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Transtextualidad y relato audiovisual

Peña Timón, Vicente

Abstract

Se analizan los motivos teóricos e históricos básicos por los cuales el relato audiovisual es una estructura narrativa susceptible de ser afectada, tanto desde el punto de vista expresivo como artístico, por otros textos de muy diversa cualidad. La naturaleza constitutiva del relato audiovisual como medio de comunicación, con su peculiar soporte técnico, las características narratológicas que construyen las formas y los contenidos que se vierten en sus estructuras discursivas, las clasificaciones narrativas que se establecen entre los diferentes lenguajes y los antecedentes que la literatura, la teoría del arte, la semiología y la lingüística confieren al relato audiovisual, son los aspectos principales que se tratan en este artículo.

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Comunicación nº 5, 2007 (pp. 131 - 147) TRANSTEXTUALIDAD Y RELATO AUDIOVISUAL Vicente PEÑA TIMÓN Universidad de Málaga Resumen: Se analizan los motivos teóricos e históricos básicos por los cuales el relato audiovisual es una estructura narrativa susceptible de ser afectada, tanto desde el punto de vista expresivo como artístico, por otros textos de muy diversa cualidad. La naturaleza constitutiva del relato audiovisual como medio de comunicación, con su peculiar soporte técnico, las características narratológicas que construyen las formas y los contenidos que se vierten en sus estructuras discursivas, las clasificaciones narrativas que se establecen entre los diferentes lenguajes y los antecedentes que la literatura, la teoría del arte, la semiología y la lingüística confieren al relato audiovisual, son los aspectos principales que se tratan en este artículo. Palabras clave: Relato audiovisual, literatura, teoría del arte, semiología, lingüística, relato icónico, transtextualidad: intratextualidad, extratextualidad, interdiscursividad, metatextualidad, paratextualidad, architextualidad, hipertextualidad e hipotextualidad. Discurso narrativo. Abstract: It analyzes the theoretical and historical reasons for which the basic story is an audio-visual narrative structure likely to be affected, both from the point of view as an expressive art, other texts of varied quality. The constitutive nature of the story as audiovisual media, with their peculiar technical support, the narratologic features that built the forms and contents that were poured into their structures of language, narrative classifications have been established between the different languages and the history that literature, art theory, semiology and linguistic give the audiovisual story, are the main aspects that are discussed in this article. Keywords: Story media, literature, art theory, semiology, linguistic, iconic story, transtextuality: intratextuality, extratextuality, interdiscursivity, metatextuality, paratextuality, architextuality, hipertextuality and hipotextuality. Narrative Discourse. Presentación El estudio de las relaciones que se establecen entre un texto y otro, esto es, la trascendencia textual o las relaciones “notorias o disfrazadas” de un texto respecto de otro: transtextualidad (Genette, 1989), bien de la misma o distinta cualidad, 132 Comunicación nº 5, 2007 (pp. 131 - 147) Vi c e n t e PeÑa tiMÓn ha ocupado y continúa ocupando un lugar de creciente interés académico tanto en los ámbitos de la teoría y crítica literarias como, entre otros, en la investigación en ámbitos de la comunicación audiovisual. Un medio de comunicación implica un lenguaje, pero no por ello existe un lenguaje concreto para cada medio existente. Esta peculiaridad sucede de manera concreta en el relato (texto) audiovisual, pues al contrario de los muchos debates acerca de la especificidad del lenguaje audiovisual, desde el punto de vista gramatical estricto, el audiovisual no es un texto que posea un lenguaje específico propiamente dicho. El texto audiovisual está constituido por más de un sistema particular de signos (elementos portadores de significación) y en cada uno de estos sistemas intervienen no solamente varios lenguajes propiamente dichos, sino que intervienen “lenguajes” connotativos al mismo tiempo1. Es ésta una peculiaridad del dominio audiovisual que debe tenerse en cuenta al hablar de transtextualidad, ya que a la hora de producir un texto audiovisual son varias las vías por las cuales dicho texto puede encontrarse afectado por otros de naturaleza diferente, artística o de otra índole. De modo que nuestro intento se centra en presentar una reflexión acerca de los motivos por los cuales el relato audiovisual es susceptible de ser afectado innumerables veces y de manera excesiva, en muchas ocasiones, por otros textos. Dicho de manera figurada, explicar por qué el relato audiovisual es tan promiscuo en su relación con otras obras y por qué permite lo que podríamos denominar ‘préstamos artísticos y expresivos’ de todo tipo de textos, que no es sino entender el relato audiovisual como un texto al cual se le hace partícipe de heterogéneas influencias y “empréstitos” textuales externos. En definitiva, se pretende explicar por qué el relato audiovisual es tan propenso a incorporar aspectos textuales de otras disciplinas tanto artísticas como de otra naturaleza (interdiscursividad). Transportabilidad del relato audiovisual La comunicación audiovisual: cine, radio, televisión..., junto con la prensa, internet…, comparten las características que las definen como medios masivos y 1. Referido a la particularidad del sistema audiovisual y a los recursos expresivos propios del discurso audiovisual, véase Gutiérrez San Miguel, B. (2006): Teoría de la narración audiovisual, Madrid, Cátedra, cap. 4.º, en donde la autora analiza la película Before the rain (M. Manchevski, 1994) y aplica los recursos expresivos propios del sistema y discurso audiovisuales. Dirigida por la misma autora, Barrios Vicente, I. M. (2007): La representación fílmica de la ‘caza de brujas’ y sus consecuencias en Hollywood, Tesis doctoral, Departamento de Sociología y Comunicación audiovisual, Universidad de Salamanca, en donde se presenta un interesante modelo de análisis fílmico centrado tanto en aspectos textuales: los recursos expresivos propios del discurso audiovisual como en sus aspectos extratextuales. 133 Comunicación nº 5, 2007 (pp. 131 - 147) Transtextualidad y relato audiovisual que constituyen, dentro del sistema de comunicación, el subsistema de la comunicación colectiva o social. Comparten, además, las mismas funciones como son las de informar, divertir, educar y presionar. Igualmente, comparten sus géneros. Hoy en día, las interrelaciones e interacciones entre los medios de comunicación de masas son altamente positivas y han abierto caminos de productividad comunicativa. Por otra parte, los medios hacen referencia a otros medios y se citan mutuamente. En ocasiones, reproducen, analizan o representan acontecimientos producidos por los propios medios o protagonizados por ellos. Pero si nos centramos en el relato audiovisual como estructura narrativa advertimos que en relación con la transtextualidad, uno de los aspectos que lo caracteriza es lo que viene a denominarse la ‘transportabilidad’ del relato audiovisual. Una de las peculiaridades del relato audiovisual es la capacidad que éste posee para asumir en su manifestación varias formas y sustancias expresivas, varios lenguajes, códigos…, sin menoscabo de alguno de ellos. Es tan desmesurado el relato audiovisual en este sentido que más que asumir se podría decir que “absorbe” todo tipo de estructuras, lenguajes y códigos de diferente naturaleza. Pero su capacidad no solamente se limita a poder captar todas esas variables e inventarios de signos de los diferentes procesos estructurales, sino que además posee la actitud de interrelacionarlos a fin de producir una sola unidad textual. Es decir, que las formas y sustancias expresivas así como los diferentes lenguajes y códigos se interrelacionan con la finalidad de construir un único texto. El relato audiovisual es una representación donde el referente de todos y cada uno de los significantes que lo construyen puede existir o no en nuestra realidad cotidiana. Es una representación en tanto que los contenidos y las formas que lo integran se muestran a través de una proyección dirigida a un público que observa cómo se desarrollan los sucesos que alguien (un autor implícito: realizador, director) presenta. Dentro de esa representación conviven en solidaridad diferente representaciones y narraciones donde cada una de ellas no tienen por qué ser de la misma naturaleza y tampoco tienen por qué ser propiamente originales, sino que pueden formarse a partir de otras narraciones y representaciones o motivos de una naturaleza diferente a la manifestación audiovisual. Una parte importante de los estudios acerca del relato audiovisual han sido llevados a acabo por autores estructuralistas y semiólogos cuyo objeto han sido los textos literarios. Estos contextos se han mostrado pertinentes y productivos en el ámbito de la comunicación audiovisual. Tanto para C. Bremond (1976) como para S. Chatman (1990), la estructura que posee una narración concreta se muestra con independencia de las técnicas que se han hecho cargo de ella y de los procedimientos artísticos y de expresión empleados para su construcción. Basta 134 Comunicación nº 5, 2007 (pp. 131 - 147) Vi c e n t e PeÑa tiMÓn solamente que se relate una historia cualquiera para que ésta permita su transposición, sin que pierda alguna de sus propiedades esenciales, y cristalizarse en diferentes sustancias expresivas. De esta manera el tema de un cuento puede ser llevado, por ejemplo, al cine; el tema e historia de una novela puede dar origen a una radio-novela; un vídeo-juego puede dar pie a una película, etc. Lo que se cuenta tiene sus propios significantes, y éstos no son solamente las imágenes, sonidos, palabras, gestos…, sino los acontecimientos, situaciones y conductas significadas (C. Bremond) por esas imágenes, sonidos, palabras, gestos… Por lo tanto, es conveniente diferenciar entre los soportes donde se materializan los relatos y su estructura (independiente y autónoma) y los elementos formales tanto de contenido como expresivos que lo constituyen. Para R. Barthes, la transportabilidad del relato está confirmada en tanto que éste puede soportar todo tipo de lenguajes y sustancias expresivas, que van desde el lenguaje articulado al gesto, desde la imagen ruido hasta la imagen sintética o digital, del uso de un solo lenguaje hasta sus combinaciones múltiples. A la transportabilidad o transposición del relato audiovisual en su relación con la transtextualidad hay que añadir dos aspectos no menos importantes. Por una parte la capacidad de sincretismo del relato audiovisual y por otra los estilemas de autor. El relato audiovisual es una representación, una construcción narrativa compleja donde, como ya se ha dicho, conviven en solidaridad representaciones (micro-representaciones) y narraciones (micro-narraciones) en una misma representación principal. De modo que la capacidad de sincretismo del relato audiovisual, esto es, su capacidad para revelar narraciones y representaciones así como la idoneidad de conjuntar diferentes procesos estructurales y su capacidad de interrelacionarlos en una única materia expresiva (en este caso la audiovisual), a fin de producir una sola unidad textual, es lo que favorece su predisposición a que en su construcción se incorporen aspectos textuales de otras disciplinas tanto artísticas como de otra naturaleza. Por otra parte, hay que señalar como elemento que permite algunos de los tipos de transtextualidad en el relato audiovisual, la manera peculiar que un autor tiene de construir sus textos, es decir, las constantes artísticas y expresivas que aparecen, tanto de manera implícita como explícita, en la obra de un autor, esto es, los estilemas de autor. Dice Graciela Reyes que “el autor citador es un yo enajenado de su texto. El texto es una hechura y en él podemos reconocerlo y oírlo, siempre con la condición de que no lo confundamos con él mismo…” (1984, 39). Aun cumpliendo la condición a que nos insta Graciela Reyes, la de reconocer al autor y no confundirlo con su texto, es propio en el relato audiovisual encontrarse con autores verdaderamente enajenados de su o sus textos. No solamente “citan” 135 Comunicación nº 5, 2007 (pp. 131 - 147) Transtextualidad y relato audiovisual a otros autores o se basan o trasponen otros textos, sino que se “autocitan”. Fijémonos en los siguientes ejemplos: Ridley Scott y Tony Scott. En la película Hannibal (2001), Ridley Scott se sirvió de la pieza musical titulada Vide cor meum, versión de Patrick Cassidy, para realizar la secuencia de la película en que se mostraba el preludio de la muerte de una víctima más (el comisario de policía) del “carnicero” Hannibal Lecter. Una versión instrumental de la misma pieza musical la utiliza el mismo autor en una de las secuencias de la película El reino de los cielos (2005), donde una vez muerto el rey de Jerusalén, Balduino, su hermana Sibila le despoja de la máscara que le cubría el rostro crudamente dañado por la lepra2. Por su parte, Tony Scott en True romance3 (1993) utiliza como tema musical principal de la película una moderna versión realizada por Hans Zimmer del tema musical principal de la película Badlands (1973), de Terrance Malick, titulado Migration, compuesto por James Taylor, el mismo tema musical que a principios de la primera década del nuevo siglo utilizó una compañía multinacional de comida rápida para promocionar su entonces nueva campaña publicitaria. James Taylor compone un tema musical que años después versiona Hans Zimmer y unos pocos años más tarde una multinacional la utiliza para una de sus campañas publicitarias. ¿Cita, alusión, plagio?4 A la espera de un análisis en profundidad: un tipo de intertextualidad. En 1997, Tony Scott produce una película titulada Hunger5 (en España: Hunger: el lado oscuro del deseo) compuesta de tres historias con un mismo hilo argumental y donde él dirige las hots sequences. En una de las historia, la titulada “Las espadas”, se sirve de la misma versión que Hans Zimmer compusiera para True romance, que éste a su vez tomó de James Taylor, como uno de los temas musicales de la historia6. Aunque en un primer momento bien es verdad que no deja de existir una cierta enajenación por parte de los autores a la hora de “autocitarse” en sus obras, puede entenderse este mecanismo como un procedimiento narrativo que en cierto 2. En este ejemplo podemos advertir una intencionalidad por parte del autor a la hora de conferir un sentido concreto a los textos, centrado en el tópic ‘muerte’, que de alguna manera “encadenan” las dos obras, al utilizar una estrategia similar en los episodios de ambas películas. 3. En España: Amor a quemarropa. 4. En principio no se contempla la posibilidad que se trate de ‘pastiche’. 5. Diferente de la película The hunger (1983) realizada también por el mismo director. 6. En las historias de Tony Scott, el tópic es el binomio ‘sexo-amor’: dos personas se conocen tras acordar una cita para practicar sexo y terminan irremediablemente enamorados. Mientras que en las películas de Tony Scott los elementos del tópic se encuentran en oposición: amor posible/ amor no-posible, en los episodios de las películas de Ridley Scott los elementos del tópic se encuentran en oposición relativa: muerte-asesinato/muerte-enfermedad. 136 Comunicación nº 5, 2007 (pp. 131 - 147) Vi c e n t e PeÑa tiMÓn modo garantiza la subsistencia del estilo (estilemas) propio de cada uno de ellos. De esta manera se proponen ciertos “guiños” al espectador a fin de que éste reconozca subliminalmente que se trata de una obra de un autor concreto, porque las mencionadas autocitas no son sino la extensión de la peculiar manera de realizar las obras que cada autor tiene, de esos aspectos “invariables” artísticos y expresivos propios de cada uno de ellos, que aunque “invariables”, pueden cambiar de forma, y que aunque cambien de forma, los diferentes motivos artístico-expresivos y estructuras delatarán siempre la autoría de la obra. Taxonomía narrativa interlenguajes El relato audiovisual plantea un conjunto de problemas interesantes en cuanto a la taxonomía narrativa interlenguajes se refiere. Destacan tres: la existencia o inexistencia de una superestructura narrativa, el transferí narrativo y las analogías que se establecen entre los discursos, más concretamente, entre el discurso literario y el audiovisual. En cuanto al primer problema, la existencia de una superestructura narrativa, ha sido resuelto en ámbitos parciales, tal y como lo demuestra Lévi-Strauss (1972) y V. Propp (1987). Un mismo contenido narrativo puede ser expresado por contenidos distintos como ya nos hacía saber L. Hjelmslev. La propuesta descansa sobre la idea que existe una base común (sentido de base común) en lo que se refiere a la capacidad de contar historias entre la literatura y el relato audiovisual. La diferencia reside en que la literatura narra relatando de manera escrita y el relato audiovisual lo realiza a través de un ‘hacer dramático’, esto es, narra y representa al mismo tiempo. En el caso del cine y la televisión, el hacer dramático será audiovisual, sonoro en el caso de la radiodifusión, visual en el caso de la fotografía… El estatuto de cada uno de los soportes y de cada lenguaje particular viene determinado por la materia audiovisual a la que se encuentre vinculada. Ángel Aras, en su libro Los clásicos y el micrófono (1969), muestra cómo ya Lucas Fernández y el ilustre Miguel de Cervantes hacían gala en sus obras de ‘tratamientos radiofónicos’. Fuzellier (1965) encuentra relaciones entre el lenguaje radiofónico y el cinematográfico en lo que se refiere a los planos y travelling sonoros y otros elementos técnicos de ambos medios. El aspecto principal que se puede destacar de los elementos citados reside en su sentido de anticipación, de prefiguración e intuición de un lenguaje cuyo medio de expresión todavía no se había inventado. No se trata de encontrar en la literatura una narrativa audiovisual tal cual, sino de demostrar cómo desde siempre han existido métodos cercanos entre ambos lenguajes, destinados a conmover e interesar a los individuos y al mismo tiempo suscitar su imaginación. Visto de esta manera, la relación 137 Comunicación nº 5, 2007 (pp. 131 - 147) Transtextualidad y relato audiovisual entre literatura y relato audiovisual se convierte en un instrumento productivo no solamente para el análisis de los lenguajes y todas las posibles interrelaciones que puedan existir entre ellos, sino también para el estímulo creativo de los autores. En lo que se refiere al segundo problema, el ‘transfert narrativo’ (‘transferencia narrativa’), es un fenómeno que se encuentra generalizado no solamente en el relato audiovisual en particular, sino en la comunicación audiovisual en general. Se entiende por transferencia narrativa el paso de una estructura significante a otra. Los motivos se modifican y lo hacen en razón de la estructura significante y de la de significación. Se suele denominar a la transferencia narrativa en el argot industrial, ‘adaptación’, pero es un término narratológico que hace referencia a ‘transcodificación’, ‘migración de motivos’, ‘mutación de tipos’, ‘versión’, ‘traducción’, traslación’, ‘adapatación’… El término que mejor se ajusta al concepto de transferencia narrativa es ‘transcodificación’, entendida ésta como la tarea de tomar los elementos propios de un sistema significante de una obra original y codificarlos de nuevo o convertirlos en los elementos propios de un nuevo sistema significante diferente. Por lo tanto, una transferencia narrativa es una transcodificación textual, es decir, una migración de ideas, lenguajes, códigos y motivos que caminan de una sustancia significante a otra y donde la nueva obra ha de mantener el mismo sentido que aparece en la obra original. Se han transferido motivos, transcodificados textos, mutación de tipos…, del cómic al cine, de la fotonovela a la radio, de la literatura al cine y a la televisión, de los vídeo-juegos al cine, a partir de hechos históricos y biografías al cine, televisión y radio, y así una larga relación de posibles combinaciones. Se trate de una versión, traducción o cualquier otra modalidad de transferencia narrativa, el hecho que se permita la migración de motivos de unas estructuras a otras, de unos lenguajes a otros, define tal vez mejor que cualquier otro comportamiento la existencia de una superestructura narrativa. En este movimiento migratorio de motivos, en esa permanencia de estructuras básicas, existen aspectos que permanecerán invariables y otros que se modificarán en virtud del tipo de soporte donde se viertan los motivos. Por muy fiel que sea la transferencia de un lenguaje a otro, el mismo hecho de ser expresado con códigos y lenguaje distintos modificará el discurso narrativo, y al hacerse presente la especificidad de cada lenguaje, variarán las condiciones pragmáticas de la recepción del texto, del sentido conferido, etc. Estas condiciones pragmáticas de recepción del texto influyen también en la representación en el mismo lenguaje en que fue concebido, al variar cualquiera de los elementos formales o de contenido de la representación, como sucede por ejemplo con obras clásicas, se trate del personaje de Don Quijote de Cervantes, de Otelo de Shakespeare o de Fausto de Goethe. 138 Comunicación nº 5, 2007 (pp. 131 - 147) Vi c e n t e PeÑa tiMÓn Es de sentido común pensar que la traslación de una obra literaria al lenguaje audiovisual, y entramos en el tercer problema, sufrirá una serie de modificaciones en la naturaleza del texto narrativo, pues éste consiste en un flujo del discurso cuya finalidad es construir el relato audiovisual. Con mayor razón deberá ratificarse esta afirmación con respecto de la versión y la adaptación de una obra al relato audiovisual y otras modalidades de transferencia narrativa. El problema es trazar la línea entre lo permanente: la identidad superestructural de los motivos transferidos, y la novedad inherente a su manifestación textual en el nuevo lenguaje; una separación que en el estado actual de las investigaciones queda mucho por recorrer. En todo caso se producirá una influencia icónica al hablar de transferencia narrativa de otros lenguajes al pasarlo al audiovisual, influencia que alcanzará diferente grados según, entre otras variables, el motivo, la variedad de la transferencia y el lenguaje en que se efectúan. En la medida de lo posible, una transferencia narrativa ha de respetar las estructuras morfológica, sintáctica y semántica de la obra original, a fin de entender la nueva versión como una versión “responsable” con respecto al original. Si es así, nos encontramos ante una transcodificación, que no es sino una forma de adaptación. Trasladar ideas, códigos y motivos de una obra original a una segunda es entender la adaptación como una tarea de trasiego de medios y elementos y motivos e ideas, donde la responsabilidad de lo adaptado viene dada por la fidelidad al original en el contenido. Ahora bien, si se pretende buscar la originalidad en la adaptación hemos de llevar a cabo una labor de transcodificación, es decir, la reconstrucción de lo expresado en obra original en otra. Pero dicho así parece que la afirmación adolece de incoherencia, pues es entender la adaptación como si fuera una ‘traducción (lingüística)’, y dicha tarea (la de traducir) le obliga al profesional a ser fiel al original en el contenido, sin introducir ideas, materiales y motivos nuevos. La principal razón responsable que solicita la adaptación, entendida como una operación de transcodificación, es la de respetar el ‘sentido’ (en su entender semántico) que el autor de la obra original ha vertido. Supongo que es a partir de esta posición desde donde podemos plantearnos definir los límites de la adaptación hasta ahora confusos, y llevar a cabo tareas creativas en una (nueva) obra adaptada, que no por ello puede dejar de ser creativa y original. Aportaciones multidisciplinares Caben pocas dudas acerca de las muy interesantes aportaciones con que las áreas de conocimiento, principalmente filológicas, han contribuido en el estudio de las relaciones que se establecen entre un texto y otro. Aportaciones de las cuales 139 Comunicación nº 5, 2007 (pp. 131 - 147) Transtextualidad y relato audiovisual algunas especialidades de la comunicación audiovisual son deudoras, de la misma manera que un autor es deudor de otro al citarlo (intertextualidad), pues los muy escasos estudios sobre los universos audiovisuales acerca de cómo un texto se encuentra afectado por otro anterior a éste, toman como referencia o derivan, en muchas ocasiones por transformación, de estudios filológicos precedentes (hipertextualidad). De modo que ya el mismo hecho de hablar acerca del tema de la transtextualidad en los dominios audiovisuales implica entender este tipo de estudios como si de investigaciones “metatranstextuales” se tratara, ya que la base teórica sobre la que descansa el estudio de la transtextualidad en el relato (texto) audiovisual se encuentra ya afectada por otra base teórica anterior de diferente cualidad como son las investigaciones y estudios filológicos. Así que podríamos decir que nos encontramos, ya de partida y anterior a cualquier primera o siguientes conclusiones de casos concretos, ante los que se puede denominar “Metafectación”: transtexualidad basada en una transtextualidad teórica dada. De modo que vamos a realizar un breve repaso de las materias de conocimiento científico que a lo largo de muchas décadas y en ocasiones anterior a la aparición del relato audiovisual han desarrollado lenguajes y códigos propios que después han servido para entablar relaciones transtextuales con los ámbitos del sistema y proceso audiovisuales. La literatura, la teoría del arte, la semiótica y la lingüística entre otras, se presentan como principales antecedentes del relato audiovisual y donde, bien por necesidades de la industria (producción masiva de películas), bien por necesidades sociales (consumo de productos, mensajes y contenidos audiovisuales), el relato audiovisual ha recurrido a ellos en todo momento a fin de materializarse y poder difundirse. Por consiguiente es fundado defender la idea que la influencia textual de estas disciplinas sobre el relato audiovisual se puede considerar que es históricamente innata, pues desde la aparición de la imagen visual en movimiento (el cinematógrafo) hasta hoy en día (la imagen de síntesis), el relato audiovisual no es sino la etapa siguiente a todas las etapas de la literatura, la teoría del arte, la semiología y la lingüística que lo precedieron. Literatura Las relaciones epistemológicas entre la literatura y el relato audiovisual son profundas. En primer lugar hay que recordar que ha sido en el ámbito literario donde se han puesto a prueba los modelos narrativos propuestos, entre otros, por los estructuralistas: Umberto Eco: su teoría de “lector modelo”; Algirdas J. Greimas: semiótica textual; T. Todorov: aplicación del “modelo triádico” y “modelo homológico”; O. Hendricks: análisis estructural a través del cuento de Faulkner Una rosa para Emily; Grupo de Entrevernes: su teoría del “programa narrativo”, etc. 146 Comunicación nº 5, 2007 (pp. 131 - 147) Vi c e n t e PeÑa tiMÓn ser considerada como texto (conjunto analizable de signos), comparte un mismo objeto formal y un mismo método basado en la pertinencia previa y establecida convencionalmente. Así que la imagen narrativa es susceptible de establecer un estatuto semiótico para el relato audiovisual. A modo de conclusión Puede afirmarse que el relato audiovisual es uno de los más susceptibles de ser afectado por otros de diferente cualidad debido especialmente a su naturaleza plural, establecida por los diferentes sistemas de significación y por los diferentes lenguajes que lo constituyen. Las dos componentes del relato audiovisual, la visual y la sonora, aceptan tantos y diversos sistemas significantes en su construcción que facilitan el hecho de que se puedan incorporar, en sus formas expresivas y de contenido, traslaciones textuales propias de otras disciplinas o tipos de manifestación textual. El aspecto principal que facilita el hecho de cualquiera de los modos de transtextualidad es principalmente la transportabilidad del relato audiovisual, que junto con la capacidad sincrética de éste y los estilemas de autor, potencian que el relato audiovisual sea una estructura narrativa idónea para la trascendencia textual. Las taxonomías narrativas intelenguajes, donde se pone de manifiesto la existencia de una superestructura, garantizan la transtextualidad entre obras con diferentes lenguajes y la transferencia narrativa. La influencia que han ejercido sobre todo la literatura y también la teoría del arte, la semiótica y la ligüística son históricamente innatas y suponen el precedente de la transtextualidad en el relato audiovisual. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS15 ARAS, A. (1969): Los clásicos y el micrófono. Del arte y oficio para escribir la radio, Caracas, Universidad Central de Venezuela. BALSEBRE, A. (1994): El lenguaje radiofónico, Madrid, Cátedra. BARTHES, R. (1976): Retórica de la imagen, en Barthes, R. (et al.): La semiología, Buenos Aires, Tiempo Contemporáneo. BAYARD, J. P. (1995): El secreto de las catedrales, Girona, Akal. BREMOND, C. (1976): El mensaje narrativo, en Barthes, R. (et al.): La semiología, Buenos Aires, Tiempo Contemporáneo. 15. Los datos de las películas a las cuales se hace referencia en este artículo están tomados de los títulos de crédito de cada una de ellas. 147 Comunicación nº 5, 2007 (pp. 131 - 147) Transtextualidad y relato audiovisual CASCAJOSA VIRINO, C. (2006): El espejo deformado. Versiones, secuelas y adaptaciones en Hollywood, Sevilla, Universidad de Sevilla, Secretariado de Publicaciones. CHATMAN, S. (1990): Historia y discurso. La estructura narrativa en la novela y el cine, Madrid, Taurus. ECO, U. (1991): Tratado de semiótica general, Barcelona, Lumen. EISENSTEIN, S. (1958): Teoría y técnica cinematográfica, Madrid, Rialp. FUZELLIER, E. (1965): Le langage radiophonique, París, Janvier. GARCÍA GARCÍA, F. (1988): Narrativa de la imagen radiofónica, Proyecto docente, Madrid, Universidad Complutense, 2 vols. (citado el volumen I). GARCÍA JIMÉNEZ, J. (1993): Narrativa audiovisual, Madrid, Cátedra. GASCA, L. (1975): El arte del cómic, San Sebastián, Ediciones Pala. GENETTE, G. 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