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Aprendizaje organizativo: Un paisaje de luces y sombras

Abstract

El concepto aprendizaje organizativo representa el último intento de poner la teoría de la organización al servicio de la innovación educativa, ante la presión de una sociedad en la que los plazos de cualquier proceso de cambio se acortan irremisiblemente. En este sentido, lo podemos considerar heredero de las dos grandes tradiciones teóricas que se han ocupado del estudio de las organizaciones en general y de las educativas en particular: la tradición de la eficacia y la del desarrollo y la mejora. A medida que el constructo se afianza en el campo educativo, vamos percibiendo un paisaje d€ luces y sombrar. Por un lado está la posibilidad de una teoría que considera la organización como un complejo sistema cognitivo que elabora conocimiento, lo usa, lo transmite y se desarrolla a partir de él, proporcionandonos la posibilidad de reunir las perspectivas del cambio planificado y las de la complejidad y el caos. Por otro lado, ciertos enfoques concretados en la perspectiva de las organizaciones que aprenden nos devuelven a antiguos esquemas reduccionistas e idealistas que creíamos ya superados. Este artículo parte de la crítica a estos enfoques procedentes en su mayor parte del campo de la gestión de empresas, para a continuación fundamentar un enfoque alternativo enraizado en la perspectiva de los sistemas complejos. En definitiva, trataremos de abrir el paso a /as luces desde la crítica hacia Zis sombras

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Aprendizaje organizativo: Un paisaje de luces y sombras

Author: López Yáñez, Julián
Publisher: Ministerio de Educación, MINEDUC (www.mineduc.cl)
Year: 2002
Source: https://idus.us.es/bitstreams/13e615df-cb2e-4fec-8acc-a4cfad515931/download
APRENDIZAJE ORGANIZATIVO: UN PAISAJE DE LUCES Y SOMBRAS
JULIÁN LÓPEZ YÁÑEZ
(1
RESUMEN.
El concep o
ap endizaje o ganiza i o
ep esen a el úl imo in en o de pone la
eo ía de la o ganización al se icio de la inno ación educa i a, an e la p esión de una so-
ciedad en la que los plazos de cualquie p oceso de cambio se aco an i emisiblemen e. En
es e sen ido, lo podemos conside a he ede o de las dos g andes adiciones eó icas que se
han ocupado del es udio de las o ganizaciones en gene al y de las educa i as en pa icula :
la adición de la e icacia y la del desa ollo y la mejo a. A medida que el cons uc o se
a ianza en el campo educa i o, amos pe cibiendo
un paisaje
d€
luces y somb a .
Po un lado
es á la posibilidad de una eo ía que conside a la o ganización como un complejo sis ema
cogni i o que elabo a conocimien o, lo usa, lo ansmi e y se desa olla a pa i de él, p o-
po cionandonos la posibilidad de euni las pe spec i as del cambio plani icado y las de la
complejidad y el caos. Po o o lado, cie os en oques conc e ados en la pe spec i a de las
o ganizaciones que ap enden
nos de uel en a an iguos esquemas educcionis as e idealis as
que c eíamos ya supe ados. Es e a ículo pa e de la c í ica a es os en oques p oceden es en
su mayo pa e del campo de la ges ión de emp esas, pa a a con inuación undamen a un
en oque al e na i o en aizado en la pe spec i a de los sis emas complejos. En de ini i a,
a a emos de ab i el paso a /as
luces
desde la c í ica hacia
Zis somb as.
ABSTRACT.
The concep
o
o ganisa ional lea ning
ep esen s he la es a emp
o
pu
die
heo y o o ganisa ion a
die
se ice
o inno a i e
educa ion,
in esponse
o
p essu e
om
a socie y in which
die
deadlines o any p ocess o change
a e elen lessly sho ened.
In his ega d, we may conside ha i ollows in die s eps o die wo majo heo e ical a-
di ions ha ha e
deal
wi h
die
s udy o o ganisa ions a la ge, and pa icula ly o
educa-
cional o ganisa ions— he adi ion o e iciency and
die
adi ion o de
.
elopmen and im-
p o emen . Inso a as he cons uc becomes oo ed in
die
educa ional ield, we pe cei e
a
kmdscape o ligh and shadows.
On
die
one
hand, we ha e die possibili y o a heo y ha
conside s o g-anisa ion as a complex cogni i e sys em ha elabo a es knowledge, uses i ,
ansmi s i and is de eloped he e om, o e ing us die possibili y o b inging oge he die
iewpoin o a planned change and ha o complexi y and chaos. On
die
o he
hand, ce -
ain app oaches aking shape in die iewpoin
o
ka ning o ganisa ions
ecall old
educ ionis and idealis ic amewo ks ha we hough had been o e come. This a icle
akes
as i s s a ing poin die c i icism
o
hese app oaches ha o igina e mos ly om die
business managemen ield, and goes on
o
p o ide
die
g ounds o
an al e na i e
app oach oo ed
in die iewpoin o complex sys ems. In sho , we shall y
o
paye he
way o
he ligh
by means o a c i icism
o
he shadows.
(*)
Uni e sidad de Se illa.
Re is a de Educación.
núm.
332 (2003),
pp.
75-95

75
Fecha de en ada:
03-12-2001

Fecha de acep ación:
20-02-2002
INTRODUCCIÓN
Como ha econocido Dogson (1993,
pp. 376-377) la isión que sob e el ap en-
dizaje o ganiza i o eme ge desde la eco-
nomía y la ges ión de emp esas es una
isión basada en el ap endizaje como p o-
duc o y, po an o, es una isión alejada de
la adición que iene el concep o en la
psicología y la pedagogía, p eocupadas
esencialmen e po el
p oceso
de ap endiza-
je. Su plan eamien o de base consis e en
encon a , sis ema iza y comunica a las
o ganizaciones las ca ac e ís icas que és as
deben
posee pa a
con e i se
en o ganiza-
ciones que ap enden. Ninguna o muy es-
casa a ención se p es a al modo en que se
p oduce dicho ap endizaje. En ealidad,
nos pa ece que es e plan eamien o encu-
b e la enésima en a i a pa a dis ingui
aquellas emp esas
que uncionan
de las que
no uncionan (las que aho a se denomi-
nan
o ganizaciones que ap enden
an es se
llamaban
e icaces, excelen es,
que
ges ionan
la calidad o al,
que
ediseñan
sus p ocesos,
e c). Po an o se a a de una ac ualiza-
ción de la eo ía de cambio plani icado,
del cambio en endido como
idelidad
a un
modelo, del cambio basado en el conoci-
mien o de los expe os. Inmega (2000)
nos ha dado ecien emen e un ejemplo
de aplicación de es e en oque a las o gani-
zaciones educa i as en su ponencia
Ges io-
nando o ganizaciones de ap endizaje.
En
ella se azan 15 lineas maes as que se
conjugan odas ellas con el e bo
debe .
Algunos ejemplos son: los di ec o es «de-
ben ene su icien e in eligencia o capa-
cidad inna a pa a ges iona una o ganiza-
ción de ap endizaje» o « olun ad y
compe encia pa a ges iona la» (p. 59); del
mismo modo, el di ec o «debe ía "sabe a
dónde a" [...] o ien a se en unción de
me as u obje i os ijados de an emano»; o
algo an e é eo y ecu en e como «se ca-
paz de «alcanza lo que se p opone»»
(p. 65).
Es e en oque
no ma i o
o
p esc ip i o
del ap endizaje ins i ucional nos pa ece
inadecuado po que se undamen a sob e
isiones idealis as de las o ganizaciones.
La aspi ación de la eo ía pa ece se unda-
men almen e la de desc ibi con p ecisión
un modelo ideal de p ác ica ins i ucional,
en la con ianza de que, ac o seguido, los
miemb os de la o ganización pond án
oda su ue za de olun ad en alcanza ese
modelo. Pod íamos p egun a nos si el a-
bajo con imágenes ideales (hoy de la o ga-
nización, aye del p o eso o del di ec o ),
inalcanzables po su p opia de inición,
impulsa a camina hacia ese ideal o, po el
con a io, desmo i a al
e ela
la dis ancia
en e el luga donde nos encon amos y el
supues o luga donde debe íamos es a .
Nues a expe iencia en la o mación de
di ec o es escola es nos dice que és os no
se sien en en absolu o cómodos con el es-
quema «noso os los expe os plan eamos
p opues as ideales y us edes las aplican»;
po mucho que dichas p opues as es u ie-
an a aladas po la in es igación educa i-
a como cla os c i e ios de e icacia y cali-
dad (López Yáñez, 1998).
Po o o lado, la asimilación ac í ica
que es amos haciendo de una concepción
educcionis a del ap endizaje, p o enien-
e de una adición cien í ica que acaba de
descub i es e concep o, po o o lado nu-
clea de las Ciencias de la Educación, de-
be ía hace nos e lexiona sob e la debili-
dad de nues a posición epis emológica y
sob e la necesidad de una eo ía de la edu-
cación en gene al y de una eo ía de las o -
ganizaciones educa i as en pa icula que
nos p o eja de modas que p ome en más
de lo que o ecen y de p edicado es me-
diä icos.
C
n
Z)IVIO
HEMOS LLEGADO
HASTA AQUÍ?
C eemos que es impo an e examina ,
aunque sea b e emen e, el eco ido que
76
ha e ec uado la eo ía o ganiza i a has a
llega a la noción de ap endizaje o ganiza i-
o. En conc e o, examina emos la huella
de ese eco ido en las pe spec i as sob e la
inno ación educa i a que han omado
como oco y unidad del cambio a las o ga-
nizaciones escola es. No es posible com-
p ende es e eco ido sin conside a la
p eocupación undamen al que ha ma ca-
do la e olución de la
eo ía de la o ganiza-
ción
du an e las cua o úl imas décadas del
siglo >oc
la plani icación de/cambio,
el desa-
ollo de una ingenie ía que pe mi ie a ins-
ala e icazmen e p ocesos de cambio en las
o ganizaciones sociales. A ello no ha pe -
manecido ajena la li e a u a sob e inno a-
ción educa i a, ma cada a uego po la
pe spec i a del
cambio plani icado.
La idea básica subyacen e a las eo-
ías de cambio plani icado es que la in-
no ación se p oduce esencialmen e a
pa i de modelos p ees ablecidos que se
desa ollan median e una ecnología
que incluye ases, es a egias y oles asig-
nados a los di e en es agen es. A pa i
de es a idea común, queda a la conside-
ación de los dis in os en oques el epa -
o de esponsabilidad en e los denomi-
nados
agen es in e nos
(los miemb os de
la o ganización y po ex ensión de la co-
munidad educa i a) y los
agen es ex e -
nos.
Sin emba go, la con ianza en es e
modelo ha decaído en los úl imos a ios.
Yen
ese ambien e es donde hemos de in-
se a la apa ición de la pe spec i a del
ap endizaje o ganiza i o.
ASCENSO A LA FAMA DEL CAMBIO
PLANEADO EN LA EDUCACIÓN
La p eocupación y la e lexión sis emá i-
cas ace ca del cambio en la educación se
ins alan po p ime a ez en la sociedad
no eame icana, coincidiendo con la e-
cupe ación económica que iene luga as
la II Gue a Mundial (Liebe man, 1998).
Es a ecupe ación ae asociada una ue e
dinámica social y la cons ucción de cien-
os de uni e sidades públicas a lo la go del
país, lo cual ep esen a, po un lado la ne-
cesidad, y po o o la posibilidad de es u-
dia el cambio social y de las ins i uciones
y, al mismo iempo, la en ación de in e -
eni en él. En los a ios sesen a, la consoli-
dación del c ecimien o económico, unida
al desa ollo social y ecnológico aen una
época de op imismo ace ca de las posibili-
dades de diseña ins i uciones y p ocesos
de mane a que si an como eng anajes
e icaces pa a esa g an
mecánica social
que
es á en ma cha. Es la época de la acionali-
zación, la plani icación y la ecnología.
Bennis, Benne y Chin (1953) habían in-
oducido el concep o de
cambio
(social)
plani icado
pe o oda ía a da ía algunos
a ios en se aplicado al campo educa i o.
Conc e amen e hubo que espe a al mo-
imien o de
Gue a a la Pob eza
y a la
p eocupación po la
igualdad de opo uni-
dades
que desa a on una se ie de in o mes
ede a es en e los que des aca el
In o me
Coleman,
ealizado en 1966. En onces la
sociedad no eame icana ol ió la mi ada
hacia las ins i uciones educa i as pa a exi-
gi les
cambios
que die an espues a a esos
p oblemas que ompían d amá icamen e
el sueño de bienes a y p ospe idad de la
pujan e y ya muy in luyen e clase media.
La educación espondió lógicamen e con
es ue zos y p opues as que es aban imbui-
dos po el
espí i u de los iempos.
Así lo e-
cie on y se desa olla on (especialmen e
en los se en a) mo imien os como el de
Escuelas E icaces
o el de
RD
& D
(Resea ch,
De elopmen and Dissemina ion),
y la in-
es igación educa i a expe imen ó un es-
pec acula desa ollo bajo el pa adigma
posi i is a.
Con el desa ollo socioeconómico,
algo más a dío, en la de as ada Eu opa,
llega on al campo educa i o las mismas
p eocupaciones que al o o lado del
A lán ico. Y es a pa i de aquí cuando
empieza a esc ibi se de modo mas o me-
nos conjun o po
EE.UU.
y los paises del
77
no e de Eu opa el guión de la eo ía y la
in es igación ace ca de la inno ación edu-
ca i a.
-
Hay que des aca un pun o de in-
lexión en es a his o ia: la in luencia que
eje ce el mo imien o del
Desa ollo O ga-
niza i o
en una época (la década de los se-
en a) en que el mo imien o e icien is a y
acionalis a ecibía ya las p ime as c í icas
que empezaban a p epa a el e eno pa a
la llegada del en oque e nog á ico a la in-
es igación educa i a. Miles (1998) ha
hecho una e isión más exhaus i a de es a
pa icula
odisea
del cambio escola . El
1). o. se adujo en el campo educa i o en
un én asis sob e el concep o de mejo a
en e al de e icacia y dio luga al
Desa o-
llo Basado en la Escuela
(Bollen, 1987;
Holly y Sou hwo h, 1989; Fullan,
1990).
El mo imien o pa a la mejo a y el de-
sa ollo escola ha con emplado el cambio
como un p oceso esencialmen e in e no
que, sin emba go, puede se ayudado des-
de el ex e io , median e la elección y pues-
a en ma cha de la es a egia adecuada y
las habilidades desplegadas po los aseso-
es y los líde es in e nos. Es a egias y ha-
bilidades han sido, pues, sus p eocupacio-
nes más impo an es, aunque algunos
au o es han empezado a pone en en edi-
cho es e en oque desde den o del mismo
mo imien o. Po ejemplo, Hopkins
(1996) ha econocido el ago amien o de
la idea de
es a egia,
al iempo que eco-
mienda ol e la mi ada sob e la
capaci-
dad in e na de cambio
de los cen os edu-
ca i os. Fullan (1998, p. 216), po su
pa e, nos si úa en la
década de la capaci-
dad de cambio
después de las
décadas de la
implan ación
y
del signi icado.
Miles
(1998,
p. 62) coincide ambién en señala
como nue o elemen o c i ico en la inno-
ación educa i a la
capacidad o ganiza i a
local.
La idea de Ha g ea es (1998,
p. 282) sob e el cambio como un p oceso
al mismo iempo
es a égico
y
cul u al,
pa-
ece comple a el camino has a la isión
del cambio como una cons ucción social
que iene luga esencialmen e en un con-
ex o local a pesa de que pueda se
iniciada o plan eada desde el ex e io .
Y
DE REPENTE DESCUBRIMOS
QUE LAS ESCUELAS APRENDEN
En el campo educa i o, la idea de ap en-
dizaje o ganiza i o p oceden e de la em-
p esa ha i umpido, p ecisamen e, cuan-
do es aba abie o el deba e en e los
pa ida ios de la e icacia escola y los pa -
ida ios de la mejo a, a los que pod íamos
suma los pa ida ios de hace la sín esis
de ambos (Aus in y
Reynolds, 1990;
Hopkins, Ainscow
y Wes , 1994; Hop-
kins, 1996).
Es o explica quizás que muchas de las
isiones del ap endizaje o ganiza i o sos-
enidas po los eó icos de la educación se
pa ezcan mucho al discu so de la e icacia
escola o bien al de la mejo a; aunque los
nue os discu sos apa ezcan un poco e-
mozados. Cuando algunos nos plan ean
lis as de ac o es que poseen las escuelas
que ap enden, es án eedi ando con o o
nomb e los
decálogos
de la excelencia, los
que hicie on deci a Si o nik (1994,
p. 145) «he is o a polí icos y adminis a-
do es de la educación empeñados en e-
mi i eno mes lis as de a iables "depen-
dien es e independien es" a di ec o es
escola es con ecomendaciones pa a lo-
g a las elaciones causa-e ec o espe adas.
¡Aplique los p incipios de la e icacia esco-
la ...!». Es ecuen e asocia ap endizaje y
mejo a. Así, las o ganizaciones ap enden
«cuando la ejecución de a eas que sus
miemb os ejecu an indi idual o colec i a-
men e mejo a cons an emen e, ya sea
po que los p ocedimien os in e nos se
mejo an y/o po que la in e elación en e
los obje i os, los ecu sos y el sis ema ela-
cional se hace, a ni el o ganiza i o, menos
dis uncional» (Gai ín, 2000, p. 73). C ee-
me s (2000, p. 813) plan ea que «en las
o ganizaciones que ap enden, ocu e algo
78
especial, p ecisamen e la e icacia y la me-
jo a», aunque como él mismo econoce
«ni siquie a la elación en e la e icacia y la
mejo a es an cla a y e iden e como se
pensó en un p incipio».
Sin
emba ,
ni el concep o de e ica-
cia ni el de mejo a han a ojado su icien-
e luz sob e la pe inaz endencia de las
o ganizaciones a gene a cambios desde
su in e io , sin ecu i a una plani ica-
ción o mal ni a una di ección in encio-
nal. Sin duda es es e ipo de cambio el
que conduce a la ica di e sidad que las
o ganizaciones mues an en e sí, a la
g an a iedad de compo amien os o ga-
niza i os que podemos encon a an e si-
uaciones simila es. Louis
(2000)
plan ea
la necesidad de que la eo ía sob e el cam-
bio en la educación a ance
más allá del
cambio di igido
y sugie e la pe spec i a
del
ap endizaje o ganiza i o
como idó-
nea, ya que sin e iza las ideas de
cambio
di igido
y
cambio como ana quía.
Es es e
en oque el que nos pa ece más in e esan-
e, el cual pod íamos encuad a bajo el
ó ulo de
ap endizaje o ganiza i o
(en in-
glés
o ganiza ional lea ning/oL).
Sin em-
ba go el en oque p edominan e en cuan-
o a p oducción li e a ia y en cuan o a
uido
es el de las
o ganizaciones que ap en-
den
(lea ning o ganiza ionsko).
Ambos
han sido con as ados po
Eas-
e by-Smi h (1997)
y
Eas e by-Smi h
y
A aujo
(1999).
El segundo de ellos es el
en oque p e e ido de los
consul o es es e-
lla
(Senge
incluido) que o ganizan e en-
os
o ma i os
con la pa a e nalia de los
can an es de
ock.
Y es el en oque hacia el
que amos a di igi nues as c í icas.
LAS SOMBRAS
No podemos hace aquí una e isión ex-
haus i a de la
eo ía sob e el ap endizaje o ga-
niza i o.
Pa a una ac ualización de los
concep os, de iniciones y en oques del
ap endizaje o ganiza i o el lec o puede
consul a el ex o undacional de
A gy is
y
Schön
(1978)
y las e isiones de
Hube
(1991), Dogson (1993)
y Cohen y
Sp oull
(1996).
En cuan o a su aplicación al campo
educa i o, emi i emos a e isiones ecien-
es de au o es españoles: Bolí a
(2000),
Gai ín (2000),
Recio
(2000)
y San os Gue-
a
(2000),
así como la de
Mul o d (1998)
en inglés. Lo que sí ha emos se á discu i los
dos p oblemas cen ales que, desde nues o
pun o de is a, hemos de esol e an es de
emp ende la cons ucción de una eo ía del
ap endizaje en las o ganizaciones. Es as
cues iones son: (a) si el ap endizaje o gani-
za i o iene una en idad p opia o si po el
con a io sólo los indi iduos ap enden, y
(b)
si
ap endizaje o ganiza i o
debe inclui
cualquie cosa que una o ganización ap en-
da, o sólo de e minadas cosas.
][..AS
ORGANIZACIONES APRENDEN
O LA GENTE APRENDE
EN LAS ORGANIZACIONES?
El p ime p oblema con que se ha opado
la eo ía es si po ap endizaje o ganiza i o
en ende íamos la suma de los ap endizajes
de los miemb os de la o ganización u o a
cosa di e en e cuya na u aleza es o ganiza-
i a. Es deci , si cabe ealmen e o mula
un
cons uc o
como el de ap endizaje o ga-
niza i o o si, po el con a io, sólo los indi-
iduos ap enden y en onces el ap endizaje
o ganiza i o no es sino la esul an e o el
p oduc o elabo ado en cada ins an e po
dicho p oceso indi idual. Pa ece implíci a
en bas an es au o es —aunque muchos lo
nieguen— la idea de que el ap endizaje o -
ganiza i o se p oduce po acumulación de
ap endizajes indi iduales. Según
Dogson
(1993,
pp.
377-378)
po ejemplo, «los in-
di iduos son la p incipal en idad que
ap ende en las o ganizaciones y [...] quie-
nes c ean las o mas
o ganiza i as
que ha-
cen posible el ap endizaje median e el cual
se acili a la ans o mación de las o gani-
zaciones».
79

Pe o si le damos la uel a a es a p o-
posición comp obamos que eme ge una
isión más comple a del p oceso, de un
p oceso que no iene in: lo que Dogson
llama
_ o mas
o ganiza i as
es lo que en
ealidad
c ea
a los indi iduos, es deci lo
que
p oduce
la conduc a indi idual que, a
su ez, p oduce o mas o ganiza i as que
p oducen y condicionan nue amen e a
los indi iduos. El p oblema de señala a
los indi iduos como los
esponsables
del
ap endizaje o ganiza i o es que oscu ece
el hecho de que la conduc a indi idual en
las o ganizaciones es modelada social-
men e. Como a i mó
Simon (1991,
p. 125): «Lo que un indi iduo ap ende en
una o ganización depende en g an medi-
da de lo que o os miemb os ya saben o
piensan, así como de los di e en es ipos
de in o mación disponibles en el con ex o
o ganiza i o».
La idea de ap endizajes indi iduales
que, po acumulación, gene an ap endi-
zaje o ganiza i o ha ía innecesa io dicho
concep o. Si usamos el cons uc o
ap en-
dizaje o ganiza i o
es, p ecisamen e, po -
que pe mi e que nos mo amos a un ni el
eó ico dis in o del indi idual, dis in o
del análisis
psicológico
de la conduc a hu-
mana. En es e o o ni el, el o ganiza i o,
el ap endizaje apa ece como una p opie-
dad eme gen e de las o ganizaciones,
como su p incipal log o e olu i o. Como
Louis (2000)
ha señalado, el ap endizaje
o ganiza i o equie e el p ocesamien o
social de la in o mación, has a llega a in-
e p e aciones sob e los hechos y conoci-
mien os socialmen e cons uidos.
Es el momen o de eco da que el
ap endizaje sólo es posible den o de un
con ex o y u o de la elación de un suje-
o con ese con ex o que, po supues o, in-
cluye a los demás su
j
e os. Todo ap endi-
zaje su ge de una necesidad impues a a los
indi iduos po los cambios que ine i a-
blemen e suceden en su en o no. Como el
p opio Dogson (1993, p. 380) econoce,
«el ap endizaje o ganiza i o es an na u al
como el ap endizaje indi idual, en la me-
dida en que ambos in en an ajus a se y
sob e i i en un mundo incie o y compe-
i i o». Y más adelan e él mismo cues-
iona la idea de ap endizaje o ganiza i o
como me a acumulación de ap endizajes
indi iduales, mani es ando su acue do con
Hedbe g, ci ándolo (1981, p.
3):
«Aunque
el ap endizaje o ganiza i o ocu e a a és
de los indi iduos, pod ía se un e o con-
clui que no es más que el esul ado acu-
mulado del ap endizaje de los miemb os.
Las o ganizaciones no ienen ce eb os,
pe o poseen sis emas cogni i os y memo-
ia. Sus miemb os ienen y an, los líde es
cambian, pe o la memo ia o ganiza i a
p ese a cie os compo amien os, mapas
men ales, no mas y alo es a lo la go del
iempo».
¿ORGANIZACIONES
QUE APRENDEN
(Y ORGANIZACIONES QUE NO APRENDEN)
O TODAS LAS ORGANIZACIONES APRENDEN?
O o p oblema p oceden e de la idea de
o ganizaciones que ap enden
consis e en
que nos obliga a pensa en un ipo especial
de o ganización (las que ap enden) en
oposición a las demás (que no ap enden) y
no en odas las o ganizaciones, que es lo
que debe hace una eo ía con aspi acio-
nes de uni e salidad. Pa a empeza , esul-
a más que dudoso que se pueda aza
con p ecisión al línea di iso ia. Pe o lo
impo an e es que es a dico omía p oduce
un e ec o secunda io e dade amen e pe -
nicioso. Nos hace pensa en las o ganiza-
ciones que ap enden y en las que no
ap enden como o ganizaciones
di e en es,
es deci , como o ganizaciones de di e en e
ipo o na u aleza. A pa i de ahí, la e le-
xión en é minos dico ómicos lo aba ca
odo, impidiéndonos la isión de los p o-
cesos, de los ma ices, de la di e sidad. Po
ejemplo, di emos que las o ganizaciones
que no ap enden desa ollan un ap en-
dizaje
adap a i o,
mien as que el de las
80
o as es un ap endizaje
gene a i o,
«donde
—en ez de p e alece pau as y no mas ya
es ablecidas— indaga nue as posibilidades,
que inc emen an su capacidad pa a c ea
en el u u o, e lejando cambios más p o-
undos, a ni el de alo es y asunciones
que gobie nan el compo amien o de la
o ganización» (Bolí a , 2000, p. 27). Tam-
bién A gy is y
Schön (1978)
dis inguie-
on dos ipos de o ganizaciones. «Las del
Modelo I
han ins i ucionalizado unas u i-
nas de ensi as que les impiden ap ende
de modo gene a i o» (Bolí a , 2000,
p. 42); en ellas la cul u a ins i ucional
abo a odo in en o de pensa o hace las
cosas de mane a di e en e. Po el con a-
io, las del
Modelo II,
cons i uyen el pa aí-
so en las que odo se humano desea ía
abaja : hay conco dancia en e la isión
que ienen de s mismas, decla ada en los
documen os o iciales y las
eo ías en uso
que se desp enden de sus acciones; es o les
p opo ciona cla idad, ape u a a la discu-
sión, capacidad pa a ap ende de sus e o-
es, una p ác ica delibe a i a, e c.
Desde nues o pun o de is a, esul-
a muy di ícil sepa a lo adap a i o de lo
gene a i o, pues o que el compo a-
mien o es siemp e, al mismo iempo,
adap a i o y gene a i o a la ez. P opo-
ne los como de ini o ios de dos ipos di-
e en es de o ganizaciones puede expli-
ca se, en odo caso, en el cu so de una
con e sación en e dos ge en es pa a ha-
ce se una idea ápida e in ui i a sob e
la o ganización, pe o no como ma co
concep ual álido pa a desa olla una
eo ía de las o ganizaciones. El p opio
Bolí a ha eunido comen a ios de di-
e en es au o es que señalan que ambos
ipos de ap endizaje son impo an es
y pueden se desa ollados conjun a-
men e. El mismo alcanza a deci : «No
lle a muy lejos, en la p ác ica, opone los
dico ómicamen e: en muchos casos,
después de habe in en ado cambios
discon inuos, inc emen ales, median-
e ap endizaje adap a i o, puede se
un medio pa a da un sal o y consolida
un ap endizaje ans o mado o gene a-
i o» (Bolí a , 2000, p. 34).
En úl ima ins ancia podemos p egun-
a nos quién le si e una eo ía sob e las
o ganizaciones que ap enden? Desde lue-
go, a las que supues amen e ap enden no,
po que ellas ya lo hacen. En onces es a las
que no ap enden?, cómo lo hace?,¿mos-
ándoles la me a? La eo ía que di e encia
a las o ganizaciones que ap enden de las
que no ap enden pa ece asumi implíci a-
men e que la me a o mulación de un
modelo en los sis emas sociales si e pa a
que sis emas simila es se encaminen dócil
y o denadamen e hacia ese modelo. Eso
es, sencillamen e, una alacia; las cosas
nunca
suceden así. Esa idea p ocede de la
adición de las eo ías de la ges ión, pe o
esul a an abusi amen e simpli icado a
que uno no se esis e a p egun a se ¿ aba-
ja on los consul o es que an en usiás ica-
men e p oponen es as eo ías en alguna
co po ación en la que alguien dije a «así es
como hemos de compo a nos a pa i de
aho a» o «así es como amos a unciona »
y la o ganización simplemen e cambia a
pa a ajus a se al modelo? Como ha plan-
eado
Ludewig (1996,
p. 129) «una eo ía
que es ablecie a el concep o de socializa-
ción sob e la p oducción del compo a-
mien o adecuado y con o me a las expec-
a i as, no pod ía explica el o igen de los
modelos de compo amien o con a ios».
Si en la ase an e io cambiamos
sociali-
zación
po
ap endizaje
—po lo demás é -
minos que pe enecen a la misma amilia
concep ual— se e á que es amos diciendo
lo mismo que él plan ea.
LA CRÍTICA:
UN CAMINO A NINGUNA PARTE
Las dos ideas desplegadas en el apa ado
an e io , es o es, la de que las o ganizacio-
nes ap enden cuando se conducen a sí
mismas hacia un es ado ideal y la de que
81
quienes ap enden son los miemb os de la
o ganización y no las o ganizaciones mis-
mas, son cong uen es en e s e igualmen-
e echazables. Ambas emi en a la idea de
base de que las acciones o ganiza i as se
o iginan esencialmen e a pa i de decisio-
nes que sus miemb os oman de mane a
conscien e y acional. Se a a de la ieja
idea del
ac o acional. Es os ac o es, con
sus decisiones, o ien an a la o ganización
hacia me as p ees ablecidas. De es a ma-
ne a, po ejemplo, unas o ganizaciones
op a ían
po la colegialidad y o as po el
celula ismo; unas po la lexibilidad o ga-
niza i a y o as po la igidez o la bu oc a-
cia; unas decidi ían
se pe meables y o as
ce a se sob e s mismas. A pa i de ahí,
que la o ganización sea inno ado a, de-
moc á ica o excelen e depende, unda-
men almen e, de la ampli ud del consen-
so que puedan alcanza pa a se lo. En
de ini i a, de la ue za con que deseen se -
lo. Es o coloca la esponsabilidad del
ap endizaje de la o ganización sob e los
homb os de sus miemb os, igno ando que
oda o ganización con o ma un sis ema
cuyas p opiedades no se explican a pa i
de la suma de las p opiedades de los indi-
iduos, e igno ando que es undamen al-
men e en las p opiedades o ganiza i as y
no en las indi iduales donde se encuen-
an la mayo pa e de las explicaciones
ace ca de la conduc a de los miemb os
den o de la o ganización.
Podemos ca ac e iza es e pun o de
is a de
idealis a,
ya que apenas conside a
la his o ia o el con ex o de la o ganiza-
ción. El idealismo es un icio in elec ual
al que las disciplinas cien í icas son más
p opensas mien as menos desa ollada se
halle su base epis emológica. La idea del
ac o acional pa ece igno a que odo
compo amien o o decisión indi idual es
un elemen o de un p oceso social ( iene
como e e en e a la sociedad y al mismo
iempo la ans o ma) y 9ue en odo p o-
ceso social hay ap endizaje.
Cuando mi amos el ap endizaje o ga-
niza i o como el p oduc o de un p oceso
social y no como la suma de decisiones in-
di iduales, ine i ablemen e se nos e ela su
complejidad. En onces ya no depende ex-
clusi amen e de la azón, el buen juicio, las
me as o las in enciones, sino que ambién
in e ienen la his o ia y el con ex o ins i u-
cional. En onces nos damos cuen a de que
la o ganización ap ende an o de sus éxi os
como de sus acasos, de sus épocas do adas
y de sus
annus ho ibilis,
de las conmocio-
nes que p oduje on en su in e io los cam-
bios sociales y polí icos, de sus sueños y
ambién de sus us aciones. Desde es e
pun o de is a, los que San os Gue a men-
ciona como obs áculos pa a el ap endizaje
—«la u inización de las p ác icas p o esio-
nales, la descoo dinación, la bu oc a iza-
ción de los cambios, la di ección ge encia-
lis a, la desmo i ación del p o eso ado»,
e c.— a noso os nos pa ecen lisa y llana-
men e
ap endizajes.
Sólo si los conside a-
mos así nos p eocupa emos de comp en-
de las ci cuns ancias y los p ocesos que los
ac i a on, en ez de p eocupa nos an sólo
de elimina los y sus i ui los po o os nue-
os y,
sin duda,
mejo es.
En consecuencia, el ap endizaje no es
un es ado ideal que alcanzan cie as o ga-
nizaciones, sino un p oceso na u al, in-
ínseco a la acción de o ganiza . Pa a no-
so os
ap endizaje ins i ucional
es
cualquie espues a de una ins i ución a
los cambios que suceden an o en su en-
o no como en su in e io . Es un p oceso
que nunca se de iene y que sigue un cu so
que no es á comple a y exclusi amen e
de e minado po las in enciones de sus
miemb os o de sus líde es, sino que es el
esul ado de una compleja ama
de
in e -
acciones. Es el esponsable de la di e si-
dad de o mas o con igu aciones o gani-
za i as que se da incluso en e
o ganizaciones que compa en la misma
es uc u a o mal. Así es posible ap ende
a ab i se al en o no an o como a de en-
de se de él. Se puede ap ende la desidia
82
an o como el en usiasmo; la excelencia
an o como la co upción.
Ese p oceso de ap endizaje queda
plasmado en es uc u as sociales (de
ínculos y de pode ) y en es uc u as de
signi icado (no mas, alo es, conocimien-
o, e c.). Po lo an o, se a a de un p oce-
so
cogni i o
de la p opia o ganización, no
de un p oceso de acumulación de ap en-
dizajes indi iduales. En es e sen ido, la
dis inción en e lo indi idual y lo social es
sólo álida en el plano o mal; en el plano
de la acción no es posible sepa a los. Si
bien es cie o que los indi iduos somos
pa e de la sociedad, no lo es menos que lo
social es una dimensión de lo indi idual,
desde el momen o en que cada uno de no-
so os in e io izamos o mas de exp e-
sión, no mas, alo es, ideas que son colec-
i as.
Como ha econocido el p opio
Senge,
con mucha ecuencia la idea de ap endi-
zaje o ganiza i o no se ha u ilizado como
desc ip i a de una si uación o un p oceso,
sino como p oponen e de un ideal, de un
ipo ideal de o ganización o como una i-
sión de lo que las o ganizaciones debe ían
se . El p oblema consis e, desde nues o
pun o de is a, en que desde el momen o
en que se abaja con un ho izon e ideal,
se hace ex emadamen e complicado
cons ui una eo ía sob e el modo en que
algo unciona.
Po lo demás, el e ec o bene icioso de
un en oque al e na i o como el que p o-
ponemos es su espe o hacia los que aba-
jan en la p ác ica. Si su o ganización
no
ap ende,
en el sen ido de que no se di ige
hacia ese es ado ideal de e minado po los
expe os, la adminis ación o la sociedad,
no es po que us ed o sus compañe os sean
unos i esponsables o simplemen e malos
p o esionales, ni po que sus líde es sean
incompe en es. Ese
no ap ende
se á adap-
ación, ap ende a sob e i i . Y en onces,
la esponsabilidad end á que se compa -
ida po odos los que de alguna o ma
pa icipamos en el p oceso, incluidos los
expe os, la adminis ación y la sociedad.
Lo que apa ece es una ed de esponsabili-
dades, en la que cada agen e es a la ez
causan e y de e minado po los o os. En
de ini i a, se pe ila el p oceso como el
e dade o agen e del ap endizaje. En los
siguien es apa ados a a emos de o ece
esa isión del ap endizaje o ganiza i o al-
e na i a a la del ap endizaje como un
ideal en sí mismo.
LAS LUCES. APRENDER COMO PROPIEDAD
DE LOS SISTEMAS COMPLEJOS
Nues a búsqueda de una eo ía ealmen-
e comp ensi a del ap endizaje y, po ex-
ensión, del conocimien o de las o ganiza-
ciones pod ía empeza po las siguien es
p egun as:
¿Es
necesa io un ce eb o pa a
ap ende ?,
¿es
al menos necesa io es a
i o?,¿no pod íamos a i ma que ac ual-
men e cie as máquinas son capaces de
ap ende de sus acciones y del impac o
que causan sob e su en o no? Desde cie o
pun o de is a, al cual nos adsc ibimos,
ap ende equie e nada más —y nada me-
nos— que una es uc u a cogni i a. Los o -
ganismos i os disponen de esa es uc u-
a, la cual les pe mi e, como mínimo,
ope a con dis inciones y, como máximo,
p egun a se po sí mismos o po el u u o
(en de ini i a, una o ma más so is icada
de dis inción). Pe o hay ya ambién mu-
chos au o es que econocen a los sis emas
sociales la capacidad pa a c ea ales es-
uc u as. Los biólogos Ma u ana y Va ela
(1998) ab ie on la pue a a un cambio a-
dical en nues a idea de la cognición en su
lib o
El á bol del conocimien o.
Pa a ellos,
la cognición es un a ibu o de odos los
sis emas i os y ambién de los sis emas
sociales en an o que ag egados de se es i-
os. Desde su pun o de is a, son los sis e-
mas los que ap enden y los se es humanos
ap endemos, de mane a peculia y al a-
men e so is icada, en an o que sis emas
do ados de ce eb os muy e olucionados.
83
imposible. Sin emba go, las es uc u as
sis émicas a las que hemos es ado aludien-
do ienen la p opiedad de c ea
o den des-
de el uido.
Ellas son las que ga an izan
una cie a es abilidad a pa i de con igu-
aciones ela i amen e pe du ables que
hacen econocible —y analizable— al sis e-
ma.
En odo caso, el compo amien o u-
ina io de los sis emas es cons a able an
ácilmen e como su capacidad pa a da -
nos so p esas. Las ideas de au onomía, au-
oo ganización, de una lógica in e na no
de e minada comple amen e ni po el en-
o no ni po un agen e acional o po a-
ios, nos lle an a un nue o co ola io: los
sis emas se mue en en el dominio de la
c ea i idad. An e el mismo en o no cam-
bian e y deses abilizado , algunas emp e-
sas cambia án de es a egia, o as de clien-
ela, o as imp imi án cambios en sus
p oduc os, o as en su es uc u a, o as
simplemen e cambia án de mobilia io, de
sede o de logo ipo y o as expe imen a án
cambios múl iples. Algunas se ha án me-
jo es a los ojos de los usua ios o de ellas
mismas; y o as peo es en su
modus ope-
andi,
pe o puede que más e ec i as. Unas
se ha án más cla as y accesibles, o as se
co ompe án. Unas di undi án pode ha-
cia la pe i e ia o incluso desplaza án una
pa e hacia el ex e io ; o as lo concen a-
án en un núcleo cen al, sob e odo si hay
una amenaza ex e na, eal o imagina ia,
una c isis o un pe iodo de escasez de e-
cu sos. No hay una única ó mula ni am-
poco ninguna clase de de e minismo en la
selección de la ó mula que se emplea á; es
deci , no pod emos es ablece , dado un
conjun o
de
ci cuns ancias in e nas y ex-
e nas, cuál se á la ó mula a adop a .
Pues o que las o ganizaciones, en an o
que sis emas, son sensibles a las condicio-
nes iniciales, puede que pequeñas a ia-
ciones en e dos o ganizaciones cuales-
quie a de e minen muy di e en es
caminos a segui po cada una de ellas.
Noso os mismos, en una in es iga-
ción aún en cu so, hemos encon ado
dos mane as adicalmen e opues as de
eacciona an e un mismo p oblema en
cen os escola es de pequeñas comunida-
des u ales: la g an o ación del pe sonal
docen e que iene luga cada cu so esco-
la . Algunos cen os escola es han op ado
po e o za el núcleo es able de p o eso-
es con la c eación de una ue e iden i-
dad y conse ando pa a sí mismos los e-
so es o males del pode . Es o coloca a
los p o eso es ecién llegados en
la pe i e-
ia social
de la ins i ución, c eándoles un
sen imien o de escasa pe enencia a la
misma. En o os cen os, po el con a-
io, es el núcleo es able de p o eso es el
que se coloca a sí mismo en la pe i e ia,
en egando odo el pode a
los nue os
y
adop ando lo que pod íamos de ini
como una iden idad
g is
o
de pe il bajo,
pe o conse ando impo an es eso es
in o males de in luencia que son ac i a-
dos an p on o como lo conside an opo -
uno. Pa a noso os, eso se llama ap en-
dizaje o ganiza i o.
LA CREATIVIDAD COMO APRENDIZAJE
EN EL LIMITE DEL CAOS
Hay muchas e idencias en di e sos cam-
pos cien í icos de que las ans o macio-
nes de los sis emas se acele an en si ua-
ciones alejadas del equilib io. En los
sis emas ísicos se a a del equilib io e -
modinámico, pe o en los sis emas socia-
les las si uaciones alejadas del equilib io
ep esen an sucesos y expe iencias que
no se pueden in eg a con acilidad
en las
es uc u as p eexis en es y, en conse-
cuencia p oducen c isis y con lic os. Sin
emba go, las si uaciones de desequilib io
no sólo p oducen una pa icula d amá-
ica in e na; a o unadamen e ambién
es imulan la c ea i idad y, en consecuen-
cia, el ap endizaje del sis ema. De es a
o ma, las endencias disipa i as de los
90

sis emas complejos (P igogine, 1997), su
pe se e ancia pa a o ien a se en di ec-
ción al lími e del caos (Lewin, 1995) ga-
an izan, pa adójicamen e, su supe i-
encia.
Es a idea del caos como un elemen o
cons i u i o de la dinámica de los sis emas
complejos se a ab iendo paso p og esi a-
men e en el campo educa i o (Fullan,
1993 y 1998; Ha g ea es, 1998). No obs-
an e, es p eciso coloca la noción de caos
en el ma co concep ual más amplio del
pensamien o sis émico. Pa a la eo ía de
sis emas, caos y o den son dos concep os
complemen a ios que a an de explica el
mismo enómeno: la capacidad au oo ga-
nizado a de los sis emas complejos. Bajo
es e pun o de is a, el caos es es uc u an-
e, es o es, c ea las condiciones de las que
su ge un nue o o den. Eso no nos dice
nada ace ca de la calidad, la bondad o la
mo alidad del o den esul an e, los cuales
hab emos de juzga desde o o ma co de
e e encia di e en e. Tan sólo nos pe mi e
analiza su iabilidad.
Dado el ca ác e c ea i o del caos en
los sis emas, nos pa ece desen ocada la i-
sión de una endencia
na u al
que la ac-
ción o ganiza i a debe comba i . Es a i-
sión apa ece en Fullan (1998) cuando
a i ma: «En Change Fo ces concluí que el
«sis ema» es in ínsicamen e no-lineal y
endémicamen e agmen ado e incohe-
en e; que es a o ma de se es muy p opia
de las sociedades dinámicamen e comple-
jas. La única de ensa iable, decía, e a
'
de-
sa olla más y más p o undas capacidades
de ap endizaje pa a ap ende más allá del
sis ema, pa a c ea pau as indi iduales y
g upales de cohe encia» (p. 222). Desde
nues o pun o de is a, es cie o que la no
linealida d o, lo que es lo mismo, la ecu -
si idad y sus consecuencias, la pa adoja y
la ince idumb e, son p opiedades in ín-
secas de los sis emas complejos. Pe o és os
son, in ínsecamen e ambién, cohe en-
es. Lo que ocu e es que esa cohe encia
eme ge, como hemos is o más a iba,
desde una lógica in e na que no siemp e
puede se en endida po un obse ado
ex e no, o con la que és e puede no es a
de acue do. Cuando dicho obse ado no
puede es ablece , con su p opia lógica, esa
cohe encia, ad ie e caos.
La idea de Fullan de que «en socieda-
des complejas como la nues a, hemos de
ap ende [...] a c ece más allá del sis ema»
(p. 222), se nos an oja una idea an iecoló-
gica, que c ea la icción de que no pe ene-
cemos al sis ema (el mundo, la sociedad,
una o ganización) y nos lle a a un pun o
de pa ida que hace di icil una in e en-
ción e icaz en los p ocesos de cambio en
las o ganizaciones. Es una idea que nos
aboca hacia un ac i ismo ciego, que c ee
que no necesi a comp ende la lógica de
los sis emas de los que o mamos pa e,
sino an sólo se conscien es de nues os
p opósi os, o dena los, secuencia los ade-
cuadamen e... ;y consegui los! F en e a la
p opues a de Fullan de
ac ua a pesa del
sis ema
noso os pensamos que sólo es ma-
e ialmen e posible
ac ua con o den o del
sis ema,
u ilizando —eso sí— sus p opios e-
cu sos en un sen ido c ea i o y o ien ado
a la mejo a.
CONOCIMIENTO
DE LAS ORGANIZACIONES Y ADAPTACIÓN
El ap endizaje o ganiza i o pod ía consi-
de a se el uso y la c eación de conocimien-
o social po cualquie medio y o ien ado
hacia cualquie di ección. Es e pun o de
is a desca a delibe adamen e la iden i i-
cación del ap endizaje y la mejo a, po en-
ende lo un pun o de is a que no lle a a la
eo ía a ninguna pa e y le es a uni e sali-
dad y po encial analí ico. C eemos que el
concep o de mejo a cabe en una eo ía del
ap endizaje o ganiza i o pe o en un ni el
lógico —el
nomo é ico—
di e en e y subo di-
nado al ni el
ideog a ico.
La p io idad de
una eo ía de los sis emas sociales ha de se
comp ende los enómenos que iene a su
91
ca go; sólo a pa i de ahí pod á luego juz-
ga los o in e eni en ellos.
En consecuencia y en el plano ideo-
g á ico, pensamos que sólo podemos con-
side a e dade amen e ú il una eo ía
que explique an o la mejo a como el de-
e io o en las ins i uciones, po que ambas
o man pa e del mismo p oceso: el de
c eación y ec eación del conocimien o
o ganiza i o. Un p oceso que no es ni más
ni menos que la espues a e olu i a de
cada ins i ución an e la ans o mación de
su en o no y de si misma. Exis e una en-
dencia a mi a el cambio de segundo o -
den con mejo es ojos que el cambio de
p ime o den y quizás po eso ese amos
un concep o an impo an e como el de
ap endizaje
pa a es e ipo de cambio. Pe o
no podemos deja de econoce que cuan-
do una ins i ución se cie a a nue as e o -
mas po que c ee no pode abso be las
exis en es, es á ambién desa ollando un
ap endizaje, median e el que acomoda
la
ealidad
a
su ealidad
(o al menos, a la i-
sión que ha cons uido ace ca de és a). Ese
cambio adap a i o pod á se juzpdo de
o ma nega i a desde una lógica ajena a la
o ganización. Pe o
desde su pun o de is a,
se e á p obablemen e como un cambio
necesa io, ligado a su supe i encia.
Ob iamen e, podemos y debemos hace
es ue zos pa a
enseña
a la o ganización a
e las cosas de o a mane a, pe o es im-
p escindible que noso os ap endamos
an es a
e
la o ganización del modo en
que ella se e a s misma.
Una o ganización no ap ende sólo
cuando e lexiona, ges iona el conoci-
mien o, abaja coope a i amen e, se
o ien a hacia la inno ación, lexibiliza sus
es uc u as, se halla disponible pa a el
cambio, adop a una cul u a
adecuada,
e c.). También ap ende cuando adop a
una cul u a
inadecuada,
cuando esis e,
cuando bloquea inicia i as, cuando se co-
ompe o cuando excluye a sus miemb os
o allegados. Las con igu aciones c i icas
que adop a una ins i ución (Fe nández,
1994)
ambién son es uc u as ap endi-
das. Ap ende es descub i nue os modos
de
se .
O dicho de o o modo,
se ,
i i , es
ap ende . No se puede disocia lo uno de
lo o o. El ap endizaje ab e a los sis emas a
un mundo de posibilidades en donde
nada es á p ede e minado.
En consecuencia, el desa ollo de una
o ganización, no debe se plan eado ex-
clusi amen e en é minos de encon a los
cambios que sean
ealmen e
posi i os y
desca a los que sean
ealmen e
nega i os.
La sociedad y sus ins i uciones negocian
pe manen emen e la o ma que ambas
adop a án pa a acopla se mu uamen e y a
cada coyun u a his ó ica. Es a debe ía se
la base de una pe spec i a ecológica de las
o ganizaciones (Si o nik, 1998). En ese
sen ido, el desa ollo sos enible de las ins-
i uciones, equie e un diálogo que conci-
lie su p opia o ma de e las cosas con la
mi ada de
los demás,
sea la de la adminis-
ación, la de los
expe os,
o la de la socie-
dad en gene al.
TODO CAMBIO SE PRODUCE
A PARTIR DE LA IDENTIDAD
El
ap endizaje o ganiza i o
cons i ui ía el
mo o de al desa ollo. Es e se ía el con-
cep o que nos pod ía ayuda a en ende el
cambio en las o ganizaciones como un
p oceso que es, a la ez, adap a i o y gene-
a i o, es abilizado y mo ogénico, in e-
g ando así la pe spec i a de la inno ación
con la de la e olución. En odo caso, in-
uimos que la comp ensión del modo en
que las o ganizaciones se adap an ha de
deci nos mucho ace ca del modo en que
es posible c ea algo
di e en e
en ellas.
El ap endizaje o ganiza i o ga an iza
la e olución del sis ema, es o es, el man e-
nimien o de cie a o ma es able (inclui-
das unciones y es uc u as) a a és de
con inuos cambios. De modo pe spicaz
E kin y Sch a s ein (1997) se e ie en a las
o ganizaciones como
en idades diseñadas
92
pa a no cambia que cambian con inua-
men e.
Es abilidad y cambio se p esen an
como elemen os o pa es del mismo p o-
blema. También Se gio anni (1998) e-
conoce que
es abilidad ), cambio pa ecen
coexis i a causa de la endencia de la es abi-
lidad a abso be los cambios sin al e a las
asunciones y las o mas implíci as.
E ec i amen e, un sis ema no puede
en ende el mundo ci cundan e ni en en-
de se a sí mismo más que desde su p opia
iden idad,
desde su mundo de signi icados
y desde sus alo es. Cuando cambia su
modo de e el mundo es que sus se ias de
iden idad han cambiado. En es e sen ido,
no son las o ganizaciones educa i as, como
p opone Qua z (1995) (ci ado po Se eio-
anni, 1998, p. 576) sino odas las ins i u-
ciones sociales, las que se ca ac e izan po
«una cul u a dominan e de e o mas es a-
bilizado as que a a de e ina la p ác ica
docen e pa a no pe mi i que cambios a-
dicales engan luga » (p. 240). En oda ins-
i ución se da la endencia a e i a los cam-
bios adicales que, ob iamen e, cues ionan
su iden idad. Lo cual no quie e deci que
es os cambios no puedan da se ni, mucho
menos, que no
deban
da se. En consecuen-
cia y desde es a pe spec i a, la iden idad no
es un concep o es á ico sino que incluye la
dinámica median e la cual las ins i uciones
se ans o man a sí mismas.
CONCLUSIÓN
Hemos c i icado la idea del ap endizaje
o ganiza i o como un es ado ideal que al-
canzan cie as o ganizaciones po educ-
cionis a y ajena a la uc í e a adición
eó ica de las ciencias de la educación so-
b e el ap endizaje como el p oceso clue de-
ine y egula la in e acción de un sis ema
con su medio.
F en e a ella, hemos '
p
lan eado que los
sis emas ap enden po el hecho de desa-
olla es uc u as basadas en el conoci-
mien o y en la comunicación, median e
las que in e p e an de mane a colec i a el
signi icado de los acon ecimien os que
ienen que e con ella y median e las que
o ien an la acción. Es a concepción eúne
el po encial su icien e pa a aglu ina las
eo ías de i adas de la adición del cam-
bio plani icado y, al mismo iempo, de las
eo ías de la complejidad, el caos y la e o-
lución en las o ganizaciones.
Bajo es e pun o de is a, el ap endiza-
je apa ece como una p opiedad de los sis-
emas complejos median e la que a on-
an la complejidad inhe en e a su en o no
y a sus p opias es uc u as; ambién como
un p oceso basado en la comunicación
que p oduce
esas
es uc u as median e las
que la o ganización alcanza algún ipo de
uncionamien o in eg ado y cohe en e
con su p opia
lógica in e na.
En conse-
cuencia, el ap endizaje lle a a las o ganiza-
ciones po caminos di e sos y esencial-
men e imp e isibles: an o la c isis y el
con lic o como la es abilidad; an o los
pequeños ajus es como la c ea i idad y la
inno ación; an o la mejo a como la co-
upción o el de e io o. Todos los es adios
de ap endizaje son dinos de se enidos
en cuen a cuando analizamos la e olución
del sis ema o ganiza i o. Las acciones in-
encionales que conducen a la inno ación
y a la mejo a es án obligadas a comp en-
de la iden idad de la o ganización pa a
es ablece allí el pun o de pa ida.
La eo ía que necesi amos ha de es a
p eocupada sob e odo po el p oceso de
ap endizaje; o ien ada hacia la desc ipción
de cómo las ins i uciones ap enden y cómo
usan el conocimien o adqui ido; hacia el
modo como cons uyen y econs uyen sus
es uc u as de conexión en base a lo que
han ap endido; y hacia el modo como esas
es uc u as condicionan los nue os ap en-
dizajes. Una eo ía, que nos acla e cómo se
ins i ucionalizan las pau as y no mas que
igen la acción o ganiza i a. Una eo ía, en
de ini i a, o ien ada al análisis más que a la
p esc ipción, que p opo cione a los agen es
de cambio una pla a o ma de comp ensión
93
del con ex o o ganiza i o
local
sob e la
cual, ellos mismos, puedan diseña es a e-
gias de cambio adap adas a cada o ganiza-
ción y desa olladas con los ecu sos con
que és a cuen a.
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