A propósito de unas fechas del bajo Aragón: reflexiones sobre el Mesolítico y el Neolítico en la cuenca del Ebro
Abstract
Se presentan dataciones C14 y evidencias arqueológicas del Mesolítico-Neolítico antiguo del Bajo Aragón. Se comentan en el contexto general de la cuenca del Ebro. Se establece la seriación de todo ese proceso cultural en cuatro fases: de denticulados, de irrupción masiva de geométricos, de transición (final del Mesolítico) y de neolitización. Se critica la aplicación aquí del “modelo dual” y se opta por explicar la diversidad de los yacimientos por la funcionalidad/estacionalidad de las ocupaciones y territorios.
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SPAL 9 (2000): 293-326 A PROPÓSITO DE UNAS FECHAS DEL BAJO ARAGÓN: REFLEXIONES SOBRE EL MESOLÍTICO Y EL NEOLÍTICO EN LA CUENCA DEL EBRO por IGNACIO BARANDIARÁN Y ANA CAVA RESUMEN Se presentan dataciones C14 y evidencias arqueológicasdel Mesolítico-Neolíticoantiguo del BajoAragón.Secomentanenelcontexto generaldelacuencadelEbro.Seestablecelaseriación detodoeseprocesoculturalencuatrofases:dedenticulados,deirrupciónmasivadegeométricos, detransición(finaldelMesolítico)ydeneolitización.Se criticalaaplicaciónaquí del“modelo dual”yseoptaporexplicarladiversidaddelosyacimientosporlafuncionalidad/estacionalidad de las ocupaciones y territorios. ABSTRACT We present new C14 dates and archaeological evidences of the Mesolítico-Early Neolithic of the Bajo Aragon. They are discussed in the general context of the Ebro basin. The seriation forthisculturalprocessisestablishedin fourphases:denticulates,massiveirruptionofgeometrics, transition (Late Mesolithic) and Neolithic. The application of the “dual model” for this area is criticised and we preter to explain the diversity of the archaelogicaal sites on the basis of the functionality/seasonality of the occupations and territories. Palabras claves Mesolítico, Neolítico Antiguo, Península Ibérica, Crítica de los modelos, Especialización de yacimientos. Key words Mesolithic, Early Neolithic, Iberian Peninsula, Critic of models, Specialisation of sites. Enjuliode 1918, L. Pérez TempradoyM. Pallarés localizaron el yacimiento de Botiquería delsMoros, laprimeradelasestacionesdescubiertasenelBajoAragónconunasecuencialargadelMesolítico/Neolítico y que hoy sigue siendo uno de los principales referentes para el conocimiento de esa etapa. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.16 A PROPÓSITO DE UNAS FECHAS DEL BAJO ARAGÓN: REFLEXIONES SOBRE EL MESOLÍTICO Y EL NEOLÍTICO EN LA CUENCA DEL EBRO ABOUT SOME ARROWS OF THE LOWER ARAGON REGION: SOME THOUGHTS ON THE MESOLITHIC AND NEOLITHIC OF THE EBRO BASIN
294 IGNACIO BARANDIARÁN / ANA CAVA SPAL 9 (2000) Iniciado en el conocimiento de la arqueología de campo con su abuelo L. Pérez Temprado, Enrique Vallespí empezó su aportación científica a la Prehistoria precisamente en este territorio hace ya cincuenta años. Con la prospección y descripción de un elevado conjunto de yacimientos y materiales de superficie, sentó las bases para la individualización del tramo postpaleolítico en el Bajo Aragón ampliando después susrevisionesdeconjuntossimilaresaotroslugaresdelacuencadelEbro:Aragón,Rioja,NavarrayÁlava. Enespecialdestacaríamosparanuestroprovechoahorasuvaloracióndelosconjuntoslíticosdesuperficie de la cuenca del Matarraña, la identificación y excavación de los estratificados de Serdá y Sol de la Piñera o la primera noticia de cerámica cardial procedente del abrigo de Botiquería que fueprecisamente, tiempo después,elfactordeterminantedenuestraexcavaciónenesesitioydesencadenólainmediatadeCostalena. Otros investigadores ligados a la Universidad de Zaragoza (P. Utrilla, J.M. Rodanés, L. Montes, C. Mazo, T. Andrés...) han continuado trabajando sobre yacimientos y materiales de este territorio, ampliando el conocimiento de su ocupación mesoneolítica. Hemos compartido con Enrique Vallespí muchas conversaciones y trabajo: participó con nosotros en unapartedelaexcavacióndeCostalenade1975,juntosabordamoselesclarecimientodelasricascolecciones desuperficiedeUrbasa,completamosunavisióngeneraldelaPrehistoriadeNavarraypreparamostodavía ahoraalgunareflexióncríticasobreeldesarrollodenuestradisciplina.Paranosotroses,ademásdelmaestro –fue de hecho profesor de Prehistoria de uno de nosotros (IB)–, que transmite su entusiasta vivencia de esta disciplina y su perspicaz conocimiento de matices tipológicos, un amigo de verdad. 1. PRESENTACIÓN El cuadro de dataciones absolutas sobre el Mesolítico y su secuencia en el Neolítico antiguo, uno de los temas hoy de moda en la Prehistoria peninsular, se ha ido constituyendo hace poco en los territorios deinteriordelacuencadelEbro.Hacemásdeveinteañossepublicó(Barandiarán1976)laprimeradatación absoluta del entonces llamado complejo geométrico del Epipaleolítico del ámbito mediterráneo español: la entregó el sitio que acabábamos de excavar de Botiquería dels Moros, uno de los pocos yacimientos entoncesbienidentificadosenelreducidopanoramadelacuencadelEbro.Ahoralaúltimavisióndeconjunto sobre esas situaciones culturales en este extenso ámbito geográfico (Utrilla, Cava et alii 1998) dispone de casi noventa fechaciones, listado ciertamente amplio y bastante suficiente: proceden de veintiocho yacimientos que representan las diversas zonas mayores de este amplio territorio interior de la Península Ibérica: ocho sitios de Álava y Navarra media, dos de la Navarra prepirenaica, cuatro del Alto Aragón (prepirineo oscense), ocho del Bajo Aragón (en las provincias de Zaragoza y Teruel) además de otros seis de parajes inmediatos (uno de Rioja, otro de Andorra y cuatro de Cataluña). Como es obvio, también está siendo muy notable en los últimos años el incremento de datos objetivos aportados por excavaciones de garantía: es decir, de estratigrafías bien preservadas y de suficientes lotes de industrias y de referencias ambientales. LaoportunidaddepresentarahoraseisnuevasdatacionesdeBotiqueríadelMorosyCostalenanosanima arecuperarycontrastarresultadosanalíticosyapublicadossobreelmedioylosusosculturalesdelMesolítico y Neolítico en el Bajo Aragón y a reflexionar sobre lo mesolítico en el ámbito mayor del conjunto de la cuenca del Ebro y zonas próximas, en cuanto a su caracterización en utillaje y sistemas de subsistencia/asentamiento frente a lo epipaleolítico precedente y al Neolítico 'antiguo'. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.16
A PROPÓSITO DE UNAS FECHAS DEL BAJO ARAGÓN: REFLEXIONES SOBRE EL MESOLÍTICO Y EL NEOLÍTICO... 295 SPAL 9 (2000) 2. LOS DATOS 2.1. Los yacimientos estratificados Sehareconocidoenelámbitobajoaragonésunatreintenadelocalizacionesarqueológicascorrespondientes allapsoculturalextendidodesdeelEpipaleolíticoalNeolíticoavanzado(y/oCalcolítico).Sunúcleoprincipal, situado en los tramos medio e inferior del río Matarraña con su confluente Algás, se ha visto ampliado con la localización de asentamientos, hacia el oeste, en los valles del Guadalope y del Martín. Veinte de esossitioshabíansidoenumeradosporE.Vallespíensinopsisytrabajosdesistematización(Vallespí1957 y 1959) reuniendo localizaciones debidas en su mayoría a L. Pérez Temprado y excepcionales de J. Cabré y S. Vilaseca, con otras del propio Vallespí; a ellos se añaden en la guía arqueológica de la región (Mazo, Montes,Rodanés y Utrilla1987)otros cinco.Elvalordelosdatoscontenidoseneserepertoriodelocalizacionesesmuydesigual,yaquedependedela entidaddelefectivoarqueológicoentregado,desudisposición estratificada o “de superficie” y de la definición cronocultural que permiten. El diagnóstico cultural de la mayoría de esos sitios se sirve de industrias líticas escasas (acompañadas, en algún caso, de restos cerámicos a mano) cuyos caracteres tecnotipológicos tienen en general muy poco valor diagnóstico y habían sido recogidas sin mediar sondeo estratigráfico. Con esos datos se han definido unos cuantos conjuntos líticos de superficie y/o talleres catalogados, a falta de más argumentos, dentro delaPrehistoriareciente(enunimprecisoNeolítico/Bronce):destacaremoslos de el CingledelaBoquera (Ribarroja de Ebro), la desembocadura del Matarraña (Fayón), La Planeta, el abrigo de la Noguera, los sitios del Rabinat (El Balcón y El Cabo), los Cinglos de la Muntfalla, el Barranc del Infern y la Val de Envidella (Fabara), La Trapa, el Azud de la Noguera y el Tossal de les Forques (Maella), las Caídas del Salbime, la Punta del Alcañizano y los abrigos de La Horteta, Era de Rayos y La Chesera (Mazaleón) y la Font d'en Oro (Calaceite). Sondiezlaslocalizacionesbiencontroladasenexcavacionesdeciertaomayorprecisiónqueentregaron suficientesdatosarqueológicos(industriales,medioambientalesydedisposicióndelyacimiento)estratificados. Porunaparteestánlossitios'deairelibre'delSerdáydelSoldelaPiñera(ambosenFabara)queE.Vallespí excavó en 1956/1957 y publicó de seguido (Vallespí 1960); por otra, las ocupaciones restringidas en el tiempodelacuevadelLlopydelabrigodelsSecans(entérminodeMazaleón)excavados,respectivamente, por C. Mazo y L. Montes en 1986 y por J.M. Rodanés en 1986/1987 con un avance la primera (Mazo y Montes 1987) y una memoria definitiva la segunda (Rodanés, Tilo y Ramón 1996). Y, por fin, los abrigos que han conservado las secuencias estratigráficas más amplias en La Botiquería dels Moros (Mazaleón), La Costalena y El Pontet (los dos en Maella) en la cuenca del Matarraña-Algás, el de Ángel (Ladruñán) en la del Guadalope y el de Baños (Ariño) en la del Martín. Han sido excavados los dos primeros por I. BarandiarányA.Cavaen1974y1975,elterceroporC.MazoyL.Montesen1986,ÁngelporA.Sebastián en 1986-87 y P. Utrilla en 2000 y Baños por P. Utrilla en 2000. Se han publicado las memorias definitivas de las intervenciones en Botiquería y Costalena (Barandiarán 1978; Barandiarán y Cava 1989), sendos avances detallados de Pontet (Mazo y Montes 1992) y Ángel (Sebastián 1988), y referencias puntuales delomásrecientedeÁngelydelosBañosdeAriño(Utrilla2000);hubo,además,en1955y1959campañas deexcavaciónenBotiqueríaporJ.Tomás que permanecen,salvounanotamuyescueta (Tomás yVallespí 1960),prácticamenteinéditas.ElasentamientodeAlonsoNorte(Alcañiz),enlacuencamediadelGuadalope, ha sido excavado hace poco y publicado extensamente (Benavente y Andrés 1990). Lasdepósitosarqueológicosacumuladosenlossitiosdereferencia(figura1)ofrecen,simplificadamente y de acuerdo con las memorias y/o avances publicados por sus excavadores, diferentes secuencias. La excavación de la “estación-taller” de aire libre (de hecho es una extensión de solana adosada a una laderarocosa)deSoldelaPiñeraidentificó(Vallespí1960:22-27)unúniconivelarqueológico(elestratoII, ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.16
296 IGNACIO BARANDIARÁN / ANA CAVA SPAL 9 (2000) deespesorentre11y17cm)conmaterialeslíticostalladosreferidosa“unacronologíamesolítica”(Vallespí 1959: 312 y 1960: 38) próxima al horizonte cultural definido como 'Cocina II' (Fortea 1973: 399) del Epipaleolítico final de facies geométrica. Elotro“taller”deairelibreprotegidodelSerdáentregó(Vallespí1960:28-36)unsoloestrato(depósitoII, de algo más de 90cm de espesor) bien individualizado entre el suelo (estrato I) y la acumulación posterior estéril (III). La no fácil atribución cultural del efectivo lítico tallado por E. Vallespí a un obvio “fondo epipaleolítico” se decanta (Fortea 1973: 399), al considerarse algunos elementos líticos de más amplio espectro, por el modelo de los horizontes cerámicos de Cocina. Elespesor(100a150cm)acumuladoenelabrigodeBotiqueríadelsMorossearticula(Barandiarán1978: 65-106) de abajo arriba en ocho unidades de depósito intercalándose niveles de ocupación (2, 4, 6 y 8) con otros estériles (1, de base, 3, 5 y 7). En esos niveles se suceden situaciones consecutivas que cubren desde el Epipaleolítico geométrico (en2y4)alNeolítico antiguo (en6y8). El abrigo de Costalena conservaba seis horizontes sedimentarios genéricos en una potencia que, según los sitios, va de los 200 a los 250 cm y donde se suceden (Barandiarán y Cava 1989: 21-77), sobre el nivel ebasalyprácticamenteestéril,elddeadscripcióngenéricaalEpipaleolíticoconpocosgeométricosybastantes piezas denticuladas masivas, el c3 del Mesolítico geométrico pleno, los c2 y c1 del Neolítico antiguo y losbya,muysuperficiales, con intrusiones frecuentes de elementos materiales de laPrehistoriaposterior. ElcovachodelLlopentregóunaestratigrafíadeaproximadamente100cmdeespesorenquesediferenciaron (Montes y Mazo 1987: 121-128) sobre el nivel estéril de base (nivel e) cuatro niveles de difícil definición: la industria lítica y algunos fragmentos cerámicos del nivel b lo hacen “relacionable con las etapascerámicasdelos vecinosyacimientosdeBotiquería(niveles6,7y8)yCostalena(nivelesc1yc2)... como un Neolítico Antiguo de forma genérica”. En el abrigo del Pontet se acumuló un relleno de unos 170 cm de potencia media en el que se handistinguido(MazoyMontes1992:244-245)seisunidadesdeocupación(i,g,e,cinferiorycsuperioryb)entrelas queseintercalanotrasestériles(j,h,fyd):losnivelesiyg,conpocosútiles,representaríanunafasepregeométrica;elnivel eunEpipaleolíticogeométrico“plenamente configurado”;elnivel c inferiorsupondríala “transición epipaleolítico-neolítico”; y los c superior y b una evolución del Neolítico antiguo. El abrigo dels Secans conservó una estratigrafía decerca de 100 cm de espesor en que (Rodanés, Tilo y Ramón1996:8-31)sobreunnivelIIIdebasesedepositólamasadelnivelIIcuyosdossubnivelesarqueológicamentesignificativosrepresentaríanunacontinuidadculturaldesdeunafaseavanzadadelEpipaleolítico geométricoal quese incorporanelementosmaterialespropiosdelaneolitización(Rodanés,Tiloy Ramón 1996: 102-103). En la estratigrafía del abrigo de Ángel se suceden varias unidades estratigráficas la más antigua de las cuales se remonta al Paleolítico superior (Utrilla 2000). Las fértiles que aquí interesan (Sebastián 1988; Utrilla,Cavaetalii1998:193)son,deabajoaarriba,las13y8inferiordeaspectomacrolítico,las8mediay 8 superior del Epipaleolítico geométrico, y las 6 y 11, más recientes, del Neolítico avanzado. En los Baños de Ariño se han excavado dos niveles epipaleolíticos (Utrilla 2000): de aspecto macrolítico el 1 y de composición geométrica el 2, no habiendo sido por el momento abordados los niveles superiores, 3 y 4. Finalmente,enelsitiodeAlonsoNorte–que,aunqueensumayorparteseestructuraalairelibre,seadosa a un macizo rocoso que le sirve de protección– se recuperó (Benavente y Andrés 1990) un homogéneo conjunto industrial adscribible a un Neolítico plenamente formado. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.16
A PROPÓSITO DE UNAS FECHAS DEL BAJO ARAGÓN: REFLEXIONES SOBRE EL MESOLÍTICO Y EL NEOLÍTICO... 297 SPAL 9 (2000) 2.2. Las dataciones de Botiquería dels Moros y de Costalena Enoctubrede1975,concluidasnuestrascampañasdeexcavacióndelbienio1974/1975enBotiqueríadels MorosyCostalena,enviamossendasmuestrasparadataciónC14a J.EvindelLaboratoiredeRadiocarbone delaUniversidadClaudeBernarddeLyon:recibimossusresultadosenmayode1976.Lamuestradecarbones deunhogardelnivel2deBotiqueríaentrególaprimeradataciónabsoluta(Ly.1198)delcomplejogeométrico del Epipaleolítico del ámbito mediterráneo peninsular y se publicó inmediatamente (Barandiarán 1976). LafechacióndefragmentosóseosdeCostalenaresultóinviable:“peseatodosnuestrosesfuerzosnohemos podido obtener resultado de la muestra de Costalena niv. c3 pues era demasiado pequeña la cantidad de esos huesos, estaban parcialmente quemados y ya no conservaban más materia orgánica (colágeno) por lo que aunque, en general, preferimos efectuar las medidas sobre huesos, pienso que en el caso de este yacimiento sería preferible datar carbones de madera” (J. Evin in litt. 04.05.1976). Diez años más tarde, preparando la memoria sobre Costalena y para compensar aquel intento fallido dedatacióndehuesos,pretendimosaportarloscarbonesquesugeríaJ.Evin:tampocopudimosreunirentre las tierras retenidas del nivel c3 la mínima cantidad necesaria para un análisis radiocarbonométrico convencional pues los hogares incluidos en la estratigrafía del abrigo (evidentes por la acumulación de bloquesquelosestructurancercandomanchasmuynegrasdetierra)sólohabíanentregadounpolvocenizoso muy fino con partículas mínimas de huesos quemados. Optamos, por ello, por aportar otra nueva muestra de huesos (que en octubre de 1985 confiamos a W.G. Mook del Centrum voor Isotopen Onderzoek de la Universidad de Groningen para datación por C14-convencional) conseguida reuniendo muchos pequeños fragmentos óseos quemados (160 trocitos en total, con un peso conjunto de 95 gr.) procedentes de un área deunmetrocuadradoenuntramodeciertoespesor(nomásde30cm);sudatación(GrN.14098)comunicada en febrero de 1987 fue publicada en la monografía sobre el yacimiento (Barandiarán y Cava 1989: 126). Porfin,en1998,aprovechandolasposibilidadesdelaanalíticaC14poracelerador,seleccionamosentre losrestosóseos delascampañas de1974y1975depositadosenlosMuseosdeTeruelyZaragozaseismuestras que se enviaron a J. van der Plicht del Centrum voor Isotopen Onderzoek de Groningen. En abril de 1999 recibimos las fechas correspondientes a los niveles 2, 4, 6 y 8 de Botiquería (respectivamente análisis GrA.13265,13267,13268y13270)yc3yc2deCostalena(GrA.10949y13264):hastaahoraestabaninéditas. Los costos de este programa de análisis han sido subvencionados con cargo al proyecto de investigación dela UniversidaddelPaísVasco(UPV.155.130-HA116/97)sobre“ExplotacióndelmedioenelPleistoceno superior/Holoceno:sitios,equipamientoypaisaje”concedidoalosfirmantesdeestetexto.Subuentérmino sólohapodidollevarseacabograciasalaexcelentedisponibilidaddelosresponsablesdelosmuseosenque depositamos en sudía los materiales de ambos yacimientos: el Dr. Miguel Beltrán (Director)en el Museo de Zaragoza donde están los efectivos de Costalena y don Jaime Vicente Redón (Director) y doña Carmen Escriche Jaime (Conservadora de la Sección de Documentación) en el Museo Provincial de Teruel donde se hallan los de Botiquería dels Moros. LasseisdatacionesC14/AMS(cuatrodeBotiqueríaydosdeCostalena)queahorapresentamosofrecen, juntoalasdosanteriormenteconocidasdeambossitios,unbastanteprecisocuadrodereferenciacronológica. Las datas se ofrecen en fechas C14 BP y, entre paréntesis, calibradas según el programa Ox. cal. (Stuiver y Reimer 1993). En Botiquería dels Moros de abajo arriba se han datado: — elnivel2en7600±50añosBP(=6456a6386cal.BC;dataciónGrA.13265)sobreunfragmentomedial de metápodo de ciervo de 8,23 gr. de peso (sector 3 del cuadro 1F en semitalla -178/-173; extraído e inventariado el 29.06.1974 con sigla BM.1F.178.523); ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.16
298 IGNACIO BARANDIARÁN / ANA CAVA SPAL 9 (2000) — el nivel 2 en 7550±200 BP (=6553 a 6166 cal. BC; análisis Ly.1198), datación producida en 1976 (ypublicadaenBarandiarán1976)sobreunamuestradecarbonesdemaderacontenidosenunhogar del cuadro 1H (fue excavado y retenidos sus carbones el 25.06.1974). —el nivel 4 en 6830±50 BP (=5702 a5623 cal. BC; análisis GrA.13267) sobre un fragmento de hueso demamíferode8,12gr.depeso(sector3delcuadro1Fensemitalla-142/-137;extraídoeinventariado el 26.06.1974 con sigla BM.1F.142.548); — el nivel 6 en 6040±50 BP (=4994 a 4900 cal. BC; análisis GrA.13268) sobre un fragmento de hueso demamíferode11,99gr.depeso(sector2delcuadro2Gensemitalla-120/-115;extraídoeinventariado el 27.06.1974 con sigla BM.2G.120.69); —el nivel 8 en 6240±50 BP (=5252 a 5204 cal. BC; análisis GrA.13270) sobre un fragmento de hueso demamíferode17,19gr.depeso(sector2delcuadro1Gensemitalla-95/-90;extraídoeinventariado el 21.06.1974 con sigla BM.1G.95.63). En Costalena se han datado: —la parte media a alta del nivel c3 en 6310±170años BP (=5384a 5065 cal. BC; análisis GrA.10949) sobre una muestra muy pequeña (cinco trocitos con peso total de 3,14 gr.) de huesos de mamíferos (procedentesdelsector9delcuadro9Mensemitallas-408/-404y-398/-394,extraídos einventariados el 02.10.1975 con sigla Co.9M.408.2037 a 2040); — lapartemásaltadelnivelc3en6420±250BP(=5528a5195cal.BC;análisisGrN.14098)(yapublicada en Barandiarán y Cava 1989.126) sobre una muestra de abundantes pequeñas esquirlas óseas (160 fragmentosconpesototal de95gr.queprocedendevariossectoresdelcuadro9Mencotas-387/-350 y -374/-338 y fueron extraídos el 01.10.1975); — la parte media del nivel c2 en 5480±50 BP (4360 a 4314 cal. BC; análisis GrA.13264) sobre una muestra de una docena de trocitos de huesos de mamíferos (de 6,32 gr. de peso; sectores 1, 2 y 3 delcuadro7Oensemitalla-280/-278,extraídoseinventariadosel28.06.1975consiglaCo.7O.398.408). Como es habitual,los laboratorios quehan producidolas dataciones hanopinado sobre la significación de las muestras y el valorde sus resultados. En los casos de las dos dataciones por C14 convencional, tanto el laboratorio de Lyon como el de Groningen que fecharon, respectivamente, la muestra de carbones de BotiqueríaydehuesosdeCostalena(Ly.1198yGrN.14098)consideraronsuficienteslas muestras,innecesarias lascorreccionesdeedadyadecuadoslosresultados.TampococrearonproblemasallaboratoriodeGroningen nielprocesadonilosresultadosdelosanálisisdehuesosdeBotiqueríayCostalenaporC14-AMS(GrA.10949, 13264,13265,13267,13268y13270),salvoenelcasodelnivelc3deCostalena(GrA.10949)quefuedado conlareservadeque“sumuestraeramuypequeña(inclusoparaAMS)”(J.vanderPlichtinlitt.13.04.1999) Sendos ligeros décalages se advierten entre dataciones de niveles inmediatos: una inversión (6040±50 y 6240±50) en la secuencia de fechas C14-AMS de los niveles 6 y 8 de Botiquería (GrA.13268 y 13270) y otratambiénreducida(6310±170y6420±250)entrelasdeC14/AMSyC14/convencionaldelaspartesmedia a alta y más alta del nivel c3 de Costalena (GrA.10949 y GrN.14098). Reconocemos que en ambos casos ellapsodedistanciatemporal(doscientosañosenBotiqueriaypocomásdecienenCostalena) quemediaentre losparesdedatasnoesexcesivoypuedesinexcesivadificultadserasumidoporlaoscilacióndeprobabilidad del ámbito de las medidas que, de cierto, resulta bastante amplio (±170 y ±250) en el caso de Costalena. Más aún recordaremos, para justificar el mínimo desfase en el caso de Costalena, la propia inseguridad dellaboratoriosobre ladata GrA.10949 (cuya muestra era“muy pequeña”)yla composiciónquehubimos de hacer en la GrN.14098 (por falta de cantidad suficiente de muestra) agrupando numerosas esquirlas menores procedentes de cierta extensión y profundidad del depósito del abrigo. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.16
A PROPÓSITO DE UNAS FECHAS DEL BAJO ARAGÓN: REFLEXIONES SOBRE EL MESOLÍTICO Y EL NEOLÍTICO... 299 SPAL 9 (2000) NohasidoposibleaumentarlasdatacionesdeCostalena,puesnoconseguimoslocalizarenlosdepósitos del Museo de Zaragoza (pese a la diligencia y colaboración de su Director) alguna de las cajas donde se hallaban parte de los huesos del sitio y que, al parecer, habrían podido quedar traspapeladas con/entre las del depósito de Velilla de Ebro (anexo al Museo capitalino). Ese lote de fechas de Botiquería dels Moros y de Costalena se completa con diez más (tres del Pontet, una del Llop, tres de Ángel, dos de Los Baños y una de Alonso Norte). —En el abrigo del Pontet se han datado (Mazo y Montes 1992) el nivel e en 7340±70 BP (=6214 a 6110 cal. BC) (GrN.16313), el nivel c inferior en 6370±70 BP (=5340a 5256cal. BC) (GrN.14241) y el nivel b en 5450±290 BP (=4600 a 3961 cal. BC) (GrN.14240). — El nivel d de la cueva del Llop ha entregado una datación (información personal de C. Mazo) en 4220±340 BP (=3337 a 2450 cal. BC) (GrN.14242). — En Ángel se data (Sebastián 1988) la unidad 13 en 8210±210(=7487 a 6999 cal. BC) y 8150±70BP (=7258a7168cal. BC) (GrN.15519 y15520),yla unidad8inferior en8060±270BP(=7293a6616 cal. BC) (GrN.15518). —En los Baños de Ariño el nivel 1 ha entregado la fecha de 7840±100 BP (=6726 a 6533 cal. BC) (GrN.24299) y el 2 la de 7570±100 BP (=6461 a 6349 cal. BC) (GrN.24300) (Utrilla 2000). — Finalmente, el único nivel de ocupación de Alonso Norte se dató en 4600±160 BP (=3517 a 3095 cal. BC) (GaK-13877) (Benavente y Andrés 1990). —MientrassereconoceimposiblelafechacióndeSecanspor“inexistenciaderestossusceptiblesdeser datados por C14” (Rodanés, Tilo y Ramón 1996: 75) parece que, en lógica, deben ser rechazadas por demasiado jóvenes las dataciones del Llop y de Alonso Norte. LasdatacionesahoraobtenidasenlosabrigosdeBotiqueríaydeCostalenapermitenconfirmarlasecuencia ya sugerida por las fechaciones anteriores y, a la vez, aportar algún detalle que nos parece de interés. En resumen, se puede afirmar: —que la ocupación geométrica más antigua se perfila en un lapso temporal uniforme y, en muchos casos, se instala sobre otra previa de denticulados o macrolitos. — que la aparición de la cerámica enestas estratigrafías es tardía: no aparece hasta el últimotercio del séptimo milenio, y las técnicas de domesticación del medio lo hacen aún más tarde. — que existe una fase de transición entre lo más propiamente mesolítico y esas primeras cerámicas que,sienalgunosabrigossedepositósinsolucióndecontinuidadrespectoalasinfraysuprayacentes (Costalena) o no pudo datarse (Secans), en Botiquería ha sido perfectamente aislada en su nivel 4. Elinterésdeesteconjuntoradicaenlapresencia enéltantodetriángulosdedosladoscóncavos,(parecidos a los de la fase Cocina II) como de triángulos de retoque en doble bisel (de la fase Cocina III), técnicaqueconsideramosindicadoradelaneolitizaciónentodalacuencadelEbrodonde,habitualmente,aparecedemodosimultáneoalascerámicasmásantiguas.Ladataciónde6830±50BPsupone unaaltaantigüedadparaestenivel4deBotiqueríaquenoesdemasiadogrueso(entre20y6centímetros según Barandiarán 1978: 82) y, por tanto, para el inicio palpable del proceso de neolitización en el asentamiento. Reivindicamos la fecha como válida por varios motivos: a) lamuestraconsistíaenunúnicohuesodemamífero,porloquedebendescartarseresultadoshíbridos como los que se pueden aducir para muestreos más extendidos; b) la ocupación de origen se individualizó fácilmente de las anterior y posterior por mediar entre ellas sendos depósitos prácticamente estériles (respectivamente los niveles 3 y 5); y c) enlamemoriadelosresultadossóloseconsiderancomooriginariosdenivelesparticularesaquellas piezas que no presentanninguna duda de adscripción; pues, cuando no se dieron las condiciones ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.16
300 IGNACIO BARANDIARÁN / ANA CAVA SPAL 9 (2000) idóneasderecuperación(ensectoresalteradosdelyacimiento),losmaterialesseadscribensiempre anivelesgenéricosynosetomanenconsideraciónnienlacaracterizacióncualitativanicuantitativa de los lotes claramente diferenciados. 3. LAS CONSTATACIONES Señalamos, de entrada, que los datos hoy disponibles sobre el tiempo y espacio interesados: —provienenentodosloscasosdeestratigrafíasacumuladasalamparodeviserasoformacionesrocosas; —se asientan fundamentalmente en las tres secuencias de mayor amplitud cronocultural (Botiquería, Costalena y Pontet) que se completan con los de los otros depósitos estratificados; — yresultan–comoentantosotrossitios–deficitariosyaquepensamosquelaconservacióndebastantes delosrestosinicialeshasidomuydeficiente,provocandoladesaparicióndecasitodoslosdenaturaleza orgánica (industrias óseas, fauna, macrorrestos vegetales y, en algunos casos, incluso polen). Pese a ello, en ese conjunto de datos –heterogéneos y no tantos como se quisiera– se asientan las varias perspectivas de información y el esfuerzo de interpretación con que se esboza un cuadro de situaciones culturalessucedidasdesdeelEpipaleolíticogenéricoalNeolíticoavanzado.Podemos,conciertaseguridad, empezaradefinirlaconformaciónbásicadeunpaisaje,elequipamientocomúnenutillajelíticodeaquellos grupos y un amplio abanico de recursos de explotación (la caza de especies terrestres, la pesca de peces enlosríosinmediatosalosasentamientos,olarecolección/utilizacióndelosrecursosvegetalesdelentorno). 3.1. La evolución industrial y su cronología Laindustrialíticarepresenta,condiferencia,elconjuntodemásentidaddelorecuperado:faltalaindustria óseaylacerámicaessiempreescasaaunquediversadesdeelpuntodevistadecorativo.Porelloladinámica interna del equipamiento lítico ha servido de base referencial para reconocer situaciones sucesivas que, partiendodecaracterizacionestecnotipológicas,sehanasentadocomo“fasesculturales”diferenciablesen los yacimientos en cuestión. En un principio se utilizó como base comparativa la secuencia expuesta por J.ForteaparalacuevadelaCocina(DosAguas,Valencia)(Fortea1971y1973):asíseadvierteespecialmente en la contextualización de Botiquería dels Moros, la primera de las estratigrafías espesas cuyo estudio se abordó de forma amplia (Barandiarán 1978). Pronto, la intensificación de la investigación y la riqueza de algunosyacimientosbajoaragonesespermitióampliareneltiempoyenriquecerinternamenteaquelmodelo de referencia, a la vez que dotarlo de un elenco coherente de dataciones. DejandodeladolasconocidassecuenciasdelPaleolíticomedio,sedebeapuntarlapresenciaesporádica degrupossuperopaleolíticosqueocuparondistintascavidadesdelaregión:losTorosdeCantavieja(Utrilla yÁlvarez1985)ounniveldebasedelabrigodeÁngel(Utrilla2000)ambosenlacuencaaltadelGuadalope. Sinembargo,lapresenciahumanacontinuadaenlosasentamientosenabrigooalamparodebancosrocosos se inicia, en el Holoceno, a partir del noveno milenio BPyse concreta encinco fases, de más antigua a más moderna, que se completan con el cuadro adjunto de dataciones C14 en años BP de que ahora disponemos (figura 2): Fase A: se ha dado a conocer reiteradamente en la bibliografía como dotada de conjuntos pertenecientes a unEpipaleolíticogenérico,de caráctermacrolítico o “campiñoide” (BarandiarányCava1985: 84-85), sin queningunodeestostérminosllegueaconvenceratodos.Ofreceunaindustriaescasamentelaminar,basada ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.16
A PROPÓSITO DE UNAS FECHAS DEL BAJO ARAGÓN: REFLEXIONES SOBRE EL MESOLÍTICO Y EL NEOLÍTICO... 301 SPAL 9 (2000) enútilessobrelascasavecescarenadasyrelativamentegrandesqueseutilizancomobaseparalafabricación de, sobre todo, denticulados y raederas y, en menor medida, de perforadores y de raspadores. En algunos asentamientossepresentaenestadocasiexclusivo–unidades13y8inferiordeÁngel,nivel1delosBaños–, pero en otros se combina con una débil utilización de elementos laminares –Costalena d–. Los niveles i y g en la base de la secuencia de Pontet, que entregaron pocos materiales, se han atribuido a un estadio “no geométrico” o “con macrolitos”. Las dataciones C14 de Ángel y los Baños sitúan esta fase en el Bajo Aragón entre el último tercio del noveno y el primero del octavo milenios BP, según las fechas extremas de 8210±210 en aquel sitio y 7840 en éste. Esta solución tecnotipológica, explicable sin duda a través de argumentosdefuncionalidad,seprolongaráeneltiempoperdurandoensituaciones cronológicasyculturales posteriores. Fase B: se caracteriza por una introducción masiva de utensilios geométricos obtenidos a través de una tecnologíalaminardepuradaynotablementeestandarizada.Enestemomentosonpreferenteslostrapecios de retoque abrupto que utilizan la técnica del microburil de forma masiva como técnica para fracturar los soportes,esbozandoya laoblicuidaddelas truncaduras queconformaránestosgeométricos.Los “típicos” niveles de esta fase son: el 2 de Botiquería, la mayor parte del c3 de Costalena, el e de Pontet, los 8 medio y superior de Ángel, el 2 de los Baños de Ariño. Inaugura el Mesolítico pleno de carácter geométrico del Bajo Aragón que, en su momento, se tipificó a partir del conjunto I de la levantina cueva de la Cocina. Las dataciones disponibles (procedentes de Botiquería, Pontet y los Baños) resultan muy coherentes entre sí y llamativamente concentradas en el tiempo, en el tercio central del octavo milenio BP. FaseC:representa,enelprocesodeevoluciónindustrialdelBajoAragón,lacoexistenciaenalgunosniveles de elementos materiales de aparente distinta filiación cultural: por tanto, esta situación ha de considerarse comopropiadelMesolíticofinalensutransiciónhaciaelNeolíticoyserastreadeformavariaenlosdiferentes asentamientos. Se conforman ahora los niveles 4 de Botiquería, c inferior de Pontet, IIb de Secans y la partesuperiordelc3deCostalena.Mayoritariamenteseproduceunaprogresivasustitucióndelostrapecios por los triángulos, manteniéndose todavía el retoque abrupto como el preferente en su conformación y la técnica del microburil para el troceado de las láminas; aparecen en varios asentamientos triángulos de dos ladoscóncavosyespinacentralporloqueseharelacionadoconlafaseIIdeCocina.Sinembargo,elementos “indicadores”deunafaseneolíticasehacenahorapresentes enalgunossitios:cerámicas(unospocostrozos lisosyotrograndeinciso)enPontet,triángulosderetoquesimplebifacial(oendoblebisel)yunperforador en lámina tipo “taladro” en Botiquería. Las fechas disponibles para ubicar esta fase se extienden en un lapso de tiempo de cerca de medio milenio: mientras que las de Costalena y Pontet apuntan hacia el tercio central del séptimo milenio BP (entre 6420±250 una de Costalena y 6370±70 la de Pontet) en Botiquería seremontaal6830±50BP;yresaltamosesteespaciodelosquinientosañosC14quemedianentreladatación del Mesolítico más tardío (ya con algunas evidencias de industria lítica de atribución neolítica) y la de las cerámicas más viejas controladas en el Bajo Aragón. Fase D: ofrece la formalización de una industria microlítica compuesta por triángulos y cada vez más segmentosqueseránconformadospormedioderetoqueendoblebiselyconundescensomuysignificativo del recurso a la técnica del microburil en su fabricación. La cerámica se extenderá ahora a todos los asentamientosconocidosyconunavariabilidaddecorativamuymarcada(impresionescardiales,degradina dentadaydepunzón,incisiones,plásticas decordonespreferentementelisosademásde,enlógica,cerámicas completamentelisasoconincisionessimplesenellabio).Sucalificacióncomoestadioplenamenteneolítico es controvertida pues son pocos y tardíos los argumentos de matiz económico que acompañan a estas evidencias. Los niveles afectados son los 6 y 8 de Botiquería, los c2 y c1 de Costalena, los c superior de ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.16
308 IGNACIO BARANDIARÁN / ANA CAVA SPAL 9 (2000) a menudo, y especialmente durante la invernada, los bosques del piso inferior siempre que la presencia del hombre no se lo impida. En las zonas más intensamente prospectadas –los cursos medios de los ríos Matarraña y Algás, por ejemplo–sereconocenaltasconcentracionesdesitiosocupados:aquísedandentrodeunáreacuyadistancia máxima entre extremos no supera los 15 km las secuencias largas de Botiquería, Pontet y Costalena y ocupaciones puntuales de Secans, Serdá, Sol de la Piñera, además de sitios localizados pero no excavados como el abrigo Ahumado y otras citas menos concretas. El equipamiento y las secuencias paralelizables impulsanalreconocimientodeunadensidaddepoblaciónnotablequesesirvedeunequipamientoparecido y desarrolla comportamientos similares que permiten definir un “modelo” propio. La potencia de algunas estratigrafías y la secuencia de las dataciones absolutas obtenidas sugieren que los sitios fueron visitados reiteradamente a lo largo del tiempo. Existía pues una tradición arraigada en la explotación de determinados territorios y, lógicamente, de ocupación de unos refugios idóneos por sus condicionesdehabitabilidadoporsusituaciónestratégicasobrelosparajescircundantes.Lacomprensión de esos comportamientos, por lo visto a partir de las muestras recuperadas y la metodología de identificación/explicación que llegamos a (o hemos sabido) desplegar, habría de responder a varios interrogantes: ¿estamosanteunapoblaciónfijaosóloestacional?,¿habitansiempreenelmismoabrigooárea geográfica restringida u ocupan rotativamente varios abrigos más o menos próximos?, ¿dónde se encuentran estos otros asentamientos? Entreotras,sehanplanteado(RodanésyRamón1995:114)tresposibilidadesdeexplicacióndelosyacimientosenrelaciónconlaexplotacióneconómicadelmedioparaevitarunrápidoagotamientodelosrecursos: la primera consistiría en considerar a toda la zona como lugar de asentamiento estacional dependiente de otrofocoexterno;lasegundacontemplaríalaadopcióndeunsistemarotatorioduranteperiodoscortosdemodo que se alternara la ocupación de los distintos abrigos a medida que se agotaban los recursos de sus áreas de explotación inmediata; la tercera, por fin, aceptaría la posibilidad de continuidadocupacional en cada uno delosasentamientossuponiendounamayorceleridadenelagotamientodelosrecursosquedeberíasuperarse conlaintroduccióndesistemaseconómicosdeproduccióndealimentos,hechoqueseobserva(segúnellos, a nosotros los datos no nos parecen determinantes) –aunque sea de forma leve– a partir del Neolítico. Nuestra opinión al respecto matiza varios deesos conceptos, asegurando, al menos: a) que cada unidad dedepósito(lasquehayaenelinteriordecadaniveloestrato)secorrespondeconunasentamientotemporal (coincidente con estaciones del año o no) en ese lugar; b) que se ha de reconocer, por tanto, que cada una deesasunidadesdedepósitodebearticularsecon(mejorque“dependerde”)otrasdentroofueradelpropio Bajo Aragón; y c) que, con los registros arqueológicos actuales, no somos capaces de definir cuál es el grado de interrelación entre los diferentes asentamientos del propio Bajo Aragón. 3.4. Mesolítico y Neolítico del Bajo Aragón en su contexto de la cuenca del Ebro Ladiferenciaenelenfoquedelainvestigaciónenlasdiversasregionesdeesteextensoterritorio,derivada sin duda de la parcelación de los espacios en relación con proyectos concretos de investigación, que se constataba hace algún tiempo, se está reduciendo en los últimos años. LasperspectivasdeconocimientoamedioplazosonaltamenteesperanzadorasparalacuencadelEbro,una delas zonaspeninsularesdondesepodrándefinirbienlasformasdevidadelosúltimoscazadores/recolectores ysuprocesodecambiohaciasituacionesneolitizadas.Aunquelaprovisionalidaddelosdatosahoramismo disponibles(hayunbuennúmerodeyacimientosexcavadoshacepocotiempooenprocesodeexcavacióny aún no publicados en profundidad) sigue dificultando todo trabajo de síntesis y exige de cualquier intento ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.16
A PROPÓSITO DE UNAS FECHAS DEL BAJO ARAGÓN: REFLEXIONES SOBRE EL MESOLÍTICO Y EL NEOLÍTICO... 309 SPAL 9 (2000) deteorizaciónsobremodelosdecomportamientodelosprehistóricoslaflexibilidadnecesariaparairacomodándose a los datos que constantemente se renuevan y amplían. Cuandosistemáticamenteseprospectanzonasdeterminadasseobtienenidentificacionesdesitiosquevan colmando muchos de los “vacíos” de los mapas de distribución de yacimientos. En la provisionalidad del conocimiento–queahoramismoseestádesarrollando–noestamosdeacuerdoconlainterpretacióndetales vacíos (Martí y Juan Cabanilles 2000) como indicadores de que en el Epipaleolítico se haya de reconocer “unabajademografíaparalaPenínsula”,por“estarmuydesigualmenterepartida”e,incluso,por“unadiscontinuidad en el poblamiento, una separación entre los grupos de los distintos territorios”. La experiencia acumulada por los equipos de investigación de la cuenca del Ebromuestra lo ficticio yprovisional de tales vacíosylorelativodelasupuestabajademografía:respectoaloprimero,hayyaasentamientosmesolíticos en el Alto Aragón (Forcas II oPeña 14 de Biel) que empalman prácticamente con los reconocidos de antes en la Navarra prey pirenaica (Padre Areso, Zatoya o Aizpea); respecto a lo segundo, la intensificación en las prospecciones muestra redes bastante densas de localizaciones que permiten asegurar un alto grado de ocupación del territorio: p.e., en Álava y la inmediata Navarra media occidental donde se conocen hoy en un área de menos de 100 km2ya seis asentamientos con niveles meso/neolíticos (Alday 2000: 106). A modo de ensayo –y a partir de las limitaciones y provisionalidad de los datos, que hemos recordado– intentamos de nuevo describir los sucesos y cambios culturales que se aprecian en la cuenca del Ebro a lo largodetresmilenios(aprox.decomienzosdelnovenoacomienzosdelsextoencronologíaC14BP)siguiendo elmodelodeinterpretaciónutilizadoreiteradamenteporquieneshanabordadoeltemadeformamásgeneral (Utrilla, Cava et alii 1997; Utrilla 2000) o en particular hacia una fase cultural (Cava 1994) o a un área más restringida (Alday 1995 y 2000). Ladiversidadregionalenunespaciotanextensosemanifiestaenbastantesocasionesypuedeexplicarse en razón de la proximidad de las diferentes agrupaciones de yacimientos controlados (en el Bajo Aragón, en el Alto Aragón, en el Pirineo navarro, en Navarra media-Álava) con respecto a las áreas externas que han podido influir en cierto modo sobre esas agrupaciones territoriales, suscitando relaciones o, incluso, generandolasmismasocupaciones.Estadiversificaciónseproducedeformaparcial,afectandoalosritmos de la evolución en cuanto a su cronología y, en especial durante las fases recientes del proceso (final del Mesolítico e inicios del Neolítico), a la variabilidad tipológica del equipamiento material. La base de partida es muy similar en toda la cuenca del Ebro, produciéndose una ocupación habitual, similaraladescritaparaelBajoAragón–enabrigosubicadosenvallessecundariosconampliasposibilidades deexplotación diversificada–, quesetraduce enla formación de nivelesdedenticulados(omacrolíticos) en un lapso temporal que se extiende durante casi un milenio (según las fechas extremas de Forcas Ib en 8650±70ydeKanpanoste GoikoaIII inferioren7620±80) y ofrece una cierta mayor antigüedadenel Alto Aragón y en el Bajo Aragón que en el oeste de la cuenca. A los niveles conocidos de esta fase cultural en elBajoAragón,habráqueañadirlosIbdeForcasIIybdePeña14(Biel)enelprepirineoaragonésylosIVde Mendandia,IIIinferiordeKanpanosteGoikoayVdeAtxosteenTreviñoyMontañaAlavesa.Esproblemática suarticulaciónconestadiosculturalesoindustrialesanteriores,puessontodavíapocosydispersoslosniveles queenlazaríanelPaleolíticoterminalconestasituación.Todohacesuponerqueesésta–lafasededenticulados o macrolítica– la primera ocupación relativamente densa del espacio interior de la cuenca del Ebro y que sigue unos parámetros –en cuanto a elección y estructuración de los asentamientos y de los territorios de explotación–quedespuéscontinuaránvigentespuestoque,enlamayoríadelossitios,supondránlosniveles con este equipamiento la base de una secuencia estratigráfica continuada. Losnivelesanterioreseneltiempopresentanunaindustriacaracterizada,desdeelpuntodevistatipológico, por las puntas y laminitas de dorso. En las cuevas de Abauntz y de Zatoya considerábamos sus respectivos nivelesdyIb(fechadosamediadosdeldécimomilenioelprimeroyenelúltimoterciodelnovenoelsegundo) como la liquidación del previo Paleolítico terminal y sin continuidad inmediata (se reconocen evidentes ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.16
310 IGNACIO BARANDIARÁN / ANA CAVA SPAL 9 (2000) hiatusenlas secuenciasrespectivasdeambascuevas)conlosnivelesposteriores,dedataciónyaneolítica. Lamismasituaciónserepiteenelcentrodelacadenapirenaicaenlosniveles 9y7deForcasI(endiscontinuidad estratigráfica con respecto al paquete sedimentario de Forcas II) y en Parco (datados en 9715±75 y 9360±140los dos del primer sitioy en 9290±670 el segundo). En la base de algunos abrigos que después desarrollarán una secuencia prolongada de ocupaciones meso-neolíticas –como Mendandia, Montico de Charratu y Fuente Hoz en el oeste de la cuenca, Peña 14 en el Alto Aragón y Ángel en el Bajo Aragón– se detectantambiénnivelesdedorsossinocupaciónprevia;detodosellos,porahorasóloconocemosladatación deldeMendandiaen8500±60ysenoshace todavíadifícil calibrarelgradodecontinuidad/discontinuidad entre esas situaciones con dorsos y las suprayacentes de denticulados. EnCataluñasedetectandesdecasilosiniciosdelHolocenoasentamientosconunadiversacaracterización industrial: unos, de aspecto sauveterroide, con una base microlítica de abundantes segmentos y triángulos pigmeosobtenidospormediodelatécnicadelmicroburil:Filador,BalmaMarginedaoabrigodelGai,cuyo iniciosepuedesituaralgoantesdeliniciodeldécimomilenioconperduraciónhastamediadosdelnovenoBP (GarcíaArgüelles,NadalyFullola1999:82).Yotros,unpocomástardíosperoparcialmentecontemporáneos de los anteriores en su fase final, con industrias masivas sobre cantos de materias primas de peor calidad (autóctonaseinmediatasalsitio):FontdelRos,RocdelMigdiaoSotaPalou,cuyacronologíasedetermina alolargodetodoelnovenomilenioBPyquepresentanciertasconcomitanciasconlosnivelesdedenticulados omacrolíticosdelacuencadelEbro.Derivandoestosconjuntosdeutensiliosmasivostambiénporelsurde Francia,constituyenuna faciesindustrialque,segúnrecientesinterpretaciones,seríaelreflejodeunavariabilidad“estratégicaysituacional”basadaenunacomplejainteraccióndediferentesfactorescomolasactividades llevadasacaboenelsitio,laduracióneintensidaddelaocupación,lasrestriccionesimpuestasporlamateria prima disponible, la estacionalidad –verano/otoño– en el aprovisionamiento de alimentos, etc... (Pallarés yMora1999:66-67).Apoyandoestatesisnorupturistaentreamboslotesindustriales–ofacies–losnivelesIIb y IIadel sector exterior de la alicantina cueva deTossal de la Roca presentan situaciones intermedias entre esas dos variantes industriales ya que, sobre una base de denticulados y de “algunas piezas macrolíticas de caliza”, hacen su aparición los elementos geométricos (segmentos, triángulos y piezas de dorso curvo) con dataciones de entre fines del décimo y fines del noveno milenios BP (9150±100 y 8530±90 en IIb, y de 8350 y 8050±120 en IIa) (Cacho et alii 1995: 85-87 y 93). La irrupción masiva de los geométricos –de base trapecial en un primer momento– es también un fenómenogeneralizadoyhomogéneoentodalacuencadelEbro.Pero,curiosamente,elritmocronológico de su introducción se invierte respecto a la de la fase anterior: así, y talcomo seha señaladorepetidamente (Cava1994:73,Utrilla,Cavaetalii1998:176-177oUtrilla2000),algunosabrigosdeloestedelacuencapresentan dataciones que remontan al primer tercio del octavo milenio, como la base de Aizpea I, el nivel d delaPeñaoelIIIdeFuenteHoz(ésteconpocasreferenciasbibliográficas).Entretanto,enelesteelarranque de esa facies se sitúa en el tercio central de ese milenio (niveles 2 de Botiquería y 2 de los Baños en el Bajo Aragónya de Peña 14 deBielenel Prepirineo),prolongándose esa situación ensuúltimotercio(niveles II de Forcas y e dePontet). Esta secuencia cronológica del sector oriental de la cuenca del Ebro debe ponerse en relación con los todavía pocos niveles de esas características datados en el sector central del ámbito mediterráneo peninsular: por ejemplo, el I del sector exterior de Tossal de la Roca (en 7660 y 7560±80) (Cacho et alii 1995) y los estratos II y III de la Falaguera (en 7410±70) (García Puchol y Aura 2000). Lasuperposicióndecronologíasentrelosdosestadiosreseñados (lasmásrecientesdeldedenticulados y las más antiguas del de trapecios abruptos) y la presencia de bastantes piezas denticuladas en niveles conyaintensageometrización(asíenlafaseAizpeaIyenlosniveles2deBotiquería,IIIinferiordeMendandia, o I de Tossal de la Roca, por ejemplo) son hechos que se van reconociendo: permiten, por un lado, establecerinteraccionesentreambasfaciesy,porotro,basaresadiversidadtecnotipológicamásennecesidades funcionales que en dualidades culturales. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.16
A PROPÓSITO DE UNAS FECHAS DEL BAJO ARAGÓN: REFLEXIONES SOBRE EL MESOLÍTICO Y EL NEOLÍTICO... 311 SPAL 9 (2000) LaúltimafasedelMesolítico–laquepodemosconsiderarcomotransicional porsignificarsesiemprecomo lapreviaalaaparicióndelosprimerossíntomasdeneolitización–presentadiferentessolucionesindustriales detectables,comoeshabitual,enlolítico.Atribuiríamosestadecantacióndiferencialalavariabilidadenla procedenciadelosestímulosneolitizadoresqueincidiránsobrelauniformebasegeométricaanterioraunque todavía ahora sean apenas palpables. Determinamos la diferenciación entre: a) ungrupodeadscripciónmediterráneacuyacaracterísticamásaparente,porgeneralizada,eslapresencia detriángulosdeespinacentral(tipoCocina)queseextiendeporLevanteyporelsectororientaldela cuenca del Ebro. La presencia de una plaqueta con decoración geométrica en el nivel IV de Forcas, muy similar a las de la fase II de Cocina, evidencia una común concepción artística o simbólica, ademásdeartefactual,enunamplioterritorio.RemontándoseaunacronologíamuyantiguaenelAlto Aragón, de fines del octavo milenio según la fechación orientativa de Forcas (7090±340), presenta, como ya se indicó en su lugar, una larga perduración en el tiempo en el Bajo Aragón (desde la data de6830±50deBotiquería4hastalade6310±170delapartesuperiordeCostalenac3),introduciéndose yaaquívarioselementosqueseráncaracterísticosdeposterioressituacionesneolitizadascomolosgeométricosdedoblebiselenBotiqueríaolascerámicasmásantiguasdePontet.MientrasqueenForcas estaetapatieneunacronologíamuypróximaaladesusnivelesconcerámica,enelBajoAragón(con fechaunpocomásrecientequevamuybienconlapresenciadealgunoselementos“neolíticos”ensu industrialítica)ladistanciatemporalquemediaentreambassituacionessedilataconsiderablemente: ¿podríamos pensar en algún tipo de abandono o intermitencia en la ocupación de los sitios?; de momento, la disposición de una sola fecha nos obliga a ser cautos en la emisión de hipótesis, y b) ungrupodemásclara referenciacontinental queafectaríaalosasentamientoslocalizadosensituación más próxima al cordal pirenaico. Las armaduras, frecuentemente de perfil triangular, con retoque inversoosimpleparaadecuarlabaseyalgunaspuntasdedorsotriangularessonlosreferentestipológicosenlolítico,constituyendolafaseIIdeAizpeaelejemplomásválidodeestemodelo(Cava1997: 158)queseextiendeporunterritoriobastanteamplioafectandoagruposestablecidosdesdeelPirineo central (Balma Margineda) hasta el Cantábrico (Kobeaga II o Pareko Landa en la costa vizcaína) (Aguirre, López Quintana y Sáenz de Buruaga 2000). Enestecomplejo,elnúcleodeÁlavaydelainmediataNavarramedia,porsusituacióngeográficaestratégicaenlascomunicacionesentreelcontinenteylaPenínsulaIbéricayentreambientesdeinfluenciamediterránea y el Cantábrico, podría representar un territorio intermedio entre ambas situaciones que sólo podrá ser definido cuando culminen los estudios pormenorizados de yacimientos de tanta entidad como Fuente Hoz, Mendandia o Atxoste. Laneolitizaciónafectadeformadesigual–enintensidadycronología–aesteamplioterritorio.Tambiénse detectan ahora las dos áreasdeinfluenciadiferenciadora: la orientaldonde locardialse impone con mayor omenorfuerzasegúncondicionantesparticularesdenorteasur;ylaoccidentaldondeesavariantedecorativa aparecerásólodeformapuntual(PeñaLarga,Atxoste..)yes,engeneral,tardía,mientrasquelascerámicas más antiguas (aunque por margenno excesivo)presentan otros tipos decorativosmás sencillos (impresos, incisos, plásticos) o son preferentemente lisas. La primera de las áreas del Neolítico en la cuenca del Ebro, representada por los núcleos del Alto y del Bajo Aragón, presenta una problemática diversa. Como se ha relatado ya, los abrigos del Bajo Aragón muestranunagranvariedaddedecoraciones(incluyendosistemáticamentelacardial)enunafasecronológica bastante reciente –del último tercio del séptimo milenio– próxima en el tiempo al de lo epicardial costero. Enesetiempolasactividadesproductorassondifícilesdedetectar(imposibleenlosescasoshuesosanimales) y tardías (las que determinarían directamente intervenciones agrícolas asentadas). Por tanto, parece que ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.16
312 IGNACIO BARANDIARÁN / ANA CAVA SPAL 9 (2000) lafuncióndelosabrigossemantieneenlosmismosparámetrosdeaprovechamientoderecursostantopara estascomunidadescomoparalasanteriores,desarrollándoseporunasyotrassimilaresactividadesbásicas de caza y, posiblemente y en lógica, de pesca y recolección de vegetales. Encontra,enelAltoAragónlasituaciónesbiendiferente,evidenciándoseunaadopcióntempranadelos modosdevidaneolíticos:primerosólodelacerámica,desdelosmismosiniciosdelséptimomileniotalcomo se deriva de los niveles V y VI de Forcas y, poco después, de todo el cortejo de registros que evidencian el arraigo de las actividades económicas productivas según se advierte ya en el nivel VIII de Forcas y desde lasfasesmásantiguasdelaocupacióndelascuevasdeChaves(delnivelIb)ydelMorodeOlvena,datadas enelsegundocuartodelmismomilenio.Laantigüedaddeestecomportamientonosanimaaaceptarlaopción repetidamenteplanteadaporP.Utrillaencuantoalorigeninmediatodelosestímulosqueincidenenlaneolitizacióndelárea,segúnlacualprocederíandeterritoriostranspirenaicosprovenzalesutilizando,lascomunidades que ocupan ambos territorios, las vías naturales que atraviesan el Pirineo oriental por cotas poco elevadas siguiendo el pasillo que diseñan los cursos de los ríos Têt y Segre; la Balma Margineda, a orillas delríoValira,afluentedelSegre,presentaensunivelIIIunasdatacionesmuysimilaresparalaconstatación de una práctica agrícola y ganadera ya reseñable en el registro arqueológico. Laausencia, por elmomento, de dataciones tan antiguas en el litoral de Cataluña y la más complicada comunicación este-oeste entre los inmediatos valles del prepirineo son argumentos que reforzarían tal hipótesis. En el occidente de la cuenca del Ebro la neolitización comienza a manifestarse de forma palpable en el registro arqueológico, salvo alguna excepción que se reseñará, en el último tercio del séptimo milenio, con pocos desfases cronológicos entre unos espacios y otros pero con una variable acogida de las formas económicas productivas, siguiendo el modelo previo de duplicidad de influencias en el territorio: de lo continental, por un lado, y de lo mediterráneo, por otro. Si,porunaparte,unatónicacontinuistageneralizadasetraduceenlaocupacióndelosmismosterritoriosy abrigosqueenlasfasesprevias,inclusosinsolucióndecontinuidadestratigráfica,porotra–ycasialavez– entierrasriojanas,enlas estribaciones montañosasdeambasmárgenesdelEbro(los abrigosdeLosHusos y de Peña Larga en la Sierra de Cantabria y Cueva Lóbrega en la de Cameros), se va afianzando un hábitat neolítico que inaugurará la ocupación de las cavidades rocosas. Loqueahoramismoconocemosnospermiteasegurarquelasprimerasmuestrasdeloneolíticoseconcretan enelequipamientomaterial:lacerámicasiempreacompañadadeloselementoslíticoscaracterísticos(triángulos y, sobre todo, segmentos de doble bisel, algún taladro típico). En 6370±70 (Aizpea III) y 6320±280 (ZatoyaI)sedatanlasprimerascerámicas(lisasyalgunaimpresa)delasestribacionesdelPirineonavarro, fechasqueestánenconsonanciaconlasprimerasmanifestacionesdelNeolíticoaquitano(Roussot-Larroque 1998).Porotrolado,lainfluenciacardialllegahastaaquíenfechasdealrededor6200BPsegúnsededucede lossitiosdePeñaLarga,enRiojaAlavesa,ensunivelbasaloIV(FernándezEraso1997:161)ydeAtxoste, enlasestribacionesmeridionalesdelaLlanada,enunnivelquesesuperponeaungruesopaquetemesolítico previo (Alday 2000: 102).Las recientes y reiteradas dataciones del nivel III superior de Mendandiaa fines deloctavomilenio(en7210±80y7180±45)plantean,sinembargo,unanuevaproblemáticaquedeberáser valorada a fondo con la contrastación de todos los datos arqueológicos que el yacimiento mismo y los de su entorno proporcionen. En todo este ámbito occidental de la cuenca los sistemas económicos de explotación del medio están en consonancia con el entorno de la ubicación de los asentamientos. En la mayoría se siguen practicando actividadesdecazayrecolección,mientrasqueladomesticaciónmásantiguasedocumentaenelnivelIVde PeñaLargaquehaacogidoa“gruposdepastorestranshumantes”conunacabañaganaderavariada,compuesta yaporOvis/Capra,cerdoyvacuno,yqueademáspracticabanlacazaylarecoleccióndevegetalessilvestres (Fernández Eraso 1997: 172-173). ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.16
A PROPÓSITO DE UNAS FECHAS DEL BAJO ARAGÓN: REFLEXIONES SOBRE EL MESOLÍTICO Y EL NEOLÍTICO... 313 SPAL 9 (2000) Frenteaestepanoramabienconocidodeocupacionesdeabrigosycuevas,convienerecordarlasperspectivasabiertasporrecientesidentificacionesdeasentamientosdeairelibre.Sereconocequeelestablecimiento enpequeñasaldeasalairelibresuponeuncambiocualitativodefinitivoenelprogresodelprocesodeneolitización,tantoenlastácticasdeexplotacióndelmedio–yapreferentementeproductoras–comodeestructuración social–gruposmásgrandesycomplejos–;seeligenparaesosemplazamientosterritoriosmenoscompartimentados(enfondosdevallesabiertosoenaltiplanos)cuyoscamposdecultivoseinstalaríanenlasinmediaciones del propio asentamiento. EsteprocesosehavenidosituandotradicionalmenteeneltranscursodelsextomilenioBP,particularmente ensusegundamitadqueescuandoseextenderándeformageneralizadalossitiosdeairelibrearticulándose enredesbastantetupidasquecoincideneneltiempo,especialmenteenlacuencaaltadelEbro,conlaintroduccióndelnuevoritualfunerariomegalítico.Sinembargo,recientesinvestigacionesempiezanareconocer asentamientos de superficie más antiguos, asociados a veces a sepulturas en fosa, con fechas del séptimo milenioquenosdebenhacerreflexionarsobreladinámica,lacronologíaylaprofundidaddeestamutación. En la cuenca del Ebro se pueden citar ya algunos casos de estructuras de este tipo utilizadas entre el último tercio del séptimo milenio y mediado el sexto BP: así, el de la Lámpara (Soria), en la alta cuenca del Jalón, es un espacio de hábitat asociado a una sepultura individual en fosa que se ha datado en el último tercio del séptimo milenio BP (Rojo y Kunst 1999). En Navarra, se conocen los de Paternanbidea en la Cuenca dePamplonaydelosCascajosenTierraEstella,queson,asímismo,casosenquesecombinanestructurasde habitaciónydeenterramiento–enfosasexcavadasenelsuelo–similaresalanterior,ycuyacronologíaabsoluta estáenestosmomentosgestionándose,perolosajuarescerámicosdelosCascajos(condecoracionesimpresas, incisas,de boquique,acanaladas,...)sedocumentanenelconjuntodelacuencadelEbrodesdeelNeolítico antiguoconfechasque,remontándosealasegundamitaddelséptimomilenio,puedenperdurarhastamediados del sexto (García Gazólaz y Sesma 1999: 349-350). En Zaragoza, en la confluencia del Segre en el Ebro seencuentraelasentamientodeRiolsIquehaentregadovariosfondosdecabañacirculares,conunadatación para su base de 6040±100 BP y otras de fines del sexto milenio para la fase final de la ocupación (Royo yGómez1992);enlaorillaopuesta,elpobladoynecrópolisdelaMinaVallferaseconsideróensumomento (Royo 1984) como la derivación más meridional e interior de la cultura de los sepulcros de fosa catalanes. Delmismomodo,enáreascosterasmediterráneassecitanbastantesasentamientosalairelibre,algunos de los cuales remontan al Neolítico antiguo de ambiente cardial: en Provenza, además de Leucate (Aude), sedaparaaquellafaseelestablecimientodeBaratin(Vaucluse)datadoen6600±140(Vaquer1998:418-420); en Cataluña, los de Plansallosa y la Draga proporcionan dataciones desde mediados del séptimo milenio a mediados del sexto (Bosch et alii 1999; Bosch,Chinchilla yTarrús 1999). Más al sur, en el sector central delMediterráneopeninsular,seconsideranneolíticosalgunosemplazamientosalairelibreaunquelosdatos manejados son, por ahora, endebles a falta de investigaciones en profundidad; pero ello no impide sugerir que “la preferencia por las cuevas como lugar de hábitat (desde el Neolítico antiguo cardial) podría ser másaparentequerealdadoslosproblemasqueplantealalocalizacióndeyacimientosenáreaserosionadas o sobre tierras bajas aluviales” (Martí y Juan-Cabanilles 1998: 833). De ser así, el entramado poblacional serevelaríacomobastantemáscomplejodeloqueahoraconocemosydesdeluego,inclusoenelinteriordel paradigma cardial y del modelo de dualidad de poblaciones, habría que buscar explicaciones funcionales para justificar la variabilidad de asentamientos (al binomio de cuevas/aire libre habrá que añadir también el uso de abrigos previamente ocupados por grupos mesolíticos, tal como ocurre en La Falaguera) o de territorios de explotación y uso (accidentados o de tierras bajas, costeros o de interior, etc.). ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.16
314 IGNACIO BARANDIARÁN / ANA CAVA SPAL 9 (2000) 4. REFLEXIONES PARA UNA INTERPRETACIÓN: LA PRECARIEDAD DE LOS MODELOS “Si formulamos las teorías antes de realizar las investigaciones, corremos el riesgo de perdernos en la teorías y manipular los hechos” (J.M. de Barandiarán, 29/9/1979). Lasnuevasinvestigacionesvanañadiendoalohastaahoraconocidosecuencias,equipamientosyfechasque revelan,anuestroparecer,unanotablecomplejidaddelprocesodeneolitizaciónenlasdiversasáreaspeninsulares,fenómenodelquenoesajenaenabsolutolacuencadelEbro.Inquietan,sinembargo,losrepetidos intentosdemantenermodelosexplicativosunitariossobregrandesespaciosaúnariesgodetenerqueinvalidar los datos que podrían poner aquéllos en peligro. Centraremosnuestrareflexiónsobreestatendenciaadiscriminardatosparamantenerlateoría:porejemplo, cuando se formaliza a partir del caso de Cendres el concepto de los “contextos arqueológicos aparentes” (C.A.A.)delqueseserviránsuspresentadoresparadecidirquédatacionesC14deotrossitiossonaceptables o no; ocuando, más en general, se cuestiona la validez de la sedimentación holocena. Por otra parte, algún yacimientorecientementepublicadoparecequecomplicabastantelalógicadel“modelodelosdosmundos” (asíllamadoporSchuhmacheryWeniger1995:93elconocidomodelodual)queutilizaelparadigmacardial comomotordeneolitizacióny que, concebidoporJ.Forteaen1973para explicarlavariabilidaddeequipo yasentamientosenelNeolíticodelMediterráneoespañol,haidoampliandosuaplicaciónaotrosterritorios, por ejemplo a Aragón (Baldellou, Mestres, Martí y Juan-Cabanilles 1989) e, incluso, al conjunto de la neolitización peninsular (Martí y Juan-Cabanilles 1997 y 2000). Sehareconocidohonestamente(Bernabeu,PérezRipollyMartínezValle1999:594)laescasaonulaconviccióndelasdataciones(efectivamenteerróneaspormallocalizadasenrelaciónalosnivelesdeocupación) dealgunasmuestrasdeCendresloque,ensuargumentación,muestra“claramenteelcomportamientoerrático de la cronología radiocarbonométrica asociada a los contextos arqueológicos aparentes”. Efectivamente son varios los problemas que, al parecer, plantea la estratigrafía de ese yacimiento alicantino (ibídem): a) “los procesos de origen antrópico” (fosas) que generan movimientos verticales de los materiales, como debe sucedercon ladatación de 6280BP para unhueso de Ovis aries de lo más profundo de la estratigrafía neolítica(CC1);b)lamezcladecarbonesprocedentesdenivelesprecerámicosycerámicos:losdePinusnigra de cronología “efectivamente pleistocena” (20430 BP) que se recogieron en el nivel suprayacente (CC2); c)ladataciónholocenadeuncarbónde Quercus,pero“demasiadoelevada(en8310BP)enrelaciónconlo esperado”delabasedela secuencianeolíticadeCC1,loque“dejaabiertalaposibilidaddequelosúltimos estadios precerámicos de la cueva, poco documentados (¿no identificados en la excavación?) debido a los constantesprocesos deerosión,penetrendentrodelHoloceno,enunmomentorelacionableconlasindustrias delEpipaleolíticomicrolaminar”;yd)lasituaciónintermediaode“modelomixto”enlosdatostafonómicosde lafaunarecuperadaenlosconjuntosCC1aCC3,correspondientesalNeolíticocardial,queseexplicaporel “contacto entre los momentos cerámicos y precerámicos de sus respectivas secuencias”. Aceptamos,desdeluego,conBernabeu,Pérez-RipollyMartínezVallequeloscontextosarqueológicos aparentesson“asuntodelamayorgravedadeimposibledeignorar”yesevidentequesullamadadeatención sobreelcasoefectivodeCendressuscita unacautelageneralizadaanteotrosmuchosnivelesyyacimientos. Peronospareceexcesivogeneralizartalsospechadeaparienciaestratigráficaatodoyacimientocuyadatación no resulte acorde conlo determinadoen la modelización teórica correspondiente (el caso de Forcas II, por ejemplo), puesto que se estaría dando curso a un argumento de apariencia lógica –pero de hecho un tanto circular(porexcesivamenteinductivo)–conestedesarrollo:a,lasfechastienenuncomportamientoerrático cuando no convienen a lo que se supone o espera; b, el comportamiento errático de una fecha se asocia aunC.A.A.;c,luegodetodafechanoconveniente(¿noprevista?)sedecideelcarácterA.deunC.A.Cuando laargumentaciónsilogística(deductiva)seríaprácticamentelainversa:a,elarqueólogodetermina(mediante ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.16
A PROPÓSITO DE UNAS FECHAS DEL BAJO ARAGÓN: REFLEXIONES SOBRE EL MESOLÍTICO Y EL NEOLÍTICO... 315 SPAL 9 (2000) criterios arqueológicos propios) que el depósito x es un C.A.A.; b, todo C.A.A. genera fechas erráticas; c, luego, las fechas entregadas por el depósito x deben ser reconocidas como erráticas. Además,lasargumentacionesdeordensedimentológicoyestructuralquetomanesostresespecialistasde reflexionesdeP.Fumanal(Fumanal1995),enelsentidodequeapartirdel7500/6000BPseactivanprocesos denudativos de laderas y se producen movimientos de masas que se integrarán en sedimentos de cuevas y abrigos–amásdeotrasalteracionesestratigráficasproducidasporlospropiosusuariosdelosasentamientos– parecenrazonesquedebeninvalidar–o,cuandomenos,someteraseverareticencia–laaceptacióndecualquier secuenciadelHoloceno;yvanaserestas referencias lasquese iránaduciendopara rechazarcuantosdatos contradiganunmodelodeterminado(ynosóloelcardial,sino cualquiera otroquese pueda formular como alternativa).Así,porejemplo,yllevandoasusúltimasconsecuencias(oalridículo,sisequiere)elargumento de la existencia generalizada de C.A.A. en cuevas y abrigos con depósitos holocenos, y tomando como ejemplo la propia cueva de Cendres, podemos preguntarnos: — siefectivamentesehandetectadoenCendresalteracionesestratigráficaslosuficientementeacentuadas comoparaqueseproduzcandeslizamientosalteracioneseintrusionesensentidodescendenteyascendentedehuesosydecarbones¿hayrealmenteseguridaddequeelrestodeloscomponentesdelregistro arqueológico de ese yacimiento esté en su sitio?; — o, más aún,si para rechazarlos datos queno convienen de Forcas II seaduce que lacerámica cardial delnivelVdeestesitioaragonéspuedeprocederdelinmediatamenteposterior(delVI),¿nohapodido sucederlomismoenCendres(oenOrsivamosalcaso)ysigeneralizamoslasospecha,comoparece queseríalocoherente,entodoslosyacimientosdelHoloceno?Encuyocaso,elprolijocuadroquese haplanteadoconlaevolucióndelosestilosdecorativosdelacerámicaneolíticadelarcomediterráneo peninsular¿nopodríaestarasentadoenelazarderivadodelosprocesospostdeposicionalesquehabrían afectado a todos los yacimientos que fueron muestreados? Este mismo caso de Forcas nos parece interesante para resaltar el sentido de las discusiones derivadas delanálisispormenorizadodesuestratigrafíaylasposturasquesusecuenciahasuscitadoentrediferentesespecialistas.SuubicaciónenelPrepirineooscenseinauguróelconocimientodedepósitosmesolíticosimportantes en este territorio.Hasta el momento de su descubrimiento, se había utilizado la ausencia de esa referencia culturalparajustificarlaneolitizaciónexnovodetodoesteámbitoterritorial(asíRodanés1996).Excavado recientemente, Forcas entrega unasecuencia mesolíticaimpecable (Utrilla y Mazo 1997) a la quesuceden tresnivelesconcerámicasimpresas,deabajoarriba:elV(6970±130y6940±90BP)“eníntimocontacto”con elinfrapuestoIV(mesolítico)concerámicascardialesymezcladosgeométricos abruptos ydedoblebisel; elVI(6900±45BP)concerámicasimpresas–algunacardial–ygeométricosdedoblebisel;e,intermediandoel estéril nivel VII, el VIII (6680±190 BP) ya con ovicápridos domésticos (antes sólo había fauna salvaje), hojasconlustre,taladrosdesílexycerámicaspocorepresentativas,estandoahora ausenteslosgeométricos. Frente a estos hechos, las reacciones son variadas entre los neolitistas: — alguno (J. Bernabeu recurriendo a la filosofía de los C.A.A.: Bernabeu 2000) apunta una doble posibilidad paraexplicar –rechazándolas–las que él considera altas fechas del nivel V: que el único carbónqueseutilizócomomuestraprocederíadelinfrapuestonivelIVoquelascerámicas(cardialesen altaproporción)habríanbajadodelsuprayacenteVI.Aloque,decualquierforma,hadehacersenotar queinclusoadmitiendoerrorenlasfechasdelnivelV(6970y6940)pordeslizamientonocontroladode ¡sólolascerámicascardiales!,sigueenpielaquesitúaelVIen6900porloqueladiscusiónseplantea exclusivamente por poco más de cincuenta años. —otros(MartíyJuan-Cabanilles2000)aceptanlaexistenciadeunsustratoepipaleolítico“aunquenosea ésteelqueexplicalaaparicióndelfoconeolíticopurodeChaves”(¿porqué?)ysugieren–asímismo ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.16
316 IGNACIO BARANDIARÁN / ANA CAVA SPAL 9 (2000) y “sin menoscabo de esta secuencia general”– que el papel de Forcas podría asimilarse al jugado por Tossal de la Roca (Martí y Juan-Cabanilles 1997: 242) (y de la Falaguera) situado en la zona deOrySarsa,dondelocardialserá“laúnicatradiciónquesemantendrá...despuésdehaberacabado con la correspondiente al Epipaleolítico” (ibid: 234). “El nuevo nivel neolítico que se anuncia en Forcas II... ¿puede indicar el final de la tradición epipaleolítica en el yacimiento y su incorporación al Neolítico de nueva planta que representa Chaves en la zona?” (ibid: 242). — lospropiosexcavadoresendiversasocasiones(UtrillayMazo1997y1999;BaldellouyUtrilla1999) barajandiferentesposibilidadesperoapuntanconsensatezlos problemas debase queelyacimiento suscitafrentealmodelotradicionalaceptado:a)sonconscientesdelasantiguasdatacionesdeForcas frente a yacimientos catalanes y, como sitio “aculturado”, frente a las propias de aquél (Chaves) al que se atribuye el rol de pionero y difusor de innovaciones en el área geográfica del Alto Aragón (Baldellou y Utrilla 1999: 227); b) optan por un modelo de “aculturación neolítica del poblamiento epipaleolítico que está debajo” enel que los cazadores hanaceptado “voluntariamente” la cerámica yhancambiadolatécnicadelretoqueabruptoporladedoblebisel,aunquelasestrategiaseconómicas no hayancambiado..., perotampoco descartan la “eventualidad”de que las diferencias entre Forcas yOlvenapuedanserexplicadasporunadiferenciadeactividad...(UtrillayMazo1999:245);yc)parece queasumenunadiferenciaentre“unNeolíticoaculturado”delosnivelesVyVIyunasituacióncon economía de producción y unos ajuares “similares a los de Olvena y Chaves” que “encajan mejor” con los “propios de un Neolítico puro” (Utrilla y Mazo 1997: 353). Al respecto, se nos ocurren las observaciones de que: —almargendelapresunciónquesesugieraahoradedeslizamientosdeunosnivelesaotrosdecarboneso cerámicas,enelmomentodesuexcavaciónlaentidaddeposicionaldelyacimientodeForcasnopareció alosarqueólogosenabsolutoalteradapordesfasesniinversionesylasseriesestratificadasdeindustrias y de dataciones C14 de los niveles correspondientes ofrecen sendas secuencias absolutamente coherentes. —aunqueseplanteehipotéticamentelaposibilidaddealgúntipodealteracióndelaentidaddelnivelV quedan otros dos niveles (los VI y VIII) con cerámicas cuyas fechas denotan una considerable antigüedad. — siseadmitequeelnivelVIIIesunNeolíticopuro–enteoría,portanto,estímuloneolitizadordepoblaciones mesolíticas–, resulta que el supuesto estímulo (el representado en el propio Forcas II y en lossitiosdeChavesyOlvena,losmásantiguosdelAltoAragón:“Chavesseerigiríaasíenunejemplo paradigmático de una instalación precoz, responsable de la primera difusión de prácticas neolíticas en el Prepirineo altoaragonés, en primer lugar como focode aculturación (Forcas) y posteriormente como centro generador de expansiones coloniales sucesivas (yacimientos epicardiales contiguos)” aseguran Baldellou yUtrilla 1999: 226) es posterior al efecto estimulado cuando, enlógica, debería ser anterior. Anuestroentender,sihayunasecuenciaqueparececoherente,jalonadaporunasfechasderadiocarbono no absolutamente rechazables (al menos no todas –nosotros no tenemos argumentos para rechazar ni una deellas–),¿porquénoaceptarloshechosyrecurriraexplicacionesmássencillas?Desdeluego,ysinentraren cuestionesinterpretativas,nonospareceacertadalaequivalenciadelasecuenciadeForcasconlasdeTossalde laRocaoLaFalaguera.EnTossaldelaRoca(Cachoetalii1995)yLaFalaguera(GarcíaPucholyAura2000) hayunacesuraaparenteentrelosnivelesmesolíticosylosneolíticosyaqueaquéllosseasemejanenajuaresa losdeCocinaIysusfechascoincidenconlasdeloscorrespondientesnivelesdelosabrigosdelBajoAragón. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.16
A PROPÓSITO DE UNAS FECHAS DEL BAJO ARAGÓN: REFLEXIONES SOBRE EL MESOLÍTICO Y EL NEOLÍTICO... 317 SPAL 9 (2000) Encambio,enForcassehallatodalasecuenciamesolítica,incluyendolafase“transicional”datada(desgraciadamente con un margen de error muy amplio) en poco más de cien años más vieja (7090±340) que la más antigua de cerámicas cardiales, habiéndose recogido precisamente en ese mismo nivel IV –dotado de un geometrismobasadoentrapeciosytriángulosderetoqueabrupto–unaplaquetagrabadaconmotivosgeométricos comparable con las de Cocina II. Tampocoparece lógica la posibilidadenunciada por Martí y JuanCabanilles –e indirectamente por losexcavadores delyacimiento– de que el nivel VIII de Forcas indicaría el final de la tradición epipaleolítica en el yacimiento y su incorporación al Neolítico “de nueva planta” representado en Chaves, ya que no en balde en Forcas ese Neolítico de nueva planta está precedido por nivelesconcerámicasbastantemásantiguosy,aunqueasífuera,¿quévíaseconcedealosgruposhumanos detradiciónepipaleolítica?:siesladesuincorporaciónalNeolítico,seaceptaríasuevoluciónhaciaformas productorasenunadatacióntanantiguacomolasdeChavesuOlvena(sóloqueyamanejabancerámicadesde bastanteantes)–portanto,experimentaríanunprocesodeneolitizaciónprogresivo–;sino,habráquepensar que se han extinguido o que han emigrado –¿a dónde?– para continuar con sus propios modos de vida de cazadores/recolectores. Sinforzartantolaexplicación,almenosdesdenuestropuntodevista,podemosofrecerunadobleinterpretación del proceso evolutivo de Forcas: a) reconociendounasecuenciaevolutivalinealoestática,estaríamosanteunejemplomagníficodeneolitizaciónprogresiva:delomássencillo,sobreunabasedelMesolíticofinalseproducelaaceptaciónde determinadosbienesmateriales(lascerámicascardiales)porpartedeunaspoblacionesalasqueesa posesiónnoalteraennadasuorganizacióntécnicayeconómica;alomáscomplejo,lamodificaciónen eltranscursodeunpardesiglos delasformasdeexplotacióndel medioconlaintroduccióndetécnicas productivas y, obviamente, la utilización de los instrumentos adecuados para llevarlas a cabo, o b) proponiendo una opción multilineal más dinámica, optaríamos por considerar el abrigo de Forcas comounrefugioexcelente,ubicadoenunmediogeográficodeposibilidadesexplotativasatrayentes para grupos que sucesivamente lo utilizaron en el tiempo. En cuyo caso, las actividades que se desarrollan en él son el más importante factor desequilibrante de la variabilidad en el equipamiento lítico y cerámico, al margen del grado de asunción, si es que eso se ha de discutir, de los principios delNeolíticoporpartedesususuariosydesupapelenelprocesodeneolitizaciónenelAltoAragón. En resumen, es claro que haya de admitirse en este caso y en comparación con asentamientos como ChavesolacuevadelMorodeOlvenaunadualidad,perononecesariamentedepoblaciones,sinodetiposde asentamiento(losmáspermanentes ylosdeposibleusoestacional)ydeterritoriosdeexplotación(adecuadosa unaexplotaciónagropastorilosuficientesparaelsustentomediantecaza/recoleccióndegruposmásreducidos incluso en etapas en las que la neolitización en marcha ya es patente en algunos elementos del registro material). Habrá que señalar, además, que estamos ante un caso por ahora único, pero que, si la investigación se intensifica,esseguroqueseráacompañadoporbastantesmássisetomancomopuntodereferencialasconcentraciones tan llamativas que se están controlando últimamente en áreas más occidentales de la misma cuenca del Ebro. En estos ámbitos se utilizaron como refugio tanto abrigos con viseras bien desarrolladas (Mendandia, por ejemplo) –de fácil detección por parte de los prospectores– como recovecos o entrantes pocodefinidos–yportantomásdifícilesdelocalizar–encantilesrocosos(comoAtxoste,laPeñaoAizpea) dondeprobablementeseconstruiríanestructurasacopladasqueampliaríanlaextensióndelespacioprotegido. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.16
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A PROPÓSITO DE UNAS FECHAS DEL BAJO ARAGÓN: REFLEXIONES SOBRE EL MESOLÍTICO Y EL NEOLÍTICO... 325 SPAL 9 (2000) Figura 1: ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.16
326 IGNACIO BARANDIARÁN / ANA CAVA SPAL 9 (2000) Figura 2: ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.16