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Elementos rituales y formales en la trilogía inacabada de Federico García Lorca

Vilchez Díaz, Mercedes

Abstract

In the following paper the authoress reviews sorne fe atures of Lorca's works which appear to be parallel lo basic features of Ancient Greek Lyrics. She also nolcs the great influence which Aeschylus's plays caused on Lorca's unfinished trilogy.

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ELEMENTOS RITUALES Y FORMALES EN LA TRILOGIA INACABADA DE FEDERICO GARCIA LORCA Me cedes V lchez Día z In hc ollowing papc he au ho ess e icws so ne e a u cs o Lo ca 's wo ks which appea o be pa allel lo basic ea u es o Ancien G cck Ly ics. She also nolcs he g ea in luence which Aeschylus's plays caused on Lo ca's un inished ilogy. l. lNTRODUCC[ÓN El p esen e a ículo es p oduc o de la eelabo ación de una Con e encia dic ada en la Uni e sidad de Se illa, el cu so 1990-91, con mo i o de un Ciclo in e disciplina de Hispánicas y Clásicas. Yo, como odo el mundo, había leído ei e adamen e el ea o y la poesía de Lo ca. Pe o nunca has a aho a había es udiado l as Con e encias, las ca las, las en e is as'. Nunca has a aho a me había pu es o en con ac o con especialis as en el ema y con su ami li a2. De l odo ello he sacado algunas conclusiones que pueden se de u ilidad. He ulilizaclo los siguien es ex os: Ob a .1 comp e as con P ólogo de Jo ge Guillén y Ep íl ogo de Vicen e Akixand c. Mad id. 1967: y los es olúmenes ediiados po M. GAR C iA - PoSADA. Akal. Mad id. 1 980. 1982. Debo mi ag adecimien o al magní ico especialis a en Lnn :a. mi compañe o y amigo Miguel Ga cía - Posada. que amhiGn me indicó el camino pa a pone me en elación con su amilia. 78 Me cedes Vilchez Díaz II. IDEAS PARA UNA TRILOG[A Y SUS FUENTES La idea que u o La ca de cons ui una ilogía y ambién su concepción del « ea o o al», lle a, ine i ablemen e, a plan ea se un p ime p obl ema; es és e: sus uen es de conocimien o de la li e a u a clásica. Es o me ha lle ado a analiza su ob a como c eación inme sa en unas i encias que, desde su casa na al de G anada, en la que es á su biblio eca pe sonaP, pa sa n po la Re- sidencia de Es udian es de la calle Pina 21 y Fo uny 30 de Mad id, luego po su b e e es ancia en Es ados Unidos, ol iendo a Mad id, a la Residencia en los «momen os de comp omiso» en que se c eó el g upo ea al «La Ba aca» a una, al ez año an e, ue l a a G anada, que le cos ó la ida absu damen e4. Ha y que econsl ui , pues, una c onología. En la biblio eca pa icula del poe a hay un ejempla en español de la Teogonía de Hesiodo, lleno de ano aciones en los má genes. Hay un ex o de Shakespca e en inglés que, sin duda, no leyó nunca. El inglés de Lo ca e a muy udimen a io. Incluso el iempo que pasó en Nue a Yo k, an e el asomb o que le causaba que un cama e o pudie a habla inglés y él no, se ma iculó en Cu sos pa a Ex anje os y, se nos dice que, sin ha ce g andes p og esos. El paso siguien e pa a econs ui sus lec u as hay que busca lo en la Residencia de Es udian es, donde es u o desde el año 1918 has a el 1928. De ese luga hay una desc ipción deliciosa. P ocede de su amosa Con e encia «Teo ía y ju ego del duende)), p onunciada en Buenos Ai es a comienzos de 1934, ya con cie a lejana pe spec i a. «Desde el año 1918, que ing esé en la Residencia de Es udianles de Mad id has a 1928, en que la abandoné, e minados mis es udios de Filoso ía y Le as, he oído en aquél e inado salón donde acudía pa a co egi su i olidad de playa ancesa la ie ja a is oc acia española, ce ca de mil con e encias. Con ganas de ai e y sol, me he ab u ido an o, que al sali me he sen ido cubie o po una le e ceniza casi a pun o de con e i se en pimien a de i i ación. No. Yo no quisie a que en ase en la sala ese e ible mosca dón del abu imien o, que ensa a odas las cabezas po un hilo enue de sueño y pone en los ojos de los oyen es unos g upos diminu os de pun as de al ile )). Quizá en ninguna pa e como en es e agmen o deLo case encuen a una desc ipci ón más ce e a de aquellos cenáculos de Ja cul u a, no exen os de dogma ismo y, po lo an o, de idiculez. Pe o hay un da o muy impo an e «pa a cu a su i olidad de playa ancesa >> . Desc ipción de MATHU.DE PoM s en Le Jmmwl des Poéles. n.0 5, B uselas. 1950. /. G nsoN: G anada. 1936: El asesina o de Ga cía Lo n. Ba celona, 19 79. E/e111e111os i1 111/es y ol'males en la iloRía inacabada de Fede ico Ca da Lo ca 79 Cie amen e la única cullu a e a la ancesa. El ambien e: muy al o en las pe sona s a las que la «na u aleza» les concedió el don del se ño io de alma: allí se jun a on Aleixand e, Ma quina, Buñuel, Juan Ramón Jiménez, G ego io Ma ínez Sie a, el di ec o de la Residencia e a Albe o Jiménez F aud. E an ge n es muy escog id as, p e o po cas en núme o. No se puede pensa que sus ide as se hicie an ex ensi as a las m asas inculadas con esos cí culos. Igual sucedió con las do c inas laicas de la democ aci a a eniense. De modo que « La cul u a ancesa )) a la que alude Lo ca es pe ec amen e co mpa ible «con el mosca dón del abu im ien o». Aho a lo que in e esa es la cul u a ancesa eal : Ce nuda nos dice que él le yó la An ología Pala ina en la edición ancesa de la col ecc ión Budé. En la casa p óxima de la ca ll e Fo uny, Colegio Ma yo en el que yo es u e mu c ho s años después, había lib os de la Budé con el sello de la Residencia de Es u di an es .. El es o de los ex os de los au o es g iegos en ancés: o se pe die on, al ez ue an a pa a a colecciones pa icula es; o se sal a on lle ándolos a la Biblio eca gene al del Consejo, en la ce cana ca ll e Se ano. Lo cie o es que de spués de la gue a en la calle Pin a no había lib o s. Es posible que du an e la gue a, en que esa casa ue Hospi al; se pe die an muchos lib os y o os se sal a an lle ándol os a edi icios ce canos más segu os. No es posible sabe con ce eza si Lo ca leyó la li e a u a g iega an só lo en la s mal as aducciones exis en e s. Un buen es udioso del poe a pi ensa que su ancés no e a an bueno como pa a en edc a Esquilo. L os da os i dedignos conducen a pos ula q ue de l as pe sonas allí e unidas e a Dámaso el único que leía co n sol u a di e sas lenguas. Yo engo mis dudas: c eo que es posible y se puede pos ula que un homb e in eligen e y cul o cap a a pe ec amen e la ob a de Esquilo en su aducción ancesa en una época en que la única cul u a e a la ancesa. También se sabe que en la Residencia e an ec uen es las eunion es en las que se hacían lec u as públicas oma ndo el é. Ese hecho lle a a pos ula que Lo ca u e un bu en oyen e y un oyen e muy sel ec i o. Po la e olución de su ob a se puede pos ula que su con ac o con los clásicos no ue emp ano. Lo s da os más an iguos me lle an a los 25- 26, no an es. Hay a ios hi os que pueden co obo a lo: El p ime o da a del 13 de eb e o de 19 26. El segundo de mayo de 1927. A e ll os oy a hace alusión b e emen e: 1. La l ec u a de Góngo a ue una u e n e de ap oximación de Lo ca a la cul u a clásica en p o undidad, a mu chas emá icas mí icas. De Góngo a ap endió «que es su ob a un p oblema de comp ensión. A Góngo a no hay qu e lee lo, sino es udia lo, no iene a busca nos, sino que hay que pe segui lo azonablemen e». Igual sucede con Esquilo, que le debió causa una imp esión muy p o unda. 80 Me cedes Vílchez Díaz Lo ca encuen a una explicación a ese hecho, dice: E a de Có doba y sabía la ín como pocos. No hay que busca lo en la his o ia, sino en su alma» s. De la lec u a de Góngo a nace su desc ipción de la me á o a, en e al es o de la s imágenes: «La me á o a une dos mundos an agónicos po medio de un sal o equcs e de la imag in ac ión». Sin sabe lo, es á ce ca de la de inición de A is ó eles 2. En mayo del año 1927, en Cadaqués, en la casa de Dalí , abajaba en una ob a i ulada n ada menos que El sac i icio de l i ge11ia. Es e iden e que, aunque ue a en un as p ime as lec u a s, conocía la agedia g iega y, s in duda, la ele Esquilo. Du an e los a ios en e el 27 y el 30 debió elee una y o a ez a los ágicos g iegos . Es a pa ece se la si uación cuando el día 25 ele julio del aiio 1928 , mi ando el ABC en la Residencia en con ó una no icia: e a la c ónica del ágico desenlace de unas bodas campesinas en un co i jo de Níja , en Almc ía. Ese h ec ho eal dio lu ga adi e sos omances popula es que en el año 1977 se conocían oda ía. Es cu ioso que Lo ca oma a su ema de Bodas de una his o ia eal. Es muy cu ioso po que ese si mple hecho hay q ue si ua lo den o y jun o al ea o de su época. El habe omado un hecho eal, esc i o en la p ensa, del que co ie on lu ego leyendas, no es o a cosa que emi i se a una saga . Po Saga en iende un g iego de é po ca a caica y clási ca « la na ación de acon ecimien os que sucedie on en e dad, a unque el poe a no ue es igo p esencial de ellos». Es saga Jo que u ilizaban los ágicos co mo ma e ia l básico; y sólo en algunos casos se con ie e en mi o. Es o su cede únicamen e cuando la saga se u i liza como un pa adigma a empo al, uni e sal, una alego ía y, como cualquie símil o me á o a, es u ilizable pa a his o ia o a ealidad6• Así que, con anquilidad, se puede sos ene que en Bodas y Ye ma hay saga con- e ida en mi o .. Po que la saga de lo ocu ido en un co ijo de Níja le si e al poe a pa a his o ia la sociedad de su iempo. Se suele d ec i que Jo que e leja Lo ca es la oposición en e libe ad y au o idad. Yo c eo que eso no es also; an só lo pienso que equie e al guna ma iz ac ión que a más lejos, és a: yo di í a que lo que p esen a Lo ca es la oposición en e na u aleza y co 11 e11c ión. De es a echa da a la idea inicial de esc ibi Bodas. Po ello Lo ca conside a que a dó cin co años en e labo a la ob a . El 14 de sep i emb e de 1932 leyó Bodas de sang e en la casa del diplomá ico chileno Ca los Mo la. < C . : La i11 1Ne11poé ic 1 de Don Luis de Gúngo ay lmaginaci )n. i11.1pimci1í11. nasi1í11. ecogidas en la edición ck Am111.AR, pñgs. 62-85 y 85-91. C . amhién A. AI.VARI · zm MIRANDA: .( meui á a e! mi o. Mad id . 1963. '' C . mi ah • io Mi10/ogía. Mi111 y T aNe lia N i ga (en p ensa). Ele111e11111s i/1111/es y. im1111les en la ilogía inacabada de Fede ico Ga cía Lo a 81 El 8 de ma zo de 1933 u e su es eno. Con esa ocasión, dijo Lo ca en una e n e is a publicada po José Sánch ez Se na: Bod as de sang e es la pa e p ime a de una ilogía d amá ica de la ie a española. Es oy, p ec i sa men e es os días, abajando en la seg und a, sin í ulo aún, que he de e n ega a la Xi gu. ¿Tema? La muje es é il. La e ce a es á madu ando aho a den o de mi co azón. Se i ula á La des ucción de Sodoma 1. Ni Bodas ni Ye ma se en ienden si n el ea o de Esqui lo y, ampoco la idea de cons ui una ilogía. Ye ma la esc ibió en e 1933-34. Lola Memb i es lo p esionó, en Amé ica, pa a que se die a p isa en su edacción. La leyó el 3 de diciemb e del 34 en casa de Mo la. Se es enó el 29 en Mad id. La ep esen ó Ma ga i a Xi gu, en medio de un «in en o de e en amien o » po pa e de j6 enes de echis as, que iba di igiendo con a la Xi gu, amiga de Azaña. Algunos sec o es de la p ensa conse ado a ep ocha on la oh a po su c udeza de lenguaje y su paganismo. Se lec en los hispanis as el é mino a w11 aplicado a la ilogía inacabada. No es co ec o ni ese é mino, ni ese concep o. Toda la ida nos hemos dedicado los es udiosos de clásicas a explica a nues os alumnos que, en el pensamien o g iego siemp e hay lib e ele cc ión po pa le del homb e ; aún en los casos de poe as eocénl icos que, econocen la exis encia de o a e~ e a , bas an e pe u bado a po cie o. que es la di ina. Son dos con a ios a i mados con ue za: 110 e xi s e el a 11m. un des illo i111placab/e. Tan o los p o agonis as de Bodas como la he oína de Ye ma e li gen su acci6n, su d an y su elección es ágica que no signi ica o a cosa que una ecu cncia de dilemas: An e una ci cuns ancia dada el homb e ha de elegi en soli a io y, po supues o ca ga con las consecuencias de su elección, o sea, con su esponsabilidad. Eso es agedia, no a 11m y, es agedia g iega, que nunca c is iana, po la simple azón de que en el C is ianismo no puede exis i el concep o de lo ágico. III. I DEAS P AR A CREAR UN TE ATRO 'Q[ j' Jco y sus FUENTES II I.1. De! ea o de guillo/ al « ea o o al» Es muy so p enden e el paso del ea o de guiíiol a esas dos g andes ob as que son agedias: Bodas y Ye ma, ll enas de co ales; con es uc u as complejas a base de so l is a/ co o. Con es uc u as 1 í icas que al e nan con las dialógicas. No deja de se so p enden e que Lo ca pusie a en escena agmen os de las Euménides de Esquilo en Buenos Ai es, hecho ci a o po odos los hi spa ni s as, pe o nunca analizado. 1 En «Cha la amable con Fede ico Ga cía Lo ca», He aldo de • Mad id. Mad id l l de julio de 1933. 82 Me cedes Ví/chez Día z Sólo hay que deja habla al p opio Lo ca. Sus ideas sob e«e l ea o o al» con música , danza, ea o i ual, con co os. Y hay que ene en cuen a que solamen e de la úl ima e sión de Ma iana de Pin eda, que u o a ias, se conse a la música , como la de Bodas. Todo ello supone una e olución. An e esa e olución cabe hace se algunas p egun as: Cómo y Qu é sucedió. Y el p opio Lo ca esponde a esas p egun as, si se leen con men e y cul u a milena ia sus úl imas Con e encias y decla aciones en En e is as. De ellas se ex ae que en an en juego es ac o es aliados. A ellos me e ie o aho a: TII.2. Hay que adqui i una cul u a clásica habiendo nacido en el Ma Nues o, en la cuenca del Medi e áneo En sus Con e encias de los úl imos años c i a a Sóc a es, en un ex o que pa ece sacado del Banque e de Pla ón; del Dionisismo. Se es ablece una di e encia bien conocida en e angel y musa y duende. En ese ex o duende no es o a cosa que el é mino que hace e e encia al daimón soc á ico. Dice así Lo ca: «El duende es á en las aíces de la cul u a medi c <inea que son g i egas. Duen de es lo que pe seguía Nie zsche, sin encon a lo y sin sabe que el duende que él pe seguía había sal ado de l os mis e iosos g iegos a las baila inas de Cádiz. Así, pues, no quie o que nadie con unda al duende con el demonio eológico de la duda, al que Lu e o, con un sen imien o báquico, le a ojó un asco de in a en Nu embe g, ni con el diablo ca ólico, des uc o y poco in eligen e, que se dis a za de pe a pa a en a en los con en os. No. El duende de que hablo, os cu o y es emecido, es descendien e de aquel aleg ísimo demonio de Sóc a es, má mol y sal que lo a añó indignado el día en que om ó la cicu a ... ». «Es di e en e el angel y la musa; de ellos ap endió Hesiodo. Angel y musa ienen de ue a: el angel da luces y la musa da o mas, - Hesiodo ap endió de ellas, el poe a ecibe no mas en su bosquecillo de lau eles. En cambio, al duende hay que despe a lo en la s úl imas habi aciones de la sang e ... ». « La i ud mágica del poema consis e en es a siemp e cnduendado pa a bau iza co n agua oscu a a odos los que lo mi an, po que con duende es más ácil ama , comp ende , y es segu o se amado, se co mp cndido»g. En suma, c eo que en oda la cuenca del Medi e áneo, y sob e odo en algunos luga es mu y ce canos al ma exis e una isualización de los colo es, un ol a o de los olo es, una isua li zación de las o mas, del ba oco más ca gado, con e ido en mesu a, po el i mo ' C .: Teo ía y juei.:o del duende, ed. AGu11.AR, págs. 11 O y 1 17. Ele111e11 o s i ua les y o males e 11 /a ilogía inacabada de Fede ico Ga cía lo n 83 de los homb es. Mucho o o hay, pe o no o ende; a eso un buen día se le llamó clásico. No se equi ocaba Lo ca, po que clásico es sólo algo que dice siemp e. Y ese «algo que dic e sie mp e» no es o a cosa que una eno me desa m o nía de colo es, olo es y sonidos que, po ob a de la o ma, sea ella escul u a, i mo, danza, se con ie en en equilib io. Lo ca no em pezó sa bi endo, empezó conociendo. Ningún abajo le debió cos a en ende la li e a u a g iega, debió se pa a él una ie s a ín ima so lamen e, como ue pa a o os. III. 3. Un ea o inculado a un «comp omiso his ó ico» En el Discu so de despedida de Buenos Ai e s, el 10 de ma zo de 1934 dijo Lo ca: «Voy a lee el p ime cuad o de la agedia Ye ma, donde se plan a de lleno el asun o, y después el p ime cuad o del segundo ac o, donde yo desa ollo un co o, ecibiendo la luz de no mas a n igu as pe o e e nas en el ea o ágico»9• En un a En e is a que le h iz o Juan Chabás en 1934 sob e su eo ía de la agedia, o pina así: «Aho a oy a e mina Ye ma, una segunda agedia mía. La p ime a ue Bodas de sa ng e. Ye ma se á la agedia de la muje es é i l. El ema, como us ed sabe es clásico, pe o yo quie o que enga un de sa ollo y una in ención nue o s. Una agedia co n cua o pe sonajes p i ncipalcs y co os, como han de se las age dias. Hay que ol e a la ag edia . Nos obliga a ello la adición de nues o ea o d amá ico. Tiem po hab á de hace comedias y a sas. Mien as an o yo quie o da al ea o agedias»'º· Es as decla aciones es án en elación con «S u co mp omiso his ó ico», al acep a la di ección de La Ba aca, ap obada en ma zo de 1 932 po el Minis e io de Ins ucción Pública de la segunda República. Se a a de en e nd e la agedia como ense lanza abie a. Se habla de las deudas de Lo ca a Ma quin a, deudas sólo emá icas. Se habla de que, o malmen e, no se explica s in los p eceden es del ea o del Siglo de O o: Lope y Calde ón. Pues bien , no digo que no sea cie o; pe o lo que sos engo es que ese enómeno no se exp lica sin las uen es de l p ime y e dade o ea o de Occiden e, que es el g iego''· Que en aquel los años que p ecedie on al 1934 se habla a de la democ acia a enien se, es lo l óg ic o. Que se habla a de l os cul os y i uales de oda la cuenca del Medi e áneo e a nada más que lo es pe a ble. Del ea o g iego, co mo enseñanza abie a a odos, de s us aíces eligiosas. Todo ello e a lo lógico. Lo ca ue un g an lec o , un buen oyen e y, muy selec i o po cie o. Quien lo ascinó ue Esquilo: su ob a me a ó ica, sus g andes co os de acción, la he encia de un c imen de sang e Publicado co n el í ulo «Una ex ao dina ia c eación» en C í ica. Buenos Ai es 12 de ma zo de 1934. 'º «Vacaciones de la Ba aca» publicada en Luz. Mad id. el 3 de sep iemb e de 1934 y «Fede ico Ga cía Lo ca y la agedia» publicada en luz. Mad id. el 3 de ju lio de 1934. 11 ADl ADOS. F. 84 Me cedes Vílchez Dí11 z en la ilogía La O es iada; no o a cosa es Bodas. La ce ada ecu encia de emas. Y debió imp esiona le mucho los co ales de pe secución de «las Euménides, que e leja en Boda s. De ahí salió luego la idea de una ilogía, al modelo de la única co nse ada en oda la agedia g iega. Mi conclusión es que Esquilo desbo dó a Lo ca y hubie a desbo dado a cua lq uie o o poe a. Me exp lico a con inuación: 1. De la agedia g iega en gene al nació su idea «de un ea o poé ico y o al». 2. De la leccu a de la li e a u a g iega de época a caica y clásica. Y ambién de la l ec u a de la li e acu a lacina -he ede a de la g iega de época helenís ica- , nació en él una capacidad pa a elaciona i os y cul os: los que exis ían en su Andalucía na al y l os qu e e lejaban los ex os li e a ios clásicos. 3. De La O es iada pa ció su idea de la ilogía inacabada. Es ex año que esa ilogía no se acaba a. Es ex año el cambio de nomb e pa a la úl i ma de las agedias en p oyec o. Sólo enía Lo ca cla o el ema: el in ces o. 4. Me c eo que ue muy di ícil pa a él auna o ma y ema a lo la go de una ilogía. La emá ica de la O es iada en e a la concen ó, y sin que e , en Bodas. Las g andes es uc u as o males de Esquilo las explo ó mejo en Ye ma. En esa ob a hay, po o a pa e, eminiscencias emá icas de Eu ípides. U iliza pa a la e ce a ob a un í ulo bíblico e a imposible. De ahí ino el cambio de í ulo pa a la e ce a ob a, que nunca se esc ibió. IV. ELEMENTOS RITUALES Y FORMALES DE l.A LITERATURA GR IE GA EN «BODAS» Y «YERMA» No se puede es ablece una d i isión en e elemen os i uales y es uc u as o mal es. Ese es p ecisamen e el da o más ele an e de es as ob as pa a pode a i ma sus u e n e s en el ea o g iego. No puedo hace , en an poco iempo, un análisis minucioso po que los da os son muchos y muy icos. Así que sólo oy acen a meen los i u ales y las es uc u as o mal es más impo an es de las dos ob as. Y oy a segui , como andaluza q ue soy, in en ando econs ui el camino que pudo eco e Lo ca an es de p esen a los da os co nc e os. 1. En Fuen e Vaque os y, luego en G anada, pudo pe cibi la dico omía ida/mue e desde niño. Allí conoció canciones de abajo, canciones de juegos, e anes de boda , a los que p ecedían compo amien os po ejemplo: el no io ce leb aba con homb es la de spedida de sol e o; la no ia no se sabe bien lo que hacía. En la llegada de la P ima e a La ca conoció los Mayos, acompañados de cues aciones. Po esa época en An eque a un como de muchachas iba al campo a ecoge amapol as en e l os igales. Se inmolaba un co de o en las casas icas, bien Ele111e111us ima/es yjo ma/es en la ilo}iÜl inacabada de Fede ico Ga cía Lim:a 85 alimen ado en los campos du an e la p ima e a emp ana con alcacé y sac i icado luego, como un á maco. Conoció los duelos, opas neg as, se le an aban los odapies, se ce aba media pue a, los hábi os se mu aban; e a un eno. 2. En Mad id con i ió en cul u a basada en conocimien os del pasado lo que e a su conocimien o «de la cul u a de la ie a y la he encia milena ia». 3. Y sólo muy a de se a e ió a expone odo aquello en una desc ipción, en el año 1934 que dice así: «Pa ece como si odo el duende del mundo clásico se agolpa a en es a ies a pe ec a, exponen e ele la cul u a y de la g an sensibilidad de un pueb lo que descub e en el homb e sus mejo es i as, sus mejo es bilis y su mejo llan o. Ni en el baile español, ni en los o os se di ie e nadie; el duende se enca ga de hace su i po medio del d ama, sob e o mas i as, y p epa a las escale as pa a una e asión de la ealidad que ci cunda .. . El duende no se epi e, como no se epi en las o mas del ma en la bo asca. En los o os adquie e sus acen os más imp esionan es, po que iene que lucha , po un lado, con la mue e, que puede des ui lo, y po o o lado, con la geome í a, con la medida, base undamen al de la ies a» 12 • Exis ió desde época g iega, y mucho an es, desde el Neolí ico, un juego de cul u as que, los pueblos indoeu opeos con i ie on en nues a cul u a. Fue una amalgama: El caballo ema ecu en e en La ca es «el p incipio masculino, ecundan e. La muje , e na ecu en e es el p incipio emenino, ecundado, pe o c eado único de ida, de his o ia», p ocede de las cul u as ma ia cales, más an iguas en oda Ja cuenca del Medi e áneo. Fue la co11ju11ció11 la que dio luga a Jo que son cul u as y i os ag a ios, donde juega ida/mue e; homb e/muje ; iejo/jo en y, en úl imo é mino na u aleza/con ención, que lo engloba odo. Den o de ese ma co hay que en ende la agedia de Lo ca. Ve dade amen e , yo igno o si los conocimien os del poe a e a an amplios en da os, supongo que no. Pe o la milena ia he encia de andaluz, la peculia in eligencia p opia y la cul u a adqui ida l uego , die on Juga a dos agedias so p enden es, o almen e g iegas: Son i uales que, ienen luga a p opósi o de ocasiones conc e as; que se ejecu an de acue do con u11as o 111as: al e nado solis a/co o; monodias aisladas; dialógicos de di e sa índole- e ó i co h omb e / muje , e ó ico mad e/no io, agón gene acion al pad e/no io; diálogos lí icos - así el di i amho homb e/hemb a con hie ós gámos en Ye ma, eno con que acaba Bodas. G andes co ales de es uc u as complejas: Himeneo, pe secusión en comos, desm<Js hymnos o «can o de encadenamien o» de la Luna y la Mendiga. Así que el camino eco ido po Lo ca coincide con el que conocemos bien po la li e a u a g iega, que es és e: De una saga sale lo que llamamos poesía épica, na ación En « Jue go y eo ía del duende». Ac;u11.AR, págs. 11 8- 11 9.