NORBA. Re is a de A e, Vol. XLIV (2024) 355-374, ISSN: 0213-2214
h ps://doi.o g/10.17398/2660-714X.44.355
CONFLICTOS ENTRE PLATEROS SEVILLANOS EN EL SIGLO
XVIII: LA DISPUTA DE VICENTE GARGALLO ALEXANDRE CON
ANTONIO MÉNDEZ POR CIERTAS ALHAJAS PARA LA IGLESIA
DE SAN PEDRO DE CARTAYA (HUELVA)
CONFLICTS BETWEEN SEVILLIAN SILVERSMITHS IN THE 18TH
CENTURY: THE DISPUTE BETWEEN VICENTE GARGALLO
ALEXANDRE AND ANTONIO MÉNDEZ FOR CERTAIN JEWELRY
FOR SAN PEDRO´S CHURCH OF CARTAYA (HUELVA)
JOSÉ Mª SÁNCHEZ-CORTEGANA
Uni e sidad de Se illa
Recibido: 04/09/2024 / Acep ado: 21/11/2024
RESUMEN
A inales del siglo XVIII, la comp a de cie as alhajas de uso li ú gico pa a la
iglesia pa oquial de San Ped o de Ca aya, en el Condado de Niebla, ju isdicción del
ma quesado de Gib aleón, p o ocó una ue e dispu a en e dos pla e os se illanos. La
a en a lec u a de un documen o inédi o, conse ado en el A chi o Gene al del A zobis-
pado de Se illa, nos apo a impo an e in o mación del modo de p ocede en la adqui-
sición de es as piezas de o eb e ía li ú gica en la diócesis de Se illa y sob e el p ocede ,
a eces deshones o, de los pla e os po consegui los enca gos.
Palab as cla e: O eb e ía, Ca aya, siglo XVIII, pla e os, con lic i idad labo al.
356 JOSÉ Mª SÁNCHEZ-CORTEGANA
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ABSTRACT
A he end o he 18 h cen u y, he pu chase o ce ain jewel y o li u gical use o he
pa ish chu ch o San Ped o de Ca aya, in he Coun y o Niebla, ju isdic ion o he Ma quis-
a e o Gib aleón, caused a s ong dispu e be ween wo Se illian sil e smi hs. The ca e ul
eading o an unpublished documen , p ese ed in he Gene al A chi e o he A chbishop ic
o Se ille, p o ides us wi h impo an in o ma ion on he way o p oceeding in he acquisi-
ion o hese pieces o li u gical goldsmi hing in he diocese o Se ille and on he some imes
dishones p ocedu e o he sil e smi hs o ge he o de s.
Keywo ds: Goldsmi h, Ca aya, 18 h cen u y, sil e smi h, labo con lic .
En la iglesia pa oquial del seño San Ped o de Ca aya se conse a un
magní ico copón ococó punzonado po el o eb e An onio Agus ín Méndez
López, ac i o en la capi al hispalense en las úl imas décadas del siglo XVIII y
comienzos del XIX. Un documen o inédi o que hemos localizado en el A chi o
Gene al del A zobispado de Se illa o ece da os de un cu ioso plei o que se
p odujo en o no a su adquisición y que des ela la eno me i alidad exis en e
en e los pla e os se illanos del momen o po consegui los enca gos que su -
gían. El análisis y es udio de es e expedien e jun o a la ca alogación, po p i-
me a ez, de es a pieza son el obje o p incipal de es e a ículo1.
1. INTRODUCCIÓN
Las i alidades y con lic os en e a esanos/a is as en la e apa de la Mo-
de nidad, pa icula men e en elación a los enca gos de ca ác e eligiosos o i-
ginados en el ámbi o del a zobispado hispalense, debie on se bas an e ecuen-
es.
La documen ación conse ada en los ondos del A chi o Gene al del A -
zobispado de Se illa y en dis in os a chi os de p o ocolos de dicho ámbi o e-
i o ial, nos in o man de las con inuas in omisiones de unos a is as en los
enca gos de o os que, a la la ga, conlle a on no sólo se ios pe juicios a los
maes os adjudica a ios, sino ambién, gene a on un clima de g an con lic i i-
dad que, a menudo, desembocó en nume osos plei os.
1 En el pione o y excelen e abajo sob e la pla e ía onubense ealizado en 1980 po Ma ía del Ca -
men He edia no apa ece desc i a la pieza, que ampoco se ci a en o as ob as pos e io es.
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El o igen de es as icciones es u o asociado, en p ime luga , a mo i os
económicos: a la eno me compe i i idad en e los maes os po consegui los
enca gos, especialmen e cuando se adjudicaban a a és del sis ema de subas a,
es deci , median e pujas a la baja, quedando o o gados en quien se comp ome ía
ealiza la ob a al meno p ecio2; pe o, ambién, po “celos p o esionales”, un-
damen almen e cuando las dispu as e an con los maes os mayo es del a zobis-
pado, quienes ecibían la mayo pa e de los enca gos de la diócesis.
Es os con lic os solían esol e se, po lo gene al, en dos posibles ins an-
cias: inicialmen e, an e el seño p o iso del a zobispado quien, oídas las pa es,
emi ía una esolución a la que debían acoge se los li igan es bajo amenaza de
excomunión; pe o, en el caso de no some e se a su e edic o, pasaban a ins an-
cias judiciales, eniendo que zanja se el plei o an e un juez compe en e.
La bibliog a ía sob e es e ema es muy abundan e: desde el ámbi o de la
sociología, des acan los abajos de José An olín Nie o Sánchez; po o a pa e,
desde el campo de la his o ia del a e, podemos señala , el pione o abajo de
Ma ín Gonzalez (1984); las publicaciones sob e e ablos de Jesús Palome o
Pá amo (1983), de Julio Juan Polo Sánchez (1991) y de René Jesús Payo He-
anz (1997); los a ículos de Juan An onio G acia Cá camo (1991) sob e la
uga de ap endices en los alle es de Bilbao; de Ma ía de la Concepción Peña
Velasco (1992) sob e las dispu as en e los a is as académicos y los maes os
g emiales a inales del siglo XVIII en el eino de Mu cia; la esis doc o al de
Paloma Manzanos A eal (2003) sob e los g emios de la ciudad de Vi o ia y,
más ecien emen e, el abajo de Ál a o Recio Mi (2009) sob e los maes os
se illanos de hace coches3.
2. UN JUEGO DE ALTAR DE PLATA PARA LA IGLESIA PARRO-
QUIAL DE CARTAYA
A inicios del mes de mayo de 1786, Ped o An onio Mon oy, cu a y mayo -
domo in e ino de la iglesia de San Ped o de la illa de Ca aya, Condado de
Niebla, se desplazó a la ciudad de Se illa con in ención de comp a un copón y
2 Muchos maes os ealizaban pos u as po debajo del alo obje i o de la ob a con al de que-
da se con el enca go, epe cu iendo en la calidad de los ma e iales empleados y en el esul ado inal
(PALOMERO PÁRAMO, El e ablo se illano del Renacimien o, 1983: p. 13).
3 Todos ellos apa ecen eseñados en la bibliog a ía inal.
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un cáliz, con su pa ena y cucha illa, ambos de pla a sob edo ada, pa a uso de
dicho emplo, po la “indecencia, pequeñez y de e io o” de los exis en es4.
Andando po las “pla e ías” de la plaza de San F ancisco, en ó en la ienda
de Vicen e Ga gallo y Alexand e, maes o mayo de o eb e ía del a zobispado,
quien le mos ó dos ejempla es que enía ya lab ados, indicándole que podía
lle á selos, jun o con un po apaz con el que comple aba el lo e, po la can idad
de 4.500 eales de ellón.
Siendo odas las piezas del ag ado del mayo domo y que iendo ce a el
a o, es e p opuso en ega le, como pa e del pago, cie a can idad de pla a ieja
exis en e en la pa oquia, obje os muy de e io ados, algunos simples agmen-
os ya inse ibles, que pe mi ie an ebaja el cos o de las nue as alhajas adqui-
idas; a lo cual el pla e o accedió sin plan ea incon enien e alguno5.
Unos días después, el mayo domo apa eció con ellos en el alle de Ga ga-
llo p esen ándole: dos cálices y dos copones iejos, una caja pec o al y dis in os
agmen os de dos c uces sin uso que, ocados y pesados po el pla e o, los
e aluó en 3.509 eales y 2 ma a edíes de ellón.
Así, pues, descon ando a los 4.500 eales, en que es aban alo adas las pie-
zas nue as, los 3.509 eales po la en ega de la pla a ieja, el a o se ce ó,
es ando de acue do ambas pa es, en la can idad de 992 eales de ellón que
end ía que paga la pa oquia.
Pa a inaliza el negocio, sólo quedaba solici a el pe inen e pe miso al
p o iso del a zobispado pa a enajena los obje os de e io ados y comp a los
nue os. Con es e p opósi o, Manuel Pe ea Díaz, p ocu ado del a zobispado de
Se illa, en nomb e de la iglesia de Ca aya, solici ó el 13 de mayo dichos p e-
cep i os pe misos, los que e ec i amen e le ue on concedidos sin dilación6.
4 Toda la in o mación ela i a a la comp a de ambas alhajas en: A chi o Gene al del A zobispado
de Se illa (en adelan e AGAS). O dina ios. Leg. 10994B. Año 1786. Fol. s/n.
5 E a p ác ica habi ual en es os a os dado el alo in ínseco del ma e ial de ab icación. El
mismo Ga gallo años an es, en 1782, al ecibi el enca go de un copón pa a la iglesia pa oquial de
Nues a Seño a de G acia de Espe a alo ado en 828 eales, acep ó como pa e del pago la en ega de
o o copón iejo alo ado en 127 eales (BARROSO VÁZQUEZ, “La ob a del pla e o Vicen e Ga -
gallo en la Iglesia de Nues a Seño a de G acia en Espe a (Cádiz)”, Gades, nº 19, 1990, pp. 85-108);
años después, en 1790, al ecibi el enca go de un sale o pa a la pila bau ismal de San Juan del Pue o,
ecogen los lib os de áb ica, que se le paga on 218,5 eales “…ha iendo omado en quen a el alo
del que ha ía pequeño” (HEREDIA MORENO, M.C., La o eb e ía en la p o incia de Huel a, omo
II, Huel a, Excma. Dipu ación de Huel a, 1980, p. 238).
6 La pe ición ue acompañada de un esc i o de Ga gallo donde con i maba el alo de las piezas
nue as y la asación de la pla a ieja.
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3. VICENTE GARGALLO Y LA PROVINCIA DE HUELVA
En las úl imas décadas del siglo XVIII, Vicen e Ga gallo e a uno de los
o eb es más econocidos de Se illa. P oceden e de Za agoza y, al pa ece , so-
b ino del ambién pla e o José Alexand e y Ezque a, con quien ap endió el
o icio, su ayec o ia p o esional es aún muy desconocida, es ando documen-
ada en Se illa en e 1782 y 18087.
Inició su ca e a cuando el exube an e ococó se imponía como es ilo, aca-
bando sus úl imas ob as ya en el más sob io y a empe ado lenguaje neoclásico.
Cie amen e, en sus p ime os abajos los mo i os de ocalla, cincelados o e-
pujados, apizan con p o usión oda la supe icie de sus ob as, bien como sim-
ples elemen os deco a i os o bien o mando ca elas que enma can mo i os i-
gu ados de ca ác e simbólico; siemp e en piezas muy lujosas, de g an iqueza
e impac o isual8.
El ceni de su ca e a lo alcanzó en los años 1784 y1786, al se designado
a is a pla e o de la dignidad a zobispal y de la ca ed al de Se illa; sin duda, los
ca gos de mayo econocimien o y p es igio p o esional de la ciudad9. Los
nomb amien os, que le llega on en plena madu ez a ís ica, son indica i os de
la ama que debía goza en onces, y se aduje on en pode con a , en la e apa
inal de su ida, con una amplia y cons an e demanda, undamen almen e de
obje os de ca ác e li ú gico, des inados no sólo pa a las pa oquias de Se illa,
sino ambién de odo su a zobispado10. Na u almen e, ello debió i acompañado
asimismo de los consiguien es celos p o esionales de o os pla e os.
Un nume oso conjun o de ob as suyas se conse a en la ac ual p o incia
de Huel a. De su p ime a e apa ococó son dos espléndidos copones de Chu-
cena y los cálices de Gala oza y de la Puebla de Guzmán, ambos de pla a so-
b edo ada y deco ados con ocallas, pe o el segundo más exube an e al inclui
ambién cin as helicoidales y que ubines de undición que enma can emblemas
7 CRUZ VALDOVINOS, J.M., Cinco siglos de pla e ía se illana, Se illa, Tabap ess, 1992, p. 363.
8 En muchas ocasiones, como asgo peculia , suele apa el do so de las peanas de sus piezas, pa a
ocul a el o nillo del as il, con una ina apa de me al que ambién deco a con mo i os de ocalla dispues-
os en anjas concén icas en o no a un ose ón cen al.
9 Como pla e o de las áb icas del a zobispado ue nomb ado el 22 de julio de 1784 po don
Alonso de Llanes (AMORES MARTÍNEZ, F., “A is as y a esanos al se icio de los a zobispos se-
illanos. Algunas no icias sob e sus maes os mayo es”, Anua io de His o ia de la Iglesia anda-
luza, Vol. 9, 2016, p. 267) y como pla e o de la ca ed al apa ece en 1786 sus i uyendo a Juan Bau is a
Zuloaga as su mue e (SANTOS MÁRQUEZ, A.J., “El pla e o Vicen e Ga gallo y Alexand e (1742-
1808): No edades biog á icas y su abajo en la ca ed al de Se illa”, No ba-A e, . XLIII, 2023, p.
124).
10 Un amplio núme o de ob as suyas se conse an en las ac uales p o incias de Se illa, Cádiz y
Huel a.
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euca ís icos y pasionis as (Fig. 1). También de es e momen o son la c uz de
al a y na e a de Bona es; un incensa io, aún de es uc u a seiscen is a, de Bo-
llullos Pa del Condado y los ci iales de los con en os ca meli as de Villalba y
de Bona es; ambas pa ejas con cue po cen al cilínd ico, base bulbosa y amplio
o o supe io , odo p o usamen e deco ado con las consabidas ocallas y cabe-
zas de que ubines.
Ya del momen o decaden e del es ilo son los os enso ios de A oche y Mo-
gue , ambos deco ados con ca elas de ocallas con símbolos euca ís icos11, in-
cluyendo el úl imo, cabezas de que ubines de undición.
Finalmen e, de su e apa neoclásica, son los cálices lisos de Fuen ehe idos,
Puebla de Guzmán, Gala oza, Alája , Villa asa y el de las Angus ias de Aya-
mon e; un copón y un po apaz de Bona es y o o de Villanue a de los Cas i-
llejos; además de dos blandones pequeños del ci ado con en o de ca meli as de
Villalba del Alco y unas inaje as de Cumb es Mayo es.
Falleció el 29 de agos o de 1808, siendo en e ado en la iglesia del con-
en o de San F ancisco de Se illa12.
4. LA APARICIÓN E INJERENCIAS DEL PLATERO ANTONIO MÉN-
DEZ
Ce ado de ini i amen e el a o, unos días después, el mayo domo ol ió
po el alle de Ga gallo y, esg imiendo como excusa cie a pe ición del iscal
del a zobispado, sacó los obje os de pla a ieja y los lle ó a casa del iel con-
as e José Ga cía Díez con in ención de que hicie a un nue o ap ecio.
Es e, el 20 de mayo de 1786, emi ía un in o me es imando el alo de odas
las piezas desc i as en 3.422 eales y 8 ma a edíes de ellón, es deci , 87 eales
menos que la can idad en que las había alo ado Ga gallo13.
11 HEREDIA MORENO, M.C., La o eb e ía en la…, op. ci ., (T. 2), p. 67.
12 SANTOS MÁRQUEZ, A.J., “El pla e o Vicen e…, op. ci ., p. 123. Po es os años ambién sabe-
mos que poseía una casa en el nº 6 de la calle Ba ihojas que, el 28 de ma zo de 1805, a endó po 3 años
a una al Jose a Ga cía en la can idad de 1005 eales de ellón al año (A chi o His ó ico P o incial de
Se illa (em adelan e AHPS). Sección de P o ocolos No a iales de Se illa. O icio 12. Lib o 1. Año 1805.
Fol. 131 / ).
13 P ime amen e, econoció una c uz de manga calada con peso de 37 onzas y 11 ada mes que, a
17,5 eales cada onza, impo aban 484 eales y 26 ma a edíes; cua o casquillos de o a c uz de manga,
con las dos piezas del c uce o, con 26 onzas y 10 ada mes que, a 18 eales cada onza, impo aban 479
eales y 8 ma a edíes; es ema es y la pieza del pie de dicha c uz de manga con 11 onzas y 9 ada mes
que, a 13 eales cada onza, impo aban 150 eales y 12 ma a edíes; un cáliz con su pa ena do ados po
ue a con 37 onzas y 7 ada mes que, a 18 eales cada onza, impo aban 673 eales y 30 ma a edíes; o o
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De ás de an ex aña conduc a del mayo domo ( eco demos que el a o
con Ga gallo se había ce ado una semana an es), es aba el hecho de que en el
alle del pla e o An onio Méndez, apodado El Meno 14, nues o mayo domo
había is o los moldes de un copón y un cáliz de amaño y peso simila a los de
Ga gallo, po los que le pidió an sólo en o no a los 3.000 eales de ellón,
can idad meno al alo es imado de la pla a ieja, lo cual suponía que, pa a su
adquisición, la pa oquia no end ía que añadi can idad suplemen a ia alguna.
Po ello, Ped o An onio Mon oy, an e es e nue o pano ama an bene icioso y
eniendo en cuen a que Ga gallo no había ab icado las piezas po enca go, sino
que es aban hechas de iempo a ás, decidió suspende de mane a unila e al lo
aco dado, aspasando el enca go al ci ado Méndez15.
Mucha p isa se dio es e en a ende el comp omiso pues, el 28 de mayo, an
sólo 8 días después, el cáliz y el copón es aban e minados; siendo alo ados
po el ci ado con as e José Ga cía Díez en la can idad de 3.930 eales y 10
ma a edíes de ellón16.
Sob e es a asación An onio Méndez, pa a ace ca se a la can idad inicial-
men e solici ada, hizo una os ensible ebaja de 631 eales sob e el p ecio o al,
pidiéndole a la pa oquia po ambas piezas la can idad inal de 3.299 eales de
ellón.
Las cuen as hechas po el ci ado mayo domo e an cla as pues, ascendiendo
el alo del cáliz y el copón a los ci ados 3.299, más o os 90 eales del impo e
de la caja del cáliz, el o al e an 3.389 eales de ellón; y, siendo el alo de la
pla a ieja 3.422 eales, suponía pa a la pa oquia p ác icamen e un me o
dicho do ado po den o con su pa ena con 25 onzas y 13 ada mes que, a 20 eales cada onza, impo aban
516 eales y 8 ma a edíes; o o copón con 28 onzas y 14 ada mes que, a 18,5 eales, impo aban 534
eales y 2 ma a edíes; o o dicho con 19 onzas y 3 ada mes, a los dichos 18,5 eales cada onza, impo aban
355 eales; dos inaje as y dos cucha i as de cáliz con 12,5 onzas a 15 eales cada onza, impo aban 187
eales y 16 ma a edíes; y, inalmen e, una caji a con un sac amen o g abado y unos pedaci os de cadena
den o, que po se de pla a muy in e io dichos pedaci os de cadena, alían unos con o os a 15 eales la
onza, y pesa odo 2 onzas y 12 ada mes, que impo aban 41 eales y 8 ma a edíes (AGAS. O dina ios.
Leg. 10994B. Año 1786. Fol. s/n.).
14 Así apa ece nomb ado en el expedien e sob e el que se undamen a es e a ículo.
15 Al pa ece , le p opuso una con ao e a: que le dejase el cáliz y el copón po la can idad del ap e-
cio de la pla a ieja, pe o Ga gallo se negó o undamen e.
16 Es e decla ó, bajo ju amen o, habe is o “[…] un copón do ado po den o y ue a, de hechu a
muy p imo osa, odo cincelado con di e en es se a ines, con peso de 43 onzas y 14 ada mes”, es imando
su alo en 2.132 eales con 10 ma a edíes de ellón, a azón de 932 eales y 10 ma a edíes po la pla a;
600 eales po su do ado y o os 600 eales po la ejecución; y “un cáliz de igual hechu a y do ado que
pesa, con la pa ena y cucha i a, 32 onzas y 6 ada mes”, asando su alo en 1.798 eales de ellón, a azón
de 688 eales po la pla a, 560 eales del do ado y o os 550 eales más de la hechu a (AGAS. O dina ios.
Leg. 10994B. Año 1786. Fol. s/n.).
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in e cambio de los obje os iejos po las dos piezas nue as, sin ene que suple-
men a dine o alguno.
5. ANTONIO MÉNDEZ LÓPEZ Y LA PROVINCIA DE HUELVA
Tampoco son muchos los da os conocidos de es e o eb e ac i o en Se illa
en el úl imo e cio del siglo XVIII. Fo mado, al pa ece , con su pad e Timo eo
An onio Méndez Beja ano, se examinó en 1771, pasando ese año a o ma pa e
del g emio de pla e os de la ciudad17. Como Ga gallo, ue un maes o cuya es-
é ica e olucionó desde el ococó al neoclásico, aunque siemp e se sin ió más
cómodo en un lenguaje de mayo depu ación o namen al, con mayo p o ago-
nismo de lo es uc u al.
En la p o incia de Huel a ambién se conse an algunas in e esan es ob as
suyas. Son muy ca ac e ís icos sus cálices lisos y muy moldu ados, como el de
la pa oquia de Nues a Seño a del Reposo de Val e de del Camino que, a eces,
deco a con un hilo de pe las diminu as en el nudo y la copa, como los de las
pa oquias de Cumb es Mayo es y Bona es, y, en o as ocasiones, con la ins-
c ipción e quae sun dei deo (“Y a Dios lo que es de Dios”)18, en los casos de
los de Almonas e la Real (Fig. 2) y Encinasola19.
De mayo iqueza o namen al es o o cáliz suyo conse ado en la pa oquia
de Almon e, de pla a sob edo ada y muy es ilizado, deco ado con g upos de
que ubines y gui naldas con emblemas euca ís icos y pasionis as20; la co ona
de la Vi gen de los Dolo es de la pa oquia de Villalba del Alco y un cáliz de
Niebla.
6. UNA AGRIA DISPUTA ENTRE AMBOS MAESTROS
Sin iéndose ag a iado y, sob e odo, pe judicado po la escisión del com-
p omiso, Vicen e Ga gallo de inmedia o se di igió al p o iso del a zobispado
denunciando lo acon ecido.
17 CRUZ VALDOVINOS, J.M., Cinco siglos…, op.ci ., p. 371. En sus piezas, jun o a su punzón,
siemp e apa ecen las ma cas GARCÍA, 10, NO$DO y Gi alda.
18 F agmen o del pasaje conocido como de “El T ibu o al Césa ”, na ado en los e angelio canóni-
cos (Lc 20,20-26, Mc 12,13-17 y M 22,15-22), donde, p egun ando a Jesús si e a líci o pa a los judíos
paga el ibu o a los omanos, es e con es ó: “ eddi e e go quae sun Caesa is Caesa i e quae sun Dei
Deo”.
19 HEREDIA MORENO, M.C., La o eb e ía en la…, op. ci ., (T. 2), pp. 51, 80, 102, 110, 180.
20 HEREDIA MORENO, M.C., La o eb e ía en la…, op. ci ., (T. 2), pp. 53-54.
Con lic os en e pla e os se illanos en el siglo XVIII 363
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Su esc i o, bien a gumen ado, exponía la sucesión de los acon ecimien os
y con enía es quejas: En p ime luga , que el alo dado a la pla a ieja po
Méndez, a pa i del ap ecio del iel con as e, e a sensiblemen e in e io al
o ecido po él, conc e amen e 87 eales menos, po lo que la pa oquia es aba
siendo pe judicada; en segundo luga , ad e ía que el mayo domo a gumen aba
que el a o con Méndez e a más bene icioso po el aho o que suponía, pe o,
en ealidad, no e a más que un “engaño”, pues dicho p ecio no podía se sino
consecuencia del meno peso y calidad de las nue as piezas espec o a las su-
yas; y inalmen e, indicaba que el a o es aba ya ce ado y solemnizado, con la
ap obación y licencia del seño p o iso , po lo cual no daba luga a e ac o
alguno. Po odo ello, y es ando en juego su epu ación, suplicaba a su seño ía
que o denase al dicho mayo domo que es i uye a a su pode los obje os de
pla a ieja y le paga a los 920 eales en que se ce ó el acue do, yendo es e a
ecoge el copón, cáliz y po apaz nue os que es aban en su ienda.
Don Fabián de Mi anda y Sie a, p o iso y ica io gene al de la San a
Iglesia de Se illa y su a zobispado, el 31 de mayo, o denó al dicho mayo domo
que en egase a Vicen e Ga gallo las ci adas alhajas de pla a ieja y le pagase
la can idad aco dada. No obs an e, pa a e i a inde ensión, le concedió un plazo
de 3 días pa a que p esen ase las alegaciones que es imase opo unas21.
No se demo ó la espues a del mayo domo quien, el 13 de junio a a és
del p ocu ado Manuel de Pe ea Díaz, p esen ó un esc i o a guyendo que su
pa e acudió a Vicen e Ga gallo pensando que e a p eciso p o ee se allí de ales
alhajas, al de en a dicho pla e o el nomb amien o de maes o mayo del a zo-
bispado, pe o que es ando concedida la licencia, halló que An onio Méndez,
“con mayo u ilidad de la áb ica”, le o ecía un cáliz y copón do ados, de si-
mila peso y hechu a, po mucho meno p ecio; y que, po ello, no que iendo
pe judica los in e eses de la pa oquia, “cuya u ilidad siemp e se p ocu a”, de-
cidió ce a el a o con él.
Dando aslado de su con enido a Ga gallo y concediéndosele ambién
o os 3 días pa a p esen a nue as alegaciones, es e dio pode al p ocu ado
An onio Rod íguez, pa a que, en su nomb e, de endie a su causa, al iempo que
lle ó su cáliz y copón al con as e José Ga cía Díez pa a que ambién los asase,
quien, as habe pesado las piezas, ce i icó que el p ecio de ambos obje os e a
de 3.971 eales y 30 ma a edíes de ellón22.
21 La esolución le ue no i icada po F ancisco Ja ie Ál a ez Mo án, esc ibano público, en su casa
del Pos igo del Acei e el 31 de mayo, “de que quedó en e ado”, dando e de ello.
22 El cáliz con su pa ena y cucha i a, “ odo do ado de p imo osa hechu a”, pesaban 33 onzas y 12
ada mes que, a 21 eales y cua illo cada onza, impo aban 717 eales y 6 ma a edíes, más 575 eales po
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Ped o. Ca aya © Au o .
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Fig. 6. Vicen e Ga gallo y Alexand e. Cáliz, H. 1784. Con en o de San a Paula, Se illa. ©
Fondo G á ico A chi o IAPH. Au o a: Inmaculada Salinas.
José Mª Sánchez-Co egana
Depa amen o de Escul u a e His o ia de las A es Plás icas
Uni e sidad de Se illa
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