HISTORIA JURÍDICA
DEL
PATRIMONIO REAL
POR
DON FERNANDO COS-GAYON. Biblio eca PixeLegis. Uni e sidad de Se illa.
A.CADÉ:MICO DE NÚMERO DE LA DE CIENCIAS MORALES Y POLÍTICAS.,
ABOGADO CONSULTOR GENERAL
DE LA REAL CASA Y PATRIMONIO
MADRID
IMPRENTA DE ENRIQUE DE LA RIVA
PLAZA
DE LA PAJA, NÚM.
7
1881
En
1864,
siendo Sec e a io de la A dminis acion gene al de la
Real Casa y Pa imonio, euní en una Memo ia odas las no icias
que había podido ecoge ace ca del o igen, icisi udes y condi-
ciones legales de la o una Pa imonial. Tenía po obje o aquel
abajo demos a la u gen e necesidad de una ley que esol ie a
cues iones g a es y delicadas de de echo,
j
,
que, ijando un deslin-
de en e el Es ado y la-Casa Real, sacase
á
és a de i si uacion,
ya insos enible, á que mul i ud de e o mas legisla i as la habían
conducido
po
al a de ese deslinde indispensable.
La ley de I2 de Mayo de
1865
sa is izo aquella necesidad.
Cuando,
po
consecuencia de cambios polí icos, ue on nue a-
men e some idos á deba es pa lamen a ios los p oblemas ju ídicos
ela i os al
Pa imonio de la Co ona, publiqué en a ios núme os
de la
Re is a
de
España,
desde Oc ub e de
1869
á Ene o
de 1870,
la Memo ia esc i a en
1864,
sin modi icacion alguna,
añadiéndole los pá a os necesa ios pa a da no icia de la ley
de
1865.
Con mayo es aumen os se eimp ime aho a, consis iendo p inci-
palmen e lo añadido en los capí ulos que a an de los Pa ona os,
- 6 —
de las joyas de la Co ona, de las leyes de
1869
y
1876,
y de la
do acion de la Casa Real.
Como muchas de las cues iones aquí analizadas, no se ep odu-
ci án ya nunca, y el in e és de p omo e su esolucion no se á ya
es ímulo que mue a á nadie á examina algunos impo an es
pun-
os
de his o ia y de de echo a ados en es e pequeño lib o, la
pu-
blicacion de los da os en él eunidos con á ido y p olijo abajo,
pod á p es a acaso u ilidad á las pe sonas es udiosas.
Obje o de disposiciones legales ha sido en odos iem-
pos la p opiedad pa imonial de los Mona cas: en el Fue-
o-Juzgo se inse a on algunas muy explíci as: en las
Pa idas se encuen an a ias: las Có es Cons i uyen es
de Cádiz, y despues o as muchas se han ocupado am-
bien en es e asun o. Explicaciones y comen a ios de los
ju isconsul os no han al ado desde hace siglos. En los
es amen os y en las donaciones, y en o os ac os solem-
nes de dominio consigna on muchas eces los Reyes las
ideas y la ju isp udencia de su espec i a época ace ca
de la ex ension de sus acul ades en cuan o al de echo
.ci
il de p opiedad p i ada. Y sin emba go, hay pocas
cosas más di íciles que ija la condicion legal de los bie-
nes que o maban el Real Pa imonio bajo la Mona quía
-absolu a.
A medida que c ecía la idea del pode ilimi ado de los
Mona cas en ma e ias polí icas, disminuía la de sus
a-
-cul ades en ma e ias Pa imoniales. Pa imoniales e an
los
Reinos, los Seño íos, la jus icia, odo, en la Edad
Media, án es que el pode Real uese absolu o. Cada
P íncipe einan e que se sen ía p óximo á mo i , legaba
los
Es ados como cosa p opia; los epa ía en e sus hi-
j
os y sus hijas; 6, como Al onso el Ba allado , nomb aba
8
he ede os á los Caballe os del Temple; ó como Ped o
hacía su eino euda a io de la San a Sede. Cada Sobe-
ano, ó cada p e endien e que necesi aba sos ene un pa -
ido pa a de ensa de sus de echos ó de su ambicion, dis-
ibuía en e los más leales ó los más díscolos ciudades,
illas y o alezas; cada Reina que quedába iuda, y cada
In an a, que conce aba su boda, se lle aba pa a iude-
dad ó en do e un gi on de la Sobe anía.
Desde San Fe nando en Cas illa, y Jaime el Conquis-
ado en A agon, el pode Real oma decisi o ascendien-
e sob e la nobleza y el cle o; llega á un g ado, án es
desconocido, de explendo con los Reyes Ca ólicos, y o-
da ía despues, du an e siglos, sigue siemp e en aumen o
la ue za y la ene acion concedidas á la Mona quía,
has a llega á p es á sela casi un cul o eligioso, y á e-
ne se ,po he ejía ó po blas emia oda p oposicion que
endie a á ija lími es á su omnipo encia polí ica. Pe o
al: mismo iempo, desde San Fe nando y desde los hijos
de Jaime el Conquis ado , ya no se epa en los einos
en e los descendien es, no se le gan á ex años, y el de e-
cho de sucesion se ajus a á la ley cons an e, y no p oce-
de solo del cap icho del mo ibundo es ado ; desde los
Reyes Ca ólicos no se dan ciudades ni illas ealengas en
do e ni po p emio de se icios; y de allí en adelan e, po-
co á poco an cayendo en desuso, las concesiones de se-
ño ío p ime o, las de las en as públicas despues, y, po
úl imo, odas las me cedes que habían llenado la his o ia
pá ia de pe u baciones y de escándalos, concluyéndose
po no sabe se si los Reyes enían alguna p opiedad pa -
icula , á la mane a que puede ene la el úl imo de los
ciudadanos.
Al lado de la idea de un Pa imonio p i ado, que des-
de la Mona quía isigoda has a nues os dias aga e an-
e é indecisa po las leyes, y po los sucesos, ma cha pa-
— 9 —
.-alela desde el siglo mi', apa eciendo, desapa eciendo, y
p esen ándose en cada ocasion con di e en es o mas, la
idea de un Mayo azgo. La o una pa imonial égia e-
sul a explíci amen e inculada en documen os solemnes;
pe o nunca pudo deci nadie en dónde es aban los lími-
es que de e minaban el ínculo, educido, po an o,
siemp e á la condicion absu da de ma e ia sin o ma.
CAPÍTULO PRIMERO.
EL PATRIMONIO REAL EN LA MONARQUÍA VISIGODA.
Leyes del Fue o Juzgo.—E o es come idos po algunos esc i o es
po no ene p esen e que la Co ona e a en ónces elec i a.—Exis-
encia de un Pa imonio pa icula de los Reyes desde las p ime-
as leyes españolas.
Al examina las leyes del" Fue o Juzgo con iene no ol-
ida
•
un momen o que se expidie on cuando la Co ona
e a elec i a. Teniendo ese cuidado, se e i a á incu i
en
el e o come ido po algunos esc i o es que ie on
en ellas lo con a io de lo que dicen.
La segunda del exo dio hace es a de allada enume a-
cion de los bienes que podía ene un Mona ca:
«Ennas cosas quellos o on dadas, ó que gana en, non
de en a ende solamien e al so p o echo; mas el de e-
cho de so poblo ó de sua ie a. Mais las cosas
que ellos
gana en, non las de en a
y
e nengun de
sos illos,
si
non
como
manda el Rey. E las cosas que ica on po o de-
— 18 —
Todos los demás ibu os
pe enecían á los Seño es
Reyes (I).»
An es de Jaime
I,
se hallan ambien muchos docu-
men os, que, como los án es ci ados, hablan de p opie-
dades pa icula es del Rey. Si a de ejemplo el p i ile-
gio dado po Sancho Rami ez al Monas e io de San Juan
de
la
Peña, en el que excluye de los si ios que aquella
comunidad eligiosa eligiese pa a sus ganados á o os
cualesquie a, sin excep ua los del Sobe ano (2); ó el que
el mismo Mona ca o o gó en iguales é minos á la Igle-
sia y illa de Alqueza (3).
Pe o al llega á Jaime el Conquis ado , nos encon a-
mos con la opinion de algunos esc i o es que en en su
es amen o el o igen de un Mayo azgo de bienes pa i-
moniales pa icula es; el más an iguo Mayo azgo de que
quede no icia en España, y el úl imo ambien que en ella
ha exis ido, pues suponían que había sob e i ido á las
leyes de des inculacion.
(i) His o ia de la Economía polí ica de A agon, po D. Ignacio
de Asso, cap. VI
de los ibu os.
(z)
Coleccion de ue os municipales,
po D. Tomás Muñoz y Rome-
o, pág. 325.
(3) Ibídem, página 246.
—
19 —
CAPÍTULO III.
EL MAYORAZGO DE JAIME I.
El Mayo azgo de la Co ona desde el siglo xm.—Po Mayo azgo de
la Co ona se ha en endido p incipalmen e el ó den en el modo de
sucede .—Llamas y Molina ija en el es amen o de Jaime I de
A agon, la no icia de los más an iguos Mayo azgos de bienes pa -
icula es de que se conse a no icia en España.—Algunos Le a-
dos p e enden que allí se es ableció ambien el Pa imonio Real
inculado de la Co ona de A agon.—Equi ocaciones que en es o
se han padecido.—Ve dade o ca ác e é impo ancia de las dispo-
siciones es amen a ias de Jaime I.
Po
Mayo azgo de la Co ona
han en endido los ju iscon-
sul os du an e mucho iempo la sucesion en el Reino,
segun el de echo de p imogeni u a y demás condiciones
es ablecidas po la ley
2.
a
,
í . XV de la Pa .
2.
a
Des-
de San Fe nando, y más pa icula men e desde su hijo
D. Al onso el Sabio, dice Llamas y Molina (1), se con-
side ó (el Reino) como indi isible ó de na u aleza indi-
idua, y se decla ó de sucesion á a o del p imogéni o,
con la p e e encia indicada de línea, g ado, sexo y edad,
cuyas cualidades se hallan eunidas en la sucesion de los
Mayo azgos. De es a uni o midad que obse a en e la
(I) Comen a io c í ico, ju ídico y li e al á las 83 leyes de To o,
po D. Sancho Llamas y Molina.—Comen a io á la ley XL,
núme-
os
54
y 55,
— 20 —
sucesion de los Mayo azgos y la del Reino, dedujo é in-
i ió el S . Molina (I) que el Reino es cabeza de odos
los p imogéni o
s
de España, como que es e dade o Ma-
yo azgo, de donde se de i an odos los demás de los pa -
icula es, lib. I, cap. II, núm. 16, y al 25 no duda a i ma
que es más que cie o que el modo y ó den de ins i ui
Mayo azgos ha pasado de los Reyes á los súbdi os. El
S . Cas illo, en el lib. V, cap. CLXV, con e e encia al
S . Molina, «a i ma que en e el Reino y los Mayo az-
gos hay an g ande con o midad que se puede asegu a
po cosa cie a, que los Mayo azgos aen su o ígen del
Reino, y que se debe gua da en ellos la misma o ma de
sucede que se obse a en el Reino.»
En endido en es e sen ido, el Mayo azgo de la Co ona
exis e hoy lo mismo que ha exis ido du an e muchos si-
glos, y con e dad y exac í ud suele deci se que el único.
ínculo que subsis e en España despues de las leyes de
desamo izacion ci il, es el de la Co ona, econocido
po la Cons i ucion.
Pe o no a ándose de la sucesion en el Reino, sino,
del Pa imonio pa icula de los Reyes, la inculacion
no apa ece an cla a, ni los pa ece es an con o mes. El.
ci ado Llamas y Molina, despues de expone que Jaime
el Conquis ado , en su es amen o o o gado en Mon pe-
lle , dejó á su p imogéni o el A agon, Valencia y Ca a.
luña, y á su segundo hijo las Balea es, disponiendo que
(I) Llamas y Molina se e ie e aquí aI Mayo azguis a Molina, y á
su conocida ob a
De P imogeni is.
«---- 21 -
en adelan e se obse ase en la sucesion un ó den de ag-
nacion igu osa, añade (1): «No se limi ó la disposicion
es amen a ia del Rey D. Jaime á solo es ablece es os
dos Reinos, y p esc ibi las eglas con que en ellos ha-
bían de sucede cada uno de los hijos que dejaba nom-
b ados, sino que se ex endió á unda dos
ínculos ó Ma-
yo azgos de bienes
pa icula es
comp endidos exis en es
en los é minos de los e e idos Reinos pa a o os dos
hijos llamados D. Jaime y D. Ped o, que u o de
D.
a
Te-
esa Gil Bidau e, señalándoles á cada uno a ias illas y
cas illos, en que habían de sucede cada uno de ellos y
sus espec i os descendien es; y epi e las mismas cláu-
sulas que había dejado dispues as pa a la sucesion de los
Reinos, y sus i uye las dos líneas de es os dos hijos mú-
uamen e en e sí
y, po úl imo, en de ec o de las
líneas de es os dos hijos, o denó que sucediesen los de
sus dos hijos, D. Ped o y D. Jaime nomb ados pa a su-
cede en los Reinos
En is a de habe undado
el Rey D. Jaime los ínculos pa a sus dos hijos me-
no es con las mismas cláusulas y llamamien os con
que o denó y dispuso la sucesion de cada uno de los
Reinos en que di idió sus Es ados en e sus dos hijos
mayo es, se hace
á
odas luces cla o que los Mayo azgos
aen su o ígen y na u aleza de la sucesion del Rei-
no
» Y más adelan e (2) añade es e mismo au o :
«Es necesa io conclui que el p ime es imonio posi i o
(1)
Comen a io á la ley 4o, núms. 58 y 59.
(2)
Comen a io á la ley 4o, núm. 68.
--- (
4
2 —
que se halla en nues as his o ias de undacion de Mayo-
azgo de bienes pa icula es, es del Rey D. Jaime.»
Pe o áun cuando es o uese exac o, el in e és de ales
no icias y ap eciaciones del S . Llamas y Molina se e-
ie e exclusi amen e al siglo mi'. Siendo en ealidad
aquel Mayo azgo el más an iguo que se conocie a en Es-
paña, pod ía habe sucedido ambien que uese el p ime-
o que desapa ecie a. No lo en endía
4,
po cie o, don
Tomás Co ina, Consul o gene al que ué de la Real
Casa, que c eía e aún subsis en e en 1842, el ínculo
ins i uido po Jaime
I.
Hé aquí co no aquel Le ado ex-
plicaba la his o ia y ca ác e del Real Pa imonio de la
an igua Co ona a agonesa:
«Sabido es que su o ígen p ocede del ideicomiso pe -
pé uo undado po D. Jaime
I
de A agon en el es a-
men o que o o gó en Mon pelle á 26 de Agos o de 1272,
y del ac a de con i macion de
D.
Jaime
II,
echó en Ta -
agona á 19 de las calendas de Ene o de 1319, po la
cual cons a que en las Có es que celeb ó el mismo año
en la e e ida ciudad, es ableció y o denó po ley que los
Reinos de A agon y Valencia y el Condado de Ba celo-
na, con el di ec o dominio y cualesquie a o os de echos
uni e sales y pa icula es que le ocasen ó pudiesen pe -
enece le en el Reino de Mallo ca é islas adyacen es.
quedasen y pe maneciesen pe pé ua nen e unidos bajo un
solo dominio, pa a así a ende á la dignidad Real, con-
se acion del Real Pa imonio y u ilidad comun, con
p ohibicion de que pudie a di idi se ó sepa a se en pa e
alguna po él ni sus suceso es, cuyo es a u o o eció
ola-
se a
y
hace gua da , mandando que sus suceso es
uesen obligados pe pé uamen e á hace homenaje al
iempo de en a á eina . En consecuencia de es a dis-
posicion, desde el Reinado de Jaime el Conquis ado has-
a las úl imas Có es celeb adas en Ba celona el año
de 1701, ué siemp e con i mada y ju ada en las Asam-
bleas nacionales po odos los Mona cas la in eg idad y
ínculo del Real Pa imonio, á p esencia de los b azos ó
Es amen os de los Reinos.
«El de echo pa a la undacion de es e ínculo y pa a
su posesion sucesi a p ocedió del í ulo con que se ad-
qui ie on los bienes que comp endía. Resuel o el Rey
D. Jaime á la conquis a de Mallo ca, eunió á los mag-
na es, p óce es y demás pe sonas no ables, les a engó
pa a pe suadi les de la impo ancia de la emp esa, les
in i ó á que le ayudasen en ella, y les p ome ió po un
solemne con enio, celeb ado á 5 de las kalendas de Se-
iemb e del año de
1229
que pa i ía con ellos lo que se
ganase, dis ibuyendo las ie as y p opiedades en p o-
po cion á los auxilios que cada uno p es ase, y á los
gas os que hiciese, ayudándole con gen e de á pié y de
á caballo, con na íos ó de o a mane a; se ese ó pa a
sí, además de la pa e que le co espondiese, con a eglo
al núme o de sus soldados, los alcáza es y habi aciones
de los Reyes: es ableció los é minos y las condiciones
con que había de e i ica se el epa o, y pa a e i a las
dispu as ó con o e sias á que pudie a da luga ,
desig-
nó
los suje os que en calidad de á bi os habían de eje-
cu a lo.
- 21 —
»En odo p ocedió como conquis ado ; y hecho el e-
pa imien o gene al en el siguien e año de 123o de odas
las casas, alque ías, a aleo y ie as de la isla, se pose-
sionó el Rey, así co no los magna es, de las po ciones que
espec i amen e les ue on asignadas, y dispuso el Mo-
na ca de las suyas con el mismo de echo con que los o os
las han asmi ido á sus suceso es, y las poseen sin con-
adiccion co no adqui idas po el obus o í ulo de con-
quis a.
.)Despues de habe educido el Rey D. Jaime á su do-
minio la Isla de Mallo ca, a ó de la conquis a del Reino
de Valencia, y se esol ió á ella en las Có es que celeb ó
en la illa de Monzon el año de 1232, con acue do de los
P elados y icos homb es. Igualmen e con a ó con los
que quisiesen ayuda le en es a expedicion, que si la ic-
o ia co onaba sus es ue zos epa i ía y dona ía pa e de
la ie a á los que le siguiesen; p omesa que quedó cum-
plida median e el epa imien o que ejecu a on los epa -
ido es nomb ados al in en o.
»El Mona ca conquis ado eje ció desde en ón ces oda
clase de ac os de dominio sob e las cosas que se había
ese ado y le habían co espondido, y cada uno de los
auxiliado es dispuso igualmen e de la po cion que le
cupo, o mándose po es e medio esa g an p opiedad que
posee la clase magna icia con igual í ulo y undamen o
que la que pe enece al Pa imonio Real.
»El Pa imonio, pues, de la an igua Co ona de A a-
gon, p opiedad adqui ida po causa one osa, es una in-
culacion hecha en a o de los suceso es en la Co ona,
......_ 95
como las que dis u an
.
los pa icula es, sin más di e en-
cia que, la de no ex ende se á ella la acul ad que pa a
enajena los Mayo azgos conceden las leyes mode nas á
los poseedo es, po que lo esis e su di e so ca ác e y el
obje o de su ins i ucion, que ué el a ende y da esplen-
do á la Dignidad Real; ci cuns ancia que in e esa, po lo
an o, en su conse acion el deco o de la Nacion. Su i á,
sin emba go, las e o mas opo unas en lo que sus ega-
lías ue en con a ias al espí i u del siglo ó á las leyes
undamen ales de la sociedad, sal o el de echo á la in-
demnizacion; pe o las inno aciones que p oduzcan las
ci cuns ancias polí icas no deben se más g a osas al
Pa imonio Real de la Co ona de A agon que á las ami-
lias pa icula es que dis u an p opiedades incula es,
adqui idas po los compañe os de a mas del Rey D. Jai-
me, po que lo con a io se ía hace una ley de excepcion
pa a solo el Real Pa imonio (I).»
Veamos lo que hay de exac o en los hechos e e idos
y en las obse aciones alegadas po el S . Co ina.
Jaime I ins i uyó he ede o á su hijo p imogéni o don
Ped o en los einos de A agon y de Valencia, en Riba-
(1) Memo ia que sob e abolicion del Real Pa imonio en la
Co-
ona de A agon p esen a al Excmo. S . Tu o de S. M. el Consul o
cle la Real Casa. Mad id, 1842.
El S . Co ina, en muchos pun os de es a Memo ia, ep odujo lo
expues o en o a, publicada años án es, y esc i a, segun c eo, po don
Sal ado En ique de Cal e , Sec e a io de la Mayo domía Mayo , é
imp esa con el í ulo de
Impugnacion á la mani es acion publicada po un
ca alan aman e de su país, po o o ca alan aman e de la jus icia. Ma-
d id,
1835.
--- 26 ---
-o za, en Palla s, en el Valle de A an, en el Condado de
Ba celona, en el Seño ío del Condado de U gel, en los
demás luga es y ie as que enía en Ca aluña, y en o-
dos los eudos que poseía en dichos Reinos y luga es; y á
su hijo el In an e D. Jaime en el Reino de Mallo ca, en
las Islas de Meno ca y de Ibiza, en los Condados de Ro-
sellon, de Ce daña y de Con len es, en los eudos que
enían po el Rey los Condes de Fox
y
de Ampú ias, en
Colib e, en Mon pelle , y en el Vizcondado de Ca lódes.
A su hija D.
a
Violan e, Reina de Cas illa,
á
los nie os
que le había dejado su hija D.
a
Isabel, casada con el
Rey de F ancia Felipe
el A e ido, y
á los que habían
quedado de su hija D.
a
Cons anza, esposa del In an e de
Cas illa D. Manuel, los ins i uyó he ede os en la ecáma-
a, o namen os y o as cosas que en las épocas de la ce-
leb acion de los espec i os ma imonios había dado
á
cada una de dichas hijas. A D. Fe nan Sancho
y
á don
Ped o Fe nandez, hijos na u ales, con i mó las donacio-
nes án es hechas. Y á D. Jaime y D. Ped o, habidos en
Doña Te esa Gil, les a o eció en es os é minos:
«Más: que emos y manda nos que nues os hijos D. Jai-
me y D. Ped o, los cuales hubimos de D.
a
Te esa Gil
de Bidau e, ins i uimos po nues os he ede os en los cas-
illos y illas que les habemos dado con ca as nues as,
segun po ellas se con iene, es á sabe : á D. Jaime en los
cas illos y illas de Jé ica, del To o, del cas illo y illa de
Esllida, de los cas illos y illas de Ebo y de Ahin, y de
los cas illos y illas de Sue a y de Fanza a, y de los cas-
illos y illas de Planes y de T a a ello y Delaimudayna,
-- 27 —
la cual enía Almudino Aga eno, po los cuales dos cas-
illos de Planes y de T a a ello cambia nos la o e de
A cos y sus salinas; é odos es os cas illos y illas co no
es án de suso nomb ados, da nos y deja nos á dicho don
Jaime nues o hijo po he encia y de echo de ins i u-
cion.
»Más: á
D.
Ped o, hijo nues o,
y
de
D.
a
Te esa Gil
de Bidau e, ins i uimos he ede o nues o en el cas illo
y
illa de Aye be, y en el cas illo y illa de Luesa, y en el
cas illo y illa de Abue o, y en las illas de Liso y de A -
aso, y de Cas ellon, de Sies , y en el cas illo y illa
de
Bo e a, y en los cas illos y illas de Azne
y
de Cab aye
y en Benimiena. Todos es os cas illos y illas con odos
sus de echos y pe inencias le da nos y deja nos po he-
encia y de echo de ins i ucion.»
Nada se con iene en el es amen o que se e ie a di-
ec amen e á las incas y de echos que en 1842 compo-
nían el Real Pa imonio, si se excep úa la mencion he-
cha del Palacio del Almudaina y el asigna , en e o as
en as, las de la
Albu e a
de Valencia pa a pago de sus
deudas; pe o hay una cláusula, edac ada en é minos
gené icos, que dice:
«Más: que e nos y mandamos que si algunos o os de-
echos nos pe enecie en en algunas o as ie as, sin las
que de suso habe nos dado, dejado y o denado, y que en
ellas no sean comp endidos aquellos de echos á Nós
pe enecien es po cualquie a causa ó azon, dejamos y
o o gamos en aquellos nues o luga al In an e D. Jaime,
hijo nues o, he ede o de Mallo cas, sal ando empe o la
— 34 —
Pe o sin sali del Código Al onsino, se encuen a ya
la limi acion á esas g andes acul ades égias, pues o
'que una de sus leyes mandaba que «el Seño ío del Reino
-
non uese depa ido nin enajenado (1).
En el O denamien o de Alcalá, se p opuso Al onso XI
des anece las dudas, po muchos susci adas, ace ca de
la e dade a in eligencia de las palab as de las Pa idas
y de los Fue os, y decidi si el Seño ío de los luga es, la
jus icia, y o as a ibuciones de la Co ona, podían se
dadas; si las concesiones e an empo ales ó pe pé uas; y
si se ganaban debidamen e dichas cosas po el ascu -
so del iempo. En aquel Código se esol ie on odos es-
os pun os en los é minos más a o ables á la legi i-
midad y á la pe pe uidad de las enajenaciones y á la
e icacia de la p esc ipcion; el Rey podía hace dona-
cion de ciudades, illas, luga es, jus icia, onsade a,
alzadas en los plei os y mine as, habiendo de en ende se
odas es as g acias concedidas pa a siemp e; lo dicho
po algunos lib os de las Pa idas, ó po el Fue o de las
Leyes, ó en O denamien o de Có es, en el sen ido de
p ohibi ó limi a la acul ad égia de o o ga me cedes,
debía in e p e a se como p ecep o únicamen e encami-
nado á conse a la in eg idad del Reino, y á es o ba
que ninguna pa e de él pasase á o o ex año; y en el
caso de que las leyes ó las cos umb es an e io es hubie-
an o denado o a cosa, Al onso XI las de ogaba y anu-
laba (2).
(1)
Ley 5.a, í . XV, Pa . 2.a
(2)
Ley 3,
a
,
í . XXVII.
—
---
Muchas ue on las disposiciones legales con endencias
con a ias á las de esa del O denamien o de Alcalá. El
Fue o Viejo empezaba la sé ie de sus Dec e os con la de-
cla acion de que había cua o cosas na u ales del Seño ío
del Rey, é insepa ables de él: jus icia, moneda, onsade-
a y sus yan a es (1). D. En ique II, que ha pasado á la
his o ia con el sob enomb e de
El Dadi oso,
y en cuya po-
lí ica ocupan el p e e en e luga las muchas
y
cuan iosas
me cedes de ciudades, illas y luga es, ijó en la ya ci a-
da cláusula de su es amen o aquella egla que, con i -
mando las g acias concedidas, y haciéndolas he edi a ias
po descendencia di ec a, p esc ibía la einco po acion
cuando los poseedo es allecie en sin hijo legí imo. De-
cla acion impo an e, que con i mada po a ios Mona -
cas, y explicada en é minos p ecisos po Felipe V (2),
e a en el siglo XVIII el p incipio de los azonamien os
en que los Fiscales del Consejo de Cas illa se apoyaban
pa a solici a las e e siones en la mayo pa e de los
casos. O a ley, expedida po En ique IV, e ocó las
me cedes, po él mismo hechas, de odas las aldeas, é -
minos y ju isdicciones que án es hubie an sido de cuales-
quie a ciudades, illas y me indades de la Co ona y Pa-
imonio Real (3). Los Reyes Ca ólicos, condenando la
excesi a gene osidad y la gueza, que des uian el Reino,
y
amenguaban la Dignidad Real, y eco dando las a ias
ocasiones en que Al onso XI, En ique II, Juan II y En-
(1)
Ley
La,
í . I, lib. I.
(2)
Leyes io y
II,
í . XVII, lib. X, No . Recop.
(3)
Ley 9,
a
,
í . V, lib.
III, No .
•
— 36 —
ique IV habían p ome ido á las Có es no da luga es,
cas illos ni he edades á In an es, icos-homes, dueñas,.
p elados, ó denes, ni in anzones, eno a on la decla a-
cion de nulidad de odas las me cedes que se hubiesen
hecho en pe juicio de los p i ilegios de los municipios y
concejos, y de los é minos y ju isdicciones que po su
na u aleza son inalienables, imp esc ip ibles é insepa a-
bles de la Co ona (1). Los mismos Reyes,
D.
a
Isabel y
D. Fe nando, accediendo nue amen e á lo pedido po
los P ocu ado es de los Reinos en las Có es de Toledo.
de 148o, de oga on en pa e, y en pa e con i ma on, las
donaciones hechas en el an e io Reinado y en el suyo
p opio, de alcabalas, e cias y o os diezmos, aduanas y
almoja i azgos, salinas, se icio
y
mon azgos, y o as en-
as y pechos y de echos, así de me ced po ida, como de
ju o de he edad (2).
En la his o ia pa icula de A agon hay sucesos y e-
soluciones semejan es á los e e idos. Tambien al lado
de las leyes que econocían en los P íncipes einan es la
lib e acul ad de enajena , se encuen an o as que la
es ingían. Es la más impo an e de odas, y
á
la que
con ecuencia se e ie en las demás, la p omulgada po
D. Ped o II en las Có es de Valencia de 1336, con el
obje o de emedia los muchos daños y escándalos, y la
conside able disminucion de las en as y de echos del
Pa imonio Real, que se habían o iginado del exceso de
(I) Ley 8.a, í .
'
V, lib. III, No .
(2) Ley u, í . V, lib. III, No .
-- 37 ---
concesiones empo ales y pe pé uas, hechas po í ulo
one oso ó po se icios de o alezas y luga es (i).
Los ju isconsul os, al explica y esol e es as cues-
iones, disc epa on en sus dic ámenes, iniendo á o -
ma se es eo ías ó escuelas dis in as: una que concedía
ú los Sobe anos el de echo incondicional de dona cua-
lesquie a p opiedades del Reino, así los bienes de su Pa-
imonio co no las ciudades y las o alezas (2); o a que
solo c eia legí imo ese de echo cuando po la enajena-
cion no esul ase lesion no able al Reino (3); y o a, en
in, que negaba absolu amen e la acul ad de enajena ,
áun cuando el daño uese mediano, y no excep uaba
sino el caso de un pe juicio ín imo é insigni ican e (4).
( ) Es e y o os muchos documen os análogos es án inse os en
la nume osa coleccion que a unida al ya ci ado
T a ado de los de echos
egalías que co esponden al Real Pa imonio en el Reino de Valencia.—
Valencia, es omos en ólio.-1784, 1785 y 1786.
(2)
Non solum quaelibe bona Co onas alea dona e e aliena e,
sed e iam unam ci i a em el oppidum egni.—Po ugal,
De dona io-
nibus egiis,
lib. II, cap. IV, núm. 5.
(3)
Unum amen in hoc ad e endum es
Regis au em do-
na io au aliena io de bonis egni ac a, ale dummodo non ex ea
ingens egni lwsio con inga .—Molina, de
Hisp. p imog.,
lib. I, ca-
pí ulo III, núm. 16.
(4)
Campomanes
(T a ado de la Regalía de Amo izacion,
cap. I,
P
a s.
47
y
4
8
), expone en los é minos siguien es la doc ina de uno
de es os au o es:
«D. Fe nando Vazquez Menchaca niega absolu amen e que el
P íncipe pueda enajena pa e alguna de su Pa imonio no solo
cuando el daño sea eno me con a el Es ado po i ud de la al
enajenacion 6 concesion de p i ilegio, sino áun cuando uese medio-
c e, y excep úa solo el caso de un mínimo pe juicio y acciden al. La
azon de decidi consis e en que el pueblo al iempo de aslada
po la ley égia la au o idad en el Sobe ano, se
en iende ué con el
--- 38 ----
La mayo pa e de los au o es, desa endiendo la legis-
lacion pá ia, undaban sus a gumen os en azones me-
amen e ilosó icas, y con más ecuencia en las ci as del
de echo omano (i); pe o en el siglo XVIII, cuando la
Adminis acion pública emp endió con enaz empeño
la a ea de einco po a á la Co ona los bienes que de
ella habían sido indebidamen e sepa ados, los abajos
de los Fiscales y los allos del Consejo o ma on una
ju isp udencia ija. T es e an en ónces las p incipales
clases de e e siones: las que debían ealiza se po habe
al ado la sucesion di ec a de los dona a ios, segun los
é minos del es amen o de D. En ique II, con i mado y
explicado po la ley de Felipe V; las que co espondía
hace pa a es ingi ó anula las me cedes excesi as de
En ique IV, y de los Reyes Ca ólicos, en cumplimien o
de las di e sas disposiciones con enidas en la ley de es-
os úl imos; y las e e en es á o as donaciones ó enaje-
naciones abusi as, á las cuales se aplicaban po analo-
gía las mismas eglas que á las an e io es.
pac o de man ene insepa ablemen e unidas á la Co ona odas las
p incipales egalías: de mane a que po la suma p o usion de ellas
no se ec eciesen al pueblo nue os g a ámenes, en laquecida la en-
ada egula del E a io; y donde no mili a la ley égia, como en
España, en an los pac os con enidos con el Sobe ano, de que hay
a ios ejemplos p opios de nues o caso en las Co es y leyes saca-
das de ellas. (Menchaca, con o e sias.—Con . 6, núm. 24).»
( ) Pueden e se no icias de muchos de los esc i o es que a a-
on de es a ma e ia, en la ci ada ob a de B ancha ,
T a ado de los
de echos del Real Pa imonio,
cap. I, no as 59 y 6o; y en los
Es udios
his ó ico-legales de los del echos de los Reyes de España sob e los bienes com-
p endidos
bajo la denon inacion de Real Pa imonio, po el excelen ísimo
se7io D. losé Ma ía Mon eal,
no as 25 y siguien es.
—
39 —
CAPÍTULO V.
DIFERENTES SIGNIFICADOS DE LAS PALABRAS PATRIMONIO
REAL.
Necesidad de dis ingui en e las di e sas acepciones con que las
palab as Pa imonio Real son usadas po los his o iado es, las le-
yes, los ju isconsul os y las o icinas adminis a i as en los siglos
pasados.—Ci as y ejemplos sacados de a ios lib os.—De Reman-
do del Pulga .—Del Conde de Campomanes.—De las Memo ias
de Hacienda y de las Jun as de A bi ios.—De Ma inez de la
Ma a.—De la No ísima.
La lec u a de odas las leyes ci adas, así de Cas illa
como de A agon, p ueba cla amen e que las p ohibicio-
nes impues as á los Mona cas sob e enajena bienes, no
se e e ían á los de aquella clase que la ley de Pa ida
quie e que sean
qui amen e
del Rey, sino á las ciudades y
o os luga es que o man pa e esencial del Reino y á las
en as que cons i uyen el Fisco ó Hacienda pública; pe o
co no con ecuencia emplean las palab as
Pa imonio Real,
con iene ag ega aquí algunos ejemplos que p ueben has-
a la e idencia que los legislado es, los ju isconsul os y
los his o iado es han usado du an e la go iempo dichas
palab as en un sen ido mucho más la o y gené ico que el
que hoy ienen. Solo no haciendo es a necesa ia dis in,
cion, han podido algunos incu i en el e o de aplica
— 40 —
al Real Pa imonio p i ado las leyes que p ohibían las
me cedes égias.
He nando del Pulga , a ando del despil a o de la
Hacienda pública en el Reinado de D. En ique IV, se
exp esa así: «Y es a disipacion del
Pa imonio é Ren as Rea-
les
ino á an a co upcion, que se endian
alcabalas
del
Rey D. En ique en blanco de me ced de ju o de he edad,
pa a cualquie a que las que ía comp a po poco dine o.
«E odos es os ma a edís se si uaban en las en as de las
alcabalas, é e cias é o as en as del Reyno, de mane a
que el Rey no enía en ellas cosa ninguna
(i).» Y
en o a pa e, desc ibiendo el ca ác e de la Reina doña
Isabel, dice el mismo au o : «E ale impu ado que no e a
anca, po que no daba
asallos de su Pa imonio
á los que
en aquellos iempos la si ie on. Ve dad es que con an-
a diligencia gua daba lo de la Co ona Real, que pocas
me cedes de
illas, é ie as,
le imos en nues os iempos
ace , po que alló muchas de ellas enajenadas (2).»
He nan Co és, en memo ial di igido á Cá los V pi-
diéndole ecompensa p opo cionada á sus g andes se i-
cios, expone cuan g andes son los que ha p es ado «ac e-
cen ando y dila ando
el nomb e y Pa imonio de su Rey,
ga-
nándole y ayéndole á su yugo y Real Ce o muchos y
muy g andes Reinos y Seño ios de muchas bá ba as Na-
ciones y gen es (3).»
(I)
C ónica de los S es. Reyes Ca ólicos D. Fe nando y
D.a
Isabel,
pa -
e
2.
a
cap. XCV.
(2.)
Ibidem,
alío 1475, cap. 4.0
(3)
Ca as y elaciones de He nan Co és al Empe ado Cá los V,
po
D. P.
Ga
yangos.—Ca a -memo ial de 3 de Feb e o de 1544.
--- 41 ---
El Conde de Campomanes, es o zándose po p oba
los males de la excesi a amo izacion eclesiás ica, se ex-
p esaba de es e modo: «No cabe duda en que la enaje-
nacion de los bienes aíces y de echos inco po ales que
ecaen en los exen os, disminuyen no ablemen e el
Real
Pa imonio
(i).»
Y más adelan e: «Solo el que iene
el sup emo mando y au o idad en el Reino ó República
ci il es capaz de concede
esencion de ibu os;
cuya esen-
cion es una
enajenacion del Pa imonio Real
que á ningun
pa icula es líci a, ni
á
o a au o idad que á sola la del
P íncipe (2).»
En las memo ias di igidas á los Reyes po los Sec e a-
ios del Despacho de Hacienda, y po las Jun as c eadas
pa a a bi a ecu sos, se encuen a con ecuencia lla-
ma Real Pa imonio á lo que hoy deci nos en as pú-
blicas. La Jun a enca gada po Real O den de io de
Mayo de 1687 de in o ma sob e una consul a del Ma -
qués de los Velez, decía al Rey, despues de mani es a le
la mala si uacion de las clases con ibuyen es: «En es e
es ado se halla, Seño , el
Real Pa imonio
de V. M., de
en as y asallos; y siendo p eciso el g adua las dos ma-
yo es obligaciones que concu en en e sí opues as, de
do a los ca gos o zosos de la Co ona, y de la causa pú-
blica, y ali ia de los ibu os que no pueden paga los
asallos, p opone á V. M. la Jun a
, e c. (3).» O a
(1)
T a ado de la Rega ía de Anzo izacion,
p ólogo.
(2)
Cap. I, pá . 44.
(3)
Dicciona io de Hacienda,
po
D.
José Canga-A güelles, a ículo
31
-
emo ias.
-- 42 --
Jun a de Minis os, decía á D. Felipe V en
15 de Julio
de 1737, siendo Sec e a io del despacho de Hacienda el
Ma qués de To enue a: «Po el mapa que a unido á
es a consul a que se ha p esen ado en la Jun a, y pasa á
las Reales Manos de V. M. cons a, que odo el p oduc o
anual de las en as
del Pa imonio,
así a endadas co no
adminis adas, incluyendo concesiones apos ólicas de
c uzada, subsidio y excusado, e ec os ex ao dina ios, y
amos
acciden ales,
sin excepcion de alguno,
asciende á 21.100.758
escudos de ellon en que no se comp enden los caudales
de Indias... . . (i).» El Minis o D. Ped o Le ena, expli-
cando en 1790 el es ado de la Hacienda, en una exposi-
cion que ele aba al S . D. Cá los IV, empezaba de es e
modo á a a de la en a del
abaco:
«Es a en a es una
de las más pingües y más au o izadas del
Real Pa imo-
nio,
y desde el año de 1731 en que cesa on los asen is as,
se adminis a de cuen a de la Real Hacienda (2).»
El conocido economis a Ma inez de la Ma a dice:
«Tu o el
Pa imonio Real
lib ados sus aumen os y conse -
acion en el ico come cio que siemp e u ie on en a-
blado los asallos en odas las egiones del mundo po
medio de la áb ica de sus p eciosas me cade ías» (3).
Desempeño del Pa imonio Real
llamaba Valle de la Ce da
á su céleb e p oyec o de E a ios públicos. A la Co o-
na y Pa imonio Real mandaba una ley de la no í-
(i)
Dicciona io de Hacienda,
po D. José Canga-A güelles, a ículo
Memo ias.
(2)
Ibidem.
(3)
Epí ome de discu sos polí icos,
pág. 3, núm. zo.
-43—
----
sima inco po a las minas de o o, pla a y azogue (1).
Pod ían mul iplica se las ci as an o como se quisie a;
pe o bas e po aho a con la del Real Dec e o expedido
en el Real Si io del Buen Re i o á 23 de Ma zo de 1763,
con el exclusi o obje o de de ini lo que debía en ende -
se po Real Pa imonio: «He en endido las a ias com-
pe encias que en dis in os iempos se han susci ado en-
e la Cáma a de Cas illa y el Consejo de Hacienda,
con mo i o de que, co espondiendo á és e el cono-
cimien o p i a i o de cuan o mi a
á mi Real Pa imonio,
ha in en ado la Cáma a en ende en en as y enajena-
ciones de algunas alhajas, que
de i an de él: y
que iendo
co a pa a lo sucesi o odo mo i o de di e encia en e
es os T ibunales, He enido en decla a (con a eglo á la
plan a dada al Consejo de Hacienda en el año de 1593,
y
al cap. V de ella, que desde luégo ap uebo y con i -
mo) que le oca el conocimien o de las
en as de alcabalas,
e cias y demás en as de la Co ona;
la de odo géne o de ju-
isdiccion, que siendo ealenga, se conceda á pa icula es;
la de cualesquie a o icios de an iguo es ablecimien o, ó
ac ecen ados, sea en pe pe uidad, ó po cie as idas;
la de oda especie de " ie as, mon es, á boles
y
co i-
jos, en que la Co ona conceda algun dominio ó ap o e-
chamien o; la de aco amien os de ie as,
cuando con ellos
se da alguna ju isdiccion;
las de
e ias
y
me cados
ancos, ó
con
mino acion de ibu os; y
los de cualquie a o o de echo
ó alhaja,
que de i e del Pa imonio .....
y que á la Cáma a
(I) Ley 3.a, í . XVIII, lib. IX
;0
Cá los quiso que sus deudas uesen en p ime luga
• pagadas con sus muebles, siguiendo el ejemplo de su
abuela, y al con a io de lo que pos e io men e había de
hace Cá low" II al incula esa clase de bienes; pe o
p ocu ando de o a mane a el mismo obje o, que es e
úl imo se p opuso, de que no saliesen del pode del su-
ceso las alhajas y demás pa e p eciosa del mo ilia io
de los Palacios. «O osí, dice, mandamos que an e odas
cosas se paguen odas las deudas y ca gos, así de pa i-
dos co no
ci
,1
-qui aciones
y sala ios, acos amien os, e-
.
nencias y sueldos, desca gos de se icios y o o cual-
quie géne o de deudas, ca gos é in e eses de cualquie
can idad especial y calidad que sean, que se halla e yo
se obligado á paga , así en nues os Reinos de Cas illa,
é
A agon, co no en nues os Seño íos de Fland es, ie as
bajas y cualesquie a o as pa es, las cuales mando que
mis es amen a ios a e igüen, paguen y desca guen lo
más p es o que pueda se , sob e lo cual muy es echa-
men e les enca go la conciencia: y pa a el cumplimien o
ejecucion des o obliga nos y some e nos odos y cuales-
quie bienes nues os muebles p esen es y enide os. Y
manda nos
y
es nues a olun ad que odos los ales bie-
nes que deja emos á la ho a de nues a mue e, po
nues os he ede os y súbdi os sean luégo pues os y con
e ec o y de echo lib ados en las manos y pode de nues-
os ejecu o es es amen a ios, ó de la mayo pa e
cienos, pa a que se cumplan sin dilacion
y
paguen las
dichas deudas, y odo lo que somos obligados; pe o que-
e nos y o denamos que las pied as p eciosas, joyas de
— 51 --
alo , apice ía ica y o as cosas que se halla en en
nues os bienes muebles, en especial algunas joyas é
cosas amazinas que hayan sido de nues os abuelos é
bisabuelos, que iéndolas el P íncipe D. Félipe nues o
hijo y nues o he ede o, le sean dadas, y las pueda o-
ma en p ecio mode ado á a bi io de mis es amen a ios,
con que sea obligado que den o de dos años da á en
manos dellos el alo en que ue en ap eciadas las so-
b edichas cosas (i).»
¿Con qué ecu sos había de paga el suceso el p ecio
de esas alhajas y demás muebles? Sin duda alguna, con
las en as del Teso o público, lo mismo que las pensio-
nes concedidas á los In an es en es e y o os es amen os
de aquellos siglos. El se en ónces ilimi ado el c édi o ó
consignacion de la Casa Real sob e el Teso o público, es-
ablece una esencial y absolu a di e encia en e las es-
amen a ías égias de épocas an e io es, y las que han
ocu ido ó puedan ocu i despues del año 1814, en que
ue on sepa ados los ondos que se dedican al sos eni-
mien o de la Casa Real de los des inados á las demás
a enciones del Es ado. Las deudas pa icula es del Rey
e an deudas de la Nacion; el caudal de bienes de la es a-
men a ía no enía más lími e que la iqueza de la Hacien-
da pública. Y, á pesa de odo, la idea de una p opiedad
( ) La
His o ia de la ida y hechos del Empe ado Cá los V,
po el
Maes o D. F ay P udencio de Sando al, Obispo de Pamplona,
con iene po apéndice es e es amen o.
-- V,
pa icula §o conse aba ín eg a, conciliándose con aquel
es ado de cosas, pues o que el Empe ado epa ía su he-
encia en e odos sus hijos con a eglo al de echo co-
mun, mejo aba al P íncipe su p imogéni o y suceso en
el e cio y en el emanen e del quin o, y pa a deja le sus
alhajas juzgaba necesa io que pagase su alo á los es-
amen a ios.
En el es amen o de Felipe II (i), ambien algunas de
sus cláusulas son en un odo con o mes á las eglas o di-
na ias del de echo comun. Véase, po ejemplo, la p ime-
a pa e de la décimasex a: «Y pa a cumplimien o de odo
lo con enido en es e mi es amen o, deudas, desca gos,
mandas y legados, obligo y some o odos y cualesquie
bienes p esen es y enide os, y mando y es mi olun ad
que odos los bienes muebles que deja e al iempo de mi.
mue e, sean luégo y con e ec o y de hecho lib ados y en-
egados po mi he ede o y he ede os en las manos y po-
de de mis ejecu o es y es amen a ios, ó de la mayo pa -
e de ellos, pa a que se cumplan sin dilacion y paguen las
dichas deudas y odo lo que soy obligado con las dichas
mandas y legados a iba con enidos, y pa a es o sean
endidos los dichos mis bienes, ó an a pa e dellos como
se á menes e pa a el cumplimien o de lo susodicho, ha-
ciéndose p ime o in en a io dello con la solemnidad que
se
equie e pa a que haya en odo buen ecaudo; pe o
(i) Felipe II hizo a ios es amen os. El de que engo copia á la
is a, ué o o gado á 7 de Ma zo de 1594, an e el Sec e a io Ge 6-
nimo Gassol.
N'
4-1
-- -
digo y decla o que en las joyas y odos los demás bienes
que enía la Reina
D.
a
Ana, mi muy ca a y muy aína-
da muje ,
inie on
po
su allecimien o á ene pa es iguales
sus es he ede os y hijos nues os,
el P íncipe D. Diego, el
In an e D. Felipe que es ago a P íncipe, y la In an a
D.
a
Ma ía, que á la sazon queda on, de los cuales ha-
biendo al ado los dos
yo he edé sus pa es como pad e,
y la
o a e ce a pa e oca al dicho P íncipe D. Felipe mi
hijo, á quien, no obs an e es o, quie o que se dé lib e-
men e un diaman e ico que yo había dado á su mad e;
y de odo lo demás que me pe enece y deja e, ue a de
lo del A me ía, caballos y pin u as, y o as cosas o di-
na ias que queda en pues as en las casas, que ambien
le doy lib emen e, o deno y mando que las pied as p e-
ciosas, joyas de alo y apice ía ica y o as cosas que
se halla en en mis bienes muebles, pa esciendo que se-
án buenas pa a el se icio del P íncipe D. Felipe mi
hijo, y de nues os suceso es, le sean dadas y las pueda
o na en su p ecio y alo mode ado á a bi io de mis
es amen a ios.» De es as disposiciones esul a no solo
la exis encia de un Pa imonio pa icula , sino ambien
que ese Pa imonio no se conside aba de modo alguno
amayo azgado, pues o que el nue o Rey, pa a conse a
las alhajas, apices y demás mo ilia io que se c eyese
ú il pa a su se icio, se eia en la p ecision de adqui i lo
po su p ecio de asacion. Sin emba go, la A me ía, las
Caballe izas, las Pin u as, y demás cosas o dina ias de
los Palacios, quedan excep uadas de la medida, dándose
á en ende que se las conside a anejas á la posesion de
—
la Co ona. Di ícil se ía deslinda es as dos clases de mo-
ilia io, y dis ibui en e una y o a los obje os, además
de los que el es ado señala como pe enecien es á cada
cual; pe o bas an e mayo es son las di icul ades pa a
ija en lími es p ecisos el Pa imonio pa icula , egido
po la ju isp udencia o dina ia, an e el es o de dicba
cláusula décimasex a y el con enido de las siguien es.
«I e o, dice la décimase ima, po que pod ía se que el
alo y p ecio de los dichos mis bienes no bas ase pa a
paga mis deudas ni las o as cosas con enidas en es e
mi es amen o, mando que mi he ede o, pa a cumpli-
mien o des o lib e y haga con e ec o lib a an a can i-
dad de dine o en en as de mis Reinos y Seño íos de Es-
paña que bas en pa a lo susodicho, y que po ninguna
o a necesidad que haya se deje de cumpli odo lo con-
enido en es e mi es amen o en mane a alguna.»
La décimaoc a a dispone, con el mismo obje o de pa-
ga deudas y mandas, de las en as, u os, emolumen os
y de echos de las mesas maes ales de San iago, Cala-
a a y Alcán a a, pa a lo que Felipe II había ob enido
B e e especial del Papa Clemen e VIII; y la décimano-
ena manda que los diez y once al milla que se lle a-
ban segun los endimien os de las en as Reales a en-
dadas, luégo que es u ie e cumplido el es amen o de
Cá los V, á cuyas obligaciones á la sazon se aplicaban,
se des inasen
.
á las del o o gado po su hijo. Siguen des-
pues o as esoluciones, epi iendo las leyes y enca gos
con enidos en el de Isabel la Ca ólica, sob e conse a-
cion de la in eg idad del Pa imonio Real, sob e anula-
— 53 —
cion de me cedes, sob e einco po acion á la Co ona de
alcabalas, e cias, pechos y de echos, sob e amo iza-
cion de los ju os, así como el enca go y la ó den pa a
que los suceso es, con o mándose
con las leyes de es os Reinos
que p ohiben las enajenaciones,
no donen, di idan ni epa -
an, ni en e sus p opios hijos, ni en e o as pe sonas,
los Reinos, Seño íos y Es ados. De es a úl ima disposi-
cion excep uaba Felipe II los Países-Bajos, que p oyec-
aba da en do e á la In an a
D.
a
Isabel. Finalmen e,
debo copia aquí las cláusulas 43 y 44, que amayo azgan
a ios obje os, pues o que en ninguna o a, ni en docu-
men o alguno de aquel siglo encuen o nada que co es-
ponda á la idea del supues o ínculo del Pa imonio.
«43.—I em, po cuan o en mi gua dajoyas es á una
Flo de Lis, de o o, con muchas eliquias, que ué del
Empe ado , mi Seño , que sea en glo ia, y de nues os
pasados Duques de Bo goña, quie o y es mi olun ad
que no se pueda ende ni enajena po ninguna causa,
sino que siemp e se conse e y pe pe úe y aya jun a
con la sucesion de es os Reinos sin que el suceso dellos
la pueda pa a siemp e jamás enajena , dona ni empe-
ña , y lo mismo sea y se en ienda del
lignum c ucis
que
es á en la dicha gua da-joyas, que asimismo ué del Em-
e
pe ado mi Seño , que haya en glo ia.
»44.—I e o, es mi olun ad que ambien se conse en
y anden jun os con la sucesion de es os Reinos seis
cue nos de unico nio, que asimismo es án en la dicha
gua da-joyas pa a que ampoco se puedan enajena ni
empeña .»
El es amen o de Felipe III (1) sigue paso á paso al
de su pad e en casi odas las disposiciones que quedan
ex ac adas. La cláusula
12,
dice así: «I e o, mando que
pa a las dichas misas, es ido de pob es, esca e de cau-
i os, unda las ob as pías de casa muje es, y saca po-
b es de las cá celes, y las memo ias que dejo en las san-
as Iglesias de Toledo y San iago, y pa a los daños de la
casa, si a el dine o que se halla e en especie, y en ba -
as de pla a, en mi gua da-joyas, y de lo que se halla e
en un a ca, que ha de es a en San Lo enzo; y si odo
es o no bas a e, se ome lo más p on o de mis bienes mue-
bles.» La cláusula igésima, que en g an pa e es copia
li e al de la décimasex a del es amen o de Felipe II,
dispone lo mismo que és a espec o de obliga odos los
bienes, y de manda en ega los muebles á los es amen-
a ios; la imi a ambien en lo ela i o
á
los de echos ad-
qui idos po el Rey á consecuencia del allecimien o de
algunos de sus hijos que ya habían he edado á su mad e,
y epi e con algunas a ian es el enca go de que su su-
ceso se ese e po su alo los muebles: «Decla o, dice
Felipe III, que en las joyas y odos los demás bie ies que
enía la Reina D.
a
Ma ga i a, mi muy ca a y muy ama-
da muje ,
inie on
po
su allecimien o á ene pa esigua-
les sus sie e he ede os y hijos nues os,
el P íncipe D. Felipe,
la In an a D.
a
Ana, Reina de F ancia, y los In an es don
(1) Se halla imp eso en las
Memo ias pa a la his o ia de D. Feli-
pe
III;
ecogidas po D. Juan Yaiíez.—Mad id, 1733.
Fué o o gado an e Juan de Ci iza, Sec e a io de Es ado de S. M.
su Esc ibano y No a io público en odos sus Reinos y Seño íos.
— 57 —
Cá los, D. Fe nando y D. Alonso, y las In an as
D.
a
Ma-
ía y
D.
a
Ma ga i a, de los cuales, habiendo mue o des-
pues el In an e D. Alonso y la In an a
D.
a
Ma ga i a, he
he edado
yo sus pa es como su pad e y he ede o o zoso, y de
ellas puedo dispone á mi olun ad,
asimismo de la que podía
pe enece á la In an a Ma ía Ana, Reina de F ancia
po habe la ya casado y do ado; y ambien con ío que el
P íncipe mi hijo end á po bien, y asimismo se lo pido
muy a ec uosamen e, que yo disponga de su pa e, y que
él se enca gue de hace buenas á sus he manos y he ma-
na las que les oca, pues despues de mis dias ha de suce-
de en mis Reinos y Seño íos; y que es mi olun ad y asi-
mismo lo mando, se le den lib emen e un diaman e ico,
que mi pad e me dejó po su es amen o, y odas las a-
pice ías que yo deja e, así icas co no las demás, A me-
ía, caballos y odas las yeguas y caballe iza de Có doba,
Nápoles y Ce deña, y la aza y c ía que de es o engo y
asimismo las pin u as y o as cosas o dina ias que que-
da en pues as en las Casas Reales y de Bosques; odo lo
cual dejo al P íncipe mi hijo g aciosamen e y o deno y
mando que las joyas p eciosas y pied as de alo , y o as
cosas que se halla en en e mis bienes muebles, pa ecien-
do que se án buenas pa a el se icio de dicho P íncipe
mi hijo, le sean dadas y las puede o na en p ecio y a-
lo mode ado á a bi io de mis es amen a ios, p ecedien-
do es imacion y decla acion ju ada de las pe sonas que
ue en pe i as y cien í icas en la es imacion, p ecio y a-
lo de semejan es cosas, con al condicion que sea obli-
gado á da lib anzas en en as ó o as consignaciones,
— 3 —
lib es y cie as, de que den o de es años en e en ma-
nos de los dichos mis es amen a ios el alo en que los
hubie e omado, y que si alguna de las dichas lib anzas
ó consignaciones no salie e cie a, se dé o a en su luga
que lo sea, y yo holga a mucho de halla me en es ado que
pudie a o ece g aciosamen e odas las dichas cosas al
dicho P íncipe mi hijo po el amo que le engo; mas
siendo muchas las deudas, y así ue za ayuda me del p e-
cio de aquellas cosas pa a sa is ace las y cumpli las, con-
ío que se en ende á no he podido excusa lo que ace ca
de es o o deno.»
La cláusula igésimap ime a es ep oduccion exac a
de la décimase ima del es amen o de Felipe II, que án-
es copié, y manda que el suceso en el ono pague en
dine o sob e la en a de los Reinos y Seño íos, odo lo
que no alcanza en
á
paga los muebles. Tambien son co-
pia li e al de la 43 y 44 del es amen o de Felipe II
las 48 y 49 (1) del de su hijo, que epi en la inculacion
de la Flo de Lis, con eliquias; del
lignum c ucis; y
de
los seis cue nos de unico nio.
El es amen o de Felipe IV (2), en su o ma gene al.
(i) En las
memo ias
de Valíez ienen los núms.
4
8 y 49 es as cláu-
sulas; pe o en una copia manusc i a, que engo
á
la is a y me me e-
ce más e son las 41 y 42. Me pa ece que en el lib o de Ya iez es á
equi ocada la nume acion de las cláusulas desde la 24 .
(2) Fué o o gado en Mad id
á
12 de Se iemb e de 1665.
No pu-
diendo
i ma lo el Rey, que enía la mano impedida po el achaque
de la pe lesía, lo i mó po él el Conde de Cas illo, P esiden e del
Consejo. Po la misma azon, mandó el Rey que D. Blasco de Loyo-
la, su Sec e a io, i mase un papel adjun o.
— 59 —
y en la mayo pa e de sus disposiciones,
es ambien
se-
mejan e al de sus p edeceso es.
Hablando de su hija D.
a
Te esa, casada con el Rey de
F ancia, decía Felipe IV: «Po o a cláusula de dicha ca-
pi ulacion o ecí á la dicha In an a mi hija 500.000 escu-
dos de o o del Sol de do e, incluyéndose en ellas las
legí-
imas pa e na y ma e na,
y o os cualquie de echos, y es o
ué debajo de pac o y condicion de habe de ap oba y
a i ica , jun amen e con el Rey C is ianísimo, luégo que
se celeb ase su casamien o, la dicha enunciacion con
ju amen o y con las cláusulas necesa ias, y que se pasa-
se po el Pa lamen o de Pa ís, en la o ma y con las ue -
zas acos umb adas, y se emi iese á mí, ó
á
mi suceso ,
y
has a aho a no se ha cumplido po pa e del Rey C is-
ianísimo y la dicha In an a mi hija, con que yo he es a-
do y es oy excusado de paga la do e que o ecí, y po
que yo espe o que el Rey C is ianísimo y mi hija lo cum-
pli án, co no es án en obligacion en conciencia y en jus-
icia (pues es cie o que yo no inie a en el dicho ma i-
monio sino es debajo de las condiciones e e idas), mando
y es mi olun ad que aunque el Rey C is ianísimo y mi
hija no hayan cumplido po su pa e, se pague la do e
que yo p ome í, quedando, como han de queda odas las
condiciones y cada una de las exp esiones en la capi u-
lacion en su ue za y igo , pó que así con iene pa a la
mayo exal acion de nues a Religion Ca ólica y quie ud
en e ambas co onas.»
Habla el Rey de sus bienes lib es, y dispone que sean
dis ibuidos en e sus hijos; pe o al mismo iempo seña-
---
66 --
quin o de la hacienda y bienes lib es que u ie e al
iempo de mi allecimien o, y que en cualquie a mane a
y po cualesquie a de echos me pudie an oca , sal o
siemp e lo que ue e inculado y de la Co ona. La e-
e ida Hacienda y los demás bienes lib es que queda en
despues de mi mue e, sepa ado el quin o, los dejo á mis
cua o hijos a ones el P íncipe D. Luis, p imogéni o,
y los In an es D. Fe nando, D. Cá los y D. Felipe, y á
cualquie a o o ú o os que Dios me die e, así a ones
como hemb as, legí imos y de legí imo ma imonio, me-
jo ando en el e cio del odo del impo e de la e e ida
hacienda y demás bienes al In an e D. Felipe en a en-
cion al mayo desampa o y ménos ab igo con que que-
da ía espec o de los o os. Y en el caso (que Dios no pe -
mi a) de no llega se á e ec ua el ma imonio de la In-
an a mi hija
D.
a
Ma ía Ana Vic o ia con el Rey C is-
ianísimo mi sob ino, ó disol e se po cualquie a mo i o
que sea, quedando sin sucesion, es mi olun ad se le dé
1
á la e e ida In an a la pa e que le oca e en la he en-
cia de los e e idos bienes lib es, igualmen e que á los
demás sus he manos, á excepcion del In an e D. Felipe,
á quien, como queda dicho, dejo mejo ado en el e cio.»
En codicilo de
2
de Junio de 1727, hacía el mismo Rey
á su muje las siguien es con i maciones ó nue as conce-
siones de mandas: «Dejo, lego y mando á la Reina mi
muy amada y muy ca a muje 600.000 pesos anuales
pa a sus alimen os du an e su ida, los cuales se le han
de suminis a de Jos e ec os más líquidos de mi Real
Hacienda, y se han de sepa a del cúmulo de ellos, desde
---- 67 —
-luégo, pa a que no di icul e su cob anza la in e encion
del Minis e io, odo lo cual enca go y mando al P íncipe
de As ú ias, mi amado hijo, que haga ejecu a y obse -
a . Mas: dejo á la Reina, mi muy ca a y amada muje ,
.los dis i os y e i o ios de San Ilde onso y Balsain, con
sus espec i os Palacios, alhajas y muebles, espec o de
no habe se uel o á inco po a á la Co ona, despues de
habe se desmemb ado de ella en i ud de la enuncia
-que hice. Dispongo y mando que la Reina, mi muy ca a
y amada muje , pueda elegi pa a su habi acion y es an-
cia una de. las ciudades de es os Reinos, y en ella ene
el mando pa a su mayo decencia y esplendo , como se
ha p ac icado con o as Reinas iudas; y que en caso de
elegi en algun iempo el i i ue a de los dominios de
es a Co ona, que lo pueda ejecu a sin que po es a azon
se
le des alque po cion alguna de las can idades señala-
das pa a sus alimen os, án es bien que los haya y deba
pe cibi ín eg os como si es u iese en España.»
Fe nando VI, en su es amen o, o o gado en Villa i-
ciosa en io de Diciemb e de 1758, ins i uyó he ede o en
el emanen e
de odos sus bienes
lib es,
despues de cumpli-
das las mandas, á su he mano Cá los, Rey en ónces de las
Dos Sicilias, que debía ambien sucede le en el ono.
Una no edad impo an e in odujo en la o ma de con-
side a lo amayo azgado Cá los
III (1).
Quiso que de lo
mueble solo las joyas es u iesen inculadas; y, en
cam-
(1) El es amen o de Cá los III ué o o gado en 13 de Diciemb e
-de 1788, an e el Conde de Flo idablanca, p ime Sec e a io de Es a-
4o. nomb ado exp esamen e pa a es e ac o No a io del Reino.
68 —
bio, inculó odo lo inmueble. «Decla o, dice en su es a-
men o, que du an e mi Reinado he hecho algunas adqui-
siciones de bienes aices ó es ables, a ias mejo as y
adelan amien os en o os; como son los pina es de Bal-
sain, la Mo aleja, Palacio de Rio io, y o as cosas se-
mejan es que he edé de mis Pad es y Seño es D. Feli-
pe V y D.
a
Isabel Fa nesio. Es mi olun ad que odos
los bienes e e idos, y o os cualesquie a de igual ó se-
mejan e na u aleza, adqui idos en cualquie mane a, po
conquis a, comp a, cesion ó he encia, queden inco po-
ados á la Co ona, y pasen á mi hijo el P íncipe y de-
más suceso es en ella, sin di ision ni sepa acion alguna;
pa a lo cual en caso necesa io de ogo cualesquie a leyes
y disposiciones en con a io,
como Sobe ano que no econozco
supe io en lo empo al.
Mando se dé alguna alhaja de las
que exis en en mi pode , á a bi io de mi hijo el P ínci-
pe y demás es amen a ios, á la P incesa su muje , al
Rey de las Dos Sicilias y la suya, á la In an a G an Du-
quesa, y á su nie a D.
a
Ca lo a, P incesa del B asil; y
quie o que las demás joyas, sacadas es as mandas, que-
den inco po adas á la Co ona en la misma o ma que
lle o p e enido en cuan o á los bienes es ables. Tambien
enca go que en los in en a ios de mis bienes y dis ibu-
cion de és os se siga el mé odo que he mandado ob-
se a en los de mi hijo el In an e D. Gab iel, pa a e i-
a dilaciones y cos as, de mane a que po los Je es
de los
o icios se hagan o ma elaciones au én icas de lo que
hubie e, con sus asaciones, y se excusen o malidades
gas os judiciales sin necesidad; pa a lo cual disp3nsci
--- 69 ---
ambien en caso p eciso cualesquie a leyes y disposicio-
nes en con a io.»
Despues de es as cláusulas que inculaban en é mi-
nos explíci os una pa e de los bienes pa imoniales, é
implíci amen e alzaban la inculacion en o os, decía
Cá los III: «En el emanen e de odos mis bienes, de e-
chos y acciones, que no ue en do e, Pa imonio y Ren-
as y p oduc os de la Co ona, des inados á sus ca gos,
ni e ec os inco po ados á ella po es e mi es amen o,
ins i uyo po mis únicos y uni e sales he ede os á mis
que idos hijos, el P íncipe de As ú ias D. Cá los, el In-
an e D. An onio, y la In an a
D.
a
Ma ía Jose a, y á
mi nie o el In an e D. Ped o, pa a que los lle en con la
hendicion de Dios y la mia.»
¿Cuál e a el emanen e de sus bienes de que disponía
Cá los III á a o de sus hijos, despues de apa ados
po la inculacion los inmuebles y las joyas de la Co o-
na? No podía se o o que el es o de los muebles. Así lo
en endie on sus es amen a ios y he ede os, y su he en-
cia lib e subió á 47.964.614 s. impo e de la asacion de
las pin u as, escul u as, apice ías y demás muebles de
los Palacios Reales; de aquellas mismas cosas que Cá -
los II y Felipe V habían decla ado inculadas é impa -
ibles.
Del exámen de la mul i ud de hechos y de disposicio-
nes, con o mes unas eces, disco des o as, o a endien-
do á cons i ui un sis ema, o a es ableciendo el sis ema
con a io, que esul an en el an e io b e e ex ac o de
los es amen os égios, c eo que, huyendo de exage a-
— 70 —
ciones, y lle ando el análisis has a lo posible, se pueden
deduci , con azonable undamen o, las siguien es con-
clusiones, co no esúmen de la ju isp udencia dominan-
e, po espacio de dos siglos y medio, ace ca del Pa i-
monio Real.
I.° La di e encia de signi icados en que son usadas.
las ases Pa imonio Real, Bienes de la Co ona, y o as.
semejan es, in oduce g an con usion, y di icul a la in e-
ligencia de lo con enido en los es amen os. Aunque esa
con usion es esul ado p eciso de la que einaba en
las
ideas, disminuye mucho eniendo p esen e lo mani es ado,
po la ley de Pa ida y po G ego io Lopez sob e las di
e en es clases de bienes pa imoniales. No solo dosi,
como la ley dice, ni es, co no el insigne comen a is a
que ía, sino más bien cua o se pueden señala , po azon
de que es p eciso en la o una pa imonial p i ada dis-
ingui lo amayo azgado de lo lib e. Esos cua o son,,
pues: el Pa imonio de la Nacion; el Pa imonio del Fis-
co; el Pa imonio de la Co ona, y el Pa imonio lib e de
los Reyes.
2.° T a an del Pa imonio de la Nacion las disposi-
ciones que enue an las leyes expedidas desde el si-
glo x , sob e e e sion á la Co ona de ciudades, illas,
o alezas, asallos; sob e anulacion de las me cedes de
los de echos de jus icia, moneda y demás inhe en es á
la
au o idad sup ema; sob e p ohibicion de concede la
nue as, y has a sob e nulidad de las mismas.
3.°
Co esponden al Pa imonio del Fisco ó de la Ha-
cienda,
que
es la segunda de las po ciones señaladas po
— 71 —
G ego io Lopez, las eglas pa a esca e de e cias, o os
diezmos, alcabalas y pechos, pa a amo izacion de los
ju os, pa a pago de qui aciones, sala ios, acos amien os,
enencias, sueldos y demás c édi os de engados po los
empleados y pa icula es po azon de los se icios pú-
blicos.
4.
0
El Pa imonio de la Co ona se compone de los
bienes muebles é inmuebles, que pe manecen unidos á la
sucesion en los Reinos, pa a el mayo b illo de la Digni-
dad Real, sin se omados en cuen a pa a los in en a ios
y pa iciones de las es amen a ías. Es un ínculo que se
es ablece ó se puede p oba algunas eces po la cos um-
b e, y que o as es ins i uido en é minos explíci os po
los es ado es, y que p esen a di e encias en su o ma y
en su ex ension. Isabel la Ca ólica no iene idea de él,
po que nadie con unde an o su o una p i ada con la
de la Co ona y la del Reino. Cá los V c ee que el mo i-
lia io de los Palacios es el p incipal ó el único caudal li-
b e que ha de epa i se en e sus he ede os; y co no, po -
o a pa e, conside a necesa io conse a las pied as p e-
ciosas, joyas de alo , apice ía ica y o os muchos mue-
bles al se icio del suceso de la Co ona, le manda que
los adquie a po comp a. Felipe II sigue doc ina seme-
jan e; pe o incula algunas alhajas, po se eliquias eli-
giosas, ó ecue dos que idos de amilia, y supone que la
A me ía, las Caballe izas, las Pin u as y demás cosas o -
dina ias de los Palacios es án, po su p opia na u aleza,
inco po adas á la posesion de la Dignidad Real, y sepa a-
das de o ma pa e de las ope aciones de las es amen-
- 72 ----
a ías. Su hijo y su nie o con inúan con igual sis ema; pe o
Felipe IV incula ya exp esamen e una pa e de los mue-
bles de sus cua os. Cá los II c ee necesa io, pa a e i a
dudas, más posibles á su mue e po el cambio de dinas-
ía, incula en é minos exp esos las pin u as, apice_
ías, espejos y demás menaje con que es aban ado nados
los Alcáza es y Si ios Reales. Felipe V no solo epi e la
inculacion, sino que a i ma que odas las pin u as, api-
ce ías, bu e es, asos de pó ido y de o as pied as que
se gua dan en los cua os de los Palacios, han es ado
siemp e unidos é inco po ados á la Co ona. Cá los III,
apa en ando que ambien cons i uye Mayo azgo, lo que
en ealidad hace es solo sup imi una buena pa e del an-
e io men e es ablecido: incula los bienes inmuebles,
ag egados po él á los Si ios Reales, que jamás habían
sido obje o de pa iciones, y, en cambio, es i uye á la
condicion de lib es los cuad os, las escul u as, los api-
ces, que e an, en e los muebles, las más icas, las más
bellas, las
.
más dignas alhajas de la Co ona.
5.
0
Pe enecen al Pa imonio lib e: los bienes epa -
idos po odos los Reyes es ado es en e sus hijos y he-
ede os con a eglo á las p esc ipciones o dina ias del de-
echo comun. Si á eces la idea de un caudal de lib e
disposicion esul a oscu ecida po las al as de p ecision
en el lenguaje y en la doc ina, que quedan explicadas,
apa ece e iden e en muchos pun os de los es amen os;
en las mejo as de e cio y quin o, dejadas po Cá los V á
Felipe II; en la ei indicacion que es e úl imo hace de
los de echos que po mue e de dos de sus hijos le co -
---- 73 --
esponden á una pa e de los bienes de su muje doña
Ana; en la que Felipe III, imi ando en es o, como en
odo, el es amen o de su pad e, hace de igual modo del
caudal de la di un a Reina
D.
a
Ma ga i a; en las legí imas
pa e nas y ma e nas que Felipe
IV
econoce co espon-
de á sus hijos; en el
emanen e
que, despues de pagadas las
deudas y las mandas, decla a Cá los II que ha de queda ,
y en el cual ins i uye he ede o al Duque de Anjou; en las
decla aciones explíci as de Felipe V ace ca de la exis en-
cia de un caudal de bienes lib es; en las mejo as, dejadas
po el mismo, del quin o ,de esos bienes á Isabel Fa nesio,
y del e cio al In an e D. Felipe; en el
emanen e
de que
ambien hablan y disponen Fe nando VI y Cá los III.
¿Qué signi icacion posible end ían esos emanen es y
esas mejo as y esas legí imas, y has a las ins i uciones de
he ede os, en odos los casos hechas po sepa ado del
nomb amien o de suceso en la Co ona, si, como muchos
han sos enido, no hubie a habido jamás, has a las Có es
de Cádiz de 181o, un Pa imonio lib e y pa icula de los
Reyes?
6.° La mayo anomalía esul a en el pun o de los es-
amen os y es amen a ías en que el Teso o público y el
Pa imonio p i ado se ocan y se sepa an. Las deudas
del Rey son deudas de la Nacion; pe o los in e esados
en la he encia no ienen de echo sino al caudal lib e.
Todos los ecu sos de la Hacienda pública es án des i-
nados, si ue e necesa io, á paga á los ac eedo es, he e-
de os y lega a ios; pe o los c édi os, las legí imas, las
mejo as, las mandas, se ijan y liquidan con abs accion
74 —
comple a de odo da o que se e ie a á esos ecu sos. Si
los Papas conceden á los Reyes la acul ad de dispone ,
pa a pago de deudas y mandas, de los u os de las me-
sas maes ales de las O denes eligiosas, no po eso se
compu an los alo es o ales de esos u os pa a de e -
mina la cuan ía del caudal es amen a io. Además los
se icios al Rey y á la Nacion, es án de al mane a con-
undidos que no es posible dis ingui en e las deudas
que po azon de sueldos y o os concep os co espon-
den al es ado como Je e de su casa, y las que le son p o-
pias como Je e del Es ado.
7.° Toda di icul ad susci ada po esas y o as anoma-
lías, desapa ecía an e la conside acion del pode absolu-
o, au oc á ico. Se llenaban odas las ó mulas o dina-
ias del de echo, se mani es aba el más esc upuloso es-
pe o á la ley comun y á la ju isp udencia consue udina-
ia; pe o si despues de es o no esul aba compa ible con
la legislacion, ó con las p ác icas, lo una ez mandado,
p ác icas y legislacion, ju isp udencia y Códigos, de e-
chos amilia es y conside aciones polí icas, odo e a en
un pun o de ogado y educido á la nulidad po los que
no econocían supe io en lo empo al.
«Es mi olun ad, decía
Felipe V, y mando que es a esc i u a y odo lo en
ella con enido alga po mi es amen o y úl ima olun-
ad en la mejo o ma y mane a que pueda ale y más
ú il y p o echoso sea y se pueda, y si algun de ec o u-
ie e po al a de solemnidad,
ó
po o o mo i o po
g a e que sea, yo de mi p opio
mo u,
cie a ciencia y po-
de ío Real, de que quie o en es a pa e usa , suplo, quie-
— 7 --
o y es mi olun ad que se haya po suplido, alejo y qui o
odo obs áculo é impedimen o, así de hecho como de
de echo, y quie o y mando que odo lo con enido en es e
es amen o se gua de y cumpla, sin emba go de cuales-
quie a leyes, ue os y de echos, comunes y pa icula es
de mis Reinos que en con a io de es o sean ó se pue-
dan, y cada cosa ó pa e de lo en es e mi es amen o
con enido y decla ado, quie o y mando que sea habido
y enido po ley, y que enga ue za de al y el mismo
igo que si uese hecha y p omulgada en Có es gene-
ales con madu a delibe acion, y no lo emba ace ue o
ni de echo, ni o a disposicion alguna, cualquie a que
sea.» Cláusulas semejan es en el ondo y en la o ma hay
en odos los demás documen os análogos de aquellos si-
glos. Supues as en los Reyes la acul ad de paga con las
Ren as públicas los gas os p i ados, y la de de oga á
cualquie momen o oda la legislacion del país, apénas
se comp ende pa a qué se hacían aquellas disposiciones
es amen a ías an la gas y an minuciosas. La palab a
inculacion
ca ecía absolu amen e de sen ido. ¿Qué sig-
ni ica
incula ,
es o es, p ohibi la lib e disposicion de
sus bienes, si es a p ohibicion se imponía á los mismos
en quienes se dejaba, con el ce o, el de echo de de oga
y sup imi , segun su albed ío, odas las leyes y odos los
Códigos?
- 82 --
A ando, Caballe o del O den de San iago. Un Esc ibano
de Cáma a. Un Rela o , y un po e o (I).»
La plan a del pe sonal de es a Jun a u o muchas
a iaciones, como las enían de con ínuo las de los Con-
sejos; pe o subsis ió siemp e con sus g andes p e oga i-
as, du an e odo el iempo de la dinas ía de Aus ia.
En p ime a ins ancia es aba encomendada la au o idad,
así gube na i a como judicial, á di e en es empleados.
El que la eje cía en A anjuez, enía í ulo de Gobe na-
do . En el Real Si io de Balsain y sus bosques, co es-
pondía al Co egido de Sego ia, y en el Esco ial al Al-
calde mayo de es e pueblo En el Pa do, en el Alcáza •
de Mad id y su pa que, ja dines, hue as, caballe izas,
coche as y demás anejos, así co no en la Casa de Campo
y en la de la Za zuela, odo se hallaba al cuidado de un
unciona io que se llamaba po an onomasia Alcalde
Juez de Ob as y Bosques, y cuya ju isdiccion se ex endía
á los dis i os de A anjuez, Balsain y El Esco ial, á p e-
encion con los Jueces especiales de los mismos. En se-
gunda ins ancia conocía la Sala de Alcaldes de Casa y
Có e, de la que e a miemb o na o el de Ob as y Bos-
ques, aunque solo pa a los negocios de su especialidad;
pe o la Real Jun a a ocaba á sí, siemp e que lo enía
(I) Recopilacíon de las Reales O denanzas
y
Cédulas de los Bos-
ques Reales del Pa do, A anjuez, Esco ial, Balsain y o os; glosas y
comen a ios á ellas.—Au o es, el licenciado D. Ped o de Ce ban es,
que lo.empez6, y D. Manuel An onio de Ce ban es, su sob ino, Al-
caldes de la Casa y Có e de S. M., y Jueces de sus Reales Ob as
y Bosques.—Mad id, '687.—Pa e sé ima, glosa
Ig.
— 83 —
po con enien e, los p ocesos y los despachaba desde
luégo.
El ue o p i a i o de la Real Casa y Pa imonio se
conse aba con igo y exclusi ismo. La Sala de Alcal-
des, en los casos en que se le pe mi ía conoce en apela-
cion en es os asun os, no podía dic a sen encia con a -
eglo á las leyes gene ales del Reino, debiendo siemp e
da la de con o midad con las O denanzas de los Si ios
Reales. Habiendo concedido libe ad, en una isi a de
cá celes, á cie os p esos con a los que había dec e ado
emba go el Alcalde Juez de Bosques, se mandó que ol-
iesen nue amen e á la p ision, y que la Sala no se en-
ome ie a en las causas de es a clase, has a que se le lle-
a an en g ado de apelacion (1). Al mismo Consejo de
Cas illa se le p ohibió que isi a a á los p esos p oce-
den es de los bosques y Palacios, y mucho más que los
sol a a, p e iniéndosele ambien -que no pusie a mano
en ales negocios (2). P e endie on eximi se de la ju is-
dic.cion del Alcalde Juez de Bosques, undándose en sus
espec i os ue os pe sonales, algunos Caballe os de las
O denes mili a es, amilia es del San o O icio, a che os,
soldados de la Gua dia Real, de los Cien con ínuos y de
o os Ins i u os mili a es, cazado es
y
mon e os de la
Real Casa; pe o quedó es ablecido que, en ma e ia de
in acciones de los Reglamen os de caza de los Bosques
del Pa imonio, el conocimien o de odas las denuncias
) Real Cédula de 6 de Julio de 1646.
, "
,,
z) Real Cédula de 9 de Julio de 1575•
— 8
y causas co espondía á dicho Alcalde, sin excepcion
pe sonas, es ados ni p i ilegios (1).
La c ecien e au o idad de los Sec e a ios de Es ado y
del despacho hizo que mengua a no able y ápidamen e
la de la Jun a desde los p ime os iempos de la dinas ía
Bo bónica. Felipe V y Fe nando VI hicie on pasa á la
p ime a Sec e a ía la mayo pa e de los asun os admi-
nis a i os de los Si ios Reales. Cá los III, en Real De-
c e o de 18 de No iemb e de 1768 (2), sup imió de ini i-
amen e la Jun a, que es aba ya educida á lo judicial y
con encioso; pe o conse ó á los Alcaides, Gobe nado-
es é In enden es de los Palacios, Alcáza es, Si ios Rea-
les y Casas de Campo la ju isdiccion que an e io men e
eje cían, y dispuso que de sus p o idencias se admi ie a
apelacion an e la Sala de Jus icia del Consejo de Cas i-
lla. Tambien subsis ió, en i ud de aquella e o ma, el
Juzgado o dina io del Alcalde de Ob as y Bosques, que
debía se p ecisamen e desempeñado po el Decano de
los de Casa y Co e, sin que pudie a conse a es a comi-
sion cuando uese ascendido á plaza de Conseje o, pa-
sase á o o pues o cualquie a.
Los asun os en que la Real Jun a había en endido, i-
nie on á epa i se en e es Sec e a ías del despacho.. A
la de Es ado pasó la adminis acion supe io de los Si ios
Reales, Bosques y Alcáza es (3), omando en 1795 el i ulo
(I) Reales Cédulas
de
4
de
No iemb e de 164o y II de Feb e o?
(le 1682.
•
(2) Es la ley
i.a,
í . X, lib. III, ,No .
(3) Ley 7.a, í . VI, lib. III, No .
---- 83 ----
de Supe in endencia de los mismos (1); á la de G acia y
jus icia lo conce nien e á las Casas Reales, con la
p o-
ision de empleos de Je es de Palacio y demás se i-
dumb e y dependien es (2); y á la de Hacienda los asun-
os ela i os á los sueldos, sob esueldos, pensiones y
ayudas de cos a concedidos á los empleados de núme o
ó supe nume a ios (3).
De la enume acion de las incas y luga es que án es
he copiado de los Ce ban es esul a que, apa e del A -
chi o de Simancas y de la Casa de Moneda de Sego ia,
odo el Pa imonio de la Co ona de Cas illa, some ido á
di eccion de la Real Jun a de Ob as y Bosques, se
componía de los Palacios y de los e enos p imi i a-
men e ese ados pa a cazade os, y que conse ados
despues siemp e con es e p incipal obje o, se ían am-
bien pa a da pas os á la Real Yeguada, ó se iban e-
duciendo
á
mayo explo ación y cul i o. En cuan o al
A chi o de Simancas, nada o ece de pa icula el hecho
de que, en aquella o ganizacion adminis a i a, se le en-
,
eu.en e clasi icado en e las cosas pe enecien es al Rey;
pe o no se ía posible da explicacion alguna á la anoma-
lía de halla se en el mismo caso la Fáb ica de Moneda
de Sego ia, si en la Ins uccion dada pa a su égimen
en 31 de Diciemb e de 1596 no se hiciese sabe que
ué
hecha. con Hacienda Real.
Nue a p ueba de que se hacía
(
i
)
O denanzas pa a el gobie no del Real Si io de A anjuez, con
pa e de las cuales es án o madas a ias leye' del mismo í ulo
y
lib o de la No .
(2) Ley 8.
a
, í . VI, lib. III, No .
13) Ley lo, í . VI, lib. III, No .
— 86 —
una dis incion en e el Pa imonio del Reino y el Pa-
imonio del Rey. El Consejo de Hacienda p e endió
en 1619 que, po lo ménos, en lo ocan e á los de -echo:s.
de seño eaje le compe ía á él lib a ; y Felipe III, oidw-
:
las azones de dicho Consejo, y las que po su pa e ale-
0
-(5
la Jun a de Ob as y Bosques, de e minó que se ese -
ase de los de echos ecaudados en la áb ica oda la
pa e necesa ia pa a pago de Teso e o y O iciales
pa a gas os de epa os, cuya dis ibucion ocaba á la
Jun a, y lo es an e uese adminis ado po el Consejo.
Si oda ía, despues de an as p uebas é indicios como
quedan acumulados, de habe se conside ado siemp e
exis en e un Pa imonio p i ado de los Reyes, sepa ado.
del pe enecien e al Reino, se quisie an ag ega más,.
pudie an ci a se algunos o os. Flo idablanca ,
cando sus ideas sob e las elaciones de la ag icul u a y
la. ganade ía, se exp esaba así: «Ha dado el ejemplo en.
es e pun o la piedad del Rey en la dehesa de la Se ena..
en que, sin
emba go de su
pa icula
dominio,
ha que ido que
se a iendan y p e ie an los ecinos en lo que .necesi en
de la e ce a pa e de sus pas os (i).» La Maes anza. de
Se illa, es ablecimien o del Es ado, pagaba un censo al
Real Pa imonio po los e enos sob e que había cons-
uido su edi icio, y Io mismo la Aduana de aquella ciu-
dad. P escindo de la ci a de o os hechos que, aunque.
demues an la exis encia sepa ada de caudales pa in ,-
.)-
niales, son, á lo ménos en su o ígen, independien es de
(i) In o me del Fiscal de Consejo, D. José Monino, en el expe-
dien e gube na i o en e la Mes a y Ex emadu a, pá . 268.
-- 87 --
las elaciones legales es ablecidas en e la o una del
Reino, el habe del Fisco ó Hacienda pública, y el p i-
ado del Mona ca; como el suceso de habe se edimido
en me álico en 1799 la pa e que la có e de Sajonia e-
clamó del capi al in e ido po Cá los III en Rio ío.
En el con enido . de las esc i u as de adquisicion de
nue as incas, hállase di e sidad de ó mulas y de p o-
cedimien os. Ya los Reyes decla aban que hacían las
comp as con su dine o pa icula , ya dejaban el pago á
ca go del amo de Co eos, ó de cualquie a o o de la
Adminis acion pública. Unas eces adqui ían pa a sí y
sus hijos y sus.suceso es; o as exp esaban hace lo pa a
su Real Pa imonio ó pa a la Co ona. O a pasaba á se
p opiedad de un P íncipe inca que, co no la Casa de
Campo, es aba en pode de los Reyes sin in e upcion
desde hacía siglos (i); o a se ele aba á la ca ego ía de
alhaja de la Co ona
la que, co no la acequia de Ja ama, e-
nía has a en ónces meno impo ancia y conside a-
cion (2).
Las enajenaciones nada signi ican pa a el obje o de
ija el ca ác e legal del Pa imonio. Hubo, sin duda,
algunas é impo an es; pe o con a eglo á las doc inas
de la Mona quía absolu a, e a incues ionable que el Rey
enía po es ad pa a dec e a las, bien se conside ase que
pe enecían las incas al Reino, bien le co espondie an
á él co no amayo azgadas, ó bien se epu asen como de
su lib e p opiedad pa icula .
(i) Ley 4.a, í . X, lib. III, No .
(2) Ley 7.a, í . X, lib. III, No .
- 88 -
CAPÍTULO VIII.
LOS BOSQUES Y CAZADEROS REALES BAJO LA MONARQUÍA
ABSOLUTA.
Di e en es zonas es ablecidas pa a la ju isdíccion en los Cazade os
Reales.—Opiniones de los ju is as y eólogos sob e si los Mona cas
podían ese a se la caza en los e enos de p opiedad de los pue-
blos y de los pa icula es.—Lími es señalados al Cazade o Real
del Pa do.—Al de A anjuez.—Al del Esco ial.,A1 de Balsain.-
Reclamaciones y quejas de los pueblos con a las Reales Cédulas
sob e dichos cazade os.—Penas igu osas, aunque ine icaces, con-
a los que queb an aban las leyes p ohibi i as de la caza.—P e o-
ga i as de los cazado es, ede os, ca a ibe as y o os empleados
de las mon e ías. Inmunidades de que gozaban en Ge a e, Ca a-
banchel y Fuenca al.—Impopula idad de la legislacion sob e los
Cazade os y cazas Reales.—Dec e o de Fe nando VII de
22
de
Ma zo de 1308.
Los p incipales cazade os égios, desde el siglo x i,
e an los del Pa do, A anjuez, Esco ial y Balsain. Pa a
ma ca su ex ension, había di e en es medidas y zonas,
en cada una de las cuales e an di e sos los g ados de
au o idad y ju isdiccion eje cidas po la Adminis acion
Pa imonial.
Fo maban el cen o de los espec i os dis i os los Si-
ios Reales con sus Palacios y Bosques, adqui idos po
los Reyes po í ulo de comp a, pe mu a, he encia, ú
o o cualquie a de los o dina ios del de echo comun,
y
--- 89
en los que enían odas las acul ades p opias del domi-
nio. En és os el Alcalde de Ob as y Bosques adminis a-
ba jus icia en odo lo ci il y en odo lo c iminal, con ju-
isdiccion p i a i a y absolu a.
Al ededo del Si io Real habia una zona en que los
Mona cas, usando del pode ío que en aquellos iempos
se c eía co esponde les, habían ese ado pa a sí la
caza y la pesca. Es a zona se di idió, du an e algun
iempo, en dos, una pa a la caza mayo , y o a pa a la
meno . En ellas, el ci ado Alcalde enía ambien ju is-
diccion p i a i a, pe o solo pa a los negocios de caza y
pesca.
Y en o as cinco leguas al ededo la eje cía, en los
mismos asun os, p e en i amen e con las jus icias o di-
na ias, á imi acion de lo que sucedía con los o os Alcal-
des de Casa y Co e en una ex ension igual en o no de
la p o incia ó dis i o que á cada uno es aba señalado.
Los ju is as
y
eólogos habían sos enido opiniones
con a ias sob e si puede el legislado p ohibi la caza,
coa ando la lib e acul ad dada po el de echo na u al
á odos los homb es pa a pe segui y da mue e
á
los
animales; inclinándose los más á que de un modo abso-
lu o la p ohibicion no es líci a, pe o en cie os casos la
jus i ican azones pode osas, como cuando se eda la
caza, en iempo de c ia, pa a conse a la. Ca o ce e an
es os casos, segun el au o que a ó con más ex ension
es e pun o pa icula del De echo (i).
(i) El D .
A- enda:a°, en su
A iso de la caza y cazado es.
— 90 —
No podían, pues, po egla gene al, segun aquellos es-
c i o es, los g andes seño es eda , ni áun en las ie as
de su pa icula p opiedad
]
la caza y la pesca á los que
quisie an en e ene se en ellas; pe o hacían una excep-
cion espec o del Rey, asen ando, con g an con o midad
de pa ece es, que puede, pa a di e i su ánimo cansa-
do con la a iga de los cuidados públicos, ese a cie o
núme o de mon es y so os pa a caza él. «Segun la más
e dade a opinion, dice Bo adilla, puede el Rey en sus
Reinos, po su dignidad y pa a su ec eacion, po jus os
espe os y como legislado , eda y p ohibi la caza y
pesca á sus súbdi os y ese a la pa a sí solo; pe o los
seño es de asallos, en conciencia ni en jus icia, no la
pueden eda po iempo pe pé uo, ni p esc ibi la eda
en los mon es públicos, ni caza ellos solos, aunque sea
en mon es nue amen e plan ados, ni en las dehesas y
mon es suyos p opios, si ya po p i ilegio, con a o, cós-
umb e ó consen imien o de los pueblos no les pe ene-
ciese; lo cual gua dan muy mal algunos seño es, y lo
usu pan con supe io idad, moles ando á los asallos y
cas igándolos con acé imas penas, y causando muchas
eces enidas de pesquisido es sob e esis encias
y
mue es de cazado es y gua das, como lo hemos is-
o (i).»
Con a eglo á es as doc inas, e a pe mi ido á los Mo-
na cas p ohibi que, sin pe miso especial suyo, se caza a
(1)
Polí ica pa a Co egido es y selo es de asallos;
au o el licencia-
do Cas illo de Bo adilla, lib. II., cap. XVI.
--- 91 ---
ó pesca a- en los mon es públicos ó en los del Pa imo-
nio Real. «La mayo di icul ad, dicen cando osamen e
los Ce ban es, hablando de una cédula de Felipe II so-
b e lími es del Cazade o del Pa do, es á en la eda y
aco amien o del suelo, que no es de su dominio p i ado,
sino en pa e de he edades de pa icula es poseedo es, y
en pa e son dehesas y mon es de los pueblos y conce-
jos, si os en la ci cun e encia de dicho mon e y bosques,
de que hay mucho dis i o en los lími es es ic os de la
caza mayo y meno , asignados po es a y o as cédulas,
den o de los cuales suele habe pueblos en e os, á quien
pa ece
se g a a, qui ándoles la libe ad de pode caza .»
Pe o despues de mani es ado es e esc úpulo, al a
iempo á dichos au o es pa a des anece lo, como no po-
día ménos de sucede , supues o el empeño con que de-
ienden y ensalzan odos los de echos de la Real Casa en
es os amos, de que ellos ue on Jueces p i a i os. «Pe o,
bien conside ado, añaden, no con iene du eza alguna
es e aco amien o y ex ension de lími es. Lo p ime o,
po que á los dueños pa icula es de he edades les es á
concedido y pe mi ido pode caza den o de ellas, y áun
pasa á las de sus ecinos, con cie os ins umen os, y
en cie a o ma, y ma a pa a sí la caza que á ellas acu-
die e; con que no solo quedan indemnes, sino ambien
luc osos. Lo segundo, po que ex an e lo dicho, la p ohi-
bicion y aco amien o no comp ende sino á solos los que
en an á caza en he edades ajenas, en que ninguno
iene de echo de pode en a con a olun ad, ó sin li-
cencia de su dueño; y si és e se lo puede p ohibi , mucho
-- 9S —
poco más ó ménos, has a donde es á un mojon g ande
de pied a, y del dicho mojon a a esando cue da de e-
cha, has a el luga de Ga cilan, y de allí camino de e-
cho á Val e de, y de allí á Can ipalos y á Xexas y al
Quin ana , quedando den o su mon e y é mino, y de
allí al Camino Real de Na a ía, y de allí po el Camino
Real po la mojone a de en e Bui ago y Sego ia has a
Na ala uen e; y desde allí oda la cue da del Real del
Manzana es, quedando den o po es a pa e odo el é -
mino de Sego ia, y alle de Lozoya; desde allí po lo al o
de la sie a, que di ide el dicho é mino de Sego ia con
o os luga es, has a ol e á lo al o de la dicha sie a de
la He e ía y de Pina es Llanos, donde comenzó el di-
cho lími e (i).» La ciudad de Sego ia ep esen ó -al Rey
que se le seguían g andes pe juicios po la ex ension
dada á la caza, y el mismo Felipe II edujo los lími-
es, dando unos mismos á la mayo y á la meno (2) como
ya he dicho que lo u o que hace ambien en o as pa -
es. Lo mismo que en las demás las p opiedades pa i-
moniales ue on allí en aumen o: g ande se lo dió Feli-
pe V; y Cá los III comp ó é inco po ó á la Co ona los
mon es de Pina es y ma as de obledales de Balsain, Pi-
on y Rio ío, que habían pe enecido á la ciudad de Se-
go ia, su noble jun a de linajes, el comun de sus ecinos,
y el de su ie a: enca gó á un Conseje o de Cas illa la
(1)
P o ision pa a la gua da de la caza del Bosque de Balsain y
sus limi es, de LO de Mayo de 1579.
(2)
Real Cédula de io de Ab il de 1593.
— 99 —
Adminis acion supe io con el í ulo de Supe in enden-
e; dispuso que,
coma
subdelegado de és e, el In enden e
de. Sego ia eje ciese la ju isdiccion en p ime a ins ancia
en lo ci il y en lo c iminal; y se ese ó designa en cada
caso pa icula , an e qué Minis os ó Consejos se habían
de admi i las apelaciones (1). Despues se desp endió de
es a acul ad exo bi an e, o denando que en segunda
ins ancia conocie a la Sala de Jus icia del Consejo
Real (2), de cuya ju isdiccion ol ió Cá los IV á sepa a
los negocios de caza y pesca, cuyas consul as y apela-
ciones mandó que se di igiesen á su Real Pe sona (3).
In e minable y ajeno al p opósi o de es e esc i o se ía
eseña las muchas eclamaciones y quejas ele adas po
los pueblos con a los queb an os que las Reales Cédulas
sob e la caza les hacían padece . Aunque á eces log a-
ban que se les a endiese en algunas cosas, los ejámenes
e an siemp e muy g andes. Y mién as los de echos de
los p opie a ios y el abajo de los lab ado es su ían
me mas injus i icables, las penas más igo osas no bas-
aban pa a disminui el núme o de las in acciones de
las O denanzas y Reglamen os, come idas dia iamen e y
con la mayo osadía. Léjos de eso, el excesi o igo del
cas igo lo hacía cae en desuso. Los Ce ban es, que no
c eían desp opo cionado condena á azo es y
á
gale as
po un hu o de caza,
«si no án es muy piadoso espec o de la
pena de los o os hu os que se cas igan con la ida,»
dan cla o
(I) Ley 12, í . X, lib. III, No .
(2)
Ley
i.a,
í . X, lib. III, No .
(3)
Ley 1
4
, í . X, lib.
III,
No .
-- 00 ---
es imonio, en las siguien es ases, de lo que eían y oían
en la Sala de Alcaldes de Casa y Co e: «Suelen muchos.
epu a po igo osas y se e as es as penas (y aun al
ez algunos de los mismos Magis ados supe io es, que
conocen de las apelaciones), causa de que a a ez se
cas iga con ellos á los asg eso es cuando apelan, publi-
cando que po qué se ha de condena en penas an igno-
miniosas y se e as á los que delinquen en caza un e
nado ó algun conejo, ó en o as de las cosas que po las.
Cédulas se edan con es as g a es penas, en que no solo
no an de c uel al Juez de p ime a ins ancia que conde-
na en ellas, sino al P íncipe que las impuso (i).» Y en
o a pa e de la ob a, desc ibiendo la magni ud de
las
desca adas y sis emá icas con a enciones de las eglas
expedidas sob e caza en los Si ios Reales, y explicando
las azones po que c eían p oceden e y jus a la pena de-
mue e en es a ma e ia, se exp esan así: «¿Qué di emos
del que se p ueba se cazado cosa io, y que iene po
o icio y a e p incipal ma a y hu a la caza en es os
Bosques Reales y en los so os de pa icula es que es án
den o de los lími es y de ello se man ienen, de que hay
-
muchos, así en Mad id como en los pueblos de la ci cun-
e encia y lími es de es os Bosques Reales y de los de
A anjuez, el Esco ial y Balsain, que ni pe donan el e-
nado, gamo, jabalí, ni los conejos en g an copia, siendo.
del es ado de los lab ado es y al ez del de los nobles,
(I) Recopilacion de las Reales O denanzas, e c., pa e p i né a,
glosa
12.
-- 101
y suelen no ene más a e de i i , más posesiones, la-
b anzas ni en as, que las que les inden la escope a, los
hu ones, los pe os y las edes, que son las alhajas de
sus casas? Y en la e dad, es os ales son las pes es y
langos as de es os Bosques Reales, que ya de dia y de
noche, y dis azados po no se conocidos ni p esos, sue-
len i acuad illados con a mas de uego, y an ácilmen e
dispa an el a cabuz con a la gua da co no con a el e-
nado é) el conejo, y con sus a mas de uego y amenazas
amed en an las gua das y a endado es de so os, pa a
que aunque los conozcan y cojan muchas eces, no se
a e an á denuncia de ellos.
»Los de es a calidad, más deben pone se en el núme-
o de los sal eado es y públicos lad ones que de cazado-
es, po que son p opiamen e obado es iolen os y a -
mados de la Caza Real, esuel os á mo i y ma a á quien
se lo impidie e, como uno y o o se ha expe imen ado
con ecuen acion
Y si los sal eado es de caminos
y co sa ios de la ma , á quien es a ley (de Pa ida) y el
de echo comun equipa an, ienen pena de mue e po la
p ime a ez, no hay azon pa a que no se haga la mesma
pa idad y se cas igue con la mesma pena á es os caza-
do es cosa ios lad ones de los bosques, que eniendo po
o icio oba la caza de ellos casi odos los dias y ho as de
su ida, an con a mas de uego p ohibidas, dispues os á
mo i y ma a con ellas á las gua das, y á cualquie a
que se lo de endie e, con insolen e desaca o, no solo
con a las gua das, que son Minis os Reales, sino con-
a el Rey, cuyos son los bosques y la caza, pues le p i-
— 1 02
an del único ec eo con que di ie e . las a igas de los
negocios públicos, siendo así que las can idades de la,
caza, que iolen amen e oban, no son in e io es á las de
los sal eado es de caminos. Pues en lo de A anjuez a e-
iguó judicialmen e el au o que en un año con o o pa-
saban de 24.000 conejos los hu ados po las cuad illas
de los cosa ios, que hay en los con o nos, sin g an copia
de enados, gamos, co zos, y acas y e ne as . . . Y si
po de echo iene pena de mue e el abigeo, que hu a en
el campo diez o ejas, cua o ó cinco pue cos, un buey ó
caballo y cualquie a de es as cosas, ¿quién no di á que
son abigeos (es o es, obado es de animales) es os cosa-
ios, y, más que cazado es, obado es de la hacienda
ajena (i)?»
Las edas, las limi aciones impues as al de echo de
p opiedad, las eglas minuciosas de policía, y las p e o-
ga í as exo bi an es del ue o p i a i o, a ancando á los
Si ios Reales y á los pueblos coma canos de la legislacion
o dina ia, los some ían á una especial, que en muchas
cosas les e a comun, pe o que en g an núme o de o as
señalaba dis in os p ocedimien os, di e en es sanciones
penales y di e sos de echos pa a cada uno de ellos. De
es a mane a lo complicado, lo casuís ico, y, po añadidu-
a, la al a de obse ancia de las O denanzas y Reales,.
Cédulas, c eaban en de ini i a una absolu a a bi a iedad
en los gua das pa a causa moles ias á las pe sonas y á
(I)
Recopilacion de las Reales O denanzas,
e c., pa e p ime a
glosa, 26.
— 103 —
los domicilios, y en los unciona ios supe io es pa a con-
dena ó absol e . No e an és os, po o a pa e, los úni-
cos g a ámenes que pesaban sob e los pueblos comp en-
didos en los é minos de los Cazade os Reales. La o ga-
nizacion del se icio de las cace ías se los imponían am-
bien de o os géne os. Los cazado es, ede os, ca a ibe-
as y
.
demás pe sonas que se ían con nomb amien o del
Rey ó del Cazado mayo en la caza de ola e ía, es a-
ban exen os de oda especie de pechos, con ibuciones,
de amas y epa imien os gene ales y concejiles. «Y
a endiendo, decía Felipe IV al con i ma sus p i ilegios,
á la co edad del sueldo que gozan, y se el gas o que
ienen muy g ande si iéndome con dos caballos y sus-
en ando es halcones
4
cada uno de los cazado es y de los
ca a ibe as, y demás o iciales con un caballo, engo po
bien, y mando, que pa a mayo soco o y ali io se les
den en los ma ade os de las ciudades, illas y luga es
donde es u ie en, que se ma a e ca ne o, macho y aca,
los co azones que hubie en menes e pa a el sus en o de
los halcones, pagando po cada co azon de aca 18 ma-
a edís, po el de ca ne o y macho á cua o ma a edís,
y los despojos y apa ejos al p ecio jus o, y que los suelen
y deben da á los del mi Consejo y demás c iados
míos (i).» El Cazado mayo , acompañado de su Aseso ,
e a Juez p i a i o en odos los casos de deli os ó al as
come idas en asun os de caza ó en o os cualesquie a,
(1) Real Cédula de 24 de Mayo de 1649.
- 104
po cuan as pe sonas se hallaban á sus ó denes. Ju is-
diccion semejan e á és a enía, espec o de los Mon e-
os, el Mon e o mayo .
La illa de Ge a e in en ó desconoce los p i ilegios
de dos aposen ado es de la Real Caza, incluyéndolos en
a ios epa imien os de igo y cebada; pe o habiendo
el Cazado mayo , que e a en ónces el Condes able de
Cas illa, acudido en queja al Rey, és e mandó que á aque-
llos dos «y demás cazado es, ca a ibe as, ede os, apo-
sen ado es, mancebos de cazado es, ni o a pe sona de
la dicha caza, no les hagan epa imien os de cualquie
calidad que sean, en cualquie pa e que esidan;» y en-
ca gó al Condes able que, con su Aseso , p ocediese
con a los que desobedecie an, y p incipalmen e con a
el dicho luga de Ge a e, y sus jus icias, con inhibicion
de odos los T ibunales, sala de Alcaldes de Casa y Có -
e, jus icias o dina ias y cualesquie a o as de es os Rei-
nos (1).
El g emio de Mon e ía cons aba de 74 indi iduos, de
los que 36 e an de núme o y los es an es 38 supe nume-
a ios. Se hallaban aposen ados los p ime os en Fuenca -
al, y con ecuencia se quejaban de que es e pueblo no
les espe aba Sus p eeminencias. Po la Jun a Real de
Ob as y Bosques se despachó en 1650 (2) nue a con i -
macion de los p i ilegios de los Mon e os; pe o el Conse-
jo de Cas illa no quiso sob eco a la, es deci , expedi el
( ) Real Cédula de ig de Feb e o de 1663.
(2) Real Cédula de 23 de Ab il de 1650.
105 —
cúmplase á pesa de a ias Reales Resoluciones que se le
comunica on al e ec o. Po úl imo, decidió el Rey que la
p o idencia dada po conduc o de la Real Jun a no se
sob eca ase, y que, de con o midad con lo p opues o
po el Consejo de Cas illa, se mode asen las exenciones
concedidas á los Mon e os, de modo que uesen ménos
pe judiciales á la ju isdiccion Real y á los pueblos en
donde esidiesen; que no pasa an de 36 los domiciliados
en Fuenca al, incluyendo en el núme o jubilados, p o-
pie a ios y supe nume a ios, iudas, ci ujano, c iado del
Tenien e de Mon e o mayo , y Ayuda de Alguacil de
Telas; que
á
odos es os se les u ie a po exen os de
oda con ibucion y ca ga, y se les die a en la ca nice ía
la ca ne que necesi asen pa a sus casas po los p ecios
con enidos con los
obligados;
que los despojos de las ca -
nes se epa ie an en es pa es, una pa a la cle ecía,
o a pa a la Jus icia y Regimien os y pe sonas hon adas
del luga , y o a pa a los Mon e os, en la p ime a ho a
despues de sali el sol, pudiéndose da más a de á quien
lo pidiese; que los 38 Mon e os supe nume a ios no dis-
u asen más exenciones que las gua dadas á los hidal-
gos de sang e y con ibuye an en la misma o ma que
és os á las ca gas públicas; que no se pudie an aloja
más de uno ó dos en luga que no llega e
á
ioo ecinos,
sal o si u iesen casas p opias y ue an ecinos de
él;
que en los asun os ci iles los Mon e os no u ie an ue o
especial, y que en las causas c iminales en endie an
ambien las jus icias o dina ias cuando e sa an deli os
de lesa
Majes ad, moneda alsa, esis encias,
mue es y
— 106
algunos o os (1). El luga de Ca abanchel, en donde
es aba aposen ado el g emio de la caza de ola e ía,
u o quejas, eclamaciones y plei os, semejan es á los
que media on en e los Mon e os y Fuenca al. Algunos
de sus más icos ecinos, con el obje o de libe a se de
paga con ibuciones y le an a ca gas, solici a on y
ob u ie on pues os en e los cazado es ; y aunque el
Concejo demos ó que de esa sue e se hacía insopo a-
ble la ecindad pa a los demás, el Consejo Real, en 1686,
man u o en posesion de sus p e oga i as á los que, no
pudiendo lucha con a el p i ilegio, habían sabido e-
ugia se á él y pone se bajo su ampa o.
Cuán g ande llegó á se la impopula idad que la legis-
lacion y égimen de los Cazade os y Cazas Reales enían
en los pueblos, lo indica cla amen e el Dec e o, ó más
bien P oclama ó Mani ies o, que Fe nando VII se ap e-
su ó á publica , apenas sen ado, en Ma zo de 1808, sob e
el ono. El mismo dia en que el pe iódico o icial, en el
segundo de los núme os po él publicados despues de la
abdicacion de A anjuez, daba cuen a de la en ada e»
Mad id de los soldados anceses, mandados po Mu a ,
inse ó la siguien e Real Disposicion, comunicada al Mi-
nis o de Es ado, en que el nue o Mona ca, á pesa de lo
ex ao dina io de las ci cuns ancias, c eía debe p esen-
a , como pa e p incipal del p og ama de su Reinado,
la p omesa de disminui la ex ension de los Si ios Rea-
les, an amino ada ya en ónces ela i amen e á lo que
(1) Real Cédula de io de Agos o de 1654..
— 107 —
había sido en iempos de Felipe II: «Deseoso de p omo-
e , po odos los medios posibles, el bien de mis ama-
dos asallos, y con encido de la u ilidad que debe esul-
a á la illa de Mad id y demás pueblos del con o no,
de que se eduzcan los co os de caza mayo y meno , y se
ex ingan los lobos, zo os y demás alimañas, en cuyo
caso pod án educi se
á
cul i o muchas ie as es é iles,
se ap o echa án los pas os pa a el consumo de Mad id,
y
pod á ene la illa el abas o necesa io de leña y de
ca bon, he de e minado ealiza es a idea . Pe o como
los g a es cuidados de que me hallo odeado no me pe -
mi en ocupa me en es e momen o del modo y iempo de
la ejecucion, me ese o oma la esolucion más con-
o me sob e el pa icula ; y en e an o, publica eis es e
mi Real Dec e o, y me p opond eis las ideas que os pa-
ezcan más con enien es (1).1)
(i)
Gace a de Mad id,
del- ié nes 25 de Ma zo de /8o8. El Real De-
c e o es de echa del
22.
—
Iglesias (i).».
O os Mona cas y o as Leyes han dicho lo
mismo án es
y
despues. Po es a azon, los Reyes han
dis u ado cons an emen e en odos los emplos de los
de echos hono í icos co espondien es á los Pa onos, a-
les como el incienso, los p i ilegios en el asien o, en el
agua bendi a, en el pan bendi o, en las p ocesiones, en
las p eces; y po lo mismo, ni el uso de es os de echos,
ni la colocacion de las a mas eales en los al a es, en
las bó edas, en las achadas ó en los claus os, ni o os
hechos semejan es, que espec o de o as pe sonas ó a-
milias se i ían pa a p oba , ó, po lo ménos, indica el
Pa ona o pa icula , , ienen alo pa a lo mismo a án-
dose de la Real Casa.
Las mismas decla aciones égias, dadas pa a casos es-
peciales, e es ían á menudo un ca ác e al de gene ali-
dad, que se ía imposible conside a las comp endidas den-
o de los lími es del Pa imonio y de la Casa Reales.
Felipe II decía en 1565 (2): «Po de echos y an igua cos-
umb e y jus os í ulos y concesiones Apos ólicas, somos
Pa on de odas las Iglesias Ca ed ales de es os Reinos.4
Fe nando VI en 1751 (3): «He enido en decla a me
po Pa ono de las Capellanías, cuya do acion consis ía
en ju os compues os de medias ana as.).
Cá los III, en 1761, á consul a de la Cáma a (4): «He
enido en decla a que en mi Real Pe sona eside la a-
(1)
Ley 1.a, í . XVII, lib. I, No .
(2)
Ley 4.a, í . XVIII, lib. I, No .
(3)
Ley
(4)
Ley 8.a
— —
cul ad de jubila , cuando lo u ie e po jus o y con e-
nien e, á los Capellanes de mi Real Capilla de San Isid o
de Mad id, Reyes nue os de Toledo, y de o as cuales-
quie a Capillas semejan es á és as, que han sido undadas
y e igidas po mis glo iosos p edeceso es sin in e en-
cion de la San a Sede,
,
y do adas con
bienes p opios y p i a-
, i os de la Co ona.»
El mismo, en 1772, ambien á consul a de la Cáma-
J-a (1): «He enido en decla a habe sido y se de mi Real
Pa ona o
é inmedia a p o eccion
la Ob a Pía de los San os
Luga es de Je usalen, con odas sus casas, con en os y
emplos, que ienen á su ca go los Religiosos Obse an-
es de la O den de San F ancisco, po los no o ios í ulos
de undacion, e eccion y do acion; y en su consecuencia,
mando que es a Ob a Pía y los Minis os de ella gocen
de odos los p i ilegios y p e oga i as que po las Leyes
de es os mis Reinos es án concedidos á las Iglesias y
casas del
e ec i o
Pa ona o de la Co ona, conociendo
mi Consejo de la Cáma a en la de ensa y conse acion
de sus de echos y egalías,
del mismo modo que lo p ac ica.
en las demás Iglesias, casas y ob as pías de
es a na u a-
leza.»
En seguida amos á e cuál e a la ex ension con
que los Pa ona os pa icula es de los Reyes igu aban
en el Regis o de la Sec e a ía de la Cáma a de Cas illa.
Po Real Cédula de
29
de Se iemb e de 1766, había
ambien mandado Cá los III
«como
.
Pa ono y P o ec o del
,
O den de T ini a ios Calzados, Redencion de cau i os,»
lle a á.
(1) Ley g.a
116 --
debido e ec o los manda os de e o ma es ablecidos po
D. Ped o Pobes y Angulo, Inquisido Fiscal de Se illa,
y Visi ado Apos ólico y Real de la p o incia de Anda-
lucía en la misma O den.
Aun en los casos en que las decla aciones se e e ían
á algun Con en o ó Monas e io de e minado, acompaña-
das de palab as y de hechos, que pa ecían designa lo
como cosa especial de la Casa Real, se e cla o el ca ác-
e de Je e del Es ado con que ob aba el Mona ca. San
Fe nando, po p i ilegio o o gado en Sego ia á
2
de
Oc ub e de la E a 1267, decía: «Hago ca a pe pé ua-
men e alede a de donacion, concesion, con i macion y
es abilidad á Dios y al Monas e io de San o Domingo,
de Mad id, y á oso as, la P io a Seño a Juliana, y á
us suceso as, de odo el Con en o de Monjas que allí
si en á Dios, p esen es y u u as, y os do y os concedo
mi hue o
de Albe ga, que se llama
el hue o de la Reina,
con
las aguas y odos sus de echos, co no
le engo y debo ene le,
pa a que le engais pe pé uamen e y le poseais como de-
echo he edi a io.» Y án es, po o o p i ilegio concedido
á las mismas Monjas en Medina del Campo, á 23 de Ju-
nio de la E a 1266, había decla ado: «Sabed que yo eci-
bo
en mi encomienda y bajo de mi ampa o
la Casa 'de San o
Domingo, de Mad id, y las eligiosas
y
los ailes que
són y odas sus cosas, y mando i memen e qué ninguno
sea osado de les hace mal ni daña, ni en a en sus ca-
sas po ue za, ni en ninguna
.
de. sus.cosas, y si alguno
lo hiciese, expe imen a á mi i a; y pecha me ha mil ma-
a edís á mi E a io, y á ellos sa is ace doblado el odo
— 117 —
del daño que hubie e ocasionado.» La donacion de una.
inca de su p opiedad pa icula , y algunas de las ases
con que p ome e su ampa o el Rey, pod ían hace c ee
que se a aba de un Pa ona o pe enecien e á su Paj
i nonio p i ado; pe o la imposicion de mul as y las
amenazas de o os cas igos con enidas en el p i ilegio
ci ado, así co no las exenciones de ibu os o o gadas en
o os á las mismas Monjas, dan á en ende bien cla o
que el Pa ono e a el Mona ca en el eje cicio de sus un-
ciones sobe anas. Además, la ase de oma en su enco-
mienda y bajo su ampa o una undacion eligiosa, la
encon a nos en o os documen os usada en é minos
gene ales. Una Ley de Pa ida comienza así: «An igua
cos umb e ué de España é du ó oda ía é du a oy dia
°que guando ina el Obispo de algun luga , que lo azen
sabe el Dean e los Canónigos al Rey, po sus mensaje-
os de la Eglesia, con ca a del Dean e del Cabildo, como
es inado su Pe lado e que le piden po me ced que le
plega que ellos puedan ace su eleccion desemba gada-
men e e que le
encomiendan los bienes
de la Eglesia ( ).»
El í ulo de Real
usado po algunas undaciones eli-
giosas ampoco bas a ía pa a designa los Pa ona os
pa icula es
de la Real Casa, po que lo enían muchas Ca-
pillas de las Ca ed ales, y muchas Colegia as, Monas e-
ios, Con en os, Co adías, Co po aciones é Ins i u os,
que no cab ían den o de aquella designacion especial.
Ley
18, í . XXI, Pa . 5.a
4.
—
118 —
Po úl imo, la sepa acion de los Pa ona os
pa icula
es
de la Co ona se hizo comple amen e imposible po la
p e ension de unda el Pa ona o uni e sal de la Iglesia
española sob e el hecho de que odos ó casi odos los
emplos y casas eligiosas habían sido undados po los
Mona cas. La Cáma a de Cas illa ab ió un Regis o con
es e obje o, y en el Minis e io de G acia y Jus icia se'
conse a el lib o bece o de la Sec e a ía del Real Pa-
ona o, que con iene la lis a de las Iglesias que po una
ú o a azon se suponía pe enece al Pa ona o de los
Reyes.
Empieza ese lib o po inclui en el núme o los cinco
A zobispados y los 3o Obispados de los Reinos de Cas-
illa y Leon y de las Islas Cana ias; las Dignidades, Ca-
nongías y o os bene icios de la gene alidad de las Ca-
ed ales y Colegia as; los ca gos de Inquisido gene al,
Comisa io gene al de C uzada, Capellanes de la Real
Capilla, odos los bene icios simples se ide os que ha-
bía en las Iglesias pa oquiales de G anada y Obispados
de Málaga, Guadix y Alme ía, odos los Hospi ales ma-
yo es y meno es del Reino de G anada, y odas las e -
mi as del mismo, y los cinco Deana os de la me opoli-
ana de G anada y las su aganeas de Málaga, Guadix,
Alme ía
y
Cana ias. Sigue despues, po ó den al abé i-
co de las iniciales de
los
nomb es de las Iglesias, la ins-
c ipcion de odas las conside adas como de Real Pa-:
ona o. Pa a da una idea del con enido de es e
lib o,
oy á hace mencion de las
30
p ime as pa idas que
en
él
se encuen an, despues de
lo ya e e ido:
-- 119 --
Alme ía.---Todas
las Dignidades, Canongías, áciones
y bene icios del Obispado de Alme ía.
An eque a.—Su Iglesia colegial.
Alcalá la Real.—Su Abadía.
A acena.----Su P io a o.
A oche.—Su P io a o.
Algaba.—Su P io a o.
Alcalá de Hena es.—Su Iglesia colegial.
A anjuez.—La Capellanía de la Real Casa.
Aniago.— Monas e io de Nues a Seño a de Aniago,
de la O den de la Ca uja, á es leguas de la ciudad de
Valladolid.
A é alo.—Su Monas e io de Descalzos F anciscos.
Anguioza .—Iglesia pa oquial de San Miguel de An-
guioza , en la p o incia de Guipúzcoa.
Azcoi ia.----Iglesia pa oquial de San a Ma ía
la Real,
de Azcoi ia (Guipúzcoa.)
Amu io (Vizcaya).—Su Monas e io de San a Ma ía.
A imbe (Vizcaya).—Abadía de la Iglesia colegia] de
San Miguel.
Sanc Alexand e.—Bene icio cu ado del luga de
Sanc Alexand e (Diócesis de As o ga.)
A bas.—La Abadía de la Iglesia colegial de Nues a.
Seño a San a Ma ía de A bas del Pue o (Diócesis de
O iedo.)
Alcoce .—Monas e io de San a Cla a de las U banas,
de la illa de Alcoce .
Asadu .—Abadía de San a Ma ina de
Asadu , en la
Diócesis de O ense.
— 120 ----
Acaldua (An eiglesia de).
Ace es.—Bene i
cio
simple de la Iglesia del luga de
Ace es, en la Diócesis de As o ga.
A bon.—Bene icio cu ado de San iago de A bon.
Aces.—Bene icio de San iago de Aces, concejo de
G ado, Diócesis de O iedo.
A discona.—Hospi al de San Láza o, en la Diócesis
de O iedo.
A gue o (Diócesis de O iedo).—P és amo de San
Bo nes.
Axpe, en el Seño ío de Vizcaya. Iglesia de San a
Ma ía.
Alboniga.—Iglesia de San a Ma ía.
As o ga.—Capellanía de San Juan y San Pablo.
As o ga.—Abadía de San a Ma ina de los Mon es.
Alabanza.—Iglesia colegial de San a Ma ía de Ala
Danza, en la Diócesis de Palencia.
Aun despues de habe se ob enido de la San a Sede,
en el Conco da o de 1753, el econocimien o del Real
Pa ona o sob e «la nómina de los A zobispados, Obis-
pados, Monas e ios y Bene icios consis o iales, es á sa-
be ,
esc i os y asados en los lib os de Cáma a,»
se con inuó
haciendo en el lib o bece o la insc ipcion de Iglesias,
Capillas y Monas e ios en i ud de decla aciones espe-
ciales. Toda ía en los úl imos años del Reinado de Fe -
nando VII se insc ibían los nomb es de casas eligiosas
cuyas ci cuns ancias les debían habe dado p io idad
sob e odas las demás.
Pe o al mismo iempo que el Pa ona o uni e sal ab-
5
./.1 —
so bía odos los pa icula es de la Co ona, la idea y la
exis encia de és os subsis ían, aunque con la di icul ad,
ó, más bien, con la imposibilidad de deslinda los segun
eglas ijas y segu as.
CAPITULO XI.
EI. PATRIMONIO REAL DE LA CORONA DE ARAGON BAJO LA
MONARQUÍA ABSOLUTA.
De echos pa imoniales es ablecidos desde Jaime I.—Los mon es y
ie as incul os.—Los mos encos.—Los es ablecimien os de
ie -
as.—De echos
p i a i os sob e las casas, molinos, la ade os de
lanas y a e ac os.—Sob e las aguas del ma y de los ios.—E1
í-
aje.—La lela.—E1
de echo de
cops.---=E1
de
ca nice ías.—E1
mono-
polio de pesas y medidas.—El almudinage.—Las emisiones.—Las
esc ibanías.—Los diezmos.—La
co edu ía.—Los ca cela ios.—Los
Co ales Reales.—Las Salinas.—Las
Minas.—Los eso os escondi-
dos.—Los Palacios Reales.—La albu e a y
la pa iciol de u os
de
sus ocho on e as.—La Acequia Real de Alci a.—El pan ano
de
Alican e.—Al e aciones p oducidas en el conjun o de los bienes
pa imoniales de A agon po las enajenaciones dec e adas po los
Reyes.—Ejemplos de concesiones hechas po Felipe V y o os Mo-
na cas.—Causas de la decadencia de la o una pa imonial de A a-
gon.—Ejemplo de anulacion de una enajenacion despues de con -
cedida.—Causas de habe pe manecido independien e y bien des-
lindado
el
Pa imonio Real de A agon á pesa de que las Bailías
gene ales ue on ag egadas á las In endencias en iempo de Fe-
lipe
V.
El Pa imonio de la Co ona de A agon cons aba de
es Bailías gene ales: la de Valencia, la de las Balea es
y la de Ca aluña.
Los de echos que cons i uían el habe de aquel Pa i-
monio en su mayo pa e p ocedían de la Edad Media.
os en ando el ca ác e indudable de seño iales. En Va-
' lencia y en las Balea es su o igen es aba en las conquis-
as hechas po Jaime I. Desde en ónces se conside ó co-
--- .93 —
mo pe enecien e á los Reyes el dominio de los mon es
y de las ie as incul as: odo lo que no había sido epa -
ido po aquel Mona ca á los que le habían acompañado
en sus emp esas gue e as, ó no cons aba que hubiese
sido donado ó endido po alguno de sus suceso es en el.
ono, co espondía al Pa imonio; enía, pues, és e, así
en Valencia co no en las Balea es, un í ulo uni e sal de
dominio, en cuya i ud e an de su p opiedad los bienes
mos encos y las ie as incul as, y, en gene al, oda in-
ca ó sola del cual no pudie an los pa icula es p esen a
í ulo especial de legí ima adquisicion.
En su consecuencia, cob aba de echos po el paso de
los ganados á a és de los mon es y concedía
es ableci-
mien os
de las ie as, llamándose así allí las enajenacio-
nes á censo en i éu ico. En es os con a os de en i éusis
se ese aba po azon de luismo ó laudemio, el o po Ioo
del p ecio de las nue as asmisiones de la p opiedad;
y
cuando había pasado el dominio ú il á una comunidad
eligiosa, ó á cualquie a o a mano mue a, exigía de ella
dicho o po oo cada 15 años. En las Bailías de Ca a-
luña se in odujo la cos umb e de cob a desde luégo
la cua a pa e del p ecio de asacion del e eno ena-
jenado, cons i uyéndose la en i éusis sob e las es es-
an es.
No podían cons ui se en los e i o ios some idos á
la
ju isdiccion de las Bailías, casas, molinos, la ade os de
lanas ni a e ac os, sin su pe miso. Las aguas del ma y
de los íos o maban ambien pa e del Pa imonio: Jai-
me I se las había ese ado explíci amen e en el epa e
— 139 —
CAPÍTULO XII.
LA
DESAMORTIZACION DEL PATRIMONIO Y OTROS SUCESOS
EN EL REINADO DE CÁRLOS IV.
Cédula del Consejo de Cas illa de
21
de Oc ub e de 1800 dec e ando
la desamo izacion de odo el Pa imonio Real .—O as disposi-
ciones en 'So y 1805 concediendo la acul ad de edimi los censos
del Pa imonio .—Vas a escala en que comenzó la desamo iza-
cion .—Rese as hechas á a o de Cá los IV de los bienes alodia-
les y pa icula es en el a ado celeb ado po él con el Empe ado
Napoleon.
Las ideas económicas que p e alecían en la egion
del pode , con mayo auge cada dia, desde mediados del
siglo an e io , pene aban con más acilidad en el ma-
nejo de la o una pa imonial, some ida di ec amen e á
los Reyes, que en ninguna o a pa e. Ya en 1757, al
dic a se a ias eglas á que debe ía suje a se la cons-
uccion de edi icios en A anjuez, se p ohibía su incula-
cion, y medidas análogas se o naban en los demás Si-
ios Reales. En aquel Real He edamien o, así como en
La G anja, pa a p omo e el aumen o de la poblacion,
se daban acilidades, has a dispensa de odo pago la
comp a de sola es y la asmision del dominio ú il, con-
esos de echos y egalías,
po el
mismo.—Coleccion de Reales Cédulas, O -
denes
y p o idencias dadas pa a el gobie no del Real Pa imonio del Reino
de Valencia,
po D. José Canga-A güelles.
131 —
se ando solo la Real Casa, co no econocimien o del
di ec o, un de echo de an eo a a ez ó nunca eje cido.
Al empeza el siglo ac ual, Cá los IV dec e aba la
desamo izacion de odo el Pa imonio, no dejando ue-
a del alcance de es a e o ma más que los Palacios y
Si ios Reales. «A. excepcion, decía su Ley, de la Real o -
aleza de la Alhamb a de G anada, Palacio del Alcáza
de Se illa y demás pe enencias de su ju isdiccion en
aquellas capi ales, se p ocede á á la en a en pública
subas a de los demás bienes y edi icios de la Co ona, que
no ue en necesa ios pa a la se idumb e de la Real Pe -
sona y de su amada amilia; á cuyo e ec o los In enden-
es ó jus icias, en cuya ju isdiccion se hallen los ci ados
bienes y edi icios, pedi án á los Adminis ado es ó en-
ca gados de ellos una azon ci cuns anciada de los que
ue en, y la emi i án inmedia amen e á la Comision gu-
be na i a del Consejo, y és e consul a á á S. M. lo que
es ime con enien e en azon de la en a de dichas incas
y sucesi amen e sob e las ap obaciones de los ema es,
í ulos de pe enencia y o o gamien o de la esc i u a de
en a á los comp ado es (1).»
Es a medida se comple aba en los siguien es a ios
con las que p omo ían la edencion de los censos. Don
( ) Cap. L del Reglamen o inse o en la Cédula del Consejo,
-de 21 de Oc ub e de I800.—O os capí ulos o man leyes inse as en
la No ísima.—Es e puede e se en la
Recopilacion de odas las p o iden-
cias espec i as á Vales Reales,
po D. Juan de la Regue a Valdeloma .
—E1 Reglamen o ín eg o se encuen a en el omo
III
de la
Coleccion
de odas las p agmá icas, Cédulas, e c., del Reinado de
Cá los
IV, po don
San os
Sanchez.
— 132
Tomás Co ina, en su opúsculo ya ci ado, y consecuen e
en su empeño, que ambien he e e ido, de demos a la
exis encia de un Mayo azgo del Pa imonio Real de la
Co ona de A agon, comen a así aquella p o idencia le-
gisla i a: «Cuando los apu os del Teso o obliga on á
busca ecu sos ex ao dina ios pa a hace les en e,
aunque el S . D. Cá los IV adop ó, en e o os, el de la
en a de las incas de la Co ona, espe ó las del Pa i-
monio de A agon, limi ándose solo á pe mi i la eden-
cion, con ales, de los censos en i éu icos.» Dos e o es
c eo que come ía en es o el S . Co ina. El p ime o, su-
poniendo que los apu os del Teso o e an la causa única,
ó po lo ménos, la p incipal de e o mas de es a clase..
Escaseces había enido la Hacienda,
y
muy g andes,
casi con ínuas du an e siglos, y no se había apelado,
pa a sal a la de ellas, á la desamo izacion de la p opie-
dad ci il y eclesiás ica . Si se p ocu aba, pues, en los
Reinados de Fe nando VI, de su he mano Cá los y de
su sob ino, sup imi odos los g a ámenes pe pé uos que
pesaban sob e las p opiedades del Es ado, de los pue-
blos, de las Co po aciones, del Pa imonio y de los pa -
icula es, p ocedía es e mo imien o e o mado , no del
males a de las Cajas del Teso o, sino de nue o umbo
o nado po las doc inas económicas. Hay, además.
no o ia equi ocación en a i ma que Cá los IV no inclu-
yó en la desamo izacion el Pa imonio Real a agonés..
Es e dad que en su Dec e o de 18o5 decía solamen e
sob e es e pun o: «Tambien pod án edimi se los censos
y ca gas de cualquie a especie impues os á a o del
— 133 —
Fisco y mi Real Pa imonio, ó sob e incas que de él p o-
cedan ..... con la calidad de que pa a ales edenciones
haya de p ecede mi Real ap obacion (i).» Pe o es a ley
no con adecía en mane a alguna la an e io de i800,
que sacaba á subas a odos los bienes pa imoniales;' y
á m suponiendo que es a úl ima no comp endiese, á pe-
sa de lo explíci o de sus é minos, el Pa imonio Real
de A agon, como allí, po una pa e, odas las ie as y
incas se daban, con cie as condiciones, á censo en i éu-
ico, y po o a se pe mi ía la edencion de ese censo,
es incues ionable que su enajenacion comple a e a po-
sible, y es aba p omo ida po el Gobie no .
Las en as empeza on, en e ec o, en as a escala, y no
se obse ó siquie a la excepcion es ablecida espec o de
las incas pues as bajo la ju isdiccion de los Alcáza es
de Se illa y o aleza de la Alhamb a (2). Los p ecios se
( ) Real Cédula de 17 de Ene o de 18o5. Ya án es de es a echa,
se había concedido la acul ad de edimi po ales los censos es a-
blecidos á a o del Real Pa imonio en la Cédula de 17 de Ab il
de 1801. (Ley
22,
í . XV, lib. X, No .)
(2) Hé aquí, como ejemplo, una lis a de en as de casas y o os
edi icios de Se illa, hechas po la Adminis acion de aquel Alcáza ,
desde Oc ub e de 1807 has a el 7 de Mayo de 18o8, en que se ealizó
la úl ima.
Una casa, en el A quillo de la Con a acion, núm . 9, po 12.000 ea-
les .—O a, inmedia a á la an e io , núm. 8, po 15.65o.—O a, jun o
á la Con a acion, núm. 6, po 32.400.----O a con igua á la an e io ,
núm. 5, po io.800.—O a, en e á la Lonja, núm. 1
4
, po 59.400.—
O a, inmedia a á la an e io , núm. 5, po 4o.000.—O a, inmedia a á
la an e io , núm. 3, po 3o.000.—O a, en e á San o Tomás, núm.
2,
po 27.540.—O a, en el mismo si io, núm. 15, po 2
4
.30(1—O as dos,
<en el mismo si io, unidas, núm. i6, po 60.75o.—O a, en el A quillo
de la
Pla a, núm. i, po 29.700.—O a, en e á San o Tomás, núm. 17,
- 134
-
pagaban en Vales Reales, sin que deba e se en es o un
da o con a io á la subsis encia del Real Pa imonio,
pues o que la Real Casa no enía sepa ada su Teso e ía
de la pública. Pe o aquel sis ema desamo izado , que
en el momen o de empeza la gue a de la Independen-
cia se p oseguía con pe se e ancia, y que ealizaba o-
da ía en as despues del is e y glo ioso Dos de Mayo,
po 23.112.-O a, en el A quillo de la Pla a, núm. 16, po 67.5o0.-
O a, en la plaza de la Con a acion, po 97.200.-O a, en la calle
de San G ego io, núm. 13, po 6.600.-O a, inmedia a á la an e io ,
núm. 12, po 12.100.-O a, con igua, núm. II, po I.Ioo.-T es y
ho no en la calle de San G ego io, núm. po 55.95o.--O a, con i-
gua, núm. 9, po 18.46o.-O a, con igua, núm. 8, po 42.goo.-O a,
con igua, núm. 7, po 9.350.-O a, en la callejuela sin salida de la
calle de San G ego io, núm. 3, po 11.520.-O a, en la calle de San
G ego io, núm.
2,
po 59.400.-O a, en la plaza de la Con a acion,
núm. I , po Io.800.-O a, con igua, núm.
12,
po 15.600.-Dos, á la
en ada de la calle de San G ego io, po 35 .370.-O a, en el mismo
si io, núm. 15, po 13.680.-O a, núm. 16, po 16.o6o.-O a, en la
calle de la Rosa, núm. 19, po 9.600.--O a, núm. 20, po 16.750.-
O a, núm.
21,
po 14.750.-O a, núm.
22,
po 17.91(1-O a, en Pila
Seca, núm. 8, po 18.66o.-O a, núm. 9, po 23.26(1-O a, en la pla-
za de la Con a acion, núm. Io, po 39.200.-O a, en la Pila Seca.
núm. 7, po 55.000.-O a, uúm. 6, po Iaioa-O a, núm,
5,
po 9.35o.
-O a, núm.
4
,
po 21.100.-O a, en la calle del P íncipe, núm. 3,
po 18.800.-O a, núm.
2,
po 26.000.-O a, núm. u, po 76.000.--
O a, núm. 7, po 49.66(1-O a, núm. 8, po 6o.000.-O a, jun o
á la Pue a de Je ez, núm. , po 20.700.-Un hue o, ue a de dicha
Pue a, po 3 .000.-Dos casas, en el A quillo de la Casa de Moneda,.
núm.
29
y 3o, po 16.600.-O a, en la Resolana, núm. 7, po 45.06o.
--O a, núm. 8, po 44.12(1-O a, núm. 13, po 5.500.- O a, núm. 14,
po 14.200.-O a, núm. 15, po 4.220.-Dos unidas, jun o á la To e
del O o, núm. 18 y 19, po 6.96(1-O a, á la uel a de dicha To e,
po 2.400.-Almacen en la Ca e e ía, núm. 3, po 6o.000.-Casa, jun-
o á la pue a de las Bande as, núm. 65, po 76.000.-O a, en casillas
de Ped osa, núm. 1, po 37.50(1-O a, en la calle de Lizos, po 78.140.
-- I 35 --
iba á se sus i uido po ideas más adicales: la e o ma
iba á cede el paso á la e olucion.
Es muy p obable que, sin és a, se hubiese llegado án-
es al é mino p opues o. La desamo izacion del Real
Pa imonio, in e umpida en Mayo de i8o8 po los suce-
sos mili a es y polí icos, no ol ió á se plan eada con
éxi o, á pesa del impulso de epe idas e oluciones, has-
a Mayo de 1865. Ese pe íodo de más de medio siglo nos
au o iza á c ee que si los de echos de na u aleza seño-
ial no hubie an concluido an p on o sin ac os e olu-
ciona ios, po que los in e esesc eados y la u ina opo-
nían una esis encia muy ue e, y ecibían pode oso au-
xilio de sen imien os adicionales, hondamen e a aiga-
dos en el país y de la alianza na u al de la Mona quía
absolu a, la e o ma me amen e económica que endía á
la des inculacion del capi al y á la libe ad del abajo,
hab ía adelan ado quizás más camino, si no se hubiese
que ido o za su ma cha.
— 136 —
CAPÍTULO XIII.
REbaRMAS Y PROYECTOS DESDE
1808 á 1814.
^
n
••
n
- ,
Disposiciones de di e sa índole adop adas po las Có es de Cádiz
ace ca de la Real Casa y Pa imonio.—Re o mas ela i as á em-
pleos de Palacio.—P oyec o del S . Villanue a pa a da los bienes
pa imoniales en p emio de se icios mili a es.—Cesion del So o de
-Roma al Duque de Ciudad-Rod igo.—Dec e o de
22
de Ma zo
de 1811 pa a la en a de las incas del Pa imonio.—A ículos de
la Cons i ucion de 1812 sob e do acion de la Familia Real.—De-
c e o de Ig de Julio de 1813 haciendo ex ensi a al Pa imonio
Real la abolicion de los p i ilegios exclusi os, p i a i os y p ohi-
i os.—Dec e os y O denes de las Có es de Ma zo y Ab il de 1814
pa a el cumplimien o de los a ículos cons i ucionales y pa a la
ijacion y deslindes de los bienes pa imoniales,—Disposiciones
adop adas sob e la misma ma e ia po la Cons i ucion de Bayona
de i8o8.—Con enios de Cá los IV y Napoleon.
Las ex ao dina ias ci cuns ancias en que se encon-
ó la Mona quía du an e la gue a de la Independencia,
no podían ménos de in lui sensiblemen e en la si uacion
de la Real Casa y Pa imonio. Las Có es de Cádiz ex-
pidie on di e sas disposiciones, que con ecuencia ex-
cedie on de los limi es na u ales del Pode legisla i o.
Po O den de 23 de No iemb e de 181i ap oba on el a -
eglo que pa a los amos de Caballe izas y sus ag ega-
dos había p oyec ado el Caballe izo mayo , dejando sin
p o ee po en ónces la Veedu ía y la Con adu ía, su-
p imiendo una plaza de Ayudan e de Co eo,
y
adop-
— 137
ando o as a ias medidas que había p opues o el Se-
c e a io del Despacho de Hacienda de ó den del Conse-
jo de Regencia. En 18 de Junio de 1813 manda on las
Có es que se sus i uye an po nomb es españoles y ade-
cuados los ex anje os de a ios empleos de Palacio; se
die on po en e adas de que la Regencia había ap obado
la no a de su se idumb e, p esen ada po el Mayo do-
mo mayo in e ino, y sanciona on el aumen o de cua o
eales dia ios que la Regencia había p opues o concede
á cinco empleados.
P escindiendo de es as y de o as disposiciones pa -
icula es, de que solamen e lo anómalo de aquella época
pudie a se o ígen y explicacion, pe o que ha con enido
ci a aquí como ecue do de esa misma anomalía, no
debo de ene me sino en expone las medidas gene ales
en ónces adop adas espec o del Real Pa imonio, que
pudie an se un sis ema cons an e pa a lo sucesi o.
El Dipu ado S . Villanue a p opuso des ina pa a
p emio de las acciones he óicas de los mili a es y paisa-
nos, ealizadas en el se icio de la pá ia, las incas pe -
enecien es á D. Manuel Godoy y á o os homb es polí-
icos, di idiéndose desde luégo en sue es las si uadas
en p o incias lib es de la ocupacion ex anje a, y p o-
me iendo las Có es hace en su dia o o an o con las
que se hallaban en ónces en el e i o io dominado po
los anceses; y que es o mismo se ejecu a a con los 'bos-
ques, p ados, ja dines y demás e enos de los Si ios
Reales de A anjuez, el Pa do, Casa de Campo, Esco ial,
Dalsain y San Ilde onso, dis ibuyéndolos en sue es
— 138
p opo cionadas pa a p emio pe pé uo de los de enso es
de la pá ia y sus amilias, así paisanos co no mili a es,
desde el Gene al has a el úl imo soldado. Es a p oposi-
cion pasó á la Comision de p emios. Los soldados no lle-
ga on á se p opie a ios con los despojos del Real Pa i-
monio; pe o á alguno de los Gene ales ocó más adelan-
e una pa e pingüe de él. Las Có es, po Dec e o de
22
de Julio de 1813, á nomb e de la Nacion española, y en
es imonio de su since a g a i ud, adjudica on al Duque
de Ciudad-Rod igo, pa a sí, sus he ede os y suceso es,
el si io y posesion Real conocido en la ega de G anada
con el nomb e de
So o de Roma,
con in clusion del e eno
llamado de las Chanchinas. La Regencia del Reino, po
Resolucion de
20
de Feb e o de 1814, mandó comp ende
ambien la dehesa de Illo a, en a encion á que e a epu-
ada como pa e de aquel Real So o.
An es de es o, po Dec e o de
22
de Ma zo de 1811,
eniendo en conside acion las Có es que «los edi icios y
incas pe enecien es á la Co ona g a an al E a io con
gas os que no se ecompensan con sus p oduc os, al paso
que, asladándose á manos de pa icula es omen a ían
su iqueza
y
la gene al del Es ado, y siendo muy u gen-
e el euni ondos pa a sos ene la sang ien a lucha en
que an jus amen e se halla empeñada la Nacion, á in
de asegu a su libe ad é independencia,» mandan que,
desde luégo, se p oceda á ealiza la en a de los edi i-
cios y incas de la Co ona que se hallen en las p o incias
no ocupadas po los enemigos, excep uando po aho a
los Palacios, Co os y Si ios Reales; pe o la si uacion ge-
— 139 —
ne al de las cosas hace que es e Dec e o no pueda se
ejecu ado.
Las disposiciones de mayo in e és adop adas po las
Có es de Cádiz espec o del asun o que es oy examinan-
do, son na u almen e las con enidas en la Cons i ucion
polí ica de 18 de Ma zo de 1812. El cap. V de su í . IV,
que a a «de la do acion de la Familia Real» con iene
los a ículos siguien es:
«A . 213. Las Có es señala án al Rey la do acion
anual de su Casa, que sea co espondien e á la al a dig-
nidad de su pe sona.
»A .
21
4. Pe enecen al Rey odos los Palacios Rea-
les que han dis u ado sus p edeceso es, y las Có es se-
ñala án los e enos que engan po con enien e ese -
a pa a el ec eo de su pe sona.
»A . 215. Al P íncipe de As ú ias desde el dia de su
nacimien o, y á los In an es é In an as desde que cum-
plan sie e años de edad, se asigna á po las Có es pa a.
sus alimen os la can idad anual co espondien e á su es-
pec i a dignidad.
»A . 216. A las In an as, pa a cuando casa en, se-
ñala án las Có es la can idad que es imen en cali-
dad de do e, y en egada és a, cesa án los alimen os
anuales.
»A .
2
1 . A los In an es, si casa en mién as esidan
en las Españas, se les con inua án los alimen os que les
es én asignados, y si casa en y esidie en ue a, cesa án
los alimen os y se les en ega á po una ez la can idad
que las Có es señalen.
— 146
nos que las Có es señala en pa a ec eo del Rey o man
un a ículo sepa ado de la do acion de la Real Casa;
y
las u ilidades quep oduje en, no debe án ebaja se jamás
de és a. Y 6.° Se an icipa á al Rey un e cio de la cuo a
anual que se le señala pa a ayuda de los gas os que pue-
da ocasiona le su nue o es ablecimien o y manu encion
de la Co e.»
Segun es as disposiciones de las Có es, de Ma zo y
Ab il de 1814, habían de hace se, pa a cumplimien o de
los a ículos de la Cons i ucion, Ios siguien es deslindes:
La do acion anual debía se sepa ada, po can idades
ijas é in a iables du an e cada Reinado, de la gene ali-
dad de los ondos del Teso o público.
Debía sepa a se igualmen e de oda a encion ajena al
Rey ó su Real Casa, como alimen os, do es ú o as asig-
naciones pa a los In an es; sueldos y gas os de las Sec e-
a ías del Despacho, Gua dia Real, e c.
E a además independien e del alo y p oduc os del
Real Pa imonio.
El Real Pa imonio, po su pa e, debía se examina-
do y es udiado pa a di idi lo en es po ciones, pasando
á la Nacion lo que se encon a e co esponde le, que-
dando como lib e p opiedad del Rey lo que le pe ene-
ciese y si iendo el es o pe pé uamen e pa a el debido
esplendo del T ono. Las Có es, uniendo con epe i-
cion el adje i o
llamado
á las palab as
Pa imonio Real,
lé-
jos de nega po eso la exis encia ma e ial, y legal de
és e, la hacían cons a del modo más explíci o.
Todas esas seg egaciones y deslindes han ido eali-
•- 147 —
zándose, unos desde aquella época y sin di icul ad, y
o os á a és de icisi udes de di e sa índole .
An es que la de Cádiz, la Cons i ucion polí ica que
pa a la Mona quía Española ué en Bayona edac ada
po la Jun a llamada Nacional, y p omulgada po José
Bonapa e en 6 de Julio de 1808, había a ado de ija
el Pa imonio Real y la do acion de la amilia einan e.
Su í . IV, bajo el epíg a e
De la do acion de la Co ona,
cons aba de las siguien es disposiciones:
«A .
21.
El Pa imonio de la Co ona se compond á
de los Palacios de Mad id, del Esco ial, de San Ilde on-
so, de A anjuez, del Pa do, y de odos los demás que
has a aho a han pe enecido á la misma Co ona, con los
pa ques, bosques, ce cados y p opiedades dependien es
de ellos, de cualquie na u aleza que sean.
»Las en as de es os bienes en a án en el Teso o de la
Co ona, y si no llegan á la suma anual de un millon de pe-
sos ue es, se les ag ega án o os bienes pa imoniales
has a que su p oduc o ó en a o al comple e es a suma.
»A .
22.
El Teso o público en ega á al de la Co o-
na una suma anual de dos millones de pesos ue es, po
duodécimas pa es ó mesadas.
»A . 23. Los In an es de España, luégo que lleguen
á la edad de
12
años, goza án po alimen os una en a •
anual, á sabe : El P íncipe he ede o, de
200.000
pesos
ue es; cada uno de los In an es, de ioo.000 pesos ue -
es; cada una de las In an as, de 50.000 pesos ue es. El
Teso o público en ega á es as sumas al Teso o de la
Co ona.
— 148 —
»A .
24. La Reina end á de iudedad 400.000 pesos
ue es, que se paga án del Teso o de la Co ona.»
Po el Con enio de 5 de Mayo había pac ado Cá -
los
IV con Napoleon, en cambio de sus enuncias á co-
sas mucho mayo es, que se le da ía un asilo en F ancia,
el usu uc o del Palacio Impe ial de Compiegne, y una
lis a ci il ó pension i alicia de 3o millones de eales.
Además, se incluye on en aquel Con enio las disposicio:
nes que siguen:
«A . 7.° S. M. el Empe ado ha á con el u u o Rey
de España el con enio que enga po ace ado, pa a el
pago de la lis a ci il y en as comp endidas en los a -
ículos p eceden es; pe o S. M. el Rey Cá los no se en-
ende á di ec amen e pa a es e obje o sino con el Teso-
o de F ancia.
»A . 8.° S. M. el Empe ado da en cambio á S. M. el
Rey Cá los el si io de Chambo d, con los co os, bosques
y haciendas de que se compone, pa a goza de él en oda
p opiedad y dispone de él como le pa ezca.
»A . 9.° En consecuencia, S. M. el Rey Cá los e-
nuncia en a o de S. M. el Empe ado Napoleon, odos
los bienes alodiales y pa icula es no pe enecien es á 1:
Co ona de España, de su p opiedad p i ada en aquel
Reino.»
¿Cuáles e an es os bienes alodiales
y
pa icula es?
¿Sob e qué incas hab ía hecho la designacion el ju is-
consul o impa cial y disc e o á cuya ciencia se hubiese
encomendado la ope acion del deslinde en aquellas ci -
cuns ancias, en que no se ía ya, como en las es amen-
-- 1 .49 -
a ías égias de los siglos an e io es, el e icaz ecu so de
que el P íAcipe einan e, con la iple au o idad de Le-
gislado , de Juez Sup emo y. de Je e de la Real Familia,
co ase los nudos en cuan o pa ecía di ícil desa a los?
Impo a poco sabe lo: lo que con iene al obje o de es e
es udio his ó ico y ju ídico, es no a una ez más la pe -
se e ancia enaz de la idea del Pa imonio p i ado de
los Reyes, que no dejaba de p esen a se en ningun do-
cumen o solemne ni en ninguna ocasion en que pudie a
ene alguna opo unidad, á pesa de lo cual nunca lle-
gaba á de ini se y conc e a se.
— 150 —
CAPÍTULO XIV.
DESDE 1814 Á 1833.
J-1.1N .11
Deslinde ejecu ado po Fe nando VII en 1814 en e su Casa y Pa-
imonio Real y el Es ado.—Ve dade o ca ác e é impo ancia
de aquel deslinde.—Con i macion po el Rey del egalo del
So o dJ
Roma
hecho po las Có es al Duque de Ciudad-Rod igo.—P i i-
legio de Si io Real concedido á aquella inca.—In luencia de los
sucesos polí icos de 1820 en el Pa imonio.—De as acion de los
Si ios Reales y medidas adop adas pa a ep imi la.—Dec e o ex-
pedido po el Minis e io de G acia y Jus icia es ableciendo las
disposiciones legisla i as de la p ime a época cons i ucional.—
O o expedido po Hacienda po el que el Rey señala las incas
que se ese a y las que cede al C édi o público.—Resis encia ma-
ni es ada po la Mayo domía Mayo á ejecu a y acep a aquella
disposicion.—Fo ma en que las Có es a i ica on la cesion hecha
po el Rey.—Acue dos omados po la Regencia del Reino en 1823.
—Anulacion en la e ce a época cons i ucional de las en as de
incas pa imoniales ealizadas desde 182o á 1823.
Una de las poquísimas e o mas que Fe nando ViI
c eyó con enien e con inua en e las muchas p ocla-
madas po las Có es de Cádiz, ué la de sepa a los in-
e eses y adminis acion de su Real Casa de los gene a-
les del Es ado. Apenas es i uido á su T ono, y al ocu-
pa se del ó den en que los negocios debían se despa-
chados, dispuso, po Dec e o de
22
de Mayo de 1814,
que
su Mayo domo Mayo en endie a en adelan e en
odo lo ela i o á la Real Casa, y que los asun os de
Palacios, Bosques y Ja dines Reales, Pa imonio Real
51 --
y Alcáza es, y nomb amien os de empleados en es os a-
mos y dependencias, que has a en ónces habían co i-
do á ca go de la p ime a Sec e a ía de Es ado y de la de
G acia y Jus icia, co ie an po la Mayo domía Mayo ,
como asimismo lo co espondien e á Sumille ía, Caba-
lle izas y Capilla, y el cuidado del manejo y dis i-
bucion de los caudales señalados pa a manu encion y
deco o de la Real Pe sona y Dignidad. El Mayo domo
Mayo ué en aquella época un Sec e a io del Despacho,
como los de Es ado, Hacienda, Gue a y demás Minis-
e ios, y así mandaban conside a le a ios Reales De-
c e os, en e ellos, el de 9 de Agos o de 1815. En es e
mismo dia ué c eada la Jun a Sup ema de Apelaciones,
compues a de un Minis o ogado de cada uno de los
Consejos de Cas illa, Gue a, Almi an azgo, Indias y
Hacienda,
y
cuyas a ibuciones, explicadas nue amen e
en Real O den de
2g
de Mayo de 1817, si en g an pa e
se pa ecían á las de la an igua Jun a de Ob as y Bos-
ques, e an, en cie os pun os, más es ingidas en cuan-
o á ju isdiccion; pe o en cambio más ex ensas en cuan-
o al e i o io, pues o que aba caban ambien el com-
p endido en el Real Pa imonio de la Co ona de
A agon
Quedó desde en ónces sepa ada la Teso e ía de Pala-
cio, con una consignacion ija, de la masa gene al de los
ondos públicos. Deja on de conside a se como gas os
p opios de la Casa Real los de las Sec e a ías del Des-
pacho, los de las Gua dias Reales y o os que con e-
cuencia habían sido incluidos en e ellos. Pasa on á
se
--- 152
ca ga del Es ado odas las deudas con aidas po la Ca-
sa Real has a I.° de Mayo de 1814 (1), habiéndose man-
dado emi i á la Con adu ía mayo de Hacienda has a
las cuen as a asadas co espondien es á los Reales Si-
ios y demás posesiones pa imoniales (2).
No puede nega se que es as medidas de sepa acion
en e el Palacio Real y el Es ado, y de cen alizacion de
los di e en es amos que componían la Real Casa y Pa-
imonio, ue on una mejo a adminis a i a impo an e;
pe o no an ascenden al como suponen muchos. La
con abilidad ganó sin duda alguna, pe o ni los gas os
a ia on conside ablemen e, ni cambió ampoco el ca-
ác e legal de los bienes pa imoniales. Es os no ue-
on, en esúmen, o os que los an e io men e adminis-
ados po las es Bailías gene ales de Valencia, Ca a-
luña y Balea es, y los que habían es ado á ca go, p i-
me o de la Real Jun a de Ob as y Bosques, y despues
de los Supe in enden es de los Si ios Reales.
Tambien es u o de acue do Fe nando VII con las
Có es de Cádiz en dona el So o de Roma al Duque de
Ciudad-Rod igo. En 1
3
de Ma zo de 1814 se daba pose-
sion de aquella égia inca al apode ado del ilus e Ge-
ne al inglés; y el 28 del mismo mes se o o gaba la debi-
da esc i u a po la Regencia en nomb e de las Có es.
En
•
a íspe a de es e úl imo dia Fe nando VII se ap e-
(i) Real O den de
12
de Se iemb e y Real Dec e o de 13 de Oc-
ub e de 1815, eglas
La y
5.a
de la Ins uccion de
20
de Ene o
de 1816 y o as disposiciones pos e io es.
(2) Real O den de 7 de Ma zo de 1818.
----
.'3
su aba á esc ibi la siguien e ca a á Welling on: «Du-
que de Ciudad-Rod igo, mi p imo, Gene al de mis Ejé -
ci os: Apenas llego á mi e i o io, mi o co no una de las
cosas más ag adables el mani es a os mi g a i ud po
ues os buenos, leales é impo an es se icios. He sa-
bido las dis inciones que en mi ausencia os han hecho
las Có es gene ales del Reino; y he is o con pa icula
sa is accion que han sabido ap ecia el mé i o singula
de ues a pe sona. No lo ol ida é, y busca é con gus o
las ocasiones de ac edi a os el al o ap ecio que me me-
eceis.»
Sin emba go de habe sido dado el So o de Roma al
Duque de Welling on, se le conse ó, á ins ancia y pa a
bene icio de és e, la conside acion de Si io Real, á in
de que con inua a poseyendo el p i ilegio y en ajas del
ue o p i a i o, y solo dependiese, en lo judicial, de la
Jun a Pa imonial de Apelaciones. Po es a azon siguió
el Rey nomb ando el Juez conse ado , del So o, eca-
yendo el nomb amien o en D. Diego Salaza en 4 de
Mayo de 1814, y en D. José Aguile a en 23 de Agos o
siguien e. No e a en e amen e nue o es e p i ilegio anó-
malo, pues o que ya en el siglo an e io habían sido ena-
jenados po un Mona ca los de echos que le co espon-
die an en cie a Bailía de Valencia, man eniendo á los
bienes cedidos el ca ác e de pa imoniales pa a qué su
nue o poseedo los dis u ase con oda en aja.
La iolencia de los sucesos polí icos en los p ime os
meses de 182o ué causa de que se come ie an algunos
excesos con a las p opiedades del Real Pa imonio. Ha-
biéndose di igido la Mayo domía Mayo al Gobie no pi-
diendo p o idencias que emedia an aquel mal, el Minis-
o de la Gobe nacion de la Península le con es ó el 26
de Ma zo con un o icio que oy á copia , po que pin a
con i os colo es la si uacion en que las cosas se encon-
aban:
«He dado cuen a al Rey del o icio de V. E. de 17 del
co ien e, en que p opone los medios que concep úa ne-
cesa ios pa a e i a los desó denes que en la ac ualidad
se ad ie en en los Si ios Reales, c eyéndose algunas
pe sonas au o izadas pa a la ala de á boles, des uccion
de ja dines, inu ilizacion de uen es, has a el ex emo de
deja sin e ec o los con a os pendien es, é in adi los
pas os des inados á la Yeguada Real. En e ado S. M.
de cuan o V. E. mani ies a, y econociendo como muy
jus o el que se co en ales abusos y excesos, que a en an
con a el de echo de p opiedad bajo cualquie aspec o
que se conside e, ha esuel o, con o mándose con el pa-
ece de la Jun a p o incial, que odas sus pe enencias
en Reales Si ios, y casas de ec eo que dis u a en el dia,
se manejen como has a aquí po los ac uales empleados
bajo las ó denes de V. E., co no su Mayo domo Mayo y
Adminis ado nomb ado po S. M. con a eglo á la
Cons i ucion de la Mona quía, ín e in y has a an o que
eunidas las Có es se haga el señalamien o de posesio-
nes que en aquélla se p e iene: que es os empleados co -
an únicamen e con la pa e adminis a i a, abs enién-
dose de oda au o idad judicial, y acudiendo pa a hace
cumpli los con a os, e i a y solici a la epa acion de
155 —
los daños que se hayan hecho ó hicie en en las ac uales
posesiones de S. M., á las au o idades designadas po la
Cons i ucion, y Dec e os de las Có es pa a en ila los
asun os con enciosos; y inalmen e, que los p oduc os de
dichas incas queden á las ó denes y bajo la esponsabi-
lidad de V. E., como Mayo domo Mayo Adminis ado ,
has a la esolucion de las Có es, pues al hace és as el
señalamien o de e mina án ambien la época en que ha-
ya de ene luga espec o á endimien os, pues en odo
caso la pa e de és os que oca e á la Nacion pod á con-
side a se co no pe cibida po V. E. á cuen a de la con-
signacion de S. M., con a eglo al dia desde el cual deba
con a se.»
Aunque había cesado el ue o p i a i o, se había di-
suel o la Jun a Sup ema Pa imonial de Apelaciones, y
oda la o ganizacion p i ilegiada de la Real Casa,
la p esion de las ci cuns
a
ncias polí icas no pe mi ió es-
pe a , pa a p o idencias más de ini i as, á que las Có es
conociesen de es os asun os. Un Real Dec e o, del Mi-
nis e io de G acia y Jus icia, de 3 de Ab il, dispuso que
se lle ase desde luégo á e ec o el de las Có es de 19 de
Julio de 1813, que había sup imido los de echos exclusi-
os, p i a i os y p ohibi i os del Real Pa imonio, y e-
galado el dominio di ec o de sus incas á los poseedo es
del ú il. El Minis e io de Hacienda, po su pa e, comu-
nicó á la Mayo domía Mayo en 28 de Ab il o o Real De-
c e o, mandando que se p ocediese inmedia amen e y sin
pe juicio de lo que las nue as Có es aco dasen, á la se-
pa acion de las incas que pudie an seg ega se de los Si-
2Z48
obligaciones, pidió la escision an e el Juzgado de p i-
me a ins ancia co espondien e. El T ibunal decla ó que
no había luga á la escision pedida en ónces se in en-
ó una ansaccion. Pa a a a de ella, en nomb e del
Real Pa imonio, ue on comisionados D. José Ma ía
I
ylanescau, Cu ado
ad li em
de la Reina, y D. José Ma ía
Mon eal, Abogado de la Real Casa, quienes con inie on
con los ep esen an es de los censa a ios en las bases
pa a una nue a esc i u a, que di imie a las cues iones
susci adas en la ejecucion de las an e io es. Pe o habién-
dose dado el enca go de edac a el nue o con a o al
Consul o gene al de la Real Casa, D. Tomás Co ina,
e e puso en duda la alidez de la en a en i éu ica
hecha po Fe nando VII, undándose en que la inca
había sido adqui ida po Cá los IV pa a sí
y sus suceso es,
y en que los Reyes nunca pudie on dispone de los bie-
nes inculados á la Co ona. El S . Manescau pidió en-
ónces que se some ie a es a g a e cues ion á a ios Ju-
isconsul os de no a; y á su pe icion se adhi ió el seño
Mon eal. En is a de lo que, la In endencia gene al o -
muló las siguien es p egun as y dispuso que con a eglo
á ellas ex endiesen sus espec i os dic ámenes los mismos
S es. Manescau, Co ina (D. Tomás) y Mon eal, y ade-
más D. Nicolás Gomez Villaboa:
«L
a
El Rey de España, como poseedo del Pa imo-
nio Real, que es un ínculo de la Co ona, en el que su-
cede po aquella calidad, ¿se halla en la clase que los
pa icula es poseedo es de Mayo azgos ú o as incula-
ciones, pa a enajena con los equisi os legales bienes
-- 239 —
del Pa imonio de la Co ona, co no los o os poseedo es
pueden solici a hace lo de los de sus inculaciones?
»2.
1
Conside ando al Rey de España en igualdad de
ci cuns ancias que los pa icula es poseedo es de Mayo-
azgos ú o as inculaciones pa a el obje o exp esado en
la p egun a an e io , ¿necesi a á, co no aquéllos, que
p eceda la compe en e Real acul ad y demás diligencias
que las leyes equie en en semejan es casos?
»3,
a
Enajenando el Rey po una en i éusis cualquie a
inca del Pa imonio de la Co ona po medio de una Real
O den expedida po la Mayo domía Mayo en los é mi-
nos que es án concedidas las del p esen e caso que mo i-
a es a consul a, ¿se en ende á que habiéndolo hecho así,
dispensó y quiso dispensa la ley comun que a a de es a
ma e ia?
»4,
a
La Reina meno
D.
a
Isabel II, suponiendo que su
augus o Pad e pudiese enajena del ínculo Real una
más incas y que, áun pudiendo enajena las, no necesi a-
se pa a hace lo, de o as o malidades que las Reales O -
denes expedidas pa a el p esen e caso, ¿ end á p ecision
de au o iza aquella concesion y pasa po ella?
»5.
a
En el supues o de que u iese que pasa po la
dicha enajenacion que de su Real ínculo hizo su augus-
o Pad e, cuando el con a o subsis iese en el dia sin nin-
guna no edad, ¿ end á obligacion de eno a hoy el con-
a o, ó e alida le po medio del o o gamien o de nue a
esc i u a, ó se en ende á legalmen e que le o o ga de
nue o sin conside acion al an e io , en cuyo caso sea a-
cul a i o á S. M. concede ó no la en i éusis?
—
260 —
»6.
a
En el concep o de que po esul ado de odas las.
p egun as an e io es, u iese S. M. la Reina meno obli-
gacion legal de pasa po la enajenacion en i éu ica que
hizo su augus o Pad e y de o o ga la esc i u a de dicho.
con a o, segun en el dia se a a, ¿ end á S. M. accion
pa a eclama la lesion eno me ó eno mísima que se oca-
siona e en la egulacion del cánon en i éu ico? (i).»
D. Nicolás Gomez Villaboa, con es ando á es a consul-
a (en 18 de Julio de 1839), en la pa e que aho a nos in-
e esa conoce , hizo las siguien es a i maciones. El Seño-
ío del Reino, ó sea la Co olla, es indi isible. Los bienes.
a ec os á la Co ona, ó sea el Real Pa imonio, es inalie-
nable. Sin emba go, la en i éusis hecha po Fe nando Vil
no
ué una e dade a desmemb acion del Pa imonio,
sino que
i
5o el con a io, se debe conside a como una
mejo a ó aumen o ealizado en su p o echo. Las Reales
O denes expedidas po aquel Rey, con conocimien o de
causa é in o me de la Mayo domía Mayo , en el ondo.
ue on lo mismo que las Reales Ca as ó Cédulas expedi-
das con el obje o de au o iza á cualquie pa icula pa a
la en a de bienes amayo azgados. El Mona ca se halla-
ba en un caso excepcional, pues o que á él ocaba o o -
ga el Real pe miso pa a enajena , y cla o es que no había
de pedi se á sí mismo ese pe miso. Pe .o las no icias opo -
unas que omó, oyendo á la Mayo domía Mayo sob e
(1) La sé ima y úl ima p egun a de la consul a de la In endencia
gene al, se e i ió á las ci cuns ancias especiales de la inca en cues-
ion, y no á las condiciones uni e sales del Pa imonio Real, po cuya
azon la omi o.
— 261 —
si la cons i ucion de la en i éusis epo aba u ilidad, pue-
den compa a se muy bien con el p oceso in o ma i o
.que se ins uia en la Cáma a de Cas illa án es de con-
cede á los pa icula es las au o izaciones pa a en-
de incas inculadas. Debe conside a se, pues, como
álido el con a o en i éu ico ealizado po Fe nan-
do VII. «Pa a la solucion de las p eceden es dudas,
.añadía el S . Gomez Villaboa, he enido p esen e que
no se a a de una desmemb acion absolu a de incas
del Real Pa imonio, que hubiesen salido de él pa a siem-
p e y que hubiese sido hecha sin causa y aido conocido
pe juicio al mismo, po que en es e caso mi dic ámen hu-
bie a sido del odo con a io. La azon es po que el Rey
Fe nando en los bienes del Real Pa imonio , co no
inculados, no enía o o concep o que el de un Admi-
nis ado , y po an o es aba obligado á conse a ín e-
g os pa a sus suceso es aquellos bienes. Pe o o a cosa es
que co no Adminis ado diligen e y p ocu ando el
aumen o de in e eses del Real Pa imonio, a ase, con-
se ando el seño ío di ec o de un e eno incul o é imp o-
duc i o, de enajena el dominio ú il con la ca ga de•que
se pagase al Pa imonio cie a pension anual. En es o no
hizo más que segui la cos umb e admi ida de an iguo
pa a pone en cul i o las muchas ie as incul as, en lo
que el Es ado ganó mucho po el aumen o que ecibió la
ag icul u a.
D. Tomás Co ina (en 8 de Agos o de 1839) sos u o, en
los é minos más esuel os, la nulidad de la en a en i éu-
ica. Despues de deshace la equi ocacion come ida po
--- 262
el S . Gomez Villaboa espec o del e eno en cues ion,
que ni e a incul o é imp oduc i o, ni había sido mejo ado
po la en i éusis, eco daba el S . Co ina las an iguas
leyes, que p ohiben enajena el Seño ío del Reino y los
bienes de la Co ona, y decía así: «Es as opiniones y las
disposiciones legales á que se e ie en son pe ec amen e
acomodables á los bienes del Pa imonio Real, po que
siendo és e un ínculo unido á la sucesion de la Co ona,
de cuyos bienes no puede dispone el Mona ca einan e,
po que solo iene el usu uc o como me o poseedo , las
mismas azones que ap ueban la p ohibicion de enajena
bienes de la Co ona mili an pa a la enajenacion de los
bienes del Pa imonio Real, cuya conse acion in e esa
igualmen e al Es ado, po que el Mona ca posee es e ín-
culo como Rey pa a mayo deco o y os en acion de su
augus a dignidad, y ha de pasa ín eg o y sin ninguna
desmemb acion á sus suceso es en el T ono; sin que en-
ga que e nada es e Pa imonio Real con el Pa imonio.
p i ado ó amilia , que ienen y pueden ene los Re-
yes ..... » «Es, á mi en ende , indudable que el Rey de
España, como poseedo del Pa imonio Real, no se halla
en la clase que los poseedo es pa icula es de Mayo azgos
ú o as inculaciones pa a enajena con los equisi os le-
gales bienes de dicho ínculo Real, po que lo obs an las
disposiciones que p ohiben la enajenacion de bienes de la
Co ona que han de pasa ín eg os sin ninguna desmem-
b acion á sus suceso es en el T ono. Si no uese así, y se
quisie a conside a al Rey pa a es o en igualdad de ci -
cuns ancias que los pa icula es poseedo es de ínculos
— 263
Mayo azgos, sucede ía que haciendo uso, po ejemplo, de
la ley de Des inculacion del año de 182o, en dos idas se
concluyese el Pa imonio Real, y disponiendo el Rey pa -
icula men e del p oduc o de los bienes, quedase el T o-
no sin más p opiedades des inadas á su eng andecimien-
o y magni icencia, con pe juicio conocido del Es a-
do
» «No siendo acul a i o en el Rey enajena los
bienes del Mayo azgo de la Co ona po lo que in e esa al
Es ado su conse acion como es ablecida pa a lus e y
mayo deco o del T ono, no podía e i ica lo áun p ece-
diendo las diligencias y equisi os con que las leyes au o-
izan á los pa icula es pa a enajena bienes de sus íncu-
los; y si le uese pe mi ido alguna ez enajena po en-
i éusis ó de o a mane a bienes del Pa imonio Real
po que mediase necesidad ú o a jus a causa pa a ello,
se ía indispensable, segun las disposiciones legales y las
doc inas de los au o es a adis as, que p ecediesen o -
malidades de más impo an e solemnidad, como lo e-
quie e la enajenacio
*
n de bienes de la Co ona, las cuales
no pod ía el Rey dispensa po medio de una Reai O den
de la clase de las que se expidie on po la Mayo domía
Mayo
» «Dícese que siendo el Rey en aquella época,
como legislado , el dispensado de la ley, concediendo
dia iamen e acul ad de enajena é impone ca gas á
o os poseedo es que las solici aban, pod ía pa ece una
con adiccion mani ies a nega al Mona ca di un o en sus
• cosas la acul ad de que podía hace uso en las ajenas;
pe o á es o se ocu e con la obse acion de que los bie-
nes del Pa imonio Real no e an cosas del di un o Mo-
— 26 —
na ca, y que la acul ad que concedía á los poseedo es de
ínculos pa icula es no se la concedía di ec amen e po
sí con solo la expedicion de una Real ó den. Se o o gaba
la licencia Real po los medios legales que se conocían,
como se indica en el mismo in o me que con iene aquella
ase cion; y es bien segu o que ningun con a o de enaje-
nacion de bienes de mayo azgo se hab ía enido po bas-
an e subsis en e consis iendo la concesion de la Real a-
cul ad en solo una Real O den, no obs an e la di e encia
que hay en e desmemb a bienes de un ínculo pa icu-
la pa a sub oga su alo en o os y sepa a una ó más
incas del Mayo azgo de la Co ona concediendo su dis u-
e á pe pe uidad
» «En iendo yo que, léjos de ene
obligacion S. M. la Reina meno de pasa po la con-
cesion en i éu ica que hizo su augus o Pad e, halla ía di-
icul ad legal en hace conciliables las conside aciones
que se han indicado en es e expedien e po o o medio
que el da en usu uc o la inca que has a aho a se ha e-
.*
nido po en eudada ó en a endamien o á plazo an la go
como es posible que se haga. Como po los p incipios
emi idos no conside o legal ni subsis en e el con a o en-
i éu ico que se o o gó en ida del S . Rey D. Fe nan-
do VII, ampoco puedo con eni en que la esc i u a an-
igua dé ue za á la que se o o gue hoy, de al modo que se
en ienda que no son los ac os de aho a los que obligan
á S. M., sino los que dejó p ac icados su augus o Pad e,
6, lo que es lo mismo, que no se cons i uye en la ac ua-
lidad el en i éusis, sino que se pasa po el que quedó
cons i uido.))
o65
D. José Ma ía Mon eal (en
2
de Junio de 18+o) com-
ba ió las doc inas del S . Co ina (D.
omás).
«En i-
go , decía, nunca puede compa a se exac amen e al
Mona ca einan e con el poseedo de un ínculo espe-
cial. La cualidad de Rey, la ci cuns ancia de legislado
(al ménos en el iempo á que alude la consul a) no puede
sepa a se de la conside acion de poseedo del Mayo azgo
de la Co ona, siemp e que se a e de aumen a ó dismi-
nui el mismo Mayo azgo. Las Reales acul ades de
ac ecen a lo ó amengua lo en cualquie o o ínculo las
concedía el Mona ca, po que la Cáma a de Cas illa no
e a más que un Consejo á quien p esidía el mismo Rey,
á cuyo nomb e se ex endían los diplomas y Reales Cé-
dulas. El Mayo azgo de la Co ona podía, si se quie e,
ene las abas y los mismos incon enien es que los de-
más Mayo azgos; podía habe necesidad de pe mu a
incas, ende o as pa a conse a las que quedasen, ó
adqui i o as, ó da un empleo más bene icioso á los
bienes que cons i uyen el ínculo de la Real Casa. Un
inculis a o dina io enía un medio expedi o pa a e i a
es os daños, y los e i aba acudiendo al Mona ca pa a
que le pe mi iese hace es as enajenaciones y aspasos;
y el Mona ca que ie a des ui se las incas del Real
Pa imonio, ó que adqui iese un con encimien o ín imo
de que, dándoles dis in a di eccion, habían de p oduci
más, ya pe mu ándolas, ya endiéndolas y empleando su
p oduc o en o as, ¿no end ía acul ades pa a ejecu a
lo que no le es aba p ohibido al úl imo de los asallos?
¿El mismo legislado se impuso una p ohibicion an ex-
— 266 —
a ia? No es muy ácil esol e se po la opinion que sos-
u ie a es as , abas, po que lucha ía con muchos y lu-
minosos p incipios de de echo. Ninguna ley del Reino
impone es a p ohibicion, ni pod ía impone la, po que
siendo pe judicial, el Mona ca que hicie a la enajena-
cion, pe mu a ú o a clase de con a o, po el mismo
hecho la de oga ía eniendo el pode legisla i o. Su o-
lun ad decidi ía en ónces, y es un axioma bien ulga
que la ley pos e io de oga la an e io
» «Sin con un-
di los nomb es con que odos los ju is as dis inguen las
es clases de bienes que poseen los Mona cas absolu os,
á sabe : bienes iscales, que ealmen e pe enecen á la
Nacion; bienes del E a io ó Real Pa imonio, que son los
de que se a a, y bienes del Mona ca, co no poseedo
pa icula , es indudable que la his o ia y nues as leyes
p esen an muchos casos, y áun pe mi en que los Mo-
na cas donen y aspasen, no solo los bienes pa imonia-
les sino áun los iscales, en los que en igo debían ene
ménos de echos .. . » «Así co no los Mona cas desde el
año de 1789, en que se p ohibió incula , no necesi aban
licencia alguna pa a aumen a el Pa imonio de la Co-
ona, ag egando las incas que el Rey que ía añadi á
es e ínculo, podían ambien enajena y da en en i éusis
las que les pa ecie a.» «Hay un hecho que demues a
has a la e idencia la acul ad que los Mona cas de Es-
paña ienen pa a da en en i éusis los bienes del Real
Pa imonio. Bien conocidos son los de echos que el
Rey D. Jaime el Conquis ado se ese ó en la Co o-
na de A agon. Pues bien: odos es os de echas es án
— 267 —
educidos á cons i ui en i éusis, cediendo los e enos,
las aguas ó cualquie a o o goce en que sea necesa io el
pe miso del Mona ca pa a pode dis u a los. Ra o se á
el Reinado en que no se hayan cons i uido censos de
es a clase, y el A chi o del Real Pa imonio es a á
lleno de expedien es que demues en es a e dad. Sin
duda alguna en ellos no se encon a án esos obs ácu-
los, y ninguno de los que in e inie on en la o macion
de los expedien es c ee ía que el Mona ca conceden-
e no enía de echo de o o ga la g acia
» «Pa a
es e asun o no puede sepa a se la condicion del incu-
lis a de la del Sobe ano, que eje ce odo el pode sup e-
mo. El que enía en su mano la abolicion de leyes an i-
quísimas; el que podía a ia en un odo los cue pos más
espe ables del Es ado, el que con un solo Dec e o podía
sup imi has a el Consejo de Cas illa, se ía chocan e que
pidiese licencia pa a concede en en i éusis una inca de
las del Real Pa imonio. ¿Y
á
quién había de pedi esa
licencia? ¿A sí mismo? Semejan e paso hubie a sido en
desc édi o del mismo Mona ca. Si el S . D. Fe nan-
do
VII,
siguiendo las huellas del S . D. Cá los
III,
hubie-
a es imado desamo iza pa e de los bienes inculados,
con un solo Dec e o podía habe lo hecho, y es a medida
no se hubie a ildado de ilegal, al paso que se duda si
pudo o o ga el con a o de que se a a en es e dic á-
men. La Cáma a jamás en endió ni u o conocimien o de
los negocios del Real Pa imonio.»
D. José Ma ía Manescau (en 24 de Feb e o
de 1841)
se puso de pa e del S . Mon eal,
con a
el S .
Co ina
o
71
-
na.
En el
silencio de las leyes, no hay más emedio que
acudi á
lós
p eceden es; y el único a endible, po se el
solo que había exis ido en las condiciones mode nas de
la sociedad polí ica, e a el de esa úl ima es amen a ía,
en que se aplica on p incipios y eglas que -no habían
me ecido la ap obacion de ninguna dé las pe sonas com-
pe en es que los examina on, y que no debía pe mi i se
que se ol ie an á aplica .
Del mismo modo, y po idén ica azon, e a muy incon-
enien e que pe maneciese ambien sin deslinda la ma-
sa de bienes de lib e disposicion. Impo aba de e mina -
los, ya po lo que in e esaba á los de echos del Es ado y
de la Familia Real, ya pa a saca á la Adminis acion ge-
ne al del Pa imonio del sis ema seguido du an e muchos
años, que no e a más que un conjun o de acilaciones,
(le dudas y de con adicciones. De ellas oy á expone
algunas en e las más p incipales.
Hablase is o, po una pa e, á la Casa Real adelan-
a se á las e o mas polí icas, dejando caduca los de e-
chos de o igen eudal que le pe enecían, y no eclaman-
do, po los que la ley sup imió, la indemnizacion con-
cedida po el Es ado á los despojados. El Real Dec e o,
expedido en 183
5
po la Reina Gobe nado a, p i ó al
Real Pa imonio de muchas de sus en as en la an igua
Co ona de .A agon. Nadie puso en duda la legalidad y
la legí ima e icacia de esa medida, ni siquie a los que
años despues sos u ie on que aquellas en as pe ene-
cían á un Mayo azgo indi isible y jamás di idido. Po
o a pa e, la. Adminis acion Pa imonial se había p e-
— .273 —
sen ado á eces luchando con a las móde nas inno a-
ciones legales, como cuando p e endió, á pesa de la ley
de mos encos, que le pe enecían odos los e enos
a-
can es
en Valencia y Ca aluña, inclusos los que esul a on
del de ibo de las mu allas de Ba celona; ó cuando sos-
enía que los censos de su p opiedad e an i edimibles,
como consecuencia necesa ia de la exis encia del íncu-
lo, p ocu ando así una excepcion de las leyes comunes.
Es a idea de la i edimibilidad de los censos, y la idea
/lel Mayo azgo se p es aban mú uo apoyo, y e an ecí-
p ocamen e necesa ias la una pa a la o a. Si el Mayo-
azgo no exis ía, cesaba la azon de habe c eido i edi-
mibles los censos; y si és os e an edimibles, dejaba de
exis i el Mayo azgo en odos los bienes sob e que es a-
ban impues os. Desde el siglo pasado odo el Pa imonio
de la Co ona de A agon se hallaba en es ado de en a, y
se enajenaban sin excepcion, con las condiciones de la
en i éusis, odas las incas y odos los de echos eales,
pa a los que se p esen aba comp ado . Has a cie os lími-
es, sucedía algo semejan e en los Si ios Reales. Y sin em-
ba go, se susci aban dudas como las que el lec o ha
is o da abajo á los p ime os Ju isconsul os del o o
de Mad id, sob e si las incas pa imoniales e an enaje-
nables.
En las en as de los sola es del ba io de A güelles,
se
había hecho la cesion á censo en i eú ico y pac ado que
és e no podía se edimido, c eyéndose que solo así se
podía cede lo pe enecien e al Real Pa imonio, ó más
bien que c eyéndolo, dudándose si pod ía' hace se de
- 276 ---
o o modo, pues más que e dade as a i maciones y se-
gu idad
de las
p opias acul ades, guiaban en es e pun o
á la Adminís acion Pa imonial excesi a.s p ecauciones
de p udencia pa a e i a el iesgo de ex alimi a se de
su de echo. Sin emba go, los sola es de la Plaza de
O ien e se enajena on á censo ese a i o.
Aun en los con a os hechos en en i éusis, el mé odo
seguido e a di e so en las dis in as localidades. En di-
cho ba io de A güelles se ese ó el Real Pa imonio
odos los de echos p opios de esa clase de pac os; pe o
en los Si ios Reales, obse ándose las eglas dic adas en
el siglo
XVIII
pa a el omen o de su poblacion, ni se co-
b aba cánon ni laudemio, ni había, po consiguien e, de
echo al comiso, quedando educido .el dominio di ec o
al de an eo en las asmisiones de p opiedad. En la
Bailía gene al de Valencia se seguía el mé odo o dina io
de la en i éusis; pe o en la de Ca aluña se obse aban
conside ables a ian es, cob ándose de uná ez el 23
po zoo del capi al, dejando el censo sob e el 75 es an-
e y compensando en algunas ocasiones el impo e anual
de los censos con aumen os en los laudemios.
Al cede se al Minis e io de la Gue a un ex enso sola
en la Mon aña del P íncipe Pío pa a la cons uccion (le
un cua el, dispuso la In endencia, po Real O den de 9
de Agos o de 1859, que los 742.608 piés, des inados á
es e obje o, no se es imasen á
12
s., ipo mínimo que
había se ido pa a las subas as de los e enos con-
íguos,' en cuyo caso hab ía esul ado un capi al de
8.911.2
9
6,
y
.
un censo anual al uno y medio po zoo
--- 277
(le 133.669 s. 44 cén imos, sino que el Real Pa imonio
los diese al amo de Gue a sin o o in e és que el de 5o
cén imos po cada pié, pa a que los 5.569 s. 56 cén i-
mos, que o man de ese modo el cánon anual, uesen en
odo iempo,
más
que una e ibucion del e eno, un e-
conocimien o del dominio di ec o que la Casa Real e-
se aba en odas las p opiedades que enajenaba del Pa-
imonio. Haciéndose aquella en a
á
mano mue a, e-
sul aban nulos los de echos de laudemio y de an eo en
las asmisiones ul e io es de dominio. Debiendo se el
sola pa a el Es ado, Cambien quedaba iluso io
el
de e-
cho de comiso: pues cla o es á que el Real Pa imonio
no había de apode a se judicialmen e del sola y del
cua el ya cons uido po que no se pagase, como, en
e ec o, no se llegó á paga nunca, el censo con enido. Y
del cánon ánuo, única cosa ese ada en e las a ias
que legalmen e cons i uyen el p ecio de la en i éusis, se
hizo una ebaja que pasaba del 95 po Ioo. Es e iden e
que la in encion de la Reina ué egala el sola al Es a-
do, y que el sis ema seguido de no a en u a se la Admi-
nis acion Pa imonial á ninguna enajenacion comple a
de dominio ué causa de que no apa eciese cla a la do-
nacion. Po lo demás, ¿cómo se sos end ía azonable-
men e que quien podía cede más del 95 po oo del ca-
pi al, no hubie a de pode hace lo mismo con la co a
can idad es an e?
El Es ado y la Dipu acion p o incial de Valladolid so-
lici aban con empeño que se les endie an, po su jus o
p ecio, dos ozos de cie o sola inmedia o á la
Iglesia de
-- 278 —
San Pablo, pa a des ina los al ensanche de la Aduana
y
á la cons uccio
n
de un edi icio pa a el Ins i u o de se-
gunda enseñanza. El Pa imonio acogía con a o es as
p e ensiones; pe o la duda sob e si podía enajena aque-
llas pa celas de e eno no le pe mi ía o o ga su necesa-
io consen imien o. El Ayun amien o de Mad id que ía
coloca una es á ua de Mu illo delan e del Real Museo
de Pin u as, en donde más adelan e se le an ó; y la Ad-
minis acion Pa imonial no podía, sin al a á la ju is-
p udencia cons an emen e seguida, cede los pocos me-
os cuad ados que el pedes al había de cub i . La Ley
del No a iado exigía que se edimiesen las ca gas es a-
blecidas sob e las esc ibanías; y los Le ados de la Real
Casa no sabían cómo concilia con él cumplimien o de
es e p ecep o legisla i o la p ác ica de conside a i edi-
mibles los censos del Real Pa imonio, que cob aba algu-
nos, muy exíguos casi siemp e, sob e esc ibanías de Ca-
aluña.
Los poseedo es del dominio ú il de una inca muy con-
side able y muy conocida de Mad id, pidie on la eden-
cion de su censo en i éu ico: la In endencia gene al se la
negó: ellos acudie on en ónces en consul a á es epu a-
dos Ju isconsul os de es a có e, que ue on D. José Fe -
nandez de la Hoz, D. Manuel Co ina, y D. Luis Diaz
Pe ez, quienes en sus dic ámenes ( echados en Feb e o
y Junio de 1857) es u ie on unánimes en a i ma que nin-
guna ley ni azon eximía á los censos del Real Pa imo-
nio de las epe idas disposiciones legisla i as que habían
dado á odos los del Reino, sin excepcion, el ca ác e de
• — 279 —
edimibles. Es segu o que si es a cues ion hubie a sido
lle ada en aquel negocio ó en o o cualquie a á los
T ibunales, hab ía sido esuel a en el mismo sen ido
en que opinaban aquellos es dis inguidos Le ados,
poniéndose de mani ies o en ónces la imposibilidad de
que con inuase p e aleciendo el sis ema seguido en la Ad-
minis acion Pa imonial, pe o aumen ando á és a las du-
das, las cues iones y las di icul ades, pues con a eglo á
las ideas que la enían igiendo desde hacía mucho iem-
po, hubie a enido que suspende las concesiones de nue-
as en as en i éu icas y que examina si el p ecio de las
edenciones debía conside a se como pa e del capi al
a mayo azgado.
— 280 —
CAPÍTULO XX.
LEY DE 12 DE MAYO DE 1865.
Di e en es sis emas que podían adop a se como egla pa a la o ma-
cion de la ley.—El seguido en la úl ima es amen a ía égia.—E1
p opues o po los S es. Duque de Hija , Ga cía Galla do y Hue .
—El o mulado po el S . Mon eal.—El aconsejado po el S . Ega-
iia.—Incon enien es de cada uno.—Bases adop adas po el seño
Goicoe o ea.—Ley de 12 de Mayo de 1865.—Los pa idos polí i-
cos la a acan en con a ios sen idos.—Falsa in e p e acion que el
Gobie no y la oposicion coincidie on en da á la inicia i a de la
Adminis acion Pa imonial.—La p incipal culpa del e o co es-
ponde al Gobie no y á los minis e iales.—El lenguaje usado po el
S . Goicoe o ea es muy explíci o, y su ecue do p ueba de un
modo incues ionable que la Casa Real p opuso una ansaccion y
no p esen ó el p oyec o de ley como un me o dona i o.—Objecio-
nes opues as po los pa idos polí icos.— Doc ina e ónea de que
jamás habían enido los Reyes Pa imonio pa icula .—Falsa idea
de que la Casa Real buscaba solo ealiza una especulacion luc a-
i a.—Objeciones absu das con a la con inuacion de los Museos
en la Casa Real.--Re u acion de esas y de o as censu as.
Cuando en 1865, hallándose al en e de la Adminis a-
cion gene al de la Real Casa y Pa imonio, el seño
D. F ancisco Goicoe o ea, se acome ió, despues de mu-
chos es udios y es ue zos, y se lle ó á eliz é mino la
o macion de una ley, que puso é mino á aquel moles o
y pe judicial es ado de cosas, cua o e an los medios que
con el mismo p opósi o se habían indicado.
1.
0
Con e i en ley cons an e el sis ema del es a-
men o y es amen a ía de Fe nando VII, decla ando in-
-- 281 —
c iados odos los bienes aices, y lib es odos los muebles
semo ien es.
2.° Adop a las disposiciones del p oyec o de Dec e o
de los S es. Duque de Hija , Ga cía Galla do y Hue .
3.° To na como base, pa a la designacion del íncu-
lo de la Co ona, el deslinde que con o o in había hecho
en 3o
de Mayo de 182o Fe nando VII; segun la opinion
del S . Mon eal, impugnada po el S . Egaña.
4.° P ocede con sujecion á las eglas o muladas po
el mismo S . Egaña, que más a iba he copiado.
El p ime o apenas es necesa io de ene se á echaza lo
como inacep able. E a p eciso que no ol ie an á in en-
a ia se pa a hace de ellos pa iciones, el Museo de Pin-
u as, la Biblio eca, las Caballe izas Reales, y el mo ilia-
io odo de los Palacios. No podía co e se el pelig o de
que una nue a cláusula co no la décimaoc a a del es a-
men o que o o gó Fe nando VII, en el caso de no habe
he ede os necesa ios ó de no se lo el nue o Rey que su-
biese al T ono, colocase á és e en la necesidad de empe-
za su Reinado sin ene un caballo en sus Caballe izas,
ni un a ma en la A me ía, ni un cuad o en los Museos,
ni
un lib o en su Biblio eca, ni un mueble en sus Pala-
cios, ni un ape o de lab anza en las incas ús icas de su.
Pa imonio, y sin ene o o medio pa a lib a se de an
enojosa si uacion que ol e á adqui i po 15o millones
que ni de su Pa imonio inculado ni de su consignacion
anual pod ía ya ob ene en ninguna o ma, los bienes
mismos que se hubie an de in en a ia y epa i .
El p oyec o de Real Dec e o o mulado po los seño-
- 282 —
es Duque de Hija , Galla do y Hue , esc i o al mismo
iempo que se ponía é mino á la es amen a ía, y bajo
la imp esion de los esul ados de és a, mas bien e a una
censu a ó una lamen acion a día po lo hecho que la
aplicacion de una doc ina undada en el es udio de las
condiciones esenciales del Pa imonio égio. Vinculando
los bienes aices exis en es, y dejando lib es los que de
nue o se adqui ie an, y los muebles, sin o as excepcio-
nes, espec o de es os úl imos, que los cuad os del Museo,
y los obje os de ado no adhe idos á las incas, ó que o -
men pa e in eg an e de ellas, hab ía esul ado que no se
pudiese dispone de un ozo de ie a ó de mon e, si-
uado en cualquie p o incia alejada de las Reales esi-
dencias, y que en muchas ocasiones no ald ía un pu-
ñado de pesos ue es, pudiéndose al mismo iempo cede ,
dona , ó pe mu a alhajas cuyo alo in ínseco y cuyo
p ecio de a eccion ue an cuan iosísimos. Además, se
omi ía demasiado la conside acion debida á los de echos
adqui idos: ni la jus icia ni la con eniencia es aban bien
a endidas en aquel p oyec o.
El del S . Egaña e a de odo pun o imp ac icable; y
áun concediendo que pudie a espe a se ob ene de él al-
gun esul ado, no se hab ía esuel o ninguna de las g a es
cues iones pendien es. No e a posible a e igua el o igen
de los bienes pa imoniales pa a decla a lib es los que
hubie an sido adqui idos con las en as ó peculio pa icu-
la de los Mona cas, po que no había lími e pa a esas
en as en el iempo en que la consignacion anual de,.la
Casa Real sob e los ondos gene ales de la Hacienda pú-
— 283 --
blica e a inde e minada y a bi a ia, como lo e an las de
odos los se icios públicos. Y cualesquie a que uesen
sus o ígenes, la sana azon dic a que no deben se obje-
o de donaciones, ó de pa iciones es amen a ias, ni los
Palacios y Si ios Reales, ni las es au aciones de los mo-
numen os a ís icos, ni el mo ilia io de los Palacios, ni los
Museos, ni el magní ico T ono ó la espléndida Diadema
hechos pa a las g andes solemnidades. Po úl imo, la no-
icia de la p ocedencia de las incas, nada impo aba pa a
ija el e dade o ca ác e legal del Pa imonio, y pa a
conoce cuáles e an los p incipios á que debía a egla se
despues de la desapa icion del Gobie no absolu o, de los
Seño íos, de los Mayo azgos, y de las demás ins i ucio-
nes caducadas con que, du an e siglos, había es ado en
elacion es echa.
El mé odo p opues o po el S . Mon eal, e a acep able,
en cuan o señalaba como an eceden e pa a el deslinde
en e el Pa imonio de la Co ona y el Pa imonio p i a-
do, la no a ó lis a de 3o de Mayo de 182o; pe o de ningu-
na mane a podía ya conside a se como su icien e, que,
como el S . Mon eal que ía en su iempo, se hiciese al
deslinde po el p on o po Real Dec e o. E a de odo
pun o necesa ia desde luégo una ley. T ein a años de
abajos de Ju isconsul os, cons i uían bas an e expe iell-
cia de que las eglas del de echo ci il no alcanzaban á
di imi an as y an complejas cues iones. Solo el legis-
lado podía esol e las.
La ley, median e la inicia i a de la Reina, ué p opues-
a po el S . Goicoe o ea al Gobie no, po és e á las
—
290 —
de que an e io men e, es in encion de V. M. que la ma-
yo pa e posible del impo e de los bienes pa imonia-
les endidos, ing ese desde luégo en el Teso o del Es-
ado (I).»
P esen ada po el Gobie no y sus amigos la ansac-
cion gene osa como nunca is a ni oida donacion, ejecu-
ada po el T ono pa a auxilio de un pa ido polí ico,
las oposiciones, po su pa e, acep a on con gus o es a
ocasion que indebidamen e se les p opo cionaba pa a di-
igi sus apasionados a aques á donde la ley cons i u-
cional les edaba llega . La negacion absolu a que los
minis e iales hacían de los de echos del Es ado, que la
Casa Real no había desconocido, con ibuyó e icazmen-
e á exci a la i a de los que, á su ez, desconocían los
de echos de la Casa Real.
¡Con qué acilidad y sol u a a aban y esol ían algu-
nos pe iodis as las complicadas cues iones de de echo,
que an di íciles se habían p esen ado á la labo iosa in-
es igacion de los más eminen es Ju isconsul os del Rei-
no! ¡Con qué desen ado se ba ajaban los da os his ó icos,
se hacían cálculos eme a ios, se o mulaban ca gos des-
i uidos de odo undamen o azonable! Uno se indigna-
ba de que se condenase á pe manece amo izado el e -
eno de algunos Si ios Reales, sin epa a en que seme-
jan e i a no podía se más inopo una a ándose de una
ley que p esc ibía la desamo izacion más espon ánea
que jamás haya sido p opues a po el poseedo de una
(1)
Gace a de Mad id
de
21
de Feb e o de 1865.
- 991
iqueza inculada. O o se es o zaba po declama con-
a el que llamaba escándalo de que el Museo de Pin u-
as del P ado quedase en pode de la Real Casa, como si
és a se ese ase con ello más que un gas o anual de mu-
chos miles de du os, y la esponsabilidad de conse a
ín eg o pa a el país aquel Teso o. O os, p esumiendo de
agudos, c eían descub i en la
ansaccion
p opues a, po
el Gobie no llamada
dona i o,
un bien amañado p ocedi-
mien o pa a que la Casa Real ob u iese pingüe p oduc-
o de una iqueza imp oduc i a, no pa ándose á e lexio-
na que, áun negando po comple o y del modo más ab-
solu o que hubiese habido jamás Pa imonio p i ado, y
que Fe nando
VII
hubiese podido es a de un peso
ue e, de un al ile , ni de un celemin de e eno, oda ía
e a p eciso econoce : p ime o, que la Reina es aba en
quie a, pací ica, no dispu ada posesion del usu uc o de
odo el Pa imonio Real; y segundo, que el 25 po ioo
del p oduc o de una en a ealizada en To años, impo a
menos que un usu uc o i alicio. La única en aja pa a
la Real Casa consis ía en sali de la si uacion de in e ini-
dad, y de la al a de deslinde que pa a odos y pa a odo
e a un g a e mal.
No al ó quien declama a con én asis diciendo que
á
los bienes y en as pa imoniales no se les podía encon-
a o o o ígen que
el
de la econquis a del e i o io es-
pañol. ¿En dónde hab ía adqui ido sus no icias sob e el
Pa imonio Real? A anjuez, el Esco ial, el Buen Re i o
comenza on á se Si ios Reales po la inicia i a de
los
Mona cas de la Casa de Aus ia. El Pa do, la Casa
de
- 292 -
Campo, adqui ie on en la misma época las conside ables
ampliacion
es
que les die on impo ancia y que ue on
aumen adas despues. La Isabela, San Fe nando, la Al-
cudia, el Casino, la Flo ida ue on adqui idas po los
Mona cas de la Dinas ía Bo bónica.
En los cambios de dinas ía encon aban po úl imo
o os un a gumen o que c eían i esis ible pa a p oba
que el Pa imonio pa icula de los Reyes no había exis-
ido jamás. En su opinion no e a sos enible una o una
p i ada segun las eglas o dina ias del de echo ci il,
pues o que los bienes no habían seguido jamás la sue e
de las amilias, sino la del T ono; si los Reyes de la
Casa de Aus ia, po ejemplo, hubie an sido dueños de
un caudal p i ado, és e hubie a quedado en su amilia
áun cuando la Co ona pasó á la de Bo bon. Pe o seme-
jan e a gumen o es comple amen e in undado. En p ime
luga , jamás había al ado la descendencia di ec a de los
Reyes de Cas illa y A agon sob e el T ono de España,
ni los cambios de dinas ía habían signi icado o a cosa
bajo es e pun o de is a que la sus i ucion del p ime
apellido de la amilia einan e p oducida po la egla de
que el de la mad e sea pospues o al del pad e. Cá los
einó en España po se el hijo mayo de la Reina do a
Juana, hija de los Reyes Ca ólicos; y Felipe V po se
nie o de
D.
a
Ma ía Te esa de Aus ia, hija de Felipe IV.
En segundo luga , y en odo caso, el Pa imonio Real
aunque odo él hubiese sido de lib e disposicion, hab ía
pasado legí imamen e á pode del p ime Mona ca de la
aza de Bo bon, po que además de nomb a le suceso en
— 293 —
la Co ona le nomb ó su he ede o
en el emanen e
de odos
sus bienes, de echos y acciones Cá los II que no enía
he ede os o zosos.
Con las censu as
á
la Ley de 12 de Mayo coincidie on
en 1865 las di igidas con a los p oyec os de la Adminis-
acion gene al de la Real Casa sob e embellecimien o
y explo acion de los e enos si uados en e el Buen Re-
i o y el P ado de Mad id. C eye on algunos que aquella
ley e a e ec o exclusi amen e de es os p oyec os, ó que,
po lo ménos, había una elacion di ec a en e una y
o os; los más ap o echa on la ocasion del de ibo de
cie a can idad de á boles pa a obus ece declamacio-
nes ínspi adas po el espí i u que en la polí ica domina-
ba en ónces. Años despues se eno a on los deba es
ace ca de lo mismo cuando o os planes del Ayun amien-
o, p e endiendo a ia g andemen e, concluye on po
con i ma y ealiza casi po comple o los o mulados é
iniciados po la Adminis acion gene al, en cuya jus a
de ensa publiqué lo que a inse o en el apéndice nú-
me o V.
-29.1--
CAPÍTULO XXI.
RESULTADOS DE LA LEY DE 1865.
Fo macion de la Comision con a eglo á la ley.—Bienes pa imonia-
les que pasa on á la Adminis acion pública po habe los eclama-
do los Minis e ios pa a se icios públicos del Es ado.---Bienes e-
clamados po el Es ado que no Ie ue on adjudicados po o ma
pa e del Pa imonio de la Co ona ó po o os mo i os.—Fincas e-
clamadas po Ayun amien os.—Reglas es ablecidas po la Comi-
sion sob e la o macion y ex ension que debía da se al in en a io
del Pa imonio de la Co ona.—Condiciones dec e adas pa a la e-
dencion y en a de los censos,—Cues iones inciden ales sob e las
enajenaciones de las incas del Pa imonio.—Cues iones an iguas
en e el Es ado y la Casa Real di imidas po la Comision.—Di i-
cul ades susci adas pa a e mina las liquidaciones en e el Es a-
do y la Casa Real.—Disposiciones de la Ley de P esupues os
de 1868 á 1869 decla ando compensables los c édi os en e la Casa
Real y el Es ado.—Resú nen de las enajenaciones del Pa imonio
ealizadas has a 3o de Junio de 1868.
La Comision c eada po el a . 29 de la ley celeb ó su
p ime a sesion el
20
de Mayo de 1865. Pa a ella había
nomb ado el Cong eso de los Dipu ados á los seño es
D. Cándido Nocedal y Conde de He edia Spinola. Y el
Senado á los S es. D. Ped o Egaña y Conde de Ezpele a
y no habiendo acep ado el p ime o de es os dos, ué ele-
gido en su luga el Duque de Medinaceli, que ámbie
enunció el ca go, ecayendo po úl imo, la ep esen a-
cion del Senado, en el S . D. José Ma ía Hue . Disuel as
— 29
las Có es y con ocadas o as, el nue o Cong eso de Di-
pu ados eligió pa a ep esen an es suyos en la Comision
á los S es. D. Emilio Be na y D. Casimi o Polanco; y
el Senado de e minó que debían con inua los Senado-
es Conde de Ezpele a y D. José Ma ía Hue .
Como P esiden es del Consejo de Minis os lo ue on
ambien de la Comision el
.
Duque de Valencia, el de Te-
uan, el de Valencia po segunda ez, y D. Luis Gonza-
lez B a o. Como Minis os de Hacienda u ie on pa e
en sus a eas D. Alejand o Cas o, D. Manuel Alonso
Ma ínez, D. Manuel Ga cía Ba zanallana y el Ma qués
de O o io. Como Adminis ado es del Real Pa imonio,
D. F ancisco Goicoe o ea, y desde Julio de 1866 el Con-
de de Puñon os o. En el concep o de Fiscal del T ibu-
nal Sup emo, D. An onio Co zo, sus i uido en alguna
ocasion po el Tenien e Fiscal D. Buena en u a Al-
a ado.
Fue on miemb os de la Comision como Aseso es gene-
ales del Minis e io de Hacienda, D. Felipe Ve e e a,
D. Vicen e He nandez de la Rua y D. Beni o Plá y Can-
cela. Cons an emen e lo ué en su calidad de Abogado
Consul o gene al de la Real Casa y Pa imonio D. José
de Iba a; y ue on Vocales Sec e a ios, p ime o el au o
de es e lib o como Sec e a io de la Adminis acion ge-
ne al y despues de la Mayo domía Mayo de S.
y
en
los úl imos meses an e io es á la e olucion de Se iem-
b e, D. Sal ado de Albace e, que lo e a de la es able-
cida In endencia gene al.
La Comision nomb ó desde luego una Sub-comision
--- 296 —
que le si ie a de ponen e pa a el despacho de los nego-
cios, compues a del Fiscal del Sup emo T ibunal, del
Aseso gene al del Minis e io de Hacienda, del Abogado
Consul o gene al de la Real Casa, y del Sec e a io de
la Adminis acion gene al de la misma.
Las a eas de la Comision, segun el a .
29
de la ley,
debían se es as:
I.
a
Fo ma el in en a io del Pa i-
monio de la Co ona.
2.
a
Señala los plazos y p ecios pa a
las edenciones y en as de los censos.
3.
a
De e mina
los edi icios y e enos que debían ese a se pa a los
se icios públicos del Es ado. Y
4.
a
Di imi las cues io-
nes pendien es ó que se susci asen ace ca de de echos
li igiosos ó in e eses con o e idos en e el Es ado y el
Real Pa imonio.
Desde luégo se ió que no se ía de ácil ejecucion el
cumplimien o del a . 4.° de la ley, que mandaba o -
ma un in en a io de allado exis ima i o y desc ip i o
de odos los bienes muebles, inmuebles y semo ien es
des inados á o ma el Pa imonio de la Co ona. A la
alo acion se esis ía la na u aleza misma de los bienes
en muchos casos. ¿Cómo se habían de asa las espadas
y las a madu as de los céleb es Capi anes españoles y
de los Reyes deposi adas en la A me ía, ni los o eos
cogidos á los enemigos de la pá ia en iempo de la econ-
quis a, en la in asion de Amé ica, en nues as g andes
emp esas mili a es an iguas, y en iempos mode nos en
Joló y en Te uan? Di ícil hab ía sido da un alo exac-
o á las pin u as, escul u as y o as joyas de los Museos;
imposible de odo pun o á los icos A chi os de las Bai-
— 297 --
lías gene ales y á la coleccion de manusc i os del Esco-
ial. Nadie hubie a in en ado señalá selo á las a ias pa -
es del Pa imonio de la Co ona, cuya p incipal impo -
ancia consis ía en el depósi o de los es os mo ales de
Sobe anos y P íncipes, ó en la copiosa eunion de eli-
quias piadosas. Aun en los edi icios y e enos conside a-
dos únicamen e con elacion á su alo ma e ial, la asa
hab ía opezado con di icul ades insupe ables, po que
la mayo pa e de ellos es aban ue a de las condiciones
o dina ias del me cado. Si en A anjuez había ocho millo-
nes de á boles en las di e en es líneas de la gas y ondo-
sas calles que se ex endían ue a de los dos ja dines ce -
cados, y si cada uno de esos á boles, po é mino medio,
alía más de ocho du os, no po eso pudie a deci se que
la o alidad de ellos alía más de I.000 millones de eales.
Aunque se ijase po é mino medio un alo de 6, 8 ó
o s. al pié cuad ado, en los di e en es pun os del Real
Si io del Buen Re i o, no po eso podía es ima se la o-
alidad de és e en la can idad que esul a a de mul ipli-
ca esa unidad de p ecio po la suma de los piés supe i-
ciales de su ex ensa á ea, que e a p óximamen e igual á
la mi ad de lo que cub ía la edi icacion u bana de Ma-
d id, án es del ecien e ensanche. Y áun pa a aquellas
incas en que pudie an ija se da os segu os y ijos pa a
la alo acion, los abajos y el cos e de és a e an muy
supe io es á las en ajas de hace la. Sin duda puede
calcula se con exac i ud el cos e que se ía p eciso pa a
edi ica hoy el Palacio Real de Mad id; pe o pa a ello
end ían los A qui ec os que hace un minucioso exámen
- 298
de los ma e iales y de la clase de ob a de los muchos de-
pa amen os que lo componen, desde las plan as sub e -
áneas más bajas has a las cubie as supe io es; y cie a-
men e que el gus o de ene una ci a que solo había de
se i pa a sa is ace la cu iosidad, y que no es a ía am-
poco exen a de impugnaciones, no compensaba el abajo
y los gas os de la ope acion.
Decidió la Comision p ocede desde luégo al in en a-
io de los inmuebles como base de la a ea que en es e
pun o le había encomendado la ley. La Jun a gene al de
Es adís ica acababa de le an a el plano de la Casa de
Campo y enía adelan ada la o macion de los de la Flo-
ida, el Pa do, A anjuez y el Esco ial. Si es o a o ecía
muy conside ablemen e la e minacion de los abajos,
po o a pa e de enía su p incipio, pues o que hallándo-
se p ome ida la adquisicion de un da o an impo an e,
e a necesa io agua da á posee lo án es de p ocede á las
demás ope aciones á que debía se i de base. El es ado
de la p opiedad pa imonial en lo que se e ie e á las
cues iones de de echo p esen aba ambien muchas y sé-
ias di icul ades que ence . El in en a io de bienes in-
muebles de cada s
*
eccion debía comp ende : 1.° La si ua-
cion, medida y linde os de odo el Real Si io, Palacio ó
Es ablecimien o. 2.° Los edi icios que con iene, con ex-
p esion de la si uacion, clase, medida y núme o de plan-
as de cada uno. 3.° Los e enos pe enecien es al Real
Pa imonio, con exp esion de la si uacion, clase, medida,
dis ibucion y p oduc os de cada uno. 4.° Los edi icios y
e enos de pa icula es ó de co po aciones ó es ableci-
--- 299 ---
mien os públicos, incluidos en las posesiones del Real
Pa imonio. 5.° Los censos y demás de echos es ableci-
dos en a o del mismo. 6.° Los censos y demás ca gas
que g a i en sob e las incas. 7.
0
Las se idumb es es a-
blecidas en a o del Pa imonio. Y 8.° Las es ableci-
das en él á a o del público ó de pa icula es. Ha-
biendo pe manecido el Real Pa imonio du an e muchos
siglos en el es ado de p opiedad amayo azgada; ha-
biendo su ido en la o ma, dis ibucion y cul i o de sus
e enos g andes y epe idas al e aciones; no habiéndo-
se deslindado nunca de una mane a muy p ecisa las se i-
dumb es es ablecidas, bien á su a o , bien en su con a,
la ope acion del in en a io enía necesa iamen e que
ma cha con len i ud. Había an iguos í ulos de p opie-
dad; pe o al compa a con el es ado ac ual de las cosas
las no icias con enidas en algunos cen ena es de esc i u-
as co espondien es á cualquie Si io Real, esul aba
po una pa e la imposibilidad de encon a ya los linde-
os, hi os y o as señales indicadas en aquellos iejos do-
cumen os, y po o a la necesidad de descon ia de las
cabidas supe iciales exp esadas en ellos, ya po la impe -
eccion con que se medía, ya po la con usion de la di e -
sidad de sis emas de medi . Bas e deci que hay Si io Real
como el de A anjuez en que ha sido cos umb e eni em-
pleando pa a sus di e en es localidades segun la si ua-
cion espec i a de és as, es ma cos dis in os: el de Ma-
d id, el de Toledo y el de'Alcalá.
El p ime esul ado de la ley ué la en ega
al Es ado
de
mul i ud de edi icios. Se le adjudica on
po la cua a
- 306 —
no hubie an es ado además p esen adas las solici udes
de los he ede os del P íncipe de la Paz que p e endían
de echos de dominio en el Real lago y sus on e as.
En las Balea es el Pa imonio Real e a ambien due-
ño de mul i ud de censos en i éu icos. En Mallo ca
de 2.982 con la en a anual de 62.473 s. 31 cén imos; en
Meno ca de 777 con la de 8.018 s. 56 cén imos; y en
Ibiza de 933 con la de 7.541 s. 98 cén imos; o al 4.692
censos que edi uaban 78.033 s. con 85 cén imos. En-
e los de Mallo ca algunos habían consis ido en gallinas
y o os en pimien a, pe o habían sido despues educidos
á p ecio me álico. En union con el Obispo *y Cabildo de
la sup imida Ca ed al de Ibiza, pe enecía al Pa imonio
el llamado
Real de echo de Haciendas
de la isla Fo men e a,
que consis ía en el i po 15 de odos los p oduc os de
cie os e enos y que a endado en pública subas a ha-
bía impo ado po é mino medio anual en el úl imo quin-
quenio an e io á 1866, 6.234 s. 6 cén imos. E a muy
comun en las Balea es el censo en i éu ico po el que no
se debían édi os anuales sino solo laudemios en los casos
de enajenacion; habiendo a iado el p oduc o anual de
es os laudemios, de 1855 á 1864, en Mallo ca desde 99.750
eales 55 cén imos has a 41.795 s. 92 cén imos; en Me-
no ca desde 53.242 s. 1 cén imo has a 35.613 s. 79 cén-
imos; y en Ibiza desde 8.296 s. 83 cén imos has a 3.459
eales 23 cén imos, co espondiendo al año comun po
é mino medio en el exp esado decenio una suma de
119.407
eales
66
cén imos en las es islas.
Al dic a eglas pa a la edencion y en a de los cen-
— 307 —
sos de las Bailías, se hab ía opezado con una g an
di icul ad po los dis in os de echos que desde la ley
de 12 de Mayo co espondían al Es ado y al Real Pa i-
monio y po la ci cuns ancia de pe enece incues iona-
blemen e al úl imo odos los a asos, si la Adminis a-
cion gene al de la Real Casa no se hubie a ap esu ado á
deci á la Comision que la Reina cedía odos aquellos
de echos exclusi amen e suyos que impidie an ma cha
en es e asun o con el ape ecible desemba azo.
La Comision adop ó pa a la edencion y en a de los
censos del Real Pa imonio si uados en los e i o ios
que comp endían las es Bailías gene ales las eglas si-
guien es:
I.
a
Los censos cuyo cánon anual no llegue
á 20 s., se edimi án capi alizándolos á azon de 8
po oo. 2.
a
Los demás á azon de 6 po ioo. 3.
a
Toda
edencion cuyo impo e no llegue á 200 s., se paga á al
con ado. 4.
a
En los demás casos, se ha á el pago en cua-
o plazos y es años. 5.
a
A los que an icipen el pago de
uno ó de más plazos, se les ha á una ebaja del 6 po ioo
anual. 6.
a
Se pe dona án los édi os y los laudemios co -
espondien es á los censos desconocidos ó abandonados
po la Adminis acion Pa imonial, á los que se con iesen
deudo es del censo, y lo ediman. Se en ende án po cen-
sos desconocidos ó abandonados aquellos cuyos édi os,
laudemios y demás de echos no hayan sido ealizados ni
eclamados po la Adipinis acion Pa imonial en los úl-
imos 3o años. 7.
a
Con el pago del capi al se en ienden sa-
is echos odos los demás de echos del dominio di ec o.
8.
a
Pa a la edencion ó en a de los censos que se pagan
— 308 —
en u os se señala á el p ecio segun el que haya habido
en el año comun del úl imo quinquenio.
9.
a
Los censos en
que no se debe édi o anual, se edimi án á azon de dos
y medio laudemios, ó sea po el 5 po oo del alo de la
inca, que se ija á po el úl imo laudemio sa is echo en
el úl imo decenio, y en su de ec o, po ce i icado del
amilla amien o.
IO.
a
Se p ocede á á ende en pública
subas a los censos no edimidos en el plazo de cua o
meses; despues á segundo ema e pa a los no endidos en
el p ime o; y, celeb ados los dos, se admi i á y p omo e-
á sin sujecion á nue os plazos la edencion ó la en a.,
siemp e con las condiciones an e io men e es ablecidas.
II.
a
Si el censa a io solici a e la edencion án es de ce-
leb ado el ema e, se le admi i á y se suspende á la su-
bas a. 12.
a
A los comp ado es se les ha á la misma en a-
ja que á los censa a ios espec o de los censos desconoci-
dos ó a asados que denuncia en, asmi iéndoles odos
los de echos del Real Pa imonio con a los deudo es.
13.
a
Has a que la Comision esuel a sob e el pa icula ,
queda suspenso lo ela i o á la edencion de censos en las
on e as de la Albu e a, á los que no se aplica án las e-
glas an e io es.
14.
a
La Bailía gene al de las Balea es
, o ma á y emi i á la liquidacion de los ing esos del Real
de echo de Haciendas de la isla de Fo men e a desde
que deja on de cob a sus dos e ce as pa es el Obispo
y Cabildo, y del esul ado de las
,
edenciones y en as,
pa a en su is a hace al Es ado la adjudicacion que
co esponda en las cuen as que en i ud de la ley se lle-
an en e el mismo y la Casa Real.
---- 309 —
Al conclui se el plazo que se había señalado á los en i-
éu as pa a la edencion, el Baile gene al de Valencia ex-
puso las azones que en su dic ámen explicaban el hecho
de que solamen e 480 censa a ios hubiesen p e endido
edimi sus incas del g a ámen habiendo ce ca de 14.000
diseminados po las es p o incias de Alican e, Cas e-
Don y Valencia sin con a los de la Albu e a. La causa
p incipal consis ía en la exigüidad del cánon que en mu-
chísimos casos no llegaba á un eal. La adminis acion
de de echos an exíguos espa cidos po un ex enso e i-
o io no podía se ápida, ac i a y igo osa; y así es que
muchos de los en i éu as habían
'
conocido a de las condi-
ciones es ablecidas po la Comision. Había además en e
ellos muchos que enían que empeza po ob ene el su-
plemen o de los í ulos de adquisicion de que en su debido
iempo no se p o eye on pa a o u a ó cons ui en e -
enos del Real Pa imonio. La nue a legislacion hipo e-
ca ia, po o a pa e, más igu osa que la an e io , encon-
aba su mayo opiezo pa a las insc ipciones en el Re-
gis o de la p opiedad, en los censos, ya del Real Pa imo-
nio, ya de o os dueños, cuando se p esen aban conside-
.
ables po su núme o é insigni ican es ó poco ménos po
la cuan ía absolu a de cada uno de ellos. Po es as a-
zones el Baile gene al p oponía que se concediesen á los
en i éu as p ó ogas epe idas de los plazos señalados.
pa a la edencion, suspendiéndose inde inidamen e el
p ocede á la en a de los censos; pe o la Comision, con-
side ando que la en a no p oducía obs áculo ni en o -
pecimien o alguno pa a la edencion, la cual debe ía se
-- 31 O --
admi ida en cualquie iempo que se solici ase, no
u o á bien hace al e acion alguna en sus- an e io es
acue dos.
En los censos si uados ue a del e i o io de las Bai-
lías' gene ales se no aban cu iosas di e encias. La cos-
umb e de conside a á la Adminis acion Pa imonial
sin acul ades pa a ende incas, unas eces había im-
posibili ado las donaciones que los Reyes que ían hace
y o as la enajenacion de los p édios dec e ada pa a
saca de ellos el mayo p oduc o posible. En unos y en
o os casos se había ecu ido á la en i éusis; pe o cuando
és a enía á ocupa el luga del egalo, el cánon en i éu-
ico y la capi alizacion de la inca se habían es imado
po un p ecio ela i amen e bajo, y cuando po el con-
a io la en i éusis había sido la única o ma de ealiza
en en a el alo de una inca, se había p ocu ado ele-
a odo lo posible su p ecio.
Algo de es o úl imo sucedía en los sola es del ba io de
A güelles, espec o de los que se no aba la anomalía de
que la edencion de los laudemios hecha segun las leyes
ecopiladas iba á se ménos cuan iosa que la del cánon
anual áun pa a los comp ado es que habían ya edi icado,
y con mucho más mo i o pa a los que no lo habían
hecho. Es e esul ado, poco con o me con las condicio-
nes gene ales de la en i éusis, enía una explicacion muy
ácil. La legislacion an igua había es ablecido la en i éu-
sis pa a a o ece el desa ollo de la o u acion de los
e enos incul os ó de la poblacion po medio de la con s-
uccion de casas en sola es sob an es, y además había
- 311
--
dado á la en i éusis ca ác e de pe pe uidad. En el
ba io de A güelles habían sido endidos los sola es
cuando den o del e eno de Mad id e an muy buscados;
y léjos de se pe pé uo é i edimible el censo, se a aba
de su edencion án es de que en la mayo pa e de los
casos se hubie a p ocedido á edi ica . Po es as azones,
la Comision c eyó que debía condona odo lo ela i o á
laudemio, y además la mi ad del capi al es ipulado en
las esc i u as á azon de uno y medio po Ioo, que e a
lo mismo que pe mi i la edencion capi alizando al 3
po ioo. Fijó, pues, las siguien es eglas:
I.
a
Se condona
á los en i éu as la mi ad del capi al de sus censos que á.
azon de uno y medio ienen es ipulado.
2.
a
Pod án pa-
ga la o a mi ad en cua o plazos iguales, el p ime o al
con ado, y los demás de año en año. Al que p e ie a pa-
ga la oda de una ez, se le ebaja á el impo e de los
plazos 2.°, 3.
0
y 4.
0
á
azon de 6 po ioo anual.
3.
a
Los
censa a ios que quie an la edencion la debe án pedi en
é mino de 90 dias.
4.
a
Pasado ese é mino sin que se
pida, se p ocede á á la en a en pública subas a con las
mismas condiciones p opues as á los
en i éu as.
5.
a
Con
el pago de la mi ad del capi al se en ende á ex inguido
lo ela i o al de echo de laudemio y demás que co es-
ponden al dominio di ec o. 6.
a
Celeb ada la en a en
pública subas a, se ese a á á los en i éu as el de echo
que dis u an de an eo, que pod án eje ci a den o de
los
20
dias siguien es á la adjudicacion del ema e.
Los en i éu as del ba io de A güelles no acep a on
es as condiciones; con la excepcion de
alguno que
se
— 312
adelan ó
á
edimi su censo, los demás se pusie on de
acue do pa a no hace la edencion y se di igie on á la
Comision con un esc i o en que mani es aban su p opó-
si o. Su p incipal a gumen o e a és e: «El en i eu a
que paga
3
.000 s. de pension anual end á en su esc i-
u a como capi al un alo de
200.000
s., comple amen-
e ic icio, como que p ocede del exo bi an e ipo de
12
s. po pié es ablecido pa a la cons i ucion del censo,
cuando áun hoy, despues de undado el ba io y de sie e
años de cons ucciones, ienen dep eciacion los e enos
po es a no able desp opo cion pa a la capi alizacion y
el uno y medio del ipo de que se o mó el cánon anual;
esul a que, áun ebajada la mi ad de aquel capi al, que-
da á el censa a io con un g a ámen de ioo.000 s. que de-
be á abona en e ec i o en es años po un cánon en i éu-
ico, que más bien que la en a de la inca, debe ep esen-
a el econocimien o del dominio. Pues bien; ese mismo
con ibuyen e omando dicha suma y colocándola
á
los
p ecios co ien es en la plaza, ob end á 9.000 s. de é-
di os, y si la coloca en la Caja gene al de Depósi os, ob-
end á 6.000, ó 7.500 comp ando deuda pública, en cu_
yos casos log a un iple, un doble ó dos y media eces
mayo in e és, con el que pod á paga el cánon y embol-
sa se o o ó dos an os más de bene icio, siguiéndose de
aquí que es casi imposible que en es e ba io y con di-
chas condiciones se p esen en p opie a ios que ediman,
ni
comp ado es que ema en aquellas incas que pa a los
poseedo es han enido el gaba o del muy conside able
gas o de undaciones ó de desmon es, el cual no podían
--- 313 --
supone cuando comp a on los sola es po habe se he-
cho muy pos e io men e el p oyec o de asan es de las
calles.» A es a exposicion de 24 de Se iemb e de 1865 si-
guió o a en 25 de Ene o del año inmedia o, en que la
Comision de p opie a ios del ba io de A güelles hizo
cons a que si se les concedía la edencion egulándola
al
ioo
po 6 la acep a ían gus osísimos, ap esu ándose á
ealiza la.
La Comision del Real Pa imonio c eyó que no enían
azon los en i éu as. Di idíanse és os en dos clases: unos
habían edi icado ya sob e sus sola es; o os no lo habían
hecho al ando á la p ecisa obligacion que en sus es-
pec i as esc i u as enían con a ada. Tan o unos como
o os ob enían una g ande é inespe ada mejo a en sus
incas po el hecho de habe se con e ido en edimible el
censo que enían acep ado como i edimible y pe pé uo.
Además, habiéndoseles condonado po una pa e la mi-
ad de los capi ales, y po o a la edencion del laude-
mio y demás de echos dominicales, esul aba que es an-
do endidos, po egla gene al, los sola es sob e el cálculo
de 12 s. po pié supe icial pa a la o macion del capi al
del censo, adqui ían aho a la p opiedad de sus e enos
á seis eales el pié pagados á plazos; lo cual e a un p e-
cio muy ba a o. No e a exac a la dep eciacion que a i -
maban habe en los alo es, pues o que no habían deja-
do de ende se con sob ep ecio los sola es áun despues
de habe comenzado la c ísis económica y la pa aliza-
cion de odos los negocios. La dep eciacion no podía
habe se mani es ado sino po el abandono de
los
sola es,
- 314 -
y la e dad es que ninguno había sido abandonado á
pesa de se muchos los en i éu as que po posee esca-
sos medios de o una no habían podido edi ica . Tam-
poco e a admisible el cálculo de que al edimi el censo
con el pago de la mi ad del capi al no se hacía más que
coloca el dine o á 3 po zoo al año, especulacion mez-
quina compa ada con cualquie a o a de las muchas que
ácilmen e podían ealiza se, po que ni los in e eses del.
capi al empleado deben se la única egla de la bondad
de un negocio, ni á la p opiedad inmueble se le han exi-
gido jamás édi os an cuan iosos como
á
los cambios
del me álico, ni e a jus o ol ida , como los exponen es
hacían en su cálculo, que se les había condonado odo lo
ela i o al laudemio y demás de echos del dominio di-
ec o.
Las e dade as azones po que los en i éu as del ba -
io de A güelles no habían edimido, e an p incipalmen-
e dos. La p ime a consis ía en el a aso de las cons uc-
ciones
y
has a en las ci cuns ancias especiales de és as,
po que no habiéndose hecho oda ía muchas, y no
siendo las hechas muy conside ables, ni po la su-
pe icie de e eno cubie o con ellas, ni po el núme-
o de pisos, el censo no ep esen aba aún un alo e-
la i amen e pequeño compa ado con el de las incas, y
los dueños, en ez de conside a lo como un g a ámen
moles o pa a su p opiedad y de encon a en és a medios
su icien es pa a la edencion,
no
eían en él sino
el medio que les había dado la acilidad de adqui i los
sola es á poca cos a. La segunda azon consis ía en que,
- 315 —
habiéndose enido que ese a á los en i éu as del ba io
de A güelles pa a el caso de se endidos sus censos, un
de echo de an eo que podían eje ci a den o del é mi-
no de 20 dias, no enían miedo á la amenaza de las en-
as. Acaso debe ía añadi se un e ce mo i o pa a expli-
ca la conduc a de aquellos censa a ios; el de que la o -
ganizacion de sus ges iones, pa a ob a colec i amen e,
e ajo de la edencion de los censos á muchos que de
o a sue e la hubiesen ealizado, habiendo habido a ios
que despues de solici a la desis ie on de lle a la á
cabo.
A pesa de odo, la Comision, conside ando las espe-
ciales ci cuns ancias de es e asun o que ya an e io men-
e la habían mo ido á p opone conside ables en ajas á
los censa a ios, les dió la nue a é impo an e de que pa-
ga an el impo e de la edencion en io plazos anuales en
ez de cua o; pe o no se ob u o el esul ado de acele a
las edenciones.
Los sola es de la plaza de O ien e y calles inmedia as
habían sido endidos á censo ese a i o; caso único de
es a clase en la his o ia de la Adminis acion Pa imo-
nial en el p esen e siglo, y cuya explicacion debemos bus-
ca p obablemen e en el hecho de que la mayo pa e de
ellos, 'cuando ue on enajenados, acababan de se com-
p ados po la Casa Real. La Comision, siguiendo las
p ác icas cons an es en Mad id pa a la edencion de es a
clase de censos, ijó las siguien es condiciones: I.
a
Se
condona á los censa a ios la mi ad del capi al de sus cen-
sos. 2.
1
La o a mi ad la pod án paga en cua o plazos
--- 322 —
can idad po pa e del Es ado se había de acudi al mé-
odo o dina io de inclui lo en el capí ulo co espondien e
de los p esupues os gene ales. Pe o la ci cunspeccion
con que la Comision p ocedía en odos sus ac os le ins-
pi ó el deseo de que la dúda uese esuel a po una e-
solucion legisla i a; y en e ec o, en la Ley de P esupues-
os de 1868-69 se incluyó un a ículo que decía así: «A -
ículo 16. Se decla an compensables los c édi os que e-
sul en espec i amen e á a o del Es ado ó de la Real
Casa en la liquidacion de las cuen as y cues iones que
es á enca gada de salda y di imi la Comision c eada
po la Ley de 12 de Mayo de 1865.»
Es e a ículo ué obje o de a aques po no habe sido
bien comp endido. Si las Có es lo hubie an desechado
hab ían sancionado el absu do y la injus icia de que una
Comision de a bi aje en e dos pa es in e esadas pu-
die a obliga á la una á hace pagos, y no á la o a. T a-
ábase solo de acili a las necesa ias ansacciones que,
debiéndose hace na u almen e en un solo ac o, e an im-
posibles mién as uno de los in e esados podía desde lué-
go cede é igno aba si cede ía alguna ez el o o. Y como
en úl imo esul ado los abajos de la Comision habían
de se some idos á las Có es, el a ículo de la Ley de P e-
supues os no hacía más que au o iza la o macion de
una cuen a gene al con un saldo único, en ez de mul i-
ud de cuen as y de saldos di íciles 6 imposibles de e -
mina de o a mane a.
El esúmen gene al de las enajenaciones de bienes
pa imoniales y edenciones de censos, hechas con a e-
323 —
glo á la ley desde la publicacion de és a has a el 3o de
Junio de 1868 e a el siguien e (1):
Escudos. Mils.
Impo e
de las
en as
.713.803,626
Idem
de las
edenciones
y
en as de censos .....
276.263,305
Idem de los
e enos
y
edi icios
ese ados pa a el
se icio
del Es ado
6.314-955,375
8.30,5.022,306
Las
es
cua as pa es co espondien es al Es ado
ascienden á.
6.228.766,730
ENTREGADO AL ESTADO.
En me álico
En paga és de comp ado es
En edi icios y e enos.
Po la pa e que le co esponde en
cuen as de asaciones y
o as
17.045,115
143 . 706,152
6.314.955,375
3.289,521,
1
6.478.996,163
Di e encia á a o de la Real Casa
250.229,433
En esúmen: los esul ados de la Ley de 1865 ue on
los siguien es:
1.° Queda on decla ados del Pa imonio de la Co-
ona los inmuebles y muebles p eciosos que deben i
pe pé uamen e unidos á ella, e i ándose el pelig o de
que se epi ie an cues iones como algunas de las ocu -
idas en la úl ima es amen a ía égia. La Reina pe dió
(I)
Gace as
de los Bias
2
de Agos o de 1866,
29
de Ene o
y
14
de
Julio de 1867, 29 de Ene o
y 1
4
de Agos o de 1868.
- 311 —
odos los de echos de p opiedad que sob e los bienes que
se decla aban de la Co ona había adqui ido po di e en-
es í ulos.
.
2.° La Casa Real en egó al Es ado mul i ud de edi-
icios y e enos con des ino á los se icios públicos. La
cesion había sido an uni e sal é incondicional que dos
In an es de España he manos de los Reyes ue on obli-
gados á desaloja la Casa-Palacio que habi aban en la
có e. Había además, en e las incas cedidas, un Si io
Real de ec eo en Mad id, cuyo gas o de en e enimien o
e a muy escaso; y p édios u banos de adminis acion
muy ácil y en a muy saneada como los milla es de a-
negas del Valle de la Alcudia.
3.
0
El Es ado adqui ió la p opiedad de o as incas
de que enía ya án es la posesion po di e en es concep-
os, como sucedía con el edi icio de la Biblio eca Na-
cional.
4.° Queda on de ini i amen e di imidas mul i ud de
cues iones en e el Es ado y la Casa Real que desde ha
cía mucho iempo causaban en o pecimien os y p odu-
cían di icul ades que de ninguna o a mane a habían po-
dido se sup imidas.
5.° Con las edenciones de los censos y la ijacion de
una ju isp udencia cons an e espec o de odos los de-
echos pa imoniales se puso in á las anomalías y an i-
guallas del de echo pa imonial en las es Bailías gene
ales.
6.° Con las en as del Pa imonio no inco po ado á
la Co ona, se ex endie on los bene icios de la desamo -
— 325 ---
izacion á una g an masa de bienes que acaso ué siem-
p e la que más e dade amen e los necesi ó.
Y 7.
0
En cambio de es as g andes en ajas p es adas
á los se icios públicos del Es ado y al desa ollo de la
iqueza gene al del país, la Casa Real no había ob enido
has a 1868 más que el cob o de la po cion co espondien-
e á las en as ealizadas, cuyo p ecio consis en e en su
mayo pa e en paga és de los comp ado es, quedó
en 3o de Se iemb e de 1868 en la Teso e ía de Palacio.
-
326 -
CAPITULO XXII.
LEYES DE
1869
Y DE
1876.
Semejanza en e las bases undamen ales de la Ley de 186g y las de
la p omulgada en 1865.—P e ension del Gobie no de hace pasa
aquélla como en e amen e dis in a de és a.—Di e encias en e
ambas.—Meno ex ension dada á los Si ios Reales.—En ega de
Palacios y Museos al Es ado.—Mayo ensanche señalado á la
desamo izacion.—Conse acion del 25 po loo del p ecio de las
en as del Pa imonio desamo izado.—P oyec o de ley de Ab il
de 1876, ijando pa a el nue o Reinado la do acion de la Casa Real,
y señalando de nue o las condiciones legales del Real Pa imonio.
—Con i macion de las en as hechas á pa icula es, y de las cesio-
nes en a o del Es ado.—Designacion de allada de los Pa ona os
de la Co ona.—Va iaciones ealizadas en el p oyec o del Gobie no
po la Comision del Cong eso.—Ley de 13 de Junio de 1876.
El Gobie no p o isional de 1868 adop ó a ias dispo-
siciones espec o de los bienes del Real Pa imonio. Ce
dió al Ayun amien o de Mad id en 6 de No iemb e el
Si io del Buen Re i o en oda su ex ension pa a que, sin
disminucion alguna, lo des inase exclusi ame í e á ec eo
del ecinda io de es a capi al. Po o o Dec e o de 3 del
mismo mes, en egó al Minis e io de Fomen o la Flo ida
con el obje o de es ablece en ella la Escuela de Ag i-
cul u a, excep uando cie os e enos que se habían ele-
gido pa a Cemen e io gene al y que despues esul ó se
muy poco idóneos pa a es e des ino. Pa a la conse a-
--- 327
cion, cus odia y adminis acion de los bienes pa imonia-
les sucedió desde 14 de Oc ub e á la Jun a e oluciona-
ia de Mad id que en los p ime os dias había o nado so-
b e sí es e cuidado, un Consejo compues o de io indi í-
duos nomb ados po la P esidencia del Gobie no p o i-
sional; pe o en 18 de Diciemb e se decla ó e minado el
enca go del Consejo y se c eó una Di eccion gene al in
co po ada pa a odos sus e ec os al Minis e io de Hacien-
da y dependien e del Minis o del amo. El nomb e de
es e Cen o adminis a i o ué imp opio desde el p ime
momen o; pues se llamó
Di eccion gene al del Pa imonio que
ué de la Co ona y
adminis aba una mul i ud de bienes que
como la Acequia de Ja ama, el Valle de la Alcudia, las
Bailías gene ales y o os no o maban pa e de dicho Pa-
imonio segun el ex o explíci o de la Ley de
12
de Ma-
yo de 1865.
En 5 de Julio de 1869, el Minis e io de Hacienda p e-
sen ó á las Có es un p oyec o de ley que, segun el nom-
b e y las explicaciones que se le die on, se di igía á des-
incula y ende los bienes del Pa imonio que habían
sido de la Co ona. Es e p oyec o, con algunas a iacio-
nes que solo a ec an á pun os de po meno , ué ap oba-
do po las Có es Cons i uyen es y ele ado á ley del
Reino en 18 de Diciemb e de 1869.
Compa ada en sus bases undamen ales con la de
12
de
Mayo de 1865, la nue a ley no p esen a a iacion alguna
esencial: como aquélla, ijaba las cosas que debían es a
des inadas al uso del Rey; concedía á és e la acul ad
de hace en las ie as, pa ques y ja dines las al e acio-
— 328 —
nes que juzgase con enien es, y en los Palacios y o os
edi icios las epa aciones que es imase adecuadas á su
conse acion y embellecimien o; mandaba que odas las
mejo as hechas en los bienes pa imoniales cediesen á
és os; los eximía de con ibuciones y ca gas públicas; es-
ablecía la exis encia de un caudal p i ado del Rey que
pod ía se adqui ido po cuan os í ulos es ablece el de-
echo; decla aba en es ado de en a odos los bienes pa-
imoniales no
z
des inados al uso del Mona ca, y ese aba
el 25 po ioo de los mandados ende en 1865 espe ando
en ellos la p opiedad de la Familia Real.
A pesa de es a semejanza, ó mas bien iden idad, en
odas las disposiciones esenciales de ambos documen os
legisla i os, el Gobie no de en ónces p e endió demos-
a que la ley nue a e a en su espí i u y endencias o-
do lo con a io que la p omulgada cua o años án es.
De es a mane a explicaba su pensamien o: «La ley an-
e io se p opuso o ma un Pa imonio indi isible,
inalienable, imp esc ip ible, no suje o á disminucion y
menoscabo en azon de g a ámenes, ni de mejo as, ni
de con ibuciones; un Pa imonio pe pé uo pa a asmi-
i lo de uno á o o Rey, un e dade o Mayo azgo con
odos los ca ac é es de al, obus ecido con las ga an ías
de es a clase de ínculos omadas de las ya abolidas le-
gislacion y ju isp udencia. Así lo decla ó la Comision
enca gada de da dic ámen en el Cong eso sob e el p o-
yec o de ley, la cual, no obs an e asen i á la o macion
del Pa imonio pe pé uo de la Co ona, p opues o po el
Gobie no, se hallaba an poco segu a de su jus icia y
— 329
con eniencia, que despues de de ini sus ca ac é es aña-
día: «Y po que esas ins i uciones eje cie on an pe ni-
cioso in lujo, po eso es e Mayo azgo se á el único que
hab á de exis i en adelan e en la Mona quía española.»
La p esen e ley iene po el con a io á decla a ex in-
guido ese Mayo azgo que del mismo modo condenaba la
Comision que aconsejó s.0 es ablecimien o y que conde-
nan de consuno la ley gene al de des inculacion, las de
desamo izacion publicadas desde en ónces, el Código
undamen al y las mode nas ins i uciones.»
Ni la palab a ínculo ni la palab a Mayo azgo, ni
ninguna o a pa ecida se encuen a en la Ley de
12
de
Mayo de 1865. Si és a dice de cie o g upo de bienes
que « o ma án el Pa imonio de la Co ona» y la de Di-
ciemb e de 1869 dispone espec o de los mismos que se
des inen al uso y se icio del Rey, po mi pa e, decla o
que ambas exp esiones me pa ecen pe ec amen e sinó-
nimas y no no o en e ellas la di e encia más insigni i-
can e en cuan o se pueda e e i al de echo polí ico ó
ci il. Es e dad que un a ículo de la Ley de 12 de Mayo
de 1865 decla aba el Pa imonio de la Co ona indi isi-
ble y los bienes .que lo cons i uyen inalienables é imp es-
c ip ibles, añadiendo que no pod án suje a se á ningun
g a ámen eal ni á ninguna o a esponsabilidad; pe o
es as disposiciones que no es aban en el p imi i o p o-
yec o de la Adminis acion gene al de la Real Casa y
que ue on añadidas po la Comision del Cong eso, no
puede nega se que se hallan ambien implíci amen e
con enidas en la Ley de 1869: segun ella, el Pa imonio
— 330
Real e a indi isible y no pod ía se suje o á las pa icio-
nes de una es amen a ía; e a además inalienable pues o
que co espondía su p opiedad al Es ado, y el Rey no
enía más acul ades que las de usa lo y mejo a lo; y
has a e a imp esc ip ible, po que es ando señalados po
la ley misma los bienes que lo o maban, oda enajena-
cion que de ellos se hubie a hecho hab ía lle ado en sí
al
icio
de nulidad y al imposibilidad de alega jus o
í ulo pa a la p esc ipcion, que és a no hab ía enido
é minos hábiles pa a llega se á cons i ui . En cuan o á
o as ga an ías dadas á la inculacion po la legislacion
y ju isp udencia an iguas, si en la Ley de 1865 se había
o denado la ag egacion á los bienes amayo azgados de
las mejo as hechas en ellos, igual p ecep o se halla epe-
ido en la Ley de 1869, que p ohibió asimismo hipo eca
ó g a a con censos el capi al del Pa imonio de la
Co ona.
La
di e encia en e ambas consis e en que la segunda
sepa ó una pa e de los bienes asignados po la p ime a
al Pa imonio, pa a añadi los á la masa de los endibles,
ó pa a des ina los á se icios del Es ado.
Los seg egados pa a aumen a la desamo izacion ue-
on:
las
dos e ce as pa es, p óximamen e, de la Casa de
Campo; los cua eles de Viñuelas y de la Mo aleja, inme-
dia os al Pa do; la mayo pa e del á ea del Real He e-
damien o de A anjuez; po ciones conside ables de los
Reales Si ios de San Lo enzo y de San Ilde onso, y el
ja din del Real de Valencia.
A se icios del Es ado ue on des inados el Museo
--- 331 —
de Pin u a y Escul u a; el Real Si io de la Flo ida; la
Alhamb a, y los Palacios Reales de Valladolid y de Ba -
celona. Al Ayun amien o de Mad id se le con i mó en la
posesion del Buen Re i o.
Queda on sup imidos los Pa ona os pa icula es de la
Casa Real, y se mandó enajena sus bienes con a eglo á
las leyes desamo izado as. Tampoco en es o hubo no e-
dad, po que án es de Se iemb e de 1868 el Minis e io de
Hacienda, de con o midad con el dic ámen del Consejo
de Es ado en pleno, había dispues o que los bienes de
esos Pa ona os se conside asen en un caso en e amen e
igual al de las comunidades eligiosas.
Al espe a el Gobie no de 1869 el 25 po ioo co -
espondien e á la Casa Real, en los bienes mandados
ende po la Ley de 1865, se ap esu ó á mani es a que
su obje o no e a o o que ce a el camino á oda clase
de eclamaciones, pe o en endiendo que no po eso ha-
bía de deja de cob a el Es ado en ningun caso el im-
po e o al de las en as. Hé aquí cómo se explicaba el
Minis o de Hacienda en el p eámbulo del p oyec o de
ley: «Del balance de la Real Casa, o mado en
29
de Se-
iemb e pasado, esul a que és a debe al Teso o público
po an icipos á cuen a de la consignacion y de echos no
sa is echos de Aduanas, una can idad mayo oda ía que
la que la misma Real Casa debía ecibi en i ud de la
Ley de
12
de Mayo, po el 25 po ioo de los bienes se-
g egados que quedan ac ualmen e po enajena . Decla-
a subsis en e esa obligacion equi ale á p epa a una
compensacion de c édi os, ce ando además el. camino
- 338
G an P io a o. Las Có es incluye on en el p esupues o
de 1861 una pa ida de 1 .650.000 s. po la pension, y
o a de 110.827 po las en as del P io a o, compu adas
segun el é mino medio del úl imo decenio. El Minis e-
io de Hacienda p esen ó en 17 de Ene o de 1862 un
p oyec o de ley pa a que se decla ase abolido el Mayo-
azgo-In an azgo, se en egasen insc ipciones in ans e-
ibles en compensacion de las en as del P io a o, y se
eduje a á 900.00o s. anuales de pension i alicia la
de 150.00o ducados. Es e p oyec o de ley no llegó á se
ap obado po el Cong eso; pe o en la sesion del 18 del
mismo mes de Ene o, y en la discusion de los p esupues-
os, quedó sus i uida la pa ida de 1.650.000 s. po o a
de 900.000, que desapa eció despues en la Ley de P esu-
pues os de 1869.
Fe nando VII mandó en 1815 que los In an es D. An-
onio y D. Cá los uesen es ablecidos en el goce de los
de echos ju isdiccionales que las Có es habían inco po-
ado á la Nacion y en el dis u e de las Encomiendas,
de ol iéndose especialmen e al úl imo el G an P io a o
de San Juan, en Cas illa, que, como án es dije, no es aba
en ónces en la amilia en que Cá los III lo había incu-
lado. Dió ambien á D. Cá los p o ec o ados y mandos
mili a es, y más adelan e o as Encomiendas á su he ma-
no D. F ancisco de Paula An onio; pe o la p incipal y
e dade amen e impo an e do acion, así pa a el Mona -
ca como pa a los In an es, es u o siemp e en la Teso e-
ía cen al, con al e na i as de aumen os y disminucio-
nes, de que oy á euni aquí algunas no icias.
- 339 —
Una Jun a de Minis os que en 15 de Julio de 1737 p e-
sen ó á Felipe V un in o me sob e el es ado gene al de
la Hacienda, le decía (I): «Los gas os de las Casas Reales
impo an anualmen e 3.560.502 escudos: señaladamen-
e, 991.392 escudos los o dina ios; 335.602, bolsillos;
496.323 escudos, alimen os de los Se enísimos P íncipe
é In an es; 741.176 los de las Se enísimas Reinas iudas;
204_608 escudos, Reales Caballe izas; 300.000 po ex ao -
dina ios de jo nadas, y el es o o as di e en es clases de
Si ios Reales, Capilla, goces pa icula es y demás de-
pendien es.» En una Memo ia esc i a de ó den supe io
en 1802 po D. José Canga-A güelles, á la sazon o icial
de la Sec e a ía de Hacienda, se leen es os da os: «En
l
a io de 1664 ascendían las en as o dina ias de la Co-
170/121
á
23.746.437 ducados, y los gas os de la Casa Real
nega on á 2.581.106 ducados. En el año de 1758, Reina
-
do del S . D. Fe nando VI, los ing esos de la Teso e ía
ue on 360.538.440 s., y las Casas Reales consumie on
41.000.00o. El año de 1788, úl imo del Reinado del
:augus o Pad e de V. M., sob e 644.206.633 s. de en a-
da, se in i ió en la Real Casa la suma de 91.000.000,
lue es casi la que en la ac ualidad se in ie e.» D. Ma -
in de Ga ay, en su Memo ia de 1817, ijaba el p esu-
pues o de la Casa Real en 56.773.600 s. con a eglo
á
las disposiciones o nadas po Fe nando VII. Al some e
ú las Có es en Julio de 1820 D. José Canga-A güelles,
(i)
Dicciona io de Hacienda
po D. José Canga-A gaelles.—A -
líenlo
Memo ias.
— i 0
en ónces Minis o uni e sal de la Hacienda de España y.
de Ul ama , el p oyec o de p esupues o gene al, calcula-
ba el de la Casa Real en 43.300.000 s., apa e de lo que
se esol ie a espec o de cie as obligaciones con aidas
en a ados ma imoniales con las Có es de Sajonia y de
Po ugal sob e pago de asignaciones pa icula es á
la
Reina y á las In an as. En 1826 el Minis o D. Luis,
Lopez Balles e os hacía cons a que en el año an e io
los gas os de la Casa Real habían impo ado 47.879.500
eales (1).
En el cap. XIII queda copiado el Dec e o de las (A -
es, de Ab il de 1814, señalando pa a la asignacion del
Rey 4o millones de eales, po sepa ado de las ijadas
pa a los In an es. A los p incipios del Reinado de D.
a
Isa-
bel II se di idió la misma can idad en dos, quedando
pa a la Reina meno de edad 28 millones, y los o os
12
pa a la Reina Gobe nado a. En los p esupues os de 1845,
se incluye on 34 millones pa a la Reina Isabel, que con -
inua on has a 1868, sin o a excepcion que la de los p e-
supues os de 1855 y 1856, en que se edujo la ci a á
millones de eales.
El P íncipe de As ú ias, en 1772, enía señalados dos,
millones pa a sí, 550.000 s. pa a la P incesa y 1.512.500
pa a su hijo p imogéni o (2). En el Reinado de Fe nan-
do VII, el inmedia o suceso á la Co ona no u o í ulo,
(i)
Dicciona io de Hacienda
po D. losé Canga-A güelles.---
ículo
Memo ias.
(2) Canga-A gaelles,
Dicciona io de Hacienda,
a .
Alimen os .
3i1 —
de P íncipe de As ú ias. En el de D.
a
Isabel II, su he -
mana dis u ó desde 1845 has a que nació la In an a Isa-
bel, 2.450.000, co no inmedia a He ede a, y 550.000 como
In an a, habiéndosele señalado despues pa a sí y su a-
milia 2.000.000, que es u ie on ebajados á 1.500.000
en 1855 y 56. La asignacion de 2.450.000 ué asmi ida
á la In an a Isabel has a el nacimien o del P íncipe de
As ú ias, á quien pasó á su ez; y en 1855 y 1856 es u o
•
educida á un millon.
La asignacion de los In an es e a, á ines del si-
de 150.000 ducados, y la de las In an as
de 50.00o. Po Dec e o de
.
las Có es de 1
9
de Ab il
de 1814, se señaló la de 150.000 á los In an es D. Cá los
y D. An onio. En 183o, ese ándose el Rey o na una
. esolucion en is a de una consul a del Consejo Real y
ic los documen os que comp endía el expedien e o mado
sob e las consignaciones de que debe ían goza en lo su-
cesi o las pe sonas de la Familia Real segun la mayo ó
meno p oximidad. al T ono, asignó desde luégo al In-
an e D. En ique 500.000 s. anuales. La In an a D.
a
Isa-
bel, desde que cesó en 1857 de se inmedia a He ede a
piel T ono, y su he mana D.
a
Ma ía de la Concepcion, en
b e e iempo que i ió, u ie on señalados dos millo-
1.1 es. A las In an as D.
a
Pila , D.
a
Paz y D.
a
Eulalia no
se les señaló pension du an e el Reinado de su mad e.
Además de asignaciones pa a el Mona ca, y pa a el in-
media o suceso , y de las señaladas po egla gene alpa a
los in an es, hubo o as especiales. Cá los IV y Ma ía
Luisa hicie on en 1814 con Fe nando VII un con enio
-312—
po el que és e les p ome ió ocho millones anuales. Pa i
D. F ancisco de Paula An onio, su esposa y sus sie e
hijos, p opuso el Gobie no en 1
.
834 á las Có es 5.700.00o
eales, can idad que sin duda es aba o mada de és e
modo; 1.650.000 s., equi alen es á los 15o.000 ducados.,
do acion de In an e; 3.500.000 pa a los sie e hijos, á a-
zon de los 5oo.00o señalados po la ci ada Real O den
de 183o; y 600.000 que se debían
á
D.
a
Luisa Ca lo a po
sus capi ulaciones ma imoniales. Las Có es no conce-
die on más que 3.500.000; can idad que se conse ó des-
pues del allecimien o de
D.'
Luisa Ca lo a. Las Cons i-
uyen es la ebaja on á 1.500.000, de la que dispusie on,
que se en egasen
120.000
á cada uno de los hijos del ma-
imonio de dichos In an es; y en 1857 se sup imió la e-
baja ol iéndose á los 3.500.000. A la Reina C is ina.
despues que cesó en la Regencia del Reino, la Leyde P e-
supues os de 1841 le ac edi ó 3.011.764 co no iudedad
segun las es ipulaciones ma imoniales; y en 1845 se le
señala on 3.000.000 como es imonio de la g a i ud na-
cional. Pa a el Rey conso e se incluyó en los p esu-
pues os del Es ado has a 1868 una pa ida de
2.400.00-0
eales, que en los años 1855 y 1856 ué solo de
L000.00.
En el p oyec o minis e ial y en la Ley de 1876 odas
las asignaciones se de e mina on en can idades meno es
que las an e io men e es ablecidas y se ija on eglas
es
ables
y pe manen es, eniendo en cuen a la si uacion
de
la Hacienda y el descuen o exigido á odos los habe es_
sa is echos po el Es ado.
Pa a el pa angon en e la impo ancia ela i a de las.
— .313
asignaciones señaladas po la Ley de 26 de Junio
de 1876 á la Casa Real de España y las que han enido
las de o os países, oy á copia aquí, omándolos del
Dia-
io de las Sesiones,
algunos de los pá a os que p onuncié
en el Cong eso de los Dipu ados el
2
de Junio de aquel
año en la discusion de dicha ley:
«La do acion de la Reina Vic o ia, al comenza su
Reinado, se ijó de la mane a siguien e:
»Lis a ci il de la Reina Vic o ia sin comp ende las
pensiones ni io.000 lib as es e linas de ondos sec e os,
380.000 lib as (38 millones de eales).—Ren as de los
Ducados de Lancas e y de Cou nouailles, calculadas en
una suma de cinco á seis millones de eales.—Pension
de
la Reina iuda, la P incesa. Adelaida, ioo.000 lib as
(lo millones de eales).—Pension de la Duquesa de.
Ken , mad e de la Reina, 30.000 lib as es e linas ( es
millones de
eales).—P íncipes de la Familia Real:
El
Duque de Cumbe land, Rey de Hanno e ,
2.1.000
lib as
(2.100.000 s.)—El Duque de Sussex,
21.000
lib as
(2.100.000 s.)—E1 Duque de Camb idge,
21.000
lib as
(2 . 100 . 000
s.)—El P íncipe Jo ge de Cumbe land,
6.000 lib as (600.000 s.)—E1 P íncipe Jo ge de Camb id-
ge, 6.000 lib as (600.000 s.)—El P íncipe Leopoldo, Rey
de los Belgas, 50.000 lib as (cinco millones de eales).—El
P íncipe de 1VIecklembu go-S eli z, 1.846 lib as (184.600
eales).—P incesas de la Familia Real:
La P incesa Augus-
a, 13.000 lib as es e linas (1.300.000 s.)—La P incesa
Ma ía, Duquesa de Gloces e , 13.000 lib as (1.300.000
eales).—La P incesa Isabel, P incesa de Hesse-Hom-
bu go, 1
3
.00o lib as (1.300.000 s).—La P incesa So ía de
Gloces e , 7.000 lib as (700.000
s.)—Pensiones á an iguos
se ido es de la Familia Real:
A los an iguos c iados de
Jo ge III, 10.079 lib as (1.007.900 s.)—A los c iados de
la Reina Ca lo a, 7.833 lib as (783.000 s.)—A los de la
Reina Ca olina 823 lib as (82.00o s.)—To al, 863.000
lib as es e linas, ó sean 86 millones de eales.
»Pe o es a no es más que una pa e de la do acion de
la Familia Real de Ingla e a, po que hay que ene p e-
sen e, al a a de es a cues ion, dos di e encias esen-
ciales que hay, p ime o en e las condiciones ac uales
del Pa imonio de la Co ona de España y las que ha e-
nido cons an emen e; y segundo, en e las pa idas que
ienen á igu a como lis a ci il al p esupues o gene al
del Es ado en España, y las que ocupan un luga análo-
go en los p esupues os de las Naciones ex anje as.
►
Habeis is o, S es. Dipu ados, de qué mane a se ijó
la lis a ci il al p incipio del Reinado de la Reina Vic o-
ia; habeis is o que despues de los p ime os 38 millones
de eales es oda ía muy la ga la lis a de las asignaciones;
habeis is o que en e esas asignaciones hay nada ménos
que las de es Sobe anos einan es, el Rey de Hanno-
e , el Rey de los Belgas, y el Duque de Mecklembu go.
Hoy, las pa idas que se consignan en el p esupues o de
Ingla e a, son las que oy á lee .
»Tengo aquí las ci as de la lis a ci il consignadas en
los p esupues os de los io úl imos años. Es as ci as a-
ían en e 405.000 lib as es e linas y 406.000, con peque-
ña di e encia; es deci , que cons an emen e y pa a cada
— 315 --
año, en los úl imos diez, se han enido á asigna 40 millo-
nes de eales. Pe o á con inuacion de esa pa ida hay o a
que dice: «anualidades ó pensiones de la Familia Real,
152.000 lib as,» ó sean 15 millones de eales; y po sepa-
ado hay dos pa idas, una pa a la conse acion de los
Palacios Reales, y o a pa a la de los pa ques y ja dines
ambien Reales, las cuales a ían en e 12, 14 y 15 millo-
nes en cada año. Po lo an o, enemos un p esupues o
de
4
0 millones de eales con el nomb e de lis a ci il, 15
millones con el de pensiones de la Familia Real, y o os
15 millones pa a en e enimien o de los Palacios habi-
ados en odo ó en pa e po la Reina Vic o ia, y pa a
el
en e enimien o ambien de los ja dines y pa ques
Reales.
»A es o debeis añadi : p ime o, la en a de los ducados
de Lancas e y de Co nouailles; segundo, las en as del
Ducado de Ken que la Reina Vic o ia he edó de su ma-
d e; e ce o, las en as de los Ducados y Condados de
los demás indi iduos de la Familia Real; cua o, aquellas
pensiones que co espondan á algunos indi iduos de la
Familia Real, y que yo supongo que end án, como po
ejemplo, el Duque de Camb idge, quien po la al a posi-
cion que ocupa en el Ejé ci o dis u a á del sueldo que
le co esponda, que no se á pequeño, pues o que no ig-
no ais lo bien e ibuidos que es án los al os digna a ios
de la G an B e aña, lo mismo los de la clase mili a que
los de la ci il y judicial.
»Toda ía, pe o es o lo indico solo, po deci lo así, como
un
a
sospecha mía, c eo que buscando encon a íamos que
— 316 —
además de es as do aciones asignadas á la Familia Real
inglesa en los p esupues os de las Islas B i ánicas, hab ía
que añadi quizás can idades que eciban de los p esu-
pues os del Canadá, de la Aus alia y de la India.
»Si hubiésemos de ex ende es as compa aciones á
o os países, llama ía na u almen e ues a a encion
en p ime luga la ecina F ancia. Allí la Asamblea Na-
cional, la p ime a y más g ande de odas las Asambleas
e oluciona ias, despues de habe lle ado á odas pa es
el espí i u de e o ma, c eyó que debía lle a lo ambien
á la lis a ci il, y en Dec e o de 4 de Ene o de 1790, dis-
puso que se en ia a una Dipu acion al Rey Luis XVI,
pa a p egun a á S. M. qué suma deseaba que la Nacion
o ase pa a sus gas os pe sonales, y que el P esiden e,
Je e de la Dipu acion, quedase enca gado de oga
á S. M., «que consul ase ménos su espí i u de economía
que la dignidad de la Nacion, que exije que el T ono de
un g an Mona ca es é odeado de un g an esplendo .»
»Luis XVI con es ó que p e e ía que el señalamien o
de la can idad se hicie a po la Asamblea Nacional; la
Asamblea pe sis ió po su pa e en su uego, y po úl i-
mo, el p esupues o del Rey se ijó en 3o millones de an-
cos, á los cuales había que añadi un Pa imonio p oduc-
i o, y además los
apanages
de los P íncipes de la Familia
Real, que po en ónces se pensó po p ime a ez en su-
p i ni pa a en adelan e.
»El Empe ado Napoleon I u o ambien 30 millones
de ancos.
»A Luis XVIII se le señaló la can idad de 25 millones.
— :317 —
y po sepa ado se die on nue e millones de ancos pa a
los P íncipes de su Familia: o al, 34 millones.
»A Ca los X se le asigna on ambien 25 millones de
ancos, y habiendo disminuido con su subida al T ono
el núme o de P íncipes de la Familia Real, los nue e
millones señalados pa a ellos queda on educidos á sie e;
o al, 32 millones. Es o sin con a el Pa imonio de la
Co ona y la o una pa icula de cada uno de los P ín-
cipes.
»En iempo de Luis Felipe se bajó la do acion de la
Casa Real á 12 millones de ancos; pe o sabido es que la
Familia que en ónces subió al T ono e a de al mane a
ica, que casi odos sus P íncipes con aban po millones
de ancos de en a anual sus o unas p i adas, y de se-
gu o la di e encia en e los 12 millones y los 25 que había
enido an e io men e la Mona quía es aba mucho más
que compensada con esas en as de la o una p i ada .
»De es a mane a pod ían lle a se más allá las compa-
aciones, y encon a íamos, po ejemplo, que el Empe a-
do de Aus ia iene 4.650.000 lo ines en el p esupues o
de los países cislei hanos, y o a can idad igual en el
p esupues o de Hung ía, lo cual hace
9
.300.000 lo ines,
ó sean
93
millones de eales, á pa e del Pa imonio de la
Co ona y de la o una pa icula del Mona ca y de las
de los A chiduques.
»El Pa imonio de la Co ona en España ha pasado po
es dis in as si uaciones. P ime amen e, ué un Pa i-
¡nonio p oduc i o, si uacion que pe dió en los años 1835
y 1836, con el Dec e o que en No iemb e del p ime o
de
— 354 —
indigno de sus p opósi os siemp e magnánimos, como imp opio de
la
majes ad del T ono y de la g andeza del Es ado, y po an o ha
esuel o que se p oceda á o ma el Pa imonio pe pé uo de la Co-
on a con odos aquellos obje os p eciosos que po su índole sean á
pa a ese des ino , haciéndose abs accion comple a de
p opósi o
si V. M. los posee po í ulo de he encia lib e, po adquisicion pos-
e io ó de cualquie a o a, sue e, siendo su olun ad cede á bene-
icio del T ono cuan os de echos pudie an co esponde le, an o á
dichos obje os, como á su legí ima compensacion.
De la misma mane a, V. M., cuyo nomb e es á iden i icado con las
mode nas e o mas que han colocado é impulsan á la pá ia po el
camino de un nue o y sólido eng andecimien o, no quie e que el es-
o de su Real Pa imonio, despues de de e minada la pa e que ha
de se i pa a pe pé uo lus e de la Co ona, a de en pa icipa de
los ecundos esul ados de la libe ad concedida á la iqueza inmue-
ble, libe ad que se á una de las más g andes glo ias del Reinado
de V. M. Y e i ando ambien aquí mo i os de dudas desde el mismo
ele ado pun o de is a y con igual g andeza de p ocede que an e-
io men e, es in encion de V. M. que la mayo pa e posible del im-
po e de los bienes pa imoniales endidos ing ese desde luégo en el
Teso o del Es ado.
Aunque elici ando á V. M. po la magnanimidad de sus deseos, y
elici ándome á mi mismo po oca me la hon a de se el p ime o
que p oceda á ejecu a los, he c eido un debe del ca go que Vues a
Majes ad me iene con iado, pone en su conocimien o los p oyec os
y dic ámenes en épocas an e io es o mulados sob e es e asun o, y
mani es a le que así en e los bienes que se han de incula , como
en e los que quie e que se endan, á bene icio p incipalmen e del
Es ado, los hay que pe enecen incues ionablemen e á su pa icula
p opiedad, y que desp endiéndose de ellos, oca á los in e eses de
sus augus os hijos. De odo se ha en e ado con de enimien o Vues-
a Majes ad; pe o pe sis iendo en sus wsoluciones, me ha mandado
que p epa e un p oyec o de ley, cuyas dos p incipales bases sean la
ijacion del Pa imonio pe manen e de la Co ona, omi iendo y anu-
lando odo de echo que á la pe sona de V. M. en pa icula pudie a
c
o esponde le; y la en a comple a é inmedia a del es o del Real
Pa imonio.
Si en el adjun o p oyec o he ace ado á o mula los deseos de
V. M., me al a solo que de su Real ó den lo ponga en conocimien o
de su gobie no, pa a los ines que con acue do de és e c ea V. M.
con eni
en es.—Palacio á 18 de Feb e o de 1865.—Seño a.----A los
R. P. de V. M.—F ancisco Goicoe o ea.»
- 355 -
PROYECTO
DE
LEY.
A ículo 1.0 Fo ma án el Pa imonio de la Co ona, unido pe pé-
uamen e á és a:
i.0 El Palacio Real de Mad id, coche as, pa ques, ja dines y de-
más dependencias.
2.0 Los Reales Si ios del Buen Re i o, la Casa de Campo, y la
Flo ida, excep uando la pa e del p ime o des inada á nue as cons-
ucciones y á ía pública en los p oyec os de mejo a y embelleci-
mien o ap obados ya po la Adminis acion de la Real Casa y po el
Ayun amien o de Mad id.
3.0 Los Reales Si ios de A anjuez, San Ilde onso, el Pa do y San
Lo enzo.
4.0 Los Palacios Reales de Ba celona, Valladolid y Palma de
Mallo ca y el cas illo de Bell e .
5.0 El Real Museo de Pin u a y Escul u a.
6.0 La A me ía Real.
7.
o
La Alhamb a y el Alcáza de Se illa.
8.0 El Pa ona o del Monas e io de las Huelgas de Bú gos y del
Con en o de San a Cla a de To desillas, que con ienen pan eones
de Reyes y de P íncipes españoles, y el de las demás casas eligiosas
decla adas del Real Pa imonio po las au o idades compe en es
del Es ado.
A . 2.0 La o alidad de los muebles y semo ien es con enidos en
los Palacios y demás incas comp endidas en el a ículo an e io , se
conside a án ambien co no Pa imonio de la Co ona, sin pe juicio
de la na u al acul ad que pa a dispone de alguno 6 algunos de ellos
eside en el Rey.
A . 3.0 Se decla an en es ado de en a los p édios u banos y
ús icos y los censos que pe enecen en la ac ualidad al Real Pa i-
monio y no se hallan comp endidos en el a . 1.0
A .
4
.0 En las en as de las incas se obse a án las siguien es
eglas:
i.a Los comp ado es paga án el p ecio en cua o pa es iguales;
la p ime a al con ado y las demás en plazos que se sucede án de año
en año.
z.a Las en as se anuncia án en pública subas a y se adjudica án
al mejo pos o .
3. a
Los bienes con inua án
has a su enajenacion á ca go de la
Adminis acion gene al del Real Pa imonio.
4.a El 75 po zoo de odas las can idades ob enidas po azon de
— 3i6 —
las en as se conside a á co no pe enecien e al Es ado, y end á
ing eso en el Teso o público.
El 25 po a) es an e co esponde á á la Real Casa.
A . 5.0 Pa a edimi los censos pe enecien es al Real Pa imo-
nio se señala á á los censa a ios un plazo y se les ija án las condi-
ciones que pa ezcan con enien es.
T ascu ido el plazo, los censos no edimidos se ende án en pú-
blica subas a con las mismas condiciones de p ecio o ecidas á los
censa a ios.
El impo e de las edenciones y de las en as de censos se dis i-
bui á y se aplica á del modo p esc i o en el a .
4
.0 espec o del p e-
cio de las incas.
A . 6.0 Los edi icios y e enos del Real Pa imonio que se e-
pu en necesa ios pa a los se icios del Es ado, se án adqui idos po
és e po la cua a pa e del p ecio de su asacion, que se deduci á
de los ing esos que po azon de las en as co esponde án al Teso o
público.
A . 7.
0
Las jubilaciones, iudedades, o andades y demás obli-
gaciones y ca gas p oceden es de las Adminis aciones Pa imoniales
de los bienes endidos con inua án á ca go de la Adminis acion
gene al de la Real Casa y Pa imonio.
A . 8.0 Pa a los obje os de es a ley se o ma á una Comision
compues a del P esiden e del Consejo de Minis os, que la p esidi-
á; del Minis o de Hacienda, que se á su Vicep esiden e; del Admi-
nis ado gene al de la Real Casa y Pa imonio; de dos Senado es y
dos Dipu ados á a es, que se án elegidos espec i amen e po los
Cue pos Colegislado es; del Aseso gene al del Minis e io de Ha-
cienda; del Abogado Consul o gene al de la Real Casa y Pa imo-
nio, y del Sec e a io de la Adminis acion gene al, que se á ambien
Sec e a io de la Comision .
A . 9.0 Co esponde á es a Comision:
P ime o. Fija las eglas á que debe án a ene se en sus mú uas e-
laciones las o icinas del Es ado y de la Real Casa y Pa imonio pa a
la ejecucion de la p esen e ley.
Segundo. Señala los plazos y p ecios pa a la edencion de los.
censos.
Te ce o. T ansigi las cues iones y eclamaciones pendien es en-
e el Es ado y el Real Pa imonio sob e la p opiedad ó posesion de
cualquie inca, ijando los espec i os de echos, y compensándolos
en su caso con a eglo á es a ley.
Cua o. De e mina cuáles edi icios ó e enos del Real Pa imo-
nio son necesa ios pa a los se icios públicos del Es ado.
— 35'7 —
Quin o. Fo mula en su caso el p oyec o ó p oyec os de ley que en
su dic ámen sean opo unos pa a la mejo consecucion de los ines
de és a.
A . io. Te minadas las a eas de la Comision y la ejecucion de
odo lo dispues o en es a ley, se da á cuen a de allada á las C6 es
de odo lo ac uado y de los esul ados ob enidos.
Palacio 18 de Feb e o de I865.—F ancisco Goicoe o ea.
— 3 8 —
II.
Dic amen de la Comision del Cong eso de los Dipu ados,
de 18 de Ab il de 1865, sob e el p oyec o de ley ela i o,
al Pa imonio Real.
AL CONGRESO.
La
Comision nomb ada pa a da dic ámen sob e el p oyec o de,
ley some ido po el Gobie no de S. M. al juicio del Cong eso en la
memo able sesion del
20
de Feb e o p óximo, o ece á la delibe acion
de es e Cue po Colegislado el esul ado de los deba es á que ha dado
má gen en su seno an impo an e y complejo asun o.
No bien hubo empezado á es udia le, echó de e la Comision que,
una ez plan eada an e las Có es la cues ion del Real Pa imonio,
y plan eada di ec amen e po la espon ánea inicia i a del T ono, e a
opo uno y necesa io, den o de los lími es del as o cuad o azado
en su p oyec o po el Gobie no, a os a la en su in eg idad y desen-
aña la bajo odos sus aspec os y elaciones, pa a da le, en bien de
la Nacion y de la dinas ía, una solucion comple a, es o es, una solu-
cion pe manen e y de ini i a. No de o o modo, S es. Dipu ados,
hubie a c eido la Comision esponde , en cuan o lo pe mi iesen sus
ue zas, á la g a edad de su enca go, al hono de ues a con ianza
y á la legí ima espec acion de la opinion pública.
Al cumpli es e p opósi o, caminando la Comision po el oscu o
dédalo de la legislacion y de la his o ia, ha hallado que la masa de
bienes comp endidos bajo la denominacion gené ica de Real Pa i-
monio, y acumulados en la Casa Real desde la época de la es au a-
cion con los di e sos Es ados que hoy componen la España, si bien
po el espí i u de los iempos, po la accion del eudalismo y po la
g a i acion na u al de la Mona quía he edi a ia, han enido habi-
ualmen e el ca ác e de inalienables é indi isibles, no lo han a ec-
ado, sin emba go, con an o igo en sus di e sas ca ego ías, que
o a en e i os, o a po es amen o, no hayan dispues o de muchas
y muy cuan ios po ciones de los mismos bienes, unos y o os Mo-
na cas, ó á í ulo de dueños, 6 en concep o de Sobe anos y de legis-
lado es, en a o de hijos segundos y descendien es más lejanos, y
áun en a o de o os pa ien es, man eniendo así en una si uacion.
- 359 —
indecisa, p eca ia, a bi a ia, la do acion e i o ial y mueble de la
Co ona.
F u o e a es a conduc a de la unes a doc ina de los Reinos pa-
imoniales, que nacida en los siglos medios y no del odo des-
a aigada de las egiones del pode y de las en añas de los Códigos
has a nues os dias, mi aba como enajenables y di isibles á place
del Mona ca en e sus he ede os, las ciudades, las p o incias, los
Es ados, cuan o más el caudal que hubiese aquél adqui ido como
pa icula ó como Rey.
No sin azon ni en balde clama on con a ella una ez y o a,
o a cuando se aplicaba á la enajenacion de la sobe anía, o a cuando
se e e ía á la asmision de la p opiedad, las Có es de A agon y de
Cas illa imbuidas hondamen e de aquel espí i u conse ado de
que nos han dejado an elocuen es es imonios en el cu so d amá i-
co de su glo iosa his o ia. Po que, en e ec o, log a on que ue an e-
ocadas las donaciones hechas po p o usion 6 a ancadas po ma-
las a es y po p epo encia, y alcanza on de los P íncipes p omesas
de no hace las en lo enide o sin consen imien o y acue do de las
Có es mismas.
Pe o la decadencia, ó más bien la abolicion casi absolu a de es a
ep esen acion nacional en los úl imos siglos, causa ecunda de o os
mayo es daños é in o unios, impidió ambien que se p ocediese á
o ganiza el Pa imonio de una mane a cla a, es able y ju ídica,
has a que sob e ino la e olucion egene ado a de i8o8 y se p omul-
gó en pos de ella la Cons i ucion polí ica de 1812.
En es e memo able Código y en Dec e os pos e io men e dic ados
decla a on las Có es cong egadas en 1810 pe enece á la Co ona
de e minadas ie as y odos los Palacios que habían dis u ado
has a en ónces los Reyes; é impelidas sin duda po lo angus ioso de
las ci cuns ancias, aplica on como bienes del Es ado al pago de la
Deuda pública los demás que componían el Pa imonio, sal o los si-
uados en las di e sas p o incias del an iguo Reino de A agon.
No llega on á ejecu a se es as dispoiciones, ó si en alguna pa e
se lle a on á e ec o, ue on e ocadas y anuladas po la desa en ada
eaccion de 181
4
. Res au ado empe o el égimen cons i ucional
en 1820, dos Reales Dec e os expedidos en 28 de Ab il y 3o de Mayo,
y di igidos espec i amen e al Minis e io de Hacienda y al Mayo -
domo Mayo de S. M., di idie on en e el Es ado y la Co ona los
bienes aices del Pa imonio de Cas illa, adsc ibiendo po cie o á
aquélla a ios que el ac ual p oyec o de ley cede al E a io público.
Y es de ad e i que el segundo de los mencionados Dec e os en ol-
ía con a es a di ision una especie de p o es a 6 ese a, en la cual
— 360 —
se apelaba de lo o denado en ellos al juicio que o ma an las Có es,
ilus adas po los documen os que se les habían de p esen a en de-
ensa de los de echos del Mona ca. Las Có es acep a on y con i -
ma on la di ision al como la habían dispues o el Mayo domo Ma-
yo y el Minis e io esponsable.
El ca aclismo de 1823 echó po ie a el edi icio le an ado po
las p ime as Có es cong egadas en Mad id, así como el ca aclismo
de 1814 había a uinado la ob a de las p ime as Có es cong egadas
en Cádiz. Y á su ad enimien o al T ono la Reina D.a Isabel II en ó
en el goce de odo el Pa imonio, en los mismos é minos
y
con las
mismas acul ades que du an e mucho iempo lo habían poseido sus
augus os p edeceso es.
T ein a y dos años han pasado desde en ónces acá, y ni en el la go
cu so de la gue a ci il, ni du an e las dos egencias que han gobe -
nado la Nacion en la meno edad de S. M., ni en pos de su mayo ía,
ni en la luc uacion y ma ejada de p onunciamien os y e oluciones
que con de o an e apidez han asladado el pode de unas en o as
escuelas, de unas en o as pa cialidades, y de unas manos en o as,
se ha lle ado á cabo, ni áun siquie a iniciado o mal y esuel amen e,
la a ea encomendada hoy al celo y sabidu ía de las Có es, y que
debió empeza se y ul ima se po a ias y cali icadas azones, como
en su época y sazon p opias, en la acan e de 1833 al comenza el
p esen e Reinado.
Y ed aquí, seño es, cuán jus i icado apa ece po la sucin a his o-
ia que acaba de expone la Comision á ues os ojos, el sis ema que
a iba os aconsejaba, y cuán madu a se halla la solucion in eg al que
ha aco dado p opone os.
Rese ándose explica la en odos sus po meno es cuando llegue
el momen o de la discusion hablada, se limi a á aho a, en g acia de
la b e edad, á bosqueja en educida escala la plan a y los con o -
nos de su humilde abajo, pa a que podais ácilmen e aba ca de
una mi ada el espí i u y el conjun o.
Es el Pa imonio de la Co ona una pa e de la do acion des inada
á p o ee al Mona ca de los medios necesa ios pa a a ende con in-
dependencia y holgu a al man enimien o de su casa, á sus gas os pe -
sonales y á su ec eo y espa cimien o; pa a acudi al ali io y epa o
de mise ias é in o unios; pa a cons i ui le en gene oso p o ec o de
las a es y las le as; pa a esponde en su pa e á la g andeza del
pueblo que gobie na y á la majes ad de las unciones que eje ce; pa a
enal ece , en in, en su pe sona, á los ojos de p opios y ex años, la
pe pé ua ep esen acion del Es ado y la i a enca nacion del p in-
cipio de au o idad, odeándose de aquel esplendo y apa a o que
—
361
--
po he i los sen idos son condiciones indispensables del p es igio
que ha de g anjea se y del espe o que ha de inspi a el P íncipe en.
una Mona quía he edi a ia.
Así, pues, es e Pa imonio ha de asmi i se cons an emen e de uno
á
o o Rey, y pa a que se asmi a ha de se pe pé uo, y pa a que se
pe pe úe ha de se indi isible, inalienable, imp esc ip ible, y no ha
de suje a se á ninguna disminucion ni menoscabo en azon de g a-
ámenes, ni de mejo as, ni de con ibuciones. Po lo cual ha necesi-
ado la Comision cons i ui le con los ca ac é es de un e dade o
Mayo azgo y obus ece le con las ga an ías p opias de es a clase de
ínculos, omadas de nues as ya abolidas legislacion y ju isp uden-
cia, an comple as en el égimen y an doc as en la sus ancia y en la
o ma de esas amosas ins i uciones ci iles. Y po que llega on á eje -
ce an pe nicioso in lujo, po eso es e Mayo azgo se á el único que
hab á de exis i en adelan e en la Mona quía española.
Pe o desde el momen o en que se unda y a ibuye al Sobe ano un
Pa imonio en bienes que jun amen e con la lis a ci il han de
compone la do acion de la ealeza, nace de suyo la idea de si se
compadece con el bien del Es ado el que el P íncipe enga un caudal
p opio dis in o del Mayo azgo de la Co ona.
Acudamos pa a escla ece es a cues ion á la luz de la his o ia. En
la Mona quía isigoda, como que e a
«
elec i a, acon ecía á menudo
no sucede los hijos á los pad es en la posesion del ce o, y po eso
cada Rey, en mi a de su deposicion 6 de su mue e, necesi aba p o-
ee como cualquie a simple ciudadano al sus en o
y
es ablecimien o
de su amilia. De aquí nace la p esc ipcion di ec a y o mal del Fue-
o juzgo, que a ibuye al Mona ca la acul ad no solo de e ene en
su dominio los bienes con que ascendía al T ono, sino ambien la de
adqui i du an e su Reinado y asmi i á sus consanguíneos un Pa-
imonio exclusi amen e suyo.
Sob e iene luégo, á uel as de la in asion á abe, la es au acion
de As ú ias, y con ella la Mona quía he edi a ia; y el caudal p i a-
do, más que como una ins i ucion, apa ece en las Pa idas ímida,
oblicua, agamen e, á modo de es igio 6 eminiscencia de la dispo-
sicion goda. Y cuando se consolida y asien a po in el T ono de
Cas illa, de al sue e se con unden en la pe sona del P íncipe in-
es ido ya de la pleni ud de la sobe anía las en as y incas del Es-
ado, los despojos de la conquis a, los bienes de abolengo y los ad-
qui idos en su i ien e po í ulos o dina ios y singula es, que no
hay o ma de disce ni en la oscu idad de la masa comun si exis e
5 no den o de és a la en idad que examinamos.
Pe o la misma al a de consis encia y áun de ealidad del caudal
— 362 —
p i ado en el seno de aquella si uacion polí ica pone de mani ies o
se es a ins i ucion incompa ible, no an solo con la Mona quía eu-
dal, lo que es cosa a e iguada, sino ambien é igualmen e con la Mo-
na quía absolu a. Y así emos que en Ingla e a, ipo de la p ime a,
y en F ancia, ipo de la segunda, apenas se sien a el Rey bajo el s6-
lio, pie de la p opiedad de su hacienda, y se inco po a és a con su-
pe s icioso igo , cualesquie a que sean el ca ác e y o ígen de los
elemen os que la componen, al Pa imonio de la Co ona.
Es e igo comienza po empla se y acaba po des anece se, á
medida que desen ol iéndose y a i mándose el égimen cons i ucio-
nal, se dis inguen é indi idualizan, po consecuencia o zosa de su
índole y mecanismo, de una pa e las en as de Es ado; de o a la
do acion e i o ial de la Real Casa, de o a, en in, la asignacion pe-
cunia ia que el Mona ca ecibe del Teso o público. Y así acon ece
que án es de media el siglo, el Pa lamen o b i ánico y las Cáma as
ancesas econocen y cons i uyen el caudal p i ado solemne é i e-
ocablemen e.
Lo mismo hicie on con laudable esc upulosidad las Có es espa-
ñolas po la Ley de 28 de Ma zo de 1814, impu ando en aquél y a i-
buyendo en pleno dominio al Rey y á sus cola e ales los bienes que
del exámen de la masa comun apa eciesen se de su espec i a pe -
enencia. A mada, pues, la Comision con la au o idad de an os y an
ene ables ejemplos, no acila en aca a los y segui los, sin que la
a ed e la in lexibilidad de los p incipios absolu os, an ipá ica al
empe amen o de la Mona quía mix a, y adecuada solo y aplicable
á la complexion de los pode es que aquellos p incipios engend an,
es o es, á la complexion de los Gobie nos absolu os.
Pe o la mesu a y el ac o con que ha p ocu ado la Comision p o-
cede en es e pun o, no la han inducido á desconoce , áun a ándo-
se de la peculia hacienda del Rey, lo que imp escindiblemen e exi-
gen el ca ác e escepcional de la ins i ucion y la condicion ex ao -
dina ia de la amilia. E imbuida de es e espí i u, y guiada po la a-
dicion cons an e de la Mona quía española y de oda Mona quía
he edi a ia, y adoc inada con documen os ex años y p opios, y
sang ien os, y con empo áneos, y ecien ísimos, ha cons uido el é-
gimen de aquella hacienda, ob empe ando al p incipio y al con en-
cimien o de que el Sobe ano debe ene en la amilia mucha mayo
libe ad de accion y mucha más ámplia pá ia po es ad que el co-
mun de los súbdi os; y de que sus hijos y sus he manos deben i i
den o de la casa en una g an dependencia del Je e, y ue a de la
casa en una g an dependencia del Es ado, es o es, del Rey
y
del
Pa lamen o.
- 3 63 —
Toca ya la Comision á la pa e ansi o ia del p oyec o, la cual
po la ocasioil, po los mó iles, po los acciden es y po la sus ancia,
es sin emba go su pa e eminen e.
No mucho ha enido que delibe a la Comision sob e es e pun o,
p ejuzgado con desusada solemnidad po el Cong eso, cuando acogió
con júbilo la cesion hecha al Es ado po la Reina. Mas no po es o
ha dejado la Comision de examina le, como e a su debe , pasados
los impulsos del en usiasmo, en la se ena calma del es udio, con la
g a e impa cialidad que le impone la esponsabilidad de su o icio.
Habeis is o, seño es, po la ápida his o ia con que hemos ocu-
pado ues a a encion, que en las di isiones hechas en e el Es ado y
la Co ona en las dos p ime as épocas cons i ucionales, nunca se
comp endie on los bienes del Pa imonio de A agon; habeis is o
que del Pa imonio de Cas illa no se adsc ibie on en ónces ni con
mucho al Es ado an os bienes como hoy se le adsc iben; habeis is o
que la Reina ha poseido indispu able y pací icamen e el usu uc o
i alicio de la o alidad de ambos Pa imonios po espacio de 32 años;
habeis is o que enuncia pa a siemp e una cuan iosísima po cion de
es e usu uc o; habeis is o que ha podido usa y ha usado espec o
de uno y o o Pa imonio, aunque con suma pa simonia, la acul ad
de enajena los, y que se despoja de es a acul ad que a ec aban como
dueños sus augus os p edeceso es. Y aho a debeis eco da que ha-
biéndose dis ibuido en la es amen a ía del S . D. Fe nando VII,
como de lib e disposicion, en e las es excelsas in e esadas, las pin-
u as del Real Museo y o os e ec os de es imacion, muy conside a-
bles,.po alo de 152 millones, necesi ó la Reina pa a conse a los
ín eg os en el Pa imonio abona de su peculio el an o de sus pa es
espec i as á sus seño as mad e y he mana. Así lo habeis oido de-
cla a hace io años en es e mismo ecin o, y de lábios nunca man-
chados con el impu o alien o de la lisonja, ni ciegamen e inspi ados
po la supe s icion del mona quismo.
Allegad y compu ad en ues a men e odos es os de echos, liqui-
dad en una suma odos es os elemen os de dominio, y mi ad si la ia
azon y la a i mé ica y la ju isp udencia no con i man el juicio que
o más eis el p ime dia ace ca de la impo ancia y opo unidad y
gene osidad del égio desp endimien o. Bien pod ía la Comision enca-
ece lo con ampli ud, si no emie a se apagado el eco de la oz de
los pueblos, usu pa sus de echos á la opinion, y áun he i el espe-
o de la majes ad con la desnudez de la alabanza.
Pe o si es g ande po su alo ma e ial el ac o de la Co ona, no lo
es ménos á los ojos de la Comision en su ascendencia polí ica. Po
él, en medio de la ins abilidad de odas las cosas en nues os iem-
—
370 --
Ley de 18 de Diciemb e de 1869.
D .
F ancisco Se ano y Dominguez, Regen e del Reino po la
olun ad de las Có es sobe anas; á odos los que las p esen es
ie en y en endie en, salud: Las Có es Cons i uyen es de la Nacion
española, en uso de su sobe anía, dec e an y sancionan lo siguien e:
TÍTULO PRIMERO.
DE LOS BIENES QUE SE DECLARAN DEL ESTADO Y DE SU VENTA
Y APLICACION.
A ículo 1.0 Se decla a ex inguido el Pa imonio de la Co ona
undado po la Ley de 12 de Mayo de 1865.
Los bienes y de echos comp endidos bajo la an e io denomina-
cion y la de Real Casa e ie en en pleno dominio al Es ado .
A . 2.0 Todos los bienes que bajo el exp esado concep o se in-
co po an al Es ado, así co no los de en ados que és e ei indique en
adelan e, se án enajenados, á excepcion de los siguien es:
P ime o. Los que se des inan al uso y se icio del Rey.
Segundo. Los que po su ca ác e his ó ico ó a ís ico deban
conse a se.
Te ce o. Los que con enga des ina pa a se icio del Es ado.
Cua o. Aquellos que con a eglo á la Ley de g de Junio del p e-
sen e año se cedan pa a las se idumb es públicas y usos comunes
de los pueblos encla ados en los e i o ios que ue on de la Co ona.
A . 3.0 Los bienes aices no excep uados se enajena án po el
Minis e io de Hacienda, segun lo dispues o en la legislacion igen e
sob e p opiedades y de echos del Es ado.
Los bienes muebles y semo ien es se enajena án en pública subas-
a y su impo e se sa is a á en me álico y al con ado.
A .
4
.0 Los comp ado es de inmuebles y censos y los que edi-
mie en és os, paga án el p ecio en el núme o de años y plazos es a-
blecidos y segun el mé odo p esc i o pa a la enajenacion de los bie-
nes de Co po aciones ci iles.
A . 5.0 Lo de e minado en el a ículo an e io es igualmen e
—
371 —
aplicable á los bienes seg egados del Pa imonio en i ud de la Ley
de
12
de Mayo de 1865 y que oda ía no hayan sido enajenados.
Respec o de es os bienes se decla a subsis en e y en odo su igo lo
dispues o en el a . 24 de la ley ci ada, y en su i ud el 25 po oo
del p ecio de las en as de los no enajenados y de la edencion de
los censos se aplica á al pago de los débi os de la Real Casa, al Te-
so o y á los pa icula es, gua dando el O den de p elacion es ableci-
do po las leyes.
A . 6.0 Quedan sup imidos los de echos, p es aciones é impues-
os de o igen seño ial que, con el nomb e de Real Pa imonio, han
pe cibido la Real Casa 6 los de echo-habien es de la misma en las
p o incias de A agon, Ca aluña, Valencia, Islas Balea es y cuales-
quie a o as; con i mándose y a i icándose la anulacion de las p es-
aciones p esc i a po las Leyes de 19 de Julio de 1813 y 4 de Feb e-
o de 1837.
Pa a los e ec os de es a ley se epu an seño iales odas las p es a-
ciones, cualquie a que sea su o ma y denominacion, que no p oce-
dan de un con a o lib e en i ud del de echo de p opiedad.
No se án conside adas con encionales las p es aciones es ipuladas
en sus i ucion de las que segun es a ley deban queda anuladas,
cualquie a que sea la echa del con a o .
Se án indemnizados po el Es ado los pa icula es 6 co po acio-
nes que hubie en adqui ido po í ulo one oso algunos de los de e-
chos de que a a es e a ículo ó algun o icio público que quede su-
p imido en i ud de la abolicion de los mismos.
El í ulo one oso ha de euni los siguien es equisi os pa a da lu-
ga á indemnizacion:
I.0 Que se p uebe po esc i u a pública.
2.
0
Que la enajenacion sea an e io á las leyes y dec e os de abo-
licion de es os de echos.
3.
0
Que la
indemnizacion se pida den o del é mino que señala la
ley de caducidad de c édi os, el cual empeza á á co e pa a los de-
echo-habien es del Pa imonio que ué de la Co ona desde la p o-
mulgacion de es a ley.
A . 7.0 Se p ocede á á la edencion y en su caso á la en a de los
censos en i éu icos, consigna i os, ese a i os y de cualquie clase
que sean, como asimismo de odo capi al, cánon 6 en a de na u a-
leza análoga, pe enecien es al Pa imonio de la Co ona.
A . 8.0 Se conside an como censos pa a los e ec os de es a ley
los a endamien os comp endidos en el a . 2.0 de la Ley de 27 de
Feb e o de 1856, acla a o ia de la de desamo izacion de 1.0 de Mayo
de 1855.
— 372 —
A . 9.0 La edencion, capi alizacion y en a se lle a án á cabo
con a eglo á la legislacion gene al igen e.
A . io. Los bienes de los Pa ona os de la Co ona se enajena án
con a eglo á las leyes de desamo izacion.
Las ca gas de hospi alidad, de bene icencia, las espi i uales y o as
que pesan sob e los Pa ona os se capi aliza án debidamen e; y pa a
su con inuacion y cumplimien o, sin pe juicio de se e isadas, se
expedi án insc ipciones nomina i as in as e ibles del 3 po ioo in e-
io , cuyos in e eses o ma án la en a que ha de cub i aquellas
obligaciones.
A . II. Los bienes aíces que se ponen en en a segui án has a su
enajenacion á ca go del Minis e io de Hacienda, el cual con inua á
en endiendo en odos los asun os e e en es al Pa imonio de la Co-
ona po en as hechas án es de la p esen e ley y en la enajenacion y
aplicacion de los muebles y semo ien es con enidos en los Palacios,
edi icios y p édios.
Los bienes muebles é inmuebles que se excep úen de la en a con
a eglo á lo p esc i o en los pá a os segundo y e ce o del a . 2.0
de es a ley, se en ega án median e in en a io á los Minis e ios á
que po su clase co espondan.
A .
12.
Los inciden es y eclamaciones que p oduzcan las en as
y los censos edimidos en i ud de lo dispues o en la ci ada Ley de
12
de Mayo de 1865 y eglamen o dic ado pa a su ejecucion, se a-
mi a án y esol e án con a eglo á la misma ley y eglamen o.
A . 13. Las clases pasi as de la Real Casa, cuyas pensiones, se-
gun el a . 27 de la Ley de 12 de Mayo de 1865, ue on conside adas
como obligaciones de ca ác e pe sonal, se án obje o de una ley.
TÍTULO IL
DE LOS BIENES QUE SE DESTINAN AL USO Y SERVICIO DEL REY.
A . 14. Se des inan al uso y se icio del Rey:
P ime o. El Palacio Real de Mad id con los e enos, edi icios,
cons ucciones y iajes de aguas que le son anejos, comp endiendo
el nue o pa que i ulado Campo del Mo o, sal o las se idumb es á
que hoy es á suje o, la plaza de la A me ía, las caballe izas y coche-
as con la plaza in e media en e es os edi icios y el Palacio, odo lo
cual o ma una sola zona, de la que se excluye la plaza de O ien e
con sus ja dines.
Segundo. En la Casa de Campo los edi icios y e enos comp en-
didos en los siguien es linde os: po el S. O., la ce ca o ien al del
— 373 —
so o; po el O., el camino de los Robles has a su in e seccion con el
camino de Valde a; po el N., una línea que pa iendo de la ci ada
in e seccion llegue al si io donde el e o-ca il del No e co a la
ce ca, y po los demás pun os la apia ex e io , quedando asimismo,
pa a el se icio de la pa e ese ada, ín eg o el ap o echamien o
de las aguas que nacen en la posesion llamada
Los Meaques,
y son ne-
cesa ias pa a su i los lagos y es anques.
Te ce o. El Si io del Pa do, á excepcion de los cua eles de Vi-
?íuelas y de la Mo aleja y de los edi icios que ocupe el Es ado.
Cua o. El Palacio de A anjuez con los edi icios anejos á su de-
pendencia pa a caballe izas y aposen amien o, y en el mismo Si io
los ja dines denominados Pa e e, de la Isla, del P íncipe con la
Casa del Lab ado , y el á ea que comp ende las 12 calles de á boles
que o man los paseos y las as e sales y acceso ias á és os.
Quin o. El Monas e io de San Lo enzo con su Palacio y hue a,
el ja din y casi a de Abajo.
Sex o. El Palacio de San Ilde onso con el ja din anejo ce cado y
los nacimien os de aguas que su en sus es anques y uen es, la Casa
de Canónigos, las Caballe izas y el co o de Rio io con los edi icios
que comp ende.
Sé imo. El Alcáza de Se illa con sus ja dines.
Oc a o. El Palacio Real de Mallo ca con el cas illo de Bell e .
A . 15. El Rey pod á hace en las ie as, mon es, pa ques y ja -
dines las mejo as que juzgue con enien es, y en los Palacios y o os
edi icios las epa aciones que es ime adecuadas á su conse acion y
embellecimien o.
Todas las mejo as que se hagan en los bienes e e idos cede án á
los bienes mejo ados.
A . 16. El Rey nomb a á los empleados y gua das necesa ios
pa a la di eccion, adminis acion y cus odia de los bienes que la
p esen e ley des ina á su uso y se icio.
A . 17. Los bienes ese ados no es a án suje os á ninguna con-
ibucion ni ca ga pública.
A . i8. Los muebles, ado nos y obje os de a e que despues de
seg egados los que hayan de ende se 6 aslada se á los Museos,
queden en los Palacios 6 edi icios enume ados, se en ega án po in-
en a io; pe o los que se de e io an po el uso 6 pe ecen, pod án se
enajenados po la Adminis acion de la Co ona.
--
374 —
TÍTULO III.
DEL CAUDAL PRIVADO DEL REY..
A . ig. El
Rey pod á adqui i oda clase de bienes po cuan os
í ulos es ablece el de echo.
Los bienes de es e caudal p i ado pe enecen en pleno dominio al
Rey. Es os bienes es a án suje os á las con ibuciones y ca gas pú-
blicas, á las esponsabilidades del ó den ci il y en gene al á las p es-
c ipciones de de echo comun.
De acue do de las Có es Cons i uyen es se comunica al Regen e
del Reino pa a su p omulgacion como ley.
Palacio de las Có es 9 de Diciemb e de 1869.—Nicolás Ma ía Ri-
e o, P esiden e.—Manuel de Llano y Pé si, Dipu ado Sec e a io.—
Ma qués de Sa doal, Dipu ado Sec e a io.—Julian Sanchez Ruano,
Dipu ado Sec e a io.—F ancisco Ja ie Ca a alá, Dipu ado Sec e-
a io.
Po an o:
Mando á odos los T ibunales, Jus icias, Je es, Gobe nado es y
demás au o idades, así ci iles como mili a es y eclesiás icas, de cual-
quie clase y dignidad, que lo gua den y hagan gua da , cumpli y
ejecu a en odas sus pa es.
Dado en Mad id á 18 de Diciemb e de 1869.—F ancisco Se a-
no.—El Minis o de Hacienda, Lau eano Figue ola.
— :375
IV.
Leyes de 26 de Junio de 1816.
D. Al onso XII, po la g acia de Dios, Rey cons i ucional de Es-
paña.
A odos los que la p esen e ie en y en endie en, sabed: que las
Có es han dec e ado y Nós sancionado lo siguien e:
A ículo 1.0 En los p esupues os gene ales de gas os se inclui án
los c édi os necesa ios pa a sa is ace las siguien es asignaciones
anuales:
Pa a el Rey y su Casa, sie e millones de pese as.
Pa a el inmedia o suceso á la Co ona, 500.000.
Pa a la In an a que habiendo sido P incesa de As ú ias deja e de
se lo, 250.000.
Pa a cada uno de los In an es, hijos a ones de Rey ó de P íncipe
de As ú ias, desde que cumplie en la edad de sie e años, 250.000.
Pa a cada una de las In an as, hijas de Rey 6 de P íncipes de As-
ú ias, desde la misma edad, 15o.000.
A . 2.0 Cuando el Rey ó el inmedia o suceso á la Co ona con-
aiga ma imonio, se de e mina á po una ley, con a eglo á la Cons-
i ucion, la do acion anual de su cónyuge, y la que hubie e de dis-
u a en el caso de iudez.
A . 3.0 Se inclui án asimismo en las leyes anuales de p esu-
pues os:
Pa a la Reina
D.a
Isabel, 750.000 pese as.
Pa a el Rey D. F ancisco de Asís, 300.000
A . 4.0 La pension concedida á S. NI. la Reina
D.a
Ma ía C is i-
na po la Ley de P esupues os de 1845 queda educida á la can idad
de
250.000
pese as, que deja ía la Reina de pe cibi en el caso de ha-
be de dis u a o a pension del Es ado.
A . 5,0 Las asignaciones señaladas en los a ículos an e io es ie-
nen ca ác e de i alicias, y cesa án al espec i o allecimien o de
cada una de las Pe sonas Reales concesiona ias.
Po an o:
Mandamos á odos los T ibunales, Jus icias, Je es, Gobe nado es
y
demás Au o idades, así ci iles como mili a es y eclesiás icas, de
37(3 —
cualquie clase y dignidad, que gua den y hagan gua da , cumpli y
ejecu a la p esen e ley en odas sus pa es.
Dado en Palacio á 26 de Junio de 1876.—Yo el Rey .—El P esiden-
e del Consejo de Minis os, Minis o in e ino de Hacienda, An onio
Cáno as del Cas illo.
D. Al onso XII, po la g acia de Dios, Rey cons i ucional de
España.
A odos los que la p esen e ie en y en endie en, sabed: que las
Có es han dec e ado y Nós sancionado lo siguien e:
A ículo 1.0 Fo man el Pa imonio de la Co ona los Palacios y
Si ios Reales enume ados en el a . 1.0 de la Ley de
12
de Mayo
de 1865, con excepcion de los que han sido enajenados ó dedicados
á se icios públicos.
A . 2.0 Co esponden asimismo al Pa imonio de la Co ona los
Pa ona os sob e:
P ime o. La Iglesia y Con en o de la Enca nacion.
Segundo. La Iglesia y Hospi al del Buen Suceso.
Te ce o. La Iglesia de San Je ónimo.
Cua o . El Con en o de las Descalzas Reales.
Quin o. La Real Basílica de A ocha.
Sex o. La Iglesia y Colegio de San a Isabel.
Sé imo. La Iglesia y Colegio de Lo e o.
Oc a o. La Iglesia y Hospi al de Nues a Seño a de Monse a .
No eno. El Monas e io de San Lo enzo del Esco ial.
Décimo. El de las Huelgas de Bú gos.
Undécimo. El Hospi al del Rey de Bú gos.
Duodécimo. El Con en o de San a Cla a de To desillas.
A . 3.0 Se de uel en á las posesiones y Si ios Reales á que se
e ie e el a . 1.0 la ex ension y lími es que les co espondían con a _
eglo á la Ley de
12
de Mayo de 1865, á excepcion de las incas u ba-
nas y ús icas que han sido enajenadas po el Es ado á pa icula es
po í ulo one oso, en i ud de la Ley de i8 de Diciemb e de 1869.
El Es ado en ega á desde luégo á la Casa Real los edi icios y p é-
dios de oda clase, con los cálices 6 iegos y demás pe enencias de
los mismos que conse e en su pode .
Si con a eglo á de echo se anulase po las au o idades ó T ibuna-
les alguna de las en as ealizadas en las posesiones y Si ios Reales
comp endidas en dichos'lími es, la Adminis acion pública las en e-
ga á asimismo á la Real Casa.
Es a pod á hace las pe mu as que sean con enien es pa a egu-
la iza y mejo a las condiciones de los Si ios Reales.
— 377 —
A . 4.
0
Pa a los Pa ona os de la Co ona enume ados en el a -
ículo 2.0 egi án las mismas disposiciones legales y adminis a i as
adop adas po egla gene al pa a los Pa ona os pa icula es, pe o
adicando el p o ec o ado en la Real Casa.
A . 5.
0
Sob e las condiciones legales del Pa imonio de la Co o-
na y del caudal p i ado del Rey, egi án las disposiciones del í . 2.0
de la Ley de
12
de Mayo de 1865, excep o las con enidas en su a ícu-
lo 18, que queda de ogado.
A . 6.0 El Rey pod á dispone de su caudal p i ado po ac o
en e i os y po es amen o, con o mándose á las p esc ipciones ge
ne ales de la legislacion ci il, que egi án asimismo en el caso de
abin es a o.
A . 7.
0
Pa a examina las cuen as de las exis encias en me álico
y en o os alo es de la p opiedad de la Real Familia que
en
29 de
Se iemb e de 1868 había en su Teso e ía, y pa a compu a el impo -
e del
2-5
po loo de los bienes pa imoniales que le co esponde po
las Leyes de
12
de Mayo de 1865 y de 18 de Diciemb e de 186g, se
o ma á una Comision, nomb ada po el Minis e io de Hacienda y
la Real Casa, cuyos acue dos y p opues as se some e án á la esolu-
cion de las C6 es.
Po an o:
Mandamos á odos los T ibunales, Jus icias, Je es, Gobe nado es
y demás au o idades así ci iles como mili a es y eclesiás icas, de
cualquie clase y dignidad, que gua den y hagan gua da , cumpli y
ejecu a la p esen e ley en odas sus pa es.
Dado en Palacio á 26 de Junio de 1876.—Yo el Rey.—El P esiden e
del Consejo de Minis os, Minis o in e ino de Hacienda, An onio
Cáno as del Cas illo.
—' 378 —
V.
Comunicado publicado en
Epoca» de
?S
(le Ab il
de 1874.
1S . D. Ignacio José Escoba , Di ec o de
La Epoca.
Mi que ido amigo: En el a ículo inse o en
La
Bande a Espanola,
y cuya publicacion nos había anunciado p é iamen e la Sec e a ía
pa icula de la P esidencia del Ayun amien o, se decía que el a -
iculis a de
La Epoca
se mos aba
apasionado
de la ba iada en e el
P ado y el Re i o, y descub ía
g an in e és
po que esa ba iada se
haga. A pesa de la espues a que á es as insinuaciones dió
La Epoca,
eo que en el esc i o que aho a nos emi e la misma Sec e a ía pa -
icula pa a explica los nue os p oyec os de e o mas de aquellos
paseos, pone empeño en coloca la cues ion en el e eno de un co e-
jo en e los planos de aho a y los que habían sido o mulados y
ap obados en 1865.
Me co esponden, en e ec o, en
lo
ocan e á es e asun o dos espon-
sabilidades di e sas, que es oy muy léjos de desconoce ni de ehui ,
lle ándolas ambas, po el con a io, con mucho gus o. Pa icipo de
la esponsabilidad colec i a de lo que se publica en
La Epoca,
como
uno de sus edac o es habi uales; y es oy dispues o á esponde de
odos los ac os de la Adminis acion gene al de la Real Casa, desde
Julio de 1862 á Junio de 1868, pe íodo de iempo du an e el que ue-
on sus Je es, p ime o el S . D. F ancisco Goicoe o ea, y despues el
S . Conde de Puñon os o, habiendo sido yo con ambos Sec e a io
gene al.
La índole del abajo dia io del pe iódico no pe mi e que se ocupe
en el exámen de los p oyec os ac uales que an g ande y an jus o in-
e és esci an en el público, desde el pun o de is a de las compa a-
ciones e ospec i as á que los esc i os, anunciados 6 emi idos po
la Sec e a ía pa icula , ienden; pe o en mí no es a ía bien gua da
silencio an e epe idas p o ocaciones. Con inuemos, pues, examinan-
do, si á V. le pa ece bien, en la o ma o dina ia de nues as a eas
pe iodís icas, las cues iones de hoy; y pe mí ame V. que yo a e po
mí solo las cues iones de hace nue e años.
No es ya la p ime a ez que lo hago. En los núms.
40, 42, 45 Y
46
de la
Re is a de España,
co espondien es á los dias
25
de Oc ub e
—
379
y 25 de No iemb e de 1869, y io y 25 de Ene o de 1870, publiqué un
es udio his ó ico-ju ídico, en que esumí odas las no icias po mí
abajosamen e eunidas, ace ca del o igen y condiciones legales del
Pa imonio Real, y e u é odas las censu as
y
objeciones p esen a-
das con a la Ley de 1865, po la que la Reina, cediendo gene osa-
men e g an pa e de sus e iden es de echos, puso é mino á compli-
cadas, enojosas y p olongadas cues iones. Aquellos cua o a ículos
de la
Re is a de España
no han enido impugnado alguno. Tampoco
encon ó con adic o o o abajo mio, publicado en
La Epoca
en Di-
ciemb e de 1872, y en que, examinando
las cuen as de la Casa Real con
el Es ado,
demos é de qué lado es aba el saldo.
Si las impugnaciones azonadas á aquellos esc i os han al ado, en
cambio han sido ecuen es los ca gos injus i icables, las cali icacio-
nes sin undamen o di igidas con a la an igua Adminis acion Pa-
imonial. Po o una, con a esos a aques no necesi ábamos de en-
de nos los que habíamos es ado al en e de los negocios de la Casa
Real. Podíamos y debíamos pe manece silenciosos. ¿No con es a-
ban po noso os elocuen emen e el Museo Real del P ado, uno de
los p ime os del mundo, pues o en compa acion con el del Es ado,
que enía sus pin u as y sus es á uas po los pasillos y los incones
del ex-Con en o de la T inidad; el mon e de Balsain, con el cual no
enía ninguno compa able la Adminis acion pública; la Alhamb a,
que más que ob a maes a del a e á abe es un p odigio de la pe se-
e ancia incansable con que du an e siglos se ha conse ado y es-
au ado aquella a qui ec u a ágil, que Dios lib e de co e en ma-
nos del Es ado la misma sue e que han co ido an os y an os mo-
numen os muchísimo más ue es y sólidos? Los que habíamos man-
enido y en egado en es ado b illan e de p ospe idad y conse acion
ja dines como los de la G anja, paseos públicos como el Buen Re i o,
a boledas como las de A anjuez, mon es como Balsain, Museos como
el del P ado y la A me ía, uinas co no la Alhamb a, monumen os
a ís icos como el Esco ial, enemos el de echo de encoge nos de
homb os, de son ei nos y de calla cuando oimos cie as huecas de-
clamaciones. Los que adminis amos con celo, con esme o, con o -
malidad, con independencia de ca ác e , la o una pa imonial, no
debemos esponde sino con el desden á los declamado es que jamás
hicie on en es a ma e ia más que in oluc a la Adminis acion con
la polí ica, exci a las pasiones de los pa idos, o mula acusaciones
absu das, 6 abusa del pode pa a calumnia la desg acia .
Dicho es o pa a eco da y ija mis an eceden es en el asun o, pa-
So
ya á ocupa me de lo que en el esc i o emi ido po la Sec e a ía
pa icula de la P esidencia del Ayun amien o se di ige á censu a
— 386 —
1)(1g
s.
na se ha en endido p incipalmen e el 6 den en el modo
de sucede .--Llamas y Molina ija en el es amen o de
Jaime
I
de A agon la no icia de los más an iguos Mayo-
azgos de bienes pa icula es de que se conse a memo ia
en Espa ía.—Algunos Le ados p e enden que allí se es-
ableció ambien el Pa imonio Real inculado de la Co-
ona de A agon.—Equi ocaciones que en es o se han pa-
decido.—Ve dade o ca ác e é
'
impo ancia de las dispo-
siciones es amen a ias de Jaime
I
19
CAP
IV.—Las enajenaciones de bienes de la Co ona.—
Las leyes que p ohibían la enajenacion de bienes de la
Co ona
.
no se e e ían al Pa imonio pa icula de los Re-
yes.—Disposiciones legisla i as que es ingie on 6 am-
plia on las acul ades de los Mona cas en ma e ia de
enajenaciones.—E1 Fue o Real.—Las Pa idas.— El O -
denamien o de Alcalá.—E1 Fue o Viejo.—Leyes de A a-
gon.—Di e en es escuelas de Ju isconsul os espec o de la
in e p e acion de es a impo an e pa e del de echo.—
Ju isp udencia es ablecida en el siglo
32
CAP. V.—
Ii e en es signi icados de las palab as Pa i-
monio Real.—Necesidad
de dis ingui en e las di e -
sas acepciones con que las palab as Pa imonio Real son
usadas po los his o iado es, las leyes, los ju isconsul os
y las o icinas adminis a i as en los siglos pasados.—Ci-
as y ejemplos sacados de a ios lib os.—De Remando
del Pulga .—Del Conde de Campomanes.—De las Memo-
ias de los Minis os de Hacienda y de las jun as de A -
bi ios.—De Ma inez de la Ma a.—De la No ísima
39
CAP. VI.—Los es amen os de los Reyes en los siglos
Vi
il, XVII y
N
%JIL—
Tes amen os égios an e io es
al siglo x i.—Disposiciones es amen a ias de Isabel la
Ca ólica.—Comple a con usion en e la p opiedad pa i-
monial égia y la Hacienda pública del Es ado.—Tes a-
men o de Cá los I; conse a en algunos pun os p incipa-
les dicha con usion, pe o es ablece di e encias en o os
has a el pun o de mejo a á su p imogéni o en el e cio
y en el emanen e del quin o y de manda le cob a de la
es amen a ía cie as alhajas pagando su alo .—Tes a-
men o de Felipe
su con o midad en muchos pun os
— 387 —
Págs.
con el De echo ci il comun; su disc epancia en o os:
p ime a inculacion de algunas alhajas . —Tes amen os
de Felipe
III
y Felipe IV: su semejanza con los an e io-
es.—Tes amen o de Cá los II: inculacion de los Pala-
cios Reales y de su mo ilia io.—Tes amen o de Felipe V:
inculacion de las pin u as, apice ías, bu e es, asos de
pó ido y o as pied as: legado del quin o á la iuda;
mejo a del e cio á a o del In an e D. Felipe.—Codicilo
de Felipe V; nue as mandas á a o de su iuda.—Tes a-
men o de Fe nando VI: ins i ucion de he ede o en el
e-
manen e
de sus
bienes
lib es.—Tes amen o de Cá los III: in-
co po acion á la Co ona de las alhajas.—Resúmen de las
eglas y ju isp udencia es ablecidas po los es amen os
égios.—Disposiciones que se e e ían al Pa imonio de
la Nacion.—Las que in e esaban á la Hacienda pública.—
Bienes que componían el Pa imonio de la Co ona.—
Los que o maban el Pa imonio lib e.—Pun o de con-
ac o y de sepa acion del Teso o público y el Pa imonio
p i ado.—Resolucion de odas las cues iones po la au o-
c acia moná quica.
CAP.
VIL—El Pa imonio Real de Cas illa bajo la Mo-
na quía absolu a.—La Jun a Real de Ob as y
Bos-
ques.—
Di e en es clases de bienes y de echos que com-
ponían el Pa imonio Real de la Co ona de Cas illa: Al-
cáza es y Palacios Reales: Bosques y cazade os: Pa o-
na os de casas eligiosas.—G andes a ibuciones de la
jun a Real de Ob as y Bosques enca gada de la adminis-
acion de los Palacios y Bosques.—Enume acion de los
Alcáza es, casas y cazade os pues os bajo su di eccion.—
Minis os y pe sonajes que la componían: plan a de su
pe sonal.—Fue o p i a i o de la Real Casa y Pa imo-
nio.—T aslacion á la Sec e a ía de Es ado y del despa-
cho de muchas a ibuciones de la jun a.—Sup esion de i-
ni i a de és a.—Es ablecimien os públicos que con los
Palacios y cazade os componían el Pa imonio Real de
Cas illa: el A chi o de Simancas: la Casa de Moneda de
Sego ia.—Nue os da os ace ca de la exis encia indepen-
dien e y el ca ác e del Real Pa imonio: la dehesa de la
Se ena: los censos de Se illa pagados á la Real Casa po
46
—
388 —
el Es ado: la acequia de
ja ama.—Di e en es o mas de
las adquisiciones de bienes inmuebles hechas po los
Reyes
76
CAP
VIII.—Los
BOS/1111eS
y Cazade os Reales bajo la
Mona quía absolu a.—Di e en es
zonas es ablecidas
pa a la ju isdiccion en los Cazade os Reales.—Opinio-
nes de los ju is as y eólogos sob e si los Mona cas po-
dían ese a se la caza en los e enos de p opiedad de
los pueblos y de los pa icula es.—Lími es señalados al
Cazade o Real del Pa do.—Al de A anjuez.—Al del Es-
co ial.—Al de Balsain.—Reclamaciones y quejas de los
pueblos con a las Reales Cédulas sob e dichos cazade-
os.—Penas igu osas, aunque ine icaces, con a los que
queb an aban las leyes p ohibi i as de la caza.—P e o-
ga i as de los cazado es, ede os, ca a ibe as y o os em-
pleados de las mon e ías. Inmunidades de que gozaban
en Ge a e, Ca abanchel y Fuenca al.—Impopula idad
de la legislacion sob e los Cazade os y cazas Reales.—
Dec e o de Fe nando VII de
22
de Ma zo de 1808.
83
CAP.
IX.—Los Palacios Reales bajo la Mona quía ab-
solu a.—O ganizacion de la adminis acion de los Alcá-
za es y Palacios Reales.—G an es imacion que alcanza-
on las Alcaidías.—La del Palacio de Mad id con muchas
dependencias ué dada al Duque de Le ma.—Al mismo
las del Alcáza de Toledo y del Palacio de Valladolid.
—La del Buen Re i o al Conde-Duque de Oli a es, que
he edó y aumen ó en acul ades las de los Alcáza es y
A a azanas de Se illa.--La del Pa do y la de Balsain,
á D. Luis de Ha o, su suceso en muchos í ulos y en la
p i anza.
IoS
CAP.
X.—Los Pa ona os de la Co ona.--Di e en es
signi-
icados de las palab as Pa ona os de la Co ona.—Cua o
clases de Pa ona os de la Co ona.—E1 Pa ona o uni-
e sal .—Los Reyes e an Pa onos pa icula es como
Je es del Es ado, co no je es de la Casa Real, 6 como
dueños de su Pa imonio p i ado.—Ci as de leyes, p i-
ilegios y o os
documen os en que los Mona cas se de-
cla aban Pa onos.—No icias del lib o bece o de la Se-
c e a ía del Real Pa ona o.- Imposibilidad de clasi i-
— 389
ca y deslinda los Pa ona os pa icula es de los Reyes
en los pasados siglos.
112
CAP. XI.—IE1 Pa imonio Real de la Co ona de A a-
goza bajo la Mona quía absolu a.—De echos pa i-
moniales es ablecidos desde Jaime I.—Los mon es y ie -
as incul os.—Los mos encos.—Los es ablecimien os de
ie as.—De echos p i a i os sob e las casas, molinos, la-
ade os de lanas y a e ac os.—Sob e las aguas del ma
y de los ios.—El
i aje.—La lezda.—El
de echo de
cops.—
El de
ca nice ías.—E1
monopolio de pesas y medidas.—El
almudinage. —Las emisiones. —Las esc ibanías.— Los
diezmos.—La
co edu ía.—Los ca cela ios.—
Los
Co ales
Reales.—Las Salinas.—Las
Minas.—Los eso os escondi-
dos.—Los Palacios Reales.—La Albu e a y
la
pa ieion
de
u os
de sus ocho on e as.—La Acequia Real de Alci-
a.—El pan ano de Alican e.—Al e aciones p oducidas en
el conjun o de los bienes pa imoniales de A agon po
las enajenaciones dec e adas po los Reyes.—Ejemplos
de concesiones hechas po Felipe V y o os Mona cas.—
Causas de la decadencia de la o una pa imonial de
A agon. —Ejemplo de anulacion de una enajenacion
despues de concedida.—Causas de habe pe manecido
independien e y bien deslindado el Pa imonio Real de
A agon á pesa de que las Bailías gene ales ue on
ag egadas á las In endencias en iempo de Felipe V...
122
CAP.
XII.—La desamo izacion del Pa imonio
y
o os
sucesos en el Reinado de Cá los IV.—
Cédula del
Consejo de Cas illa de
21
de Oc ub e de i800 dec e ando
la desamo izacion de odo el Pa imonio Real .—O as
disposiciones en i8o y 1805 concediendo la acul ad de
edimi los censos del Pa imonio . —Vas a escala en que
comenzó la desamo izacion
130
CAP.
XIII.—Re o mas
y
p oyec os desde 1808 á 1811
—Disposiciones de di e sa índole adop adas po las Có -
es de Cádiz ace ca de la Real Casa y Pa imonio.—Re-
o mas ela i as á empleos de Palacio.—P oyec o del
S . Villanue a pa a da los bienes pa imoniales en p e-
mio de se icios mili a es.—Cesion del So o de Roma al
Duque de Ciudad-Rod iga—Dec
e o
de
22
de Ma zo
— 390 —
de 1811 pa a la en a de las incas del Pa imonio.—
A ículos de la Cons i ucion de 1812 sob e do acion de la
Familia Real.—Dec e o de 19 de Julio de 1813 haciendo
ex ensi a al Pa imonio Real la abolicion de los p i ile-
gios exclusi os, p i a i os
y
p ohibi i os.—Dec e os y O -
denes de las Có es de Ma zo y Ab il de 1814 pa a el
cumplimien o de los a ículos cons i ucionales y pa a
la ijacion y deslindes de los bienes pa imoniales.—
Disposiciones adop adas sob e la misma ma e ia po la
Cons i ucion de Bayona de 18o8.—Con enios de Cá -
los IV y Napoleon .
136
CAP.
XIV.—Ilesde 11814 á 1833.—
Deslinde ejecu ado po
Fe nando VII en 1814 en e su Casa y Pa imonio Real
y el Es ado.—Ve dade o ca ác e é impo ancia de aquel
deslinde.—Con i macion po el Rey del egalo del
So o de
Roma
hecho po las Có es al Duque de Ciudad-Rod i-
go.—P i ilegio de Si io Real concedido á aquella inca.
—In luencia de los sucesos polí icos de 182o en el Pa i-
monio.—De as acion de los Si ios Reales y medidas
adop adas pa a ep imi la.—Dec e o expedido po
el
Minis e io de
G acia y Jus icia es ableciendo las dis-
posiciones legisla i as de la p ime a época cons i ucio-
nal.—O o expedido po Hacienda po el que el Rey
señala las incas que se ese a y las que cede al C édi o
público.—Resis encia mani es ada po la Mayo domía
Mayo á ejecu a y acep a aquella disposicion.—Fo ma
en que las Có es a i ica on la cesion hecha po el Rey.
—Acue dos omados po la Regencia del Reino en 1823.—
Anulacion en la e ce a época cons i ucional de las en as
de incas pa imoniales ealizadas desde 1820
150
CAP. XV.--Comisiones mix as de deslinde c eadas
en 1838 y en 1831.—
Fo macion 'de una Comision
mix a de deslinde en e el Es ado y el Real Pa imonio.
—Pe sonas que la compusie on.—Resúmen de sus a eas
desde 1838 á 1841.—Ex ac o de sus dic ámenes ace ca
de los bienes del Esco ial.—De la Real Casa de Campo.
—Del Real Si io del Pa do.—Del Pa imonio de la Co-
ona de A agon.—Del Monas e io de San a Cla a de
To desillas.—Del Real Palacio 6 Cas illo de la Alinu-
Pí gs.
daina de Mallo ca.—De la Mina de Moncada y Acequia
Condal.—Del Monas e io de las Huelgas y Hospi al del
Rey de Bú gos.—Del Real Si io de A anjuez.—De los
almacenes del anden del Pue o de '
Ba celona —De la
Real Capilla de Nues a Seño a de los Reyes y San Fe -
nando de Se illa.—De la Adminis acion de la Co ona-
da.—De San Cá los de la Rápi a.—De los Reales Alcá-
za es de Se illa.—Suspension de los abajos de la Comi-
sion en 1842.—Resul ado de esos abajos.—Incompe-
encia del Minis e io de Hacienda pa a esol e ace ca
de ellos.—Nue a Comision de deslinde c eada en Di-
ciemb e de 1854.
CAP. XVI. —
P oyec os de sup esion del Pa imonio
Real. — Bajas de sus en as y de echos. —
Ideas
mani es adas en a ias ocasiones en a o de la abolicion
comple a del Pa imonio de A agon.—P oyec o en es e
sen ido, p esen ado po a ios Dipu ados en 1842.--Es-
ue zos hechos po el In enden e S . He os, oponiéndose
á
dicho p oyec o.—Dic ámen de la Comision del Cong e-
so.--Nue o p oyec o de sup esion, p esen ado á las C6 -
es Cons i uyen es en 1855 po D. Joaquin Al onso.—Re-
cue do de p oyec os análogos del Consejo de Es ado en
la p ime a época cons i ucional.—A ículo de la Cons-
i ucion no p omulgada de 1856, ela i o al Pa imonio
Real.—Real Dec e o de 19 de No iemb e de 1835 sup i-
miendo mul i ud de de echos de que dis u aba el Pa i-
monio Real en Ca aluí'ia, Valencia y Mallo ca.—Leyes de
sup esion de los Seño íos y de los diezmos.—Resis encia
de pa icula es y de pueblos á sa is ace lo que debían
al Pa imonio.—De echos pa imoniales sup imidos po
un as e oluciona ias, po Ayun amien os, po Dipu a-
ciones p o inciales y po p o idencias del Gobie no.—Es-
caso esul ado de las ges iones de las Bailías pa a ecu-
pe a en as pe didas.—Sup esion del ue o p i a i o
de
la Casa Real.—Fo macion de Ayun amien os en los Si ios
Reales.—Ley de sup esion de los Mayo azgos; su silencio
espec o del Pa imonio.—Di e encia
s
de la Adminis a-
cion (le la Casa Real y la de cualquie a casa pa icula
en cuan o á las aplicaciones del de echo ci il
162
189
— 392 —
Págs.
CAP. XVII.— Tes amen o y es amen a ía de Fe nan-
do
VIL—Disposiciones
es amen a ias de Fe nando VII
ela i as al Pa imonio.—Regla que se siguió en la es-
amen a ía.—Resúmen de los in en a ios, asaciones y
pa iciones.—Ap obacion de la es amen a ía po la Jun-
a Sup ema Pa imonial.—Comision c eada en 1844 pa a
examina la es amen a ía po ep esen an es de las es
Seño as in e esadas. — Dic ámen dado po es a Comi-
sion.—Nue a Comision c eada en 1845 pa a ejecu a lo
p opues o po la an e io .—P oyec o de Real Dec e o
pa a incula el Pa imonio de la Co ona.—Suspension
de esolucion de ini i a has a las bodas de la Reina y de
la In an a.—Comision dada al S . Mon eal pa a examina
las cuen as de la u o ía de S. M.—Memo ia his ó ico-
legal del S . Mon eal ace ca de los de echos de los Re-
yes de España en los bienes pa imoniales.—P opues a
del In enden e S . Egaña ace ca de la mane a de deslin-
da esos bienes.—In o macion pa lamen a ia en las Có -
es espec o de a ios ac os de la Reina
D.a
Ma ía C is-
ina. — Dic ámen de los Le ados D. Manuel Co ina,
D. Juan Gonzalez Ace edo y D. Luis Diaz Pe ez, e u-
ando las a i maciones de la Comision. — Unanimidad
pa a condena los é minos en que ue on lle adas á cabo
las ope aciones de la es amen a ía de Fe nando VII.—
Jus os desca gos que deben alega se en de ensa de aque-
llas ope aciones.
204
CAP. XVIII.—Las alhajas de la
Co ona.—Di e en es
sig-
ni icados con que se usa on en los an e io es siglos las paL
lab as alhajas ó joyas de la Co ona.—Inmuebles designa-
dos con ese nomb e.—T es clases de alhajas de o o, pla a
y pied as p eciosas.—Joyas legadas en su es amen o po
el Rey D. Ped o, de Cas illa.—Alhajas inculadas en los
suyos po Felipe II y sus suceso es.—Ex ension de la
inculacion á odas las alhajas de Palacio en el es amen-
o de Cá los III.—Cá los IV y Ma ía Luisa lle an algu-
nas consigo.—Los anceses enden odas las demás
en 1808 y 'SIL—José Bonapa e lo dice explíci amen e
en a ias ca as.—Cá los IV y Ma ía Luisa de uel en
las lle adas po ellos, que Fe nando VII conside a de
'393
P g.s.
lib e disposicion, y epa e.—La única no icia del pa a-
de o de las cogidas po los anceses se e ie e á un so-
li a io y una p esilla, caidos en Wa e lóo en pode de
los p usianos.—En el deslinde de 182o no se habla de
alhajas.—Exámen hecho en 1824 de las p oceden es de
la es amen a ía de los Reyes Pad es, del que esul a
que odas son de lib e disposicion .--Adquisiciones nue-
as po Fe nando VII. —Regalos que hizo á la Reina
D.a Ma ía C is ina.— Cláusula
4.a
del es amen o del
Rey.—In es igaciones inú iles pa a encon a el in en a-
io de que en ella se habla.—Resoiucion de ini i a de
odas las cues iones ace ca de es e pun o, como de o os,
po la Ley de 12 de Mayo de 1865
2
32
CAP. XIX.—Si nacion di ícil de la Aldminis acion Pa-
imonial án es de IS65.—Consul a
hecha po la In-
endencia á a ios Le ados ace ca de la ex ension de las
acul ades de los Reyes sob e los bienes del Pa imo-
nio.—Opinion de D. Tomás Co ina a o able á la exis-
encia de un Mayo azgo indi isible é inenajenable.—Opi-
niones de D. Nicolás Gomez Villaboa, D . José Ma ía
Mon eal y D. José Ma ía Manescau en a o de 1/ lib e
acul ad de los Reyes pa a dispone de sus bienes.—Dic-
ámen pedido po el Gobie no al T ibunal Sup emo, y
espues a del T ibunal.—Opiniones de D. Manuel Co i-
na y D. Joaquin Ma ía Lopez a o ables á la absolu a y
omnímoda acul ad de los Mona cas pa a enajena incas
del Pa imonio.—Con usion in oducida en la Adminis-
acion Pa imonial po las e o mas mode nas y po la
al a. de esolucion de las cues iones susci adas.—Fal a
de p eceden es que si ie an de guía.—Incon enien es de
la al a de deslinde en e lo inculado y lo lib e.—P ác i-
cas con adic o ias.—Di e sos mé odos seguidos en las
enajenaciones.—Incompa ibilidad insos enible en e la
ju isp udencia pa imonial y la gene al de los T ibu-
nales
257
CAP.
XX.—Ley de 1'21 de Mayo de 1S6
.—Di e en es sis-
emas que podían adop a se como egla pa a la o ma-
cion de la ley.—El seguido en la úl ima es amen a ía
égia.—El p opues o po los S es. Duque de Hija , Ga -
cía Galla do y lue . —El o mulado po el S . Mon eal.
—E1 aconsejado po el S . Egaiía.—Incon enien es de
cada uno.—Bases adop adas
po el S .
Goicoe o ea.--
Ley de 12 de Mayo.—Los pa idos polí icos la a acan
en con a ios sen idos.—Falsa in e p e acion que el Go-
bie no y la oposicion coincidie on en da á la inicia-
i a de la Adminis acion Pa imonial.—La p incipal
culpa del e o co esponde al Gobie no y á los minis e-
iales.—El lenguaje usado po el S . Goicoe o ea es muy
explíci o, y su ecue do p ueba de un modo incues io-
nable que la Casa Real p opuso una ansaccion y no
p esen ó el p oyec o de ley como un me o dona i o.—
Objeciones opues as po los pa idos polí icos.— Doc ina
e ónea de que jamás habían enido los Reyes Pa imo-
nio pa icula .—Falsa idea de que la Casa Real buscaba
solo ealiza una especulacion luc a i a.—Objeciones ab-
su das con a la con inuacion en la Casa Real de los
Museos.—Re u acion de esas y de o as censu as .....
28o
CAP.
XXI.—Resul ados de la Ley de 1S65.—Fo macion
de la Comision con a eglo á la ley.—Bienes pa imoniales
que pasa on á la Adminis acion pública po habe los
e-
clamado
los Minis e ios pa a se icios públicos del Es a-
do.—Bienes eclamados po el Es ado que no le ue on
adjudicados po o ma pa e del Pa imonio de la Co-
ona 6 po o os mo i os.—Fincas eclamadas po Ayun-
amien os.—Reglas es ablecidas po la Comision sob e
la o macion y ex ension que debía da se al in en a io
del Pa imonio de la Co ona.—Condiciones dec e adas
pa a la edencion y en a de los censos.—Cues iones in-
ciden ales sob e las enajenaciones de las incas del Pa-
imonio.—Cues iones an iguas en e el Es ado y la Casa
Real di imidas po la Comision.—Di icul ades susci adas
pa a e mina las liquidaciones en e el Es ado y la Casa
Real.—Disposiciones de la Ley de P esupues os de 1868
á 1869 decla ando compensables los c édi os en e la Casa
Real y el
Es ado.—Resúmen de las enajenaciones del Pa-
imonio ealizadas has a 30 de Junio de 1868
29-1
CAP.
XXII—Leyes de 1869
y
1816.—Semejanza
en e las
bases undamen ales de la Ley de 1869 y las de la p o-
-
39:; -
Págs,
mulgada en 865.—P e ension del Gobie no de hace pa-
sa aquélla como en e amen e dis in a de és a.—Di e en-
cias en e ambas.—Meno ex ension dada á los Si ios
Reales.—En ega de Reales Palacios y Museos al Es ado.
—Mayo ensanche señalado á la desamo izacion.—Con-
se acion del
25
po oo del p ecio de las en as del Pa-
imonio desamo izado. — P oyec o de ley de Ab il
de 1876, ijando pa a el nue o Reinado la do acion de la
Casa Real, y señalando de nue o las condiciones legales
del Real Pa imonio.—Con i macion de las en as hechas
á pa icula es y de las cesiones en a o del Es ado.—De-
signacion de allada de los Pa ona os de la Co ona.—
Va iaciones ealizadas en el p oyec o del Gobie no po
la Comision del Cong eso.—Ley de
26
de Junio de 1876
326
CAP.
XXIII.—La do acion de la Casa eal.
—No
se o -
ma on en España despues de la Edad Media, como en
o os países, g andes Pa imonios e i o iales pa a los
P íncipes de la Familia Real.—EI Mayo azgo-In an azgo
de segundo-geni u a.—Impo e de los gas os de la Casa
Real en a ias épocas.—Asignaciones señaladas al Mona -
ca po las Có es de 1814 y po p esupues os pos e io es.—
Las señaladas á los P íncipes de As ú ias, á la In an a
he ede a y á los In an es, po egla gene al.--Las ijadas
pa a casos especiales.--Co ejo de la do acion de la Casa
Real de España con las de o os países
335
APÉNDICES.
1.—P oyec o de ley sob e el Pa imonio Real, emi ido en 18 de
Feb e o de
1865
al Gobie no po la Adminis acion gene-
al de la Real Casa y Pa imonio
351
II.—Dic ámen de la Comision del Cong eso de los Dipu ados,
de 18 de Ab il de 1865, sob e el p oyec o de ley ela i o
al Pa imonio Real.
358
III.—Ley de 18 de Diciemb e de 1869.
370
IV.—Leyes de 26 de junio de 1876
375
V.—Comunicado publicado en
La Epoca
de
28
de Ab il de 1874. 378