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Competitividad : teoría y política [Reseña]

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Competitividad : teoría y política [Reseña]

Author: Díaz Calleja, Emilio
Publisher: Ministerio de Economía y Competitividad
Year: 1996
Source: https://idus.us.es/bitstreams/23fe4369-6643-4cf8-9a68-4b50656a0f55/download
ICE
LIBROS
NOTAS
CRITICAS
COMPETTT1VDAD:
TEORIA Y POLITICA
Diego Gue e o
Ba celona,
A iel,
1995.
Supongamos que dos
países,
Ingla e a
y
Po ugal,
es án
en
disposición de
p o-
duci dos bienes, ino
y
ela; digamos
además
que empleando exac amen e
la
misma
can idad
o al
de
ecu sos huma-
nos
y
ma e iales,
y
des inando la mi ad
de
los mismos
a
cada
bien, en Ingla e a
se
pueden p oduci 50 unidades
de
ino
(50 )
y
100 unidades de ela (lOO ), mien-
as
que en Po ugal
es
posible p oduci
has a lOO
y
150 . Pos ulemos adicional-
men e,
pa a simpli ica , que es a p oduc-
ción
sa is ace
la
demanda social
de
ambos bienes, es ando las on e as, po
aho a,
ce adas al come cio.
Pues
bien,
si
una pa e
de
los ecu sos disponibles en
Ingla e a
pa a p oduci ino pudie a
des-
ina se
a la p oducción de
ela —de al
o ma
que, po ejemplo,
se
deja an
de
p oduci
15 pa a p oduci 30 adiciona-
les—,
e
igualmen e
en
Po ugal ue a
posible eo ien a
ambién
los ecu sos
disponibles
desde
la
p oducción
de ela
a
la
p oducción de
ino —de mane a que
se deja an
de
p oduci 30 pa a p oduci
20
nue as unidades
de
ino—,
¿no se ía
H
es as
ci cuns ancias
aconsejable
pa a
limbos
países
es ablece in e cambios
come ciales de ino
y
ela?
Es e iden e que si los ingleses
y
po u-
gueses
acep a an easigna sus ecu sos
en
la di ección
p opues a
consegui ían
aumen a
la p oducción
mundial
de
ino
sin
disminui la
de
ela, siemp e que
en
Ingla e a
hubie a
disposición a
acep a
el
cambio de sus nue as 30 po una can-
idad
comp endida en e 16
y
19
de
las
unidades
de
ino p oducidas adicional-
men e
en
Po ugal,
lo
cual
es
del odo
azonable
desde
el pun o de is a del con-
sumo en ambos
países. ¡Hab ía más
ino
pa a odos sin que hubie a un mayo
sac i icio
de
ecu sos!
Lo
que
es más: si
la
easignación de
ecu sos p osiguiese
con es a misma pau a,
y
los in e cambios
no
se
in e umpie an,
es ácil
deduci
que
lo
que
más
con iene
es
que Ingla e-
a
des ine odos sus ecu sos
a
p oduci
únicamen e
ela, has a un
o al
de
200 ,
mien as
que Po ugal en es e
caso
p o-
duci ía
50
y
175 . Ambos
países pod ían
epa i se
en al
caso
has a 25 unidades
adicionales de ino des inando en su con-
jun o
la misma can idad
de
ecu sos
a la
p oducción de
ambos bienes que
en la
si uación au á quica
inicial. Po an o,
en
es as
condiciones,
después de
ab i las
on e as
al come cio
mejo a ía
sin duda
la
si uación
en ambos
países. Obsé ese
que es e p incipio de en aja compa a i a
asegu a que el come cio in e nacional
es
p o echoso pa a odos con independen-
cia
de
que un
país
sea
más
p oduc i o
absolu amen e que
el
o o
en ambos bie-
nes:
al
in
y al
cabo,
Po ugal p oduce
cada
unidad an o
de
ino como
de
ela
empleando menos ecu sos que Ingla e-
a;
de
se la
causa,
el a aso
ecnológico
de Ingla e a con espec o
a
Po ugal no
se ía
impo an e
a
es os e ec os. Tampo-
co
el
dine o juega
aquí ningún
papel
especial: los in e cambios in e nacionales
son en ajosos en
é minos
eales, po -
que
la
p oduc i idad mundial
se
inc e-
men a ía.
Sin emba go, es a doc ina
iene,
en p incipio, un
ca ác e
me amen-
e
no ma i o:
es os
países sald ían
ganan-
do
si y sólo si de
alguna o ma pudie a
es ablece se el
pa ón de
come cio
in e -
nacional desc i o
a
pa i
de las condicio-
nes iniciales, lo cual
se ía,
po lo
demás,
ealmen e
deseable.
Cla o
es á
que no
es
menos
deseable
ene
bien p esen e que
el
mundo que
nos
ha
ocado
i i
iene sus p opias
eglas: los bienes son p oducidos, an o
en
Ingla e a como
en
Po ugal, po
emp esas capi alis as, que
buscan
en
p i-
me
é mino
hace negocio,
es
deci ,
ob ene bene icios,
y
no ienen po
qué
p eocupa se pa a nada
de lo
que
es
de-
seable
pa a odos. Lo que
cabe
espe a es
que,
caso
de
ab i se las on e as
al
come cio, los p oduc o es po ugueses
de ino
y
de ela, que son
más
e icien es
en
sen ido absolu o, a asa an los me ca-
dos ingleses con sus
me cancías,
debido
p ecisamen e
a
que son
capaces
de
p o-
duci los
con meno es
cos es
uni a ios,
es
deci , en lenguaje llano,
más
ba a os: una
masi a e idencia
empí ica
lo demues a.
Es o
debe ía
se su icien e pa a elega el
p incipio
de la
en aja compa a i a del
come cio in e nacional
a
lo que ealmen-
e
es: un ejemplo admi able
de
buenos
p opósi os
sob e las en ajas de la
coope-
ación
in e nacional, en e amen e
i ial
a
e ec os
p ác icos.
Sin emba go,
desde
que Rica do
la
o mula a,
pasando
po
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161
ICE
LIBROS
Hecksche -Ohlin has a llega
a
Samuel-
son,
es e p incipio ha sido
y
sigue siendo
el
pila
básico de la eo ía
dominan e
sob e
la
compe i i idad
y el
come cio
in e nacionales.
Mode namen e, as se
embu ido
en
una
caja
de
Edwe wo h-
Bowley,
el p incipio ica diano
de
la en-
aja
compa a i a ha sido es ilizado has a
el
ex emo que no
es
ya posible econo-
ce lo como una
cláusula
no ma i a, sino
más
bien como
la
ley subyacen e que
e ec i amen e egula
el
come cio mun-
dial,
es
deci ,
a
la mane a de una explica-
ción
posi i a
de cómo se
es ablece
en
la
ealidad
el pa ón
del come cio in e na-
cional.
Mas,
¿cómo es
posible a i ma al
cosa?
¿Exis e
una
undamen ación analí i-
ca se ia
capaz
de
sus en a la
acción
eal
de un p incipio
de
na u aleza esencial-
men e
no ma i a con a oda e idencia?
¿Qué ca ego ías
sos ienen un edi icio
eó-
ico
apa en emen e
de
an
débil
consis-
encia
empí ica,
y, sob e odo,
qué
ipo
de
«mecanismos»
asegu an la supues a com-
pa ibilidad
de
es as
ca ego ías
con la ea-
lidad
obse able?
De las espues as con encionales
a
es as
cues iones su ge un g an
quid
p o
quo,
o igen
de
una buena pa e
de la
con usión
einan e en los
campos
de la
eo ía de la
emp esa,
de la
compe encia
y
del come cio in e nacional, que
el
excelen e abajo
Compe i i idad:
eo ía
y polí ica
del p o eso Diego Gue e o,
oma
como pun o de pa ida, en el en en-
dimien o
de
que
«el
o igen
úl imo de
es a
con usión es
conocido,
y
es iba en
el
empeño
en man ene con ida
a
oda
cos a
eo ías y
modos
de
pensa que
no
pod ían
sob e i i po
sí
solos si su ida
dependie a
de su
capacidad
explica i a
de
aspec os
ele an es del mundo eal
(...),
hoy
es
posible a i ma que mien as
la
eo ía económica
con encional
siga
dependiendo
de
concep os
an a i icia-
les como los
de
"compe encia pe ec a"
e "impe ec a";
o
siga
cen ándose en
supues os " endimien os dec ecien es",
o "cons an es", en ez de p eocupa se
de
los endimien os c ecien es
de la
eali-
dad emp esa ial;
o
pe sis a en
a a ,
en
el
ámbi o
in e nacional, con
la
" en aja
compa a i a"
in e sec o ial, en luga
de
ocupa se
de
las en ajas absolu as
in a-
sec o iales...; en an o odo ello
siga
sien-
do
así,
no se
pod á
sali del a ollade o en
que ales ins umen os
analí icos
han
me ido
al
pensamien o
eó ico de
es os
ámbi os
de la
economía» (página
16).
Se impone,
en
consecuencia,
no
una
simple
e o mulación de la eo ía de la
en aja
compa a i a, sino la
búsqueda de
una al e na i a
eó ica
comple a: es o
es
p ecisamen e lo que el p o eso Gue e o
nos p ome e
desde
el
p ime
capí ulo de
su
lib o,
pues, lejos de con en a se con el
abajo
de
demolición,
el au o se
empeña
sin
duda
en la cons ucción
(o, con
mayo
igo ,
econs ucción) de
un
edi i-
cio
eó ico
al e na i o: la
eo ía
de la en-
aja
absolu a
de
cos es.
En es e sen ido,
en
el capí ulo
p ime o del
lib o
(siendo
aquí
de especial impo ancia su anexo)
el
au o
mues a an o
la
imposibilidad
de
de e mina
un
pa ón de
come cio
in e -
nacional
inequíco o,
en el
caso
gene al,
a
pa i
del p incipio de la en aja compa a-
i a
(página
45), como
el
hecho
de
que
las pau as
de
come cio en e
países
ie-
nen
de e minadas po la en aja absolu a
de sus emp esas en
cada
uno de los bie-
nes con que se come cia. La supe io idad
analí ica de
es a
úl ima eo ía sólo
puede
es ablece se, sin emba go,
más allá
de
la
mayo
capacidad
explica i a
de
los da os
ac uales disponibles,
a
pa i
de su
con-
sis encia
lógica y
cohe encia in e na; mas
un
p oblema p o undo
se
pone enseguida
en
e idencia: en
cada
paso
de la cons uc-
ción eó ica
al e na i a, una as o a las
piezas
co espondien es de la
eo ía
adi-
cional
se
e idencian como
obs áculos, de
donde sigue
la
necesidad
de
eemplaza -
las,
de
mane a que
es
en
úl imo é mino
el
p opio pa adigma
económico neoclási-
co
el
que
ha de
si ua se en onces en
el
cen o
de la
discusión.
En
es e sen ido, pa a
el
au o ,
si se
quie e
en e dad da cuen a
de
los
dese-
quilib ios
come ciales en
conexión
con el
desa ollo
desigual
a
escala
mundial,
en
luga de pasa
a
a i ma
ca egó icamen e,
como
hace
la
eo ía
adicional, que es os
enómenos sólo
pueden ene luga como
consecuencia
de las es icciones al lib e
come cio —dicho
de
o a o ma, po que
se pe u ba
de algún
modo
el
supues o
«mecanismo de
equilib io
au omá ico»
que
impedi ía el
desequilib io
y
ga an i-
za ía
po an o el desa ollo
a mónico de
la
economía
mundial en su conjun o—,
es
necesa io indaga sob e la posibilidad
de
que es os
enómenos
sean
consecuencia
del
lib e come cio.
Pues
bien, si
se
adop-
a
es a
óp ica,
como nos sugie e el p o e-
so Gue e o,
es
p eciso econoce
en
p ime
luga que un
pa ón de
desequili-
b io
come cial
«es uc u al» a
escala
mundial
es
posible,
en
condiciones
de
lib e
come cio, siemp e que los
saldos
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162
ICE
LIBROS
come ciales
desencadenen
luc uaciones
en
los ni eles de ipos de
in e és
naciona-
les —aumen o del ipo
de in e és
en los
países
con
saldos
pe sis en emen e
nega-
i os
y disminución
del ipo de
in e és
en
los
países
con
supe á i
come cial sos e-
nido—;
po es a
ía, el
p oblema del
endeudamien o ex e no
de
los
países
del
Te ce Mundo,
y
sus bien
conocidas
con-
secuencias,
se
nos
hace
en onces com-
p ensible en
el
ma co
de
una p og esi a
libe alización
del come cio mundial.
Pe o
el
au o no
se
con en a con es e
esul ado,
ya
que una ez asumido que
los desequilib ios come ciales pueden
se
«es uc u ales» en
las condiciones
indicadas (lo cual
le
pe mi e es ablece
una
conexión eó ica
di ec a en e
el
desa ollo
desigual
a
escala
mundial
y la
p o undización
en
el
come cio
lib e),
lo
que
se
pone de mani ies o son las p o un-
das limi aciones
eó icas
en el
in e io
del
análisis económico
adicional. Mas
es as
limi aciones
no
sólo
a ec an,
según
nues-
o
au o , al iejo a gumen o de Hume
u i-
lizado po Rica do en su
o mulación
del
p incipio
de
la en aja compa a i a —en
base
al
cual los p ecios nacionales
se
ajus a án au omá icamen e
has a ga an i-
za el equilib io come cial sob e
la
base
de las a iaciones de la can idad
de
dine-
o
(impo aciones
y
expo aciones
de
o o),
co ola io de la
eo ía
cuan i a i a del
dine o
en que se undamen a el a gumen-
o,
lo que
a
su ez supone el echazo de la
eo ía
labo al del alo —, sino
a
odos sus
sus i u os
mode nos (ya sea el pos ulado
equilib io
de
saldos
mone a ios en
é mi-
nos eales, el ajus e de i ado de las a ia-
eiones inducidas sob e el ni el de desem-
pleo,
o
el ajus e en las a iaciones
de
los
ipos
de
cambio nominales
y
eales).
En
e ec o,
«simpli icando
al
máximo... pod ía
a i ma se,
po una pa e, que
añadiendo a
los es componen es ica dianos conoci-
dos
—a
sabe : en aja compa a i a,
echazo
de la eo ía
del alo - abajo
y
au oma ismo
mone a io—
la eo ía de la
compe encia pe ec a lo que enemos
es
el
modelo
neoclásico
p edominan e,
más
conocido como modelo
de
Hecksche -
Ohlin.
Y
si
a
los ci ados es elemen os
se
le
añade la eo ía de la
compe encia
impe ec a,
en ez
de
compe encia pe -
ec a,
a
lo que a iba emos
se á a
alguna
e sión de
las llamadas "nue as
eo ías
del
come cio in e nacional"
(NTCI)»
(página
39;
én asis añadido).
Las inconsis encias
lógicas
undamen a-
les apun an en ealidad, pa a el au o ,
a
la
eo ía básica de la
compe encia
en el
en oque con encional mode no, siendo
que las limi aciones
eó icas
no
sólo se
e ie en
a la
compe encia pe ec a sino
ambién, y
po
idén icas
azones,
a la
compe encia impe ec a. Pa a mos a lo,
Gue e o
desb oza pacien emen e
el
núcleo axiomá ico
del modelo
de
compe-
encia con encional en el
capí ulo
segun-
do del
lib o,
poniendo
de
mani ies o las
limi aciones
de la es á ica
compa a i a,
con
la
que
no es
posible da en ada
al
iempo
eal,
ya
que
la dinámica
exige
in oduci
el
cambio
écnico
como ele-
men o
endógeno
en
la o ganización
eco-
nómica, lo
cual no
es
en
úl imo é mino
compa ible con la
eo ía
de alo -u ilidad
en
que
se
basa
el
modelo ni, po an o,
con la
« esis
de la
sime ía» implíci a
en la
ley
de la
o e a
y la
demanda. Po o a
pa e,
la emp esa capi alis a
es
ca ac e i-
zada
bien como un mecanismo comple a-
men e
pasi o que
acep a
cos es
y
p ecios
(compe encia pe ec a),
o
bien pa cial-
men e
pasi o,
al
acep a
cos es
pe o
de e mina
en mayo
o
meno g ado los
p ecios (compe encia
monopolís ica); en
odo
caso,
no
se
plan ea la posibilidad
de
emp esas cos e-de e minan es, que
es
p ecisamen e lo que
es á
en la
base
de la
posibilidad
de compe i en el sen ido p o-
pio,
es
deci ,
a a
de
inc emen a
la
cuo a
de
me cado
y
las condiciones
de
en abilidad
de
la emp esa aba a ando
el
p ecio indi idual con espec o
a
un p ecio
de me cado gene almen e
dado
a
co o
plazo,
cosa
que
depende
esencialmen e
del
inc emen o de p oduc i idad
asociado
al
cambio
écnico (mecanización),
cuya
cen alidad
en el análisis pe mi i ía
con-
cebi
eó icamen e la
compe encia
en
p oceso
dinámico de
ag esi o en en a-
mien o
de
las emp esas, donde
no es
posible que odos puedan gana ni po
an o
un equilib io pe manen e, como
sucede
en la ealidad.
El
au o desa olla
simul áneamen e a
es e
análisis
lo que denomina
«compe en-
cia
dinámica in asec o ial»,
que pone
el
én asis,
en e
a
los modelos adiciona-
les, en la di e sidad de
écnicas
den o
de
las amas que p oducen un mismo p o-
duc o,
lo
cual o igina di e sidad
en
las
es uc u as
de
cos e
de
las emp esas
y,
po
an o,
ambién
di e sidad en las
asas
de en abilidad en e las emp esas del
mismo
sec o
(página
73). Pa a Gue e o,
el
modelo
de
compe encia
neoclásico,
que pone
el én asis en la
compe encia
in e sec o ial,
acep a
en el
análisis a
la go
FEBRERO 1996 NUMERO 750
163
ICE
LIBROS
plazo
la
endencia
a la igualación de
los
endimien os
no males ( asa
de
bene i-
cios media) en e los di e en es sec o es,
pe o no es compa ible sin emba go con la
dispe sión
de las asas de en abilidad
de
las emp esas en
cada
sec o
o
indus ia,
y
echaza
ca egó icamen e
que los p ecios
puedan se de e minados
a
la go plazo
única y
exclusi amen e po los
cos es
de
p oducción
uni a io
(en cuyo
caso,
la
demanda
sólo
de e mina
la
can idad
de
p oduc o in e cambiada, pe o no
el
p e-
cio),
debido
a la
esis
de la sime ía. La
de ensa de es a esis adicional
descansa
en
la
hipó esis de
cos es
c ecien es pa a
cada
escala
de p oducción
como
caso
gene al, siendo los
cos es
cons an es
la
excepción;
po eso,
la
demanda puede
incidi
en la
de e minación
de los p ecios,
al e ando
el
olumen
de p oducción y
gene ando po an o las subsiguien es
«economías» o «deseconomías» de
esca-
la.
Pa a Gue e o,
el
p oblema
a más
allá
de que el
caso
gene al no sea en ea-
lidad
el de
cos es
c ecien es: incluso pa a
cos es
c ecien es, la demanda
sólo
puede
al e a
indi ec amen e los p ecios;
es
deci ,
sólo
cuando induce
a
modi icacio-
nes
de
las condiciones
écnicas de
p o-
ducción y
al e a
la
es uc u a
de
cos es.
Po
lo
demás,
el
análisis neoclásico
se e
obligado
a
c ea un ma co concep ual
a i icial
en
el ámbi o de la
compe encia
in e sec o ial
que, ligando los
cos es
al
amaño
de la emp esa, pe o man eniendo
una
écnica de p oducción única
(u iliza-
da
a
dis in a
«escala»)
pa a odas
las
emp esas
en
cada
sec o , ga an ice
el
equilib io
gene al sin in alida
el
equili-
b io
pa cial, como es el
caso
p eeminen e
de
la noción de «economías de
escala
ex e nas
a la
emp esa pe o in e nas
a la
indus ia»,
cosa
que
di ícilmen e
se puede
encon a
en
la economía
eal (excep-
uando
quizá la
ag icul u a
y la mine ía),
odo
lo
cual in oduce elemen os
de
dis-
o sión en la
na u aleza
de
los
cos es
(pues
el
que sean c ecien es, cons an es
o dec ecien es no depende ya de la
écni-
ca de
p oducción
u ilizada po las emp e-
sas)
y
en las leyes sob e los endimien-
os,
que dejan
así
de depende del p og e-
so
económico en
gene al
y
del cambio
écnico
en pa icula , como
sos enían
los
clásicos (páginas
63-66).
En
el
equilib io in asec o ial, pa a
el
au o ,
la
si uación
llega
a
su pun o culmi-
nan e:
no
sólo
la
écnica
sino
ambién el
amaño y la
es uc u a
de
cos es
son
idén icos
pa a odas las emp esas en
la
misma
indus ia. P ecisamen e, en es as
condiciones la idea de en abilidad
uni o -
me adquie e oda su
dimensión eó ica, y
no
sólo
en el modelo de compe encia pe -
ec a, sino
ambién en
los modelos
de
compe encia
monopolís ica: sólo la
he e-
ogeneidad de los ac o es
y
la en a
eco-
nómica
(po ejemplo, las dis in as do a-
ciones
de
capi al humano, en
el
caso
del
ac o
abajo,
o
las di e encias
de
e ili-
dad del suelo, en el
caso
del ac o
ie a)
pueden al e a
a
la go plazo
la
en abili-
dad apa en e, pe o una ez que
se
ienen
en
cuen a es os ac o es di e enciales
en
el
cálculo de
los
cos es
(en e los que
se
pod ían
inclui
los ac o es
especí icos
en
que insis en los
eó icos de
la compe en-
cia impe ec a)
la
en abilidad
es la
misma
pa a odas las emp esas.
Final-
men e,
la
ausencia
de
cambio
écnico
ga an iza
la
ausencia
de
he e ogeneidad
del
capi al
ísico
(que
no
ob iene po
an o
en a
económica),
mien as que
el
capi al dine o es, po na u aleza,
homogé-
neo.
El au o mues a que, incluso en
la
lógica
del modelo
neoclásico,
es as con-
clusiones
no se
sos ienen cuando
se
in oduce
(aunque sea
ex
pos )
el cambio
écnico ( éase, en
pa icula ,
páginas
67-72).
El
capí ulo
concluye con una p ime a
ap oximación a la eo ía de la
compe en-
cia
dinámica
(lo que pa a el au o cons i-
uye
un
« e o no a la concepción clásica
de
la compe encia»),
donde
se
admi e
la
di e sidad
de écnicas de p oducción
den o
de
cada
sec o , mos ando
cómo
se o man las dis in as
ca ego ías de
p e-
cios
(«p ecios di ec os», «p ecios
de
p o-
ducción» y «p ecios de in e ención»)
an o
en el ma co
in aindus ial
como en
el
in e indus ial,
basándose
en las nocio-
nes
dinámicas de «cen os de g a edad»
y
« ans e encia de exceden es»
en e
emp esas
y
sec o es
( éanse
las
páginas
72-77).
Si
bien no
se
a a
de
un modelo
comple amen e
dinámico,
po que no
se
in oduce
el cambio
écnico, sí
pe ila las
condiciones
de la
compe encia
dinámica:
la
p imacía
de las condiciones de p oduc-
ción en la de e minación de
los p ecios
en
condiciones
de
lib e mo ilidad del
capi al,
la dispe sión de la
en abilidad
y
de las es uc u as
de
cos es
in aindus-
iales,
la
posibilidad
de
ganancias
y pé -
didas de cuo as de me cado en la compe-
encia
in e indus ial
sob e
la
base
de la
o mación
de una asa de ganancia media
y
las subsiguien es ans e encias
de
exceden e, los e ec os de i ados
de
las
FEBRERO 1996 NUMERO 750
164
ICE
UROS
« es icciones de en ada», e cé e a;
un
análisis,
con odo, que lamen amos enga
una
p esen ación
an escue a, conside an-
do
además la
al a
de
amilia idad con
el
en oque p esen ado,
en
buena medida
inno ado ,
pues aunque el anexo del
capí-
ulo
cla i ica pa cialmen e algunas
cues-
iones
cen ales de la
p oblemá ica
su
a-
amien o
sigue siendo,
en
mi
opinión,
insu icien e.
El
capí ulo
e ce o puede con ibui
a
palia ,
en pa e,
el
limi ado desa ollo
de
es e in e esan e
« e o no» a
los
clásicos y
a Ma x, aunque
el
oco
de a ención se
desplaza en es e
caso
a la
compe encia
in e nacional.
El
obje i o del au o
en
es e
caso
es con on a las p e isiones
de
los modelos
más
usuales en el
análisis
del
come cio in e nacional (el Modelo
de
Hecksche -Ohlin (MHO),
y
los dis in os
modelos que pos ulan
el ca ác e
de e -
minan e
de
«nue os»
ac o es de compe i-
i idad
(NTCI)
«dis in os»
de los
cos es
y
p ecios),
basados
en el
p incipio
de la
en aja
compa a i a, con
el
modelo
de
compe encia
dinámica,
basado
en el
p in-
cipio de en aja absolu a de cos es. El
p i-
me
esul ado des acable
se
e ie e
a la
cons a ación de la
incapacidad
de
los
modelos con encionales, debido unda-
men almen e
al ca ác e es á ico de
sus
núcleos axiomá icos,
pa a p edeci un
pa ón de
come cio in e nacional sin
ecu i
a
elemen os
exógenos en la
o ma
de
«mecanismos
de equilib io au o-
má ico»:
i) pa iendo de compe encia pe -
ec a,
écnicas
de
p oducción única y
en-
dimien os
cons an es, como es el
caso
del
MHO,
la especialización
p e is a con
equilib io
de
balanza
de
pagos
sólo se á
ga an izada po los au oco ec o es
mone a ios
que dan luga
a
la
o mación
de un
único
p ecio pa a
cada
me cancía
come ciada;
y
ii) admi iendo compe encia
monopolís ica,
dis in as
escalas
de
p o-
ducción y
endimien os c ecien es
de
escala,
como en los modelos
basados
en
las NTCI,
no es
posible p edeci
un
pa ón
de e minado del come cio
in ain-
dus ial,
aunque
el
ap o echamien o
de
las
economías
de
escala
en aña
la posibi-
lidad
de aumen a el
amaño
del me cado
ía disminución de
cos es
y
p ecios, sin
que el equilib io
a
la go plazo pueda es a
en
consecuencia ga an izado
a
pa i
del
modelo mismo, po que
és e
ni an siquie-
a
ga an iza
la
exis encia
de
come cio
in aindus ial.
El
au o mues a
cómo, al
in oduci
écnicas
p oduc i as di e en es
en
los
modelos an e io es,
cosa
que es incompa-
ible
con
el núcleo
du o del pa adigma
neoclásico
que el conjun o
de
las
eo ías
con encionales compa e, las en ajas
absolu as de
cos es
y
p ecios en condicio-
nes
de
lib e come cio gene an pa ones
de come cio in e nacional con desequili-
b ios
de
balanza
de
pagos;
la dispe sión
de los ipos de
in e és, y
po
an o,
la posi-
bilidad
de
inancia
el
endeudamien o
ex e no
de
los
países
menos compe i i-
os,
hace
posible, inalmen e, que es os
desequilib ios sean pe manen es.
Ha de
ene se en cuen a que es a
conclusión es
inadmisible
desde
el
MHO, que bloquea
cualquie desequilib io
a
pa i
del meca-
nismo
au oco ec o
ía
p ecios conoci-
do,
e
imp edec ible
desde
el
pun o
de
is a
de los modelos
basados
en la NTCI.
Es e esul ado es,
en
nues o
c i e io,
impo an e
no an o po que se con apon-
ga, en igo , un modelo
basado
en la en-
aja
absolu a
a
los modelos con enciona-
les (que no
es
el caso), sino po que pone
de mani ies o que, incluso
desde
la
lógica
del
p opio pa adigma
neoclásico, la
me a
inco po ación a
sus p opios modelos
de
algún
elemen o cen al
de la eo ía de la
compe encia
dinámica
basada
en la en a-
ja
absolu a (como
es
el
caso
de la coexis-
encia
de
dis in as
écnicas
den o del
mismo
sec o ) mejo a adicalmen e
las
p edicciones de la
eo ía.
Cla o
es
que
a
es e espec o no
debe
duda se, como
el
p opio au o
señala en
epe idas ocasiones, que la
e o mulación
de las
eo ías
adicionales en
base
a la
in oducción
de elemen os comple amen-
e
ajenos
a su
p opia
lógica
iene
lími es
insupe ables, pues
lo
que en ealidad
se
demues a con es e p ocede
es
la incon-
sis encia de la p opia
lógica
con encional,
lo
cual signi ica
al
mismo iempo nega
que
el
pa adigma
neoclásico
pueda
aco-
moda se, median e e oques
ad hoc, a
las
c ecien es
«anomalías»
(en
el
sen ido,
si
se quie e, que T. Kuhn a ibuye
a
es e
é -
mino)
que en
su
seno ienen luga en e
los da os obse ables
y
las p edicciones
eó icas.
Es
és a
la
azón básica
que expli-
ca ía
las limi aciones de los
a ances
eali-
zados
en el
ma co
de
las NTCI
en
los
in en os
de p i ilegia el papel de la
écni-
ca
y el
cambio
écnico
en
la explicación
de
la
compe encia in e nacional:
«Pode-
mos conclui que
lo
que enemos an e
noso os
no
es
ni
más
ni menos que un
in en o
de
dinamiza a i icialmen e
el
análisis es á ico
po
el
bu do p ocedi-
mien o
de hace
mención
de una ealidad
FEBRERO 1996 NUMERO 750
165
ICE
LIBROS
dinámica
po na u aleza como
es el
cam-
bio
écnico» (página
103), pues,
en
nin-
gún
caso,
con los ins umen os u ilizados
«se
consigue pasa al
caso
e dade amen-
e
gene al
en el enómeno
compe i i o,
consis en e
en
meno es
cos es
uni a ios
debidos
a la
supe io
écnica» (página
104).
En es e es ado
de
cosas
no
es de
ex aña ,
como ei e adas
eces
apun a el
p o eso
Gue e o, que
se
haya gene ali-
zado
una endencia
al
eclec icismo en e
los
eó icos de la
compe i i idad
y el
come cio in e nacional, consis en e
en
combina los modelos
de
compe encia
pe ec a
e
impe ec a, pe o haciendo c e-
cien e
hincapié
en los supues os nue os
ac o es
de
compe i i idad ajenos
a
los
cos es
y
p ecios.
Fi me
en
la con icción de
que,
desde
luego, los
cos es
y
p ecios siguen siendo
los ac o es de e minan es de la compe i i-
idad (aunque echazando el en oque
a-
dicional,
que
ambién
de iende es a idea,
pe o
basándose
en la en aja compa a i-
a),
el
au o
se
en en a
al desa ío
que
suponen
es as
nue as e siones de la eo-
ía
con encional del come cio in e nacio-
nal,
pa icula men e en el
capí ulo
sex o
y
úl imo
del
lib o
(especialmen e,
páginas
173
y
siguien es),
a p opósi o
del deba e
sob e la
polí ica o polí icas
de compe i i i-
dad que iene
p oduciéndose
en los
úl i-
mos
años
en nues o
país,
inme so en un
acele ado p oceso
de in eg ación econó-
mica
en la
Comunidad Eu opea
desde
mediados
de la década
pasada.
En es e
sen ido,
las es a egias
de di e enciación
de p oduc os, que an a popula idad han
alcanzado
como ac o es de e minan es
de la compe i i idad en los ecien es
deba-
es,
no cons i uyen pa a Gue e o no e-
dad alguna y, sob e odo, no pueden con-
side a se en absolu o ac o es ajenos
o
desligados
de los
cos es
y
p ecios: la insis-
encia en es ablece di isiones comple a-
men e
a i iciales en
la conside ación de
la
ecnología y
el cambio
écnico,
como la
que
se
pos ula en e
«inno aciones de
p oduc o» e «inno aciones de p oceso»,
es p ecisamen e
la
causa
undamen al
de
la
con usión
einan e en el deba e sob e la
ma e ia
( éase, a
es e espec o,
el
anexo
p ime o
del
capí ulo
sex o).
El
capí ulo
cua o cons i uye,
a mi
pa ece , la pa e
más
in e esan e
y
o igi-
nal
del
lib o
y,
p ecisamen e po es a
misma
azón, la
pa e
más di ícil y
exi-
gen e pa a
el
lec o .
La
p egun a
básica
que
el
au o nos p opone,
y
que a a
de
esponde en es e
capí ulo,
puede
o mu-
la se sencillamen e como sigue:
¿cómo
es posible que, en el
ámbi o
del come cio
mundial,
una se ie
de países
gane
p o-
g esi a
y
pe manen emen e cuo as
de
me cado mien as o os
países,
len a
pe o inexo ablemen e, las an pe dien-
do? En p ime luga , la p egun a es, con-
a
lo
que pudie a pa ece
a
p ime a
is a,
pe inen e,
y
ello po que
la eo ía
adicional
y
dominan e ha ei e ado con
insis encia
la a i mación de
que
en el
la go plazo
se man end á la
pa idad del
pode
de
comp a
de
las dis in as mone-
das nacionales (p incipio
de la
pa idad
del
pode adquisi i o, PPA). La e idencia
empí ica
con a ia
a
es e pos ulado
(la
«pa adoja de Kaldo ») ha
lle ado
a
los
eó icos
que compa en el p incipio de la
en aja
compa a i a
a
dos ipos
de
solu-
ciones dis in as:
1)
siendo los p ecios
y
cos es
los de e minan es de la compe i i-
idad,
la pa adoja
se
esuel e iden i ican-
do las pe u baciones que obs aculizan el
uncionamien o
del mecanismo
au omá i-
co
de
equilib io (lo que el au o denomi-
na el en oque
mac oeconómico);
2) sien-
do que el mecanismo
au omá ico
de equi-
lib io
se
mues a
incapaz
de
ga an iza
apa en emen e los ajus es, la pa adoja
se
esuel e iden i icando los nue os ac o-
es
de
compe i i idad dis in os
de
los
cos es
y
p ecios (llamado po el au o
el
en oque
mic oeconómico).
Sin
en a aho a
en
los a gumen os
esg imidos
desde
ambos en oques, esul-
a
cla o
en
es e pun o que ambos com-
pa en
el
p incipio
de la
pa idad del
pode adquisi i o, que p edice ipos
de
cambio eales ela i os alineados enden-
cialmen e
en
o no
a la
unidad
a
la go
plazo. Pe o, como
el
p o eso Gue e o
demues a en o ma an pe suasi a, exis-
e
una e ce a posibilidad, que
es la
que
aquí más
nos in e esa:
y
3) siendo que
los
cos es
y
p ecios son e ec i amen e
los de e minan es
de la
compe i i idad,
la
pa adoja
se
esuel e enunciando
al
p incipio
de la pa idad del pode adquisi-
i o
(plan eamien o que
el
au o denomi-
na
el
en oque
de economía polí ica). No
obs an e, es a posibilidad
sólo es
conce-
bible
a
pa i
del p incipio
de
la en aja
absolu a
de
cos es,
que p edice que los
países écnicamen e más
e icien es
en-
de án a
ob ene
saldos
ex e nos pe sis-
en emen e
posi i os (expo aciones
ne as)
y
los
países
menos e icien es, po
el
con a io,
ende án a
se de ici a ios
de mane a sos enida (impo aciones
ne as),
odo ello en condiciones
de
lib e
FEBRERO 1996 NUMERO 750
166
ICE
LIBROS
come cio.
No se
p esen a en es e
caso,
como
se
e, ni
la
necesidad
de
busca
nue os de e minan es
de la
compe i i i-
dad ue a de los
cos es
y
p ecios, ni am-
poco
la
necesidad
de
busca
impedimen-
os
en el
uncionamien o
de
supues os
mecanismos
au omá icos
que ga an izan
el
ajus e
al
equilib io, pa a p edeci
co ec amen e los pa ones
de
come cio
in e nacional
de o ma ealis a.
El
p esupues o
básico
del que pa e
el
«en oque de economía polí ica» es
que
«la
compe encia en el plano in e nacional
se ige po las mismas leyes
y
p incipios
que
en el ámbi o
(nacional
o) gene al»
(página
117),
de
mane a que la con luen-
cia
de
dis in as monedas en es e
ámbi o
complica, pe o no al e a
la
na u aleza
de
los
p ocesos
compe i i os. Es
líci o,
pues,
pa i
del modelo de compe encia
dinámi-
ca
en el
ma co
de
un
á ea
compe i i a
con una sola moneda pa a, pos e io men-
e,
in oduci
la
mayo complejidad
de i-
ada de la exis encia en un
á ea
compe i-
i a
de dos
o más
monedas. Es e es p eci-
samen e
el
p ocedimien o seguido po
el
p o eso
Gue e o, que sigue
aquí
exp e-
samen e los plan eamien os del econo-
mis a
no eame icano Anwa Shaikh, pio-
ne o
en el
desa ollo
de la eo ía
del
come cio in e nacional
basada
en las en-
ajas absolu as
de
cos e.
El análisis
empieza, pues, con el modelo shaikhiano
de
de e minación de
los p ecios
de
p o-
ducción en
condiciones
de
compe encia
dinámica
in a
e
in e indus ial,
que
es
una
ex ensión dinámica de la
ap oxima-
ción
p esen ada en
el capí ulo
segundo,
pe o in oduciendo dos
ideas
adicionales,
es echamen e unidas: i) la p eeminencia
de los capi ales egulado es en la
ijación
de los
«cen os de g a edad» de
los p e-
cios
de p oducción; y
ii)
la in eg ación
e ical
de los coe icien es
écnicos y
eco-
nómicos
de
p oducción.
Aplicado al
«caso
in e nacional», el
modelo p edice que
«sal o
en el
caso
de que las
asas
de
in la-
ción
sean muy al as,
o
que se a e de
paí-
ses muy simila es, no hay ninguna
azón
pa a espe a que los ipos
de
cambio
se
mue an
con o me
p e é la eo ía de la
pa idad del pode adquisi i o, ni
azón
alguna po an o pa a que
el
de e minan-
e
a
la go plazo del ipo de cambio eal
de
dos monedas lle e
a és e a
ende hacia
un
alo igual
a
la
unidad» (página
121),
y
ello
«ni
siquie a cuando el ipo de cambio
eal
de
que
se
a e sea
el
e e ido
a
los
bienes come ciables
exclusi amen e»
(ibíd.),
a gumen o es e
úl imo
que cons i-
uye
la
pied a angula con que
el «en o-
que
mac oeconómico»
p e ende sal a
el
p incipio
de la PPA. La cla e de es a con-
clusión
adica en
qué el
ipo
de
cambio
eal
en e dos monedas
en
un
á ea de
compe encia
depende
endencialmen e
de la
azón
de los
cos es
labo ales eales
uni a ios
e icalmen e in eg ados
de
cada
país; es
deci , el
país
donde el ni el
de es os
cos es
sea
in e io
end á
en aja
absolu a (aunque no,
lógicamen e,
en a-
ja
uni e sal) con espec o al
país
compe i-
do ,
de mane a que el ipo de cambio eal
de
su
moneda
se á
in e io
a la
unidad,
cosa
que
le pe mi i á
gana cuo as
de
me cado (lo con a io
ocu i á
pa a
el
país
compe ido , con capi ales egulado-
es menos e icien es); las di e encias,
en
lo
que
se
e ie e
al
ni el ela i o
de
p e-
cios, pa a
la economía
en
su
conjun o
y
FEBRERO 1996 NUMERO 750
167
pa a los sec o es come ciables
y no
come ciables, pueden ma iza , pe o
en
absolu o in alida , la pau a endencial del
ipo
de cambio eal.
El
p o eso Gue e o
u iliza
es e
modelo pa a do a lo
de la dimensión
aplicada que
le
acul e ealiza algunas
p uebas
empí icas
c uciales (que
se
p e-
sen an
en el capí ulo
quin o), pa a
lo
cual lle a
a
cabo
un
análisis
cuyo obje i-
o
es
aisla los ac o es de e minan es
del
ipo
de
cambio eal
en un
plano
empí icamen e
ope a i o,
dada
la di icul-
ad
p ác ica
de ope a con
cos es
labo a-
les uni a ios e icalmen e in eg ados
y
con los ni eles
de
p ecios ela i os
sec-
o iales
en las compa aciones in e nacio-
nales,
que
exigen
la exp esión en
«moneda común».
Hechas
es as
sal eda-
des,
el
au o desa olla una ap oxima-
ción empí icamen e
ope a i a
de los
de e minan es
del ipo
de
cambio eal
y
de
la
compe i i idad in e nacional
in o-
duciendo
cos es
labo ales uni a ios con-
encionales
y el a io
en e
el índice de
p ecios
de
consumo (que a ec a al alo
de los sala ios eales)
y
el
índice
de p e-
cios
de la o alidad del p oduc o nacional
(de lac o
del PIB).
De
es e
análisis
esul a
que
el
ipo
de
cambio eal en e
dos monedas
depende
a
la go plazo de la
«cuo a
sala ial
ela i a»,
es o
es, del
cocien e en e las p opo ciones
de la
masa sala ial
y el
PIB
en
cada
país. Es
deci : e '.
=
(W./Y)
/
(W/Y),
donde e *.
ep esen a
el
ipo
de
cambio eal
de la
moneda del
país «i»
con espec o
a la
moneda del
país «j», «W»
ep esen a
la
masa sala ial
e «Y» el
p oduc o nacional
(PIB).
De
es a o ma
«puede
a i ma se
CO! OU¡CA5
V
El S iAHAU»
UNIVERSIDAD DE SEV&U^
ICE
LIBROS
con odo igo que el ni el medio de en-
aja
absolu a
de
un
país
(compa ado
ya
sea con
o o
país
indi idual,
ya
sea con
cualquie conjun o de
países,
pe enezca
o no
el
p ime o
a
dicho conjun o) iene
sencillamen e ep esen ado po
el
ni el
compa a i o que ep esen an sus cuo as
de sala ios
en el PIB» (páginas
126).
Es a misma idea
puede
exp esa se
en
é minos de la eo ía
del alo
de
Ma x
simplemen e cambiando los
é minos
empleados,
pues
en es e con ex o la en-
aja
absolu a
en el
come cio in e nacio-
nal
no signi ica o a
cosa
que en aja en
la
asa
de plus alía: el país
con una asa
de
plus alía
mayo ,
se á
el
país
con en-
aja
absolu a.
Si
ello
se
une al doble pos-
ulado ma xiano
de
que son las di e en-
cias
ecnológicas
las que explican
la
dis-
pe sión de la
asa
de plus alía
en e
dis in os
países
(ya que
en
es e
ámbi o
el
inc emen o
de la
asa
de explo ación
depende
de
los mecanismos
de
ex ac-
ción de plus alía
ela i a),
y de
la co e-
lación
posi i a en e las a iaciones de la
plus alía
ela i a
y
los sala ios eales,
se
ob iene como
conclusión
que los
países
más
e icien es
y
compe i i os
e án
aumen a endencialmen e los sala ios
nominales
y
eales.
Si de la
de e minación a
la go plazo del
ipo
de
cambio eal
se
pasa
a
la de e mi-
nación
del ipo
de
cambio eal
a
co o
plazo, han
de
conside a se dos ac o es
undamen ales adicionales:
i) el
c eci-
mien o
ela i o de los
índices de
p ecios
del PIB
en
ambos
países; y
ii)
la
a ia-
ción
de su ipo
de
cambio bila e al
nomi-
nal
(página
131). En es e pun o, el p o e-
so Gue e o obse a a inadamen e que
es os
« ac o es mone a ios»,
que expli-
can
el ca ác e cíclico a
co o plazo del
ipo
de cambio eal, pe o no su endencia
a la go plazo, son p ecisamen e los
úni-
cos ac o es
en
que
se
ijan
las
eo ías
con encionales, lo cual signi ica sencilla-
men e que
se
suponen como
dadas
e
idén icas
las cuo as sala iales ela i as,
que son los
« ac o es eales».
Es a p emi-
sa
implíci a es á de ás
no
sólo
del en o-
que
mac oeconómico,
sino
ambién
en el
en oque
mic oeconómico de la
compe-
encia in e nacional, oda ez que en es e
úl imo,
en su análisis de
los ac o es
de e minan es
de la
compe i i idad,
se
ex aen
las conclusiones
a
pa i
de
las
a iaciones, posi i as
o
nega i as,
de
las
a iables cen ales
de
sus
análisis,
sin
da se cuen a de que lo impo an e,
desde
el
pun o
de
is a
de la
mayo
o
meno
compe i i idad
no
son las a iaciones,
sino
el
ni el
de la
a iables, pa icula -
men e de los
cos es
y
los p ecios (hecho
es e sa is ac o iamen e con as ado
empí-
icamen e po el p o eso Gue e o en el
capí ulo
quin o):
así,
po ejemplo, una
ele ación de
los
cos es
uni a ios
de un
país
(A) con espec o
a
o o
(B) en el que
se pa e
de
una en aja absolu a, supon-
gamos,
de
un 20 po 100 en a o
de A,
sólo
signi ica que
la
des en aja absolu a
de
B,
en el p omedio de sus
cos es,
se ía
in e io
al 20 po 100 as la
ele ación de
los
cos es
en A, lo cual no
es ningún
con-
suelo, po que
a
pesa de la mejo a de
B,
se á A
quien
siga
ganando
cuo as
de
me cado
a
cos a de
B.
Finalmen e,
la
e idencia
empí ica
suminis ada
po
el
au o , an o pa a
la
indus ia
manu ac u e a como pa a
la
FEBRERO 1996 NUMERO 730
168
economía
en su conjun o (en es e
úl imo
caso
incluyendo
la economía española)
co obo a
a
g andes
asgos
los plan ea-
mien os
eó icos
sos enidos en es e
lib o
y,
en odo
caso,
la supe io idad explica i-
a
de la eo ía de la
en aja absolu a
de
cos es
en e
a
las
eo ías
basadas
en
el
p incipio
de
la en aja compa a i a. Con
odo,
debe
añadi se
que las limi aciones
en
lo
que
se
e ie e
a la
disponibilidad
de da os su icien emen e p ecisos
y en
lo
que
se
e ie e
a
las mediciones del
ni el
de las a iables en moneda
común,
así
como
el
p opio es ado
de
desa ollo
de
la in es igación
aplicada
en
es e
ámbi o,
que
hab ía
que cali ica
de
modes o,
no
pe mi en o ece p uebas
empí icas
i e u ables.
Lo
que
no
cabe
duda ninguna
es
que,
a
pa i
de la
nue a
eo ía
de la compe encia
dinámica
las g andes
anomalías a las
que
se
en en a
la eo ía de la
compe encia
a-
dicional son co ec amen e
explicadas
sin
ecu i
al
dudoso expedien e
de
nega
la
p eeminencia
de
cos es
y
p e-
cios
en
la
lucha compe i i a. El
caso
de
Japón es, en
nues o
c i e io,
especial-
men e ilus a i o
a
es e espec o,
pues
el
que es e
país «haya
expe imen ado
las
más
al as
ganancias
de cuo as del me ca-
do mundial
en el úl imo
medio siglo,
al
mismo iempo que ele aba
más ápida-
men e que
ningún país sus
sala ios
nominales
y
eales
y
sus
cos es
labo ales
uni a ios
ela i os
no
es, po an o,
nin-
guna casualidad, sino un esul ado que
e leja
ielmen e
las
p e isiones
de la
eo ía
expues a
aquí» (pág.
195).
Emilio Díaz Calleja