scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Un estudio americano sobre Vico y Platón

Gilbhard, Thomas

Full text

UN ESTUDIO AMERICANO SOBRE VICO Y PLATÓN Thomas Gilbhard [Estudio Bibliográfico de / A Bibliographical Study of: Nancy du Bois Marcus, Vico and Plato, Peter Lang, New York et al., 2001, pp. XIII+261] Una investigación extensa y cuidada de la relación que liga a Vico con Platón es, sin duda, un desideratum y, al mismo tiempo, una empresa harto esforzada. Ya en el ahora lejano 1971, el decano de los actuales estudios viquianos en América, D. Ph. Verene, lamentaba la ausencia de tal indagación1. Ha aparecido ahora, en la colección de los “Emory Vico Studies”, dirigida por el mismo Verene, como volumen octavo, la disertación de Nancy du Bois Marcus con el simplificado título de Vico and Plato. Al contrario de lo que podría hacer pensar el título, este estudio no se centra exclusivamente sobre una confrontación entre Vico y Platón, sino que se articula en tres secciones en las que vienen examinadas sucesivamente lo que podríamos llamar las etapas fundamentales del platonismo. La autora parte precisamente del presupuesto de que, para un adecuado encuadre del significado que Platón asume para Vico, es necesario considerar también la mediación de los subsiguientes platónicos –o mejor, de la familia platónica, para retomar una formulación cara a Marsilio Ficino– con el objetivo de localizar los distintos estratos del platonismo viquiano2. El libro sigue, por tanto, una estructura triádica, dividiéndose en tres partes que a su vez están divididas en tres capítulos. La primera parte, con el título “The Dignity of Pico”, se vuelve al fondo humanístico-renacentista de la Ciencia nueva y en particular a la figura de Pico della Mirandola y su famosa Oratio. La autora se propone, sobre todo, indagar qué relación liga historia, poesía y sabiduría en el pensamiento humanístico, y hace notar que, aunque se debe tener presente cómo Vico se destaca en un punto crucial de la tradición humanística, es en el concepto de la antigua theologia (p. 25) donde esta separación viquiana de la tradición de la antigua theologia no es simplemente un rechazo, sino más bien una transformación. Por lo cual constata: “The differences between Vico and Renaissance thinkers should not prevent one from exploring how Vico takes their view of poetic wisdom and chronology as a starting point for his own search for the ideal and eternal in history” (p. 26). A propósito de esta diferencia, la autora añade una observación que considera la diversidad de metáforas usadas: mientras en la cultura humanística, 429©Cuadernos sobre Vico 17-18 (2004-2005) Sevilla (España). ISSN 1130-7498 © Thomas Gilbhard © de la trad. Mª José Rebollo Espinosa csv maqueta 17-18unica OK 16/12/05 09:59 Página 429 Cuadernos sobre Vico 17-18 (2004-2005)430 interesada por la antigua theologia, la metáfora del velo poético bajo el cual se esconde la sabiduría es muy frecuente, por el contrario “Vico’s metaphor for the discovery of the truth in ancient poetry is not the poetic tree of knowledge” (p. 28). Por lo tanto de una parte estaría el velo poético, de la otra el árbol del conocimiento3. En el insistir sobre el valor de la retórica y de la elocuencia, no como una técnica de persuasión, sino como sapientiae flos, flor de la sabiduría, Vico permanece de todos modos profundamente ligado a la cultura humanística4. La segunda parte del estudio está dedicada a Agustín y su influencia sobre el filósofo partenopeo, lo que lleva a la autora a hablar de “Vico’s pious humanism”. Encontrar exactamente el influjo del padre de la iglesia en algunos conceptos claves de la Ciencia nueva resulta de todos modos una operación hermenéutica bastante difícil5. En parte, la obra de Agustín, y especialmente el voluminoso De civitate Dei, sirve a Vico más bien como un sustrato doxográfico, o sea, como una fuente que transmite el pensamiento antiguo, como en el caso de la theologia tripartita varroniana que Vico notoriamente retoma y modifica6. En este sentido, la autora hace notar que es el papel de Agustín como mediador del platonismo el que incide en este contexto (p. 79). Pero, además, a esto la autora añade: “The acknowledge of human reliance on divine providence adds humility and piety to Vico’s humanism” (p. 80). Al hablar de un pío humanismo de Vico se toca inevitablemente la vexata quaestio de la ortodoxia del pensamiento viquiano. Resulta notable cómo Vico hace uso de términos que parecen inscribir su pensamiento en un ámbito teológico, términos que algunas veces reflejan también casi el gusto por lo paradójico, piénsese en la famosa definición de su ciencia nueva como una “teología civil razonada de la providencia divina” (SN 1744, § 2). La doctrina de la providencia es sin duda uno de los argumentos más controvertidos de la crítica7. La autora discute en qué relación está esta definición con los tres tipos de teología que Vico distingue siguiendo a Varrón en el párrafo 366 de la Ciencia nueva. De todos modos, teniendo presente que “Vico has a different solution to the challenge of the proper relationship of philosophy and religion, of wisdom and piety, than any of his predecesors” (p. 79), la autora confirma cómo Vico se queda en su lectura agustiniana con un filósofo que no comparte en absoluto una subordinación de la filosofía bajo la teología. En el transcurso del remontarse, o, mejor, de la bajada por los estratos del platonismo, espera a la última parte para aproximarse más al origen. Por lo tanto, sólo en la tercera parte llegamos al punto donde el estudio presenta directamente la relación entre Vico y Platón, en busca del verdadero Platón, en “Search for the True Plato” (pp. 151b y ss.). Vico mismo asigna a Platón un papel decisivo en el desarrollo de su pensamiento, como se evidencia no sólo en su autobiografía donde Platón figura notoriamente como el primero de los considerados “cuatro autores”, y, por otro lado, la autora afirma, con un cierto énfasis, que con Platón “Philosophy is close to its origin” (p. 151). También en esta parte la indagación prosigue en tres pasos. En el primero, la autora afronta la obra platónica como la República, el Timeo, el Político, Crítias y las Leyes, tratando de describir los paralelismos de una concepción cíclica de la historia en Platón y en Vico. A nosotros nos parece que la propuesta interpretativa menos convincente reside justo en el intento de ver la historia misma en Vico como una idea platónica. “What emerges in the conclusion of the New Science is that Vico looks at distinctive elements from Plato and recombines them in his account of history as ideal and eternal in a way that moves beyond Plato. Vico’s innovation is to see history itself as an object of intellectual contemplation, which as such is univerThomas Gilbhard csv maqueta 17-18unica OK 16/12/05 09:59 Página 430 sal, ideal, and eternal. In other words, Vico makes ‘history’one of the Platonic forms, or in Neoplatonic language, one of the ideas in the mind of God.” (p. 190) Con ello, la autora ofrece, por así decir, una lectura ‘fuerte’ del concepto de historia ideal eterna en Vico, poniendo el acento sobre la estructura eterna de la historia. Pero podemos preguntarnos si la historicidad en la que piensa Vico no va más allá de una teoría de matriz platónica sobre el orden. La parte siguiente, es decir, el octavo capítulo, se interesa sobre todo en la relación entre filosofía y poesía; particularmente feliz parece la denominación del frontispicio de la Ciencia nueva como ‘icono platónico’(“Vico’s Frontispiece as Platonic Eikon”, pp. 208 y ss.) y el breve tratamiento de la “Pittura” allí expuesta, que se inserta en el más vasto contexto de una reivindicación del significado del pensar por imágenes en el pensamiento viquiano, por otro lado ya sostenido por otros estudiosos8. Justamente, la autora revela como punto crucial de contacto de la reflexión sobre la imagen la noción de poíesis: “the model of divine making is essential for understanding how Plato and also Vico understand the truth of images. Images are evaluated for both Plato and Vico in terms of a metaphysics in which one of the central ideas (and perhaps the middle term) is poiesis” (p. 201). En fin, la investigación desemboca en el noveno y último capítulo en una interpretación del heroísmo filosófico cuyo protagonista es Sócrates. “In a study which has descended through the layers of Platonism to discover the true nature of Vico’s Platonism, it is fitting to end with Sócrates. Vico makes it an axiom that the origin reveals something’ nature. Both the image of the frontispiece of the New Science in Vico and of Sócrates in Plato aid our memory in tracing the development of philosophy from its poetic origins and gresping the nature of philosophical heroism. Each of the circles of the spiral of the family of Plato recalls to memory an aspect of Vico’s Platonic metaphysics and moral philosophy: from Pico he learned the dignity of the human mind, from Agustine, the corrective piety in the face of providence, and from Plato’s dialogues, the idea of the philosophical heroism.” (p. 234) Concluyamos con algunas consideraciones generales. Este estudio se presenta con una bien pensada disposición, desenvolviéndose en una estructura triádica adaptada a su argumento platonizante, y avanza con seguridad algunas propuestas interpretativas originales. Todavía hay un aspecto poco convincente: como ha sido dicho, la autora sostiene la necesidad de interpretar a Platón a la luz de la mediación de los platónicos, queriendo con ello imitar metodológicamente el proceder de Vico (cfr. pp. 9-10 et passim), pero quien quiera estudiar de verdad la mediación del platonismo, o mejor, de Platón a través de los platónicos, debería adentrarse en las filiaciones, aunque a veces poco accesibles, de toda una larga y compleja tradición –y no basta ciertamente limitarse a autores bien conocidos, en este caso a dos autores como Pico y Agustín, para querer remontarse a la tradición del platonismo–. El reclamo a una inmediata imitación del método viquiano, muchas veces rebatido dentro de este libro, parece por ello no privado de una cierta ingenuidad. Es más, no es útil sino en cuanto la ejecución es en gran parte parafrástica, procediendo casi exclusivamente por una confrontación directa de los textos sin tomar en consideración la crítica. Se Cuadernos sobre Vico 17-18 (2004-2005) 431 Un estudio americano sobre Vico y Platón csv maqueta 17-18unica OK 16/12/05 09:59 Página 431 podría reivindicar que sólo difícilmente se puede afrontar tan exigente argumento como el estudio de los diversos estratos del platonismo en el pensamiento viquiano casi como si este tema fuese un problema todavía por descubrir del todo. Precisamente en este punto se hace sentir la ausencia de una bibliografía más profunda9. Y es probablemente también por ello que esta indagación se arriesga a su vez a presentar un Vico demasiado unilateral. [Trad. del italiano por Mª J. Rebollo Espinosa] NOTAS 1. Cfr. las observaciones de D. Ph. Verene, a propósito de una recensión del conocido volumen Vico. An International Symposium (Baltimore, 1969), en Man and World, IV, 1971, pp. 342-355. Reseñando los varios temas allí tratados comenta: “but there is no single essay devoted to relating Plato and Vico. I have in mind not just the actual influence of Plato and Platonisme on Vico but the systematic relationship between Vico’s theory of ‘poetic wisdom’ and Plato’s treatment of the ‘ancient quarrel between philosophy and poetry’ in the last of the Republic. Both thinkers are dealing with the problem of distinguishing between a mythological or origin mentality and theoretical thought. Another avenue of exploration that comes to mind is the relationship between the logic of Plato’s own myths and Vico’s notion of the ‘imaginative class concept’in his theory of poetic logic in the New Science”. 2. La autora expone en la p. 7: “The way to understand who Plato is for Vico is not to regard the mediations of intervening Platonists as irrelevant”, refiriéndose rápida y seguidamente a la investigación de P. O. Kristeller, para proceder luego con las cuestiones: “Given the complexity of Platonism, what is the best method for uncovering the layers of Vico’s Platonism? How can one read Vico with Plato across so many centuries?” Con ello parece que se apunta el principio hermenéutico de una historia de los efectos, o mejor de la Wirkungsgeschichte. 3.Apropósito del tema del árbol de la ciencia, parece casi natural recordar la investigación viquiana de Giorgio Tagliacozzo. 4. Hacia el final de su Autobiografía Vico afirma: “No razono nunca sobre las cosas de la elocuencia sino a continuación de la sabiduría, diciendo que la elocuencia no es otra cosa que la sabiduría que habla” (Opere, V, a cargo de B. Croce, Bari, 1911, p. 75). 5. Se nota la cautela con la cual la autora abre esta segunda parte: “There is no a simple answer to the precise relatioship between Augustine and Vico. There are many direct citations of influence and indirect echoes of Augustine in Vico [...], but the number of references can maske the genuine conplexity (and some say impossibility of fully answering this question)” (p. 77). 6. Así sostenía ya ADA LAMACCHIA, “Vico e Agostino. La presenza del De civitate Dei nella Scienza nuova” (en AA.VV., Giambattista Vico. Poesia, Logica, Religione, Brescia, 1986, pp. 270-319) la doble aportación de la obra De civitate Dei como fuente de la Ciencia nueva, donde Vico lee el pensamiento de Varrón y el de Agustín. Este entramado de Varrón y Agustín hace que no “sea por tanto cosa fácil reconstruir la fuente de Agustín en Vico, a pesar de que sí haya motivo de considerarla imprescindible en una lectura historiográfica de su obra” (pp. 271-272). Este ensayo parece, por lo demás, resultarle desconocido a la autora del presente libro. 7. Una de las más válidas y fértiles exposiciones de entre las concernientes es debida a P. CRISTOFOLINI, La ‘Scienza nuova’di Vico. Introduzione alla lettura, Roma, 1995, pp. 66 y ss. 8. Pensamos en varios estudios de D. Ph. VERENE, citados también por la autora, y ahora, por lo demás, recogidos en el volumen ID., Giambattista Vico: Signs of the Metaphysical Imagination, Toronto, 1994; también pensamos en el fundamental estudio de MARIO PAPINI, Il gerogligfico della storia. Significato e funzione della dipintura nella ‘Scienza nuova’di G. B. Vico, Bolonia, 1984. 9. De los varios estudios que hasta ahora han afrontado la cuestión de la relación Vico-Platón, la autora menciona sólo de pasada, los ensayos de A. Tucker y J. A. Mazzeo, pero el resto de la bibliografía citada en este libro es bastante reducida. En general la literatura crítica tomada en consideración es casi monolingüe. Se ignora, por ejemplo, la lectura de un “Vico neoplatónico” avanzada por V. Mathieu (cfr. infra) o las posibles relaciones con un ‘platonismo moderno’ como propuesta de NICOLA BADALONI, Introduzione a Vico, Roma-Bari, 1984. Del mismo modo no encontramos traza, por citar algunas de entre las más incisivas contribuciones, de MARIO AGRIMI, “Paragrafi sul ‘platonismo’ di Vico, Studi Filosofici, V-VI, 1982-1983, pp. 83-130; ID., “Vico e la tradizione platónica. ‘La Filosofia dell’Umanità e la Storia Universale delle Nazioni’”, Bollettino del Centro di Studi Vichiani, XXII-XXIII, 1992-1993, pp. 65-102; SANTINO CARAMELLA, “La valutazione storica di Platone in G.B. Vico”, en Saggi e ricerche in memoria di Ettore LiGotti, Palermo, 1962, pp. 345-354; VITTORIO MATHIEU, “Vico neoplatonico”, Archivio dei Filosofia, 1969, pp. 97-108. *** Cuadernos sobre Vico 17-18 (2004-2005)432 Thomas Gilbhard csv maqueta 17-18unica OK 16/12/05 09:59 Página 432