MANUEL LÓPEZ CEPERO Y LA REFORMA
DE LA IGLESIA DE LA UNIVERSIDAD DE
SEVILLA
MANUEL LÓPEZ CEPERO AND THE REFORM OF THE UNIVERSITY
CHAPEL OF SEVILLE
POR FRANCISCO S. ROS GONZÁLEZ
Uni e sidad de Se illa. España
La labo di ulga i a lle ada a cabo po An onio Ponz en su Viage de España en a o del gus o clasicis a
u o una infl uencia decisi a en el ambien e a ís ico español has a el pun o de que los juicios que e ió en
es a ob a si ie on como pau a de ac uación pa a elimina los o na os ba ocos de nume osas iglesias. Así
ocu ió en la an igua capilla jesui a de la Anunciación de Se illa, p opiedad de la Uni e sidad Hispalense
desde 1771. El p esen e a ículo analiza su es au ación bajo la di ección del clé igo y coleccionis a Manuel
López Cepe o en e 1836 y 1842, cuando los e ablos ba ocos del iempo de los jesui as, du amen e c i i-
cados po Ponz, ue on sus i uidos po sepulc os enacen is as p oceden es de los con en os ex inguidos en
la desamo ización eclesiás ica.
Palab as cla es: Manuel López Cepe o, Uni e sidad de Se illa, jesui as, Ba oco, Neoclasicismo
The disclosu e o he neoclassical s yle ha An onio Ponz de eloped in his Viage de España exe ed a
decisi e infl uence on he a is ic ci cles in Spain. Fo ins ance, he opinions exp essed in his wo k we e used
in many chu ches like a plan o emo e he ba oque ado nmen s. This happened in he old Jesui Chu ch o he
Annuncia ion in Se ille, owned by he Hispalense Uni e si y since 1771. We s udy in his pape he es o a ion
o he building unde he di ec ion o he p ies and a collec o Manuel López Cepe o be ween 1836 and
1842, when he ancien ba oque al a pieces, ha Ponz had s ongly c i icized, we e eplaced by enaissance
ombs coming om he con en s ex inguished by he disen ailmen o ecclesias ical p opie ies.
Key wo ds: Manuel López Cepe o, Uni e si y o Se ille, Jesui s, Ba oque, Neoclassicism
La polí ica egene ado a pues a en ma cha po la mona quía bo bónica en el siglo
XVIII pa a saca a España de su es ancamien o polí ico, económico y social u o am-
bién su p oyección en el ámbi o de la cul u a y el a e. La Real Academia de Bellas
A es de San Fe nando se concibió como una ins i ución u ela pa a igila , a a és de
la enseñanza y la censu a de p oyec os, la co ección de la p ác ica a ís ica siguiendo
los dic ados del clasicismo iun an e en Eu opa. Una de sus p incipales ac uaciones
ue en con a de los e ablos ba ocos, an del gus o popula , ya que en sus in incadas
allas ligna ias se eía un efl ejo de la degene ación mo al que a enazaba al país y en
sus cos osos do ados una de las azones de la sang ía económica. Los e ablos, según
LABORATORIO DE ARTE 19 (2006) 421-452
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la opinión académica legislada en la ci cula del 25 de no iemb e de 1777, debían
cons ui se con ma e iales nobles como el má mol o el b once y ep oduci los modelos
clásicos independien emen e del es ilo del emplo en el que se e igiesen. Así lo de endió
el sec e a io de la Academia An onio Ponz al esc ibi que «no se ía bueno, con odo
eso, habiendo aho a de hace e ablos, ó ganos, co os y cosas semejan es den o de
ellas [se e e ía a las ca ed ales bajomedie ales], imi a al escul o gó ico, sino el de
la a qui ec u a g eco omana, que, como mejo y más g andiosa, no solamen e no las
o ende, sino que les da mayo ca ác e de majes ad, po que si se hicie a de o o modo,
se ía pe pe ua el es ilo gó ico y no consegui la pe ec a es au ación de las a es»1.
An onio Ponz ue el g an di uso de las ideas académicas sob e el deco o y el
o na o de los emplos. En las páginas de los dieciocho omos que componen su Viage
de España exp esó sus c í icas a la e ablís ica ba oca y expuso las nue as ideas de
dia anidad y sencillez que debían p esidi los espacios dedicados al cul o2. El ca ác e
desc ip i o del ex o, concebido a mane a de guía, impidió una sis ema ización eó ica
que sólo ue posible en los a ados a qui ec ónicos, undamen almen e en los dos que
dedica on especial a ención a la cues ión del emplo y el e ablo: el de Beni o Bails y
el del ma qués de U eña3. No obs an e, la epe cusión de la ob a de Ponz ue eno me,
has a el pun o de que muchas iglesias se despoja on de sus e ablos y sus deco aciones
ba ocas po que en el Viage de España se ci aban como ejemplo de mal gus o chu i-
gue esco. Así sucedió en a ios emplos se illanos, como la iglesia del Espí i u San o
del con en o de clé igos meno es4, la pa oquia del Sag a io5 o la iglesia uni e si a ia
de la Anunciación que aho a nos ocupa.
La iglesia de la Anunciación ue la capilla de la casa p o esa que los jesui as u ie-
on en Se illa ( i g. 1). Su cons ucción se inició en 1565 con diseño del pad e Ba olomé
de Bus aman e, pe o su ma cha a Roma en junio de aquel mismo año p opició cambios
en el p oyec o que se con inuó según las azas de He nán Ruiz II. És e espe ó la idea
de na e única y plan a de c uz la ina pe o p escindió de las capillas abie as en los
mu os del cue po de la iglesia, des inadas a albe ga al a es y con esona ios, así como
de las ibunas p e is as po De Bus aman e. Los dos amos de la na e se cub ie on
con bó edas aídas, los b azos del ansep o y la capilla mayo con bó edas de cañón
y el c uce o con cúpula semies é ica ema ada con lin e na6. Las ob as se dila a on po
espacio de ca o ce años a causa de la al a de ecu sos, ya que ue on i nanciadas con
1 PONZ, An onio, Viage de España, omo XI, Mad id, 1783, pág. 208.
2 C . CALATRAVA, Juan, A qui ec u a y cul u a en el siglo de las Luces, G anada, 1999,
págs. 229-247.
3 BAILS, Beni o, Elemen os de Ma emá ica, 10 omos, Mad id, 1779-1796; y UREÑA, Ma qués
de, Re lexiones sob e la a qui ec u a, o na o y música del emplo, Mad id, 1785.
4 ROS GONZÁLEZ, F ancisco S., «Los modelos de e ablos del a zobispo se illano Alonso
Ma cos de Llanes y A güelles», en España y Amé ica en e el Ba oco y la Ilus ación (1722-1804),
León, 2005, págs. 591-605.
5 SERRERA CONTRERAS, Juan Miguel, «Los ideales neoclásicos y la des ucción del Ba-
oco. Ceán Be múdez y Je ónimo Balbás», en A chi o Hispalense, n.º 223, Se illa, 1990, págs.
135-159.
Manuel López Cepe o y la e o ma de la iglesia de la Uni e sidad de Se illa 423
las limosnas de los i eles. Si la p ime a pied a se colocó el 2 de sep iemb e de 1565,
la consag ación del emplo, bajo el í ulo de la Enca nación, no u o luga has a el 27
de diciemb e de 15797.
T as la expulsión de los jesui as en 1767, la iglesia y la pa edaña casa p o esa ue on
cedidas a la Uni e sidad Li e a ia po eal cédula de 22 de agos o de 17698. Desde que
la ins i ución docen e omó posesión del emplo en 1771 se espe ó su es ado «has a que
en 1836 un sace do e digno de la es imacion de sus compa io as y g ande apasionado
de las a es, concibió el p oyec o de limpia la de las hoja ascas inmundas que la a ea-
ban, y alcanzó del cláus o li e a io, á que pe enecia, la au o ización compe en e pa a
e i i ca lo»9. El esponsable de es a adical in e ención ue Manuel López Cepe o,
uno de los pe sonajes de mayo ascendencia en la ida polí ica y cul u al bajoandaluza
de la p ime a mi ad del siglo XIX10.
López Cepe o nació el 5 de ma zo de 1778 en Je ez de la F on e a, ciudad en la que
i ió has a 1793 cuando con quince años inició sus es udios en la Uni e sidad Li e a ia de
Se illa donde cu só Filoso ía, Teología y De echo, ob eniendo los g ados de licenciado y
doc o en Teología y Ju isp udencia. En 1802, aún diácono, ob u o po oposición el cu a o
de Albaida del Alja a e, que abandonó a los pocos meses pa a ocupa , as oposición, el
cu a o de la pa oquia se illana del Sag a io ecién o denado p esbí e o. En 1805, ue
nomb ado examinado sinodal y, en 1806, comenzó a egi una cá ed a en la Facul ad de
6 Sob e la iglesia de la Anunciación e FALCÓN MÁRQUEZ, Teodo o, «El pa imonio monu-
men al», en Uni e sidad de Se illa. Pa imonio monumen al y a ís ico, 2.ª ed., Se illa, 2001, págs.
27-31; y RODRÍGUEZ G. DE CEBALLOS, Al onso, «A qui ec u a y a qui ec os en la p o incia
jesuí ica de Andalucía», en El a e de la Compañía de Jesús en Andalucía (1554-2004), Có doba,
2004, págs. 81-85.
7 A chi o His ó ico de la Uni e sidad de Se illa (A.H.U.S.), ms. 331-219, DE SOLÍS, An onio,
Los dos espejos que ep esen an los dos siglos que han pasado de la undación de la Casa P o esa
de la Compañía de Jesús en Se illa y suje os que han lo ecido y mue o en ella con las no icias
his o iales de cada año que a ella pe enecen y que expone a la is a de odos el Pad e An onio de
Solís sace do e p o eso de la misma Compañía y Casa, 1755, lib. I, págs. 86 y 105-107. Ges oso
señala que la áb ica se concluyó el 25 de ma zo de 1579. GESTOSO Y PÉREZ, José, Se illa
monumen al y a ís ica, omo III, Se illa, 1892, pág. 69.
8 MARTÍN VILLA, An onio, Reseña his ó ica de la Uni e sidad de Se illa y desc ipción de
su iglesia, Se illa, 1886, pág. 11.
9 AMADOR DE LOS RÍOS, José, Se illa pin o esca, Se illa, 1844, pág. 232.
10 Sob e Manuel López Cepe o e PABÓN, J., «Del Deán López Cepe o: apun e au óg a o y
au obiog á ico», en Bole ín de la Real Academia de la His o ia, omo CLXXI, cuad. III, Mad id,
1974, págs. 454-477; PARADA Y BARRETO, Diego Ignacio, Homb es ilus es de la ciudad de
Je ez de la F on e a, Je ez, 1875, págs. 250-264; RUIZ LAGOS, Manuel, El Deán López Cepe o
y la Ilus ación Román ica, Je ez, 1970; RUIZ LAGOS, Manuel, Ilus ados y e o mado es en la
Baja Andalucía, Mad id, 1974, págs. 90-126; y TERUEL Y GREGORIO DE TEJADA, Manuel,
«Rasgos cla es de la ida de Manuel López Cepe o», en A chi o Hispalense, omo XL, Se illa,
1964, págs. 157-191. Sob e su idea io polí ico e TERUEL Y GREGORIO DE TEJADA, Manuel,
«Ideología polí ica del dipu ado de Cádiz Manuel López Cepe o», en A chi o Hispalense, omo
XLIV, Se illa, 1966, págs. 217-245.
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Teología. Du an e la in asión ancesa omó pa ido po la causa nacional si iendo de
mane a olun a ia, as la ba alla de Bailén, como enien e de ica io gene al cas ense en
uno de los egimien os mandados po el gene al Cas años. Fue hecho p isione o y lle ado
a Mad id, donde log ó escapa y eg esa a Se illa, ciudad en la que pe maneció du an e
la ocupación igno ando las p opues as de colabo acionismo de los agen es del ma iscal
Soul y ealizando acciones sub e si as, alguna an pin o esca como la de a a esa los
pues os de gua dia del puen e de ba cas y las pue as de la ciudad con un oluminoso
paque e que con enía mil p oclamas pa a p omo e la dese ción en el ejé ci o ancés,
panfl e os que él mismo se enca gó de a oja po la noche en a ias esquinas y po las
en anas de los cua eles. O denada su de ención, no se le llegó a encon a po que, po
p ecaución, do mía ue a de su domicilio. En e ado del suceso, es u o escondido has a
que asegu ó su si uación con sobo nos.
En agos o de 1812, de mane a inmedia a a la ma cha de los anceses de Se illa,
López Cepe o comenzó a publica un pe iódico i ulado A Se illa lib e pa a di undi
los alo es de la Cons i ución gadi ana. Con es e mismo deseo de di ulgación de las
e o mas lle adas a cabo po las Co es dio a la imp en a en 1813 sus Lecciones polí icas
pa a uso de la ju en ud. Consecuencia de su ac i ismo polí ico ue su elección como
dipu ado po la p o incia de Cádiz pa a las Co es de 1813, en las que desa olló una
ené ica ac i idad en las di e sas comisiones en las que omó pa e, lo que le epo ó
ama y p opició su in en o de asesina o en la noche del 24 de ab il de 1814. Disuel as
las Co es el 10 de mayo de es e úl imo año, ue de enido acusado de a en a con a la
sobe anía de Fe nando VII. Po eal dec e o de 15 de diciemb e de 1815, se le condenó
a seis años de eclusión en la ca uja de San a Ma ía de las Cue as de Se illa, donde
ing esó el 1 de ene o de 1816. En su encie o co i ano, López Cepe o se dedicó a la
c ía de cana ios y gusanos de seda y al es udio de las abejas, poniendo po esc i o sus
descub imien os en unas Ca as apia ias plagadas de alusiones a los sucesos polí icos
de la época. Los ecuen es con ac os que enía con el ex e io aconseja on a las au-
o idades su eclusión en un si io más apa ado y po ello se le asladó a la ca uja de
Cazalla de la Sie a, en la que ing esó el 3 de eb e o de 1819.
Reins au ada la Cons i ución en 1820, ue elegido dipu ado po la p o incia de
Se illa pa a las Co es, en las que ue nomb ado sec e a io en las p ime as elecciones.
T as cumpli se la legisla u a, en 1821, quiso apa a se del mundo y se e i ó a la hacien-
da T asie a, en las es ibaciones de Sie a Mo ena, que p ime o alquiló a los ca ujos
de Cazalla y después comp ó al subas a se los bienes del monas e io. Allí eunió sus
lib os y sus colecciones de monedas, an igüedades y cuad os decidido i memen e a
goza de su aislamien o, enunciando has a es eces al pues o de chan e de la ca-
ed al de Cádiz. Sin emba go, es e bucólico modo de ida ue in e umpido en 1823
cuando las opas absolu is as saquea on la hacienda y des oza on sus bienes. López
Cepe o pudo sal a la ida y e ugia se en Se illa, donde ue de enido y enca celado.
Pues o en libe ad, se e i ó de nue o a T asie a, cuya p opiedad había sido de uel a
a los ca ujos, de los que ob u o su uso como colono. Du an e una década se dedicó
al es udio y cul i o del campo, has a que en 1834, al mo i su único he mano y su
Manuel López Cepe o y la e o ma de la iglesia de la Uni e sidad de Se illa 425
cuñada, íc imas de la epidemia de cóle a que azo ó Je ez, se a i ncó en Se illa pa a
cuida de la educación de sus sob inos. A pa i de es e momen o se inició una in ensa
e apa en la que i ía accediendo a di e sos ca gos eligiosos, polí icos y académicos y
ecibiendo nume osos nomb amien os y dis inciones has a su mue e acaecida en la
capi al andaluza el 12 de ab il de 1858.
Po lo que se e i e e al ámbi o eligioso, López Cepe o ue nomb ado canónigo
de la ca ed al de Se illa po eal dec e o de 14 de no iemb e de 1835 y deán po eal
dec e o de 12 de ab il de 1844, llegando incluso a ac ua como ica io capi ula de la
a chidiócesis desde el 30 de junio de 1847, as la mue e del ca denal F ancisco Ja ie
Cien uegos y Jo ellanos, has a la oma de posesión del nue o a zobispo, Judas José
Romo, el 4 de ab il de 1848. En el mundo de la polí ica cabe des aca su pa icipación
en la Jun a de A mamen o y De ensa de Se illa en 1835 y, sob e odo, su ac uación
como ocal y p esiden e de la Jun a de De ensa de Se illa en 1843 du an e el ce co
de las opas espa e is as del gene al Van Halen, siendo nomb ado senado del eino
en 1845. En el campo uni e si a io, ob u o en 1843 una cá ed a en la Facul ad de
Teología de Se illa, de la que llegó a se decano en 1847. Además, ue miemb o de
di e sas academias, como la Real de la Lengua, la de Buenas Le as de Se illa, la de
Medicina y Ci ugía de Se illa o la de Ciencias Na u ales de Se illa, pe o sob e odo nos
in e esa des aca su pe enencia a la Real de Bellas A es de San Fe nando de Mad id
como académico de hono desde el 10 de ma zo de 1814 y a la Real de Bellas A es
de Se illa como consilia io desde el 5 de ma zo de 1835, aunque no oma ía posesión
has a el 30 de junio de 1844, y como p esiden e desde el 13 de eb e o de 1850 has a
su allecimien o.
Y es que uno de los asgos más acusados de la pe sonalidad de López Cepe o ue
la apasionada a i ción que desde su niñez mos ó po las bellas a es como él mismo
econoció en las Ca as apia ias y en su apun e au obiog á i co11. Su colección, a pesa
de las pé didas su idas en 1824, ue una de las más impo an es de la época po el
núme o y la calidad de las piezas eunidas con una ama que ascendió las on e as
nacionales has a el pun o de que su casa, con e ida en un au én ico museo, apa ecía
ci ada en las guías de Se illa como isi a obligada12. Aún no es á del odo cla o cómo
llegó a euni ce ca de un milla de pin u as con nume osas piezas de p ime ni el,
pe o pa ece e iden e que los al os pues os que llegó a ocupa y, sob e odo, su pa ici-
pación en las comisiones nomb adas en 1835 y 1837 pa a la c eación de un museo que
ecogie a las ob as p oceden es de los con en os sup imidos po la desamo ización
acili a on el acceso a un buen núme o de lienzos que en o as ci cuns ancias hab ía
esul ado imposible adqui i 13.
11 Ci . en TERUEL, «Rasgos cla es», ob. ci ., pág. 159; y PABÓN, «Del Deán López Cepe o»,
ob. ci ., pág. 470.
12 MERCHÁN CANTISÁN, Regla, El Deán López-Cepe o y su Colección Pic ó ica, Se illa,
1979.
13 VÁZQUEZ, Osca E., In en ing he a collec ion: pa ons, ma ke s and he s a e in nine een h-
cen u y Spain, Pennsyl ania, 2001, pág. 75. Sob e la pa icipación de López Cepe o en la o mación
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De acue do a su o mación en el ánsi o de siglos, el idea io a ís ico de López
Cepe o es u o imbuido del clasicismo ca ac e ís ico de la época e ac a io a la exu-
be ancia o namen al del ba oco al y como demos ó en su ac uación como di ec o
de la e o ma de la iglesia de la Uni e sidad de Se illa. La génesis de es e p oyec o
se encuen a en el claus o gene al uni e si a io celeb ado el 21 de junio de 183614
cuando se señaló la con eniencia de man ene la Anunciación con el mayo de los
cuidados, ya no sólo po hon a la memo ia de Ca los III, que había cedido el emplo
a la Uni e sidad, «sino ambién po conse a del modo más deco oso a un cue po
li e a io la mul i ud de bellezas a ís icas que con iene y epa a las de los daños que
puede habe causado el iempo»15. Pe o jun o al p oblema de la co ec a conse ación
de la iglesia ambién se abo dó la cues ión del desbo dan e apa a o deco a i o, p opio
de la ea alidad sac a del ba oco, que los jesui as le habían ido añadiendo du an e los
siglos XVII y XVIII16. En es e sen ido el claus o ue con unden e al a i ma «que se ía
ob a muy loable y que comen a ía la belleza del emplo si pu gándolo de los luna es
que le a ean apa ecía en oda su sencillez la g andiosidad de su áb ica». Se asumía
así el es ado de opinión gene ado décadas a ás po los comen a ios que An onio
Ponz había e ido en los dos concisos pá a os que dedicó a la ya en onces iglesia
uni e si a ia en el omo IX de su Viage de España17, en los que alabó los elemen os
clasicis as del edi i cio y c i icó su deco ación ba oca. Ponz había des acado la p opia
áb ica, «de buena a qui ec u a dó ica con medias columnas en los pos es del c uce o»,
y dos de los e ablos: el mayo , «de los mejo es de Se illa», con muy buenas pin u-
as, y el de la Concepción, en el b azo de la epís ola del ansep o, «que den o de un
a co sos enido de columnas compues as comp ehende o o de o den co in io con dos
cue pos» y que poseía buenas escul u as ( i g. 2). Es deci , alo ó odo lo que de es ilo
enacen is a había en el edi i cio: la pu eza de líneas del diseño de He nán Ruiz II; la
sencillez composi i a de co e escu ialense del e ablo mayo cons uido po el jesui a
del Museo de Bellas A es e BILBAO Y MARTÍNEZ, Gonzalo, Discu sos leídos en la solemne
ecepción del académico de núme o Excmo. S . D. Gonzalo Bilbao y Ma ínez y con es ación del
Excmo. S . D. Ma celiano San a Ma ía y Sedano celeb ada el día 21 de ma zo de 1935, Mad id,
1935, págs. 10 y 14; y MERCHÁN, El Deán López-Cepe o, ob. ci ., págs. 48-52.
14 A.H.U.S., lib. 948, Lib o de Claus os Gene ales de la Uni e sidad Li e a ia de Se illa,
1823-1868, Claus o gene al, 21-VI-1836, ols. 185-186.
15 Según se desp ende de la in o mación emi ida a la Di ección Gene al de Es udios en 1838
los p oblemas más g a es se localizaban en las bó edas, en las que no se había in e enido desde
que la Uni e sidad omó posesión de la iglesia, y en «los admi ables lienzos que iene de Roelas,
Cano, Pacheco y algunos o os pin o es se illanos de c édi o», cuyo de e io o obligaba con u gencia
a «sal a los de la uina que les amenazaba». A.H.U.S., lib. 1029, Minu as de comunicaciones al
Gobie no, 1814-1845, ol. 163.
16 Al espec o esul an muy in e esan es las e lexiones con enidas en GÓMEZ PIÑOL, Emilio,
«Re ablos y escul u as de las iglesias jesuí icas en Andalucía: del clasicismo en ino al esplendo
ba oco del ea o sac o», en El a e de la Compañía de Jesús en Andalucía, ob. ci ., págs. 149-
158.
17. PONZ, An onio, Viage de España, omo IX, 2.ª ed., Mad id, 1786, págs. 86-87.
Manuel López Cepe o y la e o ma de la iglesia de la Uni e sidad de Se illa 427
Alonso Ma ías (1604-1606) con pin u as de Ge olamo Lucen i da Co egio, An onio
Mohedano y Juan de Roelas18; y la o denación e iculada de aíz se liana del e ablo
de la Concepción, a ibuido a Juan Bau is a Vázquez el Mozo (c. 1580-1584), que se
insc ibía en un monumen al a co de iun o seiscen is a19. Po el con a io, censu ó las
«cha a inadas de colo es» que enmasca aban las po adas, la pin u a de los pila es
del c uce o, que cali i có de «ex a agancia», y el es o de los e ablos, «cosa mala en
quan o al a i i cio».
A mediados del siglo XIX el juicio de gus o emi ido po Ponz con inuaba igen e
como demues an los comen a ios de José Amado de los Ríos en 1844, Félix Gonzá-
lez de Léon ambién en 1844 y An onio Ma ía de Cisne os y Lanuza en 1853, que no
hicie on más que ep oduci pun ualmen e las opiniones exp esadas po el sec e a io de
la Academia de San Fe nando. No esul a, po an o, ex año que en aquel claus o uni-
e si a io de 1836 se habla a de mane a ex ensa sob e los cua o e ablos que es aban en
el cue po de la iglesia y el de San Ignacio de Loyola, que p esidía el b azo del e angelio
del ansep o, de los que se dijo que habían sido «hechos en iempos in elicísimos pa a
las a es y que desdecían de la magni i cencia y delicado gus o que se obse aba en el
al a mayo y en o o del c uce o dedicado a la Pu ísima Concepción, no able ambién
po su egula idad y buen gus o». En es e pun o, el ac a del claus o ecoge la in e en-
ción de López Cepe o, quien debió se , aunque así no se especi i que, el p oponen e de
que el es ado de la iglesia ue a cues ión a deba i en la eunión20. López Cepe o «hizo
no a que podía acudi se a odo con los despojos de los mismos al a es y o as cosas
que es aban de más y a eaban no poco, y que, desde luego, debía oma se p o idencia
pa a impedi la uina del emplo ya epa ando lo que no es u iese en buen es ado ya
aco dando lo con enien e sob e el uso que había de hace se de la yglesia, educida
hoy a una clase donde en aba una mul i ud de jó enes que odo lo ocaba y echaba a
pe de muchas cosas». Su p opues a se o ien aba en esa doble di ección ya apun ada:
p ime o, oma las medidas necesa ias pa a ga an iza la conse ación del edi i cio,
p ohibiendo su uso como aula –allí impa ía sus clases de i loso ía Manuel Ma ía del
Má mol–, y, segundo, elimina su deco ación ba oca. A is a de odo lo expues o y
deba ido, el claus o aco dó que el uso de la iglesia queda a educido a las ce emonias
18 BERNALES BALLESTEROS, Jo ge, «Re ablos y escul u as», en Uni e sidad de Se illa.
Pa imonio monumen al y a ís ico, ob. ci ., págs. 66-68; PALOMERO PÁRAMO, Jesús Miguel,
El e ablo se illano del Renacimien o, Se illa, 1983, págs. 475-478; y VALDIVIESO, En ique,
«La colección pic ó ica», en Uni e sidad de Se illa. Pa imonio monumen al y a ís ico, ob. ci .,
págs. 108-116.
19 BERNALES, «Re ablos y escul u as», ob. ci ., págs. 70-71; GÓMEZ MORENO, Manuel,
La escul u a del Renacimien o en España, Mad id, 1931, pág. 90; y PALOMERO, El e ablo se il-
lano, ob. ci ., págs. 336-338.
20 López Cepe o, en su apun e au obiog á ico, esc ibe en e ce a pe sona e i iéndose a sí mismo:
«Acudió al Real Claus o de la Uni e sidad li e a ia, cuyo emplo, aunque muy bueno, como ob a
de un discípulo de He e a, es aba abandonado y o uscadísimo po cuan os absu dos y mama achos
había podido aglome a la igno ancia y el mal gus o». PABÓN, «Del Deán López Cepe o», ob. ci .,
pág. 476.
F ancisco S. Ros González
428
eligiosas y a los ac os públicos p opios de la Uni e sidad, ales como g ados, jun as y
claus os, y comisionó a López Cepe o, en a ención a sus «no o ios conocimien os» en
ma e ia a ís ica, pa a emp ende la e o ma de la iglesia según los é minos indicados
y lo que pe mi iese el es ado económico de la ins i ución.
Las decisiones adop adas en junio de 1836 queda on un año en suspenso po cuan o
en el claus o gene al celeb ado el 2 de junio de 1837 ol ie on a a a se los mismos
asun os21. La sup esión de los con en os había ocasionado el cie e del dominico de San
Pablo, donde la Uni e sidad celeb aba la unción del pa ón San o Tomás de Aquino,
po lo que se aco dó aslada la a la iglesia de la Anunciación, «con cuyo mo i o se
a ó de p epa a la y ado na la con enien emen e al e ec o». Se p opusie on di e sas
medidas pa a que no sólo en es a ocasión sino ambién en el u u o la iglesia es u iese
«con el aseo y deco o que e a jun o» y «se p ocu ase e o ma algunas cosas de ellas
que a eaban su belleza y no es aban en a monía con la mages ad y elegancia del al a
mayo , ob a de los más dis inguidos a is as de la escuela se illana». Pa a ello se aco -
dó in o ma a Manuel Ma ía del Má mol que debía deja la expedi a pa a su limpieza
y la p epa ación de la unción, y que en adelan e no se pe mi iese impa i lecciones
en el emplo po que, «además de la epugnancia que en uel e po que se con ie e en
escuela lo que es luga de o ación, ae los g a ísimos incon enien es de come e se
i e e encias, des ui se len amen e el pa imen o y aún desapa ece algún e ec o».
Igualmen e, se nomb ó al p esbí e o Juan Nepomuceno Escude o como enca gado
del cuidado de la iglesia, donde se celeb aban misas dia ias y, en especial, los días de
p ecep o, «en que acudía un nume oso concu so de la plaza de abas os». Po úl imo, se
comisionó a Manuel López Cepe o «pa a que con la in eligencia que an o le dis ingue
en el conocimien o y ap ecio de las ob as a ís icas» p opusie a al claus o las medidas
necesa ias pa a esal a «la belleza del emplo» que es aba a eada po algunos e ablos
«hechos en iempos in elices pa a las a es».
López Cepe o no expuso al claus o sino a la Jun a de Hacienda de la Uni e sidad
su p oyec o de e o ma de la iglesia22, pe o, po desg acia, su in e ención no ue
ecogida de mane a po meno izada en el ac a de la eunión, lo que nos p i a de un
conocimien o más exac o del p og ama diseñado po el u u o deán. De lo que sí dejó
cons ancia el sec e a io ue de la opinión de López Cepe o, ya apun ada en el claus o
gene al de junio de 1836, de «que de ningún modo se ía necesa io oca a los ondos
del es ablecimien o pues con los despojos y e ec os que se inu iliza ían se pod ía hace
oda la ob a», op imis a p e isión que no se llega ía a cumpli .
T as la p esen ación del plan en ene o de 1838, las ob as debie on pone se en
ma cha de mane a inmedia a pues en el claus o gene al celeb ado el 25 de ma zo de
ese mismo año se aco dó que la unción de San o Tomás se celeb ase en la Uni e si-
dad «cuando lo pe mi iese la ob a que se es aba haciendo en la iglesia»23. La p ime a
21 A.H.U.S., lib. 948, Claus o gene al, 2-VI-1837, ols. 203 -204 .
22 A.H.U.S., lib. 952, Lib o de acue dos de la Jun a de Hacienda de la Uni e sidad Li e a ia
de Se illa, 1824-1845, Jun a de Hacienda, 27-I-1838, ol. 70.
23 A.H.U.S., lib. 948, Claus o gene al, 25-III-1838, ol. 213.
Manuel López Cepe o y la e o ma de la iglesia de la Uni e sidad de Se illa 429
ac uación que debió acome e se ue la del desmon aje de los e ablos ba ocos, con
cuya en a se espe aba i nancia oda la ope ación. Sólo se espe a on el mayo y el
de la Concepción, an posi i amen e alo ados po Ponz ( i g. 3). Del es o no quedó
nada, a excepción de algunas escul u as y pin u as, po que, según a i mó González de
León, e an « odos [los e ablos] de pésima cons uccion y chu igue escos, pe o con
magní i cas e i gies», en e las que des acaban las en onces a ibuidas a Juan Ma ínez
Mon añés24: la cabeza y manos de San Ignacio de Loyola, en el e ablo del b azo del
e angelio de asep o; los san os jesui as en los del mu o del e angelio de la na e,
sob e odo las cabezas y manos de o o San Ignacio y de San F ancisco de Bo ja25; y
el C is o de la Buena Mue e, en el del mu o de la epís ola de la na e26.
Pa a conoce los e ablos que se le an a on en la iglesia de la Anunciación en
iempos de los jesui as, algunos de los cuales se elimina on en 1838, exis e un docu-
men o de excepcional alo como es el manusc i o de An onio de Solís i ulado Los
dos espejos, en el que se compendian los dos siglos de his o ia de la casa p o esa de la
Compañía de Jesús en Se illa desde su undación has a el momen o de la edacción del
abajo en 1755. Además de eco da los p incipales sucesos acaecidos en ese pe iodo
y glosa la i gu a de los más des acados jesui as que habi a on el edi i cio, el pad e De
Solís e i e e «las alhajas o p endas de que se ha ido ado nando nues a casa y cómo
y cuándo se coloca on, y o as no icias dignas de i ja se en la memo ia, sacadas de
an iguos papeles que ha días ba allan dispe sos con la ca coma y el pol o, de los que
no pocos ap eciables nos ha obado el iempo, y de aquí ya cons a se ag adable es a
his o ia, cons a á ambién se necesa ia pa a conse a aquellos monumen os y los
que de nue o se añaden, en que ean ecogidos los que nos sucedie en lo que sin es e
apoyo o les se á un imposible o muy di i cul oso a e igua »27. Poco podía sospecha
el c onis a que dieciséis años después de edac a es as palab as los miemb os de la
Compañía se ían expulsados del país y sus bienes con i scados, y que los monumen os
po él desc i os se ían con el iempo en buena pa e despe digados o des uidos.
Po las no icias que apo a el pad e An onio de Solís y po o as uen es docu-
men ales sabemos que, además del mayo y el de la Concepción, exis ie on en la
24 T as los e ablos eliminados «ó den o de ellos se halla on ocul as ó que ni se sabia de ellas,
algunas buenas pin u as de Alonso Cano, y de Pacheco, que con las demas, se les da á colocacion».
GONZÁLEZ DE LEÓN, Félix, No icia a ís ica de Se illa, omo I, Se illa, 1844.
25 Sob e las imágenes de San Ignacio de Loyola y San F ancisco Ja ie , ob as de Juan Ma ínez
Mon añés en 1610 y 1624 espec i amen e, e AA.VV., Exposición Uni e si as Hispalensis.
Pa imonio de la Uni e sidad de Se illa, Se illa, 1995, págs. 46 y 47; BERNALES, «Re ablos y
escul u as», ob. ci ., págs. 68 y 70; y HERNÁNDEZ DÍAZ, José, Juan Ma ínez Mon añés (1568-
1649), Se illa, 1987, págs. 92, 93, 167-168, 171 y 203-205.
26 Sob e el C is o de la Buena Mue e, ob a de Juan de Mesa en 1620, e AA.VV., Exposición
Uni e si as Hispalensis, ob. ci ., pág. 50; BERNALES, «Re ablos y escul u as», ob. ci ., pág. 95;
GONZÁLEZ GÓMEZ, Juan Miguel y José RODA PEÑA, Imagine ía p ocesional de la Semana
San a de Se illa, Se illa, 1992, pág. 90; y PALOMERO PÁRAMO, Jesús Miguel, La imagine ía
p ocesional se illana: Mis e ios, Naza enos y C is os, 2.ª ed., Se illa, 1987, págs. 159-160.
27 A.H.U.S., ms. 331-219, DE SOLÍS, A., Los dos espejos, ob. ci ., lib. I, pág. 7.
F ancisco S. Ros González
436
de una plancha de b once que mos aba a amaño na u al las i gu as del ma imonio
en bajo elie e, i gu ando a sus pies el consabido epi a i o la ino. Sob e ella se colocó
una insc ipción en cas ellano:
«DE ESTE ENTERRAMIENTO HABLA ZÚÑIGA
EN EL AÑO DE 1524. Y EN EL DE 1840 SE
TRASLADÓ DEL COMBENTO DE LA VICTORIA
DE TRIANA, Á ESPENSAS DE LA ACTUAL SRA.
CONDESA DE BENAZUZA POR DILIGENCIA DEL
DR. D. MANUEL LOPEZ CEPERO ENCARGADO EN
LA REPARACION Y MEJORA DE ESTE TEMPLO»56.
También se aslada on a la Anunciación, con i nanciación de Ped o Téllez-Gi ón
y Beau o , XI duque de Osuna y XIII duque de A cos, los es os de los Ponce de León
p oceden es de la capilla mayo de la iglesia del exclaus ado con en o de San Agus ín.
Se deposi a on en los mu os de la na e, a de echa e izquie da, en e los en e amien os
de los Ribe a. Jun o a las lápidas o iginales se coloca on dos nue as dando memo ia
de la mudanza. La del lado de la epís ola ezaba:
«AQVI YACEN DON RODRIGO PONCE DE LEON, MARQVÉS DE
CÁDIZ, QVE FALLECIÓ EN 27 DE AGOSTO DE 1492, Y DOÑA
BEATRIZ, SV MVGER; SEPVLTÁRONSE EN LA CAPILLA
MAYOR DEL CONVENTO DE SAN AGVSTIN DE ESTA CIV-
DAD, DESDE DONDE SE TRASLADARON SVS RESTOS EN
EL AÑO DE 1840 Á ESPENSAS DEL EXCELENTÍSIMO SEÑOR
DON PEDRO TELLEZ DE GIRON, ACTVAL DVQUE DE OSVNA
Y ARCOS POR PATRIÓTICA DILIGENCIA DEL DOCTOR DON
MANVEL LOPEZ CEPERO, ENCARGADO POR EL CLAVSTRO
DE ESTA VNIVERSIDAD LITERARIA DE SEVILLA DE
LA REPARACION Y MEJORA DE SV TEMPLO»
Y la del lado del e angelio:
«LA EXCELENTISIMA SEÑORA DOÑA MARIA ALONSO PIMEN
TEL GIRON Y PONCE DE LEON, CONDESA DUQUESA DE BENA
VENTE, GANDIA, BEJAR Y ARCOS, ERIGIO ESTOS CUATRO
MONUMENTOS EN EL AÑO DE 1818, COLOCANDOLOS EN LA
CAPILLA MAYOR DEL CONVENTO DE SAN AGUSTIN, DONDE
YACIAN LOS SEPULCROS DE SU GLORIOSA ASCENDENCIA,
DESTRUIDOS POR LOS FRANCESES EN 1810, CUANDO OCUPA
56 AMADOR, Se illa pin o esca, ob. ci ., págs. 234-235; DE CISNEROS, Una isi a, ob. ci .,
págs. 30-31; GONZÁLEZ, No icia a ís ica, omo I, ob. ci ., pág. 216; y MARTÍN, Reseña his ó ica,
ob. ci ., págs. 101-102. Es udios ecien es en BERNALES, «Re ablos y escul u as», ob. ci ., pág.
76; y MORALES, Escul u a une a ia, ob. ci ., págs. 78-80.
Manuel López Cepe o y la e o ma de la iglesia de la Uni e sidad de Se illa 437
RON LA CIUDAD, FUERON TRASLADADOS A ESTE LUGAR
EN EL AÑO DE 1840 CON LOS RESTOS QUE PUDIERON
HALLARSE, Y TAMBIEN LAS DOS GRANDES TABLAS DE
MURILLO, QUE ESTABAN EN DICHA CAPILLA, Y SON DEL
PATRONATO DE ESTA ILUSTRE CASA»57.
Los cuad os de Mu illo ci ados son dos óleos sob e abla pin ados en 1667 con
los emas de San Agus ín y la T inidad y San Agus ín con la Vi gen y el Niño que
no llega on a aslada se a la Anunciación, a pesa de los deseos del duque, pasando
di ec amen e al Museo de Bellas A es donde se conse an.
El conjun o de sepulc os más espec acula po núme o y calidad de los que se
ins ala on en la iglesia uni e si a ia ue el de la amilia Ribe a p oceden e de la ca u-
ja de San a Ma ía de las Cue as. López Cepe o los conocía pe ec amen e pues u o
opo unidad de es udia los con de enimien o e, incluso, ealiza una in es igación
documen al sob e ellos en el a chi o del monas e io du an e su eclusión en e 1816 y
1819. La opinión que enía de es os monumen os no podía se más a o able, de ahí su
p e ensión de aslada los al asco o ca ed alicio: «Los en e amien os de los Ri e as,
ma queses de Ta i a, Duques de Alcalá pos e io men e, y hoy ag egados a la Casa de
Medinaceli son de an g an mé i o en su géne o que pocos pueden igualá sele, como
asegu a Pons [la e e encia ine i able] y odos los in eligen es, no solo de España, sino
en I alia donde ue on hechos, siendo Vi ey Don Fad ique Hen iquez de Ri e a, que
dejó en ellos a sus pad es el más sun uoso y ico es imonio de la piedad i lial»58.
Aunque sabemos que López Cepe o ue in o mado en julio de 1838 po Se a i n Es-
ébanez Calde ón, en onces je e polí ico de la p o incia de Se illa, de que la Ca uja iba
a se des inada a áb ica de loza59, él enía abajando desde iempo an es en la sal ación
de sus sepulc os. Según De Cisne os y Lanuza, en un p incipio se iban a lle a al Museo
de Bellas A es, pe o la al a de ondos us ó el p oyec o y sólo se asladó la lápida
de b once de Pe A án de Ribe a60. An e los iesgos que co ía el es o, López Cepe o,
g acias a la mediación de su amiga la ma quesa de Valgo ne a, se puso en con ac o con
Luis Fe nández de Có do a-Figue oa y Bena ides, XIV duque de Medinaceli, quien,
pa a su so p esa, desconocía la exis encia de ales en e amien os y que pe enecie an
a su casa. El 25 de mayo de 1838, Manuel Masa, adminis ado gene al del ducado de
Alcalá, in o mó a López Cepe o de que el duque había encon ado muy sa is ac o ia la
p opues a de aslada los sepulc os de sus an epasados a la iglesia de la Anunciación
y que es aba dispues o a i nancia la ope ación con 1.000 ducados, condicionando su
57 DE CISNEROS, Una isi a, ob. ci ., págs. 43 y 61-62; y MARTÍN, Reseña his ó ica, ob.
ci ., págs. 116-118 y 125-126. Es udio ecien e de los en e amien os de los Ponce de León en
BERNALES, «Re ablos y escul u as», ob. ci ., pág. 76.
58 PABÓN, «Del Deán López Cepe o», ob. ci ., pág. 475.
59 VILLACAMPA, Ca los G., «Documen os sob e la aslación de los sepulc os de la Ca uja
de Se illa, a la iglesia de la Uni e sidad Hispalense», en Anales de la Uni e sidad Hispalense, n.º
II, Se illa, 1942, págs. 139-140.
60 DE CISNEROS, Una isi a, ob. ci ., págs. 18-19; y MERCHÁN, El Deán López-Cepe o, ob.
ci ., págs. 35-36.
F ancisco S. Ros González
438
acep ación a que el claus o consigna a en un acue do el econocimien o de la p opie-
dad del duque sob e los sepulc os sin que po el aslado pudie a en ningún iempo
a ibui se a la Uni e sidad de echo alguno sob e ellos. An e es a espues a a i ma i a,
el ec o de la Uni e sidad mandó el 22 de junio que los maes os Juan Gui a d y José
Ma ía Rome o econocie an los sepulc os y ce i i casen el cos o ap oximado que po-
d ía ene su aslado y colocación en la Anunciación. Gui a d y Rome o decla a on
el 25 del mismo mes que la aslación e ins alación de los sepulc os pod ía ascende
a 11.000 eales de ellón más o menos, casualmen e, o quizá no, la misma can idad,
1.000 ducados, que o ecía el duque. Vis o el pe i aje, F ancisco Po úa, síndico i scal
de la Uni e sidad, decla ó el 28 de agos o que con lo o ecido po el duque se podía
sub eni a la ob a y que e a «de opinión que, admi iendo las jus as condiciones que
ha impues o a su libe alidad, se p oceda desde luego a la aslación y colocación de
monumen os a ís icos an céleb es que hon a án a la ylus ísima y sabia co po ación
que ha p ocu ado conse a los». El asun o ue, i nalmen e, lle ado al claus o gene al
que, «con encido de que de la acep ación de la o e a del excelen ísimo seño duque
de Medinaceli se seguían odas las en ajas e e idas y econocido al celo, e i cacia y
ac i idad del seño Cepe o y a la gene osidad de su excelencia, aco dó unánimemen e
que se acep ase dicha o e a en los é minos y con las jus as condiciones pues as po su
escelencia y consen idas po el seño síndico i scal, que daba pode y comisión especial
al seño doc o don Manuel López Cepe o pa a que a nomb e del cue po se hicie a
ca go de co e con la di ección de oda la ob a, pe cibi y dis ibui la can idad que
se o ece, o o ga la co espondien e esc i u a an e el esc ibano público don Miguel
González de Andía, doc o de es a Uni e sidad, a cuyo e ec o se diese inmedia amen e
po mí, el in asc ip o [sec e a io, An onio Ma ín Villa], es imonio del espedien e de
es e acue do y con es a al escelen ísimo seño duque mani es ándole en los é minos
más esp esi os el econocimien o de la Uni e sidad po la a o able acogida que
había dado a la insinuación que se le hizo a su nomb e y la dis inción que le me ecía
escogiendo su magní i co emplo pa a depósi o de los bellísimos sepulc os de sus
p ogeni o es y, po úl imo, que se diesen g acias al mismo seño Cepe o, p omo edo
con celo in a igable del lus e y deco o de es a co po ación y conse ado ilus ado de
los p odigios de las a es»61.
Aunque el acue do claus al se omó en sep iemb e de 1838, el econocimien o de
p opiedad de los sepulc os a a o del duque de Medinaceli, con las condiciones po
és e exigidas, no se esc i u ó has a el 7 de ene o de 184062. El o o gan e, que no e a
o o que López Cepe o, decla ó que ya habían sido asladados a la iglesia uni e si a-
ia desde la Ca uja «los monumen os a ís icos siguien es: dos sepulc os g andes de
má mol que es aban en la sala llamada de Capí ulo del e e ido monas e io, a sabe , el
del ilus ísimo seño don Ped o En íquez, adelan ado mayo de la Andalucía, y el de la
61 A.H.U.S., lib. 948, Claus o gene al, 16-IX-1838, ols. 217 -220.
62 A chi o His ó ico P o incial de Se illa, sección P o ocolos No a iales, leg. 869, ols. 11-
15.
Manuel López Cepe o y la e o ma de la iglesia de la Uni e sidad de Se illa 439
seño a doña Ca alina de Ri e a, su muge ; o os dos más pequeños ambién de má mol
que es aban en la yglesia del mismo monas e io y con ienen diez bus os del ilus e
seño Pe A án de Ri e a, undado de la casa de es e nomb e, y de o as pe sonas, sus
descendien es; la plancha sepulc al de b once del excelen ísimo seño don Pe A án
de Ri e a, duque de Alcalá, p ime ma qués de Ta i a, conde de los Mola es, ise ey
de Nápoles y adelan ado mayo de la Andalucía»63. El documen o no a ial concluye
con el comp omiso de la Uni e sidad de cus odia y cuida «los ci ados monumen os
a ís icos con el mayo esme o».
Po an o, a p ime os de ene o de 1840 los sepulc os de los Ribe a, incluida la
lauda inicialmen e lle ada al Museo de Bellas A es, se encon aban ya en la Anun-
ciación, a donde se habían asladado no sin p oblemas ( i g. 7). El desmon aje de los
monumen os depa ó más de doscien as piezas, algunas con un peso de 96 quin ales y de
g an longi ud, como las de los a qui abes, de modo que «ni había ca os que pudiesen
ca ga las, ni las o uosas calles de Se illa pe mi ían que llega pudiesen al cen o de
la ciudad». Los cos es aumen a on y los 1.000 ducados o ecidos po el duque esul a-
on insu i cien es, po lo que López Cepe o u o que pedi le más dine o64. Además, la
escul u a del genio llo oso del sepulc o de Ped o En íquez, la única que se conse aba
de las dos que o iginalmen e u o, es aba deposi ada en la ca ed al. A eque imien o
del adminis ado gene al del ducado de Alcalá, se lle ó a la Anunciación y se colocó
en el sepulc o en julio de 184265. Finalmen e, el 15 de ma zo de 1843, Luis Tomás de
Villanue a Fe nández de Có do a, XV duque de Medinaceli as el allecimien o de
su pad e el 7 de julio de 1840, ap obó el dibujo que López Cepe o le había p opues o
pa a las ejas que habían de p o ege los sepulc os y o denó su cons ucción del modo
más económico p escindiendo del do ado y pin ándolas de neg o66.
En el amo más ce cano al c uce o se ins ala on los sepulc os del adelan ado mayo
de Andalucía Ped o En íquez (+1492) y de su esposa Ca alina de Ribe a (+1505), en los
lados del e angelio y de la epís ola espec i amen e. Ambos e an ob as geno esas en
má mol blanco, el p ime o lab ado po An onio Ma ía de Ap ile de Ca ona en 1520, y
el segundo, po Pace Gacini en o no a esa misma echa67. En el suelo de la na e, en el
espacio si uado en e los dos sepulc os an e io es, se colocó la lauda de b once de Pe
63 Sob e la ubicación o iginal de los sepulc os de los Ribe a en la ca uja e CUARTERO Y
HUERTA, Bal asa , His o ia de la ca uja de San a Ma ía de las Cue as, de Se illa, y de su ilial
de Cazalla de la Sie a, omo II, Mad id, 1954, págs. 645-657.
64 PABÓN, «Del Deán López Cepe o», ob. ci ., pág. 476.
65 VILLACAMPA, «Documen os», ob. ci ., págs. 141-142. En 1859, el duque de Medinaceli
en egó la es a ua de o o genio pa a el mismo sepulc o. A.H.U.S., lib. 1081, Expedien es a ios de
la Uni e sidad de Se illa, 1825-1861, sin ol.
66 VILLACAMPA, «Documen os», ob. ci ., págs. 142-143.
67 Sob e los sepulc os de Ped o En íquez y Ca alina de Ribe a e LLEÓ CAÑAL, Vicen e,
Nue a Roma. Mi ología y Humanismo en el Renacimien o se illano, 2.ª ed., Se illa, 2001, págs.
146-155 y 155-175; y MORALES, Escul u a une a ia, ob. ci ., págs. 34-43.
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440
A án de Ribe a (+1571)68. Los es an es sepulc os amilia es y sus lápidas se dispusie on
de o ma simé ica eunidos en cua o g andes nichos abie os en los mu os de la na e,
enma cados po pilas as co in ias lab adas en yeso y ce ados po las ejas de hie o
an es mencionadas69. La memo ia de su aslado quedó consignada en una lápida:
«ESTOS CUATRO ENTERRAMIENTOS DE LA CASA
DE RIBERA Y LA GRAN PLANCHA DE D PEDRO
AFAN SE TRASLADARON DE LA CARTUJA DE
LAS CUEVAS EN EL AÑO DE 1838 A ESPENSA
DEL EXO. SR. DUQUE DE MEDINACELI Y ALCALA
SUCESOR DE SUS ESTADOS–EL CLAUSTRO DE
LA UNIVERSIDAD LES DIO LUGAR EN SU
TEMPLO, HABIENDO RECONOCIDO EL PATRONATO
EN ESCRITURA OTORGADA POR SU APODERADO
EL D . D.N MANUEL LOPEZ CEPERO PROMOVEDOR
DE LA TRASLACION Y COLOCACION»70.
Tan sólo queda on en la Ca uja los es os de Alonso de A cos, conquis ado de
Gib al a , lo que hizo exclama a González de León: «¡Has a los cada e es ienen o -
una y desg acia!»71. Su p o es a ue oída y al año siguien e se aslada on a la iglesia
uni e si a ia, deposi ándose en medio del c uce o. Jun o a su lauda o iginal se colocó
o a lápida:
«EL SR. D. JOSÉ DE HEZETA,
GEFE POLÍTICO DE LA PROVINCIA
Y COMISIONADO REGIO EN LA UNIVERSIDAD,
Y EL EXCMO. SR. D. D. MANUEL LOPEZ CEPERO,
DEAN DE LA SANTA YGLESIA
CUIDARON DE QUE SE TRASLADASEN Á ESTE SITIO
EN 18 DE DICIEMBRE DE 1845,
LOS RESTOS MORTALES DE D. ALONSO DEL ARCO,
CONQUISTADOR DE GIBRALTAR»72.
A pesa de que López Cepe o p ome ió en a ias ocasiones que la e o ma del em-
plo no ocasiona ía gas o alguno a las a cas de la Uni e sidad la ealidad ue muy dis in a,
68. Sob e el sepulc o de Pe A án de Ri e a e MORALES, Escul u a une a ia, ob. ci ., págs.
80-82.
69 Sob e el es o de los sepulc os de los Ri e a e MORALES, Escul u a une a ia, ob. ci .,
págs. 43-47 y 68-73.
70 DE CISNEROS, Una isi a, ob. ci ., págs. 56-60; y MARTÍN, Reseña his ó ica, ob. ci ., pág.
111.
71 GONZÁLEZ, No icia a ís ica, omo I, ob. ci ., pág. 225.
72 MARTÍN, Reseña his ó ica, ob. ci ., págs. 131-134. Sob e la lauda de Alonso de A cos e
BERNALES, «Re ablos y escul u as», ob. ci ., pág. 77.
Manuel López Cepe o y la e o ma de la iglesia de la Uni e sidad de Se illa 441
como se comp obó desde el p ime momen o. La en e gadu a de la ob a emp endida
acabó epe cu iendo en la mal echa economía de la ins i ución73, sob e la que ambién
se es aban ca gando en es os momen os los cos es ocasionados po ob as ealizadas en
o as pa es del edi i cio y la cons ucción de la biblio eca, pues la comisión del Museo
enca gada de la o mación de una biblio eca pública con odas las que pe enecie on a
los sup imidos con en os de la p o incia había aco dado el 9 de eb e o de 1838 que
se es ablecie a en la Uni e sidad Li e a ia. Las cuen as uni e si a ias de es os años
mues an cla amen e el aumen o su ido en los gas os de albañile ía y ca pin e ía. Si
en 1836 en es e apa ado se consignó un ca go de 4.703 eales y 9 ma a edíes y en
1837 uno de 3.311 eales y 28 ma a edíes, en 1838 los cos es se dispa a on has a los
27.462 eales y 30 ma a edíes74.
La si uación esul ó an apu ada que el ec o acabó di igiéndose el 18 de agos o
de 1838 a la Di ección Gene al de Es udios75, a la que, an es que nada, pidió disculpas
po no habe in o mado de la ob a de la iglesia «po que los cos os de ella no salían de
los ondos de la Uni e sidad». En su esc i o, el ec o a i maba que los buenos o i cios
de López Cepe o habían log ado «que los p oduc os de los e ec os inú iles del emplo
hayan bas ado pa a que una ob a an p olija y cos osa se haya podido lle a a pun o de
es a casi concluida», pe o que los gas os habían aumen ado con la ob a de la biblio eca,
y acababa solici ando pe miso pa a sus ae «algunos ondos de la Uni e sidad a es e
obje o en que se in e esan las a es y el deco o y dignidad del claus o». El di ec o
gene al de Es udios, Agus ín Con e as, espondió el 9 de oc ub e o denando un in o me
ace ca de si se podían des ina algunos ondos de la Uni e sidad «pa a es e obge o sin
desa ende a la enseñanza»76. En el lib o de minu as de comunicaciones de la Uni e -
sidad no hemos encon ado la espues a al eque imien o de la Di ección Gene al. Es
posible que no llega a a en ia se y, en consecuencia, que no se concedie a el pe miso
solici ado. Así pa ece indica lo la decisión adop ada po la Jun a de Hacienda el 21 de
oc ub e. An e la amenaza de queda desa endidas cues iones de p ime a necesidad, se
o denó que la Deposi a ía no abonase can idad alguna pa a las ob as de la iglesia y la
biblio eca77. Como e a p e isible, es a decisión o iginó p oblemas. En ma zo de 1839
se p esen ó una cuen a del maes o de ob as que ascendía a 8.500 eales. La Jun a de
Hacienda, as «alguna discusión», aco dó abona sólo las can idades u gen es «pues de
las que no lo uesen se p ocu a ía hace las ges iones necesa ias pa a que las abonase
quien co esponda y que en lo sucesi o no se acili en absolu amen e más can idades
po azón de ob a que aquellas que el seño deposi a io de e mine según la necesidad y
73 Sob e la economía uni e si a ia en es a época e NAVARRO HINOJOSA, Rosa io, «La
Uni e sidad de Se illa du an e la Década Absolu is a y la consolidación del Es ado libe al (1823-
1868)», en V Cen ena io. La Uni e sidad de Se illa, 1505-2005, Se illa, 2005, págs. 279-286.
74 A.H.U.S., lib. 1872, Lib o de cuen as de la Real Uni e sidad Li e a ia de Se illa que p incipia
desde que omó posesión la nue a Jun a de Hacienda, 1825-1840, sin ol.
75 A.H.U.S., lib. 1029, Minu as de comunicaciones al Gobie no, 1814-1845, ol. 163.
76 A.H.U.S., lib. 972, Reales ó denes, 1833-1845, ol. 164.
77 A.H.U.S., lib. 952, Jun a de Hacienda, 21-X-1838, ol. 77 .
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u gencia de ellas»78. En las cuen as de 1839, en el apa ado de albañile ía y ca pin e ía
sólo se consignan unos gas os de 783 eales y 28 ma a edíes79.
Es a complicada si uación pa ece que pudo supe a se p on o. En la Jun a de Ha-
cienda del 8 de ma zo de 1840 se a ó de la necesidad que había de conclui la ob a
de la iglesia y que quedase habili ada pa a su uso en las unciones eligiosas y demás
ac os, aco dándose ocu i a los gas os que uesen de absolu a necesidad pa a su e mi-
nación, asun o que con inua ía a ca go de López Cepe o, a quien se comisionaba aho a
ambién pa a la e o ma de la cáma a ec o al80. E ec i amen e, en los meses siguien es
se documen a una se ie de pa idas impo an es des inadas a es e i n. En sep iemb e de
1840, se en ega on a López Cepe o dos pa idas de 10.000 y 8.100 eales, la p ime a
po cuen a de la ob a de la iglesia y de una sille ía pa a uso del claus o en los días de
ce emonias y la segunda po la comp a y colocación de las losas de la iglesia81. En las
cuen as comp endidas en e el 18 de oc ub e de 1840 y el 30 de sep iemb e de 1841
se ecogen unos gas os de 26.864 eales en la iglesia y la sille ía82, y en las del cu so
1841-1842, 4.932 eales, impo e de dos sillas ec o ales, según el ecibo p esen ado
po López Cepe o el 18 de oc ub e de 184183.
La en e gadu a del p oyec o y los p oblemas de i nanciación acaba on me mando
el ánimo de López Cepe o. El 26 de julio de 1840 mani es ó a la Jun a de Hacienda
lo cansado que es aba de la di ección, las cuen as y demás menudencias de la ob a y
pidió que se le ele ase de su enca go. La Jun a buscó una solución de comp omiso y
aco dó que con inuase en la di ección de la ob a, «si bien las cuen as gas os y ma e-
ialidad de ella co iese po los seño es con ado y deposi a io»84. Pe o es a decisión
no acabó con las p eocupaciones que habían ago ado a López Cepe o has a el pun o
de solici a su cese al en e de la di ección de las ob as. Además de la es au ación
de la iglesia, López Cepe o se enca gó, como hemos is o, de la cons ucción de unos
bancos pa a el claus o. La jus i i cación de las cuen as de ambos p oyec os se con i -
ió en un au én ico queb ade o de cabeza as se p esen adas a la conside ación de
la Jun a de Hacienda en oc ub e de 184085. Se ía p olijo de alla las discusiones y los
ámi es que se siguie on du an e años pa a pone en o den y ap oba es as cuen as.
La azón úl ima e a la inde i nición con la que el claus o gene al había comisionado
a López Cepe o como di ec o de la e o ma sin especi i ca cla amen e sus unciones
ni sus mé odos de ac uación. Él mismo se de endía alegando que «no había manejado
ni adminis ado ondos algunos de la Uni e sidad, que sólo ha enido a su ca go la
di ección de la pa e a ís ica de las ob as y que siemp e ha c eído que es o e a lo único
78 Ídem, Jun a de Hacienda, 4-III-1839, ols. 78 -79.
79 A.H.U.S., lib. 1872, sin ol.
80 A.H.U.S., lib. 952, Jun a de Hacienda, 8-III-1840, ol. 96- .
81 A.H.U.S., leg. 675, sin ol.
82 A.H.U.S., leg. 678, doc. 6 (2); y A.H.U.S., leg. 679, sin ol.
83 A.H.U.S., leg. 675, sin ol.
84 A.H.U.S., lib. 952, Jun a de Hacienda, 26-VII-1840, ols. 97 -98.
85 Ídem, Jun a de Hacienda, 2-X-1840, ol. 100.
Manuel López Cepe o y la e o ma de la iglesia de la Uni e sidad de Se illa 443
que se le había encomendado», de mane a que iba enca gando con absolu a libe ad los
abajos a maes os de su con i anza y pasando después las ac u as a la Uni e sidad,
o ma de p ocede que no sa is i zo a aquellos que p e e ían el sis ema de ajus e po un
an o alzado86. Aún en 1845 el asun o seguía sin ce a se. Con echa del 4 de eb e o, la
Jun a de Cen alización o denó o ma una liquidación de las can idades que an o de la
pa e ma e ial como de la de pe sonal se hubiesen dejado de sa is ace con an e io idad
al 1 de ene o, po lo que la Jun a de Hacienda pidió a López Cepe o que en egase las
cuen as de la ob a de la iglesia pa a pode da cumplimien o a la o den, espondiendo
és e que « espec o de los gas os causados en las ob as de la yglesia y biblio eca de la
Uni e sidad sólo puede e e i se a las cuen as p esen adas»87.
Según el analis a Velázquez y Sánchez, la iglesia de la Anunciación quedó habi-
li ada pa a el cul o en 1841 y se inaugu ó el 7 de junio con mo i o de las exequias po
Manuel Ma ía del Má mol88. Pe o la ape u a del emplo no signi i có el i n de las ob as.
En 1842, el isi ado ecomendaba «la mejo a del local de las clases y conclusión del
emplo, enca gando se p opongan los medios y a bi ios que les sugie an el celo po
el bien público»89.
No ue has a a ios meses después cuando López Cepe o se p esen ó an e la Jun a
de Hacienda pa a in o ma ace ca del es ado de las ob as de la iglesia y la biblio eca
y qué es aba po hace en ambas. Oída su exposición, la Jun a aco dó que con inuase
en la di ección a ís ica de la ob a de la iglesia, que segui ía en la medida que pe mi-
iesen los ondos de la Uni e sidad, y que p epa ase un p esupues o «pa a conclui
los san os y coloca los en la iglesia», en e e encia a las imágenes p oceden es de los
an iguos e ablos a las que debía busca se nue a ubicación90. Es e p esupues o lle a
echa de 17 de junio de aquel mismo año 1842 y es á i mado po Juan Gui a d con el
is o bueno de López Cepe o91. Su impo e sumaba 5.010 eales desglosado en pa idas
como la de la colocación del C is o de la Buena Mue e, cues ión que López Cepe o
había plan eado a la Jun a de Hacienda, pidiendo és a que sus gas os se incluye an en
el p esupues o92:
«Pa a coloca el San o C is o en la sac is ía pequeña o mándole mesa de al a , mon e
donde descanse la c uz, saca la es an e ía bieja pa a desaoga el local, esanándola,
blanqueándola oda y go e na la bid ie a... 800
86 Ídem, Jun as de Hacienda, 18-XII-1840, ols. 101 -102; 15-I-1841, ols. 103 -105; 16-VII-
1841, ol. 100; 26-VIII-1841, ol. 110 ; 17-X-1841, ol. 112; 31-I-1842, ols. 124 -125; 4-II-1842;
ols. 127 -128; 12-III-1842, ol. 131- ; y 17-IV-1842, ol. 134.
87 Ídem, Jun as de Hacienda, 25-II-1845, ols. 185 -186; y 4-V-1845, ols. 187-188.
88 VELÁZQUEZ Y SÁNCHEZ, José, Anales de Se illa, Se illa, 1872, pág. 533.
89 A.H.U.S., lib. 952, Jun a de Hacienda, 13-I-1842, ols. 120 -121.
90 Ídem, Jun a de Hacienda, 16-V-1842, ol. 134 .
91 A.H.U.S., leg. 679, sin ol. Es e p esupues o se p esen ó a la Jun a de Hacienda el 16 de julio
de 1842. A.H.U.S., lib. 952, ol. 140.
92. A.H.U.S., lib. 952, Jun a de Hacienda, 12-VI-1842, ol. 136 .
F ancisco S. Ros González
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Se pod á coloca en el al a cola e al del lado de epís ola bajando la Concepción
sob e la mesa de al a y el co nisamen o p ime o poniendo sob e él el basamen o bajo,
su cos o se á seiscien os eales, pe o no po es o se omi i á el abili a la sac is ía pa a
el uso de la yglesia.
Po una mano, dedos, pluma y lib o de los seis san os que an de i colocados en los
pedes ales nue os... 200
Po se a el pa imen o debajo de la media na anja con cien o diez lozas de Málaga
de diez a once pulgadas cuad adas... 870
Po seis se adu as con dos lla es pa a el abe náculo... 050
Resana odo el basamen o bajo del e ablo mayo desde el al o de los pedes ales al
suelo, siendo de ama illo... 160
Si el esano a de se do ado asciende a quinien os.
Re oca los ocho san os que an de i en los ocho pedes ales, ba nisa los y bes i es...
1.400
Pin a una on ale a que es á en blanco y ba nisa las es... 120
Do a los pe i les de los seis pedes ales nue os y b uñi los ymi ados a pied a... 750
La a el San o C is o pin a el Mon e y la c uz... 100
Limpia oda la yglesia desde las co nisas al suelo, coge ba ios pique es bajos y
blanquea al o de una a a... 500
Po saca el escomb o que hay y el que se aga... 060
Suma o al... 5.010 eales»
El esul ado de la e o ma di igida po López Cepe o quedó efl ejado en el in en-
a io de la Uni e sidad Li e a ia echado el 5 de mayo de 1846 en el que se desc ibía la
ubicación de los es e ablos y los sepulc os ya ci ados además de dieciséis escul u as
y nue e pin u as pendien es de colocación93. En e las imágenes aún no ins aladas se
encon aba el C is o de la Buena Mue e, asun o que ya había causado la ala ma de
González de León, quien había ad e ido «que no puede desen ende se, ni abandona se,
como lo es á po aho a con g a e pe juicio de an buena escul u a, [...] que po lo que
ep esen a, y po su mé i o a ís ico es el p ime ado no que debe ene es e Museo de
a es, y es e pan eon de sepulc os magni i cos»94. Es a conside ación del emplo como
museo es e elado a de la in ención de su p omo o y de la isión que sus con empo-
áneos u ie on del mismo. Al e e i se a la nue a colocación del C is o de la Buena
Mue e en el lado del e angelio del ansep o, An onio Ma ía de Cisne os esc ibió: «Po
algun iempo ha es ado ocul o en la sac is ia, mas al se una ob a maes a del a e, ha
hecho se le sacuda el pol o y se ha espues o á la admi acion de cuan os lo examinen,
bien con ojos a ís icos, bien con de ocion c is iana»95. Las ac uaciones lle adas a cabo
habían enido un doble sen ido. Po un lado, se había do ado al emplo de la g a edad
y el deco o que el ideal clasicis a exigía pa a el cul o96. Po o o, la iglesia se había
93 A.H.U.S., leg. 650, sin ol.
94 GONZÁLEZ, No icia a ís ica, omo I, ob. ci ., págs. 215, 220 y 225.
95 DE CISNEROS, Una isi a, ob. ci ., pág. 36.
96 El gus o clasicis a po la cla idad composi i a lle ó incluso a mu ila el sepulc o de Ca alina
de Ribe a. De las seis escul u as que igu aban sob e el en ablamen o sólo se deja on dos, las o as
Manuel López Cepe o y la e o ma de la iglesia de la Uni e sidad de Se illa 445
con e ido en un au én ico museo que podía se isi ado pa a sa is acción del pu o
goce es é ico y conocimien o del pasado.
A lo la go del siglo XX se ue on p oduciendo cambios en el in e io de la iglesia
de la Anunciación. En 1914 se descub ie on las pin u as de la cúpula y el ansep o
que López Cepe o había ocul ado bajo una capa de cal97. Años más a de, el e ablo de
la Vi gen de Belén que se había en en ado al de la Concepción se desplazó al mu o
del e angelio de la na e y su luga se e o mó pa a expone las imágenes de la nue a
he mandad de los Es udian es, en e ellas el C is o de la Buena Mue e, que allí pe ma-
necie on has a su aslado a la capilla de la an igua Fáb ica de Tabacos en 1966 ( i g. 8).
Es e espacio lo ocupan desde 1970 los i ula es de la he mandad del Valle. A comienzos
de la década de los se en a se p odujo la al e ación más impo an e cuando se c eó el
Pan eón de Se illanos Ilus es en la an igua c ip a de los jesui as y a ella se aslada on
odos los monumen os une a ios de la iglesia a excepción de los g andes sepulc os de
Ped o En íquez y Ca alina de Ribe a que pe manecie on en la iglesia98. És os y los del
es o de la amilia Ribe a acaba ían eg esando a su emplazamien o o iginal en la ca uja
de San a Ma ía de las Cue as con mo i o de las ob as de ehabili ación e ec uadas en
el monas e io de ca a a la celeb ación de la Exposición Uni e sal de 199299.
De es a mane a, en apenas siglo y medio, la iglesia ol ió a queda casi acía,
como lo es u o en 1838 cuando los e ablos ba ocos ue on aba idos po el empeño
clasicis a de López Cepe o. Hoy día son pocos los as os isibles de aquella in e en-
ción decimonónica que p e endió ecupe a la p imi i a belleza del edi i cio dándole un
«ai e de an igüedad»: el a co iun al del e ablo del lado del e angelio del ansep o, los
huecos dejados en los mu os de la na e po los sepulc os de Ped o En íquez y Ca alina
de Ribe a y las escul u as de san os p oceden es de los an iguos e ablos jesuí icos
que, a excepción del San Ignacio y el San F ancisco de Bo ja de Mon añés, expues os
de mane a pe manen e en el e ablo mayo , no acaban de ene acomodo de i ni i o,
a iando pe iódicamen e de ubicación.
cua o «se pusie on en o os sepulc os [los a cosolios de las umbas meno es de los Ribe a] pa a
desca ga algun an o és e del excesi o o na o». MARTÍN, Reseña his ó ica, ob. ci ., pág. 112. C .
MORALES, Escul u a une a ia, ob. ci ., pág. 41.
97 HERNÁNDEZ, La Uni e sidad Hispalense, ob. ci ., págs. 19-20.
98 BERNALES, «Re ablos y escul u as», ob. ci ., págs. 74-82.
99 AA.VV., La Ca uja ecupe ada. Se illa 1986-1992, Se illa, 1992, págs. 78-83.
F ancisco S. Ros González
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Fig. 7. En los mu os de la na e, dispues os en esponsión, se ins ala on los sepulc os meno es
de los Ribe a en a cosolios neoclásicos, las lápidas de los Ponce de León y los monumen os
de Ped o En íquez y Ca alina de Ribe a. Fo o eca del Labo a o io de A e, Uni e sidad de
Se illa. Manuel Mo eno, 10-III-1954.
Fig. 8. López Cepe o quiso digni i ca el monumen al in e io de la Anunciación con sepulc os
y e ablos de co e clásico. En la imagen ya apa ecen en el e ablo del ansep o los i ula es
de la he mandad de los Es udian es. Fo o eca del Labo a o io de A e, Uni e sidad de Se illa.
Manuel Mo eno, 10-III-1954.