Ria Berg, Il mundus muliebris nelle fonti latine e nei contesti pompeiani. [Reseña]
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406 RESEÑAS RIA BERG, Il mundus muliebris nelle fonti latine e nei contesti pompeiani, [s.l.], 2010, 420 pp. La presente obra es un estudio realizado por Ria Berg y presentado como Tesis Doctoral en la Facultad de Letras de la Universidad de Helsinki en 2010. La autora analiza el concepto del mundus muliebris, es decir, los objetos destinados para el cuidado y embellecimiento de la mujer en el mundo romano, bajo dos puntos de vista, el filológico y el arqueológico. Tanto la evidencia literaria de este concepto como la arqueológica han requerido por parte de Ria Berg el empleo de metodologías y análisis diferentes e independientes, mostrando la complejidad y dificultad del tema de estudio. En cuanto a los ámbitos cronológico y geográfico, la autora se ha centrado en el período altoimperial y en el privilegiado e inmejorable conjunto arqueológico de Pompeya, donde los restos materiales del mundus muliebris son abundantes, al tiempo que han recibido poca atención por parte de la investigación. La publicación está estructurada en ocho epígrafes o partes de desigual tamaño debido a la elección y temática elegida para cada una de ellas. La primera es una introducción donde se presenta el objeto de estudio, el porqué y la necesidad de llevarlo a cabo, el material y el método de investigación empleado, que como se ha señalado en el párrafo anterior tiene un carácter dual, filológico-arqueológico, y su complejidad. En la segunda se analizan brevemente los estudios dedicados a este mundus muliebris. Se señalan sus avances y carencias, y se pone de relieve la pertenencia del objeto de estudio a la investigación de género o estudios femeninos, así como también al ámbito del instrumentum domesticum relacionado con contextos y espacios destinados a la mujer en las casas pompeyanas. La tercera parte se dedica al análisis del mundus muliebris en las fuentes literarias latinas. Se comienza con las cuestiones relacionadas con los orígenes del término y con su etimología y se continúa con un recorrido por los autores latinos que dedicaron algún tipo de atención a esta expresión. La autora parte de la obra de Lucilo y finaliza con la de San Jerónimo, haciendo un recorrido por multitud de autores, tanto literatos, historiadores, juristas, filósofos, etimólogos, apologistas cristianos…, dispuestos en orden cronológico. Continúa en esta tercera parte con aspectos que van más allá del límite del concepto de mundus muliebris, señalando sus opuestos como son, entre otros, la inmundicia, la suciedad, la prostitución y otros relacionados con aquél, especialmente el campo de la medicina, el maquillaje, el cultivo de la belleza, la buena forma física... Sigue a este análisis la búsqueda de la ubicación del mundus en la domus, distinguiendo entre lugares de uso y lugares de depósito. Por último, esta tercera parte finaliza con una clasificación, desde el punto de vista literario, de los elementos que componen el mundus. En el cuarto epígrafe se realiza una clasificación y estudio de los distintos objetos pertenecientes al mundus muliebris según las fuentes literarias, iconográficas y arqueológicas, focalizando estas últimas en los contextos pompeyanos examinados por la autora. En el quinto se presta una atención pormenorizada a la iconografía del mundus muliebris, desde los precedentes clásicos y helenísticos hasta la época imperial, centrando la atención sobre la pintura y los bajorrelieves. El sexto es un catálogo de los contextos con elementos del mundus muliebris, partiendo de un punto de vista general, donde confronta contextos de tesoros, de tiendas y de tumbas. Posteriormente y desde una perspectiva más concreta, se revisan 59 contextos arqueológicos aparecidos en las IX regiones de Pompeya.
407 RESEÑAS La séptima parte está destinada al análisis cualitativo y cuantitativo de los datos obtenidos en el capítulo anterior sobre las casas pompeyanas conservadas hasta el año 79. La octava parte se dedica a la exposición de las conclusiones del estudio y le sigue un apéndice con los catálogos de los espejos encontrados en Pompeya, ya que este objeto es el que mejor define y simboliza el mundus muliebris. La obra se completa con un listado bibliográfico, tablas, figuras, desgraciadamente de baja calidad y resolución, y un index locorum. El estudio de Ria Berg está sólidamente documentando y apoyado en una abundante bibliografía. Ha utilizado una doble metodología, debido a su apuesta por no abandonar la documentación literaria en favor de la arqueológica ni lo contrario. Esta es una elección arriesgada y difícil, ya que ambos elementos pertenecen a ámbitos científicos distintos aunque también complementarios que sirven para ampliar los horizontes de la investigación y nuestro conocimiento de la Historia. Se echa en falta, sin embargo, una mayor complementariedad entre los puntos de vista elegidos, así como también el empuje necesario para superar las menciones literarias, la clasificación de elementos, los aspectos tipológicos y el análisis de los contextos y realizar reflexiones históricas sobre aspectos relacionados con elementos socioeconómicos de la mujer en el mundo romano. A este respecto, hay que señalar de nuevo la pertenencia del mundus muliebris a los estudios llamados de género o femenino, pero también destacar el hecho de que es un tipo de investigación realizado mayoritariamente por mujeres. Sin embargo, abogo porque no sea únicamente un estudio “para y por mujeres dedicadas a la investigación científica”, ya que el mundus muliebris excede los límites del universo femenino para adentrarse en cuestiones relativas a la relación entre los sexos, a la economía de prestigio y al ámbito social de la historia del mundo romano. Las dimensiones materiales que ofrece el privilegiado contexto arqueológico pompeyano y las noticias recogidas en las obras de los autores latinos demuestran que se trata de un objeto de estudio que supera altamente las expectativas planteadas por la autora, ya que inicia un camino más para la investigación de los distintos niveles socioeconómicos que ocupaba la mujer romana. La riqueza y variedad de elementos de estos objetos de belleza y adorno indicarían el nivel alcanzado por su familia y el poder adquisitivo de ésta. La imagen de la mujer, proyectada y preparada para ser contemplada tanto en el interior de la domus como en el exterior, era la imagen de su familia y la puerta a las nuevas relaciones sociales y económicas, sobre todo en lo que se refería a los contratos matrimoniales de las hijas en edad núbil. Estoy convencida de que la obra de Ria Berg será la base para futuros trabajos en esta línea. Por último, es muy de agradecer la generosa elección realizada por la autora de la lengua italiana para la publicación de su obra, sacrificando la suya materna, pero facilitando con ello la accesibilidad de su estudio y sus resultados a la comunidad científica. Pi l a r Pa v ó n J. B. TORRES (ed.), Vtroque sermone nostro. Bilingüismo social y literario en el imperio de Roma, Pamplona, Colección Mundo Antiguo, Nueva serie nº 14, 2011, 168 pp. Desde 2004, el grupo GRAECAPTA se ha interesado por la relación que en la Antigüedad existió entre el Oriente y el Occidente del Imperio romano. Tras el precedente que supuso la edición en 2007 del libro De Grecia a Roma y de Roma a Grecia: un camino de