Estudio crítico de la razón instrumental totalitaria en Adorno y Horkheimer
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Resumen Este estudio contempla la consolidación de la razón instrumental en la sociedad moderna. Se explica la dificultad de la oposición a la lógica de la cultura instrumental y las vías alternativas abiertas por Adorno y Horkheimer. Abstract This article contemplates the consolidation of the instrumental reason in the modern society. The difficulty is explained from the opposition to the logic of the instrumental culture and the alternative ways opened up by Adorno and Horkheimer. Palabras Claves: Estudios Culturales / Teoría Crítica/ Razón Instrumental/ Tecnocracia / Hegemonía / Dominio/ Escuela de Francfort Keywords: Cultural Studies / Critical Theory / Instrumental Reason / Technocracy / Hegemony / Domain / Francfort´s Institute La epistemología contemporánea revisa actualmente la noción de racionalidad. La sociedad de las nuevas tecnologías de la vida (biotecnología), del conocimiento (inteligencia artificial), de la experiencia (de la información) plantea cuestiones ya debatidas y conocidas pero que surgen con matizaciones distintas que debemos reconsiderar.Precisamente,por una cuestión de matizacioIC Revista Científica de Información y Comunicación Número 3, (2006), Sevilla SECCIÓN SELECTA Fernando R. Contreras Universidad de Sevilla Estudio crítico de la razón instrumental totalitaria en Adorno y Horkheimer ISSN: 1696-2508 _ [63]
nes,la modernidad cometió el error de ceder a la tecnocracia. Ello supuso el fracaso del proyecto de una sociedad más justa con funestas consecuencias para el hombre moderno.La posmodernidad ha aportado la solución de una devaluación de la razón y por tanto,permite una irracionalidad disimulada que domina el pensamiento dando paso a problemas epistémicos como el relativismo epistémico o problemas sociales como el relativismo cultural. No obstante,la ausencia de posicionamientos sólidos de la razón frente al miedo de una recaída en reflexiones positivistas o en un realismo científico falso ha provocado la falta de una visión crítica de la sociedad a través de las bondades de una racionalidad moderna e ilustrada. La razón no puede olvidarse aunque sus errores hayan sido gravísimos,pues como sostiene Horkheimer es la única arma del hombre frente a lo absurdo y lo caótico que acaba siendo un escenario fértil para que los pocos dominen a los muchos. En este transcurrir hacia una crítica de la razón instrumental partiremos de lo que a nuestro juicio es una solución crítica al mundo contemporáneo desde la razón. Nuestra premisa inicial es un mundo que nunca se ha visto totalmente liberado de la dictadura de los expertos.La tecnocracia es una dictadura dirigida por la voluntad, el consejo y la participación de unos pocos considerados expertos y por ello,capacitados para tomar decisiones sobre el resto de la comunidad. La sociedad moderna es gobernada por esos expertos valorados en primera instancia por su proximidad a la verdad. Esa verdad es subjetiva, pero real y tiene una existencia argumentada científicamente (cosificada). Los expertos son en nuestro mundo moderno los Estados y sus Instituciones y las grandes Corporaciones.Ellos pueden excusar una guerra justa en Afganistán o en Kuwait. Y es precisamente a través de la razón instrumental como lo hacen, ya que ésta es siempre legítima lo cual es necesario desde el sentido práctico de la vida. Es decir,la acción sólo viene justificada bajo los intereses. La razón instrumental orienta sus decisiones hacia los medios y no hacia los fines.El conocimiento se divide bajo su signo en conocimiento teórico,conocimiento práctico y conocimiento productivo. La técnica instrumentaliza las ciencias de la naturaleza y las ciencias sociales: la sociedad se resuelve entonces mediante soluciones técnicas.Es decir,frente al problema de la destrucción de la capa de ozono en nuestra atmósfera debemos buscar soluciones técnicas,pero no discutiremos si hemos elegido llegar a esta situación. Nunca decidimos sobre el avance de la ciencia, nunca hemos participado en lo que los científicos han decidido investigar y por supuesto,lo que los Estados y las Corporaciones han decidido respaldar.La ciencia construye una sociedad Fernando R. Contreras [64] _ Información y Comunicación
sin hombres desde el momento en el que no permite un gran debate sobre su evolución y desarrollo. El progreso social ha sido vinculado al progreso científico y en la posmodernidad, el progreso científico es vinculado al progreso moral. La ciencia pierde su valor contemplativo o su racionalidad pura mediante su tecnificación. Veáse en este sentido la obra de Hans Jonas.La racionalidad científica busca esfuerzos epistémicos en acciones prácticas que solventen las cuestiones de la incomensurabilidad o la traducibilidad: el pensamiento tecnocientífico pretende obtener soluciones finales a las controversias científicas. La tradición freudomarxista en la Teoría Crítica también denuncia otro aspecto importante que parece comenzar a descubrirse de nuestras premisas iniciales: la autonomía del poder. La técnica (y en otro orden de exposición, las propias tecnologías) cobran autonomía frente a los actores que la crearon. Si bien el poder medieval transcendía a esferas extraterrenales para sostener el orden terrenal, el poder moderno se retroalimenta de su propio orden terrenal; el poder de la razón instrumental queda supeditado al orden productivo del sistema social que se basa en la contemporaneidad del consumo o dicho más de acuerdo con la corriente freudomarxista de la Escuela de Francfort, el poder es consciente de que el desarrollo del propio desarrollo interno productivo del capitalismo pone el énfasis en el fetichismo de la mercancía; el sistema se retroalimenta en su propia acción de consumir lo qué el produce. Si cesa su actividad autopoiética de producción y consumo,el sistema social se hundiría. El poder es legitimado por todas las acciones que respalden este orden que mantiene el propio sistema en una consumación autoorganizadora. A propósito de ello,dice McCarthy (1978:39): “El capitalismo después de la Primera Guerra Mundial ya no era el capitalismo liberal. El crecimiento del Estado intervencionista, la progresiva racionalización y burocratización de las instituciones,la creciente interdependencia de ciencia y tecnología, y la reificación de la conciencia eran aspectos de una formación social cuyo análisis exigía un ulterior desarrollo del pensamiento de Marx”. No obstante,la Teoría Crítica que requiere de revisión como reclama uno de sus propios fundadores,Max Horkheimer,ofrece una salida a lo que a primera vista sería un callejón sin salida. Las soluciones que proponen es la recuperación de los principios democráticos,de la propia noción de democracia, el consenso global de una comunidad, el predominio de la razón dialógica sobre la razón monológica y el anhelo hacia los principios más humanos. La razón ilustrada venció a la voz monológica de los mitos,ofreció una salida de la oscuridad e iluminó con la razón los miedos del hombre medieval. La ISSN: 1696-2508 _ [65] Estudio crítico de la razón instrumental totalitaria
razón ha sido el arma que hemos empuñado para derribar los grandes pilares de nuestra humanidad: dioses,naturaleza, religiones,teorías científicas y teorías sociales. La filosofía de la naturaleza y la filosofía del espíritu se han desarrollado por separado o unidas a través desde los distintos enfoques de la racionalidad. El propio Edgar Morin desde sus distintas propuestas y perspectivas de la complejidad argumentará la necesidad de una multidimensionalidad. Con ello pretende no reducir la incertidumbre y la ambigüedad natural e intrínseca en las visiones científicas del universo.Sencillamente quiere erradicar la ingenua idea de una única ciencia que sea capaz de explicarlo todo y como solución, ofrece la simultaneidad de distintas teorías incompatibles,pero con la capacidad de explicar el mismo fenómeno. Aporta la idea del consenso desde la dialogicidad de la posible multiplicidad frente a las situaciones conflictivas. Por ejemplo,cuando afirmamos que la luz se comporta como materia / corpúsculo ó energía / onda. No obstante,este entusiasmo no es compartido por todos. Para Adorno no parece que la complejidad ofrezca una solución completa, ya que totalmente no acaba con el verdadero problema del mundo estandarizado o de las generalidades.“La sociedad es una; incluso allí donde hoy todavía no alcanzan los grandes poderes de la sociedad, los ámbitos no desarrollados y aquellos que ya se ha abierto a la racionalidad y a la uniformización introducida por la socialización mantienen entre sí una relación funcional” (1972:27). Frente a esta visión unicista de la sociedad, la pluralidad de métodos que dibuja Morin impide dar unidad al objeto y – parafraseando sus palabras - esconde los llamados factores en los que disecciona el objeto para poder manejarlo,porque de este modo legitimiza sólo aquellos conocimientos que le permite a la propia sociedad escabullirse. La racionalidad peligra al convertirse entonces en una ideología que quiere mostrarse como una ciencia verdadera de una realidad objetiva que debe entenderse como algo verdaderamente real. Por ello,para Adorno y Horkheimer es una tarea prioritaria definir cuáles son las claves que permiten superar la filosofía como filosofía para establecer la crítica como ciencia. Para superar el idealismo filosófico que permita a la filosofía ser crítica como ciencia debemos superar el cientificismo. De este modo,la crítica de la razón instrumental se convirtió en una tarea clave – así también lo observa Thomas McCarthyen la búsqueda de una verdadera sociedad humana. Esta tarea de construcción de un mundo más resuelto racionalmente a través de medios técnicos que ayudan a defendernos de la Fernando R. Contreras [66] _ Información y Comunicación
naturaleza hostil entró en un proceso de extrañamiento cuando legitimó los regímenes totalitarios. Así lo recoge Hannah Arendt (1951) para explicar la dominación totalitaria desde la racionalización del poder que elimina al hombre y su individualidad durante el nazismo y el estalinismo.Arendt resalta el valor científico de la propaganda (el cientifismo) y la infalibilidad de los líderes para obligar a un orden racionalmente lógico. Todo orden legal, mantiene Benjamin (1966), se apoya en una “violencia fundadora” en un acto de decisión pre-racional en el que el principio legal es instituido como tal, y a esta violencia no escapa el derecho moderno.El orden, por ello, nunca es inocente. Parcializa la realidad y diagnostica desde criterios restrictivos,segregando aquello que no permite “ver”. Frente a este extrañamiento que debate la razón entre la liberación y la felicidad del hombre y el horror y el totalitarismo surge la dialéctica de la Ilustración de Adorno y Horkheimer y la crítica a la razón instrumental. Así entendemos que después de alcanzar la racionalización en el mundo moderno, acabemos desencantados de ella. Para explicar esto,es necesario que recuperemos el concepto de racionalidad de Max Weber en sus dos acepciones. Weber propone un modelo teleológico que como hemos visto,surge del concepto de finalidad, es decir,de la relación entre medios-fines; el segundo modelo gira alrededor de la interacción social. Este último más desarrollado por Habermas contempla las posibilidades de acción de acuerdo a decisiones reflexivas y al estudio de sus repercusiones y las posibles reacciones. Para Weber,la medida idónea de la racionalidad de las acciones obedece al modelo de la acción medios-fines muy próximo al modelo de acción racionalteleológica (1). La acción racional-teleológica es más objetiva porque nos permite adecuar los medios a los fines pensando en las consecuencias,mientras que otras posibles acciones racionales son incapaces de reflexionar sobre las acciones al no contemplar la valoración de las consecuencias. Señala Adela Cortina (2001) que la acción racional-teleológica combina las unidades que dan sentido subjetivo a la acción: medios, fines, valores y consecuencias.Finalmente, Weber basa el progreso de la sociedad occidental en el proceso de racionalización consistente en el dominio de la racionalidad medios-fines sobre el pensamiento social-científico y sobre las esferas de la economía y la burocracia. “Es decir,en los sectores de la vida pública crece el prestigio de la racionalidad medios-fines,hasta el punto de que,al hablar de racionalizar,el mundo moderno entiende directamente aplicar los medios más adecuados a los fines que se persigue,teniendo en cuenta sus posibles consecuencias (Cortina, 2001:84). Además Weber advierte que el avance de esta ISSN: 1696-2508 _ [67] Estudio crítico de la razón instrumental totalitaria
racionalidad supone el retroceso de otras imágenes del mundo de carácter religioso o filosófico que habían dado sentido y unidad social a la humanidad en otras etapas de la historia. El monoteísmo axiológico desaparece frente a la multiplicidad de valores que surgen de cada sujeto.De modo que sufrimos un desencantamiento explicado desde el enfrentamiento entre el monoteísmo racional (racionalidad medios-fines) y un politeísmo axiológico. Los expertos emergen necesariamente frente al desconocimiento de una aplicación correcta de esta racionalidad y la razón surge con pretensiones totalizadoras y envueltas en aspiraciones carismáticas y protectoras.La razón devuelve un sueño quebrado, ya que proyectará su propia legalidad interna (la de la razón). Se resiste a mostrar a la razón su presunto sentido,presentando finalmente al mundo su opacidad racional. Ruano de la Fuente (2001) observa este “fracaso” y “éxito” en la razón de Weber:la paradoja entre los bienes mundanos y los bienes espirituales.Una lucha de la opacidad del mundo que la racionalidad práctica impone siguiendo su propia lógica. Ello conduce a pensar que existe un nuevo poder que como un Dios se alza frente a los hombres; este poder es la razón universal y adaptativa. Un monoteísmo que permite instaurar:“la seguridad no trágica, in-diferente,identificante,de un orden que como garantía de su autoperpetuación armónica exige la lógica de la conmensurabilidad, de la determinabilidad del todo,de la operatividad” (Ruano de la Fuente,2001:220-221). Hay un juego de enfrentamiento-resistencia en la modernidad debido a la desdivinización (2) del mundo. Por un lado,el hombre moderno no cree en los dioses en su acción de racionalizar hasta el final. El conflicto asoma cuando la fuerza interior del hombre necesita de generar sentido en el cosmo que le rodea; sería la necesidad metafísica del espíritu según Kant. La fuerza interior del hombre que necesita de sentido y de una posición estable frente al mundo, pero la razón no alcanza hasta ese deseo y muestra su opacidad racional. Por ello,la razón desemboca inevitablemente en un saber trágico del mundo. Tras los dioses aparecen nuevos temores en las limitaciones de una racionalidad formal y causal. “El resultado de este monoteísmo triunfante –sin saberlo quizá y sin pretenderloes también tan doble como paradójico. Posibilitar,por una parte,el progreso autorregulado de ese proceso de intelectualización del mundo,en el que quedan definitivamente identificados calculabilidad racional, verdad y ser;esto es,el desencantamiento del mundo: el pleno vaciamiento de su sentido mágico,demoníaco divino,antiguas fuerzas interpretativas de los acontecimientos,misteriosas,ocultas al total control racional” (Ruano de la Fuente,2001:225). Fernando R. Contreras [68] _ Información y Comunicación
Hay un destino trágico en la modernidad debido a la progresiva erosión de la religión y la filosofía, y como bien observa Heidegger,en la política. La voluntad de autonomía en los individuos choca con los múltiples interrogantes que antes obtenían respuestas en el universo tradicional. Por el contrario, el universo democrático es incapaz de aliviar esta angustia social que va más allá de una dimensión psicológica. La subjetivización indefinida de la modernidad arrastra la propia esencia de la modernidad que buscará refugio en el universo de la técnica; en la transformación de la cultura en la cultura industrial de masas entre otras consecuencias. El grave problema de la subjetividad es que no puede limitar el mundo, mientras que en la sociedad tradicional todo aparecía ordenado y limitado.Los expertos modernos encuentran graves problemas para establecer esos límites, ya que como afirmamos no hay una tradición por detrás.De este modo,las reglas que parecen dibujarse ahora nacen de la inmanencia del individuo,de las normas que emanan de su voluntad, del proyecto de dominio de sí mismo y de un mundo de fuerzas infinitas; así en un principio nada parece poder ser excluido de la experimentación humana. Heidegger critica su consecuencia más directa: la identificación de la democracia como subjetivización del universo de la técnica. Esta crítica conecta perfectamente con el pensamiento de Max Weber, Karl Marx, y los francfortianos,Max Horkheimer y Theodor W. Adorno. Para ellos,es necesario desmontar la sociedad normalizada (verwaltete Welt) caracterizada por una cultura de masas que remite al dominio de la razón técnica. “Al igual que en Heidegger, el mundo administrado no es aquí otro que el devenir-mundo de la metafísica de la subjetividad, cuyo punto culminante alcanza la Lógica de Hegel. Pero, a diferencia de Heidegger,al menos en la primera fase de la teoría crítica, la crítica se ejerce en nombre de un futuro concebido como razón objetiva y no en nombre de algún pasado” (Ferry/ Renaut, 2001:124). La cultura es interpretada más en términos de alineación que en su fuerza de dominio,en términos de seudorracionalidad que en su visión de una racionalización consumada, porque como advierten estos autores,todavía queda una esperanza alimentada por el marxismo en la reconciliación de una sociedad sin clases y sin incompatibilidades.Horkheimer desvelará cómo la Teoría Crítica descubre el fracaso del ideal marxista de una razón objetiva. Además mostrará la verdadera acción represora y totalitaria de la racionalidad que llega a simplificar el debate de la humanidad a una reflexión sobre los medios a los que se limita la razón instrumental, determinando fines para la humanidad. Precisamente en el desarrollo de su Dialéctica de la Ilustración,Adorno y Horkheimer rehacen su pensamiento para lo que parten de estas premisas; de ISSN: 1696-2508 _ [69] Estudio crítico de la razón instrumental totalitaria
la conciencia de la complejidad de los procesos que tienen lugar en la formación de la modernidad y en su superación. Incluido el debate sobre la propia identidad europea, Adorno y Horkheimer revisarán el concepto de razón o racionalidad por una necesidad kantiana de definir los valores que interesan a la humanidad (la solidaridad, la libertad y la justicia) (3). Según explica Horkheimer en su Eclipse of Reason (1947) que será traducido como Crítica de la razón instrumental, la razón enferma desde el centro por afanarse en el dominio de la naturaleza. Es decir,la razón es una forma de totalitarismo,de poder,de control, de dominio.La Ilustración trae un ideal distinto de la razón que no es precisamente buscar la verdad absoluta mediante el conocimiento para alcanzar la felicidad. Por el contrario,la razón efectivamente tiene como finalidad la felicidad humana, pero ésta llegará mediante un conocimiento que nos enseñe el medio más idóneo de explotación y control de la naturaleza. A través de los bienes que podamos obtener de una naturaleza desencantada alcanzaremos el bienestar.De este modo,el conocimiento se vuelve una forma de poder y la naturaleza es simplemente objeto de dominio. Pero además la Ilustración acaba convirtiéndolo todo en pura inmanencia: “La ilustración opera según el principio de identidad: no soporta lo diferente y desconocido.Y ello marca el curso de la desmitologización, de la Ilustración, que termina reduciendo todo a la “pura inmanencia”. La Ilustración se relaciona con las cosas como el dictador con los hombres: las conoce en la medida en que puede manipularlas,someterlas.En este proceso,la mimesis es desplazada por el dominio,que ahora se convierte en principio de todas las relaciones” (Sánchez, en Adorno / Horkheimer,1969:12). Pese a ello,Horkheimer y Adorno iniciaran una crítica de la razón olvidando el camino emprendido por la crítica de la economía política de Marx hacia la ideología y la encauzaran a través de una crítica agresiva a la razón occidental encabezada por Nietzche.El propio Habermas reconocerá en sus escritos que a través de Nietzche se podrá denunciar la vinculación estrecha entre la razón y el totalitarismo o dominio.La fuerte vinculación entre la razón y el dominio será el centro de las denuncias de Horkheimer y Adorno. Consecuencia de esta crítica surge la aporía de la dialéctica de la Ilustración. La propia historia de la racionalidad occidental consiste en la destrucción de la razón y del regreso del mito.Esta revisión de la Ilustración comienza desde la radicalización del concepto de cosificación que no sólo lo extiende al modo de producción capitalista sino al propio sentido de la razón. Siempre olvidado o delegado a últimas instancias,la razón se ha vaciado de sus iniciales bondades hasta corromper a la propia Ilustración. Para acometer su reconstrucción provocan una ruptura teórica con su marco categorial (la dialéctica marxista) sobre Fernando R. Contreras [70] _ Información y Comunicación
la que se basaba e introducen una dialéctica negativa que finalmente obstaculiza el propio desarrollo de la misma Teoría Crítica. Efectivamente,superan la limitación histórica de la Ilustración de este modo, pero son incapaces de reconciliarse con la historia. Este carácter paradójico de la Ilustración es salvado por Horkheimer cuando formula las diferencias entre la razón objetiva o autónoma y la razón subjetiva o instrumental. “Con esta distinción podía ahora denunciar el proceso moderno de racionalización y consiguientemente liquidación de la razón, sin caer en la aporía de la autodestrucción de la razón. Leída en profundidad, sin embargo también la Dialéctica de la Ilustración deja entrever,incluso sin la distinción de Horkheimer,que el proceso de autodestrucción de la razón es posible porque la razón no es en sí y totalmente razón dominante,destructora, sino que hay en ella un momento de verdad que,aunque oculto,aflora en determinados momentos históricos y puede rescatarse mediante el recuerdo” (Sánchez en Adorno, Th. W. / Horkheimer,M.:1969:29). La perversión de la razón comienza en el dominio del hombre sobre la naturaleza, ya que paradójicamente origina el dominio de la naturaleza sobre los hombres.No obstante,Adorno y Horkheimer consideran perversión no al dominio de la naturaleza, a la cual no reniegan, y con la que no pretenden alcanzar una romántica reconciliación, sino que denuncian la razón instrumental que cosifica y desvirtúa las relaciones de producción y las fuerzas de producción en una acción de dominio sobre la naturaleza y sobre los hombres. Por ello abandonan una crítica marxista de la razón y estudian la crítica a la razón occidental desde Nietzche. Horkheimer seguirá la tradición ilustrada de Kant a Marx y buscará la solución en una autorreflexión de la razón.Adorno se apoyará en un conocimiento independiente de la razón basada en la experiencia moderna del arte que llamará racionalidad estética transdiscursiva.A pesar de sus esfuerzos,sus teorías no fueron totalmente convincentes para otras generaciones de la Teoría Crítica. Wellmer nos recuerda el olvido del lenguaje en la razón y Habermas la poca viabilidad de la autosuperación de la razón al descansar en la subjetividad moderna. Los filósofos posmodernos también criticarán el logocentrismo,el dominio de los grandes relatos y la ambición de los francfortianos de recuperar la racionalidad. En el rescate de esa racionalidad hay una revisión. Habermas pretende desligarse de la acción instrumental a través de la acción comunicativa. Para ello,en el proceso de interacción social distinguirá cuáles son los elementos no instrumentales construyendo el concepto de acción social y acción comunicativa que se completa con la teoría de la racionalidad. “Aquel saber concordante que la coordinación de la acción exige, o bien puede cobrar la forma de un entenderse,es decir,de un saber tenido en común, o ISSN: 1696-2508 _ [71] Estudio crítico de la razón instrumental totalitaria
morales y religiosos habían de ser puestos de acuerdo con la ciencia” (Marcuse, Popper,Horkheimer,1969:130). En este punto,una visión teológica de la crítica muestra que el mundo es irracional desde que la razón ha organizado la vida del hombre alrededor de un fin último que no lo es. La irracionalidad surge frente a la imposibilidad del hombre a la reflexión sobre la verdad que le muestra un sistema totalitario que lo cubre todo y lo identifica todo con ese sinsentido.De este modo,el progreso lleva a la deshumanización y a los mismos temores frente a la irracionalidad que habitaba antes de la razón ilustrada. Horkheimer avisa que toda crítica debe estar lejos de una lógica pragmatista y que la razón instaurada por la Ilustración no sólo no permite la crítica, sino que como observa Hernández-Pacheco (1996) se convierte en una especie de sumidero integrado: “La resistencia al sistema además de injustificable,en la medida en que funciona desde un fin alternativo que pretende ser alienable,actúa como freno de la eficacia propuesta y es,por tanto,incluso deplorable.La máxima eficacia se logra cuando la totalidad está totalmente integrada en función del sistema y éste alcanza su máximo poder en la relativización de sus componentes” (1996:80-81). Para salir de esta trampa, la solución que ofrece Horkheimer es extraña para un teórico con una fuerte tradición marxista. No obstante,desemboca en la recuperación de la trascendencia religiosa por una vía kantiana. “He mencionado a Kant y Kant presenta el mundo que nosotros podemos conocer mediante nuestras funciones intelectuales,no como un mundo absoluto,sino como relativo, como el mundo de la apariencia, y explica que frente a ese mundo relativo debe existir necesariamente otro absoluto: el mundo de las cosas en sí” (Marcuse, Popper,Horkheimer,1969:130). Es a través de Kant, que Horkheimer establece la necesidad de la afirmación de una presencia absoluta que actúe como referencia última frente a tanta relativización. No explica la certeza de la existencia de Dios,pero considera necesario que pensemos en ello.Si lo preferimos,parafraseándolo (Horkheimer,2000:169), debemos tener la esperanza de que la injusticia que recorre nuestro mundo no tenga la última palabra, no debemos perder el anhelo de justicia. Esta importancia de lo teológico de la crítica no está exenta de objeciones.El propio filósofo reconoce que toda fundamentación religiosa y metafísica está envuelta en problemas de lucha entre grupos sociales.“Tanto las clases dominantes como las dominadas han proclamado sus pretensiones no sólo como expresión de sus necesidades y deseos particulares,sino a la vez también en forma de postulados universalmente obligatorios,anclados en instancias trascendentes,como verdades fundamentales adecuadas a la esencia eterna del mundo y de los hombres” (Horkheimer,1931-36: 62). La filosofía que no permanece anclada a los Fernando R. Contreras [78] _ Información y Comunicación
hechos históricos y se pierde en especulaciones alrededor de una verdad absoluta que niega los hechos acaba convirtiéndose en ideología. Por ello,la crítica de la razón instrumental no es una proclama de la injusticia sino una llamada a la acción que entrega la libertad al preso.Las afirmaciones teóricas deben materializarse,la teoría se hace praxis y provocamos una ruptura con las barreras que separan la teoría y la realidad. Así recupera Horkheimer la tradición marxista. La teoría tiene que materializarse.La distinción entre teoría tradicional y teoría crítica parte de estas iniciales premisas.La teoría tradicional percibe y tolera las formas de dominación y de manipulación de las conciencias propias de los nuevos regímenes capitalistas que no tienen respuestas adecuadas. Por ello,el marxismo clásico deberá ser revisado olvidando más las formulaciones economicistas y contemplando más aspectos propios de una epistemología-gnoseológica. Para esta tarea, lo primero será desvelar las bases ideológicas de la teoría tradicional centradas en el sistema universal de la ciencia. La ciencia es un conjunto de proposiciones que da lugar a un universo cerrado donde la actividad teórica llegará a tomar forma de axiomas.Los progresos científicos van asociados al progreso social en la sociedad burguesa. No obstante,la teoría crítica va a descubrir como este carácter neutral de la ciencia no es cierto, ya que obliga al hombre a determinadas formas de vida extrañas a él. De este modo,en la teoría crítica la función social es un dato que debemos considerar sobre la ciencia. El silencio establecido desde una neutralidad mal entendida se había convertido en un modo de aceptación. Por ello,la Teoría Crítica tendrá la obligación de denunciar como parte del proceso revolucionario que la teoría tradicional acepta los modos de comportamiento social impuesto desde la ciencia como un modo de instaurar el orden que no desestabilice el sistema productivo y burgués.En este caso,la razón científica que es razón instrumental evita el proceso de autoconciencia en el hombre, traicionando el principio fundamental del proyecto de la Ilustración: la emancipación del hombre. El análisis teórico de la sociedad no puede limitarse a la mera comprobación y descripción pasiva. La teoría social no debe continuar con la línea positivista-objetivista (realismo científico/ verdad absoluta-real). La teoría social debe negar el principio de la neutralidad axiológica de la ciencia por las razones siguientes: 1. la sociedad está llena de irracionalidades e injusticias,por consecuencia, la realidad no es racional; 2. la razón no debe limitarse a reflejar esta retorcida realidad; 3. la razón no puede limitarse a un ideal contemplativo (ni la investigación social), es necesario un principio de acción. Todo ello conduce al investigador social a una objetividad neutra, indiferente y dominante.La falta de acción conserva lo real perpetuándolo,sin ejercer cambios.La razón debe evaluar la libertad y grado de emancipación de ISSN: 1696-2508 _ [79] Estudio crítico de la razón instrumental totalitaria
los miembros de una sociedad. Este es el ideal de la Teoría Crítica. Para juzgar en estos términos es necesario asociar la ciencia (social) y la filosofía (social). El marxismo asocia en su estudio teórico filosofía y ciencia. La filosofía de la historia de índole hegeliana o marxista no garantiza el triunfo de la razón. El enfrentamiento entre el mundo (la vida) y el pensamiento (la idea) por racionalizar el mundo muestra efectos contrarios (totalitarismos). Si bien la crítica de la razón instrumental parte fundamentalmente de Adorno y Horkheimer, aparecerán otros pensadores como Marcuse que centrarán sus críticas sobre la deformación y distorsión que el capitalismo produce sobre los aspectos humanistas de todo desarrollo técnico.La racionalidad instrumental valora en mayor proporción la eficacia (en el logro de los objetivos). Alcanza su mayor auge en la sociedad tecno/lógica. Es un pensamiento lógico formal (para llegar a la verdad). Es operatoria, calculadora (establece conexiones con las matemáticas). Husserl critica su distanciamiento de la subjetividad y del mundo de la vida. El aspecto técnico de la razón instrumental reduce: 1. la acción humana al trabajo técnico organizado; y 2. los problemas humanos son problemas técnicos. Por ello,los problemas pueden ser resueltos por acciones.La postura crítica de Marcuse frente a la racionalidad instrumental es denunciar que la razón práctica se ha implantado de modo tal que no permite otros modelos de pensamiento y de acción. En la civilización tecnológica, la razón instrumental domina y desprecia o ignora aquello que no se encuentra bajo su control. La razón instrumental totalitaria es la antítesis de la tesis de la razón ilustrada. La razón ilustrada era emancipadora, crítica, idealista y no pretendía la barbarie vivida en la modernidad. La inversión es de índole dialéctico y pesimista; la inversión de una razón crítica en una razón despreciativa. Esta dialéctica busca descubrir el mal de la razón instrumental que localiza al principio de la modernidad. La ciencia y la filosofía (dimensión epistémica) basan su avance en un ideal de dominación, apropiación y explotación. Desde ese enfoque,el hombre instrumentaliza la naturaleza. La razón moderna sólo determina medios eficaces y seguros que garantice la producción, medios económicos y productivos.La explotación de la naturaleza no sólo requiere instrumentos y técnicas sino organizar a los hombres.La organización del hombre para la explotación de la naturaleza supone la creación de jerarquías,la dominación del hombre por el hombre, la objetivación y la instrumentalización del hombre y finalmente,la caída desde la racionalidad en la irracionalidad de un totalitarismo.Sus signos modernos son la cultura de masa que estandariza y niega al individuo; el individuo está incapacitado para cuestionarse; y el sistema se hace autónomo y combate todo aquello que lo pueda hacer peligrar.Inicialmente,el conflicto es Fernando R. Contreras [80] _ Información y Comunicación
epistémico.El dominio de la razón instrumental excluye la razón de discursos y prácticas que no versen sobre los medios. El posmodernismo tecnocientífico sufre este bucle y solicita salida desde la acción. La razón resuelve “como realizar”, pero difícilmente obtiene respuestas sobre que debemos realizar y por qué (ej. la clonación humana). La acción recupera los fines,los valores,las elecciones y las decisiones.Los científicos / expertos deciden por nosotros lo que la ciencia debe investigar y aportar.En virtud de la racionalidad instrumental, sólo los expertos están racionalmente facultados para esta toma de decisiones.Este,a nuestro juicio es el primer principio de una sociedad tecnocrática. El decisionismo científico vacía la sociedad de contenidos para la discusión pública. Elimina la racionalidad dialógica.Surge un poder monológico de los expertos que desemboca en arbitrariedades irracionales,efectos de deseos y de intereses particulares.La legitimización de los depositarios de la razón (tecnólogos,científicos y expertos técnicos) frente a la discusión de fines y valores descarga toda la responsabilidad de las decisiones relativas a la sociedad. La tecnocracia es a partir de esto un sistema autónomo de su sociedad cuyo objetivo central es preservar y desarrollar su buen funcionamiento.La razón instrumental y la implantación de medios eficaces de control, producción y como observa Elster (1983), de predicción son llevadas a cabo mediante acciones.Ellas consisten en extender el poder ilimitado de la técnica sobre las cosas y los individuos cosificados; eliminar las competencias de los individuos; y finalmente,despolitizar a los ciudadanos de sociedades despóticas y democráticas.Surge de su dimensión hedonista (placer) que recorre todo el cuerpo social (Foucault, 1981). El poder técnico produce cosas,induce placer, forma saber y produce discursos.Marcuse distingue entre dos principios articulando nociones de Freud y Marx: 1. un principio de realidad por el cual el hombre debe renunciar a la satisfacción inmediata para dedicarse al trabajo que le permita su sobrevivencia (aplazamiento del placer); y 2. un principio del placer a través de las técnicas que permiten al hombre la satisfacción inmediata. El desarrollo tecnológico libera los instintos y los deseos en las sociedades industriales avanzadas.La sociedad del placer supone una existencia liberada y pacífica, lúdica y feliz, sin control, represión o dominación. La sociedad capitalista desvía la finalidad auténtica de las tecnologías (la liberación del ser humano) por el principio del rendimiento.El principio del rendimiento esclaviza al hombre y explota la naturaleza en beneficio de una minoría. El capitalismo tecnocrático enreda al individuo en la competencia universal y en las exigencias de un nivel de vida material cada vez más elevado.El poder del sistema tecnocrático capitalista neutraliza las fuerzas revolucionarias a través de dos factores (Hottois,1997:415): 1. La desublimación represiva: reduce la ISSN: 1696-2508 _ [81] Estudio crítico de la razón instrumental totalitaria
energía erótica –el deseo polimorfo e infinitoa la sexualidad cuya liberación no amenace el sistema materialista de la sociedad capitalista; 2. La tecnología social: la sociedad entera es un sistema complejo,pero funcional, en el cual cada individuo o cada grupo ocupa un lugar y desempeña un papel determinado; el conjunto está perfectamente organizado y controlado,de tal suerte que las disfunciones son desactivadas de inmediato.No necesitamos de una crítica de la ciencia y de la tecnología, sino una crítica de su totalización, “de su identificación con el todo de la racionalidad”. Para ello debemos distinguir entre las distintas formas de razón y de racionalización. Debemos rescatar la noción de racionalidad que participa en el medio de interacción social de las restricciones que el positivismo impone al discurso con sentido.Debemos restablecer la racionalidad dialógica que permite las decisiones bajo el consenso público.Una Teoría Crítica de la sociedad puede servir para una crítica de la epistemología positivista. Una Teoría Crítica de la sociedad debe desarrollar una teoría del conocimiento que atienda a los múltiples intereses a los que el conocimento puede servir (teórico,práctico y productivo). La conciencia tecnocrática no refleja una ruptura con una totalidad ética, pero si la represión de la “eticidad” como categoría de la vida. La Teoría Crítica de la sociedad debe restablecer esa eticidad. Referencias bibliográficas. ADORNO, Th. W. (1972): Epistemología y ciencias sociales,Madrid, Cátedra, 2001. ADORNO, Th. W. (1973): Terminología filosófica I,Madrid. Taurus,1991. ADORNO, Th. W. (1992): Dialéctica negativa, Madrid. Taurus. ADORNO, Th. W. / HORKHEIMER, M. (1969): Dialéctica de la Ilustración, Madrid, Trotta, 2001. ALBERT, H. (2002): Razón crítica y práctica social, Barcelona, Paidós. ARENDT,H. (1951): Los orígenes del totalitarismo,Tomos I, II, III, Madrid, Alianza Editorial, 1999. BENJAMIN, W. (1966): Angelus Novus,Barcelona, Edhasa. CORTINA, A. (1985): Razón comunicativa y responsabilidad solidaria,Salamanca, Sígueme. CORTINA, A. (2001): Crítica y utopía: La Escuela de Frankfurt,Madrid, Ediciones Pedagógicas. CRUZ, M. (2002): Filosofía contemporánea, Madrid, Taurus. D´AGOSTINI, F. (1997): Analíticos y continentales,Madrid, Cátedra, 2000. Fernando R. Contreras [82] _ Información y Comunicación
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