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2048 ESTRATEGIAS DEL COMITÉ OLÍMPICO INTERNACIONAL PARA LA IGUALDAD DE GÉNERO EN EL DEPORTE Y LA IMAGEN MEDIÁTICA DE LAS DEPORTISTAS Sagarzazu Olaizola, Itxasne Becaria de investigación de la Dirección de Política Científica del País Vasco Centro de Estudios Olímpicos (UAB) [email protected] Lallana Del Rio, Ibone Responsable de Comunicación de la Fundación Barcelona Olímpica [email protected] RESUMEN: El deporte es una de las áreas específicas en las que los estereotipos tradicionales de género siguen teniendo más influencia a pesar de que las mujeres han demostrado su capacidad para desafiar las barreras sexistas y las nociones restrictivas sobre la apariencia física a través de su mayor participación en los deportes. Aunque la sociedad es más consciente de que los estereotipos de género tradicionales no reflejan la realidad del siglo XXI y que las razones para menospreciar el deporte femenino son culturales que biológicas, las deportistas siguen en una posición subordinada en el mundo del deporte, lo que perpetúa la idea de que el deporte es un dominio masculino. El Comité Olímpico Internacional, como institución deportiva representativa, toma el compromiso de desafiar las desigualdades de género en el deporte y propone un conjunto de estrategias y medidas para la promoción de la práctica deportiva entre las mujeres. Para ello apuesta por los medios de comunicación como herramienta para el cambio de la imagen estereotipada de las deportistas. PALABRAS CLAVE: Deporte, género, igualdad, medios de comunicación, Comité Olímpico Internacional
2049 INTRODUCCIÓN El Comité Olímpico Internacional es la autoridad máxima de los Juegos Olímpicos desde su fundación en 1894 y ha sido una institución de representación masculina (Hargreaves, 1994). El fundador de los Juegos Olímpicos modernos, el barón Pierre de Coubertin, no estaba de acuerdo con la participación de la mujer y definió los Juegos como: "La exaltación solemne y periódica del atletismo masculino, con un carácter internacional como base, con un sentido de la lealtad y el arte y los aplausos femeninos como recompensa "(DeFrantz, 1993). Y agregó que "la presencia de las mujeres en el estadio no es atractiva ni interesante, sino incorrecta, con excepción de la función que les corresponde que es la coronación del ganador con las guirnaldas de la victoria." Las mujeres han visto limitada su participación deportiva desde el siglo XIX, con el deporte moderno, por condicionantes sociales y culturales, que marcaron sus habitos y preferencias deportivas, en funcion de la aceptación social que estas tenían. Así deportes como la gimnasia, el tenis o la natación han figurado en la lista de “adecuados” por ser considerados tradicionalmente como femeninos948, tanto por su estética como por la ausencia de un “esfuerzo agónico” (López Díaz, 2011). Un claro ejemplo es la evolucion del programa olímpico en la Era Moderna. A las mujeres no se les permitió participar en la primera edición, 1896. Cuatro años más tarde, debutaban en Paris en tres deportes: el tenis, el golf y el croquet (HWST, 1900-1929), deportes muy practicados entre las mujeres de clase alta y que se ajustaban a la noción de feminidad de la época. López Díaz destaca que hay que tener en cuenta que la vestimenta exigida en esta época (faldas hasta el tobillo, blusas con manga larga, corsés y cuello alto) acotaba el movimiento. Debido a la presión eran muy pocas las que se atrevian a desafiar los marcados estereotipos sociales y en su mayoria pertenecian a clases sociales privilegiadas que, al igual que los hombres, su actividad deportiva era simbolo de su estatus social (López Díaz, 2011) y una forma de distinción de clase (Bourdieu, 1988) Edición tras edición, el programa olímpico se fue ampliando a las mujeres, aunque siempre marcado por los estereotipos sociales. La Federación Internacional de Natación fue la primera en promocionar la implicación activa de las mujeres y la que votó a favor de incluirlas en los programas de los Juegos Olímpicos en la Natación en 1912 (DeFrantz, 1993). En Amsterdam 1928 se dieron muestras de rechazo social. Las mujeres debutaron en atletismo y consiguieron cinco records mundiales en los cinco eventos en los que se les permitió participar. Sin embargo, según las crónicas de la prensa, la llegada a meta de varias corredoras “al borde del colapso” en la prueba de los 800m, escandalizó al público y la presión social fue tal que se planteó la retirada 948 El término “deporte femenino” no siempre es entendido mayoritariamente como la práctica deportiva que desarrollan las mujeres, sino que muchas veces se asocia a la práctica de aquellos deportes que tradicionalmente fueron considerados como más adecuados para ellas. (López Díaz, 2011)
2050 de las mujeres del programa olímpico de atletismo. Como solución al escándalo prohibieron las carreras de más de 200 metros, derecho que no fue restaurado hasta Roma1960 (López Díaz, 2011) Aunque la participación de las mujeres ha aumentado de cinco eventos en 1928 a 137 en 2008, De Frantz opina que al igual que en 1928, en la actualidad el tratamiento del deporte femenino sigue siendo distorsionada y aparece un patrón claro de falta de representación y la banalización del deporte femenino, tanto por parte de la prensa escrita como de los medios electrónicos (DeFrantz, 1993). Sin embargo, la participación femenina en los Juegos Olímpicos sigue aumentando. En 2004, las mujeres participaron en 135 eventos y en 26 de los 28 deportes olímpicos (excepto boxeo y gimnasia artística) y Beijing estableció un nuevo récord de participación femenina en los Juegos Olímpicos, con más del 42 por ciento de los deportistas. La posibilidad de practicar deporte es un derecho que adquirió COI desde el principio, porque la práctica del deporte enseña el respeto por las reglas, la tolerancia y la solidaridad, ayuda a desarrollar el cuerpo y el espíritu, y aporta alegría, orgullo y bienestar. El COI también considera que el deporte es un medio importante de comunicación y de autonomía, lo que puede contribuir a desarrollar el bienestar físico. Como ya se ha destacado por muchos autores, los principios fundamentales del Olimpismo retratado en la Carta Olímpica, reflejan la importancia de los principios de <<respeto por el equilibrio del carácter humano entre los aspectos de la mente, el cuerpo y el espíritu, un entendimiento de la alegría del esfuerzo, un énfasis en la conducta pacífica y el respeto por los demás>> (Binder, 2005:5). Las mujeres que practican deportes de contacto o basados en la fuerza son muchas veces juzgadas por traspasar la linea de lo considerado “femenino”, como las levantadoras de peso, lanzadoras de martillo o las boxeadoras. El programa olímpico ha necesitado un siglo para adaptarse a la realidad de las mujeres deportistas, aunque todavia no se haya alcanzado la equiparacion total. El programa de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y Sochi 2014, incluyen por primera vez a las mujeres en boxeo y saltos de esquí, respectivamente. Desde 1991 el Comité Olímpico Internacional obliga a la inclusión de la categoría femenina para cualquier deporte que se incorpore al programa olímpico (López Díaz, 2011). Los medios de comunicación no han sido ajenos a esta situación pero aunque las mujeres se han ido incorporando a todos los deportes, la cobertura mediática del deporte femenino no se ha incrementado al mismo ritmo. Pero López Díaz (2011) añade que si los medios sólo cubren aquellas practicas deportivas que coinciden con los estereotipos femeninos tradicionales, están reforzando la desigualdad de género ya que privan a las mujeres de las modelos que pueden estimularlas a participar y competir en cualquier modalidad deportiva sin ningún tipo de discriminación. Australian Sport Comission señala que los estereotipos influyen sobre los tipos de deportes en los que las mujeres, probablemente, más participan y tienen como consecuencia la tendencia de
2051 algunas niñas a evitar ciertos deportes por temor a ser percibidas como poco femeninas o lesbianas, y de algunos padres que desalientan a sus hijas ante la practica deportiva (López Díaz, 2011). No solamente se etiquetan los deportes como masculinos o femeninos, las deportistas tambien pueden ser etiquetadas y estereotipadas como masculinas (o posiblemente lesbianas) o femeninas (conforme al ideal). En ultima instancia, la homofobia sí aumenta las tasas de deserción entre las niñas adolescentes y las mujeres, desanimándolas a participar o a sobresalir en el deporte (WSFF, 2009). ESTRATEGIAS PARA EL CAMBIO PROPUESTAS POR EL COMITÉ OLÍMPICO INTERNACIONAL Tal como mencionamos anteriormente, es cierto que los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna en 1896 no estaban abiertos a las mujeres, pero la participación de las mujeres en el Movimiento Olímpico ha cambiado considerablemente en todos los niveles desde entonces y trata de representar los valores de la sociedad moderna. Los significativos avances obtenidos por las mujeres en el deporte son el resultado de la colaboración de todo el Movimiento Olímpico. Las medidas innovadoras que el Comité Olímpico Internacional (COI), las Federaciones Internacionales (FI) y los Comités Olímpicos Nacionales (CONs) han desarrollado como estrategias para aumentar el número de mujeres que participan en los Juegos Olímpicos y para adquirir los conocimientos necesarios para el liderazgo y puestos administrativos. La evolución de la participación deportiva de las mujeres ha tenido lugar dentro de un marco social, político y cultural propicio en el que asuntos relacionados con la mujer han sido abordados y regulados para reconocer y defender los derechos de las mujeres en todos los niveles de la sociedad. El deporte y la actividad física han sido reconocidos por tener un impacto positivo en la salud y como una herramienta para eliminar los estereotipos de género socialmente construidos (IWGWS). Durante décadas, la investigación científica y el conocimiento han logrado disipar muchos mitos sobre la biología femenina y muchas ideas preconcebidas argumentando que el deporte era dañino para la salud de la mujer y en particular la salud reproductiva. A principios del siglo XX, esgrimiendo argumentos poco “cientificos” se advertia de los peligros del deporte para la salud de las mujeres. Para la comunidad científica de la época la practica de una actividad física alejó durante muchas décadas a las mujeres del deporte, especialmente de los deportes de contacto y las pistas de atletismo (López Díaz, 2011). Los beneficios de la actividad física y el deporte han sido positivamente medido en términos de efectos psico-pedagógicos: desde la socialización hasta la construcción de la autoestima, las niñas y las mujeres que practican deporte se han hecho fuertes y han logrado salir de su papel tradicional en la sociedad. Esta tendencia positiva se debe en parte al hecho de que el Comité
2052 Olímpico Internacional ha ido ampliando el programa de eventos a las mujeres en los Juegos Olímpicos y a una batería de estrategias propuestas para superar las barreras socio estructurales existentes y para promover la máxima participación deportiva femenina. La igualdad de género no es algo que vaya a ocurrir por sí sola, sino que es necesario luchar contra la discriminación. A continuación se presentan las diez estrategias propuestas por el Comité Olímpico Internacional para lograr la igualdad de género en el deporte. Me centraré de especial manera en dos de las estrategias que considero tienen una mayor influencia en los valores y estereotipos de género, y están más relacionados en cómo los medios de comunicación pueden potenciar este cambio. Estrategia 1 Apoyar el deporte femenino Fuente: Empowering Women in Sports, 1995 - Apoyar los deportes femeninos a cualquier edad. - Participación. - Asistir a eventos deportivos femeninos. - Destinar ayudas a programas deportivos universitarios para chicas. - No dejarse engañar por los estereotipos que niegan la mujer deportista y se burlan de las mujeres que se desenvuelven bien en los deportes. - Desarrollar la confianza y la iniciativa, y promover el liderazgo mediante las funciones de entrenadora, deportista, fan o gestora. Según la Organización Mundial de la Salud (2007) la participación en actividades físicas y deportivas puede facilitar una buena salud de las mujeres de todas las edades y puede promover el bienestar psicológico a través de la inclusión social, la autoestima y la confianza, así como ayudar a reducir el estrés, la ansiedad, la soledad y la depresión. Además de mejoras en la salud, el deporte ofrece a las mujeres una forma alternativa de participación en la vida social y cultural de sus comunidades aumentando los beneficios sociales de la participación en el deporte y promueve la libertad de expresión y nuevas oportunidades para la creación de redes interpersonales. Además la participación de la mujer puede promover el desarrollo positivo proporcionando normas alternativas, valores, actitudes, conocimientos, capacidades y experiencias. También amplía las oportunidades para la educación y el desarrollo de una serie de habilidades esenciales para la vida, incluyendo la comunicación, el liderazgo y el trabajo en equipo. Las contribuciones de las mujeres, especialmente en posiciones de liderazgo, pueden aportar diversidad de ideas y alternativas y ampliar el talento en áreas como la gestión, el coaching y el periodismo deportivo, especialmente en los dominios tradicionalmente masculinos (ONU, 2007).
2053 Estrategia 2 Unirse a Organizaciones de Derechos de la Mujer Fuente: Empowering Women in Sports, 1995 - El Artículo IX y otros avances para las mujeres en el deporte fueron ganadas a través de la organización feminista. - Apoyar u organizar una organización feminista en su entorno. - Patrocinar programas por el Artículo IX y la igualdad de género. - Denunciar las políticas que injustamente perjudican a las mujeres en el campo deportivo. - Planificar actividades para mujeres el Día del Deporte. La Convención de la Naciones Unidas para la “Eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer” establece compromisos vinculantes para los Estados Miembro en la eliminación de la discriminación contra las mujeres en el área del deporte y la educación física, y especialmente con el artículo 13 insta a los Estados Miembro a <<adoptar todas las medidas apropiadas para eliminar la discriminación contra la mujer en otras esferas de la vida económica y social a fin de asegurar, sobre la base de la igualdad entre mujeres y hombres, los mismos derechos, incluido el derecho a participar en actividades recreativas, deportes y en todos los aspectos de la vida cultural>>(ONU, 1979; art.13.). A su vez la Recomendación nº25, decide tomar medidas especiales temporales, como la acción positiva, el trato preferencial o los sistemas de cuotas aplicados en las áreas de deportes, cultura y recreación; y se subraya que en caso necesario, esas medidas deben ser dirigidas a mujeres con mayor vulnerabilidad como las inmigrantes, las mujeres pobres, las lesbianas, las mujeres con discapacidad, etc. Estrategia 3 Denunciar las desigualdades de género Fuente: Empowering Women in Sports, 1995 - Abordar el tema de la mujer y ponerlo en la vanguardia. - Aprovechar las oportunidades para señalar las desigualdades en el deporte femenino. - Remarcar que las cuestiones de género son compatibles y deben ser tratadas por el campo del deporte y otros ámbitos sociales. Los resultados positivos del deporte se ven limitados para la igualdad de género y empoderamiento de las mujeres por la discriminación por motivos de género en casi todas las esferas sociales y en todos los niveles del deporte, alimentando estereotipos sobre las capacidades físicas de las mujeres y sus roles sociales. Las mujeres son frecuentemente separadas involuntariamente en eventos deportivos y concursos exclusivamente para mujeres.
2054 Lallana afirma que en los medios de comunicación, el deporte femenino no sólo es discriminado sino también a menudo se presenta un reflejo diferente de la realidad que refuerza los estereotipos de género. La violencia, la explotación y el acoso en el deporte contra las mujeres son las manifestaciones del dominio de los hombres, que tradicionalmente se retrata en el deporte masculino con la fuerza física y la potencia (Lallana, 2005). Se han identificado una serie de elementos críticos para desafiar la discriminación de género y las relaciones desiguales de género que incluyen la mejora de las capacidades de las mujeres a través de la educación y la salud, el aumento de acceso y control sobre las oportunidades y recursos como el empleo, mejorar organismos y funciones de liderazgo, protección y promoción de sus derechos humanos, y garantizar la seguridad, de tal modo que se establezca un entorno propicio para la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres en diferentes áreas, incluido el deporte (ONU, 2007). Estrategia 4 Animar a otras chicas y mujeres Fuente: Empowering Women in Sports, 1995 - Subrayar la visibilidad de las mujeres que apenas están comenzando en el deporte puede marcar una diferencia decisiva en su futuro. - Invitar a las mujeres a las actividades de información deportiva y el potencial que ofrece. - Alentar a las chicas a cualquier función que les guste (como jugadoras, entrenadoras, etc.). - Ofrecer asesoramiento y más información sobre las posibilidades en sus carreras deportivas. Las desigualdades de género en el deporte deben ser atendidas con el objetivo de aprovechar todo el potencial del deporte como vehículo para la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, y en contra de la prevalente discriminación reflejada en los estereotipos de género tradicionales. Las oportunidades de participar en el deporte para las mujeres es restringido, debido a la dinámica de las relaciones de género que definen las nociones de masculinidad y feminidad y pueden dar lugar a la segregación de género en los diferentes tipos de deporte. Así mismo las desigualdades también existen en la representación mediática de las mujeres deportistas y la falta de mujeres en la toma de decisiones y posiciones de liderazgo en la industria del deporte comercial (ONU, 2007). Tradicionalmente, los accesorios deportivos han sido diseñados para su uso por los hombres y este tipo de ropa puede ser un problema particular para las mujeres musulmanas, cuando los códigos de vestimenta les prohíben la ropa de deporte estilo occidental. Este tema es una preocupación no sólo para las deportistas de la comunidad local, sino también para las mujeres musulmanas que participen en eventos internacionales. Por ejemplo, la argelina Hassiba
2055 Boulmerka, que ganó los 1.500 metros en los Juegos Olímpicos de 1992 con pantalones cortos, se vio obligado a exiliarse después de los Juegos debido a amenazas de muerte (Murray, 2002). Sin embargo, las mujeres iraníes compitieron en kayak con el hijab en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996. Para proporcionar las condiciones adecuadas para la participación de las mujeres en las actividades deportivas en el cumplimiento de las normas islámicas, las mujeres musulmanas deportistas949 han creado los Juegos Islámicos, organizados por la “Islamic Federation of Women Sport” (IFWS). Los juegos han tenido mucho éxito y han proporcionado un lugar a las mujeres musulmanas para celebrar la expresión personal y desarrollar confianza en sí mismas. En los países no musulmanes puede ser muy difícil para las mujeres musulmanas poder participar en el deporte debido a la falta de instalaciones separadas (Women’s Sports Foundation, 2006). Ropa deportiva para mujeres musulmanas Fuente: UNHC R ( 2 0 0 5 ) Un grupo de mujeres jugando al voleibol en un campamento para desplazados somalíes en Kenia se encontró con una considerable presión de su comunidad debido a los códigos de vestimenta. En respuesta, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha trabajado con Nike y otras compañías privadas para diseñar ropa deportiva que sea cómoda y práctica para el deporte, y que se mueva dentro del código de vestimenta aceptable para estas comunidades. Las barreras físicas a la participación de las mujeres en el deporte se pueden superar con un enfoque sensible al género en el rediseño de las instalaciones existentes, la planificación de nuevas infraestructuras, así como las normas y reglamentos de los eventos deportivos. Además, las políticas deportivas pueden ser desarrolladas para asegurar que las instalaciones existentes enfaticen el deporte para todos y de forma explícita la bienvenida a las mujeres (Oglesby, 2006). Sin embargo existen otras barreras no físicas como las actitudes estereotipadas hacia las mujeres, la percepción de que la capacidades físicas de las mujeres son inferiores, el desigual reparto de tareas domésticas y responsabilidades familiares, las limitaciones a la participación de la mujer en las actividades comunitarias, etc. son un impedimento para el acceso y la participación deportiva igualitaria. Los estereotipos pueden afectar seriamente las actitudes de los hombres hacia el papel de las mujeres en el deporte, y las actitudes de los padres son muy importantes para promover la participación de las niñas en actividades deportivas. Es muy difícil para las mujeres y las niñas 949 https://nurainmagazine.wordpress.com/2008/07/28/deportistas-musulmanas-atrapadas/
2056 desarrollar una comprensión del valor intrínseco del deporte y su contribución al desarrollo personal y el bienestar si no se ha practicado deporte o si se han internalizado muchas percepciones negativas al respecto, a pesar de los esfuerzos de defensores como Anita DeFrantz, presidenta de la Comisión Mujer y Deporte del Comité Olímpico Internacional, para cambiar esta percepción y promover la idea de que "el deporte es un derecho de nacimiento [y] nos pertenece a todos los seres humanos" (Movimiento Olímpico, 2004). Por ejemplo, cabe destacar que las actitudes históricas y la ausencia de estereotipos de género en el deporte han sido reconocidas como un factor importante en el notable éxito de las deportistas chinas en las competiciones internacionales. Tales actitudes se reflejan en las prioridades del deporte femenino de élite del Gobierno chino. Pero al mismo tiempo, las mujeres están sub representadas en la administración deportiva, como entrenadores y en otros puestos de toma de decisiones en China (Riordan, 2000). Cambiando normas y estereotipos de género Fuente: Brady, M. (2005). La Mathare Youth Sports Association en Kenia siguió inicialmente las normas de género en la división del trabajo para las tareas de organización. Por ejemplo, las niñas tenían la responsabilidad de lavar las camisetas de fútbol y el cuidado de los niños más pequeños, mientras que los niños manejaban el equipo deportivo y las tareas de mantenimiento. Tras una serie de talleres de capacitación en género, la organización hizo un esfuerzo concertado para redefinir las responsabilidades de las niñas y los niños y compartir las tareas por igual. Las mujeres se enfrentan a retos específicos para acceder y participar en el deporte a lo largo de las diferentes etapas del ciclo de vida. Se extiende la idea en muchas partes del mundo que las mujeres mayores deberían participar en actividades físicas con el fin de añadir "años” y mejor la calidad de vida, si embargo muchas mujeres mayores siguen viviendo un estilo de vida sedentario. La mejor estrategia para abordar este tema es identificar y eliminar las barreras que encuentran las mujeres de más edad y adaptar los programas a sus necesidades específicas (Oglesby, 2006). Para las mujeres mayores, la falta de conocimiento sobre los beneficios del deporte y la actividad física es una barrera importante para una mayor participación, al igual que las actitudes estereotipadas hacia las personas mayores, siendo víctimas de una doble discriminación, a lo que se suman las posibles enfermedades y condiciones físicas que afectan el movimiento y la agilidad.
2063 La evolución de los medios de comunicación en los Juegos Olímpicos Fuente: Lallana, 2008 - Estocolmo 1912 hubo más de 500 periodistas acreditados de prensa escrita. - Los Ángeles 1932, la CBS se dedicaron 15 minutos de retransmisión radiofónica diaria a las Olimpiadas, y por primera vez los documentales de los Juegos alcanzaron una repercusión internacional. - Berlín 1936, bajo la supervisión del régimen nazi, se realizó la primera transmisión de televisión con una cobertura que llegaba a Alemania y fronteras limítrofes. - Melbourne 1956 se transmitieron algunos acontecimientos y fue la primera vez que se vendieron derechos de televisión, provocando rechazo por parte de las cadenas televisivas. - Roma 1960 realizó la primera emisión directa generando ingresos por derechos de emisión. Hubo más de 100 canales de televisión y se retransmitieron los juegos en 18 países europeos, Canadá, USA y Japón. - Tokio 1964 se utilizó la transmisión por satélite y así llegó la mundialización de los Juegos, con el único inconveniente del desfase horario y la emisión en diferido. - Méjico 1968 estableció un antes y un después entre la televisión y los Juegos Olímpicos con la utilización del satélite para la transmisión de la señal internacional en color. La audiencia de los Juegos fue de 600 millones de espectadores, lo cual provocó que el COI modificara en 1970 la Carta Olímpica para controlar la venta de los derechos de televisión. - Montreal 1976 aumentó la audiencia de los juegos de forma considerable debido a la utilización de 4 satélites para la transmisión. - Los Ángeles 1984 se introduce un nuevo concepto de “marketing comunicativo”, cuando la ABC (con el visto bueno del COI) se hace con el poder para gestionar, organizar y controlar la semántica cultural de los Juegos, convirtiéndose en un “patrocinador” de las Olimpiadas (Moragas i Spá, 1992). A partir de aquí el poder de los medios de comunicación, en especial la televisión, y ahora también de Internet, ha ido en aumento. - Beijing 2008 se ha caracterizado por el alto número de usuarios que han seguido los Juegos mediante Internet y las censuras del Gobierno chino a las transmisiones “pirata” en este medio. - Londres 2012 pasarán a la historia por ser los primeros Juegos con la increíble apuesta por las transmisiones en 3D, que incluirán las ceremonias de inauguración y de clausura, las competiciones de atletismo, de gimnasia, de natación y de saltos de trampolín.
2064 Sacar provecho de la atracción es una manera en que las deportistas están ganando más dinero y patrocinios, pero la sexualización de las deportistas puede menguar la atención sobre sus logros y reforzar la imagen de las mujeres como objetos sexuales, que perjudica a todas las mujeres (Huang, 2004) Pocas veces ocurre en el caso de los hombres, representados como grandes deportistas. Pero las deportistas también puede ser sexualizada a través de las reglas oficiales del juego, que a veces requieren uniformes minúsculos, sin ninguna razón práctica. Esto ha sido referido como “sexploitation” (Australian Sports Commission). Una representación no discriminatoria de las deportistas en los medios de comunicación y el marketing deportivo podrían proporcionar modelos positivos que alentar a más mujeres a convertirse en deportistas, y a su vez podría persuadir a más mujeres a ser consumidoras de medios de comunicación deportivos y otros productos deportivos, siendo una influencia positiva para los estereotipos de género y la “des”-sexualización de las mujeres en todos los ámbitos de la sociedad (ONU, 2007). Se debe prestar atención no sólo a aumentar la cobertura mediática sino también a mejorar la calidad y el estilo de los reportajes. Los esfuerzos pueden dirigirse a reducir la representación sexualizada de las deportistas, la comercialización y la promoción del deporte femenino para cambiar las imágenes estereotipadas dominantes de género que reflejen los avances en la igualdad de género en el deporte. No sólo son necesarios los modelos de conducta positivos y el apoyo, sino también hay una necesidad crítica sobre las cuestiones de género por parte de deportistas masculinos, entrenadores, periodistas y otros actores para proporcionar estos modelos de conducta positivos de apoyo al deporte femenino (ONU, 2007). CONCLUSIONES Una serie de actores como algunos gobiernos, las Naciones Unidas, el Comité Olímpico Internacional, otras instituciones deportivas y varias organizaciones no gubernamentales, están tomando medidas para hacer frente a la discriminación y las desigualdades de género en el deporte. Se elaboran estrategias comunes que incluyen la sensibilización, la promoción y formulación de políticas y programas sensibles al género, utilizando la perspectiva de género y enfoques específicos en las iniciativas para las mujeres. Sin embargo, la magnitud del problema de la discriminación contra las mujeres y las niñas en el deporte exige más. La perspectiva de género en el deporte es esencial y requiere que los organismos deportivos y las instituciones identifiquen y aborden explícitamente la perspectiva de género en todas las áreas relevantes de sus actividades, como por ejemplo, en el desarrollo de políticas, en los procesos de planificación, etc. La incorporación de la perspectiva de género en todas las políticas y programas deportivos requiere una comprensión más profunda de las barreras de acceso y participación para mujeres y las niñas, y los beneficios del deporte y la actividad física. Es importante tener en cuenta, sin embargo, que la perspectiva de género no elimina las necesidades de actividades específicas centradas en las mujeres y las niñas dado que los recursos, las responsabilidades y el poder no están equitativamente distribuidos entre ambos
2065 sexos. Dada la importancia de la “brecha de género” en muchos ámbitos del deporte, corregir esta situación seguirá requiriendo la acción positiva y el desarrollo de programas específicos para mujeres. Es el momento de aprovechar el impulso del Año Internacional y garantizar la integración sistemática y efectiva de la perspectiva de género en todas las áreas y en todos los niveles del deporte. Se requieren esfuerzos de todos los actores clave para avanzar posiciones adelante en materia de igualdad de género en el deporte y en el empoderamiento de las mujeres a través del deporte. (ONU, 2007). Sin embargo, también es importante prestar atención al aumento de la participación de las mujeres en las prácticas deportivas, no sólo de una manera competitiva en los Juegos Olímpicos, sino también de una manera amateur o de manera informal, que puede considerarse como un primer paso para adquirir la física, beneficios psicológicos y sociales que el deporte puede contribuir al empoderamiento de las mujeres en el mundo. Y los Juegos Olímpicos como el máximo rendimiento deportivo puede ser una herramienta para eliminar muchos tipos de discriminación. BIBLIOGRAFÍA Australian Sports Commission. Women and Sport Issues: Sexploitation. http://www.ausport.gov.au/women/fssex.asp [Consultado:10/09/09] Binder, D. (2005): Teaching Olympism in schools: Olympic Education as a focus on values education. University lectures on the Olympics. Bellaterra: Centre d’Estudis Olímpics (UAB). International Chair in Olympism (IOC-UAB) Bourdieu, P. (1988): La distinción: criterios y bases sociales del gusto. Madrid, Taurus. Boutilier, M. y Sangiovanni, L. (1985): “Women and sports: reflections on health and policy” Boutilier, M. y Sangiovanni, L. (ed): Women, Health and Healing: toward a new perspective. New York, Tavistock. Brady, M. (2005): “Letting girls play: Using sport to create safe spaces and build social assets”. Promoting healthy, safe, and productive transitions to adulthood, Brief No. 1, May. New York: Population Council. http://www.popcouncil.org/pdfs/TABriefs/GFD_BRIEF1_SPORTS_update.pdf [Consultado: 19/02/09] De Frantz, A. (1993): The Olympic Games. Our birthright to sports. Cohen, G. (ed): Women in Sport. Issues and Controversies. Newbury Park (USA), Sage.
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