Théma a. Re is a de Filoso ía Nº 46 (2012 - Segundo semes e) pp.: 401-411.
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MERLEAU-PONTY (1908-1961) Y S. DE BEAUVOIR
(1908-1986). RECONCEPTUALIZANDO EL CUERPO
Y LA PASIVIDAD DE SU ACTIVIDAD
Mª Ca men López Sáenz1
UNED (España)
Recibido: 15-07-10
Acep ado: 14-09-10
Resumen: En es e a ículo se mues an las i ualidades del cue po enoménico
pa a exp esa las expe iencias i idas. Se discu en cie as acusaciones
eminis as a Me leau-Pon y po habe desc i o un cue po asexuado. F en e
a las p opues as que a ancan de él, de e-na u aliza el cue po, de endemos
su e-concep ualización en el ma co enomenológico, de inido po Me leau-
Pon y y Beau oi , la cual desa olla una enomenología de la di e encia sexual
en en ada al eudismo y al biologismo y, sin emba go, ajena a la génesis de
la pasi idad. Concluímos analizando la in luencia de Me leau-Pon y en Young.
Palab as-cla e: Fenomenología, eminismo, cue po, expe iencia i ida, di e-
encia sexual.
Abs ac : This a icle will show he po en iali ies o he phenomenal body o
exp ess he li e expe iences. We discuss ce ain eminis cha ges agains he
Me leau-Pon y’s desc ip ions o he sexless body. Wi h espec o p oposals
o e-na u alizing i , we will de end he body´s e-concep ualiza ion in he
phenomenological amewo k, as Me leau-Pon y and Beau oi do. She de elops
a phenomenology o sexual di e ence by acing o biologism and F eudianism;
howe e , he phenomenology lea es ou he genesis o passi i y. We will
conclude o analyzing he Me leau-Pon y´s in luence on Young.
Key-wo ds: Phenomenology, Feminism, Body, Li e Expe ience, Sexual Di e-
ence.
[1] Es e abajo se ha ealizado en el ma co del p oyec o de in es igación sub encionado po el
MCI español, FFI2009-11921.
Mª Ca men López Sáenz
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Es p eciso econoce el mé i o de la enomenología al o o ga al Leib
(cue po i ido) un es a u o gnoseológico, como cen o de expe iencias, on oló-
gico, como in eg an e del se , y p axeológico, en an o oco de in enciones mo-
o as. En los es ni eles, es e concep o puede en iquece nues o se sexuado
y con ibui a saca a la luz las cons icciones ela i as al mismo. No piensan
así quienes han acusado a Me leau-Pon y, el ilóso o po excelencia del cue po
i ido, de oma como pa adigma el cue po masculino e igno a las expe ien-
cias co po ales emeninas. Con iene eco da que, en su Fenomenología de la
pe cepción (1945), dedica un capí ulo al cue po como se sexuado, en él que se
adhie e a las co ecciones del eudismo ealizadas po eminen es pensado as
echazando que oda sexualidad ue a masculina, que la si uación edipiana
ue a el eje de la cul u a; e c.2. No es cie o, po an o, que es e enomenólogo
conciba el cue po asexuado3.
El es a u o que la enomenología ha concedido al cue po i ido ha in-
luido en el eminismo co po al, nacido en los años 90 que comp ende el cue po
como un hecho cen al pa a la expe iencia4 y exige su econside ación como
suje o-obje o de conduc as, en con a de la adición dualis a que únicamen e
lo piensa como impedimen o pa a azona . Es e eminismo se hace eco de la
exigencia de elimina la disc iminación ins i ucional de las expe iencias de las
muje es, de exp esa las y con e i las en obje o de e lexión. Y es o no sólo po -
que han sido excluidas de los discu sos -especialmen e de los ilosó icos-, sino
undamen almen e po que han sido padecidas en ca ne p opia5 y han dejado
[2] He desa ollado con más ampli ud es a con a éplica en «Con ibuciones de Me leau-Pon y
a la iloso ía eminis a», en Phainomenon. Re is a de Fenomenologia, nº 18/19 (2009), pp. 95-125
[3] En el mismo es udio, discu o es a acusación mos ando cómo la enomenología del cue po
i ido de es e pensado ein e p e a la libido pe mi iendo comp ende la di e encia sexual sin
obje i a la, ni absolu iza la, con ex ualizándola en las elaciones in e humanas y, a la in e sa,
concibiendo a és as po analogía con las in e sexuales, como papeles complemen a ios. De ahí su
c í ica de la noción de Lé i-S auss del in e cambio de muje es, po oma como modelo las elacio-
nes amo-escla o y gene aliza las, no sólo a odas las elaciones sexuales, sino a los undamen os
de la ins i ución. Es e úl imo aspec o es uno de los emas de mi ecien e abajo, «Uni e salidad
exis encial (M. Me leau-Pon y) en e a ela i ismo cul u al (C. Lé i-S auss)», en (Mª C. López y
J.M. Díaz. Racionalidad y ela i ismo. En el labe in o de la di e sidad. Mad id, Biblio eca Nue a,
2012, pp. 19-108.
[4] Una compilación de es as ecepciones, en L. Ma in Alco . «Me leau-Pon y and Feminis
Theo y on Expe ience», en F. E ans and Lawlo . (eds.) Chiasms. Me leau-Pon y´s no ion o Flesh.
New Yo k, S a e Uni e si y o New yo k, 2000, pp. 251-273.
[5] Piénsese, po ejemplo, en el enómeno de la iolencia de géne o, que sólo en iempos ecien es
ha ecibido nomb e, pe o que du an e an os siglos ha sido eje cido po unos y su ido silenciosa-
men e po o as. Tend emos ocasión de e po qué la ca ne no sólo padece –como habi ualmen e
se iende a pensa -, sino que ambién es sede y mo o de acción. Remi o al lec o a o os esc i os
en los que he jus i icado su inculación con la in encionalidad ope an e y con la esquema icidad
co po al («La exis encia como co po eidad y ca nalidad en la iloso ía de M. Me leau-Pon y», en J.
Ri e a de Rosales y Mª C. López Sáenz (coo dinado es). El cue po. Pe spec i as ilosó icas. Mad id,
Es udios UNED, 2002, pp. 179-207), con la azón y a la libe ad («El cue po como azón y libe ad
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Me leau-Pon y (1908-1961) y S. de Beau oi (1908-1986).
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sus huellas en ese ehículo del se -en-el-mundo que es el cue po que, en las
muje es, ha sido educido a cue po obje o (Kö pe ). Dado que oda expe iencia
es i ida po una conciencia in encional enca nada y si uada y que el cue po
nos ab e a las i encias, és as –al igual que el cue po mismo- no pueden consi-
de a se abs ac amen e, ni obje i a se.
La ei indicación de las expe iencias plenamen e i idas po las muje-
es ha de i unida a la de su cue po y a la de los alo es que les es án ligados
con obje o de con e i los en dignos de uni e salidad. Es a es una de las a eas
de la enomenología de la expe iencia i ida que, siendo p opia es elacional y
pe mi e accede a lo uni e sal6, sin elimina a los indi iduos, has a consegui
que la p opia ida se nos apa ezca “como absolu amen e indi idual y absolu a-
men e uni e sal”7 o como el u o de la decisión omada po alguien ace ca de
algo que le ha sido legado y puede o no eac i a . Toda decisión es omada po
un suje o si uado en el mundo y comp ome ido ca nalmen e. A dicho suje o le
co esponde una azón que no es la azón pa ia cal, sino una azón ampliada
a las emociones y a lo sensible que ha sido colonizado po el logos ins umen al.
Esa azón éla gie no sólo iene implicaciones epis emológicas (de su ol), sino
exis enciales y se ab e a odo el uni e so de la ais hesis8. Como la enomenolo-
gía nos enseña, la uni e salidad de esa azón no se impone, sino que se pa ici-
pa de ella sin enuncia a la singula idad y se adquie e en la p opia expe ien-
cia ampliada y co egida po la ajena. Desde es a con icción, Me leau-Pon y
es ablece á una acionalidad enca nada, en an o uni e salidad conc e a cuyo
pun o de pa ida se á el cue po enoménico como iden idad que nos ab e a las
di e encias y como ejemplo an i-dualis a, pues ese cue po es na u al y cul u al.
De la misma mane a, la azón es eó ico-p ác ica; se a haciendo en la exis en-
enca nadas», en F. Bi ulés, Mª I., Peña, (ed as.) La passió pe la llibe a . A passion o eedom.
Ediciones de la Uni e sidad de Ba celona, 2004, pp. 179-186), con la i ualidad del sen ido («Del
cue po enoménico como o igen del nóema al cue po de ca ne», en R. Lo enzo. C. Mo eno y A. de
Mingo (eds.) Filoso ía y ealidad i ual. Za agoza, PUZ, 2007, pp. 271-284), con el géne o («Me -
leau-Pon y´s Philosophy o he Flesh Applied o Gende », B. Ch is ensen. (Hg.) Wissen, Mach
Geschlech . Philosophie und die Zukun de Condi ion éminine. Zü ich, Ch onos Ve lag, 2002, pp.
696-702) o con el habla («La Pa ole as a Ges u e o he O igina ing Di e en ia ion», en B. Penas.
Mª C. López Sáenz (eds.) In e cul u alism. Be ween Iden i y and Di e si y. Nue a Yo k/ Be na,
Pe e Lang, 2006, pp. 27-46).
[6] «No alcanzamos el uni e sal desp endiéndonos de nues a pa icula idad, sino con i iéndolo
en un medio pa a alcanza a los o os, en i ud de esa a inidad mis e iosa que hace que las
si uaciones se comp endan en e ellas» (M. Me leau-Pon y. Sens e non-sens. Pa is, Gallima d,
1966, p. 113).
[7] M. Me leau-Pon y. op. ci ., p. 115.
[8] Véase mi abajo, «El sen ido de la Ais hesis en Me leau-Pon y», en J. M. San os, P.M. Al es, A.
Ba a a. (eds.) A Fenomenologia Hoje. Associaçao Po uguesa de iloso ia Fenomenológica. Lisboa,
Phainomenon, 2003. Pp. 299-311.
Mª Ca men López Sáenz
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cia. Es a concepción acaba con el mi o que elega lo co po al exclusi amen e a
la na u aleza y a la muje y asocia lo acional con la cul u a y con el homb e9.
Las expe iencias son i idas co po al y acionalmen e, po que cue po y
azón sólo se escinden a i iciosamen e; si se ecupe a su alcance, si se i en de
modo no educcionis a, pueden con ibui a una sabidu ía co po al, a un sabe
p ác ico10 que echa aíces desde las que o ien a nues a singula idad.
F en e al eminismo pos es uc u alis a que ha negado la impo ancia
cogni i a de la expe iencia y la ha educido al discu so, la enomenología insis-
e en que aquélla es uen e de e dad, sub aya su papel o ma i o, así como la
impo ancia de los hábi os11 co po ales en los que se insc iben los signi icados
cul u ales. Es p eciso de ec a las, po que no siemp e ac úan de mane a explí-
ci a; después, hab á que desc ibi las y modi ica las si son disc imina o ias. En
cualquie caso, la expe iencia i ida co po almen e no puede educi se a una
na ación de sus e ec os discu si os, sino que equie e desc ipciones enomeno-
lógicas, an o del acon ecimien o en el que se p oduce, como de las e enciones
y p o enciones que imp ime a la expe iencia sedimen ada. Hace isible la
expe iencia i ida po las muje es es anuncia la posibilidad de su ans o ma-
ción, así como la de su in luencia en la acción que desencadena y que se unda
en es uc u as p econcep uales que quedan insc i as en la si uación co po al12.
Dichas es uc u as de la expe iencia y del mundo de la ida son i educibles al
análisis del lenguaje13. La enomenología ampoco se limi a a desc ibi las como
si ue an la p esen ación de algo dado de una ez po odas; es conscien e de
[9] Véase mi a ículo, «Feminismo y acionalidad ampliada», Con as es. Re is a In e nacional de
Filoso ía, ol. VIII (2003). pp. 93-107 y «Filoso ía eminis a y c í ica de la acionalidad dominan e»,
en In es igaciones Fenomenológicas IV (2005), pp. 29-57.
[10] Me leau-Pon y denomina p ak ognosia (C . M. Me leau-Pon y. Phénoménologie de la Pe -
cep ion. Pa is, Gallima d, 1979, p. 401), a esa expe iencia mo iz que no es un caso pa icula de
conocimien o a p io i sino un sabe ins i uido p og esi amen e en el esquema co po al que ga an-
iza la unidad de la expe iencia del cue po p opio y de su in encionalidad hacia el mundo. Aunque
haga abs acción de es e úl imo, la concepción gadame iana de la ph ónesis apun a, asimismo, a
ese sabe cómo compo a se en las di e sas si uaciones que no es enido en cuen a po la epis eme
(Véase al espec o mi abajo, «La aplicación gadame iana de la ph onesis a la p axis», Con as es.
Re is a In e nacional de Filoso ía. Vol. VI (2001), pp.79-98).
[11] S. Bo do, ha insis ido en la necesidad de elaciona la eo ía con la expe iencia co po al y ha
p opues o algunos modelos pa a hace lo. Véase su ob a Unbea able Weigh : Feminism, Wes e n
Cul u e, and he Body. Be keley, Uni e si y o Cali o nia P ess, 1993.
[12] Así es como la enomenología puede ayuda a comp ende la expe iencia i ida po las mu-
je es y su elación con el eminismo, al y como lo ha cons a ado, po ejemplo, M. Nussbaum.
«Feminism and Philosophy», New Yo k Re iew o Books, Oc obe 20, 1994, pp. 59-63.
[13] Es a in luencia de la enomenología es e iden e en I. M. Young, cuando a i ma que «El sig-
ni icado no sólo se encuen a en los signos y los símbolos, sino ambién en el mo imien o y las
consecuencias de la acción; la expe iencia lle a consigo la conno ación del con ex o y de la acción»
(Th owing like a Gi l and o he Essays in Feminis Philosophy and Social Theo y. Blooming on,
Indiana Uni e si y P ess, 1990, p. 13).
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que oda expe iencia iene luga en la his o ia, en un con ex o ma e ial, en un
campo cuyo sen ido su ge en una sín esis inacabada, as la es ilización desde
cada posición.
Pa a Me leau-Pon y, el “es ilo” comienza po se co po al y consis e en
la de o mación cohe en e de lo sedimen ado, lo que pe mi e en ende las di e-
encias y las iden idades, incluidas las sexuales, no como de e minaciones bio-
lógicas; ampoco como cons ucciones cul u ales in lexibles, sino como exp esi-
idades del cue po i ido en su elación con el mundo. G acias a es a noción,
es posible desa olla una enomenología de la exis encia emenina enca nada
que no sea una simple negación de la masculina14. Después, pod emos p ocede
a some e a c í ica las es ilizaciones alienan es y busca sus mo i aciones en
la obje i ación del cue po y en la sob e-cosi icación del emenino. A la luz del
cue po enoménico es posible desenmasca a la de o mación incohe en e que
supone educi el cue po a una cosa manipulable has a el in ini o.
Es os y o os ecu sos explican que Bigwood se haya ayudado de Me -
leau-Pon y pa a ena u aliza el cue po15, en e a la desna u alización pos-
es uc u alis a del géne o y has a del sexo que se sigue del cons uc i ismo
del cue po aciado de sen ido exis encial, alienado de la na u aleza e incapaz
de i i se o sen i se sin iendo. A di e encia de es a concepción, Bigwood e en
el cue po, ema izado po el enomenólogo, el pa adigma de una “cons ancia
inde e minada”16 que pe mi e a i ma la di e encia sexual al mismo iempo
que la ape u a a posibles a iaciones his ó icas y cul u ales. Pa icula men e,
p e e imos habla de la “ econcep ualización” del cue po que ha enido luga
en la enomenología. Desde ella y desde su ampliación en la Chai , es posi-
ble eplan ea el p oblema del géne o omando conciencia de la impo ancia
del cue po i ido, que no es sólo sexualidad, sino el nudo on ológico del se
con el mundo. Así en endido, es imp escindible pa a comp ende y ehace las
[14] Así lo hemos con i mado en nues o «Con ibuciones de Me leau-Pon y a la iloso ía eminis-
a», op. Ci . Sup .
[15] C. Bigwood, «Rena u alizing he Body (wi h he Help o Me leau-Pon y)», en T. Toad ine,
(ed.) Me leau-Pon y, ol. III, New Yo k: Rou ledge, 2006, pp. 238-258, p. 241.
[16] Ibidem. El cue po se i e como una cons an e que posibili a una in ini a a iabilidad de es-
pues as a sus di e en es si uaciones. En las úl imas ob as de Me leau-Pon y, encon amos una
ealización de es a cons ancia inde e minada en la p olongación de su noción de “es ilización”
con la del mo imien o de éca (di e gencia) de la Chai común (el quiasma de la expe iencia del
mundo en mí y a la in e sa) po el que su gen las di e encias. En o os abajos, hemos pues o de
elie e el po encial que la ca ne iene pa a una iloso ía eminis a que aspi a a econcep ualiza
la iden idad sin incu i en educcionismos y ascendiendo la subje i idad ca ac e izada po el
dominio del obje o y po la au onomía masculina. Véase, «Me leau-Pon y´s Philosophy o he Flesh
Applied o Gende », op. Ci . sup . La ca ne ha sido in e p e ada como cla e de una polí ica pa a
quienes expe imen an la con ingencia (C . G. Finn, «The Poli ics o Con ingency: The Con ingen-
cy o Poli ics –On he polici cal Implica ions o Me leau-Pon y´s On ology», en Th. Busch, S. Gal-
laghe , (eds.) Me leau-Pon y. He meneu ics and Pos mode nism. S a e Uni . O NY P ess, 1992,
pp. 171-187, p. 171).
Mª Ca men López Sáenz
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di e sas mane as de da sen ido, de e-con igu a signi icaciones, hábi os y
ac i udes he edados y cons uidos y de ema iza la elación en e el cue po, la
expe iencia y los di e sos modos de se . La ca ne ha sido in e p e ada, incluso,
como cla e de una polí ica pa a quienes expe imen an la con ingencia17 y las
muje es no sólo lo hacemos de modo olun a io, sino ambién po que se nos
excluye de lo que o os han de inido como uni e sal. Es a polí ica no se p esen-
a, sin emba go, como una polí ica pa a las muje es, sino pa a las di e en es
si uaciones. Es una polí ica enca nada, e e sible como la ca ne, en el sen ido
de que conside a que lo pe sonal es polí ico y a la in e sa, po que es á di igida
a la p o undidad de la ida.
P ecisamen e es la in e elación en e lo pe sonal y lo público lo que de-
ine, siguiendo a Me leau-Pon y, la ins i ucionalización, «pe o la pe sona mis-
ma (debe se ) comp endida como ins i ución, no como conciencia de …»18, ya
que no es cons i uida, sino que se ins i uye ac i a y pasi amen e, eac i ando,
en el ma co de su libe ad si uada, los sen idos sedimen ados. Del mismo modo
se ges an las Ges al ungen sociales. Sólo aludi emos, como ejemplo, a una no a
en la que el ilóso o, haciendo e e encia a El Segundo Sexo de Beau oi , ase-
gu a que la muje es ins i ución social y no sólo biológica19. Tal es el sen ido
del Suje o pu o sa eano, aplicado po Beau oi a la muje , que se halla en
una si uación que no es la suya. Esa conciencia absolu a es olun a is a, ya
que puede se lo odo, pe o es á comple amen e sepa ada de lo eal-obje i o y
ca ece de di ec ices é icas. Me leau-Pon y ecue da que el p oceso ins i ucio-
nalizan e es un posicionamien o, no una elección olun a ia, una c í ica la e al
que in en a la acción20 y que esul a de una conciencia e ec i a (no absolu a)
de implicación, una conciencia ins i uida a la ez que ins i uyen e en el seno
del mundo, una conciencia enca nada que de e mina, aunque nunca comple-
amen e, el modo de se , pe o que ambién ab e a la ans o mación. Po eso
decla a el ilóso o: «la muje no puede lucha con a la op esión sin ei indi-
ca se a sí misma en su di e encia»21. La ei indicación eminis a de la igualdad
no iene como obje o la iden i icación con el homb e, sino la eliminación de la
je a quía que si úa a la muje en la on e a de la humanidad; po an o, «no
se a a de aboli las di e encias, sino de e que no an al co azón o a la in eli-
gencia y que, deducción hecha de los alen os y icios que deben a su condición
[17] C . G. Finn, op. Ci , p. 171.
[18] M. Me leau-Pon y. L´ins i u ion. La Passi i é. No es de cou s au Collège de F ance. Pa is,
Belin, 2003, p. 47.Es a ob a ecoge el cu so que es e ilóso o impa ió en el Collège de F ance en
1954-1955 sob e la ins i ución, al que pe enece es a ci a.
[19] Ibidem.
[20] Ibidem, p. 48. Sob e el sen ido de es e acceso “la e al”, éase mi abajo, «Iden idad la e al.
Un concep o de la enomenología», Be ceo 153 (2007), pp. 97-129.
[21] M. Me leau-Pon y, Op. Ci ,. p. 48
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ma ginal, las muje es pueden se se es humanos»22. En la línea del eminismo
ma xis a, Me leau-Pon y cons a a que las di e encias en e muje es y homb es
no deben pe mi i que se omen como g upos opues os; po el con a io, deben
a ianza sus elaciones pa a supe a la op esión.
La a inidad con Beau oi es e iden e. És a, po su pa e, eseñó la Fe-
nomenología de la pe cepción alo ando su concepción conc e a del suje o como
conciencia enca nada23. Su enomenología de la exis encia comp ende que odo
se humano se halla singula men e si uado24. Reconoce que un componen e
p i ilegiado de es a si uación es el cue po p opio, ya que g acias a él enemos
mundo.
La ma ca de su si uación explica que Beau oi se ocupa a con mucha
más in ensidad que Me leau-Pon y de la di e encia sexual25, pe o lo hizo oman-
do, como él, el cue po como suje o de expe iencia y no como obje o. Reco demos
que el sub í ulo del segundo olumen de Le deuxième sexe es “la expe iencia
i ida”. Beau oi se de iene en ella desc ibiendo su acceso a a és de los cam-
bios co po ales de las muje es. De ahí sus icas e lexiones sob e la jo en pú-
be , la muje casada, la ma e nidad, la menopausia o sob e un impensado26 de
Me leau-Pon y como es la i encia del en ejecimien o A ella, como a noso as,
la enomenología me leau-pon iana le pe mi e pensa las expe iencias p opias
compa ándolas con las imágenes co po ales a las que nos some en. Así se da
[22] M. Me leau-Pon y,: «Les emmes son -elles homes?», L´Exp ess 76, 6-11-1954.
[23] S. De Beau oi , «La Phénoménologie de la pe cep ion de M. Me leau-Pon y», Les Temps Mo-
de nes nº 2 (1945), pp. 363-367. En 1945, acababa de se publicada es a ob a de Me leau-Pon y. En
ese mismo año, jun o con Beau oi y Sa e unda Les Temps Mode nes. Le deuxième sexe ue
publicado cua o años después; las in luencias de la Fenomenología de la pe cepción son e iden es,
especialmen e po lo que espec a a la ema ización del cue po i ido.
(En uno de mis abajos, he pues o de elie e las di e encias en e Sa e y Me leau-Pon y, así
como sus implicaciones an opológicas. C . «Apun es an opológicos basados en una elación: M.
Me leau-Pon y y J-P. Sa e», en J.F. Sellés, (ed.) Modelos an opológicos del siglo XX. Na a a,
Se icio de Pub. Uni . Na a a, 2004, pp. 83-115, especialmen e, pp. 93-95).
[24] C . S. De Beau oi , Le deuxième sexe I. Pa is, Gallima d, 2000, p. 12.
[25] Cie amen e, muchos de los ejemplos que pone el au o de la Fenomenología de la pe cepción
sob e la sexualidad son masculinos; sin emba go, en su cá ed a de psicología en la So bona, as
la lec u a de La psicología de las muje es de H. Deu sch, puso en en edicho los es e eo ipos a i-
buidos a la muje , p. e. la agilidad de su na u aleza, la alacia de una esencia emenina, e c. (C .
M: Me leau-Pon y, Me leau-Pon y à la So bonne. Résumé de Cou s 1949-1952. G enoble, Cyna a,
1989, p. 470), la de e minación de lo psíquico po lo biológico, p. e. la iden i icación del ad enimien-
o de la mens uación con la pube ad (C . Ibidem, p. 504) o el “ins in o ma e nal” (Ibidem, p. 107).
Po o a pa e, en Lo isible y lo In isible, conc e amen e, en el capí ulo «El En elazamien o-El
quiasmo» y en las no as de abajo con las que inaliza es a ob a abundan las imágenes emeninas.
Un abajo que ap o echa es as úl imas no as es el de N.J. Holland, «In a di e en e ch(i)asm. A
Feminis Re eading o Me leau-Pon y on Sexuali y», en L. Hass, D. Olkowski, (eds.) Re eading
Me leau-Pon y. New Yo k, Humani y Books, 2000, p. 325.
[26] Un impensado, siguiendo a Me leau-Pon y, no es la negación de lo ya pensado, sino el esiduo
de odo pensamien o, eso que es á la en e en él y sigue inci ando a pensa .
Mª Ca men López Sáenz
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cuen a de que la expe iencia de su cue po le ha sido impues a a la muje desde
ue a, al mismo iempo que su cue po e a obje i ado, abs aído del e dade o
cue po enoménico y educido a sus unciones biológicas. En é minos me -
leau-pon ianos, di íamos que la muje ha sido sup imida como cue po-suje o,
es deci , como uen e de deseos y cla e del Se Ve ical27. La dominación que
iden i ica a la muje con su cue po-obje o le niega la capacidad de eje ce un
con ol mo al sob e el mismo. Así se posiciona a la muje co po almen e en-sí,
más que pa a-sí, se anula su libe ad y se la con ina en la inmanencia. Así se
jus i ica su exclusión de una acionalidad comple a. Debido a ello, a di e encia
de Me leau-Pon y que dice “yo soy mi cue po”, Beau oi a i ma que el cue po
de la muje es algo o o pa a ella. No lo i e como suyo; sólo es cue po pa a
o os sin se pa a-sí28, lo que de e mina su mane a de exis i . Mien as el hom-
b e oma su cue po como una elación di ec a y no mal con el mundo que él
c ee ap ehende en su obje i idad, el cue po de la muje es á sob eca gado po
odo lo que la especi ica: se le apa ece como una p isión29. La exis encia mascu-
lina es más a i ma i a que la emenina debido a que «en la humanidad las ´po-
sibilidades` indi iduales dependen de la si uación económica y social»30, no del
sexo. És e, po o a pa e, no es una esencia inmu able, sino que esponde a un
es ilo ap endido y eje cido a lo la go de la exis encia31. Me leau-Pon y es a ía
plenamen e de acue do: masculinidad y eminidad son a iaciones de nues a
mane a básica co po al de elaciona nos con el mundo, es ilos que exp esan
un sen ido de la ida enca nada. Con end ían en que la di e encia sexual no
es ni una oposición adical, ni lo O o absolu o, como sugie e Lé inas, an dis-
[27] El Se Ve ical es el ca ac e ís ico de la Chai (ca ne), el concep o cen al de la on ología
me leau-pon iana del que o ma pa e el cue po. Es e Se engloban e es Ve ical, po que es as-
cenden e desde la inmanencia de cada uno de sus componen es; su modo de se en el mundo es
el e igido en y no el pos ado an e un suje o dominado . La e icalidad me leau-pon iana no es
o ien ación lineal, ampoco ep esen ación, sino eje cicio de p o undización hacia la aíz.(«El se
e ical es á de pie an e mi cue po de pie». M. Me leau-Pon y, Signes, Pa is, Gallima d, 1960, pp.
28-29).
[28] Es e handicap de la i encia de su cue po po las muje es pod ía explica algunas de sus
disc iminaciones no sólo en azón de sus unciones biológicas, sino incluso de la sob esigni icación
obje i an e de sus cue pos. Algunas de las consecuencias de ella se mani ies an en enómenos como
los as o nos alimen a ios, la obsesión po la imagen co po al, e c.
Allen, siguiendo en es o a Beau oi , ha decla ado que, cuando Me leau-Pon y sen encia que no
enemos un cue po, sino que somos nues o cue po, la e e encia de és e es el cue po masculino,
no el emenino. Es in e esan e su es udio sob e la in luencia de la in oyección del silencio en los
cue pos emeninos en la pé dida de iden idad y libe ad. (C . J. Allen, «Th ough he Wild Region:
An Essay in Phenomenological Feminism», en Re iew o Exis en ial Psychologie and Psychia y,
18, nº 1-3, (1982-1983), pp. 241-256, p. 245.
[29] S. De Beau oi , Le deuxième sexe I, p. 15.
[30] C . Ibidem, p. 75.
[31] C . S. De Beau oi , Le deuxiéme sexe II. Pa is, Gallima d, 2000, pp. 13-14. También en S. De
Beau oi , La o ce de l´ âge. Pa is, Gallima d, 1995, p. 231.
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Me leau-Pon y (1908-1961) y S. de Beau oi (1908-1986).
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anciado de la ecip ocidad de la in e subje i idad enomenológica32. E i an
los esencialismos que educen al se humano a una en idad dada de una ez
pa a siemp e. Saben que las de e minaciones sociales han con e ido las di e-
encias de las muje es en disc iminaciones. Con e gen en que el géne o que
se a adqui iendo no es una cualidad secunda ia, independien e de la ma e-
ialidad conc e a del cue po, sino una enca nación la cul u a, la educación, la
socialización, la clase social, e c. Así en endido, el cue po es lo que nos si úa en
el mundo, de e mina nues as ap ensiones del mismo y esboza nues os p o-
yec os. Niegan que dicha de e minación se con ie a en un des ino ijo, po que
el cue po i ido sólo es un componen e de un con ex o on ológico, económico,
social y psicológico 33. Po o a pa e, el cue po es sexuado, pe o no se educe a
se eso; o igina iamen e es el ayonnemen de una subje i idad que comp ende
el mundo a a és de odas sus pa es34.
Beau oi alo a la concepción eudiana del exis en e como cue po,
pe o, como Me leau-Pon y, lo exis encializa en el mundo35 y denuncia el sesgo
masculino de las gene alizaciones psicoanalí icas sob e la sexualidad emeni-
na36. Al igual que su coe áneo comple a el psicoanálisis, con el ma xismo, cuyo
educcionismo del indi iduo ampoco le pasa desape cibido.
Cons a a que, a lo la go de la his o ia, la muje no se a i ma como indi-
iduo; es e des ino del se humano sólo se cumple en el homb e, el cual es «in-
ini amen e p i ilegiado: su ida geni al no con a ía su exis encia pe sonal»37.
No hay ecip ocidad en e los sexos: sólo el masculino se ha a i mado como
esencial, mien as de ine al o o como al e idad pu a38. Desc ibe las di e encias
en e homb e y muje omando al p ime o como absolu o y a la muje como
[32] Sob e la elación del pensamien o de Beau oi con Me leau-Pon y, pe o ambién con o os e-
nomenólogos como Husse l y Lé inas, S. Heinämaa, Towa d a Phenomenology o sexual Di e ence.
Husse l, Me leau-Pon y y Beau oi . Ma yland, Rowman, 2002.
[33] S. De Beau oi , Le deuxième sexe I, p. 71. «El cue po de la muje es uno de los elemen os
esenciales de la si uación que ocupa en es e mundo. Pe o no es su icien e pa a de ini la; sólo iene
ealidad i ida cuando es asumido po la conciencia a a és de las acciones y en el seno de una
sociedad; la biología no bas a pa a da espues a a la cues ión que nos p eocupa: po qué la muje
es O o. Se a a de sabe cómo en ella la na u aleza ha sido e omada en el cu so de la his o ia; se
a a de sabe lo que la humanidad ha hecho de lo humano emenino» (S. De Beau oi , Le deuxième
sexe I, p. 77).
[34] C . S. De Beau oi , Le deuxième sexe II, p. 13. Me leau-Pon y di á que la sexualidad es una
a mós e a de la exis encia en la que se conjugan a ec i idad, in encionalidad mo o a, deseo y pe -
cepción, una dimensión de la co-exis encia in e co po al p esen e en nues a ida que p opo ciona
un ca ác e e ó ico a odo lo que somos y hacemos (C . M. Me leau-Pon y, Phénoménologie de la
pe cep ion, p. 196).
[35] «La mane a en la que se expe imen a como cue po en e o os cue pos aduce conc e amen e
su si uación exis encial» (S. De Beau oi , Le deuxième sexe I, p. 105).
[36] Véase, Ibidem, p. 92, 94-95. La ilóso a piensa que el psicoanálisis incu e en la mala e, p. 94.
[37] Ibidem, p. 70.
[38] Ibidem, p.17.