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La acusación en las preguntas orales formuladas en el Parlamento andaluz: una perspectiva de género

Abstract

Este artículo pretende ofrecer una descripción del uso de la acusación en una modalidad política determinada: el discurso parlamentario. Para alcanzar este objetivo, hemos seleccionado las preguntas orales vertidas en un total de trece comisiones desarrolladas en el marco del Parlamento de Andalucía. Nuestra propuesta de clasificación de las acusaciones halladas gira en torno a dos parámetros: el tipo de construcción analizado (acusaciones directas o atenuadas) y el objeto hacia el que se dirige el ataque (la imagen individual o grupal del interlocutor). La mayoría de las acusaciones tiene lugar en la segunda ronda de intervenciones (caracterizada por exigir más capacidad de improvisación y espontaneidad a los políticos que otras secciones de la interacción parlamentaria), y son expresadas por medio de una amplia variedad de mecanismos (estructuras parentéticas, construcciones irónicas, reproducción del discurso ajeno, etc.). Finalmente, afirmamos que no se producen diferencias en el empleo de la acusación en función del género del parlamentario: ambos sexos emplean este acto de habla con bastante frecuencia, y a través de una variada gama de procedimientos

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La acusación en las preguntas orales formuladas en el Parlamento andaluz: una perspectiva de género

Author: González Sanz, Marina
Publisher: Teun A. van Dijk
Year: 2012
Source: https://idus.us.es/bitstreams/91887a8f-e4ce-4c3a-bf95-9a9006b40527/download
Copy igh © 2012
ISSN 1887-4606
Vol. 6(1), 156-168
www.dissoc.o g
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A ículo
_____________________________________________________________
La acusación en las p egun as o ales o muladas
en el Pa lamen o andaluz: una pe spec i a de
géne o1
Accusa ion in o al ques ions o mula ed wi hin he
Andalusian Paliamen : a gende pe spec i e
Ma ina González Sanz
Uni e sidad de Se illa
Discu so & Sociedad, Vol. 6(1) 2012, 156-168
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una pe spec i a de géne o
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Resumen
Es e a ículo p e ende o ece una desc ipción del uso de la acusación en una modalidad polí ica
de e minada: el discu so pa lamen a io. Pa a alcanza es e obje i o, hemos seleccionado las p egun as
o ales e idas en un o al de ece comisiones desa olladas en el ma co del Pa lamen o de Andalucía.
Nues a p opues a de clasi icación de las acusaciones halladas gi a en o no a dos pa áme os: el ipo de
cons ucción analizado (acusaciones di ec as o a enuadas) y el obje o hacia el que se di ige el a aque (la
imagen indi idual o g upal del in e locu o ). La mayo ía de las acusaciones iene luga en la segunda
onda de in e enciones (ca ac e izada po exigi más capacidad de imp o isación y espon aneidad a los
polí icos que o as secciones de la in e acción pa lamen a ia), y son exp esadas po medio de una
amplia a iedad de mecanismos (es uc u as pa en é icas, cons ucciones i ónicas, ep oducción del
discu so ajeno, e c.). Finalmen e, a i mamos que no se p oducen di e encias en el empleo de la acusación
en unción del géne o del pa lamen a io: ambos sexos emplean es e ac o de habla con bas an e
ecuencia, y a a és de una a iada gama de p ocedimien os.
Palab as cla e: Discu so pa lamen a io, muje , acusación, insul o, Análisis del Discu so.
Abs ac
This a icle o e s a desc ip ion o he use o accusa ion in a pa icula kind o poli ical discou se:
pa liamen a y discou se. To achie e his goal, we selec ed he o al ques ions exp essed in a o al o
hi een commi ees de eloped unde he Andalusian Pa liamen . The classi ica ion we p opose o he
accusa ions ound e ol es a ound wo pa ame e s: he ype o cons uc ion analyzed (di ec accusa ions
o a enua ed accusa ions) and he objec o which he a ack is di ec ed (indi idual o g oup image o he
ecipien ). Mos o he accusa ions ake place in he second ound o in e en ions (which a e
cha ac e ized by he ac ha hey demand mo e capaci y o imp o isa ion and spon anei y o
pa liamen a ians ha o he sec ions o he commission), and a e exp essed h ough a wide a ie y o
mechanisms (pa en he ical s uc u es, i onic cons uc ions ep oduc ion o he speech o o he s, e c..).
Finally, we con end ha he e a e no di e ences in he use o he accusa ions o pa liamen a y gende :
bo h uses o gende employ his speech ac ai ly o en, and h ough di e en p ocedu es.
Keywo ds: Pa liamen a y Discou se, woman, accusa ion, insul , Discou se Analysis.
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In oducción
El discu so pa lamen a io cons i uye, en e o as a ian es de lenguaje polí ico, una de
las modalidades lingüís icas que a o ece de mane a especial la apa ición de ac os
desco eses (Blas A oyo 2001; Bolí a 2005). Exis en dos mecanismos, en e muchos
o os, que son ecuen emen e empleados con el obje i o de “desac edi a sin egua la
imagen del in e locu o ” (Blas A oyo 2001: 12): el insul o y la acusación2. La
di e encia en e ambos ac os de habla eside en el g ado de di eccionalidad de las
es uc u as empleadas (González 2011). Así, las acusaciones son exp esadas po medio
de mecanismos indi ec os, que pe mi en al hablan e a eme e con a la igu a del
con a io sin apenas ecibi consecuencias (González en p ensa). El insul o, po el
con a io, cons i uye un ac o desco és y di ec o, que equie e gene almen e una
disculpa pa a es ablece la imagen del o endido y el balance in e accional (Ha e ka e
1994: 18)3.
El empleo del insul o en el discu so pa lamen a io ha ecibido bas an e a ención
(Bolí a 2001 y 2008; Núñez-Salaza 2002; Ilie 2004), al con a io que el análisis del
manejo de la acusación, p ocedimien o ausen e en las in es igaciones cien í icas
exis en es sob e el ema. Sin emba go, debido a los asgos in ínsecos del lenguaje
polí ico4, el ac o de habla de acusa se con ie e en un mecanismo al amen e en able
pa a los hablan es (González Sanz en p ensa), con una especial p esencia en el discu so
pa lamen a io, en el que las limi aciones que impone el géne o obligan a los
pa lamen a ios a busca mane as de a aca al oponen e que no a ec en a su imagen y que
es én pe mi idas en el con ex o polí ico, a la ez que se di icul a la eacción del oyen e
(González Sanz en p ensa). Po o a pa e, como mos a emos, la mayo ía de las
acusaciones e idas en el Pa lamen o no se p oducen en las in e enciones iniciales de
los hablan es, sino en la segunda onda del deba e, ca ac e izada po una mayo
imp o isación en la cons ucción del discu so.
En es e es udio nos plan eamos, po an o, o ece una p o undización en el uso de
la acusación en el lenguaje pa lamen a io, al iempo que mos amos la en abilidad que
el empleo de es e ac o de habla conlle a pa a el polí ico. Pa a ello, examina emos una
se ie de ejemplos ex aídos de p egun as o ales o muladas en el Pa lamen o de
Andalucía: p opond emos una clasi icación de las acusaciones, en unción del obje o del
a aque y del ipo de p ocedimien o empleado. Finalmen e, obse a emos el uso que
hacen los pa lamen a ios del ac o de habla de la acusación a endiendo al géne o del
hablan e.
Co pus y me odología
Basamos el análisis en un conjun o de p egun as o ales ex aídas de 13 comisiones
di e en es, odas ellas pe enecien es al Pa lamen o de Andalucía. El mo i o que nos ha
lle ado a la elección de es e subgéne o discu si o es la ela i a espon aneidad que
ca ac e iza las p egun as o ales e idas en la cáma a, especialmen e las
co espondien es a la segunda onda de in e enciones de los in e locu o es. Es e asgo
a o ece la apa ición de ac os desco eses en los in e cambios (Fuen es 2011). Los
agmen os p oceden, en conc e o, de las p egun as o ales o muladas en un o al de 13
comisiones del Pa lamen o andaluz que u ie on luga en e ab il de 2010 y diciemb e
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de 20115.
La me odología elegida pa a el análisis de los da os es la p agmá ica lingüís ica,
al como se expone en Fuen es (2000). Pa a la clasi icación de los ipos de acusaciones
encon ados ha emos alusión, asimismo, a la eo ía de la a gumen ación (Anscomb e-
Duc o 1994; Fuen es-Alcaide 2007).
Clasi icación de los ipos de acusación
P oponemos dos clasi icaciones de las acusaciones encon adas en el co pus, según el
c i e io seleccionado: la con igu ación o mal de la acusación o el obje o al que se di ige
el a aque (la imagen del in e locu o 6).
Desde el pun o de is a o mal, el asgo más ca ac e izado de la acusación es,
como señalábamos a iba, el g ado de di eccionalidad de la cons ucción lingüís ica
u ilizada. Como ac o de habla, la acusación cons i uye un p ocedimien o
p o o ípicamen e más indi ec o que el insul o. No obs an e, se hace necesa io dis ingui
las acusaciones di ec as, que ca ecen de cualquie ipo de a enuación (B iz 1995, 2005)
(1), de las que an acompañadas de algún p ocedimien o a enuan e (2).
(1) Seño Conseje o, no eche balones ue a. Us edes min ie on al deci que es aba ga an izado el
cumplimien o o al del con enio. [DSPA 447, S a. Ob e o A iza, pág. 13]
(2) Lo que ocu e a pa i de ese momen o no es, quizás, la exp esión que us ed ha u ilizado, no es
muy p ecisa. No es que no ha habido un cambio en cuan o a la p io idad. Lo que enemos es un
cambio en cuan o a los ecu sos p esupues a ios disponibles en la Comunidad Au ónoma, y, po lo
an o, noso os en es os momen os nos es amos cen ando en las ac uaciones que de i an de
nues o plan conce ado de i ienda y suelo y de los ámbi os que o man pa e de su pa que
esidencial. [DSPA 510, S a. C uz Villalón, pág. 31]
Como emos, el hablan e a enúa la acusación e ida en (2) po medio de
p ocedimien os léxicos (quizás), así como po la es uc u a de negación elegida po el
hablan e.
Si omamos como pa áme o el obje o al que se di ige el a aque, podemos
es ablece una di e encia en e las acusaciones que hacen e e encia a la imagen
indi idual del oyen e (3) y las que aluden a la imagen del ecep o en elación a su
inculación con el g upo (4):
(3) Mi e, seño ía, una cosa es un ema coyun u al, como o mulaba en la p egun a su compañe a la
seño a Rico, y o a cosa es que us ed lo ele e a ca ego ía, lo cual es absolu a y adicalmen e also.
Y se lo digo en o no a las a i maciones que ha hecho us ed espec o a la ac uación, el
compo amien o, el desa ollo de las polí icas uni e si a ias de la Jun a de Andalucía. Si us edes
ienen ca go de conciencia po la polí ica educa i a que ealizan en las comunidades au ónomas
donde gobie nan, no in en en eni aquí con una ba ido a a deci alsedades.
[DSPA 559, S . Á ila Cano, pág. 56]
(4) La c uda ealidad, seño Conseje o, es que mes as mes, en el conjun o de oda España, y en Jaén
en pa icula , el núme o de co izan es a la Segu idad Social a disminuyendo p og esi amen e.
Seño Conseje o, la si uación es g a ísima, no caben medias in as; ya no hay iempo pa a
in en a expe imen a , con dudosas medidas, y segui el juego a la debacle que p o agoniza día a
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día el Gobie no de la Nación, de la mano de un seño , de un Rod íguez Zapa e o, cada ez más
pe dido. Y ampoco es amos los andaluces, y jiennenses, en pa icula , pa a aguan a
impe inencias del ipo de las ba ba idades dichas po la seño a socialis a, la seño a Quesada, en la
que se ha mo ado, sob e odo, del 27% de los ciudadanos de Jaén que se encuen an en si uación
de desempleo. [DSPA 365, S a. Palacios Pé ez, pág. 16]
En (3) podemos obse a una acusación al con a io consis en e en acha de alsa la
in o mación p opo cionada, causando daño a la imagen indi idual de la pa lamen a ia
A. Isac Ga cía. En el agmen o (4), po su pa e, el a aque se e ec úa sob e la imagen
g upal, que coincide con la imagen 5 de la clasi icación p opues a po Fuen es (2010):
la imagen del yo hablan e den o de un g upo, en es e caso el pa ido polí ico al que
pe enece el hablan e que ecibe la acusación. La pa lamen a ia Palacios Pé ez acusa al
Conseje o de Empleo de la Jun a de Andalucía, M. Recio, de lle a a cabo una ges ión
polí ica acilan e, al igual que la p o agonizada, en su opinión, po el p esiden e del
gobie no socialis a.
El ínculo exis en e en e el pa lamen a io y el g upo polí ico al que pe enece
puede incluso explici a se, pa a amplia el obje o de la acusación:
(5) Muchas g acias, seño a Conseje a. La e dad es que se ía una no icia buenísima oí selo deci a
us ed si no ue a po que es que lle amos desde 2004 oyéndole deci lo mismo. O sea, las
ca ac e ís icas del cen o de salud nos las sabemos de memo ia, po que lo hemos conocido a a és
de las i mas de con enios, de acue dos de colabo ación, de p omesas, de i mas, de p o ocolos, de
anuncios en p ensa... Es que odo eso lo sabemos —lo ha hecho us ed di ec amen e, lo ha hecho el
que en onces e a p esiden e de la ges o a, lo ha hecho su g upo, lo han hecho odos en bloque
desde el Pa ido Socialis a—. [DSPA 529, S a. Muñoz U iol, pág. 31]
Así, la pa lamen a ia popula A. Muñoz, explici a la iden i icación en e la Conseje a de
Salud y el pa ido polí ico al que es a ep esen a, acusándoles de un mismo hecho:
p ome e ei e adamen e la cons ucción de un cen o de salud, sin que se hayan iniciado
las ob as del complejo. La acusación hace alusión, po an o, a la imagen de la
Conseje a, y apa ece in ensi icada debido al a aque indi ec o di igido con a el g upo
polí ico al que pe enece ese ecep o .
Mecanismos de exp esión de la acusación
En es e epíg a e, p e endemos desc ibi los mecanismos de exp esión empleados po los
pa lamen a ios pa a o mula las acusaciones. Pa a alcanza es e obje i o, hemos
dis inguido los p ocedimien os que ac úan en el plano o acional ( ecu sos léxicos y
sin ác icos), de los mecanismos que desempeñan unciones de ca ác e enuncia i o o
modal.
A pesa de que el lenguaje pa lamen a io cons i uye la a iedad más o mal den o
del discu so polí ico (Bayley 2004: 7), es posible halla algunas cons ucciones de
ca ác e coloquial en es e ipo de in e acciones. Las ó mulas coloquiales más
empleadas po los pa lamen a ios pa a emi i una acusación son los enunciados
aseológicos (Ruiz Gu illo 2000), como los e anes (6 y 7), y las locuciones e bales
(8, 9 y 10) o ad e biales (11):
(6) Pe o es que, además de es a ley, us ed sabe que es e es udio que enca gó la Delegación de Alme ía

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a la Dipu ación de Huel a, odos los es udios de los écnicos municipales, la p opia Delegación de
Salud, odos han pues o de mani ies o que el p incipal oco de la plaga de mosqui os adica,
p ecisamen e, en Pun a En inas-Sabina . Y además el es udio a di ec amen e di igido a ello.
En onces, seño Conseje o, lo que no podemos hace es que us ed se coma el jamón y yo me quede
con el hueso. Es deci , lo que no puede se , seño Conseje o, es que engamos una no ma i a que
p ohíba —us ed lo sabe— oca una pied a en un espacio na u al —po lle a lo al absu do, ¿no?,
pe mí ame la exp esión— y que, sin emba go, cuando iene que ac ua en ese espacio na u al, no
lo haga. Y eso es de lo que se a a. [DSPA 371, S a. Ma ín Moya, pág. 26]
(7) Pe mí ame que e mine, como hago muchas eces, acudiendo al e ane o español: «Mucho e
quie o pe i o, pe o pan, poqui o». Mucha indus ia isual, mucho apoyo al cine español, pe o que
después no se aduce en la ealidad y en las ho as de emisión, en cuan o a ese apoyo a la indus ia
audio isual andaluza y al p opio cine andaluz y español.
[DSPA 393, S . Rod íguez Domínguez, pág. 19]
(8) Y noso os pensamos que el p eso es á obligado a pe de un de echo, que es el de la libe ad, pe o
no el de echo a la salud. Y la e dad es que deja mucho que desea es e ema, al ez po que
ambién Ins i uciones Peni encia ias enga que asumi lo. Sé que no enemos compe encia, pe o sé
que lo que hay es un con enio. Pe o, a pesa de eso, es insu icien e es a a ención sani a ia.
[DSPA 529, S . Sánchez Go dillo, pág. 38]
(9) Seño Conseje o, no eche balones ue a. [DSPA 447, S a. Ob e o A iza, pág. 13]
(10) Us ed siemp e, en esa línea que dice que el u ismo es la indus ia de la elicidad y solo quie e
buenas no icias, las buenas no icias cuando las hay, po que, si no, se es á engañando, y se es á
engañando al sec o . Y, si los da os son que se han ce ado es ablecimien os hos ele os, lo que no
se pueden es mezcla —que esa es la p egun a, si me pe mi e, la ase coloquial— pe as con
manzanas. [DSPA 556, S a. Ruiz-Sille o Be nal, pág. 4]
(11) E ec i amen e, bueno, quizá el sen ido de la p egun a no ha espondido es ic amen e a qué a a
ocu i con es e ins umen o en el u u o, que, lógica- men e, la alo ación la ha hecho, pe o se
a a de un ins umen o que se endió a bombo y pla illo como una medida de impulso y acceso a
la i ienda, y que, e ec i amen e, se co ó en diciemb e del 2010, pe o que, si hoy pulsas en ese
po al, pues ese po al es á abie o y uncionando, po lo an o no en endemos qué es á haciendo
ese po al abie o, quie o deci . [DSPA 510, S a. Ma ínez Ma ín, pág. ]
A pesa de la ecuencia de uso de ó mulas coloquiales como es as, no solo pa a
exp esa acusaciones sino odo ipo de con enidos comunica i os, algunos
pa lamen a ios e i an inclui en su discu so asgos pe cibidos como coloquiales:
(12) Pues o que enemos conocimien o, aunque lo puedo deci de mane a —pod íamos deci — más
coloquial, de que, e iden emen e, hay un ex año modo de ac ua cuando el adminis ado , en
es e caso el di ec o gene al de egadíos, hace la comunicación cuando ya iene en su pode , po
dos eces, el ce i icado de la Segu idad Social, con alidez según la ley pa a seis meses, y se
uel e a hace una consul a elemá ica. [DSPA 467, S . A mijo Higue as, pág. 8]
El polí ico op a po una cons ucción o mal, aunque menciona que pod ía o mula el
enunciado en un egis o más coloquial.
En elación a los ecu sos de ca ác e sin ác ico, podemos señala los casos de
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es uc u as pa en é icas empleados en la exp esión de la acusación, escasas en el
conjun o de p egun as o ales que manejamos:
(13) Pe o, a día de hoy, y es amos en 2011, inal del 2011 —y es amos hablando de que es e p oyec o
ya se p esen ó a bombo y pla illo en 2004—, no hay ni una sola pied a que e idencie que ahí se a
a cons ui un cen o de salud. [DSPA 529, S a. Muñoz U iol, pág. 26]
En (13) la es uc u a pa en é ica es u ilizada pa a in ensi ica la acusación e ida en el
enunciado, haciendo alusión a hechos ocu idos en el pasado.
En el plano enuncia i o, hay que des aca la p esencia de es uc u as poli ónicas.
A pa i de los da os que manejamos, es e p ocedimien o es usado con p ecaución po
pa e de nues os pa lamen a ios. Quizás pa a e i a cualquie posibilidad de que el
discu so eciba una in e p e ación e ónea, los hablan es acompañan la ep oducción del
discu so ajeno con el e bo deci (14), la alusión al emiso o iginal del enunciado (15) o
bien ep oducen li e almen e las palab as del discu so del o o (16):
(14) Cla o, ienen las elecciones, se inc emen a el uego e bal, la ompe e ía. IU, el PP, el PP, IU.
Bueno, pues la Jun a de Andalucía, que no ayuda, dicen ellos, a los ayun amien os andaluces. Y
po eso le p egun o si es á ealmen e la Jun a de Andalucía, el Gobie no Socialis a, su
depa amen o, abandonando a su sue e a los ayun amien os andaluces, que es án pasando, como
odas las ins i uciones, como las emp esas y las amilias en España, es án pasando po una caída de
los ing esos y un inc emen o de los gas os. Si es amos ayudando más o menos, si hemos
abandonado a su sue e a los ayun amien os andaluces. [DSPA 392, S . Caballos Mojeda, pág. 41]
(15) Y es o c eo que es adecuado que lo hagamos po que el sec o público, desde hace muchos años,
iene siendo sis emá ica, alaz e injus amen e denos ado po la de echa del seño A enas, la
de echa neocon y neolibe al, bien po que es muy g ande, bien po que despil a a o es ine icaz,
bien po que da muy malos se icios a los ciudadanos y, cómo no, po que, según ellos, hay un
ni el de deuda insopo able del sec o público de Andalucía. Ninguna de esas c í icas, seño a
Aguayo, pueden sos ene se con los da os en la mano. Ninguna. Y po eso es a p egun a se la
plan eamos. [DSPA 467, S . Caballos Mojeda, pág. 23]
(16) Y yo le engo, pues odo: el ca álogo de las p omesas, de sus isi as, de los p o ocolos... Y yo lo
ecue do aquí, aunque us ed me imagino que lo eco da á, po que isi ó la ciudad, conc e amen e,
en eb e o de 2007. En onces es aba el p esiden e de la ges o a, un compañe o suyo del Pa ido
Socialis a, es ábamos en época p eelec o al —es ábamos hablando de eb e o de 2007—, y ahí ya
se anunció. Es más, us ed dijo: «La Jun a inc emen a á el mapa sani a io con dos nue os cen os
de salud y la ampliación de o os dos». No ya uno, que es del que hablábamos aho a mismo, sino
dos más dos. [DSPA 529, S a. Muñoz U iol, pág. 32]
Aunque esul an escasos, ambién es posible halla algún ejemplo de discu so indi ec o
lib e:
(17) En ma zo de 2007 no solamen e ue a Ma bella, sino que, además, ue a i ma un con enio. Le
ecue do que en onces es aba de candida o su an iguo compañe o de gobie no, el seño Pla a.
En onces ahí, como las elecciones e an inminen es, ahí ya anunció in e siones millona ias pa a
mejo a el mapa sani a io y educa i o, y en onces ahí ya nada. Ahí ya se explayó, ahí ya dijo
cómo iba a se el cen o de salud: 6,5 millones de eu os... Es más, dijo en onces que en a ía en
uncionamien o a inales de 2009.
[DSPA 529, S a. Muñoz U iol, pág. 32]
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Ca ac e izado po Ri a ola como “el caso más señalado de imb icamien o” (1991: 130),
es e ipo de mecanismo de ci ación se ca ac e iza po la ansc ipción que ealiza el
hablan e de los con enidos de conciencia, de mane a que se p o oca una con luencia
en e la pe spec i a del na ado y la del pe sonaje (Reyes 1984: 242). En el ex o, el
discu so indi ec o lib e p esen a ma cas e e enciales e bales y pe sonales con espec o
al locu o ep oduc o , mien as que hay aspec os (como la modalidad enuncia i a), que
se miden en elación al locu o o iginal (Méndez 1999: 123).
La i onía, de inida po Ha e ka e como un ipo de “insince idad anspa en e”
(1985, 1994)7, ambién es uno de los p ocedimien os más usados pa a exp esa una
acusación.
(18) Seño ía, eo que su depa amen o de ma ke ing en el Pa ido Popula unciona pe ec amen e
po que es que hemos enido dos in e enciones iguales en es a mañana, en es a Comisión de
Empleo; dos in e enciones que es án milimé icamen e calculadas no pa a habla , sino pa a habla
del P esiden e del Gobie no de España, del seño Zapa e o, y de pone encima de la mesa emas
que no ienen nada que e ni con es a Comisión, ni con es a Comunidad Au ónoma, ni po
supues o con la p o incia de Jaén, a la que us ed solo ha ocado de e ilón.
[DSPA 365, S . Recio Menéndez, pág. 17]
Las singula idades que conlle a el uso de la i onía en el con ex o polí ico han sido
es udiadas po Alcaide (2004), que las ha asociado ambién a es e emo de los polí icos
a e in e p e ado su discu so e óneamen e, especialmen e po la p ensa. Con el in de
e i a esa posibilidad, “el discu so polí ico dosi ica, y mucho, el uso de enunciados
i ónicos” (Alcaide 2004: 182). Compa ado con su ele ada p esencia en las
in e enciones polí icas en medios de comunicación o en los mí ines, en el lenguaje
pa lamen a io es menos eseñable. Pod ía pensa se que una mane a de emplea un
mecanismo a gumen a i amen e an e ec i o como es la i onía es la explici ación de la
e dade a opinión del hablan e. Sin emba go, los ejemplos de acusaciones exp esadas a
a és del mecanismo de la i onía hallados en nues o co pus no esponden a ese pa ón:
en ninguno de nues os ejemplos el pa lamen a io acla a que ha man enido una ac i ud
i ónica.
(19) Seño Conseje o, los seño es que di igen el alle de adio del IES y es e p og ama, el seño ..., y
además le oy a da el cu ículum de algunos de ellos: el seño Ped o Sa mien o, ex Alcalde
socialis a del Ayun amien o de Ad a; el seño José Alba acín, Concejal socialis a del
Ayun amien o de Ad a; el seño Beni o O ega, di igen e de UPyD, en Ad a; el seño F ancisco
U e a, hijo de un ex Concejal socialis a del Ayun amien o de Ad a. Cla o, con es e cu ículum de
ac edi ado p es igio pe iodís ico ya en ende á us ed a qué se dedica el alle de adio.
[DSPA 447, S a. Ma ín Moya, pág. 15]
(20) Y c éame que asis í con a onía, po que, en e o as cues iones, he enido la esponsabilidad y el
hono de p esidi la Comisión de Hacienda de la Fede ación Andaluza de Municipios y P o incias.
Y, mi e, me ha causado mucha ex añeza oí habla de esa coope ación, cuando el g an p oblema,
el g an p oblema de los ayun amien os andaluces, más allá de esa coope ación a la que us ed ha
aludido, es que esos ayun amien os, en es udios ealizados po la p opia Fede ación Andaluza de
Municipios y po la p opia Fede ación Española de Municipios, ienen que des ina po cen ajes,
incluso supe io es al 30% de su p esupues o, a emas que no son de su compe encia, que son sus
debe es, seño a Conseje a, en nomb e del Gobie no al que us ed ep esen a.
[DSPA 392, S . Rod íguez Domínguez, pág. 45]
Discu so & Sociedad, Vol. 6(1) 2012, 156-168
Ma ina González Sanz, La acusación en las p egun as o ales o muladas en el Pa lamen o andaluz:
una pe spec i a de géne o
164
El posible ca ác e ambiguo de las cons ucciones i ónicas es ambién el mo o que lle a
al pa lamen a io A mijo Higue as a emi i el siguien e enunciado:
(21) Seño a Conseje a, eniendo en cuen a que iba a hace odo lo posible po que es os municipios y
es e e i o io de la p o incia de Jaén se ie an bene iciados po las ayudas de la Conseje ía, nos
so p ende mucho que el municipio de To es de Albánchez, eniendo oda su documen ación en
egla, no haya ob enido es a ayuda, a no se que sea po que es un municipio que es á gobe nado
po el Pa ido Popula . [DSPA 475, S . A mijo Higue as, pág. 29]
El polí ico popula acusa, de o ma su il, a la Conseje a de Ag icul u a y Pesca de
disc imina a las poblaciones gobe nadas po el Pa ido Popula .
Desde el pun o de is a a gumen a i o (Alcaide 2004), la i onía se emplea en es e
caso como base a gumen a i a de la acusación: en (22), el pa lamen a io po el Pa ido
Popula , Rod íguez Domínguez, cali ica la p ocedencia ex anje a de las películas
emi idas en Canal Su Tele isión como un hecho llama i o, pa a acaba su in e ención
acusando al conseje o de RTVA de incohe en e.
(22) Mi e, el cos e de emisión de películas, el o al po pa e de Canal Su , en el año 2007, ue de
9.275.455 eu os: dedicados a películas ex anje as, 7.369.190 eu os; a españolas, 1.906.265 eu os.
Año 2008. To al de emisión de películas, 8.186.198 eu os: películas ex anje as, 8.027.019 eu os;
películas españolas —incluidas andaluzas, na u almen e—, 159.179 eu os. Es llama i o, ¿no?,
seño Ca asco. Año 2009. To al de cos e de emisión de películas, 7.5920.598 eu os: películas
ex anje as, 6.881.450 eu os; españolas —incluidas andaluzas, na u almen e—, 711.148 eu os. Es
muy llama i o, ¿no?, seño Ca asco. La li e a u a a po un lado, la p osa po un lado, pe o la
poesía numé ica a po o o. [DSPA 393, S . Rod íguez Domínguez, pág. 19]
El enunciado Es llama i o, ¿no?, Seño Ca asco, que apa ece ei e ado al inal de la
in e ención, se supone u o de un locu o dis anciado del enunciado , que p esen a los
hechos de o ma i ónica.
Podemos, a pa i de los da os expues os en es e epíg a e, des aca la en abilidad
que pa a el hablan e supone el empleo de las acusaciones en las p egun as o ales del
Pa lamen o (Fuen es 2011): muy ecuen es en el co pus, las acusaciones pe mi en al
pa lamen a io gua da las no mas que igen la in e acción pa lamen a ia8, así como
di icul a la eacción de los ecep o es ag edidos.
En cuan o a las o mas de exp esa el ac o de habla, esul a des acable la amplia
a iedad de ecu sos empleados. Los más u ilizados po los pa lamen a ios pa a acusa
son las ó mulas coloquiales (33.3%), las es uc u as poli ónicas (25%), y las
cons ucciones i ónicas (20.83%). Las acusaciones di ec as, que no egis an ningún
ipo de a enuación, cons i uyen el 31.9% del o al.
En cuan o a los emiso es de las acusaciones, el mayo po cen aje se egis a,
ob iamen e, en los dipu ados (82.9%), en e al 17% de acusaciones que u ilizan los
conseje os en sus espues as a las p egun as o ales. Más equilib ado esul a el
po cen aje ex aído po pa idos: el 65.8% de las acusaciones p oceden de
pa lamen a ios que se encuen an en la oposición (PP e IU-Los Ve des), en e al 34.1%
co espondien es a miemb os del gobie no (PSOE). Po úl imo, se obse a un mayo
núme o de acusaciones en la segunda onda de in e enciones (74.46%), en e a las
acusaciones e idas du an e la p opia o mulación de la p egun a (23.4%). Es necesa io
explica es e úl imo da o: el 33% de las acusaciones que apa ecen du an e la p egun a