al Conde que 4 verla fuí . €6sa que 4 Doña Ana enfada. * Martin. Vos quereis la que os agrada. Juan. Sí, Martin, mil veces sí. Martin. Pues quiérela , si la quieres, que tal vez agrada un prado mas que un jardin cultivado; y al fin todas son MmUgeres, ESCENA VIL ; Don Juan solo, : Juan, Es por cierto fuerte empeño, / . La Moza de Calle , que á un lado tiene la puerta de | Isabel. Tiempos de mudanzas llenos, mas ya vais de .mas ménos: - para tanto desconsuelo, r Cántaro. que no he de poder hablar; por qué no he de celebrar de á la que es de mi amor dueño? Si elogios solo desea, hartos el Conde la ha dado, que 4 mí me dexa tentado de llamarla viuda y fea, 14 que aunque es por bella estimada, y aunque mas beldad tuviera, fea , y mas que fea fuera con mi Isabel comparada. Ha dado en que la he de amar, mas sepa que es vana empresa; plato de segunda mesa | no sacia mi paladar. ce Téngola desengñada, con el Conde disculpado, y aun ántes de haber amado; hoy que: quiero bien me enfada. Déxame. sin mas porfia; - A y si me tiene aficion, quéjese de su pasion, que yo-me voy tras la mia. 20 900) 17 08 005050) 009000 0548 0 ACTO SEGUNDO. , ES PS | la casa de Doña Ana , y á otro la de Isabel, y á lo largo el campo. ESCENA PRIMERA. Isabel saliendo de ” casa. y de firmezas jamas, ' fuisteis de ménos á mas, cómo en tan breve distancia, habeis humillado al suelo mi soberbia y mi arrogancia? . El desprecio que yo hacia de quantas cosas miraba, | A A AS las galas que desech ba, los papeles que rompia; el no haber de quicn pensase, da
De Fr. Lope Felix que mi mano mereciese, por servicios que me hiciese, por mucho que me obligase; toda aquella bizarría como un sueño se pasó, y á tanta humildad llegó, que baxar mas no podria. Esta mano, un tiempo osada, quanto yo soy perseguida, tímida está y encogida, y yo á la fuga forzada. Ya no.me sirve esta manos fuerza es salir de aquí yo, pues á mostrar comenzó su intento vil el Indiano. En tan extraño sufrir, tal pena y abatimiento, dolor, trabajo y tormento, bien puedo yo repetir: Aprended flores de mí lo que va de ayer á hoy, que ayer maravilla fuí, y hoy sombra mia no soy. Flores, que á la blanca aurora con tal belleza salis, - *que soberbias competis con el mismo sol que os dora, toda la vida es un hora; como vosotras me ví, Y aunque arrogante salí, sucedió la noche al dia, mirad la desdicha mia: aprended flores de mí, ' Maravilla solia ser de. toda la Andalucía; Ó maravilla ó María, ya no soy la que era ayer: flores , no deis á entender - . que no seréis lo que soy; pues hoy en estado estoy, que si en ayer me contemplo, conoce éis por mi exemplo;. lo que va de ayer á hoy. o desvanezca al cluvel la ¡4 pura, ni el dorado a corona, ni el morado lirio ul hilo de oro de él, Di te precies de cruel, de Vega Carpio. | 7 minutisa carmesí, ni por el color -torquí, bárbara violeta , ignores tu fin, contemplando flores: . que ayer maravilla fuí, . De esta loca bizarría quedaréis desengañadas, quando con manos heladas os viere la noche fria: maravilla ser solia, péro ya lástima doy, que de extremo á extremo voy, y desdeser á no ser, llamábame sol ayer: Y hoy sombra mia no soy. ESCENA Il. Don Juan y la dicha. Juan. Dicha be tenido, por Dios: Isabel , adónde bueno ? Isabel. Adónde bueno, Isabel ? adonde hallase un requiebro: pensgis que no tengo yo mi poco de entendimiento? Juan. Bien conozco” que no ignoras nada, y á veces sospecho, - que es fingido el no entender. Isabel. Lo que no quiero no entiendo. Pero á la fe que me admira, que un Caballero tan cuerdo y tan galan como vos homille sos pensamientos _ 4 una muger como yo, y dexe á otro sugeto. Dil cielo favarecido + pudierais buscar los vuestros, y no sugetos que están tan olvidados del cielo como “yo, que soy sirvienta: sois" pobre ? Juan. Para qué efecto me preguntais si soy pobre? Isabel, Porque si os falta dinerp para pretensiones altas, no tengo por mal acuerdo requebrar lo que á la cuenta del entendimicnto vuestro, Os pm E os FL e ad A copla a 1 ENEE A y EAT IEA ARRESTO E A AA ee E
8 La Moza de Cántaro. os costará zapatillas, “ye por nieve, tfae carbon, ligas , medias y un sombrero” esto está sin sal , aquello para el rio, con su banda, sin agrio , llama al esclavo; delantal de lienzo grueso, : este lava, y dame un lienzo; chinelas , ya sin: virillas, cómo gastas tanto azúcar? que solia en otro tiempo, para madrugar me acuesto, en los pies de las mugeres, despiértame de mañana, la plata barrer el suelo. pon la mesa, luego vuelvo, Castañictas , cintas , tocas, : y cosas. de aqueste porte, que para últimos empleos me han quitado el sentimiento de las damas fondo en ángel, * de otras razones mas grandes, po hay plata en el alto cerro no porque no las entiendo, del Potosí , perlas ni oro Finalmente , qué quereis ? en los Orientales reynos: Juan.Que me quieras. “mas pienso que os costarian . Isabel. Breve y bueno. las randas de un telarejo, Es razon bien aforrada, que una legion de fregonas. . y bien dicha para presto. Mas, Don Juan, con todo eso, Bien digo yo que pensais, si es eso lo que pensais, que á mi corto entendimiento pensad que no vais derecho, importan resoluciones, "que hay fregonas que les dieran atajos , y no rodeos. á las damas medio juego, Pues vuelvo á decir, señor, y para que no perdiesen que no es camino derecho, les sobrara el otro medio. ir podeis por otra acera, Es el tiempo muy precioso, ' su no adelantaisun dedo, no desperdicieis el tiempo, evantad mas el lenguage, que pudiera haceros falta que como dicen los negros, para mas altos empleos, el ánima tengo blanca, y yo lo sintiera mucho. aunque en mal vestido cuerpo, Juan. No juzgaras mis deseos Yo entónces presumo mas, por el camino que dices, quando parezco ser ménos: si te dixera el espejo, | presumios que soy mucho; el despejo de to talle. no me hableis como parezco, Isabel. Espejo y despeja ? bueno! habladme como quien sois. " qne esto es ya cosa de estrado, - _fuan. Yo , Isabel, así lo creo, y aun de estudiado concepto, porque si al pensar tu oficio, que sin decir cosa alguna, tal vez el respeto pierdo, parece que está diciendo, Ipego que miro á tu cara | que con cuidado me hablais, vuelvo á tenerte respeto. | porque en efecto os parezco Mas no te debe enojar, | muger que os puedo entender, . que te diga mi deseo; pues yo 05 prometo que puedo. siempre á algon fia sg dirigen Mas estar ya acostumbrada todos nuestros pensamientos: ' á oir vocablos groseros: qué dirás de este lenguage? de un Indiano miserable; Isabel.Que apruebo el término honesto! ye por esto, y vuelve presto; mas la intencion no me agrada esto guisa , aquello dexa; > de la suerte que la entiendo. limpiaste ya el ferreruelo? Conmigo (4 lo que imagino) to”
De Fr. Lope Félix de Vega Carpio. Eo tomais la espada á lo diestro, tiré, desviaste , huí, y acometiéndome al pecho, herida de conclusion formó vuestro pensamiento; y no os espaute que os hable de esgrima , que aun en mi sexó parezca ser cosa impropia, séalo Ó no, yo la entiendo; olvidad , señor, los lances, que estais maquinando diestro, olvidadlos , por la vida | de los dos, que yo no quiero que os culpeis , y despues vos engañeis mi honesto zclo, Esténse quieras las manos, y cesténse los pensamientos; que no serémos amigos Sino se está el amor quedo. Juan.Cómo vas , Isabel mia? «mia dixe , ay Dios! que miento. Con peñsar que por ser pobre, te busco, te, sigo y ruego, dilatas 4 mis verdades | el justo agradecimiento. y Pues yo te juro, Isabel, que por quererte , desprecio la mas hermosa persona, donayre y entendimiento, que en quantas llevan las galas, en aqueste grande pucblo, logra aventajarse Á otroz porque mas estimo y precio un liston de tus chinelas, que las perlas de su cuello. Mas precio en tus blancas manos, ver aquel cántaro puesto +. á la fuente del olvido pedirle cristal deshecho, y ver que á tu dulce risa desciende el agua riendo, tal, que parece que envidia la de fuera á la de adentro, Y ver como se da priesa para benchirle el agua presto, Por ir contigo 4 tu casa, en tos brazos ó en to pecho, que ver como cierta dama baxa de un coche soberbio, asiendo verdes cortinas, luciendo diamantes netos, y asomar por el estribo los rizos de los cabellos, en las vñas de un descanso, que á tantos sirvió de anzuelo, Conténtome con que digas, dulce Isabel, yo te quiero; mas no que lo digas solo, sino que sea muy cierto: que yo tambien quiero el alma, vi todo el amor es cuerpo. Qué respondes, ojos mios? Isabel. Ojos mios , yo no puedo responder cosa ninguna, porque decis que son vuestros, Y en quauto á la voluntad, ¡pienso que licencia tengo, y puesto que quereis alma, digo (porque os vais con esto). que el primer hombre sois -yos á quien amor agradezco; y sabed, que aunque es comuta decir las mugeres esto, no es coruon que verdad sea; pero yo, Don Juan, no os miento. Juan. No mas, Isabel? | Isabel. Es poco? pues vaya por contrapeso, que no me desegradais. Juan. No mas, Isabel? Isabel. Qué es esto? contentaos , Ó quitaréle lo que le he dado primero, Juan. Podré tocarte una mano, sin que se ofenda el re pero, y sin temer que el enojo la esgrima como un acero? Isabel, Doa Juan, no me conoceis; por Dios, qué algun bombre he muert aquí donde me unireis. e Juan. Con los ojos, yo lo creo». y aun dixérades muy poco si me dixérades ciento. Isabel Idos , que vendrá ni omo, Y he perdido mucho tiempo sin hacer á lo que iba, : Juar
-16 : La Moza de Clóntiro, el ver á quien no*quisiera, Juan. lréme desesperado: pues haces cosas como estas, sabiendo que Leonor sabe, que no es posible que quiera eso de que tienes zelos. . Vase. ESCENA VI. Lconor é Isabel. Leonor. Necia' estás : por qué le dexas que se vaya con disgusto? Isabel. Leonor , el alma me lleva, que los zelos me han picado; pero no seré tan necia que quiera desigualdades, aunque me abrase y me muera. No es mi estado para triunfos; y es tan noble mi soberbia, que no emprenderá bna COSa, sino ha de salir con: ella: sufro pesares 3-no quiero sufrir desayres ni afrentas. No he de ver mas á Don Jouan::- Esto faltaba 4 mis penas! Leonor. Buen lance hábemos echado: tú desesperada quedas, mi ama va perdida. Isabel. Tu ama sali de su pena. ESGENA: VIE Pedro y Martin y dichas. Martin. Cómo se pondrian ahora! Ellas. siguen hablando quedo. Pedro. Como los Soldados juegan: perdí turron y dinero; mas no te dé, Martio, pena, yo la haré á ella turron no mas que con mi presencia, que las que son mas ariscas se hacen mas presto jalea. Ví el juego , pensé ganar: ya tú vistes las Slate caí en la tentacion. Martin. Cosas la Corte sustenta, que no sé cómo. es posible juntar tantas diferencias de personas y de oficios, vendiendo cosas diversas; bolos , bolillos , bizcochos, turron , castañas , Muñecas, bocados de mermelada, letuarios y conserva, mil figorillas de azúcar, flores , rosarios , rosetas, rosquillas y mazapanes, aguardiente y de canela, . calendarios , relaciones, pronósticos , obras nuevas, y 4 Don Alvaro de Luna mantenedor de las fiestas: mas quedo, que están aquí. Pedro.Oigan : de qué es la tristeza? no estaba alegre esta moza? Qué pensativas están! - Martin. Pienso que andaba Don Jun acechando una carroza. Pedro. Quién te me enojó, Isabel? que con lágrimas lo pene: hágote voto solene, . que puedan doblar por él: E vuelve , Isabel , esos ojos, A que no soy yo por lo ménosa 4 quien á tus ojos serenos, Ñ quitó luz, y puso enojos. Quién tan bárbaro y cruel, á tu hermosura atrevido, causa de tu enojo ha sido? quién te me enojó, Isabel? No és posible que tuviese noticia de mi rigor, sin que luego de temor súbitamente muriese, Quien te enojó vida tiene? Que donde estoy vivo esté! dime quien es, que yo haré que con lágrimas lo pene. Dime cómo y de qué suerte, que le imate se te antoja, | porque en sacando la hoja soy guadaña de la muerte. Si el Cid 4 su lado viene, gigote de hombres haré; Y, de que lo cumpliré gote yoto solens, su Pot-
De Fr. Lope Félix de Vega Carpio. ] 17 Porque en diciendo , Isabel, QUÉ he de matalle, está muerto, DO hay que esperar, porque es cierto, Que pueden doblar por él, sabel. Ven, Leonor : vamos á casa. Leonor. Triste vas. : Isabel. Perdida: estoy, Pedro. Así se va? Fa EE me voy. edro Pues cuéntem Isabel, No quiero, E EEdOR ens Pedro. Tendréla. Pb NS: Dale un bofeton, 0. Ay». Martin. Qué fué? Pedro. Tamborilada, Leonor. Dístele » Isabel? lsabel. Na es nada: pregúntale si lo come. Pedro. Por las aguas de la mar::- mas deiéngome , que huyó, por mio el campo quedó, y No me quiero enojar. * Martin. Vamos á buscar los amos, Pedro. Esta yo la domaré, Martin El principio ya se vé. Pedro. Ya verémos. Vamos, Martin. Vamos. St 63) 000:030 1829:0391 078 053 007439 ACTO QUARTO, Sala en CARA de Doña Ana. ESCENA PRIMERA. Leonor é Isabel. Leonor. Le has visto ? Isabel. Al amanecer. Leonor. Alegre quisiera hallarte, porque te alcanzara parte € mi contento y placer. Pues Martin se determina, Y hoy nos hemos de casar, y tú, Isabel, me has de honrar, Porque has de ser la madrina. sabel. Estoy desacomodada del Indiano, que sino yo lo hiciera ; aquí me dió su casa una amiga honrada, donde de prestado estoy. Leonor.Mi señora te dará vestidos : estate acá, supuesto que ha de ser hoy. Isabel. Tendré vergiienza de vella, Leonor. Anda, que te quiere bicn, y sé que tiene tambien ' usto de que hables con ella. Isabel.Me estaré, poes así pasa; y escucha lo que pasó en el rio. Leonor. No fuí yo: que una muger que hoy se casa ha de mostrar mas recato del que solia' tener. Isabel. Es achaque , y voy por ver aquel Caballero ingrato. Fuimos Teresa , Juana y Catalina, de sábado , Leonor , á Manzanares, si bien yo melancólica y mohina de darme este Don Juan tantos pesares: de tu señora el mérito imagina, y quando en su valor, Leonor, repares, presomirás , pues no me vuelvo loca, que soy muy necia, Ó mi aficion cs poca. Tomé el xabon con tanto desvarío para lavar de un bárbaro despojos, que hasta los paños me llevaba el ria, mayor con la creciente de mis ojos. Cantaban otras con alegre brio, y yo, Leonor, lloraba mis enojos, lavando con el agua que lloraba, lo que con mis suspiros enzugaba, Baxaba el sol al agua trasparente, y el claro rosiro en pú pura beñado, las nubes ilustraba del O-iente, con su vario color tornasolado, quando despierta ya de su accidente, salió la loz del uno y otro iado, la ropa ya lavada rerorcimos, y á entapizar los tendederos fnimos. Quedando ya por los menudos ganchos, las camisas y sábanas tendidas, saliéron quatro mozas de sus ranchos, en todas las riberas conocidas. — (chos; Luego de angostos pies, y de hombros ay= bigotes altos , perdonando vidas qua- AAA
A E ES A A O A A A A A lid A a e cia bs mn A AS A A o DE 118 i La Moza de Cántaro. quatro mozos;no hablé, que fuera mengua, estando: triste el alma hablar la lengua. Tocó, Leonor, Juanilla el instrumento, que con quadrada forma en poco pino despide alegre quando humilde acento, cubierto de templado pergamino; á cuyo son, que perturbaba el viento, cantaba con ingenio peregrino, en seguidillas, con destreza extraña, pensamientos envidia Italia á España. Bayláron luego , hilando castañetas, Lorenza y Justa, y un galan Barbero, que mira 4 Ines haciendo mas corbetas, que el Conde ayer en el caballo overo. O zelos! todos sois lances y tretas, pues porque ví baxar el Caballero, que adora de tu alma la belleza, no le quise alegrar con mi tristeza. Entré en el bayle con un ayre y brio, que admirándole mozas y mozuelos, vitor dixeron , celebrando el mio: y era que amor baylaba con los zelos, quanto me aparté á un lado, mi desvío, no temiendo el señor de mis desvelos, se me llegó diciendo, Isabel mia; « confiésote , Leonor , que quedé fría, Señor , respondo, tus iguales mira, que yo una pobre soy trabajadora: y diciendo y haciendo , envuelta en ira, sigo la puente, y me arrepiento ahora. Verdad es , que le siento que suspira, y me ronda de noche hasta la aurora; pero temo , si va 4 decir verdades, lo que se sigue á zelos y amistades. Leonor. Sáquete Dios de ese estado; despnes , pues no puedo ahora, porque viene mi señora, te diré lo que ha pasado, por los zelos de los dos. ESCENA ll. Doña A Juana y los dichos. Ana: Esta dices ? Juana. Esta es, Isabel. Dadme, señora , los pies, * Ana. Isabel, guárdela Dios: qué se efrece por acá?! Isabel. Quiere hacerme su madrina Leonor , que no me imagina desacomodada ya. Ana. No está ya con el Indiano? Isabel. No señora. Ana. Pues “por qué? Isabel. Cierto atrevimiento fué, Al de hombre al fin, aunque fué en vano» Ana. Cómo , cómo, por mi vida? Isabel. Pudiera estar satisfecho de mi honor y de mi pecho: de mi honor, por bien nacida; de mi pecho, porque habiendo entrado por los balcones una noche tres ladrones, ' que ya le estaban pidiendolas llaves , tomé su espada, y aunque mas se defendiéron, por la ventana se huyéton, de mí á pura cuchillada. Mas obligándole á amor, lo qué debiera á respeto, me llamó estra noche á efeto . de no respetar mi honor. Que le descalzase fué la invencion 3 llego á su cama, donde sentado me llama, y humilde lo descalcé. Queriendo echarme los brazos, tan descortes procedió, ue á tirarle me obligó donde le hiciera pedazos. - Mas de tales desatinos sus zapatos me vengáron: 4 sus voces desperiáron' la mitad de los vecinos: y aunque culpado en rigor, poniéndose de por medio, celebráron el remedio - para curar el amor. Ana. Notable debes de ser: yo quiero tenerte amor. Juana. Es el servicio mejor, y la mas limpia muger de quantas andan aquí. Dila que se quede en casa, veras que no se propasa, ni tienes zelos así; por» 3
> De Fr. Lope Félix de Vega Carpio. * 19 porque “si el-'otro-la adora, de que huye soy testigo, na. Querrás quedarte conmigo A servirme ? dsabel. Sí señora. : 4Ana. Qué sabes hacer ? Isabel, Lavar, masar , COcer y traer agua. Ana No sabes coser ? in y, Mi 2. erá mjor; manto y tocas te daé, Isabel, Señora, yo no sabré servir de dueña de honor. Este es un hábito ahora de cierta desdicha mia, de quán noble"es mi pasion: mirad en qué obligacion os póne el haber traido 4,mi casa quien ha sido la que tanto habeis amado, que os quiero ver cbligado, pues no puedo agradecido. Volved los ojos , vercis á Isabel que viene aquí, no para servirme á mí, sino á que vos la mandeis: no quiero yo que os canseis en buscarla á fuente ó prado, mirad si estais cbligado; y como he sabido hacer, que vos me vengais á ver, no como hasta aquí forzado. que vos sabréis algun dia, Juan. De vuestra queja, os prometó uana Aquí: está Don Juan, señora. Hácela seña Doña Ana, Y se van Leonor y Juana. ESCENA IIL Don Juan, Doña Ana € Isabel, Juan. Siempre soy Embaxador, El Conde pide licencia, Y no quiere que su ausencia [ prorogue. mas tu rigor; QUES tratais tan mal su atnor, que ya toma por partido, en la caza divertido, solicitar Á su deño Una. manera de engaño, que á los dos parezca olvido: á él excusando el veros, | y á vos, señora, el cansaros; pero no quiere engañaros, ni olvidarse de quereros: visitaros y ofenderos es fuerza para serviros, esto mé manda deciros; mirad si Je dais licencia, que le cuesta vuestra ausencia Quantos instantes Suspiros: na. Vos venis en Ocasion, que os haga un grato servicio, que servir puede de indicio que es el Conde mi señor la cansa 5 cuyo valor únicamente, respeto: porque quál hombre discreto no conociera y amara de vuestra belleza rara la divina perfeccion, y el discurso á la razon, y á vos el alma negara ? Con esto la puse en quien la misma desigualdad disculpe la voluntad para no quereros bien; mas no me pidais que os den gracias de haberla traido mis ojos, que ántes ha sido para no poderla ver; pues testigo habeis de ser, y yo ménos atrevido. ESCENA IV. Dichos y el Conde. Conde. Tanto la licencia tarda, que sin ella vengo á veros. Ana. Conde mi señor, disculpa de ausencia de tanto tiempo: Mega una silla, Isabel. Juan. Aquí me estaban riñendo. tg ausencia. C2 ] Conde.
€ÉúL< A AA AAA A AS AS a a 4 8 ] Í 4 20 La Moza de Cántaro. "Conde. Buena criada, y nueva, que no me acuerdo de haberla visto otra vez! Ana. Buena cara, gentil cuerpo! no. es muy linda? Conde. Sí por Dios. Ana. De que os agrade me huelgo: es amores de Don Juan. Conde. Si.es así el entendimiento, disculpa tiene mi primo: verla mas despacio quiero, Pasad , señora, adelante; de dónde sois? Isabel, No sé cierto, porque ha mucho que no soy, Conde. Mérito en la moza veo, que en otro trage pudiera, gon el donayre y aseo dar, fuera de vuestros ojos, -4 muchos envidia y zelos. Mi primo es tan singular, que por bizarría ha puesto las bizarrías del gusto: en los humildes sugetos. Ana. Cásase Martin ahora con mi Leonor, y por esto sientola comparacion, que es de Don Juan en desprecia. uan. Dar en el pobre Don Juan. Conde. Huélgome del casamiento; si vos fuerais la madrina, ser yo el padrino: deseo. Ana. No señor , es Isabel, que pienso que ha mucho tiempo que ella y Leonor son amigas, Conde: Pues tócale de derecho 4 Don Juan el padrinazgo. Juan. Basta que estais de concierto todos contra míz pués vaya, que ser el «padrino acepto. Conde. Cómo calla la madrina? Isapel. Señor , corto entendimiento - presto se ataja; y mas donde bay tantos y tán discretos. Alá en mi lugar un dia sn muchacho en un jumento levaba una labradora, y perdonad que iba en pelos - Conde. Dessgraviando á su padre hazte allá, que le maltratas, iba la moza diciendo; y tanto hácia atrás se hizo, que dió el muchacho en el s velo. Díxole , cómo caistes? mas disculpóse diciendo: | madre , acabóseme el 2sno. Así yo que hablando veo á tan discretos señores, hago atrás mi entendimiento, hasta que he venido á dar con el silencio en el suelos perdonad si aplico mal. Es el Conde muy discreto, y la señora Doña Ana un Angel; pues yo qué puedo decir que no sea ignorancia? Ana, Ahora pues, señor , hablemos - de vuestro retiro, Conde: | ya me olvidais, ya me quejo de vos al pasado amor. Conde. Negocios son , os prometo, que me tienen ocupado: por un notable suceso mató en Ronda cierta dama Guzman y Portocarrero, euyo padre con el Duque de Medina tiene duelo, á un Caballero su amante. Ana. Coh qué ocasion? fuéron zelos ? 4 de un bofeton , porque el viejo mo estaba para las armas. Ana. Gran valor! Juan Valiente esfuerzo: diera por ver esa dama toda quanta hacienda tengo. Isabel. Torbada estoy. Ana. Y por fin, - en que paró este suceso? Conde.Ha perdonado la parte, poniéndose de por medio, entre deudos de unos y otro» muchos grandes Caballeros. Con esto me ha escrito el Dog por el mismo parentesco, que alcance el perdon del Rey». como hoy, señora, lo he bP% man?
De Fr. Lope Félix mándame tambien buscalla; $1 entre tantos EXtrangeros alguna nueva se hallase, Siendo esta Corte su centro, mirad si estoy disculpado; Y porque me voy con esto, vendré , señora , despues, si me dais licencia, 4 veros. Ana. Volved ántes de la noche, Conde. Volver temprano prometo. Vase. Ana. Entiendo que gusto «do pues con Isabel os dexo. H ESCENA vV. do Don Juan € Isabel. Juan. Alegre , Isabel, estás, que ya el cántaro dexaste; pues con. la fe le mudaste, y con el alma que es mas. Que desde que te la dí de cántaro la tenia, . pues pienso que se decia este proverbio por mí, Nunca quisiste trocar, quando, yo lo descaba, el hábito que te daba al que ya quieres dexar. Si quando yo te rogué, hábito honrado tomaras, la voluntad disculparas, que baxa en tus prendas fué. Si el venir aquí son zelos, pensando que así me guardas, son, Isabel, sombras pardas en ofensa de tus cielos, Qué guarda de mas valor puede haber que tu hermosura? ella sola te asegura de los zelos con amor. Vive Dios , que te he querido, Y te quiero y te querré con tanta firmeza y fe, que vive mi amor corrido de no vencer tu rigor, siendo. 1ú tan desigual. Isabe é qUe para tuner valor l. Quien siente bien, no habla mal; de Vega Carpio. : 21 con que poder igualaros, aunque de vuestro apellido Príncipes haya tenido Italia y Francia tan raros, me sobra á mí el ser -muger. Pero si de vuestro engaño á los dos resulta daño, desengaño habrá de ser. No estoy contenta de estar donde con hacer mudanza del hábito , mi esperanza aspire á mejor lugar. Ni ménos estoy zelosa ni os guardo, aunqne os he querido, que en este humilde vestido hay una alma generosa, tan soberbia y arrogante, . que el cántaro que dexé, un cielo en mis hombros fué, como el que cuentan de Atlante, Yo os quiero bien, aunque soy por naturaleza esquiva; pero hay otro amor que priva, por quien os dexa , y me voy. No os dé pena, que os prometo que no hay nieve tan helada; pero he nacido obligada 4 este amor y á este respeto, No puedo hacer mas por vos, que decir que os he querido; en fe de lo qual os pido, y del amor de los dos, . *que una cosa hagais por mí. Juan. Cómo ausentarse, mi bien ? despues de tanto desden, esto merezco de ti? Isabel. No excuso , aunque lo sintais, este camino, Juan Isabel, qué dices? Isabel. Que para él esta joya me vendais. Diamantes son, claro está, que justa sospecha diera si á vender diamantes fuera” . muger que á la fuente va: yo con lo que ella valiere podré á mi casa llegar. ; Juan. — a A
Mi 14114 158] a O 22 e ) La Moza de Cántaro, Juan. Quando empezaba á esperar, quiere amor que desespere, Notable desdicha mia! tristes muevas | quién amó con la fortuna que yo? mas quién sino yo podria? Tened la joya y la mano, que ambas de diamantes som si es la mina el corazon tan firme como tirano; que quando forzosa sea vuestra partida, no soy hombre tan vil::- “Isabel. Si no os doy la joya, Don Juan , no crea, vuestro pecho liberal, que acepte vuestro dinero; y pues de vos no le quiero, conoced que me está mal. O, qué habreis imaginado de cosas despues que visteis la joya! Aunque no tuvisteis culpa de haberlas pensado, pues yo os he dado ocasion. Juan.Quando yo , Isabel, pensara cosa tal, imaginara | prendas .que mas altas son, delas que, teneis”bastantes que os aboban: quando fuera hurto máyor le creyera, si fueran almas diamantes, algo sospecho encubierto, mis ojos, y en duda igual, que sois muger principal tengo por mejor acierto: que desde el punto que os ví con el cántaro, Isabel, echó amor suertes en él para vos y para mí.- - Vos salisteis diferente de lo que aquí publicais, y yo sin dicha, si os vais, para que fallezca ausente. Quién sois, hermosa Lsubel? - porque cántaro y diamantes son dos cosas muy distantes, que hay mucha baxeza en él, y en vos mucho entendimiento, mucha hermosura y: valor,” mucho respeto al honor, que es mas encarecimiento. La verdad se encubre en vanO;, que como el que ayer traia guantes de ámbar, otro dia le queda oliendo la mano. Así, quien señora fué, trae aquel olor consigo, con que del ámbar que digo reliquias muestra su fe. | Isabel. No os canseis en prevencionó que yo no os he de engañar. ESCENA VI. Leonor y los mismos. Leonor. Quándo piensas acabar, Isabel , tantas razones? vente á vestir y vestirme, que mi señora te llama. Isabel Voy 4 ponerme de damas. Juan. No he de verte? lsabel. Al despedirme. “ESCENA VII Don Tuan solo. Juan. Qué confusion es esta que levanó amor en mis sentidos nuevamente, que á tantos pensamientos adelanta mi dolce quanto bárbaro accidente? Así el cautivo en la cadena canta, así engañado se entretiene ausente de vanas es peranzas , que algun dia. verá la patria en que vivir solia. No con ménos temor, ó mas sosieg% “tímido ruiseñor su esposa llama, 4 quien el plomo que dispara el fuegó quitó la cara vida en verde rama, que mi confuso pensamiento ciego en noche obscura los engaños ¿m2 esperando que llegue como el dia la muerta luz de la esperenza mias 5 Mas cómo puede h:ber tales engab cómo pensar mi amor que la belleZ2,. no puede ha ber nacido en viles paño si puede fealdad en la nobleza? ad
a De.Fr. Lope Félix deVega Carpio, 23 así para mayores desengaños quejoso estoy y ofendido. MOstró Dor variedad naturaleza Martin. No teneis, Pedro , razon, € un espino la flor cándida hermosa, que el Conde gusta que sea Y vestida de púrpura la rosa. padrino con Isabel resumir y entender que la hermosura Don Juan. : , que ví llevar un cántaro 4 la fuente, Pedro. Qué ancho estará él, Porque engastaba el barro en nieve pura quando á su lado se vea? del cristal de una Mano transparente, Yo sé que si me casara, no pudo proceder de cuna obscura, padrino os hiciera á vos, y nacer entendida humildemente, Martin. Yo no puedo mas , por Dios. ES Sano error, que siempre amandoveo Pedro. Pedro tambien no la honrara? calificar baxezas el deseo. No tengo cueras y sayos, Ab! quién será Isabel, locura mia, capas , calzas , que por yerro con hermosura y prendas celestiales? quedáron en su destierro Quando resistir supo tal porfa vinculadas en lacayos? la baxeza de humildes naturales, Pues por el agua de Dios, no ha de pasar sin que lo sepa el dia; aunque poca me ha cabido, 10dustrias hay, y si por dicha iguales. que yo soy tan bien nacido. Somos los dos; como mi amor desea, Martin. Solo deseo que vos to. cántaro , Isabel, mi dote sea. : honreis un dia á Isabel. o te pienses partir , si por ventura Pedro. Hay hidalgo en Mondoñedo no lo finges , mi bien, para matarme; que pueda como yo puedo que ya no tiene estado mi locura volver la silla al dosel? de que pueda perderte, y túdexarme. Martin. Si to humor toma mohina;. h! si nobleza tiene tu hermosura, este dia he sospechado, del cántaro por armas pienso honrarme, que es ménos por el ahijado, que si del premio digno le retrata, Pedro , que por la madrina. sn le volverá de barro en plata. Pedro.No vistes lo que paso? ero sino la tiene?::- triste idea! cruel honor! vana razon de estado ! eme saber lo que saber desea el corazon de dudas rodeado:;- manda la joya que feliz me crea, y el cántaro me llama desdichado::- sosegad de vna vez, penas amantes | ah pernicioso cántaro ! ah diamantes! Tu discurso aquí se engaña, que la Isabel es uraña, y soy mas uraño yo. Yo-bien conozo su andar, | y que se muere por mí, á | mas no ha de lograrlo así, que sé hacerme de rogar, Quándo la moza pensara, que Pedro amor le dixera, Ote ea! 9 pe 639 620032 003 1059 593 y que le ponga sufriera : los dedales en la cara! ACTO QUINTO. Si quiere ha de pretender, que á eso su error la condena; Sala en casa de Doña Ana. sé yo hacerme de requena, ) y me ha de satisfacer. ESCENA PRIMERA, Martin.Dexad el enojo ya; ; y pues.que sois entendido, Pedro y Martin, decidine si acierto ha sido Pedro. Mattin y) EN ESta Ocasion casarme. Me habéisidesfayoracido::. Pedro. Bién claro: está, que a o A E
24 5% La Moza de Cántaro, que es muy honrada Leonor, aunque pide mas caudal la talega de la sal, 5 que anda el tiempo al rededor. Mas queriendo el Conde bien á Doña Ana , por Leonor os hará siempre favor, y ella ayudará tambien. . de su parte á vuestra casa. Martin. Con eso lo pasarémos. Pedro. Quién quereis que convidemos? - Martin. No lo excusa quien se casa, á Rodriguez lo primero, á Galindo y á Butron, 4 Lorenzo y á Ramon, 4 Pierres su compañero. Pedro. Hazles llevar vn menudeo, que no hay hueso que dexar, Martiw. Eso es darles de cenar. Pedro. En esta ocasion no dudo de que tendrán los señores para sí gran colacion. Martin. Por allá conservas Son, y confites de colores; lobos de marca mayor tendrémos en cantidad. Pedro. Esa es una cofermedad que no ha menester Doctor, ESCENA IT. Don Juan, Doña Ana y dichos. - Juan. Una tema es la que 0s ciega. Ana. Martin , que te esperan. Martin. Ya .: vamos. Pedro. Verémos allá si la madrina me ruega. ESCENA III. Doña Ana, Don Juan , y el Conde que se dexa ver sín salir. Juan. Empeño es de condicion, y no amor, vuestra porfía. Ana Pues quién sino amor podría sufrir tanta sinrazon? Juan. No es sinrazon el motivo que me fuerza 4 no pagar deuda que debe quedar reservada en otro archivo; pues del Conde debeis ser. Ana. Por vos al Conde he sufrido su amor, ó cierto ó fingido, Don Juan. Conde. Ingrata muger! Juan. Quando él no os quisiera biem ó tan mi amigo no fuera, entónces pensar pudiera en vuestro amor ó desden. Ana. Con oro , en mármol escrita, tiene el amor una ley, y como absoluta rey, no hay traicion que no permita. El que á otro amor corresponde no baldona su opinicn; ni aquí puede haber traicion, puesto que no' quise al Conde, Juan. Nada disculpa el delito del amigo, que el valor es resistir al amor. Solamente solicito que apagucis tan justa llama; pues si en el amor hay ley, es ley digna de tal rey corresponder á quien ama. Que no me ameis ruego á Dios, y á vos lo ruego tambien: no puedo quereros bien, porque el Conde os quiere á vos». Ana. Ay Don Juan! Si sois cruel no es de la amistad la culpaz vuestro primo es la disculpa, mas la causa es Isabel. Juan. La quiero bien , es verdad; mas amar á esa muger é no: me puede detener con tanta desigualdad. Y yo con vos me casara, señora y si ser pudiera. Ana. Y si el Conde lo quisiera, y aun él mismo lo mandara? Juan. En tal casorqué sé yo?” que fuera mucho apretar, ; que me mandara Casar otro con. dama que amó; Lidl d
De Fr. Lope Félix de Jega Carpio. 2$ Pero estar podeis segura, que no mandará tal cosa; Os quiere bien, sois hermosa, Y aprecia vuestra hermosura: con él os. debeis casar; y así me voy , que no quiero dar a tan gran Caballero DI sospecha ni pesar. Quiere, irse, y sale el Conde y le “detiene, ESCENA Iv. ó Los dichos y. el. Conde. Conde. Detente. Juan.Si habeis oido, como lo sospecho , aquí, pienso que estaréis de mí - seguro y agradecido. Conde. Todo lo tengo entendido; y $1 por quereros bien trató mi amor con desden Doña Ana, no ha sido culpa, porque sois vos la disculpa, A desdicha tambien. ice que sabe de mí, que os mandaré que-os caseis; dice bien, y vos lo haréis, Porque yo os lo mándo así: Que 4 saber quando la ví que os tenia tanto amor, no la amara, y en rigor, debiera mi pensamiento Creer que su entendimiento escogiese lo mejor. Juan, Aunque á Alexandro imiteis en darme lo que estimais, HI como á Apeles me hallais ni Enamorado me yeis. : ! vos mandarme podeis, que ses lo que no fuí, pues quando pudiera aquí, ser lo que no puede ser, DO quisiera yo querer, quien os dexa por mí, Ana, Quedo , Quedo, que no soy tan del Conde que me dé, Bl tan de Don Jusa que esté e Ss . E ménos contenta que hoy: Libre á mí propia me doy y daré luego, si quiero, á un honrado Caballero, muger y cien mil ducados, sin suegros y sin cuñados, que es otro tanto. dinero. Cantan dentro , y salen todos los de la boda bien vestidos , segun su estado: Isabel de Dama. ESCENA V. Dichos, Isabel, Leonor, Juana, Martin , Pedro, Criados y Criadas. Música. Eu la Villa de Madrid, Leonor y Martin se. casan, corren toros , juegan cañas con el regocijo grande de boda tan celebrada. Corren toros, juegán cañas. Martin. Mala letra para novios. Pedro.Mala? pues mia es la letra, ' que en tan plausible ocasion la amistad me hizo poeta. Martin. Correr toros al casarme, me parece á los que llevan pronósticos para el año dos meses ántes que venga. Conde. Gallarda viene la movia; pero quien no conociera 4 Isabel , imaginara, viéndola grave y compuesta, que era muger principal. Ana. Jozgarse puede por ella quánto las galas importan, quánto adorna la riqueza. Conde. Qué perdido está Don Juan! Ana. Qué admirado la contempla! Conde. Por Dios , que tiene disculpa de estimarla y de quererla, que la gravedad fingida, parece tan verdadera, que á no conocerla yo, y saber sus pobres prendas, hiciera un alto concepto de su gallarda presencia. Juan. Amor. si €na esta. muger D ne A II E E a A » á b