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ERÓTEMAS
En e is a a Gus a o Bueno
po An onio Ruiz Zamo a
Gus a o Bueno es sin duda uno de los más consis en es y, en el mejo sen ido de la
palab a, con unden es pensado es de los que dispone el pano ama de la iloso ía en lengua
española. Conocido undamen almen e po su “Teo ía del Cie e Ca ego ial”, que
cons i uye el núcleo de su ma e ialismo ilosó ico, no ehuye sin emba go, como
co esponde a un pensado de es i pe soc á ica, el comba e dialéc ico en el o o público,
abo dando y desa bolando con inusi ado igo las mi ologías que componen el imagina io
colec i o de nues a mode nidad (El mi o de la cul u a, El mi o de la izquie da, España no
es un mi o). Aunque no especialmen e p ocli e a la e lexión es é ica a “Fed o” le
in e esaba a e igua cómo pod ían a on a se y con on a se cues iones que
adicionalmen e se in eg an den o de es a disciplina desde la pe spec i a del
ma e ialismo. El esul ado es la en e is a que o ecemos a nues os lec o es.
REVISTA FEDRO: La iloso ía española ha enido siemp e una especial
conside ación hacia la es é ica. Re lexiones de es e ipo la podemos encon a en los
mís icos, Unamuno, O ega o Zamb ano. Aun encon ando alguna e lexión en su
ob a, no es el aspec o esencial de la misma. Us ed, desde el ma e ialismo ilosó ico que
p o esa, pa ece aleja se de es a endencia. ¿Puede el ma e ialismo hace una e lexión
en p o undidad del enómeno es é ico? ¿Se ha hecho en España más eligión y
li e a u a que p opiamen e iloso ía?
GUSTAVO BUENO: El hecho de que no se hayan publicado ob as sis emá icas de es é ica
desde la pe spec i a ma e ialis a no signi ica que es a pe spec i a no sea esencial, sino,
sencillamen e, que no ha llegado el momen o pa a que c is alice un sis ema de ales ideas
es é icas. El ma e ialismo puede hace una e lexión «en p o undidad» (de iniendo
p e iamen e lo que sea esa «p o undidad») del enómeno es é ico (suponiendo que el
mundo de lo es é ico sea un enómeno). Pudie a ocu i que se hubie a hecho iloso ía a
a és de la eligión y la li e a u a.
Fed o, Re is a de es é ica y eo ía de las a es. Núme o 4, mayo 2006. ISSN 1697 - 8072
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R.F.: Desde Pla ón se ha conside ado que la belleza es lo que p oduce place po la
is a y el oído. Pos e io men e no se ha modi icado es a pos u a, se en iende que es la
sensibilidad la pied a de oque del enómeno es é ico. Es o nos emi i ía a una base
co pó ea del enómeno. Pa a un ma e ialis a como us ed, ¿se puede hace ciencia de
la belleza, o debemos con o ma nos con una poé ica de la belleza?
G.B.: La de inición de belleza que us ed a ibuye, con undamen o, a Pla ón, y que susc ibe
ambién San o Tomás («pulch a sun quae isa placen »), incula la belleza al place , y
semejan e inculación es o almen e ambigua y discu ible (obliga ía a conside a
placen e a la audición —po el oído, po an o— de la ma cha úneb e de la Te ce a
Sin onía de Bee ho en. Se ía un place sádico o masoquis a. El concep o de sensibilidad,
que en nues os días se u iliza sob e odo en con ex os polí icos («las di e en es
sensibilidades del pa ido socialis a…»), es demasiado ago como pa a pode oma lo
como c i e io es é ico. Pa a que los enómenos es é icos sean ma e iales, no necesi an
educi se a la condición de enómenos co pó eos. La sime ía, que suele se conside ada
como un alo es é ico en muchas adiciones a ís icas, es una elación ma e ial en e
obje os co pó eos, sin que ella misma sea co pó ea.
Dudo mucho que se pueda hace una «ciencia de la belleza», omando «ciencia» en
el sen ido que cob a en la Teo ía del Cie e Ca ego ial, po ejemplo; lo cual no quie e deci
que odo lo que no sea ciencia de la belleza haya de se poé ica de la belleza.
R.F.: T adicionalmen e se han conside ado algunos aspec os que deben se enidos en
cuen a a la ho a de alo a un obje o es é ico. P opo ción, o den, a monía han sido
conside ados pun os de e e encia pa a pode ealiza es e análisis. Du an e el siglo
XX las angua dias han e olucionado es a endencia y han in e ido la pe spec i a.
¿Cuáles son las ca ego ías en las que su ma e ialismo ilosó ico puede encuad a la
belleza?
G.B.: P obablemen e se ía con enien e comenza desconec ando los enómenos es é icos y
la belleza; el « eísmo» ambién es una co ien e es é ica y a ís ica.
R.F.: Se ha in en ado es ablece a lo la go de la his o ia una elación muy es echa
en e es é ica y mo al. En la Ilíada, los pe sonajes cen ales de la ob a, se conside an
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a sí mismos como buenos y bellos. Inclusi e Wi gens ein en el T ac a us p osigue
asociándolos como discu sos sinsen idos…¿Pod ía p o undiza en es e aspec o?
G.B.: La conexión «muy es echa» en e es é ica y mo al es pu amen e deside a i a.
Recue do unas conside aciones de Be and Russell sob e un poe a inglés: «cuando e a
jo en lle aba una ida iciosa y disolu a pe o hacía unos poemas magní icos, cuando se
hizo mayo lle ó una ida o denada y i uosa pe o hacía unos poemas ho endos».
La única «p o undización» que se me ocu e en es e momen o se ía la que apela a
las elaciones o dina ias de con lic o en e las di e en es ca ego ías de alo es y aún en e
los alo es de una misma ca ego ía. El a monismo me a ísico de la belleza, la e dad, el
bien, solamen e es bueno en el con ex o de la «alianza de las ci ilizaciones».
R.F.: Igualmen e se ha es ablecido una elación en e e dad y belleza. En Pla ón el
a e, como écnica imi a i a o apa en e no le me ece ningún espe o, y en el caso de
Nie zsche el a e iene que e más con la men i a y con lo amo al. En el siglo pasado
es Heidegge quien nos emi e a la ob a de a e como des elado a de e dad. Us ed
en elación con la ele isión ha ealizado conside aciones semejan es. ¿Qué puede
deci de es o?
G.B.: Me emi o a la espues a an e io . Po lo que se e ie e a la ele isión, hab ía que
pun ualiza el alcance implíci o de la de inición de la ele isión como ob a de a e.
R.F.: En caso de que conside emos que no hay obje os que posean una supe io idad
on ológica sob e o os, ¿Qué sen ido iene con inua hablando de eso que se ha
conocido como “a e”? ¿No se ha con e ido, o ha sido siemp e, el a is a, como
conside aba Nie zsche, un me o escla o de la me a ísica del pode ?
G.B.: Me pa ece muy discu ible la esis que niega la supe io idad posible de una ealidad
sob e o as; la esis de la igualdad de odos los se es me pa ece una esis imp ecisa,
ambigua po que depende de los c i e ios que se omen de igualdad. En cuan o a la
«me a ísica del pode » me pa ece que es una exp esión a ibuida a Nie zsche y que ha sido
o almen e dislocada, sob e odo, cuando se aplica a las elaciones del a is a con el pode ,
que muchas eces ha sido la condición necesa ia, no ya pa a que el a is a pueda p oduci
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su ob a, sino pa a que la ob a misma haya adqui ido p opo ciones de una ob a de a e.
¿Qué hubie a sido de Miguel Ángel sin Julio II?
R.F.: Pod íamos hace una conside ación polí ica de la es é ica. Recue do una
en e is a a E nes Jünge donde desc ibía que uno de los espec áculos más bellos
que había con emplado e an las bombas a lo lejos de las ue zas alemanas an es de
en a en Pa ís... pa ecían boni os uegos de a i icio, comen aba. ¿Exis e una es é ica
de de echas y de izquie das, si es os é minos siguen eniendo algún sen ido?
G.B.: Vein e siglos an es de Jünge , se dice que Ne ón había enca ecido la belleza de
Roma a diendo. En p incipio no hab ía incon enien e pa a que la composición alea o ia de
colo es y sonidos que p oducían el incendio de Roma o las bombas a ojadas po los nazis
en Pa ís, alcanzase una disposición equi alen e a la de un lienzo imp esionis a
acompañado de música de Debussy, o al cuad o pin ado po chimpancés en una
exposición, con música ambien al adecuada, como la que o eció en su iempo Desmond
Mo is en Lond es.
Quizá más que es é ica de de echas y de izquie das, den o del sen ido que se le dé
a es a dis inción, hab ía que habla de c i e ios más o menos e íme os a ibuibles, en una
sociedad de e minada, a gen es conside adas de de echas o de izquie das; a ibuciones que
muchas eces se con unden, como ocu ió, po ejemplo, con las angua dias li e a ias,
musicales o pic ó icas de las p ime as décadas del siglo XX, que e an muchas eces an o
ascis as como socialis as.
R.F.: Desde Nie zsche igualmen e se asocia el a e a odo aquello que emana ida y
pode desbo dan e. ¿Se pod ía en ende la belleza como un p incipio de ue za-
pode ?
G.B.: No.
R.F.: No que emos deja pasa es a opo unidad sin plan ea le alguna cues ión
elacionada con la ac ualidad: Wal e Benjamín conside aba que una de las
ca ac e ís icas del ascismo e a la es e ización de la polí ica ¿Pod ía deci se que
ac ualmen e es amos, en cie a o ma, jugando es é icamen e con la idea de España?
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G.B.: Lo malo es que Wal e Benjamin a ibuyó al ascismo una ca ac e ís ica que e a
común al es alinismo.
R.F.: Pa a inaliza ... ¿pod ía sen a se us ed a oma un ca é con un es e a decla ado
como Osca Wilde? ¿Pod ían llega a algún acue do en elación con es e ema?
G.B.: No, po azones ob ias de coexis encia pací ica o polémica; sí, si el es e a además de
se lo, no e a un c e ino.
O iedo, 3 eb e o 2006