La prosificación del "Cantar del Destierro" en la "Primera Crónica General"
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LA PROSIFICACION DEL CANTAR DEL DESTIERRO EN LA PRIMERA CRONICA GENERAL JOSE LUIS MONTIEL DoM~NGUEZ Universidad de Sevilla 1. El Cantar de Mio Cid y la version amplificada de la Historia de Espafia La conocida como Version amplificada de la Estoria de Espai?a de Alfonso X, cuya composici6n se sit!ia durante el reinado de Sancho IV, emplea para el reinado de Alfonso VI, entre otras fuentes, una prosificacion del Cantar de Mio Cid, amplificada y glosada si la comparamos con la version de la Crdnica de veinte reyes, la cual presenta una version mas literal y abreviada del poema. Ademas, esta Cronica de veinte reyes demuestra que maneja o copia un cuaderno de trabajo alfonsi con mas esmero y cuidado que la Version amplificada, puesto que acoge pasajes como el del voto de Minaya (w. 497-505), que no aparecen en la anterior. A raiz de 10s estudios de Menendez Pidal (1976-80[1908-1 I]) se pens6 que el Cantar de Mio Cid que manejaban 10s prosificadores alfonsies era una refundicion del primitivo Cantar, que conservaba el codice de Vivar. Esto se deducia de 10s cambios de redaccibn que se notaban en la cronica respecto de los contenidos que se hallaban en el Cantar. Sin embargo, investigadores posteriores como Catalan (2002) llegaron a la conclusion de que la mayoria de 10s cambios que el Cantar sufria en las cronicas se derivaban de la adaptacion en prosa e ideologica de la epica a la historia. En este trasvase ideologico tuvo su impoltancia la intervenci6n del cabildo de Toledo en tiempos de Sancho IV, con el cardenal Gonzalo Perez Gudiel a la cabeza, que supuestamente forj6 la Version amplificada de esta Estoria de Espada sohre materiales previamente elaborados en el taller historiografico de Alfonso XI. Asi que no se le podian atribuir glosas y decires de la prosificacion a una supuesta refundieion &pica, sino por el contrario a 10s historiadores, que explanaban a su antojo el contenido del poema, y omitian 10s epitetos Apicos y otra informacion a su juicio sin niilgun valor ni credibilidad. Asi, pues, la Crdnica de veitite reya presenta, como deciamos, una tipica version en prosa con caracter de abreviacibn, aunque fie1 en la secuencia de conte- Esta es la tesis defendida por Linehan y Hemhdez (2004).
nidos a1 codice del Cantar. Sin embargo, en la Version amplificada, mb alla del capitulo 896, en el que tiene lugar la famosa laguna de 10s castillos pecheros del Cid, que conduce directamente a 10s episodios de la toma de Valencia tornados de Ibn Alqama, se halla un texto visiblemente enmaraiiado de personajes y avatares que iba poco a poco alejindose cada vez mQs del Cantar que supuestamente le servia de fuente. Para Catalin (2002), principal estudioso de la Version amplificada, esta refundieion prosistica del Cantar servia de enlace en virkud de la presencia de personajes comunes y remisiones intemas con la llamada Leyenda de Carderia, una especie de hagiografia cidiana sobre 10s milagros del Cid a su muerte amaiiada en dicho monasterio. Es evidente que en esta discusi6n no puede quedar a1 margen la fechacion de la Cronica de veinte reyes, como parte integrante de la conocida como Version critica. Femandez-Ord6iiez (1993) propugno que la Version critica habia sido compuesta como una nueva version refundida de la Estoria de Espaia por el circulo de leales al rey Alfonso que se refugi6 en Sevilla tras el levantamiento del infante don Sancho en las postrimenas del reinado. De la lectura del testamento, e incluso de la del texto que cita la autora no puede deducirse que la Version critics fuese escrita entre 1282-84, ni que fuese alfonsi en origen. Esa cita sobre 10s crimenes nefandos acaecidos en kpoca de 10s reyes godos y castellanos, incluida la sublevaci6n del infante don Sancho, pudo verse modificada durante su transmisi6n textual por una mano que supiese algo de la historia final de ese malhadado reinado. Como se ha visto, el procedimiento que se ha seguido para la elaboraci6n de las cronicas se resume en un proceso de sedimentation de materiales y de posterior reforma de 10s mismos. Es el caso de la Version amplificada de la Estoria de Esparia. Sin embargo, la Version amplificada mediante glosas y deducciones en la seccion que prosifica el Cantar del destierro no se distingue mucho de la de Veinte reyes, hasta el punto de que lo mb seguro es que provengan ambas de un mismo cuademo de trabajo. Las adiciones que lleva a cabo la Version amplificada no son considerables, aunque significativas en lo que se refiere a la interpretaci6n de determinados pasajes ambiguos del texto cidiano, lo cual demuestra que deherian estar manejando un codice del Cantar, desde luego muy parecido a1 de Vivar o de la misma familia. Los retoques de la Version amplificada no solo afectan a1 estilo, sino especialmente a la ideologia que transmite la ohra respecto de su fuente. Los estudiosos del tema ban detectado una apreciaci6n bastante llamativa en esta version de 10s intereses de 10s estamentos nobiliario y eclesiastico, que es caracteristica en el reinado de Sancho IV, despues de1 autoritarismo centralista de Alfonso X. Sin embargo, no hay nada sospechoso ni determinante ideologicamente ni en Veinte reyes ni en la Version amplificada que nos lleve a pensar, por una parte, en la radicalizacion del pensamiento alfonsi presa del resentimiento, ni por otra, en el aperturismo a 10s estamentos despuis de la ferrea intransigencia del rey astrologo.
LA FROSIFTCACION DEL CANTAR DEL DESTERRO EN LA PRIMERA CRONICA GENERAL 373 Queda, por ultimo, que tratar una cuestion que he querido dejar para el final de este epigrafe por ser en origen romantica y entrafiable: la edicion critica del Cantar de Mi'o Cid. Como de todos es sabido, al comienzo de su inigualable carrera como fiMlogo e historiador, Menendez Pidal (1896) emple6 las cronicas para corregir aquellos pasajes del Cantar que parecian deturpados, y asi llevo a cabo muchos reajustes en el texto dando una version a lo alfonsi del Cantar. posteriormente, hispanistas ingleses soslayaron muchas de las correcciones pidaliilas inspiradas en las cronicas y pretendieron recuperar el texto en su original desmesura y sabor. Aunque no siempre lo dejaron tal como estaba en el codice, pues introdujeron cambios estrictamente necesarios para el sentido. Finalmente, el espiritu eclectic0 de Montaner (1993) aport6 una edicion templada y mesurada que supo aunar criterios, y que ademb supuso un esfuerzo monumental de enldici6n en lo bibliografico. Tampoco fueron despreciables sus aportaciones para la definitiva fechacibn del texto ca. 1207. Casi todos 10s criticos, pues, entendieron que el Cantar era nn texto escrito con una perfecta intencion creadora, y bajo este planteamiento no eran admisibles 10s versos hipermetricos ni hipomt-tricos, ni tampoco ciertas rimas sueltas que perturbaban la natural simetria que deberia acompaiiar a una gran obra. Sin embargo, no se atendio a lo dicho por 10s oralistas respecto de la poesia epica medieval en sus investigaciones de 10s afios 60. Nunca pretendio el Cantar leerse, sino justamente cantarse acompafiado de la musica juglaresca para la plaza publica y recreo de 10s sefiores de la guerra. La desatencion de este aspect0 genero muchos cambios de rima y metro en ediciones criticas. Por tanto, deben mantenerse en mi opinion las rimas, aunque sueltas, pareados fuera de las laisses y 10s versos hipermetricos e hipometricos que salgan a1 paso, por considerarlos caracteristicos del canto para el que supuestamente quedaba reservado el Cantar de Mi'o Cid. Desde esta perspectiva, la edici6n critica del Cantar deberia respetar la disposicion del primitivo codice y 10s versos sin rima de sus series cantadas. Este planteamiento relativo a la metrica no debe desligarse de la atencion alas grafias, que una edicion critica que se precie de serlo deberia considerar. Definitivamente abandonada la famosa C del explicit, enwelta en la bruma de las conjeturas del inclito Sinchez (1779), primer editor modemo del poema, ahora la Iimpara y el microscopio que us6 Montaner (1993) nos iluminan el camino en la fatigosa cuestion de la fecha. De manera que seria preciso reconstruir para el Cantarun estado textual de la primera dt-cada del s. XIII, aprovechando para ello 10s documentos existentes que contengan palabras del codice de Vivar. La pesquisa deberia atacar 10s documentos burgaleses preferiblemente y 10s de las zonas de Soria y Arag6n que atravesara el Cid, por ser &stas las regiones de las que previsiblemente fuese originario nuestro autor. Deberia asimismo tenerse en cuenta la revolution ortografica que en la epoca se estaba llevando a cabo, como ya sefialase Wright (2000) a proposito del tratado de Cabreros, primer documento de cancilleria escrito en castellano, y otros documentos como 1as posturas de las cortes de Castilla (1207) editadas por Hernandez (1988), donde aparecen algunas palabras del Cantar con grafias algo diferentes a las del codice de Vivar, que es paleogrificamente una copia del s. XIV.
374 JOSE Lurs MONTTEL DOM~NGUEZ Nuestra contribuci6n al conocimiento de la tt.cnica de prosificacion del Cantar reside en haber observado el comportamiento de la palabra en rima, aislando siete procedirnientos que alteman a lo largo de la prositicaci6n del primer cantar en la Prin~era crdnica. Ocurre, sin embargo, que en versos aislados se entremezclan 10s criterios, y dificil resulta adjudicarlos a uno u otro gmpo. Ademas, por tratarse de una Version amplificada de la Estoria de Esparia, encontramos glosas y amplifi - caciones del prosificador, que muchas veces permiten que la palabra en rima o su sustituto no recaiga al final de la frase. Con todo, nuestra aportacion arroja luz por primera vez sobre un aspecto desatendido en la amplia bibliografia sobre el tema de las prosificaciones, puesto que si entendemos que prosificar es esencialmente desrimar un texto asonantado, hemos de explicamos como se ha producido y qu6 operaciones lingiiisticas se han realizado. De esta manera, indagaremos qnt. ha ocurrido con la palabra que rima del Cantar en la prosificacion, si se ha omitido o se ha conservado, bien cambiando su morfologia o su posicion sintactica, o si, de otro modo, se ha sustituido por un termino del mismo significado. La forma mas econ6mica de romper la asonancia del Cantar en la prosa de la crhnica es omitir la palabra que rima. Este primer procedimiento, al que llamaremos gmpo o procedimiento {0}, no es nada comh. Suele acarrear la conservacion practicamente literal del resto del verso, adicionado en ocasiones con la caracteristica glosa2 de esta version: 570 Los de Alco~er a myo Cid yal dan parias de grado {O) (570) Et 10s de la villa con miedo que oujeron dell fahlaronle como en razon de pecharle e darle parias, e el que 10s dexasse ueuir en paz, mas el Cid non lo quiso fazer e cogjosse a su bastida. Otra posibilidad es que este procedimiento (0) se de en el paso del diilogo epico a la narracion en la cronica: 979 Respuso el conde: esto non sera verdad! {O) (979) El conde otrossi enuiol dezir que aqnello non serie O bien, podria ocurrir dentro del propio dialogo cidiano a1 omitir la palabra en rima cuando es sustituida por un pronombre: 1044 Ca huebos melo he e pora estos myos vassallos {O) (1044) Demas elo yo mester pora estos Las glosas y amplificaciones se indican en cursiva. Se cita siempre, en primer lugar, el verso conespondiente a la edici6n paleografica del Cantar editada en Menendez Pidal (1976- 80[1908-1 I]), y entre llaves el numero asignado a1 procedimiento empleado. En segundo lugar, se cita el texto de la Version amplificada que le conesponde, con el nhero de verso entre parentesis. La edici6n de la cr6nica es lade Meninder Pidal (1977[1906]) cotejada con lade Dyer (1995), a la que tambiin he recunido para la correlaci6n entre versos del Cantary Erases de la crbnica.
LA PROSIFICACI~N DEL CANTAR DhL DESTERRO EN LA PRIMERA CRONICA GENERAL 375 El procedimiento {I) consiste en la conservacion unicamente del primer hemistiquio, eliminando el segundo. De esta foma se evita la rima en origen. La conservacibn del primer hemistiquio puede altemar con la prosificacibn de versos en Ins que se sustituye la palabra en rima por un sinonimo: 1039 Pues corned, conde, e quando fueredes iantado, (1) 1040 Aios e a otros dos dar uos he de mano. {4) 1041 Mas qnanto auedes perdido e yo gane cn canpo, {I) 1042 Sabet, non uos dare auos vn dinero malo; {4) (1039) Dixol essa ora el Cid: xPues, comet agora que lo vea yo, (1040) e luego uos enuiare. (1041) Pero tanto uos digo que de qnanto auedes aqui perdudo (1042) que uos non dare ende nada, canon es hero nin costumbre si non silo quiere fizerporsu mesora aquel que lo gana)). Como puede verse, la Primera Crdnica afiade el verbo diceudi, que el Cantar oinite con intencibn de agilizar el relato, per0 no prosifica el 2" hemistiquio del v. 1039, porque recalca la misma idea de comer per0 con el verbo yantar. El siguieute verso lo prosifica sustituyendo la expresibn ~dar uos he de inanon por ctuos enuiaren. Vuelve a omitir el 2" hemistiquio del v. 1041 por tratarse de un oppositum: repitiendo la misma idea pero en sentido contrario. En el siguiente sustituye con el pronombre indefinido ((nada)) la expresion mis coloquial y juglaresca (tun dinero ma lo^^. Vemos aqui en principio corn0 se alteman ambos procedimientos, aunque no siempre ocun'e de este modo. Otro ejemplo de conservacion hicainente del primer hemistiquio puede darse sustituyendo la palabra final de hemistiquio por un sinonimo: 575 El fir0 vn art e non lo de tardaua {1) (575) Fizo la maestna que agora diremos El grupo (2) lo constihyen Ins casos de conservacion de la palabra en rima, annque no necesariamente antes de pausa, como es propio del verso. Por el contrario, es habitual en la version amplificada la adicion de una pequefia glosa, o bien la inversion del orden sintactico dentro del 2" hemistiquio a la que llamaremos conmutaci6n, como ocurre en el v. 586. Esta conservacibn literal de la palabra en rima tiene lugar sobre todo en los diilogos, y puede darse en series que emplean sin altemar este procedimiento: 583 Deguisa na myo Cid comma siescapasse de arrancada. (2) 584 Demos salto a el e feremos grant ganan~ia, 12) 585 Antes quel prendan 10s de Temel, si non non nos daran dent nada; {Z] 586 La paria quel a presa tomar nos la ha doblada. (2) (583) El Cid en tod esto yuasse quanto podie, faziendo semeian~a que escapauan de arrancada. (584) Et dixieron estonces 10s moros de Alcaqac ((Demos salto en el e debaratarl emos e faremos y grand ganancia (585) ante que 10s prendan los de Teruel, ca si 10s de Theruel le prenden non nos daran ende nada (586) e las parias que de nos a leuadas, dobladas nos la tomarax
La conservaci6n de la palabra en rima no implica en absolnto que la prosificacion no realice cambios lexicos en el resto del verso, e incluso en el numero del sujeto, permitiendose ademis adiciones y co~nentarios, como es su costumbre. He aqui un ejemplo caracteristico de conservaci6n de la palabra en rima cuando se trata de un toponimo: 951 Estonqes se mudo el Cid a1 puerto de Alucat 12) (951) Otro dia rnannana mouieron dalli assy como 6x0 el Cid e heron e assentaronse en un lugar que dizen el puerto de Alocz. El grupo {3} lo componen 10s casos en que cambia la morfologia de la palabra en rima, pero no el lexema. Este carnbio ocurre las mis de las veces que el verso concluye en un verbo. Asi, pues, se dan cambios de tiempos o paso de formas no personales a personales y viceversa, o bien se sustituye la forma verbal en rima por un sustantivo derivado. El cambio de sujeto en la cronica respecto del Cantaracarrea tambien cambios en el numero. Este procedimiento (3) se combinay alterna con el resto de grupos clasificatorios, y en ocasiones permite la presencia de amplificaciones y de conmutaciones en el primer hemistiquio, como en el siguiente ejemplo: 580 Veyen lo 10s de Alcocer, Dios, commo se alabauan! {3} (580) Los moros de Alcaqar, quando lo uierou, comenqaronse de alabar que heran esforgados e que se touieran bien. Del mismo rnodo, se permite la conmutacion en el orden sintktico de cada uno de 10s hemistiquios en la prosificacion: 694 Vieron lo las arohdas delos moros, a! almofalla seuan tomar (3) (694) Las athalayas e yardas de 10s moros quando lo uieron, dieron grandes uozes e tomaronse a sus compannas a fazergelo saber et dezirles como salien todos 10s cnstianos que y eran. El grupo {4), que es uno de 10s mas numerosos, esta compuesto por 10s casos en que se sustituye la palabra que rima o el 2" hemistiquio a1 completo por un sin6nimo o por una frase equivalente en significado. Estas sustituciones no son incompatibles con otras dentro del propio verso. Este grupo (4) va alternando con todos 10s demis, o bien se dispone de dos en dos dentro de la prosificacion, como ocurre en el siguiente ejemplo: 1046 Prendiendo deuos e de otros yr nos hemos pagando; {4] 1047 Abremos esta vida mientra ploguiere a1 padre santo, (4) (1046) et tomando de uos e de 10s otros yremosnos guaresciendo, (1047) ca esta nida auremosnos a fazer fasta que Dios quicra. No obstante el gmpo {4) altema con todos 10s demis a causa de su mayor presencia a lo largo de la prosificaci611, sin embargo se combina caracteristicamente con ejemplos del procedimiento {I), que conseman solo el primer hemistiquio, y de esta forma eluden la palabra en rima. Ahora bien, ciertas combinaciones se dan en 10s primeros episodios de la prosificacion hasta la salida de Castilla hacia
LA PROSIFICACION DEL CANTAR DEL DESTIERRO EN LA PRIMERA CRONICA GENERAL 377 el destierro donde se prosifica con mayor libertad, descomponiendo el orden del Cantar, insertando versos de aqui y de alla, y omitiendo muchos como en el episodio de las arcas de arena: 90 Quando en Burgos me vedaron compra e el Rey me a ayrado: (1) 9 1 Non puedo traer el auer, ca mucha es pesado, {4) 92 En peiiar gelo he por lo que fuere guisado; {4} 93 De noche lo lieuen, que non lo vean cluistianos. (1) (90) que a aqui en Burgos (101) que son muy ricos; (89) all uno diien Rachel e all otro Bipdas. (1 13) Et dezirles edes que yaze en ellas muy grand auer en oro et en piedras preciosas (92) e que gelas quiero empennar por alguna poca cosa, (9 1) ca non quiero leuar comigo agora tan grand auer como esto. No es ajeno el procedimiento 14) a 10s cambios l6xicos en el resto del verso, a las adiciones y amplificaciones, y a 10s cambios de orden en el hemistiquio sea en el primero o en el segundo, como en 10s siguientes ejemplos: 903 Estando alli, mucha tierra preaua (4) (903) E daquel logar fizo el Cid muchas buenas caualgadas de grandes gmancias, e apremio muchas tierras 576 Dexa vna tienda fita e las ohas leuaua, (4) (576) mando dexar una tienda en la bastida e arrancar todas las otras e cargarpora yrse. El procedimiento {5} se reconoce en un grupo de casos que, en su afan de evitar la rima a1 final de frase, llegan a operar una inversion del orden de los hemistiquios del Cantar en la prosificaci6n. De modo que 10s contenidos del primer hemistiquio pasan al final de la frase de la crbnica, y 10s del2" hemistiquio, donde se encuentra la palabra en rima, pasan a1 principio. En este procedimiento (5) la conse~aci6n literal de la palabra en rima es potestativa, de manera que en muchas ocasiones vamos a encontrar un sinonimo. El desplazamiento se da por lo general, aunque no siempre, en versos que particularmente presentan en el Cantarun orden de palabras raro al acostumbrado en castellailo o qne ya llevan en sus entrafias un hipkrbaton, que la cronica corrige: 415 Ala sierra de Miedes ellos yuan posar (5) (415) e fue posar a la sierra de Miedes En otros casos se sustituye la palabra en rima por un sinbnimo, y semejante cambio se opera tambikn en el primer hemistiquio a1 trasladarse a1 final de la frase en la prosificacion: 1037 Si lo fizieredes, Cid, lo que auedes fablado, (5) (1037) Roy Diaz, esto que auedes dicho si lo cumplieredes La inversion de hemistiquios se ayuda a veces de la introducci6n de una subordinada temporal que sirve de enlace, como en el primer ejemplo propuesto a continuation, o bien de pequefias adiciones y glosas, tal como se ejemplifica en segundo lugar:
863 Y ffmco en vn poyo que es sobre Mont Real /5) (863) Et pues que llego el Cid a un poyo que es sobre Mont Real, finco y sirs tlcndas 530 Lo que yo dixier non lo tengades amal (51 (530) non me tengades por ma1 lo que uos quiero dezir sobre esta razori. Finalmente, el procedimiento (6) consiste en la mera conservation del sentido del verso, resultado las mas de las veces de una deduction del prosificador. Asi, yues, se producen muchos y notables cambios l&xicos, y desaparicion evidente de la palabra en rima. Hay un numero de casos relativamente amplio pertenecientes a este procedimiento en 10s primeros versos del Cantar hasta la salida de Castilla, puesto que en esta seccion se prosifica mb libremente con la intencion de abreviar y de extraer tan solo lo que interesa para la historiografia, mermando considerablemente el estilo &pico-burlesco de la escena de las arcas, y el familiar de la despedida en Cardefia, mediante frases que resumen varios versos: (100-121) e dixoles tod aquello assi commo el Cid le dixiera. (367-375) espidiosse de la mugier et de las fijas En ocasiones este procedimiento {6} se materializa en una deduccibn general del prosificador que le lleva a interpretar o explicar con otras palabras la informacion transmitida en el poema, como en 10s siguientes ejemplos: 101 En cuenta de sus aueres, delos que auien ganados. (6) (101) que son muy ricos 419 Noto trezientas lan~as que todas tienen pendones (6) (419) e fallo que eran bien CCC caualleros 505 Todo lo otro afelo en uuesh.a mano (6) (505) mas fazielo Aluar Hannez porque el Cid cumpliesse con ello en otsas partes. Este procedimiento suele altemar con el resto, como en el ejemplo que sigue, donde se da el paso del discurso direct0 en el Cantaral referido en la cronica: 709 Dixo el Campeador: non sea, por caridad! {6) 710 Respuso Pero Vermuez: non rastara por al. 12) 71 1 Espolono el cauallo, e metiol en el mayor az. {416) (709) Trauo estonces el Cid con ell que estidiesse quedo, e non mouiesse la senna, mas nonpudo con el (710) Respuso Pero Vermudez: ((Esto non puede scr nin fincara por al.)) E aguijo luego e puso la senna entre 10s moros alli do dixiera. En ciertas ocasiones se encuentra tambih en series de dos el procedimiento (6) de captar el sentido, deduci6ndolo como en el siguiente ejemplo: 578 Las lorigas vestidas e qintas las espadas, (6) 579 Aguisa de menbrado, por sacar los aqelada. {6) (5781579) faziendo muestra que se yuan. Por otra parte, el procedimiento {6) se utiliza en la prosificaci6n para organizar la materia narrativa y afiadir el verbo dicendi, cuya ausencia es llamativa en 10s diilogos del Cantar. Sin embargo, 10s reajustes narrativos del poema los respeta la cronica con total naturalidad:
LA PROS~FICAC~ON DEL CANTAR DEL DESTIERRO EN LA PRIMERA CRONICA GENEML 379 899 Quiero nos dezir del queen buen ora nasco e ~inxo espada (6) (899) Agora dexa aqui la estoria de Alnar hannez e de las otras cosas e toma a contar del Cid. 3. Conclusiones Hemos, pues, aislado siete procedimientos que alteman en la prosificaci6n del primer cantar respecto de la conservaci6n, omision o sustituci6n de la palabra en rima del Cantar. Estos son 10s mecanismos que junto a 10s cambios lkxicos y las ampliticaciones proveen una imagen general de la tecnica empleada por los prosificadores en su adaptaci6n lingiiistica del poema. Este mismo sistema debe trasladarse a la prosificaci6n de 10s cantares de las bodas y de Corpes en la Cronica de veinte reyes, cuya version del texto epico es mas literal, como dijimos en el anterior epigrafe, para estos dos cantares. El estudio deberia completarse con un analisis sintictico comparado en el que se relacionase el sistema propuesto de conservacion de la palabra en rima con la tendencia a la subordination en la cr6- nica y a la yuxtaposicion en el poema, puesto que en una frase cronistica concurren enlazados sinticticamente varios versos del Cantar, y por consiguiente, varios procedi~nientos de conservacion o sustituci6n de la palabra en rima. F~FERENCIAS BIBLIOGR~ICAS CATALAN, Diego, 2002, El Cid en la historia y sus inventores. Madrid: Fundaci6n Ramon Meninder Pidal. DYER, Nancy Joe (ed.), 1995, El Mio Cid del taller alfonsi': versidn en prosa en la Pnmera Crdnica General y en la Cr6nica de Veinte Reyes. Newark: Juan de la Cuesta. FERNANDEZ-ORDOP~EZ, Ink, 1993,Versidn cn'tica de la Estoria de Esparia. Estudio y edicibn parcial desde Pelayo hasta Ordofio II. Madrid: FundaciQ Ramon Menendez Pidal. HERNANDEZ, Francisco J., 1988, Cortes de Toledo en 1207u. Las Cortes de Castilla y Ledn en la Edad Media, I. Valladolid: hbito, 219-263. HEFNANDEZ, Francisco J. y Peter L~HAN, 2004, The mozaabic cardjnal: the life and times of Gonzalo Perez Gudiel. Florencia: SISMEL edirioni del Galluzzo. ME~NDEZ PIDAL, Ram6n, 1898, <<El Poema del Cid y las Cr6nicas Generales de Espafiau. Rewe Hispanique 5, 435-69. (ed.), 1976-80[1908-111, Cantar de Mio Cid. Texto, gramitica y Vocabulan'o. Madrid: Espasa-Calpe. (cd.), 1977[1906], Primera Crdnica General de Esparia. Madrid: Gredos. MONTANER, Alberto (ed.), 1993, Cantar de Mio Cid. Barcelona: Critica. SANCHEZ, Tomis Antonio (ed.), 1779, Poema del Cid. Madrid: A. de Sancha. WRIGHT, Roger, 2000, El tratado de Cabreros (1206): estudio sociofiloldgico de una reforma ortogrifica. Londres: Department of Hispanic Studies Queen Mary and Westfield