Re is a de Es udios Tau inos
Nº 5, Se illa, 1997, págs. 215-220.
González, An oni: Bous, o os i b aus. Una au omaquia
ca alana, Ta agona, El Medol, 1996, 262 págs.
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BOUS,
TOROS
i
BRAUS
Una au omaquia ca alana
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Fig. nº 47.-Po ada del lib o Bous, o os i b aus.
Una
au omaquia ca alana (Apud.: González, 1996).
216 Ca ies G.ómez Bá cena
Pa a empeza a aza los múl iples log os
de
es e
lib o, ob a del a qui ec o y
~ í ico
au ino ca alán An oni
González, es ú il elaciona los con las condiciones cul u ales
y polí icas que p e alecen
en
la Ca aluña de hoy
en
día.
Fig.
n.
º 48.- El p esiden e de Ca aluña Lluís Companys,
en
el Ba
lcón
del
P íncipe de la Plaza de
la
Real Maes anza de Caballe ía de Se illa,
du an e
la
e ía de ab il de 1934 (Apud., González, 1996: 126).
Po que, si a lo la go de dos cen u ias, desde las pos ime ías
del siglo XVIII has a el úl imo amo de la década
de
los
ochen a del p esen e siglo,
se
han enido celeb ando sin
. mayo p oblema espec áculos mix os
de
co idas de o os y
co ebousi en odo el e i o io ca alán, la in e upción
de
dicha adición ue obligada ins i ucionalmen e, desde el eje-
cu i o au onómico ca alán, al ap oba , el año 1989, una ley
de
1 Fies as de o os ealizadas
en
calles y plazas públicas.
Recensiones de lib os
21
7
p o ección de los animales que, a
la
pos e, no an sólo ha
se
-
ido pa a limi a las co idas y demás ies as popula es
con
o os, sino que ha sido u ilizada ambién como
un
pe spicaz
disposi i o de es igma ización de los au ó ilos ca alanes.
Fig.
n.º
49
.-
Encie o de
To os
en el G ao d'Ampos a, o .
de
J.
J.
A bó
(Apud
.:
Gon
zá
lez, 1996: 162).
Mal que les pese a muchos, p obablemen e es
un
.
anac onismo, y una eleidad ambién, que a inales del siglo
XX se siga deba iendo la con o e sia o os sí,. o os no.
En
es e sen ido, nada más lejos del pe il del buen au ino, y
An oni González lo
es
a ca a cabal, que el ánimo polemiza-
do ,
y,
menos aún, el p oseli ismo sec a io. Al in y al cabo,
lo de los o os es, desde el pun o de is a del a icionado,
como an as o as cosas en la ida, a sabe , cues ión de sensi-
bilidades y és as, ya se sabe, o
se
poseen o no hay nada
que
hace . Po lo an o, una cosa que,
de
es ada, el lec o le
debe
218 Ca ies Gómez
Bá ce
na
de ag adece al au o del p esen e lib o es que haya
enun
-
ciado a da el os ón con a uas polémicas.
Sin emba go, como he apun ado más a iba, las a en"
as a los o os
en
Ca aluña son un pelín di e en es a
las
del
es o de España. Es cie o que ambién aquí, como allí,
se
dejan sen i las je emiadas de los animalis as, pe o
no
lo
es
menos aún que aquí los pos ulados an i au inos obedecen a la
mane a cie amen e educcionis a de concebi la iden idad
cul u al ca alana. Po ello, la a ea
del
au ó ilo ca alán, y
An oni Ga cía se aplica a ella con an o alen o
como
en u-
siasmo y igo , no es o a que la de sali al paso de quienes
p e enden eesc ibi la his o ia cul u al
de
los ca alanes
al
dic-
ado de p esupues os alsa ios, como, po ejemplo,
que
la
co ida de o os en Ca aluña es impo ada, u o de los lujos
mig a o ios
de
la
segunda mi ad del p esen e siglo
y,
po
ende,
ajena a la (p esun a) pe sonalidad colec i a
de
los ca alanes.
Como
bien
apun a
An oni
González
en
el
pó ico
de su lib o (pág. 16),
la
ies a
de
los
o os
se
han
con e -
ido
en
pied a
de
oque
de
dos
isiones
de
Ca alunya.
Po
un lado,
la
Ca alunya
eal: compleja, sin a ei es,
sinc é i-
ca, plu al Y'
has a
con adic o ia incluso,
que
compa e,
sin
p ejuicios,
cie as
adiciones con los
pueblos
ecinos.
Po
o o,
la
Ca alunya
soñada: uni o me, bienpensan e,
dócil,
que no
duda
a
la
ho a
de
ex i pa las adiciones
que
con
-
side a ilegí imas -las au inas, en
es e
caso
-
de
algunas
de
sus
coma cas,
si
con
ello me ece el
ing eso
en
el
pa a
-
íso
de
la
mode nidad
y acen úa al iempo sus
dis ancias
espec o a
lo
que
es enido
como
un
símbolo
de
la
España
peo .
Resul a
ilus a i o al espec o, el siguien e
episodio
na ado
po
el au o .
Dice
así
An oni González:
«Soy
es-
imonio
de
que,
cuando
e a
alcalde
de
Vic aquel
seño
que
Recensiones de lib os
219
cali icó a
la
ciudad de «capi al de la Ca alunya ca alana»,
el a chi o municipal ocul aba
la
documen ación que
p ue-
ba
la
ieja adición au ina de
la
capi al de
la
coma ca
de
Osono, como
si
se
a a a
de
un
episo-
dio de un pasado
que
e a p eciso
ol ida »
(pág.
18)
.
Po odo lo
has a aho a dicho, el
de An oni
González
es
un
lib o alien e,
necesa io
y,
a
pesa
de
lo que pudie a
des-
p ende se de
es a
ecensión, sosegado y
nada con o e sial,
pues o que
el
au o
se
ha aplicado más, a o -
unadamen e, a
cons-
ui que a des ui .
Pe o es que, al
mismo
iempo, el
p esen e
Fig. n.º 50.-Plaza de To os Monumen al
de
olumen cons i uye,
Ba celona (Apud.: González, 1996: 203). en p ime luga ,
una
au omaquia, y
una
au omaquia ca alana, o lo que
es
lo
mismo, una sue e de a-
ado sob e el a e o ea , hecho en Ca alunya
-doscien os
años después de la publicación de la Tau omaquia de
José
·Delgado,
Pepe-Hillo-,
y en ca alán, lo cual posee, a
mi
jui-
cio, un impagable alo lexical, po lo que supone de no ma-
220
Ca ies Gómez Bá cena
lización lingüís ica del ca alán
en
el ámbi o au ino.
Así
e i la
e ce a pa e del lib o,
la
dedicada a
los
anexos documen a-
les, incluye el au o un apéndice lexical que ecoge
un
o al
de, ¡ahí es nada!, 958 ocablos ca alanes y sus co espon-
dien es equi alencias cas ellanas.
En segundo luga , cabe
deci
del lib o de
An oni
González que cons i uye una au én ica his o ia de los
o os
en
Ca aluña, esc i a como Bo ges decía
que
habían de esc ibi se
los lib os
de
his o ia, con p ecisión y pasión. La
cuan iosa
in o mación con enida en sus páginas,
así
como
el
ico
ma e-
ial g á ico que ilus a el olumen,
ha á
las delicias, sin duda,
del lec o au ó ilo, an· c'eloso, como
es
sabido, del
da o
his-
ó ico cabal.
De
cualquie modo, ambién esul a á
un
ex o
ú il y a
la
ez aguijoneado , c eo yo, pa a el lec o ca alán
desp ejuiciado que, aun no siendo au ó ilo, sab á
alo a
el
es ue zo i ánico ealizado po el au o
-diez
años
ha
in e -
enido el seño An oni González en
la
aena de saca
el
lib o
a la luz
pública-
pa a esca a del ol ido y el ninguneo lo
que no es sino una pieza más, aunque an bella, del
mosaico
mul icolo de la cul u a ca alana. Po úl imo, no quisie a con-
clui es as líneas sin an es menciona las pulc as y an au i-
nas o og a ías que acompañan el ex o, ob a de C is ina de
la
C uz, esposa del au o e hija del decano de la c í ica au i-
na ca alana, el psiquia a Ma iano de
la
C uz.
Ca les Gómez Bá cena
Pe iodis a