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La obra de Guastavino en Nueva York: su actualidad y restauración

Loren-Méndez, Mar

Abstract

Partiendo de una puesta en valor de la aportaciónde Guastavino como generador de espacios públicosen el periodo de consolidación de la imagen de laciudad norteamericana, este artículo realiza unrecorrido sobre los estudios previos, proyectos yobras de restauración principales de sus obras en laciudad de Nueva York. El texto no sólo aporta losnombres de los principales investigadores, profe-sionales y casos de estudio, sino que también entraen la valoración de las diversas actuacionesrealizadas hasta la fecha en sus edificios más signi-ficativos,con una aportación especial en torno a lacuestión de la acústica de sus espacios internos

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28 LOGGIA Nº20 La obra de la compañía Guastavino en Nueva York. Su actualidad y restauración M. Mar Loren Méndez* *M. Mar Loren Méndez es doctora arquitecto y profesora de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla 1 Partiendo de una puesta en valor de la aportación de Guastavino como generador de espacios públicos en el periodo de consolidación de la imagen de la ciudad norteamericana, este artículo realiza un recorrido sobre los estudios previos, proyectos y obras de restauración principales de sus obras en la ciudad de Nueva York. El texto no sólo aporta los nombres de los principales investigadores, profesionales y casos de estudio, sino que también entra en la valoración de las diversas actuaciones realizadas hasta la fecha en sus edificios más significativos, con una aportación especial en torno a la cuestión de la acústica de sus espacios internos. The work of the Guastavino Company in New York. Their modernity and restoration . In an attempt to appreciate the Guastavinos’ contribution to public spaces at a period when the image of this American city was being consolidated, this article provides an overview of the preliminary studies, projects and major restoration works performed on their works in New York City. The text not only gives the names of the principal researchers, professionals and case studies, but evaluates the different interventions carried out to date on their most emblematic buildings, paying special attention to the matter of acoustics in their interiors. 03 LOGGIA 20 20/11/07 11:49 Página 28 LA OBRA DE LA COMPAÑÍA GUASTAVINO EN NUEVA YORK. SU ACTUALIDAD Y RESTAURACIÓN BREVES NOTAS SOBRE LA APORTACIÓN GUASTAVINIANA A LA CIUDAD NORTEAMERICANA Desde su trayectoria en Barcelona en la segunda mitad del siglo XIX Rafael Guastavino i Moreno trabajó en la renovación de la arquitectura, siendo calificado por miembros de la siguiente generación de la talla de Doménech i Montaner como “artista de dotes excepcionales” hacedor de una arquitectura “revolucionaria.”3Su marcha a Estados Unidos en 1881, la fundación de una Compañía Constructora, la modernización del sistema tabicado y su proyecto empresarial desembocaron en algo más que en una transferencia tecnológica; materializaron el primer estrato reconocible y estable de la ciudad norteamericana moderna que coincidió cronológica y formalmente con su ciudad histórica. El momento de creación y máxima producción de la compañía 1890-1940 coincidió con un período fundamental en la gestación de Norteamérica como nación cuando se produjo una voluntad generalizada de búsqueda de “lo norteamericano”, acompañado además por unos cambios profundos en el paradigma democrático. Desde su participación en las grandes obras del momento, cualificó –desde la geometría, la tectónica, la escala y la tecnologíaun nuevo concepto de espacio público excavado en su arquitectura, confiriendo así a los interiores de los edificios una nueva dimensión urbana. La metrópolis moderna y la ciudad histórica norteamericana. Las bóvedas tabicadas como generadoras del espacio público La nación norteamericana había fundado sus bases en el mito rural de Jefferson en el XVIII. Intelectuales y activistas de la talla de Thoureau o Poe consideraron la ciudad como una forma de crecimiento cancerígeno. A esta concepción antiurbana se contrapuso la Norteamérica industrial del XIX teniendo en la ciudad el soporte perfecto del más agresivo sistema capitalista. Su implantación reticular en el territorio no persiguió otro objetivo que el reparto y el control eficaz de la propiedad privada. El resultado fue la ciudad provisional, criticada por Henry James al regresar a Europa; una ciudad sin historia y sin tiempo para la historia4. Esta percepción nostálgica reflejaba la realidad de la metrópolis norteamericana, inmersa en un continuo ciclo de destrucción y reinvención. Nueva York era sin duda el paradigma de ciudad como soporte de producción. Su Plan de 1811 planteó la colmatación total de la retícula – a excepción de la Plaza de Armas que luego fue ocupada y sustituida por Central Park-, afirmando que el espacio libre no era necesario desde la total optimización funcional. La operatividad ilimitada de la retícula entró en crisis y el primer avance del plan metropolitano a principios del XX recogió las ideas académicas de la ciudad de la City Beautiful.Además de identificar sus carencias funcionales, el plan representó un nuevo compromiso 29 2 1. Bóvedas bajo el Puente Queensboro en la actualidad Restaurante Guastavino´s. Rafael Guastavino con Hornbostel. Restauración Walter B. Melvin Architects (foto: Jacques Maes). 2. Vista aérea de Manhattan donde se percibe la colmatación total de la retícula en 1879 (Biblioteca del Congreso. Colección de Mapas). 03 LOGGIA 20 20/11/07 11:49 Página 29 con lo público, proponiendo la incorporación de espacios para la colectividad en su trama urbana. Sin embargo, la presión de la propiedad privada hizo inviable la inserción de los nuevos espacios públicos como plazas o bulevares. Ante la imposibilidad de contemplar este espacio público en la retícula de la ciudad, éste se excavó en el interior del edificio y fue desde esta perspectiva donde entiendo que se encuentra la gran aportación de la compañía. Los grandes espacios abovedados construidos por Guastavino Co. son en realidad auténticos espacios públicos de la ciudad norteamericana quedando indefectiblemente identificados con la ciudad moderna contemporánea, que tiene por vez primera voluntad de convertirse en su ciudad histórica. La participación de la compañía en la cualificación de estos espacios se generalizó en todos y cada uno de los capítulos de construcción de la ciudad, que fue en definitiva la construcción de su identidad. Un alto porcentaje de estos espacios de la Guastavino Co. se encuentran hoy catalogados y rehabilitados, fruto del esfuerzo ciudadano e institucional en conservar lo que entienden como su Patrimonio, su identidad histórica y arquitectónica. Estas arquitecturas han logrado permanecer en la memoria histórica y convertirse a través del tiempo en los primeros hitos con los que el americano se identifica y el extranjero reconoce como fragmento construido de la definición misma de Norteamérica. El proceso paulatino de descubrimiento, puesta en valor, catalogación y restauración de sus obras ha dado lugar a una línea de investigación en Norteamérica centrada en entender estas construcciones para ser capaz de intervenir en ellas. EL PRAGMATISMO AMERICANO. LA RESTAURACIÓN COMO LÍNEA DE INVESTIGACIÓN PRINCIPAL Es innegable que los norteamericanos fueron los primeros en realizar estudios monográficos específicos de la Compañía Guastavino. El estudio de los Guastavino ha estado enfocado hasta el momento en la disciplina de la construcción vertebrándose en torno a su papel en la sistematización de la construcción tabicada. El artículo de George R. Collins de 19685es referente obligado de toda la producción actual monográfica con el único precedente del artículo de Peter B. Wight que ya en 19016publicó cuatro artículos sobre la obra de la Compañía Guastavino en una revista centrada en la construcción. La Universidad de Columbia lidera esta empresa investigadora con la adquisición, gracias a la gestión del Profesor George R. Collins, de todos los fondos de la Compañía 30 LOGGIA Nº20 3 3. La dimensión urbana de los espacios abovedados. “The New Wing”, Metropolitan Museum, Rafael Guastavino con Richard Morris Hunt. Actualmente el vestíbulo y por tanto la zona más pública del museo 4. Detalle de una de las bóvedas 03 LOGGIA 20 20/11/07 11:49 Página 30 Guastavino antes de su cierre en los años sesenta aunados en la actualidad como Colección Guastavino-Collins en la Biblioteca Avery. Este liderazgo por parte de Norteamérica se explica desde la herencia patrimonial: a partir de los años setenta algunos edificios fundamentales del panorama arquitectónico norteamericano7necesitaron ser restaurados y tenían en común haber sido construidos por la Compañía Guastavino. El artículo de carácter divulgativo de Theodore Prudon de 19898inauguró esta línea interesada en la restauración. Durante los años noventa la necesidad creciente en Estados Unidos de entender la construcción guastaviniana a fin de ser capaces de intervenir en sus estructuras se materializó en estudios académicos dentro de programas Máster en Universidades norteamericanas –lo que se denomina en el entorno académico norteamericano “Master Thesis”– que tratan ante todo de construir un cuerpo de conocimiento orientado a los profesionales de la restauración. En 1992 Anne K. Milkovich trabajó en la Universidad de Pensilvania sobre aspectos de durabilidad y conservación de varias obras que la Compañía construyó en Filadelfia. En 1995 Karin M. Link elaboró un estudio de mayor rigor en la Universidad de Oregón10 y se centró en el análisis de obras de restauración siguiendo el método del “case study”. La autora advierte del desconocimiento casi total del sistema constructivo tabicado y establece como objetivo primordial la oferta de un conocimiento al profesional que se enfrenta a la restauración de una obra guastaviniana. Trata de aspectos como la reversibilidad en la obra de restauración de Guastavino pero sus conclusiones son de carácter general y no específicas de la construcción tabicada. En el mismo año Richard Pounds propuso un estudio pormenorizado de los materiales acústicos11 y Daniel R. Lane sobre los morteros utilizados12. Éste último pone sobre la mesa una cuestión de sumo interés para la restauración que es la complejidad de los componentes utilizados en los morteros por la Compañía, descubriendo la presencia de geles, aditivos varios en los morteros, incluso un retorno a los morteros de cal en obras concretas. Profesionales como Robert Silman de la oficina de Robert Silman Associates, consultoría de ingeniería que ha intervenido en la diagnosis y reparación de muchas de las obras de Guastavino, confirma el uso por parte de Guastavino de “ingredientes secretos” en sus morteros que al día de hoy no han sido capaces de descubrir y que el mismo Silman lo compara con humor con el secreto de la Coca-Cola por el cuidado que se tuvo en que no trascendiera. En 1999 la Universidad de Columbia acogió el primer ciclo de conferencias monográfico de matiz profesional y pragmático respondiendo así al interés creciente en cuestiones de restauración de la obra de Guastavino13. La promotora de este ciclo, la New York Landmarks Conservancy, es una organización cuyo objetivo es la restauración y conservación de los hitos 31 LA OBRA DE LA COMPAÑÍA GUASTAVINO EN NUEVA YORK. SU ACTUALIDAD Y RESTAURACIÓN. 4 03 LOGGIA 20 20/11/07 11:49 Página 31 arquitectónicos neoyorkinos y, por tanto, su contenido, de carácter técnico, fue ofrecido por profesionales que han trabajado en la restauración de la obra guastaviniana en Estados Unidos y fue completado por estudiosos que analizaron aspectos de carácter general, como sus materiales acústicos o el comportamiento antisísmico de sus construcciones. La publicación de las conferencias apareció en un número monográfico de la revista norteamericana The Association for Preservation Technology Bulletin (APT Bulletin)14. En el entorno español, el reconocimiento de la obra de Rafael Guastavino i Moreno se remonta a los estudios en el campo de la construcción cohesiva desarrollada en España con un desarrollo ininterrumpido con autores como Belmás, Goday y Moya Blanco que ya antaño valoraron su obra desde conceptos como la sencillez estructural y claridad constructiva. Sin embargo, estos autores no realizaron estudios monográficos y específicos de su obra y no fue hasta el 2001 cuando se organizó la primera exposición que vino acompañada del primer texto monográfico sobre la producción de la compañía15. Su contenido, sin embargo, posee un corte más académico y no trata en ningún caso el campo específico de la restauración. En diciembre de 2004 se incluyó en el XXVII Cursillo sobre la Intervención en el Patrimonio Arquitectónico, organizado por la Diputación de Barcelona y dirigido por el Catedrático de Construcciones Arquitectónicas José Luis González, una sección específica sobre la restauración de las bóvedas de Rafael Guastavino en Nueva York. La autora del presente artículo ofreció una visión global de la importancia de la obra de Guastavino en la Historia de la Arquitectura en Estados Unidos y de la restauración de su obra. Charles DiSanto explicó su intervención en el puente Queensboro y Kent Diebolt de la firma Vertical Access mostró su profunda implicación en la diagnosis de las bóvedas, convertido hoy en un referente en la primera toma de contacto con las obras a restaurar. En junio de 2005 tuvo lugar en Nueva York un seminario centrado en la restauración de su obra arquitectónica, donde se entró en contacto directo con los agentes más implicados en la recuperación y diagnosis de la obra de Guastavino y se visitó un número importante de obras, algunas en la actualidad en proceso de restauración.16 RESTAURACIÓN DE LAS BÓVEDAS GUASTAVINIANAS. EL CASO DE NUEVA YORK Aproximación al proceso restaurador de la obra guastaviniana Tanto autores como profesionales norteamericanos de la restauración coinciden en tres aspectos fundamentales para comprender la forma de acercarse a las bóvedas guastavinianas. 1. En primer lugar todos señalan el desconocimiento que existe en torno al sistema constructivo empleado. La Compañía Guastavino ejerció un secretismo absoluto que junto con la imposibilidad de otras empresas de usar el sistema en sus construcciones debido al control de las patentes impidieron su difusión que, por otro lado, no pertenecía a su tradición constructiva. Richard Pieper llega a calificarlo de “tecnología esotérica en la historia de la construcción”17 uniéndose a las voces que demandan una especialización en el campo concreto de la construcción guastaviniana. Durante los años noventa se ha ido consolidando un grupo reducido de profesionales del sector que 32 LOGGIA Nº20 5 03 LOGGIA 20 20/11/07 11:49 Página 32 han estado involucrados de forma sucesiva en las obras de restauración apareciendo sus empresas vinculadas en la actualidad a la compañía Guastavino de forma constante. Tal es el caso de Robert Silman considerado en Nueva York el mayor experto en la diagnosis estructural de la obra de Guastavino. Aunque su experiencia dilatada en esta disciplina le capacita para establecer unos criterios generales guiados, como él mismo nos confirma por su intuición, reconoce no tener herramientas de cálculo objetivo para conocer el comportamiento de las bóvedas guastavinianas. En el proceso de su análisis estructural matiza entre dos acciones: a) Las encaminadas a calcular la carga que una bóveda es capaz de resistir dada su geometría y su grosor en los distintos puntos. En una charla ofrecida el día 22 de junio de 2005 en Nueva York, confirmó que no existe en estos momentos un modelo matemático que lo permita y tampoco una línea de investigación específica dado que se trataría de estudios teóricos que los clientes hasta el momento no están dispuestos a promover. b) El segundo y más generalizado se concentra en estudiar el grado de estabilidad y seguridad de una estructura tras haber sufrido algún daño concreto. Robert Silman reconoce no saber cómo analizar las bóvedas de Guastavino y confiesa basarse en la intuición y en la profunda fe en el sistema18. Esta confianza total en estas construcciones le lleva a la conclusión que el objetivo del profesional radica en devolver la estructura a su estado original, alegando que “si ésta han demostrado una estabilidad, resistencia y solidez durante un siglo aproximadamente, será capaz de resistir al menos otros cien años si la devolvemos a su estado original”. Es una afirmación cuando menos desconcertante ya 33 LA OBRA DE LA COMPAÑÍA GUASTAVINO EN NUEVA YORK. SU ACTUALIDAD Y RESTAURACIÓN. 6 5. Visita a los archivos de la biblioteca Avery. Janet Parks y Mar Loren muestran material de la Colección Guastavino-Collins (foto: Jacques Maes) 6. Vista interior del Oyster Bar, Grand Central Terminal tras la restauración de 1997 (foto: Jacques Maes & Mar Loren ) 03 LOGGIA 20 20/11/07 11:49 Página 33 que si admite no saber en qué medida un agente dañino ha afectado a la estructura, difícilmente podrá devolverla a su estado original y, mucho menos, predecir el tiempo de vida de la estructura al retornarla a dicho estado. 2. La fe profesada hacia la obra de la Compañía sería el segundo aspecto en el que coinciden de forma unánime los profesionales implicados en su restauración. Todos sin excepción proclaman su profunda confianza en sus arquitecturas y exaltan la gran calidad de estas construcciones, desde su resistencia estructural hasta su solidez y durabilidad. James Rhodes, arquitecto de Preservation Design afincado en Nueva York e involucrado durante 20 años en la restauración de distintas obras de la Compañía Guastavino, como arquitecto de la firma Beyer, Blinder & Belle19, afirmó que sin lugar a dudas los Guastavino tenían unos conocimientos en construcción muy superiores a los que pueden llegar a tener los arquitectos e ingenieros americanos en la actualidad. Este profesional de la restauración enfatiza el control en sus construcciones sobre el material y la geometría, en obras que califica de gran calidad y sofisticación en las que un sistema estructural era a su vez un sistema decorativo20. Esta fe unánime en la obra de Guastavino ha llevado a utilizar en los trabajos de diagnosis en obras de restauración actuales los tests de carga y resistencia al fuego que en su día realizó el New York Department of Building en abril de 189721. La firma de Robert Silman concluyó que las bóvedas del Oyster Bar en Grand Central Terminal tras sufrir un incendio en 1997 seguían siendo estables y resistentes basándose en los resultados de los tests de la Compañía. Se concluyó así mismo que la pérdida de la primera hoja de fábrica no era consecuencia de pérdida de resistencia o estabilidad sino que era debido al contraste de temperaturas entre el extremo calor del fuego y el agua utilizada en sofocar el incendio así como a la propia presión del agua. Dicha conclusión tampoco se obtuvo tras realizar una prueba de carga a las bóvedas que cubren el Oyster Bar, sino que se basó de nuevo en los resultados obtenidos en los antiguos tests de la compañía, en los que las bóvedas perdieron también su primera hoja cerámica con el fuego, sin haber mermado la capacidad portante de las bóvedas. Se procedió por tanto a la reposición de un total de 1.800 piezas en el Oyster Bar concluyendo que las bóvedas eran estructuralmente estables. Algunas de las piezas que se desprendieron pudieron ser reutilizadas aunque todas aquellas afectadas directamente por el fuego tuvieron que ser repuestas por piezas de nueva fabricación. En resumen, los trabajos de diagnosis y reparación se limitaron a comprobar las piezas que habían perdido la adherencia con la segunda hoja, –veremos en el siguiente apartado en qué consistía este análisis–, procediendo a su retirada y posterior reposición. No se sometió a la estructura 34 LOGGIA Nº20 7 03 LOGGIA 20 20/11/07 11:49 Página 34 a ningún análisis estructural o a una reparación. Este caso puede generalizarse a la mayoría de obras de restauración de bóvedas de Guastavino en los que la gran solidez y durabilidad del sistema y la confianza que en él se tiene ha reducido las obras de restauración en actuaciones epidérmicas de reposición. Lo mismo sucedió también con la cubrición de la sala principal del Centro de Inmigración de la Isla de Ellis en cuyo vestíbulo principal Guastavino realizó la reposición de nueva cubrición interior de este espacio tras su desplome en 1916, aunque se respetó la cubierta original. Guastavino resolvió la cáscara interior con bóvedas vaídas de planta rectangular de distinto ancho donde alterna aquellas que definen la entrada de luz, consiguiendo superficies de diferente curvatura y creando gradientes en la luminosidad del espacio. Este edificio permaneció cerrado durante más de 30 años desde su cierre en 1954. Debido a su significado histórico en la construcción de la identidad americana –más del 40% de los americanos están conectados genealógicamente con estos inmigrantes–, se decidió su incorporación al Monumento Nacional de la Estatua de la Libertad a partir de 1965. Desde 1986 hasta 1990 se rehabilitó como Museo de Inmigración. El edificio se encontraba en condiciones pésimas y dada la pérdida total de capacidad de aislamiento tanto en sus cubiertas como en los cerramientos, el edificio se hallaba literalmente empapado y, en concreto en el vestíbulo principal, el agua filtraba por las bóvedas guastavinianas llenando el interior de agua. De nuevo se trata de una estructura construida por la Compañía sometida a agentes externos derivados de patologías localizadas en otros elementos del edificio. Tras desecar el edificio durante 15 meses con aire a presión se procedió a la diagnosis de las bóvedas. Sorprende que la diagnosis estructural realizada tras sufrir un daño de estas características se limitara de nuevo a realizar un análisis mecánico, golpeando con un martillo neumático las piezas de la primera hoja. Los resultados vinieron a consolidar la fama de las estructuras de Guastavino ya que la restauración consistió en la reposición 17 piezas cerámicas de más de 28.282 que componen esta impresionante cubrición22. En los noventa se catalogó expresamente el vestíbulo construido por Guastavino, como el elemento más representativo del edificio original aunque hubiera sido construido posteriormente. Es interesante que siendo el espacio de mayor escala, se haya decidido no localizar material expositivo: la estructura guastaviniana y el peso histórico de este contenedor principal testigo de la formación misma del país queda así como principal elemento de la exposición. 35 LA OBRA DE LA COMPAÑÍA GUASTAVINO EN NUEVA YORK. SU ACTUALIDAD Y RESTAURACIÓN. 8 7. Cubrición del vestíbulo principal del Centro de Inmigración de la Ellis Island tras la restauración como Museo de Inmigración (foto: Jacques Maes & Mar Loren ) 8. Detalle de las bóvedas vaídas de planta rectangular. Se aprecia el perfecto estado de las piezas tras la restauración de Beyer, Blinder & Belle. (foto: Jacques Maes & Mar Loren ) 03 LOGGIA 20 20/11/07 11:49 Página 35 3. En tercer lugar y como está quedando patente en las obras citadas, todos coinciden en apuntar que las causas del deterioro de sus estructuras son casi en su totalidad debidas a agentes externos a las bóvedas. Por tanto, el fallo de éstas no está relacionado con un cálculo erróneo, una mala puesta en obra o la baja calidad de los materiales empleados. Los agentes externos como el fuego, el agua o las vibraciones han puesto a prueba las construcciones de la Compañía. Incluso en condiciones extremas, las bóvedas y cúpulas construidas por la Compañía Guastavino siguen sorprendiendo en su durabilidad y solidez. Kent Diebolt de la firma Vertical Access enfatiza el magnífico estado de las estructuras guastavinianas tras años de total abandono, sometidas a los agentes externos que han provocado el deterioro de las bóvedas que, incluso en condiciones extremas, han resistido milagrosamente. En las bóvedas que la Compañía construyó bajo el puente Queensboro las profundas grietas y pérdida extensiva de material se deben a las vibraciones transmitidas por el tráfico a las bóvedas desde la estructura metálica principal del puente, así como la oxidación de ésta y las filtraciones de agua. Aún así, Charles DiSanto por su parte en una charla ofrecida sobre la restauración de esta estructura llevada a cabo por su firma Walter B. Melvin afirmaba que era sorprendente la solidez de las bóvedas, que han aguantado durante años unos agentes externos sumamente agresivos, siendo improbable que otro tipo de estructura hubiera sido capaz de soportar condiciones similares. En el Battery Maritime Building, se han observado unas grietas en la bóveda que la Compañía construyó en la logia de primera planta. Daniel Lane, arquitecto de la firma Pokorny & Associates, explica que dichas grietas son debidas a un asiento diferencial del edificio. Se observa cómo la bóveda ha sufrido unos daños mínimos en la esquina donde la estructura principal que, también en este caso es metálica, ha descendido y la bóveda aún así ha conservado su rigidez y su posición, dejando en este punto de estar apoyada en la estructura. 36 LOGGIA Nº20 10 11 12 9 03 LOGGIA 20 20/11/07 11:49 Página 36 daños producidos por la misma dilatación de la oxidación de la estructura y el agravamiento de los problemas de humedades. Para ello se empleó la técnica original de las bóvedas tabicadas con la única variante de la incorporación de refuerzos metálicos de acero inoxidable. La introducción de refuerzos metálicos era una práctica habitual empleada por la Compañía Guastavino y especificada incluso en sus patentes. En este caso, sin embargo, parece ser que fue la Compañía la responsable de esta patología derivada de un fallo en el cálculo de la geometría de la bóveda. Dentro de la línea más ortodoxa de restauración fomentada por el New York Landmarks Preservation Commission28 y apoyada por los profesionales del campo de la restauración desde un profundo respeto y admiración por la obra de Guastavino, los morteros utilizados en sus obras son analizados para ser reproducidos en la actualidad. En la obra de restauración del Oyster Bar en Grand Central Terminal en Nueva York tras el incendio sufrido en 1997, al que ya hemos hecho referencia, Robert Silman analizó la composición del mortero original y lo reprodujo. Se trataba de un mortero bastardo 1:1:6 que se utilizó para la reposición de las piezas de la primera hoja, añadiéndole látex en sustitución de la sustancia desconocida detectada, pero no identificada como parte del mortero29. La forma y tamaño de las juntas también respeta fielmente la solución original en la que la junta adquiría forma de T con el fin de acentuar su grosor. En esta obra la Comisión incluso llegó a proponer la recuperación del estado original del mobiliario cuando se construyó a principios de siglo, aunque luego se desechó la idea. Se controló igualmente la solución de iluminación así como los materiales a utilizar. Aunque Guastavino empleó 12 tonalidades distintas, en las negociaciones con la propiedad actual, debido al alto coste que supondría la reproducción de su totalidad, se acuerdó una reducción a tres tonos. En la restauración del Battery Maritime Building, se ha desechado incluso la idea de la reposición del fragmento de bóveda afectado por el asentamiento, ya que el objetivo de partida de los arquitectos Pokorny & Associates era respetar al máximo no sólo la solución original sino la bóveda original construida por la Compañía. Por esta razón, en estos momentos de la restauración se están planteando la construcción de un forjado de hormigón en el espacio entre la cubierta y las bóvedas del que colgarían los últimos 15 metros de la bóveda con el fin de descargarla de su propio peso y evitar que siga deformándose y agrietándose en ese punto. La Capilla de Saint Paul en Columbia University está sufriendo en contraste una pérdida extensiva de las piezas de la primera hoja. La obra de Saint Paul está considerada en Nueva York la joya entre las obras realizadas por Guastavino ya que en esta obra existe un uso generalizado de los productos de la Compañía. En este caso, Kent Diebolt afirma que las piezas que han caído pertenecen a zonas de la iglesia donde dichas piezas fueron colocadas a posteriori, es decir, tras haber sido construidas las bóvedas y cúpulas y que por tanto no son estructurales sino simplemente decorativas. En torno a este tema del momento de colocación de la hoja que queda vista, si fue colocada la primera a modo de encofrado o la última como acabado decorativo existe una gran incógnita en la comunidad restauradora. Al igual que en la restauración del Battery Maritime Building, se ha llegado a plantear la sustitución total de todas y cada de las piezas que en Saint Paul se consideran decorativas para ser sustituidas por otras de nueva fabricación y que se colocarían a partir de un método mecánico de tornillos a presión sin la utilización de mortero alguno. Aunque dicha propuesta está en proceso de estudio, sorprende al ser contraria a este respeto patrimonial al que aludíamos, sobre todo en una obra como Saint Paul, que ya se ha elevado a paradigma de la obra de la Compañía Guastavino, en la que el uso del sistema constructivo y de sus materiales cerámicos ha sido clave para la formalización arquitectónica del edificio. A esta pérdida del material se une la aparición de grietas en unas bóvedas rebajadas ubicadas en los laterales y que es en estos momentos una incógnita. La primera acción está siempre encaminada a procurar la seguridad de la estructura y se ha procedido así a la inclusión a presión de piezas metálicas con lo que impiden la falta de cohesión de la bóveda generada por la grieta, aunque se desconocen en la actualidad las causas de estas patologías. Amedida que se profundiza en el conocimiento en las labores de diagnosis y restauración de la obra de Guastavino en Nueva York se va consolidando ya un cuerpo de expertos en la restauración de estos edificios, como Vertical Access o Robert Silman en la fase de diagnosis, y, aunque ellos mismos siguen confirmando su desconocimiento de los sistemas constructivos, su carrera profesional discurre ya indefectiblemente unida a la Compañía Guastavino y dedicada a la restauración de su obra. 43 LA OBRA DE LA COMPAÑÍA GUASTAVINO EN NUEVA YORK. SU ACTUALIDAD Y RESTAURACIÓN. 03 LOGGIA 20 20/11/07 11:49 Página 43 Notas 1. Los objetivos, hipótesis y contenidos principales que se recogen en este artículo en referencia a la proyección de la producción guastaviniana en la historia de la arquitectura norteamericana están desarrollados en la tesis de doctoral de Mar Loren Méndez, “La Construcción de la Identidad Arquitectónica Norteamericana en el cambio de siglo 1880-1940. Una lectura desde el intercambio y la aportación española. La obra de la Compañía Guastavino en Estados Unidos.”, Departamento de Historia, Teoría y Composición Arquitectónicas, Escuela Técnica Superior de Arquitectura, Universidad de Sevilla, Sevilla, 2004. 2. “Se llaman bóvedas tabicadas las bóvedas ligeras realizadas con ladrillo puesto en plano, en varias hojas superpuestas, realizadas normalmente sin ayuda de cimbras, las distintas hojas se tienden sobre la primera, que se ejecuta con mortero de rápido fraguado (usualmente yeso) para poder ser levantada en el vacío.” Definición extraída del panel “La vida de una tradición” de la exposición Guastavino Co. (1885-1962): La Reinvención de la Bóveda y que aparece en el libro AAVV, Santiago Huerta (editor), Las bóvedas de Guastavino en América Madrid, 2001, 277. 3. Lluis Doménech i Montaner y Francisco Rogent i Pedrosa, Arquitectura moderna en Barcelona, (Barcelona, 1897), Lámina LXV. 4. Henry James, New York Revisited (1904; reprint, New York City: Franklin Square Press, 1906), 34. 5. George R. Collins, "The Transfer of the Thin Masonry Vaulting from Spain to America", Journal of the Society of Architectural Historians, Octubre 1968, Vol 27, N.3, 176-201. 6. Peter B. Wight, "The work of Rafael Guastavino. Part I, As Architect," Brickbuilder, Abril 1901, Vol X, 79-81, “Part II, What is Cohesive Construction?” Mayo 1901, 100-102, “The work of Rafael Guastavino. Part III, The practice of Architecture and Cohesive Construction in America” Septiembre 1901, 184-188, “The work of Rafael Guastavino. Part IV, The practice of Architecture and Cohesive Construction in America” Octubre 1901, 211-214. Se trata del único trabajo monográfico sobre Guastavino que precede al artículo de Collins en JSAH y que se publicó cuando la Compañía Guastavino estaba en activo dirigida todavía por Rafael Guastavino i Moreno. 7. La Academia Militar de West Point, el Centro de Inmigración de la Isla de Ellis, el edificio de Aduanas, el Banco de Reserva Federal o la Catedral de Saint John the Divine en Nueva York son parte innegable de la memoria histórica y patrimonial. 8. Theodore H.M. Prudon, "Guastevino (sic) Tile Construction" Progressive Architecture, September 1989, 137-138. 9. Anne K. Milkovich, Guastavino Tile Construction: An Analysis of a Modern Cohesive Construction Technique. Programa Master of Science in Historic Preservation Universidad de Pensilvania, 1992. 10. Karin Murr Link, Guastavino tile Construction: History and Restoration, Program Master of Science, Universidad de Oregón, 1995. 11. Richard Pounds, Guastavino Acoustical Tile & Plaster: A History of Developmentand Current Conservation Issues, Master Programa Historic Preservation, Universidad de Columbia, 1995. 12. Daniel R. Lane, Putting Guastavino in context: A Scientific and Historic Analysis of his Materials, Methods and Technology, M.A. Thesis, Universidad de Columbia, 2000. 13. Guastavino: Preserving Historic Guastavino: Tile Ceilings, Domes and Vaults, New York City Landmarks Conservancy,Universidad de Columbia, Febrero 1999. 14. “Preserving Historic Guastavino Tile Ceilings, Domes and Vaults, APT Bulletin, The Journal for Preservation Technology, Vol. XXX, n. 4, 1999. Número monográfico que recoge las ponencias del Seminario y que lleva el mismo nombre. Entre los artículos cabe destacar el escrito por Robert Silman sobre la diagnosis y reparación del Oyster Bar en Grand Central Terminal “Structural Repairs to Fire-Damaged Guastavino Tile Vaults at Grand Central Terminal´s Oyster Bar” junto con el texto de Charles DiSanto en donde justifica la intervención en la estructura abovedada bajo el puente Queensboro, que ha sido hasta ahora la obra de restauración más compleja “Restoration of the Queensboro Bridge Guastavino Tile Vault: A Case Study.”. Ambos textos han sido reproducidos en el presente número de Loggia. 15. AAVV, Santiago Huerta (editor), Las Bóvedas de Guastavino en América, Madrid 2001: Instituto Juan de Herrera, CEHOPU, CEDES, Ministerio de Fomento. Publicación que se realiza con ocasión de la Exposición Guastavino CO (1885-1962): La Reinvención de la bóveda. que supone una recopilación de textos en torno a la Compañía y a la construcción tabicada algunos de los cuales ya habían sido publicados con anterioridad. 44 LOGGIA Nº20 03 LOGGIA 20 20/11/07 11:49 Página 44 16. El Seminario “La obra de Guastavino en Nueva York. El alcance histórico: su actualidad y recuperación.” tuvo lugar desde el 20 de Junio hasta el 23 de Junio de 2005 en la ciudad de Nueva York. Promovido por la AADIPA, la dirección académica corrió a cargo de la autora del presente artículo, M. Mar Loren Méndez impartiendo a su vez una serie de charlas, que venían a complementar las visitas a obras e instituciones académicas. José Luis González, Catedrático de Construcciones Arquitectónicas de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona se hizo cargo por su parte de la dirección técnica. 17. “There are some esoteric historic construction technologies that have few acknowledged experts or experienced practitioners and no significant body of work to guide restorers. The patented Guastavino vaulting system has been one such technology.” En Richard Pieper, “Preserving Historic Guastavino Tile Ceilings, Domes and Vaults: An Overview” en APT Bulletin, The Journal for Preservation Technology, Vol. XXX, n. 4, 1999. 18. “We do not know how to analyze Guastavino´s vaults.” Robert Silman, de Robert Silman and Associates, P.C., Consulting Engineers, con oficina en Nueva York y Washington DC, en una charla ofrecida el día 22 de Junio de 2005 dentro del Seminario “La Restauración de la obra de Guastavino” que tuvo lugar en Nueva York. 19. James Rhodes trabajó con la firma Beyer, Blinder & Belle participando en proyectos de restauración de obras guastavianas como es el caso del vestíbulo principal del Centro de Inmigración de la Isla de Ellis en Nueva York, actualmente convertido en Museo de la Inmigración, en el Templo Judío de Emanu-El o en la Iglesia de Saint Thomas, todas ellas en Nueva York. 20. “The thing that impresses me the most is the extreme attention to the materials. Guastavino understood cement better than 99% of any engineer and architect of today. It was a structural system, it was a decorative system. How he put it all together and made it work with such a quality and sophistication that it what impresses me the most.” James Rhodes arquitecto que trabajó en varios proyectos de Guastavino en la firma Beber, Blinder y Belle y que en la actualidad es socio de la firma Preservation Design con oficina en Nueva York, en una charla ofrecida el día 20 de Junio de 2005 dentro del Seminario “La Restauración de la obra de Guastavino” que tuvo lugar en Nueva York. 21. Para realizar las pruebas en condiciones desfavorables, la cúpula se construyó asimétrica: la mitad de la cúpula no poseía relleno entre la estructura cupular y el suelo superior mientras que la otra mitad se rellenó de hormigón. El fuego se aplicó durante cinco horas y la temperatura máxima fue de 2.525 grados. Se incluyeron las deformaciones durante el proceso, en caliente y en frío, así como la carga aplicada durante y tras los tests. Los resultados fueron publicados en la revista American Architect and Building News. 22. Laura Costello, “Gateway to America”, Blueprints, National Building Museum, Vol VIII, n. 2, p 1,6, 6. 23. Al sedimentar en el molde la arena y el material triturado crean una serie de huecos de varios tamaños intercomunicados que, a su vez, aseguran una gran homogeneidad en la fabricación. 24. En 1952 ya se realizó la primera restauración con objeto de disminuir el coeficiente de absorción de una obra de la Compañía. Se trata de Riverside Church en la ciudad de Nueva York. 25. Klepper, Marshall King, “Acoustics of the Church of Heavenly Rest, KMK No. 7764” (27 Enero de 1978) en Allen, Harbinson & Associates, Architects, New York, “Restorations, Renovations and Modifications to the Church of the Heavenly Rest-Report” (3 de Junio 1992): Appendix I-4. Citado por Karin M. Link en Guastavino tile Construction: History and Restoration, Master Thesis, Master of Science, Oregon University, USA, Junio 1995. 26. Gerald Allen de Gerald Allen & Jeffrey Harbinson, Architects, P.C., New York, 21 Octubre 1993, citado por Karin M. Link en Guastavino tile Construction: History and Restoration, Master Thesis, Master of Science, Oregon University, USA, Junio 1995 27. Kelly Streeter, Ultrasonic Attenuation Tomography of Concrete Structures, Master Thesis, Masters of Science for Structural Engineering, University of Colorado, Boulder, CO, 2002. 28. Esta Comisión fue creada en Abril de 1965 como consecuencia de las protestas generalizadas en la ciudad de Nueva York frente a la demolición de edificios considerados ya por los ciudadanos parte de su memoria histórica y valorados como piezas esenciales de su historia de la arquitectura y de la ciudad. Fue precisamente la demolición de la Estación de Pensilvania, donde Guastavino trabajó en sus espacios más emblemáticos lo que materializó esta Comisión con el objetivo de identificar y proteger el patrimonio histórico, arquitectónico y cultural de la ciudad de Nueva York. 29. Se trata de un mortero 1:1:6 (una parte de cal, una parte de cemento Portland y seis partes de arena). Éste fue sustituido en la primera capa. 45 LA OBRA DE LA COMPAÑÍA GUASTAVINO EN NUEVA YORK. SU ACTUALIDAD Y RESTAURACIÓN. 03 LOGGIA 20 20/11/07 11:49 Página 45