ADPCP, VOL. LXV, 2012
La a a de pe sonas
BORJA MAPELLI CAFFARENA
Ca ed á ico de De echo Penal. Uni e sidad de Se illa
RESUMEN
Los deli os con a la a a de pe sonas apa ecen en nues o código y en el de echo
compa ado con una edacción muy simila po la ma cada in luencia de las no mas
in e nacionales y, muy especialmen e, del p o ocolo de Pale mo. Desde una pe spec i a
polí ica c iminal me ece se c i icado que los legislado es no hayan hecho ningún es ue -
zo de conc eción y di e enciación y aba quen un conjun o de conduc as que me ecen
alo aciones ju ídicas penales dis in as po su dis in a g a edad. Como consecuencia de
ello las penas aplicables esul an ecuen emen e desp opo cionadas. La ac ual edacción
undamen a el injus o de es os deli os en un elemen o obje i o, que consis e en la desubi-
cación de la íc ima g acias a lo cual queda en una si uación de ulne abilidad y depen-
dencia y, de un elemen o subje i o, que exige que la ans e encia se haga con ines de
explo ación. En el p esen e abajo abo damos desde es a pola idad el es udio del ipo.
Palab as cla es: T a a de se es humanos. P o ocolo de Pale mo. Con enio de
Va so ia. P os i ución. Mig ación ilegal.
ABS RAC
The human a icking c imes appea s in ou C iminal Code as well as in he com-
pa a i e law wi h a e y simila edac ion due o he s ong in luence made by he
in e na ional laws and, specially, o he P o ocol o Pale mo. F om a poli ical c imi-
nal pe spec i e i mus be c i icized he a i ude o he law make o i s lack o an e o
in o de o conc e e and o di e ence he di e gen c iminal conduc s ha di e s in
hei se e i y. As a esul o his ac ion he penal ies o apply become excessi e. The
cu en edac ion unde lies he c imes in an objec i e and subjec i e i em. The i s one
is ocus on he ic im disloca ion p o oking a s a e o ulne abili y and dependency.
The second elemen equi es making he ans e wi h he pu pose o exploi a ion. In
he cu en pape we wo k om his pola i y he analysis o he penal igu e.
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Keywo ds: Human a icking. P o ocol o Pa lemo. Ag eemen o Va so ie. P os-
i u ion. Illegal mig a ion.
SUMARIO: 1. In oducción.–2. No ma i a In e nacional. a) Las no mas dic a-
das po las Naciones Unidas. b) Las no mas dic adas po la Unión Eu opea y el
Consejo de Eu opa.–3. La a a de se es humanos en el Código Penal español.
a) E olución his ó ica. b) El ipo igen e de a a de se es humanos (a . 177
bis). i. El bien ju ídico p o egido. ii. Elemen os ípicos y ci cuns ancias modi-
ica i as de la esponsabilidad pena. a) Las elaciones concu sales con o as
in acciones a ines. b) Aspec os penológicos. c) La excusa absolu o ia pa a la
íc ima.–4. Bibliog a ía.
1. INTRODUCCIÓN
La O icina de las Naciones Unidas con a la D oga y el Deli o
elabo a en el año 2009 un in o me demoledo sob e la a a de pe so-
nas (1) en el mundo ac ual (2). El es udio e a el p ime o que se hacía
sob e 155 países, de o ma que, aunque los esponsables del mismo
conside an que sigue siendo una isión pa cial del p oblema, esul a
se el más elabo ado de los que se conocen has a la echa. A pesa de
la g a edad de los da os ob enidos en sus conclusiones ambién se
econoce que la in ensa p oducción de ecomendaciones de dis in o
ipo desde las Naciones Unidas pe mi e a i ma que las cosas –aunque
len amen e– es án cambiando y que «en un pe iodo de iempo muy
b e e se han alcanzado p og esos no ables en la lucha con a un
(1) Aunque el nomen iu is del deli o que amos a analiza en el p esen e a-
bajo es a a de se es humanos, hemos p e e ido denomina le a a de pe sonas. Si
bien la cues ión no pasa de se me amen e semán ica, nos pa ece más adecuado en
es e con ex o habla de pe sonas po dos azones: la p ime a po que se es humanos
hace e e encia a un animal que pe enece a la amilia de los homo sapiens, mien as
que pe sona es un suje o de de echos y obligaciones (Cas án Tobeñas. De echo
Ci il, común y o al. T. I. Vol. II. Mad id. 2007. P. 104), el único imaginable que
puede se suje o pasi o del deli o. En segundo luga , en e a un deli o en el que una
pe sona se e a ada «como un animal» [Alonso Álamo. ¿P o ección penal de la
dignidad? A p opósi o de los deli os ela i os a la p os i ución y a la a a de pe so-
nas pa a la explo ación sexual. Re is a Penal. Núm. 19 (2007). Passim.] encuen a
plena jus i icación des aca la cualidad de suje o de de echos. Hemos señalado que es
una cues ión semán ica aunque, e en ualmen e, pod ía ene su impo ancia en aque-
llos casos en los que los au o es deciden aslada e os i os pa a ex acción de ó ga-
nos. El nasci u us es ju ídicamen e se humano, pe o no es pe sona (a . 29 CCi).
Semejan e supues o no es a a y queda ía ya excluido po el p opio nomb e del deli o.
(2) El e e ido in o me es á en pa e inspi ado en o o p eceden e ealizado en
el 2006.
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deli o que ha ecibido un amplio econocimien o como al, hace muy
poco iempo».
El p og eso se ci a en el hecho de que a inales de 2008 ya el 63 %
de esos 155 países habían inco po ado leyes especí icas pa a p e eni
y ep imi la a a de pe sonas en odas sus mani es aciones de explo-
ación de las mismas. El 54 % habían c eado unidades policiales espe-
cializadas y en una p opo ción simila se había elabo ado unos planes
de acción nacional (3). No obs an e, la ac i idad legi e an e no se
epa e po igual en las dis in as egiones del plane a. A pesa de que
g an pa e de las pe sonas ans e idas p oceden del con inen e a i-
cano, en la mayo ía de los países de es a egión aún no se ha p omul-
gado ninguna legislación al espec o. Po el con a io, las sen encias
condena o ias an solo se p oduje on en los países desa ollados.
Un aspec o in e esan e que ayuda a en ende el mundo c iminal que
gi a en o no a la a a es el de las p opo ciones de homb es y muje es
que se dedican a es as labo es. A pesa de que en las o ganizaciones
c iminales es muy supe io la p esencia de homb es, sin emba go, en
aquellas que se dedican a la a a de pe sonas se ap ecia un núme o con-
side able de muje es. La conclusión se oma compa ando en los países
con más sen encias los po cen ajes de muje es condenadas po es e
deli o en compa ación con el es o de los deli os. Según el in o me ello
se debe a que muje es que ue on o igina iamen e íc imas de la a a
e minan o mando pa e de las o ganizaciones dedicadas a ans e i
nue as pe sonas. Las o ganizaciones, con inua el in o me, son más
complejas y asumen más esponsabilidad y ambién bene icios en los
países de des ino, mien as que, en los países de o igen de la pe sona
ans e ida, puede no exis i o ganización c iminal, sino que di ec a-
men e se cap an las pe sonas a a és de amilia es o allegados, que ie-
nen un cie o p e alimien o sob e las mismas. El modus ope andi, pues,
consis e en con ac a con la delincuencia local y deja que ella se enca -
gue de las labo es de cap ación y en ío de las pe sonas ans e idas,
e i ando, de es a mane a, los iesgos. A es a conclusión llegan los es-
ponsables del in o me as comp oba que los delincuen es de enidos
son de los países de o igen y no ex anje os.
Un da o ele an e pa a conoce es a delincuencia es el pe il pe -
sonal de las íc imas. Los da os no esul an plenamen e iables en la
medida que no hay acue do en los países es udiados espec o de qué
debe en ende se po a a de pe sonas. Pe o hecha esa sal edad se
(3) La inco po ación de es as leyes y es os medios ha dado luga a que en
menos de dos años en 97 países se había ya celeb ado un juicio y en 73 había ecaído
una sen encia condena o ia; en 47 se habían dic ado, al menos, diez sen encias y
en15 más de 50.
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ap ecia que la mayo ía de las pe sonas ans e idas son muje es adul-
as (66 %), seguidas de niñas (13 %), homb es (12 %) y meno es (9 %).
La mayo p esencia de muje es gua da elación con el da o de que las
pe sonas ans e idas lo e an en el 70 % de las ocasiones pa a eje ce
la p os i ución.
Po úl imo, señala el in o me que como a a se debe econoce ,
ambién, la ans e encia de pe sonas den o del p opio país, cuando,
como modo de debili a las, se les desubica, si bien, en la mayo ía de
las ocasiones –y, además, las más g a es–, se hace una ánsi o de
on e as, aunque no necesa iamen e eco iendo la gas dis ancias (4).
A pesa de que la mayo ía de los in o mes sob e la a a de pe so-
nas cen an su a ención en la explo ación sexual, son igualmen e
p eocupan es los da os p oceden es de explo aciones con o os ines.
De en e ellos, des aca el abajo o zado que, con o me a la OIT (5),
es un p oblema global, que se encuen a en casi odos los países del
mundo. En la ac ualidad se con abilizan en o no a 12,3 millón de pe -
sonas en abajo o zoso. La mayo ía de las íc imas son pe sonas
pob es en Á ica, Asia, y Amé ica La ina, cuya ulne abilidad se
explo a con ines de luc o. Sin emba go, más de 350.000 muje es y
homb es su en ambién de abajo o zoso en países indus ializados,
íc imas de a a pa a explo ación labo al. Las bolsas de escla i ud en
Asia y Á ica son los me cados idóneos a donde acuden las o ganiza-
ciones c iminales pa a ob ene pe sonas ans e ibles.
2. NORMATIVA INTERNACIONAL
a) Las No mas dic adas po las Naciones Unidas
La p ime a Resolución de las Naciones Unidas ela i a a la a a
de pe sonas es del año 1950 (6). En ella se abo da p incipalmen e el
(4) «So p enden emen e, señala el in o me, se descub ie on íc imas de Asia
o ien al en más de 20 países de dis in as egiones del mundo, como Eu opa, Amé ica,
el O ien e Medio, el Asia Cen al y Á ica. Ello indica que la a a de pe sonas del
Asia o ien al cons i uye un enómeno apa e digno de un es udio po meno izado.
O as co ien es a la ga dis ancia incluyen aslado de íc imas de la a a de Á ica
a luga es en Eu opa y Amé ica del No e; de Amé ica La ina a Amé ica del No e y
Eu opa; de Eu opa Cen al, Eu opa o ien al y Asia cen al a Eu opa y al O ien e
Medio; y del Asia me idional al O ien e Medio».
(5) h p://www.ilo.o g/sap l/lang--es/index.h m.
(6) Adop ada en Lake Success, NY, EIJ el 21 de ma zo de 1950 con el nomb e
de Con ención pa a la ep esión de la a a de pe sonas y de explo ación de la p os i-
ución ajena. Sin emba go, la cues ión había sido obje o de in e és desde 1904 en el
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ema de la p os i ución, comp ome iendo a los Es ados a cas iga las
conduc as de conce ación de dos pe sonas pa a que una de ellas
p es e un se icio sexual a la o a o bien explo a a una pe sona en el
eje cicio de la p os i ución, con independencia de que medie su con-
sen imien o en cualquie a de los dos supues os, y la de man ene una
casa dedicada a la p os i ución o pa icipa de cualquie o a o ma en
el a o ecimien o de la misma (a s. 1 y 2). Se a a de un documen o
cla amen e alineado en una polí ica c iminal abolicionis a de la p os-
i ución que comp ome e a los Es ados que lo ap ueban a oma medi-
das pa a de oga cualquie legislación que es ablezca egis os o
ca ne s de iden i icación de las pe sonas que eje cen la p os i ución.
En esa época la a a se asociaba exclusi amen e con el eje cicio de la
p os i ución (7).
No obs an e, diseña una se ie de medidas de ca ác e p e en i o
pa a di icul a los mo imien os de pe sonas en e países con ines de
explo ación sexual, sin llega a plan ea la pe secución penal de quie-
nes se dedican a la a a de pe sonas. En e es as medidas des aca la
c eación de un obse a o io pa a es udia el olumen y la e olución de
la a a, los p og amas de p e ención, como los de con ol de ae o-
pue os y es aciones o de las agencias de colocación y las campañas
de publicidad en los pun os de anspo e en los países de o igen o la
asis encia de las íc imas.
En las décadas siguien es las Naciones Unidas obse an con
p eocupación el e iginoso inc emen o de es e enómeno de la a a
que no dudan en conside a más luc a i o que los de á ico de d ogas
o de a mas, con un olumen de negocios en la ac ualidad en e los
cinco y los sie e billones de dóla es anuales, lo que lo con ie e en «un
g a e p oblema pa a la humanidad (8)». Lo que has a en onces había
sido un negocio ilegal de de e minadas egiones, pasa a con e i se en
una indus ia que gene a eno mes bene icios y iene dimensiones
mundiales. Las o ganizaciones c iminales in e nacionales se han e -
minado apode ando de él. Las iadas china, las makuzas japonesas,
las ma ias usas o la camo a i aliana se han dedicado a es a ac i idad
ob eniendo pingues bene icios y c eando edes complejas más o
que se edac a el Acue do in e nacional del 18 de mayo de 1904 pa a la ep esión de
la a a de blancas, modi icado po el P o ocolo ap obado po la Asamblea gene al de
las Naciones Unidas el 3 de diciemb e de 1948.
(7) No obs an e, o as o mas de explo ación ya enían siendo a adas en dis-
in os documen os, como es el caso de la escla i ud exp esamen e p ohibida po la
Decla ación Uni e sal de los De echos Humanos y que me eció ambién un Con enio
en el 1926, complemen ado, años después, en 1967.
(8) Resolución ap obada po la Asamblea gene al el 12 de agos o de 2010
(64/293).
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menos legales que an desde la inmig ación o almen e clandes ina al
uso de agencias de iajes especializadas en u ismo sexual con pe so-
nas de odo ipo, muje es, homb es, meno es, jó enes o adul os. Lejos
de lo que se pueda pensa el p oblema en la ac ualidad no es solo de
de e minadas zonas del mundo, sino que es de dimensiones mundia-
les. En ocasiones el olumen del ánsi o y los p oblemas que conlle-
an han e minado con i iéndose en una causa de ensiones en e los
países.
An e es e pano ama en la década de los no en a la Asamblea
gene al de las Naciones Unidas decide c ea un Comi é ad hoc con el
obje i o de es udia el p oblema y de diseña p opues as. En e ec o,
ue en el año1994 cuando se oma es a decisión que es, sin duda, el
momen o en el que a ancan las nue as polí icas c iminales que e -
mina in luyendo en las legislaciones penales de odos los países del
mundo (9). El Comi é desa olla una ac i idad a ni el in e nacional
muy des acada que e mina dando sus u os en el año 2000 en el que
se con oca una eunión en Pale mo que log a euni ep esen an es
de 148 países. En dicha eunión se iban a susc ibi impo an es acue -
dos, como la Con ención con a la Delincuencia T ansnacional O ga-
nizada y, en lo que al ema que nos ocupa se e ie e, el P o ocolo pa a
P e eni , Rep imi y Sanciona la T a a de Pe sonas, como comple-
men a io a la Con ención. Es e documen o, conocido comúnmen e
como el P o ocolo de Pale mo, ue i mado po ochen a de los países
que asis ie on a la e e ida eunión y se p esen a como el p ime ins-
umen o ju ídico uni e sal pa a abo da el p oblema de la a a de
pe sonas. Sus aspec os más des acados son los siguien es:
1. El obje i o es iple, de una pa e, p e eni y comba i la a a
de pe sonas y, en especial, de muje es y niños; po o a p o ege y
ayuda a las íc imas y, po úl imo, p omo e la coope ación en e los
Es ados.
2. Po p ime a ez se de ine la a a de pe sonas como la cap a-
ción, el anspo e, el aslado, la acogida o la ecep ación de pe sonas,
ecu iendo a la amenaza o al abuso de la ue za u o as o mas de
coacción, al ap o, al aude, al engaño, al abuso de pode o de una
si uación de ulne abilidad o a la concesión o ecepción de pagos o
bene icios pa a ob ene el consen imien o de una pe sona que enga
au o idad sob e o a, con ines de explo ación.
(9) No obs an e, el Comi é no se c ea has a la esolución 53/111 de la Asam-
blea gene al de 9 de diciemb e de 1998 y se c ea como comi é especial in e gube na-
men al de composición abie a.
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3. De la an e io de inición des acan dos aspec os no edosos en
compa ación con los ex os in e nacionales p eceden es. El p ime o
de ellos es que se incluyen como esponsables de la a a no solo a
quienes ac úan di ec amen e sob e las íc imas, sino ambién a quie-
nes ope an inancie amen e a o eciendo su cap ación.
4. En segundo luga , el P o ocolo de Pale mo incluye den o de
la a a, además de la explo ación sexual –y no solo la elacionada con
la p os i ución–, la explo ación labo al, la escla i ud, la se idumb e o
la ex acción de ó ganos.
5. Concu iendo cualquie a de las ci cuns ancias an e io es el
consen imien o de la íc ima es i ele an e. De o ma que pasan a
conside a se íc imas odas aquellas pe sonas que han sido ans e i-
das. Incluso, a ándose de un meno de edad, sean cuales sean las
ci cuns ancias, se le conside a á íc ima de la a a de pe sonas.
6. Se in i a a los Es ados que susc iben el documen o a que ipi-
iquen exp esamen e el deli o de a a con o me a la de inición p ece-
den e. Además se debe cas iga la en a i a, la pa icipación y las
o ganizaciones c iminales dedicadas al ánsi o de pe sonas con ines
de explo ación.
7. Al capí ulo de p o ección se le da una pa icula ele ancia,
con emplando di e sas medidas que an desde la p i acidad de las
íc imas, has a la asis encia médica, psicológica y ma e ial, es a
úl ima se aduce en el comp omiso de suminis a alojamien o, lega-
lización de su esidencia pe manen e, o mación labo al y empleo. En
odo caso se a ende á al deseo de la íc ima de se epa iada, o e-
ciéndole ecu sos y segu idad.
8. También se p oponen impo an es medidas de p e ención en
los países de o igen, que con empla ayudas económicas o de o o ipo
a las poblaciones especialmen e ulne ables, así como coo dinación
con las o ganizaciones no gube namen ales.
9. En el ámbi o de la p e ención se p oponen medidas on e i-
zas de con ol, el con ol de los medios de anspo es más empleados
pa a la ans e encia de pe sonas, la denegación de isados pa a quie-
nes se dediquen es as p ác icas o el con ol de la documen ación de
on e as.
La sepa ación de la a a y de la p os i ución ue un paso decisi o
pa a mejo a la colabo ación in e nacional en la lucha con a es e
deli o ya que los países que ienen legalizada la p os i ución se nega-
ban a admi i que la misma uese siemp e una ac o de explo ación y,
en consecuencia, no admi ían que aquellos supues os en los que media
el consen imien o y se a a de una pe sona adul a debie an inclui se
como supues os de a a. Con independencia de es e deba e debemos
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de conside a plausible que den o de la a a se con emplen o as
modalidades dis in as a la p os i ución, incluso, la exp esión p os i u-
ción esul a en exceso es ic a, po lo que, inalmen e, se ha p e e ido
sus i ui la po explo ación sexual.
Sin pode igno a la ele ancia que han enido o os ex os pos e-
io es al P o ocolo de Pale mo, que en ó en igo en el año 2003, se
puede a i ma que el mismo ma ca un momen o de in lexión en la
lucha in e nacional con a la a a (10). Las Naciones Unidas han des-
plegado desde en onces una in ensa ac i idad en con e encias, asam-
bleas y o os in e nacionales, han incen i ado a los países pa a c een
ondos inancie os pa a lucha con a la desigualdad de opo unida-
des, como o ma de p e eni la a a de pe sonas y, en in, nue amen e
ap ueba una Resolución de la Asamblea gene al en el 2011 con un
Plan de Acción Mundial pa a comba i la a a de pe sonas. Es e
úl imo iene como obje i os p omo e el cumplimien o de los acue -
dos, ayuda a los Es ados a e o za sus comp omisos polí icos y ju í-
dicos, p omo e la coo dinación con la o ganizaciones no
gube namen ales y p omo e un en oque basado en los de echos
humanos, lo que se aduce en p og amas in eg ados en los que se
p ocu a busca un equilib io e icien e en e las medidas de ep esión
y las de p o ección y p e ención.
b) Las no mas dic adas po la Unión Eu opea y el Consejo de
Eu opa
En el T a ado de la Unión Eu opea (TEU) i mado en Maas ich
en1992 se econoce que los ines de la Unión no pueden alcanza se si
no se conside an emas de in e és común las polí icas de inmig ación
ela i as a los nacionales de e ce os países y la lucha con a la delin-
(10) En e o os documen os más ecien emen e se han ap obado los siguien-
es: Resoluciones 61/180, de 20 de diciemb e de 2006, 63/194, de 18 de diciemb e
de2008, y 64/178, de 18 de diciemb e de 2009, ela i as a las medidas pa a mejo a
la coo dinación de la lucha con a la a a de pe sonas, la esolución 61/144, de 19 de
diciemb e de 2006, ela i a a la a a de muje es y niñas, y la esolución 58/137, de 22
de diciemb e de 2003, ela i a al o alecimien o de la coope ación in e nacional pa a
p e eni y comba i la a a de pe sonas y p o ege a sus íc imas; decisión 2004/110
de la Comisión de De echos Humanos, de 19 de ab il de 2004/19, en la cual la Comi-
sión nomb ó a un Rela o Especial sob e la a a de pe sonas; esolución 2006/27,
de27 de julio de 2006, ela i a al o alecimien o de la coope ación in e nacional pa a
p e eni y comba i la a a de pe sonas y p o ege a sus íc imas, que se e o zó
median e la esolución 61/180 de la Asamblea gene al, ela i a a las medidas pa a
mejo a la coo dinación de la lucha con a la a a de pe sonas, se es ableció el g upo
In e ins i ucional de coo dinación.
La a a de pe sonas 33
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cuencia ansnacional. A pa i de ahí se ap ueba la Acción Común
97/154/JAI del Consejo de Eu opa de 24 de eb e o de 1997 ela i a a
la lucha con a la a a de se es humanos y la explo ación sexual de
niños (11). Con o me a es a p eocupación, en España, la Comisión de
Polí ica Social y Empleo del Cong eso emi e una Ci cula de 23 de
junio de 1998 en la que se ad ie e de la necesidad de modi ica el
Código penal, pa a da en ada a los deli os po medio de los cuales se
p o egen los emig an es que son explo ados.
La e e ida Acción Común esul a se a la pos e el ins umen o de
e e encia base que incen i a una se ie de e o mas penales en dis in-
os países, en e o os en el nues o. Apo a una in o mación muy ele-
an e pa a los legislado es nacionales que a desde la de inición del
p oblema, has a pospues as conc e as de modi icación legal. En
cuan o a la de inición de la exp esión de a a de pe sonas, po al se
en iende cualquie conduc a que acili e la en ada, ánsi o, esiden-
cia o salida del e i o io de un Es ado miemb o, con ines luc a i os,
pa a la explo ación sexual o abusos sexuales. Po explo ación sexual
de adul os debe en ende se, según la Acción Común, al menos, la
p os i ución y a ándose de meno es, además, cualquie ac i idad
sexual ilíci a o su u ilización pa a ac uaciones y ma e ial po nog á i-
cos, ya sea de p oducción, en a y dis ibución u o as o mas de
ma e ial de es e ipo, aunque sea la me a posesión del mismo.
Se ecomienda la ipi icación penal en e a cualquie o o o den
sanciona o io. Únicamen e, en elación con las pe sonas ju ídicas se
ab e la opción de sanciones de na u aleza adminis a i a, pe o, en
odo caso, que asegu en la con iscación de bienes y el cie e empo al
o de ini i o. Desde es e p ime documen o, la Unión Eu opea se
inclina po las penas p i a i as de libe ad, p opo cionadas,pe o disua-
so ias, es deci , g a es y que asegu en las posibilidades de ex adición
en e los países miemb os.
El Consejo Eu opeo de Tampe e, en su eunión de los días 15 y 16
de oc ub e de 1999, se decla ó decidido a hace en e a la inmig a-
ción ilegal en su o igen, en especial, luchando con a quienes se dedi-
can a la a a de se es humanos y a la explo ación económica de los
inmig an es. Si a ello se suman las inicia i as de F ancia en elación
con el p oblema de la inmig ación ilegal, los p og amas de acción
STOP y Daphne y o as medidas en el o den judicial (Red Judicial
Eu opea e in e cambio de magis ados de enlace), se comp ende la
decisión de exigi a los Es ados miemb os un mayo comp omiso con
(11) Sob e es e documen o, id. Díez Ripollés, T a a de se es humanos y
explo ación sexual de meno es: exigencias de la Unión y Legislación española. En
Polí ica c iminal y De echo penal. Es udios. Valencia. 2003.
40 Bo ja Mapelli Ca a ena
ADPCP, VOL. LXV, 2012
• Solo se con empla la esponsabilidad penal cuando la conduc a
es dolosa. La exclusión de la esponsabilidad imp uden e no siemp e
a a es a jus i icada polí ico c iminalmen e, pe o, menos aún, cuando
la imp udencia se come a po el unciona io o la au o idad que al-
ando a los debe es de igilancia y con ol de su compe encia p opicia
el ánsi o de pe sonas con a su olun ad.
• Se p opone que la esponsabilidad penal alcance ambién a quie-
nes emplean los se icios de las íc imas de la a a de pe sonas, sea
cual sea la explo ación en la que se p oduzca, eniendo conocimien o
de esa ci cuns ancia.
• Asimismo debe se obje o de sanción penal las conduc as en-
den es a o ece una documen ación – ab ica , u iliza o sus ae docu-
men ación– alsa pa a posibili a el pase de on e as de las pe sonas
ans e idas.
• La esponsabilidad penal debe aba ca igualmen e a odas las
o mas de complicidad y ambién las o mas impe ec as de ejecución
de cualquie a de las modalidades delic i as que se p oponen.
• Se adop a án las medidas necesa ias pa a hace ex ensi a la es-
ponsabilidad a las pe sonas ju ídicas cuando la pe sona ísica ac úe en
su nomb e, bien indi idualmen e, bien como miemb o de un ó gano
colegiado con pode de di ección den o de la pe sona ju ídica, bien
sea ac uando en ep esen ación, po pode es o con compe encias de
con ol en su seno. Asimismo se asegu a á la esponsabilidad penal de
la pe sona ju ídica cuando los deli os ue on come idos ap o echando
la al a de con ol po pa e de la pe sona ísica. La esponsabilidad de
la pe sona ju ídica no supond á ningún obs áculo pa a el cas igo de la
pe sona ísica.
• Como ci cuns ancias ag a an es an o pa a la igu a delic i a del
a ículo 18, como la del a ículo 20, se p oponen las siguien es: pues a
en pelig o de la ida, delibe adamen e o po negligencia g a e; que la
íc ima sea meno de edad; que haya sido come ida po un agen e
público en el eje cicio de sus unciones y, po úl imo, que haya sido
come ida den o del ma co de una o ganización delic i a.
• Po lo que se e ie e a los aspec os penológicos se p opone una
pena p opo cional, e icaz y disuaso ia, que, en el caso de la comisión
de las igu as básicas del ipo de la a a (a . 18), debe se pena p i a-
i a de libe ad que lle e apa ejada la ex adición. Pa a las pe sonas
ju ídicas ambién se p oponen medidas de las mismas cualidades y se
menciona especí icamen e la sanción pecunia ia.
• En lo e e en e al comiso y las sanciones acceso ias se menciona
el cie e de ini i o de los es ablecimien os y la con iscación de los
ins umen os y los p oduc os de las in acciones o de los bienes cuyo
La a a de pe sonas 41
ADPCP, VOL. LXV, 2012
alo co esponda a dichos p oduc os. Asimismo, se e i a á que la
pe sona esponsable pueda segui eje ciendo la ac i idad en el seno de
la cual pudo come e el deli o de a a.
• También debe á ag a a la esponsabilidad penal el que el impu-
ado enga o as causas penales simila es en o os países.
• Po úl imo, las p opues as de De echo penal ma e ial se cie an
indicando que la legislación debe p e e la exención de penas pa a
quienes se han dedicado a la a a de o ma obligada, lo que pa ece
una e e encia a las pe sonas del en o no a la íc ima que se han
podido e coaccionadas a colabo a po e ce as pe sonas u o ganiza-
ciones c iminales.
Sob e lo que acabamos de señala la Di ec i a 2011/36/UE p o-
pone, po una pa e, que el consen imien o sea siemp e i ele an e en
los casos de meno es y, po o a, que la pena de p isión que se imponga
a los au o es –no especi ica nada al espec o pa a los cómplices o en
los casos de en a i a– sea de una du ación máxima de cinco años y,
de diez cuando concu en las ci cuns ancias ag a an es mencionadas
an e io men e, a la que se añade, aho a, que la íc ima sea ulne able
o que se emplea a iolencia g a e o se le causa an a la íc ima daños
pa icula men e g a es.
3. LA TRATA DE PERSONAS EN EL CÓDIgO PENAL ESPAÑOL
a) E olución his ó ica
La egulación de la a a de pe sonas en nues o país dis a mucho
de se cla a, al menos, has a la úl ima Re o ma 5/2010. La causa o
esponsabilidad de es a con usión se epa en, po pa e iguales, en e
la e iginosa sucesión de polí icas c iminales pa a abo da el p o-
blema y, po o a, la al a de a ención de nues o legislado , que, a as-
ado po una sue e de pe eza, ha ido pa cheando el ex o legal y
sob eponiendo e o ma as e o ma sin abo da de o ma in eg ada
oda la p oblemá ica. Lo uno y lo o o ha ocasionado mul i ud de p o-
blemas concu sales y, a eces, injus i icadas lagunas de punición y,
o as, excesos puni i os.
La inmig ación en sí misma no ha sido a ada como deli o has a
épocas muy ecien es, de mane a que la a a de pe sonas solo e a
obje o de in e és cuando es aba elacionada con la p os i ución. Fiel a
la p imigenia idea de la a a de blancas nues os códigos, has a muy
42 Bo ja Mapelli Ca a ena
ADPCP, VOL. LXV, 2012
ecien emen e, han p ac icado una «disc iminación posi i a» a a o
de la muje nacional en e al es o.
El g upo de deli os ela i os a la p os i ución ha ido con igu án-
dose a lo la go de los sucesi os códigos en unción de la p opia idea
que se enía sob e es a p ác ica. Así el Código penal de 1870, coinci-
diendo con una polí ica de máxima pe misi idad, an solo cas igaba la
p os i ución como una modalidad den o de la co upción de los
meno es (17). La ju isp udencia de la época se enca gaba de acla a
que lo que pena es a igu a «no es p os i ui o co ompe , sino el p o-
mo e o acili a la p os i ución o co upción» (SSTS 29/3/1887
y 18/101894). Más allá de es o la p ác ica de la p os i ución, en cohe en-
cia con las polí icas eglamen is as hegemónicas en aquella época,solo
e a obje o de p o ección penal en la medida que pudie a pone en peli-
g o la segu idad sani a ia (18). La p eocupación po el á ico de pe -
sonas con ines de explo ación sexual no adqui ía, al menos, en nues o
país una dimensión lo su icien emen e no o ia como pa a que el legis-
lado penal le p es a a a ención. Fue con el Código de1928 con el que
se inicia a ni el del De echo penal una p eocupación po la dimensión
in e nacional de la explo ación sexual; si bien, no en el sen ido en el
que hoy p eocupa, sino, en el in e so, es deci , cas igándose, po una
pa e, a quienes coope an o p o egen públicamen e la p os i ución de
una o a ias pe sonas den o o ue a de España, pa icipando de los
bene icios (a . 608.1) y, de o a, a quienes median e p omesas o pac-
os inducen a pe sonas comp endidas en e los 18 y los 23 años a dedi-
ca se a la p os i ución « an o en e i o io español, como pa a
conduci les con el mismo in al ex anje o» (a . 609.2). El Código
epublicano de1932 en elación con es a úl ima igu a se limi a a
educi la edad del suje o pasi o, haciéndola coincidi con la mino ía
de edad. Y el Código de 1944 uel e a modi ica exclusi amen e la
edad del suje o pasi o, ele ándola a 21 años. Como ya hemos seña-
lado, en uno y o o caso se hace coincidi los ipos penales con el
sen ido o iginal de la exp esión « a a de blancas», es deci , con la
inducción de muje es nacionales u occiden ales a eje ce la p os i u-
ción en países ex anje os.
Cu iosamen e el cambio de polí ica c iminal en e a la p os i u-
ción, es deci , el paso de un modelo pe misi o a o o abolicionis a, iba
(17) El a ículo 459 cas igaba «al que habi ualmen e o con abuso de au o idad
o con ianza, p omo ie e o acili a e la p os i ución o co upción de meno es de edad
pa a sa is ace los deseos de o o».
(18) El CP de 1822 podemos ca aloga lo como una excepción emp ana ya que
con emplaba de e minados deli os elacionados con la p os i ución den o de los deli-
os con a la buena cos umb e, den o, a su ez, de los deli os con a la sociedad.
La a a de pe sonas 43
ADPCP, VOL. LXV, 2012
a es a di ec amen e mo i ado po la p eocupación que susci ó la a a
de blanca a comienzos del siglo xx. En conc e o ue on p opiciados
dichos cambios, inicialmen e, po sucesi os Con enios in e naciona-
les i mados en Pa ís en 1902, 1904 y 1910, p ime o, e e idos a
meno es, pe o, con pos e io idad, ex endido a odas las pe sonas a
pa i del Acue do de gineb a de 11 de oc ub e de 1933 (19).
En España queda abolida la p os i ución median e un DL de 3 de
ma zo de 1956 (20) y, a aíz del mismo, el Código inco po a nue as
igu as delic i as.
Bajo es as nue as di ec ices sob e la p os i ución, nues o país,
siguiendo las indicaciones de los Con enios In e nacionales de 2 de
diciemb e de 1949 y de 21 de ma zo de 1950, abo da la p ime a de las
e o mas del Código, en 1963. La misma c ea un nue o Capí ulo den-
o del Tí ulo IX, el Capí ulo VII bajo la úb ica de «deli os ela i os a
la p os i ución». La p opia denominación pone de elie e que los
cambios no son adicales y que no se cas iga la p os i ución, en sí
misma conside ada, sino cie as conduc as elacionadas con ella. El
cas igo de conduc as en las que no media luc o y la p opia e e encia
en algunos de sus ipos a la co upción iban, ine i ablemen e, a ae
consigo un ico deba e doc inal sob e el bien ju ídico p o egido y
sob e los elemen os con igu ado es de la p os i ución. El nue o a -
ículo 452 bis a) cas iga ía a quienes coope en o p o ejan la p os i u-
ción de una o a ias pe sonas, den o o ue a de España, «o su eclu a
pa a la misma».
Así hab ía de queda edac ado el deli o du an e odo el pe iodo de
la ansición polí ica. Ni las e o mas de inales de los se en a ni la
Pa cial y U gen e de 1983 le iban a a ec a (21). Había, pues, que
espe a a la en ada en igo del nue o Código de 1995, con el que se
inaugu a una polí ica c iminal empeñada en concebi odos los deli os
elacionados con la sexualidad como deli os con a la libe ad sexual.
(19) Dicho Acue do ue e o mado po el P o ocolo de Lake Succes de 14 de
mayo de 1947. C . Quin ano Ripollés, Comen a ios al Código Penal. 2.ª edic.
Mad id. 1966, p. 828.
(20) En un ala de de sín esis, Jiménez Asenjo (Abolicionismo y p os i ución,
Mad id. Reus. 1963, p. 356), glosado del DL abolicionis a esume los undamen os
de es a posición en las siguien es cua o bases: deg adación de la muje has a hace la
delincuen e; escuela de pe e sión e inju ia; elajamien o de las cos umb es y des uc-
ción del hoga y, inalmen e, p opagación de en e medades ené eas y des ucción de
la aza.
(21) Desde luego que no al a on oces en la ciencia penal española que denun-
cia a que as una p e endida p o ección de las muje es que eje cían la p os i ución se
escondía una de ensa de de e minados cánones mo ales. Po odos, gimbe na
O deig, Es udios de De echo Penal. 1990, pp. 83 ss.
44 Bo ja Mapelli Ca a ena
ADPCP, VOL. LXV, 2012
Es e nue o plan eamien o, eacción lógica a an os y an os modelos
penales p eceden es de p o ección de de e minados códigos mo ales,
iba a incidi de una o ma pa icula en los deli os ela i os a la p os i-
ución y, especialmen e, en la a a de se es humanos con ines de
explo ación sexual, en los que el consen imien o de la íc ima pasa a
ene una impo ancia ela i a.
Po es a azón el Código de 1995, bajo el epíg a e gene al de deli-
os con a la libe ad sexual, no iba a con empla ninguna igu a ela-
cionada con la a a de pe sonas y, además, en la nue a edacción de
los deli os ela i os a la p os i ución se des aca el in e és po aleja
cualquie p e ensión c iminalizado a de la p os i ución, de mane a
que si no quedaba pa en e alguna o ma de cons eñimien o de la
olun ad del suje o pasi o la conduc a esul aba penalmen e i ele-
an e. En es e escena io no ma i o, solo a a és de los deli os que
cas igan el á ico ilegal de mano de ob a (a . 312.1) o de p omoción
o a o ecimien o de cualquie ipo de inmig ación clandes ina de a-
bajado es (a . 313.1) se podía cas iga aquellos compo amien-
os (22). Pe o pa a ello había que sal a el di ícil obs áculo de
equipa a , al menos, a e ec os penales la p os i ución como una o ma
de abajo y la muje que la eje ce, como el abajado que lo desa o-
lla. El ambien e polí ico social p openso a las ideas abolicionis as iba
consegui a as a a la ju isp udencia en esa equipa ación.
La p eocupación po el eme gen e p oblema de la inmig ación ile-
gal conduce a un concep o penal de abajado que a más allá del que
es ablece el a ículo 1.1 y 2 del Es a u o de los T abajado es. «La
inmig ación olun a ia, señala la STS 2.ª 30.05.03, aun cuando sea
olun a ia, coloca en si uación de ulne abilidad o iesgo a la pe sona
que se aslada y es ablece en país que no es el suyo, po lo que las
conduc as que la p omue en es án poniendo en pelig o los bienes ju í-
dicos más ele an es de es as pe sonas y pe judicando los de echos de
los que el ciudadano ex anje o pod ía llega a dis u a en caso de que
su en ada en el Es ado Español se hubiese ealizado en condiciones
de legalidad».
Sin duda que es a capacidad de ecep i idad de los deli os con a
los de echos de los abajado es pa a c iminaliza los supues os de
inmig ación ilegal con ines de explo ación sexual iba a e mina
in luenciando en la úl ima de las e o mas que ae a es a sede dichos
compo amien os.
La desc iminalización de aquellos compo amien os a o ecedo-
es de la inmig ación pa a la explo ación sexual cuando se con aba
(22) En ocasiones, e a posible ap ecia los elemen os de la es a a o de las
de enciones ilegales (STS 26.11.1999)
La a a de pe sonas 45
ADPCP, VOL. LXV, 2012
con la olun ad de la pe sona no es u o ajeno a conside aciones c í i-
cas (23). De mane a que la Re o ma de 1999 (24) in oduce una e e-
encia exp esa a «quienes, di ec a o indi ec amen e, a o ezcan la
en ada, es ancia o salida del e i o io nacional de pe sonas, con el
p opósi o de su explo ación sexual, empleando iolencia, in imida-
ción o engaño, o abusando de una si uación de supe io idad o de nece-
sidad o ulne abilidad de la íc ima» (a . 188. 2 CP). En es e aspec o
la e o ma apo aba poco, ya que el medio comisi o coincide con el
del pá a o an e io en el que se ipi ica con ca ác e gene al la de e -
minación a eje ce la p os i ución de e ce as pe sonas. Y si espec o
de es a modalidad comisi a hay plena coincidencia que se equie e
a en a con a la olun ad del suje o pasi o, ine i ablemen e, debemos
llega a la misma conclusión espec o del a o ecimien o de la inmi-
g ación ilegal con es os ines. El undamen o del injus o sigue siendo
el a en ado a la libe ad al no con a se con un consen imien o álido
de la pe sona emig ada. El hecho de la inmig ación pa ece no ene
ele ancia a e ec os de ag a a el injus o en con a de lo que ya po
en onces se enía p oponiendo po dis in os ex os in e naciona-
les (25).
Pe o en el año 2000 se iba a in oduci o a e o ma que a ec aba
di ec amen e a la a a de pe sonas. Po ez p ime a se incluye un
Tí ulo, el XV Bis, con un solo a ículo (a . 318 bis) cuyo epíg a e e a
«Deli os con a los de echos de los ciudadanos ex anje os» (26). Se
ipi ica las conduc as que consis en en p omo e , a o ece o acili a
el á ico ilegal de pe sonas, desde, en ánsi o o con des ino a España,
aunque se ecogen di e en es ci cuns ancias ag a an es –aún igen-
es–, no se hace mención alguna a las azones de la ans e encia de
(23) Díez Ripollés, T a a de se es humanos y explo ación sexual de meno es.
Exigencias de la Unión y legislación española: Re is a penal, núm. 2, 1998, pp. 21
y22. No obs an e, pa a es e au o los p oblemas de impunidad no de i aban de la no
c iminalización de es as conduc as en si misma lesi as de in e eses que me ecie an
se p o egidos, sino po que cons i uyen la an esala de pos e io es a en ados a la libe -
ad sexual una ez que los inmig an es ya se encuen an en nues o e i o io y no
pueden escapa de sus cap o es.
(24) Ley O gánica 11/1999, de 30 de ab il, de modi icación del Tí ulo VIII del
Lib o II del Código Penal. Es a e o ma in odujo den o de los deli os ela i os a la
p os i ución los compo amien os elacionados con la co upción de meno es di e en-
ciando unos y o os deli os en el p opio epíg a e del Capí ulo.
(25) Vid. Po odos la Recomendación 1325 (1997) del Consejo de Eu opa
sob e el á ico de muje es y la p os i ución o zada en los Es ados miemb os del
Consejo de Eu opa.
(26) Además la Disposición inal 1.ª Inc emen a la pena del a ículo 312. 1 y
modi ica los a ículos 515, 517 y 518 pa a inclui la e e encia den o de las o ganiza-
ciones delic i as de aquellas que pe siguen el á ico de pe sonas.
46 Bo ja Mapelli Ca a ena
ADPCP, VOL. LXV, 2012
pe sonas y, mucho menos, a si son aídas pa a se sexualmen e explo-
adas. Pa a es a época ya e a conocido el P o ocolo de Pale mo, que,
como hemos enido ocasión de e , disocia el á ico de pe sonas de la
explo ación sexual. Así que, en los supues os de a as, se p esen aban
en pa alelo dos in acciones, la una, en la sede de los deli os ela i os
a la p os i ución (a . 188. 2), que, como hemos is o, cas igaba la
ans e encia de pe sonas con ines de explo ación sexual y, la o a, el
ecién inco po ado a ículo 318 bis que, en de ensa de los ex anje os,
sancionaba la en ada ilíci a en nues o país. La duda e a si aplica un
concu so de leyes, con o me al a ículo 8, o un concu so de deli os.
Doc ina y ju isp udencia pa ecían inclinadas a es a segunda solución
que hacia conside ablemen e más g a es las penas, con el a gumen o
de que son bienes dis in os los que se lesionan con el c uce ilegal de
las on e as y los de la a a con el obje i o de explo ación sexual (27).
Sin emba go, la polémica, po un lado, y la necesidad –según eza
la Exposición de Mo i os– de alcanza la a monización con Eu opa,
po o o, hicie on que en el 2003 (28) se añadie a al a ículo 318 bis
un nue o pá a o que, lejos de log a la a monización y de despeja las
dudas, enía a complica aún más las cosas, ya que uel e a asocia se
la inmig ación ilegal con la explo ación sexual, sin modi ica el a -
ículo 188. 2, con el que en a en un e iden e solapamien o y, po o a
pa e, las indicaciones an o eu opeas como mundiales iban p ecisa-
men e, en sen ido opues o, es deci , a e la a a como algo indepen-
dien e de dicha explo ación sexual. No e a an o que no se cumplie an
las indicaciones in e nacionales, como que se cumplían po pa ida
doble (29).
(27) Vid. po odos Maqueda Ab eu, El á ico sexual de pe sonas. Valencia.
2001, pp. 76 ss.
(28) LO 11/2003 de 29 de sep iemb e, de medidas conc e as de segu idad ciu-
dadana, iolencia domés ica o in eg ación social de los ex anje os.
(29) Po es a azón no nos debe de ex aña que en el In o me de la Comisión
al Consejo y el Pa lamen o Eu opeo COMO (2006) 187 de 1 de ene o de 2006 se
incluye nues o país en e los que han cumplido con las indicaciones de la Decisión
Ma co a in de ap oxima las legislaciones de los Es ados miemb os. Además, el
Minis e io del In e io anuncia la pues a en ma cha de un p og ama po cua o años
(2006-2009) con un cos e de 20 millones de eu os al que se an a dedica un disposi-
i o de doscien os policías pa a la lucha con a la a a de muje es y niños. El P o-
g ama es in e minis e ial y se coo dina con los Minis e ios de Jus icia, Ex e io es,
T abajo y Asun os Sociales. Se cen a en cinco á eas: 1) P e ención y sensibilización;
2) Educación y o mación; 3) Asis encia y p o ección; 4) Medidas legisla i as y p o-
cedimen ales cuyo obje i o es homogeneiza y sis ema iza las in e enciones poli-
ciales buscando es a egias que ace quen la imagen del policía a las íc imas de es os
deli os; 5) Coo dinación y coope ación.
La a a de pe sonas 47
ADPCP, VOL. LXV, 2012
La decisión del legislado de aslada los deli os de a a del
ámbi o de los deli os con a la libe ad sexual al de los deli os con a
los de echos de los ex anje os no es aba en sin onía con el P o ocolo
de Pale mo ni con los acue dos in e nacionales, ni ampoco podía
explica se que una e o ma que nace con ocación de cumpli con el
obje i o de a monización eu opea ci cunsc iba las inmig aciones
«con ánsi o o des ino a España», así que e a p e isible un nue o
cambio, que iba a llega dosi icado, p ime o, en el 2007 y, pos e io -
men e, en el 2010. La Re o ma del2007 (30) se insc ibe en un
momen o de especial p eocupación po la p esión inmig a o ia ilegal,
de o ma que, además de in eg a el a ículo318 bis en Eu opa, omi-
iendo la mención al ánsi o o des ino a España, se modi ica el a -
ículo 23 de la Ley O gánica del Pode Judicial pa a ex ende la
compe encia de nues os ibunales en i ud del p incipio de p o ec-
ción de in e eses a los deli os de á ico ilegal o la inmig ación clan-
des ina de pe sonas, sean o no abajado es.
Po su pa e, la Re o ma de 2010 (31) puede conside a se que es-
ponde casi ex ualmen e a las ecomendaciones in e nacionales y, más
conc e amen e, a las indicaciones de Con enio de Va so ia de 2005.
Po lo que se e ie e al apuleado a ículo 318 bis se elimina del
mismo la e e encia a la explo ación sexual, quedando ipi icadas las
conduc as que «di ec a o indi ec amen e, p omue an, a o ezca o
acili en el á ico ilegal o la inmig ación clandes ina de pe sonas
desde, en ánsi o o con des ino a España, o con des ino a o o país de
la Unión Eu opea», de es a mane a se asocia, aho a, con oda cla idad
a la p o ección de los con oles es a ales de los lujos mig a o ios (32).
Pe o sin ningún géne o de dudas lo más des acable de la Re o ma
de2010 es la c eación de un Tí ulo especí ico con el epíg a e «De la
a a de se es humanos» (33), que no hace sino e enda la impo an-
cia que an o las ins i uciones nacionales como in e nacionales le dan
al g a e p oblema de la a a de pe sonas. En muchos de sus pasajes el
la go ex o del a ículo 177 bis, con once apa ados, casi ansc ibe
li e almen e el ex o del Con enio de Va so ia.
(30) LO 13/2007, de 19 de no iemb e, pa a la pe secución ex a e i o ial del
á ico ilegal o la inmig ación clandes ina de pe sonas.
(31) LO 5/2010 de 22 de junio.
(32) Cuga Mau i, La a a de se es humanos: la uni e salización del á ico
de pe sonas y su disociación de las conduc as in ac o as de la polí ica mig a o ia,
a ículo 177 bis, 313, 318 y 318 bis CP. En Quin e o Oli a es (Di .) La e o ma
penal de 2010. Análisis y comen a ios. Pamplona. 2010, pp. 159 ss.
(33) Sob e la opo unidad semán ica de es e epíg a e éase la no a 1.
48 Bo ja Mapelli Ca a ena
ADPCP, VOL. LXV, 2012
b) El ipo igen e de a a de se es humanos (a . 177 bis)
i. El bien ju ídico p o egido
A la común impo ancia exegé ica que se le asigna al bien ju ídico
p o egido, hay que suma en es a ocasión la necesidad de de e mina lo
pa a pode esol e de una o ma cohe en e los complejos p oblemas
concu sales que se plan ean con igu as a ines. No debe ex aña nos,
pues, el in e és que el ema ha susci ado en la doc ina, la cual jun o
con las ins i uciones in e nacionales se inclina mayo i a iamen e po
conside a que el bien ju ídico p o egido con es a igu a es la digni-
dad (34). Pa a De Vicen e Ma ínez po azones de con enido y am-
bién sis emá ica, en la medida que el legislado ha aído la a a
después de los deli os con a la in eg idad mo al y an es de los deli os
con a la libe ad y la segu idad (35). En los mismos é minos se
exp esa Que al Jiménez po que las íc imas esul an cosi icadas y,
po an o, se «les p i a de la más le e b izna de humanidad» (36) y,
ambién, pa icipa de la misma opinión, Te adillos Basoco (37) y
Bení ez O uza que, no obs an e, iden i ica,en es e caso, la dignidad
con su in eg idad mo al, de o ma que no le hubie a pa ecido mal que
se ubica a den o de los deli os con a la misma (38).
No les al a, sin emba go, azón a quienes, como Ce ezo Mi (39)
conciben la dignidad no como un bien ju ídico, sino como un p inci-
pio ma e ial de jus icia pa a alo a la legi imidad de la no ma ju í-
dica, o, como g acia Ma ín pa a quien la dignidad humana «es un
a ibu o o alizado , una sín esis de la o alidad de dimensiones ísi-
cas y espi i uales especí icas de la pe sona humana», y, como al,
(34) Así, po odos, La Decisión Ma co del Consejo de Eu opa de 19 de julio
de2002 ela i a a la lucha con a la a a de se es humanos señala que «la a a de
se es humanos cons i uye una g a e iolación de los de echos undamen ales de la
pe sona y la dignidad humana e implica p ác icas c ueles, como el abuso y el engaño
de pe sonas ulne ables, así como el uso de iolencia, amenazas, se idumb e po
deudas y coacción».
(35) De Vicen e Ma ínez, en gómez Tomillo (Di .) Comen a ios al Código
Penal. 2.ª edic. Valladolid. 2011, p. 707. En idén ico sen ido, Muñoz Cues a. T a a
de se es humanos: aspec os más ele an es que con igu an es a nue a igu a c imi-
nal. Re is a A anzadi Doc inal núm. 4/2011 (T ibuna), p. 2.
(36) Que al Jiménez, De echo Penal español. Pa e especial. 6.ª edic. 2010,
p. 183.
(37) Te adillos Basoco, T a a de se es humanos. Comen a io a la Re o ma
del Código Penal de 2010. Valencia. 2010, p. 15.
(38) Bení ez O uza , en Mo illas Cue as (Coo d.) Sis ema de De echo
penal español. Pa e especial. Mad id. 2011, p. 227.
(39) Ce ezo Mi , Cu so de De echo Penal Español. Pa e Gene al, I, 6.ª ed.
Mad id, 2004, p. 20.
La a a de pe sonas 49
ADPCP, VOL. LXV, 2012
p esen a un g ado de inconc eción que no puede cumpli co ec a-
men e esos ines exegé icos que se espe an del bien ju ídico. La digni-
dad humana se encuen a en la base de odos los bienes ju ídicos
pe sonales po que en odos ellos la pe sona su e injus amen e el
menoscabo de sus de echos.
En un es ue zo po posi i a su con enido Alonso Álamo p opone
su comp ensión «como el in e és inhe en e a oda pe sona, po el me o
hecho de se lo, a se a ada como al y no como una cosa, a no se
humillada, deg adada, en ilecida, cosi icada, no es una mani es ación
encubie a de la mo al sexual dominan e ni cabe e en su in ocación
un e o no encubie o a la hones idad.» (40) A pesa de odo, es a p o-
pues a sigue p esen ando una g a e ca encia de conc eción y, lo que
nos pa ece más obje able, no se compadece con la edacción ac ual
del a ículo 177 bis. El ipo de deli o de a a, al como ha quedado en
su úl ima edacción, adolece del e ec o de acumulación c iminal en la
que se incluyen las conduc as más g a es, que p obablemen e, han
inspi ado la edacción, como aquellas o as que me ecen un ep oche
más li iano. Hay al he e ogeneidad de conduc as ipi icadas que la
pena puede esul a en ocasiones, desmedida. Deli o de a a lo come-
en, ac ualmen e, los je es de las o ganizaciones c iminales que, as
un la go iaje de condiciones du ísimas, aen a las ca e e as en las
a ue as de cualquie ciudad de España a eje ce la p os i ución a muje-
es jó enes p oceden es de los campos de e ugiados somalíes, que
i en en condiciones in ahumanas, huyendo de los seño es de la gue-
a, con amenazas pa a su ida, y las man ienen ence adas en pisos
clandes inos, con jo nadas de abajo de diez y doce ho as, some ién-
dola pe iódicamen e a iolencias, ejaciones y ag esiones sexuales, y
pa a asegu a que no se uguen o denuncien su si uación las iolan y
las dejan emba azadas y una ez enido su hijo se lo secues an como
ga an ía has a que log en salda su deuda y, inalmen e, les e ibuyen
sus se icios con poco más que una de ici a ia alimen ación; pe o,
ambién lo es, engaña a un jo en que su e unas g a es ci cuns ancias
económicas en su amilia y que i e desempleado en una zona de
España, pa icula men e cas igada po la c isis económica, y asla-
da lo a o o si io pa a emplea lo en labo es de se idumb e sin espe-
a las condiciones de segu idad e higiene, y o eciéndole un sala io
po debajo del es ablecido po la legislación. Sin ningún géne o de
dudas, el p ime caso a en a g a emen e con los alo es esenciales del
se humano, aunque pod ían se de allados en de echos conc e os,
pe o, no, el segundo. A ello hay que añadi , además, que, exp esa-
(40) Alonso Álamo, op. ci . p. 3.
56 Bo ja Mapelli Ca a ena
ADPCP, VOL. LXV, 2012
penales se en iende po unciona io los que, ya sea indi idualmen e o
como miemb os de una co po ación, engan mando o eje za ju isdic-
ción p opia, ya sean nacionales o comuni a ios.
Cuando pa a come e el deli o se haya empleado una pe sona ju í-
dica en los é minos p e is os en el a ículo 31 bis del Código la es-
ponsabilidad penal po la a a se ex ende á a ella, sin que obs uya las
e en uales esponsabilidades de las pe sonas ísicas.
III. En la e ien e subje i a del ipo emos que solo es punible
la comisión dolosa. El deli o se ha es uc u ado como un deli o eco -
ado de dos ac os en los que un esul ado adicional –la explo ación–
se á p o ocado po una acción pos e io , igualmen e, delic i a (53).
Hay una elación secuencial en e ambas conduc as, las cuales se in-
culan po medio de un plus subje i o que es el elemen o subje i o del
injus o. De mane a que solo esponde án po a a quienes ealicen la
conduc a base –cualquie a de ellas– dolosamen e y con in ención de
explo a o en ega a e ce as pe sonas pa a que explo en a los suje os
pasi os ans e idos. Como se a a de cadenas muy complejas debe
e i ica se, además, un dolo si uacional, de mane a que a lo an e io
se suma el conocimien o de que la conduc a o ma pa e de un en a-
mado, de una cadena, a la que se apo a como mínimo un eslabón.
En los casos en que el au o solo sabía que su íc ima iba a se
some ida a una explo ación sin conoce de qué na u aleza o cuando,
equi ocadamen e, c eyó que iba a se u ilizada pa a una ac i idad dis-
in a de las es que señala el a ículo 177 bis, la ipicidad no es á
comple a y no pod á aplica se es a igu a, sino el deli o común con a
la libe ad y la segu idad. Cualquie o a solución nos pa ece más
obje able. Un e o de esa na u aleza no puede se conside ado como
e o de ipo, po que no es un e o sob e un «hecho cons i u i o de la
in acción penal» (a . 14.1) y po que de admi i el e o el hecho del
aslado queda ía impune. Si conside amos que es i ele an e y que se
man iene la adecuación al ipo igno amos que la olun ad del legisla-
do se ci cunsc ibe a uno de esos es obje i os y si o a hubie a sido
su olun ad, hubie a omi ido esa e e encia.
IV. El ipo básico se hace acompaña de es ci cuns ancias ag a-
an es especí icas que inciden sob e las ci cuns ancias de pelig o pa a
la ida y la in eg idad ísica de una pe sona que es some ida a un p o-
ceso iolen o de desa aigo. Pa a que cualquie a de ellas enga ele-
ancia debe án se conocidas po los esponsables. La pena esul a á
inc emen ada cuando la íc ima es meno , cuando su ida ha sido
(53) Pa a Que al Jiménez (op. ci . p. 185) se a a de un deli o de endencia
in e na in ensi icada.
La a a de pe sonas 57
ADPCP, VOL. LXV, 2012
pues a en pelig o o po sus ci cuns ancias pe sonales es especialmen e
ulne able.
c) Las elaciones concu sales con o as in acciones a ines
Los p oblemas concu sales gene an un conside able núme o de
in e ogan es debido a que la inco po ación de nue as igu as delic i-
as se emplea la écnica del pa cheo del Código sin ene en cuen a la
e en ualidad de que odo o pa e de lo que se ipi ica ya se encon ase
en el ex o legal. Sin ánimo de se exhaus i o amos a e los supues-
os concu sales más ecuen es, empezando po eco da que es amos
an e un deli o que iene como obje i o la p o ección de de e minados
de echos de las pe sonas. Al menos es segu o que la conduc a ípica
del aslado sin consen imien o o con consen imien o iciado p o oca
una lesión en el eje cicio del de echo a la libe ad, lo que lo hace
incompa ible con los deli os con a la libe ad. Además, e en ual-
men e, se pueden e a ec ados o os de echos pe sonales, depen-
diendo de las condiciones en las que se ealizó el e e ido aslado. A
pa i de es a con ención, pací icamen e asumida po la doc ina, lle-
gamos a la conclusión de que an os suje os pasi os hayan sido asla-
dados, an os deli os de a a debe án conside a se. Las ci cuns ancias
en que se p odujo el aslado debe án de e mina si co esponde
aplica ,en e ellos, las eglas del concu so eal o ideal.
La segunda cues ión concu sal in e na que se susci a es la compa-
ibilidad en e la ap eciación de las ci cuns ancias ag a an es de peli-
g o pa a la ida, cuando la a a iene como obje i o la ex acción de
los ó ganos de la íc ima, o de ulne abilidad de la íc ima, cuando
esa ci cuns ancia pe sonal es á exp esamen e mencionada en la base
del ep oche del deli o de a a de se es humanos. En es os supues os
no p ocede aplica las ag a an es pa a no concu i en una doble alo-
ación de los elemen os del injus o.
Mayo ele ancia p esen a la concu encia del ipo básico de a a
de pe sonas con las dis in as modalidades de explo ación que men-
ciona el p opio a ículo 177.1 –los abajos o zados, la explo ación
sexual y la ex acción de ó ganos–, odos ellos ienen sus co espon-
dien es ipos especí icos, a sabe , los a ículos 156 bis, 312 y 178
y ss. (54). Con o me al a ículo 177 bis las penas p e is as pa a la a a
(54) Po explo ación sexual debemos en ende cualquie a aque a la libe ad
sexual que apa ezca ipi icado como deli os den o del Tí ulo VIII de nues o Código
penal, aba ca an o conduc as desc i as como ag esiones sexuales (cap. I), abusos
sexuales de adul os o meno es (caps. II y II bis), acoso sexual (cap. III), exhibicio-
58 Bo ja Mapelli Ca a ena
ADPCP, VOL. LXV, 2012
se án impues as «sin pe juicio de aplica ambién las que co espon-
dan po el a . 318 bis y demás deli os e ec i amen e come idos,
incluidos los cons i u i os de la co espondien e explo ación». El
ex o adolece de cie a con usión en su edacción po que lo que pa ece
impues o inexo ablemen e po olun ad de la ley –«en odo caso»– se
elaja a con inuación pe mi iendo que «en su caso» deje de aplica se
las eglas concu sales. Po o a pa e, el ex o p opone un concu so en
cadena de has a es y cua o deli os. Se án de aplicación obligada el
de a a y el de á ico ilegal y, e en ualmen e, los esul an es de las
explo aciones. Es espec o de es os úl imos que debe á conside a se la
cláusula «en su caso».
Son imaginables dos supues os que me ecen el mismo a amien o,
aunque po dis in as ías. El p ime o, cuando los p opios indi iduos
se hacen esponsables del aslado de la íc ima y su pos e io explo-
ación, y el segundo, cuando la explo ación la ealizan e ce as pe so-
nas –supues o ela i amen e ecuen e, según la in o mación
c iminológica–, en es e segundo caso, las penas se ían idén icas, ya
que los esponsables del aslado son coope ado es necesa ios en los
deli os de explo ación. En el p ime caso, el p opio Código señala que
debe á acudi se al concu so de deli os, sin emba go, la elación de
deli os que en an en concu so puede se ex ao dina ia y, como con-
secuencia, alcanza se penas desp opo cionadas. Así, po ejemplo, si el
ánsi o se lle ó a cabo con el in de ex ae le un ó gano a la íc ima,
cosa que inalmen e sucedió a manos de los p opios a ican e, en-
d íamos que acudi a las siguien es igu as delic i as: el deli o de a a,
cuyo bien ju ídico son los de echos de la pe sona ans e ida; la inmi-
g ación clandes ina, que p o ege los con oles mig a o ios po pa e
del Es ado; el deli o de ex acción de ó ganos del a ículo 156 bis, que
p o ege la salud pública y, más conc e amen e, el uncionamien o del
sis ema nacional de asplan es (55), y, po úl imo, el deli o de lesio-
nes po la ex acción del ó gano.
d) Aspec os penológicos
Desde una pe spec i a penológica el a ículo 177 bis esul a un
deli o de penas desp opo cionadas, sob e odo en elación con cie os
nismo y p o ocación sexual (cap. IV) y p os i ución y co upción de meno es
(cap.V).
(55) L 30/1979; RD 2070/1999; y, en el ámbi o in e nacional los P incipios
Rec o es de la OMS sob e T asplan e de Células, Tejidos y ó ganos humanos, ap oba-
dos po la 63.ª Asamblea Mundial de la Salud, de mayo de 2010, en su esolución
WHA63.22.
La a a de pe sonas 59
ADPCP, VOL. LXV, 2012
supues os, debido no solo a la g a edad de las penas p e is as pa a los
deli os básicos, sino ambién a que es di ícil de imagina casos en los
que solo haya que acudi al ipo básico, po que las ci cuns ancias
ag a an es aba can un espec o an amplio y an ecuen e que es án
pues as con ocación de con e i se en la aplicación no mal y no
excepcional. Resul a con a io a las es uc u as lógicas de alo ación
del sis ema penal, que la colabo ación –aun necesa ia– con los explo-
ado es, esul e más cas igada que la p opia explo ación. Pe o, incluso,
la pena del ipo base excede de las ecomendaciones de la Di ec i a
2011/629/AI de que u ie a una du ación máxima de, al menos, cinco
años de p isión, mien as el nues o se cas iga con una pena en e los
cinco y los ocho años (56). A pa i de ahí se p oduce un lanzamien o
hacia a iba que pe mi e aplica en caso no ex emadamen e g a es
penas de has a ein icua o años de p isión, es o sin necesidad de acu-
di a los concu sos con los co espondien es deli os de explo ación. Si
con enimos que la pena ese ada pa a el homicidio –de diez a quince
años– debe se i de e e encia a un sis ema penal comp ome ido con
el p incipio de p opo cionalidad, el desequilib io es mani ies o. Veá-
moslo con un ejemplo, cuando el que o ganiza el aslado –de 4 a 8
años (177 bis1)– es un unciona io de embajada que acue da con
o os –de 8 a 12 años (177 bis. 6)–, aslada a nues o país a una pe -
sona, conside ada especialmen e ulne able, pa a su explo ación
–de12 a 24 años (177 bis. 6 in inis)–, puede se cas igado con una
pena de has a los ein icua o años de p isión, como decimos, sin
ene en cuen a la aplicación del a . 318 bis, ni las penas que hab ía
que suma se si, inalmen e, la íc ima esul a explo ada.
e) La excusa absolu o ia pa a la íc ima
Siguiendo las indicaciones de la Di ec i a 2011/629/AI (57) el a -
ículo177 bis se cie a con una excusa absolu o ia en i ud de la cual
(56) Te adillos Basoco, en Ál a ez ga cía/gonzález Cussac, Comen a ios
a la Re o ma penal de 2010. Valencia. 2010, pp. 211-212; Ma a e gómez. Op. ci .
p. 326.
(57) Señala la Di ec i a 2011/36/JAI que «Debe p o ege se a las íc imas de la
a a de se es humanos, de con o midad con los p incipios básicos de los o dena-
mien os ju ídicos de los Es ados miemb os co espondien es, con a el p ocesamien o
o el cas igo po ac i idades delic i as ales como el uso de documen ación alsa o
in acciones con empladas en la legislación sob e p os i ución o inmig ación que se
hayan is o obligadas a come e como consecuencia di ec a de se obje o de la a a.
El obje i o de es a p o ección es sal agua da los de echos humanos de las íc imas,
e i a una mayo ic imización y anima las a ac ua como es igos en los p ocesos
penales con a los au o es. Es a sal agua da no debe exclui el p ocesamien o o el
60 Bo ja Mapelli Ca a ena
ADPCP, VOL. LXV, 2012
«sin pe juicio de la aplicación de las eglas gene ales de es e Código,
la íc ima de a a de se es humanos queda á exen a de pena po las
in acciones penales que haya come ido en la si uación de explo ación
su ida, siemp e que su pa icipación en ellas haya sido consecuencia
di ec a de la si uación de iolencia, in imidación, engaño o abuso a
que haya sido some ida y que exis a una adecuada p opo cionalidad
en e dicha si uación y el hecho c iminal ealizado». Se a a de una
exención simila a o as ya ecogidas en nues o Código, como son las
sus acciones en e pa ien es (a . 268) o las conduc as audulen as
asociadas a los deli os con a la Hacienda pública (a . 305. 4). Pa a su
aplicación deben ene se en cuen a lo siguien e:
• La excusa absolu o ia es una causa de exclusión de la culpabili-
dad po lo que solo a ec a a la íc ima y no a o as pe sonas que, e en-
ualmen e, hubie an pa icipado en la comisión de los deli os exen os
de esponsabilidad pa a ella.
• Su condición de íc ima ha debido queda p obada po un
ó gano judicial. Se a a de íc imas del deli o de a a de pe sonas y
no de los deli os de explo ación. Po el con a io, quien en a en
España legalmen e pa a eje ce la p os i ución no puede in oca es a
cláusula de exención.
• La exención puede a ec a a cualquie in acción que gua de
alguna elación culpabilís ica con la condición de íc ima del deli o
de a a. Debe á p oba se que el ámbi o con encional de mo i ación
de la no ma penal no desplegaba sus e ec os debido a la debilidad
ju ídica o social que su ía a consecuencia del desa aigo.
• En odo caso solo es posible in oca la excusa si la in acción no
solo ha sido come ida in encionadamen e, sino que concu e, como
elemen o subje i o del ipo, la in ención de supe a o eludi con ella su
si uación, al igual que en cualquie o a causa exculpa o ia que a ec a
a las mo i aciones es p eciso que concu a ese elemen o subje i o.
• Jun o a esa elación culpabilís ica, debe queda p obado una
elación obje i amen e di ec a en e la condición de íc ima de una
explo ación sexual, labo al o de ex acción de ó ganos. La Di ec i a,
mencionada, que inspi a es a exención ci a dos in acciones a modo
ilus a i o: el uso de documen ación alsa o in acciones con empla-
das en la legislación sob e p os i ución o inmig ación. También son
imaginables o as muchas, como la ocupación de i ienda, el aban-
dono de amilia, el ma imonio ilegal, el also es imonio, e, incluso,
son imaginables deli os más g a es como la in e upción del emba-
cas igo po in acciones que una pe sona haya come ido o en las que haya pa ici-
pado de o ma olun a ia».
La a a de pe sonas 61
ADPCP, VOL. LXV, 2012
azo. Las in es igaciones c iminológicas in o man de que es ela i a-
men e ecuen e que muje es que ue on inicialmen e íc imas se
con ie an con el anscu so del iempo en miemb os de las o ganiza-
ciones c iminales que cap an nue as íc imas. En p incipio, es a cláu-
sula no les eximi ía de esponsabilidad penal po esos hechos, en e
o as azones, po que pa a en onces ya no se encuen an some idas a
ninguna si uación que jus i ique la impunidad.
• El sen ido de la excusa absolu o ia es ex ende los e ec os de
algunas causas de exculpación más allá de los c i e ios comúnmen e
acep ados. La p esencia de la misma no puede en ende se en ningún
caso en pe juicio de la íc ima in ac o a. El es o de las eglas gene-
ales de jus i icación o exculpación man ienen su igencia.
• La aplicación de es a cláusula es á in o mada po los c i e ios de
p opo cionalidad. No se án compo amien os p opo cionales aquellos
que no son idóneos pa a p o ege se o aquellos en los que la íc ima
op a po la in acción cuando una conduc a adecuada al de echo le
hubie a posibili ado supe a la si uación o cuando la g a edad de la
in acción desbo da mani ies amen e la g a edad de la si uación
pe sonal.
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