LAS BÓVEDAS DE GUASTAVINO
Ja ie G. Mos ei o
Exposición ealizada
en
el Museo
de
Amé ica de Mad id (25.10.01-
6.1
.02) y o ganizada po el Ins i u o Juan
de
He e a, el CEHOPU, la
Di ección Gene al de A qui ec u a del Minis e io
de
Fomen o y la
A e y
A chi ec u al & Fine A s Lib a y
de
la Uni e sidad de Columbia. Es su
comisa io Ja ie Ga cía-Gu ié ez Mos ei o; coo dinado es cien í icos,
San iago Hue a y Sal ado Ta agó; documen alis as, Es he Redondo,
Gema López Manzana es y Jane Pa ks; y coo dinado a, Lau a Jack.
E
n oc ub e de 1871, poco después de
le an a las inno ado as bó edas de
la áb ica Ba lló en Ba celona y diez
años an es de pa i pa a los Es ados Unidos,
Guas a ino ue in i ado po la amilia Mun a-
das a isi a su posesión del Monas e io de
Pied a. Allí, al descub i la
bó eda
na u al de
la g u a de «Cola de Caballo», eco dó algo
que su p o eso de cons ucción, Juan To as,
le había enseñado iempo a ás: que el a qui-
ec o del u u o cons ui ía
-como
mé odo
más acional, pe du able y económico-
siguiendo el modelo de la na u aleza; «es a
g u a es en ealidad una colosal mues a de la
cons ucción cohesi a ¿po qué
-se
p egun-
aba en onces Guas a ino- no hemos cons-
uido con es e sis ema?».
La de ensa eó ica
-y
aun pod íamos deci
ilosó ica-
que Guas a ino llega ía a hace de
la po él llamada «cons ucción cohesi a»
-y,
po ex ensión, de la albañile ía- como p oce-
dimien o
ca gado
de u u o se apoya ía, desde
luego, en sus esc i os y es udios écnicos
( eco demos sob e odo su
Essay on he The-
o y and His o y
o
Cohesi e Cons uc ion
-1892-
y el exp esi o í ulo
-Cohesi e Cons-
uc ion. I s Pas , i s P esen , i s Fu u e-
de
su
ponencia en
el
Cong eso de A qui ec os
habido con ocasión de la Exposición Colom-
bina de Chicago en
1893);
pe o descansa ía
de mane a p i ilegiada en la p oducción eal
de g andes bó edas median e cons ucción
abicada.
Con aponiendo al adicional abo eda-
mien o «po g a edad»
-cuya
mecánica se
con iaba a la es abilidad de do elas indepen-
dien es-
el sis ema «cohesi o» u «o gánico»
-en
que el mo e o había de ep esen a un
nue o y undamen al
papel-,
esg imía Guas-
a ino es e p ocedimien o como más ade-
-
CXLI-
141
ASTRAGALO, 19 (2001)
A ibu ion-NonComme cial-Sha eAlike - CC BY-NC-SA
A icle.ISSN 1134-3672
h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.2001.i19.17
cuado a
la
cons ucción de su iempo, lle-
gando a a i ma que
-con
el p og eso de los
nue os mo e os y su ápida capacidad de
aguado- la albañile ía cohesi a en lad illo
llega ía a se el ma e ial del u u o. Quedan
sus ob as, sus admi ables bó edas ce ámicas
-cons uidas en pa alelo al p ime desa ollo
de la écnica del ho migón-, como ilus a-
ción elocuen e de su con encimien o.
Es ecu en e, pues,
al
a a del sis ema cons-
uc i o de bó edas abicadas, la e e encia a
Ra ael Guas a ino y la expe iencia que, a
caballo de los siglos
XIX
y
xx
,
lle ó a cabo en
los Es ados Unidos, e e encia que apun a
siemp e una descollan e
-y
a ac i a- a en u a
cons uc o a. Pe o ¿en qué esidió esa
a en u a?
¿qué mo i os
le
induje on a a ies-
ga la sólida posición p o esional que había
Los Guas a ino,
ex apolando
los p incipios de
una cons ucción ca ac e ís ica en la cul u a
popula ca alana, ealiza on más de mil impo -
an es cons ucciones abo edadas en No ea-
mé ica - a ios cen ena es de ellas en Nue a
Yo k-; e oluciona on el pano ama cons uc-
i o que allí habían encon ado, p oponiendo
un e icaz sis ema incombus ible (en 1885
- oda ía i a la imp esión del g an incendio
de Chicago- ya había egis ado Guas a ino
una pa en e con el í ulo «Cons uc ion
o
Fi e-
p oo Buildings»); colabo a on es echamen e
con los más des acados a qui ec os del
momen o y le an a on sus bó edas
-en
una
incesan e in es igación en omo al binomio
cons ucción/gene ación o mal-en buena
pa e de los más signi ican es edi icios de
muchas décadas en los EEUU, desde las ca e-
d ales de
e i a!
medie alis a has a los g andes
142
log ado en Ba celona y emig a a Amé ica? y mode nos es íbulos de los ascacielos.
¿cómo se deslinda la a ea emp endida po
Ra ael Guas a ino Mo eno y la desa ollada
po su hijo, Ra ael Guas a ino Expósi o?;
¿a qui ec os, emp esa ios, p opagandis as,
in en o es?;
¿qué apo a on a la p ác ica e ná-
cula de la bó eda abicada?; ¿cuán a
-y
cuál-
ue su ob a?; ¿en qué é minos se dio la ela-
ción p o esional con los a qui ec os ame ica-
nos con los que coope a on?; ¿cuál la azón del
ulminan e y sos enido éxi o de la
Guas a ino
Company?
¿
...
y la de
su
pos e io ol ido? P e-
gun as como és as, que pueden pa ece de
in encionada e ó ica, pe manecen abie as y
ape ecibles a cuan os, desde dis in os campos,
puedan ace ca se
al
enómeno conocido como
Guas a ino Sys em,
el episodio - an des acable
en la His o ia de la Cons ucción- de las
bó e-
das de Guas a ino
en Amé ica.
Así y odo, la igu a de los Guas a ino no ha
ocupado el luga que me ece en la His o ia de
la Cons ucción. Geo ge
R.
Collins, el g an
es udioso
-y,
pod íamos deci ,
ei indicado -
de los Guas a ino señalaba en qué modo no
deja de se cu iosa la poca a ención que se ha
p es ado a es e singula episodio de la cons-
ucción abo edada, oda ez que, p ecisa-
men e po el hecho de con ene
bó
edas de
Guas a ino
como p incipal
-si
no único-
e ec o espacial, es po lo que muchos de los
edi icios cons uidos en e los años ochen a
del siglo
XIX
y los que median el
xx
han sido
incluidos en las más exigen es selecciones de
a qui ec u a en los Es ados Unidos.
No se nos ocul a la calidad a qui ec u al de
los espacios c eados po
lo
s Guas a ino, cali-
-CXLII -
dad acaso más des acable -en e las ecuen es
cons ucciones alseadas que se daban en el
momen o-
po el o den y dignidad que la
buena cons ucción
-la
azón cons uc i a-
o o ga a la a qui ec u a; esul a cu ioso, po
an o, comp oba en qué ín ima medida apa e-
cen e e encias conc e as a los Guas a ino en
las publicaciones écnicas que a aban, p o u-
samen e, de las cons ucciones po ellos
le an adas: su nomb e queda apado, an as
eces, as los de los g andes a qui ec os con
los que coope a on.
Algo iene es a exposición, pues, de indica-
ción de un nomb e que, po lo gene al, y en el
mejo de los casos, queda asociado di umina-
damen e a un a qui ec o que, a inales del
XIX,
cons uyó con bó edas ca alanas en Nue a
Yo k ... Un nomb e que, como el p opio í ulo
de la exposición ha que ido hace explíci o,
a más allá del indi iduo y se ex iende a la
e olución po él iniciada: el llamado Guas a-
ino Sys em, la la ga y anchu osa a en u a de
una emp esa que sob e i i ía en mucho a su
undado y que, aglu inando muchos es ue -
zos pe sonales, lle a ía a cabo una enjundiosa
y bien ca ac e izada p oducción a qui ec ó-
nica.
¿La ein ención de la bó eda? La eclosión de
las bó edas de Guas a ino en Amé ica, ue
inespe ada ein ención de
un
p ocedimien o
que, aun bebiendo en uen es del Viejo
Mundo, llegó a cons i ui , con con inuos adi-
amen os y mejo as -mode nizado y mili-
an emen e abie o al po eni -, un sis ema
p opio y ca ac e ís ico. El ins in o cons uc o
de Guas a ino descub ió una mane a de con-
cebi espacios abo edados, nunca is a en
EEUU; un in en o que i ía, po o a pa e,
mucho más allá de
lo
has a en onces conocido
en España y que
-en
iaje de uel a, en los
años de au a quía que siguie on a la Gue a
Ci il-
alcanza ía ambién aquí des acadas
consecuencias.
P opone es a exposición el e lexiona ace ca
de
lo
que en endemos
un
episodio bien de i-
nido y exp esi o de la His o ia de la Cons uc-
ción; un decu so que aba ca las a iopin as
a iables de un p oceso p oduc i o complejo y
que, celosamen e aco ado a la es e a de los
Guas a ino, se pe ila con ni idez en el espacio
y el iempo. La Guas a ino Fi ep oo Cons-
uc ion Company, cons i uida poco después de
la llegada de Guas a ino a Nue a
Yo k
y no
liquidada -mue os
ya
pad e e
hijo-
has a bien
mediado el siglo
XX,
eje ció
un
p og esi o con-
ol sob e odas las ases del p oceso cons uc-
i o: ideó y p oyec ó -coope ando es echa-
men e con las p ime as i mas de a qui ec os
del momen o en Es ados Unidos- asomb osos
edi icios abo edados, y cons uyó ma e ial-
men e una eno me a iedad de ipos y o mas;
lle ó a cabo un igu oso seguimien o del com-
po amien o es uc u al de las bó edas abica-
das, con especial a ención a su ca ac e ís ica
esis encia al uego (concep o és e que, eco-
gido en el p opio í ulo denomina i o de la
compañía, ue hábilmen e esg imido po Guas-
a ino desde su llegada a Nue a Yo k); p omo-
ió la in ención de nue os ma e iales ce ámi-
cos pa a sus bó edas, alcanzando
-como
en
sus abajos con el p es igioso p o eso Sabine,
sob e ma e iales acús icos- una in es igación
de al o ni el cien í ico; undó
su
p opia plan a
de ab icación de lad illos, pa a consegui las
-
CXLIII-
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ASTRAGALO,19(2001)ISSN 1134-3672
144
condiciones de dis ibución y pues a en ob a
que su sis ema eque ía; sal agua dó legal-
men e la p opiedad
de
ma e iales y p ocedi-
mien os;
se
supo publici a con una decisi a
ac i idad p opagandís ica, y ac edi a se
median e es udios eó icos y concluyen es
ensayos écnicos; p ocu ó una adecuada capa-
ci ación
de
la mano
de
ob a;
y,
con ando con
William y Malcolm Blodge - ambién pad e e
hijo- como ges o es inancie os de la emp esa,
log ó una e icaz polí ica come cial, que sob e-
i ió a iempos de dep esiones económicas
que o as compañías no log a on ence . Fac o-
es odos ellos que nos ayudan a explica las
azones de po qué Guas a ino -pa iendo casi
de la nada al a iba a Nue a Yo k- log ó
alcanza an esonan e y eliz esul ado.
La
labo desa ollada po la Guas a ino Co. a
lo la go de se en a años, lejos de es ingi se a
un quehace de con a ación de ob as y domi-
nio de pa en es, ha de juzga se como esencial-
men e a qui ec ónica, de e minan e en la
gene ación espacial y o mal de los edi icios.
La necesa ia con o mación del espacio a qui-
ec ónico que conlle a el sis ema abo edado
hace que, en an os casos, no se pueda a a
po sepa ado la o ma de la cons ucción; se
hace in e esan e, así, el es udia la elación
en e
la
compañía de Guas a ino y los equi-
pos de a qui ec os con los que colabo ó.
El sis ema de Guas a ino o ecía una copiosa
uen e de ecu sos o males y espaciales;
posibili aba una c ea i a elación -p ocli e a
la expe imen ación y busca de las dis in as
posibilidades écnicas y exp es
i
as-con la
pe sonalidad de cada a qui ec o. Si con i mas
como McKim, Mead and Whi e explo a ía,
du an e la gos años de colabo ación, muy
disímiles o ganizaciones espaciales y es uc-
u ales, con au o es como Hen y Ho nbos el
alcanza ía un máximo sen ido inno ado en
la
gene ación y a iculación de supe icies y con
equipos como C am, Goodhue and Fe guson,
pa icula men e in e esado en las condiciones
de e es imien o de las bó edas, demos a ía
la capacidad plás ica y acús ica de los dis in-
os ma e iales que o e aba el sis ema.
Si la es é ica a qui ec ónica que impe aba en
Nue a
Yo k
a la llegada de Guas a ino a o-
eció el éxi o de sus o mas abo edadas, liga-
das en mayo o meno medida a lenguajes
p e é i os, no es menos cie o que el sis ema
de Guas a ino supo a ene se a las nue as en-
dencias o males
y,
en muchos casos, p opició
un mode no lenguaje dic ado exp esi amen e
po la since idad cons uc i a. En su ob a es
p o agonis a, en cualquie caso, el discu so de
la cons ucción: nada iene de ex año que
Guas a ino u ie a en al al a conside ación la
de e minis a lógica cons uc i a de su es ic o
con empo áneo Choisy.
Guas a ino a anzó un nue o capí ulo en la
la ga his o ia del cons ui bó edas lige as o
le an adas en el acío; pa ió de una p ác ica
cons uc i a adicional en el ámbi o medi e-
áneo pa a mode niza la, po inco po ación
de nue os ma e iales y p ocedimien os, y lle-
a la
--e
n muy o as condiciones geog á icas,
sociales y écnicas- a unos insospechados
ho izon
es
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CXLIV
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