APRENDIZAJE ORGANIZATIVO: UN PAISAJE DE LUCES Y SOMBRAS
JULIÁN LÓPEZ YÁÑEZ
(1
RESUMEN.
El concep o
ap endizaje o ganiza i o
ep esen a el úl imo in en o de pone la
eo ía de la o ganización al se icio de la inno ación educa i a, an e la p esión de una so-
ciedad en la que los plazos de cualquie p oceso de cambio se aco an i emisiblemen e. En
es e sen ido, lo podemos conside a he ede o de las dos g andes adiciones eó icas que se
han ocupado del es udio de las o ganizaciones en gene al y de las educa i as en pa icula :
la adición de la e icacia y la del desa ollo y la mejo a. A medida que el cons uc o se
a ianza en el campo educa i o, amos pe cibiendo
un paisaje
d€
luces y somb a .
Po un lado
es á la posibilidad de una eo ía que conside a la o ganización como un complejo sis ema
cogni i o que elabo a conocimien o, lo usa, lo ansmi e y se desa olla a pa i de él, p o-
po cionandonos la posibilidad de euni las pe spec i as del cambio plani icado y las de la
complejidad y el caos. Po o o lado, cie os en oques conc e ados en la pe spec i a de las
o ganizaciones que ap enden
nos de uel en a an iguos esquemas educcionis as e idealis as
que c eíamos ya supe ados. Es e a ículo pa e de la c í ica a es os en oques p oceden es en
su mayo pa e del campo de la ges ión de emp esas, pa a a con inuación undamen a un
en oque al e na i o en aizado en la pe spec i a de los sis emas complejos. En de ini i a,
a a emos de ab i el paso a /as
luces
desde la c í ica hacia
Zis somb as.
ABSTRACT.
The concep
o
o ganisa ional lea ning
ep esen s he la es a emp
o
pu
die
heo y o o ganisa ion a
die
se ice
o inno a i e
educa ion,
in esponse
o
p essu e
om
a socie y in which
die
deadlines o any p ocess o change
a e elen lessly sho ened.
In his ega d, we may conside ha i ollows in die s eps o die wo majo heo e ical a-
di ions ha ha e
deal
wi h
die
s udy o o ganisa ions a la ge, and pa icula ly o
educa-
cional o ganisa ions— he adi ion o e iciency and
die
adi ion o de
.
elopmen and im-
p o emen . Inso a as he cons uc becomes oo ed in
die
educa ional ield, we pe cei e
a
kmdscape o ligh and shadows.
On
die
one
hand, we ha e die possibili y o a heo y ha
conside s o g-anisa ion as a complex cogni i e sys em ha elabo a es knowledge, uses i ,
ansmi s i and is de eloped he e om, o e ing us die possibili y o b inging oge he die
iewpoin o a planned change and ha o complexi y and chaos. On
die
o he
hand, ce -
ain app oaches aking shape in die iewpoin
o
ka ning o ganisa ions
ecall old
educ ionis and idealis ic amewo ks ha we hough had been o e come. This a icle
akes
as i s s a ing poin die c i icism
o
hese app oaches ha o igina e mos ly om die
business managemen ield, and goes on
o
p o ide
die
g ounds o
an al e na i e
app oach oo ed
in die iewpoin o complex sys ems. In sho , we shall y
o
paye he
way o
he ligh
by means o a c i icism
o
he shadows.
(*)
Uni e sidad de Se illa.
Re is a de Educación.
núm.
332 (2003),
pp.
75-95
75
Fecha de en ada:
03-12-2001
Fecha de acep ación:
20-02-2002
INTRODUCCIÓN
Como ha econocido Dogson (1993,
pp. 376-377) la isión que sob e el ap en-
dizaje o ganiza i o eme ge desde la eco-
nomía y la ges ión de emp esas es una
isión basada en el ap endizaje como p o-
duc o y, po an o, es una isión alejada de
la adición que iene el concep o en la
psicología y la pedagogía, p eocupadas
esencialmen e po el
p oceso
de ap endiza-
je. Su plan eamien o de base consis e en
encon a , sis ema iza y comunica a las
o ganizaciones las ca ac e ís icas que és as
deben
posee pa a
con e i se
en o ganiza-
ciones que ap enden. Ninguna o muy es-
casa a ención se p es a al modo en que se
p oduce dicho ap endizaje. En ealidad,
nos pa ece que es e plan eamien o encu-
b e la enésima en a i a pa a dis ingui
aquellas emp esas
que uncionan
de las que
no uncionan (las que aho a se denomi-
nan
o ganizaciones que ap enden
an es se
llamaban
e icaces, excelen es,
que
ges ionan
la calidad o al,
que
ediseñan
sus p ocesos,
e c). Po an o se a a de una ac ualiza-
ción de la eo ía de cambio plani icado,
del cambio en endido como
idelidad
a un
modelo, del cambio basado en el conoci-
mien o de los expe os. Inmega (2000)
nos ha dado ecien emen e un ejemplo
de aplicación de es e en oque a las o gani-
zaciones educa i as en su ponencia
Ges io-
nando o ganizaciones de ap endizaje.
En
ella se azan 15 lineas maes as que se
conjugan odas ellas con el e bo
debe .
Algunos ejemplos son: los di ec o es «de-
ben ene su icien e in eligencia o capa-
cidad inna a pa a ges iona una o ganiza-
ción de ap endizaje» o « olun ad y
compe encia pa a ges iona la» (p. 59); del
mismo modo, el di ec o «debe ía "sabe a
dónde a" [...] o ien a se en unción de
me as u obje i os ijados de an emano»; o
algo an e é eo y ecu en e como «se ca-
paz de «alcanza lo que se p opone»»
(p. 65).
Es e en oque
no ma i o
o
p esc ip i o
del ap endizaje ins i ucional nos pa ece
inadecuado po que se undamen a sob e
isiones idealis as de las o ganizaciones.
La aspi ación de la eo ía pa ece se unda-
men almen e la de desc ibi con p ecisión
un modelo ideal de p ác ica ins i ucional,
en la con ianza de que, ac o seguido, los
miemb os de la o ganización pond án
oda su ue za de olun ad en alcanza ese
modelo. Pod íamos p egun a nos si el a-
bajo con imágenes ideales (hoy de la o ga-
nización, aye del p o eso o del di ec o ),
inalcanzables po su p opia de inición,
impulsa a camina hacia ese ideal o, po el
con a io, desmo i a al
e ela
la dis ancia
en e el luga donde nos encon amos y el
supues o luga donde debe íamos es a .
Nues a expe iencia en la o mación de
di ec o es escola es nos dice que és os no
se sien en en absolu o cómodos con el es-
quema «noso os los expe os plan eamos
p opues as ideales y us edes las aplican»;
po mucho que dichas p opues as es u ie-
an a aladas po la in es igación educa i-
a como cla os c i e ios de e icacia y cali-
dad (López Yáñez, 1998).
Po o o lado, la asimilación ac í ica
que es amos haciendo de una concepción
educcionis a del ap endizaje, p o enien-
e de una adición cien í ica que acaba de
descub i es e concep o, po o o lado nu-
clea de las Ciencias de la Educación, de-
be ía hace nos e lexiona sob e la debili-
dad de nues a posición epis emológica y
sob e la necesidad de una eo ía de la edu-
cación en gene al y de una eo ía de las o -
ganizaciones educa i as en pa icula que
nos p o eja de modas que p ome en más
de lo que o ecen y de p edicado es me-
diä icos.
C
n
Z)IVIO
HEMOS LLEGADO
HASTA AQUÍ?
C eemos que es impo an e examina ,
aunque sea b e emen e, el eco ido que
76
ha e ec uado la eo ía o ganiza i a has a
llega a la noción de ap endizaje o ganiza i-
o. En conc e o, examina emos la huella
de ese eco ido en las pe spec i as sob e la
inno ación educa i a que han omado
como oco y unidad del cambio a las o ga-
nizaciones escola es. No es posible com-
p ende es e eco ido sin conside a la
p eocupación undamen al que ha ma ca-
do la e olución de la
eo ía de la o ganiza-
ción
du an e las cua o úl imas décadas del
siglo >oc
la plani icación de/cambio,
el desa-
ollo de una ingenie ía que pe mi ie a ins-
ala e icazmen e p ocesos de cambio en las
o ganizaciones sociales. A ello no ha pe -
manecido ajena la li e a u a sob e inno a-
ción educa i a, ma cada a uego po la
pe spec i a del
cambio plani icado.
La idea básica subyacen e a las eo-
ías de cambio plani icado es que la in-
no ación se p oduce esencialmen e a
pa i de modelos p ees ablecidos que se
desa ollan median e una ecnología
que incluye ases, es a egias y oles asig-
nados a los di e en es agen es. A pa i
de es a idea común, queda a la conside-
ación de los dis in os en oques el epa -
o de esponsabilidad en e los denomi-
nados
agen es in e nos
(los miemb os de
la o ganización y po ex ensión de la co-
munidad educa i a) y los
agen es ex e -
nos.
Sin emba go, la con ianza en es e
modelo ha decaído en los úl imos a ios.
Yen
ese ambien e es donde hemos de in-
se a la apa ición de la pe spec i a del
ap endizaje o ganiza i o.
ASCENSO A LA FAMA DEL CAMBIO
PLANEADO EN LA EDUCACIÓN
La p eocupación y la e lexión sis emá i-
cas ace ca del cambio en la educación se
ins alan po p ime a ez en la sociedad
no eame icana, coincidiendo con la e-
cupe ación económica que iene luga as
la II Gue a Mundial (Liebe man, 1998).
Es a ecupe ación ae asociada una ue e
dinámica social y la cons ucción de cien-
os de uni e sidades públicas a lo la go del
país, lo cual ep esen a, po un lado la ne-
cesidad, y po o o la posibilidad de es u-
dia el cambio social y de las ins i uciones
y, al mismo iempo, la en ación de in e -
eni en él. En los a ios sesen a, la consoli-
dación del c ecimien o económico, unida
al desa ollo social y ecnológico aen una
época de op imismo ace ca de las posibili-
dades de diseña ins i uciones y p ocesos
de mane a que si an como eng anajes
e icaces pa a esa g an
mecánica social
que
es á en ma cha. Es la época de la acionali-
zación, la plani icación y la ecnología.
Bennis, Benne y Chin (1953) habían in-
oducido el concep o de
cambio
(social)
plani icado
pe o oda ía a da ía algunos
a ios en se aplicado al campo educa i o.
Conc e amen e hubo que espe a al mo-
imien o de
Gue a a la Pob eza
y a la
p eocupación po la
igualdad de opo uni-
dades
que desa a on una se ie de in o mes
ede a es en e los que des aca el
In o me
Coleman,
ealizado en 1966. En onces la
sociedad no eame icana ol ió la mi ada
hacia las ins i uciones educa i as pa a exi-
gi les
cambios
que die an espues a a esos
p oblemas que ompían d amá icamen e
el sueño de bienes a y p ospe idad de la
pujan e y ya muy in luyen e clase media.
La educación espondió lógicamen e con
es ue zos y p opues as que es aban imbui-
dos po el
espí i u de los iempos.
Así lo e-
cie on y se desa olla on (especialmen e
en los se en a) mo imien os como el de
Escuelas E icaces
o el de
RD
& D
(Resea ch,
De elopmen and Dissemina ion),
y la in-
es igación educa i a expe imen ó un es-
pec acula desa ollo bajo el pa adigma
posi i is a.
Con el desa ollo socioeconómico,
algo más a dío, en la de as ada Eu opa,
llega on al campo educa i o las mismas
p eocupaciones que al o o lado del
A lán ico. Y es a pa i de aquí cuando
empieza a esc ibi se de modo mas o me-
nos conjun o po
EE.UU.
y los paises del
77
no e de Eu opa el guión de la eo ía y la
in es igación ace ca de la inno ación edu-
ca i a.
-
Hay que des aca un pun o de in-
lexión en es a his o ia: la in luencia que
eje ce el mo imien o del
Desa ollo O ga-
niza i o
en una época (la década de los se-
en a) en que el mo imien o e icien is a y
acionalis a ecibía ya las p ime as c í icas
que empezaban a p epa a el e eno pa a
la llegada del en oque e nog á ico a la in-
es igación educa i a. Miles (1998) ha
hecho una e isión más exhaus i a de es a
pa icula
odisea
del cambio escola . El
1). o. se adujo en el campo educa i o en
un én asis sob e el concep o de mejo a
en e al de e icacia y dio luga al
Desa o-
llo Basado en la Escuela
(Bollen, 1987;
Holly y Sou hwo h, 1989; Fullan,
1990).
El mo imien o pa a la mejo a y el de-
sa ollo escola ha con emplado el cambio
como un p oceso esencialmen e in e no
que, sin emba go, puede se ayudado des-
de el ex e io , median e la elección y pues-
a en ma cha de la es a egia adecuada y
las habilidades desplegadas po los aseso-
es y los líde es in e nos. Es a egias y ha-
bilidades han sido, pues, sus p eocupacio-
nes más impo an es, aunque algunos
au o es han empezado a pone en en edi-
cho es e en oque desde den o del mismo
mo imien o. Po ejemplo, Hopkins
(1996) ha econocido el ago amien o de
la idea de
es a egia,
al iempo que eco-
mienda ol e la mi ada sob e la
capaci-
dad in e na de cambio
de los cen os edu-
ca i os. Fullan (1998, p. 216), po su
pa e, nos si úa en la
década de la capaci-
dad de cambio
después de las
décadas de la
implan ación
y
del signi icado.
Miles
(1998,
p. 62) coincide ambién en señala
como nue o elemen o c i ico en la inno-
ación educa i a la
capacidad o ganiza i a
local.
La idea de Ha g ea es (1998,
p. 282) sob e el cambio como un p oceso
al mismo iempo
es a égico
y
cul u al,
pa-
ece comple a el camino has a la isión
del cambio como una cons ucción social
que iene luga esencialmen e en un con-
ex o local a pesa de que pueda se
iniciada o plan eada desde el ex e io .
Y
DE REPENTE DESCUBRIMOS
QUE LAS ESCUELAS APRENDEN
En el campo educa i o, la idea de ap en-
dizaje o ganiza i o p oceden e de la em-
p esa ha i umpido, p ecisamen e, cuan-
do es aba abie o el deba e en e los
pa ida ios de la e icacia escola y los pa -
ida ios de la mejo a, a los que pod íamos
suma los pa ida ios de hace la sín esis
de ambos (Aus in y
Reynolds, 1990;
Hopkins, Ainscow
y Wes , 1994; Hop-
kins, 1996).
Es o explica quizás que muchas de las
isiones del ap endizaje o ganiza i o sos-
enidas po los eó icos de la educación se
pa ezcan mucho al discu so de la e icacia
escola o bien al de la mejo a; aunque los
nue os discu sos apa ezcan un poco e-
mozados. Cuando algunos nos plan ean
lis as de ac o es que poseen las escuelas
que ap enden, es án eedi ando con o o
nomb e los
decálogos
de la excelencia, los
que hicie on deci a Si o nik (1994,
p. 145) «he is o a polí icos y adminis a-
do es de la educación empeñados en e-
mi i eno mes lis as de a iables "depen-
dien es e independien es" a di ec o es
escola es con ecomendaciones pa a lo-
g a las elaciones causa-e ec o espe adas.
¡Aplique los p incipios de la e icacia esco-
la ...!». Es ecuen e asocia ap endizaje y
mejo a. Así, las o ganizaciones ap enden
«cuando la ejecución de a eas que sus
miemb os ejecu an indi idual o colec i a-
men e mejo a cons an emen e, ya sea
po que los p ocedimien os in e nos se
mejo an y/o po que la in e elación en e
los obje i os, los ecu sos y el sis ema ela-
cional se hace, a ni el o ganiza i o, menos
dis uncional» (Gai ín, 2000, p. 73). C ee-
me s (2000, p. 813) plan ea que «en las
o ganizaciones que ap enden, ocu e algo
78
especial, p ecisamen e la e icacia y la me-
jo a», aunque como él mismo econoce
«ni siquie a la elación en e la e icacia y la
mejo a es an cla a y e iden e como se
pensó en un p incipio».
Sin
emba ,
ni el concep o de e ica-
cia ni el de mejo a han a ojado su icien-
e luz sob e la pe inaz endencia de las
o ganizaciones a gene a cambios desde
su in e io , sin ecu i a una plani ica-
ción o mal ni a una di ección in encio-
nal. Sin duda es es e ipo de cambio el
que conduce a la ica di e sidad que las
o ganizaciones mues an en e sí, a la
g an a iedad de compo amien os o ga-
niza i os que podemos encon a an e si-
uaciones simila es. Louis
(2000)
plan ea
la necesidad de que la eo ía sob e el cam-
bio en la educación a ance
más allá del
cambio di igido
y sugie e la pe spec i a
del
ap endizaje o ganiza i o
como idó-
nea, ya que sin e iza las ideas de
cambio
di igido
y
cambio como ana quía.
Es es e
en oque el que nos pa ece más in e esan-
e, el cual pod íamos encuad a bajo el
ó ulo de
ap endizaje o ganiza i o
(en in-
glés
o ganiza ional lea ning/oL).
Sin em-
ba go el en oque p edominan e en cuan-
o a p oducción li e a ia y en cuan o a
uido
es el de las
o ganizaciones que ap en-
den
(lea ning o ganiza ionsko).
Ambos
han sido con as ados po
Eas-
e by-Smi h (1997)
y
Eas e by-Smi h
y
A aujo
(1999).
El segundo de ellos es el
en oque p e e ido de los
consul o es es e-
lla
(Senge
incluido) que o ganizan e en-
os
o ma i os
con la pa a e nalia de los
can an es de
ock.
Y es el en oque hacia el
que amos a di igi nues as c í icas.
LAS SOMBRAS
No podemos hace aquí una e isión ex-
haus i a de la
eo ía sob e el ap endizaje o ga-
niza i o.
Pa a una ac ualización de los
concep os, de iniciones y en oques del
ap endizaje o ganiza i o el lec o puede
consul a el ex o undacional de
A gy is
y
Schön
(1978)
y las e isiones de
Hube
(1991), Dogson (1993)
y Cohen y
Sp oull
(1996).
En cuan o a su aplicación al campo
educa i o, emi i emos a e isiones ecien-
es de au o es españoles: Bolí a
(2000),
Gai ín (2000),
Recio
(2000)
y San os Gue-
a
(2000),
así como la de
Mul o d (1998)
en inglés. Lo que sí ha emos se á discu i los
dos p oblemas cen ales que, desde nues o
pun o de is a, hemos de esol e an es de
emp ende la cons ucción de una eo ía del
ap endizaje en las o ganizaciones. Es as
cues iones son: (a) si el ap endizaje o gani-
za i o iene una en idad p opia o si po el
con a io sólo los indi iduos ap enden, y
(b)
si
ap endizaje o ganiza i o
debe inclui
cualquie cosa que una o ganización ap en-
da, o sólo de e minadas cosas.
][..AS
ORGANIZACIONES APRENDEN
O LA GENTE APRENDE
EN LAS ORGANIZACIONES?
El p ime p oblema con que se ha opado
la eo ía es si po ap endizaje o ganiza i o
en ende íamos la suma de los ap endizajes
de los miemb os de la o ganización u o a
cosa di e en e cuya na u aleza es o ganiza-
i a. Es deci , si cabe ealmen e o mula
un
cons uc o
como el de ap endizaje o ga-
niza i o o si, po el con a io, sólo los indi-
iduos ap enden y en onces el ap endizaje
o ganiza i o no es sino la esul an e o el
p oduc o elabo ado en cada ins an e po
dicho p oceso indi idual. Pa ece implíci a
en bas an es au o es —aunque muchos lo
nieguen— la idea de que el ap endizaje o -
ganiza i o se p oduce po acumulación de
ap endizajes indi iduales. Según
Dogson
(1993,
pp.
377-378)
po ejemplo, «los in-
di iduos son la p incipal en idad que
ap ende en las o ganizaciones y [...] quie-
nes c ean las o mas
o ganiza i as
que ha-
cen posible el ap endizaje median e el cual
se acili a la ans o mación de las o gani-
zaciones».
79
Pe o si le damos la uel a a es a p o-
posición comp obamos que eme ge una
isión más comple a del p oceso, de un
p oceso que no iene in: lo que Dogson
llama
_ o mas
o ganiza i as
es lo que en
ealidad
c ea
a los indi iduos, es deci lo
que
p oduce
la conduc a indi idual que, a
su ez, p oduce o mas o ganiza i as que
p oducen y condicionan nue amen e a
los indi iduos. El p oblema de señala a
los indi iduos como los
esponsables
del
ap endizaje o ganiza i o es que oscu ece
el hecho de que la conduc a indi idual en
las o ganizaciones es modelada social-
men e. Como a i mó
Simon (1991,
p. 125): «Lo que un indi iduo ap ende en
una o ganización depende en g an medi-
da de lo que o os miemb os ya saben o
piensan, así como de los di e en es ipos
de in o mación disponibles en el con ex o
o ganiza i o».
La idea de ap endizajes indi iduales
que, po acumulación, gene an ap endi-
zaje o ganiza i o ha ía innecesa io dicho
concep o. Si usamos el cons uc o
ap en-
dizaje o ganiza i o
es, p ecisamen e, po -
que pe mi e que nos mo amos a un ni el
eó ico dis in o del indi idual, dis in o
del análisis
psicológico
de la conduc a hu-
mana. En es e o o ni el, el o ganiza i o,
el ap endizaje apa ece como una p opie-
dad eme gen e de las o ganizaciones,
como su p incipal log o e olu i o. Como
Louis (2000)
ha señalado, el ap endizaje
o ganiza i o equie e el p ocesamien o
social de la in o mación, has a llega a in-
e p e aciones sob e los hechos y conoci-
mien os socialmen e cons uidos.
Es el momen o de eco da que el
ap endizaje sólo es posible den o de un
con ex o y u o de la elación de un suje-
o con ese con ex o que, po supues o, in-
cluye a los demás su
j
e os. Todo ap endi-
zaje su ge de una necesidad impues a a los
indi iduos po los cambios que ine i a-
blemen e suceden en su en o no. Como el
p opio Dogson (1993, p. 380) econoce,
«el ap endizaje o ganiza i o es an na u al
como el ap endizaje indi idual, en la me-
dida en que ambos in en an ajus a se y
sob e i i en un mundo incie o y compe-
i i o». Y más adelan e él mismo cues-
iona la idea de ap endizaje o ganiza i o
como me a acumulación de ap endizajes
indi iduales, mani es ando su acue do con
Hedbe g, ci ándolo (1981, p.
3):
«Aunque
el ap endizaje o ganiza i o ocu e a a és
de los indi iduos, pod ía se un e o con-
clui que no es más que el esul ado acu-
mulado del ap endizaje de los miemb os.
Las o ganizaciones no ienen ce eb os,
pe o poseen sis emas cogni i os y memo-
ia. Sus miemb os ienen y an, los líde es
cambian, pe o la memo ia o ganiza i a
p ese a cie os compo amien os, mapas
men ales, no mas y alo es a lo la go del
iempo».
¿ORGANIZACIONES
QUE APRENDEN
(Y ORGANIZACIONES QUE NO APRENDEN)
O TODAS LAS ORGANIZACIONES APRENDEN?
O o p oblema p oceden e de la idea de
o ganizaciones que ap enden
consis e en
que nos obliga a pensa en un ipo especial
de o ganización (las que ap enden) en
oposición a las demás (que no ap enden) y
no en odas las o ganizaciones, que es lo
que debe hace una eo ía con aspi acio-
nes de uni e salidad. Pa a empeza , esul-
a más que dudoso que se pueda aza
con p ecisión al línea di iso ia. Pe o lo
impo an e es que es a dico omía p oduce
un e ec o secunda io e dade amen e pe -
nicioso. Nos hace pensa en las o ganiza-
ciones que ap enden y en las que no
ap enden como o ganizaciones
di e en es,
es deci , como o ganizaciones de di e en e
ipo o na u aleza. A pa i de ahí, la e le-
xión en é minos dico ómicos lo aba ca
odo, impidiéndonos la isión de los p o-
cesos, de los ma ices, de la di e sidad. Po
ejemplo, di emos que las o ganizaciones
que no ap enden desa ollan un ap en-
dizaje
adap a i o,
mien as que el de las
80
o as es un ap endizaje
gene a i o,
«donde
—en ez de p e alece pau as y no mas ya
es ablecidas— indaga nue as posibilidades,
que inc emen an su capacidad pa a c ea
en el u u o, e lejando cambios más p o-
undos, a ni el de alo es y asunciones
que gobie nan el compo amien o de la
o ganización» (Bolí a , 2000, p. 27). Tam-
bién A gy is y
Schön (1978)
dis inguie-
on dos ipos de o ganizaciones. «Las del
Modelo I
han ins i ucionalizado unas u i-
nas de ensi as que les impiden ap ende
de modo gene a i o» (Bolí a , 2000,
p. 42); en ellas la cul u a ins i ucional
abo a odo in en o de pensa o hace las
cosas de mane a di e en e. Po el con a-
io, las del
Modelo II,
cons i uyen el pa aí-
so en las que odo se humano desea ía
abaja : hay conco dancia en e la isión
que ienen de s mismas, decla ada en los
documen os o iciales y las
eo ías en uso
que se desp enden de sus acciones; es o les
p opo ciona cla idad, ape u a a la discu-
sión, capacidad pa a ap ende de sus e o-
es, una p ác ica delibe a i a, e c.
Desde nues o pun o de is a, esul-
a muy di ícil sepa a lo adap a i o de lo
gene a i o, pues o que el compo a-
mien o es siemp e, al mismo iempo,
adap a i o y gene a i o a la ez. P opo-
ne los como de ini o ios de dos ipos di-
e en es de o ganizaciones puede expli-
ca se, en odo caso, en el cu so de una
con e sación en e dos ge en es pa a ha-
ce se una idea ápida e in ui i a sob e
la o ganización, pe o no como ma co
concep ual álido pa a desa olla una
eo ía de las o ganizaciones. El p opio
Bolí a ha eunido comen a ios de di-
e en es au o es que señalan que ambos
ipos de ap endizaje son impo an es
y pueden se desa ollados conjun a-
men e. El mismo alcanza a deci : «No
lle a muy lejos, en la p ác ica, opone los
dico ómicamen e: en muchos casos,
después de habe in en ado cambios
discon inuos, inc emen ales, median-
e ap endizaje adap a i o, puede se
un medio pa a da un sal o y consolida
un ap endizaje ans o mado o gene a-
i o» (Bolí a , 2000, p. 34).
En úl ima ins ancia podemos p egun-
a nos quién le si e una eo ía sob e las
o ganizaciones que ap enden? Desde lue-
go, a las que supues amen e ap enden no,
po que ellas ya lo hacen. En onces es a las
que no ap enden?, cómo lo hace?,¿mos-
ándoles la me a? La eo ía que di e encia
a las o ganizaciones que ap enden de las
que no ap enden pa ece asumi implíci a-
men e que la me a o mulación de un
modelo en los sis emas sociales si e pa a
que sis emas simila es se encaminen dócil
y o denadamen e hacia ese modelo. Eso
es, sencillamen e, una alacia; las cosas
nunca
suceden así. Esa idea p ocede de la
adición de las eo ías de la ges ión, pe o
esul a an abusi amen e simpli icado a
que uno no se esis e a p egun a se ¿ aba-
ja on los consul o es que an en usiás ica-
men e p oponen es as eo ías en alguna
co po ación en la que alguien dije a «así es
como hemos de compo a nos a pa i de
aho a» o «así es como amos a unciona »
y la o ganización simplemen e cambia a
pa a ajus a se al modelo? Como ha plan-
eado
Ludewig (1996,
p. 129) «una eo ía
que es ablecie a el concep o de socializa-
ción sob e la p oducción del compo a-
mien o adecuado y con o me a las expec-
a i as, no pod ía explica el o igen de los
modelos de compo amien o con a ios».
Si en la ase an e io cambiamos
sociali-
zación
po
ap endizaje
—po lo demás é -
minos que pe enecen a la misma amilia
concep ual— se e á que es amos diciendo
lo mismo que él plan ea.
LA CRÍTICA:
UN CAMINO A NINGUNA PARTE
Las dos ideas desplegadas en el apa ado
an e io , es o es, la de que las o ganizacio-
nes ap enden cuando se conducen a sí
mismas hacia un es ado ideal y la de que
81
quienes ap enden son los miemb os de la
o ganización y no las o ganizaciones mis-
mas, son cong uen es en e s e igualmen-
e echazables. Ambas emi en a la idea de
base de que las acciones o ganiza i as se
o iginan esencialmen e a pa i de decisio-
nes que sus miemb os oman de mane a
conscien e y acional. Se a a de la ieja
idea del
ac o acional. Es os ac o es, con
sus decisiones, o ien an a la o ganización
hacia me as p ees ablecidas. De es a ma-
ne a, po ejemplo, unas o ganizaciones
op a ían
po la colegialidad y o as po el
celula ismo; unas po la lexibilidad o ga-
niza i a y o as po la igidez o la bu oc a-
cia; unas decidi ían
se pe meables y o as
ce a se sob e s mismas. A pa i de ahí,
que la o ganización sea inno ado a, de-
moc á ica o excelen e depende, unda-
men almen e, de la ampli ud del consen-
so que puedan alcanza pa a se lo. En
de ini i a, de la ue za con que deseen se -
lo. Es o coloca la esponsabilidad del
ap endizaje de la o ganización sob e los
homb os de sus miemb os, igno ando que
oda o ganización con o ma un sis ema
cuyas p opiedades no se explican a pa i
de la suma de las p opiedades de los indi-
iduos, e igno ando que es undamen al-
men e en las p opiedades o ganiza i as y
no en las indi iduales donde se encuen-
an la mayo pa e de las explicaciones
ace ca de la conduc a de los miemb os
den o de la o ganización.
Podemos ca ac e iza es e pun o de
is a de
idealis a,
ya que apenas conside a
la his o ia o el con ex o de la o ganiza-
ción. El idealismo es un icio in elec ual
al que las disciplinas cien í icas son más
p opensas mien as menos desa ollada se
halle su base epis emológica. La idea del
ac o acional pa ece igno a que odo
compo amien o o decisión indi idual es
un elemen o de un p oceso social ( iene
como e e en e a la sociedad y al mismo
iempo la ans o ma) y 9ue en odo p o-
ceso social hay ap endizaje.
Cuando mi amos el ap endizaje o ga-
niza i o como el p oduc o de un p oceso
social y no como la suma de decisiones in-
di iduales, ine i ablemen e se nos e ela su
complejidad. En onces ya no depende ex-
clusi amen e de la azón, el buen juicio, las
me as o las in enciones, sino que ambién
in e ienen la his o ia y el con ex o ins i u-
cional. En onces nos damos cuen a de que
la o ganización ap ende an o de sus éxi os
como de sus acasos, de sus épocas do adas
y de sus
annus ho ibilis,
de las conmocio-
nes que p oduje on en su in e io los cam-
bios sociales y polí icos, de sus sueños y
ambién de sus us aciones. Desde es e
pun o de is a, los que San os Gue a men-
ciona como obs áculos pa a el ap endizaje
—«la u inización de las p ác icas p o esio-
nales, la descoo dinación, la bu oc a iza-
ción de los cambios, la di ección ge encia-
lis a, la desmo i ación del p o eso ado»,
e c.— a noso os nos pa ecen lisa y llana-
men e
ap endizajes.
Sólo si los conside a-
mos así nos p eocupa emos de comp en-
de las ci cuns ancias y los p ocesos que los
ac i a on, en ez de p eocupa nos an sólo
de elimina los y sus i ui los po o os nue-
os y,
sin duda,
mejo es.
En consecuencia, el ap endizaje no es
un es ado ideal que alcanzan cie as o ga-
nizaciones, sino un p oceso na u al, in-
ínseco a la acción de o ganiza . Pa a no-
so os
ap endizaje ins i ucional
es
cualquie espues a de una ins i ución a
los cambios que suceden an o en su en-
o no como en su in e io . Es un p oceso
que nunca se de iene y que sigue un cu so
que no es á comple a y exclusi amen e
de e minado po las in enciones de sus
miemb os o de sus líde es, sino que es el
esul ado de una compleja ama
de
in e -
acciones. Es el esponsable de la di e si-
dad de o mas o con igu aciones o gani-
za i as que se da incluso en e
o ganizaciones que compa en la misma
es uc u a o mal. Así es posible ap ende
a ab i se al en o no an o como a de en-
de se de él. Se puede ap ende la desidia
82
an o como el en usiasmo; la excelencia
an o como la co upción.
Ese p oceso de ap endizaje queda
plasmado en es uc u as sociales (de
ínculos y de pode ) y en es uc u as de
signi icado (no mas, alo es, conocimien-
o, e c.). Po lo an o, se a a de un p oce-
so
cogni i o
de la p opia o ganización, no
de un p oceso de acumulación de ap en-
dizajes indi iduales. En es e sen ido, la
dis inción en e lo indi idual y lo social es
sólo álida en el plano o mal; en el plano
de la acción no es posible sepa a los. Si
bien es cie o que los indi iduos somos
pa e de la sociedad, no lo es menos que lo
social es una dimensión de lo indi idual,
desde el momen o en que cada uno de no-
so os in e io izamos o mas de exp e-
sión, no mas, alo es, ideas que son colec-
i as.
Como ha econocido el p opio
Senge,
con mucha ecuencia la idea de ap endi-
zaje o ganiza i o no se ha u ilizado como
desc ip i a de una si uación o un p oceso,
sino como p oponen e de un ideal, de un
ipo ideal de o ganización o como una i-
sión de lo que las o ganizaciones debe ían
se . El p oblema consis e, desde nues o
pun o de is a, en que desde el momen o
en que se abaja con un ho izon e ideal,
se hace ex emadamen e complicado
cons ui una eo ía sob e el modo en que
algo unciona.
Po lo demás, el e ec o bene icioso de
un en oque al e na i o como el que p o-
ponemos es su espe o hacia los que aba-
jan en la p ác ica. Si su o ganización
no
ap ende,
en el sen ido de que no se di ige
hacia ese es ado ideal de e minado po los
expe os, la adminis ación o la sociedad,
no es po que us ed o sus compañe os sean
unos i esponsables o simplemen e malos
p o esionales, ni po que sus líde es sean
incompe en es. Ese
no ap ende
se á adap-
ación, ap ende a sob e i i . Y en onces,
la esponsabilidad end á que se compa -
ida po odos los que de alguna o ma
pa icipamos en el p oceso, incluidos los
expe os, la adminis ación y la sociedad.
Lo que apa ece es una ed de esponsabili-
dades, en la que cada agen e es a la ez
causan e y de e minado po los o os. En
de ini i a, se pe ila el p oceso como el
e dade o agen e del ap endizaje. En los
siguien es apa ados a a emos de o ece
esa isión del ap endizaje o ganiza i o al-
e na i a a la del ap endizaje como un
ideal en sí mismo.
LAS LUCES. APRENDER COMO PROPIEDAD
DE LOS SISTEMAS COMPLEJOS
Nues a búsqueda de una eo ía ealmen-
e comp ensi a del ap endizaje y, po ex-
ensión, del conocimien o de las o ganiza-
ciones pod ía empeza po las siguien es
p egun as:
¿Es
necesa io un ce eb o pa a
ap ende ?,
¿es
al menos necesa io es a
i o?,¿no pod íamos a i ma que ac ual-
men e cie as máquinas son capaces de
ap ende de sus acciones y del impac o
que causan sob e su en o no? Desde cie o
pun o de is a, al cual nos adsc ibimos,
ap ende equie e nada más —y nada me-
nos— que una es uc u a cogni i a. Los o -
ganismos i os disponen de esa es uc u-
a, la cual les pe mi e, como mínimo,
ope a con dis inciones y, como máximo,
p egun a se po sí mismos o po el u u o
(en de ini i a, una o ma más so is icada
de dis inción). Pe o hay ya ambién mu-
chos au o es que econocen a los sis emas
sociales la capacidad pa a c ea ales es-
uc u as. Los biólogos Ma u ana y Va ela
(1998) ab ie on la pue a a un cambio a-
dical en nues a idea de la cognición en su
lib o
El á bol del conocimien o.
Pa a ellos,
la cognición es un a ibu o de odos los
sis emas i os y ambién de los sis emas
sociales en an o que ag egados de se es i-
os. Desde su pun o de is a, son los sis e-
mas los que ap enden y los se es humanos
ap endemos, de mane a peculia y al a-
men e so is icada, en an o que sis emas
do ados de ce eb os muy e olucionados.
83
imposible. Sin emba go, las es uc u as
sis émicas a las que hemos es ado aludien-
do ienen la p opiedad de c ea
o den des-
de el uido.
Ellas son las que ga an izan
una cie a es abilidad a pa i de con igu-
aciones ela i amen e pe du ables que
hacen econocible —y analizable— al sis e-
ma.
En odo caso, el compo amien o u-
ina io de los sis emas es cons a able an
ácilmen e como su capacidad pa a da -
nos so p esas. Las ideas de au onomía, au-
oo ganización, de una lógica in e na no
de e minada comple amen e ni po el en-
o no ni po un agen e acional o po a-
ios, nos lle an a un nue o co ola io: los
sis emas se mue en en el dominio de la
c ea i idad. An e el mismo en o no cam-
bian e y deses abilizado , algunas emp e-
sas cambia án de es a egia, o as de clien-
ela, o as imp imi án cambios en sus
p oduc os, o as en su es uc u a, o as
simplemen e cambia án de mobilia io, de
sede o de logo ipo y o as expe imen a án
cambios múl iples. Algunas se ha án me-
jo es a los ojos de los usua ios o de ellas
mismas; y o as peo es en su
modus ope-
andi,
pe o puede que más e ec i as. Unas
se ha án más cla as y accesibles, o as se
co ompe án. Unas di undi án pode ha-
cia la pe i e ia o incluso desplaza án una
pa e hacia el ex e io ; o as lo concen a-
án en un núcleo cen al, sob e odo si hay
una amenaza ex e na, eal o imagina ia,
una c isis o un pe iodo de escasez de e-
cu sos. No hay una única ó mula ni am-
poco ninguna clase de de e minismo en la
selección de la ó mula que se emplea á; es
deci , no pod emos es ablece , dado un
conjun o
de
ci cuns ancias in e nas y ex-
e nas, cuál se á la ó mula a adop a .
Pues o que las o ganizaciones, en an o
que sis emas, son sensibles a las condicio-
nes iniciales, puede que pequeñas a ia-
ciones en e dos o ganizaciones cuales-
quie a de e minen muy di e en es
caminos a segui po cada una de ellas.
Noso os mismos, en una in es iga-
ción aún en cu so, hemos encon ado
dos mane as adicalmen e opues as de
eacciona an e un mismo p oblema en
cen os escola es de pequeñas comunida-
des u ales: la g an o ación del pe sonal
docen e que iene luga cada cu so esco-
la . Algunos cen os escola es han op ado
po e o za el núcleo es able de p o eso-
es con la c eación de una ue e iden i-
dad y conse ando pa a sí mismos los e-
so es o males del pode . Es o coloca a
los p o eso es ecién llegados en
la pe i e-
ia social
de la ins i ución, c eándoles un
sen imien o de escasa pe enencia a la
misma. En o os cen os, po el con a-
io, es el núcleo es able de p o eso es el
que se coloca a sí mismo en la pe i e ia,
en egando odo el pode a
los nue os
y
adop ando lo que pod íamos de ini
como una iden idad
g is
o
de pe il bajo,
pe o conse ando impo an es eso es
in o males de in luencia que son ac i a-
dos an p on o como lo conside an opo -
uno. Pa a noso os, eso se llama ap en-
dizaje o ganiza i o.
LA CREATIVIDAD COMO APRENDIZAJE
EN EL LIMITE DEL CAOS
Hay muchas e idencias en di e sos cam-
pos cien í icos de que las ans o macio-
nes de los sis emas se acele an en si ua-
ciones alejadas del equilib io. En los
sis emas ísicos se a a del equilib io e -
modinámico, pe o en los sis emas socia-
les las si uaciones alejadas del equilib io
ep esen an sucesos y expe iencias que
no se pueden in eg a con acilidad
en las
es uc u as p eexis en es y, en conse-
cuencia p oducen c isis y con lic os. Sin
emba go, las si uaciones de desequilib io
no sólo p oducen una pa icula d amá-
ica in e na; a o unadamen e ambién
es imulan la c ea i idad y, en consecuen-
cia, el ap endizaje del sis ema. De es a
o ma, las endencias disipa i as de los
90
sis emas complejos (P igogine, 1997), su
pe se e ancia pa a o ien a se en di ec-
ción al lími e del caos (Lewin, 1995) ga-
an izan, pa adójicamen e, su supe i-
encia.
Es a idea del caos como un elemen o
cons i u i o de la dinámica de los sis emas
complejos se a ab iendo paso p og esi a-
men e en el campo educa i o (Fullan,
1993 y 1998; Ha g ea es, 1998). No obs-
an e, es p eciso coloca la noción de caos
en el ma co concep ual más amplio del
pensamien o sis émico. Pa a la eo ía de
sis emas, caos y o den son dos concep os
complemen a ios que a an de explica el
mismo enómeno: la capacidad au oo ga-
nizado a de los sis emas complejos. Bajo
es e pun o de is a, el caos es es uc u an-
e, es o es, c ea las condiciones de las que
su ge un nue o o den. Eso no nos dice
nada ace ca de la calidad, la bondad o la
mo alidad del o den esul an e, los cuales
hab emos de juzga desde o o ma co de
e e encia di e en e. Tan sólo nos pe mi e
analiza su iabilidad.
Dado el ca ác e c ea i o del caos en
los sis emas, nos pa ece desen ocada la i-
sión de una endencia
na u al
que la ac-
ción o ganiza i a debe comba i . Es a i-
sión apa ece en Fullan (1998) cuando
a i ma: «En Change Fo ces concluí que el
«sis ema» es in ínsicamen e no-lineal y
endémicamen e agmen ado e incohe-
en e; que es a o ma de se es muy p opia
de las sociedades dinámicamen e comple-
jas. La única de ensa iable, decía, e a
'
de-
sa olla más y más p o undas capacidades
de ap endizaje pa a ap ende más allá del
sis ema, pa a c ea pau as indi iduales y
g upales de cohe encia» (p. 222). Desde
nues o pun o de is a, es cie o que la no
linealida d o, lo que es lo mismo, la ecu -
si idad y sus consecuencias, la pa adoja y
la ince idumb e, son p opiedades in ín-
secas de los sis emas complejos. Pe o és os
son, in ínsecamen e ambién, cohe en-
es. Lo que ocu e es que esa cohe encia
eme ge, como hemos is o más a iba,
desde una lógica in e na que no siemp e
puede se en endida po un obse ado
ex e no, o con la que és e puede no es a
de acue do. Cuando dicho obse ado no
puede es ablece , con su p opia lógica, esa
cohe encia, ad ie e caos.
La idea de Fullan de que «en socieda-
des complejas como la nues a, hemos de
ap ende [...] a c ece más allá del sis ema»
(p. 222), se nos an oja una idea an iecoló-
gica, que c ea la icción de que no pe ene-
cemos al sis ema (el mundo, la sociedad,
una o ganización) y nos lle a a un pun o
de pa ida que hace di icil una in e en-
ción e icaz en los p ocesos de cambio en
las o ganizaciones. Es una idea que nos
aboca hacia un ac i ismo ciego, que c ee
que no necesi a comp ende la lógica de
los sis emas de los que o mamos pa e,
sino an sólo se conscien es de nues os
p opósi os, o dena los, secuencia los ade-
cuadamen e... ;y consegui los! F en e a la
p opues a de Fullan de
ac ua a pesa del
sis ema
noso os pensamos que sólo es ma-
e ialmen e posible
ac ua con o den o del
sis ema,
u ilizando —eso sí— sus p opios e-
cu sos en un sen ido c ea i o y o ien ado
a la mejo a.
CONOCIMIENTO
DE LAS ORGANIZACIONES Y ADAPTACIÓN
El ap endizaje o ganiza i o pod ía consi-
de a se el uso y la c eación de conocimien-
o social po cualquie medio y o ien ado
hacia cualquie di ección. Es e pun o de
is a desca a delibe adamen e la iden i i-
cación del ap endizaje y la mejo a, po en-
ende lo un pun o de is a que no lle a a la
eo ía a ninguna pa e y le es a uni e sali-
dad y po encial analí ico. C eemos que el
concep o de mejo a cabe en una eo ía del
ap endizaje o ganiza i o pe o en un ni el
lógico —el
nomo é ico—
di e en e y subo di-
nado al ni el
ideog a ico.
La p io idad de
una eo ía de los sis emas sociales ha de se
comp ende los enómenos que iene a su
91
ca go; sólo a pa i de ahí pod á luego juz-
ga los o in e eni en ellos.
En consecuencia y en el plano ideo-
g á ico, pensamos que sólo podemos con-
side a e dade amen e ú il una eo ía
que explique an o la mejo a como el de-
e io o en las ins i uciones, po que ambas
o man pa e del mismo p oceso: el de
c eación y ec eación del conocimien o
o ganiza i o. Un p oceso que no es ni más
ni menos que la espues a e olu i a de
cada ins i ución an e la ans o mación de
su en o no y de si misma. Exis e una en-
dencia a mi a el cambio de segundo o -
den con mejo es ojos que el cambio de
p ime o den y quizás po eso ese amos
un concep o an impo an e como el de
ap endizaje
pa a es e ipo de cambio. Pe o
no podemos deja de econoce que cuan-
do una ins i ución se cie a a nue as e o -
mas po que c ee no pode abso be las
exis en es, es á ambién desa ollando un
ap endizaje, median e el que acomoda
la
ealidad
a
su ealidad
(o al menos, a la i-
sión que ha cons uido ace ca de és a). Ese
cambio adap a i o pod á se juzpdo de
o ma nega i a desde una lógica ajena a la
o ganización. Pe o
desde su pun o de is a,
se e á p obablemen e como un cambio
necesa io, ligado a su supe i encia.
Ob iamen e, podemos y debemos hace
es ue zos pa a
enseña
a la o ganización a
e las cosas de o a mane a, pe o es im-
p escindible que noso os ap endamos
an es a
e
la o ganización del modo en
que ella se e a s misma.
Una o ganización no ap ende sólo
cuando e lexiona, ges iona el conoci-
mien o, abaja coope a i amen e, se
o ien a hacia la inno ación, lexibiliza sus
es uc u as, se halla disponible pa a el
cambio, adop a una cul u a
adecuada,
e c.). También ap ende cuando adop a
una cul u a
inadecuada,
cuando esis e,
cuando bloquea inicia i as, cuando se co-
ompe o cuando excluye a sus miemb os
o allegados. Las con igu aciones c i icas
que adop a una ins i ución (Fe nández,
1994)
ambién son es uc u as ap endi-
das. Ap ende es descub i nue os modos
de
se .
O dicho de o o modo,
se ,
i i , es
ap ende . No se puede disocia lo uno de
lo o o. El ap endizaje ab e a los sis emas a
un mundo de posibilidades en donde
nada es á p ede e minado.
En consecuencia, el desa ollo de una
o ganización, no debe se plan eado ex-
clusi amen e en é minos de encon a los
cambios que sean
ealmen e
posi i os y
desca a los que sean
ealmen e
nega i os.
La sociedad y sus ins i uciones negocian
pe manen emen e la o ma que ambas
adop a án pa a acopla se mu uamen e y a
cada coyun u a his ó ica. Es a debe ía se
la base de una pe spec i a ecológica de las
o ganizaciones (Si o nik, 1998). En ese
sen ido, el desa ollo sos enible de las ins-
i uciones, equie e un diálogo que conci-
lie su p opia o ma de e las cosas con la
mi ada de
los demás,
sea la de la adminis-
ación, la de los
expe os,
o la de la socie-
dad en gene al.
TODO CAMBIO SE PRODUCE
A PARTIR DE LA IDENTIDAD
El
ap endizaje o ganiza i o
cons i ui ía el
mo o de al desa ollo. Es e se ía el con-
cep o que nos pod ía ayuda a en ende el
cambio en las o ganizaciones como un
p oceso que es, a la ez, adap a i o y gene-
a i o, es abilizado y mo ogénico, in e-
g ando así la pe spec i a de la inno ación
con la de la e olución. En odo caso, in-
uimos que la comp ensión del modo en
que las o ganizaciones se adap an ha de
deci nos mucho ace ca del modo en que
es posible c ea algo
di e en e
en ellas.
El ap endizaje o ganiza i o ga an iza
la e olución del sis ema, es o es, el man e-
nimien o de cie a o ma es able (inclui-
das unciones y es uc u as) a a és de
con inuos cambios. De modo pe spicaz
E kin y Sch a s ein (1997) se e ie en a las
o ganizaciones como
en idades diseñadas
92
pa a no cambia que cambian con inua-
men e.
Es abilidad y cambio se p esen an
como elemen os o pa es del mismo p o-
blema. También Se gio anni (1998) e-
conoce que
es abilidad ), cambio pa ecen
coexis i a causa de la endencia de la es abi-
lidad a abso be los cambios sin al e a las
asunciones y las o mas implíci as.
E ec i amen e, un sis ema no puede
en ende el mundo ci cundan e ni en en-
de se a sí mismo más que desde su p opia
iden idad,
desde su mundo de signi icados
y desde sus alo es. Cuando cambia su
modo de e el mundo es que sus se ias de
iden idad han cambiado. En es e sen ido,
no son las o ganizaciones educa i as, como
p opone Qua z (1995) (ci ado po Se eio-
anni, 1998, p. 576) sino odas las ins i u-
ciones sociales, las que se ca ac e izan po
«una cul u a dominan e de e o mas es a-
bilizado as que a a de e ina la p ác ica
docen e pa a no pe mi i que cambios a-
dicales engan luga » (p. 240). En oda ins-
i ución se da la endencia a e i a los cam-
bios adicales que, ob iamen e, cues ionan
su iden idad. Lo cual no quie e deci que
es os cambios no puedan da se ni, mucho
menos, que no
deban
da se. En consecuen-
cia y desde es a pe spec i a, la iden idad no
es un concep o es á ico sino que incluye la
dinámica median e la cual las ins i uciones
se ans o man a sí mismas.
CONCLUSIÓN
Hemos c i icado la idea del ap endizaje
o ganiza i o como un es ado ideal que al-
canzan cie as o ganizaciones po educ-
cionis a y ajena a la uc í e a adición
eó ica de las ciencias de la educación so-
b e el ap endizaje como el p oceso clue de-
ine y egula la in e acción de un sis ema
con su medio.
F en e a ella, hemos '
p
lan eado que los
sis emas ap enden po el hecho de desa-
olla es uc u as basadas en el conoci-
mien o y en la comunicación, median e
las que in e p e an de mane a colec i a el
signi icado de los acon ecimien os que
ienen que e con ella y median e las que
o ien an la acción. Es a concepción eúne
el po encial su icien e pa a aglu ina las
eo ías de i adas de la adición del cam-
bio plani icado y, al mismo iempo, de las
eo ías de la complejidad, el caos y la e o-
lución en las o ganizaciones.
Bajo es e pun o de is a, el ap endiza-
je apa ece como una p opiedad de los sis-
emas complejos median e la que a on-
an la complejidad inhe en e a su en o no
y a sus p opias es uc u as; ambién como
un p oceso basado en la comunicación
que p oduce
esas
es uc u as median e las
que la o ganización alcanza algún ipo de
uncionamien o in eg ado y cohe en e
con su p opia
lógica in e na.
En conse-
cuencia, el ap endizaje lle a a las o ganiza-
ciones po caminos di e sos y esencial-
men e imp e isibles: an o la c isis y el
con lic o como la es abilidad; an o los
pequeños ajus es como la c ea i idad y la
inno ación; an o la mejo a como la co-
upción o el de e io o. Todos los es adios
de ap endizaje son dinos de se enidos
en cuen a cuando analizamos la e olución
del sis ema o ganiza i o. Las acciones in-
encionales que conducen a la inno ación
y a la mejo a es án obligadas a comp en-
de la iden idad de la o ganización pa a
es ablece allí el pun o de pa ida.
La eo ía que necesi amos ha de es a
p eocupada sob e odo po el p oceso de
ap endizaje; o ien ada hacia la desc ipción
de cómo las ins i uciones ap enden y cómo
usan el conocimien o adqui ido; hacia el
modo como cons uyen y econs uyen sus
es uc u as de conexión en base a lo que
han ap endido; y hacia el modo como esas
es uc u as condicionan los nue os ap en-
dizajes. Una eo ía, que nos acla e cómo se
ins i ucionalizan las pau as y no mas que
igen la acción o ganiza i a. Una eo ía, en
de ini i a, o ien ada al análisis más que a la
p esc ipción, que p opo cione a los agen es
de cambio una pla a o ma de comp ensión
93
del con ex o o ganiza i o
local
sob e la
cual, ellos mismos, puedan diseña es a e-
gias de cambio adap adas a cada o ganiza-
ción y desa olladas con los ecu sos con
que és a cuen a.
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