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ELIA 2, 2001 143 SOBRE LAS GRAMÁTICAS BILINGÜES Y LA PERMEABILIDAD ESTRUCTURAL* Alazne Landa y Agurtzane Elordui Universidad del País Vasco-Euskal Herriko Unibertsitatea Drawing from data on several language contact situations, this paper aims to provide some empirical evidence in support of the hypotheses that (i) at the morphosyntactic level, influence from another language is hard to demonstrate and, if it exists, it can only exist indirectly;, (ii) external influence consists at most of the exploitation of a previous surface-level structural similarity between the languages involved in the contact situation (Prince 1992); and (iii) hypotheses (i) and (ii) also apply to terminal dialects; however, these dying varieties undergo different types of simplification processes that can be best accounted for in terms of a combination of language-internal, cognitive and interactional factors. The tendency towards grammar simplification is claimed to be rather universal, although accelerated in the case of dialect death (Dorian 1981), and a number of allegedly contact-induced phenomena are reinterpreted as instances of relaxation of different types of constraints in bilingual grammars. The data on which this research is based have been collected from the following language contact situations: (a) Basque-Spanish in the Basque Country (Elordui 1995, Landa 1995), (b) Spanish-English in the United States (Landa 1992, Silva-Corvalán 1994), and (c) Basque-English in Nevada, U.S.A. (Elordui 1998c). 1. El contacto lingüístico en las sociedades bilingües Una de las posibles consecuencias del contacto lingüístico en un grupo o sociedad bilingüe es la influencia de una lengua en otra tanto unidireccionalmente como bidireccionalmente dependiendo de la relación de dominancia entre las lenguas en cuestión y de la historia sociolingüística de * Este artículo refleja resultados de varias investigaciones parcialmente subvencionadas por el Ministerio de Educación y Cultura (PB 96-0272), el Gobierno Vasco (PI 1998-127) y la Universidad del País Vasco (UPV 103.130-HA145/97 y UPV 103.130-HA 084/99).
A. Landa y A. Elordoui 144 sus hablantes. Una de las principales hipótesis de la presente investigación es que, de producirse, a nivel morfosintáctico tal influencia sólo puede ser de tipo indirecto, es decir, consiste en la explotación de categorías ya existentes en la propia lengua pero con un diferente valor semántico, pragmático, etc. del que dichas estructuras tienen en la variedad estándar o monolingüe. Silva-Corvalán (1994) indica varias formas en las que puede manifestarse tal influencia indirecta: (a) la extensión de las funciones pragmático-discursivas de una estructura de la lengua según el modelo de las funciones de la estructura paralela en la otra lengua, (b) la preferencia por el uso de estructuras paralelas en detrimento de otras variantes permitidas por la lengua, y (c) la pérdida de restricciones semántico-pragmáticas que gobiernan el uso de ciertas estructuras en una lengua pero no en la otra. A estos tipos de influencia indirecta de una lengua en otra y basándonos en nuestras propias investigaciones sobre el español en contacto con el vasco (Elordui 1995, Landa 1995), el español en contacto con el inglés en EE.UU. (Landa 1992), y el euskera vizcaíno en contacto con el inglés en Nevada (Elordui 1998c), nosotras añadimos (d) la pérdida de restricciones morfosintácticas en construcciones de una lengua que cuentan con estructuras superficialmente paralelas en la otra lengua del contacto aunque no sean equivalentes a nivel jerárquico o categorial. Además defendemos que incluso en el caso de los dialectos en vías de desaparición la influencia de una lengua en otra es sólo indirecta, ya que estos dialectos se comportan siguiendo pautas universales de simplificación que responden a consideraciones intralingüísticas, cognitivas y de interacción independientemente de las características de la lengua dominante (Dorian 1981). 2. Permeabilidad estructural 2.1. Influencia indirecta Como hemos indicado anteriormente, postulamos que a nivel morfosintáctico la influencia de una lengua en otra no consiste en la adopción de categorías o estructuras “extranjeras” sino en la generalización de construcciones lingüísticas ya existentes en la variedad monolingüe. Sin
ELIA 2, 2001 145 embargo, no puede negarse que existen estructuras en el habla bilingüe en general que pueden hacer pensar en una influencia directa de otra lengua. Lo que defendemos aquí es que esas estructuras son generalmente nativas a la lengua y que esa aparente permeabilidad estructural no es sino la explotación de un paralelismo estructural previo que se da típicamente, aunque no exclusivamente, en el habla de los bilingües. Así, en el español hablado por bilingües en Estados Unidos es frecuente oír estructuras del tipo ilustrado en (1): (1) Juan está viniendo mañana (2) John is coming tomorrow A pesar de la similitud de esta construcción con su correspondiente inglesa en (2), no se puede afirmar que (1) sea el resultado de la incorporación de una estructura del inglés ya que las construcciones de estar + gerundio existen en español estándar independientemente de cualquier contacto lingüístico. Lo que es diferente en español y en inglés son las restricciones semánticas de esta estructura ya que en inglés se puede usar para indicar futuro y en castellano estándar no1. Por ello, lo que planteamos en esta investigación es que la consecuencia del contacto es la explotación de una similitud estructural previa con la subsiguiente relajación de una restricción en la gramática (española) del hablante bilingüe. De hecho, una de las principales hipótesis de este estudio es que para que sea posible la permeabilidad estructural entre dos lenguas es necesario que exista un paralelismo estructural previo, del tipo ilustrado en (1) y (2) (Prince 1992, Silva-Corvalán 1994, Landa 1995, entre otros). Así, por ejemplo, en la recogida de datos para una investigación sobre la marcación de caso en las cláusulas relativas del español hablado por bilingües de origen cubano y mexicano en Los Angeles, Landa (1992) encontró cláusulas relativas sin marcación de caso (3) o con marcación de caso post-relativa (4), pero en ningún caso cláusulas relativas con preposición al final (5), siendo esta última la esperada si el resultado del contacto entre el inglés y el español consistiera en la incorporación de estructuras de una lengua en otra:
A. Landa y A. Elordoui 146 (3) El hombre ∅ que yo trabajaba [...] (4) El hombre que yo trabajaba con él [...] (5) *El hombre que yo trabajaba con [...] Ejemplos como (5) sólo están atestiguados como casos de préstamo efímero (nonce borrowing) pero no forman parte de las características sistemáticas de la variedad en contacto2. Nuestra hipótesis establece que esto es así porque (6) no cuenta con una estructura paralela en la variedad estándar del castellano: (6) The man I was working for... 2.2. Equivalencia a nivel superficial Silva-Corvalán (1993, 1994) ilustra los distintos tipos de influencia indirecta mencionados en la sección 1 con ejemplos de omisión del subordinante que, omisión de clíticos oblicuos, obligatoriedad del orden SVX y de la expresión del sujeto en el español hablado por distintos tipos de bilingües de Los Angeles (EE.UU.). Por restricciones de espacio, no podemos ilustrar estas construcciones pero sí queremos insistir en que, en todos estos casos de supuesta influencia indirecta del inglés, el español cuenta con una estructura superficialmente equivalente. Superficialmente aquí se opone a jerárquicamente y lo que significa en esta exposición lo ilustraremos con ejemplos del castellano (CV) hablado en contacto con el euskera en el País Vasco (Landa 1995, 1998, Landa y Franco 1996). Esta variedad del castellano, a diferencia de las variedades del euskera cuyas características terminales se discuten en la sección 3, es relativamente 1 Véase Klein-Andreu (1986) para un estudio de ésta y otras construcciones en el español hablado por los puertorriqueños en la ciudad de Nueva York. 2 Estructuras como la ilustrada en (5) sí se producen en el habla de niños bilingües y en el de los estudiantes de español como lengua extranjera que son hablantes nativos del inglés. Esto parece indicar que en los sistemas lingüísticos de transición como el habla infantil y la interlengua del “aula” sí se da una influencia directa de una lengua en otra a nivel morfosintáctico. El análisis de las propiedades de estos sistemas, sin embargo, queda fuera del objeto de esta investigación.
ELIA 2, 2001 147 estable (Landa y Franco 1999).3 Uno de los rasgos más prototípicos del CV es la extensión de construcciones con objetos nulos del tipo ilustrado en (7): (7) (Me pidió que le llevara el libroi) pero al final no le llevé ∅ i (8) (Me pidió que le llevara caféi) pero al final no le llevé ∅ i Nótese que la misma cláusula es estándar en el contexto (8). La diferencia es que en (7) el antecedente de la categoría nula es la FN definida el libro mientras que en (8) es la FN sin determinante café. Si la difusión de esta construcción en CV se debiera a su situación de contacto con el euskera (hipótesis posible pero difícil de demostrar), deberíamos intentar responder como mínimo dos preguntas: (i) ¿en qué consiste la difusión de esta construcción? y (ii) ¿qué característica del euskera estaría influyendo en esa posible inducción al cambio? La respuesta a la primera pregunta, en realidad, ya la hemos apuntado: el cambio consiste no en la adopción de una estructura del euskera puesto que estamos tratando con construcciones que existen en castellano estándar, sino en la relajación de una restricción morfosintáctica sobre el antecedente de la categoría nula (i.e. pérdida de la restricción [-determinado]). En cuanto a la segunda pregunta, podría ser que al ser el euskera una lengua en la que se pueden omitir tanto los sujetos como los ODs y OIs (ya que la flexión verbal contiene concordancia con estos elementos), la preferencia por estructuras paralelas indujera a la omisión de objetos en el CV. De ser cierta esta hipótesis, se estarían produciendo emparejamientos entre estructuras como las ilustradas en (9b): (9) a. Necesito que encuentres el libro/Libura zuk aurkitzea behar dut b. Ahora busco ∅ /Orain ∅ bilatuko dut En las dos versiones de (9b) tenemos secuencias similares de palabras, es decir, un adverbio ahora/orain y una amalgama de raíz verbal + desinencias verbales busco/bilatuko dut. Sin embargo, un análisis más profundo de este paralelismo demuestra que lo que se ha omitido en ambos 3 Algunas características de esta variedad como los negativos dobles en posición inicial y la ausencia de concordancia nominal van desapareciendo a medida que la escolarización llega a todos los grupos sociales (Landa y Franco 1999).
A. Landa y A. Elordoui 148 casos no es lo mismo: en castellano se ha omitido un clítico o un morfema de concordancia, mientras que en euskera se ha omitido una frase nominal, un argumento, la referencia explícita a un OD. Así pues, la equivalencia entre estas construcciones es sólo superficial (ítemes léxicos expresados), no jerárquica (tipos de categorías omitidas). 3. Procesos de simplificación En Elordui (1998a, 1998b) y Landa y Elordui (1999) se discuten algunos fenómenos encontrados en variedades terminales del euskera que podrían explicarse en el marco de las propuestas expuestas en la sección 2 de la presente investigación, es decir, a nivel morfosintáctico la influencia de una lengua en otra sólo puede ser de tipo indirecto normalmente favoreciendo el empleo de estructuras paralelas.4 Sin embargo, encontramos numerosos procesos de simplificación comunes a las lenguas en vías de extinción que no pueden ser explicados por factores interlingüísticos y que consideramos motivados por factores de índole intralingüística y cognitiva. Trabajos previos sobre lenguas en contacto han constatado la aceleración de procesos de cambio interno (es decir, difusión a mayor número de contextos y de hablantes) en lenguas en contacto lingüístico (Silva Corvalán 1994) y en vías de extinción (Dorian 1981). Los hablantes bilingües, especialmente aquéllos que pueden considerarse hablantes terminales, se valen de algunas estrategias lingüísticas que compensan su falta de competencia en la lengua terminal. En nuestro estudio hemos observado varias estrategias compensatorias entre los hablantes terminales del euskera vizcaíno hablado en el País Vasco, 5 así como entre los hablantes de la variante de este dialecto hablado en Nevada. En este trabajo vamos a discutir tres de estas estrategias: (i) la sobregeneralización del uso de las 4 Uno de estos fenómenos es la generalización, en algunas variedades, del patrón de concordancia NOR-NORI-NORK (Absolutivo-Dativo-Ergativo) a contextos en los que no hay un OI. 5 Aquí estamos simplificando la terminología para facilitar la lectura pero, en realidad, no hemos encontrado estos fenómenos en todas las variantes vizcaínas sino en el euskera hablado en en noroeste y suroeste del País Vasco. En este estudio nos referimos a estas variantes con el nombre general de euskera vizcaíno.
ELIA 2, 2001 149 formas de presente y modo indicativo en el euskera vizcaíno hablado en el País Vasco y en Nevada; (ii) la extensión semántica de las formas perifrásticas del verbo vasco en detrimento de las formas sintéticas en estas mismas variedades, y (iii) la desaparición de flexión, la obligatoriedad de la expresión de los argumentos y la fijación del orden de palabras en el euskera de Nevada. 3.1 Sobregeneralización de formas verbales En el sistema de tiempo y modo del euskera vizcaíno del País Vasco y en el euskera de Nevada se da una pérdida casi sistemática de las formas de pasado y subjuntivo tradicionales, siendo éstas sustituidas por nuevas estructuras basadas en las formas de presente e indicativo, como en (10) y (11): (10) Gure dot esan d -eu -s -ta -zu -n (pentsetan dozuzen gauzak) quiero decir pres.Ind-*edun-preDAT-1DAT-2ERG-Subj (las cosas que piensas) “Quiero que me digas las cosas que piensas” (11) Lengo astien esan d -eu -s -ta -zu -n (etorriko zintzela) la semana pasada decir pres.Ind-*edun-preDAT-1DAT-2ERG-pas (que vendrías) “La semana pasada me dijiste que vendrías” En (10) la forma de presente de indicativo más la marca de subjuntivo -n sustituyen la tradicional estructura de presente de subjuntivo. Tradicionalmente el indicativo y el subjuntivo se diferencian, no sólo por añadir los sufijos de subjuntivo (-n o -la), sino también por el empleo de un auxiliar diferente. Las formas de indicativo utilizan el auxiliar izan “ser” con verbos inacusativos (llegar, morir) y *edun “haber/tener” con verbos inergativos (trabajar) y transitivos (hacer, traer) mientras que las formas de subjuntivo utilizan los auxiliares *edin y egin respectivamente en los casos anteriores. En el nuevo uso del verbo se mantienen los auxiliares de indicativo también para el subjuntivo. En (11) podemos observar como la tradicional forma de pasado (z-e-u-n-s-ta-n “1sERG-pasado-*edun-pasado-
A. Landa y A. Elordoui 150 preDAT-1sDAT-pasado” para este caso) es sustituida por una forma de presente (deustazu) más la marca de pasado -n. En ambos casos hay pérdida de complejidad morfológica y consecuente simplificación del sistema. Con la sobregeneralización de las formas de indicativo para los casos de subjuntivo y de las formas de presente en lugar del pasado, se reduce la carga cognitiva que supone la abundancia de formas verbales para el hablante. Sólo se internalizan las formas auxiliares más frecuentes y estructuralmente más transparentes (las formas de presente de indicativo) y se añade a éstas las marcas mínimas necesarias para mantener un sistema que sigue distinguiendo morfológicamente entre las categorías de tiempo pasado y presente y modo indicativo y subjuntivo. 3.2. Generalización de formas perifrásticas y extensión semántica En la flexión verbal vasca se distinguen dos formas de flexión: formas sintéticas y formas perifrásticas. Sólo algunos verbos mantienen formas sintéticas para expresar aspecto progresivo en el presente (nator “vengo, estoy viniendo”, dakit “sé”), en el pasado (nentorren “venía, estaba viniendo”, nekien “sabía”), o en el hipotético (banetor “si viniera”, baneki “si supiera”). Los demás verbos utilizan formas perifrásticas para expresar este mismo aspecto progresivo. Además para los demás aspectos todos los verbos vascos, incluidos los que tienen formas sintéticas para expresar aspecto progresivo, se valen de auxiliares formando construcciones perifrásticas. En el uso lingüístico de los hablantes del País Vasco estudiados y de los hablantes de Nevada las tradicionales formas sintéticas de pasado progresivo (en paréntesis en (12) y (13)) son sustituidas por las formas de pasado perfecto,6 extendiendo el valor de éstas para expresar tanto aspecto perfecto como progresivo: (12) Oinez joan nintzen (gindozen) Pedro topau niñunean (PAÍS VASCO) 6 Los valores de estas formas equivalen tanto a los del indefinido como a los del pluscuamperfecto de indicativo en castellano.
ELIA 2, 2001 151 a pie ir aux.pas (íbamos.prog) Pedro encontrar aux.pas.cuando “(Lit.) Fuimos a pie cuando nos encontramos a Pedro” (en vez de “íbamos...”) (13) Eskola asi giñenien ez gendun jakin (ez genekien) ingles bat be (NEVADA) escuela empezamos.cuando no aux.pas saber (no sabíamos) inglés uno ni “Cuando empezamos en la escuela no (lit.) supimos nada de inglés” (en vez de “sabíamos...”) La misma tendencia se observa entre los hablantes de estos dialectos vascos en su uso de construcciones que expresan modo. En el sistema de modo tradicional del euskera vizcaíno las formas de potencial se distinguen de las de indicativo porque se construyen con un auxiliar distinto. Como ya hemos explicado antes, las formas de indicativo utilizan el auxiliar izan con verbos inacusativos y *edun con verbos inergativos y transitivos. Las formas de potencial, en cambio, utilizan *edin y egin respectivamente en los casos anteriores. Además, estas formas se diferencian de las de indicativo y subjuntivo por la utilización del morfema de modo -ke en la flexión del verbo. Los semi-hablantes de estos dialectos terminales evitan las formas tradicionales conjugadas de potencial sustituyéndolas por construcciones con la forma al “poder” + auxiliar en indicativo, evitando de esta forma la utilización de los complejos paradigmas de potencial del verbo tradicional vasco.7 Así, en (14a) vemos el uso tradicional del dialecto suroccidental del País Vasco, mientras que (14b) ilustra un caso de generalización de la estructura al + auxiliar de indicativo en el uso de los hablantes más terminales: (14) a. Ni-k eran z -a -i -ke -da -z , (gure badozu) Yo-ERG llevar 2ERG-pres-egin-POT-1ERG-pl (si quieres) “Yo te puedo llevar si quieres” b. Ni -k al d -eu -tzu -t eran, (gure badozu) 7 Dorian (1981) cita una estrategia similar en el alemán de los emigrantes extranjeros en Alemania los cuales generalizan el verbo müssen “poder, tener que” para remplazar las marcas morfofonológicas de tiempo gramatical.